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	<title>antonio-gomez-yebra &amp;laquo; WordPress.com Tag Feed</title>
	<link>http://en.wordpress.com/tag/antonio-gomez-yebra/</link>
	<description>Feed of posts on WordPress.com tagged "antonio-gomez-yebra"</description>
	<pubDate>Wed, 06 Jan 2010 09:45:27 +0000</pubDate>

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<title><![CDATA[Reseñas de La vieja Iguazú]]></title>
<link>http://darabuc.wordpress.com/2007/08/08/resenas-de-la-vieja-iguazu/</link>
<pubDate>Wed, 08 Aug 2007 15:29:51 +0000</pubDate>
<dc:creator>darabuc</dc:creator>
<guid>http://darabuc.wordpress.com/2007/08/08/resenas-de-la-vieja-iguazu/</guid>
<description><![CDATA[Estas son las reseñas de La vieja Iguazú de las que tengo noticia. (Existe una nota paralela para Oj]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p><img src="http://darabuc.files.wordpress.com/2007/09/darabuc-la-vieja-iguazu-cubierta-red-passepartout-b.jpg?w=180&#038;h=242" alt="" width="180" height="242" align="left" />Estas son las reseñas de <a href="http://darabuc.wordpress.com/libros/la-vieja-iguazu/"><em>La vieja Iguazú</em></a> de las que tengo noticia. (Existe una <a href="http://darabuc.wordpress.com/2008/03/27/ojobrusco-ollobrusco-resenas-de-prensa-notas-de-otros-blogs-dibujos-y-reacciones-de-los-ninos/" target="_self">nota paralela para <em>Ojobrusco</em></a>.)</p>
<p>1. Antonio A. Gómez Yebra, en <em>Diario Sur</em><br />
2. <em>Cuadernos de literatura infantil y juvenil</em><br />
3. «Lucas Estevan», en <em>Heraldo de Aragón</em><br />
4. Luis Daniel González, en <em>Bienvenidos a la fiesta</em></p>
<p>Las reproduzco a continuación. (Si no las viérais, pulsad <a href="http://darabuc.wordpress.com/2007/08/08/resenas-de-la-vieja-iguazu/">aquí</a>.)</p>
<p><!--more--><br />
<strong>1. </strong>Una historia en verso</p>
<p>DARABUC, autor de <em>La vieja Iguazú</em>, es el seudónimo de Gonzalo García, quien con este libro se lanza por la senda de los galardones literarios a la literatura infantil, ya que obtuvo el Premio del CEPLI (Luna de aire) en su segunda edición.</p>
<p>El poemario propone una historia. Se trata, pues de poesía épica: la historia de una mujer mayor con nombre de río y de catarata entre Brasil y Argentina: Iguazú, cuyo significado habrá que descubrir. En la historia la protagonista avanza torpemente («un piececito y el otro») por unos versos ágiles que resultan buscadamente desiguales, y se encuentra con todo tipo de personajes y situaciones. Para todos tendrá un cuento, y todos terminarán acudiendo a su cita diaria, desde el alcalde hasta la panadera, el guardia urbano, la médico, el barrendero y, por supuesto, los niños. Hasta que cierto día Iguazú no hace acto de presencia: se ha ido al Infinito, un lugar de donde no se vuelve para contar historias a los niños ni para sermonear al barrendero o al guardia, o para acordarse de los suyos.</p>
<p>Poesía narrativa, pues, poesía de muchas lecturas, poesía con momentos de humor («las cacas de las palomas, ¡puaj!»), y con ese momento final triste, que advierte sobre la definitiva ausencia de Iguazú, no muy frecuente en la Literatura destinada a los menores. Libro, pues, insólito en muchos aspectos y detalles, donde se asientan las palabras en sus sentidos plenos, donde se juega con ellas, se las obliga a situarse en el verso, y donde éstas se inclinan a la magia de su autor: buen comienzo éste.</p>
<p>Las ilustraciones, en dos tintas, caracterizan perfectamente a los personajes, y los dotan de expresión y movimiento, tanto en los momentos felices como en la constatación definitiva de la ausencia de Iguazú.</p>
<p>* Antonio A. Gómez Yebra, <strong><em>Diario Sur</em></strong>, páginas de cultura del 7 de octubre de 2005</p>
<p><!--more--><strong>2. </strong>La poesía poco a poco va ganando espacio dentro de las ediciones de literatura infantil y juvenil, y buena prueba de ello es esta colección específica del CEPLI, una recién nacida con un pan bajo el brazo.</p>
<p>Este segundo título, <em>La vieja Iguazú</em>, es la obra ganadora del premio «Luna de aire» [2005]. Supone el debú de «Darabuc» en la LIJ como autor, y en ella nos ofrece poesía narrativa, en la que además de una protagonista y de una historia, hay rima, juegos de palabras, cambios en la métrica, en el ritmo&#8230; Hay un retrato de esta mujer mayor, sola, con sus achaques, y luego hay cuentos, hay situaciones en las que ella ofrece su tesoro a los niños: sus relatos, tanto los clásicos, como los surgidos de la elección al azar de una palabra.</p>
<p>Se trata, sin duda, de una obra ambiciosa, con diferentes niveles de lectura, que requiere un pequeño esfuerzo por parte del lector quizá demasiado acostumbrado a las rimas fáciles. La vieja Iguazú muere -realmente es poco frecuente que el tema aparezca en la LIJ- pero deja su legado de historias vividas e inventadas.</p>
<p>Ana Cuevas, con mucho humor, da vida a la protagonista, a los personajes de ficción y a los habitantes del pueblo donde vive la vieja Iguazú.</p>
<p>* <strong><em>Cuadernos de literatura infantil y juvenil</em></strong>, n.º 185 (setiembre de 2005), p. 66</p>
<p><!--more--><strong>3. </strong>Dos asignaturas pendientes hay en la Literatura Infantil y Juvenil (LIJ) y en su aplicación en la enseñanza: el Teatro y la Poesía, quizá en mayor medida esta última. Pero mientras quede una esperanza de que algún día se aprueben, bueno será dejar constancia de ella: tal es el caso de <em>La vieja Iguazú</em>, un precioso poemario ganador del segundo certamen de poesía infantil «Luna de aire».</p>
<p>Sus avales formales son un manejo hábil del lenguaje que no cae en una rima facilona y repetitiva y un inteligente hilo conductor del libro, encarnado por una anciana -la vieja Iguazú- que «se sabe más palabras / que agua hay en las cataratas», símbolo del depósito y la transmisión de la cultura popular. Pero, sobre todo, sus mejores méritos son sus autores: Darabuc -seudónimo de Gonzalo García-, un importante estudioso, traductor y autor de LIJ, así como su compañera en esta obra, Ana Cuevas, quien demuestra con su trabajo como ilustradora compenetrarse a la perfección con Gonzalo García.</p>
<p>La poesía es ritmo, oralidad, expresión, elementos todos ellos fundamentales para la educación durante las primeras edades. <em>La vieja Iguazú</em> es una buena posibilidad de ayudar a que dichos elementos no se pierdan y de que una asignatura se aprueba de una vez por todas.</p>
<p>* <em>Artes &#38; Letras</em>, suplemento de <strong><em>Heraldo de Aragón</em></strong>, 6 de octubre de 2005.</p>
<p><!--more--><strong>4. </strong>Poesías encadenadas</p>
<p>Un reciente libro de poesía infantil que tiene gracia y frescura es <em>La vieja Iguazú</em>, de Darabuc. No es frecuente un libro así, que esté armado como una historia formada por minirrelatos encadenados, y menos aún que tenga un desenlace que podría sonar triste para el lector niño, como el fallecimiento de la principal protagonista, pero que resulta natural y apropiado.</p>
<p>Las ilustraciones de Ana Cuevas van bien con los poemas y tienen el aire de las historietas de hace unas décadas.</p>
<p>Dicho esto, conviene añadir que el impacto y la recepción de textos como este, que juega con los sonidos y propicia los gestos, y que con frecuencia se apoya mucho en referencias que ya poseen los destinatarios, pueden cambiar por completo según quién sea el mediador que los hace llegar a los niños.</p>
<p>* <em><strong>Bienvenidos a la fiesta</strong>. Blog y diccionario de literatura infantil y juvenil</em>, 19 de diciembre de 2006.</p>
</div>]]></content:encoded>
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