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	<title>autoritarismo &amp;laquo; WordPress.com Tag Feed</title>
	<link>http://en.wordpress.com/tag/autoritarismo/</link>
	<description>Feed of posts on WordPress.com tagged "autoritarismo"</description>
	<pubDate>Thu, 26 Nov 2009 15:04:10 +0000</pubDate>

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<title><![CDATA[ Tzvetan Todorov: "Los totalitarismos se nutren con la noción de enemigo"]]></title>
<link>http://noticieroalternativo.com/2009/11/25/tzvetan-todorov-los-totalitarismos-se-nutren-con-la-nocion-de-enemigo/</link>
<pubDate>Thu, 26 Nov 2009 02:24:59 +0000</pubDate>
<dc:creator>noticieroalternativo</dc:creator>
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<description><![CDATA[Según el historiador búlgaro, cuando ya no hay quien ocupe ese lugar, el totalitario crea otro. De s]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p style="text-align:center;"><img class="aligncenter" src="http://teratoblog.files.wordpress.com/2009/08/tzvetan-todorov.jpg?w=305&#038;h=199" alt="" width="305" height="199" /></p>
<p style="text-align:justify;">Según el historiador búlgaro, cuando ya no hay quien ocupe ese lugar, el totalitario crea otro. De su juventud en un régimen totalitario, Tzvetan Todorov conservó el pavor por la mala fe y una pasión por la democracia que lo incita a criticarla, porque se trata de un bien perecedero. &#8220;Los totalitarios se nutren con la noción de enemigo. Y cuando no hay nadie más para ocupar ese sitio, se coloca allí a la gente que se viste o que baila de manera diferente, que cuenta historias que hacen reír, que es insolente con un superior o con un policía&#8230;&#8221;, dice Todorov.</p>
<p style="text-align:justify;"><!--more-->Nacido en Bulgaria en 1939, Todorov viajó a Francia a los 24 años para terminar sus estudios y se quedó definitivamente: &#8220;Soy un exiliado circunstancial: ni político ni económico&#8221;, precisa a <em>LA  NACION </em>en París, cuando se cumplían 20 años de la caída del Muro de Berlín y del proceso que culminó con el derrumbe del imperio soviético.</p>
<p style="text-align:justify;">Autor de varias decenas de libros e Nacional de Investigación Científica (CNRS) desde 1967, este destacado lingüista es también historiador, antropólogo y filólogo.</p>
<p style="text-align:justify;">Para Todorov, entre todas las clases de muros que el hombre ha inventado para separar y dividir, el Muro de Berlín perteneció a una categoría rara. &#8220;Mientras la mayoría de los muros tienen por objetivo impedir que los extranjeros penetren en un país, el Muro de Berlín intentaba impedir que los ciudadanos se fueran&#8221;, afirma.</p>
<p style="text-align:justify;"><strong>-En lugar de comenzar por lo malo que había en los regímenes comunistas de Europa del Este, ¿por qué no hablar de sus ventajas o de sus bondades? </strong></p>
<p style="text-align:justify;">-En los países del Este había una serie de protecciones del individuo que, en teoría, debían haberle permitido vivir sin sobresaltos. El desempleo no existía, la medicina era gratis, la escuela también y las vacaciones eran baratas. Pero, con el tiempo, todas esas protecciones se fueron transformando en una especie de sistema de seguridad, que hace pensar en las prisiones. Los presos no se preocupan por saber si tendrán algo para comer. Saben que no los podrán echar y que si llueve no van a mojarse. Pero ¿y lo demás? Esa ausencia de desafíos individuales, sumada al derrumbe de las estructuras estatales en los últimos años del comunismo, provocó una sensación de agobio en la gente, que condujo, inevitablemente, a la caída del Muro de Berlín, en 1989.</p>
<p style="text-align:justify;"><strong>-¿Quiénes fueron los que consiguieron adaptarse con más facilidad a la transición entre dos mundos tan diferentes? ¿Los jóvenes? </strong></p>
<p style="text-align:justify;">-Para nada. Fueron las personas que antes habían tenido el poder las que se adaptaron con mayor rapidez. Porque conocían todos los mecanismos necesarios. Como en la ex Unión Soviética. Ellos fueron los que compraron, por ejemplo, todas las fábricas. En poco tiempo, volvieron a convertirse en los patrones. El resto de la población padeció los efectos de un foso cultural que le impidió adaptarse a las reglas del capitalismo. También sucedió que la irrupción de los adelantos tecnológicos del Oeste arrasaron con todas las estructuras existentes en el Este. ¿Cómo podía esa gente competir con la tecnología occidental? Durante algunos años, en Bulgaria no hubo producción propia. La gente iba a Turquía, compraba cosas y las revendía en el país. No había quedado nada&#8230;</p>
<p style="text-align:justify;"><strong>-A su juicio, ¿cuáles son las secuelas más graves que padecen las sociedades poscomunistas? </strong></p>
<p style="text-align:justify;">-Las generaciones que han crecido bajo regímenes comunistas estuvieron sometidas y participaron en lo que yo llamo la mentira general. Todo el mundo estaba convencido (erróneamente) de que los ideales sólo podían ser el camuflaje del egoísmo. Por fin, cuando se produjo la desaparición de esos regímenes, el mal estaba hecho: la gente no consiguió creer en nada más.</p>
<p style="text-align:justify;">-¿Por qué el comunismo necesitó utilizar ese discurso casi religioso, esa devoción pública del ciudadano, en vez de contentarse con la coerción, como otras dictaduras?</p>
<p style="text-align:justify;">-Porque fue infinitamente más eficaz. El totalitarismo nazi fue particularmente virulento, pero sólo consiguió mantenerse doce años, en un estado de guerra casi permanente, primero en Alemania y después en el exterior. El comunismo duró más de 70 años.</p>
<p style="text-align:justify;"><strong>-En su libro <em>El hombre desplazado</em>, parece preguntarse qué hubiera pasado con usted si se hubiese quedado en Bulgaria. </strong></p>
<p style="text-align:justify;">-Yo era muy joven cuando me fui de ese país, de modo que no tuve tiempo de cometer demasiados errores. Pero para comprender a esa sociedad fue necesario admitir que yo también podría haber sido capaz de todas las cobardías cometidas por la gente en un régimen totalitario, todos esos compromisos, esos silencios que son la condición indispensable de la supervivencia en ese tipo de sistema.</p>
<p>Fuente: La Nación. Argentina</p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Sobre Ahmadinejad]]></title>
<link>http://pensarpoliticamente.wordpress.com/2009/11/24/sobre-ahmadinejad/</link>
<pubDate>Wed, 25 Nov 2009 02:12:38 +0000</pubDate>
<dc:creator>mpassosbr</dc:creator>
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<description><![CDATA[Fiquei de voltar aqui ainda ontem, mas não deu. O dia foi péssimo, e culminou com o “bolo” que o pre]]></description>
<content:encoded><![CDATA[Fiquei de voltar aqui ainda ontem, mas não deu. O dia foi péssimo, e culminou com o “bolo” que o pre]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[A personagem Delírio, a súcia-lista e o Orkut]]></title>
<link>http://haterslog.wordpress.com/2009/11/24/a-personagem-delirio-a-sucia-lista-e-o-orkut/</link>
<pubDate>Tue, 24 Nov 2009 13:07:06 +0000</pubDate>
<dc:creator>Casa do Aumentador</dc:creator>
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<description><![CDATA[&#8220;O Delírio da Morte era ser Coraline&#8221; Já ouviram falar na Delírio? Leiam o texto para en]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p><em>&#8220;O Delírio da Morte era ser Coraline&#8221;</em></p>
<p>Já ouviram falar na Delírio? Leiam o texto para entender</p>
<div id="attachment_659" class="wp-caption aligncenter" style="width: 310px"><a href="http://haterslog.wordpress.com/files/2009/11/ltopen800.jpg"><img src="http://haterslog.wordpress.com/files/2009/11/ltopen800.jpg?w=300" alt="Blog CA apresenta ao público leitor da CA" title="Blog CA apresenta ao público leitor da CA" width="300" height="225" class="size-medium wp-image-659" /></a><p class="wp-caption-text">Blog CA apresenta ao público leitor da CA</p></div>
<p><a href="http://www.agalaxia.com.br/universo/hq/resenhas/noites_sem_fim.htm">Sandman: Noites sem fim</a></p>
<p>Adentrando, história sobre a mais jovem dos Perpétuos, <strong>Delirium</strong>, é, na minha opinião, uma das melhores do álbum. O modo como Gaiman a estruturou parece um pouco confuso a príncipio, mas essa era exatamente a intenção.</p>
<p>Nela, <strong>Delirium se encontra perdida e ferida dentro de seu próprio <a href="http://www.orkut.com">reino</a></strong>. Daniel, o atual Sandman, o corvo Matthew e Barnabás, o cão guardião de Delirium, tentam reunir um exército de loucos para resgata-la de dentro de seus domínios.</p>
<p><strong>A história é narrada da perspectiva dos loucos</strong>, sendo toda fragmentada e muitas vezes indiferenciada. Os desenhos de Bill Sienkiewicz seguem o mesmo padrão do texto de Gaiman, <strong>transmitindo uma sensação de estranheza e certo desconforto</strong>. </p>
<p>Na realidade, <strong>o que eles conseguem é transmitir exatamente o que se passa na mente de alguém mentalmente perturbado, incapaz de diferenciar o que é real do que é mera <a href="http://www.orkut.com">fantasia</a>, incapaz de distinguir a si mesmo e aos outros que o rodeiam</strong>. Uma forma bastante original e genial <strong>de mostrar quem (ou o que) é Delirium</strong>.</p>
<p><img class="aligncenter" src="http://s2.wordpress.com/wp-content/themes/pub/quentin/images/printer.gif" alt="" width="102" height="27" /></p>
<div id="attachment_657" class="wp-caption aligncenter" style="width: 140px"><a href="http://haterslog.wordpress.com/files/2009/11/delirio.jpg"><img src="http://haterslog.wordpress.com/files/2009/11/delirio.jpg" alt="Delírio " title="Delírio" width="130" height="182" class="size-full wp-image-657" /></a><p class="wp-caption-text">Delírio se encontra perdida no universo Orkut?</p></div>
<p><strong>CA avisa</strong></p>
<p> Qualquer semelhança com a realidade não é culpa da CA&#8230;</p>
<p><strong>CA avisa</strong></p>
<p>Delírio nasceu da Morte que desejava ser Coraline</p>
<div id="attachment_667" class="wp-caption aligncenter" style="width: 140px"><a href="http://www.orkut.com/Main#CommMsgs?cmm=87091&#38;tid=5315262839027344029&#38;kw=Coraline&#38;na=2&#38;nst=32"><img src="http://haterslog.wordpress.com/files/2009/11/death_neil_gaiman1.jpg" alt="A Morte antes de ser delírio" title="A Morte antes de ser delírio" width="130" height="191" class="size-full wp-image-667" /></a><p class="wp-caption-text">Tou procurndo uma boa imagem de Coraline para colocar no avatar.</p></div>
<p><strong>CA avisa novamente </strong></p>
<p> Qualquer semelhança com a realidade não é culpa da CA&#8230;</p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Blog Brevis: Se muore piano piano lo Stato di diritto]]></title>
<link>http://serrature.wordpress.com/2009/11/20/blog-brevis-se-muore-piano-piano-lo-stato-di-diritto/</link>
<pubDate>Fri, 20 Nov 2009 21:40:06 +0000</pubDate>
<dc:creator>Serraturestaff</dc:creator>
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<description><![CDATA[In Italia, forse senza neanche rendercene conto, assistiamo da tempo ad una gravissima crisi dello S]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><div>In Italia, forse senza neanche rendercene conto, assistiamo da tempo ad una gravissima crisi dello Stato di diritto, che purtroppo appare, almeno nella situazione contingente, incontrollabile. Gli appelli cadono costantemente nel vuoto, e l&#8217;assuefazione dell&#8217;opinione pubblica si risolve in un tacito assenso alle distorsioni del nostro sistema <a href="http://serrature.wordpress.com/files/2009/11/g8.jpg"><img class="alignright size-medium wp-image-526" title="g8" src="http://serrature.wordpress.com/files/2009/11/g8.jpg?w=300" alt="" width="300" height="218" /></a>politico, costituendone al tempo stesso la legittimazione piuù grande. Gli eventi degli ultimi giorni, peraltro, ci mostrano una crescente <strong>deriva autoritaria del potere</strong>, che si snoda tra politiche reazionarie e repressione violenta, tra conservatorismo demagogico e disprezzo del cittadino. Non sono solo casi, è bene convincersene, ma indizi di un declino preoccupante che ci ricorda ancora una volta, se ce ne fosse bisogno, di come la sicurezza delle persone non dipenda solo dall&#8217;allontanamento delle minoranze etniche. Se i cittadini non vanno protetti solo dalla criminalità, ma anche dallo Stato, il paese in cui questo avviene si sta pericolosamente avvicinando al collasso. Non solo la certezza della pena rimane un miraggio, ma rischiano di sparire, nella nebbia dei depistaggi politico-mediatici, finanche la certezza della giustizia e l&#8217;equità del giudizio. Siamo costantemente sottoposti ad un bombardamento di disturbo che difficilmente riusciamo a riorganizzare, collegare in un unico disegno complessivo: l&#8217;imposizione del segreto di Stato sui processi a carico dei servizi segreti, i casi di morti sospette e suicidi sospetti nelle carceri, le violenze sommarie delle forze dell&#8217;ordine, le repressioni illegali di manifestazioni pacifiche di lavoratori e studenti, le infiltrazioni di agitatori nei cortei, le collusioni con la mafia in ogni branca del potere locale e centrale. A questi, oggi si è aggiunta la notizia della morte della trans <strong>Brenda</strong>, coinvolta nella vicenda <strong>Marrazzo</strong>, un ulteriore buco nero nella rete di ricatti e di illeciti che si districa tra criminalità, corruzione all&#8217;interno delle forze dell&#8217;ordine e malaffare politico. A questi, ieri si è aggiunto il senatore<strong> Quagliarello</strong> che, ad Annozero, si è permesso di ignorare, dribblare, snobbare le vittime del caso della clinica Santa Rita, che con le norme sul processo breve non avrebbero mai giustizia, per gettarsi nell&#8217;ennesima opera di disturbo tra schieramenti che non serve nè all&#8217;informazione, nè al paese. Rischiamo di ritrovarci un bel giorno, e non credo di esagerare, in uno Stato di polizia. Forse ci stiamo già arrivando. E non venitemi a raccontare che il problema principale dell&#8217;Italia è l&#8217;estradizione di Battisti.</div>
<p><em>D.Piselli</em></p>
<hr />
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Podres Poderes...]]></title>
<link>http://sabordigital.wordpress.com/2009/11/18/podres-poderes/</link>
<pubDate>Wed, 18 Nov 2009 20:18:46 +0000</pubDate>
<dc:creator>Carlos Baltazar</dc:creator>
<guid>http://sabordigital.wordpress.com/2009/11/18/podres-poderes/</guid>
<description><![CDATA[A panacéia chavista contra a Colômbia agora acena com ações bélicas para jogar um véu sobre a falênc]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p style="text-align:justify;">A panacéia chavista contra a Colômbia agora acena com ações bélicas para jogar um véu sobre a falência de sua loucura bolivariana. As viúvas do comunismo falido e enterrado pairam como zumbis em terras sul-americanas. Outrora “democratas” mutam-se em bestas-feras do autoritarismo e massacram primeiro seus maiores apoiadores. Assim foi com o triunvirato russo e tantos fascistóides de menor valor. Regimes de esquerda produzem estados falidos, populações miseráveis e terra fertilizada com os corpos dos opositores. O primeiro item faltante nas suas prateleiras é o papel higiênico, porque são sujos, e mesmo quando se entregam ao prazer obrigam seus algozes a sentirem o seu fétido odor.</p>
<p style="text-align:justify;"><a href="http://sabordigital.wordpress.com/files/2009/11/socialismo-fidel-castro-hugo-chaves.jpg"><img class="aligncenter size-full wp-image-769" title="socialismo-fidel-castro-hugo-chaves" src="http://sabordigital.wordpress.com/files/2009/11/socialismo-fidel-castro-hugo-chaves.jpg" alt="" width="329" height="178" /></a><a href="http://sabordigital.wordpress.com/files/2009/11/chaves-watch.jpg"></a></p>
<p><em>p.s.: logo teremos novidades&#8230;</em></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Solidaridad con el SME: Movimiento Nuestra América y la Red de Intelectuales y Artistas en Defensa de la Humanidad]]></title>
<link>http://pocamadrenews.wordpress.com/2009/11/17/solidaridad-con-el-sme-movimiento-nuestra-america-y-la-red-de-intelectuales-y-artistas-en-defensa-de-la-humanidad/</link>
<pubDate>Tue, 17 Nov 2009 10:30:10 +0000</pubDate>
<dc:creator>PoKaMa</dc:creator>
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<description><![CDATA[&#8220;Es inadmisible privatizar las empresas de servicios vitales para la población&#8221; Rebelión]]></description>
<content:encoded><![CDATA[&#8220;Es inadmisible privatizar las empresas de servicios vitales para la población&#8221; Rebelión]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Enrique Krauze GARCÍA MÁRQUEZ, A LA SOMBRA DEL PATRIARCA*]]></title>
<link>http://ideasdebabel.wordpress.com/2009/11/17/enrique-krauze-gabriel-garcia-marquez-a-la-sombra-del-patriarca/</link>
<pubDate>Tue, 17 Nov 2009 02:28:57 +0000</pubDate>
<dc:creator>Alfonso Molina</dc:creator>
<guid>http://ideasdebabel.wordpress.com/2009/11/17/enrique-krauze-gabriel-garcia-marquez-a-la-sombra-del-patriarca/</guid>
<description><![CDATA[1 Muchos años después, frente a la redacción de sus memorias, Gabriel García Márquez había de record]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p style="text-align:justify;"><img class="alignright size-full wp-image-4354" title="enrique-krauze-1" src="http://ideasdebabel.wordpress.com/files/2009/04/enrique-krauze-1.jpg" alt="enrique-krauze-1" width="218" height="124" />1</p>
<p style="text-align:justify;">Muchos años después, frente a la redacción de sus memorias, Gabriel García Márquez había de recordar la tarde remota en que su abuelo le puso en el regazo un diccionario y le dijo: “Este libro no sólo lo sabe todo, sino que es el único que nunca se equivoca.” “¿Cuántas palabras tiene?”, le preguntó el niño. “Todas.” En cualquier lugar del mundo, si un abuelo regala a su pequeño nieto un diccionario le está dando el instrumento del saber. Pero Colombia no era cualquier lugar: era una república de gramáticos. Durante la juventud del abuelo, el coronel Nicolás Márquez Mejía (1864-1936), no menos de cuatro presidentes de la república, un vicepresidente y otros magistrados –todos del bando conservador– habían publicado compendios, tratados (en prosa y verso) sobre la ortología, ortografía, filología, lexicografía, prosodia y gramática del idioma castellano. Malcolm Deas, el historiador oxoniense especialista en Colombia que ha estudiado el singular fenómeno, aduce que la obsesiva preocupación por el idioma que revelaba el cultivo de estas ciencias (“sus practicantes –acota Deas– insistían en llamarlas ‘ciencias’”) tenía su origen en una vocación de continuidad con el tronco cultural español. Al hacer suya “la eternidad de España en el idioma” buscaban asegurar, por decirlo así, el monopolio legítimo de sus tradiciones, su historia, sus autores clásicos, sus raíces latinas. Esta apropiación, precedida por la fundación en 1871 de la Academia Colombiana de la Lengua correspondiente a la Española (la primera en América), fue una de las sorprendentes claves en la larga hegemonía conservadora en la historia política de Colombia (1886-1930).1<!--more--></p>
<p style="text-align:justify;">El abuelo de García Márquez, figura de sus primeras novelas (<em>La hojarasca</em>, <em>El coronel no tiene quien le escriba</em>), no fue ajeno a esta historia político-gramatical. El coronel Márquez Mejía había militado en las filas del legendario general liberal Rafael Uribe Uribe (1859-1914), uno de los pocos caudillos de la historia colombiana, y cuya trayectoria inspiró a su vez el personaje del coronel Aureliano Buendía. Incansable e infortunado combatiente de tres guerras civiles, abogado, pedagogo, librero, periodista, diplomático, Uribe Uribe había sido también, previsiblemente, un esforzado gramático. Era la forma cívica de disputar el poder a los conservadores. Aprovechó una de sus estancias en prisión para traducir a Herbert Spencer y escribir un <em>Diccionario abreviado de galicismos, provincialismos y correcciones de lenguaje</em> (1887) que tuvo, al parecer, regular suerte. En 1896 se batió solo en el Parlamento contra sesenta senadores conservadores. A fin de cuentas, la aplastante mayoría no le dejó otro camino que darle –según su propia frase– “la palabra a los cañones”. Uribe Uribe fue el protagonista central en la sangrienta &#8220;Guerra de los mil días” (1899-1902), al cabo de la cual se firmó la “Paz de Neerlandia”. Atestiguó la escena el coronel Márquez, quien años después solía recibir a su antiguo jefe en la casa familiar de Aracataca, cercana a esos hechos. Uribe Uribe fue asesinado en 1914. Dos décadas después, su lugarteniente regalaba a su nieto mayor no un sable ni una pistola sino un diccionario. En cualquier parte, un instrumento del saber. En Colombia, un instrumento del poder.</p>
<p style="text-align:justify;">El poder le llegaría en efecto, por la vía de las letras, pero ni en sus más desaforados sueños pudo imaginar el coronel Márquez el prodigioso <em>ars combinatoria</em> que aquel nieto suyo –a quien apodaba “mi pequeño Napoleón”– aplicaría a aquel diccionario “de casi dos mil páginas grandes, abigarradas y con dibujos preciosos” que “Gabito” comenzaba a leer “por orden alfabético y sin entenderlo apenas”. Premio Nobel de Literatura en 1982, sus principales novelas –traducidas universalmente– fueron celebradas en su momento por V.S. Pritchett, John Leonard y Thomas Pynchon, entre muchos otros. A lo largo y ancho del mundo circulan profusamente sus ficciones, con su extraordinario poder fabulador, su encanto poético y una prosa tan flexible y rica que por momentos parece contener, en efecto, todas las palabras del diccionario. Su obra ha sido objeto de estudios, seminarios, óperas, conciertos, representaciones teatrales, adaptaciones cinematográficas y sitios de internet. Su hogar natal es destino de peregrinajes literarios. En Cartagena de Indias, el puerto amurallado donde el joven periodista García Márquez pasó años de severas privaciones, los taxistas señalan la “Casa del Premio”, una de las que posee “Gabo” en varias ciudades del mundo. El cariñoso apodo no es casual: refleja la simpatía popular que ha sabido concitar alrededor suyo.</p>
<p style="text-align:justify;">En 1996 García Márquez saldó viejas cuentas de la historia colombiana y encabezó una pequeña revolución contra los diccionarios. Para escándalo de las academias de la lengua, la Real Academia Española y las correspondientes en América, reunidas en Zacatecas, el célebre autor –como un amo y señor de “la eternidad de España en el idioma”– se pronunció por ¡la abolición de la ortografía! El desplante era la victoria final del radicalismo liberal colombiano frente a la hegemonía de los gramáticos y latinistas conservadores. Los fantasmas del general Uribe Uribe y el coronel Márquez sonreían complacidos. Y Fidel Castro sonreía también. Aunque decía compartir la “teoría escandalosa, probablemente sacrílega para academias y doctores en letras, sobre la relatividad de las palabras del idioma”, celebraba que, en su cumpleaños setenta, García Márquez le hubiera dado el más “fascinante” de los regalos, una “verdadera joya”: un diccionario.</p>
<p style="text-align:justify;">“Escribo para que mis amigos me quieran”, ha dicho repetidamente. Uno de sus grandes amigos es precisamente Fidel Castro. No hay en la historia de Hispanoamérica un vínculo entre las letras y el poder remotamente comparable en duración, fidelidad, servicios mutuos y convivencia personal al de Fidel y “Gabo”. Ya viejo, enfermo y necesitado de ayuda, Rubén Darío, el gran poeta nicaragüense que influyó mucho en García Márquez, aceptó los mimos del dictador guatemalteco Manuel Estrada Cabrera y aun escribió para él poemas laudatorios. Las razones políticas de Fidel son tan evidentes como las de Estrada Cabrera: se miden en dividendos de legitimidad. Pero a García Márquez, que no tiene los apremios económicos de Darío, ¿qué razones lo mueven?</p>
<p style="text-align:justify;">Ahora, gracias a la voluminosa biografía del profesor inglés Gerald Martin, <em>Gabriel García Márquez / A Life,2</em> al menos los orígenes psicológicos de esa relación comienzan a aflorar. Tratándose de una biografía explícitamente oficial o “tolerada”, no es un mérito menor de Martin haberlos rastreado. Se remontan a la casa familiar de Aracataca y, en particular, al vínculo de “Gabito” con su patriarca personal, el coronel Márquez. Ahí está la semilla de su fascinación frente al poder: cifrada, elusiva, pero mágicamente real, como la historia de un diccionario que pasó del coronel al comandante, por las manos del escritor.</p>
<p style="text-align:justify;">■</p>
<p style="text-align:justify;">“La vida no es la que uno vivió, sino la que uno recuerda y cómo la recuerda para contarla”, escribe García Márquez en el epígrafe de sus memorias. Así ha recordado, reelaborado y contado de varias maneras un episodio trágico en la vida de su abuelo. Ocurrió en 1908, en la ciudad de Barrancas. García Márquez lo refiere en <em>Vivir para contarla</em> (único tomo publicado de sus memorias) como un “duelo”, un “trance de honor” en el que el coronel no tuvo más remedio que enfrentar a un amigo y lugarteniente suyo. Era “un gigante dieciséis años menor que él”, casado y padre de dos hijos, y se llamaba Medardo Pacheco. La querella –en esta versión– se había originado debido a “un comentario infame” sobre la madre de Medardo, “atribuido” al abuelo. Este habría dado “satisfacciones públicas” que no lograron atenuar el vociferante encono del hijo. A su vez, el coronel también se sintió “herido en su honor”, por lo que habría desafiado a Medardo a muerte “sin fecha fija”, habría tomado seis meses en arreglar sus asuntos para asegurar la vida de su familia y, finalmente, habría ido a encontrar el destino. “Ambos estaban armados”, precisa García Márquez. Medardo cayó muerto.</p>
<p style="text-align:justify;">Una versión anterior (1971), recogida en una entrevista con Mario Vargas Llosa, omite el duelo: “Él en alguna ocasión tuvo que matar a un hombre, siendo muy joven [...] Parece que había alguien que lo molestaba mucho y lo desafiaba, pero él no le hacía caso hasta que llegó a ser tan difícil la situación que, sencillamente, le pegó un tiro.” Según García Márquez, el pueblo justificó los hechos al grado inverosímil de hacer que uno de los hermanos del muerto durmiera “en la puerta de la casa, ante el cuarto de mi abuelo, para evitar que la familia viniera a vengarlo”.</p>
<p style="text-align:justify;">“No sabes lo que pesa un muerto”, repetía el abuelo, descargando su conciencia con “Gabito”, que escuchaba absorto sus historias guerreras y que ha subrayado la importancia de ese episodio en su vida: “Fue el primer caso de la vida real que me revolvió los instintos de escritor y aún no he podido conjurarlo.” Justamente para conjurarlo, optó por recrearlo “no como se vivió sino como se recuerda para contarlo”. Quizá la primera elaboración literaria del episodio fue el guión de la película <em>Tiempo de morir</em> (1965) del cineasta mexicano Arturo Ripstein. Luego de purgar años de prisión, un hombre llamado Juan Sáyago vuelve al pueblo donde mató a otro, Raúl Trueba, tras una carrera de caballos. Sáyago busca reconstruir su casa y recobrar al amor que dejó, pero los hijos del difunto, convencidos de que la muerte había sido artera, lo han esperado todo ese tiempo para vengarse. El guión disculpa al protagonista: “Sáyago no mata a un hombre desarmado”; no lo mató “a la mala”; “lo mató de frente, como a los hombres”. Finalmente, Sáyago no tiene más remedio que matar de frente a uno de los hijos de Trueba y a su vez es muerto –de espaldas, a la mala y desarmado– por el otro.</p>
<p style="text-align:justify;">En <em>Cien años de soledad</em> la escena aparece también, trasformada en una reyerta de gallos tras la cual Aureliano Buendía ordena al insolente Prudencio Aguilar ir a armarse para estar en igualdad de condiciones. Sólo así puede matarlo con un certero lanzazo. Como el coronel Márquez en la vida real, el primer Aureliano emprende con su familia un éxodo que lo llevará a fundar un nuevo pueblo: el Aracataca real, el mágico Macondo. Pero los horizontes nuevos no disipan la desgracia. Ambos personajes, el real y el imaginario, viven atenazados por el “remordimiento siniestro”. Pero ambos se resisten también al arrepentimiento y repiten: “Volvería a hacerlo.”</p>
<p style="text-align:justify;">Tras entrevistar a descendientes de testigos presenciales y recoger la memoria colectiva, Gerald Martin reconstruye una versión diametralmente distinta. “No hubo nada remotamente heroico en ello.” La madre de Medardo era la amante despechada del jactancioso coronel; el hijo agraviado quiso lavar su honor; Márquez (nada joven, tenía 44 años) escogió “la hora, el lugar y la manera de la última confrontación” y lo mató a la mala: Medardo estaba desarmado. En la Gaceta Departamental de Magdalena de noviembre de ese año, que Martin consultó, se menciona la prisión del coronel por “homicidio”. Tras una estancia en la cárcel, como sus avatares literarios, no regresó a Barrancas (donde seguramente hubiera recibido el trato que se dio a Juan Sáyago) sino que emprendió el viaje fundacional a Aracataca en espera de que la nueva bonanza del banano le trajera la prosperidad y el olvido.</p>
<p style="text-align:justify;">El vínculo entre el abuelo y el nieto –recogido en detalle por Martin– explica la necesidad de crear aquella ficción original y aferrarse a ella. “Siempre estábamos juntos”, recuerda en sus memorias García Márquez, que lo imitaba hasta en el vestir. En la casa “los únicos hombres éramos mi abuelo y yo”. Alejado en su primera infancia de sus padres y rodeado de un tropel de “mujeres evangélicas” (abuela, tías, criadas indígenas), “el abuelo era para mí la seguridad completa. Sólo con él desaparecía la zozobra y me sentía con los pies sobre la tierra y bien establecido en la vida real”. “Encallado en la nostalgia” de aquel abuelo rechoncho y tuerto, con sus espejuelos negros, el que festejaba el “cumpleaños” de su nieto cada mes, el que celebraba sus precoces talentos de fabulista y le hacía recontar las películas luego de ir juntos al cine, el que lo llevó a conocer el hielo, García Márquez vivió un piadoso e indulgente sentimentalismo hacia aquella figura originaria del poder. Tenía ocho años cuando el abuelo murió. “Algo de mí había muerto con él”, escribió en sus memorias. Y alguna vez comentó que, desde entonces, “nada importante le había sucedido”. En opinión de Martin, no exageraba: “Uno de los impulsos más poderosos en la vida futura de García Márquez fue el deseo de reinsertarse en el mundo de su abuelo”, lo cual implicaba heredar “las memorias del viejo, su filosofía de vida y su moralidad política”, una moralidad política que cabía en una sola frase: “Volvería a hacerlo.”</p>
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<p style="text-align:justify;">Otro elemento central en la conciencia política de García Márquez es el antiimperialismo. Se formó con hechos reales y reelaboraciones literarias en torno a la United Fruit Company. Tanto en <em>Cien años de soledad</em> como en <em>Vivir para contarla</em>, el enclave no es una mera <em>Company town</em> (con sus plantaciones, ferrocarriles, telégrafos, puertos, hospitales y flotas) sino una “maldición bíblica”, un vendaval de la historia cuya “inspiración mesiánica” removió la esperanza de miles de personas (entre ellas los abuelos de García Márquez) para luego desmadrar las aguas del paraíso original, violar su quietud, exprimir y envilecer a su gente y abandonar todo a su suerte. Al partir, aquella “plaga” había dejado tras de sí sólo la “hojarasca” con “los desperdicios de los desperdicios que nos había traído”. En el arranque de sus memorias, al recordar su vuelta al origen con su madre a mediados de siglo, García Márquez evocaría su paisaje infantil como un apartheid caribeño: la “ciudad prohibida”, “privada”, de los gringos, con sus “lentos prados azules con pavorreales y codornices, las residencias de techos rojos y ventanas alambradas y mesitas plegables para comer, entre palmeras y rosales polvorientos [...] Eran apariciones instantáneas de un mundo remoto e inverosímil que nos estaba vedado a los mortales”.</p>
<p style="text-align:justify;">¿Hechos históricos o buenas historias? ¿Realidad vivida o reelaborada para ser contada? Martin deja de lado que el gran animador del cultivo del banano fue el mismísimo general Uribe Uribe (profesor de economía, propulsor de la agricultura de exportación alentada por el Estado). El legendario guerrero poseía, además, una de las mayores plantaciones de café en Antioquia. Martin, en cambio, consigna que su lugarteniente Márquez fue uno de los primeros beneficiarios de ese proyecto de inversión. Su buena casa en Aracataca no tenía alberca ni cancha de tenis, pero era de cemento, contaba con varias habitaciones y era una de las más amplias del pueblo. Como recolector de impuestos para la Hacienda Municipal, “el ingreso del coronel dependía fuertemente del bienestar financiero, la intoxicación física y la resultante promiscuidad sexual de la muy despreciada ‘hojarasca’. No podemos saber qué tan diligentemente cumplía Nicolás con su deber, pero el sistema no dejaba mucho espacio para la probidad personal”. El coronel –desliza Martin en una nota– regenteaba establecimientos llamados “academias”, “donde con toda libertad se disponía de alcohol y sexo” y por donde debieron transitar esas “putas inverosímiles” que serían inspiración temprana de los cuentos y novelas de su nieto hasta su última novela, Memoria de mis putas tristes.</p>
<p style="text-align:justify;">Arrastrado por la fuerza de la versión “recordada”, a Martin se le escapa la ambigüedad de la familia ante la Compañía, actitud de amor-odio frente a los yanquis típica del Caribe. A la Compañía se le reclamaba su abandono, no su existencia. En sus memorias García Márquez consigna que su madre Luisa Santiaga (personificación de Úrsula en la célebre novela) “añoraba la época de oro de la Compañía bananera”, sus tiempos de “niña rica”, sus clases de clavicordio, de baile y de idioma inglés. Y él mismo confesaba extrañar a su bella maestra en la escuela Montessori y las expediciones a la tienda de la Compañía con su abuelo. Lo cierto, en definitiva, es que la Compañía bananera trajo consigo mucho más que hojarasca. Como explica Catherine C. LeGrand,3 aquel fue un crisol de cosmopolitismo y localismo, de “oro verde” y brujería, de plumas Parker, Vick VapoRub, Quaker Oats, pasta Colgate y autos Chevrolet o Ford (como el que aparece en una fotografía familiar en el libro de Martin), con pociones mágicas y medicina homeopática (como la que practicaba Eligio, el errático, impecune, desbraguetado y ausente padre de “Gabito”), de libros de rosacruces y misales católicos, de masones y teósofos, de historias diabólicas e inventos modernos, de artesanos y profesionistas, de personajes enraizados por siglos en tierra costeña y tipos venidos de Italia, España, Siria y Líbano. La madre hubiera querido que ese “falso esplendor” durara para siempre. Por eso, según las memorias, al ver de nuevo la plaza de la masacre le dice a su hijo: “Ahí fue donde se acabó el mundo.” El mundo era su mundo. El paraíso no preexistía a la Compañía. El paraíso era el mundo creado con la llegada de la Compañía, una alquimia tropical que García Márquez recrearía en sus primeras novelas y, admirablemente, en Cien años de soledad.</p>
<p style="text-align:justify;">Tras el recuerdo del <em>apartheid</em> venía el del apocalipsis. Y sin duda lo fue. En 1928 y a instancias de la United Fruit, las tropas federales abrieron fuego contra una concentración de obreros huelguistas en la estación de La Ciénega, muy cercana a Aracataca, donde Gabriel García Márquez (nacido el 6 de marzo de 1927) vivía con sus abuelos. Hubo cientos de muertos. La matanza –recreada hiperbólicamente en Cien años de soledad– desacreditó al régimen conservador y abrió paso a partir de 1930 a una serie de gobiernos liberales, cuyas importantes reformas sociales encontraron oposición en los conservadores, que adoptaron posiciones cada vez más reaccionarias. Para las elecciones de 1946, el partido liberal en el poder se escindió en dos candidaturas, la moderada de Gabriel Turbay y la radical de un carismático líder llamado Jorge Eliécer Gaitán. En sus populares arengas antiimperialistas Gaitán hacía continua referencia a la masacre de 1928, que había investigado y denunciado como parlamentario en aquel año. De pronto, en el marco de la Novena Conferencia Panamericana que tenía lugar en Bogotá, el 9 de abril de 1948, Gaitán fue asesinado. El estudiante de derecho Gabriel García Márquez vivió de cerca aquel episodio conocido como el “Bogotazo”. Fue –como para Castro, que también estaba allí– su “Damasco político”: reabrió el agravio de 1928, ahondó su odio al imperialismo estadounidense y despertó sus simpatías por el comunismo.</p>
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<p style="text-align:justify;">Además de esas dos reelaboraciones autobiográficas y literarias –la angelical del coronel y la demoníaca de la compañía bananera–, en la conciencia política del escritor cristalizó desde muy joven un descrédito de la democracia representativa y los valores republicanos. Martin parece compartirlo: “Colombia es un curioso país en el que los dos partidos políticos han sido enemigos abiertos y acérrimos durante casi dos siglos y, sin embargo, se han unido tácitamente para asegurar que la gente carezca siempre de una genuina representación.” Esa idea de Colombia como una república simulada tampoco corresponde enteramente a la realidad. Según Malcolm Deas, desde muy temprano en el siglo XIX, en los lugares más apartados la gente en Colombia ha vivido alerta a la política nacional, participando en elecciones periódicas, limpias y competitivas, con una división de poderes real y, al menos en el siglo XX, leyes y libertades no despreciables. Salvo el efímero episodio del general Gustavo Rojas Pinilla (1953-1957), los colombianos no han admitido golpes de Estado ni dictaduras. Quizá no sea exagerado afirmar que ningún otro país de la región (ni siquiera Costa Rica, Chile, Uruguay o Venezuela en la segunda mitad del siglo XX, antes del arribo de Hugo Chávez) ha ensayado más tenazmente la democracia, a pesar de lo cual la violencia parece una segunda naturaleza.</p>
<p style="text-align:justify;">La razón principal de la violencia fue la discordia entre liberales y conservadores, querella de valores políticos, económicos, sociales y sobre todo educativos y religiosos, presente en los países hispanoamericanos desde el siglo XIX. A pesar de su vocación democrática y republicana, Colombia falló en encontrar una fórmula de estabilidad y arrastró el conflicto hasta extenuarse. La tradición legalista y formal de los gramáticos en el poder se rompía una y otra vez por la vía de las armas. “En Colombia –sentenció el presidente Rafael Núñez, a fines del siglo XIX– hemos organizado la anarquía.”</p>
<p style="text-align:justify;">Esa incapacidad para la concordia estalló una vez más en el “Bogotazo” de 1948, plantando en el joven García Márquez una convicción de hierro sobre la futilidad de las ideologías liberales o conservadoras. Como el coronel Aureliano Buendía, terminó por pensar que “la única diferencia actual entre liberales y conservadores es que los liberales van a misa de cinco y los conservadores a misa de ocho”. Quizá desde entonces coincidió con el famoso dictamen de Simón Bolívar escrito en 1826 a su compañero y rival, el “legalista” Santander: “estoy penetrado hasta dentro de mis huesos que solamente un hábil despotismo puede regir a la América”.</p>
<p style="text-align:justify;">Un déspota hábil, un patriarca bueno, un nuevo Uribe Uribe pacificador y antiimperialista: ese sería su elemental ideario político. Para cumplirlo, su camino sería largo y difícil. Y su instrumento, como quería el abuelo, no serían los cañones sino las palabras.</p>
<p style="text-align:justify;">II</p>
<p style="text-align:justify;"><em>Gabriel García Márquez / A Life</em> es la historia oficial de esa saga literaria y política. Se divide en tres secciones. La primera, centrada en Colombia desde 1899 hasta 1955, compite de algún modo con Vivir para contarla pero refresca con datos nuevos los orígenes familiares, perfila a cada personaje del mágico gineceo de Aracataca, reconstruye con detalle la vida estudiantil en el prestigiado colegio de San José, toca las pocas alegrías y muchas miserias de la familia nuclear de García Márquez (cada año enriquecida y empobrecida con la llegada de un nuevo hermanito) y, sobre todo, las peripecias de un muchacho muy pobre en diversas ciudades (Cartagena, Barranquilla, Bogotá), rodeado de amigos periodistas y preceptores literarios, empeñado apasionadamente en perseguir un destino de escritor así fuera vendiendo enciclopedias en abonos o adaptando radionovelas. Extrañamente, Martin elude casi por completo el contexto cultural en que creció García Márquez (la impronta abierta y alegre del Caribe, con su extraordinaria liberalidad, su sensualidad carnavalesca, su “bardolatría”, su musicalidad, su gusto por la broma estrafalaria, la magia negra y la muerte fácil);4 sobrevalora la riqueza y complejidad de su formación literaria (en realidad, buenas lecturas de Darío y el Siglo de Oro español, bastante de Faulkner y Hemingway, algo de Kafka, poco del “escabroso” Freud, menos del “farragoso” Mann) y apenas se ocupa de sus artículos periodísticos.</p>
<p style="text-align:justify;">Aunque casi no hay cartas ni documentos de archivos privados o públicos en el libro, Martin –conocido por el clan García Márquez como el “Tío Jéral”, según dice en su prólogo– entrevistó durante diecisiete años a más de quinientas personas, familiares, amigos, colegas, editores, biógrafos, hagiógrafos y académicos proclives en su mayoría al escritor. El efecto de esos testimonios puede ser literariamente eficaz pero biográficamente dudoso. Algunos irrecusables, como el de Plinio Apuleyo Mendoza, confirman la agotadora pobreza del joven escritor, pero ¿vivió en realidad en un cuarto de tres metros cuadrados? ¿Se habituó “a un virtual olvido de sus propias necesidades corporales”? Y en otros lances, ¿se acostó de verdad con la mujer de un militar que al descubrirlo en el acto lo perdonó por gratitud a su padre homeópata? ¿Escribió<em> La hojarasca</em>, su primera novela sobre Macondo, inspirado por aquel viaje con su madre a Aracataca? Y ese viaje (tan parecido, como sugiere Martin en una nota, al comienzo de <em>Pedro Páramo</em>, la novela de Juan Rulfo que fue decisiva para el tono de <em>Cien años de soledad</em>), ¿ocurrió realmente en 1950 y fue tan crucial para su obra como sugieren las memorias? Una carta no recogida por Martin, fechada en marzo de 1952 y publicada en <em>Textos costeños</em> (primer tomo de su obra periodística), parece responder negativamente:</p>
<p style="text-align:justify;">Acabo de regresar de Aracataca. Sigue siendo una aldea polvorienta, llena de silencio y de muertos. Desapacible; quizá en demasía, con sus viejos coroneles muriéndose en el traspatio, bajo la última mata de banano, y una impresionante cantidad de vírgenes de sesenta años, oxidadas, sudando los últimos vestigios del sexo bajo el sopor de las dos de la tarde. En esta ocasión me aventuré a ir, pero creo que no vuelva solo, mucho menos después de que haya salido La hojarasca y a los viejos coroneles les dé por desenfundar sus chopos para hacerme una guerra civil personal y exclusiva.</p>
<p style="text-align:justify;">La segunda sección abarca la trayectoria de “Gabo”, desde su vagabundeo por Europa con residencia en París (1955-1957), su matrimonio (1958) con Mercedes –su sagaz y paciente novia de juventud– y sus avatares en Nueva York como periodista de Prensa Latina (la agencia cubana de noticias creada tras el triunfo de Castro), hasta el año de 1961, en que se estableció definitivamente en México, el hospitalario país (felizmente autoritario, antiimperialista y ordenado, en aquel entonces) donde nacieron sus dos hijos, Rodrigo y Gonzalo, y donde ganó por primera vez un ingreso razonable y seguro en un par de agencias de publicidad americanas (J. Walter Thompson y McCann Erickson), dirigió con éxito dos revistas comerciales (La Familia y Sucesos para Todos), probó suerte en el cine, publicó <em>El coronel no tiene quien le escriba</em> (1961), refrendó viejas amistades (en particular, Álvaro Mutis) e hizo muchas otras, no menos generosas y perdurables (por ejemplo, la de Carlos Fuentes), compró coche y casa propia, matriculó a sus hijos en el American School, se empavoreció ante el <em>writer’s block</em>, temió ser víctima de una “buena situación” y finalmente, a los cuarenta años, sorprendió a generaciones de lectores con la aparición en 1967 de <em>Cien años de soledad</em>.</p>
<p style="text-align:justify;">“Todos tienen tres vidas, una vida pública, una vida privada y una vida secreta”, advirtió García Márquez a su biógrafo. Fuera de la notable revelación sobre el abuelo, el libro de Martin sólo desentraña un episodio de la “vida secreta” de García Márquez: su relación en París –prematrimonial, por supuesto– con una española, aspirante a actriz. Aunque tormentoso y desventurado, aquel amor fue importante no sólo en sí mismo sino como inspiración de <em>El coronel no tiene quien le escriba</em> y de un cuento perturbador: “El rastro de tu sangre en la nieve”. Pero otros aspectos de su “vida secreta” permanecen en la penumbra. ¿Por qué truncó súbitamente su relación con Prensa Latina? Sólo los archivos cubanos, si algún día se abren, podrían arrojar luz. ¿Cuál fue la trama de su largo noviazgo epistolar con Mercedes? Imposible saberlo: ambos dicen haber quemado sus cartas. ¿Cómo evolucionó su vínculo con sus colegas? Salvo las cartas cruzadas con su entonces amigo Plinio Apuleyo Mendoza y alguna más, los archivos literarios a la mano no fueron consultados.</p>
<p style="text-align:justify;">El recuento de la “vida privada” del escritor bohemio, cantante y bailarín deambulando por Europa contiene anécdotas conmovedoras. ¿Es verdad que “coleccionaba botellas y periódicos viejos y que un día tuvo que mendigar en el metro”? Lo cierto, como apuntó Apuleyo Mendoza, es que García Márquez parecía totalmente desinteresado en la experiencia de Europa, vivía ensimismado en sus proyectos. Según Martin, “es sorprendente cuánto de Europa del Este y del Oeste alcanzó a ver”, pero el propio García Márquez lo corrigió: “Sólo vagué por dos años, sólo atendí a mis emociones, a mi mundo interior.”</p>
<p style="text-align:justify;">En cuanto a la “vida pública”, Martin sí se ocupa del periodista García Márquez –en esa época reportero estrella de El Espectador– aventurándose por la Europa del Este (Alemania Oriental, URSS, Polonia, Hungría). Señala, por ejemplo, su extraña fascinación ante la figura embalsamada de Stalin: “Es un hombre –escribió García Márquez– de una inteligencia tranquila, un buen amigo, con un cierto sentido del humor [...] nada me impresionó tanto como la fineza de sus manos, de uñas delgadas y transparentes. Son manos de mujer.” De ningún modo se parecía al personaje “sin corazón que Nikita Jruschov había denunciado con diatriba implacable”. Martin advierte también la “intoxicación” que le produce la proximidad física de János Kádár, el hombre que reprimió la sublevación húngara, cuyos actos se empeña en justificar. Al enterarse del fusilamiento del líder Imre Nagy, García Márquez lo critica, no en términos morales sino por ser una “estupidez política”. “Quizá no debería sorprendernos –dice Martin, en uno de los pocos momentos de atrevimiento crítico– que el hombre que lo escribió, alguien que en ese momento cree firmemente en la existencia de hombres ‘adecuados’ e ‘inadecuados’ para cada situación, y que con bastante sangre fría antepone la política a la moralidad, eventualmente haya apoyado a un líder ‘irremplazable’ como Castro en las buenas y en las malas.”</p>
<p style="text-align:justify;">Las páginas dedicadas a la gestación de <em>Cien años de soledad</em> son francamente emocionantes, pero las conclusiones parecen exageradas:</p>
<p style="text-align:justify;">Un espejo en el que su propio continente por fin se reconoce a sí mismo, y que funda así una tradición. Si fue Borges quien proveyó el encuadre (como un tardío hermano Lumière), fue García Márquez quien ofrece el primer gran retrato colectivo. De este modo los latinoamericanos no sólo se reconocen a sí mismos sino que también serían reconocidos en todos lados, universalmente.</p>
<p style="text-align:justify;">El entusiasmo con que todos leímos entonces aquella obra ya clásica llevó, en efecto, a considerarla una especie de Biblia (como sostenía Fuentes) o al menos un “Amadís de América” (frase de Vargas Llosa), pero lo cierto es que aquel mundo no podía ser el espejo de toda Latinoamérica. Dos elementos esenciales le faltaban, al menos: la dimensión indígena y la religiosidad católica. Era, en todo caso, un espejo alucinante del Caribe (que no es poco). La crítica, sin embargo, no fue unánimemente elogiosa. Jorge Luis Borges comentó: “<em>Cien años de soledad</em> está bien, pero le sobran veinte o treinta.” Y Octavio Paz la trató con severidad:</p>
<p style="text-align:justify;">La prosa de García Márquez es esencialmente académica, es un compromiso entre el periodismo y la fantasía. Poesía aguada. Es un continuador de una doble corriente latinoamericana: la épica rural y la novela fantástica. No carece de habilidad pero es un divulgador o, como llamaba Pound a este tipo de fabricantes, un diluter.5</p>
<p style="text-align:justify;">A lo largo del libro, Martin tiende a omitir estas críticas literarias o a descartar a los futuros críticos de su castrismo (Guillermo Cabrera Infante y Mario Vargas Llosa) atribuyéndoles un equivocado sesgo ideológico, motivos de amargura y una oscura envidia hacia el autor de la novela que, según Martin, “es el eje de la literatura latinoamericana del siglo XX, la única novela canónica e histórica a escala mundial del continente”. El biógrafo convertido en secretario de actas del Juicio Final.</p>
<p style="text-align:justify;">Lo cierto es que a partir de la tercera sección del libro, “Celebridad y política: 1967-2005”, Martin pierde la distancia. Si bien continúa registrando animadamente las circunstancias en que fueron creadas las novelas subsiguientes (las viejas obsesiones sobre el poder plasmadas en El otoño del patriarca, el recuerdo de un episodio real atestiguado en Sincé por Mercedes en Crónica de una muerte anunciada, el idilio de los padres en El amor en los tiempos del cólera), Martin no se separa del libreto oficial de García Márquez. El libro adopta el tono de un reportaje de sociales. La “vida privada” al servicio de la “vida pública”: página tras página, un alud de cenas, comidas, entrevistas, declaraciones, bromas, viajes turísticos, hoteles, restaurantes, teatros, fiestas de cumpleaños, fiestas de Navidad, veladas bohemias; desfile de reyes, príncipes, presidentes, actrices y actores, artistas, autores, gente de la “avant-garde”; diez páginas dignas de ¡Hola! dedicadas a la ceremonia del Premio Nobel. Hasta los más fervorosos fans de “Gabo” podrían encontrar fatigosos estos pasajes sobre la larga marcha de García Márquez hacia el sitial que Martin, en su epílogo, llama “Inmortalidad: el nuevo Cervantes”.</p>
<p style="text-align:justify;">García Márquez dice haber salido de ese laberinto poniendo la fama al servicio de un fin más alto y noble: la Revolución Cubana. Pero el desarrollo de su obra ofrece elementos suficientes para explicaciones menos piadosas.</p>
<p style="text-align:justify;">III</p>
<p style="text-align:justify;">En el principio fue la representación del poder: en las novelas cortas, luego en <em>Cien años de soledad</em> (con su coroneles poderosos, pero siempre viejos y solitarios, desesperanzados “más allá de la gloria y de la nostalgia de la gloria”) y finalmente en <em>El otoño del patriarca</em> (1975), la obra favorita de García Márquez. Esta novela se trataba, según explicó en 1981 a Plinio Apuleyo Mendoza, de un “poema sobre la soledad del poder”. El tema lo apasionaba: “siempre he creído que el poder absoluto es la realización más alta y compleja del ser humano”. Pero había también una dimensión secreta: “es un libro de confesión”.6 Martin terminó por creer esta hipótesis rousseauniana: en ese libro –asegura– predomina un afán moral de “autocrítica”. El patriarca ambicioso, lascivo, repugnante, cruel y solitario, sobre todo solitario, sería el propio García Márquez, “un famosísimo escritor que se siente terriblemente incómodo con su fama” y busca liberarse mediante una confesión autobiográfica.</p>
<p style="text-align:justify;"><em>El otoño del patriarca</em> no fue la primera novela del siglo XX escrita en castellano sobre dictadores tropicales. Ramón del Valle-Inclán había escrito<em> Tirano Banderas</em> (1926) y Miguel Ángel Asturias (Premio Nobel en 1967) había publicado en 1946 <em>El Señor Presidente</em>. Por otra parte, según cuenta Augusto Monterroso, a principios de 1968 varios narradores latinoamericanos (Monterroso menciona a Fuentes, Vargas Llosa, Cortázar, Donoso, Roa Bastos, Alejo Carpentier, pero no a García Márquez) planearon publicar un libro sobre los dictadores de sus respectivos países. El proyecto no se llevó a cabo. “Me dio miedo terminar ‘comprendiéndolo’ y ‘teniéndole lástima’”, argumentó Monterroso, que debía recrear a Somoza.7 Con esos antecedentes, parecería que García Márquez acometió la redacción final de su novela del dictador más por espíritu de competencia que de contrición. Llevaba años rumiándola, tenía extensos borradores, él le “enseñaría” a Asturias “cómo escribir una verdadera novela de dictadores”. A Asturias y a sus propios amigos.</p>
<p style="text-align:justify;">Si algo prueba la relectura de <em>El otoño del patriarca</em> es que la dictadura se ajusta a las necesidades expresivas del realismo mágico. Los desplantes y arbitrariedades de un dictador, su utilización del poder como expresión personal, la embriaguez dionisíaca de su fuerza son variantes naturales de lo real-maravilloso. El patriarca “sólo sabía manifestar sus anhelos más íntimos con los símbolos visibles de su poder descomunal”. Pretendía ser un taumaturgo, modificar las fuerzas de la naturaleza y el curso del tiempo, torcer la realidad. En cierto modo recuerda a Calígula, de Albert Camus: “Heme aquí el único ser libre en todo el Imperio romano. Regocíjense: por fin les ha venido un emperador para enseñarles la libertad [...] Yo vivo, asesino, ejerzo el poder delirante del destructor, al lado del cual el del creador parece una caricatura.”</p>
<p style="text-align:justify;">Aquellos excesos forman parte de la memoria y la realidad de estos países. Algo sabía de esa “iconografía heredada” Alejandro Rossi. Nada proclive al realismo mágico en su aspecto más “adolescente y elemental” que, por momentos, aparecía en <em>El otoño del patriarca</em>, Rossi elogió las “imágenes intensas y hermosamente trabajadas”, las “minucias y el arte” de la prosa y los “ritmos muchas veces perfectos” de la obra, pero objetó su sustancia:</p>
<p style="text-align:justify;">La incorporación de tantos elementos familiares convierte al libro en un elaborado y brillante ejercicio que, sin embargo, no modifica nuestra visión histórica y psicológica de la dictadura. <em>El otoño del patriarca</em> explora estéticamente una visión sobada y exhausta de nosotros mismos. Las habilidades e indudables proezas estilísticas de García Márquez casi nunca transforman los materiales de fondo, que permanecen en el subsuelo de la novela intocados por el chisporroteo literario. En este sentido es un libro barroco [...] Una cerrada red lingüística que en ocasiones ahoga, aunque con modales impecables, a la materia narrativa.8</p>
<p style="text-align:justify;">Más allá del lenguaje, la trama no deja de registrar la subjetividad del tirano: sus nostalgias, sus miedos, sus sentimientos. Pero la simplicidad de su mundo interior resulta moralmente ofensiva: rara vez se escuchan reflexiones sobre las responsabilidades y dilemas del poder, cavilaciones sobre el mal, la abyección o el cinismo, mucho menos el atisbo de un drama de conciencia. El lugar estelar de su conciencia lo ocupan sus tragedias íntimas: la abnegación por su madre, la crónica de su lujuria y sus “amores contrariados”. Casi pareciera que el dictador no tiene vida pública, sólo pasiones privadas. Inversamente, los personajes que lo rodean carecen de un espacio propio: todo lo que piensan, dicen y hacen es vida pública porque está en función del dictador. En una historia en la que el eje fundamental es el yo lírico y sentimental de un déspota, lo demás (la Historia, la política, los muertos) queda reducido a un escenario para el despliegue de ese yo. Las víctimas son de utilería.</p>
<p style="text-align:justify;">Si García Márquez se acerca al déspota no es para exponer o juzgar la complejidad interior de un hombre de Estado sino para inducir compasión por un pobre diablo, viejo y solitario. El dictador es una víctima de la Iglesia, los Estados Unidos, el desamor, los enemigos, los colaboradores, las catástrofes naturales, las inclemencias de la salud, la ignorancia ancestral, la fatalidad, la orfandad. Un caso extremo: después de violar a una mujer, ella lo consuela. Otro más: la casa de retiro para los dictadores caídos en desgracia, que dedican las tardes de su exilio al dominó. La nostalgia les asegura la impunidad. La misma novela que desdibuja la realidad del poder y deshumaniza a las víctimas convierte la dictadura en un melodrama y humaniza al dictador.</p>
<p style="text-align:justify;">En<em> El otoño del patriarca</em>, cuya prosa es un torrente incontenible que cruza tiempos, continentes y personajes, la narrativa misma se vuelve autocrática. El libro abre con un párrafo de 87 páginas, tortura al lector (por momentos deliciosa) que García Márquez justificó diciendo: “es un lujo que puede darse el autor de <em>Cien años de soledad</em>”. En el texto sólo hay espacio para la conciencia del dictador. Todo sucede en, para, desde la percepción del patriarca. Él es el narrador omnisciente y el autor de un país. Las demás conciencias son secundarias, derivadas o inexistentes. “Consagrado a la dicha mesiánica de pensar para nosotros [...] era el único de nosotros que conocía el tamaño real de nuestro destino”; “habíamos terminado por no entender cómo seríamos sin él”; “Él solo era la patria” (y la novela).</p>
<p style="text-align:justify;">Las diferencias con <em>El Señor Presidente</em> (novela más bien surrealista: poética, política, revolucionaria) son muchas, pero acaso la central es que en la obra de Asturias no se escucha sólo la voz del tirano: se escucha a “los mendigos” callejeros, y hablan personajes civiles y militares con una vida propia que evoluciona, se indigna, se autocritica. En <em>El otoño del patriarca</em> las víctimas son parte del escenario, nunca participantes activas del relato. Sus sufrimientos se registran de paso, no se recrean. En <em>El Señor Presidente</em> sus voces se escuchan, y las experiencias de la prisión y la tortura se recogen. Al referir los abusos, la corrupción y la arbitrariedad del poder, el tono no es sólo inequívocamente crítico sino despreciativo. No hay concesión a la impunidad.</p>
<p style="text-align:justify;">“El aspecto político del libro es mucho más complejo de lo que parece y no estoy preparado para explicarlo”, dijo García Márquez al concluir la obra. Martin sí se sintió preparado para descodificarlo: el “escritor solitario” (olvidemos por un momento el índice de celebridades que frecuentaba) vio su propia imagen en el espejo y “decidió ser mejor y hacer las cosas mejor ahora que la fama le había mostrado la verdad”. Ese ascenso moral consistió en poner su fama al servicio de una causa (la Revolución cubana) encabezada por un hombre que, paradójicamente, resultaría con los años muy semejante al patriarca de la novela.</p>
<p style="text-align:justify;">¿Inspiración rousseauniana o pacto con el diablo? “En esta obra, con su implacable y absoluto cinismo acerca de los seres humanos, del poder y de sus efectos –dice Martin–, nos vemos obligados a considerar que el poder está ahí para ser usado y que ‘alguien tiene que hacerlo’.” A partir de esa visión “maquiavélica” de la historia –el adjetivo y el razonamiento son del mismo Martin– el biógrafo cree entender por qué García Márquez “buscaría de inmediato una relación con Fidel Castro, un libertador socialista, el político latinoamericano con mayor potencial para convertirse en la más querida de todas las figuras autoritarias del continente”.</p>
<p style="text-align:justify;">Tal vez <em>El otoño del patriarca</em> representó la definitiva conjuración literaria del episodio del abuelo, una novela en la que la palabra “tirano” se suaviza dulcemente en “patriarca”, un patriarca que dicta la novela entera: sin resquicios, ni puntos, ni comas, ni aire para que nadie respire sino él. Una novela donde el fantasma de Medardo Pacheco, esa víctima de utilería con todo y su madre despechada, su mujer y sus dos hijos espectrales, desaparecen para toda la eternidad. Desaparecen y, sobre todo, no se escuchan, callan. Después de representar al patriarca en la literatura, era hora de buscarlo en la vida real. Martin lo confirma: era “Fidel Castro, representación de su propio abuelo, el único hombre a quien García Márquez no podía, no pretendería y ni siquiera querría, vencer”. De Macondo a La Habana, un milagro de realismo mágico.</p>
<p style="text-align:justify;">■</p>
<p style="text-align:justify;">En su vastísima obra periodística García Márquez no practicó tanto el realismo mágico como el realismo socialista. Su producción abarca no menos de ocho gruesos libros que van de 1948 a 1991 y no han sido traducidos al inglés. Martin los hojea apenas, lo cual es una omisión lamentable en su biografía, dirigida sobre todo al público de habla inglesa. La primera serie es importante para penetrar un poco en los secretos de su “gimnasia esencial”, su “carpintería literaria”. La segunda (1955-1957) tiene mayor contenido político, corresponde a sus reportajes sobre Europa y América, y reciben del biógrafo un poco más de atención; pero los reportajes políticos decisivos, escritos entre 1974 y 1995, reunidos en <em>Por la libre</em>, y <em>Notas de prensa</em> (1980-1984) –mil páginas en total–, merecen a Martin sólo comentarios mínimos, casi siempre laudatorios.</p>
<p style="text-align:justify;">Tres despachos que Martin considera “memorables”, pero no glosa siquiera, fueron escritos por García Márquez tras una larga estancia en la isla en 1975 y se titularon “Cuba de cabo a rabo”. Los publicó en agosto-septiembre de ese año la revista Alternativa, que fundó en Bogotá en 1974. ¡Y vaya que eran memorables! Sabrosos, como todos los suyos, declaraban una profesión absoluta de fe en la Revolución encarnada en la heroica figura del comandante (a quien García Márquez, a pesar de permanecer tres meses en la isla, no conocía aún): “Cada cubano parece pensar que si un día no quedara nadie más en Cuba, él solo, bajo la dirección de Fidel Castro, podría seguir adelante con la Revolución hasta llevarla a su término feliz. Para mí, sin más vueltas, esta comprobación ha sido la experiencia más emocionante y decisiva de toda mi vida.”</p>
<p style="text-align:justify;">Lo fue, al grado de que en 34 años García Márquez no se ha apartado públicamente de esa visión epifánica. ¿Qué vio, que cualquiera podía ver? Logros tangibles en los servicios de salud y educación (aunque no se preguntó si para alcanzarlos era necesario el mantenimiento de un régimen totalitario). ¿Qué no vio? La presencia de la urss, salvo como generosa proveedora de petróleo. ¿Qué dijo no haber visto? “Privilegios individuales” (aunque la familia Castro se había adueñado de la isla como patrimonio personal), “represión policial y discriminación de ninguna índole” (aunque desde 1965 se habían creado los campos de concentración para homosexuales, antisociales, religiosos y disidentes, llamados eufemísticamente Unidades Militares de Ayuda a la Producción o umap). ¿Qué sí vio, finalmente? Lo que quería ver: a cinco millones de cubanos pertenecientes a los Comités de Defensa Revolucionaria no como los ojos y el garrote de la Revolución sino como su espontánea, multitudinaria y “verdadera fuerza” o, más claramente –en palabras de Fidel Castro, citadas con elogio por el propio García Márquez–, “un sistema de vigilancia colectiva revolucionaria para que todo el mundo sepa quién es y qué hace el vecino que vive en la manzana”. Vio multitud de “artículos alimenticios e industriales en los almacenes de venta libre” y profetizó que “en 1980 Cuba sería el primer país desarrollado de América Latina”. Vio “escuelas para todos”, restaurantes “tan buenos como los mejores de Europa”. Vio “la instauración del poder popular mediante el voto universal y secreto desde la edad de dieciséis años”. Vio a un viejo de 94 años embebido en sus lecturas “maldecir al capitalismo por todos los libros que dejó de leer”.</p>
<p style="text-align:justify;">Pero sobre todo vio a Fidel. Vio “el sistema de comunicación casi telepática” que había establecido con la gente. “Su mirada delataba la debilidad recóndita de su corazón infantil [...] ha sobrevivido intacto a la corrosión insidiosa y feroz del poder cotidiano, a su pesadumbre secreta [...] ha dispuesto todo un sistema defensivo contra el culto a la personalidad.” Por eso, y por su “inteligencia política, su instinto y honradez, su capacidad de trabajo casi animal, su identificación profunda y confianza absoluta en la sabiduría de las masas”, había logrado suscitar el “codiciado y esquivo” sueño de todo gobernante: “el cariño”.</p>
<p style="text-align:justify;">Aquellas virtudes se sustentaban, según García Márquez, en la “facultad primordial y menos reconocida” de Fidel: su “genio de reportero”. Todos los grandes hechos de la Revolución, sus antecedentes, detalles, significación, perspectiva histórica, estaban “consignados en los discursos de Fidel Castro. Gracias a esos inmensos reportajes hablados, el pueblo cubano es uno de los mejores informados del mundo sobre la realidad propia”. Esos discursos-reportajes, admitía García Márquez, “no habían resuelto los problemas de la libertad de expresión y la democracia revolucionaria”. La ley que prohibía toda obra creativa opuesta a los principios de la Revolución le parecía “alarmante” pero no, desde luego, por su limitación a la libertad sino por su futilidad: “cualquier escritor que ceda a la temeridad de escribir un libro contra ella, no tiene por qué tropezar con una piedra constitucional [...] la Revolución será ya bastante madura para digerirlo”. La prensa cubana le parecía todavía deficiente en información y sentido crítico, pero se podía “pronosticar” que sería “democrática, alegre y original” porque estaría fincada en “una nueva democracia real [...] un poder popular concebido como una estructura piramidal que garantiza a la base el control constante e inmediato de sus dirigentes”. “No me lo crea a mí, qué carajo. Vayan a verlo”, concluía García Márquez.</p>
<p style="text-align:justify;">Años más tarde, en una entrevista para The New York Times, Alan Riding le preguntó ¿por qué, si viajaba tanto a La Habana, no se establecía allí?: “Sería muy difícil para mí llegar ahora y adaptarme a las condiciones. Extrañaría demasiadas cosas. No podría vivir con la falta de información.”</p>
<p style="text-align:justify;">Otro texto ilustrativo del periodismo político de García Márquez fue “Vietnam por dentro”, que Martin no menciona en su libro. Un año antes de publicarlo, en diciembre de 1978, García Márquez había fundado “Habeas, Fundación para los Derechos Humanos de las Américas” con el objetivo de “activar la liberación efectiva de los prisioneros. Más que poner en evidencia a los verdugos, procurará hasta donde le sea posible clarificar la suerte de los desaparecidos y allanar a los exiliados los caminos de regreso a su tierra. En síntesis –y a diferencia de otras organizaciones igualmente necesarias– Habeas tendrá un mayor interés inmediato en ayudar a los oprimidos que en condenar a los opresores”. En ese espíritu, era de esperarse que la tragedia de los boat people que huían desesperadamente de Vietnam, llamara su atención, como llamó la de Sartre y muchos otros simpatizantes del régimen vietnamita.</p>
<p style="text-align:justify;">En una nota titulada “Relato donde no se escucha a un náufrago”9 a Gabriel Zaid le extrañó que en aquel viaje, que el propio García Márquez llamó “minucioso”, el fundador de Habeas no hablara más que con una de las partes, no escuchara más que la verdad oficial. “Algo equivalente –dijo Zaid– a que, en 1968, para satisfacer su conciencia sobre el 2 de octubre, no hubiera escuchado, entre tantas verdades contrapuestas, más que la verdad de Díaz Ordaz, sus secretarios de gobernación y defensa.” En la crónica de García Márquez, en efecto, se escucha a un magistrado del Tribunal Popular de Ho Chi Minh, se escucha a un “alto dirigente”, se escucha al secretario de Relaciones Exteriores del Partido Comunista, se escucha al alcalde de Cholón, se escucha al ministro del Exterior y, desde luego, se escucha al primer ministro Phan Van Dong, que con “lucidez apacible [...] me recibió con mi familia a una hora en que la mayoría de los jefes de Estado no han acabado de despertar: las seis de la mañana”. En “casi un mes” de estancia, el grupo tuvo ocasión de acudir a “fiestas culturales” donde “hermosas doncellas que tocaban el laúd de dieciséis cuerdas, cantaban aires plañideros en memoria de los muertos en combate”, pero no tuvo tiempo para escuchar a los refugiados, ni para entrevistarlos, ofrecerles ayuda, allanar su suerte, ofrecerles caminos. “Su drama –escribió García Márquez– se convirtió para mí en un interés secundario frente a la realidad tremenda del país.” Esa “realidad tremenda” era la historia de la guerra contra el imperialismo yanqui y el peligro de una nueva guerra contra China. En ese contexto, lo que a García Márquez le parecía verdaderamente grave era que Vietnam “había perdido la guerra de la información”. Para el fundador de Habeas, la desgracia importante no era que los centenares de miles de fugitivos se ahogaran, padecieran hambre, enfermedades, saqueos, violaciones, asesinatos. La desgracia era que el mundo lo supiera. García Márquez lamentaba que los vietnamitas (es decir, los vietnamitas importantes, los que entrevistó) no hayan “previsto a tiempo ni calculado [sic] el tamaño enorme de la campaña internacional por los refugiados”.</p>
<p style="text-align:justify;">Aquellos tres “memorables despachos” sobre Cuba y su texto sobre Vietnam repetían la pauta de sus remotos textos sobre Hungría e ilustraban un cartabón característico de todo su periodismo político, de entonces y después: escuchar sólo la versión de los poderosos, contrarrestar (escamotear, atenuar, distorsionar, falsear, omitir) toda información que pudiera “hacer el juego al imperialismo”. Por eso –concluía Zaid– “el estilo es heroico, de realismo socialista, no de realismo mágico”.</p>
<p style="text-align:justify;">IV</p>
<p style="text-align:justify;">A pesar de aquellos “despachos memorables” de 1975, Fidel Castro comentó a Régis Debray que aún no estaba convencido de la “firmeza revolucionaria” del colombiano. No ignoraba la negativa de García Márquez a apoyar al poeta cubano Heberto Padilla en el famoso episodio de sus “confesiones”, eco tropical de los juicios de Moscú que determinó el rompimiento de buena parte de los intelectuales latinoamericanos con el régimen. Pero la reticencia persistía.</p>
<p style="text-align:justify;">García Márquez tuvo que conformarse con entrevistar al hombre fuerte de Panamá, Omar Torrijos, dictador caribeño de segunda fila pero fiel lector que opinaba así de <em>El otoño del patriarca</em>: “Es verdad, somos nosotros, así somos.” “El comentario –dijo García Márquez– me dejó atónito y feliz.” “Rápidamente –escribe Martin– los dos hombres construyeron una amistad basada en una profunda atracción emocional que evidentemente, con el tiempo, se volvió en una especie de love affaire.”</p>
<p style="text-align:justify;">En 1976 García Márquez volvió a Cuba, y tras esperar durante un mes (como su legendario coronel) en el Hotel Nacional una llamada del comandante, el encuentro –esperado por el escritor durante casi dos décadas– se produjo. Una vez aceptado por Castro, y bajo su supervisión personal, escribió “Operación Carlota: Cuba en Angola”, reportaje que le valió el premio de la International Press Organization. Mario Vargas Llosa (que había escrito y publicado una tesis doctoral sobre <em>Cien años de soledad</em>) lo llamó “lacayo” de Castro. Dos años después García Márquez declaró que su adhesión a la vía cubana tenía un sentido similar a la del catolicismo: “una Comunión con los Santos”.</p>
<p style="text-align:justify;">Martin dedica algunos pasajes a describir la creciente convivencia social entre el comandante y el escritor a partir de 1980. “La nuestra es una amistad intelectual, cuando estamos juntos hablamos de literatura”, aseguraba García Márquez en 1981. No sólo la literatura los unía. “Comenzaron a vacacionar anualmente juntos en la residencia de Castro en Cayo Largo, donde, algunas veces solos, otras con invitados, navegaban en su lancha rápida o en su crucero Acuaramas. Mercedes –precisa Martin– disfrutaba particularmente estas ocasiones porque Fidel sabía tratar a las mujeres, siempre atento y con una galantería a la vieja usanza que era al mismo tiempo placentera y halagadora.” También nos instruye sobre las habilidades culinarias de Castro y la afición de “Gabo” al caviar y de Castro al bacalao. Para la ceremonia del Nobel, Castro envió a su amigo un barco con cargamento de ron y de vuelta alojó a la familia en la casa de protocolo número seis, que se convertiría en su hogar habanero, donde “abrumaba” a sus huéspedes como Régis Debray con botellas de Veuve Clicquot. “No hay ninguna contradicción entre ser rico y ser revolucionario –declaraba García Márquez– siempre que se sea sincero como revolucionario y no se sea sincero como rico.”</p>
<p style="text-align:justify;">En esta vena, no de realismo socialista sino de realismo socialité, Martin hubiera podido extraer mucho jugo del libro Gabo y Fidel de Ángel Esteban y Stéphanie Panichelli (que sólo menciona en la bibliografía). Allí se recoge el testimonio de Miguel Barnet, poeta cubano amigo de García Márquez y presidente de la Fundación Fernando Ortiz. Barnet hace la crónica de las fiestas en la “mansión de Siboney”, describiendo incluso la vestimenta de “Gabo”, el anfitrión. Fidel y “Gabo” –dice Barnet– “son verdaderos especialistas en cultura culinaria, y saben apreciar los buenos platos y los buenos vinos. Gabo es ‘el gran sibarita’, por su afición a los dulces, el bacalao, los mariscos y la comida en general”. Por otra parte, Manuel Vázquez Montalbán, escritor español amigo de Castro, recogió este testimonio del “gran Smith”, quizás el mejor cocinero cubano: “Gabo es un gran admirador de mi cocina y me ha prometido un prólogo para el libro de mis vivencias, que está casi concluido.” En ese libro, cada uno de los platos se asocia a un personaje relevante para quien fue pensado. El de “Gabo” es “Langosta a lo Macondo”, y el de Fidel Castro, un “Consomé de tortuga”.10</p>
<p style="text-align:justify;">Por esos días, la cartilla de racionamiento cubana (vigente desde marzo de 1962) contenía, al mes y por persona, las siguientes delicias: siete libras de arroz y treinta onzas de frijoles, cinco libras de azúcar, media libra de aceite, cuatrocientos gramos de pastas, diez huevos, una libra de pollo congelado, media libra de picadillo condimentado (de pollo), a los que se pueden sumar como alternativa en el apartado de “productos cárnicos” pescado, mortadela o salchichas.</p>
<p style="text-align:justify;">A cambio de sus mimos al escritor, Castro obtuvo beneficios permanentes. En <em>El otoño del patriarca</em> el protagonista despreciaba a los hombres de letras: “tienen fiebre en los cañones como los gallos finos cuando están emplumando de modo que no sirven para nada sino cuando sirven para algo.” Pero García Márquez, ya con casa en la isla, servía para mucho. En diciembre de 1986 estableció en San Antonio de los Baños una academia de cine: la Fundación para el Nuevo Cine Latinoamericano. (Años antes había promovido varios proyectos fílmicos, entre ellos un nueva versión de <em>Tiempo de morir</em>, nueva vindicación del abuelo, esta vez a todo color, que exhibió en 1984 la televisión colombiana.) La nueva institución –financiada por García Márquez– era importante para el régimen porque en Latinoamérica la cultura era y es una fuente decisiva de legitimidad. Entre sus visitantes estarían Robert Redford, Steven Spielberg, Francis Ford Coppola. La academia, en suma, fue una decisión sagaz, y excitante:</p>
<p style="text-align:justify;">El cine era cordial, colectivo, proactivo, juvenil; el cine era sexy y era divertido. Rodeado de mujeres jóvenes y atractivas y de hombres energéticos, ambiciosos pero deferentes, García Márquez gozaba cada minuto. Estaba en su elemento.</p>
<p style="text-align:justify;">Tiene razón Martin: “su elemento”. Lo que no advierte es el sentido biográfico de lo que narra. Todo parecía, en efecto, una reconstrucción perfecta del paraíso macondiano anterior a la hojarasca, con la ventaja de que ahora era García Márquez quien habitaba del otro lado, del lado “americano”. Para los cubanos comunes y corrientes su mansión de Siboney, sus comilonas, la champaña, los mariscos, las maravillosas pastas preparadas por Castro y los paseos en yate eran –como escribió García Márquez sobre la “ciudad prohibida” de los yanquis en Aracataca– “apariciones instantáneas de un mundo remoto e inverosímil que nos estaba vedado a los mortales”. Pero ningún paraíso es perfecto. Martin alude sin detallar a cierto malicious gossip que circulaba sobre el comportamiento del escritor en la academia, cosas “que no eran del todo propias de un hombre de sesenta años de edad”.</p>
<p style="text-align:justify;">Pero lo mejor de todo era poder caminar una vez más de la mano del patriarca. En 1988 García Márquez publicó un perfil del “caudillo” (llamándolo así) para el prólogo de <em>Habla Fidel</em>, libro del italiano Gianni Minà. Allí vertió el más amplio homenaje literario a su héroe (“Tal vez no es consciente del poder que impone su presencia, que parece ocupar de inmediato todo el ámbito, a pesar de que no es tan alto ni tan corpulento como parece a primera vista”). Ese mismo año, residiendo en La Habana, García Márquez avanzaba en la redacción de un libro sobre el destierro y la muerte de Simón Bolívar: <em>El general en su laberinto</em>. Martin sugiere que al describir a Bolívar se inspiraba en rasgos de Castro, y viceversa.</p>
<p style="text-align:justify;">1989 había empezado mal, con las reverberaciones de una carta pública firmada en diciembre del año anterior por varios escritores de renombre internacional cuya exigencia era que Castro siguiera los pasos de Pinochet y se atreviera a someter su régimen a un plebiscito. Para García Márquez (que en los setenta había expresado su desdén frente a las instituciones, leyes y libertades de la democracia “burguesa” y en diciembre de 1981 se había burlado de los “lagrimones de cocodrilo” de “los antisoviéticos y anticomunistas de siempre” tras la represión del sindicato Solidaridad en Polonia), la carta representaba un capítulo más del ascenso de “la derecha”, propiciado por el Papa Juan Pablo II, Thatcher, Reagan y el propio Gorbachov (a quien García Márquez había advertido del peligro de rendirse ante el Imperio). Martin escribe sobre los firmantes: “Los nombres estadounidenses no son particularmente impresionantes, más allá de Susan Sontag; ni tampoco los latinoamericanos (no estaba Carlos Fuentes ni Augusto Roa Bastos, etc.).” Entre los autores americanos que no impresionaron a Martin estaban Saul Bellow, Elie Wiesel y David Rieff; entre los latinoamericanos, Reinaldo Arenas (que redactó el documento), Ernesto Sábato, Mario Vargas Llosa, Guillermo Cabrera Infante y Octavio Paz; entre los europeos, Juan Goytisolo, Federico Fellini, Eugène Ionesco, Czesław Miłosz y Camilo José Cela. Pero se entiende. En la óptica del biógrafo y del biografiado, “1989 sería el año del apocalipsis”.</p>
<p style="text-align:justify;">■</p>
<p style="text-align:justify;">Aún más grave para el prestigio de Cuba fue el sonado juicio contra el general de división Arnaldo Ochoa y los hermanos Antonio (Tony) y Patricio de la Guardia, bajo el cargo de narcotraficantes y traidores a la Revolución. El oscuro episodio –al que Martin dedica un par de párrafos– salió a la luz pública en junio de 1989. Según el periodista Andrés Oppenheimer,11 el movimiento de droga a través de Cuba comenzó en 1986 y tuvo la bendición tácita de Fidel, hasta que los servicios de inteligencia estadounidenses detectaron una operación comprometida. Castro aprovechó entonces el momento para matar cuatro pájaros de un tiro: podía deshacerse de un enemigo potencial de peso que lo criticaba (Ochoa era uno de los comandantes supremos de la intervención en Angola, veterano de las incursiones en Venezuela, Etiopía, Yemen y Nicaragua, reconocido oficialmente como “Héroe de la Revolución”) mezclando su juicio con el de los hermanos De la Guardia, ambos amigos de Fidel y adscritos al Ministerio del Interior a cargo de otro implicado, el general de división José Abrantes. A Tony de la Guardia, su “protegido”, Fidel le había encomendado múltiples operaciones de inteligencia (como el depósito en Suiza de sesenta millones de dólares que obtuvieron los Montoneros de Argentina en 1975, producto del pago de un secuestro). Es difícil creer que el nuevo trabajo –ordenado expresamente por Abrantes– no contara, como todo en la isla, con su bendición. Pero el fin justificó los medios.</p>
<p style="text-align:justify;">Gabriel García Márquez era amigo íntimo de Antonio de la Guardia, personaje digno de una película de acción y pintor aficionado de quien tenía un cuadro en su casa habanera. Ese mismo año de 1989 “Gabo” le había dedicado <em>El general en su laberinto</em>: “Para Tony, que siembra el bien.” El 9 de julio, a punto de conocerse el veredicto final, Castro visitó a García Márquez. Oppenheimer reconstruye fragmentos de la larga charla: “Si los ejecutan –habría dicho García Márquez– nadie en la tierra creerá que no fuiste tú quien impartió la orden.” Más noche, el escritor recibió a Ileana de la Guardia (hija de Tony) y su esposo Jorge Massetti (el hijo del finado guerrillero Jorge Ricardo Massetti, viejo amigo y jefe de García Márquez en Prensa Latina). Llegaban para rogarle que intercediera por la vida de su amigo. “Gabo” soltó frases como “Fidel estaría loco si tuviera que autorizar las ejecuciones”, les dio esperanzas, les pidió tranquilizarse y les aconsejó abstenerse de acudir a organismos de defensa de los derechos humanos. Pasaron cuatro días. Finalmente, la ejecución de Ochoa y Antonio se llevó a cabo el 13 de julio de 1989. Patricio fue condenado a treinta años de prisión. Abrantes a veinte, pero murió de un ataque cardiaco en 1991.</p>
<p style="text-align:justify;">Aunque abandonó Cuba antes de la ejecución, según testimonio recogido por la propia Ileana, García Márquez asistió “a una parte del juicio, junto con Fidel y Raúl, detrás del ‘gran espejo’ del recinto de las Fuerzas Armadas Revolucionarias Cubanas”. Ya en París, en las Fiestas del Bicentenario de la Revolución francesa, comentó a Mitterrand que todo había sido “un problema entre militares”. Públicamente declaró tener “muy buena información” sobre la justificación del cargo de “traición” y observó que, dada la situación, Fidel no tenía alternativa.</p>
<p style="text-align:justify;">Pocos meses antes de los hechos, al escribir las últimas páginas de <em>El general en su laberinto</em>, García Márquez había recreado a Bolívar delirando en sueños al recordar su orden de fusilamiento al bravo general Manuel Piar, mulato invencible contra los españoles y héroe de las masas. “Fue el acto de poder más feroz de su vida, pero también el más oportuno, con el cual consolidó de inmediato su autoridad, unificó el mando y despejó el camino de su gloria.” Al remate del capítulo, García Márquez pone en la boca de Bolívar las palabras de su abuelo, el coronel Márquez: “Volvería a hacerlo.”</p>
<p style="text-align:justify;">“Ya no publico un libro si antes no lo lee el comandante”, había declarado García Márquez. Por eso, sobre el pasaje específico de Bolívar y Piar, Martin se pregunta: “¿Recordaba Castro el pasaje mientras tramaba su decisión?” Claro que lo recordaba. Pero dada la “muy buena información” que siempre ha dicho tener García Márquez sobre Cuba, y dada su cercanía con De la Guardia, las preguntas interesantes no atañen al comandante sino al escritor: ¿Ignoraba García Márquez las encomiendas secretas de su amigo Tony? ¿Consideraba acaso, al escribir su novela, la posibilidad de que sus amigos fueran capturados bajo el cargo de una supuesta “traición”?</p>
<p style="text-align:justify;">Un ciclo muy antiguo de complicidad se cerró con esa ejecución. Había comenzado con una ejecución en el círculo íntimo del niño García Márquez (la cometida por su abuelo contra su amigo y lugarteniente Medardo, hijo de su amante) y terminaba con otra ejecución en su círculo íntimo (la cometida por el comandante en la persona de su amigo Tony, “que sembraba el bien”). Así, el escritor que adoptó desde muy joven la “moralidad política” de su abuelo, el “que con bastante sangre fría antepone la política a la moralidad”, el que vio a Castro como la “representación de su propio abuelo, el único hombre a quien no podía, no pretendería y ni siquiera querría, vencer”, había tenido que probar su teoría en carne propia. Y había aceptado el veredicto del poder.</p>
<p style="text-align:justify;">Nunca sabremos si Castro le recordó a García Márquez el pasaje sobre la ejecución de Piar. La escena, en todo caso, le regalaba a Fidel la legitimación de la literatura. “Cualquier escritor que adopta el punto de vista totalitario –dijo George Orwell–, que consiente la falsificación de la realidad y las persecuciones, se destruye a sí mismo en ese instante.” ¿Qué pensaría Orwell de un escritor que no sólo adopta el punto de vista totalitario sino que, literalmente, lo propone?</p>
<p style="text-align:justify;">■</p>
<p style="text-align:justify;">La amistad y las langostas continúan veinte años después. Panegirista, consejero áulico, agente de prensa, representante plenipotenciario, jefe de relaciones públicas en el extranjero, todo eso ha sido García Márquez para Castro. En 1996 cenó con el presidente Clinton para buscar el necesario acercamiento con Cuba: “Si Fidel y usted pudieran sentarse a discutir cara a cara, no quedaría ningún problema pendiente.” Tras el 9/11 escribió una larga carta a Bush: “¿Cómo se siente? ¿Cómo se siente que el horror estalla en tu patio y no en el living del vecino?” Las cosas han marchado siempre bien, salvo en algunos momentos, como en 2003, cuando un movimiento de conciencia más importante y universal que la democracia pareció interponerse entre los dos amigos: los Derechos Humanos. En marzo de ese año, en una acción fulminante, Castro reeditó los juicios de Moscú contra 78 disidentes condenándolos a penas de entre doce y veintisiete años de cárcel. (Uno de ellos fue acusado de poseer “una grabadora Sony”.) Acto seguido, ordenó matar en caliente a tres muchachos que querían huir del paraíso en un lanchón. Ante el crimen, José Saramago declaró (luego se desdijo) que “hasta allí llegaba” su relación con Castro, pero Susan Sontag fue más lejos y, en el marco de la Feria del Libro de Bogotá, confrontó a García Márquez: “Es el gran escritor de este país y lo admiro mucho, pero es imperdonable que no se haya pronunciado frente a las últimas medidas del régimen cubano.”</p>
<p style="text-align:justify;">En respuesta, García Márquez pareció marcar vagamente sus distancias: “En cuanto a la pena de muerte, no tengo nada que añadir a lo que he dicho en privado y en público desde que tengo memoria: estoy en contra de ella en cualquier circunstancia, motivo o lugar.” Pero casi de inmediato tomó distancia&#8230; de su distancia: “Algunos medios de comunicación –entre ellos la CNN– están manipulando y tergiversando mi respuesta a Susan Sontag, para que parezca contraria a la Revolución Cubana.” Para remachar, reiteró un viejo argumento suyo, justificatorio de su relación personal con Castro: “No podría calcular la cantidad de presos, de disidentes y conspiradores, que he ayudado, en absoluto silencio, a salir de la cárcel o a emigrar de Cuba en no menos de veinte años.”</p>
<p style="text-align:justify;">¿“Absoluto silencio” o complicidad absoluta? ¿Por qué los habría ayudado García Márquez a salir de Cuba si no es porque consideraba injusto su encarcelamiento? Y si lo consideraba injusto (tanto como para abogar por ellos), ¿por qué siguió (y sigue) respaldando públicamente a un régimen que comete esas injusticias? ¿No hubiera sido más valioso denunciar públicamente el injusto encarcelamiento de esos “presos, disidentes y conspiradores” y así contribuir a acabar con el sistema de prisiones políticas cubano?</p>
<p style="text-align:justify;">Gabriel García Márquez no es un escritor de torre de marfil: ha declarado estar orgulloso de su oficio de periodista, promueve el periodismo en una academia en Colombia y ha dicho que el reportaje es un género literario que “puede ser no sólo igual a la vida sino más aún: mejor que la vida. Puede ser igual a un cuento o una novela con la única diferencia –sagrada e inviolable– de que la novela y el cuento admiten la fantasía sin límites pero el reportaje tiene que ser verdad hasta la última coma”. ¿Cómo conciliar esta declaración de la moral periodística con su propio ocultamiento de la verdad en Cuba, a pesar de tener acceso privilegiado a la información interna?</p>
<p style="text-align:justify;">Por lo que hace al juicio de la posteridad, es un tanto prematuro afirmar que García Márquez es el “nuevo Cervantes”. Pero en términos morales no hay comparación. Héroe de guerra contra los turcos, herido y mutilado en batalla, náufrago y preso en Argel por cinco años, Cervantes vivió sus ideales, dificultades y pobreza con una moralidad quijotesca, y la suprema libertad de tomar sus derrotas con humor. Esa grandeza de espíritu no se ha visto en las complicidades de García Márquez con la opresión y la dictadura. No es Cervantes.</p>
<p style="text-align:justify;">La obra de García Márquez sobrevivirá a las extrañas fidelidades del hombre que la escribió. Pero sería un acto de justicia poética el que, en el otoño de su vida y el cenit de su gloria, se deslindara de Fidel Castro y pusiera su prestigio al servicio de los boat people cubanos. Aunque tal vez sea imposible. Esas cosas inverosímiles sólo pasan en las novelas de García Márquez. ~</p>
<p style="text-align:justify;"> _____________________</p>
<p style="text-align:justify;">1. Malcolm Deas, Del poder y la gramática, Bogotá, Tercer Mundo Editores, 1993.</p>
<p style="text-align:justify;">2. Este libro se publicará próximamente en editorial Debate con el título Gabriel García Márquez / Un mago, traducción de Eugenia Vázquez Nacarino.</p>
<p style="text-align:justify;">3. “Living in Macondo: Economy and Culture in a United Fruit Company Banana Enclave in Colombia”, en Gilbert M. Joseph, Catherine C. Legrand y Ricardo D. Salvatore (eds.), Close Encounters of Empire / Writing the Cultural History of U.S.-Latin American Relations, Duke University Press, 1998.</p>
<p style="text-align:justify;">4. Quien mejor ha estudiado esta etapa es Pedro Sorela en su biografía El otro García Márquez / Los años difíciles (Madrid, Mondadori, 1988, 334 pp.).</p>
<p style="text-align:justify;">5. Octavio Paz, “Sólo a dos voces”, entrevista de Julián Ríos (1973), Obras completas, tomo 15, p. 673.</p>
<p style="text-align:justify;">6. Gabriel García Márquez, El olor de la guayaba / Conversaciones con Plinio Apuleyo Mendoza, México, La Oveja Negra/Editorial Diana, 1982, pp. 87-91.</p>
<p style="text-align:justify;">7. Augusto Monterroso, “Novelas sobre dictadores”, en La palabra mágica, México, Era, 1983, pp. 50-52.</p>
<p style="text-align:justify;">8 En Plural, núm. 48, septiembre de 1975.</p>
<p style="text-align:justify;">9. En Vuelta, núm. 41, abril de 1980.</p>
<p style="text-align:justify;">10. Ángel Esteban y Stéphanie Panichelli, Gabo y Fidel / El paisaje de una amistad, Madrid, Espasa, 2004, pp. 221-224.</p>
<p style="text-align:justify;">11. Andrés Oppenheimer, La hora final de Castro / La historia secreta detrás de la inminente caída del comunismo en Cuba, Buenos Aires, Javier Vergara, 1992. Citado en Ángel Esteban y Stéphanie Panichelli, op. cit., pp. 275-289.</p>
<p style="text-align:justify;">* <strong>Publicado en </strong><a href="http://www.letraslibres.com/index.php?art=14090"><strong>http://www.letraslibres.com/index.php?art=14090</strong></a></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Trino Márquez ¿PARA QUÉ SIRVE LA PLANIFICACIÓN ESTRATÉGICA?]]></title>
<link>http://ideasdebabel.wordpress.com/2009/11/17/trino-marquez-%c2%bfpara-que-sirve-la-planificacion-estrategica/</link>
<pubDate>Tue, 17 Nov 2009 02:16:06 +0000</pubDate>
<dc:creator>Alfonso Molina</dc:creator>
<guid>http://ideasdebabel.wordpress.com/2009/11/17/trino-marquez-%c2%bfpara-que-sirve-la-planificacion-estrategica/</guid>
<description><![CDATA[Si algún gobierno ha elaborado planes estratégicos es el  presidido por el teniente coronel. El prim]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p style="text-align:justify;"><img class="alignright size-full wp-image-6501" title="Trino 4" src="http://ideasdebabel.wordpress.com/files/2009/10/trino-4.jpg" alt="Trino 4" width="175" height="146" />Si algún gobierno ha elaborado planes estratégicos es el  presidido por el teniente coronel. El primero fue el de 1999, un plan de contingencia destinado a encarar la situación de emergencia que estremecía al país en aquel momento. Sus piedras angulares fueron el Plan Bolívar 2000, el Fondo Único Social (FUS) y el sistema de microfinanzas, en cuyo vértice se encontraba el Banco del Pueblo Soberano y el Banco de la Mujer. El destino del Plan Bolívar 2000 fue tan desastroso que hasta un señor tan complaciente con el Ejecutivo como Clodosvaldo Russián, se vio obligado a declarar que ese laberinto era impenetrable e inauditable.  El FUS se vio envuelto en tantas corruptelas que el gobierno decidió no volver a hablar del tema. Los bancos sobreviven deambulando por allí sin que nadie los tome en serio.</p>
<p style="text-align:justify;"><!--more--><br />
Luego vino el Plan Nacional de Desarrollo (PND) 2001-2006, con cinco líneas estratégicas. En sus páginas puede leerse cómo el gobierno iba a acabar con la pobreza, con la inflación, con la burocracia, con el gasto dispendioso. Esto por una parte. Del otro lado también se lee cómo el Ejecutivo impulsaría el desarrollo integral del país, una sana distribución del ingreso, se fortalecería la descentralización y se transformaría la maquinaria gubernamental en un dispositivo eficiente y perfectamente sincronizado. Es decir, en el Plan se habla de todo lo que el Gobierno dejó de hacer en ese lapso.</p>
<p style="text-align:justify;">Más recientemente al comandante ordenó que el Ministerio de Planificación y Desarrollo elaborara el Proyecto Nacional “Simón Bolívar”, Primer Plan Socialista de la Nación (PPSN) 2007-2013, y que la Asamblea Nacional lo aprobara. Ahora no son cinco las líneas estratégicas, sino siete. Los objetivos estratégicos conservan los anteriores, con palabras distintas, y agrega otros dos, entre los cuales destaca Convertir a Venezuela en Potencia Energética Mundial, ¡nada más ni nada menos! </p>
<p style="text-align:justify;">Uno, cual lego en la materia, se imagina que los “planes estratégicos” sirven para anticipar los cursos normales que debe seguir la realidad de acuerdo con las proyecciones lineales, pero, sobre todo, para prever eventuales contingencias, con el fin de que los cambios súbitos o los hechos inesperados, no nos tomen de sorpresa y nos dejen totalmente desubicados.  Resulta  que para el chavismo la “planificación estratégica” sirve para todo, entre otras cosas para hacer alardes de pedantería y necedad desmedidos, pero no para anticiparse a los acontecimientos que con un mínimo de atención y previsión pueden vaticinarse. Gobernar y planificar son verbos  que en la realidad marchan disociados en la praxis chavista.</p>
<p style="text-align:justify;">Por ejemplo, según Chávez la crisis energética y la escasez de agua que padecemos los venezolanos  son el resultado inevitable del fenómeno de “El Niño”. Sin embargo, bien visto el asunto ese fenómeno meteorológico ha afectado al planeta Tierra desde hace más de una década, y el gobierno había sido suficientemente alertado por los especialistas extranjeros y nacionales -tanto los que simpatizaban con el régimen como quienes lo enfrentaban-, acerca de que ese fenómeno tendría consecuencias catastróficas para la nación, si no se tomaban las medidas que paliaran o amortiguaran esos efectos dañinos.</p>
<p style="text-align:justify;">El gobierno, o mejor dicho Hugo Chávez, se puso sordinas y gríngolas. No quiso oír ni ver lo que estaba ocurriendo frente a sus narices. Se desentendió de la suerte de los venezolanos. Permitió de manera irresponsable que “El Niño” causara estragos en nuestros embalses y en nuestras represas, no se ocupó de invertir en la diversificación de las fuentes de agua, ni de mantener las existentes, ni de construir nuevos reservorios para alimentar a ciudades con alta demanda como Caracas. Los millones de bolívares que debió haber gastado para ampliar y fortalecer las fuentes de energía hidroeléctrica, ahora los destina para justificar su incuria y su infinita incapacidad.</p>
<p style="text-align:justify;">La incompetencia del comandante es tan gigantesca que deberíamos preguntarnos si no forma parte de un diseño deliberado, por demás diabólico,  probablemente trazado en el Mar de la Felicidad, para promover el desasosiego, la frustración y, finalmente, la huida del país en busca de mejores destinos. Visto desde este vértice, la actitud del Gobierno frente al auge de la delincuencia resulta demasiado sospechosa. ¿Es que los numerosos cuerpos de seguridad del Estado no le transmiten de forma fidedigna al primer mandatario lo que ocurre en los barrios, urbanizaciones, calles y fincas de Venezuela? ¿Para qué les sirve a esos organismos trabajar tanto con escenarios probables y echar mano de la planificación estratégica, si no son capaces de detener el crimen en sus numerosas modalidades? Hasta los peloteros de grandes ligas se han convertido en víctimas del hampa, la cual no planifica estratégicamente, sino que ejecuta sus fechorías de forma letal.</p>
<p style="text-align:justify;">La “planificación estratégica” no le ha servido al teniente coronel para resolver ninguno de los graves problemas del país. Le ha ocurrido lo mismo que cuando el golpe del 92: pasó 15 años previendo cada paso de la asonada y después no pudo tomar ni siquiera La Casona. Quienes sí se han beneficiado de su método de planificación son los hermanos Castro, Evo Morales, Daniel Ortega y el resto de sus amigos del ALBA. Ellos sí han disfrutado del ingenio “estratégico” del comandante.</p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Patrulhamento Geral - ALERTA]]></title>
<link>http://tantumergo.wordpress.com/2009/11/15/patrulhamento-geral-alerta/</link>
<pubDate>Sun, 15 Nov 2009 14:43:28 +0000</pubDate>
<dc:creator>Ju</dc:creator>
<guid>http://tantumergo.wordpress.com/2009/11/15/patrulhamento-geral-alerta/</guid>
<description><![CDATA[A COISA ESTÁ FICANDO PRETA O primeiro jornalista a sofrer cerceamento do direito de bem informar, em]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p><strong>A COISA ESTÁ FICANDO PRETA </strong></p>
<p>O primeiro jornalista a sofrer cerceamento do direito de bem informar, em consequência dos seus verdadeiros, contundentes e procedentes comentários contra os desmandos do atual governo, foi o <strong><span style="color:#ff0000;">Boris Casoy</span></strong>. De acordo com o noticiário da época, <strong>ele foi demitido a pedido do próprio Lulla</strong>.</p>
<p>Entretanto, aos olhos dos mais atentos, a coisa vem se agravando de maneira avassaladora e perigosa, senão vejamos:</p>
<ul>
<li>O <a href="http://programadojo.globo.com/" target="_blank">Programa do Jô</a> <strong>tirou do ar</strong> (sem dar qualquer satisfação ao público) <strong>o quadro &#8220;As Meninas do Jô&#8221;</strong> que era apresentado às quartas-feiras, onde as jornalistas Lilian Wittifib, Ana Maria Tahan, Cristiana Lobo, Lúcia Hippólito e, por vezes, outras mais traziam a público e debatiam todas as falcatruas perpetradas por essa corja de corruptos que se apossou do País. <strong>As entrevistas sobre temas políticos não têm sido mais levadas a efeito atualmente. Virou um programa de amenidades e sem qualquer brilhantismo. </strong></li>
<li>O jornalista <span style="color:#ff0000;"><strong>Arnaldo Jabor</strong></span>, considerado desafeto pelo governo atual, <strong>vem sofrendo, de forma velada e sistemática, todo tipo de retaliação</strong>. Já foi processado, condenado, amordaçado e por aí vai. Sua participação diária, às 08:05, na <a href="http://cbn.globoradio.globo.com/comentaristas/arnaldo-jabor/ARNALDO-JABOR.htm" target="_blank">Rádio CBN/GLOBO</a> tem se limitado a assuntos sem a relevância que tinha, haja vista que <strong>está impedido de falar sobre assuntos que envolvam a política nacional e o atual governo</strong>.</li>
<li>A jornalista <span style="color:#ff0000;"><strong>Lúcia Hippólito</strong></span>, que tinha uma participação diária, às 07:55 hs na <a href="http://cbn.globoradio.globo.com/comentaristas/lucia-hippolito/LUCIA-HIPPOLITO.htm" target="_blank">Rádio CBN</a>, não está mais ocupando o microfone da emissora como fazia e nenhum comunicado foi feito pelo âncora do horário, o jornalista Heródoto Barbeiro. <strong> Sorrateiramente, colocaram-na como âncora em outro horário</strong>, onde enfoca matérias mais amenas <strong>e sem a habitual</strong>, verdadeira e procedente <strong>contundência</strong>.</li>
<li><span style="color:#ff0000;"><strong>Diogo Mainardi</strong></span>, da <a href="http://veja.abril.com.br/blog/mainardi/" target="_blank">Revista Veja</a>, além de processado, <strong>vem sofrendo várias ameaças de morte</strong> por parte do jornal do MR-8 (que faz parte da base aliada ao Lulla) e de integrantes dos chamados &#8220;Movimentos Sociais&#8221;.</li>
<li>O jornal <a href="http://www.estadao.com.br/" target="_blank">&#8220;O Estado de São Paulo&#8221; </a><strong>está sob forte censura</strong> governamental há pelo menos 90 dias.</li>
</ul>
<h3>Pelo que se vê, Fidel Castro está fazendo escola na América do Sul. O primeiro a colocar em prática estes ensinamentos, aniquilando o direito de imprensa foi Hugo Chaves, e pelo andar da carruagem o nosso PresiMENTE está trilhando pelo mesmo caminho.</h3>
<p>Constitucionalmente:</p>
<h4>Onde está o ESTADO DEMOCRÁTICO DE DIREITO?&#8230;<br />
Onde está o LIVRE DIREITO DE MANIFESTAÇÃO?&#8230;<br />
Onde está a LIBERDADE DE EXPRESSÃO?&#8230;<br />
Onde está a LIBERDADE DE UMA NAÇÃO, LIVRE E SOBERANA?&#8230;</h4>
<p>Leiam na íntegra o comentário feito pela jornalista <a href="http://m.estadao.com.br/noticias/impresso,tempo-de-estio,462951.htm" target="_blank">Dora Kraemer</a>, no Estadão de Domingo p.p. Destaca-se o seguinte trecho que transcrevo: <strong>&#8220;Jabor faz parte de uma lista de profissionais tidos pelo Presidente Lulla como desafetos e, por isso, passíveis de retaliação à medida que se apresentem as oportunidades&#8221;</strong>.</p>
<h2>ESSE TEXTO DEVE-SE TRANSFORMAR NA MAIOR CORRENTE QUE A INTERNET JÁ VIU!!!</h2>
<h2>ACORDA BRASIL, ENQUANTO É TEMPO, E REAJA!!!&#8230;.</h2>
<p>Fonte:<a href="http://www.orkut.com.br/Main#CommMsgs?cmm=150746&#38;tid=5403969521633008429" target="_blank"> Orkut</a></p>
<p><strong><span style="color:#ff0000;">Repassem esse texto internet afora.</span></strong></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Controle de armas: confusão, fascismo e mortes]]></title>
<link>http://ocaipira.wordpress.com/2009/11/14/controle-de-armas-confusao-fascismo-e-mortes/</link>
<pubDate>Sun, 15 Nov 2009 02:41:34 +0000</pubDate>
<dc:creator>O Caipira</dc:creator>
<guid>http://ocaipira.wordpress.com/2009/11/14/controle-de-armas-confusao-fascismo-e-mortes/</guid>
<description><![CDATA[Por Diogo Siqueira Os políticos brasileiros não estão preocupados em reduzir a criminalidade aprovan]]></description>
<content:encoded><![CDATA[Por Diogo Siqueira Os políticos brasileiros não estão preocupados em reduzir a criminalidade aprovan]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[O Jagunço, o fora e o silêncio sobre a aliança PSOL-PV-Marina Silva na Animal Farm]]></title>
<link>http://haterslog.wordpress.com/2009/11/15/o-jagunco-o-fora-e-o-silencio-sobre-a-alianca-psol-pv-marina-silva-na-animal-farm/</link>
<pubDate>Sun, 15 Nov 2009 00:41:32 +0000</pubDate>
<dc:creator>Casa do Aumentador</dc:creator>
<guid>http://haterslog.wordpress.com/2009/11/15/o-jagunco-o-fora-e-o-silencio-sobre-a-alianca-psol-pv-marina-silva-na-animal-farm/</guid>
<description><![CDATA[Tudo começou aqui na Olavo de Carvalho nos Odeia Heloísa Helena diz que Marina é melhor candidata O ]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p>Tudo começou aqui na Olavo de Carvalho nos Odeia</p>
<p><a href="http://www.orkut.com.br/Main#CommMsgs?cmm=87091&#38;tid=5403555439679774741">Heloísa Helena diz que Marina é melhor candidata</a></p>
<p>O jagunço e seu camarada de partido Henrique e demais vestais do PSOL na Animal Farm não emitiram uma palavra sobre a prossível aliança controvertida do PSOL liderado pela Heloísa Helena com o PV, que mais parece um DEM nanico, e a Marina Silva.</p>
<div id="attachment_638" class="wp-caption aligncenter" style="width: 233px"><img src="http://haterslog.wordpress.com/files/2009/11/papaleguas.jpg?w=223" alt="A CA matou o coiote e mostrou o pau. Bip-bip!" title="A CA matou o coiote e mostrou o pau. Bip-bip!" width="223" height="300" class="size-medium wp-image-638" /><p class="wp-caption-text">A CA matou o coiote e mostrou o pau. Bip-bip!</p></div>
<p>Meses antes na CA foi comentada a tolice da proposta quixotesca e ridícula de candidatura do Arruda Sampoio pelo igualmente quixotesco Henrique, o compa do jagunço.</p>
<p><a href="http://www.orkut.com.br/Main#CommMsgs?cmm=54837358&#38;tid=5374339912686669221&#38;start=1">tópico</a></p>
<p><strong>Al</strong><br />
Quando caem as fichas para os retardados&#8230;<br />
Retardado é tudo igual. Eles demoram a perceber as coisas. Aí, quando percebem, ficam fazendo a cara de panaca habitual.</p>
<p>No tópico em que o xeleléu Sanchez abriu para comemorar a anti-candidatura à Presidência da República do plagiador Plínio de Arruda Sampaio, foi suficiente eu apontar aqui na CA o que tudo indica que irá acontecer, isto é, o PSOL provavelmente vai apoiar a candidatura de Marina da Silva pelo PV, para que a trupe de sempre comçasse a fazer ares de constrangidos, que não sabiam exatamente disso, etc. Heloísa Helena já abriu o diálogo com Marina nesse sentido. </p>
<p>Somente imbecis despolitizados e alienados não percebem essa tendência. E vejam, isso porque eles se dizem militantes e supostamente vivenciam o cotidiano do partido.</p>
<p>Bando de otário!!</p>
<p>Eu vou rir pouco da cara desses imbecis quando isso de fato acontecer hahahahaha</p>
<p><strong>Al</strong><br />
Link para os retardados percebendo a realidade<br />
<a href="http://www.orkut.com.br/Main#CommMsgs.aspx?cmm=1562400&#38;tid=5372530820866997253&#38;na=4&#38;nst=31&#38;nid=1562400-5372530820866997253-5374291233160601981">http://www.orkut.com.br/Main#CommMsgs.aspx?cmm=1562400&#38;tid=5372530820866997253&#38;na=4&#38;nst=31&#38;nid=1562400-5372530820866997253-5374291233160601981</a>  </p>
<p><strong>Al</strong><br />
Meus amigos, esses caras são MUITO, mas MUITO TABACUDOS!! </p>
<p>Em que mundo esses caras vivem? Não, sério mesmo. Eles fazem uma pergunta dessas, <strong>sobre se o PSOL irá apoiar a Marina da Silva, como se fosse algo absurdo ou uma traição?</strong> </p>
<p>Puta que pariu, <strong>vão ser dementes assim na casa do caralho</strong>.</p>
<p>E eu ainda perco o meu tempo escrevendo sobre esses retardados, puta merda&#8230;.</p>
<p>Os caras não sabem de nada vezes nada. Nem analisar uma obviedade dessas. <strong>Nem os partidários da anti-candidatura do plagiador Plínio de Arruda Sampaio são capazes intelectualmente de analisar o que realmente significa a proposta que eles apoiam, do ponto de vista da política partidária do PSOL.</strong></p>
<p>É muito óbvio, isso só um débil mental não percebe, que <strong>a anti-candidatura do plagiador Plínio de Arruda Sampaio é para minar essa tendência. Trata-se da famosa manobra de marcação de posição. Mas vai explicar isso para um bando de retardados que mal sabem juntar lé com cré</strong>&#8230; </p>
<p><strong>Zizek Parallax </strong><br />
<em>Somente imbecis despolitizados e alienados não percebem essa tendência. E vejam, isso porque eles se dizem militantes e supostamente vivenciam o cotidiano do partido.<br />
Bando de otário!! [x1.000]</em></p>
<p>eles acham que decidem algo nestes partidos ? eles se iludem com isto ? com esta pose de cordeiros e vestais de partidos ? </p>
<p>putz</p>
<p>kkkkkkkkkkkkkkk</p>
<p><strong>Al</strong><br />
O choro é livre<br />
<a href="http://www.estadao.com.br/noticias/nacional,heloisa-helena-diz-que-marina-e-a-melhor-candidata,466067,0.htm">http://www.estadao.com.br/noticias/nacional,heloisa-helena-diz-que-marina-e-a-melhor-candidata,466067,0.htm</a><br />
.<br />
Hahahahahahahahaha</p>
<div id="attachment_640" class="wp-caption aligncenter" style="width: 228px"><img src="http://haterslog.wordpress.com/files/2009/11/heloisa_helena_revista_claudia.jpg?w=218" alt="Quem manda no PSOL sou eu, queridos!" title="Quem manda no PSOL sou eu, queridos!" width="218" height="300" class="size-medium wp-image-640" /><p class="wp-caption-text">Quem manda no PSOL sou eu, queridos!</p></div><br />
<div id="attachment_642" class="wp-caption aligncenter" style="width: 310px"><img src="http://haterslog.wordpress.com/files/2009/11/hh-psol-esporro-no-jagunco.jpg?w=300" alt="ENTENDERAM O QUE EU DISSE?" title="ENTENDERAM O QUE EU DISSE?" width="300" height="300" class="size-medium wp-image-642" /><p class="wp-caption-text">ENTENDERAM O QUE EU DISSE?</p></div><br />
<div id="attachment_643" class="wp-caption aligncenter" style="width: 310px"><img src="http://haterslog.wordpress.com/files/2009/11/cangaceiro-trapalhao.jpg" width="300" height="202" class="size-full wp-image-643" /><p class="wp-caption-text">Jagunço e os militantes do PSOL do boteco: - Sim, senhora! Sim, senhora!</p></div>
<p><strong>Al</strong><br />
<strong>Com uns militantes chinfrins como Jagunço, Wu e xeleléus afins, que acham que militar é chamar os outros de burro e mandar tomar no cu</strong>, nós entendemos muito bem porque a anti-candidatura do Plínio de Arruda Sampaio para Presidente em 2010 não teve e nem tem a menor chance.</p>
<p><strong>Zizek Parallax</strong><br />
a candidatura do Arruda alem de nunca ter tido chance alguma e pertencer a meia duzia de celerados. já nasceu morta. só na cabeça destes caras com a revolução orkutiana deles é que se passa a ideia de que a ambiciosa Heloisa Helensa e seu séquito deixariam de usar as eleições para se promover o «partido dela». quinta coluna. agora aparece o jagunço e o Henrique Sanchez sem comentar nada da aproximação do PSOL com o PV com cara de DEM no boteco para não dar o braço a torcer ou ter que xingar o PSOL pq são filiados ao partido<br />
.<br />
a esquerda do boteco é a esquerda que a direita gosta. piada pronta </p>
<p><img class="aligncenter" src="http://s2.wordpress.com/wp-content/themes/pub/quentin/images/printer.gif" alt="" width="102" height="27" /></p>
<p>Nenhum dos dois deu uma só palavra e não abriram tópicos no boteco do porco Napoleão para criticar ou comentar a possível aliança PSOL-PV. É assim que se debate assuntos na Animal Farm, chutando para debaixo do tapete para esconder a sujeira. A versão virtual da Animal Farm cada dia que passa fica mais podre e corrupta.</p>
<p><img class="aligncenter" src="http://s2.wordpress.com/wp-content/themes/pub/quentin/images/printer.gif" alt="" width="102" height="27" /></p>
<div class="wp-caption aligncenter" style="width: 360px"><img alt="Baixo clero se rebela!" src="http://blog.cancaonova.com/flavinho/files/2007/06/padres-povo.jpg" title="Baixo clero se rebela!" width="350" height="263" /><p class="wp-caption-text">Baixo clero se rebela!</p></div>
<p>Jerônimo engrossa o coro dos descontentes com o autoritarismo e fascismo do boteco e põe o jagunço em seu devido lugar</p>
<p><a href="http://www.orkut.com.br/Main#CommMsgs?cmm=54837358&#38;tid=5403948425087847845">tópico</a></p>
<p><strong>Jerônimo</strong><br />
Gilson<br />
Lamentavel é um sujeito fazer o que faz, sair como saiu e voltar da mesma forma como saiu.</p>
<p><strong>Não me inquira estreito!</strong></p>
<p><strong>E se não gostou, ou gostaram, que me expulsem daqui!</strong> </p>
<div id="attachment_646" class="wp-caption aligncenter" style="width: 222px"><img src="http://haterslog.wordpress.com/files/2009/11/felix_cp.jpg" alt="HAHAHAHAHA!" title="HAHAHAHAHA!" width="212" height="300" class="size-full wp-image-646" /><p class="wp-caption-text">HAHAHAHAHA!</p></div>
<div id="attachment_325" class="wp-caption aligncenter" style="width: 113px"> <a href="http://www.orkut.com.br/Main#CommMsgs?cmm=1562400&#38;tid=5403156235723340814&#38;na=4&#38;nst=38&#38;nid=1562400-5403156235723340814-5403655834909146126"> <img src="http://haterslog.wordpress.com/files/2009/10/mico3.jpeg" alt="Clique no mico para acessar mais um Mico da Súcia-lista" title="Clique no mico para acessar mais um Mico da Súcia-lista" width="103" height="104" class="size-full wp-image-325" /></a><p class="wp-caption-text">Clique no mico para acessar mais um Mico da Súcia-lista</p></div>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Identidade Nacional Brasileira]]></title>
<link>http://affpkp.wordpress.com/2009/11/14/identidade-nacional-brasileira/</link>
<pubDate>Sat, 14 Nov 2009 13:05:47 +0000</pubDate>
<dc:creator>Amanda Viviele</dc:creator>
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<description><![CDATA[[embed]http://gilgiardelli.files.wordpress.com/2008/07/brasil.jpg[/embed] Apresentamos a seguir os p]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p style="text-align:justify;"><span style="font-family:Verdana,Arial,Helvetica,sans-serif;font-size:x-small;">[embed]http://gilgiardelli.files.wordpress.com/2008/07/brasil.jpg[/embed]</span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="font-family:Verdana,Arial,Helvetica,sans-serif;font-size:x-small;">Apresentamos a seguir os principais temas e articulações de um trabalho em andamento sobre a identidade nacional brasileira:</span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="font-family:Verdana,Arial,Helvetica,sans-serif;font-size:x-small;">1.<strong> O que é ser brasileiro? </strong>Será mesmo que faz sentido falar desse <em>ser</em>? É fácil afirmar a existência da Nação brasileira, se atentarmos apenas para os aspectos geográficos, jurídicos ou diplomáticos. E definir a identidade brasileira como o atributo, a etiqueta do conjunto populacional, ou dos indivíduos, que vivem dentro desse quadro formal. Mas parece que Nação e identidade nacional exigem algo mais. Como, por exemplo, um consenso em torno de certos valores, e uma diferença entre ele e outros tipos de consenso, ou entre eles e outros consensos nacionais. Ora, desde os fins do século XIX, muitos têm duvidado seja da coesão brasileira seja da diferença específica do Brasil.</span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="font-family:Verdana,Arial,Helvetica,sans-serif;font-size:x-small;">2. <strong>Hoje essas dúvidas se acham reforçadas, face a três categorias de indagações:</strong></span></p>
<blockquote><p><span style="font-family:Verdana,Arial,Helvetica,sans-serif;font-size:x-small;">a) Como poderia haver consenso de base num país caracterizado historicamente por consideráveis desigualdades econômicas, sociais, culturais e políticas &#8211; entre classes, etnias e regiões &#8211; e, no momento, pelo agravamento das dificuldades socio econômicas? Principalmente se observarmos o aumento da marginalidade, da criminalidade, do <em>enclausuramento </em>dos ricos e poderosos &#8211; fenômenos que parecem assinalar, aos olhos de alguns, a ressurreição, perversa, de uma sociedade de estamentos.</span></p>
<p><span style="font-family:Verdana,Arial,Helvetica,sans-serif;font-size:x-small;">b) Como poderia o nível nacional manter uma significação central, se o que presenciamos é a proliferação das identidades locais, de bairro em particular? A novidade não é apenas quantitativa como qualitativa: a diferença com o passado é que, agora, tais identidades não parecem mais se situar em relação a uma identidade nacional; ou seja, não reconhecem a capacidade de regulação e arbitragem em última instância do Estado Nacional. Esse Estado é percebido como instância de coação pura.</span></p>
<p><span style="font-family:Verdana,Arial,Helvetica,sans-serif;font-size:x-small;">c) Não é também o nível nacional minado por cima, devido ao crescente cosmopolitismo da cultura? Mesmo porque esse cosmopolitismo não é igualitário, e repercute no seu âmbito as dissimetrías e desigualdades que acompanham a internacionalização da economia.</span></p></blockquote>
<p style="text-align:justify;"><span style="font-family:Verdana,Arial,Helvetica,sans-serif;font-size:x-small;">3. <strong>Tais indagações têm suscitado dois tipos de respostas:</strong></span></p>
<blockquote><p><span style="font-family:Verdana,Arial,Helvetica,sans-serif;font-size:x-small;">a) Há quem exclui pura e simplesmente a existência de uma identidade nacional brasileira. Se tanto é que existiu no passado, ela estaria sumindo. Não se pode negar, admitem, a presença de certos traços etnoculturais comuns à maioria da população brasileira; embora esses traços sejam diversamente modulados conforme as regiões, as classes sociais, os níveis de instrução. Esses traços, manifestos por exemplo nas religiões populares, nas atividades lúdicas, nas distinções operadas entre a <em>Casa </em>e a <em>Rua, </em>podem definir uma <em>brasilidade. </em>Até um caráter nacional, em que pesem as conotações ideológicas e simplificações que, via de regra, acompanham essa noção. Mas não há consenso nacional em torno de valores básicos. Nem para defender ou promover aqueles Valores revelados pelos traços etnocuiturais. O que presenciamos é, tão-somente, a generalização e a repetição de certos fenômenos socioculturais em toda a extensão do território dito nacional. Nada indicando que o <em>atomismo </em>tantas vezes atribuído (Alberto Torres, Oliveira Vianna, Nestor Duarte) à sociedade brasileira tenha sido superado. E, na falta de um consenso com que ela poderia se articular e se combinar, a própria brasilidade &#8211; ou seja, a diferença entre o Brasil e as outras nações &#8211; está fadada a resvalar para o folclore, para o atrativo turístico. A sucumbir, também, ao rolo compressor dos cosmopolitismos.</span></p>
<p><span style="font-family:Verdana,Arial,Helvetica,sans-serif;font-size:x-small;">b) Outros, porém, pensam que a denúncia da inexistência da identidade nacional brasileira é insuficiente. Pois não há como negar que o <em>discurso da Nação </em>- quer se apresente como discurso sobre a Nação, para a Nação ou da própria Nação &#8211; está florescente, em particular na imprensa. Lemos constantemente frases do seguinte gênero: &#8220;A Nação assiste estarrecida e indignada a tal acontecimento&#8221;. Isso revela uma substancialização, uma <em>ontologização </em>da Nação. E, no rastro dela, os brasileiros, ou muitos deles, se imaginam portadores de uma identidade nacional. Devemos, portanto, explicar essa aparente contradição: como entender que a referência à Nação brasileira e à identidade nacional brasileira seja moeda corrente, se essa referência não corresponde a nada de real?</span></p></blockquote>
<p style="text-align:justify;"><span style="font-family:Verdana,Arial,Helvetica,sans-serif;font-size:x-small;">É a indagações desse tipo que procuravam responder os &#8220;Ensaios sobre o Nacional e o Popular na Cultura Brasileira&#8221;<a href="http://www.scielo.br/scielo.php?script=sci_arttext&#38;pid=S0103-40141990000100004#not1" target="_blank"><sup>1</sup></a>, no início da atual década. Tentemos articular e sistematizar as teses difusas nestes &#8220;Ensaios&#8221;:</span></p>
<blockquote><p><span style="font-family:Symbol;font-size:small;">·</span><span style="font-family:Verdana,Arial,Helvetica,sans-serif;font-size:x-small;"> Certos grupos ou instituições têm a preocupação de difundir a temática da Nação &#8211; isto é, expressões como <em>identidade nacional, auto-afirmação nacional, cultura brasileira, </em>etc. É que essas expressões sugerem, senão a negação da própria existência da luta de classes, pelo menos a obrigação de subordinar os interesses e identidades de classe &#8211; ou de regiões, etnias, famílias, indivíduos &#8211; a um interesse geral e a uma entidade mais abrangente.</span></p>
<p><span style="font-family:Symbol;font-size:small;">·</span><span style="font-family:Verdana,Arial,Helvetica,sans-serif;font-size:x-small;"> A articulação e a difusão do <em>discurso nacional não </em>obedece, portanto, à intenção acadêmica de explicitar o significado dos termos e expressões desse discurso. Ou melhor, mesmo quando essa intenção está presente, ela não constitui um passo autônomo. Acha-se integrada, entre outros elementos, a uma estratégia de poder. De forma que o que esse discurso propõe não é um estudo, mas uma ideologia da Nação, da identidade nacional, do interesse nacional, da cultura nacional, etc.</span></p>
<p><span style="font-family:Symbol;font-size:small;">·</span><span style="font-family:Verdana,Arial,Helvetica,sans-serif;font-size:x-small;"> Essa conotação ideológica não seria, por si só, depreciativa. Só que o <em>discurso nacional </em>não vai, como querem imaginar, ao encontro de um anseio genuíno das camadas populares. Se fosse o caso, as elites &#8211; portadoras do nacional &#8211; se limitariam apenas a formular e sistematizar &#8211; como os intelectuais, segundo Gramsci &#8211; sentimentos e aspirações comuns a todos; teríamos, então, o nacional-popular. Ou seja, o consenso de muitos em torno de certos valores; e a identidade nacional &#8211; definida, em nível coletivo, como sendo o próprio consenso, e, em nível individual, como a participação de cada um nesse consenso. Mas tal não é o caso: o que é nacional, no Brasil, não é popular; e o que é popular não é nacional. O elemento popular se exprime através de várias identidades, religiosas, lúdicas, etc., sim, baseadas no consenso dos seus participantes. O conceito de nacional-popular é vazio, pelo menos na atualidade brasileira.</span></p>
<p><span style="font-family:Symbol;font-size:small;">·</span><span style="font-family:Verdana,Arial,Helvetica,sans-serif;font-size:x-small;"> Nessas condições o <em>discurso nacional tende </em>a se esgotar em si mesmo e nas vontades ou práticas de poder que lhe são associadas. Vontades, aliás, conflitantes entre si e que disputam a apropriação do símbolo Nação. Se é assim, a Nação não é senão a encruzilhada ou o conjunto, movediço, dos discursos concernentes à Nação, à identidade nacional, ao nacional-popular, etc., aos quais convém acrescentar outras <em>linguagens, </em>como os ritos comemorativos da nacionalidade. Logo a ideologia da Nação e a Nação se confundem, mesmo que a primeira possa conter, num ou noutro ponto, alguma verdade objetiva.</span></p>
<p><span style="font-family:Symbol;font-size:small;">·</span><span style="font-family:Verdana,Arial,Helvetica,sans-serif;font-size:x-small;"> No entanto, o <em>discurso nacional </em>ou tal das suas variantes, de direita ou de esquerda, pode alcançar certa ressonância popular, devido ao fato de que ele não é simples palavra ou ideologia solta no ar, mas se insere numa rede complexa de práticas de dominação. Desta forma podemos dar outra definição da Nação: é a comunidade em que certo tipo de discurso sobre a Nação tem razoável aceitação. Mas fica entendido que essa aceitação não tem nada de nacional-popular (tai como o nacionalismo imagina o nacional-popular); é algo artificial, postiço, logo precário, apesar da pressão dos aparelhos ideológicos de Estado e outros. A difusão generalizada da temática da Nação não contradiz, portanto, a crise que a idéia de Nação parece estar atravessando, hoje, no Brasil.</span></p></blockquote>
<p style="text-align:justify;"><span style="font-family:Verdana,Arial,Helvetica,sans-serif;font-size:x-small;">As teses dos &#8220;Ensaios&#8230;&#8221; (ver nota <a href="http://www.scielo.br/scielo.php?script=sci_arttext&#38;pid=S0103-40141990000100004#not1" target="_blank">1</a>) estão discutidas ao longo do nosso trabalho.</span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="font-family:Verdana,Arial,Helvetica,sans-serif;font-size:x-small;">4. <strong>Endossamos em grande parte a análise crítica do nacional-popular, tal como ele se apresenta em certos aspectos da atualidade brasileira, isto é, como unidade ilusória e, portanto, como ideologia dele próprio. </strong>Crítica parecida já estava presente no trabalho inovador de Carlos Guilherme Mota sobre &#8221; A Ideologia da Cultura Brasileira&#8221;. Nos dois casos trata-se de desmistificar, ou desarticular, entidades (a cultura brasileira ou o nacional-popular) que se oferecem como <em>evidentes</em>, como não-suscetíveis de serem questionadas. Fazemos, todavia, três tipos de ressalvas às análises críticas dos &#8220;Ensaios&#8230;&#8221;:</span></p>
<blockquote><p><span style="font-family:Verdana,Arial,Helvetica,sans-serif;font-size:x-small;">a) O conceito de nacional-popular não parece intrinsecamente vazio, ou contraditório. Como o queriam outrora Kenan, à direita, e Gramsci, à esquerda, pode haver em tese &#8211; e provavelmente houve na história das <em>velhas </em>nações &#8211; união real, embora parcial, do nacional e do popular. Ou seja, pode haver consenso popular em torno de valores nacionais e identidade nacional de quem participa desse consenso.</span></p>
<p><span style="font-family:Verdana,Arial,Helvetica,sans-serif;font-size:x-small;">As diferenças ou oposições de classe ou etnias, regiões, etc. invocadas para demonstrar a impossibilidade de tal consenso não devem nos fazer esquecer que a <em>invenção </em>da Nação, das primeiras nações, se deve precisamente à necessidade de criar um liame forte &#8211; portanto não artificial, não redutível a uma <em>ideologia do liame </em>ou a um <em>discurso sobre o liame </em>- entre elementos muito heterogêneos. Nações homogêneas, como a atual Polônia &#8211; composta quase unicamente de elementos ao mesmo tempo poloneses e católicos -, são a exceção, não a regra. Mais exatamente a Nação originou-se do descompasso entre duas categorias de fenômenos, a partir dp século XVI:</span></p>
<p><span style="font-family:Symbol;font-size:small;">·</span><span style="font-family:Verdana,Arial,Helvetica,sans-serif;font-size:x-small;"> Grande complexidade das sociedades ocidentais em termos de regiões, etnias, estamentos e classes (incipientes).</span></p>
<p><span style="font-family:Symbol;font-size:small;">·</span><span style="font-family:Verdana,Arial,Helvetica,sans-serif;font-size:x-small;"> Paralelamente a unidade infra-estrutural crescente dessas sociedades, pela generalização da economia capitalista e pela articulação de todos com todos através da divisão do trabalho (a solidariedade <em>orgânica de </em>Durkheim). Cria-se um espaço econômico unificado, progressivamente despojado de barreiras e limitações corporativas.</span></p>
<p><span style="font-family:Verdana,Arial,Helvetica,sans-serif;font-size:x-small;">A invenção da Nação &#8211; ou melhor, a transformação em Nação de um espaço político previamente circunscrito e fechado pelos acasos de uma história dinástica, militar, etc. &#8211; se dá sob o impulso inicial do Estado, para igualar os dois aspectos acima expostos. O primeiro deve se equiparar ao segundo, a sociedade deve se tornar <em>para si </em>o que ela já é <em>em si, </em>em nível econômico infra-estutural. Ou seja, unificada. Esse <em>para si</em>, por sua vez, só pode ser algo <em>espiritual</em>, seja qual for a maneira de interpretar essa espiritualidade. Não necessariamente como uma <em>fusão das consciências, </em>operada pela solidariedade <em>mecânica, </em>como queria Durkheim. O essencial é destacar os dois aspectos. Primeiro, a Nação tem um caráter abstrato: mesmo nos momentos de entusiasmo coletivo, ela não é <em>sentida </em>por seus membros como é <em>sentida, </em>por exemplo, uma comunidade local ou uma propriedade como a <em>brasilidade. </em>Mesmo baseada no consenso, ela <em>paira em </em>cima do social imediato. Segundo, e correlativamente, ela comporta uma <em>esfera pública </em>- no sentido de Habermas e, antes dele, do Marx da &#8220;Questão Judaica&#8221; -, na qual ou em torno da qual são tratados, hierarquizados ou reestruturados os interesses das várias categorias de participantes, a fim de se chegar à definição de um interesse geral. Definição movediça, sujeita à flutuação das relações de dominação, mas que, salvo em épocas de decadência ou de crise, busca a transformação dessas relações em relação de hegemonia, em virtude da própria necessidade que deu ensejo ao invento da Nação. A identidade nacional, da sociedade como um todo &#8211; no sentido em que Braudel fala da &#8220;identidade da França&#8221; &#8211; se torna então possível, e não como mero artefato ideológico. Em que pesem os conflitos, mesmo quando irredutíveis, de classes, etnias ou regiões.</span></p>
<p><span style="font-family:Verdana,Arial,Helvetica,sans-serif;font-size:x-small;">b) Deve-se reconhecer que, no âmbito cívico-político, o Brasil de hoje destoa bastante desse tipo ideal do nacional-popular. O próprio êxito, relativo embora, do <em>discurso nacional </em>e das identidades nacionais outorgadas que ele fabrica, revela que ele se impõe &#8211; ou se impôs ate o momento &#8211; num semivácuo. Ou, mais exatamente, devido à impossibilidade secular em que se encontrava a grande massa da população de romper certos bloqueios históricos e de ter acesso numa ação coletiva autônoma, geradora de uma nova identidade nacional. Mas a idéia, subjacente nos &#8220;Ensaios&#8230;&#8221;, de que as massas são, no fundo, alheias à questão nacional &#8211; só lhes interessariam as identidades de classe, ou de base -, e por isso mesmo superficialmente manipuláveis, esbarra em duas objeções. De um lado, pode haver um potencial popular pronto a cristalizar nesse sentido (e esse tema está desenvolvido na conclusão do trabalho). Mesmo porque a proliferação, já referida, das identidades de base necessita um quadro global em relação ao qual, e dentro do qual, ela possa se situar; e porque esse quadro não pode ser, desde já, nem uma comunidade universal nem mesmo uma comunidade latino-americana. De outro lado, mesmo em se tratando do nacional-popular ilusório apontado pelos &#8220;Ensaios&#8230;&#8221;, encontramos o seguinte dilema:</span></p>
<p><span style="font-family:Symbol;font-size:small;">·</span><span style="font-family:Verdana,Arial,Helvetica,sans-serif;font-size:x-small;"> Ou constata-se que o <em>discurso nacional </em>não <em>pega junto </em>a seus destinatários e então sua inutilidade já deveria ter ficado evidente. E o discurso, sumido do palco;</span></p>
<p><span style="font-family:Symbol;font-size:small;">·</span><span style="font-family:Verdana,Arial,Helvetica,sans-serif;font-size:x-small;"> Ou então se constata que ele <em>pega, </em>quando nada em superfície. Mas, neste caso, parece difícil explicar essa aceitação só pelo peso das práticas de dominação. O discurso nacional deve encontrar <em>âncora, </em>senão numa identidade nacional já presente no ouvinte, pelo menos num anseio para que tal identidade se desenvolva, eventualmente dirigida contra as práticas de dominação associadas a esse discurso. De modo geral, a possibilidade de reduzir a Nação e a identidade nacional à ideologia da Nação ou da identidade nacional &#8211; de fazer tudo caber dentro da ideologia &#8220;De&#8221; e do discurso &#8220;Sobre&#8221; &#8211; constitui uma possibilidade-limite. Onde quer que haja uma certa continuidade e generalidade do discurso nacional, as coisas nunca podem alcançar esse limite, se bem que possam se aproximar dele.</span></p>
<p><span style="font-family:Verdana,Arial,Helvetica,sans-serif;font-size:x-small;">c) As próprias análises dos &#8220;Ensaios&#8230;&#8221; deixam vislumbrar a possibilidade de um nacional-popular autêntico. As críticas que dirigem ao nacional-popular dizem respeito, sobretudo, ao caráter ilusório de um consenso nacional político, ou cívico-político, em torno de objetivos também políticos, como a realização de objetivos do tipo <em>Pátria Grande </em>ou<em> Brasil-Potência. </em>O nacional-popular, na esfera cultural, não parece criticado enquanto tal; ou seja, não se exclui que haja um consenso &#8211; no caso, uma comunhão &#8211; em torno, por exemplo, da música popular &#8211; ou popular/erudita &#8211; brasileira. Quando José Miguel Wisnik avalia o propósito, por parte de Villa-Lobos durante o Estado Novo, de espalhar os coros orfeónicos pelo Brasil afora, ele não acha ilegítima a possibilidade de que, com isso, o Brasil se transforme numa festa, num imenso auto-espetáculo. Denuncia, apenas, a intenção de fazer do coro um instrumento de integração sociopolítica: pois cada coro devia se tornar um microcosmo de Brasil novo, e exemplificar a unidade do país e o <em>disciplinamento das paixões, </em>pretendia-se, a partir de um nacional-popular musical eventualmente autêntico, suscitar ou reforçar uma comunidade política ilusória.</span></p></blockquote>
<p style="text-align:justify;"><span style="font-family:Verdana,Arial,Helvetica,sans-serif;font-size:x-small;">5. <strong>A idéia de um nacional-popular cultural &#8211; e de uma identidade nacional nele baseada </strong>- é, aliás, um tema familiar para toda uma tradição antropológica e/ou literária. Procuram circunscrever uma <em>brasilidade. </em>Mas, a partir dela, vão além. O que lhes interessa, sobremaneira, é que a cultura, através dos seus portadores, se torne auto-referencial &#8211; sem se fechar numa torre de marfim, ao contrário &#8211; e vise seu próprio alargamento e aprofundamento. Nisso consiste sua universalidade. Não há, é claro, imperativos categóricos, que seriam do tipo <em>devemos todos desfrutar o Carnaval</em>; nem mesmo se pode decretar &#8220;devemos praticar um anticarnaval&#8221;, um carnaval da miséria, como aquele encenado por Joãozinho Trinta. Tais imperativos representariam uma invasão da esfera sociocultural por atitudes éticas ou ético-cívico-políticas. Mas parece que a idéia de esfera pública <em>- </em>com valores a serem protegidos ou promovidos, pelo desejo senão por obrigação &#8211; está presente no campo cultural também.</span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="font-family:Verdana,Arial,Helvetica,sans-serif;font-size:x-small;">É esse aspecto que aparece na interpretação que Maria Isaura Pereira de Queiroz dá do Carnaval. Este é visto, em certas das suas manifestações, como uma forma de auto-afirmação popular, que concerne potencialmente a muito mais gente do que o pequeno grupo diretamente envolvido. E também é algo essencialmente cultural. Pode ser, é verdade, que haja nisso uma forma de protesto contra a impossibilidade de uma participação política efetiva, em particular em nível nacional. Mas, mesmo nesse caso, isso não significa que o Carnaval seja praticado como uma atividade política de segunda categoria, ou disfarçada, ou indireta. Simplesmente, face às dificuldades presentes para participar de uma vida política autêntica, se optou por outra forma de vida, em que se torna possível uma experiência comunitária, que desejam por sua vez estender em nível nacional. Em Roberto da Matta encontra-se uma idéia parecida: com o Carnaval presenciamos o advento de uma <em>comunidade </em>efêmera<em>, </em>mas real e original, que permite agüentar ou compensar até certo ponto as agruras da <em>sociedade, </em>caracterizada, esta última, por separações, antagonismos e hierarquias.</span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="font-family:Verdana,Arial,Helvetica,sans-serif;font-size:x-small;">Outras experiências &#8211; e também reflexões sobre essas experiências, e reiterações das experiências a partir das reflexões &#8211; visam aprofundar outra vertente da identidade nacional cultural. Menos seu aspecto comunitário, de comunhão, do que sua diferença, sua especificidade. Não forçosamente como quer o nacionalismo ingênuo, pela recuperação e expansão de uma cultura originária que teria, até o momento, ficado soterrada ou marginalizada. Nem pela constituição, em seu favor, de uma <em>reserva de mercado. </em>Mas pela multiplicação das interações entre a cultura cosmopolita (ou portuguesa, francesa, anglo-saxônica) que vem se reiterando desde os primórdios do Brasil (e que talvez mereça melhor a denominação de <em>originária</em>), e uma cultura <em>endógena que, </em>em seguida, se firmou aos poucos. Pode-se conceber, entre o pólo <em>exógeno/endógeno </em>e o pólo <em>endógeno inúmeras </em>modalidades de empréstimos, alianças, antagonismos. Pode continuar também havendo interpretações recíprocas, de cada pólo pelo outro &#8211; um sendo visto como residual e folclórico, o outro como artificial, <em>fora de lugar. </em>O essencial, porém, aos olhos dos que defendem a idéia de uma dualidade básica da cultura brasileira, é que ficam excluídas, seja a fusão harmoniosa dos dois pólos, seja a expulsão de um deles pelo outro, seja a sua coexistência pacífica mas estanque. A propósito deste último ponto: não há, como em outros lugares, duas culturas, uma para o povo, outra para as elites, embora possam se desenvolver <em>acentuações </em>num ou noutro sentido; cada brasileiro seria portador, ao menos em potencial, da mesma dualidade &#8211; que, aliás, foi explorada, em nível auto-referencial, por obras como as de Mário e Oswald de Andrade, e pelo Tropicalismo. É nessa igualdade tensa que residiria &#8211; e sem perspectiva de superação a curto e médio prazos &#8211; a identidade nacional cultural brasileira.</span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="font-family:Verdana,Arial,Helvetica,sans-serif;font-size:x-small;">Há também a possibilidade de uma interação generalizada entre regiões, etnias, classes. E isso interessa tanto ao aspecto comunitário como ao aspecto da diferença da identidade cultural. Não há mais, apenas, generalização do Carnaval, do samba, do futebol &#8211; por justaposição, por exemplo, de inúmeros microcarnavais através da imensidão brasileira &#8211; mas a transformação, mediada pela TV, do Brasil em imenso auto-espetáculo. A nova transparência do espaço permite a todos presenciarem todos, pularem com todos. Parece que o privatismo da sociedade brasileira não é, nessa área, incompatível com a expansão do universal, da esfera pública. Cada um pode, ficando no seu lugar, participar de tudo com todos. Não há a dialética tensa de público e de privado, que vigora, ou deveria vigorar, na área política. Mas uma transição e uma oscilação suaves entre os dois pólos.</span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="font-family:Verdana,Arial,Helvetica,sans-serif;font-size:x-small;">Ocorre algo parecido com a novela. Esta, hoje, vale menos pelo seu conteúdo, que pode ir de conservador a vagamente progressista, do que pelo fato de pôr todos em contato com todos: para onde quer que eu vá, sempre encontrarei pessoas para narrar ou comentar o capítulo da véspera. É aqui, talvez, que Mac Luhan tem razão: o meio é a mensagem. Mas há uma contrapartida: o conteúdo de uma novela, mesmo quando corrosivo, não mobiliza ninguém &#8211; pelo menos quando a participação na televisão se limita a si própria (o que, hoje, é a regra), não se inserindo num quadro mais amplo de práticas sociopolíticas.</span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="font-family:Verdana,Arial,Helvetica,sans-serif;font-size:x-small;">6. <strong>A partir desses vários pontos é possível esboçar três teses, que estamos desenvolvendo no momento:</strong></span></p>
<blockquote><p><span style="font-family:Verdana,Arial,Helvetica,sans-serif;font-size:x-small;">a) A identidade nacional brasileira não <em>é </em>uma só. As suas dimensões política e cultural, em particular, não têm caminhado juntas. Nem remetem a um mesmo espírito, à diferença do que acreditava Gilberto Freyre, para quem a tolerância mútua que reina na área sociocultural das relações humanas devia se traduzir, com naturalidade, por igual tolerância na área política: o liberalismo <em>nosso </em>não devia nem podia fundamentar-se, como o liberalismo anglo-saxônico, na competição onde ganha o melhor ou o mais astuto, mas na conciliação harmoniosa das diferenças. Não é bem assim: existe de fato, no Brasil, uma forma política da conciliação, mas esta, longe de se definir pela tolerância mútua, descansa na cooptação mais ou menos forçada do menos forte pelo mais forte.</span></p>
<p><span style="font-family:Verdana,Arial,Helvetica,sans-serif;font-size:x-small;">b) O advento de uma identidade nacional forte, na área cívico-política, tem sido bloqueado desde as origens. Pretende-se mostrar como se estabeleceram mecanismos de reprodução quase automática das grandes desigualdades <em>- </em>o que dificultou, e ainda dificulta, a emergência e, sobretudo, a continuidade do nacional-popular. Na falta daquela identidade floresceram pseudo-identidades: umas artificiais outorgadas pelos grupos dominantes, pela Igreja, pelo Exército, pelo Estado; outras mais naturais, mas raquíticas, por resultarem, seja da acomodação dos atores às estruturas de dominação (caso da identidade <em>fisiológica</em>), seja da sua revolta, mas desprovida de bases, contra essas estruturas (caso da identidade <em>ideológica</em>). Os atores oscilavam &#8211; oscilam &#8211; entre essas várias identidades. O que significa que o ator não <em>ancorava </em>em nenhuma delas (não se identifica com a própria identidade) e que, como conseqüência, sua atuação era lábil, inconstante, pronta aos abandonos e recomeços. O abalo, ou mesmo a ruptura, hoje, de certos bloqueios permite todavia encarar a possibilidade de uma nova identidade, ao mesmo tempo menos oscilante e mais capaz de servir de pivô, de raiz para uma ação sociopolítica coerente e de longa duração.</span></p>
<p><span style="font-family:Verdana,Arial,Helvetica,sans-serif;font-size:x-small;">c) No âmbito sociocultural não houve bloqueios parecidos, apesar do fato de um elemento impulsionador essencial, o negro, ter sido marginalizado &#8211; nesse âmbito também &#8211; até a década de 20, quando as perseguições ao samba de morro e aos terreiros de Candomblé começaram a diminuir. Essa expansão da esfera sociocultural, e de identidade nacional que se gera durante o processo, parece ter várias explicações. Citemos apenas duas. Primeiro, a própria pujança da afirmação negra e de outras camadas, marginalizadas ou subalternas. Essa pujança é, ao mesmo tempo, um fenômeno <em>natural </em>e uma resposta dessas camadas à sua exclusão da identidade cívico-política efetiva (senão teórica). Segundo, a tentativa por parte dos grupos dominantes de neutralizar as aspirações cívico-políticas das carnadas subalternas, valorizando, depois de tê-la combatido (até os anos 20), uma comunidade cultural nacional de que eles próprios podem fazer parte. O que representa, de um lado, uma estratégia <em>válvula de escape </em>(dirigida aos grupos subalternos) e, de outro lado, uma integração real, e não apenas ideológica, de todos os brasileiros, ricos e pobres. Só que essa integração, apesar de enaltecida, é simultaneamente folclorizada e no limite turistificada pelos de cima, por ser <em>apenas cultural </em>e polarizada em torno de valores de origem afro-brasileira.</span></p></blockquote>
<p style="text-align:justify;"><span style="font-family:Verdana,Arial,Helvetica,sans-serif;font-size:x-small;">7. <strong>Para tentar entender a gênese da dualidade entre identidade política e identidade cultural, e avaliar as possibilidades da sua evolução, temos utilizado, como fio condutor, a &#8220;Ideologia da Realidade Brasileira&#8221;. </strong>Entende-se por isso o conjunto das posições que, a partir de uma concepção global da sociedade brasileira e da sua história, procuram tirar ilações no que diz respeito à especificidade e ao destino dessa sociedade, da sua política da sua cultura. O termo <em>ideologia </em>não é utilizado num sentido pejorativo. Mesmo porque constam, no elenco dos trabalhos a serem analisados, obras de consagrada reputação científica. A intenção é tão-somente indicar que esses trabalhos se situam numa perspectiva engajada, seja ela explícita ou não.</span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="font-family:Verdana,Arial,Helvetica,sans-serif;font-size:x-small;">A escolha desse conjunto ideológico, como fonte principal de reflexão sobre a identidade nacional brasileira, se prende ao fato de que, na maioria dos autores em foco, manifesta-se uma preocupação dominante pela constituição ou pela preservação da Nação brasileira; e pelos obstáculos, bloqueios, meios, caminhos que podem dificultar ou facilitar a consecução desses objetivos. Tudo isso dentro de uma perspectiva histórica, que pretende apontar fenômenos de longa duração, para além da diversidade das conjunturas. Espera-se do estudo da &#8220;Ideologia da Realidade Brasileira&#8221; três fontes de informação:</span></p>
<blockquote><p><span style="font-family:Verdana,Arial,Helvetica,sans-serif;font-size:x-small;">a) Os autores, mesmo os mais <em>ideológicos </em>(desta vez no sentido mais usual: pensamos em escritores como Oliveira Vianna, Gilberto Freyre, Cassiano Ricardo, Álvaro Vieira Pinto, Oliveiros S. Ferreira, etc.), podem apresentar, sob tal ou qual ponto, uma visão aceitável da identidade nacional brasileira. Ou seja: podem dar uma idéia da existência ou da inexistência dessa identidade; se existir, do seu caráter incipiente ou plenamente confirmado; do seu caráter global ou apenas setorial (restrito, por exemplo, ao âmbito cultural); ou das diferenças entre ela e outras formas de identidades nacionais; ou das causas disso tudo.</span></p>
<p><span style="font-family:Verdana,Arial,Helvetica,sans-serif;font-size:x-small;">b) Por outro lado, grande parte desses autores formam, juntos, um <em>campo estrutural. </em>Em dois sentidos. Primeiro, defendem posições <em>arquetípicas, </em>isto é, recorrentes desde pelo menos o início do século, e as atitudes políticas e culturais concretas a que estão ligadas essas posições também são recorrentes e se revezam no papel hegemônico. Exemplos de tais atitudes, no âmbito político: a <em>conciliação</em>, o<em> autoritarismo desmobilizador</em>, o<em> autoritarismo mobilizador. </em>Segundo, pelas próprias modalidades da sua recorrência, da sua oposição e do seu revezamento, essas posições revelam indiretamente características do contexto social, político e cultural. É essa ida do texto ao contexto que queremos praticar e explorar. Não forçosamente no sentido de detectar <em>interesses subjacentes de </em>classes ou de etnias. Mas, sobretudo, de mostrar que certas coisas não poderiam ser ditas, ou seriam ditas de outro modo, se o contexto não apresentasse certos vazios, certas lacunas.</span></p>
<p><span style="font-family:Verdana,Arial,Helvetica,sans-serif;font-size:x-small;">Tomemos um exemplo. No que diz respeito à identidade política &#8211; ou ao aspecto político da identidade brasileira &#8211; encontramos entre os autores uma dicotomia bastante rígida. Ou essa identidade é vista como <em>já dada, </em>no que tange ao essencial, seja a partir de um acontecimento fundador que se cristalizou em tradição, seja a partir de uma lenta sedimentação de traços etnoculturais. Ou então, a identidade é vista como <em>a fazer </em>- ou a <em>refazer </em>na perspectiva de alguns <em>isebianos </em>- a partir de um projeto radical de liberdade individual ou coletiva. Em termos sartrianos poderíamos dizer que lidamos com a oposição brutal do <em>em si </em>e do <em>para si. </em>Ora as identidades <em>normais </em>- nacionais e outras &#8211; escapam dessa dicotomia. Constituem-se, é claro, a partir de dados da geografia, da economia, das etnias, etc., no caso das identidades nacionais. Na outra ponta, se traduzem em projetos, e, no caso da Nação, há sempre uma luta entre vários projetos, que pretendem interpretá-la e capturar o símbolo Nação. Mas existe também um andar intermediário: o das interações coletivas de base, as quais, quando são efetivas &#8211; isto é, quando não são constituídas por meras relações de força -, dão ensejo ao surgimento e ao desenvolvimento de uma esfera pública. Essas interações, e seus resultados por sua vez, se desenvolvem através do tempo, permitindo a constituição de uma memória coletiva que constitui o núcleo da identidade nacional: é nela que os <em>dados </em>são transformados em <em>projetos; é </em>a partir dela, também, que os projetos, embora livres e não se reduzindo a um simples prolongamento do passado, vão aparecer como mais ou menos enraizados ou mais ou menos gratuitos, e, por isso, capazes ou não de adquirir força histórica. Ora, a ausência quase geral de referências, na literatura política brasileira, a esse núcleo deixa supor que ele é de fato inexistente. E que, talvez, não se possa até o momento falar, no sentido forte, de uma identidade política brasileira, embora haja possíveis <em>sucedâneos.</em></span></p>
<p><span style="font-family:Verdana,Arial,Helvetica,sans-serif;font-size:x-small;">c) Outro recurso oferecido pela &#8220;Ideologia da Realidade Brasileira&#8221; reside no seu engajamento. As suas propostas &#8211; no sentido de redescobrir, ou de forjar, ou de completar a identidade nacional &#8211; hão de ser vistas, elas próprias, como manifestações da identidade nacional, ou da sua ausência, ou do seu caráter incipiente, ou do seu fracasso. Por exemplo, o ISEB definia a Nação como o projeto de fazer existir a Nação (a Nação é auto-referencial, ela deve querer a si própria) através do desenvolvimento; e definia a identidade nacional, ou simétricamente a antibrasilidade, pelo fato de se associar ou não a esse projeto. Ora, essa atitude, assim como atitudes semelhantes dos Centros de Cultura Popular (CCP), se consubstanciou, no fim dos anos 50 e início dos 60, numa prática mobilizacionista que pode ser encarada não só como urna tentativa de fazer surgir a identidade nacional a partir da ideologia e da educação ideológica, mas também como um esboço de tal identidade. Esboço fracassado, como se viu em seguida, já que não emergia de uma memória histórica na qual ele pudesse se alicerçar. Se autoconcebia como sem passado e era de fato sem passado. Reduzindo-se, por isso mesmo, a uma simples tentativa de <em>autoritarismo mobilizador.</em></span></p></blockquote>
<p style="text-align:justify;"><span style="font-family:Verdana,Arial,Helvetica,sans-serif;font-size:x-small;">8. <strong>O trabalho comporta também um capítulo teórico, em que se pretende definir:</strong></span></p>
<blockquote><p><span style="font-family:Verdana,Arial,Helvetica,sans-serif;font-size:x-small;">a) O que é identidade, de modo geral. Procura-se mostrar que toda identidade humana implica não apenas uma certa permanência através do tempo (o que Paul Ricoeur chama de <em>mesmice</em>), mas também um aspecto auto-referencial; a identidade deve se enunciar, se reiterar, para ser (&#8220;Eu sou eu mesmo&#8221;). Essa reiteração, nós a chamamos &#8211; também utilizando Ricoeur &#8211; de <em>ipseidade. </em>Finalmente temos um terceiro patamar, no qual a identidade interpreta a si própria, se discute, quer se modificar, se projeta de tal ou qual maneira rumo ao futuro. Esse patamar é o da auto-reflexividade, que constitui um redobramento da auto-referencialidade.</span></p>
<p><span style="font-family:Verdana,Arial,Helvetica,sans-serif;font-size:x-small;">b) O que é uma identidade de grupo. Ou seja, quais as complexidades novas trazidas pela interação entre vários pólos no seio de uma mesma identidade? Até que ponto é legítimo usar uma expressão como <em>consciência coletiva</em>?</span></p>
<p><span style="font-family:Verdana,Arial,Helvetica,sans-serif;font-size:x-small;">c) O que é, especificamente, a identidade nacional. As páginas acima dão alguma idéia da nossa posição a respeito.</span></p></blockquote>
<p style="text-align:justify;">
<p style="text-align:justify;">
<p style="text-align:justify;"><em><span style="font-family:Verdana,Arial,Helvetica,sans-serif;font-size:x-small;">Michel Debrun, professor de Ciência Política da UNICAMP e membro da área de concentração de História das Ideologias e Mentalidades do IEA.<br />
A identidade nacional brasileira não é uma só. As suas dimensões política e cultural, emparticular, não têm caminhado juntas. Nem remetem a um mesmo espírito&#8230;<br />
(<a name="121c05dc405bd1e3_not1"></a>1) Ensaios coordenados por Marilena Chauí.</span></em></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[El paro nacional, una vía para que la sociedad recupere el poder]]></title>
<link>http://pocamadrenews.wordpress.com/2009/11/10/el-paro-nacional-una-via-para-que-la-sociedad-recupere-el-poder/</link>
<pubDate>Wed, 11 Nov 2009 02:58:34 +0000</pubDate>
<dc:creator>PoKaMa</dc:creator>
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<description><![CDATA[Al paro nacional Pedro Miguel Ni el más convencido, y ni siquiera el más vendido de los opinadores d]]></description>
<content:encoded><![CDATA[Al paro nacional Pedro Miguel Ni el más convencido, y ni siquiera el más vendido de los opinadores d]]></content:encoded>
</item>
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<title><![CDATA[Ahora le toca al pueblo.. pagar]]></title>
<link>http://panaletras.wordpress.com/2009/11/10/ahora-le-toca-al-pueblo-pagar/</link>
<pubDate>Tue, 10 Nov 2009 20:05:58 +0000</pubDate>
<dc:creator>Hector Robles</dc:creator>
<guid>http://panaletras.wordpress.com/2009/11/10/ahora-le-toca-al-pueblo-pagar/</guid>
<description><![CDATA[La opinión del dirigente sindical Secretario General del SUNTRACS&#8230;. . GENARO LÓPEZ . Ahora le ]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><div id="Contenido_Titulo">La opinión del dirigente sindical Secretario General del SUNTRACS&#8230;.</div>
<div>.</div>
<div id="Contenido_Credito" style="padding-left:270px;"><span style="color:#0000ff;"><strong>GENARO LÓPEZ</strong></span></div>
<div>.</div>
<p><span style="text-decoration:underline;"><strong>Ahora le toca al pueblo.. pagar.</strong></span></p>
<p><span style="text-decoration:underline;"><strong>.<br />
</strong></span></p>
<p style="text-align:justify;padding-left:90px;"><strong>La consigna del gobierno de Ricardo Martinelli, Ahora le toca al pueblo , parece ir tomando contenido, en la medida en que se promulgan leyes y decretos dirigidos a que sea el pueblo trabajador el que cargue los desmanes de la continuidad de la política económica neoliberal incrementándosele el costo de la vida, lo que cada vez ubica a más sectores en condiciones de pobreza. Es decir, la consigna toma forma: Ahora le toca al pueblo pagar.</strong></p>
<p style="text-align:justify;padding-left:90px;">El costo de la vida sigue en aumento, así el costo de los alimentos se han incrementado en 20%, a pesar que el “ jefe” convocó a las cadenas de supermercados (de las cuales es miembro) para “ que no aumentarán los precios” a cambio de una serie de incentivos; la energía eléctrica se bajó solo a los empresarios con la excusa de que ello ayudaría a reducir los precios de los productos y artículos de primera necesidad, pero no ha sido así, el precio del servicio de energía eléctrica no bajó a los precios anteriores al ilegal aumento de agosto de este año. Ahora el Gobierno, al igual que el de su predecesor, Martín Torrijos, señala que no pueden hacer nada contra la especulación.</p>
<p style="text-align:justify;padding-left:90px;">Los impuestos a los empresarios de la Zona Libre de Colón, casinos y de la industria tabacalera quedaron muy por debajo de lo anunciado, mientras que el verdadero paquete tributario del nuevo Gobierno tiene como centro el aumento del impuesto de ITBMS del 5% al 7%, lo cual caerá sobre los hombros del pueblo. El engaño en esta materia es hacer creer a los trabajadores que se reducen los impuestos vía aumentar la base salarial de exoneración de impuestos sobre la renta a los asalariados; sin embargo, la lógica neoliberal parte del criterio que cada vez es mayor el desempleo y la informalidad laboral por lo cual es preferible recaudar impuestos vía consumo.</p>
<p style="text-align:justify;padding-left:90px;">Y es que en materia económica seguimos con más de lo mismo. Es decir, neoliberalismo, el remate de Panamá para atraer inversiones y convertirnos en un paraíso de los negociantes, y se sigue como Gobierno implorando el TLC con Estados Unidos y ahora con la Unión Europea, lo cuales de imponerse constituirían un golpe demoledor contra los sectores productivos.</p>
<p style="text-align:justify;padding-left:90px;">Mientras tanto, la última Encuesta de Niveles de Vida revela un alarmante índice de pobreza y desigualdad en nuestro país, expresando particularmente que casi la mitad de los niños menores de seis años viven en la pobreza y de ellos una cuarta parte vive en la pobreza extrema. El 96.3% de nuestra población indígena vive en condiciones de pobreza.</p>
<p style="text-align:justify;padding-left:90px;">Continúa profundizándose el deterioro de los servicios de salud y educación; no hay soluciones de vivienda, pero se incrementa la política de desalojos forzosos, siguen los problemas de la falta de agua, carreteras y recolección de basura en muchas comunidades, mientras se agrava el desempleo y crece la informalidad.</p>
<p style="text-align:justify;padding-left:90px;">Sigue sin resolverse la crisis del transporte público, pero ya el ministro de la Presidencia nos habla de un aumento del pasaje para los próximos meses y se adelanta el otro gran negociado “ el metro ”.</p>
<p style="text-align:justify;padding-left:90px;">Los proyectos mineros, hidroeléctricos, empresariales y seudoturísticos siguen causando estragos en el ambiente y en las comunidades donde se desarrollan, los cuales en muchos casos han significado el desalojo forzoso de poblaciones campesinas e indígenas, especialmente de los pueblos originarios Naso y Ngäbe Buglé, expulsados de tierras ancestrales. Asimismo son estas comunidades las más afectadas por los estratos de las inundaciones, producto de los desastres naturales que han ocasionado los proyectos depredadores del ambiente.</p>
<p style="text-align:justify;padding-left:90px;">La violencia y la inseguridad ciudadana siguen incrementándose, pese a las promesas electorales.</p>
<p style="text-align:justify;padding-left:90px;">El discurso demagógico se agotará, los “ shows mediáticos “ dejarán de tener efecto y se vendrán abajo las medidas asistencialistas que el Gobierno usa como propaganda (“ 100 a los 70 ”, por ejemplo), que no atacan los problemas de fondo, pero que al igual que programas anteriores sirven para crear focos de corrupción. Entonces, crecerá el descontento popular frente a la falta de respuesta y solo les quedará intensificar la represión y promover más el autoritarismo.</p>
<p style="text-align:justify;padding-left:90px;"><strong>En ese escenario no queda otro camino al pueblo que prepararse para las nuevas jornadas de lucha que se avecinan. Construir Poder Popular es el camino, lo que demanda prepararnos, organizarnos, seguir concientizando a la población sobre las verdaderas causas de sus problemas sociales y por qué la partidocracia burguesa no es una solución a sus demandas de justicia social.</strong></p>
<p style="text-align:justify;">&#60;&#62;<br />
Publicado el 8 de noviembre de 2009<a href="http://www.estrelladepanama.com"> en el diario La Estrella de Panamá, </a> a  quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que le corresponde.</p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Libertad de Prensa se deteriora en Argentina y las Américas]]></title>
<link>http://opinaxqvale.wordpress.com/2009/11/10/libertad-de-prensa-se-deteriora-en-argentina/</link>
<pubDate>Tue, 10 Nov 2009 17:41:05 +0000</pubDate>
<dc:creator>opinadmin</dc:creator>
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<description><![CDATA[BUENOS AIRES — La libertad de prensa se deteriora en las Américas por acciones de Gobiernos y de la ]]></description>
<content:encoded><![CDATA[BUENOS AIRES — La libertad de prensa se deteriora en las Américas por acciones de Gobiernos y de la ]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Gobierno vs. Medios en Argentina]]></title>
<link>http://opinaxqvale.wordpress.com/2009/11/10/gobierno-vs-medios-en-argentina/</link>
<pubDate>Tue, 10 Nov 2009 17:24:58 +0000</pubDate>
<dc:creator>opinadmin</dc:creator>
<guid>http://opinaxqvale.wordpress.com/2009/11/10/gobierno-vs-medios-en-argentina/</guid>
<description><![CDATA[La Presidenta, según algunos, confunde Gobierno con Estado, y ataca a los medios por difundir la sit]]></description>
<content:encoded><![CDATA[La Presidenta, según algunos, confunde Gobierno con Estado, y ataca a los medios por difundir la sit]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[lições de ciência política (II)]]></title>
<link>http://novomundo3.wordpress.com/2009/11/10/ciencia-politica-ii/</link>
<pubDate>Tue, 10 Nov 2009 10:25:54 +0000</pubDate>
<dc:creator>pepe</dc:creator>
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<description><![CDATA[Esos que aún siguen creyendo que haber fusilado a tres hombres está justificado si de preservar el s]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p><em>Esos que aún siguen creyendo que haber fusilado a tres hombres está justificado si de preservar el socialismo se trata y  que cuando alguien golpea a un inconforme, es porque este último se lo buscó con sus críticas. </em>(Yoani Sanchez in <a href="http://www.desdecuba.com/generaciony/?p=2476">Generación Y</a>)</p>
<p><em>Cómo voy a decirle que vive en un país donde ocurre esto, cómo voy a mirarlo y contarle que a su madre, por escribir un blog y poner sus opiniones en kilobytes, la han violentado en plena calle. Cómo describirle la cara despótica de quienes nos montaron a la fuerza en aquel auto, el disfrute que se les notaba al pegarnos, al levantar mi saya y arrastrarme semidesnuda hasta el auto.</em></p>
<p><em>Logré ver, no obstante, el grado de sobresalto de nuestros atacantes, el miedo a lo nuevo, a lo que no pueden destruir porque no comprenden, el terror bravucón del que sabe que tiene sus días contados</em>. (Yoani Sanchez in <a href="http://www.desdecuba.com/generaciony/?p=2468">Generación Y</a>)</p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[lições de ciência política]]></title>
<link>http://novomundo3.wordpress.com/2009/11/10/licoes-de-ciencia-politica/</link>
<pubDate>Tue, 10 Nov 2009 09:25:43 +0000</pubDate>
<dc:creator>pepe</dc:creator>
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<description><![CDATA[[EL] prototipo del nuevo autoritarismo latinoamericano: clientelar frente a los sectores populares, ]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p>[<em>EL</em>] <em>prototipo del nuevo autoritarismo latinoamericano: clientelar frente a los sectores populares, cooptador frente a los sectores empresariales, y heterodoxo en las formas de represión. </em></p>
<p><em>Ya no se usan ejércitos, sino turbas paramilitares, la coerción fiscal, el acoso administrativo, el chantaje judicial&#8221;, reconoce Edmundo Jarquín, líder del disidente Movimiento Renovador Sandinista.</em> (in <a href="http://www.elpais.com/articulo/internacional/Nicaragua/hunde/miseria/elpepuint/20091110elpepiint_12/Tes">El País</a>)</p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[y si las manifestaciones ya no funcionan, qué sigue? R= Huelga Nacional]]></title>
<link>http://pocamadrenews.wordpress.com/2009/11/10/y-si-las-manifestaciones-ya-no-funcionan-que-sigue-r-huelga-nacional/</link>
<pubDate>Tue, 10 Nov 2009 05:07:32 +0000</pubDate>
<dc:creator>PoKaMa</dc:creator>
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<description><![CDATA[Un buen video de El Universal con opiniones diferentes sobre las manifestaciones por el conflicto de]]></description>
<content:encoded><![CDATA[Un buen video de El Universal con opiniones diferentes sobre las manifestaciones por el conflicto de]]></content:encoded>
</item>
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<title><![CDATA[O Urso Smokey mandava o recado certo (Smokey the Bear Had It Right)]]></title>
<link>http://ocaipira.wordpress.com/2009/11/10/o-urso-smokey-mandava-o-recado-certo-smokey-the-bear-had-it-right/</link>
<pubDate>Tue, 10 Nov 2009 03:07:34 +0000</pubDate>
<dc:creator>O Caipira</dc:creator>
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<description><![CDATA[Por Greg Perry (original em inglês aqui) Tradução: Diogo Siqueira Desenvolvi uma engenhosa técnica p]]></description>
<content:encoded><![CDATA[Por Greg Perry (original em inglês aqui) Tradução: Diogo Siqueira Desenvolvi uma engenhosa técnica p]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[El Tribunal Internacional de la Libertad Sindical condena a Felipe Calderón por violación de convenios internacionales en caso SME]]></title>
<link>http://pocamadrenews.wordpress.com/2009/11/09/el-tribunal-internacional-de-la-libertad-sindical-condena-a-felipe-calderon-por-violacion-de-convenios-internacionales-en-caso-sme/</link>
<pubDate>Tue, 10 Nov 2009 00:00:37 +0000</pubDate>
<dc:creator>PoKaMa</dc:creator>
<guid>http://pocamadrenews.wordpress.com/2009/11/09/el-tribunal-internacional-de-la-libertad-sindical-condena-a-felipe-calderon-por-violacion-de-convenios-internacionales-en-caso-sme/</guid>
<description><![CDATA[El Tribunal Internacional de la Libertad Sindical condena a la presidencia mexicana James Cockcroft ]]></description>
<content:encoded><![CDATA[El Tribunal Internacional de la Libertad Sindical condena a la presidencia mexicana James Cockcroft ]]></content:encoded>
</item>
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<title><![CDATA[AGINTEKERIA ETA AUTORITATEA]]></title>
<link>http://aitorcerezo.wordpress.com/2009/11/09/agintekeria-eta-autoritatea/</link>
<pubDate>Mon, 09 Nov 2009 11:40:53 +0000</pubDate>
<dc:creator>aitorcerezo</dc:creator>
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<description><![CDATA[Badirudi gazteriak dituen arazoak konpontzeko agintekeria, &#8220;autoritarismo&#8221;, berriro nahi]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p>Badirudi gazteriak dituen arazoak konpontzeko agintekeria, &#8220;autoritarismo&#8221;, berriro nahi dutela mahai gainean jarri, bestela zergatik atera berri dute &#8220;Curso del 63&#8243; programa hori? Garbi dago, garai hartako egoera politikoarekin bat datorrela hezitzeko metodologia hori, baina garaiak aldatu dira, zorionez.</p>
<p>Autoritatearekin nahastu nahi gaituzte. Autoritatea, limiteak jartzea da, eta ez du zerikusirik &#8220;autoritarismo&#8221;arekin. Limiteak jarri behar dira, txikitatik, baina horretarako denbora gehiago pasa behar dugu seme-alabekin, eta hau ez dator bat kontsumoaren sistema honekin.</p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Gobierno alista paramilitares para provocar actos violentos: SME]]></title>
<link>http://pocamadrenews.wordpress.com/2009/11/07/gobierno-alista-paramilitares-para-provocar-actos-violentos-sme/</link>
<pubDate>Sat, 07 Nov 2009 20:13:18 +0000</pubDate>
<dc:creator>PoKaMa</dc:creator>
<guid>http://pocamadrenews.wordpress.com/2009/11/07/gobierno-alista-paramilitares-para-provocar-actos-violentos-sme/</guid>
<description><![CDATA[Alista el gobierno grupos paramilitares para provocar actos violentos: SME Electricistas interponen ]]></description>
<content:encoded><![CDATA[Alista el gobierno grupos paramilitares para provocar actos violentos: SME Electricistas interponen ]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[O “bufão-presidente” ataca novamente]]></title>
<link>http://blogdamariazinha.wordpress.com/2009/11/06/o-%e2%80%9cbufao-presidente%e2%80%9d-ataca-novamente/</link>
<pubDate>Fri, 06 Nov 2009 19:02:56 +0000</pubDate>
<dc:creator>blogdamariazinha</dc:creator>
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<description><![CDATA[Os desmandos e incompetência do bufão Chávez vão revelando, cada vez mis rapidamente, a sua incompet]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><div id="attachment_749" class="wp-caption aligncenter" style="width: 301px"><a href="http://2.bp.blogspot.com/_9j6DAaHNTHw/SVtZq53d5CI/AAAAAAAABP8/qJ2FWjgP8c8/s400/polichinelle.jpg"><img class="size-full wp-image-749" title="Bufão" src="http://blogdamariazinha.wordpress.com/files/2009/11/bufao.jpg" alt="Bufão" width="291" height="400" /></a><p class="wp-caption-text">Os desmandos e incompetência do bufão Chávez vão revelando, cada vez mis rapidamente, a sua incompetência</p></div>
<p>Hugo Chávez é um artista, um péssimo artista. O que é pior, para os venezuelanos, principalmente, mas não só para eles, é que, além disso, é um péssimo presidente. Ator de segunda, presidente de terceira.</p>
<p>O seu governo, um desastre para as liberdades públicas no país, uma calamidade na gestão econômica, com desabastecimento e inflação, agora se mostra ruinoso na condução do desenvolvimento da infra-estrutura venezuelana.</p>
<p>Como todo “bom” governo autoritário, Chávez se nega a reconhecer qualquer tipo de problema ou de erro, como sendo de origem governamental, e têm dificuldades – dado seu renitente populismo – em tomar medidas para atacar os problemas. Atacar com ele só os adversários, reais ou imaginários.</p>
<p>Depois pedir que os venezuelanos tomassem banhos de somente três minutos, depois de incentivar o uso de lanternas à noite, agora Chávez se volta contra os aparelhos de ar condicionado e as donas de casa venezuelanas. Ao invés de medidas de contenção – há muito requeridas – admoestações, intimidações e ameaças. É ele no seu melhor estilo populista-autoritário.</p>
<p>Como nesses dez longos anos em que está no poder não cuidou de governar, mas sim de “levantar” fantasmas a todo o tempo, com o claro intuito de mobilizar as massas, como não pensou em planejar o desenvolvimento das ações governamentais, como utilizou mal os abundantes recursos do petróleo, mas apesar de tudo manteve-se no poder, Chávez pensa que diante do problema energético basta fazer ameaças e pronto, tudo se resolverá.</p>
<p>Não senhor bufão, a hora da verdade está chegando e a sua incompetência ficará, daqui para diante, cada vez mais evidente. Tente governar, enquanto ainda é tempo, e deixe de firulas e discursos vazios.<span id="_marker"> </span></p>
</div>]]></content:encoded>
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<title><![CDATA[&iquest;Crisis de valores en Cuba?, R. Fern&aacute;ndez R.]]></title>
<link>http://aquevedo.wordpress.com/2009/11/06/crisis-de-valores-en-cuba/</link>
<pubDate>Fri, 06 Nov 2009 10:26:00 +0000</pubDate>
<dc:creator>Eduardo Aquevedo</dc:creator>
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<description><![CDATA[Roberto Fernández Retamar, destacado intelectual cubano (*) En los últimos meses he leído en el peri]]></description>
<content:encoded><![CDATA[Roberto Fernández Retamar, destacado intelectual cubano (*) En los últimos meses he leído en el peri]]></content:encoded>
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