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	<title>biografias-esenciales &amp;laquo; WordPress.com Tag Feed</title>
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	<description>Feed of posts on WordPress.com tagged "biografias-esenciales"</description>
	<pubDate>Wed, 10 Feb 2010 06:19:01 +0000</pubDate>

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<title><![CDATA[Carlos Hathcock, 1942-1999]]></title>
<link>http://senderosdelahistoria.wordpress.com/2009/11/20/carlos-hathcock-1942-1999/</link>
<pubDate>Fri, 20 Nov 2009 19:54:46 +0000</pubDate>
<dc:creator>Marco Antonio Martin Garcia</dc:creator>
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<description><![CDATA[Carlos Norman Hathcock II fue el mejor francotirador del Cuerpo de Marines de Estados Unidos durante]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><div style="text-align:justify;">
<strong>Carlos Norman Hathcock II fue el mejor francotirador del Cuerpo de  Marines  de Estados Unidos durante la Guerra de Vietnam. Sus 93 muertes confirmadas y las dificultades y peligros que superó durante sus misiones de combate a través de la jungla le convirtieron en toda una leyenda.  Una de estas muertes la consiguió a la increíble distancia de 2.286 metros, todo un record que “Pluma Blanca”, como era apodado Hathcock entre los marines, conservó durante 35 años.  Sus éxitos hicieron que el vietcong ofreciera 30.000 dólares por su cabeza, enviando a decenas de francotiradores a su caza, pero Hathcock sobrevivió a todos estos duelos demostrando una habilidad no vista en Occidente desde la Segunda Guerra Mundial.  La propaganda norteamericana convirtió a Hathcock en el más admirado Marine de los últimos tiempos, destacando su “impecable comportamiento, su sentido del honor y el compañerismo que demostró siempre”…pero Hathcock no era un superhéroe, era un cazador de hombres.<br />
Hoy en día, su nombre sigue abatiendo enemigos, ya que tras su muerte se creó en su honor una variante del fusil de precisión M21 llamado M25 “White Feather” o “Pluma Blanca”.</strong>
</div>
<p><!--more--><br />
<a href="http://senderosdelahistoria.wordpress.com/files/2009/11/hathcock.jpg"><img src="http://senderosdelahistoria.wordpress.com/files/2009/11/hathcock.jpg?w=201" alt="" title="Carlos Hathcock" width="201" height="300" class="aligncenter size-medium wp-image-192" /></a></p>
<div style="text-align:justify;">
<p>Carlos Norman Hathcock II nació el 20 de mayo de 1942 en Geyer Springs, en el estado de Arkansas, EEUU. Tras el divorcio de sus padres, Carlos fue a vivir con su abuela a la Arkansas rural. Allí, viviendo solo, rodeado de bosques y de una naturaleza salvaje, Carlos aprendió a disparar y a cazar desde muy joven, quizás para olvidar a sus padres y como el mejor medio para evitar la soledad. Para sus cacerías, Carlos usaba el fusil que su padre se “había traído” de su participación en la Segunda Guerra Mundial. Según él mismo, cuando estaba en el bosque, Hathcock imaginaba ser un infante de marina combatiendo contra los nazis, a los cuales ponía mucho esmero en abatir.</p>
<p>El 20 de mayo de 1959, a los 17 años, Carlos cumplió su sueño infantil, ya que consiguió alistarse en la Infantería de Marina de EEUU, los celebres “Marines”. Carlos fue destinado al “Campo Pendleton”, para iniciar el periodo de instrucción junto a los demás jóvenes reclutas. Una vez allí, sus instructores se dieron cuenta rápidamente de la gran valía del joven. Carlos era el mejor tirador que habían visto en años y decidieron fomentar su adiestramiento como tirador de élite o “marksman” en inglés. Tras acabar su adiestramiento, Carlos fue asignado a la Compañía E del 2 º Batallón del 4º Regimiento de Marines, con sede en Hawái.</p>
<p>Mientras cumplía su servicio en Hawái, Carlos ganó el campeonato de tiro de la División de Marina del Pacífico, demostrando que, gracias a su entrenamiento, se había convertido en uno de los mejores tiradores de Estados Unidos. Después de su estancia en Hawái, fue destinado a servir en la base de los Marines de Cherry Point, Carolina del Norte, donde realizó una nueva hazaña de tiro, al conseguir con sus disparos 248 puntos de los 250 posibles, una marca que aún no ha sido batida.</p>
<p>El 20 de noviembre de 1962, se casó con Jo Winstead, quien le dio un hijo, que pasará a convertirse en Carlos Norman Hathcock III, el cual también seguiría la tradición familiar y se alistaría en los Marines al cumplir la mayoría de edad.</p>
<p>Tres años después, Carlos conseguiría una nueva alegría, al convertirse en el aplastante ganador de la prestigiosa Copa Wimbledon de Tiro a Larga Distancia, disputada en el Campo Perry, y en la que participaban más de 3.000 soldados. Carlos ganó este torneo con un magnífico disparo que impactó en su objetivo a 1.000 yardas. Sin embargo, la alegría no duraría mucho: ese mismo año comenzaba la intervención norteamericana a gran escala en Vietnam, iniciándose una terrible guerra que marcaría a EEUU de por vida.</p>
<p>El ejército norteamericano, o “US Army”, entró en la guerra de Vietnam sin un solo francotirador en sus filas y sin fusiles que pudieran usarse para tales fines. Una grave desventaja, teniendo en cuenta que el Vietcong y el Ejército de Vietnam del Norte, seguidores de la doctrina militar soviética, hacían un gran uso de francotiradores armados con los efectivos fusiles de cerrojo Mosin-Nagant y Máuser Kar 98k, armas que, tras aplicárseles miras telescópicas, habían dado muy buenos resultados en la Segunda Guerra Mundial.</p>
<p>La infantería de Marina de EEUU o “Marines”, era un cuerpo aparte, dependiente de la Marina Norteamericana o “US Navy” y, por tanto, seguía sus propias normas militares. Los Marines tenían entre sus filas gente entrenada en el disparo a larga distancia y lo único que necesitaban era encuadrarlos en unidades especiales de francotiradores y fusiles que les permitieran disparar efectivamente a largas distancias.</p>
<p>Para resolver el problema de los fusiles, el alto mando decidió comprar fusiles de caza Winchester M70 del calibre 30, a los que se acoplaba una mira Unertl de 8 aumentos procedente de los excedentes de la Segunda Guerra Mundial. Estos fusiles eran capaces de alcanzar blancos a más de 1.000 metros y eran muy precisos pero, debido a su alto coste, los Marines dejaron de comprarlos y optaron por comprar el Remington 700 de cañón pesado y calibre de 7,62mm, dotado con la mira Redfield de 3 por 9 aumentos, un arma menos potente pero que tenía un gran alcance y su excelente mira soportaba los elevados niveles de humedad de la selva vietnamita sin empañarse. Una vez que se disponían de excelentes armas solo faltaba comprobar si el factor humano estaba a la altura…</p>
<p>En 1966, Hathcock, que comenzó su despliegue en Vietnam como Policía Militar, fue trasladado a una unidad de francotiradores por iniciativa del capitán Edward Jim Land, un hombre empeñado en dotar de francotiradores a cada pelotón de Marines. En poco tiempo, se convirtió en todo un experto francotirador, al que los enemigos denominaban “Long Trang” o “Pluma Blanca”, por la costumbre de Carlos de llevar una pluma blanca en su sombrero mientras se dedicaba a “cazar” enemigos con su Winchester M70.</p>
<p>La 3ª División de Marines, a la que estaba asignada el 4º regimiento de Marines al que pertenecía Hathcock, estaba desplegada en la “Zona Táctica del Cuerpo I”, un área enorme que comprendía el terreno desde la Zona Desmilitarizada en el paralelo 17º, que dividía Vietnam del Norte con Vietnam del Sur, hasta las Provincias Altas Centrales. Esta zona, dominada por la estratégica ciudad de Da Nang y habitada por casi 3 millones de vietnamitas, era la zona de combate más peligrosa para los norteamericanos por su cercanía a la frontera con Vietnam del Norte y a las principales arterias de la “Ruta Ho Chi Min”, ruta de suministros que surcaba Laos llevando suministros y armas al vietcong. Una zona infestada de enemigos, y en la que Carlos ganaría recibiría su bautismo de fuego.</p>
<p>Las ordenes de la 3ª División de Marines eran las de seguir la estrategia impuesta por el general en jefe de EEUU en Vietnam, William C Westmoreland, de “Search and Destroy”: localizar y destruir al enemigo. La primera participación de Hathcock en este tipo de misiones será durante la limpieza de enemigos la zona de arrozales de “Due Pho”, una amplia zona agrícola dominada en solitario por la alta colina “Due Pho”, a la cual tuvo que subir para vigilar los movimientos enemigos y abatir blancos de “oportunidad”.</p>
<p>Desde la colina se podían alcanzar blancos a distancias impresionantes pero, para ello, necesitaba un arma de mayor alcance que su Winchester 70. Por ello, decidió usar como fusil de francotirador una ametralladora Browning M2 del calibre 50, a la que había colocado un visor Unertl y modificado para disparar tiro a tiro en vez de ráfagas automáticas, algo realmente insólito en la época y sumamente efectivo, ya que la M2 tenía efectividad a distancias de más de 2.000 metros. Tan efectivo fue su invento, que promovió el desarrollo de fusiles de francotirador pesados que usaran el calibre 50 como munición antipersonal y antiequipo. Éste fue el origen de los fusiles de francotirador de hoy en día.</p>
<p>Con su M2 y ubicado en un estrecho saliente que dominaba todo el valle, Hathcock era capaz de abatir enemigos a grandes distancias como si fueran patos en un juego de feria. Los vietcong ni siquiera veían de donde provenían los disparos y tuvieron la torpeza táctica de no mandar tropas a ocupar la colina, así que Carlos no tuvo muchos problemas para continuar su cacería.</p>
<p>En su primera misión en esta colina, abatió un correo del vietcong que transportaba en las alforjas de su bicicleta varios AK-47, granadas, y ristras de municiones. Cuando una patrulla de Marines fue a recuperar las armas y a examinar el cadáver, descubrieron que el correo vietcong muerto era un niño de tan solo 12 años, el cual fue enterrado en esa misma zona por unos campesinos.</p>
<p>Carlos, en su descargo, cuenta que cuando estaba a punto de abatirle, observó que el correo vietcong era un niño, así que cambió de opinión y en vez de dispararle al cuerpo disparó a la bicicleta, rompiéndo el cuadro e inmovilizándola. Para su desgracia, el niño vietcong, en vez de marcharse asustado como esperaba Carlos, cogió rápidamente un AK-47 y empezó a dispararle, demostrando una gran práctica y poniéndole en serios apuros. Finalmente, Carlos no tuvo más remedio que abatirle para salvar su vida, un hecho que, según él, le marcó de por vida. Charles Henderson, en su biografía sobre Carlos Hathcock, titulada “Marine Sniper” dice sobre el tema: “los niños en la guerra crecen demasiado rápido y los marines mueren igual de las balas disparadas por niños de 12 años que de las disparadas por hombres maduros”.</p>
<p>Esta versión &#8220;oficial&#8221; de los hechos no parece sostenerse: por lógica, parece más probable que Hathcock matara al niño en su primer disparo y sin siquiera percatarse de que era un niño. La gruesa bala del calibre 50 pudo ser capaz de atravesar el cuerpo del niño y el metal de la bicicleta al mismo tiempo. Por otro lado, debido al camuflaje usado por Hathcock y a la distancia a la que se encontraba, (mas de 1.000 metros) se hace difícil creer que el niño pudiera siquiera verlo, y más complicado aún que pudiera ponerle en apuros disparándole con un fusil automático, como era el AK-47, cuyo alcance efectivo no supera los 400 metros.</p>
<p>La operación de limpieza de Due Pho continuó hasta finales de febrero de 1967, siendo culminada con una gran operación de cerco y destrucción del vietcong que se saldó con más de 100 enemigos muertos y otros cientos de prisioneros. Para Carlos ese fue un día de “trabajo duro”, a primeras horas de la mañana abatió un par de soldados vietcong que pretendían huir del cerco de los marines. </p>
<p>Al atardecer y como esperaba Hathcock, conocedor de su presa como pocos, otros vietcong intentaron escapar del cerco de los Marines a sus aldeas y túneles. Hathcock vio como uno de estos soldados vietcong fugitivos se detenía a beber agua de bruces en el canal de un arrozal. El vietcong no tuvo tiempo de acabar de beber, pues un formidable disparo de Hathcock le voló la cabeza. El vietcong muerto estaba a una distancia de 2.500 yardas, unos 2.286 metros, y con su muerte, Hathcock consiguió el mayor disparo a larga distancia realizado hasta entonces.</p>
<p>El récord conseguido por este disparo de Hathcock, 2.286 metros, estuvo vigente hasta 2002, cuando fue roto durante la “Operación Anaconda” por el francotirador canadiense Rob Furlong, que abatió a un miliciano talibán a 2.430 metros.</p>
<p>Tras conseguir este récord y con el final de la operación de búsqueda y destrucción en Due Hoc, Hathcock tuvo que devolver su M2 al pelotón de ametralladoras de su batallón y volver a usar el Winchester 70 como fusil de francotirador.</p>
<p>Su siguiente acción de envergadura será en el denominado por los marines como “Valle del Elefante”, un valle situado al noroeste de Da Nang. Para entonces, Carlos ya era sargento y tenía un compañero, el francotirador-observador John Burke, con el que formaba un mini equipo de “Exploradores”. En una patrulla de largo recorrido a lo largo del Valle del Elefante, ambos francotiradores se toparon con toda una compañía de jóvenes soldados norvietnamitas, unos 150 hombres. Según Burke, Carlos exclamó al verlos: “It’ll be goooood hunting”, (será una bueeeena cacería). Acto seguido, ordenó a Burke prepararse para abatir a cuantos enemigos pudiera y tener la radio encendida por si era necesario contactar con la artillería para lanzar un ataque de cobertura. En su primer disparo, Carlos abatió al comandante enemigo que avanzaba a la cabeza de sus tropas. Burke disparó al mismo tiempo su M-14 automático con mira telescópica, matando a otro soldado. Los soldados norvietnamitas no supieron reaccionar, eran incapaces de ver de dónde habían salido los disparos pues, pese a que la pareja de marines estaba a tan solo 100 metros, su perfecto camuflaje les hacía invisibles a los ojos de los novatos. Un tercer disparo acabó con un suboficial que intentaba reorganizar la compañía. Tras esto, los jóvenes soldados emprendieron una apresurada huida en busca de cobertura, mientras los disparos de Carlos y Burke conseguían derribar a varios soldados rezagados.</p>
<p>Después de este primer éxito, Carlos y Burke rechazaron el contraataque de 8 soldados enemigos, los cuales acabaron abatidos mientras cargaban a ciegas contra la pareja de francotiradores. Una vez superado el problema, ambos francotiradores cambiaron de posición, subiéndose a la falda de una montaña cercana para flanquear al resto de sus enemigos y seguir causándoles bajas con un mejor ángulo de tiro. La compañía de soldados enemigos estaba tan asustada que no abandonó su cobertura en todo el día, esperando la noche para escapar, pero Hathcock esperaba este movimiento y con la ayuda de bengalas consiguió descubrirles en su huida y abatir a varios de ellos, obligando al resto a volver a cobijarse. Un segundo intento de los norvietnamitas por escapar acabó igual de mal. Las bengalas disparadas por la artillería de apoyo iluminaron la noche como si fuera un día de verano y permitieron a Hathcock abatirles fácilmente. Después, los soldados enemigos decidieron cargar en masa contra los francotiradores, los cuales no se daban a basto para derribarles. Finalmente, los norvietnamitas detuvieron su carga ante el gran número de bajas y se volvieron a esconder, pasando el resto de la noche a cobijo. La situación, increíblemente, continuó durante 4 días más, con Carlos y Burke acechando a unos 100 norvietnamitas supervivientes que seguían escondidos esperando una oportunidad para escapar.</p>
<p>El quinto día, cuando Hathcock estaba a punto de tirar la toalla y regresar a la base, ya que no tenía comida ni agua, los norvietnamitas intentaron de nuevo emprender la huida a cobijo de la noche. Esta vez lo hicieron mejor, un grupo avanzaba mientras el otro grupo les cubría disparando, Hathcock abatió a unos cuantos, pero el fuego de cobertura creció en intensidad y le obligó a replegarse junto a Burke mientras les perseguían los norvietnamitas. Tras abatir a algunos enemigos más, Hathcock tuvo que solicitar por radio fuego de artillería para poder escapar y alcanzar su base.</p>
<p>Los norvietnamitas que sobrevivieron al fuego de artillería fueron capturados posteriormente por patrullas de Marines, que comprobaron la gran impresión y el terror que les había causado Carlos Hathcock. Su hazaña de detener a 150 hombres durante cinco días, acabando con más de 60 enemigos en compañía de Burke, le hizo famoso en todo el ejército norteamericano. Como se ha mencionado antes, éste y otros éxitos similares le hicieron ser apodado por sus enemigos “Long Trang” o “Pluma Blanca”, por la pequeña pluma de color blanco que siempre llevaba Hathcock en su sombrero de camuflaje.<br />
El gran número de enemigos que Carlos abatió durante sus incesantes misiones impresionó tanto a los altos mandos del Ejército de Vietnam del Norte, que ofrecieron una recompensa de 30.000 dólares por su cabeza y enviaron a sus mejores francotiradores a cazarlo.</p>
<p>Hathcock no paraba nunca quieto, era tal su pasión por la caza de enemigos que sus superiores le tenían que obligar a la fuerza a descansar en la base. Otra de sus misiones más emblemáticas fue la caza de la “Apache”, una francotiradora vietcong, experta en contrainteligencia, que había causado un tremendo impacto en los marines que defendían la base ubicada en la denominada Colina 55, localizada al sur de Da Nang. Sus certeros disparos, realizados con un fusil Mosin-Nagant con mira PU de 3,5 aumentos habían abatido a varias docenas de marines y soldados survietnamitas.</p>
<p>A esto, se sumaban las crueles torturas que infringía a los prisioneros que capturaba cada noche, torturas espeluznantes, con mutilación y despellejamiento incluidos, que desmoralizaron enormemente a los soldados norteamericanos de la zona. La Apache era tan peligrosa, que, para acabar con ella, fue necesario enviar en su busca a los cinco mejores francotiradores de los Marines: Carlos Hathcock, su compañero, el cabo John Burke, el sargento James Wilson, el sargento Charles Roberts, y el sargento mayor Donald Reinke. Un equipo selecto que estaría comandado por el mismísimo adiestrador de la escuela de francotiradoresde los Marines: el capitán Jim Land.</p>
<p>El plan de Jim Land era sencillo, dividiéndose en grupos de dos, buscarían a la Apache en las zonas donde solía haber concentraciones de vietcongs. Hathcock, como tenía costumbre, exclamó: “será una bonita cacería”. En su primer día de búsqueda tuvieron que enfrentarse a varias patrullas enemigas y a un fuego mortífero de ametralladoras que los cogió por sorpresa mientras cruzaban un río, resultando herido Donald Reinke. El volumen de fuego era tal que les obligó a retirarse a toda velocidad, salvando la vida por los pelos. Al día siguiente la Apache y sus vietcongs volvieron a actuar, emboscando a una patrulla de marines, a la que causaron 4 muertos y dos heridos.</p>
<p>Poco después, Hathcock vio personalmente como la Apache torturaba cruelmente a un prisionero en la distancia, cortándole los genitales. Land prohibió a ninguno de sus hombres ayudar al prisionero, advirtiéndoles de que eso era lo que precisamente quería la Apache, hacerles salir para emboscarlos y causarles nuevas bajas. Hathcock, asqueado por lo visto, grito: “I want Her!” (Es mía).</p>
<p>En la siguiente ocasión, Hathcock y Land consiguieron encontrarla, o mejor dicho, ella les encontró. Viendo que solo eran dos hombres, decidió organizar una operación para capturarlos y montar una emboscada contra las patrullas que fueran en su ayuda. La Apache no sabía que esos dos hombres habían visto sus movimientos…</p>
<p>Al verla a lo lejos, Jim Land pensó que lo mejor sería solicitar un ataque de artillería sobre su posición, sin embargo los impactos de artillería no consiguieron matarla. La Apache entró en pánico al verse rodeada de explosiones y corrió justo directamente hacia la posición donde estaban los francotiradores, pese a las advertencias de sus hombres. Hathcock no desperdició la ocasión: su primera bala la destrozó la espina dorsal y la clavícula, la segunda bala alcanzó sus órganos vitales y acabó con su vida. Hathcock había conseguido vengar a los suyos y había dado un durísimo golpe al vietcong, acabando con una de sus oficiales más competentes y feroces. La leyenda de “Pluma Blanca” creció tanto que pocos soldados vietcong se atrevían a patrullar por la zona donde actuaba Hathcock.</p>
<p>Tras acabar con la Apache, Hathcock participó en la “Operación Río Blanco”, cubriendo el avance de sus compañeros en las operaciones de limpieza de la zona cercana a la colina 55. Estas operaciones convencionales no eran del agrado de Hathcock, pero pronto tuvo suerte, fue requerido por el alto mando para una misión especial: matar a un francés que asesoraba al vietcong en labores de inteligencia, y escapar de la zona rápidamente. Hathcock cumplió su objetivo fácilmente, llegó en helicóptero, mató de un único disparo a su objetivo y escapó sin ser visto. Un éxito completo que impresionó al Alto Mando.</p>
<p>Su siguiente gran duelo será contra un francotirador enviado por el alto mando norvietnamita para matarle. El francotirador se anunció con un disparo contra la puerta del dormitorio de Hathcock en la base de los Marines en la Colina 55. Hathcock, en vez de sobresaltarse, se alegró de tener un nuevo rival, pero su alegría duro poco, pues el francotirador enemigo abatió seguidamente a un marine al poco tiempo y durante los siguientes días se convirtió en un grave peligro, al abatir a bastantes marines sobre la colina. </p>
<p>El servicio de inteligencia descubrió que el francotirador en cuestión era uno de los mejores hombres de Vietnam del Norte, un hombre experto en el combate en la jungla, en la cual era capaz de sobrevivir durante días comiendo ratas y serpientes… En poco tiempo las continuas bajas que causaba le hicieron granjearse el apodo de “Phantom Slayer” (asesino fantasma).</p>
<p>El alto mando, que había dejado a Hathcock en la reserva ante el temor de que fuera asesinado y su muerte sirviera propagandísticamente al enemigo, le permitió por fin salir a la caza del “Phantom Slayer”, acompañado de John Burke, que para entonces se había convertido en el segundo mejor francotirador de los Marines. Tras arrastrarse silenciosamente, ambos hombres encontraron la posición del francotirador enemigo, un refugio camuflado con ramas en una colina cercana. Hathcock sospechó de inmediato que el refugio era una trampa, si se aproximaban a él, serían abatidos por el francotirador enemigo, oculto en alguna otra parte. Así que Hathcock localizó una buena posición de disparo y se puso a buscar al enemigo, súbitamente, una bandada de pájaros emprendió el vuelo y Hathcock descubrió debajo al francotirador enemigo, ataviado con un uniforme marrón y empuñando un Mosin-Nagant. Antes de poder dispararle, el hombre cambió de posición, tratando de rodear a Hathcock y Burke y obligándoles a su vez a moverse.</p>
<p>Mientras se desplazaban, el norvietnamita apareció de repente disparando a Burke y escondiéndose de nuevo. Burke se salvó de milagro: la bala impactó en su cantimplora, reventándola. Mientras el norvietnamita se preparaba para realizar un nuevo disparo, Hathcock vio un destello de luz en los arbustos, se giró rápidamente y disparó. Su bala penetró por la mira telescópica del norvietnamita, entrando por el ojo hacia el cerebro del enemigo y matándole en el acto. Un increíble disparo que sólo es explicable porque en aquel momento el norvietnamita estaba apuntándole a él. Si Hathcock hubiera tardado un segundo mas en disparar, él habría sido el muerto. A las felicitaciones de Burke por tan increíble disparo, Hathcock sólo murmuró: “one shot, one kill” (un disparo, un muerto).</p>
<p>La última misión de envergadura de Hathcock fue otra misión especial, encargada directamente por el Alto Mando: el asesinato de un general del Ejército Norvietnamita en una peligrosa zona cerca de la frontera con Vietnam del Norte. Hathcock sólo se enteró de su objetivo cuando el helicóptero le dejó en la zona de operaciones. Después de cuatro días buscando a su presa, escondiéndose de las patrullas enemigas, por fin tuvo una oportunidad y nuevamente de un solo disparo acabó con el general enemigo. Tras escapar de los soldados que salieron en su busca, pudo huir del lugar en helicóptero.</p>
<p>Acabada esta peligrosa misión, Hathcock regresó a los Estados Unidos a principios de 1968. Sin embargo, añoraba estar en la jungla, los combates y la subida de adrenalina así que, en 1969, regresó a Vietnam para tomar el mando de un pelotón de francotiradores. Pero esta vez no tuvo suerte, su carrera acabó antes de empezar. Mientras viajaba hacía Khe Sanh, el vehículo en el que se trasladaba chocó contra una mina antitanque. Hathcock sobrevivió al impacto y, de inmediato, se puso a rescatar al resto de sus compañeros atrapados en el interior. Consiguió sacar del vehículo a siete marines, pero en su último viaje de rescate acabó envuelto en llamas, sufriendo graves quemaduras en el 46% de su cuerpo.</p>
<p>Esta valiente acción fue recompensada con la “Estrella de Plata”, la medalla al valor, y con el “Corazón Purpura”, la medalla que reciben los heridos al servicio de la patria. Sin embargo, quedó malherido y tardó mucho tiempo en recuperarse. Tras recuperarse de sus heridas, se dedicó a enseñar sus tácticas en la Escuela de Francotiradores de los Marines en Quantico, Virginia.</p>
<p>En 1975, sufrió un duro golpe, se le diagnosticó esclerosis múltiple, una enfermedad incurable y degenerativa que fue menguando su salud progresivamente. En 1979, debió abandonar los Marines, cuando tan solo le faltaban tres meses para los 20 años que le permitirían cobrar una pensión de jubilación completa.</p>
<p>Un duro golpe propinado por los burócratas que le sumió en una profunda depresión, agravada por su refugio en el alcohol. Tras superar su depresión, Hathcock trabajó desde los años 80 entrenando a los francotiradores de los SWAT o fuerzas especiales de la policía de Virginia.</p>
<p>El 23 de febrero de 1999 Hathcock perdió su guerra contra la esclerosis, falleciendo en su casa de Virginia. Con su muerte moría el hombre y nacía el mito de Pluma Blanca. El libro, “Marine Sniper”, de Charles Henderson, en el que se narra la biografía de Hathcock y sus principales hazañas en Vietnam, recibió una inusitada demanda tras la muerte del famoso francotirador, alcanzando el medio millón de ejemplares vendidos. Ese mismo libro ha sido mi principal fuente a la hora de escribir este artículo.</p>
<p>Para finalizar me quedo con el párrafo preferido de Carlos Hathcock, escrito por Ernest Hemingway: “Certainly there is no hunting like the hunting of man, and those who have hunted armed men long enough and like it, never really care for anything else thereafter.” (“Ciertamente no hay caza como la caza del hombre, y aquellos que han cazado hombres armados el tiempo suficiente y lo han disfrutado, nunca se preocuparán por nada más.”).</p>
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<div style="text-align:justify;">
© 2009 &#8211; Autor: Marco Antonio Martín García<br />
Todos los derechos reservados.</p>
<p>http://senderosdelahistoria.wordpress.com</p>
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</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Paul von Lettow-Vorbeck, 1870-1964]]></title>
<link>http://senderosdelahistoria.wordpress.com/2009/11/04/paul-von-lettow-vorbeck-1870-1964/</link>
<pubDate>Wed, 04 Nov 2009 15:38:21 +0000</pubDate>
<dc:creator>Marco Antonio Martin Garcia</dc:creator>
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<description><![CDATA[La Primera Guerra Mundial no solo se caracterizó por el atroz combate en las trincheras de Europa, s]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><div style="text-align:justify;">
<strong>La Primera Guerra Mundial no solo se caracterizó por el atroz combate en las trincheras de Europa, sino por la aparición de Caudillos Legendarios en otras partes del frente. Verdaderos héroes de carne y hueso, que al estilo de los caballeros medievales, usaba su ingenio, su carisma y su audacia para cambiar el curso de los acontecimientos e imponerse a sus enemigos. El más famoso de estos héroes fue sin duda el británico Lawrence de Arabia, pero es poco conocido que los alemanes también tuvieron su héroe legendario en la figura de Paul von Lettow-Vorbeck, quien desató con sus soldados indígenas “Askaris”, una exitosa guerra de guerrillas en África contra el enormemente superior ejercito británico, resistiendo hasta el fin de la Guerra y causando numerosas humillaciones a sus enemigos. Sus éxitos le convirtieron en leyenda y sirvieron para demostrar una vez más que los números no ganan las guerras por si solos, las que ganan las guerras son las ideas, la mentalidad ganadora y el pensar que no hay nada imposible.  Es una lastima que el siglo XXI no produzca mas guerreros como Lawrence o Von Lettow-Vorbeck, un hombre que jamás perdió una batalla.</strong>
</div>
<p><!--more--></p>
<div style="text-align:justify;">
<img src="http://senderosdelahistoria.wordpress.com/files/2009/11/von-lettow.jpg" alt="Von Lettow" title="Von Lettow" width="180" height="299" class="aligncenter size-full wp-image-145" /><br />
Paul Emil von Lettow-Vorbeck nació en 1870 en Saarlouis, ciudad fronteriza con Francia que en la época pertenecía a Prusia. Saarlouis era también un puesto militar fronterizo al cual estaba asignado su padre; un oficial del ejército que pertenecía a la pequeña nobleza de Pomerania.<br />
Paul pasó su juventud en escuelas de Berlín y cuando tuvo la edad necesaria pudo cumplir su sueño de emular a su padre, ingresando en al Academia de Oficiales de Potsdam, Berlín, en la cual se graduó como Teniente en 1890. </p>
<p>En 1900, Paul von Lettow-Vorbeck fue destinado a participar en la fuerza expedicionaria internacional que acudía a China para sofocar la “Rebelión de los Bóxers” y “salvaguardar” los intereses Occidentales en éste país, en definitiva una aventura colonial en toda regla desatada por las potencias europeas, EEUU y Japón,  con la pretensión de adueñarse y repartirse los puertos comerciales chinos y dominar políticamente éste prospero país. </p>
<p>Tras el éxito de la expedición a China, Paul von Lettow-Vorbeck fue enviado a la colonia alemana de “África del Sudoeste”, actualmente Namibia.  En 1904, el líder de la tribu “Herero”, Samuel Maharero se alzó en armas contra el salvaje colonialismo alemán que los estaba exterminando iniciándose un cruento conflicto en el que los indígenas serían diezmados.  Paul von Lettow-Vorbeck participó en esta guerra bajo las ordenes del general alemán Lothar von Trotha, quien en agosto de ese mismo año de 1904  aplastó la rebelión tras su victoria en la “Batalla de Waterberg”. Tras la victoria, el general von Trotha ordenó el asesinato masivo de los hereros supervivientes, o su deportación al desierto, desatando así un feroz genocidio que casi exterminó a esta antigua tribu africana, solo su líder  Samuel Maharero y unos mil supervivientes, consiguieron escapar a los territorios británicos donde fueron asilados y protegidos.<br />
Pese a no estar de acuerdo con este genocidio, von Lettow-Vorbeck debía acatar las órdenes de su superior y participar en el mismo como oficial que era.<br />
Poco después de este exterminio se sublevaron los indígenas “Nama”, una rama de la tribu Khoikhoi (llamada “Hotentotes” en Occidente),  tribu que sufrió el mismo triste destino que los Hereros, siendo masacrados por las tropas coloniales alemanas.</p>
<p>Estas genocidas campañas contra los indígenas duraron entre 1904 y 1906 y asentaron fuertemente el poder de Alemania sobre sus colonias, desde entonces, los indígenas temerían tanto a los alemanes que serían sumamente fieles a estos.  Durante los combates de 1906, von Lettow-Vorbeck recibió una herida en el ojo izquierdo y tuvo que pasar un buen tiempo recuperándose en un hospital británico de Sudáfrica, lugar donde hizo amistad con el gran militar y político sudafricano Jan Smuts, quien curiosamente tiempo después será su principal enemigo. </p>
<p>En 1907, von Lettow-Vorbeck fue destinado al Estado Mayor del 11º Cuerpo de Ejercito, para permitirle descansar de la feroz campaña africana y mejorar la recuperación de su ojo. En 1909 Paul fue ascendido por sus grandes capacidades y meritos a comandante del 2º Batallón de la Infantería Marina del Káiser, una tropa de élite de reserva asentada en Wilhelmshaven, en la Baja Sajonia de Alemania. </p>
<p>En Octubre de 1913, von Lettow-Vorbeck fue de nuevo destinado a su querida África, esta vez como comandante de las “Schutztruppe” o Tropas de Protección de la colonia alemana de Camerún. Pero justo antes de que pudiera asumir su nuevo mando, el 13 de abril de 1914 llegó una orden de transferencia a un nuevo destino, siendo designado como comandante de las escasas tropas alemanas que defendían la colonia del “África del Este Alemana”, la actual Tanzania.</p>
<p>Esta colonia, tenía muy poca importancia política y económicamente su única importancia consistía en sus puertos comerciales. Pese a esto, era una colonia ambicionada por ingleses y belgas por su importancia estratégica, al ser un territorio que limitaba al norte con el África del Este Británica, hoy en día Kenia y Uganda, al este con el Congo Belga y la Rhodesia británica o Zambia y al sur con Mozambique, colonia de los portugueses, tradicionales aliados de los británicos. Los ingleses ambicionaban el territorio para unir sus colonias y tener mas salidas al mar, al igual que los belgas. La colonia alemana estaba por tanto rodeada de enemigos y el estallido de la Primera Guerra Mundial en julio de 1914 puso en graves aprietos a los alemanes que debían protegerla. Los alemanes, conocedores de su inferioridad militar en África pretendían que el conflicto se redujera a Europa y que las colonias fueran respetadas, pero la invasión alemana de la “neutral” Bélgica cambio todo esto y la guerra comenzó también en África.</p>
<p>Para defender la colonia de África del Este, von Lettow-Vorbeck disponía de un experto cuerpo de oficiales y suboficiales alemanes compuesto de 260 hombres, los cuales, mandaban una tropa de 2.500 guerreros indígenas llamados “Askaris”. Por otra parte, el gobernador de la colonia contaba con otros 60 oficiales alemanes y 2.000 Askaris encuadrados en fuerza de policías y usados como reserva en caso de invasión.<br />
Este ejército bien entrenado tenía su principal carencia en la falta de unidades de artillería, von Lettow solo contaba con algunos pequeños cañones de 37 mm, utilizables solo a corto alcance. Tampoco tenía unidades de caballería ni de transporte mediante mulas, ya que las hordas de moscas Tse-Tsé impedían el uso de animales equinos. El transporte de aprovisionamientos para el ejército alemán de la colonia debía ser llevado a cabo con el uso de unos 250 porteadores nativos que llevaban los bultos sobre la espalda y la cabeza. </p>
<p>Por si fuera poco,  los Askaris solo tenían un puñado de los excelentes fusiles Máuser Gewehr 98, usados por el resto del ejército alemán en Europa y en el resto de colonias de África(al ser mas importantes económicamente para Alemania tenían mejor material militar que la colonia de África del Este). La mayoría de fusiles usados por los Askaris eran los viejísimos Máuser de 1871, los cuales usaban munición de 11 mm de pólvora negra, munición que al dispararse producía un cegador humo.<br />
Por ultimo, Von Lettow solo contaba con un puñado de ametralladoras de estilo Maxim, las cuales eran operadas solo por suboficiales blancos y en caso de que estos fueran heridos o murieran en acción serían inútiles al no saberlas usar los Askaris.<br />
Esta desventaja en armamento era un serio hándicap para los alemanes, pero von Lettow estaba dispuesto a suplirla con el mejor entrenamiento de sus hombres, su mayor dinamismo y una fuerte agresividad en combate.</p>
<p>Al iniciarse la guerra en Europa, Lettow-Vorbeck desoyó las órdenes de mantener la neutralidad en África y no provocar conflictos en la zona, sabedor de que tarde o temprano la guerra se extendería a África y ante la inferioridad numérica debía por lo menos tener la iniciativa.  </p>
<p>Su primer proyecto de ataque, un raid para cortar el vital ferrocarril británico a Uganda, fue desestimado por el gobernador de la colonia; Heinrich von Schnee. Un grave error estratégico que von Lettow-Vorbeck no permitiría que se repitiese, así que desde entonces decidió actuar  sin  solicitar permiso al gobernador, pero ya era demasiado tarde, el retraso en sus operaciones producido por la falta de apoyo del gobernador, favoreció que la iniciativa pasara a manos británicas y estos serán los que comenzaran la guerra en África. </p>
<p>Para conquistar el África del Este Alemana, los británicos decidieron mandar una expedición desde la India comandada por el general Arthur Aitken y compuesta por varios buques de guerra y por 8.000 soldados indios fuertemente armados. El primer objetivo de Aitken era capturar el puerto de Tanga, el más importante de la colonia, ubicado al norte de la misma, a los pies del famoso monte Kilimanjaro y cercano a la frontera con las colonias británicas del norte. La conquista de Tanga era vital para que los  británicos pudieran desembarcar nuevas tropas y suministros con los cuales avanzar fácilmente hacia el sur y conquistar así el resto de la colonia alemana. El 2 de noviembre de 1914 los británicos llegaron a la zona, cogiendo por sorpresa a los alemanes, los cuales en un primer momento decidieron no defender el puerto y declararlo abierto, con el fin de evitar que fuera bombardeado por los buques británicos. Pero tras enterarse de la noticia, Von Lettow-Vorbeck decidió hacer caso omiso a las autoridades civiles y defender el puerto a toda costa. En primer lugar hizo circular el falso rumor de que el puerto estaba minado y de que lo defendían más hombres de los que en realidad había, (en realidad solo estaba defendido por una compañía de Askaris). Los británicos creyeron estos rumores y durante varios días se mantuvieron dubitativos, no sabiendo si desembarcar o no sus tropas.<br />
Este tiempo fue vital para que Von Lettow reuniera todos los refuerzos que pudo, 1.100 hombres, y acudiera rápidamente a la zona, (usando el ferrocarril),  para impedir el desembarco enemigo.  Finalmente, el general británico, Arthur Aitken, cansado de esperar y temeroso de encontrarse con minas si desembarcaba en el puerto, decidió desembarcar algunos kilómetros al sur del puerto y desde allí conquistar la ciudad por tierra.</p>
<p>La decisión de los británicos de atacar por tierra fue un grave error, ya que previamente debían atravesar la jungla africana, un hábitat sumamente hostil para los soldados indios, los cuales debieron enfrentarse a continuas emboscadas de los Askaris que les causaron enormes bajas y encima a las terribles picaduras de las agresivas abejas de la zona. (Por ello los ingleses denominan esta batalla como “Battle of the Bees” o “Batalla de las Abejas”)</p>
<p>Tras varios intentos infructuosos de conquistar Tanga, los británicos decidieron hacer una pausa en su ofensiva para recomponer sus tropas y reorganizarse, esta pausa fue aprovechada por Von Lettow-Vorbeck para lanzar un agresivo contraataque que obligó a los británicos a reembarcarse y abandonar la zona. Ésta victoria de Von Lettow demuestra la gran talla de este hombre como general, ya que estando superadas sus tropas por una diferencia de 8 a 1 decidió atacar al enemigo, saldándose su osadía con una merecida victoria que le permitió capturar gran cantidad de armamento y munición abandonada por los solados británicos en su apresurada huida hacia los botes. En lugar de masacrar a los británicos en retirada, Von Lettow les permitió embarcarse en sus botes y solicitó una conferencia en la playa con el general  Aitken, a la que éste accedió gustoso. Increíblemente, ambos generales, como caballeros de antaño, se dedicaron a pasear por la playa comentando la batalla acontecida mientras tomaban juntos una botella de brandy. Otra muestra de la caballerosidad de Von Lettow fue ordenar a sus médicos que atendiesen a todos los soldados indios heridos.</p>
<p>Mientras Von Lettow defendía Tanga, otra columna británica avanzó desde las colonias británicas del norte hacía el sur para invadir el África del Este Alemana. Sin embargo fue derrotada al intentar traspasar las fuertes defensas alemanas en el monte Kilimanjaro.</p>
<p>En respuesta a las ofensivas británicas, Von Lettow decidió lanzar “raids” o rápidos ataques sorpresa sobre las principales vías de ferrocarril del África del Este Británica. Esta guerra de guerrillas y ataques sorpresa continuó durante todo el resto del año y comienzos del siguiente. El plan de Von Lettow era hacer durar la guerra en la zona el máximo tiempo posible, obligando así a los británicos a distraer numerosas fuerzas que de otra forma podrían estar combatiendo contra Alemania en el frente de Europa.</p>
<p>No contento con la acción guerrillera, Von Lettow decidió también avanzar hacia el norte capturando una pequeña porción de la franja costera para de esa forma alejar la frontera británica de la importantísima ciudad portuaria de Tanga.<br />
Su éxito duró poco, porque los británicos reconquistaron el terreno perdido poco tiempo después y avanzaron hasta Jassin, ciudad fronteriza alemana, situada a tan solo 50 km de Tanga. </p>
<p>Viendo que estaba perdiendo la iniciativa y temiendo una nueva aproximación británica sobre Tanga, Von Lettow decidió reconquistar la frontera norte dirigiéndose a principios de 1915 hacia Jassin, la cual solo estaba guarnecida por 300 soldados indios.</p>
<p>En la Batalla de Jassin, acontecida el 18 de enero de 1915, Von Lettow volvió a derrotar a los británicos, pero la eficaz defensa británica le salió muy costosa, ya que perdió a 27 oficiales y suboficiales alemanes, incluido el capitán Tom von Prince, su segundo al mando y hombre de confianza. Estos experimentados hombres eran irremplazables ya que era imposible que acudieran refuerzos de nuevos oficiales desde Alemania, debido al dominio marítimo británico. Pese a estas dolorosas pérdidas, Von Lettow felicitó a los capitanes británicos Hanson y Turner, los encargados de defender Jassin y los liberó bajo promesa de que estos no volverían a pelear contra él.</p>
<p>Con el objeto de no volver a sufrir tantas bajas, Von Lettow volvió a su estrategia defensiva-guerrillera, lanzando ataques relámpago contra el ferrocarril británico de Uganda. A su vez, Von Lettow se dedicó a aumentar sus fuerzas, integrando en ellas a los policías Askaris y reclutando a varios contingentes de ciudadanos austriacos que vivían en la colonia e incluso a antiguos militares alemanes jubilados, como el general en retiro, Wahle, a quien Von Lettow otorgó el mando del sector defensivo oeste, para defender la colonia de los posibles ataques belgas. Algunos voluntarios no se incorporaron al ejército regular, sino que formaron compañías de francotiradores que actuaban como guerrilleros realizando pequeñas incursiones contra el enemigo.<br />
A principios de 1916, Von Lettow había aumentado sus fuerzas a 3.000 alemanes y 12.000 Askaris, aunque muchas de estas tropas no tenían la calidad necesaria y necesitaban un gran entrenamiento. </p>
<p>El éxito de Von Lettow a la hora de reclutar indígenas se debía al gran respeto que estos le tenían. Von Lettow era capaz de hablar fluidamente su lengua, el swahili, y sobre todo les trataba con un gran respeto e igualdad, para él, todos sus soldados blancos o negros eran “africanos” y luchaban por una patria común. Pese al aumento de sus tropas y al equipamiento capturado a los británicos, Von Lettow tenía aún una grave carencia en artillería, munición de fusil y tan solo contaba con 96 ametralladoras, (17 de ellas capturadas a los británicos), para defender toda la colonia. Este déficit en equipo obligaba a Von Lettow a esquivar las batallas campales y a seguir usando sus eficaces métodos guerrilleros. Curiosamente, un acontecimiento nefasto para Alemania; el hundimiento del crucero alemán “Konigsberg”, hundido por los ingleses en la boca del rio Rufiji, sería toda una bendición para Von Lettow, que sumaria a sus efectivos los 188 marineros y oficiales supervivientes de este crucero y sobre todo,  contaría por fin con artillería pesada, al desembarcar los cañones de este buque y emplazarlos en las defensas terrestres de los puntos mas vulnerables de la colonia.</p>
<p>Con el aumento de sus efectivos y contando por fin con artillería, (aunque ésta no fuera móvil), Von Lettow incrementó los ataques relámpago contra las vías de ferrocarril y las comunicaciones enemigas, poniendo a los británicos en graves aprietos y obligándoles a trasladar más tropas a la zona, tropas que eran necesarias en las trincheras de Europa y que por las acciones de Von Lettow debían ser usadas en África. </p>
<p>A comienzos de 1916, los británicos decidieron acabar de una vez por todas con la colonia de África del Este Alemana y con las guerrillas de Von Lettow-Vorbeck, enviando desde Sudáfrica un ejército expedicionario de 45.000 hombres comandados  por Jan Smuts, un experto oficial, conocedor de África y como vimos anteriormente, amigo personal de Von Lettow en tiempos de paz.  Esta expedición desembarco en el África del Este Británica, con la intención de atacar la colonia alemana desde el Norte. Los británicos confiaban en que su superioridad numérica, el disponer de una brigada de caballería, algunos carros blindados (tanques primitivos) y lo más importante; una brigada de artillería con cinco baterías de cañones, les daría una fácil victoria sobre el escurridizo Von Lettow. Por si fuera poco, los belgas iniciarían al mismo tiempo una ofensiva por el oeste de la colonia con el objeto de coger a los alemanes entre dos fuegos y poco después los portugueses entrarían en guerra al lado de los aliados, amenazando el flanco sur de la colonia.</p>
<p>Para defenderse de esta doble ofensiva, Von Lettow contaba en la época con 2.712 alemanes, 11.367 Askaris y 2.531 irregulares (porteadores armados que hacían la función de guerrilleros y que estaban comandados por oficiales jubilados).<br />
Con una tropa tan sumamente inferior en número y armamento a la británica, Von Lettow decidió no entablar ninguna batalla campal y esquivar a sus enemigos hasta que se presentara una oportunidad de golpearlos.</p>
<p>Smuts inició el avance sobre la colonia alemana dividiendo a sus fuerzas en dos columnas con el objeto de rodear al ejército de Von Lettow y destruirlo. Smuts confiaba en la velocidad de sus tropas de caballería para cortar la retirada de Von Lettow y atraparlo, pero curiosamente sus planes se verían frustrados por la acción de un pequeño insecto: la mosca Tse-Tsé. Pese a que Smuts había sido advertido del peligro que representaba esta mosca para la vida de los equinos, no creyó que fuera un peligro tan importante, pensando que podría reemplazar sus animales muertos con nuevas remesas enviadas desde el Norte, sin embargo, el numero de animales que perdía a diario era enormemente superior al de animales de refresco que recibía, lo cual impidió que sus tropas de caballería fueran eficaces y pudieran cabalgar a la captura de los alemanes.</p>
<p>Von Lettow esquivó todos los intentos de cercarle tramados por Smuts, pero mientras, una columna belga al mando del general Van Deventers logró cortar el ferrocarril  de la colonia, impidiendo así que Von Lettow pudiera aprovisionarse. Smuts pensó que Von Lettow decidiría rendirse después de esto, pero éste ni siquiera lo pensó, su única idea era alargar la guerra para distraer del Frente Europeo al mayor numero de enemigos posible, así que, en vez de defender Tanga y las ciudades de la colonia, decidió abandonar éstas y dirigirse hacia el sur.</p>
<p>Por su parte, los belgas continuaron su exitoso avance, pese a los desesperados e infructuosos intentos que el veterano general Wahle y sus irregulares hacían para evitarlo. Finalmente, los belgas ocuparon la mayor parte del centro de la colonia y enlazaron con los británicos que habían ocupado el Norte. </p>
<p>Para fines de septiembre de 1916 todo parecía perdido para los alemanes de Von Lettow, los cuales solo retenían en sus manos el sur de la colonia. Los británicos dominaban todos sus puertos y ciudades importantes de la zona norte, los belgas toda la parte este y centro y para colmo los portugueses habían decidido atacar la zona sur aunque habían sido derrotados momentáneamente. Sin embargo, Von Lettow no se daba por vencido, sabía que sus esperanzas eran pocas, sobre todo porque no podía reponer las bajas que sufría ni contaba con reservas de municiones, pero sabía que sus enemigos también estaban también agotados y esa era su ventaja. </p>
<p>Los británicos habían sufrido varias bajas por las emboscadas de los guerrilleros alemanes pero esto era un problema menor comparado con la gran cantidad de enfermedades que empezaron a diezmar sus tropas y la falta de suministros que sufría un ejército tan enorme y tan difícil de abastecer en un terreno selvático y sumamente difícil. Las enfermedades causaron tantas bajas, que en Octubre de 1916 los británicos tuvieron que detener su ofensiva porque sus tropas estaban sin efectivos suficientes. </p>
<p>Estas enfermedades significaron la salvación para Von Lettow, quien pudo disponer así de tiempo para reorganizarse y para planear su contraofensiva.<br />
Sin embargo, uno de sus oficiales, el capitán Wintgens no quiso esperarse y partió hacia el norte en febrero de 1917 con un minúsculo grupo de hombres para atacar a los británicos. Las acciones de este intrépido aunque desobediente oficial permitieron a Von Lettow contar con más tiempo para reorganizarse, ya que los británicos pasaron varios meses dándole caza hasta capturarle finalmente en Octubre de ese mismo año.<br />
Sin embargo, no todo serían alegrías para Von Lettow, el cual sufriría la partida de muchos hombres, quienes cansados de las penalidades que sufrían, desertaron para atacar el norte del Mozambique portugués en busca de provisiones o para regresar a sus hogares aunque fuera como súbditos británicos. Esto hizo que las tropas de Von Lettow se vieron reducidas a menos de 3.000 hombres.</p>
<p>Finalmente, los británicos  reemplazaron las enormes bajas sufridas, aunque con soldados novatos, y decidieron enviar una columna de 5.000 hombres para acabar con los restos del ejército de Von Lettow-Vorbeck atacando a mediados de octubre Mahiwa, la base de Von Lettow en el sur. Von Lettow solo disponía de 1.500 hombres para defender su base pero había fortificado sus posiciones con trincheras y ametralladoras y los británicos sufrieron una derrota similar a las que este tipo de defensas causaba a sus compañeros en Europa cuando realizaban un ataque frontal masivo. Los británicos perdieron 2.700 hombres, mas de la mitad de sus hombres, en cambio, los alemanes sufrieron tan solo 100 muertos, aunque, para las menguantes fuerzas con que contaban, aun estas pequeñas perdidas eran importantes.</p>
<p>Esta importante victoria permitió a Von Lettow obtener de nuevo un respiro, ya que los británicos tardarían tiempo en reunir una expedición similar y por tanto, con objeto de obtener la iniciativa, Von Lettow se lanzó al ataque, invadiendo el Mozambique portugués.<br />
 El 25 de noviembre de 1917 Von Lettow-Vorbeck cruzo con su ejército “nómada”, el rio Rovuma, que dividía ambas colonias, y tras derrotar fácilmente a las guarniciones fronterizas portuguesas tomó la localidad de Ngomano y consiguió apoderarse de varios depósitos de municiones y suministros que permitieron abastecer a sus tropas adecuadamente para un largo periodo. La facilidad con que los portugueses eran derrotados obligó a los británicos a mandarles tropas de refuerzo, desembarcando un ejército inglés en Porto Amelia e iniciando un movimiento de flanqueo con objeto de capturar a Von Lettow entre los ejércitos ingleses y portugueses, sin embargo, Von Lettow vio la trampa antes de que aconteciera y la eludió fácilmente. Poco después, Von Lettow capturó un barco hospital y pudo aprovisionarse de los medicamentos que tanto necesitaban sus hombres, en especial de la quinina tan necesaria para combatir la mortífera malaria. Su campaña en Mozambique estaba siendo sumamente provechosa para Von Lettow, sus victorias constantes sobre británicos y portugueses le permitieron rearmarse completamente y obtener una capacidad ofensiva con la que poder atacar objetivos de mayor envergadura. </p>
<p>En julio de 1918 Von Lettow derrotó a la guarnición Británica &#8211; Portuguesa que defendía la importante ciudad de Namakura, y tras saquearla se apoderó de un enorme número de armas y suministros. Tras esta victoria, Von Lettow amenazó con atacar la capital de Mozambique, obligando a británicos y portugueses a concentrar sus tropas en la defensa de la capital, gracias  a lo cual, Von Lettow pudo avanzar fácilmente hacía el norte y regresar al África del Este Alemana a finales de septiembre de 1918. Los británicos intentaron capturarle una vez mas, avanzando sus tropas desde el norte y el sur con el objetivo de capturarlo en el centro del país, pero Von Lettow nuevamente fue mas listo que sus contrincantes y escapó hacia el oeste, invadiendo la Rhodesia Británica y derrotando de nuevo a los británicos el 13 de noviembre de 1918 en la batalla de Kasama. </p>
<p>Dos días después Alemania se rendía a los aliados en Europa, acabando así la Primera Guerra Mundial. Sin embargo, las noticias de la rendición no llegaron hasta Von Lettow hasta varios días después, debido a que este se encontraba en una zona recóndita y aislada de las comunicaciones. Tras corroborar que las noticias eran ciertas, Von Lettow se rindió a los aliados el 25 de noviembre de 1918, diez días después de acabada la guerra. </p>
<p>Al momento de su rendición, Von Lettow disponía tan solo de 155 oficiales y suboficiales alemanes, 1.168 Askaris y 3.000 porteadores, un escaso ejercito que había sobrevivido heroicamente durante cuatro años de guerra derrotado y humillado a miles de enemigos. Tras ser repatriado por las autoridades británicas, Von Lettow-Vorbeck regresó a Alemania en enero de 1919, siendo aclamado como un héroe por la población civil, para la cual, sus gestas en África habían sido motivo de alegría y esperanza durante los peores meses de la guerra. El ejército de Von Lettow había sido el único ejército alemán que no había sido derrotado en el campo de batalla y por ello, el Káiser decidió recompensar sus servició en el último edicto que promulgó antes de su deposición. Mediante este edicto,  se ascendía a Von Lettow al grado de general y se le concedía la mas alta condecoración alemana de la época: la Medalla Pour le Mérite, o “Max Azul”. Ese mismo año de 1919, Von Lettow se casaba con Martha Walroth, con la cual tendrá tres hijos en los años posteriores.</p>
<p>Durante la dura postguerra, Von Lettow se mostró en contra de la política liberal de la República de Weimar, defendiendo siempre las políticas más conservadoras  y monárquicas, y ayudando a reprimir las revueltas comunistas de la época.<br />
Esta mentalidad, hizo pensar a los nazis que podrían atraérselo a su partido para ganar así más popularidad, ya que Von Lettow era un personaje muy celebre y querido en todas las clases sociales alemanas. Pero fiel a su carácter, Von Lettow mando al infierno a Hitler, (literalmente le dijo: “vete al infierno”). </p>
<p>Por su negativa a ingresar en el partido nazi, Von Lettow fue alejado del reconstruido ejército alemán o Wehrmacht y mantenido al margen como un simple “General para Asuntos Especiales”, o sea, para calentar la silla de un despacho y dedicarse a actos protocolarios, con lo cual no participó activamente durante la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, su estilo de combate sería reutilizado durante la Segunda Guerra Mundial por Theodore von Hippel, uno de los oficiales más jóvenes y brillantes que habían servido bajo su mando en África y que era el  jefe de los “Brandenburgern”, los comandos del Servicio de Inteligencia Alemán. </p>
<p>Al final de la guerra, Von Lettow obviamente perdió su aburrido cargo, cosa que a él no lo importó demasiado, ya que su corazón estaba destrozado por la muerte en combate de sus dos hijos varones: Rüdiger y Arnd.<br />
Con tan solo la compañía de su mujer y su hija, y con su casa y propiedades arrasadas por los bombardeos aliados, Von Lettow sobrevivía de las pensiones y ayudas que le mandaba Jan Smuts, su viejo amigo-enemigo y otros oficiales británicos que habían combatido contra él en África.</p>
<p>En 1959, Von Lettow decide retornar a África para reencontrarse con su viejo amigo, Jan Smuts, (que había llegado a ser presidente de Sudáfrica), y agradecerle en persona la ayuda que le estaba dando y que le había cuando mas falta le había hecho. Von Lettow visitó también África del Este Alemana, o Tanzania y se reencontró con varios Askaris que habían servido a su ordenes y que le acogieron de forma muy emotiva. </p>
<p>Finalmente, Von Lettow regresó a Alemania, donde vivió de una pensión que le otorgó su amigo Smuts hasta que la muerte le sorprendió en Hamburgo en 1964. A su muerte, el gobierno federal de Alemania tuvo la consideración y la decencia de acordarse de sus antiguos Askaris y otorgar una pensión de dinero para todos los que Askaris que aún vivían en la época. </p>
<p>Con la muerte de Von Lettow desaparecía el último guerrero legendario del siglo XX, al igual que a Lawrence de Arabia, la paz fue para ellos peor que la guerra. Su sitio estaba en los campos de batalla, donde el enemigo venia de frente y no en la paz, en la cual acechaba desde cualquier esquina política. </p>
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© 2009 &#8211; Autor: Marco Antonio Martín García<br />
Todos los derechos reservados.</p>
<p>http://senderosdelahistoria.wordpress.com</p>
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<title><![CDATA[George Patton, 1885-1945]]></title>
<link>http://senderosdelahistoria.wordpress.com/2007/10/05/george-patton-1885-1945/</link>
<pubDate>Fri, 05 Oct 2007 17:45:01 +0000</pubDate>
<dc:creator>Marco Antonio Martin Garcia</dc:creator>
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<description><![CDATA[George Patton fue uno de los mejores comandantes norteamericanos de la Segunda Guerra Mundial, y el ]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><div style="text-align:justify;">
<p><strong>George Patton fue uno de los mejores comandantes norteamericanos de la Segunda Guerra Mundial, y el general occidental más temido por los altos oficiales alemanes. Patton, además de ser un brillante estratega, era un personaje carismático y extravagante, amante de los elogios y al que en muchas ocasiones le gustaba blasfemar en público y mostrarse políticamente incorrecto. Pero lo mas excéntrico de su personalidad era su creencia de que él era la reencarnación de grandes generales del pasado como Aníbal…<br />
Defensor a ultranza de los valores tradicionales, Patton odiaba a los cobardes y exigía siempre a sus tropas el máximo, sin importarle los costes materiales ni la sangre derramada. Éste carácter agresivo, valiente e indómito le hicieron ser apodado por sus tropas: “blood and guts” (sangre y cojones)</strong> </p>
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<p>George Smith Patton “júnior” nació en San Gabriel, California, el 11 de noviembre de 1885. Su familia tenia una larga tradición militar que se remontaba a las épocas de la Guerra de la Independencia y la Guerra Civil (su abuelo fue coronel confederado) de los Estados Unidos. Esta larga tradición militar influirá notablemente en Patton desde su niñez. Patton será un niño inteligente, amante de la literatura y de la historia militar.<br />
Tras estudiar en el Instituto Militar de Virginia durante un año, Patton ingresó en la academia militar de West Point, donde se graduó en 1909.<br />
Después de su graduación en West Point, Patton participó en las olimpiadas de 1912 de<br />
Estocolmo, compitiendo en la prueba de pentatlón, la cual finalizó en quinto lugar debido a que los árbitros invalidaron injustamente uno de sus disparos, de no ser por ese error de los árbitros, Patton habría ganado la prueba.<br />
Tras las Olimpiadas, Patton estudió en la Escuela de Caballería Francesa, aprendiendo la técnica francesa del manejo del sable de caballería, en el cual se convirtió en un experto, diseñando posteriormente su propio modelo de sable para el ejército norteamericano (sable modelo 1913).<br />
Tras estallar la Primera Guerra Mundial en 1914, Patton pidió servir en la caballería francesa, pero el departamento de guerra de EEUU se lo denegó. En 1915 Patton fue destinado al “13º Regimiento de Caballería de Texas” en Fort Bliss, dedicándose el resto del año a patrullar con sus hombres la frontera con México.<br />
El bautismo de fuego de Patton se produjo en 1916, a raíz de la expedición de castigo que emprendió el ejército de Estrados Unidos contra el caudillo mexicano, Pancho Villa, el cual había atacado la población de Columbus en EEUU como represalia por la ayuda norteamericana al presidente de México, Carranza.<br />
El joven teniente Patton acompañó al general John J. Pershing como ayudante de campo en los 11 meses que estuvieron persiguiendo infructuosamente a Pancho Villa.<br />
Durante una misión rutinaria de aprovisionamiento, Patton se encontró con Julio Cárdenas, un alto oficial de Pancho Villa y otro soldado mexicano que ejercía de guardaespaldas de Cárdenas. Patton se enfrentó temerariamente a los mexicanos y los mató con sendos disparos de su revolver “Colt” de doble acción. Este revolver de cachas nacaradas que Patton compró en 1915 será desde entonces su mayor emblema.<br />
Patton mandó a su padre la silla de montar de plata y el sable del oficial mexicano muerto, objetos que junto a muchos otros de la colección de Patton se encuentra hoy en día en el museo metropolitano de Nueva York.<br />
El éxito de Patton fue explotado al máximo por los periodistas norteamericanos, los cuales, a falta de otros éxitos durante la fracasada expedición de Pershing, convirtieron a Patton en el héroe del momento, lo cual le granjeo gran fama a su regreso a los Estados Unidos, siendo homenajeado y ascendido a primer teniente.</p>
<p> Al año siguiente, EEUU entraba de lleno en la Primera Guerra Mundial, contienda en la que Patton, fiel a su estilo, buscaría la gloria. Tras llegar a los campos de batalla de Francia, Patton, ascendido a capitán, pidió al general Pershing que le diera el mando de una unidad de combate, Pershing accedió y le concedió el mando de una compañía del Primer Cuerpo de Tanques, una unidad recién formada, ya que el tanque en aquellos tiempos era todavía una nueva arma experimental. Patton organizó admirablemente su unidad, la cual obtuvo un gran éxito durante su participación junto a los tanques británicos en la batalla de Cambrai, la primera batalla en la que los tanques fueron usados en masa. Sus éxitos en la tarea de organizar, entrenar y comandar tanques le brindaron el ascenso hasta el rango de teniente coronel, y el mando de todo el Cuerpo de Tanques.<br />
Durante la exitosa ofensiva de St. Mihiel en septiembre de 1918, los tanques de Patton se dedicarán a tareas de reconocimiento, siempre a la vanguardia de las tropas. Durante ésta ofensiva Patton resultó herido por fuego de ametralladora mientras ayudaba a rescatar un tanque atascado en el barro. Patton fue condecorado por su heroísmo con el Corazón Púrpura y la cruz al Servicio Distinguido y fue ascendido a coronel. Mientras Patton se recuperaba de sus heridas en el hospital la guerra terminó.</p>
<p>Tras la guerra, Patton comandará el Cuerpo de Tanques, pasando después a servir en Washington, donde trabó gran amistad con el general Dwight D. Eisenhower.<br />
Durante la postguerra, Patton aprovechó el tiempo para matricularse en varios cursos de “Estado Mayor”, graduándose en 1924 en “The Command and General Staff School” y en 1932 en el “Amy War College”.<br />
En esta época de los años 20-30, Patton se dedicó a mejorar las unidades blindadas, solicitando continuamente al Congreso más fondos para potenciar el desarrollo de nuevos modelos de tanques y en la mejora de los equipos de radio y blindaje de los tanques norteamericanos. Además de eso, Patton estuvo desarrollando nuevas tácticas de combate para vehículos acorazados.<br />
Desgraciadamente sus esfuerzos no fueron demasiado bien vistos por el Congreso, que pensaba más bien en reducir fondos que en incrementarlos, y Patton no pudo cumplir sus expectativas de mejora del Cuerpo de Tanques.</p>
<p>Tras su decepción, Patton sirvió en Hawai durante una temporada intrascendente, y tras eso retornó de nuevo a Washington en 1939, donde una vez más se dedicó a incordiar al Congreso pidiendo fondos para mejorar las unidades blindadas. Esta vez Patton tuvo más suerte y pudo convencer al Congreso de la necesidad de incrementar los fondos. Pero el merito no fue solo de Patton, ya que el Congreso había contemplado el éxito de las divisiones blindadas alemanas, las cuales gracias a su táctica de la “blitzkrieg” o “guerra relámpago”  se estaban imponiendo fácilmente en Europa y comprendió que la única forma de enfrentar la amenaza nazi era reforzando el ejercito.<br />
La insistencia de Patton no solo le sirvió para recibir más fondos, sino que además en julio de 1940 fue ascendido a General de Brigada y puesto al mando de la Segunda Brigada Blindada de Fort Benning, Georgia. La cercanía de la Segunda Guerra Mundial, ocasionará que ésta brigada crezca en tamaño e importancia rápidamente, convirtiéndose en la “2ª División Acorazada”, y ascendiendo Patton al rango de Mayor General.</p>
<p>El ataque japonés a Pearl Harbor significó la entrada en la Segunda Guerra Mundial por parte de los Estados Unidos al lado de los aliados, Patton celebró la entrada en la guerra, pensando que ésta seria su última oportunidad de convertirse en una figura militar semejante a sus admirados Aníbal o Napoleón, algo que Patton siempre había soñado. </p>
<p>En 1942, el Mayor General Patton al mando del 1º Cuerpo Blindado del ejército estadounidense, participará en la “Operación Torch”, el desembarco norteamericano en el Norte de África. La operación Torch pretendía atacar por la retaguardia al famoso Afrika Korps, el cuerpo expedicionario alemán en África, comandado por el prestigioso general Erwing Rommel. El Afrika Korps, tras quedarse sin suministros, había sido derrotado en la batalla de “El Alemain” y venia retirándose desde Libia hasta Túnez, perseguido por el general británico Montgomery.<br />
 La misión de Patton fue desembarcar en Casablanca y ocupar con sus tropas el Marruecos Francés, asegurando el flanco para que los norteamericanos pudieran atacar Túnez. Los norteamericanos temían que los alemanes reaccionaran al desembarco en África, ocupando la Francia de Vichy y España, amenazando el flanco aliado desde la costa española y el Marruecos Español. Patton y sus tropas no tuvieron ningún problema en ocupar el Marruecos Francés, siendo acogidos calurosamente y agasajados por el rey de Marruecos, quien organizó un desfile en honor de los estadounidenses.</p>
<p>En general, el desembarco aliado en el Norte de África fue un éxito, casi un paseo militar en el que los militares norteamericanos ocuparon sin muchos problemas las antiguas colonias francesas de Marruecos y Argelia. Pero en su posterior avance hacia Túnez, los norteamericanos se toparon con los curtidos soldados alemanes del “Afrika Korps”, los cuales les infringieron una terrible derrota en la Batalla del “Paso de Kasserine”, librada el 16 de febrero de 1943. Esta batalla fue una exitosa emboscada alemana que se saldó con 22.000 bajas norteamericanas frente a tan solo 2.000 de los alemanes. Tras la humillante derrota, el general norteamericano Lloyd Fredendall, al mando en dicha batalla de Kasserine, fue destituido y reemplazado por Patton, quien fue ascendido a teniente general y puesto al mando del 2º Cuerpo de Ejército Estadounidense.<br />
Patton, entró en el puesto decidido a cambiar las cosas y demostrar las capacidades del soldado estadounidense. Desde su llegada, se dedicó a convertir a su unidad en una unidad modelo, reorganizándola y re-equipándola. Patton también estableció una rígida disciplina, castigando drásticamente cualquier falta en la que incurrieran sus hombres e intensificando los duros entrenamientos.<br />
La disciplina impuesta por Patton dio sus frutos cuando, el 16 de marzo y dentro de la “Operación Wop”, su unidad encabezó una exitosa contraofensiva destinada a aliviar la presión que ejercían los ataques alemanes sobre el VIII Ejército Británico, de Bernard Montgomery. El 23 de marzo, en la “Batalla de El Guettar”, los norteamericanos se vengaron de la derrota del Paso de Kesserine, obteniendo su primera victoria sobre los alemanes al aplastar a la 10ª División Panzer. Viendo como el destructor fuego de artillería y ametralladora aniquilaba a los panzergrenadier que acompañaban a los tanques alemanes, Patton exclamo:”My God, it seems a crime to murder good infantry like that”.<br />
La conjunción ofensiva de británicos y norteamericanos aplastó finalmente la heroica defensa alemana en Túnez el 13 de mayo de 1943. Esta campaña demostró la superioridad táctica del ejercito alemán, que con menos fuerzas fue capaz de defenderse exitosamente durante muchos meses hasta que la falta de suministros y la superioridad aérea aliada le obligo a rendirse. También la campaña fue la primera prueba de fuego de Patton, quien consiguió un enorme éxito al convertir al derrotado ejército de Kasserine en una verdadera tropa de elite. Otra consecuencia de la campaña fue la rivalidad que surgió entre Patton y Montgomery. Patton consideraba a “Monty” un pusilánime general mediocre y odiaba tener que supeditar sus planes ofensivos a las operaciones que emprendiera Montgomery. Patton sabia que la única manera de derrotar fácilmente a los alemanes era usar las tácticas de “Blitzkrieg “o “guerra relámpago” diseñadas por éstos. Las maniobras de concentración de fuego para romper el frente y usar los tanques para explotar la brecha e internarse velozmente en el territorio enemigo, eran las preferidas de Patton. Pero estas tácticas eran arriesgadas ya que se exponía al ejército atacante a contraataques de flanco que podían cercarlo y destruirlo. Montgomery no quería sufrir riesgos, por eso usaba tácticas más convencionales, machacando al enemigo con su artillería a lo largo del frente y avanzando lentamente limpiando el terreno. Así pues, la rivalidad de Patton y Montgomery no solo era la rivalidad entre dos personajes carismáticos, sino la de dos formas de hacer la guerra, la forma arriesgada de Patton y la forma conservadora de “Monty”.</p>
<p>Tras sus éxitos en el norte de África, Patton recibió el mando del VII Ejército Estadounidense, integrado en el 15º Grupo de ejércitos al mando del Mariscal Harold<br />
Alexander para participar en la “Operación Husky”, la misión de invadir Sicilia y acercar el frente de guerra a Italia. El plan aliado implicaba el desembarco de dos ejércitos en el sur y el sureste de Sicilia, El VIII Ejercito Británico debería capturar Siracusa y luego dirigirse rápidamente a Mesina para cortar la retaguardia enemiga.<br />
El 7º Ejército de Patton debía desembarcar entre Licara y Gela y avanzar por el Oeste para ayudar a completar el cerco del enemigo. Patton pensaba que nuevamente él hacia el papel de secundario mientras que el alto mando privilegiaba a Montgomery en la operación. Pero esta vez Patton estaba determinado a que “Monty” no se llevara la gloria y se tomó la invasión de Sicilia como una carrera entre él y Montgomery. </p>
<p>El 10 de julio de 1943, ambos ejércitos desembarcaron en las playas de Sicilia, en el este, las fuerzas británicas tomaron Siracusa sin encontrar mucha resistencia, mientras en el oeste los estadounidenses sufrieron un duro contraataque alemán que finalmente consiguieron repeler. Para el 15 de julio, las fuerzas de Patton habían avanzado hasta Agrigento, pero los británicos se habían retrasado en su avance hacia Mesina al encontrarse una durísima oposición enemiga en las laderas del volcán Etna.<br />
El general Patton aprovechó la ocasión para realizar un audaz avance hacia Palermo, capturando la ciudad el 22 de julio. El avance no había estado autorizado expresamente por el alto mando, pero su éxito evitó que fuera criticado por desobedecer las órdenes. Tras discutir con Alexander, Patton obtuvo autorización para avanzar y se lanzó a toda velocidad a la conquista Mesina, con el objetivo de tomarla antes que Montgomery. No obstante su entusiasta avance fue detenido en la línea Santa Stefana el 23 de julio de 1943. Tras conseguir atravesar la “línea Santa Stefana”, Patton se topo con una nueva línea defensiva, “la línea San Frantello”. Tras varios intentos de atravesar la línea, Patton, exigiendo el máximo de sus tropas, logró romper el frente y atacar hacia Mesina.</p>
<p>El 17 de agosto, las fuerzas del General Patton entraron finalmente en Mesina, aunque la operación de cerco resultó un fracaso al conseguir escapar las fuerzas alemanas a Italia. No obstante, Patton estaba contento, pues había ganado su carrera personal con Montgomery, quien llegó un día después a la ciudad.<br />
Pese a la completa superioridad aliada marítima, aérea y terrestre, unos 100.000 soldados y 10.000 vehículos del Eje consiguieron escapar a Italia, lo cual nos permite decir que la Operación Husky se saldó con una victoria defensiva alemana, al conseguir retrasar decisivamente a los aliados en su avance hacia Italia. Este retraso permitió que los alemanes se posesionaran de toda Italia, impidiendo la salida de ésta de la guerra.</p>
<p>Durante la invasión de Sicilia, entre 64 y 76 prisioneros de guerra italianos fueron asesinados cruelmente por tropas estadounidenses en Biscari. Solamente un sargento y un capitán fueron juzgados, el primero fue declarado culpable pero fue liberado posteriormente, mientras que el segundo fue transferido a otro regimiento y murió un año después en combate en Italia. Algunos periodistas echaron la culpa de esta matanza a los enardecidos discursos que lanzó Patton a sus tropas para motivarlas a avanzar más rápidamente. Según los críticos de Patton, sus duras palabras en estos discursos habrían inspirado la masacre cometida.<br />
A este turbio asunto se sumó la polémica ocasionada por las agresiones verbales y físicas que realizó Patton contra los soldados Paul G. Bennet y Charles H. Kuhl, a los cuales acusó de cobardes por encontrarlos en un hospital militar sin tener ninguna herida física. La prensa nuevamente se echó encima de Patton, pidiendo su dimisión o expulsión del ejército. Estas presiones hicieron que Patton fuera relevado del mando del VII ejército justo antes de las operaciones en Italia. La carrera militar de Patton habría acabado en agosto de 1943 si no hubiese sido por la intervención de su amigos, los generales Bradley y Eisenhower.<br />
Patton tras ser relevado de su cargo, permanecería en Sicilia por órdenes del Alto Mando. Su presencia en la isla tenía la finalidad de hacer creer a los alemanes que preparaba la invasión del sur de Francia. Los alemanes creían que Patton era el mejor general occidental y pensaban que su relevo era un truco de los aliados con el objeto de despistarlos (nadie en su sano juicio relevaría a su mejor general en plena guerra por presiones de la prensa sensacionalista).</p>
<p> Viendo su éxito a la hora de distraer a los servicios de inteligencia alemanes, Patton fue trasladado a Inglaterra para distraer nuevamente a los alemanes y convencerles de que los aliados invadirían Francia a través del paso de Calais.<br />
Un mes después de la invasión de Normandía (6 de junio de 1944), Patton fue puesto al mando del III Ejército Estadounidense, situado en el flanco oeste de las fuerzas aliadas desembarcadas. La primera operación de envergadura en la que participará Patton será la “Operación Cobra”, lanzada el 25 de julio de 1944 con el objetivo de romper las líneas alemanas y abrir camino hacia Bretaña y el interior de Francia. El grueso de las fuerzas alemanas se encontraba defendiendo Caen de los torpes ataques de Montgomery y no se esperaban un ataque norteamericano en la zona de la carretera de Coutances a Saint-Lo. Durante tres horas, miles bombarderos y cazabombarderos lanzaron miles de bombas y napalm sobre el frente alemán, pulverizándolo totalmente y abriendo una brecha por la que las columnas blindadas americanas.  El avance lanzado por Patton atraviesa en pocos días grandes extensiones de Francia al mas puro estilo “Blitzkrieg”, capturando a miles de prisioneros alemanes y ayudando a cerrar la denominada “Bolsa de Falaise”. Esta bolsa significó la destrucción de los ejércitos alemanes que defendían Francia. El 25 de agosto de 1944, las tropas de la segunda división acorazada de EEUU, dirigida por el francés Leclerc, liberaban París.</p>
<p> Patton se había consolidado tras estos éxitos como el mejor comandante aliado de tropas blindadas, persiguiendo a los alemanes hasta la frontera como un autentico perro de presa. Sin embargo, la ofensiva de Patton se detuvo bruscamente en las afueras de la decisiva ciudad de Metz el 31 de agosto de 1944, cuando sus tanques se quedaron sin gasolina frente a un contraataque alemán y sufrieron grandes pérdidas.<br />
Los suministros aliados no podían seguir el rápido avance de los ejércitos y llegaban con cuentagotas. Además el suministro solamente se podía hacer desde los puertos artificiales construidos en las playas de Normandía y desde el puerto de Cherburgo, ya que los demás puertos importantes continuaban en manos alemanas. Patton protestaría airadamente porque según él, Montgomery siempre tenía prioridad sobre él a la hora de recibir suministros.<br />
Durante los meses de octubre y noviembre, el III Ejército tuvo que mantener una cruenta guerra de posiciones para tomar Metz, la cual se rindió finalmente el 23 de noviembre de 1944. Para Patton la toma de la ciudad es una gran alegría, ya que Metz es el punto de partida que quiere usar para la penetración hacia el este, hacia la zona industrial del Sarre, y hacia el río Rhin.</p>
<p>El 16 de diciembre de 1944, el ejército alemán lanzó al ataque 29 divisiones con el objetivo de atravesar las Ardenas, cruzar el Mosa y llegar al estratégico puerto de Amberes, cortando en dos a los ejércitos aliados y cercando a los ejércitos adentrados en Holanda y Bélgica. Pese a un exitoso avance inicial, los alemanes fueron detenidos por la tenaz resistencia norteamericana en el estratégico cruce de carreteras de la ciudad de Bastogne, donde se encontraba cercada entre otras la famosa 101ª División Aerotransportada. La falta de reservas impidió a los alemanes continuar su avance y a su vez, Patton, en una increíble maniobra de precisión y rapidez, lanzó al III Ejército hacia el norte para romper el cerco alemán y liberar Bastogne.<br />
El 16 de enero de 1945, las fuerzas alemanas que habían participado en la ofensiva alemana de Las Ardenas, se encontraban de nuevo en su punto de partida y los ejércitos aliados habían llegado hasta la frontera alemana, empezando a perforarla. </p>
<p> El general Patton al mando de III Ejército inició el avance hacia Alemania desde el sur del Eifel. Los alemanes destruyeron la presa del Ruhr para retrasar su avance, pero tras duros combates las tropas de Patton continuaron avanzando y ocuparon poco después la “Línea Erft”. A finales de febrero de 1945 las fuerzas estadounidenses se lanzaban al ataque sobre Colonia, la cual tomaron el 6 de marzo. Al día siguiente los norteamericanos tomaron el puente de Remagen, el cual les permitió cruzar el Rhin y adentrarse en Alemania<br />
Patton, viendo como en Polonia era instaurado un gobierno comunista y viendo de qué tipo era la “liberación” que los soldados soviéticos ejercían en el Este de Europa, se propuso avanzar hasta Praga. Sin embargo, el alto mando se lo prohibió y se tuvo que conformar con liberar Pilsen y el oeste de Bohemia el 6 de mayo de 1945. Acabando la guerra para él con estos últimos combates.</p>
<p>La guerra había convertido a Patton en una gran figura militar, ensombreciendo la de su inmediato superior, Bradley, cuyos magníficos planes estratégicos fueron los que permitieron los admirables avances tácticos de Patton.</p>
<p>Tras la victoria en Europa, Patton fue promovido a general de cuatro estrellas y nombrado gobernador militar de Baviera. El fin de la contienda deja a Patton con “hambre” de más acción, pero se le deniega su petición de obtener un mando militar en el Frente del Pacifico. Siendo como era, un ferviente anticomunista y un hombre amante del lenguaje vulgar y las blasfemias, tuvo un fuerte choque con los oficiales rusos en una de las celebraciones de la victoria sobre Alemania, en la que hizo un durísimo discurso anticomunista e insultó a los oficiales soviéticos presentes en el acto.</p>
<p>Patton volvió a causar una gran polémica por sus declaraciones políticas y por su antisemitismo. Patton pagó por sus declaraciones políticamente incorrectas siendo relevado del mando del III Ejército en octubre de 1945 y transferido a una unidad del XV Ejercito dedicada a elaborar una historia de la guerra.<br />
El 9 de diciembre de 1945, Patton resultó gravemente herido en un accidente automovilístico cerca de Mannheim y murió poco después en el Hospital de Heidelberg, el 21 de diciembre de 1945. Sus memorias póstumas tituladas “War as I knew It” fueron publicadas póstumamente en 1947.<br />
Patton consiguió finalmente su objetivo de pasar a la historia como uno de los grandes genios militares de los EEUU, aunque al igual que Rommel era mejor táctico que estratega. Su celebre maniobra en la Batalla de las Ardenas y sus fulgurantes avances por Sicilia y Francia siguen siendo estudiados en las Academias Militares de todo el mundo como modelos perfectos del arte militar de movimiento. </p>
<p>Pero Patton no solo era un gran militar sino un personaje único, capaz de destruir con sus radícales discursos la imagen que se labraba en el campo de batalla. Su objetivo de enfrentarse a los soviéticos, “mientras aún somos fuertes y el ejercito está en Europa”, causó espanto en sus jefes militares y políticos. Siendo esa la principal causa del fin de su carrera militar y de su relevo a una oficina donde no molestase. Durante algún tiempo hasta se sugirió que su accidente automovilístico había sido provocado para callar sus intentos de provocar una guerra contra la URSS.<br />
Su antisemitismo, su admiración por los alemanes y otras muchas polémicas fueron olvidadas por muchos de sus biógrafos, pero Patton era como era y así hay que estudiarlo, respetando sus opiniones, pues él no se escondía de nada ni nadie, prefiriendo ser “políticamente incorrecto” a ser un mentiroso.<br />
Su figura y legado han llegado al gran público a través de la gran película “Patton” del director Franklin Schaffner. La película logró 8 premios “Oscar” en 1970, entre ellos el de mejor actor para George Scott, quien magistralmente interpretó a Patton.</p>
<p>Finalmente Patton dejó un legado de frases famosas que pasaron a la posteridad, entre ellas las frases:<br />
“El valor es aguantar el miedo un minuto más.”<br />
 “Ningún maldito bastardo ganó una guerra muriendo por su país, la ganó haciendo que otro pobre maldito bastardo muriera por el suyo.”</p>
<p>© 2007 &#8211; Autor: Marco Antonio Martín García</p>
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<title><![CDATA[Francotiradores Soviéticos, 1939-1945]]></title>
<link>http://senderosdelahistoria.wordpress.com/2007/08/09/francotiradores-sovieticos-1939-1945/</link>
<pubDate>Thu, 09 Aug 2007 17:08:06 +0000</pubDate>
<dc:creator>Marco Antonio Martin Garcia</dc:creator>
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<description><![CDATA[Los francotiradores soviéticos fueron uno de los factores más influyentes en las batallas de la “Gra]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><div style="text-align:justify;">
<strong>Los francotiradores soviéticos fueron uno de los factores más influyentes en las batallas de la “Gran Guerra Patria”, denominación soviética para la invasión nazi que sufrió la URSS durante la Segunda Guerra Mundial. Los “snipers” soviéticos fueron toda una amarga sorpresa para las tropas alemanas, que sufrieron en carne propia la letal precisión de estos hombres, que abatían diariamente a decenas de soldados y oficiales nazis. Pero el mayor aporte de estos soldados de élite fue su contribución al fortalecimiento de la moral del Ejercito Rojo, la propaganda comunista supo crear héroes legendarios de estos tiradores de élite, héroes que todos los demás soldados deseaban emular, héroes que hacían perder el miedo a los campesinos y obreros soviéticos que, sin apenas instrucción militar, debían hacer frente a los altamente eficaces soldados alemanes. En este articulo hablare sobre los mejores francotiradores y su contribución a la victoria soviética.</strong></p>
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<div style="text-align:justify;">
<p>El mayor as de los francotiradores soviéticos fue <strong>Iván Mikhailovich Sidorenko</strong>:</p>
<p>Iván Mikhailovich Sidorenko nació el 12 de Septiembre de 1919 en el seno de una familia campesina residente en la villa de Chantsovo, en la región de Smolenko. Iván Mikhailovich tuvo una infancia tranquila, tras acabar la escuela se matriculó en La Escuela de Arte de Penza, pero en 1939 abandonó la escuela y se alistó en el Ejército Rojo. En 1941 estaba estudiando en la Academia Militar de Infantería de Simferopol, en Crimea, pero fue trasladado de urgencia junto con sus compañeros para ayudar en la defensa de la capital de Rusia, Moscú, que se encontraba asediada por las tropas nazis. Inicialmente adscrito a una compañía de morteros como segundo teniente, Sidorenko se reconvirtió a si mismo en francotirador y se dedicó a “cazar” alemanes. Tras abatir a decenas de enemigos el alto mando le ordenó enseñar a otros jóvenes destacados los métodos y tácticas que él mismo había desarrollado. </p>
<p>Sidorenko, con sus novedosas enseñanzas sobre el terreno, creó exitosas unidades de francotiradores que pronto demostraron su valía cobrándose una alto precio en vidas de enemigos. Sidorenko oficialmente era el ayudante del comandante del 1122° Regimiento de Infantería del Primer Frente Báltico, un cargo que servía para despistar a los numerosos francotiradores alemanes que le seguían la pista para eliminarle y acabar con el mejor instructor de francotiradores del Ejercito Rojo.</p>
<p>Entre 1941 y 1944 Sidorenko abatió a 500 soldados enemigos (muertes confirmadas) y entrenó a 250 francotiradores, su lema de “Un disparo, un muerto” se hizo famoso en todo el mundo y fue explotado hasta la saciedad por la propaganda comunista. No contento con el trabajo en el campo de entrenamiento, Sidorenko siempre llevaba a sus alumnos al campo de batalla, para que aprendieran en condiciones reales. Una de sus novedosas tácticas fue el uso de balas incendiarias, con las que logró incendiar un tanque y tres tractores alemanes. Herido de gravedad en Estonia en 1944 fue condecorado con el título de “Héroe de la Unión Soviética”, una de las mayores condecoraciones soviéticas. Sin lograr recuperarse de su herida completamente y para evitar que fuera abatido por el enemigo y evitar la propaganda que su muerte conllevaría, Sidorenko fue apartado del frente por orden del alto mando. Tras el fin de la guerra los héroes ya no eran necesarios, ya que quitaban protagonismo a los miembros del Partido Comunista, y fueron convenientemente olvidados por el régimen comunista.</p>
<p>Sidorenko dejó el ejercito y trabajo en al posguerra como minero en Cheliabinsk, en 1974 se trasladó a Dagestán para jubilarse. Desde ahí se pierde su pista.</p>
<p>Otro gran francotirador soviético fue el tirador siberiano <strong>Fyodor Maveyevich Ohlopkov</strong>:</p>
<p>Fyodor Maveyevich Ohlopkov era un cazador yakut que nació en 1908 en una aldea remota de la “República Autónoma Socialista Soviética de Yakut”, cercana a Siberia. Tras abandonar, junto a su hermano Vasily, la granja colectiva en la que estaba adscrito y andar una semana en busca de una estación de ferrocarril, lograron llegar a la civilización y alistarse en el ejército en septiembre de 1941, siendo asignados al 234° Regimiento de Rifles. Nada más llegar a Moscú fueron trasladados directamente al frente, dos días después, el hermano de Fyodor murió del disparo de un francotirador. Fyodor juró vengarse y, después de conseguir un fusil de francotirador, se dedicó a cazar alemanes.</p>
<p>Gracias a ser un experto cazador yakut, Fyodor no necesitó adiestramiento alguno para convertirse en un excelente francotirador y, para el 14 de Marzo de 1943, el cazador siberiano ya había conseguido abatir a 147 alemanes. Ese mismo año, y tras ser ascendido a sargento, Fyodor fue asignado a la difícil y peligrosísima tarea de eliminar francotiradores alemanes. Los mortales duelos entre francotiradores eran similares a larguísimas partidas de ajedrez, en las que se imponía el francotirador que tenía más paciencia, mejores reflejos y nervios de acero: no había posibilidades de cometer el mas mínimo error, ya que significaba la muerte instantánea.</p>
<p>Para finales de Octubre de 1943, Fyodor había abatido 27 enemigos más y en Enero de 1944 sus muertes confirmadas ascendían a 309. El aumento de éxitos hizo que Fyodor se hiciera famoso y empezara a aparecer en los periódicos. Debido a su éxito, el alto mando le nombró instructor de francotiradores, algo difícil para Fyodor, ya que él cazaba por instinto. Fyodor se limitó a enseñarles el arte del camuflaje y a exigirles siempre que nunca tomaran posición de disparo en una zona que previamente no hubieran estudiado a fondo y de la que conocieran el más mínimo detalle. También recomendó a los novatos que desarrollaran sus propios métodos de combate y nunca copiaran los métodos de los veteranos. En definitiva les enseñó a pensar y a improvisar. El 23 de Junio de 1944 Fyodor participó en el asalto a Vitebsk, donde recibió un impacto en el pecho que le generó una terrible herida que casi acaba con su vida, fue la doceava que recibía desde que tomó las armas. Fyodor pasó el fin de la guerra en un hospital curándose de su herida.</p>
<p>Su cuenta oficial de enemigos abatidos ascendía a 429 muertes confirmadas, aunque él siempre aseguró que había abatido a más de mil alemanes. Pese a haber sido todo un héroe y uno de los mejores francotiradores soviéticos, fue olvidado por el gobierno soviético, ya que sus rasgos raciales no gustaban a los propagandistas comunistas. Sólo en 1965, recibió su tan merecida condecoración de “Héroe de la Unión Soviética”. Tres años después, el 28 de Mayo de 1968, murió, contando al menos con el reconocimiento que tanto se había merecido en vida.</p>
<p>Gracias a la magnifica película de “Enemigo a las Puertas”, el más conocido de los snipers soviéticos es, sin duda, <strong>Vasily Grigoryevich Zaitsev</strong>:</p>
<p>Vasily Grigoryevich Zaitsev nació el 23 de Marzo de 1915, en el seno de una humilde familia campesina, en la aldea de Elino, en la región de Cheliabinsk. De joven, Vasily Zaitsev era un experto rastreador y cazador. Al principio usaba el arco en sus cacerías, hasta que a los 12 años su abuelo le dio su primer arma de fuego. Tras estudiar en la escuela técnica de Magnitogorsk, Vasily se alistó en 1936 en “La Flota del Pacifico”.</p>
<p>Después de la invasión alemana de su patria soviética, Vasily Zaitsev pasaría al “1047° Regimiento de Rifles”, con el cual tuvo su bautismo de fuego en 1942, durante la feroz batalla de Stalingrado. Rápidamente Vasily llamó la atención de sus superiores al abatir con su fusil normal a más de 30 enemigos en pocos días. Viendo las posibilidades que ofrecía, sus mandos le dieron un fusil de francotirador, con el cual empezó a aumentar su lista de abatidos a un ritmo vertiginoso. Al mismo tiempo que abatía a montones de enemigos, toda la maquinaria de propaganda soviética se volcó con él, haciéndole extremadamente popular y convirtiéndole en ejemplo de lo que debería ser el soldado soviético ideal. Vasily Zaitsev subió la moral a las acosadas tropas soviéticas que defendían Stalingrado a vida o muerte, sin poder retrocedecer ni un metro, ante el temor de que los comisarios les ejecutaran por traidores. En esta estresante situación, las hazañas de Vasily Zaitsev eran lo único que los soldados podían celebrar.</p>
<p>Los alemanes vieron rápidamente lo peligrosa que era para la moral de combate la propaganda que los soviéticos realizaban con Vasily Zaitsev, así que se propusieron eliminarle a toda costa, destacando a Stalingrado varios snipers alemanes para eliminarle. El duelo más destacado de Vasily fue contra el coronel de las SS Heinz Thorwald, un instructor alemán de la escuela de francotiradores que le persiguió durante semanas y con el que finalmente acabó de un certero disparo en la cabeza. En otras fuentes se sostiene que el duelo lo sostuvo contra el Mayor Erwing Koning, un experto francotirador alemán al que se le atribuían 400 muertes, pero la información al respecto es escasa y equivoca, con lo cual no se puede decir si fue real o no, o si es una confusión de nombres.</p>
<p>Entre el 10 de Octubre y el 17 de Diciembre de 1942, Vasily Zaitsev abatió a 255 soldados enemigos, de los cuales 11 eran expertos francotiradores.</p>
<p>En Enero de 1943 Vasily sufrió una terrible herida en el ojo que usaba para apuntar, impidiéndole seguir en primera línea de fuego y relegándole a servir de instructor de francotiradores. Zaitsev enseñó su maestría en el camuflaje y su técnica de disparo a 28 jóvenes, muchos de los cuales serían posteriormente grandes francotiradores, como ya eran otros de sus discípulos que entrenó en Stalingrado, como la joven que era su amante, Tania Chernova, y los jóvenes Victor Medvedev y Anatoli Chejov.</p>
<p>El 22 de febrero, Zaitsev se convirtió en “Héroe de la Unión Soviética” y fue ascendido a capitán. Tras el fin de la guerra, Vasily sufrió el mismo destino que los otros héroes: fue olvidado para no restarle protagonista al dictador Stalin, que se consideraba “único artífice de la victoria sobre los nazis”. Trabajo el resto de su vida en una fabrica textil en Kiev. El 15 de Diciembre de 1991 murió y fue enterrado en esa ciudad. Si no hubiera sufrido esa herida en el ojo podría haber sido el mayor francotirador de la historia.</p>
<p>Últimamente el escritor Anthony Beevor ha desmitificado en algunos de sus libros la figura mitificada por la propaganda soviética del gran Vasily Zaitsev, poniendo de relieve su gusto por abatir mujeres rusas que hubieran confraternizado con el enemigo y otros asuntos turbios de difícil comprobación. En mi opinión Zaitsev, como todos los demás soldados, era humano y como tal podía cometer actos que puedan parecer poco heroicos, pero me parece que Anthony Beevor está influido por la moda actual de la historiografía revisionista, que se caracteriza por cuestionar todo sin aportar datos sólidos y querer sólo fama y llamar la atención. Seguro que si Vasily Zaitsev fuera estadounidense no se buscaría tanto desmitificarle. Guste o no, fue uno de los mejores francotiradores de la Historia.</p>
<p>Una valiente y mortífera sniper fue <strong>Lyudmila Mikhailovna Pavlichenko</strong>:</p>
<p>Lyudmila Mikhailovna Pavlichenko nació el 12 de Julio de 1916 en Bela Tserkva, en Ucrania. Desde niña Lyudmila destacó por ser una brillante estudiante, que sobresalía siempre entre sus compañeros de clase. A los catorce años, Lyudmila se trasladó junto a sus padres a Kiev, donde se unió posteriormente al club de tiro. Al comenzar la invasión alemana en 1941, Lyudmila se encontraba estudiando Historia en la Universidad de Kiev, pero rápidamente corrió a alistarse para defender su patria. Gracias a su experiencia como tiradora y a su excelente puntería fue destinada a primera línea, en vez de a servicios auxiliares como muchas otras mujeres que se presentaban voluntarias.</p>
<p>Pavlichenko combatirá englobada dentro de la 25° División de Infantería y rápidamente destacará como francotiradora. En dos meses de lucha en el frente de Odessa, Lyudmila Pavlichenko conseguirá causar a los alemanes 187 muertes confirmadas. Debido al avance alemán su unidad se retirará al frente de Crimea.</p>
<p>En Mayo de 1942, Lyudmila Pavlichenko había ascendido al grado de teniente gracias a su hazaña de abatir a 257 soldados enemigos. En Junio de 1942, fue herida por fuego de mortero y tuvo que ser evacuada a un hospital, donde pasó un mes recuperándose de sus heridas. El alto mando consideró que sería malo para la moral de la tropa que la famosa Lyudmila fuera abatida por el enemigo, así que la retiró del frente por razones propagandísticas. Después de abandonar el frente, viajó a Canadá y Estados Unidos, para hacer propaganda de la causa soviética y defender los valores comunistas. Lyudmila será el primer ciudadano soviético en visitar la Casa Blanca y entrevistarse con el presidente de EEUU, Franklin D. Roosevelt. Su éxito propagandístico le proporcionó el rango de Comandante y su abandono definitivo del frente al ser nombrada instructora de francotiradores. Su total de muertes confirmadas durante su estancia en primer línea fue de 309, incluyendo la muerte de 36 francotiradores alemanes destinados a cazarla.</p>
<p>En 1943 será condecorada con la Estrella de Oro de la medalla de héroe de la Unión Soviética. Finalizada la guerra, continuará su labor de historiadora, conjugándola con su cargo de “ayudante” del Cuartel General de la Armada Soviética. Lyudmila falleció el 10 de Octubre de 1974, quedando su recuerdo como el de la perfecta heroína soviética, fiel al Partido por encima de todas las cosas. Un modelo perfecto para la propaganda.</p>
<p>Mikhail Ilyich Surkov, de la 4 División de Rifles, es según algunas fuentes el mayor as soviético, con 702 muertes confirmadas. Pero la falta de datos fidedignos sobre su vida, y teniendo en cuenta las maniobras de la propaganda soviética para crear héroes que no eran tales, me hacen desconfiar de la veracidad de esta información. En mi opinión podría ser una exageración de la propaganda soviética, con el fin de convertir a un soldado soviético en el mayor francotirador de la historia, por encima del máximo as, el finlandés Simo Hayha que contaba con 542 enemigos abatidos.</p>
<p>Todos los francotiradores soviéticos estaban equipados con uniformes y armamento similares a los de cualquier soldado. Principalmente usaban el básico fusil de cerrojo de infantería Mosin Nagant de 7’62 x 54 mm al que le añadían una mira óptica de cuatro aumentos. Este fusil tenía una capacidad de albergar cinco cartuchos, un alcance preciso hasta los 500 metros y era muy valorado por los soldados por su fiabilidad y resistencia, su fácil manejo y su precisión. Una bala disparada por un fusil Mosin Nagant alcanzaba la mortífera velocidad de 785 metros por segundo.</p>
<p>Listado de los mayores francotiradores de la URSS y muertes confirmadas:</p>
<p>Ivan Sidorenko 500</p>
<p>Nikolay Yakovlevich Ilyin 494</p>
<p>Kulbertinov 487</p>
<p>V. N. Pchelintsev 456</p>
<p>Mikhail Budenkov 437</p>
<p>Fyodor Matveevich Okhlopkov 429</p>
<p>Fyodor Djachenko 425</p>
<p>Vasilij Ivanovich Golosov 422</p>
<p>Afanasy Gordienko 417</p>
<p>Stepan Petrenko 412</p>
<p>Semen D. Nomokonov 367</p>
<p>Abdukhani Idrisov 349</p>
<p>Philipp Yakovlevich Rubaho 346</p>
<p>Victor Ivanovich Medvedev 331</p>
<p>E. Nicolaev 324</p>
<p>Leonid Yakovlevich Butkevich 315</p>
<p>Lyudmila M. Pavlichenko 309</p>
<p>Alexander Pavlovich Lebedev 307</p>
<p>Ivan Pavlovich Gorelikov 305</p>
<p>Gennadij Iosifovich Velichko 300</p>
<p>Moisej Timofeyevich Usik 300</p>
<p>Ivan Filippovich Abdulov 298</p>
<p>Yakov Mikhajlovich Smetnev 279</p>
<p>Anatolij Chekhov 265</p>
<p>Zhambyl Evscheyevich Tulaev 262</p>
<p>Ivan Petrovich Antonov 262</p>
<p>Vasili Zaitsev 242</p>
<p>© 2007 &#8211; Autor: Marco Antonio Martín García</p>
</div>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Reinaldo de Chatillón]]></title>
<link>http://senderosdelahistoria.wordpress.com/2007/07/22/reinaldo-de-chatillon/</link>
<pubDate>Sun, 22 Jul 2007 18:03:06 +0000</pubDate>
<dc:creator>Marco Antonio Martin Garcia</dc:creator>
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<description><![CDATA[Reinaldo de Chatillón fue una de las personas más interesantes en la época de las Cruzadas. Su vida ]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><div style="text-align:justify;">
<strong>Reinaldo de Chatillón fue una de las personas más interesantes en la época de las Cruzadas. Su vida es una continua aventura que le hará ser admirado como un autentico héroe por sus contemporáneos cristianos y ser enormemente odiado por los musulmanes. Reinaldo es una figura controvertida, demasiado a menudo juzgado por sus actos sin tener en cuenta el contexto en que se encontraba. Mi propósito como historiador no es juzgar sus actos sino contar la verdad de su vida y la influencia que tuvo Reinaldo en un periodo tan complejo como el de las Cruzadas.</strong>
</div>
<p><!--more--></p>
<div style="text-align:justify;">
<p>Tras la Primera Cruzada (1096-1099) se crearon varios reinos cristianos en la zona de Oriente Medio, los descendientes de aquellos cruzados ya no luchaban para expandirse, sino para conservar sus reinos y los “Santos Lugares” de la cristiandad. Los descendientes de aquellos primeros cruzados estaban influidos por los pensamientos orientales y estaban acostumbrados a convivir con diferentes culturas como la judía y la musulmana. La aspiración de estos cristianos era coexistir en paz con sus vecinos, pero tenían graves dificultades para ello, las luchas entre los reinos cristianos, entre el rey y los señores feudales y el crecimiento del poder de las Ordenes Militares de Templarios y Hospitalarios creaban una gran inestabilidad en la zona. Con la llegada al poder de Saladino (1171), su unificación de los territorios musulmanes y el rápido crecimiento de su imperio, el peligro para los reinos cristianos de Tierra Santa o “reinos latinos” aumentó enormemente. En este contexto será donde surja la figura de Reinaldo de Chatillón, que destacará por su gran visión geoestratégica y por su odio hacia el mundo musulmán.</p>
<p>Reinaldo de Chatillón llegó a Tierra Santa alrededor del año 1153, era un pequeño noble con fama de aventurero e indisciplinado que no tenía riqueza ni seguidores, pero se hizo famoso por que siempre aceptaba entusiasmado una batalla, y por ello simpatizó rápidamente con los templarios y con las hijas de Balduino II, en compañía del cual participó en la toma de puerto egipcio de Ascalón. Con su encanto personal se las arreglo para casarse con la joven princesa Constancia de Antioquia, tras ganarse la confianza de la viuda madre de ésta.</p>
<p>En la primavera de 1156, Reinaldo, príncipe de Antioquia, se alía con príncipe Thoros de Armenia y asalta la isla de Chipre, perteneciente a Bizancio. El saqueo fue importante, capturaron al gobernador de la isla Juan Comenno, y la tropa cometió numerosas violaciones y atrocidades con las monjas y monjes ortodoxos, además de vender a muchos habitantes de la isla como esclavos. Esta acción provocará la ira del emperador de Bizancio, Manuel Comenno, que amenazará con su ejército Antioquia aprovechando su visita a su pariente Baludino III, rey de Jerusalén. Pero Reinaldo, astutamente se arrastrará vestido de penitente a los pies del emperador en una reunión que éste mantenía con importantes líderes cristianos y los embajadores musulmanes. Reinaldo será perdonado a cambio de varias concesiones religiosas y económicas y de que preste tropas a Bizancio.</p>
<p>En 1160 Reinaldo vuelve a lanzar una expedición, ésta vez se dirigirá al valle del rió Eufrates a robar ganado a los musulmanes, pero a su regreso con numerosos botín será apresado por un contingente musulmán y encarcelado. Reinaldo pasará 16 años en una insalubre prisión en Alepo, Siria. Allí lo pasará muy mal, pero conseguirá sobrevivir. En la prisión se hará gran amigo de Jocelin de Courtenay, también preso. Tras ser liberado en 1175, junto a los otros presos cristianos gracias a la acción de Raimundo de Trípoli, Reinaldo albergará un profundo odio hacia los musulmanes, aunque también alcanzará un profundo conocimiento de la geografía de la zona y del mundo musulmán y sus costumbres. Al salir de prisión descubrirá que su esposa Constancia ha muerto, ocasión que Reinaldo aprovechará para casarse de nuevo con Estefanía, hija de Miles de Plancy y heredera de Krack (Kerak) y convertirse así en el señor de Transjordania. Reinaldo dedicará sus esfuerzos a fortalecer su señorío con vistas a independizarse en un futuro, al estilo del condado de Trípoli o el principado de Antioquia. También dedicará su tiempo y esfuerzos a pelear contra los musulmanes.</p>
<p>Reinaldo era consciente de que para derrotar a unos enemigos que superaban ampliamente en número y recursos a los cristianos no solo podían depender de su superior táctica militar y de la escasa ayuda de Europa. Los reinos cristianos debían ganar la guerra psicológica, debían actuar rápidamente, atacando al Islam en sus puntos más vulnerables para desprestigiar a Saladino como defensor de los santos lugares musulmanes. Reinaldo apoyaba una guerra total antes de que Saladino consolidase su imperio y aplastase a los reinos cristianos. Reinaldo era consciente de la importancia estratégica de su señorío a la hora de cortar la comunicación entre Egipto y las provincias del éste del imperio de Saladino.</p>
<p>Las primeras acciones de Reinaldo fueron las de conseguir un importante servició de información y espionaje gracias al apoyo de algunas tribus beduinas. Su plan era desprestigiar a Saladino y arrastrarle a un combate antes de que consolidase su imperio, por ello se propuso atacar las caravanas de peregrinos que acudían a la Meca y Medina, los lugares santos musulmanes. Su plan era cortar en dos el territorio de Saladino, por ello atacó la región del Hijaz en los años 1181-82 y las caravanas de peregrinos. El inusitado apoyo que recibió de parte de algunas tribus hizo que Saladino se enfureciera. Entusiasmado por su éxito y por el impacto que había tenido, Reinaldo planeó otra expedición más ambiciosa para el siguiente año. Construyó un par de barcos, los pinto de negro y arrastro por el desierto hasta el mar Rojo. Con sus barcos de dedicó a hundir barcos de peregrinos y a atacar los puertos musulmanes, llegando hasta el final del mar rojo y regresando.</p>
<p>La expedición causó un tremendo revuelo en el mundo musulmán y desprestigió a Saladino como defensor de los Santos Lugares, obligándole a atacar a los reinos cristianos en el año 1183, como pretendía Reinaldo. Se reunió un gran ejército cristiano para defender el reino, pero la postura defensiva del conde Raimundo de Trípoli, partidario del consenso, se impuso a la de los partidarios de la guerra total. Así pues no se produjo una batalla campal como deseaba Reinaldo y se desaprovechó la mejor ocasión de acabar con Saladino antes de que fuera demasiado poderoso. Las sequías y lo problemas internos en ambos bandos hicieron que en 1185 se concordara una tregua por cuatro años. Los problemas ocasionados por la sucesión de Balduino IV, rey de Jerusalén, muerto en 1185, provocaron una grave disensión en el reino cristiano. El conde Raimundo de Trípoli se negó a reconocer a Guido de Lusignan como rey de Jerusalén y se produjo una gran disensión que Saladino estaba dispuesto a aprovechar para conquistar el desunido reino.</p>
<p>El propio Reinaldo, que cobraba peaje a las caravanas que atravesaban Siria en dirección a Egipto, le daría la excusa que Saladino necesitaba para romper la tregua, al atacar una caravana que incumplía la tregua al llevar una enorme escolta. Este ataque proporcionó la excusa que Saladino necesitaba para declarar la guerra y disponerse a invadir el reino en 1187. Según la leyenda en la caravana viajaba una hermana de Saladino con su hijo. Pero es tan solo una leyenda, en realidad es falso que viajaran en la caravana.</p>
<p>La campaña de Saladino culminó con la derrota cristiana en la batalla de los cuernos de Hattin el 4 de Julio de 1187. Una derrota ocasionada por la falta de agua y la disensión entre los cristianos, solo el conde Raimundo de Trípoli se libro de la batalla, al atravesar las filas musulmanas en una carga de caballería. La falta de muchas tropas egipcias en el punto de ruptura que usó Raimundo para escapar y el no poder regresar a la batalla al cerrarse el cerco sobre el ejército cristiano, hizo pensar a muchos que les había traicionado. El ejército cristiano peleó valientemente, pero la superioridad numérica del enemigo, el cansancio y la falta de agua acabaron con la resistencia cristiana. Entre los muertos estaba el obispo de Acre, que llevaba con él la Santa Cruz, que cayó en manos enemigas. Entre los capturados estaba el rey Guido, los maestros de los templarios y hospitalarios y varios de los nobles más importantes; entre ellos a Reinaldo de Chatillón.</p>
<p>Saladino mandó ejecutar a todos los prisioneros de las órdenes militares de templarios y hospitalarios. Saladino invitó a su tienda al resto de nobles e ilustres prisioneros, dio de beber agua al rey Guido y este pasó la copa a Reinaldo que después de beber se la pasó al resto, según la hospitalidad musulmana no podía matarse a un enemigo al que se invita a beber. Pero Saladino había jurado matar a “Arnat”, nombre que aplicaban los musulmanes a Reinaldo y adujo que éste había tomado agua sin su consentimiento. Reinaldo sabía que su suerte estaba echada de antemano y respondió dura y altivamente al Sultán, hasta que fue asesinado. Según algunas fuentes fue el propio Saladino quien le mató según otras fueron sus hombres, el caso es que luego de muerto Reinaldo, Saladino untó sus dedos en la sangre del enemigo muerto y se pintó la cara, como símbolo de su venganza. Tras la derrota de Hattin, una a una todas las ciudades y señoríos del reino cayeron en manos de Saladino, incluso Jerusalén fue conquistada, pese a la valiente defensa que hizo Balian d’Ibelin de la ciudad. La perdida del reino fomentaría la Tercera Cruzada para intentar recuperarlo.</p>
<p>El fin de Reinaldo de Chatillón fue celebrado por todo el mundo musulmán, solo él se había atrevido a llevar a cabo una guerra total, atacando psicológicamente a su enemigo, en sus lugares santos, una guerra más propia del siglo XX que de la época. Pese a su brutalidad y falta de escrúpulos tenía una gran visión estratégica sobre el conflicto y mucho valor. Saladino al cortar su cabeza, cortó una cabeza que sabía como destruirle y destruir su imperio. Muchos le acusan de provocar el conflicto por su ataque a la caravana en 1187, pero en mi opinión Saladino habría buscado cualquier excusa, sabedor de que no tendría mejor oportunidad de acabar con el reino cristiano que la que había debido a la disensión política debida a la sucesión del trono de Jerusalén. La caravana fuertemente escoltada fue un cebo en que Reinaldo hincó el diente y dio una excusa perfecta a Saladino. Reinaldo amaba las batallas más que a su propia vida.</p>
<p>© 2007 &#8211; Autor: Marco Antonio Martín García</p>
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</div>]]></content:encoded>
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<title><![CDATA[Oda Nobunaga, 1534-1582]]></title>
<link>http://senderosdelahistoria.wordpress.com/2007/07/13/oda-nobunaga/</link>
<pubDate>Fri, 13 Jul 2007 16:10:02 +0000</pubDate>
<dc:creator>Marco Antonio Martin Garcia</dc:creator>
<guid>http://senderosdelahistoria.wordpress.com/2007/07/13/oda-nobunaga/</guid>
<description><![CDATA[Nobunaga ha pasado a la historia como un hábil político y brillante estratega que en pocos años conq]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><div style="text-align:justify;">
<strong>Nobunaga ha pasado a la historia como un hábil político y brillante estratega que en pocos años conquistó casi todos los estados feudales de Japón, tratando de unificar bajo su mando todo el país. No obstante de sus abundantes logros, su apoyo a los misioneros católicos, su gusto por la cultura Europea y su persecución de los monjes budistas y de los clanes ninja de Koga e Iga le han granjeado el odio de varios historiadores, los cuales han lanzado sobre el una imagen de tirano sanguinario&#8230;de “rey demonio” que aparece reflejada incluso en muchos videojuegos de nuestros días. Esta imagen desvirtúa del todo los meritos que este personaje hizo para convertir Japón en un país unificado, acabando con las constantes guerras feudales que impedían el progreso pacifico del país y el bienestar de la población campesina. Finalmente el sueño de Nobunaga de crear una tierra unificada y pacifica lo logro su general Ieyasu Tokuwaga, el cual saldría de este periodo caótico convertido en Shogun de todo Japón.</strong></div>
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<div style="text-align:justify;">
<p>Oda Nobunaga nació en la provincia de Owari (cercana a la actual Nagoya), el 23 de junio de 1534, bajo el nombre real de Oda Kippôshi. Nobunaga era el tercer hijo del “daimyo” o señor feudal, Oda Nobuhide, un señor feudal de menor importancia que controlaba la provincia de Owari. Pese a que Nobunaga era el tercer hijo de su padre era el heredero de éste, ya que era el único hijo “oficial”, ya que sus hermanos mayores eran hijos de concubinas de su padre y no tenían derechos sobre la herencia de éste. El clan Oda descendía del antiguamente exterminado clan Taira y estaba dividido en dos ramas, la rama del castillo Kiyosu a la que pertenecía Oda Nobuhide y la rama del castillo Iwakura. Estas dos ramas de la familia luchaban entre si por controlar totalmente la provincia de Owari. Oda Nobuhide era un experimentado guerrero debido a sus constantes luchas contra el clan Matsudaira de la provincia de Mikawa y contra el clan Imagawa, de la provincia de Totomi. Toda esta experiencia guerrera adquirida en múltiples batallas contra los clanes rivales fue trasmitida a su hijo Oda Nobunaga, el cual se mostró como un rápido aprendiz, que ya en 1547, un año después de haberse celebrado su ceremonia de mayoría de edad, participó en su primera expedición militar, saldada con victoria. A la muerte de su padre en 1551, Oda Nobunaga se consolidó como señor del “Castillo de Nagoya”, base de operaciones desde la que comenzó una campaña militar para extender sus dominios por toda la provincia. Tras ocupar el Castillo de Kiyosu en 1555 y el Castillo de Iwakura en 1559, consiguió el control definitivo de toda la provincia de Owari. En 1560, cuando Oda Nobunaga cumplía 26 años, Imagawa Yoshimoto, uno de los cuatro mayores daimyos del Imperio japonés, invadió el territorio de Nobunaga con veinticinco mil hombres. Las fuerzas de Imagawa superaban diez a uno a las de Oda Nobunaga, pero el joven líder del clan Oda realizo un feroz ataque por sorpresa contra los invasores, los cuales fueron exterminados en la denominada “Batalla de Okehazama”, acabando finalmente la cabeza de Imagawa Yoshimoto a los pies de Oda Nobunaga. Este enorme éxito le dio un tremendo prestigio a Nobunaga como líder y estratega y le decidirá a lanzarse a la unificación del Japón, intentando conquistar todas las provincias dominadas por los diferentes clanes señoriales rivales. Tras su victoria Nobunaga se aliará con Matsudaira Motoyasu para asegurar su flanco oriental y en 1567 se lanzará a la conquista de la provincia de Mino, regida por el señor Saito Tatsuoki, conquistando audazmente el castillo de Inabayama y estableciéndose en él como lugar de residencia tras renombrándolo como castillo Gifu. Tras esta victoria, Nobunaga apoyará al daimyo Ashikaga Yoshiaki en sus aspiraciones de ser Shogun (señor supremo del imperio). Nobunaga marchara con su ejército hacia la capital Kyoto, a finales de 1568, derrotando a su paso a las tropas del señor de Omi, Rokkaku Yoshikata y su hijo Yoshiharu, lo que le permitió otorgar el shogunato a su defendido Ashikaga Yoshiaki, aunque será el propio Nobunaga el que ejerza el poder real, como “defensor del emperador”, siendo Yoshiaki su marioneta.</p>
<p>El dominio del país de Nobunaga impulso que un grupo de daimyos inconformes se aliara contra el y le declarara la guerra en Echizen, pero Nobunaga les aplastó fácilmente gracias a su innovador uso de armas de fuego, obtenidas en la toma del puerto de Sakai y que le enseñaron a usar sus aliados europeos.</p>
<p>Entre 1570 y 1580, Nobunaga, que se había convertido en “tenka suru” o señor del reino, debió enfrentar numerosos conflictos bélicos en sus esfuerzos por unificar el país. El primer conflicto fue en 1571, contra los monjes budistas de la secta Tendai, quienes se habían aliado con los clanes rebeldes de Asai y Asakura. Nobunaga anuló el budismo como fuerza política, incendiando y destruyendo totalmente el monasterio de Enryakuji, cerca de Kyoto, matando en esta acción a los más de mil monjes que resistían en el interior al ejército de Nobunaga. Su represión sobre los monjes budistas y el apoyo a los misioneros católicos le granjeo muchos odios a Nobunaga y fomentó que distintos señores de clanes que habían sido rivales durante años se unieran contra el, alentados y unificados por Osaka Hoganji, líder de la secta Jodo Shin. Uno de estos señores que se alzó contra Nobunaga fue Takeda Shingen, quien invadió los territorios de Ieyasu Tokugawa, señor de Mikawa y un gran amigo y aliado de Nobunaga. En 1573, mientras se preparaba para enfrentarse a Takeda, su marioneta, el shogun Ashikaga Yoshiaki decidió librarse de la tutela de Nobunaga, alzándose en armas contra él con el apoyo de Nagamasa Asai, cuñado de Nobunaga que decidió traicionarle saltándose los lazos de sangre que los unían y otros poderosos señores rebeldes. Nobunaga asedió la capital y derrotó a sus oponentes, acabando con la ficción del Shogunato de Ashikaga, encarcelando a éste y tomando el poder en persona. En 1574 Nobunaga empezará a recuperar el control efectivo del país con abundantes campañas militares contras sus múltiples enemigos, destruyendo al clan Nagashima y derrotando al clan Takeda en la “Batalla de Nagashino” en 1575, batalla en la cual Nobunaga demostrara ser todo un genio innovador del arte militar. Nobunaga, bastante inferior en número al ejercito del clan Takeda, decidió atrincherar a sus arcabuceros tras empalizadas de madera ante el sorpresivo ataque del enemigo, que lanzó ferozmente carga tras carga de caballería sobre las tropas del clan Oda. Pero la experiencia de Nobunaga en usar armas de fuego de forma organizada, desarrollando la táctica de disparo continuo mediante rotación de filas de arcabuceros cobijados tras las empalizadas de madera el permitió masacrar a la caballería de Takeda, sin tener apenas bajas. Esta batalla cambiara la concepción japonesa sobre la guerra, demostrando la superioridad de las armas de fuego sobre la elitista caballería samurai y marcando con ello el fin de la era medieval en Japón. En 1576 Nobunaga comenzará la construcción de su nueva residencia en el Castillo de Azuchi, desde el cual pretendía regir todos sus dominios. Ese mismo año de 1576 resurgió una nueva coalición anti-Nobunaga formada por Mori Terumoto, señor de la provincia de Aki y Uesugi Kenshin, señor de Echigo. La rebelión se extendió por las regiones de Kinki y Hokuriku, hasta que Nobunaga les consiguió aplastar definitivamente. En 1577 Nobunaga se decidió a someter a los clanes de provincias alejadas que no reconocían su autoridad, así pues inició una campaña contra el clan Mori, dirigida por su mejor general, Toyotomi Hideyoshi. Las tropas de Nobunaga avanzaran fácilmente y conquistarán los territorios de los clanes Tamba, Tango, Tajima, Inaba y Harima, incorporándolos a los territorios de Nobunaga, además de eso conquistarán los territorios de Ukita y Mimasaka. El clan Honganji cayó a su vez en 1580 y para el año 1582, las tropas de Nobunaga habían casi consumado la unificación del país, conquistado Tokugawa Ieyasu la provincia de Kai en el territorio controlado por el clan Takeda, que fue destruido y sometiendo los últimos reductos del territorio Mori e incorporando las provincias de Suruga, Shinano y Kozuke.</p>
<p>Tras su victoria absoluta la corte imperial le ofreció el título de shogun, pero Nobunaga rechazó la oferta, ya que prefería mandar en la sombra y tener una marioneta como Shogun.</p>
<p>A la vez que destruía a los clanes rebeldes y sometía a los monjes budistas, Nobunaga decidió destruir la comunidad Ninja de la provincia de Iga. El 3 de Noviembre de 1581 entró en esta provincia con 46.000 guerreros, sitiando a 4.000 ninjas al mando del jefe ninja Sandoyu Momochi. Allí se desarrolló la “Batalla de Tenno Iga No Ran”, terrible batalla que duro una semana y terminó con la destrucción del cuartel ninja y el aniquilamiento de estos. Los escasos ninjas supervivientes se dispersaron y formaron pequeños grupos independientes.</p>
<p>Nobunaga había conseguido derrotar a sus mayores enemigos pero la fortuna quiso que no viera llegar su sueño de un Japón unificado bajo su mano de hierro, ya que la mañana del 21 de junio de 1582 en su residencia de el castillo Honnoji se formo una revuelta encabezada por Akechi Mitsuhide, un general de Nobunaga ansioso de poder, que usando la excusa de una presunta afrenta de Nobunaga que lo habría deshonrado decidió traicionarle y se sublevó contra él con la mayoría de sus tropas. Nobunaga fue cogido por sorpresa y se vio obligado a encerrarse en el templo, donde resistió con su guardia personal hasta que fue herido y, para evitar la deshonra de ser hecho prisionero, se suicidó, ardiendo en el incendio desatado en el templo por las tropas que lo asediaban. Akechi Mitsuhide intentó continuar la lucha contra los lugartenientes de Nobunaga, pero al no contar con el apoyo de los señores de los clanes sometidos por Nobunaga fue derrotado por Toyotomi Hideyoshi en la “Batalla de Yamazaki”, donde murió el propio Mitsuhide mientras huía del campo de batalla</p>
<p>Toyotomi Hideyoshi, un campesino que se había convertido en general de la casa Oda, continuó la labor de su anterior señor Nobunaga y unió todo Japón bajo su mandato en el año 1590. Toyotomi Hideyoshi decidido a tener un régimen homogéneo y centralizado política y religiosamente persiguió el Cristianismo al verlo como peligro un peligro para su gobierno. Hideyoshi también decidió expandir su poder y lanzo a sus tropas a la conquista de Corea y China, pero los chinos no cejaron en la defensa y los japoneses fueron derrotados. En 1598 Toyotomi Hideyoshi murió y a partir de entonces el poder pasó al otro lugarteniente de Nobunaga, Tokugawa Ieyasu, quién se convirtió en señor absoluto de Japón tras la “Batalla de Sekigahara”, en 1600, finalizando el sueño de Nobunaga de tener un Japón unido política y religiosamente. Nobunaga no solo destacó por ser el primer unificador de Japón y ser uno de los mejores estrategas de la época, maestro en el uso de los hombres armados con armas de fuego, sino por sus reformas administrativas, mediante las cuales puso los cimientos de un estado sólido. Nobunaga inició una nueva reforma administrativa de las aldeas, realizando un amplio catastro y creando un nuevo sistema fiscal, eliminando a su vez las aduanas internas del país para favorecer el comercio interior y unificando los pesos y medidas en todo el país. A su vez, para fomentar la seguridad y poder ejercer un control mayor sobre la población, prohibió a las organizaciones religiosas y a los campesinos poseer espadas, realizando redadas para incautar armas por las aldeas y monasterios en lo que se denominó “la caza de la espada”, iniciada en 1576 y continuada tras su muerte por sus sucesores.</p>
<p>En definitiva, Oda Nobunaga, lejos de ser un “demonio” como aparece en algunos videojuegos&#8230;, es el creador del Japón moderno, al poner los cimientos para que el país estuviera unificado y consolidado, acabando con las eternas luchas feudales y la injerencia política de las sectas religiosas con su mano de hierro. La fortuna quiso que él nunca pudiera disfrutar la unificación que tanto persiguió.</p>
<p>© 2007 &#8211; Autor: Marco Antonio Martín García</p>
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</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Enrique Líster, 1907-1994]]></title>
<link>http://senderosdelahistoria.wordpress.com/2007/07/13/enrique-lister/</link>
<pubDate>Fri, 13 Jul 2007 16:01:16 +0000</pubDate>
<dc:creator>Marco Antonio Martin Garcia</dc:creator>
<guid>http://senderosdelahistoria.wordpress.com/2007/07/13/enrique-lister/</guid>
<description><![CDATA[Enrique Líster fue uno de los mejores líderes republicanos durante la Guerra Civil Española. Su 5º R]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><div style="text-align:justify;">
<strong>Enrique Líster fue uno de los mejores líderes republicanos durante la Guerra Civil Española. Su 5º Regimiento fue todo un modelo de organización frente al resto de milicias. La actuación de Lister fue decisiva en numerosas batallas, siendo un modelo de valor y resistencia. Tras la Guerra Civil combatió dentro de las filas del Ejército Soviético alcanzando el grado de general y participando decisivamente en la liberación de los países del Este. Tras el fin de la Segunda Guerra Mundial se dedicó a la lucha antifranquista. Hoy en día las disensiones que mantuvo desde antaño con Santiago Carrillo y otros miembros del PC le han granjeado la condena al olvido. Su nombre se intenta borrar, olvidar, mancillar&#8230;.pero para eso está la historia, para poner a cada uno en su sitio. Y este artículo pretende poner a Enrique Líster en el puesto que merece, en lo más alto.</strong>
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<p>Enrique Líster Forján nació el 21 de abril de 1907 en la aldea de Ameneiro, del municipio de Teo, en La Coruña. Era hijo de un cantero y junto a sus cinco hermanos desde muy joven aprendió el oficio paterno, su madre y sus dos hermanas se dedicaban al trabajo en el campo. La escuela estaba demasiado lejos, así que Enrique Líster, como tantos otros campesinos de la época se quedó sin aprender a leer y escribir.</p>
<p>A los 11 años su vida cambió radicalmente al emigrar junto a su Padre y hermanos a Cuba en busca de un futuro mejor. Una búsqueda compartida por muchos gallegos que emigraban a la isla y a otras zonas de América huyendo de la miseria. Sus primeros años en la isla le fueron duros, por el día trabajaba de cantero y por la noche estudiaba en el centro gallego de La Habana. Un día le ofrecieron hacer de correo de un paquete por dos pesos, el incauto Líster lo hizo y a los días se presento la policía en su casa. Líster había trasladado una bomba sin saberlo, sus dos pesos le granjearon dos años de cárcel en el reformatorio. Tras las duras vivencias del reformatorio, Enrique salió libre a los 17 años y mucho más curtido.</p>
<p>El 28 de Enero de 1925 Enrique regresará a Galicia, un vecino del pueblo le había escrito una carta para informarle de que el herrero del pueblo y su hijo maltrataban a su madre, aprovechando que los varones de la familia estaban en Cuba. Líster estaba dispuesto a dar una lección inolvidable al herrero y se compró una pistola. El 30 de abril se enfrentaron a tiros Lister por un lado y el herrero y su hijo por otro. El encuentro se saldó con una herida en la cabeza para Lister y para el hijo del herrero con un tiro en el pulmón. Tras esto se dedicó a actividades sindicalistas en la zona gallega. Pero un incidente con la Guardia Civil en 1927 le obligó a volver a Cuba para refugiarse y no ir a prisión. Allí en Cuba aprenderá lo que es el comunismo y entrará a formar parte del Partido Comunista. Tras su ingreso en el partido se dedicó a realizar numerosas actividades revolucionarias, en Cuba y en España.</p>
<p>En 1932 partió hacia la URSS, para recibir formación política a la vez que formación militar en la academia “Frunze” de Moscú. Al regresar a España en 1935 se dedicó a instruir a las milicias del partido comunista, preparándose para un posible conflicto que todo el mundo veía acercarse desde la proclamación de la 2ª Republica Española en 1931.</p>
<p>Finalmente el 18 de julio de 1936 se produciría el temido conflicto, al sublevarse varios militares españoles contra el gobierno y estallar la Guerra Civil Española. Al estallar la contienda Enrique Líster fue nombrado comandante del 5º regimiento de milicias del Partido Comunista. Enrique aprovechó su formación militar para crear del 5º regimiento de milicias una unidad modélica, disciplinada y muy efectiva. Posteriormente será nombrado jefe de la Primera Brigada Mixta con la cual defenderá exitosamente un sector del frente de Madrid durante la batalla para defender la ciudad. Sus éxitos serán tenidos en cuentas y se le adjudicará el mando del la 11ª División. Enrique Líster hará de la 11ª División una unidad modélica, la elite del ejército republicano, que participará como tropas de choque en todas las batallas importantes de la guerra.</p>
<p>Tras la defensa de Madrid, Líster encabezará la ofensiva hacia Brunete, una ofensiva planeada para aliviar el cerco sobre Madrid y distraer las tropas nacionalistas del general rebelde Franco del frente norte, frente que estaba a punto de caer. Tras ser detenidas las tropas republicanas en Brunete la ofensiva se detuvo, habiendo alcanzado la mitad de sus objetivos, pues Franco desplazó 30.000 soldados del frente de Santander al Brunete. El mismo objetivo de salvar el frente norte tuvo la siguiente ofensiva en que participará Líster y sus tropas de choque, la ofensiva de Belchite, en el frente de Aragón. Una nueva carnicería que no podrá salvar al norte de caer en manos de Franco. Siempre en lo más duro de la pelea, Enrique Líster participará en la batalla de Teruel, pero tras tomar la ciudad los republicanos serán derrotados. En esta batalla Lister se enfrentará personalmente a otro líder de milicias, Valentín González “el Campesino”, un bravucón incompetente que huyó cobardemente de la batalla de Teruel. Líster le responsabilizará directamente de la derrota y le quitarán el mando sobre tropas.</p>
<p>Los esfuerzos y eficacia de Líster serán recompensados al asignarle todo un cuerpo de ejercito a su mando, el V cuerpo de ejercito, formado por las divisiones 11ª, 45ª y 46ª, con el cual participara en la última y mayor batalla de la guerra, la batalla de”El Ebro”, donde estuvo como siempre en lo más duro de la pelea, defendiendo el sector sur del frente, la sierra de Pándols y Fatarella de las durísimas contraofensivas franquistas. Tras la derrota y la caída de Cataluña, Líster pasará a Francia, desde donde contemplará el fin del sueño republicano, con el final de la guerra y la victoria del general Franco en 1939. Pero podía estar orgulloso, había participado en todas las batallas más duras, siempre el primero en atacar y el último en retroceder y se había granjeado fama internacional como buen militar.</p>
<p>Tras la derrota, Enrique Líster se exiliará en la URSS donde pasará a estudiar de nuevo en la academia Frunze junto a otros exiliados españoles como el brillante militar Modesto, Tagueña, Cordón, Casado, y otros muchos&#8230; incluso obtendrá una plaza “el Campesino”, pero será expulsado al poco de entrar. Tras el estallido de la Segunda Guerra Mundial y la invasión alemana de la URSS, Líster pasará de ser alumno a ser profesor al ser enviados al frente sus profesores. Posteriormente el grupo de exiliados españoles se dividirá al ser asignados a diversas unidades, unos partirán a fomentar la lucha guerrillera y otros al ejército regular. Líster junto a Modesto y Cordón será ascendido a General y asignado al ejército polaco formado en la URSS con ex &#8211; prisioneros de la agresión soviética a Polonia en 1939 y refugiados polacos. Modesto obtendrá el mando de la primera división, Líster de la segunda y Cordón será asignado al estado mayor. Las batallas en el “frente del Este”, entre alemanes y soviéticos serán terribles, con miles de bajas en los dos lados. Líster fiel a su costumbre participará en las batallas más importantes de la contienda al mando de la 2ª División polaca, enmarcada en del grupo de ejércitos soviéticos ”Frente Ucraniano”, participará en duras batallas como la batalla de Stalingrado y acabará la guerra participando en la liberación de los países del Este de Europa.</p>
<p>Tras la Segunda Guerra Mundial, Enrique Líster, se instalará en París y luego en Praga. Como miembro de la cúpula del Partido Comunista Español participará y organizará la lucha guerrillera antifranquista, el “Maquis”. Los maquis eran guerrilleros que cruzaban la frontera entre Francia y España para luchar contra el régimen franquista mediante la lucha armada y el terrorismo.</p>
<p>En 1968 a raíz de la “Primavera de Praga”, es decir la intervención armada de la URSS en Checoslovaquia, se producirá la disensión dentro del Partido Comunista Español entre los “estalinistas” que aprobaban la intervención y los “europeístas” que la rechazaban. Líster era estalinista y su disensión con Santiago Carrillo, líder de los europeístas le hizo abandonar el Partido Comunista Español (PCE) y fundar un nuevo partido, el Partido Comunista Obrero Español (PCOE) de carácter estalinista.</p>
<p>En 1977 Líster volverá a España y en 1986 volverá a ingresar en el Partido Comunista Español tras la caída de Carrillo. Finalmente Enrique Líster fallecerá en Madrid el 8 de Diciembre de 1994, olvidado su papel en la historia de España por los medios de comunicación, que ni mencionaron su fallecimiento. En estos años de posguerra escribirá algunos libros sobre su experiencia en la guerra civil, como son: “Nuestra guerra” (1966), “¡Basta!” (1971), “Memorias de un luchador “(1977) y “Así destruyó Carrillo el PCE” (1983).</p>
<p>Este último es un libro muy polémico, en que acusa a Carrillo de ser un infiltrado en el PCE, de ser un agente doble. Además de acusarle de la desaparición de varios militantes del PCE y otros crímines. Este libro, su estalinismo y su antipatía por Carrillo han hecho que la figura de Lister sea borrada de muchos libros sobre la historia del PCE y que su figura se difumine. Pero por mucho que quieran olvidarle es imposible, por que en cualquier batalla de la Guerra Civil sale escrito el nombre de Enrique Líster como un valiente y un buen militar, mientras que el de Carrillo no sale en ninguna batalla, solo sale relacionado con crímenes. La historia pone a todos en su sitio.</p>
<p>© 2007 &#8211; Autor: Marco Antonio Martín García</p>
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<title><![CDATA[Aleister Crowley, 1875-1947]]></title>
<link>http://senderosdelahistoria.wordpress.com/2007/07/03/aleister-crowley/</link>
<pubDate>Tue, 03 Jul 2007 16:55:51 +0000</pubDate>
<dc:creator>Marco Antonio Martin Garcia</dc:creator>
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<description><![CDATA[Mr Crowley fue uno de los más famosos ocultistas de época contemporánea. Recibió apodos como “La Bes]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><div style="text-align:justify;">
<strong>Mr Crowley fue uno de los más famosos ocultistas de época contemporánea. Recibió apodos como “La Bestia” o “el Hombre más malvado del mundo” al escandalizar con sus obras y actuaciones a la rígida sociedad victoriana del Reino Unido donde se crió. Hoy en día para muchos es un genial mago, para otros un monstruo abominable que invocaba al diablo y cometía actos terribles. En mi opinión es el creador del ocultismo moderno, un ocultismo que amalgama cultos antiguos, sociedades secretas y satanismo, el “ocultismo-espectáculo” en definitiva. Crowley es además una referencia e inspiración para muchos grupos de música como Led Zeppelín y Black Sabatth, incluso sale en la portada del “Sgt. Peppers” de The Beatles, grupo al que también influirá su obra.</strong></p>
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<p>Edward Alexander Crowley nació el 12 de Octubre de 1875 en Leamington, Spa, Warwickshire, Inglaterra. Su padre era un empresario cervecero que un buen día vendió su cervecería e ingresó junto a su mujer en la estricta secta puritana de los Hermanos Elegidos de Plymouth, donó todo su dinero a la secta y se convirtió en predicador. Así pues el joven Edward se crió en un ambiente tremendamente estricto y represivo, el “hijo del predicador” apenas veía a su padre y su madre lo desatendía frecuentemente, más preocupada de los asuntos de la fe que de su hijo, al que ella apodaba “la bestia&#8221; porque pensaba que su hijo estaba marcado con la marca del diablo, el famoso “666”. Está educación hizo que el joven Edward, muy inteligente y curioso, se rebelara contra cualquier clase de religión o culto y tratará de llamar la atención cometiendo terribles travesuras como quemar un gato en el horno o crucificar una rana.</p>
<p>La vida de Crowley cambiará tras la muerte de su padre en 1886. Su tío le asignará un tutor para su educación, su tutor; Archibal Douglas, era todo un vividor tras su apariencia de hombre serio y formal y realmente fue decisivo en la educación de Crowley, el cual pasó de una vida regida por la religión a una vida dedicada al vicio y al desenfreno, con sexo, drogas, apuestas en carreras de caballo&#8230;y todo lo que el dinero pudiera comprar. A los dieciséis años estuvo de vacaciones en Escocia y se aficionó al montañismo, afición que le acompañará desde entonces y a la que sumarán otras como el ajedrez y la poesía. En 1894 se inscribió en Cambridge para estudiar filosofía ética. Su contacto con la poesía fructificará y publicará su primer libro de poesía en 1898, titulado “Aceldama”. Crowley escribirá una poesía oscura, descarnada, que intenta provocar la repulsa de la sociedad de la época. Crowley intentará escandalizar con su obra y ser expulsado de Cambridge, como otros grandes poetas de la época, pero al no lograrlo decidirá irse él por su cuenta.</p>
<p>Después de acabar sus estudios universitarios, Crowley tuvo una crisis espiritual, no creía en nada y necesitaba darle un sentido a la vida, algo que respondiese a sus preguntas. Crowley cambió su nombre por el de Aleister, para que sumara 666 según la numerología hebrea y además se hizo pasar por hacendado escocés, ya que el nombre de Aleister es escocés. Su constante búsqueda de un sentido de la vida cambió un noche en que según él descubrió que tenia “poderes mágicos”, este descubrimiento le llevó a leer libros como “Invocaciones y magia negra”, y “La Cábala” para buscar la ciencia detrás de la magia, hasta finalmente ingresar en 1898 en la orden ocultista-masónica del Golden Dawn o “Atardecer Dorado”, una orden dedicada a estudiar la Cábala judía para comunicarse con “el ser supremo” y en la que habían militado algunos escritores de prestigio. Crowley ascendió rápidamente en la orden, pero no contento con el pensamiento de la orden desarrolló el suyo propio y trató de atraer a él a los otros miembros. Pero el apartarse de la ortodoxia de la orden provocó la escisión de la misma ente partidarios y detractores de Crowley.</p>
<p>Tras sus andanzas en la Golden Dawn, Crowley decidió en 1902 partir junto a la expedición de su amigo Oscar Eckenstein hacia el K-2, buscando escalar el pico y hacer historia. Aunque no llegaron a la cima, culminaron 6600 metros, todo un record que no fue superado hasta 1938.</p>
<p>Pero el hecho fundamental en la vida de Crowley será su viaje de novios a Francia, Ceilán y Egipto, tras casarse con la joven viuda Rose en agosto de 1903, hermana de un amigo suyo y compañeros de estudios llamado Gerald Kelly. En Egipto su mujer, que no creía en el ocultismo ni en la magia, tuvo un ataque y entró en trance y mientras visitaban el museo del Cairo llevó a Crowley hasta una exposición que mostraba una rara estela egipcia, la estela de un sacerdote egipcio llamado Ankh-af-na-Khonsu, que en la numeración de la exposición tenía el número 666. Durante los primeros días de la semana su esposa entró en trance y un demonio habló a Crowley a través de ella (según lo cuenta Crowley). Este demonio dictó a Crowley el “Liber Al Vel Legis” o “Libro de la Ley”, un libro que recoge la doctrina revelada por el demonio. Crowley llegó a creerse la reencarnación del sacerdote egipcio Ankh-af-na-Khonsu y que el “libro de la Ley” era la nueva Biblia de la nueva era de la historia humana que había empezado con el siglo XX. Creía que la era de Jesús al que identifica con Osiris; el dios muerto y resucitado había terminado y que un nuevo dios, el “niño conquistador y coronado” le había sustituido. El nuevo dios se manifestaba de dos formas, una buena y una malvada, que Crowley identifica con Horus y Set. El libro de Crowley es un libro breve, la haber sido escrito en tres días, y además es muy sencillo, solo tiene una ley “la ley de Thelema” que significa haz lo que quieras, es decir cumple tu propia voluntad, somete el amor a tu voluntad. La doctrina de Crowley concibe a los seres humanos como pequeñas estrellas, cada una con su orbita y sometidas a las mismas leyes y ecuaciones de movimiento, su concepto del bien y del mal se basa en que &#8220;ningún acto es virtuoso en si mismo, si no hace referencia a la voluntad verdadera de la persona que se propone desarrollarlo. Esta es la doctrina de la Relatividad aplicada a la esfera de la moral&#8221;, según su palabras. Toda la doctrina de Crowley estará influida por los antiguos cultos africanos y egipcios, Crowley reivindica una vuelta del ser humano a sus origines animales, entendiendo estos orígenes como divinos, siendo las formas mas puras y primitivas de energías cósmicas o “dioses” de procedencia “extraterrestre”. También considera que para equilibrarse y conocerse de verdad el hombre debe invocar a su contrario, la Bestia, el mal en estado puro.</p>
<p>Tras todo esto Crowley se dedicará a fundar su propia religión, y a escribir sus teorías en numerosas revistas y publicaciones como “The Equinox” para dar a conocer su religión de Thelema. En lo personal tuvo una hija que por desgracia falleció a los dos años. Tras esta desgracia se separó de Rose para dedicarse a una vida macada por las drogas y el desenfreno sexual. También fundará su propia orden, la “A.A”</p>
<p>En 1913 enfermará de Bronquitis y empezará a consumir opio y hachis, al año siguiente estallará la Primera Guerra Mundial, y Crowley se dedicará a hacer propaganda pro-alemana contratado por los alemanes. También se hará pasar por independentista irlandés y organizará actos de protesta contra el gobierno. Además entrará en contacto con un grupo ocultista llamado “Ordo Templis Orientis”, liderado por Theodor Reuss, para el cual escribió un ritual llamado la “Misa Gnóstica”. Los constantes juegos de rol de Crowley durante la guerra, en los que encarnaba a un agente alemán, un independista irlandés o un agente doble británico pudieron haberle costado la vida al finalizar la contienda, ya habían sido fusilados por traidores algunos civiles que habían hecho menos meritos que Crowley. No obstante su amigo Gerald Kelly, miembro de la inteligencia naval británica le pudo salvar la piel. En 1920, Crowley cambió el opio por la heroína para combatir su enfermedad, la heroína estaba prohibida en numerosos países, así que Crowley tuvo que hacer las maletas y mudarse a otro país, donde pretendía fundar de paso una sociedad utópica basadas en sus enseñanzas y en el “libro de la ley”.Crowley se trasladará a Italia de y se establecerá en el norte de Sicilia, donde fundará la “Abadía de Thelema”.Crowley como líder de su comunidad usaría el pseudónimo de “Master Therion”. Pronto la abadía se haría famosa por sus orgías continuas de sexo y drogas, incluso se acusó a Crowley de realizar sacrificios humanos, tras la misteriosa desaparición de uno de los visitantes de la abadía. Todas las andanzas de Crowley en su abadía generaran ríos de tinta por parte de los diarios sensacionalistas británicos, los cuales generarán calificativos para Crowley como:”La Bestia”, “El hombre mas malvado del mundo” y otros muchos del mismo tipo. Pero finalmente Crowley fue expulsado de la isla por el régimen de Mussolini, decidió a acabar con las sociedades ocultistas y con la mafia de sicilia.</p>
<p>Y aunque intentó repetir el experimento de la abadía en otras partes del mundo como Túnez, ya no pudo lograr gran cosa, su estrella estaba en declive. Durante la guerra civil española y fiel a su forma de ser contradictoria, Crowley apoyó al bando republicano. Curiosamente al mismo tiempo apoyaba la ascensión de Hitler y el partido nazi, Crowley pensaba que Hitler era el “señor de la guerra” de la década de los 40 que le había sido revelado en “El libro de la Ley”.Curiosamente acertó, pues en 1939 estallaba la Segunda Guerra Mundial.</p>
<p>Crowley pasaría sus últimos años viviendo junto a un cementerio en Inglaterra, totalmente enganchado a la heroína. Tras las numerosas relaciones que mantuvo con mujeres y hombres, pues era de marcado carácter bisexual, morirá solo, el 1de Diciembre de 1947.Sus últimas palabras serán según la enfermera que le acompaño: “a veces me odio a mi mismo”. Tras su muerte su entierro causó un revuelo en la prensa británica, que lo calificó de autentica misa negra.</p>
<p>Para muchos Crowley fue un genial mago y hoy en día existen numerosas sociedades dedicadas al ocultismo y al satanismo que siguen sus enseñanzas. Para otros era un farsante tremendo y un loco malvado. A mi simplemente me parece un hombre inteligente que no creía en nada, que siempre buscaba una respuesta a la vida y al no encontrarla se refugiaba en el sexo desenfrenado y las drogas. Un hombre al que le gustaba interpretar cualquier papel que escandalizara a la sociedad, el problema es que le tomaban en serio, cuando él se tomaba todo a broma. El único demonio que conoció Crowley fue el demonio de la droga, que le poseyó la mayor parte de su vida y acabó con él. Seguramente Crowley hubiera escogido pasar a la posteridad como poeta y escritor en vez de cómo mago, pues de los muchos papeles que encarnó en su vida el que más en serio se tomó fue el de escritor. Su obra y su persona fueron una constante fuente de influencia para grandes músicos y artistas, que quizás vieron en él a un autentico filosofo detrás de la mascara de payaso. Quizás el mejor resumen de su vida sea la canción “Mr Crowley” de Ozzy Osbourne.</p>
<p>© 2007 &#8211; Autor: Marco Antonio Martín García</p>
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<title><![CDATA[El Héroe de Cascorro, 1868-1897]]></title>
<link>http://senderosdelahistoria.wordpress.com/2007/07/03/el-heroe-de-cascorro/</link>
<pubDate>Tue, 03 Jul 2007 16:44:20 +0000</pubDate>
<dc:creator>Marco Antonio Martin Garcia</dc:creator>
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<description><![CDATA[La guerra de la independencia de Cuba y Filipinas a finales del siglo XIX fue un conflicto trágico q]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><div style="text-align:justify;">
<strong>La guerra de la independencia de Cuba y Filipinas a finales del siglo XIX fue un conflicto trágico que culminó con la intervención de EEUU activamente en la guerra y la derrota española en 1898. La pérdida de estas últimas colonias fue todo un impacto para la España de la época, una autentica tragedia que ha pasado a la historia con el nombre de “Desastre del 98”.En este contexto de guerra continua por conservar las últimas colonias surgen héroes como Eloy Gonzalo García;” El héroe de Cascorro”, un héroe de la guerra de Cuba que hoy en día es recordado con una calle y una emblemática estatua en “el Rastro” de Madrid. Pero pese a la conocida estatua, poca gente conoce hoy en día la historia de este héroe. Este artículo está orientado a dar a conocer la historia del héroe de Cascorro, y los hechos que le hicieron famoso por siempre.</strong></p>
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<p>Eloy Gonzalo García nació el 1 de Diciembre de 1868, su madre lo abandonó al nacer y fue criado en Madrid por un guardia civil y su esposa. A los 21 años le tocó cumplir el servicio militar en el Regimiento de Dragones Lusitania nº 12, donde alcanzó el grado de cabo. En 1892 ingresó en el Cuerpo de Carabineros, pero en 1895 es juzgado por el delito de insubordinación por un tribunal militar y condenado a 12 años de prisión. Pero tras la publicación de un Real Decreto en agosto de 1895 que conmutaba las penas de cárcel por el destino en la guerra de Cuba, fue excarcelado y destinado al regimiento de infantería “Maria Cristina” nº 63, situado en Puerto Príncipe, Cuba.</p>
<p>Eloy llegaba a Cuba en un momento delicado, la guerra, promovida por los deseos independentistas de parte de la sociedad cubana menos favorecida, estaba en su punto álgido. La revuelta independentista estaba liderada por Antonio Maceo y Máximo Gómez, tras la muerte del líder independentista y poeta José Martí en mayo de 1895. Los insurrectos atacaban constantemente a las tropas españolas, poniendo en dificultades al general Martínez Campos, jefe del ejercito español. Martínez Campos viéndose superado e incapaz de someter a los rebeldes fue sustituido por Valeriano Weyler en Febrero de 1896. La guerra entraba en su parte decisiva.</p>
<p>El 22 de septiembre de 1896 un núcleo de unos 3000 insurrectos al mando de Máximo Gómez y Calixto García, cercó la pequeña población de Cascorro, cerca de Puerto Príncipe, en la provincia de Camagüey. Entre los sitiados estaba Eloy Gonzalo y su destacamento. El día 26 la situación de los sitiados se hizo muy comprometida debido a los continuos ataques de los insurrectos atrincherados en unas casas cercanas. Una de estas casas era particularmente peligrosa para la posición española y se decidió que había que desalojar de ella a los rebeldes o destruirla. El soldado Eloy Gonzalo se presentó voluntario para tal acción, decidió acercarse a la casa y quemarla con gasolina, pidiendo ser atado con una cuerda al objeto de que su cuerpo pudiera ser rescatado si moría a manos de los insurrectos, pues Eloy no quería que se apoderaran de su cuerpo los “mambises” o insurrectos, si moría en el intento. Las posibilidades de sobrevivir a la misión eran escasas y Eloy lo sabía, pero pese a ello demostró un valor inmenso presentándose voluntario. Llevando tan solo su fusil, y una lata de petróleo, reptó hasta la casa que debía destruir y sin que los insurrectos pudieran evitarlo, pudo rociarla con la gasolina, la prendió fuego y escapó rápidamente, llegando a sus líneas sano y salvo. La misión había sido un completo éxito, la casa y las casas vecinas eran presas del fuego y los insurrectos no podrían usarlas como atrincheramiento para atacar las posiciones españolas. A los pocos días los sitiados serían liberados de su cerco por una columna española al mando del general Castellanos. La acción de Eloy había ganado tiempo para la defensa española y había echo posible su rescate.</p>
<p>Eloy Gonzalo después de su hazaña tomó parte en otras importantes acciones militares. Por su valor le fue concedida la “Cruz del Mérito Militar” con distintivo rojo. Pero el héroe moriría poco después de su hazaña, el 18 de Junio de 1897 falleció en el Hospital Militar de Matanzas a consecuencia de una hemorragia digestiva. Sus restos fueron repatriados y reposan en un mausoleo del cementerio de la Almudena de Madrid junto a los de otros muertos en Cuba y Filipinas.</p>
<p>La acción de Eloy Gonzalo impactó a la sociedad, Eloy era un soldado raso, no un oficial, y a la gente común le era más fácil identificarse con él, la gente de la calle será la que ensalce más la figura del que será conocido como héroe de Cascorro, la guerra de Cuba necesitaba héroes que dieran confianza al pueblo de que la victoria era posible y subir así la moral de la sociedad, en unos tiempos en que los políticos y la sociedad estaban profundamente divididos por el conflicto.</p>
<p>El 5 de Febrero de 1897, meses antes de la muerte de Eloy, se había decretado la autonomía de Cuba, pero el apoyo norteamericano a parte de los insurrectos impidió que el conflicto finalizase. La junta cubana de Nueva York a cargo de Estrada Palma decretó que solo dejarían las armas cuando obtuvieran la independencia total y rechazó la autonomía. El embajador norteamericano en España, Taylor, mostró su rechazo a la autonomía, que según el solo era maquillaje para distraer la atención y reclamó al gobierno español 9 millones de dólares por daños y prejuicios a súbditos norteamericanos durante el conflicto. EEUU había elegido ya el camino de la guerra contra España.</p>
<p> Militarmente, el general Valeriano Weyler había pacificado la isla, obteniendo un rotundo éxito. Maceo estaba muerto y solo quedaban 1500 insurrectos, mal armados y esparcidos por la isla. El éxito de Weyler hizo que EEUU se decidiera a intervenir, en mayo de 1897 reconocen a los insurgentes oficialmente como beligerantes, el año siguiente estallaría la guerra entre EEUU y España. Tras la derrota, Cuba cambiaria de manos, pero no obtendría su tan ansiada independencia, ahora EEUU se encargaba de “proteger” la isla. Pero pese a la derrota, el esfuerzo de Eloy González y otros muchos soldados españoles anónimos nunca será olvidado.</p>
<p>© 2007 &#8211; Autor: Marco Antonio Martín García</p>
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<title><![CDATA[Francisco Pizarro, 1476-1541]]></title>
<link>http://senderosdelahistoria.wordpress.com/2007/06/25/francisco-pizarro-1476-1541/</link>
<pubDate>Mon, 25 Jun 2007 18:13:30 +0000</pubDate>
<dc:creator>Marco Antonio Martin Garcia</dc:creator>
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<description><![CDATA[Francisco Pizarro protagonizó una de las mayores hazañas de la historia al conquistar el poderoso y ]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><div style="text-align:justify;">
<strong>Francisco Pizarro protagonizó una de las mayores hazañas de la historia al conquistar el poderoso y vasto imperio Inca con solo un puñado de hombres valientes y decididos. Su conquista de los valiosos tesoros y recursos del Imperio Inca para la Corona de Castilla permitieron que ésta se enriqueciera enormemente y pudiera financiar campañas bélicas que la llevarían a convertirse en el mayor imperio de la humanidad, con enormes territorios en Europa, Africa, América y Asia. La figura de Francisco Pizarro tiene una importancia crucial en el devenir histórico, mucho mayor que la del emperador Carlos V a quien servia, ya que sus acciones cambiaron la historia de Europa y de América para siempre. Su increíble triunfo aun sigue causando admiración en historiadores de todo el mundo.</strong></p>
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<p>Francisco Pizarro vivió en una época en la que España se estaba convirtiendo en la mayor potencia militar de Europa, gracias a los valientes esfuerzos de los soldados de los Tercios de España, creados por el Gran Capitán, Gonzalo Fernández de Córdoba, quienes habían derrotado durante décadas a sus enemigos musulmanes y franceses&#8230; La llegada de la paz generó que muchos de estos duros y experimentados soldados se quedaran sin trabajo e incluso se vieran abocados a la miseria al retornar a sus hogares. Una salida que muchos de ellos encontraron fue la de embarcarse hacia las tierras recién descubiertas de América, en busca de fortuna, aventura y un futuro prospero. Uno de estos miles de hombres que dejaron todo a cambio del sueño de un futuro mejor fue Francisco Pizarro.Francisco Pizarro nació el 16 de marzo de 1476 en el pueblo de Trujillo, en Extremadura. Su padre era el hidalgo Gonzalo Pizarro Rodríguez de Aguilar, un distinguido soldado que había combatido a los franceses en las campañas de Italia, al lado del Gran Capitán; Gonzalo Fernández de Córdoba, y su madre era Francisca González Mateos. Durante su niñez, Francisco Pizarro González fue un niño muy inteligente y despierto, pero también bastante inquieto y travieso, un niño que acostumbraba a comportarse de forma engreída con la gente de clase baja, de ahí que su padre decidió enseñarle humildad y le ordenó como castigo para su arrogancia cuidar cerdos, en aquella época un oficio reservado a los conversos y a la gente de condición más humilde y que nunca realizaría un hidalgo, ya que los hidalgos debido a su condición de nobles tenían la prohibición de trabajar con sus propias manos y consideraban el cuidar cerdos la mayor deshonra.</p>
<p>Tras una educación basada más en las aptitudes guerreras que en las letras, Pizarro, tras alcanzar la juventud necesaria, acompaño a su padre en las duras campañas italianas que sostenía el Gran Capitán contra los franceses por el dominio de Italia. Tras la victoria española en Italia, y viendo que era difícil ganarse el pan como soldado en una Europa en paz, Pizarro decidió embarcarse en 1502 hacía el recién descubierto continente de América, llamado en la época “Indias Occidentales”. Pizarro era un hombre de acción, su dinamismo y fuerte personalidad le hicieron destacar pronto en el nuevo continente y le permitieron participar en 1510 en la expedición que mandó Alonso de Ojeda hacia América Central y Colombia. En 1513, Pizarro partió junto a Vasco Núñez de Balboa en la expedición que descubrió el “Mar del Sur” u Océano Pacífico. La lealtad de Pizarro en estas expediciones le permitió ser nombrado alcalde de la recién creada ciudad de Panamá, cargo que ocupó entre1519 y 1523y que le permitió amasar una pequeña fortuna. Estando en Panamá, Pizarro recibió conocimiento de que Pascual de Andagoya, en su expedición al “Mar del Sur”, había encontrado varios caciques indígenas que le contaron que al sur de sus tierras existía un legendario reino llamado “Birú” que era enormemente rico en oro y estaba gobernado por un poderoso “Inca”. Estas noticias despertaron el afán aventurero y emprendedor de Pizarro, el cual en el año 1524 se asocia con Diego de Almagro, un soldado veterano y valiente, pero falto del más mínimo estudio y con Hernando de Luque, un influyente y rico sacerdote de Panamá, para conquistar el legendario reino de “Birú&#8221;. Pizarro seria el comandante de la expedición y mandaría una primera flota de avanzadilla, mientras que Almagro sería el segundo al mando y el encargado de dirigir una segunda flota con refuerzos y aprovisionamiento para los expedicionarios. Hernando de Luque se encargaría de sumar su gran fortuna al dinero de Pizarro y Almagro para el financiamiento de la expedición y todos los asuntos legales. Tras someter su plan a la aprobación del gobernador de Panamá, Pedrarias (Pedro Arias) Dávila los aventureros españoles partieron hacia el legendario Birú.</p>
<p>El 14 de noviembre de 1524 Pizarro partió hacia Birú en un solitario barco con 80 soldados y 4 caballos. El desconocido “Mar del Sur” se cobraría un alto precio sobre la expedición, obligándoles a desembarcar a los 70 días de su partida en un pueblo cercano al mar, en la costa de Colombia. Allí, sin comida y sin recursos tuvieron que resistir feroces ataques de los belicosos indígenas de la zona, que se saldaron con 5 muertos y 17 heridos, entre ellos el capitán Pizarro, que recibió 7 heridas de mayor o menor gravedad. Tras este descalabro Pizarro volvió a Panamá. Mientras, su compañero Diego de Almagro, embarcado en otro navío con setenta hombres navegó tras los pasos de Pizarro pero fue también derrotado en el mismo pueblo donde desembarco Pizarro y el primer navío, perdiendo Almagro un ojo en la dura pelea y regresando a su vez a Panamá a comienzos de 1525.</p>
<p>Tras su primer fracaso, los asociados organizaron con el permiso del gobernador una segunda expedición en agosto de1526. En esta ocasión los expedicionarios, contando con dos barcos, 170 hombres y varios caballos, llegaron mucho mas al sur, alcanzando el rió San Juan (frontera entre Ecuador y Colombia).Mientras Almagro regresó a Panamá por refuerzos, Bartolomé Ruiz, piloto mayor de Pizarro siguió navegando hacia el sur, encontrando una canoa con varios indígenas ornamentados con oro y esmeraldas que provenían de la zona de Tumbes, en el codiciado reino de Birú, llamado hoy en día Perú. Estas noticias despertaron la codicia de los españoles, que tras el regreso de Almagro con provisiones, partieron hacia el sur, hacia el puerto de Tumbes, donde se encontraron por fin los territorios dominados por el imperio Inca. Los Incas gobernaban un vasto, culto, rico y sobre todo organizado imperio, que contaba con un enorme ejercito, que disuadió a los españoles de desembarcar y tras reunir pruebas de la riqueza Inca les hizo retornar a Panamá en 1528, en busca de organizar una nueva expedición que contara con mayores medios y les permitiera enfrentarse a los poderosos Incas.</p>
<p>La tercera expedición hacia Birú planificada por Pizarro y sus socios se encontró con la oposición frontal del nuevo gobernador de Panamá, Pedro de los Ríos, quien no quería permitir la salida de más expediciones hacia el “Mar del Sur”, ya que según él, la colonia no se hallaba en estado de invadir un imperio tan poderoso, y se negó a autorizar una expedición que agotara los hombres y recursos que había en la provincia panameña que gobernaba. La negativa del gobernador forzó a Pizarro a pedir dinero a sus socios para viajar a España y pedirle autorización al mismísimo emperador Carlos V. El relato de sus aventuras y los regalos de oro inca que mostró al emperador le granjearon el entusiasta apoyo del mismo a la expedición. Carlos V tenía una nueva tierra y tesoros que ganar para su imperio sin más costos que la sangre española de sus soldados, así que en cierto modo era normal su gratuito apoyo a la poca protocolaria petición de Pizarro. Con el apoyo del emperador Carlos V, Pizarro fue nombrado mediante un capitulación fechada en Toledo el 26 de Julio de 1529: gobernador, capitán general y adelantado de todos los territorios que pudiese descubrir y conquistar; dándosele además una autoridad absoluta en asuntos militares y civiles, obteniendo además para su socio, el sacerdote Luque el título de obispo de los países que pudiese conquistar. Pero en este acuerdo solo pidió para su otro socio, Almagro, que fuera nombrado gobernador del fuerte que planeaban levantar en Tumbes, algo que ninguneaba a su socio y que generaría a la larga una fuerte rivalidad entre ambos conquistadores. Pizarro aprovecho la visita a España para reunir fondos para su expedición y reclutar veteranos dispuestos a todo entre los cuales se encontraban sus cuatro hermanos: Fernando ( en algunas fuentes llamado Hernando, ya que en aquellos tiempos Hernando y Fernando era el mismo nombre), Juan, Gonzalo y Francisco Martín de Alcántara (hermano bastardo de Pizarro, que en algunas fuentes aparece señalado como tío materno).</p>
<p>Tras retornar a Panamá en 1530, Pizarro se encontró a su socio Almagro bastante enfadado (y con razón), por el modo como habían sido conducidas las negociaciones o capitulaciones con el emperador Carlos V, pero Luque consiguió la reconciliación de ambos. En febrero de 1531 Pizarro parte hacia Perú dispuesto a triunfar a toda costa. Pizarro planeaba desembarcar de nuevo en Tumbes y levanto allí un fuerte que sirviera de base de aprovisionamiento. Pero Pizarro tuvo que desembarcar bastante más al norte, en la costa de Ecuador, donde se enfrentó a los valientes y belicosos indígenas de la isla de Puna, en la bahía de Guayaquil, quienes le opusieron una viva resistencia que duró cerca de seis meses. Tras la muerte de tres españoles y unos 400 indígenas la región fue sometida y Pizarro se trasladó con sus hombres a Tumbes donde dio a sus soldados un reposo de tres meses, para que se recuperaran de sus heridas y enfermedades y construyeran la base de abastecimientos que necesitaban para que Almagro les mandara refuerzos. En 1532 la base dio sus frutos y le llegó a Pizarro un refuerzo de setenta hombres, provenientes de la zona de Nicaragua, y mandados por los experimentados oficiales Hernando de Soto y Sebastián Benalcázar. El 16 de mayo Pizarro volvió a emprender sus operaciones de conquista de las nuevas tierras, dirigiéndose hacia la ribera de Piura, donde fundó la villa de “San Miguel”, primera colonia española en Perú y base desde la cual se enfrentaría a un imperio en decadencia. El poderoso y vasto imperio Inca o “Tahuantinsuyo” surgió en Cuzco en torno al año 1250 d.C. y tras su expansión militar llegó a abarcar un enorme territorio que comprendía los actuales estados de Perú, Ecuador, el sur de Colombia, el altiplano de Bolivia y el norte de Chile. A la llegada de Pizarro y los españoles, este grandioso, culto y rico imperio se encontraba inmerso en una crisis sucesoria, ya que tras la muerte de Huayna Cápac en 1525, un poderoso rey que había conquistado a los indígenas de Quito, y la muerte de su hijo y heredero Ninan Cuyuch, fue coronado su hermano Huáscar. Pero su medio hermano Atahualpa se consideraba legítimo heredero del trono y se rebeló contra Huáscar, apoyado por la nobleza quiteña. Las tropas rebeldes dirigidas por los generales Calcuchímac y Quisquis derrotaron al ejército cuzqueño en la batalla de Cochabamba y entraron triunfantes en Cuzco, capital del imperio Inca. Tras la victoria, Huáscar fue tomado prisionero y morirá asesinado posteriormente por orden de Atahualpa, quien marchó a Cajamarca para ser coronado inca, pero la fortuna y el destino generaron que al llegar a Cajamarca en 1532 se encontrara sorpresivamente con Pizarro y la civilización occidental.</p>
<p>Pizarro se enteró de la guerra civil que sacudía el imperio Inca mientras se encontraba en San Miguel de Piura, colonia a donde llegaron mensajeros enviados por Huáscar pidiéndole ayuda militar contra su hermano usurpador. Pizarro obviamente comprendió que la guerra civil era su gran oportunidad para conquistar el imperio y sus enormes riquezas, ya que los ejércitos incas se desgastarían entre ellos y la población estaría dividida y sin organización, así que decidió avanzar hacia el interior del país y unirse al bando que más ventajas le reportara. El 24 de septiembre y tras dejar una guarnición de 150 hombres en San Miguel, Pizarro partió hacia el interior con 72 soldados de caballería, 102 soldados de infantería, que contaban con 20 arcabuces, 3 mosquetes y 2 cañones de poco calibre. Tras cruzar un terreno duro e inhóspito y llegar a Cajamarca el 25 de Noviembre de 1532, Pizarro se encontró con el usurpador Atahualpa, que pretendía coronarse como rey absoluto del imperio. Aunque sabía que el ejército enemigo era muy numeroso, Pizarro avanzó sin ningún miedo para entrevistarse con Atahualpa, quien confiado en el tamaño de sus tropas no temía en absoluto el pequeño contingente español. Pizarro se declaro embajador de un poderoso rey de allende los mares y comunico a Atahualpa que le ayudaría a someter a los generales de Huáscar y la nobleza cuzqueña que se le oponía. Mientras los incas se confiaban y celebraban la victoria sobre Huáscar, Pizarro se atrincheró en un gran patio de la zona de la plaza y tras estudiar las debilidades del imperio Inca, planificó capturar a Atahualpa, sabedor de que un Imperio tan centralizado en su monarca entraría en el caos absoluto si perdiera a éste.</p>
<p>Tras invitar a Atahualpa a su campamento para entrevistarse con él, Pizarro pasó a organizar su estrategia militar. Para obtener la victoria sobre un ejército de 80.000 incas con apenas 180 hombres, Pizarro decidió atrincherarse en un patio cerrado para que en caso de ataque los incas no pudieran usar su número y rodearle, disponiendo a sus tropas para cubrir la única entrada al patio. Pizarro dividió a sus sesenta jinetes en tres pelotones, al mando de Soto, Benalcázar y su hermano Fernando y organizo a su infantería en profundidad para cubrir la entrada a la plaza e impedir la entrada al ejército enemigo, ya que en un espacio tan pequeño este no podría maniobrar y aprovechar su enorme numero. Además de esto Pizarro posicionó sus dos cañones para cubrir a su infantería y destrozar a los enemigos que se amontonaran a la entrada de la plaza. El 16 de noviembre Atahualpa se adentro con sus sequito y guardia personal en el campamento español, sin pensar que Pizarro planeaba secuestrarle mediante una argucia. Pizarro mando al padre Valverde, que acompañaba a la expedición, que se acercara al inca con una Biblia y un crucifico y le mostrara la palabra de Dios. Atahualpa obviamente no sabía nada de la Biblia y la lanzo al suelo, tomándose a broma las palabras del sacerdote, el cual, fingiendo una tremenda cólera al ver profanado su libro dio la señal convenida, llamando a las armas a los soldados, que rápidamente abrieron fuego con sus armas y cargaron a caballo contra la guardia real, apresando al rey inca y masacrando a sus tropas.</p>
<p>Pizarro sabiamente había usado el argumento religioso y la “profanación” de la Biblia para justificar ante el emperador Carlos V su agresión al rey inca. Al ver a su rey prisionero los indígenas se quedaron paralizados, sin saber que hacer, ocasión que aprovecharon los españoles para cargar salvajemente contra ellos. Ante la feroz carga española los indígenas huyeron, siendo perseguidos por los españoles, los cuales mataban a todos los indígenas que encontraban a su paso. La batalla de Cajamarca se saldó con cuatro mil incas muertos y ninguna baja española, sólo Pizarro fue ligeramente herido en la mano por uno de sus propios soldados mientras forcejaban por atrapar a Atahualpa. Tras la victoria de Cajamarca, Pizarro se enfrentó a un serio problema, ya que la mayoría de sus soldados habían obtenido un inmenso botín tras saquear el campamento del rey inca y pedían ser licenciados para volver a España convertidos en hombres inmensamente ricos. Pero curiosamente el problema de evitar la desbandada de sus soldados se le solventó su enemigo cautivo; Atahualpa, quien al ver la sed de oro y la desmedida codicia de los españoles les prometió a cambio de que le liberaran llenar de oro y joyas una sala que media en la época: 22 pies de ancho, 17 pies de largo y de altura un estado y medio. Pizarro obviamente aceptó el pago del rescate y los soldados que querían volver a España decidieron quedarse con Pizarro a la espera de obtener una parte de tal inmenso botín que Atahualpa conseguirá reunir en tan solo dos meses. Tras la llegada de Almagro con las tropas de refuerzo, Pizarro repartió con el las ganancias obtenidas, separando un quinto del total acumulado para el emperador Carlos V, ya que le correspondía como soberano de las tierras conquistadas. El monto acumulado fue el mayor tesoro que jamás se repartiría tropa alguna, alcanzando a repartirse un total de 326.539 pesos de oro y 51.610 marcos de plata, un monto que tras separar el quinto real y la parte de los oficiales tocaba a repartir a 8.880 pesos de oro a los soldados de caballería y 4.440 pesos de oro los soldados de a pie, ganando premios extra los soldados más destacados en el combate, a partir de entonces Pizarro dominaría fácilmente a la tropa con la promesa de obtener nuevos tesoros. Pese al pago de tan enorme rescate, Pizarro desde el principio no había tenido intención alguna de liberar al rey inca, ya que una vez liberado Atahualpa podría ser un peligro para los intereses españoles, así que Pizarro prefirió aliarse con la nobleza cuzqueña contraria a Atahualpa y tras acusarlo del asesinato de su hermano Huáscar y hacer un simulacro de juicio le ejecutaron.</p>
<p>Tras la muerte de Atahualpa, el fuertemente centralizado imperio inca quedó descabezado y Pizarro, contando con el apoyo de Túpac Huallpa, un hermano de Atahualpa que fue nombrado por Pizarro nuevo soberano Inca, conquistó el resto del imperio sometiendo rápidamente a varios jefes regionales que se habían proclamado independientes y ocupando la capital del imperio; Cuzco en noviembre de 1533. Tras saquear la capital los españoles reunieron un inmenso botín valorado en 1.920,000 pesos de oro.</p>
<p>El 18 de enero de 1535 Pizarro fundó en la costa peruana la “Ciudad de los Reyes” que será conocida mas tarde como Lima, una nueva ciudad que favorecería la colonización española dada su cercanía al mar y su clima suave. Mientras tanto su hermano Hernando, acompañado de los soldados que se querían licenciar y disfrutar de sus riquezas, viajó a España para entregar el “Quinto Real” (la quinta parte de todas las ganancias obtenidas en la conquista) al emperador Carlos V, quien sumamente complacido concedió a Pizarro el título de “marqués” y un puesto en la orden de los “Caballeros de Santiago”. Algo que causó la furia de Diego de Almagro, que solo obtuvo el titulo de “adelantado” sobre las tierras que descubriera y conquistara al sur de Perú.</p>
<p>Pizarro había llegado a obtener un triunfo absoluto, conquistando con un puñado de hombres el grandioso imperio Inca, obteniendo un fabuloso tesoro y obteniendo lo que en aquellos orgullosos tiempos era lo más valioso: el titulo de marqués. Pero esos triunfos se verían ensombrecidos por las guerras civiles que protagonizarían los soldados españoles. El primer problema surgió tras la llegada del conquistador Pedro de Alvarado, quien quería participar de los tesoros hallados en Perú y al que Pizarro tuvo que pagar 120.000 pesos de oro para que se regresara a Guatemala y evitar la guerra entre españoles. El segundo problema le surgió a Pizarro tras el fracaso de la expedición de Almagro (bastante incompetente como jefe militar) hacia Chile en 1535. Almagro regresó a Perú pretendiendo “satisfacer sus intereses” y obtener los beneficios económicos que según él le correspondía como socio de Pizarro. .</p>
<p>Mientras Almagro regresaba a Perú se produjo en el país en 1536 la sublevación de Manco Capac, quien en principio había sido un títere que los españoles usaban para dar apariencia de que la línea sucesoria inca continuaba rigiendo el país, y que esperando el momento propicio arengó a la rebelión a todos sus súbditos, instándoles a que exterminaran a los españoles halla donde les encontraran. Los rebeldes tras exterminar varios destacamentos españoles aislados, reunieron dos poderosos ejércitos que sitiaron a la vez Cuzco y Lima, impidiendo así que una ciudad ayudara a la otra.</p>
<p>El gran número de rebeldes y la maestría militar de Manco Capac, quien enseño a sus hombres a combatir con espadas y a montar a caballo, puso a los españoles al borde de la derrota. Lima fue cercada por el general de Manco Capac: Quizo Yupanqui, pero tras su muerte en la batalla los rebeldes fueron derrotados y abandonaron el cerco. Cuzco fue cercado durante nueve meses por Manco Capac en persona, pero la valentía de los españoles comandados por Fernando Pizarro impidió que cayera en manos enemigas. La sorpresiva llegada de Almagro, que venia desde Chile para arrebatarle Cuzco a Pizarro salvo a los españoles sitiados. Las tropas de Almagro acabaron con el ejército de Manco Capac quien huyo derrotado, siendo posteriormente apresado por los españoles y descuartizado. Tras acabar con el cerco, Almagro se sublevó contra Pizarro y tomó Cuzco, apresando a Fernando y Gonzalo, los hermanos de Pizarro. Francisco Pizarro al enterarse de la sublevación mando una tropa de 500 soldados a Cuzco al mando de Alfonso Alvarado y de Garcilaso de la Vega, (padre del historiador Inca Garcilaso) Almagro, que era un pésimo jefe, tuvo la fortuna de contar con más soldados veteranos y con Rodrigo Ordóñez, un destacado oficial de las guerras en Italia, que derrotó a Alvarado en Abancay, forzando a Pizarro a llegar a un acuerdo con los sublevados y firmando el “Pacto de Mala” en 1537, mediante el cual los hermanos de Pizarro fueron liberados y se pediría la mediación del emperador ente ambos bandos.</p>
<p>Pero tras la liberación de sus hermanos, Pizarro aprestó un nuevo ejército y faltando a su acuerdo se decidió a acabar con su envidioso rival de una vez por todas. El 6 de abril de 1538 los dos bandos se enfrentaron en la sangrienta “batalla de Salinas”, en la cual la feroz carga de caballería de Almagro y Ordóñez fue destrozada por los disciplinados arcabuceros y mosqueteros del bando de Pizarro que el emperador le había enviado desde España para combatir levantamiento de Manco Capac. Tras caer Ordóñez herido los almagritas que escaparon a la matanza se dispersaron en todas direcciones. Almagro intentó huir pero fue atrapado por Gonzalo Pizarro y Alfonso de Alvarado.</p>
<p>Tras la victoria, Pizarro ejecutó a Ordóñez y muchos otros almagritas. Almagro aún contaba con muchos seguidores, por lo cual no se le ejecuto de inmediato, sino que fue procesado judicialmente por orden de Fernando Pizarro (quien ansiaba vengarse por su apresamiento de Cuzco, ordenado por Almagro). Almagro fue hallado culpable, siendo condenado a muerte por traición y rebeldía y ahorcado el de 8 de julio de 1538. La guerra civil entre conquistadores causó consternación en España y el tras escuchar los alegatos de uno y otro bando, el emperador Carlos V mando a investigar el caso a Cristóbal Vaca de Castro, magistrado de la cancillería de Valladolid. El caso se saldó con 23 años de prisión para Fernando Pizarro. Francisco Pizarro obviamente era intocable, ya que el emperador sabia que si arremetía contra el e intentaba acusarle de la muerte de Almagro, este se podría declarar independiente de España gracias a los enormes recursos con que contaba.</p>
<p>Tras librarse de todos sus rivales, Francisco Pizarro se dedico a fomentar la creación de nuevas colonias y a explorar las fronteras del imperio inca y la región andina, mandando a su hermano Gonzalo a Quito y a Pedro de Valdivia a Chile. No obstante Francisco Pizarro no logró disfrutar de su incomparable éxito, siendo sorpresivamente asesinado de un disparo por el hijo de Almagro; “Diego de Almagro el Mozo”, el 26 de junio de 1541. El asesino seria apresado inmediatamente y ejecutado al año siguiente.</p>
<p>Pizarro dejaba tras de si un nuevo imperio, que bajo la mano de Carlos V y sus sucesores dominaría el mundo durante dos siglos. Francisco Pizarro fue el verdadero artífice del imperio hispano, ya que proporciono el dinero y los recursos que los reyes españoles usarían para financiar sus costosas guerras en Europa, ganado para ellos un enorme y rico territorio. Pizarro fue un hombre brillante, que contaba con una gran sagacidad para aprovechar las oportunidades que se le presentaban, un hombre que se atrevía a todo, y que no se sentía limitado. Hoy en día, su hazaña de conquistar un imperio de millones de hombres con un centenar de españoles sigue causando admiración a historiadores de todas las nacionalidades. Pizarro era un hombre de sus época, una época dura en la cual los soldados practicaban la guerra total, pero Pizarro no fue un genocida, causante de la desaparición de millones de indígenas como muchos peruanos piensan hoy, ya que exceptuando las violentas matanzas cometidas en las guerras de la conquista el 90% de las muertes de los indígenas incas fue debida a las nuevas enfermedades que llegaron desde Europa. Pizarro, identificado por algunos indígenas como la reencarnación del dios Viracocha, fue capaz de convertirse a si mismo casi en un dios-viviente, sometiendo el poderoso imperio Inca y demostrando a la humanidad que a veces lo imposible es posible con tan solo tener suficiente autoestima, valor y determinación. Una lección que constituye el legado más positivo del bravo conquistador extremeño.</p>
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© 2007 &#8211; Autor: Marco Antonio Martín García<br />
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