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	<title>club-ensenada-santander &amp;laquo; WordPress.com Tag Feed</title>
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	<description>Feed of posts on WordPress.com tagged "club-ensenada-santander"</description>
	<pubDate>Sun, 29 Nov 2009 14:25:00 +0000</pubDate>

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<title><![CDATA[Yo también soy gay y fui a un colegio del Opus Dei]]></title>
<link>http://opusvalladolid.wordpress.com/2008/05/28/yo-tambien-soy-gay-y-fui-a-un-colegio-del-opus-dei/</link>
<pubDate>Wed, 28 May 2008 23:26:07 +0000</pubDate>
<dc:creator>opusvalladolid</dc:creator>
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<description><![CDATA[  COMENTARIO AL ARTÍCULO  GAY EN EL OPUS DEI RECIBIDO EN OPUSVALLADOLID: Yo no fui nunca numerario, ]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p> </p>
<p style="text-align:center;"><strong><em><img src="http://www.opuslibros.org/Imagenes/amigos.jpg" alt="" width="138" height="169" /></em></strong></p>
<p style="text-align:center;"><strong><em>COMENTARIO AL ARTÍCULO</em></strong></p>
<p style="text-align:center;"><strong><em> </em><a href="http://opusvalladolid.wordpress.com/2008/04/15/gay-en-el-opus-dei/">GAY EN EL OPUS DEI</a><em> </em></strong></p>
<p style="text-align:center;"><strong><em>RECIBIDO EN OPUSVALLADOLID:</em></strong></p>
<p><strong><em></em></strong></p>
<p style="text-align:justify;">Yo no fui nunca numerario, pero si es cierto que curse toda mi ducación infantil, EGB, BUP y COU con mucha fe y en un colegio con la educación religiosa (que lo impregnaba todo) del OPUS DEI.</p>
<p style="text-align:justify;">Yo tambien soy gay, no se desde cuando soy consciente de ello, pero si recuerdo mis oraciones para que apartara de mi esos deseo que sentia, no surgió efecto nunca.</p>
<p style="text-align:justify;">Me ha emocionado muchisimo <strong><a href="http://opusvalladolid.wordpress.com/2008/04/15/gay-en-el-opus-dei/">tu artículo</a></strong>, pues has relatado mis mismos sentimientos de impotencia, de dolor, de TRAGEDIA (si con mayusculas) ahora, y despues del trauma de explicarselo a mi madre (Católica practicante y muy piadosa, mi padre en cambio no es creyente y siempre ha sido muy liberal y siempre lo ha llevado bien), vivo en plena libertad, eso si apartado de la iglesia, mi reconocimiento personal y mi felicidad pasaba por apartarme de ella, de hecho estoy cursando mi apostatía.</p>
<p style="text-align:justify;">Un abrazo y me ha encantado naufragar en este artículo.</p>
<p><strong>Cimo</strong></p>
<p><strong>Mayo 28, 2008. VER <a href="http://opusclubjuveniltemperovalladolid.wordpress.com/2008/04/21/gay-en-el-opus-dei-descubrir-tu-homosexualidad-siendo-numerario/">EDICIÓN ORIGINAL</a> DEL COMENTARIO</strong></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[19 DE MARZO: Decir que quien se va del Opus Dei traiciona a Dios y se condena, es una blasfemia]]></title>
<link>http://opusvalladolid.wordpress.com/2008/03/14/19-de-marzo-decir-que-quien-se-va-del-opus-dei-traiciona-a-dios-y-se-condena-es-una-blasfemia/</link>
<pubDate>Fri, 14 Mar 2008 21:51:58 +0000</pubDate>
<dc:creator>opusvalladolid</dc:creator>
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<description><![CDATA[&nbsp;   19 DE MARZO, CADA UNO A LO SUYO Publicado originalmente en Opuslibros.org &nbsp; Estimado V]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p align="center">&#160;</p>
<p align="center"> <img border="0" width="300" src="http://www.opuslibros.org/Imagenes/19_marzo_autovia_1.jpg" alt="renovar incorporacion opus dei 19 marzo" height="197" /></p>
<p align="center"><a href="http://opusvalladolid.wordpress.com/2008/02/14/19-de-marzo-bienvenidos-a-los-que-se-van-del-opus-dei-y-a-los-que-se-quedan-tambien/"><strong>19 DE MARZO, CADA UNO A LO SUYO</strong></a></p>
<p><strong><em>Publicado originalmente en <a href="http://www.opuslibros.org/nuevaweb/">Opuslibros.org</a></em></strong></p>
<p align="justify">&#160;</p>
<p align="justify">Estimado <strong><a href="http://www.opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&#38;file=article&#38;sid=4732"><strong>VFA</strong></a></strong>:</p>
<p align="justify">Lo que te pasa es totalmente normal: por un lado no estás a gusto, la vida en familia se te hace cuesta arriba, por otro lado tienes dudas de si dejar la Obra equivale a dejar a Dios, y finalmente, crees o piensas que después de la Obra no hay otra vida, sin mencionar el hecho del miedo a que la Obra te persiga.</p>
<p align="justify">Vamos por partes: En esta web hay testimonios para todos los gustos. Verás a gente que se fue con el alma hecha girones y con heridas aún sin cicatrizar, y que con toda lógica no alaban la experiencia; luego, hay personas, que, o bien porque lo superaron antes, o bien porque su fortaleza anímica les ha ayudado mucho, no sienten ningún rencor o sólo sienten indiferencia; y por último, hay también personas que conservan cariño a la Obra, e incluso siguen manteniendo algún tipo de contacto con alguno de sus miembros. Aquí pasa lo mismo que con un divorcio: se puede acabar bien, se puede acabar regular o se puede acabar mal.</p>
<p align="justify">¿Hay vida despues de la obra? CLARO!! Es más, ahora comienza tu vida, ahora es cuando realmente y con todas las consecuencias uno puede decir <strong>NUNC COEPI</strong>, este es el momento de una auténtica conversión, en la que tú y sólo tú serás el responsable de tus actos. Recuerdo los primeros meses de mi &#8220;abandono&#8221; con especial cariño. Todo es nuevo, a veces hay momentos de tristeza, pero son los menos. Vas descubriendo la vida ordinaria de verdad, con sus alegrías, sus problemas, sus tristezas. La ilusión de buscar un trabajo, sin más condicionantes que tu voluntad. El primer sueldo que puedes gastar conforme te venga en gana. Ir al cine con los amigos, y tomar una copa después. Dormir los domingos hasta las doce. Conocer a una chica. Tener tu propio horario. Viajar por gusto. Disfrutar de tu familia, etc. Qué quieres que te diga: <strong>Vale la pena</strong>. No son sólo cosas materiales, no te engañes: es mucho más. Son todas esas pequeñas cosas que hacen que te des cuenta de que tu vida es tuya, que tu felicidad es tuya, y que lo que quieras entregar de tu vida y tu felicidad, y a quien se lo quieras entregar sólo es decisión tuya. Decía mi abuela, que era una mujer de una piedad fina, sin beaterías, y con una &#8220;teología práctica&#8221; desbordante, que &#8220;<em>Obligada, ni al Cielo</em>&#8220;. O sea que las cosas se hacen porque uno quiere, y que incluso la felicidad eterna o se consigue desde la libertad o no vale nada. Perdona, si quizás esto va tomando caracteres de charla de formación, con algunos &#8220;troncos&#8221;, pero si como decía S. Pablo &#8220;<em>Si Cristo no resucitó vana es nuestra fe</em>&#8220;, yo te diría, sin temor a desviarme de la más pura doctrina que, si a la Salvación uno no llega desde la libertad, en vano murió Cristo, pues el fin último de su muerte fue nuestra liberación. En fin, que no tengas miedo, pues en realidad se abren a tus pies caminos de felicidad. No estás traicionando a Dios, ni a la Obra, ni a tus hermanos. <strong>Decir que quien se va de la Obra traiciona a Dios y se condena, es una blasfemia</strong>, es considerar a Dios tendencioso y partidista: Dios sólo sabe contar hasta uno, no ve grupos, no ve masas, sólo te ve a ti, tal cual, y así te ama porque así te creó. Descomplícate, desenrédate, ahora sí que no pasa nada.</p>
<p align="justify">No quiero que te confundas: todo lo anterior te lo digo, porque de tu carta se desprende que te quieres ir. Nunca te lo diría si estuvieses feliz y contento.</p>
<p align="justify">Estoy seguro que serás capaz de hacer lo que te dicte la conciencia y la inteligencia. Estoy seguro que dentro de unos días, meses o años volverás a escribir, y nos contarás que eres feliz, y tú acogerás a los que aparezcan por aquí pidiendo ayuda, y cuando mires atrás verás que no fue tan difícil, que no traicionaste a nadie, ni mucho menos a Dios, y que la vida sigue.</p>
<p align="justify">Un fuerte abrazo</p>
<p><strong>merlos</strong></p>
<p align="justify">
<a href="http://opusvalladolid.wordpress.com/2008/02/14/19-de-marzo-bienvenidos-a-los-que-se-van-del-opus-dei-y-a-los-que-se-quedan-tambien/"><strong></strong></a> </p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[EL OPUS DEI, INVESTIGADO POR ROMA: Benedicto XVI ordena a dos visitadores canónicos examinar la Prelatura]]></title>
<link>http://opusvalladolid.wordpress.com/2008/01/21/el-opus-dei-investigado-por-roma-bededicto-xvi-ordena-a-dos-visitadores-canonicos-examinar-la-prelatura/</link>
<pubDate>Mon, 21 Jan 2008 20:59:47 +0000</pubDate>
<dc:creator>opusvalladolid</dc:creator>
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<description><![CDATA[Fuente: RD Religión Digital Lunes, 21 de enero 2008 ¿Se acabó la buena estrella de la Obra en Roma? ]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><h6></h6>
<p>Fuente: RD <strong><strong>Religión Digital</strong></strong> Lunes, 21 de enero 2008</p>
<p align="center"><img width="250" src="http://www.periodistadigital.com/imgs/20080121/Opus.jpg" /></p>
<p align="justify">¿Se acabó la buena estrella de la Obra en Roma? Según informaciones fiables, la Santa Sede ha decidido abrir una <strong>investigación sobre la naturaleza y actividades del Opus Dei</strong>, meses después de que fueran investigados los Legionarios de Cristo, cuyo Fundador y Presidente, el padre Maciel, fuese apartado de su cargo y recriminado por sus conocidas actividades pederastas.  La investigación sobre el Opus, <strong>conocida eclesiásticamente como visita canónica</strong>, será realizada por dos visitadores, uno italiano y otro español.</p>
<p align="justify">En bastantes ocasiones, el Opus ha sido criticado, dentro y fuera de la Iglesia, por su extremado secretismo, sus actividades proselitistas con menores de edad, y sus peculiares formas de confundir <strong>la dirección espiritual con la confesión sacrament</strong>al, entre otros cargos. En Roma, se especula que la visita canónica vaticana tiene que ver con estas y otras actividades &#8220;sospechosas&#8221;.</p>
<p align="justify">La peculiar estructura canónica del Opus, <strong>su carácter de Prelatura personal</strong>, le permite no dar explicaciones a los obispos territoriales sino directamente al Papa. Ello ha hecho posible que los directivos de la institución hayan podido gozar de una libertad ilimitada en la conducción de sus negocios, en virtud de las buenas relaciones que sostenían con el anterior Papa.</p>
<p align="justify">Es conocido como el Opus fue utilizado por el <strong>Papa Juan Pablo II</strong> en sus dos grandes operaciones: la desactivación del Concilio Vaticano II y la transformación política de los países comunistas. De hecho, el Opus Dei estuvo bastante implicado en la ayuda económica que recibió de Roma el Sindicato polaco Solidaridad.</p>
<p align="justify">Pero el Papa actual, aunque también conservador, no tiene particulares lazos de amistad con el Opus y se caracteriza por una preocupación notable por la disciplina eclesiástica, en todas sus esferas. <strong>La crítica al Opus, interna y externa a la Iglesia</strong>, ha sido constante y una de sus expresiones fue la carta entregada al Vaticano suscrita por medio centenar de exsocios hace un año. Ahora, el Vaticano investiga a la Obra.</p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[EL OPUS DEI EN VALLADOLID ES MÁS PEQUEÑO... TODAVÍA, sobre los clubs que cierran y más fracasos]]></title>
<link>http://opusvalladolid.wordpress.com/2008/01/16/el-opus-dei-en-valladolid-es-mas-pequeno-todavia-sobre-los-clubs-que-cierran-y-mas-fracasos/</link>
<pubDate>Wed, 16 Jan 2008 21:26:34 +0000</pubDate>
<dc:creator>opusvalladolid</dc:creator>
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<description><![CDATA[ Publicado originalmente en  Opuslibros.org &nbsp; Solo una pequeña nota al escrito de Aldebarán sob]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p align="justify"> <strong><em>Publicado originalmente en  <a href="http://www.opuslibros.org/nuevaweb/index.php">Opuslibros.org</a></em></strong></p>
<p align="justify">&#160;</p>
<p align="justify">Solo una pequeña nota al escrito de <strong>Aldebarán</strong> sobre &#8220;<strong><a href="http://www.opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&#38;file=article&#38;sid=9951"><strong>La verdad del Colegio Mayor Peñafiel</strong></a></strong>&#8220;. Comenta los &#8220;clubs&#8221; de Valladolid y por eso quiero hacer un breve apunte.</p>
<p align="justify">&#8220;Monterrey&#8221; que estaba en c/ Felipe II, permutó su sede con &#8220;Tempero&#8221; c/ Enrique IV, para luego desaparecer. El macropiso que ahora es &#8220;Tempero&#8221; fue muchos años &#8220;Monterrey&#8221; que era el centro de estudios que luego paso a CM Peñafiel.</p>
<p align="justify">Por lo que veo solo citas a &#8220;Niara&#8221; sin referirte a un lugar llamado &#8220;Iscar&#8221;. Por lo que sé &#8220;Iscar&#8221; desapareció pasando a ser Niara. Dicho de otro modo es otro de los &#8220;centros&#8221; desaparecidos en los últimos años. De dos a uno.</p>
<p align="justify">Y por ultimo hablas de &#8220;Enol&#8221; que atiende el club &#8220;Torla&#8221;. Hace no mucho &#8220;Enol&#8221; tenia a sus universitarios y &#8220;Torla&#8221; también tenia vida propia. Eran dos &#8220;centros&#8221; independientes.</p>
<p align="justify">Si ahora &#8220;Enol&#8221; atiende &#8220;Torla&#8221; eso quiere decir que &#8220;Torla&#8221; -con sus largos pasillos y sus muchísimos metros cuadrados- se ha quedado vacío: no hay gente suficiente para seguir existiendo por eso en Asturias también han fundido dos (&#8220;Enol&#8221; y &#8220;Torla&#8221;) en uno (&#8220;Enol&#8221;).</p>
<p align="justify">Esto lo escribo ahora, pero si dejo pasar un poco de tiempo mas la refundición de dos o tres en uno será mayor. No solo han cerrado la mayoría de los &#8220;centros de estudio&#8221; sino que hay una importante desaparición de &#8220;centros&#8221;.</p>
<p align="justify">No hay nada como haber pisado aquellas tierras para saber que era y que es. Yo también estuve en el Peñafiel.</p>
<p align="justify">Qui potest capere capiat</p>
<p align="justify">Pensativo</p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[PROSELITISMO FEROZ, por Blanca Ortiz de las Heras]]></title>
<link>http://opusvalladolid.wordpress.com/2008/01/02/proselitismo-feroz-por-blanca-ortiz-de-las-heras/</link>
<pubDate>Wed, 02 Jan 2008 23:13:03 +0000</pubDate>
<dc:creator>opusvalladolid</dc:creator>
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<description><![CDATA[&nbsp;   Del libro titulado Escrivá de Balaguer &#8211; ¿Mito o Santo? Yo he pertenecido al Opus 20 ]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p align="justify">&#160;</p>
<p align="center"> <img border="0" width="180" src="http://www.opuslibros.org/libros/oraculo_Petit/hey_you.jpg" height="230" /></p>
<p align="justify">
<i>Del libro titulado <b>Escrivá de Balaguer &#8211; ¿Mito o Santo?</b></i></p>
<p align="justify">Yo he pertenecido al Opus 20 años. Fundamentalmente siempre en obras corporativas, y me dediqué a las llamadas Escuelas Hogar. Mi trabajo consistía en tratar a las chicas de la más alta sociedad. En estas Escuelas Hogar se impartían clases de cocina, plancha, economía doméstica, etc., temas muy familiares. Posteriormente se dieron clases de Literatura, Historia, pero fundamentalmente se trataba de hacer proselitismo con las chicas de las familias más importantes de la ciudad donde se establecían. Recuerdo que una vez me dijo un sacerdote de la Obra: &#8220;A ver, saca esas fichas de esas 500 familias importantes que tenemos&#8221;.</p>
<p align="justify">Yo conocí al Opus a través de una compañera de la Facultad que me llevó a unos Ejercicios Espirituales. La numeraria que dirigía los Ejercicios habló largo tiempo conmigo y me preguntó sobre el enfoque que quería dar a mi vida; y a raíz de esto me llamaban con mucha frecuencia por teléfono y me dijeron que asistiera a unos círculos semanales en una casa de la Obra. Yo conocí la Obra en invierno y pedí la admisión en Mayo. No me sentí especialmente presionada, sí seguida muy de cerca. Yo tenía unos ideales religiosos y aquello me pareció una espiritualidad nueva y me admiró la aparente naturalidad, en no vestir hábito, etc. Me atrajeron una serie de cosas que luego, posteriormente, no fueron lo que yo creí en principio, porque en realidad ni éramos &#8220;cristianos corrientes&#8221; ni existía la llamada &#8220;secularidad&#8221;. El ambiente era opresivo y las normas y costumbres había que cumplirlas a rajatabla.</p>
<p align="justify">Mi carta de dimisión fue brevísima porque yo sólo quería manifestar que en estos 20 años mi espíritu había evolucionado completamente, que al principio me pareció que la Obra me iba a llevar a Dios y me estaba dando cuenta de que no era así. Y por eso me fui.</p>
<p align="justify">Una cosa que me escandalizaba mucho era el proselitismo feroz que se hace con la gente joven, donde se destrozan muchas vidas, forzándoles a optar por un camino que como seres adultos nunca hubieran elegido.</p>
<p align="justify">Se buscaban las personas más influyentes. Me contaron una vez que el P. Escrivá se enteró de que iba por una de las casas de la Obra una sobrina de la Reina Fabiola y dijo: &#8220;Usad todos los medios para que esa chica pida la admisión&#8221;. O sea, que el que una persona tuviera vocación dependía de su posición social. Una vez más se carecía de espíritu evangélico. Los medios que se utilizaba para captar a la gente eran: cursos de retiro, círculos semanales, convivencias internas, la novena de la Inmaculada y, sobre todo, la relación personal. Curiosamente a mí me hicieron una corrección diciéndome: &#8220;tú haces apostolado pero no llegas al proselitismo&#8221;. Cada una de las numerarias teníamos asignado un grupo de chicas que teníamos que tratar; teníamos que rendir cuenta después en unas reuniones con un sacerdote que dirigía este trabajo. Cada una íbamos con nuestra lista de personas diciendo; &#8220;yo a esta la he llamado y he salido tres veces con ella&#8221;. A veces nos regañaban porque no había sido suficiente. Hubo un sacerdote que intentó lo de chicas de primera y segunda división. Las de primera eran las que estaban más cercanas y ya se les había hablado de la Obra y tenían vocación. La vocación, decíamos, no es sentir ningún síntoma, basta sólo servir para desempeñar esta misión, después es producto de la Gracia de Dios y de tu generosidad. Entonces les mostrábamos lo felices que éramos y la capacidad que tenía la Obra de transformar el mundo.</p>
<p align="justify">El ser cristianos corrientes con un trabajo profesional que les gustara hacer, que luego, normalmente, se convertía en sacar bolsas de ropa sucia y trabajos del hogar en Residencias masculinas, vamos, vulgares criadas de adictos a la Obra.</p>
<p align="justify">La que se decidía, escribía una carta al P. Escrivá pidiendo la admisión, y una vez escrita la carta, se incorporaba a la vida de la Obra en un curso de formación. La formación que se recibía era raquítica y pobre. Un sacerdote daba clases con un Catecismo extractado de las Constituciones de la Obra, sin ninguna entidad. Siempre lo estaban corrigiendo porque cambiaban las Constituciones al no tener una idea clara de la Entidad Jurídica del Opus Dei, que cambió muchas veces en cosas fundamentales, por ejemplo, una vez interesaban los votos y otras veces no. Estos ejemplares con los que estudiábamos eran misteriosos, los guardaba la Directora todas las noches después de verificar que se guardaba el mismo número de ellos que había dado por la mañana. Siempre observé que había un gran miedo a que cualquier documento de la Obra cayera en manos de personas ajenas.</p>
<p align="justify">A instancias del P. Escrivá nos obligaban a ser muy minuciosas en este trabajo fundamentalmente doméstico. Me acuerdo que una vez avisaron que el Padre venía de Roma para algo muy importante, ¡qué nervios! Nos reunieron a todas las directoras de España en La Pililla y entró el P. Escrivá y cual no sería mi asombro cuando lo que venía a decirnos era que en las casas de la sección masculina no se comía bien, que había que poner más riqueza en las comidas, que había gente mayor en la Obra que no podían comer como muchachos; por tanto, la carne había que servirla con guarniciones diferentes. Ahí acabó todo lo que nos tenía que decir, ni siquiera una oración en común. Salió por la puerta y cada directora en avión a su casa a cumplir órdenes.</p>
<p align="justify">Todos los pertenecientes a la Obra sabíamos que ésta era una finalidad en sí misma. Nunca oí hablar en términos universales de la Iglesia ni de servicio a los pobres ni de los problemas de la humanidad. La Obra al ser perfecta no tenía necesidad de mejorar en nada ni se tenía que reformar jamás. Aquí estaba todo atado y bien atado.</p>
<p align="justify">El trabajo en las residencias de estudiantes o en las de la sección masculina era agotador. Había que hacer un homenaje a las numerarias y sirvientas de la Obra que se han dedicado a esos menesteres, porque eso es una pura aniquilación con un desprecio total por parte de los numerarios que nunca valoraron ese trabajo. Nos comunicábamos por un telefonillo con los directores de las casas a los cuales no se podía contradecir. A mí me solían decir: &#8220;la comida mal, el aperitivo mal, la ropa mal, en fin, todo mal&#8221;. Supongo que los tiempos habrán cambiado algo y no tratarán así a las numerarias, aunque yo pienso que siguen viviendo como duques.</p>
<p align="justify">Por parte de las superioras había un fanatismo hacia la figura del fundador que rayaba en la idolatría y el ridículo. Estando yo una vez en Roma comentaron delante de mí en el planchero que se guardaban los algodones que se usaban para ponerle las inyecciones por si algún día podían ser reliquia. Ya se estaba viviendo su beatificación.</p>
<p align="justify">El periodista Emilio Romero comentó un día que el P. Escrivá le parecía un cura de pueblo. Pues bien, presenciando un programa de TV en que salió Romero y a mi me gustó y así lo comenté, la directora se puso a llorar diciéndome cómo era posible que me gustara un señor que había hablado mal del Padre.</p>
<p align="justify">Yo creo que la pobreza que se vivía en la Obra era mentirosa y engañosa. Un aristócrata español me decía con mucha gracia: &#8220;Me gusta mucho el Opus Dei, porque se bebe el whisky con espíritu de agua&#8221;. Y creo que estaba muy bien explicado porque esa pobreza de espíritu adaptado a la categoría humana de la Obra ni era pobreza ni era nada. No dudo de que habría personas que querrán vivir la virtud de la pobreza pero hay otras, que visten de modisto, llevan unos trajes carísimos porque así representan mejor al Opus, que no han dado golpe en su vida, que abusan del trabajo de demás, y desde luego no han sentido nunca la carencia de muchas cosas que tienen los verdaderos pobres.</p>
<p align="justify">Cuando el Padre Escrivá venía a España el derroche era increíble porque cuando se trataba de él no se miraba el dinero para nada &#8220;porque Padre sólo hay uno&#8221; se decía. Conozco a una personas que estuvo a punto de marcharse de la Obra, porque en uno de esos viajes la habían tenido durante tres días buscando una merluza de pincho para su comida. Una vez el P. Escrivá dijo &#8220;si fuerais listas y pillas me darías vino de marca en una jarra de agua, para que yo no lo note&#8221;. Para mandarle a Roma he comprado las cosas más caras de Madrid, frutas fuera de época, almendras dulces que sólo había en un sitio determinado (por cierto, un día fui a comprar unos caramelos y me dijo &#8220;yo a Vd. le conozco, me compraba grandes cantidades de aquello tan carísimo&#8221;). Todo esto se enviaba a Roma para que el P. Escrivá lo diera en las tertulias.</p>
<p align="justify">Otra vez hicieron su primera comunión los sobrinos del P. Escrivá en Molino Viejo. Aquello se convirtió en una floristería, tales eran los centros de flores que allí había, y que además no se traían de Segovia que estaba al lado, sino de Burguiñon que era la tienda más cara de Madrid. Y en la despensa se hicieron toda clase de pequeños dulces para que los sobrinos pudieran tomar todo aquello que les apeteciera.</p>
<p align="justify">A mi me salvó el poder hablar con otras personas (lo que estaba terminantemente prohibido) y el contrastar pareceres. Yo veía que esa pobreza no era cristiana y me angustiaba mucho, yo soy de clase media y desde luego yo nunca había vivido a ese nivel.</p>
<p align="justify">Yo no he convivido con el P. Escrivá, le vi bastantes veces y he oído las cosas que decía, pero he visto el reflejo de su forma de ser en la Obra. Me llamó siempre la atención su falta de humildad, me parecía una persona dura, fría, distante y con una exigencia dictatorial. Un cristiano muy jansenista, como antes de Trento, sin ninguna ternura. Y como mujer me repelía.</p>
<p align="justify">Tengo la certeza de que no era un santo, si por santidad se entiende con una identificación con el Evangelio de Jesús. No lo es, no lo es, aunque se le beatifique. Ni lo que ha dicho, ni lo que ha hecho, ni lo que ha hecho vivir son motivos de ejemplo a otros cristianos y siento muchísimo que la Iglesia lo beatifique porque está perdiendo mucha credibilidad. Siempre pensé que si a este hombre lo beatificaban yo me iría de la Iglesia, pero no me voy a ir por nada porque creo que la Iglesia es de los pobres y de los que sufren y de los que conservan la fe en Cristo. Pero la Iglesia va a perder mucha credibilidad y puede ser un escándalo -ya lo es- y esto recordando las palabras del Evangelio que dicen &#8220;si escandalizáis a uno de estos pequeños&#8230;&#8221;</p>
<p align="justify">Las personas que se van del Opus normalmente no hablan porque se les tiene mucho miedo. Porque aparte de que te dejan en la calle te pueden calumniar y quitar la honra y la fama. Porque así lo han hecho varias veces.</p>
<p align="justify"><b>Blanca Ortiz de las Heras</b></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[¿Cómo capta el Opus Dei a los menores de edad?, ¿Cómo les endosa una "vocación divina" con 14 años?]]></title>
<link>http://opusvalladolid.wordpress.com/2007/12/30/%c2%bfcomo-capta-el-opus-dei-a-los-menores-de-edad-%c2%bfcomo-les-endosa-una-vocacion-divina-con-14-anos/</link>
<pubDate>Sun, 30 Dec 2007 15:46:25 +0000</pubDate>
<dc:creator>opusvalladolid</dc:creator>
<guid>http://opusvalladolid.wordpress.com/2007/12/30/%c2%bfcomo-capta-el-opus-dei-a-los-menores-de-edad-%c2%bfcomo-les-endosa-una-vocacion-divina-con-14-anos/</guid>
<description><![CDATA[Documento interno del Opus Dei: &nbsp; 27 PASOS PARA QUE PA [PIDA LA ADMISIÓN EN EL OPUS DEI] UNA AL]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p align="center"><img border="0" width="200" src="http://www.opuslibros.org/spaw/images/Heraldo_endiosamiento.jpg" alt="Captacion menores de edad opus dei" height="154" style="width:330px;height:254px;" /></p>
<p><a href="http://opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&#38;file=article&#38;sid=8257">Documento interno del Opus Dei</a>:</p>
<p align="center">&#160;</p>
<p align="center"><strong>27 PASOS PARA QUE PA <em>[PIDA LA ADMISIÓN EN EL OPUS DEI]</em> UNA AL MES</strong></p>
<p align="center"><strong>(Delegaciones de Madrid)</strong></p>
<p align="center"><strong>-Una chica que no conozca nada, en 6 meses pa</strong></p>
<p align="center">&#160;</p>
<p>1.    Conocerla.</p>
<p>2.    Quedar para salir a hablar de pájaros y flores.</p>
<p>3.    Fomentar la amistad: deporte, excursiones, aprovechar planes divertidos que se monten desde el ctr <em>[centro]</em>.</p>
<p><strong>4.</strong><strong>    Pisar el ctr.</strong></p>
<p>5.    Empezar a estudiar en el ctr.</p>
<p>6.    Visita a los pobres.</p>
<p>7.    Encargo material o ayuda en el centro: hacer el turno, poner ornamentos, etc.</p>
<p><strong>8.</strong><strong>   Meditación.</strong></p>
<p>9.   Traer alguna amiga por el ctr.</p>
<p>10.  Charla de formación, si es posible con amigas.</p>
<p>11.  Oración: enseñarle y quedar todos los días para hacerla, proporcionarle tema y siempre recoger lo que haya sacado.</p>
<p><strong>12.</strong><strong>  Dirección espiritual.</strong></p>
<p>13.  <strong>Hablar todas las semanas</strong>: fijar día y hora.</p>
<p>14.  Círculo.</p>
<p>15.  Plan de vida I (10′ de oración, ángelus, visita, 3 días Misa).</p>
<p><strong>16.</strong><strong>  Curso de retiro.</strong></p>
<p>17.  Plan de vida II (15′ de oración, ángelus, visita, Rosario, 3 días Misa).</p>
<p>18.  Convivencia de fin de semana.</p>
<p>19.  Libro sobre la Obra.</p>
<p>20.  Plan de vida III (20′ de oración, ángelus, Misa todos los días, visita y rosario).</p>
<p>21.  Película de nuestro Padre: devoción a nuestro Padre.</p>
<p>22.  Convencer al cl <em>[Consejo local].</em></p>
<p>23.  <strong>Hablarle para pa </strong><em>[pedir admisión]</em> y visita a los pobres de la Virgen, si no ha hecho.</p>
<p>24.  Conversación con la d <em>[directora].</em></p>
<p>25.  Preparar conversaciones breves con el sacd <em>[sacerdote]</em>: que pase y le cuente lo que va viendo en la oración y sus propósitos.</p>
<p>26.  Romería para pedir luces.</p>
<p><strong>27.</strong><strong>  Carta.</strong></p>
<p align="center"><strong>***</strong></p>
<p><strong>Ver también:</strong></p>
<p><strong><a href="http://opusvalladolid.wordpress.com/2007/06/24/la-tecnica-sectaria-del-proselitismo-del-opus-dei/">La técnica sectaria del proselitismo en el Opus Dei</a></strong></p>
<p><strong><a href="http://opusvalladolid.wordpress.com/2007/06/12/la-trampa-de-la-vocacion-al-opus-dei/">La trampa de la vocación al Opus Dei</a></strong></p>
<p><strong><a href="http://opusvalladolid.wordpress.com/2007/06/20/la-situacion-actual-del-opus-dei-en-espana-tras-la-campana-de-los-500/">La situación actual del Opus Dei en España</a></strong></p>
<p><strong><a href="http://opusvalladolid.wordpress.com/2007/06/21/la-decadencia-del-opus-dei/">La decadencia del Opus Dei</a></strong></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Informe (I) de conciencia del Opus Dei sobre un numerario]]></title>
<link>http://opusvalladolid.wordpress.com/2007/12/19/informe-i-de-conciencia-del-opus-dei-sobre-un-numerario/</link>
<pubDate>Wed, 19 Dec 2007 11:54:13 +0000</pubDate>
<dc:creator>opusvalladolid</dc:creator>
<guid>http://opusvalladolid.wordpress.com/2007/12/19/informe-i-de-conciencia-del-opus-dei-sobre-un-numerario/</guid>
<description><![CDATA[Publicado originalmente en OpusLibros.org  Ref. 733/04                                              ]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p align="left"><strong><em>Publicado originalmente en </em></strong><a href="http://opuslibros.org/nuevaweb"><strong><em>OpusLibros.org</em></strong></a> </p>
<p align="center">Ref. 733/04                                                                                         [...] 18/04</p>
<ol>
<li>
<div align="justify">El cumplimiento de <strong><a href="http://www.opuslibros.org/escritos/hoja_normas.htm"><strong>las normas del plan de vida</strong></a></strong>, no siempre es completo y con detenimiento. Es frecuente que deje algunas para última hora e incluso que no las haga.</div>
</li>
<li>
<div align="justify">La temática en las charlas, la mayoría de las veces, versa sobre su perseverancia; pareciera que desea encontrar una excusa que lo tranquilice, para abandonar la vocación. Del ca de este año, regresó con la idea de darse como plazo el presente año, para determinar si continúa o no en la Obra. En cada ocasión se le ha animado a que sea valiente, pida luces y fortaleza para que vea que el planteamiento que debe hacerse, es distinto ahora, de cuando escribió la carta. También se le ha dicho que no parece lo más acertado poner plazos, que todo en esta vida cuesta esfuerzo, que no idealice el matrimonio; que los casados también tienen problemas, como él lo tiene comprobado por la labor que atiende en [...].</div>
</li>
<li>
<div align="justify">En inconstante, muy inestable, casi un poco infantil. Poco mortificado en los gustos, un poco inmaduro. Desde luego no es muy obediente. Se le han dicho estas cosas, puntualizando.</div>
</li>
<li>
<div align="justify">Continúa con los problemas contra la Santa Pureza. No rara vez se va al cine, lógicamente sin decirlo antes. Tampoco ha superado dejar de consultar cosas inconvenientes en Internet. Está poco en la vida de familia; esto ha sido desde que llegó a este ctr. El auto que se le facilitó para la labor de [...], tenía como finalidad, también, que viniera a comer a la casa, prácticamente todos los días, y tampoco ha sido así.</div>
</li>
<li>
<div align="justify">Por lo que cuenta de su trabajo, no parece que lo haga bien, ni que vaya haciéndose un prestigio ante su jefe inmediato.</div>
</li>
<li>
<div align="justify">Aquí le pedimos diera los jueves, una clase del <strong><a href="http://www.opuslibros.org/libros/B10/apartadoIV/indice.htm"><strong>Apartado IV</strong></a></strong> del <strong><a href="http://www.opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&#38;file=article&#38;sid=9006"><strong>B10</strong></a></strong>. Sí lo ha hecho aunque, sin excederse, ni buscando utilizarlo como ampliación de base apostólica para el ctr y para él.</div>
</li>
<li>
<div align="justify">El día de ayer, por teléfono, informó al d de la conversación que tuvo con un d de la Delegación para pedir la dispensa de vida de familia. Aquí no lo había dicho.</div>
</li>
<li>
<div align="justify">Vemos que será difícil sacarlo adelante, por su falta de voluntad. </div>
</li>
</ol>
<p align="center">2-V-04</p>
<p align="center"><img border="0" width="1" src="http://www.opuslibros.org/spaw/images/informe28_XI_1.jpg" height="1" /><img border="0" width="500" src="http://www.opuslibros.org/spaw/images/informe28_XI_1.jpg" height="622" /></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[El oscurecimiento de la conciencia en el Opus Dei]]></title>
<link>http://opusvalladolid.wordpress.com/2007/12/16/el-oscurecimiento-de-la-conciencia-en-el-opus-dei/</link>
<pubDate>Sun, 16 Dec 2007 10:17:29 +0000</pubDate>
<dc:creator>opusvalladolid</dc:creator>
<guid>http://opusvalladolid.wordpress.com/2007/12/16/el-oscurecimiento-de-la-conciencia-en-el-opus-dei/</guid>
<description><![CDATA[Publicado originalmente en OpusLibros.org Chispita Una de las actitudes que he podido comprobar que ]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p><strong><em>Publicado originalmente en <a href="http://opuslibros.org/nuevaweb">OpusLibros.org</a></em></strong></p>
<p align="right"><strong>Chispita</strong></p>
<p align="justify">Una de las actitudes que he podido comprobar que se dan más frecuentemente en la relación entre miembros y ex miembros pasa por la negativa a saber la verdad. Hace unos días una antigua clienta (supernumeraria) me llamó y tras charlar unos minutos le comenté las dificultades que el <em>Opus</em> Dei está encontrando en el Vaticano. Y me dijo: &#8220;bueno, no me digas nada que pueda crearme problemas&#8221;. Y cuando le dije a otra persona parte de mi historia se enfadó muchísimo y me dijo que estaba mintiendo, que no se creía lo que le estaba contando. Normalmente se te dice, &#8220;bueno, no era lo tuyo. Por favor, <em>déjanos</em> a nosotros en paz&#8221;.</p>
<p align="justify">Otra cuestión que siempre me ha impresionado es el endurecimiento de los directores del Opus Dei. Son capaces de verte llorar y no conmoverse. O la dureza e insensibilidad de quienes presionan a sus hermanos a través del mobbing secundando las órdenes de los directores llamados mayores o de quienes realizan-sin perturbarse- informes de conciencia&#8230;</p>
<p align="justify">Todo ello remite a un problema de conciencia. Ya se ha tratado de éste en esta web pero ahora querría hacerlo desde la perspectiva enriquecedora de los escritos de Joseph Ratzinguer. Y me propongo hacerlo siguiendo las pautas del escrito &#8220;Conciencia y verdad&#8221; publicado en el libro <em>Ser Cristiano en la sociedad neopagana (Encuentro Ediciones, Madrid,1995).</em></p>
<p align="justify">Ratzinguer comienza su escrito señalando que actualmente el gran debate moral se centra en torno a los conceptos de libertad y de norma, de autoridad y de libertad, de autonomía y de heteronomía. Habría una moral de la autoridad, de tipo preconciliar, y una moral de la conciencia que garantizaría la libertad frene a las manipulaciones de la autoridad. La idea imperante es que el Magisterio puede tratar de la moral pero solo para proponer elementos para que la conciencia se forme un juicio autónomo.</p>
<p align="justify">Ratzinguer precisa que siempre se ha de seguir el juicio de la conciencia y que nunca se debe ir contra él. Otra cosa es si el juicio de conciencia es infalible. Si la conciencia fuera infalible, entonces cada uno tendría su propia verdad, no existiría ninguna verdad objetiva. Por otra parte, esa absolutización de la conciencia, aislaría al individuo dentro de sí, separándole del mundo. Con lo que, en último extremo, las palabras libertad y humanidad perderían su sentido.</p>
<p align="justify"><!--more--></p>
<p align="justify">Muchas personas del Opus Dei viven sin quererlo ni saberlo en esta concepción de la Conciencia. La concepción que emanaba de los labios sencillos pero engañados de aquella mujer. &#8220;No me digas más cosas que entonces puedo tener dificultades. Ahora estoy muy bien, no me inquietes. Se que pasa algo, veo que hay cosas que no me gustan, pero prefiero no darme un disgusto&#8221;. O como me dijo otra señora supernumeraria que me encontré: &#8220;cuando voy al centro me tapo las narices&#8221;. En último término, late la concepción de que la verdad de la fe &#8220;es un peso difícil de sobrellevar y que solo pueden sobrellevarlo naturalezas particularmente fuertes(&#8230;) Así pues, tendría que ser feliz precisamente aquel a quien no se le carga con el peso de tener que creer y de tener que someterse al yugo moral que conlleva la fe de la Iglesia católica&#8221; (ob. Cit., p. 31). De modo que lo mejor es estar a oscuras, no conocer, no saber, vivir en la aúrea mediocritas del que no sabe Eso sería mejor que la verdad. Hay un pánico de la verdad. Mejor es estar en las tinieblas que en la luz.</p>
<p align="justify">Pero sin embargo, esta actitud que muchos fieles de la Obra manifiestan tener, claramente inmersa en la defensa de la conciencia errónea, es la de muchas personas, que ya están ahítas de formación, o que no les interesa formarse. Sería la actitud de aquellos ex miembros del Opus Dei que dicen que no están dispuestos a ninguna experiencia formativa más, que ya están formados, que ya saben mucho o lo suficiente. Y de otras muchas personas que viven en el relativismo, en el mundo de sus propias opiniones y creencias, sin importarles la veracidad o no de las mismas, en definitiva, inmersos en &#8220;el cascarón de la subjetividad&#8221; (op. Cit. p.33). Lo importante es seguir la propia conciencia. Pero de acuerdo con eso, las SS nazis no hubieran sido culpables de nada, ya que para ellos, lo que hacían era necesario, justo y bueno para la Humanidad. Es la misma actitud del Silas, director, o funcionario de Delegación que hace lo que le dicen porque lo estima bueno sin preguntarse por la verdad o maldad, lo moral o lo inmoral de lo que se le propone. Son personas que han acallado su conciencia, que la han sustituido por la de los directores o la de los jefes. Que a eso conduce en pocas palabras ese &#8220;exinanivit&#8221; esa entrega del yo, un vaciamiento en la inteligencia y la conciencia de los directores, que se estima como el modelo de excelente numerario, de modo que quien manifiesta tener conciencia, disiente y al disentir ya no está suficientemente entregado, porque &#8220;piensa&#8221;.</p>
<p align="justify">He aquí lo que dice Ratzinguer al respecto: &#8221; Quien no es capaz de reconocer que matar es pecado, ha caído mas bajo que quien todavía puede reconocer la maldad de ese comportamiento, ya que se ha alejado mucho más de la verdad y de la conversión&#8221; (op cit., p. 35). Y a continuación pone el ejemplo del fariseo, cuyo problema es que desconoce que también él tiene culpa. &#8220;Está completamente en paz con su conciencia.Pero este silencio de su conciencia le hace completamente impenetrable para Dios y los hombres. En cambio, el grito de la conciencia, que no da tregua al publicano , hace que sea capaz de verdad y de amor&#8221;. (op cit. ibídem).</p>
<p align="justify">Los fieles del Opus Dei viven bajo un sistema totalitario, muy similar al nazi o al marxista, en el que hay un oscurecimiento de la verdad&#8230; porque es un sistema basado en la ambigüedad, en la contradicción, en la mentira. Después de muchos años es imposible percibir, pensar de modo crítico, y con ello se realiza una deshumanización: se pierde la misericordia, la compasión, y los propios sentimientos. &#8220;El error, la conciencia errónea, solo a primera vista es cómoda. Si no se reacciona, el enmudecimiento de la conciencia lleva a la deshumanización del mundo y a un peligro mortal&#8221; (op. Cit.,p. 36).</p>
<p align="justify">En los fieles del Opus Dei, en relación con determinadas prácticas vinculadas a las tareas de gobierno y a la dirección de almas, hay un proceso de desaparición de la conciencia y de sustitución de la misma por directrices y planteamientos sencillos y superficiales cuyo seguimiento da una cierta paz pero que esclaviza y oprime. Es una vida sin preguntas, reduciéndolo todo a certidumbres subjetivas que llevan a suplantar la verdad. No es la verdad, sino la verdad de este u otro director la que me conduce. Pero quien no se hace preguntas, quien no indaga, quien no reflexiona, renuncia a la verdad y ahí está la ofensa de Dios: en querer ignorar Su Ley, y hacernos nosotros mismos nuestra Ley. Y eso ocurre- parece mentira- en personas de estudios y de gran categoría humana.</p>
<p align="justify">¿Cuál es la razón de todo? A nivel general, el progreso. A nivel de la Obra, la eficacia. De modo que en la Obra se prefiere la eficacia a la verdad. Aunque lo que da la eficacia no sea verdad, sino labor diaboli. El progreso no es la verdad. La eficacia apostólica no es la verdad: la Ley de Dios, ésa es la verdad, y su seguimiento trae la eficacia y el progreso. Y señala Ratzinguer: &#8220;Cuando los contenidos ya no cuentan, cuando lo que cuenta es una mera praxología, la técnica se convierten en el criterio supremo&#8221;. Y se cae en el pecado de Adán y Eva: se quiere ser como Dios, conocedores del Bien y del Mal. No importa lo que Dios quiera o lo que la Iglesia ordene: lo importante es que para mí esto e s bueno, esto me parece bien, y entonces lo hago, con independencia de que Dios no lo quiera o la Iglesia lo prohíba. ¿Yo puedo hacerlo? Pues lo hago. Creo una estructura jurídica autónoma dentro de la que ordeno, mando y dispongo lo que me da la gana y hago las cosas (&#8220;Las cosas en Casa se hacen así&#8221;) como me da la gana, porque para mí esto es bueno y consigue eficacia. Las autoridades de la Obra han sustituido el Deber, por el Poder.  Como lo puedo, lo hago, independientemente de que deba o no deba hacerlo. Pero por favor, que no hablen de humildad, de sujeción y de amor al Romano Pontífice y a los Ordinarios del Lugar. Pero ellas se corrompen, y con ellas, toda la Fundación porque corrompen a las personas, y esa corrupción dura hasta que Dios mismo interviene, y provoca un proceso de destrucción del mundo creado artificialmente a la persona. Por eso OpusLibros es tan importante, porque permite pensar y contrastar. Y por eso a la Obra no le gusta nada OpusLibros, porque no se quiere ni que se piense ni que se contraste.</p>
<p align="justify">La conclusión de Ratzinguer al final de su estudio es la siguiente: nadie puede obrar contra sus convicciones, pero ello no implica canonizar la subjetividad. No es culpa seguir las propias convicciones, la culpa está en formarse convicciones sin contrastarlas con la Ley de Dios y el Magisterio infalible de los Papas, de modo que se pisotea esas doctrinas y las llamadas de la verdad y sus sugerencias interiores. Y entonces viene la corrupción, el cinismo y la opresión. Solo el Espíritu Santo nos puede librar de tanto mal. Demos gracias a Quien nos ha sacado de Egipto y pidamos fervorosamente por los que aún son esclavos.</p>
<p align="justify"><strong>CHISPITA</strong></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Los informes secretos del Opus Dei en sus textos oficiales]]></title>
<link>http://opusvalladolid.wordpress.com/2007/12/13/los-informes-secretos-del-opus-dei-en-sus-textos-oficiales/</link>
<pubDate>Thu, 13 Dec 2007 08:16:19 +0000</pubDate>
<dc:creator>opusvalladolid</dc:creator>
<guid>http://opusvalladolid.wordpress.com/2007/12/13/los-informes-secretos-del-opus-dei-en-sus-textos-oficiales/</guid>
<description><![CDATA[Publicado originalmente en OpusLibros.org Isabel Nath  Hola a todos, La verdad es que está muy inter]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p align="justify"><strong><em>Publicado originalmente en <a href="http://opuslibros.org/nuevaweb">OpusLibros.org</a></em></strong></p>
<p align="right"><strong>Isabel Nath</strong> </p>
<p align="justify">Hola a todos,</p>
<p align="justify">La verdad es que está muy interesante la web últimamente. El tema este de los informes escritos secretos <em>[<strong><a href="http://www.opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&#38;file=article&#38;sid=11222"><strong>informe I</strong></a></strong>, <strong><a href="http://www.opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&#38;file=article&#38;sid=11254"><strong>informe II</strong></a></strong>, <strong><a href="http://www.opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&#38;file=article&#38;sid=11283"><strong>informe III</strong></a>, <a href="http://www.opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&#38;file=article&#38;sid=11304">informe IV</a></strong>]</em> en el Opus Dei está dando para mucho. El lunes pasado nos escribe <strong><a href="http://www.opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&#38;file=article&#38;sid=11276">Otaluto</a></strong> acerca de estos informes y acerca de la bondad o perversidad de los mismos. En la primera parte del escrito da la sensación como que se justifica por el hecho de haberlos tenido que escribir él, pero en la segunda parte parece que los condena, no sé si lo he entendido bien. Yo pienso querido amigo Otaluto, que la perversidad de dichos informes es incuestionable, y el hecho de que tú y muchos otros de los aquí presentes los hayáis redactado y hoy estéis aquí de este lado (cuántos habéis escrito lo mismo da), no los hace más <em>light</em> ni más justificables, lamento decirlo. No seré yo la que empiece ahora a hacer juicios acerca de si tenéis culpa o no y etc, etc, (como ya se ha debatido en esta web en otros momentos), para empezar porque no me corresponde a mí el juzgar a nadie, y para seguir porque pienso que el pasado, pasado está, y todos hemos hecho cosas siendo o no siendo del Opus Dei que hoy, con más información, haríamos de otra forma. Así que si alguna de las presentes ha escrito perversos informes secretos acerca de mi persona, que no se preocupe que no le guardo el más mínimo rencor por ello. Pero los informes que escribió, aunque lo hiciese con la mejor intención (solo faltaría&#8230;!), son perversos.</p>
<p align="justify">El escrito de Otaluto me ha servido, para releer lo que escribió <strong><a href="http://www.opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&#38;file=article&#38;sid=7853">Oráculo</a></strong> al respecto hace más de un año. Y además de comprobar que con lo que Oráculo dice sí me identifico, he leído el texto oficial que aparece como anexo de su escrito. De este texto de la <strong><em><a href="http://www.opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&#38;file=article&#38;sid=8842">Instrucción para los Directores</a> </em></strong>(1936) escrita por el Fundador del Opus Dei, me permito destacar lo siguiente:&#8230;</p>
<blockquote>
<p align="justify"><strong> </strong><strong>70</strong><strong>          </strong><strong>[303]</strong> Conviene que todo lo que pase esté reflejado brevemente en el papel (&#8230;).<br />
(&#8230;) Así los Directores no se olvidarán de dar a conocer lo que deba ser conocido por la Comisión (&#8230;)</p></blockquote>
<p align="justify">Y me pregunto: por qué todo lo que pase debe estar reflejado en el papel????. Qué sensación de asfixia, no?. Luego lo detalla más adelante en otros puntos de la misma <strong><a href="http://www.opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&#38;file=article&#38;sid=8842">Instrucción</a></strong>, pero de entrada eso de ‘todo&#8217; suena a excesivo. Sobre todo por lo que viene a continuación, a saber, que la idea es que los directores de la Comisión sepan todo lo que deben saber. A mi modesto modo de ver, si hay algo que la Comisión deba saber, ese algo será muy puntual y especial, el resto no tiene por qué saberlo. Entonces para qué hay que apuntarlo todo?. Entiendo que si hay un Consejo Local, en él debe haber personas suficientemente preparadas para ‘ver&#8217; esa voluntad divina para cada uno de sus hermanos compañeros de piso, y tomar al respecto las medidas que les parezcan más oportunas. Como así hacen. Si no quién fue el que vio mi vocación de numeraria cuando tenía 15 años?, la directora del centro?, el sacerdote del centro?, o la directora de la Asesoría?. Esto parece una trivialidad, pero es importante, porque en algún momento habrá que depurar responsabilidades, que cuando les interesa cada miembro del Opus Dei es responsable de sus actos, y cuando no todo debe ser escrito y transmitido a los de arriba. Para qué?. Debe ser porque tienen que tomar decisiones al respecto si no, la justificación del santo cotilleo no se aguanta. Y si toman decisiones, serán responsables de ellas, no?.</p>
<blockquote>
<p align="justify"><strong>71</strong><strong> </strong>En todo caso, jamás hay en estas fichas nada que pueda suponer difamación, puesto que no es ése el espíritu de la Obra, que es espíritu y modo de familia cristiana, en la que habrá siempre mutua confianza.</p>
</blockquote>
<p align="justify">No sé si me da la risa o qué me da&#8230;: ¿desde cuando una familia cristiana tiene un modo y un espíritu que le hacen elaborar informes secretos de todos y cada uno de sus miembros, en los que se apunta, como dice literalmente el punto anterior, ‘todo&#8217;?. Es que me lo estoy imaginando: Carmen hace el informe de Alvaro, Alvaro hace el de Javi, Javi el de Mamá, Mamá el de Josemaría, y Josemaría el de Carmen. Se sientan todos después de la cena cada día, y hala, dale que te pego a recordar ‘todo&#8217; lo que ha acontecido en el día, para luego mandárselo por escrito a&#8230;. A quién?, a Papá&#8230;????. Vamos, es que si no fuese por lo fuerte que es resulta hasta cómico.</p>
<blockquote>
<p align="justify">Este fichero personal del que vengo hablando, se asemeja más bien al que tiene un buen médico <strong>[305]</strong> en beneficio de sus clientes. Y, en este caso, los clientes vuestros son muchas veces vuestros hermanos; y muchísimas más, aunque no sean vuestros hermanos, son almas que amáis <em>in visceribus Iesu Christi</em> (<em>Philip.</em> I, 8).97</p>
</blockquote>
<p align="justify">Me llama la atención en primer lugar que se llame ‘clientes&#8217; a los ‘pacientes&#8217;. Quizás no es casual, no sé&#8230; Todavía me duelen más los ojos cuando leo que para los directores del Opus Dei sus hermanos son también ‘clientes&#8217;. Óle!. Por no mencionar más que de pasada que el historial médico que se hace de cada paciente queda bajo estricto secreto profesional, y este secreto parece bastante incompatible con el constante flujo ascendente de información acerca de ‘todo&#8217; que hay en el Opus Dei. Que yo sepa las historias médicas no se mandan ni a la delegación provincial del Insalud ni al ministro de sanidad.</p>
<blockquote>
<p align="justify">Las fichas personales de la gente joven salen solas, si se anota, cada vez que surja, algo que merezca la pena hacerlo consignar -hay que poner la fecha siempre-, y después de alguna charla con el interesado.98</p>
</blockquote>
<p align="justify">Sí claro, las de la gente joven salen solas, las de los mayores son más difíciles, porque puede darte la sensación de que estás haciendo un copy/paste de depresiones, medicaciones, dudas, y etc, que además no quedan bien así por escrito. Podría ocurrir que al que redacta tanto informe un día le dé por pensar e intente buscar la relación entre la santificación del trabajo en medio del mundo y los diazepanes, y concluya que no la hay, que es lo peor y lo más normal de concluir. Y por cierto, porqué y para qué hay que poner hasta las fechas de ‘todo&#8217; lo que ocurre???.</p>
<blockquote>
<p align="justify"><strong>[306]</strong> Conviene repasar, con una determinada frecuencia, esas fichas personales, para reparar cualquier omisión; y además, porque no debéis olvidar que está bien lejos de nuestra manera de obrar, poner a nadie una etiqueta para toda la vida. Anotad también en esas fichas las circunstancias familiares, profesionales, talento, aptitudes, aficiones, etc. Así podréis informar, cuando sea oportuno, a la Comisión Regional.99</p>
</blockquote>
<p align="justify">Hay que repasar con frecuencia los ficheros para evitar cualquier omisión. Ahora empiezo a entender en qué consiste el trabajo de los Directores del Opus Dei y por qué están siempre tan ocupados: entre las normas del plan de vida, recibir confidencias de sus hermanos/clientes, hacer el resumen diario por escrito de dichas confidencias recibidas, y repasar los resúmenes hechos las veces anteriores para ver si han omitido algo, no sé ni cómo les queda tiempo para hacer apostolado de amistad y confidencia, con la cantidad de tiempo que lleva el hacer crecer una amistad&#8230; A lo mejor es por eso que no hacen&#8230; O que el que hacen no es de amistad&#8230; Por cierto, este trabajo también se santifica????. Y más por cierto, se me viene a la cabeza una cosa que a algunos no os va a gustar, pero pensad: cómo va a dar el Opus Dei de alta en la Seguridad Social a los directores????. Si es que no pueden&#8230; De qué los dan de alta?, de ‘cotillas&#8217;?, de ‘correveidiles&#8217;?, de ‘traidores de confidencias ajenas&#8217;?, o en el mejor y más amable de los casos, de ‘directores espirituales&#8217; de sus hermanos/clientes????. Lo de las nax es de juzgado de guardia, y a los sacerdotes la Iglesia los da de alta así que se debe contemplar la figura del sacerdote en el régimen general de la Seguridad Social, pero los directores del Opus Dei puros y duros, qué hacen realmente????. Bien, no nos desviemos del tema&#8230;</p>
<p align="justify">Está bien eso de que no ponen etiquetas a las personas para toda la vida&#8230; Eso reconoce tácitamente que se ponen etiquetas a las personas (otro óle!), pero que no son para toda la vida. O sea, que no contentos con utilizar las cosas que cuentas en confidencia, las escriben, y encima te juzgan por ellas y te ponen una etiqueta, que no es para siempre no, es actualizable!. Es decir, que hoy eres una ‘soberbia&#8217;, y mañana eres una ‘soberbia y avariciosa&#8217; además&#8230; Pues me tranquiliza, mire usted, me tranquiliza muchísimo&#8230;</p>
<p align="justify">Y al final volvemos sobre lo del principio: ese ‘todo&#8217; que hay que anotar incluye las circunstancias familiares, los gustos y las aficiones&#8230; Y eso lo anotan para informar a la Comisión cuando sea pertinente. Y digo yo, qué le importará a la Comisión si yo, numeraria de a pie, prefiero los pintores impresionistas a Picasso&#8230;?. Qué tiene la Comisión (o en mi caso la Asesoría) que decir acerca de mis gustos o aficiones?. Siempre que sean legales, quiero decir&#8230; Sin embargo alguien sí debería hacer un informe por escrito acerca de las aficiones de algunos directores del Opus Dei a las sociedades interpuestas, a no dar de alta a sus hermanos/clientes en la Seguridad Social, y etc, etc, y mandárselo a Hacienda, por ejemplo. O de sus aficiones a traicionar las confidencias de sus hermanos/clientes y mandarle el informe al Defensor del Pueblo, por no mencionar a la Santa Sede. Estoy pensando que los informes escritos tienen su qué&#8230;</p>
<blockquote>
<p align="justify"><strong>72</strong>  Finalmente, tened un fichero, lo más completo posible, de las visitas que hagáis a las autoridades -siempre de acuerdo con la Comisión-, y de las amistades de la casa y anotad el trato que tenía con cada uno, para no dejar que ninguna de esas amistades se enfríe. Que en la ficha quede nota de las atenciones que ellos tienen con vosotros, y vosotros con ellos: podéis hacer una buena labor espiritual.100</p>
</blockquote>
<p align="justify">¿Por qué las personas normales que viven en medio del mundo tienen que visitar a las autoridades locales siempre de acuerdo con sus superiores?. Para empezar, yo soy una persona normal en medio del mundo, quiénes son mis superiores&#8230;???.</p>
<p align="justify">Fichero de los amigos de la casa donde se apunta qué trato tiene la pobre amistad con cada uno, que atenciones tiene&#8230; Para que no se enfríe&#8230; Esto es incomentable, raya en la paranoia&#8230;</p>
<blockquote>
<p align="justify"><strong>[307]</strong> No dejéis de completar este instrumento con el fichero ya tradicional que llamamos de santos: se compone con fichas que se encabezan con la fecha de cada día del calendario, y, en cada una, se anotan los nombres de los amigos que en esa fecha celebran su fiesta. Todos estos ficheros estarán solamente en manos de los miembros del Consejo local.101</p>
</blockquote>
<p align="justify">¿Por qué el fichero con las personas que celebran su santo ese día tiene que estar en manos de los miembros del Consejo Local solamente&#8230;?.</p>
<p align="justify">Hasta aquí el texto del Fundador. A partir de aquí las notas de Alvaro del Portillo. En la nota (97) dice textualmente:</p>
<blockquote>
<p align="justify">(&#8230;) nuestro Fundador suele decir que <em>han de hacerse de tal modo que, si las leyese el interesado, su reacción fuera ésta: levantar el corazón a Dios, para dar gracias por el desvelo paternal que con él tienen sus Directores (&#8230;)</em>.</p>
</blockquote>
<blockquote>
<p align="justify">(&#8230;) Aunque la existencia y el contenido de ese fichero están comprendidos en el silencio de oficio (cfr. n. 72), no debe de ordinario anotarse nada que -de una manera o de otra &#8211; no sea ya conocido por el interesado, por su propia experiencia o porque se le ha indicado a través de la corrección fraterna, de la Confidencia, etc.(&#8230;).</p>
</blockquote>
<p align="justify">Pues mire, le agradezco el detalle, pero el hecho de que a mi me hayan hecho una corrección fraterna, no le da a nadie derecho a escribirla y hacérsela llegar a no quiero saber cuantos superiores sin mi consentimiento. Porque entonces deja de ser una corrección hecha en privado para pasar a ser una corrección pública y no autorizada, y que yo sepa eso tiene de evangélico lo que yo de alemana; o sea, nada. Y ya le digo, mi padre no elabora informes escritos y secretos de sus hijos, créame. Es más, salvando a su Padre, no conozco a ningún otro padre que pida a sus hijos que traicionen la confianza de sus hermanos y le hagan un informe escrito de la misma. Y personalmente, de haber sabido que había informes escritos y secretos acerca de mi persona que circulaban de la forma más natural por los despachos de directores varios, créame que no habría levantado los ojos al cielo para dar gracias a Dios Señor nuestro de nada, aunque hablasen de lo bien que lo hago todo. Sobre todo, porque nadie me consultó al respecto (sirva también esta afirmación de respuesta a nuestro amigo Otaluto, con cariño sincero).</p>
<p align="justify">En fin, que sí, que está muy interesante la web últimamente&#8230;</p>
<p align="justify">Con cariño,</p>
<p align="justify"><strong>Isabel Nath</strong></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Magisterio paralelo en el Opus Dei: sobre el culto a los santos]]></title>
<link>http://opusvalladolid.wordpress.com/2007/12/12/magisterio-paralelo-en-el-opus-dei-sobre-el-culto-a-los-santos/</link>
<pubDate>Wed, 12 Dec 2007 12:42:10 +0000</pubDate>
<dc:creator>opusvalladolid</dc:creator>
<guid>http://opusvalladolid.wordpress.com/2007/12/12/magisterio-paralelo-en-el-opus-dei-sobre-el-culto-a-los-santos/</guid>
<description><![CDATA[Publicado originalmente en OpusLibros.org Doserra  Copio a continuación el guión n. 18 de la serie d]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p align="justify"><strong><em>Publicado originalmente en <a href="http://opuslibros.org/nuevaweb">OpusLibros.org</a></em></strong></p>
<p align="right"><strong>Doserra</strong> </p>
<p align="justify">Copio a continuación el guión n. 18 de la serie de <strong><a href="http://www.opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&#38;file=article&#38;sid=10158"><strong>Guiones Doctrinales de Actualidad</strong></a></strong>, sobre el culto a los santos.</p>
<p align="justify">Como ya he hecho notar que sucede con otros guiones, el contenido es correcto, pero se echa muy en falta que no se haya actualizado con la enseñanza del Magisterio posterior a la fecha de elaboración del guión, especialmente con el <em>Directorio sobre la piedad popular y la liturgia </em>de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos.</p>
<p align="justify">Saludos cordiales,</p>
<p align="justify">Doserra</p>
<p align="justify">
<hr /></p>
<p align="justify">        nº 18</p>
<p align="justify">Ref avH 10/70                           (nueva versión)</p>
<p align="justify">SOBRE EL CULTO Y LA INTERCESIÓN DE LOS SANTOS. SOBRE LAS IMAGENES Y LAS RELIQUIAS (+)</p>
<p align="justify">1. En el intento de algunos para salir cuanto antes de lo que llaman &#8220;época infantil del cristianismo&#8221;, la intercesión, el culto, la devoción y la invocación de los Santos, ha pasado a engrosar todo ese conjunto de &#8220;restos&#8221; que habría que rechazar, o cuando menos silenciar, por considerarlos inaceptables e inútiles para la nueva &#8220;fase adulta del cristianismo&#8221;.</p>
<p align="justify">[...]</p>
<p align="justify">2. Consecuencia directa de ese planteamiento es también el menosprecio, que muestran hacia las imágenes y reliquias de los Santos, y la incomprensión de su culto legítimo, que ha sido durante tantos siglos fuente de piedad para los cristianos.</p>
<p align="justify">3. Parecen haber olvidado por completo que es parte, de la doctrina católica &#8220;la intercesión de los santos, su invocación, el culto de sus reliquias y el uso legítimo de sus imágenes&#8221; (Conc, de Trento, sess. XXV, Dz. 984 (1821)). Y que &#8220;conforme a la tradición, la Iglesia da culto a los Santos y venera sus reliquias auténticas y sus imágenes; las fiestas de los Santos proclaman las maravillas de Cristo en sus siervos y ofrecen ejemplos convenientes a la imitación de los fieles&#8221; (Conc. Vaticano II, Const. <u>Sacrosanctum Concilium</u>, n. 111).</p>
<p align="justify">4. Ya desde los primeros siglos del cristianismo se venera a los mártires, como confirman numerosos testimonios de la Tradición, al menos desde el siglo II, San Cipriano, por ejemplo, recomienda: &#8220;Tomad nota del día del fallecimiento, para que podamos recordar a los difuntos, al celebrar las memorias de los mártires&#8221; (<u>Epistul</u>. 12, 2); &#8220;como sabéis, siempre ofrecemos sacrificios por ellos, cuando</p>
<p align="justify">____________</p>
<p align="justify">(+) En relación con la Santísima Virgen, cfr. guión n. 32.</p>
<p align="justify">conmemoramos la pasión y el aniversario de los mártires&#8221; (<u>Epistul</u>, 39, 3).</p>
<p align="justify">5. Otro tanto podríamos decir de las reliquias: &#8220;Sólo han quedado las partes más duras de sus <u>santas reliquias</u>, y se han llevado a Antioquía, donde se han colocado en una caja, como <u>tesoros inestimables</u>, dejados a la Iglesia como prenda del mártir&#8221; (<u>Martirio de San Ignacio</u> 6, 5; Enchir, Patristicum n. 70). Y en el martirio de San Policarpo se narra: &#8220;Después, tomamos sus huesos, más valiosos que las piedras más preciosas y que el oro, y los colocamos en un lugar digno&#8221; (cap. XVIII).</p>
<p align="justify">&#8220;Si los vestidos (4 <u>Reg</u>. 2), si los pañuelos (<u>Act</u>, 19), si hasta la sombra (<u>Act</u>, 5) de los Santos, antes de que muriesen ahuyentaban las enfermedades y restituían las fuerzas, ¿quién osará negar que haga el Señor los mismos milagros por las sagradas cenizas, huesos y demás reliquias de los Santos?&#8221; (<u>Cat. Romano</u> III, II, n. 15),</p>
<p align="justify">6.  Las primeras imágenes aparecen va en el siglo III, y son numerosísimos los textos de la Tradición que hablan de ellas como de una costumbre extendida por toda la Iglesia, &#8220;Los Santos, escribe San Juan Damasceno, estaban llenos del Espíritu Santo. Y también después de su muerte, esa fuerza divina no queda sólo unida a su alma, sino que se comunica también a su cuerpo, a su nombre, a sus imágenes&#8221; (<u>Oratio demonstrativa, de sacris et vene-randis imaginibus</u>).</p>
<p align="justify">El Concilio II de Nicea definió la doctrina católica en relación con este punto: &#8220;Siguiendo la enseñanza divinamente inspirada de nuestros Santos Padres, y la tradición de la Iglesia Católica&#8230; definimos con toda exactitud y cuidado que de modo semejante a la imagen de la preciosa y vivificante cruz han de exponerse las sagradas y santas imágenes, tanto las pintadas como las de mosaico y de otra materia conveniente, en las santas&#8221; iglesias de Dios, en los sagrados vasos y ornamentos, en las paredes y cuadros, en las casas y caminos, las de nuestro Señor y Dios y Salvador Jesucristo, de la Inmaculada Señora nuestra la Santa Madre de Dios, de los preciosos ángeles y de todos los varones santos y venerables&#8221;. Y explica a continuación los motivos: &#8220;porque cuanto con más frecuencia son contemplados por medio de su representación en la imagen, tanto más se mueven los&#8221; que éstas miran al recuerdo y deseo de los originales y a tributarles el saludo y adoración de honor, no ciertamente la latría verdadera que según nuestra fe sólo conviene a la naturaleza divina; sino que como se hace con la figura de la preciosa y vivificante cruz, con los evangelios y con los demás objetos sagrados de culto, se las honre con la ofrenda de incienso y de luces, como fue piadosa costumbre de los antiguos. &#8216;Porque el honor de la imagen se dirige al original&#8217;, y el que adora una imagen, adora a la persona en ella representada&#8221; (Dz. 302 (601)).</p>
<p align="justify"><!--more--></p>
<p align="justify">7.  Quienes consideran todas esas devociones como algo &#8220;infantil y superado&#8221;, con frecuencia dicen que para dirigirse a Dios de persona a persona, el cristiano adulto no necesita ya de intermediarios, que no harían más que entorpecer ese trato personal entre el hombre y Dios. No pocas veces el rechazo de la intercesión de los Santos se deriva de otros errores; principalmente de la negación de la subsistencia de las almas separadas (cfr. guión de ref avH 10/70, nº 26).</p>
<p align="justify">8.  La pretendida &#8220;novedad&#8221; de estas afirmacio-nes no es tal. Ya habla de ellas el Catecismo de San Pío V: &#8220;Y si se dijere, como algunos dicen, que el patrocinio de los Santos es superfluo, fácilmente convence estas voces de los impíos aquel dicho de San Agustín: &#8216;No concede Dios muchas cosas sin el favor y oficio de algún medianero o rogador&#8217; (<u>Quaest. 149, supr. Exod.</u>)&#8230; Y si se alega que es falta y poquedad de fe echar a los Santos por valedores y patrones, ¿que responderán al hecho del Centurión, quien aun elogiado de fe singular por Cristo Señor nuestro, todavía envió a su Majestad los ancianas de los judíos, a fin de que alcanzasen la salud para su siervo enfermo? (Matth. 8, Luc. 7)&#8230; Aunque debamos confesar por medianero único Cristo Señor nuestro&#8230; en manera ninguna se sigue de ahí que no podamos acogernos a la gracia de los Santos&#8221; (<u>Catec. Romano</u> III, II, nn. 13 y 14).</p>
<p align="justify">9. Otros restringen la ayuda de los Santos a la simple ejemplaridad, limitándola a veces a la conducta que debe observarse en el terreno de lo social y del servicio a la humanidad. De ahí, que no resulte raro, por desgracia, encontrar hoy algunos cristianos que -en la búsqueda de nuevos modelos que presentar al &#8220;hombre moderno&#8221;- presentan, junto a Jesucristo, a Marx, Che Guevara, Mao, etc.</p>
<p align="justify">10. Pero &#8220;no veneramos la memoria de los que están en el cielo sólo porque son un ejemplo, sino, más todavía, para reforzar la unión de toda la Iglesia en el Espíritu por el ejercicio de la caridad fraterna&#8230; Todo auténtico testimonio de amor que ofrecemos a los que viven en el cielo, por su misma naturaleza, tiende a Cristo y en El termina, que es la corona de todos los Santos, y a través de El, en Dios Padre, que es admirable en sus Santos y glorificado en ellos&#8221; (Conc. Vaticano II, Const, Dogm. <u>Lumen gentium</u>, n. 50),</p>
<p align="justify">&#8220;No olvidéis, sin embargo, que -dada nuestra vocación sobrenatural y específica a la Obra- hay cosas, en la vida de algunos santos, que son para que las admiremos; no para que las imitemos&#8221; (Carta <u>Fortes in fide</u>, 19-III-1967, n. 82).</p>
<p align="justify">11. A pesar de todo, parece como si algunos estuvieran empeñados en hacer olvidar a los fieles todo este tesoro de la doctrina católica, calificando sus manifestaciones -las distintas&#8221; devociones, actos de culto a las imágenes o reliquias, procesiones- de superstición, restos de una época de mitos, etc.</p>
<p align="justify">12. Aun cuando en algún caso aislado se hubieran dado abusos, e incluso se hubiera caído en una cierta superstición, el remedio sería educar, formar, catequizar a aquellas personas en este punto de la doctrina.</p>
<p align="justify">No han faltado, en este sentido, advertencias del Magisterio de la Iglesia: enseñen los pastores &#8220;que deben tenerse y conservarse, señaladamente en los templos, las imágenes de Cristo, de la Virgen Madre de Dios y de los otros Santos y tributárseles el debido honor y veneración, no porque se crea hay en ellas alguna divinidad o virtud por la que haya de dárseles culto, o que haya de pedírseles algo a ellas, o que haya de poner- se la confianza en las imágenes, como antiguamente hacían los&#8221; gentiles&#8230;&#8221;. Y si &#8220;se hubieren deslizado algunos abusos, el Santo Concilio desea que sean totalmente abolidos, de suerte que no se exponga imagen alguna de falso dogma y que dé a los rudos ocasión de peligroso error&#8221; (Conc. de Trento, sess. XXV, Dz, 986 y 988 (1823 y 1825); cfr. también <u>Cat. Romano</u> III, II, nn. 18 y 24; S. Gregorio II, <u>Ep. ad Leonem</u> imp., DS. 581; IV Conc. de Letrán, cap. 62, Dz, 440 (818); S, Pío X, Enc. <u>Pascendi</u>, 8-IX-1907, AAS 40 (1907). pp. 647-649; C.I.C., can, 1282, 1284, 1289).</p>
<p align="justify">13. El culto que se ofrece a los Santos no menoscaba en absoluto el honor y la gloria debidos a Dios, sino todo lo contrario, pues &#8220;por eso mismo se aumenta tanto más, cuanto más despierta y confirma la esperanza de los hombres y los exhorta a su imitación&#8221; (<u>Cat. Romano</u> III, II, n. 11).</p>
<p align="justify">En relación con la Santa Misa, &#8220;si bien es cierto que la Iglesia a veces acostumbra celebrar algunas Misas en honor y memoria de los Santos; sin embargo no enseña que a ellos se ofrezca el sacrificio, sino a Dios sólo que los ha coronado&#8221;. Y el sacerdote, &#8220;dando gracias a Dios por las victorias de ellos, implora su patrocinio, para que <u>aquellos se dignen interceder por nosotros en el cielo, cuya memoria celebramos en la tierra</u>  (Canon Romano)&#8221; (Conc, de Trento, sess. XXII, Dz. 941 (1744)).</p>
<p align="justify">Por otra parte, el culto &#8220;que se tributa a los Santos y a los Ángeles, a la Virgen Madre de Dios, a Cristo, redunda y acaba precisamente en la misma Trinidad&#8221; (León XIII, Enc. <u>Divinum illud mun</u>us, DS 3325).</p>
<p align="justify">14. Resultan particularmente actuales las palabras del Concilio de Trento: &#8220;Manda el santo Concilio&#8230; que instruyan diligentemente a los fieles en primer lugar acerca de la intercesión de los Santos, su invocación, el culto de sus reliquias y el uso legítimo de sus imágenes, enseñándoles que los Santos que reinan juntamente con Cristo ofrecen sus oraciones a Dios en favor de los hombres; que es bueno y provechoso invocarlos con nuestras súplicas y recurrir a sus oraciones, ayuda y auxilio para impetrar beneficios de Dios por medio de su Hijo Jesucristo Señor nuestro, que es nuestro único Redentor y Salvador; y que impíamente sienten aquellos que niegan deban ser invocados los Santos que gozan en el Cielo de la eterna felicidad, o los que afirman que o no oran ellos por los hombres o que invocarlos para que oren por nosotros, aun para cada uno, es idolatría &#8230;</p>
<p align="justify">Enseñen también que deben ser venerados por los fieles los sagrados cuerpos de los Santos y mártires y de los otros que viven con Cristo&#8230; por los cuales hace Dios muchos beneficios a los hombres; de suerte que los que afirman que a las reliquias de los Santos no se les debe veneración y honor&#8230; deben absolutamente ser condenados&#8221; (sess. XXV, Dz. 984-985 (1821-1822); la misma doctrina es recordada en el Concilio Vaticano II: cfr. Const. Dogm. <u>Lumen gentium</u>, nn. 49-50).</p>
<p align="justify">15. Planteamientos como los señalados resultan lógicos para quienes es incomprensible y ridículo -fuera del tiempo y superado- hablar de vida interior, de lucha ascética, de esfuerzo positivo por alcanzar la santidad: porque &#8220;hay gente, hijos -nos advierte el Padre-, que no quieren andar por los caminos de vida interior, y no pueden creer que los demás anden por ellos&#8221; (<u>Cn</u> II-71, p, 39).</p>
<p align="justify">    Se hace necesario, pues, recordar con especial fuerza estas palabras: &#8220;Lo que el Señor quiere de nosotros, hijos, es que seamos santos. Esto es lo que ha querido al crearnos y elevar nos, al orden sobrenatural y al redimirnos, y al dejarnos su Iglesia con esa riqueza de medios, y al darnos por Madre nuestra a su Madre y por custodios a sus Ángeles y por intercesores a sus Santos: ésta es la voluntad de Dios: vuestra santificación (I <u>Thes</u>. IV, 3)&#8221; (Carta <u>Fortes in fide</u>, 19-III-l967, n. 82).</p>
<p align="justify"><strong><a href="http://www.opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&#38;file=article&#38;sid=10158"><strong>Ver más Guiones Doctrinales de Actualidad</strong></a></strong></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[El invento de la vocación]]></title>
<link>http://opusvalladolid.wordpress.com/2007/12/05/el-invento-de-la-vocacion/</link>
<pubDate>Wed, 05 Dec 2007 18:38:20 +0000</pubDate>
<dc:creator>opusvalladolid</dc:creator>
<guid>http://opusvalladolid.wordpress.com/2007/12/05/el-invento-de-la-vocacion/</guid>
<description><![CDATA[Publicado originalmente en OpusLibros.org  Books &#8220;Mi fe, la del carbonero; mi filosofía, la de]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p align="justify"><em><strong>Publicado originalmente en <a href="http://opuslibros.org/nuevaweb">OpusLibros.org</a></strong> </em></p>
<p align="right"><strong>Books</strong></p>
<p align="justify"><em>&#8220;Mi fe, la del carbonero; mi filosofía, la del pastor; mi lógica, el sentido común; mi ética y mi moral, algunas leyes y mi conciencia; mi teología, la Biblia y la Creación; mi amor a Dios, el mismo</em> <em>amor que a los hombres&#8221;</em> Books, Oreja de Guardia<em>.</em></p>
<p align="justify">Yo entré en la obra, porque quise. Era de san Rafael, pero no me tomaba nada en serio. Mi única norma, la misa de los domingos.</p>
<p align="justify">Un día después de un retiro se me ocurrió que quería ser numeraria. A mí, <u>NUNCA JAMAS</u>,  <u>NADIE</u> me lo insinuó&#8230;</p>
<p align="justify">Yo era rebelde, inconformista, lider en mi clase (aunque mis notas dejaban algo que desear).</p>
<p align="justify">A las setenta y dos horas de decirlo en el centro, yo escribía  pidiendo la admisión. En ninguna línea decía que había visto la vocación o que me sentía llamada por Dios. Yo, libremente, pedí ser admitida en el opus dei, como podía haberlo hecho en los neocatecomunales, o en los legionarios de cristo. Yo elegía un modo de vida.</p>
<p align="justify">Mis amigas me dijeron que me había dado &#8220;un pronto&#8221;: &#8220;Tú, que no sabes ponerte una falda, que fumas más que un carretero, que tienes tantos amigos, que protestas tanto&#8230; Estás, rematadamente mal.&#8221;</p>
<p align="justify">A la semana de mi ingreso me sentía fatal. Angustiada, con una pena enorme, lloraba casi todos los días. ¿Estoy loca? ¿Qué he hecho? ¿En qué estaba pensando?. Lo conté y me dijeron que eso le pasaba a todo el mundo, que era lo normal. Yo nunca entendí por qué lo pedí, ni tampoco por qué me aceptaron con tanta rapidez.</p>
<p align="justify">Pasaron los años, unos con más penas, otros con más glorias. Pero algo que nunca cambió, fue la sensación tan extraña que sentía cuando estaba en la calle rodeada de gente. En el metro, en el autobús, en la cola de un supermercado, eran los demás y &#8220;yo&#8221;. Ellos eran ellos realmente, con sus pantalones, sus gorras, sus mochilas, chaquetas o libros, con sus vidas. Y yo, era yo. Una extraterreste, sin vida propia, sin ropa propia. Iba vestida, pero como si fuera de prestado. ¡Qué mal me sentía! Casi siempre iba mirando al suelo, me veía con complejo de infeioridad, yo era rara, incluso cuando estaba con mis amigas, porque yo no era natural, siempre estaba actuando. Ellas compartían, yo no. Yo hablaba y me oía a mí misma. Pensaba que los demás se daban cuenta y lo pasaba mal.</p>
<p align="justify">Yo NUNCA creí en la &#8220;vocación desde la eternidad&#8221;. Yo nací persona, después fui católica por bautizada, más tarde católica practicante y un día me metí en el opus. Dios no me eligió. Yo decidí entrar en la obra. Y punto.</p>
<p align="justify">NUNCA JAMAS creí que Dios inventara los distintos modos de asociados. Los que decían: tú, agregado, tú, supernumeraria, tú numeraria, eran los directores, a no ser que se dieran otros casos tan singulares como el mío.</p>
<p align="justify">NUNCA JAMAS creí en la &#8220;vocación de numeraria auxiliar&#8221; !Qué feo debía sonar &#8220;vocación de sirvienta&#8221;! Qué vocación tan rara. Para mí los misioneros que van a paises pobres, con analfabetos, y peligrosos, sí que deben tener una vocación, una gran vocación divina. La monjas que atienden comedores, moribundos, enfermos, sí tienen una vocación, una gran vocación divina. Todos ellos trabajan sin interés. En el opus dei la numeraria auxiliar es cuestión de interés, porque alguien tiene que fregar y limpiar a los de dentro.</p>
<p align="justify">NUCA JAMAS creí en la vocación de los sacerdotes numarios. Alguien que escoge un camino eminentemente laico, y que de la noche a la mañana, porque Don Javier Echevarría se lo &#8220;pide&#8221;, ¡Zas! !Sacerdote!</p>
<p align="justify">El que es sacerdote y pide la admisión en el opus dei, tiene un pase, pero desde luego muy mal gusto, o no se ha enterado bien de la película.</p>
<p align="justify">Yo no creo en la vocación porque cuando a alguien le dicen que se vaya, después de muchos años, ya no era desde la eternidad, resulta que la fidelidad, ya no es tal y son los directores los que tiran la vocación por la ventana del que ya no interesa. Y serán los directores los que se condenen, porque fuera de la barca no hay salvación.</p>
<p align="justify">Todas estas cosas las hablaba, las exponía, pero a nadie  parecía importarle. Lo que yo tenía que hacer era sonreir, callar, rezar y obedecer, algún día lo entendería. Me fui sin entenderlo.</p>
<p align="justify">Estos son mis argumentos y me quedo tan ancha. Olvidé toda la teología, filosofía, lógica y &#8220;pastoral&#8221; que aprendí en el opus dei, y no recuerdo bien las vías de Santo Tomás. Pero me gustaría leer a San Juan de la Cruz.</p>
<p align="justify">Un abrazo. Nos vemos en la próxima charla del retiro del mes de diciembre.</p>
<p align="justify"><strong>Books</strong>. </p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Por qué me he ido del Opus Dei tras 35 años de numerario]]></title>
<link>http://opusvalladolid.wordpress.com/2007/12/04/por-que-me-he-ido-del-opus-dei-tras-35-anos-de-numerario/</link>
<pubDate>Tue, 04 Dec 2007 20:43:03 +0000</pubDate>
<dc:creator>opusvalladolid</dc:creator>
<guid>http://opusvalladolid.wordpress.com/2007/12/04/por-que-me-he-ido-del-opus-dei-tras-35-anos-de-numerario/</guid>
<description><![CDATA[Publicado originalmente en OpusLibros.org  J. L., ex numerario brasileño, 35 años en la Obra 16-9-20]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p align="left"><strong><em>Publicado originalmente en <a href="http://opuslibros.org/nuevaweb">OpusLibros.org</a></em> </strong></p>
<p align="right"><strong>J. L.</strong>, ex numerario brasileño, 35 años en la Obra 16-9-2003</p>
<p align="justify">Texto original en <a href="http://opusdob.tripod.com/caso_jl.htm">portugués</a></p>
<p>(Nota previa: esta página es para los amigos/as de quienes me siento deudor de explicaciones. Me refiero aquí sobre todo a los numerarios de la sección masculina del Opus Dei (la sección femenina es bastante análoga) y al Opus Dei de Brasil.</p>
<p>Mail que envié a amigos y conocidos el 16-09-03</p>
<p>Queridos(as) amigos(as),</p>
<p>Muchas personas me han preguntado por qué me fui del Opus Dei (después de tantos años&#8230;), siendo algo tan bueno y queriendo yo continuar trabajando por la Iglesia. De hecho el Opus Dei es bueno para muchos que se acercan a él. Y eso hace que los que pertenecen al grupo de los qué son ayudados por la Obra no entiendan lo que sucede en casos como el mío. Para muchos otros (sobre todo numerarios), la vida dentro del Opus Dei acaba siendo insostenible.</p>
<p>La pena es que todo eso se podría haber evitado. Hay muchos miembros dentro del Opus Dei que piensan exactamente así, pero no se van aunque encuentren esas graves disfunciones del gobierno de la Obra en Brasil, porque creen que se van a solucionar en el futuro&#8230; Yo también pensaba así, sólo que en mi caso (como en el de tantos otros&#8230;), las mínimas condiciones para continuar esperando ese día no me fueron ofrecidas.</p>
<p>¡Algunos conocidos hasta me preguntan se sigo siendo católico! Sí. Amo a la Iglesia y al Opus Dei en los escritos del Fundador. De formas diversas animé a muchos a que amaran la maravillosa doctrina de amor, grandeza, libertad, etc., que hay en esos textos. Pero lo que sucede es que eso es sólo lo que se presenta cuando alguien se aproxima a la formación de la Obra, y, efectivamente cuando se intenta llevar realmente a la práctica, después de esa fase inicial, todo eso no pasa de ser una propaganda engañosa, en la medida en que, para muchos numerarios, el Opus Dei en Brasil, ha sido lo contrario a los escritos del Fundador. El día en que sean puestos en práctica supondrán la revolución con que San Josemaría nos hizo soñar.</p>
<p>Ha pasado mucho tiempo desde mi primera comunicación hacia vosotros y el propósito de hacer esta nota aclarativa se fue quedando cada vez más en segundo plano frente a las innumerables ocupaciones de mi trabajo y del cuidado de mis familiares. He decidido hacer ese comunicado ahora, porque, desgraciadamente, me llegan noticias de que mi silencio viene sutilmente utilizado para presentar una versión distorsionada de los hechos.</p>
<p>Un sucedido a modo de ejemplo: el otro día, mi amigo X me contó que un director nacional del Opus Dei en Brasil le dijo que &#8220;Jean está haciendo mucho daño a cierta persona&#8221;. Al oir esto, inmediatamente telefoneé a la Comisión Regional del Opus Dei en Brasil y pregunté a ese director: &#8220;R, está aquí X diciendo que usted me acusó de estar haciendo mucho daño a cierta persona. Me gustaría que me dijera quién es esa persona y qué mal le estoy haciendo&#8221;. La respuesta del otro lado fue: &#8220;Ahhhn&#8230;, no recuerdo quién sería&#8230;&#8221;(!!).</p>
<p>En el Opus Dei siempre se dice que de las personas que se alejan nunca se comenta nada para no exponerlas a sentirse avergonzadas (lo usual, en esos casos, es &#8220;discretamente&#8221; decir alguna respuesta estereotipada: reza por él&#8230;, la soberbia&#8230;, problemas mentales o de conducta&#8230;). Pero, el hecho es que, en muchos casos, si se conociera la verdad, quienes más se sentirían avergonzados serían los directores de la propia institución. Y, como todo el mundo sabe, insinuaciones sutiles y reticentes pueden ser mucho más devastadoras que la calumnia directa.</p>
<p>Un fuerte y agradecido abrazo<br />
J.</p>
<p>El porqué de esta nota</p>
<p>El día 4 de julio de 2003, entregué mi carta de dimisión del Opus Dei. No fue una decisión fácil, sobre todo cuando se tiene en cuenta que fueron 35 años como miembro numerario de la Obra.</p>
<p>La condición de &#8220;ex&#8221; es siempre incómoda: en todo caso, los que me conocen saben que soy contrario al resentimiento. Si escribo esta nota es para ofrecer una aclaración a la que mis amigos tienen derecho.</p>
<p>Una persona entra para el Opus Dei (y yo no soy una excepción) convencido de que tiene una vocación divina para ello: el sacerdote de la Obra que atiende la dirección espiritual (conversación semanal con el sacerdote, en la cuál este orienta la vida espiritual del dirigido&#8230;) del muchacho que frecuenta el centro (casas del Opus Dei) se encarga de decirle (de parte de Dios) que ciertamente él está llamado a ser numerario de la Obra: esto es reforzado por los numerarios amigos del &#8220;vocacionado&#8221; y, si todo sucede normalmente, la persona acaba escribiendo una carta pidiendo la admisión a la Obra. <!--more--></p>
<p align="center">&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8211;</p>
<p align="justify">Al entrar en la Obra, la persona conoce de modo relativamente genérico la realidad de la Obra y los compromisos que asume como numerario: entrega total a Dios que se concreta en: renuncia al matrimonio, disponibilidad total para los apostolados de la Obra, compromiso de entregar íntegramente sus ingresos económicos a la Obra etc. Estas renuncias son aceptadas con normalidad porque la realidad que le es mostrada es una realidad que entusiasma a un alma joven y generosa: la Obra es de Dios y él se está entregando a Dios; la Obra se aparece a los candidatos a la vocación como, digamos así, &#8220;una vertiente seria de la Iglesia&#8221;: gente preparada, culta, alegre y decididamente comprometida con Dios (en contraste con la falta de compromiso de muchos católicos, con la mediocridad de tantos católicos). Y con una propuesta fascinante: santificar la vida cotidiana, el trabajo profesional, ser santos en medio del mundo, con una total libertad y espontaneidad apostólicas.<br />
Esa idea genérica y difusa confronta con la realidad concreta. Se produce un desajuste desconcertante cuando la &#8220;voluntad de Dios&#8221; va siendo comunicada concretamente -bien colectiva, bien individualmente- a cada uno, por los directores.</p>
<p align="center">&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8211;</p>
<p align="justify">(Un ejemplo simple: la mayoría de los numerarios debe santificarse en su trabajo profesional externo (o si son estudiantes, con el estudio), lugar donde deben hacer su apostolado. Ahí aparecen conflictos: al mismo tiempo que el Opus Dei, para atraer vocaciones, apela a la libertad personal como valor fundamental (y hay textos bellísimos de San Josemaría Escrivá, el fundador, al respeto); en la práctica, comienzan a aparecer innumerables restricciones y prescripciones que apuntan en el sentido opuesto: miedo y falta de libertad).<br />
Los directores de la Obra tienen mucho miedo a Internet, a la televisión, a los libros, a los viajes de estudios y NO creen que la libertad de los miembros les permita hacer buen uso de esas y otras formas de estar en el mundo, para santificarlo.</p>
<p>Del mismo modo, ver televisión en un centro de la Obra (la TV está cerrada con llave por el director) se permite, cuando mucho, al Informativo Nacional, a partidos de fútbol importantes y a una película de vídeo al mes (debidamente &#8220;editado&#8221; por los censores autorizados). No se puede leer ninguna publicación (libro, periódico, revista etc.) sin el previo permiso de la censura interna. Etc.</p>
<p>Internet se ve como una amenaza: nunca se hace alusión en las charlas ni se hace la más mínima mención a las innumerables declaraciones del Papa sobre las maravillosas posibilidades de evangelización de ese medio, sino solamente se habla del miedo: miedo de la pornografia, a la homosexualidad, y por cierto, pero (de forma no abiertamente manifestada) miedo a la información que puede ser localizada o encontrada libremente, sin que los directores tengan un control sobre ella, así que tiene que estar condicionada a pasar por un filtro. Cosa posible en los años pre-Internet, pero actualmente impracticable.</p>
<p>Esos y otros aspectos (que constituyen la negación o la perversión del propio espíritu del Opus Dei que se nos cuenta al ingresar) se hacen poco a poco inexplicables para las nuevas vocaciones. La &#8220;tentación&#8221; de pensar y encontrar que &#8220;eso es un absurdo&#8221; es sofocada por la constante reiteración de que la Obra es de Dios y que el juicio de los directores representa la Voluntad de Dios. A todo esto se uno la imposibilidad de exteriorizarlo (y a medida que pasa el tiempo, incluso de articular) la menor crítica a la actuación/interpretación de los directores y tendremos el marco en el que se inserta mi carta de dimisión que transcribo a continuación (escrita en portugués y con pequeños comentarios adicionales entre corchetes).</p>
<p align="center">&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8211;</p>
<p align="justify">Carta al Prelado (4-7-03)<br />
Querido Padre,</p>
<p>Le escribo, con inmenso dolor, para comunicar que se ha vuelto imposible para mí permanecer en el Opus Dei y por lo tanto, pido la dispensa de los compromisos que asumí.</p>
<p>Soy J., pedí la admisión a la Obra como Numerario hace muchos años. De un modo progresivo a lo largo de los años, el gobierno de la Obra en Brasil me parece que se ha convertido en una perversión del auténtico espíritu de nuestro santo Fundador. Y lo peor es que parece que los medios previstos para corregir esto no funcionan aquí. Por ejemplo, hace un par de semanas prohibieron el vocal de San Miguel (y a otros directores de la comisión regional) atenderme e incluso, oírme [la exclusión de cualquier crítica entre los miembros tiene por finalidad la posibilidad de que cualquier miembro pueda dirigirse a los directores en cualquier momento; posibilidad que me fue negada]. Lo que yo buscaba era simplemente exponer las dudas que tenía sobre mi camino en la Obra. Uno de los directores de la comisión regional comunicó al Pe. L., mi hermano, que me dijera que yo no sería atendido por los directores de la comisión.</p>
<p>Por otro lado, los hechos son muy claros: hay en Brasil muchísimos Numerarios que dejan la Obra (tengo la impresión que son cerca de cinco los que van por cada uno que se queda!) muchas veces no por culpa de esos que van, sino porque el ambiente interno se les volvió irrespirable: yo mismo he sufrido una serie de incomprensiones brutales, semejantes a las qué sufrieron centenares de hermanos míos, numerarios de Brasil, que no tuvieron otra elección que la de escribir al Padre cartas como esta.</p>
<p>Hay en Brasil demasiados Numerarios que se vuelven enfermos psíquicos y en algunos casos -yo lo sé bien- esas enfermedades se podrían haber evitado: las veces que yo mismo -en vano- intenté advertir los directores de la Comisión, sólo fueron un motivo de sufrimento para mí.</p>
<p>Debido a la falta de libertad que se nos es impuesta en Brasil, la presencia de la Obra en el apostolado universitario y cultural es hoy prácticamente nula y los miembros de la Obra aquí no pueden tener iniciativas: por eso en Brasil no hay ni universidades de la Obra ni colegios, ni catedráticos (yo he sido el único Numerario catedrático). Lo que los directores nos permiten hacer (y de un modo absurdo y clerical nos lo imponen) son cosas como vender libros de la Editorial Cuadrante o el Boletín Interprensa, iniciativas meramente profesionales de este o de aquel director, pero que se hacen pasar por obligación vocacional en Brasil.</p>
<p>Son tantas las limitaciones indebidas impuestas por el gobierno de la Obra aquí, que hay entre nosotros -y esto, como todo el resto, yo lo digo en la presencia de Dios- demasiados Numerarios tristes, que viven sin ilusión [sin entusiasmo, sin chispa] su vocación, que se volvió para ellos una rutina burocrática, sin la auténtica libertad, proclamada por Nuestro Padre, y que tanto nos fascinó a todos.</p>
<p>En estos últimos años he podido verificar que hay innumerables casos muy dolorosos de personas que dejan la Obra o enferma por culpa de los directores de la Obra en Brasil. Un gobierno tan exquisito que anteayer ocurrió un caso particularmente gravísimo: un numerario que lleva cerca de 20 años en la Obra (y que además de eso -precisamente por la insensibilidad de los directores- está a un paso de aquellos problemas psíquicos de que hablé antes) fue sorprendido con su exclusión del centro en que vivía bajo acusaciones vagas y descabelladas: ni siquiera escucharon al interesado y simplemente le ordenaron que se fuera a un apartamento, a partir del momento exacto de la infame acusación. Hoy, tres días después, me informó él que le van a pedir disculpas&#8230; [este caso, de una brutalidad increíble está teniendo una evolución tenebrosa y, de momento, no puedo aún dar nombres].</p>
<p>No sé cómo le son contadas o relatadas estas cosas que me parecen desvíos de nuestro espíritu. En todo caso, son ya centenares los que dejaron su vocación de numerarios y, en muchos casos -soy testigo-, se trata simplemente de injusticias y de una mentalidad insensible del gobierno de la Obra en este país. Sea cómo sea, con los datos que tengo -y son muchos- considero que no puedo continuar en la Obra.</p>
<p>Pide su bendición<br />
J.</p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Los "remedios" de la Obra]]></title>
<link>http://opusvalladolid.wordpress.com/2007/11/27/los-remedios-de-la-obra/</link>
<pubDate>Tue, 27 Nov 2007 14:42:29 +0000</pubDate>
<dc:creator>opusvalladolid</dc:creator>
<guid>http://opusvalladolid.wordpress.com/2007/11/27/los-remedios-de-la-obra/</guid>
<description><![CDATA[Publicado originalmente en OpusLibros.org Flavia Leyendo algunos de los textos publicados últimament]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p align="justify"><strong><em>Publicado originalmente en <a href="http://opuslibros.org/nuevaweb">OpusLibros.org</a></em></strong></p>
<p align="right"><strong>Flavia</strong></p>
<p align="justify">Leyendo algunos de los textos publicados últimamente en la WEB, me topé con una frase de pura cepa opus que me impresionó de inmediato, tal vez porque la escuché demasiado, a saber: &#8220;hay que dejarse ayudar, no te dejás ayudar&#8221;&#8230; etc. Y no pude evitar enlazar en mi mente esta frase, con algunas cosas que me vienen circulando en la sesera últimamente: cómo en la Obra los caminos de solución de las crisis y malestares que en determinados momentos comienzan a vivir algunos miembros de esa institución, cierran con el tema de &#8220;dejarse ayudar&#8221; o no.</p>
<p>Es un círculo hermético, en el cual el problema y la ayuda son parte de la misma lógica, pero lo más complicado es que la mediación subjetiva, la persona concreta que está mal, debe simplemente &#8220;dejar&#8221;, o peor, &#8220;dejarse&#8221;&#8230;</p>
<p>Y cada &#8220;ayuda&#8221; es un paso más que en momentos de crisis o dificultades manifiestas, lleva a quienes están en &#8220;crisis&#8221; a la indignidad, al abismo, al infantilismo, a la insensibilidad.</p>
<p>También es cierto que lo que se considera necesario para salir de las crisis y dificultades, es a priori determinado, la ayuda &#8220;prevista&#8221; por la Obra: rendir el juicio, ser más y más sincera en la charla, a veces sin tener ya qué decir, sin que en general el problema sea lo que uno dice, sino ese borramiento de sí que se da en el ponerse a disposición de otro, o del Otro llamado &#8220;espíritu del Opus Dei&#8221;. Entonces, los que normalmente son medios de crecimiento espiritual en la vida cristiana, terminan siendo una ciénaga, en la que uno se hunde con cada movimiento.</p>
<p>Me ha pasado y me pasa, que a la hora de confesarme, o de charlar algún tema que me afecta en lo personal con un sacerdote o con alguien del estilo, me veo en dos actitudes, o la de una &#8220;sinceridad salvaje&#8221; que no me es requerida, ni es necesaria, o, la de una reserva desconfiada, ante la posible invasión a mi interioridad.</p>
<p>También me ha sucedido que el recurso a la oración para dejar los problemas en manos de Dios, termina a veces &#8220;sospechado&#8221; en mi interior, de ser una maniobra evasiva, un derivado de costumbres o &#8220;criterios&#8221; adquiridos.</p>
<p>Me he preguntado estos años, y actualmente me pregunto, qué significa, en clave cristiana real, no opus, el abandono de sí, el desprendimiento de sí, y, me parece que tal abandono y tal desprendimiento, se caracterizan por una gran libertad, es decir, que no se puede abandonar o no podemos desprendernos sino de aquello que hemos asumido, que hemos tomado en su plena dimensión. Tampoco podemos degradar la confianza en Dios, como si Dios fuera una placebo para nuestros problemas, en todo caso, la oración nos hace más lúcidos o nos fortalece el corazón, pero no nos hace huir de la realidad.</p>
<p>Entonces, el problema con los &#8220;remedios&#8221; de la Obra, para épocas de crisis y no tanto, no es que no se hayan preconizado antes en otras instituciones eclesiales, previamente al Concilio (hoy parecen haber resurgido estas ideas, desgraciadamente), el tema es que en la Obra esas prácticas cierran y se cierran sobre la institución, y uno termina &#8220;amando&#8221; sus barrotes, o viviendo en los espacios que dejan los barrotes, o bien enloqueciendo. Quiero decir, que toda ayuda, toda solución en la Obra es interior, no sólo por las &#8220;recetas internas&#8221;, sino por la vida clausa en sus aspectos fundamentales, que vive un miembro del Opus Dei.</p>
<p>Así, y tomando en cuenta lo que decía Escrivá al respecto, quienes hemos salido, en ultima ratio, realmente &#8220;sobrábamos&#8221;, éramos un defecto de la institución, una falla, que no podía ser, y que no puede ser. De ahí la imposibilidad de reconocer nuestra existencia moral, no sólo material, para el Opus Dei, de ahí la cólera que suele suscitar la existencia de esta página en algunos miembros actuales de la Obra que la visitan.</p>
<p>En medio de todas estas cuestiones, me parece también un problema el que se califique a los testimonios de algunos ex miembros, como &#8220;amargos&#8221;, o &#8220;resentidos&#8221;. En todo caso, la pregunta es: ¿hay una &#8220;forma&#8221;, o debería haberla, una suerte de &#8220;criterio de expresión para ex&#8221; que se derive de algún vademecum, y que habría que observar (por fuera de los de la urbanidad)?.</p>
<p>Entiendo que los modos en que las personas se expresan no sólo deben leerse desde sus estados de ánimo o peculiaridades de carácter, también resultan indiciarias de los aspectos de la personalidad o la afectividad, o la racionalidad, que son vulnerados cuando se acciona o se reprimen ciertos resortes de la condición humana. Tomando en cuenta, además, que nuestra reunión cibernética es algo singular, no hay espacios por el estilo, porque la Obra no es algo simple, ni fácil: en todo caso, nuestras experiencias plantean un primer desafío, la posibilidad de hablar, uno segundo, la posibilidad de comprender, uno tercero, la de ayudar, acompañar y consolar, siempre, la de curar y curarnos.</p>
<p>Volviendo a lo que antes decía, cuando una persona se entrega a Dios, cuando se abandona en su misterio, se embarca en una libertad mayor que plenifica la propia: ese tipo de entregas es solamente posible cuando el polo de la tensión en la entrega es algo no sólo mayor, también inefable, que no se puede manejar o manipular. Cuando las &#8220;entregas&#8221; se hacen en función de realidades que no se corresponden a la proporción debida a la condición humana, en tanto somos &#8220;capaces de Dios&#8221;, entonces, ahí sí, resultamos mutilados, alienados, mecanizados.</p>
<p>Entiendo que uno de los elementos más negativos del Opus Dei es la sistemática desviación de lo que está instituido para un fin, dirigiéndolo hacia otro, llevándolo hacia una espacio de significaciones que luego hace muy difícil poner las cosas en su lugar. &#8220;Dejarse ayudar&#8221;, es en la Obra simplemente &#8220;dejarse&#8221;, y la concreción de la &#8220;ayuda&#8221; es otro paso más en la consolidación de una pertenencia alienante, o un paso hacia el descarte, sea al interior de la institución, o finalmente, en la salida.</p>
<p>Digamos que esta mecánica me recuerda a la lógica de la &#8220;sanidad social&#8221;, que expulsa a lo enfermo por la vigencia e intensificación de su lógica interna. También me recuerda, más gratamente, una observación que hace J.L. Borges en un ensayo sobre el infierno: comenta que los infiernos antiguos y medievales (el del Dante, paradigmáticamente), son lugares en los que ocurren cosas espantosas, en cambio, los infiernos &#8220;modernos&#8221;, (menciona al &#8220;Vathek&#8221;, de W. Beckford, una obra notable), son &#8220;lugares espantosos&#8221;.</p>
<p>El horror, lo siniestro, lo que vuelve en la ambiguedad de las emociones, en los sueños, en esas &#8220;sorpresas&#8221; de nuestra subjetividad, es la ausencia de &#8220;distancia&#8221;, la ocurrencia de cosas espantosas es determinable y puede detenerse, en cambio, un lugar espantoso es un lugar total (esa es la sustancia del espanto), a no ser que nos saltemos su lógica, con costos diversos, sea por el acto de salir, sea cuando ya hemos salido e iniciamos la tarea de &#8220;reconstrucción&#8221;.</p>
<p>En fin, &#8220;dejarse ayudar&#8221; es en el contexto del Opus Dei, una frase que me parece siniestra, porque me recuerda, no sólo en la memoria, qué significa haber sido miembro de una institución total, qué significa que el predicado que mejor les cabe, es el de querer ser &#8220;los dueños&#8221; de todo lo que tocan, patéticamente dueños, hasta tener que &#8220;comprarse&#8221; un nombre.</p>
<p>San Agustín dice algo muy claro y muy bello, en el Prólogo de su Exposición de la Primera Carta de San Juan:</p>
<p>&#8220;en ella se recomienda la caridad, muy dulce para todos aquellos que tienen sano el paladar del corazón, para gustar el pan de Dios&#8221;.</p>
<p>Lo más gustoso al corazón es la caridad, y por ella podemos apreciar &#8220;el pan de Dios&#8221;, por ella también, entiendo yo, podemos recobrar el gusto estragado, y volver a sentir, en fin, a experimentar la gracia, de la vida, de la libertad que habita en la verdad íntegra de esa vida nuestra.</p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[La "voluntad de Dios" en el Opus Dei]]></title>
<link>http://opusvalladolid.wordpress.com/2007/11/22/la-voluntad-de-dios-en-el-opus-dei/</link>
<pubDate>Thu, 22 Nov 2007 08:39:20 +0000</pubDate>
<dc:creator>opusvalladolid</dc:creator>
<guid>http://opusvalladolid.wordpress.com/2007/11/22/la-voluntad-de-dios-en-el-opus-dei/</guid>
<description><![CDATA[Publicado originalmente en OpusLibros.org Galileo Quien más, quien menos ha sufrido una crisis al sa]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p align="justify"><strong><em>Publicado originalmente en <a href="http://opuslibros.org/nuevaweb">OpusLibros.org</a></em></strong></p>
<p align="right"><strong>Galileo</strong></p>
<p align="justify">Quien más, quien menos ha sufrido una crisis al salir del opus Dei. Esas crisis afectan a muchos aspectos de la vida, uno de ellos es nuestra relación con Dios. Pueden surgir entonces, con asombro, una serie de preguntas: ¿Por qué tanta dificultad de algunos para tratar a Dios al salir del opus Dei? ¿Por qué las crisis de fe? ¿Por qué cuesta tanto separar y distinguir entre el opus Dei y Dios y su Iglesia fundada por Jesús? ¿Cómo es posible que el bagaje de formación del opus Dei -supuestamente tan sólido- parece como que se volatilizara y desapareciera en un abrir y cerrar de ojos tras nuestra salida?</p>
<p align="justify">Lo que sigue a continuación son unas reflexiones personales -bastante desordenadas por cierto-, una búsqueda de explicaciones del porqué -en mayor o menor medida- a muchos nos ha pasado esto. Y aquellos que dicen que no, puede ser que todavía crean en el dios del opus Dei, un dios más cómodo que Dios. No pretendo agotar el tema como tal -extenso y complejo-, sólo aportar una serie de pensamientos que me dan vueltas por la cabeza.</p>
<p align="justify">El opus Dei puede conseguir una cosa increíble y brutal, y es que se le tema a Dios, incluso que se vuelva odioso. Eso sucede porque podemos tener la percepción de que Dios nos corta las alas, nos acogota, en vez de lo que hace realmente con nosotros: abrirnos a un mundo insospechado, a otra dimensión de las cosas y de la vida, y darnos alas para volar libremente, amándole a El y a las personas. En cierta medida podríamos decir que el dios del opus Dei es más un Dios de voluntades, un Dios normativo, que el Dios que se nos revela en Jesús, en el que prima el Amor y la pureza de corazón por encima de cualquier norma.</p>
<p align="justify">En la prelatura se puede tener la sensación de que las &#8220;malas noticias&#8221; vienen de Dios, porque cualquier indicación de los directores, enseguida se te hace ver como voluntad divina. Las carencias intrínsecas del sistema religioso montado por el opus dei, que yo me atrevo a atribuir a la escasa preparación teológica e intelectual del fundador, en el que prima la eficacia y la instrumentalización, reducen a Dios a un ser básicamente voluntarista. Por el contrario, el Dios de Jesús, nos muestra los ingredientes básicos de la receta, pero después respeta nuestra libertad para que la elaboremos según nuestro criterio, aún a riesgo de equivocarnos. El evangelio está lleno de ejemplos en este sentido. Si las personas no nos equivocáramos, quizá no tendríamos algunas de las parábolas más bellas y profundas de Jesús, como la del hijo pródigo. El nos muestra el camino, nos ayuda, nos comprende, comparte con nosotros el sufrimiento -nada humano le es ajeno- y nos quiere por encima de todo, incluso aunque nos hayamos salido de la obra, supuestamente suya. Creo que es un grave error atribuir a Dios las normas que nos inventamos los hombres.</p>
<p align="justify">El opus Dei no destaca por una teología de altura, de ahí la &#8220;soledad intelectual&#8221; de personas preclaras como Ruiz Retegui y otros, que los hay. Tampoco es proclive a los razonamientos profundos de las cosas. Sí en cambio, destaca por una aparente seguridad y claridad meridianas en sus planteamientos, como si todo fuera simple, como si quien no entiende algo es tonto o está lejos de Dios, o en pecado. ¡Ridículo a mi entender!. Incluso aquellas cosas más misteriosas y complejas, se explican y predican con una seguridad y simplicidad pasmosas. Con un guión de medio pelo se liquidan lo que grandes filósofos y teólogos han tardado años en empezar a comprender. ¡Como van a dejar poso esas enseñanzas!. ¿Qué manuales de teología fundamental escritos en un idioma moderno (comprensible) por un autor del siglo XX se recomiendan y estudian en el opus Dei?.</p>
<p align="justify">No cabe duda de que esta &#8220;seguridad radical&#8221; es muy atrayente para chicos y chicas jóvenes con escasa formación. Puede dar seguridad personal y la impresión de que uno está en buenas manos, porqué de golpe te resuelven los problemas existenciales y las crisis propias de la juventud. Las crisis personales se tratan con medidas ascéticas, existe poca propensión a plantear el estudio de las cosas, a incentivar a las personas a que piensen por si mismos y resuelvan sus problemas. El frente de lucha se plantea básicamente en la esfera de la voluntad, cumpliendo normas y criterios. La promoción de una lucha en un sentido más amplio, más creativo, más en las virtudes cristianas, es escasa. No existe el librepensamiento, es sospechoso, es soberbia, es pecado. Incluso amar se percibe como algo fruto de un esfuerzo voluntario.</p>
<p align="justify">Hace poco un amigo, una persona muy religiosa y equilibrada, contestaba a mi pregunta en busca de comparaciones entre la dirección espiritual de los curas del opus Dei y los de otra institución reconocida. Basándose en su experiencia en ambas instituciones me decía que los curas del opus Dei quitan la personalidad, se entrometen en la vida de cada uno y dan indicaciones muy concretas, en cambio los de la otra institución dan formación y empujan a que uno libremente -y asumiendo el riesgo-actúe conforme a su conciencia y a lo que cree que Dios le pide personalmente. Los que hemos estado dentro sabemos que es así: la supuesta dirección espiritual obedece más a unas indicaciones generales o del consejo local, que a un poner a cada persona como individuo singular ante Dios. No se deja madurar a cada persona en su responsabilidad personal. El paradigma de esa mentalidad sería el &#8220;si obedeces nunca te equivocas&#8221;, porque los directores representan la voluntad de Dios para ti, y por tanto tu vida cristiana se reduce a obedecer, a rendir el juicio. Se enseña que lo que tu creas que Dios te pide, si no coincide con lo que te piden los directores no puede venir de Dios. Es decir, la relación personal con Dios queda mutilada, reducida a jaculatorias o a repasar lo que a uno le han dicho en la charla, los planes apostólicos, etc. ¡Que diferencia con la vida de un cristiano corriente, que debe tomar por si mismo las decisiones de cómo actuar en cada caso, según su conciencia!. ¿Qué preparación se tiene para afrontar eso después de la salida?</p>
<p align="justify">Tengo la impresión que en mis años en el opus Dei no escalé ningún peldaño en mi comprensión de Dios y de qué significa Dios para mí. Se podría decir que Dios actúa &#8220;excesivamente&#8221; en el opus Dei, y cuando ves como está el mundo, te das cuenta que no puede ser. No puede ser que en la obra todo venga de Dios -hasta auténticas tonterías- y el mundo esté como está. La milagrería del opus Dei, llevada a su máxima expresión con el fundador, responde a esa visión de Dios. Un Dios intervencionista. Y como Dios arregla las cosas con su providencia, podemos pasar por delante del sufrimiento y la miseria y con un &#8220;encomiendo&#8221; nos quitamos el peso de encima y a lo nuestro.</p>
<p align="justify">No me puedo resistir a poner una cita de San Juan Crisóstomo que me ha gustado mucho:</p>
<p align="justify"><em>&#8220;¿Quieres de veras honrar al cuerpo de Cristo? No consientas que esté desnudo. No le honréis con sedas en la iglesia dejándole perecer fuera de frío y desnudez&#8230; En la última cena ni era de plata la mesa, ni tampoco el cáliz en que el Señor se dio a sus discípulos&#8230; El sacramento no necesita manteles preciosos sino corazones puros; los pobres, en cambio, sí que requieren muchos cuidados. Aprendamos pues a sentir sensatamente y a honrar a Cristo como El quiere ser honrado: porque para quien es servido el servicio más grato es el que él mismo quiere, y no el que nosotros nos imaginamos. Y así, Pedro se imaginaba honrar al Señor no consintiendo que le lavara los pies, y eso no era honra sino todo lo contrario. Tribútale pues el honor que él mismo reclama, empleando tu riqueza en servicio de los pobres. Porque Dios no tiene necesidad de vasos de oro sino de corazones de oro&#8221;</em> (S. Juan Crisóstomo, Homilía 50 sobre S. Mateo, n.3).</p>
<p align="justify">¡Que diferente a lo que vimos y vivimos en el opus Dei y al espíritu de su fundador, también &#8220;santo&#8221;!. La frase &#8220;aprendamos pues a sentir sensatamente y a honrar a Cristo como El quiere&#8230;&#8221; me parece muy clarificadora. Recientemente, una persona me decía refiriédose a los directores senior: ¿cómo me han podido hacer esto?. Y el &#8220;esto&#8221; a mí me parecía especialmente cruel. La explicación creo que radica en que muchos directores no &#8220;sienten sensatamente&#8221;. Pueden &#8220;pisotear&#8221; a alguien, humillarlo, y después ir al oratorio como si nada, porque no se plantean realmente cual es la voluntad de Dios, como quiere ser servido. Creo que es significativo que en el opus Dei sólo se dediquen 5 minutos diarios a leer el evangelio.</p>
<p align="justify">La formación interna aporta verdades que se deben aceptar sin digerir. No cabe, como en otras instituciones, un estudio pausado de las cosas, compatible incluso con crisis personales, al ritmo de cada uno. No cabe preguntar, y sino que se lo digan a los alumnos del colegio romano. &#8220;¿Usted se cree que sabe más que Santo Tomás?&#8221; le dijeron a uno al preguntar algo que supongo que el profesor, además, no se sabía, y lo &#8220;bueno&#8221; es que lo contaba agradecido, como una corrección fraterna a su &#8220;soberbia intelectual&#8221;. Van muy mal por este camino. La teología en el opus se te da como quien te pone encima una chaqueta. Tantos cursos anuales, tantas clases y ya está. Se asume que lo sabes. Creo que no es tan sencillo. Luego hemos visto que no sabemos nada o casi nada. Quizás queda una inquietud por saber, que ya es mucho.</p>
<p align="justify">Se atreven a decir en el opus Dei, por ejemplo, que Dios existe porque lo demuestra santo Tomás con sus cinco vías. Y a mi la verdad es que las vías en cuestión me dejan casi igual, no me parecen una demostración de nada, si acaso me parece que demuestran que Dios puede existir, que podría ser una explicación. Cuando dije lo que me parecían las vías, me contestaron que no lo entendía bien y que era así, como un dogma de la Iglesia. O sea, que un argumento demostrativo se tiene que creer de un modo dogmático.</p>
<p align="justify">Cuando se sale de la obra, como no se han pasado las &#8220;crisis teológico-religiosas&#8221; necesarias, porque de su superación nace la verdadera fe, uno se puede encontrar con la sorpresa de que todo aquello que creíamos tan sólido se desmorona en días o semanas y no queda nada.</p>
<p align="justify">La famosa crisis de la vocación no es tal crisis. Es simplemente la lucha entre uno que se resiste y los otros que te dicen que tienes vocación, que lo han visto porque cumples los requisitos, que no puede ser de otro modo. A mi la crisis me parece que es algo personal, entre uno y Dios, con uno mismo, y cuya resolución tiene sus tiempos y no se puede apremiar. Exige una madurez personal que en casos excepcionales se puede dar en personas jovencitas, pero normalmente creo que no es así. De la resolución de una crisis auténtica sí puede salir una vocación, lo otro es una imposición; una vez más una &#8220;indicación&#8221; suplanta la relación personal con Dios. Por eso creo que en el opus Dei como no se sabe o no se tiene claro el concepto de lo que es una vocación, la praxis lo ha deformado, siguen planteando las cosas a los demás del mismo modo. Entiendo que una vocación es algo absolutamente personal, es uno quien oye la llamada. Los demás lo único que pueden hacer es decirte que escuches.</p>
<p align="justify">Existe, a mi entender, un considerable abuso de lo escatológico, como recurso fácil con el que contrarrestar supuestos &#8220;males&#8221;. Eso es habitual cuando se carece de argumentaciones racionales válidas, especialmente en el contexto de las sectas. Muchas hacen referencia al fin del mundo, a los elegidos. Se plantea el cristianismo como algo apocalíptico, cuando lo importante es lo que hacemos hoy y ahora por los demás: ¿Cómo podemos decir que amamos a Dios a quien no vemos, si no amamos a nuestro prójimo, a quien si vemos?. El cielo se presenta de las maneras más variopintas y curiosas. El infierno es casi seguro para los desertores y disentir o no ver la voluntad de Dios en los directores es el principio del descamino. Una vez más los directores se atribuyen facultades reservadas a la divinidad y que sólo puede aquilatar la conciencia personal: se juzgan acciones (esto es un pecado mortal) y se dictan sentencias (te espera el infierno).</p>
<p align="justify">En la obra la instrumentalización de las cosas llega a tal punto que Dios se convierte en un recurso más, al servicio del sistema. La voluntad de Dios es el motivo, el argumento por el que se actúa. El &#8220;porque me da la gana&#8221; es una tontería de puertas afuera. Las decisiones de los directores se plantean como &#8220;decisiones&#8221; de Dios. Y me pregunto:¿por qué caramba cada cual no asume sus propias responsabilidades, es decir los directores las suyas?. Y resulta que Dios tiene tantas voluntades sobre nosotros, como ocurrencias tienen los directores. Dios es una &#8220;máquina de voluntades&#8221;. Con eso se saltan la conciencia personal, el sentido común y el espíritu evangélico, y no pasa nada. Se expresa de múltiples formas: &#8220;lo hemos/he visto en la presencia de Dios&#8221;, &#8220;eso es la voluntad de Dios&#8221;, &#8220;lo que nos dicen los directores siempre es la voluntad de Dios&#8221;, &#8220;lo que dice el Padre siempre viene de Dios&#8221;, &#8220;Dios quiere que mis hijos/as&#8230;&#8221;. Te encuentras por tanto que existe una verdadera suplantación, o incluso me atrevería a decir usurpación, de la acción de Dios en nosotros, a veces por parte de cuatro mequetrefes que porque se han reunido en consejo local y han &#8220;visto&#8221; eso, te lo convierten automáticamente en un problema de conciencia personal entre tú y Dios. Te empujan al oratorio -la máquina de voluntades divinas- para que lo veas claro. Y pobre de ti que no sea así, que creas que Dios a ti, de Tú a tú no te pide eso. Estás apañado. Ningún argumento en contra vale, no hay apelación posible, siempre acabarás siendo un soberbio, &#8230;, o un enfermo.</p>
<p align="justify">Eso a la larga -o con suerte a la corta-, escandaliza y mucho, hace daño, y si piensas un poco, si conservas alguna lucidez, si eres parte actuarial de este montaje -a veces repugnante- como lo fui yo, te frustras y ves que ese no es el camino, e irremediablemente inicias la única senda posible, la única que te dejan y te queda para resolverlo: la salida.</p>
<p align="justify">Y no valen -no me valen- ni las buenísimas personas, que las hay, ni centros con gente divertida, que la hay, ni un director comprensivo y empático, que también los hay. Es un problema de fondo, un problema de raíz. Simplemente es que las cosas no son así, que sus planteamientos están viciados. No han entendido la relación personal del hombre con Dios, y en el fondo no saben lo que es la religión. La Iglesia ha establecido mecanismos para salvaguardar la libertad de conciencia. Por eso la Iglesia no es una secta, porque admite en su seno una gran diversidad de opciones, algunas harto discutibles, como el opus Dei, y cuando rezamos el padrenuestro, es el Padre de todos, incluso de los no cristianos.</p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Salir cuanto antes del Opus Dei]]></title>
<link>http://opusvalladolid.wordpress.com/2007/11/18/salir-cuanto-antes-del-opus-dei/</link>
<pubDate>Sun, 18 Nov 2007 15:37:46 +0000</pubDate>
<dc:creator>opusvalladolid</dc:creator>
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<description><![CDATA[Publicado originalmente en OpusLibros.org Sonsoles  La descripción de lo acontecido con D. Antonio P]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p align="justify"><strong><em>Publicado originalmente en <a href="http://opuslibros.org/nuevaweb">OpusLibros.org</a></em></strong></p>
<p align="right"><strong>Sonsoles</strong> </p>
<p align="justify">La descripción de lo acontecido con <strong><u><a href="http://www.opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&#38;file=article&#38;sid=9855"><strong><u>D. Antonio Petit</u></strong> </a></u></strong>justifica por sí sola la existencia de opuslibros.org. A todos se nos ha encogido el corazón al leerlo, pero a ninguno nos ha extrañado. ¡Cuántos antonios hay todavía en el Opus Dei!</p>
<p align="justify">Para mí es una prueba de que cuanto antes hay que dejar el Opus Dei. Cada día que pasa estando dentro es nocivo para el alma, para los sentimientos, para la salud y un perjuicio económico e incluso legal para el individuo. Y al final eso es lo que importa, la salud y el bienestar de cada persona. Hay muchas personas como cuenta <strong><u><a href="http://www.opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&#38;file=article&#38;sid=9840"><strong><u>Agustina</u></strong></a></u></strong> que siguen en el Opus Dei sabiendo que están en una organización perversa y pensando que hacen bien a otros. Quizás sea así y ayuden a gente que sigue o que piensa en irse, pero deberían pensar en sí mismos y en el daño que la Obra les está haciendo a ellos. También hay personas que siguen porque creen que fuera no van a ser capaces de vivir o que les resulta más cómodo seguir dentro&#8230;</p>
<p align="justify">Quizás pensemos que conociendo lo que se cuece dentro se inmuniza uno contra el mal, que se está a salvo de las barbaridades que la Obra ejerce contra todos sus fieles. No es así. El Opus Dei es una de las sectas más peligrosas que existen y debemos tenerlo en cuenta. Respetando la libertad de cada cual, yo recomendaría a todos los que vean todo ese mal que dejen el Opus Dei hoy mismo. Nada justifica seguir. Hay que darse cuenta de que cuando vemos ese mal desde dentro de la institución estamos solos contra todo un engranaje de directores perfectamente engrasado y con un escalado que cumple sus funciones de &#8220;reportar&#8221; al superior y de obedecerle sin fisuras.</p>
<p align="justify">Decía que el Opus Dei es una de las sectas más peligrosas. En pocas organizaciones está tan bien pensada la manera de anular a la persona en todos los aspectos. La manera de que sea útil y no un problema. La manera de exprimir hasta la extenuación a cada uno de sus miembros.</p>
<p align="justify">Analicemos un poco. Controlan los pensamientos, sentimientos y actos mediante la dirección espiritual doble de sacerdote y director con la insistencia de sinceridad absoluta y salvaje. Minan la autoestima y la moral del fiel con los sentimientos de culpa que le inculcan en esa dirección espiritual. La formación va encaminada a anular cualquier resquicio de personalidad propia, de sentimiento individual o de toma de decisiones personales. Siempre está el lema que graban a fuego en la mente de los miembros: estás aquí por la voluntad de Dios, tienes que hacer la voluntad de Dios que te viene por los directores.</p>
<p align="justify">Mediante el compromiso de obediencia influyen en todas las actividades de cada numerario/a (en menor medida en agregados y en menor supernumerarios y cooperadores, en los que también lo intentan), indicándoles los estudios a realizar, marcando con la exigencia de labores apostólicas y materiales para el Opus Dei su trabajo profesional, la ciudad donde viven, su relación con su familia, con sus amigos&#8230; aislándoles de ellos cuando lo consideran oportuno por el compromiso de castidad, obligándoles por el compromiso de obediencia a dejar su trabajo para dedicarse a labores internas por las que no reciben salario ni cotizan a la seguridad social o a la administración (cuidado de las casas del Opus Dei) o a ser sacerdotes.</p>
<p align="justify">Por el compromiso de pobreza controlan todos sus ingresos y todos sus gastos. Deciden lo que deben poseer y lo que no, cuando comprar y cuando vender. Es a lo que me refería antes con el perjuicio económico y legal que puede causar el Opus Dei cada día de más que se permanece. (Ver la anécdota del coche de Antonio Petit o el caso de <strong><u><a href="http://www.opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&#38;file=article&#38;sid=9629"><strong><u>la propiedad inmobiliaria en Sevilla</u></strong></a></u></strong>) En este sentido hago el enlace con <strong><u><a href="http://www.opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&#38;file=article&#38;sid=5552"><strong><u>un escrito</u></strong></a></u></strong> que recomienda cosas muy interesantes.</p>
<p align="justify">El Opus Dei decide todo en la vida de un numerario. Dice a nombre de quien se hace el contrato de la luz de una casa, quien aparece en las compras de coches, quien se desgrava por un alquiler de vivienda&#8230; ¿qué pasa si se equivocan? ¿Qué pasa si, pensemos mal, el Opus Dei decide que un numerario no pague impuestos un año porque ese dinero lo necesitan para X? El numerario debe obedecer y si, sigamos pensando mal, esa decisión se toma cuando es inminente la salida del numerario en cuestión, a su salida se encontrará con una deuda. Llevando el pensamiento al colmo del mal, el Opus Dei puede llevar incluso a la cárcel a uno de sus miembros o sus antiguos miembros con otro de sus trucos: los papeles en blanco que todo numerario firma y deja a los directores en algún momento de su vida. ¿No es un atropello esa obligación? ¿No va en contra de toda lógica, de toda legislación humana o divina? </p>
<p align="justify">El Opus Dei es una secta peligrosa dentro de la Iglesia Católica. No hay ningún indicio de modificación en su conducta por lo tanto la única solución es que desaparezca. La Iglesia la ha aceptado como prelatura personal y eso quiere decir que el único que puede disolver el Opus Dei es el Papa.</p>
<p align="justify">Pongámonos en el mejor de los escenarios. El Papa disuelve el Opus Dei. ¿Desaparecería el Opus Dei? ¿Los actuales directores high level lo permitirían? ¿A qué se iban a dedicar? Si se me permite mi opinión, antes lo convierten en una cadena de tintorerías. Tintorerías por supuesto desde las que seguir manipulando a personas, que es lo que les interesa.</p>
<p align="justify">Por eso creo que además de insistir en el tema eclesiástico se debería tratar el tema sociológico- que la sociedad sepa lo que es el Opus Dei en realidad y se conciencie del daño que le hace-, jurídico-seguir con denuncias en casos de no cotización a la seguridad social, protección de datos, acoso a menores- y también político. Leyes que realmente impidan que el Opus Dei cometa tantas tropelías.</p>
<p align="justify">Un saludo</p>
<p align="justify"><strong>Sonsoles</strong></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Todos los milagros del Fundador del Opus Dei,... son así...???]]></title>
<link>http://opusvalladolid.wordpress.com/2007/11/06/todos-los-milagros-del-fundador-del-opus-dei-son-asi/</link>
<pubDate>Tue, 06 Nov 2007 22:05:53 +0000</pubDate>
<dc:creator>opusvalladolid</dc:creator>
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<description><![CDATA[Publicado originalmente en OpusLibros.org Isabel Nath Hola a todos, Escribo en esta ocasión para con]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p ALIGN="justify"><em><strong>Publicado originalmente en <a HREF="http://opuslibros.org/nuevaweb">OpusLibros.org</a></strong></em></p>
<p ALIGN="right"><strong>Isabel Nath</strong></p>
<p ALIGN="justify">Hola a todos,</p>
<p ALIGN="justify">Escribo en esta ocasión para contaros una cosa curiosa que me ocurrió hace diez días (tened un poco de paciencia al leerlo que veréis que al final tiene relación con el Opus Dei&#8230;).</p>
<p ALIGN="justify">Atendí recientemente a una Conferencia Internacional en New Delhi en la que se hablaba de reparación neuronal (<a HREF="http://www.udaan.org/nr2con/" TARGET="_blank" REL="nofollow"><u>http://www.udaan.org/nr2con/</u></a>). Yo iba solo como ‘madre de niño con necesidades especiales&#8217; porque no soy médico. En esa conferencia se habló de muchas técnicas que existen en la actualidad para mejorar la calidad de vida de niños dentro del espectro autista, niños con PC, y personas adultas que hayan tenido un infarto cerebral o un daño en la espina, o algo así (aprovecho para decir que tengo mucha información al respecto y si alguien está interesado en compartirla por favor que pida mi dirección de e-mail a Agustina).</p>
<p ALIGN="justify">Uno de los ponentes era un médico de USA que se llama Bernard Brucker, y es el inventor del Método Brucker para aplicar el biofeedback. Siento el tecnicismo; se trata de una técnica nada agresiva en la que se enseña o re-enseña a mover los músculos de forma correcta (fundamental para personas con PC o después de un infarto!). Se hace a través de unos electrodos que se colocan en los músculos que se quiere tratar y a los que se les dan pequeños impulsos eléctricos. Los resultados son espectaculares, o si lo queréis de otra forma, en ocasiones parecen ‘milagrosos&#8217;. Para que se vea que no estoy inventándome nada, podéis poner las palabras <em>Brucker</em>, <em>Miami</em>, <em>biofeedback</em> en Google y echar un vistazo.</p>
<p ALIGN="justify">Este médico del Hospital Judío de Miami, Dr. B. Brucker, presentó unos cuantos casos (más de 15 creo) para que viésemos cuáles eran los resultados que se pueden obtener. Uno de ellos era un pianista de una cierta edad que había sufrido un espasmo cerebral y como consecuencia no podía tocar el piano. El Dr. Brucker le aplicó su método de recuperación y este hombre volvió a tocar el piano, al principio con cierta dificultad pero poco a poco fue cogiendo fuerza en los músculos del brazo afectados y llegó a dar conciertos de nuevo. Hasta aquí la exposición del Dr. Brucker, con diapositivas tomadas en varias etapas del proceso y etc., etc. Ahí se quedo la cosa. No era el caso más llamativo de los que nos presentaba, más bien normalito pero peculiar, porque un pianista necesita mucha finura de movimiento en los dedos, obviamente.</p>
<p ALIGN="justify">Pasan los días y yo intento buscar en Google más datos acerca de este método y me encuentro con el siguiente link: <a HREF="http://www.conelpapa.com/quepersigue/opusdei/curaciones.htm" TARGET="_blank" REL="nofollow"><u>http://www.conelpapa.com/quepersigue/opusdei/curaciones.htm</u></a></p>
<p ALIGN="justify">Si leéis el propio link despacio ya entendéis de qué va la cosa&#8230; Efectivamente, el mencionado pianista relata lo mismo pero en clave de milagrito de San Josemaría!.  Cada cual puede pensar lo que quiera; yo personalmente creo más bien poco en los milagros, y sobre todo me resulta sorprendente que según a qué movimiento cristiano se afilia uno, las posibilidades de milagrito que tiene aumentan de forma desmedida. Respeto las creencias ajenas en cualquier caso. Pero este ejemplo nos demuestra que las cosas más científicas pueden tener si queremos lectura de milagrito, porque además la ciencia avanza que es una barbaridad, que decía aquel. Y hombre, poner a uno de ejemplo de santidad basándose en este tipo de cosas&#8230; Como sean todos iguales&#8230;</p>
<p ALIGN="justify">Reconoceréis que atender a una Conferencia Internacional con un tema tan específico, en un país tan remoto, sin ser médico, no es lo más normal para una españolita de a pie. Tener interés personal en ese Método concreto, menos. Tener la posibilidad de hablar tranquilamente con el señor que se lo ha inventado, casi es carambola. Y la carambola completa es que ese señor, ajeno a milagros de tipo alguno, ponga como ejemplo de la efectividad de su método el ejemplo del milagrito!. El que una <em>oreja</em> esté presente en esa Conferencia y se encuentre luego en Internet el relato del milagro ya no sé como llamarlo&#8230; La verdad es que cuando lo escribieron debieron pensar que era casi imposible que alguien lo descubriese, pero como decía mi abuela: &#8220;cuando no quieras que algo se sepa, sencillamente no lo hagas&#8230;&#8221;.</p>
<p ALIGN="justify">Sonreíd&#8230;</p>
<p ALIGN="justify"><strong>Isabel Nath</strong></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Como coaccioné para que una adolescente, se hiciera del Opus Dei]]></title>
<link>http://opusvalladolid.wordpress.com/2007/10/29/como-coaccione-para-que-una-adolescente-se-hiciera-del-opus-dei/</link>
<pubDate>Mon, 29 Oct 2007 22:12:20 +0000</pubDate>
<dc:creator>opusvalladolid</dc:creator>
<guid>http://opusvalladolid.wordpress.com/2007/10/29/como-coaccione-para-que-una-adolescente-se-hiciera-del-opus-dei/</guid>
<description><![CDATA[Publicado originalmente en OpusLibros.org Madreselva  Buenos días buena gente! En un intento de escl]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p align="justify"><strong><em>Publicado originalmente en <a href="http://opuslibros.org/nuevaweb">OpusLibros.org</a></em></strong></p>
<p align="right"><strong>Madreselva</strong> </p>
<p align="justify">Buenos días buena gente!</p>
<p align="justify">En un intento de esclarecer la verdad de los hechos, hoy voy a contaros como &#8220;pitó&#8221; conmigo, es decir, pidió su admisión al Opus Dei, la única persona a que coaccioné para que entrara en la Obra (y no diré &#8220;gracias a Dios&#8221;, aunque sea la única, pues esta responsabilidad sigue pesando sobre mi conciencia).</p>
<p align="justify">Vivía en un club de bachilleres. El grupo al que impartía formación, eran chiquitas de lo que antes era COU, es decir, 17-18 años. Varias se habían hecho ya numerarias los años anteriores, desde los 14. Eran una monada de crías, simpáticas y nobles como ellas solas. Yo &#8220;amigué&#8221; con una niña, de su misma clase del cole y amiga del resto, que en pocos meses pasó a convertirse en un &#8220;objetivo pitable&#8221;. Aunque a mis 22 me sentía casi su madre, pues ella tenía 17 (fi-ja-te-tú), teniamos muy buen feeling. Mi &#8220;pitable&#8221; en cuestión, era una empollona obsesiva. Tenía unos ragos de perfeccionismo académico, que le hacían sufrir y llorar frente a los notables acaecidos en su expediente. También era una niña de una inseguridad enfermiza. Pero era todo corazón y tenía unos padres con bastante pasta.</p>
<p align="justify">Total, que cada cual analice las causas posibles, pero desde la dirección del centro me dijeron: &#8220;a por ella&#8221;. Y fuí a por ella: ¡mi primera pitable real!. Fíjate que ilu. Total, que un día, encontrado el momento propicio, le casqué el consabido &#8220;tienes vocación de numeraria al Opus Dei, es una predilección especialísima de Dios por ti, tienes la oportunidad de hacer con tu vida lo más grande de este mundo&#8221;, etc, etc, todos argumentos de lo más disuasorios. Se me puso a llorar, pues la pobre veía acercársele el marrón desde hacía tiempo, y no paró en semanas. Entonces yo me empecé a preocupar. La vi tan agobiada, desborda por una situación, que cualquiera con las mínimas nociones de psicologías comprendería que le quedaba grande&#8230; que empecé a informar a los directores para que desmontaran &#8220;el sarao&#8221;, pues no consideraba muy festiva ni abocada a un final feliz dicha la situación. Yo tenía 22 años. Una pipiola, aprediz del &#8220;verdadero arte proselitista&#8221;. Y cuando me di cuenta de que mis dires, la dire del centro y el sacerdote, no parecían notar nada extraño, inadecuado en la situación&#8230; renuncié a mis propios criterios, siguiendo docilmente los de la dirección (me había vuelto una experta en semejantes docilidades, que aparcaban mi uso de la libertad y la responsabilidad. Era sin darme cuenta, una marioneta encantadora).</p>
<p align="justify">Así seguí, y seguí con saña, convencida de mi misión divina, mientras esta niña se iba derrumbando psicológicamente ante mis argumentos &#8220;invencibles&#8221;. Y llegó el día de escribir la carta para pedir la admisión. Mi pitable lloraba frente al papel. Y la escribió del siguiente modo, diciendo: que, no, que no la escribo. (Al minuto), que si. (Al otro minuto), que no, que no puedo&#8230; así alternativamente, en lo que resultaba un triste espectáculo y todo ello sin dejar de llorar. Y yo venga, erre que te erre. Solo me faltaba escribirla por ella. Como cualquiera puede comprender, una decisión del calado de entregar una vida no &#8220;vale&#8221; tomarla en semejantes condiciones de duda y coacción, por no hablar de las emocionales de la candidata. Una vez firmada la carta, yo ya muy preocupada, fuí a hablar con la directora para explicarte cómo había firmado, que pensaba &#8220;que la había coaccionado siguiendo sus intrucciones&#8221; pero eso no me &#8220;sonaba&#8221; que fuera el espíritu de la Obra. Y cual fué mi sorpresa cuando me di cuenta, que tanto directora como sacerdote, no prestaron la menor atención a mis inquietudes, dándome una palmadita en el hombro por mi &#8220;buen&#8221; trabajo, y más contentos que unas pascuas. Me dijeron que no me preocupara, que todo estaba fantásticamente bien. Y reconozco que su tranquilidad, contagió pronto mi conciencia y si hubiera tenido oportunidad, habría actuado igual con la siguiente. Eso si: con menos escrúpulos.</p>
<p align="justify">No sé qué habrá sido de esta muchacha. Al año siguiente, abandonó la casa de sus padres para irse a hacer el centro de estudios a otra ciudad. Era extremadamente compleja de cabeza, inestable emocionalmente y sufría mucho por la educación que había recibido y su carácter. Ojalá dejara pronto la Obra, o en su dirección alguien tuviera la caridad de decirle que &#8220;no era lo suyo&#8221;. Solo se, que con lo vulnerable que me pareció, los años que estuviera dentro (quizá aún lo está, no lo se) tuvieron que desequilibrarle necesariamente un montón. Una vocación tan exigente y perfeccionista como la de la Obra, era justo lo que no necesitaba.</p>
<p align="justify">Y bueno&#8230; yo tuve responsabilidad inegable en este estropicio. La anulación de mi libertad interna, se que me exime en buena parte, pero era una persona adulta, pacté con una actuación inadmisible.</p>
<p align="justify">¡Así pitan algunas personas!, es mi vivencia. Besos para tod@s,</p>
<p align="justify"><strong>Madreselva</strong></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[La coacción a los adolescentes en la doctrina de Escrivá]]></title>
<link>http://opusvalladolid.wordpress.com/2007/10/26/la-coaccion-a-los-adolescentes-en-la-doctrina-de-escriva/</link>
<pubDate>Fri, 26 Oct 2007 13:16:31 +0000</pubDate>
<dc:creator>opusvalladolid</dc:creator>
<guid>http://opusvalladolid.wordpress.com/2007/10/26/la-coaccion-a-los-adolescentes-en-la-doctrina-de-escriva/</guid>
<description><![CDATA[Publicado originalmente en OpusLibros.org  Agustina El día 19 de marzo, San José, se celebra en Espa]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p align="justify"><strong><em>Publicado originalmente en <a href="http://opuslibros.org/nuevaweb">OpusLibros.org</a></em></strong> </p>
<p align="right"><strong>Agustina</strong></p>
<p align="justify">El día 19 de marzo, San José, se celebra en España &#8216;el día del padre&#8217;. No sé si sucede en otros países. Me refiero al día del padre, padre, al padre real, no al Padre-Fundador. Se suele tener un detalle con él, un obsequio, un pequeño regalo, por parte de los hijos.</p>
<p align="justify">La web quiere, con los padres de hijos adolescentes que van por los clubes del Opusdei y con los que tienen hijos ya dentro de la institución, tener también un detalle de cariño con esos padres en particular. ¿Cómo? Ayudándoles a entender la presión &#8217;doctrinal&#8217; que están recibiendo sus hijos.</p>
<p align="justify">Se trata de que conozcan la doctrina sobre la familia que imparte la obra y que comprendan que el alejamiento afectivo y efectivo, no es culpa de ellos. Y de paso, que sean conscientes de que sus hijos están sometidos a una coacción que les está llegando en palabras del fundador, &#8220;en nombre de Dios&#8221; y predicada por sacerdotes del Opus Dei. Y a esas edades, es muy difícil tener criterio para intuir que se utiliza el Evangelio en la captación de &#8220;vocaciones&#8221;. Y menos aún que si alguien ha sido proclamado santo con tal doctrina, (doctrina que ignora la Iglesia puesto que esas meditaciones internas no tienen el obligado &#8220;Nihil obstant&#8221;), no se ajuste al Magisterio de la Iglesia.</p>
<p align="justify">Por eso, publicamos una meditación de Escrivá titulada &#8220;El Niño perdido y hallado en el templo&#8221;. Fue dictada en 1937, lo cual podría parecer que hace años de eso y que las cosas ya no son así. Pero no hay que engañarse: esa meditación, vio la luz en 1997, cuando se envió junto a otras más, en un tomo titulado &#8220;Crecer para adentro&#8221;, a todos los centros de la Obra.</p>
<p align="justify">Felíz día de San José para los padres, padres.</p>
<p align="justify"><strong><a href="http://www.opuslibros.org/libros/Crecer_Escriva/Nino_Templo.htm"><strong>El Niño perdido y hallado en el templo</strong></a></strong></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Las puertas del Opus Dei, de verdad ¿abiertas para salir?]]></title>
<link>http://opusvalladolid.wordpress.com/2007/10/25/de-verdad-%c2%bfabiertas-para-salir/</link>
<pubDate>Thu, 25 Oct 2007 09:51:18 +0000</pubDate>
<dc:creator>opusvalladolid</dc:creator>
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<description><![CDATA[Publicado originalmente en OpusLibros.org  Ottokar Desde que esta web apareció en internet, algunas ]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p align="justify"><strong><em>Publicado originalmente en </em></strong><a href="http://opuslibros.org/nuevaweb"><strong><em>OpusLibros.org</em></strong></a> </p>
<p align="right"><strong>Ottokar</strong></p>
<p align="justify">Desde que esta web apareció en internet, algunas personas pertenecientes al Opus Dei, manifestando sentirse firmemente dentro de la Obra, han escrito correos mostrando una actitud dialogante y comprensiva hacia los exmiembros que escriben en la web.</p>
<p align="justify">Recuerdo los correos de <a href="http://www.opuslibros.org/correspondencia/email33.htm#aurora"><strong>Aurora Pimentel</strong></a> (12-8-2003), de <a href="http://www.opuslibros.org/correosanteriores/2004/enero/14ene04.htm#javierc"><strong>Javier Canals</strong></a> (14-1-2004 y días subsiguientes), y el más reciente de <a href="http://www.opuslibros.org/correosanteriores/2004/junio/1jun04.htm#ana"><strong>Ana Azurmendi</strong></a>. (1-6-2004). Asumiendo una aplicación estricta de la praxis del Opus Dei, (ver <a href="http://www.opuslibros.org/html/opinion_publica/vop.html"><strong>Vademecum del Apostolado de la Opinión Pública</strong></a>, pag.35, &#8220;<a href="http://www.opuslibros.org/html/opinion_publica/vop.html#apostolado"><strong>Revisión y aprobación de artículos</strong></a>&#8220;) deberíamos pensar que los citados correos fueron revisados por el Consejo local, si bien estoy dispuesto a aceptar que dada, la experiencia de las personas citadas, fueran autorizados a escribir, y confiando en su &#8220;buen criterio y formación&#8221;, sus escritos no fueran revisados.</p>
<p align="justify">De la actitud comprensiva hacia los exmiembros que se manifiesta en los citados mensajes, y de la aceptación de la necesidad de mejorar cosas dentro de la Obra, parece desprenderse la posibilidad para los exmiembros de un camino fuera del Opus Dei. En particular, Ana Azurmendi indica &#8220;<em>el Opus&#8230; es un camino, uno más entre los 6.000 millones que seguramente existen en esta vida, de encuentro con Dios&#8221;</em>.</p>
<p align="justify">La coacción, como praxis habitual e institucional, hacia los miembros que manifiestan su deseo de dejar la Obra, y que se plasma en la amenaza de <em>&#8220;perder la felicidad terrena y tal vez la eterna&#8221;</em>, constituye una de las prácticas más escandalosas y más graves dentro de todas las que se han ido denunciando en esta web por parte de exmiembros.</p>
<p align="justify">La prueba de esa práctica la constituyen los numerosos testimonios, expuestos en esta web, de quienes sufrieron esa experiencia de coacción, y que sin haber mantenido contacto entre ellos, y habiendo vivido su experiencia en países y épocas muy diferentes, coinciden en los aspectos fundamentales de esa experiencia. La difusión de los documentos internos que recogen criterios de actuación, (ver <a href="http://www.opuslibros.org/html/Vademecum_indice.html"><strong>Vademecum de los Consejos locales</strong></a>, pag. 53-54), de textos para el adoctrinamiento de los miembros (cfr. &#8220;<strong><a href="http://www.opuslibros.org/escritos/error_irremediable.htm">El error irreparable</a></strong>&#8220;), y de citas del fundador (cfr. <a href="http://www.opuslibros.org/escritos/barca_opusdei.htm"><strong>La barca del Opus Dei</strong></a>), corrobora el carácter institucional de este tipo de actuación.</p>
<p align="justify">Para los miembros que, como los citados arriba, aceptan que para los exmiembros hay otros caminos fuera del Opus Dei, la constatación del carácter institucional de la práctica de la coacción necesariamente parece que debería generar un gravísimo conflicto interior entre su visión, basada en la libertad que Dios concede a cada hombre para la elección de su camino hacia El, y la constatación de que la institución califica al abandono de la Obra como una auténtica traición a Dios.</p>
<p align="justify">Desconozco cual es el mecanismo psicológico que puede permitir a una persona mantener abierto durante años dentro de su mente un conflicto como éste. Creo, sin embargo, que no puede mantenerse por mucho tiempo, so pena de derivar en una alteración psicológica seria. Por ello, lo que habitualmente habrá de ocurrir es que finalmente la persona se decante por una de las dos opciones: a) o bien romper interiormente con la institución (el marcharse o no puede estar condicionado por otros factores), o bien interiorizar de forma profunda la tesis de que, efectivamente, marcharse del Opus Dei significa falta de amor a Dios.</p>
<p>Esta identificación de fidelidad a Dios con fidelidad al Opus Dei, aunque constituya una auténtica barbaridad, es aceptado como &#8220;evidente&#8221; por quienes lo han interiorizado de forma profunda.</p>
<p align="justify">Como ejemplo de ello transcribo un párrafo del libro de Pilar Urbano, &#8220;<em>El hombre de Villa Tevere</em>&#8221; (pag. 303). Dice, refiriéndose al fundador:</p>
<p align="justify">- <em>Esa otra expresión, tantas veces repetida, &#8216;¡sedme fieles!&#8217;, oyéndosela a él, y en el contexto que le circunda, no es en modo alguno una demanda de fidelidad hacia su persona, sino de fidelidad a la vocación divina: a Dios, en primera, y última y única instancia. Así lo entienden todos. Así lo entienden siempre. </em></p>
<p align="justify">Carlos Cardona recuerda cómo un día de los años cincuenta, entre 1955 y 1957, el Padre les habla de fidelidad: &#8216;<em>A este propósito, nos cuenta que ha recibido una carta de uno que no quiere perseverar y que le pide la salida de la Obra. En esta carta le dice que, a pesar de tal determinación, le quiere mucho&#8230; El Padre ha comentado, con expresión de honda tristeza: &#8216;Más valía que me quisiera menos a mí, y más a Jesucristo&#8217;</em> <em>Ese es el sentido cabal del &#8216;¡Sedme fieles!&#8217;</em> -</p>
<p align="justify">Del texto anterior me parece interesante analizar varios puntos:</p>
<blockquote>
<p align="justify">a) Aceptando la aclaración que hace Pilar Urbano de que la utilización de la partícula &#8220;me&#8221; en &#8220;Sedme fieles&#8221;, no significa fidelidad a la persona del fundador, sino que se utiliza en forma posesiva (como la madre que dice &#8220;el niño me duerme muy bien&#8230;&#8221;), lo qué sí queda claro, sin embargo, es que el fundador <em>entiende esa &#8220;fidelidad a Dios -en primera y última y única instancia</em> &#8211; &#8220;como fidelidad a &#8220;<em>la vocación divina</em>&#8221; que identifica con la perseverancia en el Opus Dei. Por eso al referirse a la persona que le ha pedido salir de la Obra se refiere a él diciendo &#8216;<em>Más valía que me quisiera menos a mí, y más a Jesucristo</em>&#8216;. Identifica claramente el irse de la Obra con falta de amor a Jesucristo.</p>
<p align="justify">b) Que una periodista como Pilar Urbano, en su deseo de demostrar que el fundador no pedía fidelidad a su persona sino a Jesucristo, escriba lo anterior sin ruborizarse y sin darse cuenta de la barbaridad que constituye lo que cuenta, muestra hasta qué punto el proceso de adoctrinamiento es efectivo en el objetivo de lograr la identificación &#8220;fidelidad a Dios = perseverancia en el Opus Dei&#8221;.</p>
<p align="justify">c) No puedo juzgar la intención de Carlos Cardona cuando relató la anécdota citada. Ahora bien, si la intención es similar a la que muestra Pilar Urbano al recordarla, demuestra que hasta los metafísicos de la Obra parece que perdieran la cabeza cuando se trataba de ensalzar las virtudes del fundador.</p>
</blockquote>
<p align="justify">Fidelidad a Dios significa perseverancia en el Opus Dei. Este es el mensaje del fundador y el que la institución transmite continuamente. Ante esta realidad, conviene volver a releer la cita del libro sobre sectas de <a href="http://www.geocities.com/icoc_mexico/mindcontrol/"><strong>Steve Hassan</strong></a> que hace E.B.E. en su escrito &#8220;<a href="http://www.opuslibros.org/escritos/obra_como_secta_ebe.htm"><strong>La Obra como secta</strong></a>&#8220;:</p>
<blockquote>
<p align="justify"><em>&#8220;El último criterio para juzgar a un grupo es la libertad de marcharse de los adeptos. En otras palabras, los miembros de las sectas destructivas son prisioneros psicológicos. Como ya he mencionado antes, las sectas destructivas implantan fobias en las mentes de sus seguidores para fomentar el temor a abandonar el grupo.<br />
</em></p>
<p align="justify"><em>Los grupos legítimos tratan a los individuos como adultos, capaces de determinar qué es lo que más les conviene. A pesar de que todas las organizaciones intentan retener a sus afiliados, los grupos legítimos nunca llegan a los extremos de controlar a sus miembros por medio del terror y el sentimiento de culpa como hacen las sectas destructivas.&#8221;</em></p>
</blockquote>
<p align="justify">Realmente y en conciencia, pregunto a los miembros de la Obra que escriben de buena fe: ¿están las puertas abiertas para salir?</p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[De rezos y profecías en el Opus Dei]]></title>
<link>http://opusvalladolid.wordpress.com/2007/10/24/de-rezos-y-profecias-en-el-opus-dei/</link>
<pubDate>Wed, 24 Oct 2007 21:48:40 +0000</pubDate>
<dc:creator>opusvalladolid</dc:creator>
<guid>http://opusvalladolid.wordpress.com/2007/10/24/de-rezos-y-profecias-en-el-opus-dei/</guid>
<description><![CDATA[Publicado originalmente en OpusLibros.org Agustina López de los Mozos Desde un pueblo cercano a aqué]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p align="justify"><strong><em>Publicado originalmente en <a href="http://opuslibros.org/nuevaweb">OpusLibros.org</a></em></strong></p>
<p align="right"><strong>Agustina López de los Mozos</strong></p>
<p align="justify">Desde un pueblo cercano a aquél del que Miguel de Cervantes no quería acordarse (algunos expertos <em>quijotistas</em> lo sitúan en Villanueva de los Infantes, Ciudad Real), he leído la actualización del lunes. <strong><a href="http://www.opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&#38;file=article&#38;sid=8591">Amandus</a>,</strong> te envío un abrazo muy cariñoso por la pérdida de tu hermano y cuenta con nosotros para lo que necesites.</p>
<p align="justify">La pregunta de si seguimos rezando (<strong><a href="http://www.opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&#38;file=article&#38;sid=8558">Max</a></strong>, 20-X-06) los que fuimos de la Sociedad (Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz y Opus Dei), pensé -cuando la leí- que se trataba de sana curiosidad. Con las deducciones del pasado lunes (<strong><a href="http://www.opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&#38;file=article&#38;sid=8582">Max</a></strong>, 23-X-06) en base a lo que te contestaron, pienso ahora que no era una pregunta inocente. Perdona si parezco un poco dura o soy demasiado sincera, tampoco te lo tomes como algo personal; es mi respuesta a los católicos &#8220;oficiales&#8221; que en privado o en público se dirigen a la web para que &#8220;volvamos al buen camino&#8221;.</p>
<p align="justify">Da igual si rezamos o no, porque el tema de la web es el opusdei, no la vida interior de cada uno. Por eso no somos una web confesional que da doctrina para que vayamos al Cielo, ni organizamos viajes para aplaudir al Papa, ni aquí se calibra en mejor o peor persona a la que reza de la que no. Tampoco un testimonio es más creíble (lo explica mejor que yo <strong>E.B.E</strong>. en su escrito &#8220;<strong><a href="http://www.opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&#38;file=article&#38;sid=8589">Rezar después de irse</a></strong>&#8220;) porque su autor vaya a Misa todos los días que el de quien ha dejado de ir. En esta web importa la ‘experiencia opus&#8217; que conlleva secuelas psíquicas, físicas, morales e incluso económicas, e importa recomponerlas, importa que otros no pasen por lo mismo: que la estafa no se repita, porque nadie -rece o no rece- merece que sus derechos humanos más elementales, sean pisoteados&#8230;</p>
<p align="justify">No es tema menor juzgarnos a los ex miembros del Opusdei según sean nuestras relaciones con Dios. Se ignora que sólo Dios puede ser juez justo e imparcial, ya que sólo él conoce el corazón humano. No es un tema menor porque, por ejemplo, en la Causa de Beatificación de Escrivá (donde el opus fue juez, testigo y parte), se justifica como motivo de exclusión de los testigos ‘críticos&#8217; -la mayoría, ex miembros de la obra- porque <em>&#8220;el recto sentido de la justicia confirma siempre la certeza de que en nada puede servir a la verdad quien no duda en ofender a la fe&#8221;</em>. (<strong><a href="http://www.opuslibros.org/escritos/exclusion_testigos.htm">Documento de exclusión de importantes testigos</a></strong>). Y esa frase va dirigida a <strong><a href="http://www.opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&#38;file=article&#38;sid=32">María Angustias Moreno</a></strong>, <strong><a href="http://www.opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&#38;file=article&#38;sid=33">María del Carmen Tapia</a></strong>, <strong><a href="http://www.opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&#38;file=article&#38;sid=3974">Miguel Fisac</a></strong>, <strong><a href="http://www.opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&#38;file=article&#38;sid=3453">Antonio Pérez Tenessa</a></strong> y <strong>María Jesús Hereza</strong>, entre otros. Alguien que haya leído los libros o artículos de estos ex numerarios y ex numerarias jamás podrá afirmar <em>que no dudan en ofender a la fe</em>. Ninguno de ellos abjura de su fe. Critican al Opusdei y cuentan lo que vivieron junto al fundador, pero no dijeron ni escribieron absolutamente nada en contra de la fe. Los &#8220;jueces&#8221; de la Causa llegan a la conclusión de que sus testimonios no son válidos, no por lo que afirmaban -que ni los escucharon-, sino porque saben que critican al fundador y al Opusdei, y eso lo equiparan con <em>&#8220;ofender a la fe&#8221;</em>. Y para reafirmarse en su ofuscación, vienen a decir que qué se puede esperar de una que es lesbiana, de otro que se secularizó y se casó por lo civil, de otro que estaba en tratamiento psiquiátrico, de otra que manifiesta una evidente hostilidad contra el Opus Dei&#8230; Y no ven que tiene delante a un Secretario General de la Obra y también Consiliario de España; a la Secretaria General de la Asesoría de Venezuela que también fue miembro de la Asesoría central (Roma); a uno de los &#8220;primeros&#8221; (1935-1956) con los que Escrivá hizo el famoso &#8220;paso de los Pirineos, ni a una numeraria con años de servicio en consejos locales y en el trabajo de la administración&#8230; (Pronto colocaremos en la web el sumario de la Causa con las acusaciones de Javier Echevarría hacia cada uno de los que intentaron testificar).</p>
<p align="justify">A nosotros se nos pregunta si continuamos rezando; después, si nos mortificamos. Y luego habrá de seguir el interrogatorio y la obtención de datos para demostrar que con nuestras vidas <em>&#8220;no dudamos en ofender la fe&#8221;</em>: que si divorciados, que si madres solteras, que si casados civilmente, que si sacerdotes numerarios y agregados secularizados, que si gays o lesbianas, que si enfermos de sida (de cáncer no, de sida), que si con tratamiento psiquiátrico&#8230; Algo tiene que haber en nuestra contra para desacreditar nuestros testimonios críticos con la obra y la institución &#8220;lo encuentra&#8221; o si no, se lo inventa.</p>
<p align="justify">Esa falsa acusación es el error manido tan en boca de la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz (también llamada Opus Dei), el que da pie a uno de sus <em>slogan</em> favoritos tras el que se parapetan: &#8220;Quien critica al Opus Dei ataca a la Iglesia&#8221;. Quien critica al fundador de los Legionarios de Cristo, por ser un pederasta, no está criticando a la Iglesia. Quien critica al opusdei por no guardar la confidencialidad en la dirección espiritual (ya no solo es una denuncia verbal de los ex miembros, se trata de una afirmación que consta en su propio documento interno &#8220;<strong><a href="http://www.opuslibros.org/html/Experiencias.htm#silencio">El silencio de oficio</a></strong>&#8220;), no está criticando a la Iglesia sino que está diciendo la verdad. Y esa crítica es necesaria porque además de ir en contra del Magisterio de la Iglesia -piedra de escándalo para los creyentes-, está recogida en el Código Penal -piedra de escándalo para el sentido común y la Justicia- y reñida con la ética y la moral.</p>
<p align="justify">Quiero hacer una referencia a <strong>María Jesús Hereza</strong>, ex numeraria, que he citado anteriormente entre los excluidos a testificar sobre la Causa de Escrivá, para que conozcamos algo sobre ella. Lo considero un deber de justicia y una reparación por lo que la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz (también llamada Opus Dei),  la injurió. Es un breve recorte de prensa:</p>
<blockquote>
<p align="justify"><em><strong>Más sobre la beatificación de Escrivá</strong></em></p>
</blockquote>
<blockquote>
<p align="justify">María Jesús Hereza es una de las personas a las que, según el reportaje<em> Un santo contrarreloj</em> de EL PAÍ<strong>S</strong> (domingo 12 de abril), los tribunales eclesiásticos no quisieron escuchar cuando se trató de recabar opiniones a favor o en contra de la beatificación del fundador del Opus Dei. No se me ocurre cuáles pudieron ser las razones para rechazar su testimonio, pues no sólo estuvo muy cerca y al servicio de Escrivá de Balaguer en una etapa de su vida, sino que fue una de las personas más íntegras que en mi ya larga vida he conocido. Agnóstico como soy, María Jesús Hereza me hizo más de una vez pensar que sí, que había santos. La recuerdo siempre sonriente, haciendo el bien, y así deben recordarla muchos de sus pacientes de Leganés, donde, ya retirada del Opus Dei, practicó la medicina y la caridad con tan generosa dedicación que los vecinos de aquella localidad pidieron y obtuvieron que se diese su nombre a un centro de salud que poco después de su muerte se inauguró allí.</p>
</blockquote>
<blockquote>
<p align="justify">Muchas veces he pensado que la fe no cambia la naturaleza de los que creen, pero sí potencia lo que de bueno o malo haya en ellos y que así como a los que son de mala condición los hace peores porque los hace hipócritas, a los que son como María Jesús Hereza los hace lo que decimos santos. Repito que no se me ocurre lo que pudiera haber contra ella para rechazar su testimonio a la hora de hablar de santidad.</p>
<p align="justify">Pablo Ortega Mateos</p>
<p align="justify">El País, 29-04-1992</p>
</blockquote>
<p align="justify">Y llegamos a las &#8220;profecía de Escrivá&#8221; dirigida a los que dejamos la obra (<strong><a href="http://www.opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&#38;file=article&#38;sid=8582">Max</a></strong> 23-X-06). Efectivamente, el fundador investido de no se sabe qué revelación divina, no fue capaz sólo de amenazar con el infierno y con el abismo a quienes abandonaran su fundación, sino que se atrevió a dejar para la Historia y para el acervo de frases célebres, la siguiente: <em>&#8220;¿y que me importa que me quieran a mí si no quieren a Dios nuestro Señor?&#8221;</em> Frase que pronuncia cuando lee la carta de alguno de sus &#8220;hijos&#8221; pidiendo la dispensa. (<strong>Don Álvaro, <em>Cartas de familia (1), </em>n. 2. (Cfr. </strong><a href="http://www.opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&#38;file=article&#38;sid=8288"><strong>Cuadernos 11</strong></a><strong>, pags 10-11)</strong>. De nuevo el juicio temerario, la equiparación herética, el mismo error: &#8220;dejar la fundación = no querer a Jesucristo&#8221;, &#8220;dejar la obra = perder la fe&#8221;; &#8220;dejar la obra = dejar de rezar, dejar de creer, la perdición, la infelicidad de la vida terrena y probablemente de la eterna&#8221;&#8230; O sea, que los que dejamos la obra no somos de fiar. Esta es otra &#8220;herencia&#8221; de las enseñanzas de Escrivá, que la institución se ha encargado de repetir y propagar. Al preguntador no le gustaría que tuviera razón el fundador y &#8220;se alegra&#8221; de que recemos: esa sería la prueba de que somos buena gente.</p>
<p align="justify">Sobre las profecías de Escrivá habría mucho que hablar porque no acertó ni una. Yo cambiaría la palabra &#8220;profecía&#8221; por &#8220;refinada perversión&#8221;, expresión que se puede leer más adelante. Una de sus &#8220;refinadas perversiones&#8221; se la dedicó a Miguel Fisac, yo la escuché en persona de labios del arquitecto manchego. Ignacio Carrión la recogió en el diario &#8220;El País&#8221;:</p>
<blockquote>
<p align="justify"><em><strong>Mártires</strong></em></p>
<p align="justify">IGNACIO CARRIÓN</p>
<p align="justify">EL PAÍS &#8211; 23-04-1992</p>
</blockquote>
<blockquote>
<p align="justify">El arquitecto Miguel Fisac escribió días atrás en este periódico un artículo en torno a la beatificación del fundador del Opus Dei. Fisac perteneció a la obra durante 20 años. Un buen día la abandonó. A raíz de ello, los altos mandos de la organización religiosa convirtieron su fuga en una tocata insufrible de coacciones y golpes bajos dirigidos a quien sólo pretendía alejarse de ellos. Un hecho recordado por Miguel Fisac estremece por su refinada perversión. Cuando su hija de seis años murió, aparecieron el día del entierro en su casa dos sacerdotes del Opus que, en lugar de rezar un responso y decirle unas palabras de consuelo, hicieron extraños aspavientos y le dieron a entender, en voz baja, que esa muerte era una de las desgracias merecidas por el socio al haber abandonado el dichoso club. &#8220;Miguel va a sufrir mucho y va a ser un desgraciado&#8221;, le había augurado con sobrenatural clarividencia el fundador del Opus en una carta dirigida a Fisac a través de su confesor.</p>
</blockquote>
<blockquote>
<p align="justify">No es de extrañar que el proceso acelerado de beatificación de Escrivá, en cuyos escritos, según denuncia Fisac, abundan las falsedades y mentiras sobre la vida del disidente, se considere polémico. Convendría averiguar si también es injurioso.</p>
<p align="justify">Me pregunto: ¿Serán piruetas como ésta las exigidas para que el varón brinque del suelo al altar sin que se le enreden las faldas de la sotana? ¿Será prueba irrefutable de milagro la paciencia de santo Job que ha demostrado Miguel Fisac y, con él, otros emancipados y después hostigados por la guardia pretoriana de monseñor?</p>
</blockquote>
<blockquote>
<p align="justify">Sería encomiable que, si esto es así, el Vaticano no sólo beatifique a monseñor Escrivá, sino que canonice también a los numerosos mártires de su pintoresca cofradía, en el mismo acto y a la misma hora.</p>
</blockquote>
<p align="justify">Me parece que sería igual de improcedente establecer mi juicio sobre la honestidad y sinceridad de quienes quieren llevarnos al buen camino, si les repreguntara y me respondieran cuántas veces pecan contra la pureza a la semana, si solo o en compañía de otros. Así que no lo pregunto porque, como se despide el capitán Rhett Butler en &#8220;Lo que el viento se llevó&#8221;: <strong>sinceramente, me importa un bledo</strong>.</p>
<p align="justify">Abrazos,</p>
<p align="justify">Agustina López de los Mozos</p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[La historia amarga de una numeraria del Opus Dei]]></title>
<link>http://opusvalladolid.wordpress.com/2007/10/23/la-historia-amarga-de-una-numeraria-del-opus-dei/</link>
<pubDate>Tue, 23 Oct 2007 06:15:03 +0000</pubDate>
<dc:creator>opusvalladolid</dc:creator>
<guid>http://opusvalladolid.wordpress.com/2007/10/23/la-historia-amarga-de-una-numeraria-del-opus-dei/</guid>
<description><![CDATA[Autora: Agustina López de los Mozos Muñoz Publicado en la revista Marie Claire en diciembre de 1988 ]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p align="right"><em>Autora: <strong>Agustina López de los Mozos Muñoz<br />
</strong>Publicado en la revista <strong>Marie Claire</strong> en diciembre de 1988</em></p>
<p align="justify">Hablar sobre el Opus Dei ha sido tabú, y me imagino que lo seguirá siendo durante muchos años. Sin embargo, yo quiero hacerlo. Me da igual que la Obra sea poderosa, me da igual que me haya engañado o que yo no fuera lo suficientemente despierta como para preguntar cosas que pregunté demasiado tarde. Me da igual que ellos sean los mejores y que yo tenga tantas cosas todavía que aprender. Sobre lo que cuento a continución tengo la conciencia lo suficientemente tranquila como para que nadie se rasgue las vestiduras, porque si lo hace, o no conoce el Opus Dei, o es un hipócrita. Nadie podrá demostrar que es falso nada de lo que digo, porque lo he vivido en mi propia carne y lo cargo a las espaldas, como una experiencia que me deparaba el destino cuando no era más que una mujer joven, con inquietudes y con ganas de ser mejor.</p>
<p>Me hice del Opus Dei a los 17 años. Quizá debería usar la terminología característica de la Obra y decir que pedí la admisión como asociada numeraria cuando tenía 17 años. Me fui, mejor dicho, me escapé, a los 24 y volví a ser una persona corriente. Para ellos, desde entonces, soy otro Judas. Es cuestión de matices.</p>
<p>Conocí la fachada exterior del Opus Dei (la interior, la real, me costó años, sangre y muchas lágrimas) por esas cosas imprevisibles que tiene el destino. Jugaba en un equipo de baloncesto y alguien organizó un partido amistoso contra un Colegio Mayor llamado Zurbarán. En principio, todo normal: llegamos y ganamos. Lo digo sin jactancia, porque el equipo que presentaba Zurbarán era un grupo de chicas con muy buena voluntad, pero de dudosos conocimientos baloncestísticos. Cuando nos íbamos a ir, habían preparado una pequeña merienda para agradecernos la visita. Y nos quedamos tomando unos refrescos, mientras las que habían jugado contra nosotras y otras más que se habían apuntado al festejo iniciaron todo tipo de conversaciones con el apostólico fin de conseguir el número de teléfono de cada una. Y para no extenderme en detalles, la persona que se hizo con mi número de teléfono consiguió, seis meses después, que me pasara por el despacho de la directora del Colegio Mayor para escribir una carta al Padre.</p>
<p>-¿Tienes pluma?<br />
-No.<br />
-Toma la mía. Al Padre le gusta que escribamos con pluma. No te olvides de poner textualmente: &#8220;deseo pedir la admisión como asociada numeraria.&#8221;<br />
-¿Cómo empiezo? ¿Excelentísimo Padre?, ¿Monseñor Escrivá?&#8230;<br />
-¡Qué cosas tienes tan graciosas! No, ¡ja, ja,ja! Empieza simplemente con &#8220;Querido Padre&#8221;&#8230; A un Padre se le trata con confianza.</p>
<p>Y me dejó sola. Cuando terminé salí del despacho con la carta en la mano y se la entregué.</p>
<p>-¿Estás segura de lo que has hecho?<br />
-Sí&#8230; Si tengo vocación, como me decís, para ser una persona corriente en medio del mundo, intentando santificarme con mis estudios, con mi trabajo&#8230; y si Dios me lo pide, no voy a echarme atrás.<br />
-¡Estupendo! -dijo, mientras me abrazaba-, y como ya eres de casa, &#8220;¡Pax!&#8221;; es el saludo que tenemos entre nosotros.<br />
-Pues, ¡Pax!, dije yo.<br />
-No. Tú tienes que contestar &#8220;In aeternum&#8221;.<br />
-¿Cómo?<br />
-&#8221;In aeternum.&#8221; Ahora bájate al oratorio un rato.</p>
<p>Ya era de la Obra. Bajé al oratorio y, en los últimos bancos, de rodillas, con la cara entre las manos, empecé a rezar: &#8220;no he querido ser como el joven rico del Evangelio, que se volvió a su casa dándote la espalda cuando tú le pediste que te siguiera. Si de verdad me has dado vocación para ser del Opus y me pides que deje a mis padres, que renuncie a casarme y a tener hijos, aquí estoy para lo que quieras.&#8221;</p>
<p>Cuando levanté los ojos, ensimismada en lo que acababa de hacer, noté cómo algunas cabezas se volvían hacía mí, con sonrisa incluida. No encontré la relación entre haber pedido la admisión y el repentino regocijo de las que me miraban. Al salir de oratorio fui rodeada y abrazada por un montón de chicas que me felicitaban por haberme hecho de la Obra. ¿Es que eran también todas de la Obra?. ¿Pues no me habían dicho que era un Colegio Mayor como tantos otros, en el que, eso sí, había &#8220;alguna&#8221; numeraria entre tanta residente? .¿Y cómo lo sabían, si yo no había hablado más que con el sacerdote y con una directora? ¡Cómo! ¿Todas mis angustias, mis cavilaciones, mi interioridad, que yo había confiado a esas dos personas eran &#8220;vox populi&#8221;? Creí que me iba a caer al suelo cuando una de ellas me dio una palmada en la espalda, mientras me decía a voz en grito: &#8220;¡Por fin, hija, parecía que no ibas a &#8220;pitar&#8221; nunca&#8230;! ¡Lo que hemos rezado por ti!&#8221; Una media sonrisa se me heló en los labios, intentando no ser descortés ante tanta felicitación. ¿De qué me estaban hablando? ¿Acaso me habían contado todas ellas sus respectivas vidas antes de enterarse de la mía? ¿&#8221;Pitar&#8221;? ¿Qué era &#8220;pitar&#8221;? Me sonaba fatal. Me lo explicaron después. &#8220;Pitar&#8221; formaba parte del argot particular del Opus Dei. La palabra la había puesto de moda el Padre, Monseñor Escrivá de Balaguer, en los primeros años de la Obra, cuando se dirigía a alguno y le preguntaba por el amigo con el que estaba haciendo apostolado: &#8220;qué, ¿y fulanito?, ¿pita o no pita?&#8221;; lo que equivalía a preguntar: ¿cae o no cae?, ¿pica o no pica?, ¿se hace de la Obra o no se hace?</p>
<p>Pasaban los días y me iba enterando de las cosas a las que me había comprometido. Había muchísimas normas y costumbres que, por el hecho de ser numeraria, tenía que empezar a vivir y a asimilar. Pero a nadie se le ocurrió contármelas antes de escribir la carta, no porque se les olvidara, sino porque es el método a seguir. Sólo tenía claro que la vocación al Opus Dei &#8220;es santificarse en medio del mundo, sin hacer cosas raras, viviendo como una persona más&#8221;. Poco a poco me iba dando cuenta de que lo de no hacer cosas raras era un concepto que no entendíamos de la misma forma, y lo de seguir siendo una persona corriente era más una broma de dudoso gusto que una realidad. Y, así, fueron explicándome, y otras veces me fui dando cuenta yo sola, poco a poco, durante años, lo que para el Opus Dei supone ser una &#8220;persona corriente que no hace cosas raras&#8221;.</p>
<p>Ya me chocó un poco que un par de días antes de &#8220;pitar&#8221; me dijeran que tenía que hacerme un reconocimiento médico. ¿Qué tenía que ver mi estado de salud para ser de la Obra? ¿Lo importante no era tener vocación? ¿O es que si descubrían piedras en el riñón, la vocación pasaba a ser una decisión en manos del médico? &#8220;Esta joven tiene arritmias; olvidaros de todo lo que le habéis contado; no puede ser de la Obra&#8221;&#8230; ¿Gracioso, no? La razón de este trámite es no cargar con una persona, aparentemente joven y sana, que al poco tiempo de hacerse de la Obra se le descubra algún tipo de enfermedad más o menos grave, porque tendrían que cuidar de ella, y la Obra no quiere enfermos prematuros, aunque dos días antes del reconocimiento médico tuvieran &#8220;claro&#8221; que tenía una vocación como un castillo. A mí no me encontraron nada. Eso sí, me aconsejaron que no dijera nada en mi casa de lo del médico. Había que ser discreta. ¿Qué les interesa a tus padres este detalle? No entenderían nada y ¿para qué les vas a dar motivos para preocuparse?&#8230; Es un puro trámite.</p>
<p>Lo único que me dijeron antes de escribir la carta fue que las numerarias no usaban pantalones y no fumaban. Las dos cosas me costaban mucho y ahí se me empezaban a romper los esquemas de &#8220;mujeres corrientes&#8221;. Ponerse pantalones y fumar no es ningún pecado. Pregunte el porqué. Me dijeron que las mujeres estaban más elegantes con faldas y que lo de fumar no le gustaba nada al Padre, aunque los chicos sí pudiesen hacerlo.</p>
<p>-¿Y por qué los numerarios sí pueden?<br />
-Porque los hombres necesitan ciertas compensaciones. Una mujer puede pasar perfectamente sin fumar, pero un hombre es distinto.<br />
-¿Y por qué es distinto?<br />
-Mira, esto entra dentro de la entrega que supone la vocación. Dios nos lo pide. Además, si vas a entregar toda tu vida a la Obra, ¿te vas a echar para atrás sólo porque no puedas fumar? Me parece muy pobre. Acuérdate de ese punto de &#8220;Camino&#8221;: &#8220;No vueles como un ave de corral, cuando puedes volar como las águilas&#8230;&#8221;<br />
-Perdona, pero no le encuentro relación.<br />
-Ya la encontrarás con el tiempo, y no seas pesada. Esas cosas nos las pide Dios, y se acabó.</p>
<p>Como pude me fui haciendo a la idea de que ya no era una persona &#8220;normal&#8221;, por mucho que se empeñaran en repetirlo una y otra vez. Cada cosa nueva que me contaban para que la empezara a vivir me alejaba de la concepción que yo tenía de la normalidad.</p>
<p>Una tarde entré en la habitación de una numeraria y, como no había más que una silla, me senté en la cama. Sentí un golpe seco. ¿Era yo? ¿En dónde me había sentado? La numeraria que estaba conmigo se rió.</p>
<p>-¿Te has hecho daño?<br />
-Un poco. Pero ¿qué clase de cama es ésta?<br />
-Pues, verás, las numerarias dormimos encima de una tabla, sin colchón, y tienen una altura determinada que al taparse con la colcha dan un aspecto de cama normal, por si pasa alguien que no sea de la Obra.<br />
- ¿Y por qué se duerme en una tabla?<br />
- El Padre dice que las mujeres necesitan meter el cuerpo en vereda, que no hay que darle ciertas comodidades porque es fuente de tentación.</p>
<p>Levanté la colcha y, efectivamente, sobre una tabla había una manta que hacía las veces de colchón. Encima se ponía la sábana.</p>
<p>El primer día que dormí en una tabla pasé la noche en vela. La única postura que admite es la de echarse de espaldas, no puedes darte media vuelta porque se te clavan todos los huesos, y mucho menos dormir boca abajo. Hay que hacerse la idea de que es como dormir en el suelo. Pero, después de varios meses, acabas acostumbrándote. Todavía me faltaba enterarme de otro detalle relacionado con la cama; mejor dicho, con la almohada. Fue en una de tantas charlas, al explicarnos una costumbre de la Obra: el día de guardia. Un día a la semana, cada numeraria se siente responsable, espiritualmente, del resto de las personas de la Obra y para ello tiene que hacer una mortificación especial, además de rezar más de lo habitual. La noche de guardia, la numeraria usa como almohada las guías de teléfono. La combinación tabla-guía de teléfono es una experiencia difícil de explicar.</p>
<p>Otro día, también por casualidad, estando con una numeraria en el despacho en el que trabajaba dentro del Colegio Mayor, vi que sacaba de un armario una lata como de bombones o caramelos. Le dije que si me daba uno, y me dijo que estaba vacía. Sentí que al moverla sonaba. Y como tenía cierta confianza con ella, le pregunté que entonces qué es lo que tenía. Y me respondió con una sonrisa burlona, diciéndome que no debería decírmelo, porque tendría que ser mi directora quien me lo explicara, pero que ya que había surgido el tema&#8230; Abrió la caja y sacó como un cinturón bastante raro; era de alambre trenzado, con las puntas sin limar en la parte interior. Y cogiéndolo de una de las dos cintas que tiene a cada extremo, lo alzó, mientras me decía: esto es un cicilio.</p>
<p>-¿Cómo dices?<br />
-Hija, un cilicio. ¿Es que no lo has visto nunca?<br />
-Te prometo que no.<br />
-Pues las numerarias lo usamos dos horas todos los días.</p>
<p>En ese momento no sabia cómo se podía usar un cilicio dos horas al día, porque yo ya había visto a muchas numerarias y a ninguna le había visto ese extraño cinturón.</p>
<p>-Mira, pones la parte de los pinchos en el muslo, a la altura de la ingle, y con las cuerdas de los extremos te lo atas.<br />
-¡No me lo creo!<br />
-Que sí, en serio, es una norma más; dos horas todos los días, menos los domingos y los días de fiesta.<br />
-Pero te lo pondrás flojito, porque esos pinchos&#8230;<br />
-Eso ya depende de la generosidad de cada una. Lo normal es que, al ser una mortificación corporal, y ya que hay que hacerla, se haga bien. Te lo tienes que apretar lo más que puedas. Lo llevas puesto debajo de la falda y nadie lo nota.</p>
<p>A partir de entonces me dieron mi cilicio y me lo ponía dos horas cada día. Un día en una pierna, el siguiente en la otra. Cuando me lo quitaba, notaba cómo los pinchos iban arrancándose de la carne, dejándomela llena de pequeñas heridas sangrantes -una por cada pincho-. Al día siguiente usaba el cilicio en la otra ingle, y así dejaba un día de por medio para que se me cicatrizara. Pero nunca acababan de cicatrizar. Lo peor era cuando se acercaba el verano, porque, como tenía piscina el Colegio Mayor, el traje de baño no tapaba suficientemente las heridas. Y no porque todas lo usáramos estaba bien enseñar las marcas de tal penitencia. Por eso, también, las numerarias usan bañadores con faldita -como los de embarazada o como los de nuestras abuelas-. Me acuerdo que durante unas semanas, en lugar de ponérmelo en la ingle, me lo ataba a la cintura. De esa forma las huellas quedaban mejor tapadas y el dolor no era tan fuerte. Me imagino que no sólo se me debió ocurrir a mí, porque en una charla que nos dieron se hizo hincapié en que el cilicio había que llevarlo en la ingle y que nada de inventos raros. Así que no volví a repetir la experiencia de la cintura.</p>
<p>Había que ponérselo dentro de la casa; es decir, que nadie tenía que salir con él puesto a la calle. El motivo que me dijeron es que resultaría bastante chocante si tenía un accidente y alguien me llevaba a un hospital. El peligro de tenerlo puesto en casa era chocarte con alguien por algún pasillo y que, justo, el encontronazo fuera en el sitio donde llevabas el cilicio. En tales situaciones se sonreía muy forzadamente y te acordabas de la familia de quien se había chocado. Sentarse con el cilicio puesto en la ingle tampoco es ninguna tontería. Ahí sí que ya no se te ocurría levantarte por nada del mundo, una vez que habías encontrado la postura. Y todo ello con la mayor naturalidad, sin perder la sonrisa, que es de muy buen espíritu.</p>
<p>Lo de las &#8220;disciplinas&#8221; me enteré al año y pico de estar en la Obra. Se trata de otra mortificación corporal: un látigo de cuerda que termina en varias puntas. Se usa los sábados, sólo los sábados. Entras al cuarto de baño, te bajas la ropa interior y, de rodillas, te azotas las nalgas durante el tiempo que tarda en rezarse una salve. Yo he de decir que rezaba la salve a cien por hora, porque los latigazos en una zona tan dolorosa dejaban la piel en carne viva por mucho que corrieras en recitar la oración.</p>
<p>Yo ya me había ido de casa de mis padres, no sin bastantes problemas por ello, y vivía en un centro de la Obra. No había día que no me enterara de una &#8220;costumbre&#8221; o una &#8220;norma&#8221; que viven las numerarias, y las tienen que vivir hasta tal punto que, si no lo hacen, se tienen que confesar por ello, aunque objetivamente no sea pecado ni falta grave.</p>
<p>-&#8221;Es de buen espíritu ducharse siempre con agua fría&#8230;&#8221;<br />
-Bueno, pero será en verano.<br />
-&#8221;En verano y en invierno; si no, ¿qué merito tendría?&#8221;</p>
<p>Y después de la noche en la tabla y con la guía telefónica de almohada, en pleno invierno, a la ducha helada. En más de una ocasión pensé que el infarto estaba cercano. Pero sobreviví. Ahora dudo si mi higiene era todo lo completa que tenía que ser, porque en un minuto me duchaba de pies a cabeza.</p>
<p>Una tarde me preguntó mi directora (tenía, como todas las numerarias, una directora espiritual con la que hacía una charla semanal, donde contaba todas mis intimidades, muy parecida a la confesión) que qué planes tenía.</p>
<p>-He quedado con una amiga que hace años que nos veo; veraneábamos juntas.<br />
-¡Estupendo! ¿Qué tal es?<br />
-Pues normal, simpática.<br />
-¿Y la vas a traer por aquí?<br />
-No, hemos quedado para ir al cine.<br />
-¿¿Cómo??<br />
-Que vamos a ir al cine.<br />
-¿Pero tú no sabes que las numerarias no vamos al cine?<br />
-Pero si no hay nada de malo en ir al cine&#8230;, no sé, si fuéramos a ver una porno o algo así, pero ha sacado entradas para una de los Hermanos Marx&#8230;<br />
-Ni aun así. Las numerarias no tenemos tiempo ni dinero para ir al cine.<br />
-Si invita ella.<br />
-¡Tampoco!<br />
-Pues no lo entiendo. A mí nadie me dijo cuando &#8220;pité&#8221; que no podía ir al cine.<br />
-Pues ya te has enterado. Dios no te pide todo de repente cuando te haces de la Obra, te pide poco a poco cosas nuevas.<br />
-¿Y me quedan muchas cosas nuevas aún?<br />
-Dios actúa así. Tú te has entregado a Dios a través de la Obra, y las numerarias tenemos una serie de condicionamientos.<br />
-¿Pero no somos gente corriente?<br />
-Hay mucha gente corriente que no va al cine.<br />
-Vale, ya entiendo y no hay vuelta de hoja. De cine, nada.</p>
<p>Yo, en esos momentos, me preguntaba por qué, cuando me insistieron para que me hiciera de la Obra, no me habían dado una lista completa de todo lo que no se podía hacer. Estaba harta de oír mil y una vez &#8220;no somos monjas, somos personas corrientes, que viven en medio del mundo y no nos diferenciamos de la otra gente&#8221;. ¡Jesús, si llegamos a diferenciarnos!</p>
<p>De una cosa me enteré casi cuando ya estaba decidida a irme de la obra y contribuyó muy especialmente a darme cuenta de que ese no era mi sitio. Haber pasado por eso habría significado perder toda mi dignidad como persona. Supe que tanto las charlas que mantienes con tu directora como las que mantienes con el sacerdote de la obra en el confesionario (la confesión es muy breve y enseguida te dan la absolución. Y a continuación el sacerdote empieza a hacerte preguntas. Para ellos, esas preguntas y respuestas ya no forman parte del secreto confesional pero para quien sigue hablando de su más profunda intimidad, nunca puede imaginar que el sacerdote va a hacer uso de ello), esas charlas, se intercambian. Es decir, que entre tu directora y el sacerdote se dicen el uno a la otra y la otra al uno las cosas que la numeraria les han contado, para ver si coinciden y para seguir una estrategia conjunta (Siempre hay que confesarse con el sacerdote de la obra asignado bajo amenaza de expulsión). Además de semejante manipulación de los secretos más íntimos de una persona, la directora envía, todas las semanas, un informe de su dirigida a la delegación. Basándose en lo que le ha contado, la directora escribe a máquina, para que lo lea una que no te conoce de nada, qué tal va tu vida interior, las cosas que haces mal, las confidencias que le has hecho&#8230; Eso lo descubrí al pasar a la habitación de la directora a coger algo. Ella no estaba y como el papel, a medio escribir, sobresalía de la máquina, no fui capaz de vencer la tentación de leer lo que allí ponía.</p>
<p>Me pareció lo más burdo, innoble y anticristiano que había visto en mi vida. ¿Con qué derecho se manipulan las intimidades de cada persona cuando, para vivir bien el espíritu de la Obra, no hay más remedio que hacerlas, porque eso es lo que está mandado por el Padre? La más mínima conducta ética, seas o no seas cristiano, te obliga a respetar el secreto de una confidencia. ¿Cómo se puede llamar algo la Obra de Dios cuando se cae tan bajo? Dios sabe el informe que tendrán de mí y de cada uno de los miembros en los archivos de Roma, después de haber pasado las confidencias por tantas sucias manos que ni siquiera nos conocen. Porque el centro donde vives va a la Delegación, de la Delegación a la Asesoría Regional, y de ésta, a la Asesoría Central, que está en Roma. Imagino que será como ese chiste de un general que le dice al teniente coronel: &#8220;mañana a las 10 habrá un eclipse de sol; que los soldados lo vean antes de vestirse de gimnasia. Pase la orden.&#8221; El final de la cadena de transmisión, el último cabo les dice a los soldados: &#8220;mañana estará el general vestido de gimnasia pero no os preocupéis porque como hay un eclipse podéis dormir hasta las diez&#8230;&#8221; Una cosa parecida. De risa ¿verdad? Pues a mí me da, me dio muchísima pena, me invadió una gran tristeza y amargura. En ese momento se rompió definitivamente lo que me pudiera unir a la obra y en ese momento supe también que la obra no era de Dios, porque Dios no puede caer tan bajo.</p>
<p>Pero antes, también me fui enterando de otras muchas cosas por las que, incluso, había preguntado antes de hacerme de la obra y me habían negado su existencia. Me mintieron porque &#8220;en aquel momento todavía no estaba preparada para vivirlas&#8221;.</p>
<p>Una vez fui a la encargada de la Biblioteca para que me dejara algún libro para leer. Me acuerdo que me dio &#8220;El principito&#8221;. Tenía yo 23 años y, en fin, lo había leído doscientas veces.</p>
<p>-¿Qué tal -le dije- algo de Simone de Beauvoir. Nos han hablado de ella en la Facultad?<br />
-Todos los libros que contienen peligros para la moral no se pueden leer. El Padre no hace más que insistir. Y esa mujer defiende ciertos principios marxistas Además, vive con otro marxista y no están casados&#8230;</p>
<p>-Pero yo sé discernir lo que está bien y lo que está mal. Creo que tengo criterio como para no dejarme influenciar por un libro. Es cuestión de conocer autores y tener conocimiento de la literatura universal.</p>
<p>-Acuérdate de ese principio tomista: &#8220;el error no es conomiento.&#8221; Lo que viene a decir que aunque leyeras todo ese tipo de libros o de autores semejantes, nada te aportarían intelectualmente, porque, al basados en doctrinas erróneas, tú no avanzas, retrocedes.</p>
<p>Me da cierta pena pasar como de puntillas por todos los temas. Hay muchas cosas que me dejo en el tintero porque necesitaría mucho más espacio. Es muy difícil condensar el espíritu del Opus Dei y todo lo que yo vi, experimenté y sufrí, en unas cuantas cuartillas.</p>
<p>Yo notaba cómo, poco a poco, se me iba recortando mi verdadera forma de ser. Tenía que medir con quién estaba, con quién hablaba, con quién comía en la mesa, a quién le gastaba alguna broma, porque después me esperaba otra &#8220;costumbre&#8221; de la Obra: &#8220;la corrección fraterna.&#8221; Consiste en que te dicen a la cara lo que has hecho mal, pero como no robas, ni matas, ni mientes, ni llevas una vida disoluta, las correcciones que solían hacerme eran de este tipo:</p>
<p>-Has llegado tarde a la oración esta mañana&#8230; Ayer, durante el aperitivo, te faltó sobriedad&#8230; Te has reído durante el tiempo de silencio&#8230; (el &#8220;tiempo de silencio&#8221; abarca desde que nos íbamos a la cama hasta el día siguiente, después de la misa. No se debía hablar con nadie, a no ser que fuera una cuestión de vida o muerte). O sea, que por todas partes estaba vigilada; hiciera lo que hiciera, las correcciones fraternas me llegaban por todos lados y por verdaderas tonterías. Te crean la psicosis de que estás vigilada y, a la vez, debes vigilar constantemente a la gente con la que convives por si ves algo raro e inmediatamente, después de pedir permiso a la directora de la infractora, se le dice en un aparte, sin nadie delante. Eso sí, no se podía rechistar ni pedir ningún tipo de explicaciones, con lo cual me tenía que morder la lengua cuando me decían la tontería en la que me habían &#8220;cazado&#8221;. Me quedaba con las ganas de añadir: &#8220;tú más&#8221;, pero era de mal espíritu. Me acuerdo de que una vez seis personas distintas me hicieron seis correcciones fraternas seguidas. No sé cómo consiguieron cogerme una detrás de otra, pero lo hicieron. Al subir una escalera, aparecía una. Pasaba al lado de una columna, y aparecía otra.., y así hasta seis. Cuando llegué a mi cuarto, me dieron ganas de gritar, porque seis veces me había tenido que callar ante seis absurdas acusaciones.</p>
<p>Cuando se murió el fundador, Monseñor Escrivá, se creó inmediatamente una Oficina Histórica. Tenía la función de recoger los testimonios escritos de las personas que habían tenido contacto directo con el Padre. Como yo sabía escribir a máquina, me dijeron que fuera a ayudar en ese cometido. Tenía que pasar a limpio las anécdotas que se recibían. Lo que más me llamó la atención fue que, según iban llegando esas anécdotas, un grupo pequeño de numerarias &#8220;mayores&#8221; las iban corrigiendo y transcribiéndolas a su manera, de forma que el Padre y espíritu de la Obra siempre quedara bien. Si la anécdota no era muy edificante, porque, por ejemplo, el padre había contestado mal a alguna de sus hijas, se le daba la vuelta y la que había actuado mal había sido, por supuesto, la numeraria. Del testimonio auténtico a lo que quedaba después del &#8220;retoque&#8221; había un abismo. Así se empezó a escribir la historia de la Obra y del Padre. Así ha llegado a la puerta de los altares. Todo lo negativo desapareció. La historia de la Obra se ha escrito con bastante imaginación y con no poca manipulación. Con tal de dejar al Padre en buen lugar, no importaba mentir ni trastocar los hechos. Yo he sido testigo de ello y nadie podrá demostrarme lo contrario.</p>
<p>A los dos años me dijeron que tenía que hacer otra incorporación jurídica.</p>
<p>-Mira, se llama la oblación. Hemos visto en este tiempo que estás preparada para seguir adelante y los estatutos de la Obra indican que la tienes que hacer.<br />
-Yo ya escribí la carta, con eso creía que ya era de la Obra.<br />
-La Iglesia nos exige una serie de requisitos, digamos que legales, para pertenecer a un Instituto Secular.<br />
-¿Y cómo se hace la oblación?<br />
-En la misa de mañana (los sacerdotes de la Obra celebran siempre en latín), durante la consagración, haces votos de pobreza, obediencia y castidad.<br />
-¿Me pongo de pie y lo digo en voz alta?&#8230;<br />
-No, mujer, lo haces interiormente. Usa la fórmula que quieras; puedes decir, por ejemplo, que te comprometes a vivir votos privados de pobreza, obediencia y castidad.<br />
-Pero es que yo creía que en la Obra no hacíamos votos. Hasta el Padre ha dicho que a él &#8220;no le importan los votos, ni las botas, ni los botines&#8230;&#8221;<br />
-Claro que él no quiere que hagamos votos, pero es que la Iglesia nos los impone. Además, ¿qué más te da? ¿No eres de la Obra?, pues total, por hacer unos votos&#8230;<br />
-Sí, pero&#8230; ¿no éramos personas corrientes que no hacíamos cosas raras que nos diferenciaran con el resto de la gente?&#8230;<br />
-Bueno, ¿no sabes que no es de buen espíritu pedir tantas explicaciones?&#8230;</p>
<p>Los votos se hacen por un año y se renuevan durante cinco. Después, el paso siguiente de incorporación jurídica a la Obra, el definitivo, es lo que se llama &#8220;hacer la fidelidad&#8221;.</p>
<p>Desde que entras en la Obra llevan una cuenta general de ingresos y gastos. Normalmente, los ingresos son superiores a los gastos, por lo que existe un superávit. Pero si te vas no intentes nunca que te devuelvan tu dinero. Si lo hicieran -sería el primer caso entre miles y miles-, podría empezar a creerse que la Obra es espiritual; sería un milagro. Todas las cosas que tienes a tu nombre -un coche, unas acciones heredadas, etc.- hay que ponerlas a nombre de la Obra, porque &#8220;hay que vivir la pobreza, y Dios nos lo ha pedido todo&#8221;. Este tipo de cosas se ponen a nombre de numerarias fieles y seguras. Cuando se hace la &#8220;fidelidad&#8221;, hay que hacer testamento a nombre de la Obra. Cuando te vas, olvídate del testamento y de todo lo que entregaste. Se plantean verdaderas batallas jurídicas cuando se quiere recobrar lo que ha sido tuyo, porque los papeles que la Obra te pone a firmar son tan enrevesados y llenos de cláusulas que son muy pocos -o ninguno- los que han conseguido que les devuelvan algo. Es de buen espíritu firmar lo que te ponen delante sin echar una ojeada antes, porque la Obra, que es de Dios, que tiene a un fundador santo y que es una madre para sus hijos, ¿cómo va a tratar de darte gato por liebre? Firmas lo que te echen.</p>
<p>Comencé diciendo que me escapé. Efectivamente. Siete años después de haber pedido la admisión, habiendo visto yo personalmente, ¡por fin yo había visto algo!, que esa vocación no era la mía, porque me engañaron entre lo que me dijeron que era la Obra y lo que es en realidad, y después de hablar y repetir hasta la saciedad que me quería marchar, sin hacerme ningún caso, tomándoselo como una &#8220;tentación del demonio&#8221;, mandándome de una casa a otra y volviéndome loca, tomé la decisión más libre que haya tomado jamás en mi vida: irme del Opus Dei.</p>
<p>Salí como si fuera a trabajar, igual que todos los días, y no volví más. A los dos meses me mandaron mis cosas en una caja, no sin antes haber intentado que volviera. Los consejos que me daban para quitarme de la cabeza la idea de marcharme eran los siguientes: &#8220;el que se va de la Obra es como otro Judas, que traiciona y vende a Jesús&#8221;; &#8220;nadie que se ha ido de la Obra ha sido feliz&#8221;, &#8220;te espera el infierno&#8230;&#8221;.</p>
<p>Ahora sí soy una persona corriente y, en mi mediocridad y pequeñas o grandes alegrías y tristezas que da la vida, soy feliz a mi manera. Hasta Dios, de vez en cuando, me hace un guiño de complicidad, como si quisiera decirme: ¿por qué se habrán empeñado los del Opus en meterme en sus planes?</p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[La prelatura personal del Opus Dei: un baúl de doble fondo]]></title>
<link>http://opusvalladolid.wordpress.com/2007/10/17/la-prelatura-personal-del-opus-dei-un-baul-de-doble-fondo/</link>
<pubDate>Wed, 17 Oct 2007 21:19:48 +0000</pubDate>
<dc:creator>opusvalladolid</dc:creator>
<guid>http://opusvalladolid.wordpress.com/2007/10/17/la-prelatura-personal-del-opus-dei-un-baul-de-doble-fondo/</guid>
<description><![CDATA[Publicado originalmente en OpusLibros.org Falvia He estado pensando en un tema respecto del Opus Dei]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p><strong><em>Publicado originalmente en <a href="http://opuslibros.org/nuevaweb">OpusLibros.org</a></em></strong></p>
<p align="right"><strong>Falvia</strong></p>
<p align="justify">He estado pensando en un tema respecto del Opus Dei, que ofrece, otra vez, sus ambigüedades. Se trata del actual status jurídico del Opus Dei, esto es, la figura de la Prelatura Personal.</p>
<p align="justify">En su momento, comenté en qué contexto doctrinal y canónico nacen las Prelaturas, a partir del Concilio.</p>
<p align="justify">Recientemente, buscando información sobre el tema, me he encontrado con un artículo al respecto, en una web &#8220;camuflada&#8221; del Opus Dei, que me ha hecho reflexionar, al ver cómo se puede dejar de lado lo importante, o lo esencial de un problema.</p>
<p align="justify">El mencionado artículo, luego de dar un breve y previsible pantallazo acerca de la historia de la figura de la Prelatura, que siempre supuso el criterio territorial y en la que la autoridad del Prelado era analogable a la de un Obispo en su diócesis, comenta las razones por las que son actualmente posibles las Prelaturas Personales, o sea que no incluyan la noción de territorio, concluyendo:</p>
<p><em>&#8220;En efecto, el criterio personal de delimitación implica toda la motivación profunda y la lógica institucional que se acabaron plasmando en el octavo principio directivo para la reforma del Código de Derecho canónico, y que explican por qué y en qué términos la territorialidad ha dejado de ser rasgo esencial del concepto de prelatura, como lo fue en la doctrina postridentina y en CIC (Código de Derecho Canónico) de 1917, según se ha visto. Concretamente, el principio de organización personal recogido en el Código implica a) los motivos apostólicos y pastorales que dieron lugar a la flexibilización del principio de territorialidad (es decir, es siempre una delimitación personal para una misión pastoral peculiar) y b) las razones que legitiman eclesiológicamente la existencia de circunscripciones personales armónicamente coordinadas con las ordinarias de base territorial&#8221;.</em></p>
<p>Cito del artículo: &#8220;Las prelaturas personales y el concepto de prelatura en la tradición canónica&#8221;, de Jorge Miras, resumen del texto del mismo autor, publicado en &#8220;Ius Canonicum&#8221; XXXIX (1999), pp. 575-604, con el título: &#8220;Tradición canónica y novedad legislativa en el concepto de prelatura&#8221;.</p>
<p align="justify">He leído ayer el artículo completo de Mirás, más otro de un canonista de la Pontificia Universidad de la Santa Cruz, Eduardo Baura: <em>&#8220;Las reflexiones actuales de la canonística sobre las Prelaturas Personales: sugerencias para una profundización realista&#8221;</em>, que he de decir, en honor a la verdad, analiza, dentro de sus posibilidades, el caso Opus Dei, por supuesto en tono panegírico, mientras que el citado Miras, profesor Agregado de Derecho Administrativo Canónico, Facultad de Derecho Canónico, Universidad de Navarra, según nos informa la dicha web &#8220;camuflada&#8221;, no se detiene a examinar el único caso de Prelatura Personal existente: el Opus Dei.</p>
<p align="justify">Pero yo sí lo voy analizar, sin ser canonista, pero sí un ser racional.</p>
<p>Menciona el autor, al &#8220;octavo principio directivo para la reforma del Código de Derecho canónico&#8221;, en el cual se establecen los criterios para el carácter &#8220;personal&#8221; y no &#8220;territorial&#8221; de las Prelaturas. Dice el texto:</p>
<p><em>&#8220;Se plantea la cuestión de la mayor o menor oportunidad de conservar el ejercicio de la jurisdicción eclesiástica con estricto predominio de la territorialidad en la organización de la Iglesia. Parece que, a partir de los documentos conciliares, ha de deducirse un principio: el fin pastoral de la diócesis y el bien de toda la Iglesia católica exigen una clara y congruente circunscripción territorial, de tal modo que, por derecho ordinario, quede asegurada la unidad orgánica de cada diócesis en cuanto a personas, oficios e instituciones, a la manera de un cuerpo vivo. Por otra parte, teniendo en cuenta las exigencias del apostolado moderno, tanto en el ámbito de alguna nación o región como dentro del mismo territorio diocesano, parece que se pueden, e incluso se deben, regular con un criterio más amplio, al menos por derecho extraordinario incorporado en el propio Código, las unidades jurisdiccionales destinadas a una peculiar cura pastoral (S/N), de las cuales hay varios ejemplos en la disciplina actual. Así pues, se desea que el futuro Código pueda permitir unidades jurisdiccionales como las descritas, que pudieran ser constituidas no sólo por especial indulto apostólico, sino también por la competente autoridad del territorio o de la región, según las exigencias o necesidades de la cura pastoral del Pueblo de Dios&#8221;.</em></p>
<p align="justify">¿Cuáles son los documentos conciliares en cuestión?.</p>
<p align="justify">El decreto &#8220;Presbyterorum ordinis&#8221;, sobre el ministerio y la vida de los presbíteros, aquí encontramos el primer tema importante, este es un decreto dedicado a la vida sacerdotal, no laical, pues a los presbíteros en &#8220;exclusiva&#8221; les corresponde lo propio de la &#8220;cura pastoral&#8221;, en este caso de índole peculiar, según destacamos en el texto, en el sentido concreto de la &#8220;cura de almas&#8221;, como consecuencia de su ministerio (pensadlo&#8230; directores y directoras laicos de la Obra).</p>
<p align="justify">En su número 10, del capítulo III, que trata de la &#8220;Distribución de los presbíteros y vocaciones sacerdotales&#8221;, en la primera sección, sobre la &#8220;Adecuada distribución de los presbíteros&#8221;, leemos:</p>
<p><em>&#8220;Revísense, además, las normas sobre la incardinación y excardinación de manera que, permaneciendo firme esa antigua disposición, respondan mejor a las necesidades pastorales del tiempo. Y donde lo exija la consideración del apostolado, háganse más factibles, no sólo la conveniente distribución de los presbíteros, sino también las obras pastorales peculiares a los diversos grupos sociales que hay que llevar a cabo en alguna región o nación, o en cualquier parte de la tierra. Para ello, pueden establecerse algunos seminarios internacionales, diócesis peculiares o prelaturas personales y otras instituciones por el estilo, a las que puedan agregarse o incardinarse los presbíteros para el bien común de toda la Iglesia, según módulos que hay que determinar para cada caso, quedando siempre a salvo los derechos de los ordinarios del lugar.&#8221;</em></p>
<p>Entonces, vemos que ante necesidades peculiares, que en el parrafo anterior a éste, son puntualizadas como: &#8220;regiones, misiones u obras afectadas por la carencia de clero&#8221;, pueden establecerse prelaturas personales, para que los presbíteros puedan incardinarse, en razón del desarrollo de apostolados que aportan al &#8220;bien común de la Iglesia&#8221;.</p>
<p>Hablamos entonces de &#8220;sacerdotes&#8221; que atienden necesidades específicas de las Iglesias locales, y de misiones específicas, como fundamento de la existencia de una Prelatura, en la cual éstos se incardinan: &#8220;el ejemplo&#8221; que dá el buen profesor Mirás, es la prelatura nullius de Pontigny, en el contexto de la Misión de Francia.</p>
<p align="justify">Justamente tal Prelatura había sido el modelo invocado por Escrivá ante la Santa Sede, como referente jurídico para la figura deseada por él para la Obra, sugerencia que en esos años, 1962, no fue bien recibida.</p>
<p align="justify">Esa Prelatura, fue erigida por Pío XII, separando al territorio de la Abadía de Pontigny, de la diócesis de Sens, a los fines de incardinar sacerdotes, dedicados por completo a llevar a cabo una &#8220;reevangelización de Francia&#8221;, la mencionada &#8220;Misión de Francia&#8221;, por medio de la Constitución Apostólica Omnium ecclesiarum sollicitudo, de 1954.</p>
<p align="justify">Nuevamente los miembros de esta Prelatura son sacerdotes, que se encuentran incardinados en la misma, para realizar una tarea pastoral peculiar.</p>
<p align="justify">¿Cómo ha regulado el Código de Derecho Canónico a las mencionadas Prelaturas? (Código de 1983, o sea un año después del 28 de noviembre de 1982, o del 27, debiera decir, pues ese día se anunció en la Obra, que había &#8220;salido la Intención especial&#8221;).</p>
<p align="justify">La formulación está en consonancia con el octavo principio directivo para su reforma, ya citado. Podemos leerla en los cánones 294-297:</p>
<p>&#8220;294 Con el fin de promover una conveniente distribución de los presbíteros o de llevar a cabo peculiares obras pastorales o misionales en favor de varias regiones o diversos grupos sociales, la Sede Apostólica, oídas las Conferencias Episcopales interesadas, puede erigir prelaturas personales que consten de presbíteros y diáconos del clero secular.</p>
<blockquote>
<p align="justify"><em>295 § 1. La prelatura personal se rige por los estatutos dados por la Sede Apostólica y su gobiemo se confia a un Prelado como Ordinario propio, a quien corresponde la potestad de erigir un seminario nacional o internacional así como incardinar a los alumnos y promoverlos a las órdenes a título de servicio a la prelatura.<br />
</em></p>
<p align="justify"><em>§ 2. El Prelado debe cuidar de la formación espiritual de los ordenados con el mencionado título así como de su conveniente sustento.<br />
</em></p>
<p align="justify"><em>296 Mediante acuerdos establecidos con la prelatura, los laicos pueden dedicarse a las obras apostólicas de la prelatura personal; pero han de determinarse adecuadamente en los estatutos el modo de esta cooperación orgánica y los principales deberes y derechos anejos a ella.<br />
</em></p>
<p align="justify"><em>297 Los estatutos determinarán las relaciones de la prelatura personal con los Ordinarios locales de aquellas Iglesias particulares en las cuales la prelatura ejerce o desea ejercer sus obras pastorales o misionales, previo el consentimiento del Obispo diocesano.&#8221;</em></p>
</blockquote>
<p align="justify">Vemos aquí también que los &#8220;protagonistas&#8221; fundamentales de las Prelaturas son los sacerdotes, pero ahora con un agregado, que en el cánon 296, se habla de los &#8220;laicos&#8221; que pueden dedicarse a los apostolados de la Prelatura, &#8220;mediante acuerdos establecidos con la misma&#8221;, y que los &#8220;derechos y deberes de los laicos&#8221; han estar determinados en los Estatutos, así como su modo de &#8220;cooperación orgánica&#8221;.</p>
<p>Claro, hasta ahí, si uno no sabe nada del Opus Dei, piensa: ¡Ah&#8230; muy bien, así en los lugares que necesitan especial atención pastoral, puede haber una presencia sacerdotal y laical comprometida!&#8230; pues en la fundamentación eclesiológica de la existencia de tales Prelaturas, lo nuclear es la colaboración (sollicitudo) respecto de una necesidad específica en las Iglesia locales, esto es, las Prelaturas vendrían a cubrir apostolados que no pueden ser llevados a cabo por el clero local, o en todo caso, misiones apostólicas de tipo específico.</p>
<p align="justify">Para eso, es necesario el &#8220;consentimiento del Obispo&#8221;, que no pierde su competencia como tal, &#8220;quedando siempre a salvo los derechos de los ordinarios del lugar&#8221;, y por supuesto, en el contexto de la Presbyterorum Ordinis, la actividad coordinada, que la Obra jamás ha implementado.</p>
<p align="justify">Acerca de este punto, es importante destacar que en la discusión que precedió a la aprobación de estos cánones, el problema de la relación entre los ordinarios de cada diócesis y las Prelaturas, fue la materia fundamental de debate, y el núcleo de las objeciones planteadas.</p>
<p>Entonces, si pensamos ahora en el Opus Dei, podemos concluir que el P. Escrivá buscó siempre un forma jurídica (la mentada &#8220;intención especial&#8221;) que le permitiera, al menos, tres cosas:</p>
<p align="justify">- no analogar tal forma jurídica de la Obra a otras propias de la vida consagrada, en tanto la vocación al Opus Dei es &#8220;teóricamente&#8221; la de &#8220;cristianos corrientes&#8221;.</p>
<p align="justify">- posibilitar la incardinación de los sacerdotes de la Obra en ésta, sin depender de los Obispos diocesanos, en otras palabras, tener un clero propio.</p>
<p align="justify">- conseguir una independiencia real, efectiva, de la Obra en cada diócesis.</p>
<p>La Prelatura Personal le permite todo eso al Opus Dei, también la incorporación de laicos, pero, en la &#8220;teoría de las Prelaturas&#8221;, tanto los laicos como los sacerdotes, se vinculan a ellas en función de necesidades pastorales concretas.</p>
<p align="justify">Si no, es fácil imaginar que en consideración de lo &#8220;general&#8221; de los fines del Opus Dei, &#8220;santidad y apostolado&#8221;, o para la &#8220;santificación del trabajo cotidiano&#8221;, se podrían fundar cientos de Prelaturas, en las que se incorporaran otros tantos sacerdotes, y de hecho todos los laicos estaríamos en situación de colaborar con ella: se trata de una misión de tal &#8220;amplitud&#8221; que se confunde con las &#8220;consecuencias&#8221; del bautismo&#8230; ¿dónde está la peculiaridad de la misión?.</p>
<p align="justify">Nos hallaríamos ante una superposición de &#8220;jurisdicciones&#8221;, pues los obispos diocesanos son pastores de los fieles, en todo aquello que no sea lo específico de la Prelatura, según puede leerse en los cánones citados: otra vez ¿qué es lo específico de la Prelatura del Opus Dei?.</p>
<p align="justify">Parece que en el Opus Dei, lo &#8220;personal&#8221;, está del lado de lo &#8220;peculiar&#8221; de la institución Opus Dei, y no de la consideración de las particulares necesidades apostólicas de las Iglesias locales, o de determinados grupos de personas.</p>
<p align="justify">Por otro lado, la colaboración con una Prelatura así, por parte de los laicos, no plantea ningún modo &#8220;vocacional&#8221; particular, a lo sumo la identificación con la misión específica que asumirían tales Prelaturas. Cada uno de estos laicos, efectuaría los &#8220;acuerdos&#8221; con tal institución sobre esa base (en cuanto a su sustancia y en cuanto a su duración), pues esa es la identidad de las Prelaturas: llevar adelante una misión específica, para eso existen. Este no es el perfil del &#8220;fiel de la Prelatura del Opus Dei&#8221;.</p>
<p align="justify">La Prelatura no es una orden religiosa, ni un instituto de vida consagrada, ni una orden laical tercera, o una asociación de fieles, o un movimiento, en los cuales existe un carisma específico al que las personas se sienten llamadas en diversos estados de vida.</p>
<p align="justify">En la eclesiología de la Prelatura Personal, se supone una misión específica en ciertas Iglesias locales, cuyas exigencias plantean el auxilio de un clero, y eventualmente, de unos laicos que se dediquen a ella: &#8220;sollicitudo omnium Ecclesiarum&#8221;.</p>
<p align="justify">A su vez, esta misión que justifica la existencia de la Prelatura, debe, por lógica, coordinarse con las Iglesias locales en cuestión. Todos sabemos que la relación de los fieles de la Prelatura con las Iglesias locales, es casi nula, y cuando la hay, es en pequeña proporción, y por cuestiones accidentales, a lo sumo, algunas supernumerarias, colaborando en alguna parroquia, además ¡a &#8220;título personal&#8221;!&#8230; Ni hablar de la valoración que los fieles de la Prelatura tienen, sacerdotes y laicos, del clero secular, regular, de las religiosas y movimientos eclesiales en general&#8230; valoración negativa que ha estado presente en la Obra desde siempre, y ha sido fomentada por quienes la rigen.</p>
<p align="justify">Entonces: ¿Cómo es ésto?&#8230;</p>
<p align="justify">El Opus Dei es una Prelatura Personal cuyos centros de encuentran mayoritariamente, con su presbiterio y sus laicos, en las grandes ciudades, en diócesis que no presentan necesidades específicas. Aún si pensamos que estas diócesis pueden necesitar colaboración concreta, la Obra nunca se entera de ello, pues no hay real vinculación con la vida diocesana, y además, la Obra desarrolla sus actividades con independencia de las Iglesias locales, actividades que no son &#8220;peculiares&#8221; en el sentido de que no atienden necesidades concretas, que otros presbiteros o fieles de la dicha diócesis no pudieran asumir.</p>
<p align="justify">No se cumple el principio de fundamentación de la Prelatura, en el Código de Derecho canónico: &#8220;llevar a cabo peculiares obras pastorales o misionales en favor de varias regiones o diversos grupos sociales&#8221;, ni del decreto conciliar, que les asigna la misión de asumir &#8220;las obras pastorales peculiares a los diversos grupos sociales que hay que llevar a cabo en alguna región o nación, o en cualquier parte de la tierra&#8221;.</p>
<p align="justify">La &#8220;peculiaridad&#8221; de la Obra, es puntualizada en la información que ésta brinda en su web oficial, del siguiente modo:</p>
<p align="justify"><em>&#8220;La finalidad del Opus Dei es contribuir a esa misión evangelizadora de la Iglesia, promoviendo entre fieles cristianos de toda condición una vida plenamente coherente con la fe en las circunstancias ordinarias de la existencia humana y especialmente a través de la santificación del trabajo.&#8221; </em></p>
<p align="justify">Muy lindo, sigamos:</p>
<p align="justify"><em>&#8220;Los fieles de la prelatura realizan personalmente su tarea evangelizadora en los distintos ámbitos de la sociedad en los que se desenvuelven. En consecuencia, la labor que llevan a cabo no se limita a un campo específico, como la educación, la atención a enfermos o la ayuda a discapacitados. La prelatura se propone recordar que todos los cristianos, sea cual sea la actividad secular a la que se dediquen, han de cooperar a solucionar cristianamente los problemas de la sociedad y deben dar testimonio constante de su fe.&#8221;</em></p>
<p>Bueno, no sé, pero creo que ésto no tiene nada de específico, por lo cual sea necesario crear una Prelatura, explicitar lo dicho, sólo consistiría en volver a citar los textos con los que el Opus Dei mismo se autodefine, y contrastarlos con los del Concilio y los del Código de Derercho Canónico.</p>
<p align="justify">La única analogía que nos ofrece el Opus Dei, para entender su especificidad, y por ello, la razón de su existencia es también consignada en su web oficial:<br />
&#8220;La Prelatura del Opus Dei, como los ordinariatos militares, es una circunscripción eclesiástica de carácter personal para la realización de una específica tarea pastoral.&#8221;</p>
<p>Acabáramos, el tema es que:</p>
<p align="justify">- los fieles de la Prelatura no tienen entre sí una nota definitoria común &#8220;como los militares&#8221;, que son un &#8220;grupo social&#8221;. Lo que sería común a los &#8220;fieles de la Prelatura&#8221;, según lo planteado por la Iglesia, sería una misión específica, ORDENADA, al bien de las Iglesias locales (que son la verdadera Iglesia universal en cada territorio), en función de necesidades específicas de éstas.</p>
<p align="justify">- No hay ninguna tal misión específica, que el Opus Dei realice, según esta misma institución aclara en los textos citados, y mucho menos, que contemple las necesidades de las Iglesias locales, a no ser en un nivel generalísimo, esto es, que los bautizados vivan cristianamente&#8230;.el universo y sus aledaños.</p>
<p>¿Cuál es entonces la &#8220;peculiaridad&#8221; de la Prelatura, o sea, la razón de su existencia eclesial?.</p>
<p align="justify">Tal parece que la &#8220;intención especial&#8221;, es tan &#8220;especial&#8221;, que su cumplimiento conlleva per se, la excepcionalidad, por otra parte, podría decirse que la &#8220;única&#8221; Prelatura existente (efectos del &#8220;complejo de superioridad&#8221; en el campo jurídico&#8230;), es un baúl de doble fondo, en el que las cuestiones de hecho, y las de derecho, no están meramente &#8220;desajustadas&#8221;: el punto central es que un &#8220;fondo&#8221; oculta al &#8220;otro&#8221;, e impide ver su contenido.</p>
<p align="justify">La configuración institucional actual del Opus Dei, como Prelatura Personal de la Iglesia Católica, erigida por la sede apostólica, cumple los objetivos que pretendía Escrivá para la &#8220;solución jurídica&#8221; conveniente para el Opus Dei, pero no veo que acuerde in re, con los que preveen los Documentos del Concilio, ni el Código de Derecho Canónico para tales Prelaturas.</p>
<p>Aquí quedo hoy, pidiéndoles disculpas de antemano por arideces y enredos en mis palabras, pero he de seguir, pues ésto da para mucho, y entiendo necesario el ir &#8220;desanudando&#8221; esta &#8220;red&#8221; del Opus Dei, dado que, junto al imprescindible aporte testimonial, ha de realizarse una &#8220;objetivación&#8221; de esta institucíón, a los fines de despejar problemas, e ir dejando al descubierto de qué hablamos, cuando hablamos de la Obra.</p>
<p align="justify">Escribo estas notas, en el día de Santo Tomás de Aquino, quien nos dice en el comentario al Salmo VIII, &#8220;sola natura rationalis est capax Dei, cognoscendo et amando&#8221;. Somos capaces de Dios, por la Verdad y el Amor, conociendo y amando, que en estas palabras todos seamos consolados y bendecidos: Bienaventurados.</p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Superstición y vudú en la opus de Dios]]></title>
<link>http://opusvalladolid.wordpress.com/2007/10/16/supersticion-y-vudu-en-la-opus-de-dios/</link>
<pubDate>Tue, 16 Oct 2007 20:36:52 +0000</pubDate>
<dc:creator>opusvalladolid</dc:creator>
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<description><![CDATA[Publicado originalmente en OpusLibros.org Satur A uno le alegra que de cuando en vez se acuerden de ]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p align="justify"><strong><em>Publicado originalmente en </em></strong><a href="http://opuslibros.org/nuevaweb"><strong><em>OpusLibros.org</em></strong></a></p>
<p align="right"><strong>Satur</strong></p>
<p align="justify">A uno le alegra que de cuando en vez se acuerden de Satur, tan simpático, y que se le eche de menos. La verdad es que sigo la página, pero mis meninges ya no dan para más. Las nuevas aportaciones, además, son muy sabrosas (<strong><a href="http://www.opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&#38;file=article&#38;sid=10660">Markus</a></strong>, <strong><a href="http://www.opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&#38;file=article&#38;sid=10271">Gervasio</a></strong>, aceitera aceitera ) y creo que son muchos los que se deben de sumar a este puzzle para completar esa cosa tan rara que se llama Opus Dei.</p>
<p align="justify">Porque mira que son raros&#8230;</p>
<p align="justify">De mí diré que, hace años, ya no tengo ninguna relación con ellos y que mi vida discurre por caminos de sencillez. Estoy muy lejos de esa gente y los miro, y me miro a mí entonces allá dentro, con simpatía, aunque me parecen como un recopilatorio de los Pecos en japonés: un coñazo. Inclusamente de los ex hay gente más pesada que una china vendiendo rosas: como muy preocupados por su salvación y la de los ex que son agnósticos, apóstatas, tralaralas, madres solteras, novias de hombres divorciados, curas en tierra de nadie y gente de mala vida&#8230; Aquí, me parece, cada uno escribe de sus cosas y no creo que sea el foro para tratar de ciertos temas. Cada uno es como es, y vive como buenamente puede. Y mejor no andar juzgando, que luego pasa lo que pasa, que uno va de guays y de chulito y un día resulta que lo ves en el coche esperando el verde del semáforo comiéndose los mocos. Pues eso.</p>
<p align="justify">Lo que más gracia me hace de la gente de la opus, y de algunos bastantes ex con el ramalazo militante, es la seguridad que tienen en las cosas de Dios. Eso sí, reconociendo siempre su condición de pecadores (&#8220;no soy ejemplo de nada&#8221;, &#8220;soy el que más falla&#8221; -afirman- Y uno se pregunta, &#8220;¿Qué fallas el que más?&#8221;, dime en qué, criatura. Y te contestan &#8220;pues en que muchos días no hago el minuto heroico&#8221;, o &#8220;en que a veces se me va la vista&#8221;&#8230; ¡¡¡ jodeeeeer, pues sí que fallas, sí !!!).</p>
<p align="justify">Digo que tienen una seguridad pétrea en las cosas de Dios. Es más: Dios está conmigo. Lo que yo digo es asín, y punto. Y lo bueno es que se lo creen. Hay que joderse.</p>
<p align="justify">A Dios nadie le ha visto, eso es seguro&#8230; bueno, San Josemaría sí, que hasta le decía cuando leía el periódico &#8220;¡oye, déjame, porfa!&#8221; (no es textual. Textual es más fuerte). Pero los demás ná de ná. Bueno, pues éstos te hablan de Dios como si le conocieran de toda la vida. Y hablan y hablan, y escriben y escriben, y las montan del treinta y tres absolutamente convencidos de que lo suyo es la verdad. No son mala gente, son ciegos que guían a otros ciegos. Porque si les bajamos a la arena donde toreamos todos, están en lo que estamos todos, ni más ni menos.</p>
<p align="justify">Se han complicado la vida, que sólo hay una, y de qué manera. Y a Dios en ella. Yo no he visto a Dios, pero intuyo que para llegar a Él no hacen falta tantas zarandajas de normas, charlas, meditaciones, confidencias espirituales, convivencias y mandangas que en la mayoría de las veces no son más que causas de escrúpulos, mentalidades ñoñas, aires de aristócratas del amor y alegrías de corral.</p>
<p align="justify">A uno le parece que en las cosas de Dios lo mejor es el silencio: dejarse querer para querer. Lo demás viene solo.</p>
<p align="justify">La naturaleza del hombre de grupito -sea el grupito que sea- está constituida en creer fácilmente en las cosas que les dicen que hay que esperar. Si sigues nuestros criterios te irá bien. Es un mecanismo muy cercano a la superstición que muchos pensadores católicos le achacan a ciertas formas de religiosidad. Algunos les llaman &#8220;mecanicismos&#8221;.</p>
<p align="justify">La opus está repleta de ellos: desde los más mecánicos como dar besos a crucifijos, estampas, imágenes y suelos, hasta saludar a ángeles custodios del centro, rodillazos al entrar y salir del centro, pasando por todo tipo de liturgias domésticas como cienes de persignaciones, inclinaciones de cabeza, solitarios paseos peripatéticos rosario en ristre, brazos en cruz , decenas de salmos que se repiten más que un cordero a la chilindrón, y terminando en todos los criterios de modos de vestir, maneras de sentarse, formas de tratar a la familia de sangre o, como <strong><a href="http://www.opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&#38;file=article&#38;sid=10662">nos contaba</a></strong> hace unos días un amigo, vivir el pudor no llevando pantalones vaqueros donde el culete respingón era causa de admiración de sus compañeras en la universidad&#8230; ¿Seguro que eran chicas?. Menos mal que estaba al quite el subdirector del centro de estudios y puso remedio. Es que, la verdad, se ve cada culoooooo.</p>
<p align="justify">Se me dirá que si todo eso se hace por amor de Dios que por qué está mal. Y tiene razón. Sólo que para hacer todo eso por amor de Dios todos los días hay que estar muy preparado, o estar como un cencerro o, en fin, ser gente muy exagerada: como una lipotimia de Raphael.</p>
<p align="justify">Recuerdo que durante unos años hacía la charla fraterna en la delegación con el subdirector de la misma, un chico que nació maduro y con los morros como Angelina Jolie. Total, que  un día le digo &#8220;joé, ¿sabes qué me pasa?, pues que me paso el día diciéndole a la gente que la encomiendo, que rezo por ella, y luego, ná de ná, que no me acuerdo. Y me parece que no está bien eso. Y el tío me aconseja, &#8220;tranquilo, tú cuando te levantes y beses el suelo dices &#8220;me gustaría encomendar de verdad a todos los que les diga hoy que les voy a encomendar. ¡Y ya está!&#8221;.</p>
<p align="justify">Me pareció una idea cojonuda. Es más, ahora mismo voy y digo &#8220;Señor, de aquí a los cinco años siguientes a todo el que le diga que rezo por él, toma nota, que va en serio. Hala, a por otra cosa, mariposa&#8230; mejor pon los próximos diez años&#8221;.</p>
<p align="justify">Esto de los mecanismos suena más a cosa de una pasmosa sencillez, muy lejos del amor, por cierto. Y es que cuando un conjunto de actos, por lo demás perfectamente inútiles e innecesarios al fin propuesto &#8211; la santidad en medio del mundo como uno más- se ven coronados por el éxito, el tipo tiende a repetirlos. Y acaba asociando la conducta con el premio. Y termina por creer que en cualquier circunstancia es suficiente con llevar a cabo la conducta para obtener el premio. Y que , incluso, el premio nunca puede conseguirse al margen de ese tipo de conducta. O sea, que si no rezo al ángel custodio para que encuentre aparcamiento, voy listo. Y si le rezo (es que tiene cojones el tema), pues que me sale una plaza en medio de la calle Serrano, ¡y encima es un autobús que sale de allí!, ¡¡¡oleeeeeee!!!.</p>
<p align="justify">El premio no es la vida eterna, necesariamente. Puede ser un estar bien consigo mismo, un fruto apostólico que se desea, una virtud que se quiere alcanzar, un milagro que anhelamos.</p>
<p align="justify">Conozco un médico supernumerario que receta a sus pacientes la estampa de San Josemaría. No sé, yo no me fiaría de un médico que me endilga una estampa para pedir mi curación. Para eso me voy a un sanador a que me ponga la estampa de San Genaro y me sople en la axilas y me recite el &#8220;cura sana, cura sana, cura sana cara de rana, si no se te cura hoy, se te curará mañana&#8221;. Supongo que el tal médico habrá repartido miles de estampas y, claro, alguna le habrá salido bien y, hala, a tirar de estampica, por si acaso. Es interpretar lo que es CASUALIDAD como CAUSALIDAD.</p>
<p align="justify">Lo que tendría que hacer ese buen médico es ponerse la estampa en el ciruelo, porque por allí el chico no anda muy fino, que se le van las manos al pulpo.</p>
<p align="justify">Y si funciona, que avise.</p>
<p align="justify">El tema de los mecanicismos roza, cuando no se sumerge, en la superstición y, a veces, parece &#8220;vudú&#8221;. Es sabido que el vudú piensa que la posesión de un mechón de cabello, unos recortes de uña, un algodón empapado de una gotica de sangre, o unos calcetines que han estado en contacto con un cuerpo, le otorga un poder ilimitado sobre esa persona, incluso provocar la muerte.</p>
<p align="justify">Estoy seguro que a más de uno le están viniendo a la cabeza cientos de anéldotas al respecto.</p>
<p align="justify">Ya digo, que son muy raricos estos chicos.</p>
<p><strong>Satur</strong></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Necesidad de una reforma en el Opus Dei]]></title>
<link>http://opusvalladolid.wordpress.com/2007/10/15/necesidad-de-una-reforma-en-el-opus-dei/</link>
<pubDate>Mon, 15 Oct 2007 09:46:50 +0000</pubDate>
<dc:creator>opusvalladolid</dc:creator>
<guid>http://opusvalladolid.wordpress.com/2007/10/15/necesidad-de-una-reforma-en-el-opus-dei/</guid>
<description><![CDATA[Publicado originalmente en OpusLibros.org Marcus Tank Imagen: Rene Magritte, &#8220;El castillo en l]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p align="left"><strong><em>Publicado originalmente en </em></strong><a href="http://opuslibros.org/nuevaweb"><strong><em>OpusLibros.org</em></strong></a></p>
<p align="right"><strong>Marcus Tank</strong></p>
<p align="center"><img src="http://www.opuslibros.org/spaw/images/marcusTank.jpg" /></p>
<p align="center"><em>Imagen: Rene Magritte, &#8220;El castillo en los Pirineos&#8221;</em></p>
<p align="center">&#160;</p>
<p align="justify">1. Si echamos una mirada de conjunto, con perspectiva, a lo que está ocurriendo con el Opus Dei, saliéndonos de la visión fanática de los que gobiernan y juzgan todo como si el fundador fuese el mismísimo Dios y, por esa razón, dan a sus palabras y escritos valor de eternidad y los consideran doctrina de fe, nos encontramos con serias incongruencias. Para percibirlo es necesario hacer un ejercicio de &#8220;desfanatización&#8221; mental y del corazón. Borrar el formateo supuestamente &#8220;sobrenatural&#8221; al que son sometidos los miembros de la institución y quedarse con la fe de la Iglesia&#8230;</p>
<p align="justify">
Una vez conseguido el objetivo o, al menos intentado, se descubre que la &#8220;encarnación&#8221; del espíritu de la Obra poco tiene que ver con la pretendida entraña secular de dicho espíritu. En el Opus Dei se vive como religiosos, en especial numerarios y agregados. Existe vida de comunidad: célibes que habitan juntos en lugares especiales, provistos de oratorio y sacristía, bajo el mando de unos superiores estrictamente jerarquizados, con unos actos y rezos comunitarios perfectamente establecidos, con un plan de vida determinado, y con una práctica de la pobreza igual que los religiosos. Este aspecto de la pobreza no es en modo alguno secular, pues no se tienen bienes personales -propiedad privada- ni se dispone de lo que se gana con autonomía; los bienes son de la institución. Tampoco existe autonomía en lo referente a la profesión debido a la exigencia de supeditarla al querer de los directores. Es decir, los anclajes de cualquier ser humano <em>in saeculo</em> están completamente abolidos.</p>
<p align="justify">La consecuencia es que el &#8220;espíritu&#8221; nada tiene que ver con la práctica real. Esta es una incongruencia del fundador, que plasmó así lo que dijo que vio. Él afirmaba hasta la saciedad lo de &#8220;no somos religiosos&#8221;, pero luego eso se quedó en una verdad puramente canónica, que no real, pues se vive <em>ad modum religiosorum</em>, al estilo de los religiosos. Me parece que lo que acabo de decir resulta evidente a todo el mundo.</p>
<p align="justify">  </p>
<p align="justify">2. Una segunda incongruencia se pone de manifiesto al observar que no se practican los <em><a href="http://www.opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&#38;file=article&#38;sid=12"><em>Estatutos</em></a></em> de la Prelatura aprobados por la Iglesia, sino una legislación interna distinta y no coincidente. Legislación ésta, incompatible con la pastoral eclesial y dolosamente ocultada a la autoridad de la Iglesia, pues no se ha presentado para su aprobación. Es decir, se actúa fuera de la ley común mediante unos &#8220;escritos internos&#8221;.</p>
<p align="justify">Aclaremos que sólo son auténticos carismas divinos aquellos que han sido debidamente ratificados por la Iglesia (cf. <em><a href="http://www.vatican.va/archive/hist_councils/ii_vatican_council/documents/vat-ii_const_19641121_lumen-gentium_sp.html"><em>Lumen gentium</em></a></em>, 12 y 45). En el caso del Opus Dei, el carisma divino hay que encontrarlo en los <em><a href="http://www.opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&#38;file=article&#38;sid=12"><em>Estatutos</em></a></em>: además, éstos fueron debidamente supervisados por el fundador, según siempre se dice. Por lo tanto, nadie tiene obligación moral de practicar otra norma que no sean los <em><a href="http://www.opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&#38;file=article&#38;sid=12"><em>Estatutos</em></a></em> que la Iglesia ha dado a la Prelatura.</p>
<p align="justify">Pero las &#8220;normas de vida&#8221; reales de los fieles del Opus Dei acaban siendo todas las indicaciones de sus documentos o escritos internos &#8220;secretos&#8221;. Agradecemos a Agustina la reciente publicación del <em><a href="http://www.opuslibros.org/libros/vdmcgl/indice.htm"><em>Vademécum del Gobierno Local</em></a></em> de 2002, donde se dice: <em>Estos y otros escritos que reciben los Consejos locales no tienen únicamente como fin dar criterio a los Directores. Por tanto, éstos no se limitan a leerlos y meditarlos y guardarlos después. Son doctrina viva y clara que han de transmitir a los demás. Una vez que los Directores los han leído y meditado, a fondo, los comentan en la reunión del Consejo local: de esa comunicación de ideas obtendrán el mayor provecho posible personal y para el Centro, y abundante experiencia práctica para utilizar en Círculos, charlas personales, etc.; y el sacerdote, en pláticas y meditaciones. Con este estudio permanente -responsabilidad grave de los Directores-, conservan fácilmente en su memoria los criterios básicos y las experiencias sobre cómo desempeñar su tarea, evitando omisiones, improvisaciones, pérdidas de tiempo o actuaciones personales; y así, además, realizan con perfección su principal trabajo profesional</em> (pp.18-19). O sea, son más que normas, pues este apartado termina incluso diciendo<em>:</em><em> Si alguna vez el Consejo local no entiende un documento enviado desde la Comisión, o piensa que no lo puede cumplir, o que puede mejorarse de algún modo, lo hace saber enseguida a la Comisión</em>. Por lo tanto, no se acepta la hipótesis del no cumplimiento &#8220;voluntario&#8221;.</p>
<p align="justify">&#160;</p>
<p align="justify">3. Aunque podrían añadirse muchas incongruencias más, voy a señalar sólo una tercera que -por constituir una actitud de fondo que determina el modo de situarse cognoscitiva y doctrinalmente en el mundo actual- engloba todo un conjunto de consecuencias. Se trata del rechazo tácito a gran parte del Concilio Vaticano II. Mientras se desarrollaron las sesiones de aquella asamblea sinodal en Roma, no cesaron de pasar por <em>Villa Tevere</em> los obispos más tradicionalistas del Concilio, que eran convocados y alentados por Escrivá para hacer frente común contra lo que él entendía como excesos modernistas incompatibles con la fe de la Iglesia: entre ellos, no pocos miembros del episcopado español de entonces, a quienes el Concilio sorprendió con el pie cambiado, fuera de los progresos de la teología francesa y centroeuropea de aquellos tiempos. El resultado del Concilio defraudó el concepto de Iglesia que tenía Escrivá, cuya teología se había quedado petrificada varios siglos atrás.</p>
<p align="justify">La consecuencia fue un rechazo no explícito, pero sí de hecho, de los documentos del Concilio por parte del Opus Dei. <strong><a href="http://www.opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&#38;file=article&#38;sid=8821"><strong>Normandía</strong></a></strong> se refería no hace mucho en esta misma página <em>web</em> a Raúl Lanzetti, sacerdote numerario y teólogo, perito de uno de los Sínodos de Obispos convocados por Juan Pablo II. En efecto, Raúl, siendo un hombre tremendamente vitalista y fogoso, volvió muy deprimido a la Argentina, como consecuencia de comprobar una y otra vez que en la Obra no se quería asumir la doctrina conciliar.</p>
<p align="justify">Una prueba colateral de lo que afirmo es que en el <em><a href="http://www.opuslibros.org/Index_libros/guia_general.htm"><em>Índice</em></a></em> de libros prohibidos del Opus Dei se encuentran las obras de aquellos teólogos que más influyeron en el Concilio, entre ellos el mismísimo Ioseph Ratzinger. La calificación interna del actual Papa cambió años después, tras ser nombrado Prefecto de la Congregación de la Fe, pero se tardó en hacer las modificaciones y, en parte, se debieron a la tenaz insistencia de <a href="http://www.opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&#38;file=article&#38;sid=8665">Antonio Ruiz Retegui</a>.</p>
<p align="justify">La mentalidad del fundador y el diagnóstico de su presente se perciben en su última extensa <strong><strong><a href="http://www.opuslibros.org/libros/Carta14_II_1974/Carta14_II_1974.htm"><strong><strong>Carta de 14 de febrero de 1974</strong></strong></a></strong></strong> o en la <strong><a href="http://www.opuslibros.org/libros/Carta28_III_1973/CARTA_28_III_1973.htm"><strong>Carta de 28 de marzo de 1973</strong></a></strong>, considerada como su &#8220;primera campanada&#8221;, poco antes de morir. En la actualidad estas lecturas resultan muy ilustrativas. Felizmente, hoy tenemos la oportunidad de hacer contrastes y comprender mejor qué es el &#8220;espíritu de discernimiento&#8221;. El de Escrivá fue una cerrazón terca, autoritaria, en nada diferente a las actitudes integristas de algunos otros, y de ahí derivan buena parte de los males actuales de la institución: no todo fue malo en sus actitudes, pero sí careció de un auténtico &#8220;discernimiento espiritual&#8221; eclesial. Otros personajes de entonces, como Ioseph Raztinger, muy comprometidos con la Iglesia de aquellas décadas, batallaron en la primera línea del frente para encauzar las reformas y los cambios, sabiendo distinguir los límites entre lo caduco y lo permanente, y así reconocer la acción del Espíritu de Dios en la historia. La complacencia de lo Alto está hoy a la vista de todos: &#8220;por los frutos los conoceréis&#8221;.</p>
<p align="justify">&#160;</p>
<p align="justify">4. ¿Tiene importancia la no recepción del Concilio Vaticano II? Sí, y mucha. Aparte lo que supone esa actitud en sí misma, me parece que en el fondo estamos ante una falta de comunión con la verdad y con el Espíritu Santo, que condiciona y determina el modo actual en que los fieles de la Prelatura comprenden la realidad del hombre, de la Iglesia y del mismo Dios, aparte de limitar su vida interior. La formación que se imparte en el Opus Dei no favorece la dignidad  ni la autonomía de la persona, ni &#8220;la libertad de los hijos de Dios&#8221;, que tanto proclama. Son cuestiones que empapan todo el sistema formativo y espiritual de la Obra. ¿No os parece extraño que apenas se haya explicado ni citado oficialmente en los medios de formación una constitución tan importante y práctica como la <em><a href="http://www.vatican.va/archive/hist_councils/ii_vatican_council/documents/vat-ii_const_19651207_gaudium-et-spes_sp.html"><em>Gaudium et spes</em></a></em>?</p>
<p align="justify">Como consecuencia de lo que he dicho hasta el momento y simplificando al máximo las cosas, surge una cuestión candente: Si tuviéramos que optar entre el fundador del Opus Dei o la Iglesia, ¿por quién nos decantaríamos? Para mí está claro: a pesar de sus deficiencias humanas, la Iglesia como tal me ofrece más confianza y, pienso, lo contrario sería caer en un fanatismo humano, a favor de una &#8220;institución de hombres&#8221;: Pablo, Apolo, Cefas, pero no Cristo.</p>
<p align="justify">La disyuntiva no es nada teórica si pensamos que Escrivá no es Dios, y que se ha equivocado en muchas cosas. Sin embargo, ésta no es ni ha sido la actitud de los sucesores de Escrivá, que siguen otorgando al fundador una credibilidad sin fisuras, en todos los temas. El error consiste en hacer de la &#8220;doctrina del fundador&#8221; (también sus praxis o su conducta, tomada como ejemplo a imitar) una cuestión de fe indistinta de la fe en Dios. La fe teologal tiene como objeto la Revelación divina presentada por la Iglesia. No son objeto de fe las revelaciones a un hombre particular que no hayan sido asumidas como divina revelación por la Iglesia.</p>
<p align="justify">O, dicho de otro modo, el acto de fe de cada uno de nosotros es un acto eclesial: se asiente en la fe de la Iglesia, no en la doctrina de un individuo, por muy santo que hubiera podido ser, como bien puede leerse en el <em><a href="http://www.vatican.va/archive/ESL0022/_INDEX.HTM"><em>Catecismo de la Iglesia Católica</em></a></em>, número 150: <em>En cuando adhesión personal a Dios y asentimiento a la verdad que Él ha revelado, la fe cristiana difiere de la fe en una persona humana. Es justo y bueno confiarse totalmente a Dios y creer absolutamente lo que Él dice. Sería vano y errado poner una fe semejante en una criatura (cf. Jr 17,5-6; Sal 40,5; 146,3-4)</em>. Además, en el caso de Escrivá está por ver esa &#8220;santidad ordinaria&#8221;, en el día a día, mientras no se emprenda la &#8220;desmitificación&#8221;, que certeramente comentaba <strong><a href="http://www.opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&#38;file=article&#38;sid=8131"><strong>Oráculo</strong></a></strong> hace unos meses. Por lo tanto, la fe que pueda tenerse en Escrivá no es teologal sino humana, pues nunca la Iglesia ha reconocido sus revelaciones. Lo único aprobado son los <em><a href="http://www.opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&#38;file=article&#38;sid=12"><em>Estatutos</em></a></em> de una institución, y aún éstos no son objeto de fe.</p>
<p align="justify">&#160;</p>
<p align="justify">5. Volviendo a la primera cuestión que planteaba, la inconsecuente plasmación del carisma secular o de la <em>secularidad</em> de la Obra, habría que decir que no es extraño lo que ha sucedido. Cuando Dios se comunica a una persona por medio de luces interiores, la expresión del mensaje pertenece al que lo ha recibido, que manifiesta al expresarlo su manera de pensar y su cultura. ¿Os acordáis del aforismo clásico<em>?: quod recipitur ad modum recipientis recipitur,</em> es decir: &#8220;lo que se recibe, al modo del recipiente es como se recibe&#8221;. Como dice De Smedt en su obra <em>Nuestra vida sobrenatural</em>: &#8220;Cuando el alma quiere evocar este recuerdo, para su propio consuelo o para la enseñanza y consuelo de otras almas, puede ocurrir fácilmente que asocie, con plena buena fe, al recuerdo de las palabras divinas, el de ideas que ha conservado de sus lecturas, que ha oído exponer en predicaciones, o incluso que son el producto de la actividad de su inteligencia y de su imaginación&#8221; (tomo I p.229). Esto mismo afirma otro gran especialista, el Padre Monier-Vinard, en <em>Cum clamore valido</em> diciendo: &#8220;Hay que reconocer, por lo demás, que todo santo o santa que recibe una revelación, obra más o menos de igual forma, poniendo siempre su signo propio, y que hay, por lo tanto, que hacer siempre la distinción entre lo que es únicamente divino y lo que es humano y personal&#8221;. En fin, todo esto es conocido de sobra por los exégetas de la Sagrada Escritura, para quienes el abecé de su tarea está en discernir la &#8220;verdad revelada&#8221; de la &#8220;envoltura cultural e histórica&#8221; del profeta.</p>
<p align="justify">El contenido tiene un valor perenne, la envoltura es propia de la mentalidad de una época. De ahí la importancia capital del <em>discernimiento eclesial</em> de los carismas particulares para considerarlos válidos. Y, por todas estas razones, parece muy conveniente que algo que se ha formado mal, y que ha seguido un rumbo tan poco transparente como el Opus Dei, necesite hoy una purificación, una verdadera y profunda reforma. Dilatar la cuestión por miedo o por falsas razones de &#8220;fidelidad&#8221; (integrista), no hace más que prolongar un engaño, destrozar personas, y deteriorar la propia institución, también su fama hasta extremos difíciles de recuperar.</p>
<p align="justify">En resumen, carece de sentido mantener la situación actual con sus ficciones. ¿Es posible una reforma en las actuales circunstancias? La mayor dificultad se encuentra en los sucesores de Escrivá, que no han sabido distinguir entre fidelidad a Dios y fidelidad al fundador, optando por la segunda, cuando ésta no tiene por qué coincidir con la primera y, de hecho, no coincide, como se va haciendo más claro cada día que pasa. Sólo por esto sería necesaria una reforma: porque el &#8220;Opus Dei&#8221; es ya poco o nada &#8220;Dei&#8221; y sí mucho &#8220;opus Escrivae&#8221;&#8230; y ¡cuanto más de <em>Escriba</em>, peor!</p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[El integrismo del Opus Dei (VI).]]></title>
<link>http://opusvalladolid.wordpress.com/2007/10/10/el-integrismo-del-opus-dei-vi/</link>
<pubDate>Wed, 10 Oct 2007 17:39:50 +0000</pubDate>
<dc:creator>opusvalladolid</dc:creator>
<guid>http://opusvalladolid.wordpress.com/2007/10/10/el-integrismo-del-opus-dei-vi/</guid>
<description><![CDATA[Publicado originalmente en OpusLibros.org Ávila 6. Apuntes para una historia de la &#8220;santa coac]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p><strong><strong><em>Publicado originalmente en </em><a href="http://opuslibros.org/nuevaweb"><em>OpusLibros.org</em></a></strong></p>
<p align="right"><strong>Ávila</strong></p>
<p align="center"><strong>6. Apuntes para una historia de la &#8220;santa coacción&#8221;: El &#8220;<em>Sodalitium</em><em> Pianum&#8221;</em></strong></p>
<p></strong></p>
<p align="right"><em>&#8220;El terror pánico, sembrado por el Integrismo<br />
</em><em>mediante sus citadas odiosas armas de la difamación en la Prensa<br />
</em><em>y de la persecución con las secretas delaciones,<br />
</em><em>ha llegado a tales extremos<br />
</em><em>que no solamente falta valor para decir de la secta<br />
</em><em>lo que tantos dirían si se sintieran libres,<br />
</em><em>sino que hasta son incontables,<br />
</em><em>y no precisamente de las capas humildes<br />
</em><em>y con facilidad dominadas por el miedo,<br />
</em><em>los que ni siquiera se atreven a dar las gracias<br />
</em><em>o a enviar un simple acuse de recibo cuando se les remite algún trabajo donde se impugne a los integristas&#8221;</em></p>
<p align="right"><em>D. Maximiliano Arboleya Martínez (1930)</em></p>
<p align="justify">Después de hacernos pasar por la &#8220;<strong><a href="http://opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&#38;file=article&#38;sid=4109">santa intransigencia</a></strong>&#8220;, san Josemaría pretende llevarnos a la santidad con un segundo principio: la &#8220;santa coacción&#8221; (<em>Camino</em>, 387). Antes de entrar en la concepción que tenía Escrivá de la &#8220;santa coacción&#8221;, me parece conveniente recurrir a la historia buscando los antecedentes. Creo encontrarlos en el &#8220;<em>Sodalitium</em><em> Pianum</em>&#8220;, una organización eclesial de tiempos de Pío X. La introducción a su historia puede servirnos para preguntarnos en la siguiente entrega si el Opus Dei es su continuación.</p>
<p><strong>El &#8220;Sodalitium Pianum&#8221;</strong></p>
<p align="justify">Humberto Benigni nació en Perugia el 30 de marzo de 1862, diócesis gobernada en aquel momento por quien más tarde sería Leon XIII. Fue ordenado sacerdote en 1884. Era de temperamento ardiente, hombre tenaz y sacrificado, disciplinado, culto y conocedor de varios idiomas. En 1906 monseñor Gasparri lo eligió como colaborador en la Secretaría de Estado&#8230;</p>
<p align="justify">Benigni tuvo una idea: organizar desde Roma una central de información utilizando en todo el mundo los recursos de la Secretaría de Estado. Le dio forma de agencia desde mayo de 1907, ofreciendo a las redacciones de los periódicos católicos un servicio de noticias denominado <em>Corrispondenza</em><em> Romana</em>, o simplemente <em>Romana</em>. En principio no tenía carácter oficial.</p>
<p align="justify">Sucedió que Pío X había publicado la <em>Pascendi</em> y estaba llevando a cabo una sistemática liquidación del modernismo. Benigni incorpora su agencia a las campañas de represión, y de instrumento informativo pasa a ser instrumento de combate. La agencia se convierte en una trinchera. A este primer error se añade otro: crea una ambiente de secretismo, sectario, en orden a una mayor eficacia y concibe el &#8220;<em>Sodalitium</em><em> Pianum</em>&#8220;, una red internacional de personas escogidas por su valía y apego a la Santa Sede, que debían constituir una especie de guardia pretoriana del Pontífice. La ejemplaridad de conducta y la transmisión confidencial de noticias serían sus señas de identidad. El <em>Sodalitium</em>, o <em>Liga de san Pío V</em>, llamada en Francia <em>La Sapinière</em>, será una organización religiosa de sacerdotes y seglares bajo la autoridad de la Congregación consistorial con sede en Roma y miembros esparcidos por todos los países. No eran muchos y se consideraban <em>&#8220;católicos romanos íntegros</em>&#8220;.  Los nombres de los miembros eran conocidos por la Congregación, pero eran secretos para los de fuera.</p>
<p align="justify">El servicio informativo era doble, uno ordinario, por el cual los miembros comunicaban a la dirección cuantas noticias estimaran oportunas; una vez en Roma se distribuían desde la Secretaría de Estado a cardenales, congregaciones, o al mismo Pío X. Un segundo servicio, extraordinario, a petición expresa de la persona competente, de espionaje y delación. El <em>Sodalitium</em> trabajaba bajo la supervisión del cardenal De Lai, prefecto de la Consistorial y hombre de confianza de Pío X en problemas de disciplina eclesiástica. De Lai revisaba las listas de futuros obispos, vigilaba el cumplimiento de los deberes episcopales y la reforma de las instituciones. En la lucha contra el modernismo era la mano dura. Fue temido, no amado. Aunque Pío X era enemigo de secretos, De Lai vio con agrado el sigilo del <em>Sodalitium</em>. Según el historiador José María Javierre (a quien he seguido hasta ahora), ni Pío X, ni Merry del Val intervinieron de manera directa en el montaje y funcionamiento del <em>Sodalitium</em> (cf. AA.VV. <em>Historia de la Iglesia</em>, coord. Fliche- Martín, vol. XXV (2), Valencia 1991, pp. 413 y ss). En esta interpretación de los hechos, Pío X pudo haber bendecido una obra buena apoyada por De Lai,  asignándoles una pensión de 1.000 liras anuales, pero nunca la aprobó canónicamente ni recibió personalmente a Benigni. No se espió a los obispos ni se utilizó ninguna violencia en su contra. Eso sí, al grupo de Benigni se adhirieron los integristas pendencieros de diversos países. Muerto Pío X se dispersaron los miembros, pero en 1915, con el apoyo del cardenal De Lai, vuelve a funcionar de nuevo hasta 1921, fecha en que fue definitivamente disuelto. Desde entonces Benigni se dedicó al estudio y falleció el 26 de febrero de 1934.</p>
<p align="justify">Hay más datos y otras interpretaciones. La gravedad de los hechos hace que en una misma Historia de la Iglesia escrita por diversos autores, aparezcan matices e incluso divergencias entre ellos. Para el historiador  Juan Eduardo Schenk (ver la obra citada anteriormente, vol. XXVI (1), Valencia 1979, pp. 55-71), en el Pontificado de Pío X se creó un clima de inseguridad, de acusaciones y delaciones que paralizaban las buenas voluntades. El cardenal Gasparri habla en el proceso de beatificación de Pío X de una <em>&#8220;asociación oculta de espionaje, fuera y por encima de la jerarquía, que vigilaba a los miembros de la jerarquía hasta a los mismos cardenales (&#8230;) una especie de masonería en la Iglesia&#8221;.</em> En sus memorias manifiesta este punto cuando afirma: <em>&#8220;Se ha dicho repetidamente, y por desgracia parece cierto, que las denuncias que partían del &#8220;Sodalitium Pianum&#8221; explican plenamente la actitud de grave reserva que Pío X adoptó al respecto de personalidades eclesiásticas dignas de la mayor consideración. No deseo entrar en particulares (&#8230;), citaré el ejemplo de los padres jesuitas, tan mal vistos por monseñor Benigni. El Santo Padre no se hallaba seguro de su ortodoxia, y los consideraba poco menos que infectados por el modernismo&#8221;</em>.</p>
<p align="justify">Según Schenk, Pío X no llegó a estar enterado de todo, aunque conforme pasaban los años de su Pontificado se fue haciendo más intransigente. A partir de 1910 , la constante ansiedad y temor en que vivía le llevó a decir que <em>&#8220;lo peligroso del mal permite la aplicación de medios extraordinarios&#8221;.</em></p>
<p align="justify">Los historiadores se encuentran molestos. Prefieren exculpar al Papa Pío X de aquellas oscuras maniobras. Personalmente creo que las opiniones del cardenal Gasparri, tanto durante el proceso de beatificación de Pío X, y otras en sus memorias escritas para la historia, son de gran valor.</p>
<p><strong>Los papeles de Gante</strong></p>
<p align="justify">Una vez constituido, el grupo entra en acción en toda Europa. Pretenden monopolizar el catolicismo y se pasan la vida dando lecciones de ortodoxia llamando liberales vitandos a cuantos no dan su nombre a la secta (dirá D. Maximiliano Arboleya, a quien sigo a continuación en su libro ya citado sobre el Integrismo).</p>
<p align="justify">Las circunstancias hicieron posible lo imposible cuando los alemanes descubrieron en casa del abogado Jonckx, en la calle Carlos V, número 100 de Gante, algunos centenares de cartas, memorias, documentos de toda clase, la mayor parte de los cuales llevaban la indicación de &#8220;<em>confidencial&#8221;,</em> &#8220;<em>para quemarlo</em>&#8220;, &#8220;<em>sub</em><em> sigilo</em>&#8220;, pero cuyo texto resultaba en la mayor parte de los casos indescifrable. Requerido por la autoridad alemana el abogado para que revelase las claves de los escritos, entregó un diccionario de pseudónimos empleados en los documentos. Se trataba, ni más ni menos, que del archivo secreto del <em>Sodalitium</em>.</p>
<p align="justify">Gracias a los papeles de Gante se ha podido reconstruir cómo funcionaba la organización de Benigni. De 1909 a 1914 fue una Sociedad secreta, o mas bien una Federación de Sociedades secretas extendida por toda Europa, con un centro en Roma y otro en Gante. Por las cartas y documentos sabemos que Benigni intervenía directamente en todos los movimientos de la Organización (<em>Quentin</em><em>,</em> en el lenguaje secreto de la secta). Muy pronto, al lado de la Organización principal surgieron otras: &#8220;<em>Las Conferencias de san Pedro</em>&#8221; formada por amigos de <em>La Sapinière</em>; una oficina de información que recoge información en el secreto más absoluto; la <em>&#8220;Agencia Internacional Roma&#8221;</em> encargada de recopilar los mayores secretos, no publicables en la <em>&#8220;Corrispondenza Romana&#8221;</em>; y una Asociación de escritores integristas, que tenía por órgano el boletín secreto &#8220;<em>Borromeus</em>&#8220;.</p>
<p align="justify">&#8220;<em>Los adheridos de todas las naciones </em>- cuenta D. Maximiliano después de leer los originales<em>-,</em> <em>que en 1912 llegaban al millar, no debían revelar a nadie nada de lo que allí pasaba. Sus estatutos se completan con un programa muy largo y detallado, donde se declara que su objeto es denunciar en todas partes, siempre y bajo todas las formas: el interconfesionalismo, el feminismo, la Democracia cristiana, el sindicalismo implícita o explícitamente arreligioso, la manía o la debilidad de tantos católicos por aparecer condescendientes y reformistas, propicios a un optimismo sistemático, etc&#8221;.</em></p>
<p align="justify">Los asociados formaban grupos, pero también los hay que trabajan aisladamente. A los más íntimos se les llamaba &#8220;<em>Paulus</em>&#8220;. Se recomienda con insistencia el secreto a todos los miembros. Los documentos más importantes llevan la indicación &#8220;<em>sub</em><em> sigilo</em>&#8220;. Los miembros deben escuchar, hacer hablar a los otros, recabar información y guardar la mayor reserva para así ser eficaces en la denuncia contra todas las artimañas modernistas o modernizantes, aun de los que no merezcan por completo ese nombre. Benigni firma los documentos con trece nombres distintos, <em>Ars</em>, <em>Charles</em>, <em>Arles</em>, etc. Al Papa se le designa con los nombres de <em>Michel</em>, <em>Michaelis</em>, o <em>La Baronesa Micheline.</em> De manera especial el secreto debe ser guardado ante los obispos, de quienes se desconfía siempre y se los llama &#8220;<em>Tías</em>&#8221; y a los sacerdotes &#8220;<em>sobrinos</em>&#8220;. Todos los obispos alemanes son sospechosos menos dos. Al cardenal Merry del Val (Secretario de Estado) no se le debe confiar ninguno de los secretos y algunas averiguaciones tampoco deben ser comunicadas al Papa Pío X.</p>
<p><strong>Objeto de la organización secreta</strong></p>
<p align="justify">En su programa, una especie de manifiesto, declaran ser integralmente contrarrevolucionarios, católicos integrales, contrarios al liberalismo religioso y social y a la democracia cristiana. Luchan por la Tradición y la Autoridad. Son enemigos de la Iglesia Católica la secta judeo-masónica y, dentro de la Iglesia, los modernistas y los demo-liberales. Combatirán a los enemigos externos e internos bajo todas las formas, con todos los medios honestos y oportunos. Lucharán sin rencor y sin debilidad o equívoco, <em>&#8220;como un buen soldado trata sobre el campo de batalla a todos aquellos que combaten bajo la bandera enemiga&#8221;</em>. Señalan los puntos a combatir: la disminución del poder del Papa, la &#8220;Cuestión Romana&#8221;, el laicismo, el interconfesionalismo, el sindicalismo no religioso, neutro y amoral; lucharán contra toda acción individual o social que no tenga en cuenta la verdadera moral, la verdadera religión, y por tanto la Iglesia; el nacionalismo pagano, el feminismo, la separación de la Iglesia y el Estado; cualquier filosofía, teología o manifestación artística de influencia modernista; el falso misticismo de tendencia individualista o iluminista; la utilización de la Acción Católica en beneficio de posturas partidistas que quieren sacar al clero de la sacristía y dedicarlo a tareas sociales. Y, por último, se declaran contrarios a la debilidad de tantos católicos tolerantes y avergonzados de su fe y pertenencia a la Iglesia (publicó el manifiesto Émile Poulat en 1969; se puede leer en internet, traducido del francés al italiano por los seguidores de Lefèvre <a href="http://www.sodalitium.it/Default.aspx?tabid=42">http://www.sodalitium.it/Default.aspx?tabid=42</a>).</p>
<p align="justify">En la práctica el fin perseguido lo realizaron por medio de delaciones. La sociedad no viene a ser, en resumidas cuentas, más que una vasta empresa de denuncias, centralizada por Benigni. <em>&#8220;Inquisidores sin mandato&#8221;</em>, los llamará el P. Guitton. Los afiliados a la secta se juraban una fraternidad mutua, que recuerda las prácticas de la Masonería.: <em>&#8220;Católicos integristas, tened buen ánimo; sed amigos de los bravos, todos por uno y uno por todos. El momento psicológico ha llegado, en el que se va a saber quiénes merecen nuestra confianza, en el que se sabrá quién es un buen hermano y quién es un cobarde y un traidor. Nosotros todos queremos ser no más que buenos hermanos, todos buenos hermanos, nada más que buenos hermanos&#8221;.</em></p>
<p align="justify">Los informadores se extienden por todas partes. En Asturias el encargado de vigilar e informar era un funcionario de Hacienda. En Alemania la organización tiene un activo agente, cierta Madre Gertrudis y M.H.F.; en Bélgica, M.J. y M.M., en Francia, el abate R. y el abate B.</p>
<p align="justify">La lista de denunciados se haría interminable, sólo daremos algunos nombres: el cardenal Amette de París, acusado de proteger a los democristianos; el arzobispo de Viena, el de Malinas, varios obispos franceses, los dominicos de la Universidad de Friburgo, el provincial de los jesuitas alemanes, escritores, periodistas, casi todas las Universidades católicas y la mayoría de los jesuitas, llamados &#8220;<em>Nazly</em><em>&#8220;</em> en el argot de la secta.</p>
<p align="justify">Las acusaciones son siempre las mismas: defender la aconfesionalidad, tener tolerancia excesiva con los no católicos, halagar a los obreros, fomentar la lucha de clases por medio del sindicalismo, ser liberales, desobedecer al Papa (de la obediencia a los obispos nunca hablan porque la inmensa mayoría <em>&#8220;no son de fiar</em>&#8220;), apoyar la democracia cristiana queriendo casar dos contrarios, democracia y catolicismo, crear sindicatos obreros junto a los protestantes&#8230;</p>
<p align="justify">Los miembros de la organización fundada por Benigni se creían en la obligación de defender &#8220;mordicus&#8221; (a mordiscos) la única Verdad de la Iglesia.</p>
<p><strong>Los informes secretos</strong></p>
<p align="justify">Una vez constituido el grupo y hermanado bajo la dirección de Benigni, se trataba de recoger información confidencial y elaborar los informes que más tarde se utilizarían según conviniera. Dos cartas dirigidas a un sacerdote pueden servir de modelo. El 13 de febrero de 1911, recibe el siguiente escrito &#8220;<em>muy confidencial</em>&#8220;:</p>
<p align="justify">&#8220;Mi reverendo y buen Padre: Uno de mis amigos sacerdote de gran valer, me pide, para Roma, los siguientes informes sobre los miembros del Consejo de Vigilancia y de la Comisión de Censura de las diócesis de T&#8230; y de M&#8230; 1) Sus nombres; 2) Sus ideas doctrinales; 3) Sus principales actos (Nota muy breve si hay algo saliente) ; 4) Sus publicaciones. Después de haberlas copiado le devolveré a usted las notas manuscritas que me haya confiado y su nombre no será jamás pronunciado; puede estar bien seguro de ello&#8230;&#8221;.</p>
<p>No habiendo recibido contestación, el integrista anónimo vuelve a la carga con otra misiva:</p>
<p align="justify">&#8220;Por delicado que sea el servicio que le pido me conceda, yo no puedo dudar que os sería fácil, aunque sea por segunda mano, reunir informes bastante exactos. En estos momentos en que nos vemos invadidos por infiltraciones modernistas la nota doctrinal es lo más interesante, y creo que es bien fácil adquirirla. Yo cuento, pues, con vuestra buena voluntad para completar la encuesta general o mejor el control general hecho sobre este punto&#8221;.</p>
<p align="justify">Se trataba, opina D. Maximiliano Arboleya (o.c., pp. 74-75), de confrontar y ratificar una encuesta perfectamente detallada de todo el clero diocesano de algún relieve dentro de aquella diócesis.</p>
<p align="justify">Una vez en Roma el material se clasificaba y la Agencia integrista difundía las delaciones por las naciones interesadas. El &#8220;terrorismo de los integristas&#8221;, expresión utilizada en 1913 por un diputado belga, actuaba presentando los informes a algún obispo afín. La revista &#8220;Mouvement de faits&#8221; y D. Maximiliano explican el procedimiento:</p>
<p align="justify">&#8220;Ved con qué cuentos de portera es alimentada la curiosidad integrista (&#8230;). Informes tomados cerca de los aludidos en esas circulares aseguran que no guardan la menor memoria de los hechos que se les imputan resultando todo ello un monumento de delación&#8221;.</p>
<p align="justify">&#8220;Un cualquiera va con estos chismes y cuentos de comadre deslenguada a todo un dignatario eclesiástico, muy adornado de cintajos morados, como observa graciosamente La Civiltà Católica, y ese Monseñor los divulga con seudónimo entre los compinches de las diversas naciones para que, cada cual, en su radio de acción, contribuya en lo posible a la difamación de los tan bellacamente denunciados&#8221;.</p>
<p><strong>La &#8220;santa coacción&#8221; en acción</strong></p>
<p align="justify">Una vez puesta en funcionamiento la maquinaria represora, las gentes del <em>Sodalitium</em><em>,</em> capitaneadas por Benigni, sembraron el terror por toda la cristiandad europea. Nadie estaba a salvo de la sospecha. Como sucede en gran parte de los casos, la mayoría optó por el silencio, o miró para otro lado. Muy pocos osaron enfrentarse públicamente. Sus voces quedaron silenciadas por la historia. Hemos recuperado dos, la del P. Guitton y la del arzobispo de Albi.</p>
<p align="justify">El primero se quejaba amargamente de la situación con un diagnóstico certero: <em>&#8220;Mientras la Masonería triunfante nos pisotea y nos trata como proscritos, falsos hermanos que se dicen integristas se convierten en denunciadores de todos los hombres celosos que emplean su vida, su fortuna y su inteligencia en el servicio de Jesucristo y de su Iglesia (&#8230;). Esta persecución de los nuestros es más dolorosa, y sobre todo, más perjudicial, que la de nuestros enemigos. Si los católicos hubieran comenzado antes a fundar sindicatos, el socialismo no se habría apoderado de nuestras poblaciones obreras&#8221;.</em></p>
<p align="justify">Merece la pena que nos detengamos un momento con el segundo. No fue el único que tuvo la osadía de enviar informes a Roma. Otros obispos y cardenales denunciados por los integristas hicieron llegar sus protestas. El arzobispo de Albi, Mons. Mignot, tuvo la originalidad de enviar una memoria extensa dirigida al recién nombrado Secretario de Estado, cardenal Ferrata, nada más ser elegido Papa Benedicto XV. (La resumo respetando entre comillas y cursiva las citas literales):</p>
<p align="justify">Tras una breve introducción, expresa la fidelidad de la Iglesia de Francia a la Santa Sede. &#8220;<em>Por eso</em> -continúa- <em>nos ha causado pena, en estos últimos años principalmente, el ver no sólo a nuestros hombres de Estado, los más moderados y mejor dispuestos, sino a la gran mayoría de los católicos franceses, tachados de sospechosos y echados a un lado por gentes sin mandato</em>. Parece &#8211; sigue diciendo- , que sólo se quiere confiar en <em>energúmenos</em> sin influencia en el país, gente poco profunda que descalifica y trata de dudosos a hombres honrados. Semejante actitud ha llenado de amargura y desaliento el corazón de estos servidores tan abnegados. Periodistas, diputados, apóstoles generosos han sido maltratados por escritores privados de autoridad que se declaran sin cesar amigos de Roma. <em>&#8220;Si se continúa persiguiéndonos así</em> -le decían al arzobispo de Albi un grupo de seglares-, <em>nos será forzoso abandonar la defensa de los intereses católicos y retirarnos a la soledad y la paz de nuestros hogares, contentándonos con lo estrictamente necesario para permanecer fieles a nuestros deberes&#8221;.</em></p>
<p align="justify">Estas gentes han abusado y con un poder secreto pretenden imponer su voluntad a obispos, generales de Órdenes, clero secular y regular. <em>&#8220;Este poder irresponsable, anónimo y oculto, disponía de dos medios para reducir a los que rehusaban inclinarse delante de sus caprichosas exigencias: La prensa y la delación (&#8230;). Bajo la apariencia de una intransigente y feroz ortodoxia, sus redactores no satisfacían de ordinario más que rencores personales. Parecían no tener otra tarea que desacreditar a los mejores apóstoles</em>. En Francia no había nadie que quisiera fundar algo nuevo en medio de tantas enormes dificultades <em>&#8220;a quien estos libelos no abrumase con sus críticas y sus injurias&#8221;.</em> Católicos meritorios han sido <em>&#8220;arrastrados sobre las zarzas y tratados como traidores a su fe. A los obispos que rehusaron aprobar estos procedimientos no se les perdonó jamás&#8221;.</em></p>
<p align="justify">Acusa a los periodistas sin escrúpulos de haber establecido una &#8220;<em>tiranía</em>&#8221; creando entre los fieles un verdadero &#8220;<em>terror</em>&#8221; que se manifiesta con frecuencia en el desaliento y el abandono de la lucha. Acusa a Benigni de ser un ambicioso que vio frustradas sus aspiraciones bajo el Pontificado de León XIII. Insiste en que los métodos de intimidación extremos causan gran confusión y <em>son &#8220;una obra nefasta, porque fue obra de división realizada por la maledicencia, por la calumnia, por un olvido total de las reglas elementales de la caridad cristiana y de las consideraciones debidas tanto a los católicos meritorios como a la autoridad episcopal&#8221;.</em></p>
<p align="justify">Estas gentes &#8220;<em>ariscas</em>&#8221; han impedido la acción de hombres que se proponían extender la influencia de Jesús en las sociedades. <em>&#8220;Un cardenal italiano, ilustre por su virtud y su ciencia, a quien se le dijo un día que estos escritores tan pródigos de consejos y de críticas, no hacían nada positivo, replicó indignado: &#8220;¿Cómo que no hacen nada, si están a punto de destruirlo todo?&#8221; </em>(&#8230;).</p>
<p align="justify">&#8220;Han tomado en la Iglesia un lugar bien importante. Se arrogan el derecho de juzgar, desde la cumbre de su incapacidad, a todos aquellos sacerdotes, Obispos, y aun al mismo Papa, que no consienten sufrir en silencio su dictadura. Han usurpado las funciones de la Iglesia docente con el más grande perjuicio para las almas, a las que han desorientado para la disciplina, por ellos debilitada, y para la doctrina, que han desfigurado frecuentemente porque la ignoraban&#8221; (&#8230;).</p>
<p align="justify">&#8220;En un gran número de diócesis de Francia y del Extranjero pareció organizarse un sistema de espionaje. Los Obispos, los sacerdotes, los hombres de acción, los rectores y profesores de Universidades católicas, eran vigilados. Se denunciaban sus escritos, sus discursos, sus menores palabras, a las publicaciones de la camarilla o a la autoridad suprema. Estas denuncias, nosotros lo sabemos, eran frecuentemente secretas y anónimas, pero testimonios dignos de fe han revelado que venían casi siempre de laicos desequilibrados, de sacerdotes que habían tenido dificultades con sus superiores, o de religiosos perturbados que servían a mezquinas pasiones de partido o a envidias de cuerpo (&#8230;). La víctima no tenía más remedio que inclinarse, porque defender su inocencia contra un calumniador anónimo y secreto le era imposible&#8221;.</p>
<p align="justify">Terminemos con la memoria del arzobispo de Albi. Llega a decir que el &#8220;poder oculto&#8221; se alaba de nombrar incluso a los obispos. Y que se tiene la sospecha de dos pesos y dos medidas en la Iglesia: extrema severidad con los grupos más abiertos e indulgencia con los integristas. En este punto hace referencia a los jóvenes &#8220;sillonistas&#8221;, un grupo numeroso que pretendía crear un catolicismo liberal de izquierdas; fue condenado y, obedientes, se disolvieron.</p>
<p align="justify"><strong>Benedicto XV</strong></p>
<p align="justify">Ante Benedicto XV aparecía una doble tarea: pacificar la Iglesia y pacificar Europa. Al día siguiente de su elección &#8211; cuenta Schenk- con ocasión de recibir al cardenal Pietro Maffi, arzobispo de Pisa perseguido por el Sodalitium, le aseguró que &#8220;el tiempo de las delaciones había ya terminado&#8221;. De igual modo se expresó ante el cardenal Ferrari, otro de los perseguidos. Si bien seguía con sus actividades secretas, Benigni dejó de pasar informes confidenciales al Papa. Éste desconfiaba y Benigni le tenía una viva antipatía. El cardenal Gasparri, testigo de excepción, cuenta en sus memorias un detalle revelador: &#8220;Monseñor Benigni, en un viaje a París acudió a visitar a monseñor Baudrillart, rector del Instituto católico de París, quien posteriormente me contó que Benigni, muy imprudentemente, le había dicho que sentía una viva antipatía hacia el Papa Benedicto XV y hacia el cardenal Gasparri. El Papa y el cardenal están conduciendo la Iglesia a su ruina. Pero esto no será por mucho tiempo, pues la salud del Papa, afortunadamente, no es nada buena y no puede dudarse de que su sucesor cambiará totalmente de rumbo&#8221;.</p>
<p align="justify">A los dos meses de recibir la memoria del arzobispo de Albi, Benedicto XV publica su primara encíclica. Escribe: &#8220;Nos procuraremos resueltamente que cesen las disensiones y discordias que hay entre los católicos y que no nazcan otras en lo sucesivo&#8221;. Además del llamamiento a la unidad invita a todos a someterse a la autoridad del obispo y pide que ninguna persona privada se tenga por maestro en la Iglesia. Para disgusto de los integristas, también confirma la doctrina social de León XIII.</p>
<p align="justify">El cardenal Gasparri nos cuenta en sus memorias que la Sagrada Congregación Católica fue informada de todos los movimientos del Sodalitium y disuelta mediante carta del 25 de noviembre de 1921, en cumplimiento del canon 684 del Código de Derecho Canónico, donde se prohíben las asociaciones secretas; la orden fue hecha efectiva el 8 de diciembre del mismo año. En la carta se dice textualmente que, &#8220;habiendo cambiado las circunstancias, parecía conveniente la disolución del Sodalitium&#8221;. El mismo cardenal había colaborado en su redacción y esa frase se puso &#8220;por respeto a las precedentes aprobaciones obtenidas por el Sodalitium de parte de Pío X y del cardenal De Lai (&#8230;). No cabía admitir por más tiempo la existencia de una asociación cuya finalidad era el espionaje y, además, por encima e independientemente de la jerarquía&#8221;.</p>
<p><strong>Mutaciones</strong></p>
<p align="justify">Según los historiadores y el mismo cardenal Gasparri, Benigni aceptó la orden y disolvió la asociación. Esto no es del todo cierto, pues nunca llegó a desaparecer. Terminada la gran guerra y con la proliferación de partidos demócrata cristianos volvieron los ataques y las denuncias. En el número de Mayo de 1927, la revista belga Le Mouvements de faits titulaba: &#8220;El Integrismo reaparece&#8221;. A través de diversas mutaciones el integrismo había preparado el camino a la &#8220;Acción francesa&#8221;, condenada posteriormente y más tarde rehabilitada por el Papa. Dos circulares o comunicados dan a conocer su posición, apoyando la Acción Francesa e interpretando la condena vaticana:</p>
<p align="justify">&#8220;La sola fuerza humana, el único escudo de que disponemos en Francia contra el triple peligro -y bien inminente- de que estamos amenazados: la revolución, la invasión&#8230; y la persecución religiosa&#8221;. A continuación, afirman que quien ha dirigido la mano del Papa obligándole a firmar la condenación no ha sido tanto la protestante Alemania como la influencia judía: &#8220;En cuanto al golpe romano que acaba de caer sobre la Acción Francesa, no se necesita ser muy perspicaz para descubrir en él las trazas de la influencia judía (&#8230;). Se deja invadir por una multitud intrigante de convertidos judíos, da alientos a Internacionales más o menos blancas (se refiere a la Internacional demócrata cristiana), sin caer en la cuenta de que éstas son los trozos de la serpiente hebrea dispuestos a unirse y que  pretende confiscar todas las Obras sociales, surgidas de la iniciativa privada de los católicos, para internacionalizarlas en las manos de los RR. PP. Jesuitas; y de todo esto es el judío quien saca provecho, a expensas de la Cristiandad&#8221;.</p>
<p align="justify">Como tienen una tendencia permanente a querer cambiar la realidad a través de la política, crearon al principio su propio partido político. Tras su fracaso se hicieron carlistas en España, fascistas de Mussolini en Italia y franquistas en España.</p>
<p align="justify">En 1950 vuelven a organizarse en Francia alrededor de la revista &#8220;La penseé catholique&#8221; . Cuando salió el primer número, en 1946. muchos pensaron en la reaparición del catolicismo intransigente y antimodernista. Y así fue. Los cuatro fundadores de la revista, entre los que se encontraba Lucien Lefèvre (1895-1987), se conocieron cuando eran estudiantes en Roma. Proponían una educación intransigente que se definía negativamente: antiliberalismo, antilaicismo, antimodernismo y antisillonismo. Exigían la aplicación total de la verdad católica, en particular lo que concierne a las relaciones de la Iglesia y el Estado y el lugar social que se debe reservar a aquella. Eran partidarios de la unidad de todos los católicos en un mismo partido político, a fin de obtener un poder político susceptible de cambiar las leyes laicistas emanadas de la Revolución francesa. Francia debe volver a ser católica. Habían quedado traumatizados por la condena de la Acción Francesa y querían recuperarla para su causa. Según ellos, consiguiendo el poder político, donde se juegan los principios, podremos de nuevo volver a ser una nación católica (para más información<br />
<a href="http://www.catholica.presse.fr/decouv-23-1.html">http://www.catholica.presse.fr/decouv-23-1.html</a>).</p>
<p align="justify">Los seguidores de Lefèvre rechazaron el Concilio Vaticano II y siguen sin reconocer a los últimos Papas. Consideran vacante la Sede de Pedro. Juan Pablo II excomulgó a Lefrève cuando ordenó sacerdotes. En 1985 cuatro de ellos se separaron creando una nueva organización, la cual publica una revista llamada &#8220;Sodalitium&#8221;. El actual Papa Benedicto XVI recibió en audiencia al sucesor de Lefèvre y nombró una comisión de diálogo con ellos. Entre sus miembros se encuentra Darío Castrillón, cercano al Opus Dei, y el cardenal Herranz, miembro de la Prelatura.</p>
<p align="justify">En una palabra, el integrismo es un virus mutante, con diferentes formas y presentaciones. Está presente en la Iglesia desde la Revolución francesa. Desde entonces, la diferente forma de enfrentarse a la Modernidad, ha dividido a los católicos.</p>
<p><strong>Reflexión con pregunta</strong></p>
<p align="justify">Al terminar la exposición debo manifestar mi dolor ante el contenido de las líneas precedentes. El mismo malestar han debido de sentir los historiadores católicos a la hora de relatar los hechos. Unos prefieren silenciarlos, otros los cuentan de pasada, dejando claro que con la prohibición del Sodalitium por parte de Benedicto XV, la secta se desintegró por completo y aquello no fue sino una mala noche de la Iglesia. Pero los hechos se empeñan en desmentirlo. El integrismo siguió adelante, se recompuso de mil formas diferentes y a mediados de los años 20 del siglo pasado actuaba de nuevo, acusando, entre otros muchos, a D. Maximiliano, quien tuvo que acudir a Roma para defenderse (cf. Domingo Benavides, El fracaso social del catolicismo español, Arboleya Martínez 1870-1951, Barcelona 1973, pp. 417-477).</p>
<p align="justify">Según el historiador Hubert Jedin, tuvimos que esperar hasta la llegada de los exhaustivos trabajos de Émile Poulat, para llegar a conocer toda la verdad. En su libro Intégrisme et catholicisme integral (Tournai 1969), demuestra la inconsistencia doctrinal del Sodalitium, el escaso número de sus miembros (no superaba los 50), y el mal que causó a la Iglesia. Entre muy pocos consiguieron sembrar el terror en la Iglesia católica, dividieron a los católicos, se organizaron como una secta, difamaron, calumniaron y denunciaron. Y todo lo realizaron con la aprobación del Papa Pío X. La realidad era mucho más modesta y al mismo tiempo mucho más oficial de lo que ellos mismos hicieron creer. Siendo pocos, estaban bien organizados y tenían abundantes contactos, aunque en ocasiones también surgían profundas diferencias de criterio entre ellos. Los escasos miembros del Sodalitium, además de buenos contactos, tenían una buena red de simpatizantes, que transmitía la sensación de ser muchos. El Papa apoyó La Sapinière, conoció la actividad de su fundador, la aprobó y estimuló. Benigni lo informaba a diario a través de monseñor Bressan y el mismo Papa le encomendaba la elaboración de informes y encuestas secretos. Personalmente respaldó una especie de policía secreta eclesiástica, que hoy día nos repugna. Se mostró complaciente con la &#8220;Acción Francesa&#8221;, el grupo de extrema derecha dirigido por Charles Maurras, amigo de los integristas en su afán por desbancar a la democracia cristiana. Estaban convencidos &#8211; y Pío X les daba la razón-, de que la religión fundamenta el orden social y que si se quieren resolver los problemas sociales y políticos fuera del control de la Iglesia se perdería la &#8220;civilización cristiana&#8221; (cf. Hubert Jedin, Manual de Historia de la Iglesia, VIII, Barcelona 1988, pp. 651 y ss.).</p>
<p align="justify">A mi entender, hay algo todavía más grave: El totalitarismo se había incrustado en la Iglesia. En el corazón del Vaticano, con el Papa a la cabeza, se habían aceptado y promovido las ideas totalitarias con todo lo que esto supone. En aquellos años, las organizaciones secretas y sus formas de funcionamiento se habían infiltrado en el Vaticano. También las instituciones sectarias. Y la coacción, el terror y las purgas. A propósito de estos años, M. Trevor ha llegado a hablar de &#8220;la era estaliniana del Vaticano&#8221; (cf. Roger Aubert, en AA.VV., Nueva historia de la Iglesia, V, Madrid 1977, pp. 199 y ss.).</p>
<p align="justify">La mayoría de los historiadores dan por zanjado el asunto con la desaparición del Sodalitium. A la vista de los hechos, yo no estoy tan seguro. La Iglesia, desgraciadamente, se había visto involucrada en el mal del siglo XX, el totalitarismo. Una vez dentro, no es tan sencillo erradicar el error. La medida de Benedicto XV en contra del Sodalitium era necesaria, pero un decreto no borra de las mentes las malas artes aprendidas. Los seguidores cismáticos de Lefèvre siguen reivindicando la figura de Pío X y la memoria del Sodalitium.</p>
<p>Por eso termino estas líneas con una pregunta:</p>
<p>El Opus Dei, ¿es una continuación del Sodalitium Pianum?</p>
<p><strong>Ávila</strong></p>
<p>(Continuará, si Dios quiere)</p>
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