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	<title>cuento-del-tio &amp;laquo; WordPress.com Tag Feed</title>
	<link>http://en.wordpress.com/tag/cuento-del-tio/</link>
	<description>Feed of posts on WordPress.com tagged "cuento-del-tio"</description>
	<pubDate>Tue, 01 Dec 2009 15:47:36 +0000</pubDate>

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<title><![CDATA[Modalidades Delictivas: punguistas, arrebatadores, cuenteros, descuidistas y mecheras]]></title>
<link>http://infocatamarca.wordpress.com/2009/10/31/modalidades-delictivas-punguistas-arrebatadores-cuenteros-descuidistas-y-mecheras/</link>
<pubDate>Sat, 31 Oct 2009 03:55:13 +0000</pubDate>
<dc:creator>webmaster</dc:creator>
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<description><![CDATA[Hoy en día, los punguistas, arrebatadores, cuenteros, descuidistas y mecheras, utilizan nuevos métod]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p><img class="alignnone" title="policia" src="http://www.diarioperfil.com.ar/edimp/0216/img/sociedad52.jpg" alt="" width="431" height="189" /></p>
<p>Hoy en día, los punguistas, arrebatadores, cuenteros, descuidistas y mecheras, utilizan nuevos métodos. Se mimetizan con la gente, visten trajes o ropas de uso corriente, utilizan equipos de telefonía celular, portafolios, como también sofisticadas herramientas para tomar lo ajeno. Para iniciar un proceso por Hurto, se debe probar el delito mediante testigos y secuestro de lo sustraído. En estos casos, el delincuente, al verse en peligro de detención, se deshace de lo ajeno arrojándolo a la vía pública, con lo cual desaparece el elemento probatorio del delito.</p>
<p>En estos casos, nuestro mejor aliado es la prevención. Conociendo las características de algunas de las modalidades delictivas más frecuentes, podemos mantenernos alertas y evitar ser víctimas de ellas.</p>
<p>Nuestra mejor defensa es la prevención. Pero, recuerde que ante un hecho de esta características no debe nunca exponer su vida; acuda a la policía.</p>
<p>Punguistas</p>
<p>Son aquellos individuos que mediante distintas formas de accionar (muchas veces acompañados y casi siempre en el interior de los medios de transporte o lugares de gran afluencia de personas) ante un empujón de un tercero o movimiento brusco en el colectivo, colocan una de sus manos en cualquiera de los bolsillos y muy sigilosamente le sustraen la billetera.</p>
<p>Mostaceros</p>
<p>Este nombre comenzó a aplicarse por delincuentes que observaban la salida de personas que realizaban retiro de dinero de su trabajo o de alguna entidad bancaria e imprevistamente eran manchados en sus ropas con mostaza, helado, café u otro elemento. Inmediatamente, el malviviente pediría disculpas y ayudaría a limpiar las manchas, aprovechando ese momento para sustraer el dinero y luego darse a la fuga.</p>
<p>Descuidista</p>
<p>Se trata del delincuente que se mezcla con el público en el interior de un comercio, esperando el descuido de alguna persona respecto de su cartera o maletín. Normalmente esperan el momento propicio (una conversación acalorada en el mostrador o la mesa de un bar; personas enfrascadas en la lectura) para sustraer el bolso sin que nadie se percate de ello, para luego salir rápidamente del local.</p>
<p>Cuentero</p>
<p>Existen varias modalidades para distraer a la víctima con un &#8220;cuento&#8221;. Una de ellas es la que se utiliza en pos del conductor de un vehículo, por ejemplo informándole que sale humo de la parte trasera del mismo o que tiene una pérdida de combustible, lo que motiva que el chofer abandone su vehículo y en ese momento una segunda persona retira las pertenencias por alguna ventanilla del rodado.</p>
<p>Mechera</p>
<p>Son mujeres que ingresan a los comercios en momentos en que hay gran cantidad de clientes, distrayendo a los empleados pidiendo precios y probándose diversos artículos y en el descuido, colocan objetos o ropas en el interior de sus prendas personales o bien, en paquetes simulados para albergar dichos elementos sustraídos.</p>
<p>fuente: http://www.policiafederal.gov.ar/</p>
</div>]]></content:encoded>
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<title><![CDATA[POR COMERSE «EL CUENTO DEL TÍO»]]></title>
<link>http://mujercristianaylatina.wordpress.com/2009/10/05/por-comerse-%c2%abel-cuento-del-tio%c2%bb/</link>
<pubDate>Mon, 05 Oct 2009 12:30:14 +0000</pubDate>
<dc:creator>pauloarieu</dc:creator>
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<description><![CDATA[5 oct 09 POR COMERSE «EL CUENTO DEL TÍO» por el Hermano Pablo El anciano tomó el billete de lotería ]]></description>
<content:encoded><![CDATA[5 oct 09 POR COMERSE «EL CUENTO DEL TÍO» por el Hermano Pablo El anciano tomó el billete de lotería ]]></content:encoded>
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<title><![CDATA[Otro cuento del Tío]]></title>
<link>http://elcelestino.wordpress.com/2009/01/25/otro-cuento-del-tio/</link>
<pubDate>Sun, 25 Jan 2009 17:48:49 +0000</pubDate>
<dc:creator>elcelestino</dc:creator>
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<description><![CDATA[En el año 1975, compramos entre tres amigos un campo en las cercanías de la Ciudad de La Paz, en  En]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p>En el año 1975, compramos entre tres amigos un campo en las cercanías de la Ciudad de La Paz, en  Entre Ríos.</p>
<p>Viajábamos cada 20 o 30 días y generalmente lo hacíamos de a dos.</p>
<p>En una oportunidad volvíamos para Buenos Aires, y al comenzar la ruta de Rosario para Capital, vemos a un paisano con un niño de unos 5 o 6 años, hacer dedo.</p>
<p><img class="aligncenter size-full wp-image-335" title="gaucho_con_mate" src="http://elcelestino.wordpress.com/files/2009/01/gaucho_con_mate.jpg" alt="gaucho_con_mate" width="400" height="481" /></p>
<p>Paramos y al preguntarle para donde iba, no dice con cara de sufrimiento , que hasta la primer estación de servicio, a pocos quilómetros.</p>
<p>Lo llevamos y a los pocos minutos lo veo por el espejo retrovisor qu el hombre lloraba y el niño lo abrazaba en absoluto silencio.</p>
<p>Lo codeo a mi amigo, y al ver la situación, le preguntamos si lo podíamos ayudar en algo.</p>
<p>Este paisano nos cuenta que se dirigía a la estación de servicio para ver si lo encontraba al dueño con el objeto de pedirle unos pesos, ya que uno de sus hijos se había lastimado con una guadaña y necesitaba urgente un antibiótico debido a una importante infección.</p>
<p>Le preguntamos cuanto necesitaba y nos dijo que eran unos 20 pesos de hoy. Poco dinero en un viaje como el nuestro y para nuestro bolsillo.</p>
<p>Nos compadecimos y le dimos el dinero, pensando en el chico lastimado y el &#8220;sufrimiento&#8221; del padre frente a tal necesidad y urgencia.</p>
<p>Volvimos a Buenos Aires y a los 15 días tuve que volver al campo por no se que causa.</p>
<p>Cuando a la vuelta, y en el mismo lugar que la otra vez, me lo encuentro al tipo haciendo dedo con el chico, me avivé, que el muy guacho me había timado.</p>
<p>Paré y de digo:</p>
<p>__<strong>Guacho, estas esperando a otro para cagar</strong>.</p>
<p>Sin esperar un instante empezaron a correr como dos liebres. Uno pasó por arriba del alambrado y el pendejo por abajo. Corrían sin parar a campo traviesa y yo entre bronca y risa seguí mi viaje a Buenos Aires.</p>
<p><img class="aligncenter size-full wp-image-336" title="alambrado" src="http://elcelestino.wordpress.com/files/2009/01/alambrado.jpg" alt="alambrado" width="400" height="300" /></p>
<p>La inventiva para el curro existió siempre y el &#8220;cuento del tío&#8221; tiene infinitas variantes y que no es un invento solo de la &#8220;Ciudad&#8221;.</p>
</div>]]></content:encoded>
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<title><![CDATA[La primera vez que me estafaron]]></title>
<link>http://elcelestino.wordpress.com/2008/12/13/la-primera-vez-que-me-estafaron/</link>
<pubDate>Sat, 13 Dec 2008 19:46:52 +0000</pubDate>
<dc:creator>elcelestino</dc:creator>
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<description><![CDATA[Tendría yo 15 o 16 años, y como todo adolescente, de antes o de ahora, quería tener ese producto de ]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p>Tendría yo 15 o 16 años, y como todo adolescente, de antes o de ahora, quería tener ese producto de esa marca en particular. En esa época las camisas eran generalmente solo camisas, hasta que apareció la <a href="http:///bauldeanuncios.com.ar/2008/05/anuncio-del-ao-1963-camisas-manhattan.html">Manhatan.</a> Hay mi viejo, que camisa. Era otro cuello, otro corte, que se yo, era una Manhatan y, si la acompañabas con mocasines de <a href="http://www.los-angelitos.com.ar/">Los Angelitos,</a> traje de Furst y un paquete de Chesterffield importados y sin filtro, te podías hasta creer Elvis ganando minas.<br />
Pero claro no te la compraban asi nomás. Era cara y en esa época no te daban todo lo que querías.<br />
Aunque sea por no ceder, pero te hacían sufrir hasta el cumpleaños por lo menos.<br />
Yo asistía a un secundarioo en el barrio de Almagro y como era privado, concurría mañana y tarde, un bardo que le dicen, un verdadero castigo.<br />
Mi viejo me daba $ 10 por día, que me alcanzaba para viajar, comer en una fonda o pizzería, el paquete de puchos y sobraba algún manguito. Además me había dado $ 50, no para gastar sino para tener por cualquier emergencia.<br />
Lo concreto es que salía yo del cole con rumbo al colectivo, y se para una camioneta que mostrándome una caja de la camisa de mis sueños, me la ofrece como sobrante de una entrega. Viejo verso conocido por cualquiera menos por un pendejo caliente con la Manhatan.<br />
Abre la caja y me la muestra. Me pide $ 70, que era bastante menos de lo que costaba. Yo, muy piola le ofrezco $ 50. Duda pero accede. Me pregunta mi número de cuello y trayendo de la camioneta una caja con mi número, pago los $50, convencido de ser muy ligero y muy canchero. Mientras viajaba, miraba en el frente de celofán de la caja, ese cuello diferente, esos puños para lucir los gemelos, pensaba en el sábado, en fin contento con la ganga.<br />
Llego a mi casa y le muestro a mi vieja mi adquisición, desarmando con presteza la caja. De esta solo emerge un cuello con una pequeña pechera y dos puños agarrados primiriosamente con dos alfileres. El resto de la camisa no existía.<br />
Mi vieja se cagaba de risa, mi viejo cuando vino y entre carcajadas me dijo.&#8221; esto le pasa a los boludos que se creen piolas&#8221;<br />
Yo me sentía mas indignado por las risas de mis viejos, que por la camisa.<br />
Con el tiempo aprendí que para hacer el &#8220;<a href="http:///www.arkhos.com.ar/el-cuento-del-tio/">cuento del tío&#8221;</a>, primero hace falta un sobrino, que por supuesto es tan ambicioso como el tío y ademas es boludo.</p>
</div>]]></content:encoded>
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