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	<title>djindjic &amp;laquo; WordPress.com Tag Feed</title>
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	<description>Feed of posts on WordPress.com tagged "djindjic"</description>
	<pubDate>Tue, 08 Dec 2009 15:21:11 +0000</pubDate>

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<title><![CDATA[La cocina serbia en los noventa]]></title>
<link>http://historiaencomentarios.wordpress.com/2008/10/26/la-cocina-serbia-en-los-noventa/</link>
<pubDate>Sun, 26 Oct 2008 12:04:55 +0000</pubDate>
<dc:creator>Carlos</dc:creator>
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<description><![CDATA[Artículo publicado por Historia en Presente el 5 de junio de 2008. El objetivo de este artículo es a]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p style="text-align:justify;"><a href="http://historiaencomentarios.files.wordpress.com/2008/10/slobodan_milosevic.jpg"><img class="alignnone size-full wp-image-260" title="Slobodan_Milosevic" src="http://historiaencomentarios.wordpress.com/files/2008/10/slobodan_milosevic.jpg" alt="" width="685" height="400" /></a><strong> Artículo publicado por <a href="http://www.lorem-ipsum.es/blogs/historiaenpresente/?p=13">Historia en Presente</a> el 5 de junio de 2008.</strong></p>
<p style="text-align:justify;"><em>El objetivo de este artículo es aportar a los lectores una visión general acerca de la política interna serbia de los años noventa. En el fondo se trata de un repaso de los resultados electorales y grupos políticos durante esa década. Vendría a completar, pues, la información de dos artículos anteriores: <a href="http://historiaencomentarios.wordpress.com/2008/10/25/serbia-despues-de-milosevic-2000-2008/">“Serbia después de Milosevic (2000-2008)”</a> y <a href="http://historiaencomentarios.wordpress.com/2008/10/25/una-cronica-de-las-elecciones-serbias/">“Una crónica de las elecciones serbias”</a> (mayo de 2008). Pido disculpas por el caos cronológico de mis publicaciones, ya que esta última entrega del repaso al panorama político serbio es temporalmente anterior a las otras dos. A modo de disculpa sólo puedo decir que los acontecimientos –las elecciones serbias del pasado 11 de mayo- me han obligado a hacerlo así.</em></p>
<p style="text-align:justify;"><strong>A modo de introducción: la llegada de Milosevic al poder</strong></p>
<p style="text-align:justify;">Con independencia de los vaivenes de partidos minoritarios o de la disparidad en las alianzas de gobierno, los resultados electorales serbios a lo largo de la década de 1990 se caracterizaron por la hegemonía de los socialistas liderados por Slobodan Milosevic. Los fundamentos de la aventura política de este personaje hemos de buscarlos en lo que Paul Garde denominó “revolución cultural serbia” [4]. Esta se basó en el Memorándum redactado en 1986 por un grupo de responsables de la Academia de las Ciencias de Serbia. Su representante más conocido era el escritor nacionalista Dobrica Cosic. Este documento denunciaba la discriminación de la que, según los autores, eran objeto los serbios en la provincia autónoma de Kosovo. Posteriormente, ya dentro de la obra política del gobierno Milosevic, las reivindicaciones se extendieron a otros territorios de la Federación Yugoslava en los que la presencia, mayoritaria o no, de serbios era significativa.</p>
<p style="text-align:justify;"><strong>Del juego del trapecista a los años de la “tranquilidad”</strong></p>
<p style="text-align:justify;">El predominio del Partido Socialista serbio, al igual que en resto de los países balcánicos de tradición oriental, se vio reforzado a finales de los ochenta y principios de los noventa. Al mismo tiempo, la figura del líder carismático iba tomando cuerpo en la persona de Slobodan Milosevic. Poco a poco, el presidente de Serbia fue absorbiendo en su ámbito étnico el culto a la personalidad propio del fallecido Tito [1]. Sin embargo, las sucesivas derrotas en los conflictos con Eslovenia y Croacia, rompieron el sueño nacionalista del pueblo serbio. Así, a principios de los noventa, la oposición al régimen se organizó en una amplia coalición denominada Movimiento Democrático de serbia (DEPOS). Había comenzado lo que algunos autores denominan “el juego del trapecista”; un periodo de varios meses en el que Milosevic tuvo que defender con uñas y dientes su posición política. Desde algunos medios occidentales se llegó a hablar del fin de Slobo; sin embargo, la habilidad política del “trapecista” le permitió sortear los peligros.</p>
<p style="text-align:justify;">La oposición democrática boicoteó las elecciones al parlamento federal del 31 de mayo de 1992. En ellas el Partido Socialista obtuvo 73 de los 138 escaños en disputa. Sin embargo, el hecho más significativo de los comicios fue el ascenso del Partido Radical de Seselj, que hasta ese momento había apoyado al gobierno socialista. Los resultados pusieron en guardia al presidente Milosevic, que se dispuso a cortar de raíz el crecimiento de los radicales. El primer acto fue la disolución del parlamento el 20 de octubre de 1993 y la convocatoria de elecciones para el 19 de diciembre. La victoria de los socialistas fue clara:123 de los 250 escaños; si bien se vieron empañadas por las quejas del resto de formaciones políticas. Los radicales de Seselj fueron los grandes derrotados; obtuvieron tan sólo 39 actas parlamentarias, siendo superados por la coalición opositora DEPOS (45 escaños). Por su parte, el Partido Demócrata de Zoran Djindjic obtuvo 29 actas parlamentarias [4].</p>
<p style="text-align:justify;">Los resultados electorales venían a completar la tela de araña tejida por Milosevic para asegurarse el poder en Serbia durante muchos años. Previamente, en marzo de 1993 había logrado la destitución de Milan Panic como cabeza del gobierno federal, poniendo en su lugar a Radoje Kontic, fiel al Partido Socialista. A esto hemos de añadir un relevo de similares características al frente de la presidencia de la Federación Yugoslava. El 25 de junio de 1993, Zoran Lilic, hasta entonces presidente socialista del parlamento serbio, sustituyó a Cosic, poco dócil a los deseos de Milosevic [4]. Todos sus rivales internos estaban fuera de combate; les había llegado el turno a los exteriores. Serbia necesitaba cambiar su mala imagen internacional. Los acuerdos de Dayton, la paz de Bosnia de 1995, fueron el escenario ideal para la rehabilitación del país y de su líder [3]. Curiosamente, el mismo presidente norteamericano que le tendió la mano en esa ocasión, Bill Clinton, le condenó casi cuatro años más tarde. El conflicto de Kosovo puso fin a la etapa de tranquilidad. El presidente serbio volvió a ejercer de trapecista, pero en esta ocasión no tuvo tanta suerte.</p>
<p style="text-align:justify;"><strong>Los últimos episodios electorales y la caída de Milosevic</strong></p>
<p style="text-align:justify;">La candidatura de Vojislav Kostunica a la presidencia federal, fruto de la reunificación de la oposición serbia apoyada incondicionalmente por las potencias occidentales, marcó el inicio del declinar de Milosevic. Tras una larga polémica, en la que el aparato de poder de los socialistas hizo todo lo posible por ocultar la derrota de su líder, las fuentes oficiales confirmaron la victoria de la oposición casi un mes después de los comicios de septiembre del 2000 [6].</p>
<p style="text-align:justify;">El seis de octubre de ese mismo año una revolución democrática acababa con el régimen nacionalista de Slobodan Milosevic. Los serbios se levantaron contra el hombre que había conducido al país a cuatro guerras balcánicas (1991-1995) y a un enfrentamiento con la OTAN a causa de los sucesos de Kosovo (1997-1999). Dos meses después, con el inestimable apoyo occidental, la oposición alcanzó un claro triunfo en las legislativas. Zoran Djindjic, del Partido Demócrata, se convertía así en primer ministro de la república. Sin embargo, hasta la llegada al poder del actual presidente Borislav Tadic, las autoridades serbias no entregaron a Milosevic a las autoridades internacionales.</p>
<p style="text-align:justify;"><strong>Bibliografía:</strong></p>
<p style="text-align:justify;">[1] <em>Postguerra. Una historia de Europa desde 1945</em>; Tony Judt – Madrid – Taurus -2006.</p>
<p style="text-align:justify;">[2] <em>La Europa balcánica. Yugoslavia, desde la Segunda Guerra Mundial hasta nuestros días</em>; Ricardo M. Martín de la Guardia y Guillermo A. Pérez Sánchez – Madrid – Síntesis – 1997.</p>
<p style="text-align:justify;">[3] <em>La trampa balcánica</em>; Francisco Veiga – Barcelona – Grijalbo – 2002.</p>
<p style="text-align:justify;">[4] <em>Los conflictos yugoslavos</em>; Carlos Taibo y José Carlos Lechado – Fundamentos &#8211; 1994.</p>
<p style="text-align:justify;">[5] <a href="http://www.gees.org/articulo/300/"><em>Los conflictos de los Balcanes a finales del siglo XX</em></a>; Enrique Fojón -GEES &#8211; 18 de septiembre de 2002.</p>
<p style="text-align:justify;">[6] <a href="http://www.gees.org/articulo/2263/"><em>Adiós, Milosevich, no vuelvas</em></a>; Manuel Coma – GEES &#8211; 15 de marzo de 2006.</p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
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<title><![CDATA[Una crónica de las elecciones serbias]]></title>
<link>http://historiaencomentarios.wordpress.com/2008/10/25/una-cronica-de-las-elecciones-serbias/</link>
<pubDate>Sat, 25 Oct 2008 18:47:54 +0000</pubDate>
<dc:creator>Carlos</dc:creator>
<guid>http://historiaencomentarios.wordpress.com/2008/10/25/una-cronica-de-las-elecciones-serbias/</guid>
<description><![CDATA[Artículo publicado por Historia en Presente el 19 de mayo de 2008. Con el fin de complementar la inf]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p style="text-align:justify;"><a href="http://historiaencomentarios.files.wordpress.com/2008/10/kostunica.jpg"><img class="alignnone size-full wp-image-236" title="Kostunica" src="http://historiaencomentarios.wordpress.com/files/2008/10/kostunica.jpg" alt="" width="370" height="382" /></a><strong> Artículo publicado por <a href="http://www.lorem-ipsum.es/blogs/historiaenpresente/?p=9">Historia en Presente</a> el 19 de mayo de 2008.</strong></p>
<p style="text-align:justify;"><em>Con el fin de complementar la información aportada en <a href="http://historiaencomentarios.wordpress.com/2008/10/25/serbia-despues-de-milosevic-2000-2008/">“Serbia después de Milosevic (2000-2008)” </a>-artículo recientemente publicado en este blog-, me dispongo a escribir sobre los últimos sucesos políticos: las elecciones del pasado 11 de mayo. Sin embargo, vistos los resultados, querría también centrarme en la figura de uno de los grandes derrotados, el líder del PDS Vojislav Kostunica.</em></p>
<p style="text-align:justify;"><strong>Serbia ante la segunda transición</strong></p>
<p style="text-align:justify;">El análisis de los resultados electorales serbios a lo largo de la última década nos permite hablar, en cierto modo, de dos transiciones. El primer cambio político se produjo en Serbia el 6 de octubre de 2000, día en que una revolución popular ponía fin al régimen de Solobodan Milosevic. El segundo ha tenido lugar el pasado 11 de mayo, fecha de las elecciones legislativas. Por primera vez los demócratas del PD (Partido Demócrata) han logrado imponerse a los nacionalistas del PRS (Partido Radical Serbio). El triunfo del actual presidente, Boris Tadic, permite al país mirar hacia delante; y, más en concreto, a Europa. La victoria de su adversario, Tomislav Nikolic, hubiera supuesto lo contrario: rechazar la mano tendida por la Unión Europea en el reciente Acuerdo de Asociación y Estabilización (AAE), y volver, una vez más, a la deriva nacionalista que tanto mal ha traído a Serbia y a sus vecinos.</p>
<p style="text-align:justify;">Los demócratas -Partido Demócrata (PD), Grupo 17 (G17), Partido Democrático de Sandzak (PDS), Liga Socialdemócrata de Voivodina (LSV), Movimiento Serbio de Renovación (MSR)- han alcanzado en los comicios la cifra de 102 escaños sobre un parlamento de 250 diputados [6]. Por su parte, los radicales se sitúan como segunda fuerza política con 77 representantes. En definitiva, una vez más, los de Tadic están obligados a pactar si quieren afianzarse en el gobierno. La alianza con el Partido Demócrata Serbio (PDS) del antiguo primer ministro Vojislav Kostunica parece poco probable. Este, a pesar de sus decepcionantes resultados, mantiene 30 de los 47 escaños obtenidos en las elecciones de 2007. Sin embargo, hemos de recordar que la principal razón de que los serbios hayan vuelto a acudir a las urnas un año después es, precisamente, la falta de entendimiento entre Tadic y Kostunica. Así las cosas, lo más probable es que el PD escoja a grupos más moderados y europeístas como compañeros de viaje. Destaca entre estos el Partido Socialista Serbio (SPS), fundado en su día por Slobodan Milosevic. Estos han sabido modernizarse y librarse del fantasma de su antiguo líder, proceso avalado por su reciente incorporación al grupo de partidos socialdemócratas europeos.</p>
<p style="text-align:justify;">Los serbios han elegido el camino de la reforma en lugar de la vuelta al pasado. Los intentos frustrados que personificaron figuras como Vojislav Kostunica o Zoran Djindjic –primer ministro del PD asesinado en 2003- dejan paso a la decidida actuación de los hombres de Tadic. La consigna es solucionar los problemas del presente mirando al futuro, no al pasado. Dejar de lado “los demonios del nacionalismo exclusivista y agresivo, vendedor de frustraciones, atizador de injustificados e injustificables complejos de superioridad emparejados con victimismos que pretenden legitimar toda clase de reivindicaciones así como los métodos para satisfacerlas” [8]. El objetivo principal es caminar hacia la Unión Europea con la ayuda de Europa, sin “vender”, de antemano (aunque puede que ya esté perdida), la soberanía sobre Kosovo. Serbia deja atrás ocho años –la primera transición- algo frustrantes; un periodo de tiempo en el que no supieron o no quisieron cambiar. Algunos analistas políticos afirman que esa etapa era necesaria, que los serbios no estaban preparados para el cambio en el año 2000. Eso puede ser verdad, pero no es menos cierto que Europa –pendiente actualmente de solucionar el entuerto kosovar- no le tendió la mano entonces con tanta firmeza como lo hace ahora. Se abre una etapa esperanzadora para el país, y los recientes resultados electorales son una buena prueba de que ese gran pueblo está dispuestos a afrontarla con decisión.</p>
<p style="text-align:justify;"><strong>El viaje de Kostunica al cementerio de las estatuas</strong></p>
<p style="text-align:justify;">La revolución del años 2000 contra el régimen de Slobodan Milosevic se inventó una figura emblemática: Vojislav Kostunica. Este personaje surgía como un monumento al movimiento opositor; el color dorado del mismo lo ponía el beneplácito occidental. Durante los primeros meses fue el hombre del momento; más tarde se convirtió en la bisagra para gobernar; hoy, al igual que tantos otros, descansa en el cementerio de las estatuas. La Historia está llena de ídolos derrumbados, Kostunica ha sido el último. Tan sólo nos queda dilucidar si la culpa fue suya o de quienes propiciaron su aparición.</p>
<p style="text-align:justify;">militó en las filas del Partido Demócrata (PD) hasta el 1992, año en que abandonó ese grupo para fundar el PDS. Desde ese momento llevó a cabo una encarnizada, aunque poco eficaz, oposición al régimen de Milosevic. Sin embargo, al igual que la mayor parte de los serbios, se dejó arrastras por las ideas nacionalistas de Slobo. Cuando llegó al poder –“héroe por accidente”- pudo ofrecerle a su pueblo la libertad, pero no consiguió librarlos del veneno que el mismo llevaba dentro. Serbia no sólo necesitaba –y necesita- un sistema democrático firme y una economía moderna; el rechazo del nacionalismo radical que había marcado la década anterior era condición sine qua non para el desarrollo del país. Eso Kostunica no lo podía lograr; había llegado al límite de su reformismo. Si me permiten la comparación, les diría que jugó un papel similar al de Carlos Arias Navarro al finalizar el franquismo; llevó a cabo la reforma más radical que podía pergeñar, pero esta era insuficiente.</p>
<p style="text-align:justify;">Kostunica fue estatua de bronce durante el tiempo que supo mantener el consenso entre los grupos políticos serbios. Encandiló a los demócratas con sus indudables convicciones democráticas; y tranquilizó a los nacionalistas con su patriotismo y promesas de no entregar a ninguno de los criminales de guerra serbios. Los problemas surgieron cuando ambos bandos salieron del letargo posrevolucionario. Los demócratas querían ir más rápido con las reformas, y los nacionalistas deseaban volver a un supuesto glorioso pasado. El bronce de la estatua empezó a perder su brillo, y las sucesivas elecciones ponían al descubierto la realidad: el partido de Kostunica era la tercera fuerza política. Había empezado el periodo de la bisagra. El PDS tenía menos votos que demócratas y radicales, pero hacerle la corte era necesario para gobernar. En esta tarea ganaron sus antiguos compañeros del PD.</p>
<p style="text-align:justify;">La cuestión de Kosovo acabó por consumar la ruptura en la alianza entre Vojislav Kostunica y Boris Tadic. El primero se negó a formar parte de un gobierno que mantenía relaciones cordiales con países europeos que reconocían la independencia de esa región. La deriva nacionalista del líder del PDS puso fin a un ejecutivo que apenas llevaba un año al frente de los destinos serbios. Los resultados del 11 de mayo, así como el final de su estatus de bisagra, han condenado a Kostunica a permanecer en el cementerio de las estatuas. Es poco probable que volvamos a verlo en primera línea, aunque nunca se sabe, también Napoleón tuvo su Imperio de los Cien Días.</p>
<p style="text-align:justify;"><strong>Bibliografía</strong></p>
<p style="text-align:justify;">[1] <em>La Europa balcánica. Yugoslavia, desde la Segunda Guerra Mundial hasta nuestros días</em>; Ricardo M. Martín de la Guardia y Guillermo A. Pérez Sánchez – Madrid – Síntesis – 1997.</p>
<p style="text-align:justify;">[2] <em>La trampa balcánica</em>; Francisco Veiga – Barcelona – Grijalbo – 2002.</p>
<p style="text-align:justify;">[3] <a href="http://www.gees.org/articulo/3516/"><em>La situación política de Serbia después de las elecciones generales</em></a>; Mira Milosevich &#8211; GEES &#8211; 1 de febrero de 2007.</p>
<p style="text-align:justify;">[4] <a href="http://www.gees.org/articulo/3479/"><em>Serbia: Elecciones para la continuidad</em></a>; Mira Milosevich – GEES &#8211; 23 de enero de 2007.</p>
<p style="text-align:justify;">[5] <a href="http://www.gees.org/articulo/4033/"><em>Gobierno de Serbia: entre aceite y agua</em></a>; Mira Milosevich &#8211; GEES &#8211; 22 de mayo de 2007.</p>
<p style="text-align:justify;">[6] <a href="http://www.gees.org/articulo/5487/"><em>Las elecciones legislativas en Serbia</em></a>; Mira Milosevich &#8211; GEES &#8211; 13 de mayo de 2008.</p>
<p style="text-align:justify;">[7] <a href="http://www.gees.org/articulo/300/"><em>Los conflictos de los Balcanes a finales del siglo XX</em></a>; Enrique Fojón -GEES &#8211; 18 de septiembre de 2002.</p>
<p style="text-align:justify;">[8] <a href="http://www.gees.org/articulo/2263/"><em>Adiós, Milosevich, no vuelvas</em></a>; Manuel Coma – GEES &#8211; 15 de marzo de 2006.</p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
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<title><![CDATA[La cocina serbia en los noventa]]></title>
<link>http://redlitos.wordpress.com/2008/06/06/la-cocina-serbia-en-los-noventa/</link>
<pubDate>Fri, 06 Jun 2008 08:48:25 +0000</pubDate>
<dc:creator>Carlos</dc:creator>
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<description><![CDATA[Artículo publicado por Historia en Presente el 5 de junio de 2008. El objetivo de este artículo es a]]></description>
<content:encoded><![CDATA[Artículo publicado por Historia en Presente el 5 de junio de 2008. El objetivo de este artículo es a]]></content:encoded>
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<title><![CDATA[Una crónica de las elecciones serbias]]></title>
<link>http://redlitos.wordpress.com/2008/05/21/una-cronica-de-las-elecciones-serbias/</link>
<pubDate>Wed, 21 May 2008 11:02:49 +0000</pubDate>
<dc:creator>Carlos</dc:creator>
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<description><![CDATA[Artículo publicado por Historia en Presente el 19 de mayo de 2008. Con el fin de complementar la inf]]></description>
<content:encoded><![CDATA[Artículo publicado por Historia en Presente el 19 de mayo de 2008. Con el fin de complementar la inf]]></content:encoded>
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<title><![CDATA[An Admittedly One-Sided Look At Slobodan Milosevic]]></title>
<link>http://rainuponshields.wordpress.com/2007/12/09/an-admittedly-one-sided-look-at-slobodan-milosevic/</link>
<pubDate>Sun, 09 Dec 2007 20:33:22 +0000</pubDate>
<dc:creator>rainuponshields</dc:creator>
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<description><![CDATA[Fully understanding the history of Yugoslavia is a task that few could ever hope to achieve.  Some p]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p align="left">Fully understanding the history of Yugoslavia is a task that few could ever hope to achieve.  Some parts of its history are more well-known than others.  Perhaps no single person is more recognized or has had a greater impact on Yugoslavia than Slobodan Milosevic.  Milosevic was the Serbian leader who is known, mostly, for having presided over the violent erosion of what was once known as Yugoslavia.  This is a closer look at the man, the positions he took, the decisions he made, and his never-ending impact on the world.</p>
<p>            Stanislava, a schoolmistress, gave birth to Milosevic in 1941.  This, of course, was during the Second World War.  He lived in a tiny town called Pozarevac in central Serbia.  While his father was a deacon in the Orthodox Church, his mother became proudly supportive of Tito&#8217;s Communists and their fight against the Germans.  His parents did not stay together long, however.  They separated while Milosevic and his brother were still very young.  Perhaps the most difficult thing for Milosevic was the fact that both of his parents eventually committed suicide; first his father, then his mother (Tanner 36).</p>
<p>            A great deal of assumptions can be made as to the state of his psychological well-being given such a childhood.  The lack of care and parenting he received likely created the hardened emotional qualities that are present in so many natural leaders.  His leadership qualities would eventually gain him fame and prestige.  Unfortunately, the respect he built for himself as a leader would not last.  His upbringing made him who he was and, no doubt, influenced the decisions he made.  The world will not remember him for the wise choices he made, however, for the many terrible actions he took as President of Serbia greatly over-shadow the good.</p>
<p>            In 1965, Milosevic married Mirjana Markovic.  Milosevic found comfort in Mirjana&#8217;s company.  Mirjana had been his friend since childhood.  Her childhood was nearly as sad as his own.  Her mother was a Partisan and lost her life to a gunshot wound in 1942.  Mirjana was then raised by her aunt, one of Tito&#8217;s confidantes.  This made Mirjana part of &#8220;the new class.&#8221;  She was associated with the blessed Communist Zlite (Tanner 36).</p>
<p>            Mirjana Markovic, however, was not the only influential connection Milosevic had with the Communist Zlite.  He became increasingly close to Ivan Stambolic.  Stambolic, like Mirjana, was also a child of the Communist Zlite.  Stambolic was becoming ever more popular among the ranks of the Zlite within the party&#8217;s Serbian branch (Tanner 36).</p>
<p>            Milosevic went to Belgrade University in order to satisfy his interest in the field of Law.  It was after studying Law that Milosevic began climbing the ranks among the League of Communists of Yugoslavia.  He did so using his Zlite connections; Mirjana and Stambolic.  As Stambolic gained recognition, so did Milosevic.  Before running Beobanka, the Serbian state bank, Milosevic was also put in charge of the state gas company.  Before long, Milosevic had proven himself as a leader and found himself in the seat of the President of the Serbian League of Communists.  This move might not have occurred, however, had it not been for Stambolic&#8217;s new position as President of Serbia in 1986 (Tanner 36).</p>
<p>            The following year, 1987, would be known as the Stambolic&#8217;s presidency would be shaken.  Unknown to Stambolic, Milosevic had been strategically placing people of his own amongst the ranks of the Serbian party and even in the media.  On April 27, Serbian demonstrators were crying out to the leaders about harassment and abuse they received from the Albanian police.   Milosevic saw the opportunity to become loved by the people and he took it.  There, in the crowd of Serbian demonstrators, Milosevic replied to their cries.  He told them, &#8220;you will not be beaten again.&#8221;  Naturally, Milosevic had his companions from Serbian television news there to film the entire show.  That night, the footage was broadcast for all to see.  The people loved him for what he had said.  Milosevic&#8217;s speech, along with his strategically placed allies, created a surge of popularity that put Stambolic to shame.  The media became attached to the nationalist cause and efforts of removing Stambolic went underway immediately following the speech.  Milosevic had all the momentum and took over the Serbian party.  From there, his wish was to have all sections of Yugoslavia.  He built up rallies for the Kosovo issue.  In Vojvodina, a massive crowd of demonstrators, in the city of Novi Sad, threw out the leaders of the province.  The same happened to the republic of Montenegro.  The Albanian leader in Kosovo, Azem Vlassi, had no choice but to resign after Milosevic convinced other republics to send troops and police into area.  Milosevic then claimed Kosovo and Vojvodina as part of Serbia.  The nation of Gazimestan praised Milosevic for his actions (Tanner 36).</p>
<p>            Although Gazimestan praised Milosevic, his popularity finally saw its limits.  Milosevic deeply wanted to gain the rest of Yugoslavia, but the rest of Yugoslavia did not necessarily want him.  His political outlook was not favored by the rest of Yugoslavia.  Perhaps because of his lack of care as a child, he wanted to dump his views of Serbia, as the greatest nation in the world, onto the rest of Yugoslavia.  He wasn&#8217;t interested in selling the idea of Yugoslavia nationalism.  Instead, the same media he had once manipulated revealed his strong Serbian allegiance.</p>
<p>            In fear of this blind allegiance, Croats turned to Franjo Tudjman.  Centuries of differences separated these two groups.  It would have been a miracle had a massacre not occurred.  Unfortunately, bloodshed did occur on a monumental scale.  The Serbians were mostly Orthodox Christians.  The Croats were mostly Roman Catholic.  The Serbians had come from Ottoman rule and the Croats had come from the Hapsburg rule.  Civil war was imminent.  When the war erupted, violence overflowed into Bosnia-Herzegovina.  In Bosnia-Herzegovina, Alija Izetbegovic directed the Muslim plurality in an attempt to keep the civil war from affecting the state.  However, Milosevic and Tudjman proved too big for Izetbegovic to stop by gaining international support.  Bosnia was pounded by war relentlessly for over three years.  What occurred there during those three years will forever be described as ethnic cleansing.  Around 200,000 were killed and millions were kicked out and away from their homes.  NATO began paying close attention to Milosevic&#8217;s power trips.  NATO already held Milosevic responsible for instigating previous violence.  Eventually, Milosevic really set off NATO when he attempted to confront the Albanians of Kosovo.  NATO had seen enough.  In early 1999, NATO rained bombs down upon Milosevic&#8217;s Serbia.  Factories and government buildings were reduced to ash in a Serbia that was wounded long before.  Serbia was crushed.  His loyal followers could no longer support him.  Milosevic had to manipulate election after election, yet in the end, not even that could save his position.  In 2000, everyone turned against him.  Milosevic was kicked out of office and placed under house arrest.  Vojislav Kostunica replaced him.  The prime minister, Zoran Djindjic, saw to it that Milosevic was moved to The Hague in 2001 (Simons 34).</p>
<p>            Some Serbs still love Milosevic.  Many Serbs, however, hated him for the shame he brought upon the nation.  He was eventually put on trial for war crimes.  The trial itself was expected to last fourteen months.  What resulted stretched on for four solid years.  Milosevic used many techniques to juice the court of any time he could.  One technique he used was to represent himself in trial.  Also, Milosevic was in very poor health in his 60&#8217;s.  He refused to quit smoking and suffered from high blood pressure and heart complications.  He used these things to his advantage and dragged the trial through the four strenuous years.  All the while, the trial was televised in Serbia which he also used to his advantage.  He portrayed himself as being an innocent man being forced to sit on trial for years by a monster of a judicial system that was doing nothing but burning hundreds of millions each year in court costs (Saunders B7).</p>
<p>            Milosevic did not live to see the end of his trial.  The report states that he died of natural causes in his jail cell.  He was found guilty of 66 charges of torture, murder and genocide.  Much confusion surrounded Milosevic&#8217;s death, however.  Marko, his son, claimed he had been killed.  A few days before his death, Milosevic had even told people that he had been poisoned.  Despite the suspicions and the confusion, U.N. authorities were completely cleared of any blame.  There were no substances found during the autopsy that contributed to his death.  In fact, there is much evidence that he refused the doctor&#8217;s treatments and self-medicated instead (Amsterdam).</p>
<p>            Dutch medical investigators found that a heart attack was the exact cause of death.  Milosevic is now known as the &#8220;Butcher of the Balkans.&#8221;  Milosevic loyalists, on the other hand, held a candlelight vigil near offices of the Socialist Party to remember him.  Women were seen kissing photographs of him.  U.N. prosecutor, Carla Del Ponte, believed Milosevic&#8217;s death was a failure for them and the efforts to secure his conviction.  However, she also believed all of the evidence presented would be enough to show the atrocities for the history books.  Milosevic&#8217;s death also buried much of the information about the massacres that only he could have given.  In that sense, his death was a blow to justice and to the countless victims he left in his wake.  Milosevic, no doubt, will be seen as the head figure of Europe&#8217;s most grotesquely violent era since World War II (Nickerson).</p>
<p>            Who was Slobodan Milosevic?  He was a troubled, power-hungry man from a broken home.  His leadership qualities and acquaintances lifted him to rule nations.  His character, unfortunately, was not a good match for leadership.  It was a recipe for disaster, but by the time this was realized, the damage was too great to ever be made right again.  He rose to power using Serbian nationalist grudges and enforced his views of a mighty Serbia on all that he could.  He created war after war in the name of Greater Serbia.  He created violence with his own people against Slovenia, Croatia, Bosnia, Kosovo, and all the forces of NATO.</p>
<p>            The Berlin Wall crashed to the ground and Communism fell to pieces.  What should have been a time of celebration for all of Eastern Europe was somehow tainted by the &#8220;Butcher of the Balkans.&#8221;  The Yugoslav republics were dealt immeasurable damage.  Milosevic had left his mark.  His mark was a bloody, gaping wound that scarred all of twentieth century Europe.</p>
<p align="center">Works Cited</p>
<p>Tanner, Marcus. &#8220;Obituaries: SLOBODAN MILOSEVIC Ruthlessly brutal Serbian leader who presided over the bloody disintegration of Yugoslavia.&#8221; <u>The Independent</u> 13 Mar. 2006 : 36.</p>
<p>Amsterdam. &#8220;Heart Attack Killed Milosevic, Report Says.&#8221; <u>Los Angeles</u><u> Times</u> 1 June 2006 : 27.</p>
<p>Saunders, Debra. &#8220;Slobo&#8217;s trying moments in The Hague.&#8221; <u>The San Francisco Chronicle</u> 21 Mar. 2006, Final Ed. : B7.</p>
<p>Simons, Marlise and Smale, Alison. &#8220;Slobodan Milosevic, 64, Former Yugoslav Leader Accused of War Crimes, Dies .&#8221; <u>The New York Times</u> 12 Mar. 2006, Late Ed. : 34.</p>
<p>Nickerson, Colin. &#8220;Autopsy Cites Milosevic Heart Attack.&#8221; <u>The Boston Globe</u> 13 Mar. 2006, Third Ed. : A8.</p>
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