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	<title>exopus-dei &amp;laquo; WordPress.com Tag Feed</title>
	<link>http://en.wordpress.com/tag/exopus-dei/</link>
	<description>Feed of posts on WordPress.com tagged "exopus-dei"</description>
	<pubDate>Wed, 30 Dec 2009 06:39:23 +0000</pubDate>

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<title><![CDATA[Jose Antonio Novais, ¿Por Qué No Es Usted Del Opus Dei?]]></title>
<link>http://exopus.wordpress.com/2008/08/16/jose-antonio-novais-%c2%bfpor-que-no-es-usted-del-opus-dei/</link>
<pubDate>Sat, 16 Aug 2008 20:56:09 +0000</pubDate>
<dc:creator>Ivan de ExOpus</dc:creator>
<guid>http://exopus.wordpress.com/2008/08/16/jose-antonio-novais-%c2%bfpor-que-no-es-usted-del-opus-dei/</guid>
<description><![CDATA[Encuesta realizada entre 1970 y 1974 JOSE ANTONIO NOVAIS Periodista Corresponsal de «Le Monde» Madri]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p style="text-align:center;"><a href="http://exopus.wordpress.com/2007/07/01/por-que-no-es-usted-del-opus-dei/"><img src="http://exopus.wordpress.com/files/2007/07/portada.jpg" alt="portada.jpg" /></a></p>
<p style="text-align:right;text-indent:27pt;"><a href="http://exopus.wordpress.com/2007/07/01/por-que-no-es-usted-del-opus-dei/"><strong></strong></a><strong><a href="http://exopus.wordpress.com/2007/07/01/por-que-no-es-usted-del-opus-dei/"><span style="color:#993300;">Encuesta realizada entre 1970 y 1974</span></a></strong></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><strong><span lang="ES-TRAD">JOSE ANTONIO NOVAIS </span></strong><span lang="ES-TRAD">Periodista Corresponsal de «Le Monde» <strong>Madrid.</strong></span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span lang="ES-TRAD">En un nivel moral no soy socio del Opus porque pre­fiero la justicia a la eficacia y porque no creo que el fin justifica los medios. A nivel privado, no soy socio del Opus Dei como tampoco soy socio del Real Madrid Club de Fútbol o de la Asociación de antiguos alumnos del Instituto San Isidro.</span></p>
<p><a title="exopus.jpg" href="http://exopus.wordpress.com/files/2006/12/exopus-tomates-72.jpg"><img src="http://exopus.wordpress.com/files/2006/12/exopus-tomates-72.miniatura.jpg" alt="exopus.jpg" align="right" /></a></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Mariano Moreno, ¿Por Qué No Es Usted Del Opus Dei?]]></title>
<link>http://exopus.wordpress.com/2008/06/25/mariano-moreno-%c2%bfpor-que-no-es-usted-del-opus-dei/</link>
<pubDate>Wed, 25 Jun 2008 20:02:44 +0000</pubDate>
<dc:creator>Ivan de ExOpus</dc:creator>
<guid>http://exopus.wordpress.com/2008/06/25/mariano-moreno-%c2%bfpor-que-no-es-usted-del-opus-dei/</guid>
<description><![CDATA[Encuesta realizada entre 1970 y 1974 MARIANO MORENO Médico Madrid. En primer lugar me gustaría saber]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p style="text-align:center;"><a href="http://exopus.wordpress.com/2007/07/01/por-que-no-es-usted-del-opus-dei/"><img src="http://exopus.wordpress.com/files/2007/07/portada.jpg" alt="portada.jpg" /></a></p>
<p style="text-align:right;text-indent:27pt;"><a href="http://exopus.wordpress.com/2007/07/01/por-que-no-es-usted-del-opus-dei/"><strong></strong></a><strong><a href="http://exopus.wordpress.com/2007/07/01/por-que-no-es-usted-del-opus-dei/"><span style="color:#993300;">Encuesta realizada entre 1970 y 1974</span></a></strong></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><strong><span lang="ES-TRAD">MARIANO MORENO </span></strong><span lang="ES-TRAD">Médico <strong>Madrid.</strong></span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span lang="ES-TRAD">En primer lugar me gustaría saber concretamente qué es el Opus Dei, qué fines persigue, cuáles son sus metas y si entre ellas está el mejoramiento de la so­ciedad en general y del pueblo español en particular.</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span lang="ES-TRAD">Si mi madre -a quien adoro- y mi abuela -a la que idolatré en vida- no consiguieron hacerme sacer­dote a los once años, difícilmente ingresaría en el Opus Dei a más de los sesenta, después de lo que la vida me enseñó.</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span lang="ES-TRAD">Nunca me gustaron las sectas, ni he entendido a los masones. Como el Opus Dei -pienso yo- es algo pa­recido a esto, está perfectamente claro el porqué de que no pueda ser militante de estas sociedades secre­tas. Me encanta la luz.</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span lang="ES-TRAD">Tampoco soy del Opus Dei porque las decisiones im­portantes que he tomado en mi vida, y las que pueda tomar en el futuro, las tomo yo mismo, y sin permitir, sea a quien sea, ingerencias extrañas. Mi vida me per­tenece y sólo yo dispongo de ella, para bien o para mal, y apechugaré con las consecuencias. Soy -así lo pienso- un hombre sociable y respetuoso para con los demás, y siempre escogí a los amigos; nunca permitiré que me los impongan. Hice, y sigo haciendo, todo el bien posible a los que me rodean como hombre y como profesional, sin dar explicaciones a nadie, a mi mane­ra, y sin exigirles que sean, piensen o actúen como yo.</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span lang="ES-TRAD">Finalmente, no soy del Opus Dei porque su irrumpi­miento en la vida política y económica española, en la forma y circunstancias en que sus militantes se nos co­laron de rondón, a mi juicio, no es de fiar. Me gusta -e insisto en ello- la claridad y la sinceridad. Las ti­nieblas no me son gratas, y mucho menos la «tenebro­sidad».</span></p>
<p><a title="exopus.jpg" href="http://exopus.wordpress.com/files/2006/12/exopus-tomates-72.jpg"><img src="http://exopus.wordpress.com/files/2006/12/exopus-tomates-72.miniatura.jpg" alt="exopus.jpg" align="right" /></a></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Lo Bueno Del Opus Dei]]></title>
<link>http://exopus.wordpress.com/2008/06/19/lo-bueno-del-opus-dei/</link>
<pubDate>Thu, 19 Jun 2008 12:37:45 +0000</pubDate>
<dc:creator>Ivan de ExOpus</dc:creator>
<guid>http://exopus.wordpress.com/2008/06/19/lo-bueno-del-opus-dei/</guid>
<description><![CDATA[Lo Bueno Del Opus Dei Iván de ExOpus, 24 de noviembre de 2004 Introducción. Ante las graves acusacio]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p style="text-align:center;"><a href="http://exopus.files.wordpress.com/2008/06/joven-violin.jpg"><img class="alignnone size-full wp-image-776 aligncenter" src="http://exopus.wordpress.com/files/2008/06/joven-violin.jpg" alt="" width="335" height="268" /></a></p>
<p style="text-align:center;">
<p style="text-align:center;text-indent:27pt;" align="center"><strong><span style="font-size:14pt;">Lo Bueno Del Opus Dei</span></strong></p>
<p style="text-align:center;text-indent:27pt;"><strong>Iván de ExOpus, 24 de noviembre de 2004</strong></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><strong>Introducción.</strong></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Ante las graves acusaciones de que el Opus Dei es objeto no es raro que algunos, para defenderle, argumenten que en la Obra hay mucha bondad: en las personas que la integran, en su doctrina, etc.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Estoy de acuerdo con quienes afirman eso. No sólo es verdad que en el Opus Dei hay muchas personas buenas, sino que una condición imprescindible para que te pidan hacerte de la Obra es la de tener un nivel de virtudes humanas y sobrenaturales muy superior al de la media&#8230;</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Por lo tanto, si todos y cada uno de los que ingresan en la  Obra son buenísimos, no es extraño que muchos de ellos sigan siéndolo después. También es cierto que la doctrina que predican es muy atractiva. Además, cuando te acercas a la Obra encuentras un tono humano raro de hallar en otros lugares: todo está muy cuidado, limpio; el trato interpersonal es muy delicado, versallesco; te hacen sentirte bien, importante, se preocupan por ti, te da la impresión de que te quieren de verdad; toda su ocupación es la de inculcarte cumplir normas de piedad, etc.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Esa bondad que existe en la Obra es la que logra que la gente se le acerque, la que mantiene a sus miembros dentro, la que confunde a quienes leen críticas sobre ella (porque no terminan de aceptar las graves acusaciones de que es objeto) y el motivo por el que es una institución aprobada y apadrinada por la  Iglesia.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">En este escrito voy a reflexionar sobre esa bondad que hay en el Opus Dei.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><strong>Definición de bueno.</strong></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Bueno es aquello que le conviene a un ser para su perfeccionamiento.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">La abeja hace la miel con el polen de las flores, por lo que para ella es bueno, mientras que es malo para una persona alérgica a él.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><strong>Características de lo bueno.</strong></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Se desprenden de la definición anterior:</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">1 &#8211; Es beneficioso, mejora al ser a quien le conviene.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Esta característica es esencial: si algo no beneficia, no es bueno.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">2 &#8211; Es apetecible. El ser a quien le interesa se siente atraído por él.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Como cada ser está destinado a su perfección, su naturaleza se siente inclinada a buscar y conseguir todo aquello que se lo permita y, por tanto, a alcanzar lo que le es bueno.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Cuando nos falta agua en el cuerpo sentimos sed (nos apetece) y la buscamos para beberla.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Aunque ésta es una característica muy importante para el perfeccionamiento de un ser, no obstante es algo que no siempre acompaña a lo que más le beneficia (lo más bueno para él), como trataremos en el siguiente apartado.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Combinación de las posibilidades de las dos características de lo bueno.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><strong>1 &#8211; Beneficioso y apetecible.</strong></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Es la combinación perfecta: algo nos beneficia y por sernos atractivo no cejamos hasta conseguirlo.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><strong>2 &#8211; Beneficioso y no apetecible.</strong></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Si algo nos conviene y es desagradable, no lo aceptamos, por lo que nos dañamos al no recibirlo.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Porque tiene mal sabor, un niño escupe la medicina que necesita.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><strong>3 &#8211; No beneficioso y apetecible.</strong></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Por ser agradable lo aceptamos por lo que nos causa un mal.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Todos aquellos que se envenenan por comer setas caen en este apartado: es un plato sabroso pero mortal.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><strong>4 &#8211; No beneficioso y no apetecible.</strong></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Es la única circunstancia en la que lo malo no daña, pues al ser algo que se muestra como repugnante no se acepta.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Por su mal olor nadie se come un huevo podrido.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><strong>Lo bueno según la intención de quien nos lo proporciona.</strong></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><strong>1 &#8211; Lo concede con un fin altruista.</strong></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Sucede cuando quien lo proporciona busca única y exclusivamente el bien de quien lo recibe. Ocurre con cualquiera de los dos primeros puntos del apartado anterior (da algo bueno, le apetezca o no al interesado).</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">El plato de comida que una madre le da a su hijo, las medicinas que nos receta el médico, las lecciones que nos hace aprender el profesor, etc.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">¿Cómo se puede saber que la actuación de alguien busca este fin?</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Lo podemos descubrir observando su diligencia en rectificar. Como el bien que se da a otro es exclusivamente para su beneficio, quien lo proporciona está abierto al diálogo y al consejo ajeno para modificar su conducta, en el caso de que descubra que está equivocada.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Si alguien nos comenta que a nuestro perro le perjudica comer las patatas que le damos, se lo consultamos al veterinario y, en el caso de que lo confirme, dejamos de alimentarle con ellas.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><strong>2 &#8211; Lo concede como medio para un fin egoísta.</strong></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">En esta ocasión, quien nos pone delante un bien no lo hace para beneficiarnos sino para que nos sintamos atraídos hacia él, para así obtener con ello otro objetivo que desconocemos.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Es el punto tercero de la combinación de las características de lo bueno que vimos con anterioridad: nos da algo perjudicial de forma apetecible, para que así lo aceptemos.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">El cebo que colocamos en un anzuelo hace que el pez se sienta fascinado por él, por lo que pica y conseguimos pescarlo. La simpatía, alegría, don de gentes, etc., de un estafador no es para hacernos felices sino tan sólo un medio para que confiemos en él y nos dejemos desplumar sin resistencia.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Quien procede de esta manera no quiere cambiar. Cuando el bien que proporcionamos a otro es exclusivamente para nuestro beneficio, y tan sólo lo usamos como un medio para atraerle, entonces estaremos cerrados a cualquier consejo que busque modificar nuestra conducta.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Un pescador no dejará de poner cebo en el anzuelo por mucho que le repitamos que es perjudicial para el pez, ya que lo que él busca precisamente es perjudicar al pez.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><strong>La intención del Opus Dei con respecto a lo bueno que proporciona.</strong></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Todas las asociaciones humanas son imperfectas, por la sencilla razón de que los hombres que las componen lo son. Por ese motivo quienes defienden al Opus Dei no entienden la diferencia que existe entre la Obra y cualquier otro grupo religioso (los agustinos, dominicos, franciscanos, etc.) por considerar que todos ellos tienen cosas buenas y malas, lo que les lleva a exponer lo bueno que encuentran en el Opus Dei como justificante de que es una institución eclesial semejante a las otras, soslayando por ello sus defectos al entender que, como todas las demás, la  Obra también está en el derecho de tener imperfecciones.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Pero hay una diferencia abismal entre las imperfecciones que se dan en la Obra y las de los demás grupos religiosos.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Cualquier institución de la Iglesia que no sea el Opus Dei dialoga sobre las críticas que se le hacen, con el ánimo de defenderse o rectificar sus errores (cuando se confirman); lo que implica, según vimos en el capítulo anterior, que su fin es altruista: los bienes que esos grupos ofrecen buscan el beneficio de los demás.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><strong>Ahora veamos como actúa el Opus Dei.</strong></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Aplicando lo estudiado antes, el criterio para saber si la intención de lo bueno que la Obra proporciona es altruista o un medio para beneficiarse ella, está en conocer su diligencia o cerrazón al diálogo, a las críticas y a rectificar.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">La Obra ni dialoga, ni responde a las críticas que se le hacen, ni rectifica ante las acusaciones de que es objeto; tanto las que versan sobre su praxis inhumana y anticristiana (por ejemplo las incluidas en el escrito &#8221; <span style="color:#993300;"><a href="../2006/12/05/los-derechos-humanos-en-el-opus-dei/"><strong><span style="color:#993300;">¿Se respetan los Derechos Fundamentales?</span></strong></a></span> &#8220;), como las que le hacen ver que su conducta es herética, incluso ni responde, ni rectifica cuando se le demuestra que siempre es un pecado grave <strong><span style="color:#993300;"><a href="../2007/01/10/el-silencio-del-opus-dei/"><span style="color:#993300;">su silencio ante lo negativo que se afirma de ella</span></a></span></strong>.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Ya no hay nada más que mirar, queda demostrada la razón por la que la  Obra actúa así:</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Tan sólo puede ser porque toda la bondad que la Obra nos presenta no es para beneficiar a la humanidad sino exclusivamente un medio de atraerla y &#8220;cazarla&#8221; para sus fines egoístas, entre los que se encuentran dominar a la sociedad civil, su poder económico y, sobre todo, <strong><span style="color:#993300;"><a href="http://www.opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&#38;file=article&#38;sid=3306"><span style="color:#993300;">sustituir a la Iglesia poniéndose ella en su lugar</span></a></span></strong>.</p>
<p><a title="exopus.jpg" href="http://exopus.wordpress.com/files/2006/12/exopus-tomates-72.jpg"><img src="http://exopus.wordpress.com/files/2006/12/exopus-tomates-72.miniatura.jpg" alt="exopus.jpg" align="right" /></a></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Carmelo Monedero Gil, ¿Por Qué No Es Usted Del Opus Dei?]]></title>
<link>http://exopus.wordpress.com/2008/05/23/carmelo-monedero-gil-%c2%bfpor-que-no-es-usted-del-opus-dei/</link>
<pubDate>Fri, 23 May 2008 11:26:25 +0000</pubDate>
<dc:creator>Ivan de ExOpus</dc:creator>
<guid>http://exopus.wordpress.com/2008/05/23/carmelo-monedero-gil-%c2%bfpor-que-no-es-usted-del-opus-dei/</guid>
<description><![CDATA[Encuesta realizada entre 1970 y 1974 CARMELO MONEDERO GIL. Psicoanalista. Madrid. No soy del Opus De]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p style="text-align:center;"><img src="http://exopus.wordpress.com/files/2007/07/portada.jpg" alt="portada.jpg" /></p>
<p style="text-align:right;text-indent:27pt;"><a href="http://exopus.wordpress.com/2007/07/01/por-que-no-es-usted-del-opus-dei/"><strong></strong></a><strong><a href="http://exopus.wordpress.com/2007/07/01/por-que-no-es-usted-del-opus-dei/"><span style="color:#993300;">Encuesta realizada entre 1970 y 1974</span></a></strong></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><strong><span lang="ES-TRAD">CARMELO MONEDERO GIL.</span></strong><span lang="ES-TRAD"> Psicoanalista. <strong>Madrid.</strong></span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span lang="ES-TRAD">No soy del Opus Dei porque estoy en contra del cul­to a la personalidad en todas sus manifestaciones; bien sea hacia arriba, idealizando la figura del padre, bien en forma de un autobombo sistemático entre los afortunados hijos. La repetición de este esquema fa­miliar es probablemente adecuado para los que se encuentran aún en la infancia espiritual, pero ridículo para las personas que tienen un mínimo de madurez. Rechazo, asimismo, un grupo familiar, que tan fielmen­te reproduce las diferencias sociales de nuestra estruc­tura capitalista, al hacer una distinción radical entre sus miembros pobres y ricos. Si el culto a la persona­lidad recuerda las actitudes mágicas del hombre pri­mitivo, la identificación con los criterios capitalistas los configura, contrariamente, como personas compro­metidas efectivamente en nuestro mundo y época. Ma­gia y capitalismo son dos fuerzas conservadoras, que destruyen al hombre en su más íntima esencia.</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span lang="ES-TRAD">Los líderes del Opus Dei son los que crean las nor­mas que imponen a sus seguidores; pero, como ocu­rre en todos los grupos autoritarios, ellos mismos no se consideran obligados por las normas que inventa­ron. La relación que existe entre los líderes y sus segui­dores es la misma que se establece entre el super-yo y el yo en la personalidad individual. El super-yo prohíbe al yo precisamente aquellas cosas que para él no están vedadas. El yo se siente feliz sometiéndose a las instancias del super-yo. Todo esto conduce a una castración sistemática de los seguidores. Los cuales, le­jos de sentirse castrados, viven como participantes de todas las potencialidades del padre.</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span lang="ES-TRAD">Desde el punto de vista social representa la eclosión de las fuerzas conservadoras retrógradas. Es lo que llamamos en psicoanálisis un grupo regresivo, que sólo está capacitado para conseguir placeres infantiles. Ni qué decir tiene que la sexualidad debe ser reprimida, desencadenaría las furias del padre.</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span lang="ES-TRAD">Como creo en un humanismo humano, en el cual esté proscrita la opresión del hombre por el hombre, me es imposible participar en el Opus Dei.</span></p>
<p><a title="exopus.jpg" href="http://exopus.wordpress.com/files/2006/12/exopus-tomates-72.jpg"><img src="http://exopus.wordpress.com/files/2006/12/exopus-tomates-72.miniatura.jpg" alt="exopus.jpg" align="right" /></a></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Sacerdotes Sin Vocación]]></title>
<link>http://exopus.wordpress.com/2008/04/26/sacerdotes-sin-vocacion/</link>
<pubDate>Sat, 26 Apr 2008 16:59:15 +0000</pubDate>
<dc:creator>Ivan de ExOpus</dc:creator>
<guid>http://exopus.wordpress.com/2008/04/26/sacerdotes-sin-vocacion/</guid>
<description><![CDATA[Sacerdotes Sin Vocación Iván de ExOpus, 16-X–2006 Publicado el 26-4-2008 ÍNDICE 1— Sobre Los Sacerdo]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p style="text-align:center;text-indent:27pt;"><a href="http://exopus.files.wordpress.com/2008/04/llanto_por_sacerdotes.jpg"><img class="aligncenter size-full wp-image-690" src="http://exopus.wordpress.com/files/2008/04/llanto_por_sacerdotes.jpg" alt="Ángel llorando por los sacerdotes" width="295" height="230" /></a></p>
<h2 style="text-align:center;">Sacerdotes Sin Vocación</h2>
<p style="text-align:center;"><strong>Iván de ExOpus, 16-X–2006</strong></p>
<p style="text-align:right;"><strong>Publicado el 26-4-2008</strong></p>
<p style="text-align:center;"><strong>ÍNDICE</strong></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><a href="http://exopus.wordpress.com/libros/sacerdotes-sin-vocacion/#a1"><strong>1— Sobre Los Sacerdotes Del Opus Dei.</strong></a></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><a href="http://exopus.wordpress.com/libros/sacerdotes-sin-vocacion/#a2"><strong>2—¿Qué Es Esa Divina Y Maravillosa Vocación Al Opus Dei Que Lleva A Rebajar Y Desvirtuar La Sacerdotal?</strong></a></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><a href="http://exopus.wordpress.com/libros/sacerdotes-sin-vocacion/#a3"><strong>3—¿Cuál Es La Vocación De Los Sacerdotes Del Opus Dei?</strong></a></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><a href="http://exopus.wordpress.com/libros/sacerdotes-sin-vocacion/#a4"><strong>4—El Fundador Del Opus Dei No Tuvo Vocación Sacerdotal</strong></a></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><a href="http://exopus.wordpress.com/libros/sacerdotes-sin-vocacion/#a5"><strong>5—Resumen y conclusiones</strong></a></p>
<p style="text-align:center;"><strong>—oOo—</strong></p>
<p style="text-align:center;"><a href="http://exopus.wordpress.com/libros/sacerdotes-sin-vocacion/"><img class="size-medium wp-image-389 aligncenter" src="http://exopus.wordpress.com/files/2007/03/leer1.jpg?w=120" alt="" width="120" height="60" /></a></p>
<p><a title="exopus.jpg" href="http://exopus.wordpress.com/files/2006/12/exopus-tomates-72.jpg"><img src="http://exopus.wordpress.com/files/2006/12/exopus-tomates-72.miniatura.jpg" alt="exopus.jpg" align="right" /></a></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Símeon Miguel Pequera, ¿Por Qué No Es Usted Del Opus Dei?]]></title>
<link>http://exopus.wordpress.com/2008/04/24/simeon-miguel-pequera-%c2%bfpor-que-no-es-usted-del-opus-dei/</link>
<pubDate>Wed, 23 Apr 2008 23:40:49 +0000</pubDate>
<dc:creator>Ivan de ExOpus</dc:creator>
<guid>http://exopus.wordpress.com/2008/04/24/simeon-miguel-pequera-%c2%bfpor-que-no-es-usted-del-opus-dei/</guid>
<description><![CDATA[Encuesta realizada entre 1970 y 1974 SÍMEON MIGUEL PEQUERA Abogado Lérida. Básicamente porque no com]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p style="text-align:center;"><a href="http://exopus.wordpress.com/2007/07/01/por-que-no-es-usted-del-opus-dei/"><img src="http://exopus.wordpress.com/files/2007/07/portada.jpg" alt="portada.jpg" /></a></p>
<p style="text-align:right;text-indent:27pt;"><a href="http://exopus.wordpress.com/2007/07/01/por-que-no-es-usted-del-opus-dei/"><strong></strong></a><strong><a href="http://exopus.wordpress.com/2007/07/01/por-que-no-es-usted-del-opus-dei/"><span style="color:#993300;">Encuesta realizada entre 1970 y 1974</span></a></strong></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><strong><span>SÍMEON MIGUEL PEQUERA </span></strong><span>Abogado <strong>Lérida</strong>.</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>Básicamente porque no comprendo su razón de ser, necesidad ni finalidad.</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>Si el Opus es una asociación católica, estimo que para profesar y practicar el cristianismo, no es el ca­mino más idóneo constituir una sociedad de miembros rigurosamente seleccionados. No fue éste el procedi­miento seguido por Cristo y sus Apóstoles, sino el ra­dicalmente contrario de la mayor publicidad posible y de la más total apertura, prefiriendo los más humil­des a los poderosos y desde luego sin excluir ni a los es­clavos ni a los tullidos.</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>Por otra parte la doctrina de Cristo no precisa para su comprensión de profundos estudios ni de especia­les conocimientos y para su práctica tampoco es ne­cesario una especial preparación ni sacrificio. En rea­lidad sólo con amor, amor a Dios y con él a todos los hombres, es bastante para sentirla, seguirla y perfec­cionarse en ella.</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>Por tanto, si la finalidad del Opus es de tipo religio­so no alcanzo su justificación, sino en el caso de que sus miembros sean incapaces por sí mismos, sin ayuda externa, de seguir el camino predicado por Cristo. Ad­mito la  Obra, pues, sólo como un refugio para gente que, por su naturaleza son tan contrarios a los precep­tos cristianos que han de esforzarse tremendamente para sentirlos y para practicarlos, es decir, un refugio para débiles en la fe.</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>Si por contra, el Opus persigue otros fines, no reli­giosos, entonces no puedo pertenecer a él, porque no me parece honesto ni, además, tácticamente útil enmasca­rarse para la consecución de unos fines materiales, sean los que sean, bajo el nombre de una institución de carácter religioso.</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>Debo añadir que, para mí, el Opus era algo sin inte­rés, pero en dos ocasiones me han entregado, para que los lea, personas a cuyo requerimiento no podía ne­garme sin incurrir en vicio de prejuicio, «Camino» y «Conversaciones con monseñor Escrivá de Balaguer», libro el segundo que, supongo, en lo sucesivo se titu­lará «Conversaciones con el excelentísimo señor mar­qués de Peralta»; y de su lectura -única fuente de conocimiento del Opus que poseo- he sacado la con­secuencia de que el Opus es, dentro del campo católi­co, lo que el fascismo fue en el político. Por lo visto, los fundadores del Opus estiman que para ser buen cristiano no basta con ser humano, dentro del géne­ro hay que seleccionar los mejores, por cierto desde un punto de vista muy humano, y establecer una dis­tinción entre jefes y servidores, y debe privar la mis­ma santa intransigencia que en el terreno político llenó los campos de concentración en los estados totali­tarios.</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>Esta es la consecuencia que he deducido de la lectu­ra de aquellas obras; admito como posible que no fue­ra éste el propósito de sus autores, pero tal ha sido el efecto que han producido en mí. En mi opinión, «Ca­mino» es, en otro orden, un «Mein Kampf».</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>¿Por qué, pues, no soy del Opus Dei? Porque la «Obra», la mire por donde sea, repele todas mis creen­cias, mis ilusiones y el concepto de lo que para mí, en todos los órdenes deben ser la libertad y la dignidad humanas.</span></p>
<p><a title="exopus.jpg" href="http://exopus.wordpress.com/files/2006/12/exopus-tomates-72.jpg"><img src="http://exopus.wordpress.com/files/2006/12/exopus-tomates-72.miniatura.jpg" alt="exopus.jpg" align="right" /></a></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[¿Hasta Cuándo Mentirán?]]></title>
<link>http://exopus.wordpress.com/2008/04/23/hasta-cuando-mentiran/</link>
<pubDate>Wed, 23 Apr 2008 00:59:12 +0000</pubDate>
<dc:creator>Ivan de ExOpus</dc:creator>
<guid>http://exopus.wordpress.com/2008/04/23/hasta-cuando-mentiran/</guid>
<description><![CDATA[Iván de ExOpus El 26 de enero de 2007 escribí: Es bueno insistir en la idea de que los laicos sólo c]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p style="text-align:center;"><a href="http://exopus.files.wordpress.com/2008/04/mentir.jpg"><img class="aligncenter size-full wp-image-684" src="http://exopus.wordpress.com/files/2008/04/mentir.jpg" alt="La mentira" width="249" height="289" /></a></p>
<p style="text-align:right;text-indent:27pt;"><strong>Iván de ExOpus</strong></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">El 26 de enero de 2007 escribí:</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><strong><em>Es bueno insistir en la idea de que los laicos sólo cooperan (orgánicamente) con el Opus Dei, ya que una de las mentiras que la Prelatura inculca, con gran eficacia, es la de que tanto clérigos como seglares pertenecen a la Obra de igual manera. </em></strong></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">En el mismo trabajo paso a demostrar, con el Código de Derecho Canónico delante, como para la Iglesia sólo existe una clase en el Opus Dei: la de los sacerdotes, que son los únicos que la componen; puesto que para ella los laicos son solamente unos cooperadores suyos (lo he resumido lo más posible para no cansar al lector que conozca este escrito, mas quien desee profundizar puede hacerlo en <a title="Sobre La Vocación Del Laico Al Opus Dei" href="../2007/01/26/sobre-la-vocacion-del-laico-al-opus-dei/"><strong><span style="color:#993300;">Sobre La Vocación Del Laico Al Opus Dei</span></strong></a>.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>Si lo traigo a colación es porque al día de hoy, quince meses después, la Web oficial de la Prelatura sigue intoxicando al público con esta falsedad (el subrayado es mío):</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><strong><em><span style="text-decoration:underline;">En el Opus Dei no existen distintas categorías de miembros</span>, sino un único e idéntico fenómeno vocacional por el que <span style="text-decoration:underline;">todos los fieles de la prelatura son</span> y se sienten <span style="text-decoration:underline;">en igual grado miembros de una misma porción del Pueblo de Dios</span>. </em></strong><span>(<strong><span style="color:#993300;"><a href="http://www.opusdei.es/art.php?p=7"><span style="color:#993300;">Sacerdotes y laicos</span></a></span></strong>).</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>Si engañan y manipulan la verdad en lo más grande: en quienes pertenecen realmente al Opus Dei, ¿cuánto más no lo harán con el resto de lo que nos cuentan?</span></p>
<p><a title="exopus.jpg" href="http://exopus.wordpress.com/files/2006/12/exopus-tomates-72.jpg"><img src="http://exopus.wordpress.com/files/2006/12/exopus-tomates-72.miniatura.jpg" alt="exopus.jpg" align="right" /></a></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Aviso A Los Afines Al Opus Dei]]></title>
<link>http://exopus.wordpress.com/2008/04/21/aviso-a-los-afines-al-opus-dei/</link>
<pubDate>Sun, 20 Apr 2008 23:38:13 +0000</pubDate>
<dc:creator>Ivan de ExOpus</dc:creator>
<guid>http://exopus.wordpress.com/2008/04/21/aviso-a-los-afines-al-opus-dei/</guid>
<description><![CDATA[Iván de ExOpus 1—Las Web de la Prelatura y todas sus afines sólo publican lo que les conviene, es de]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p style="text-align:center;"><a href="http://exopus.files.wordpress.com/2008/04/dptr.jpg"><img class="aligncenter size-full wp-image-681" src="http://exopus.wordpress.com/files/2008/04/dptr.jpg?w=450" alt="Sobre la muerte" width="357" height="279" /></a></p>
<p style="text-align:right;"><strong>Iván de ExOpus</strong></p>
<p style="text-indent:27pt;text-align:justify;">1—Las Web de la Prelatura y todas sus afines sólo publican lo que les conviene, es decir, lo que coincide al cien por cien con la idea de que el Opus Dei es perfecto.</p>
<p style="text-indent:27pt;text-align:justify;">2—Por eso abrí este sitio: para permitir que salga a la luz lo que la Obra se empeñan en ocultar.</p>
<p style="text-indent:27pt;text-align:justify;">3—Para ayudar a los lectores procuro responder a todos los comentarios y e-mail que recibo.</p>
<p style="text-indent:27pt;text-align:justify;">4—Por todo lo anterior, no puedo gastar el tiempo en aquellos que escriben expresando opiniones y generalidades del tipo de las que se publican en las Web del Opus Dei, de quienes no buscan refutar con razonamientos lógicos lo que mostramos sino confundir y mentalizar con los mismos eslogan y etiquetas de la Obra. A esas personas les aconsejo que envíen sus comentarios a los sitios afines al Opus Dei, quienes posiblemente tampoco se los publiquen, ya que son iguales a todos los que ya tienen colgados allí.</p>
<p style="text-indent:27pt;text-align:justify;">5—Por supuesto que tampoco editaré los textos que contengan insultos o que falten al respeto.</p>
<p style="text-indent:27pt;text-align:justify;">6—He sufrido el acoso del Opus Dei durante demasiados años y ahora no estoy dispuesto a seguir soportándolo.</p>
<p style="text-indent:27pt;text-align:justify;">Por eso, todos aquellos que utilizan el reto como sistema coaccionador (del tipo: “<em>a qué no eres capaz de publicar mi comentario</em>” o “<em>yo creí que vosotros no censurabais a nadie</em>” o “<em>como no aplicáis la censura estoy seguro de que publicaréis mi comentario</em>”), o también los que emplean la pesadez e insistencia (tan usada en el Opus Dei) para quebrar con ella la voluntad del otro y así alcanzar sus metas (ejemplo: “<em>ayer mandé un comentario y aún no me lo habéis publicado</em>”, para repetir lo mismo una y otra vez). Resumiendo: basta con que me tope con un atisbo de coacción en lo que alguien me manda, para que inmediatamente borre ese mensaje.</p>
<p style="text-indent:27pt;text-align:justify;">7—A quienes se llaman agnósticos, ateos, protestantes&#8230;; que afirman sólo conocer al Opus Dei de oídas y que después defienden a la Obra con más vehemencia de que la que emplearía el propio Prelado…; tan sólo decirles que no se crean aquello tan vivido en el Opus Dei de que el fin justifica los medios, que recuerden que el engaño siempre es pecado, que no se puede mentir para intentar ayudar a la Obra; que por tanto deben confesarse cuanto antes con el sacerdote del Opus Dei que tienen asignado (y siempre antes de comulgar, porque es muy grave renegar de su Fe y/o de la vocación que según ellos es lo más grande que Dios les ha concedido).</p>
<p style="text-indent:27pt;text-align:justify;">Por último, a quien no le guste mi sistema, pues que abra un blog propio y que allí publique lo que quiera, de esta manera no sentirá la necesidad de coaccionar a otros para que hagan su voluntad.</p>
<p><a title="exopus.jpg" href="http://exopus.wordpress.com/files/2006/12/exopus-tomates-72.jpg"><img src="http://exopus.wordpress.com/files/2006/12/exopus-tomates-72.miniatura.jpg" alt="exopus.jpg" align="right" /></a></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Sobre el Silencio de Oficio]]></title>
<link>http://exopus.wordpress.com/2007/12/30/sobre-el-silencio-de-oficio/</link>
<pubDate>Sun, 30 Dec 2007 15:02:38 +0000</pubDate>
<dc:creator>Ivan de ExOpus</dc:creator>
<guid>http://exopus.wordpress.com/2007/12/30/sobre-el-silencio-de-oficio/</guid>
<description><![CDATA[Jacques-Louis David, El juramento de los Horacios, 1784 Iván de ExOpus Muchos de la Obra justifican ]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p style="text-align:center;text-indent:27pt;"><a title="horaciosjuramentodavidcgfa.jpg" href="http://exopus.wordpress.com/files/2007/12/horaciosjuramentodavidcgfa.jpg"><img src="http://exopus.wordpress.com/files/2007/12/horaciosjuramentodavidcgfa.jpg" alt="horaciosjuramentodavidcgfa.jpg" width="398" height="322" /></a></p>
<p style="text-align:center;text-indent:27pt;"><strong><em>Jacques-Louis David, El juramento de los Horacios, 1784</em></strong></p>
<p style="text-align:right;text-indent:27pt;"><strong>Iván de ExOpus</strong></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>Muchos de la Obra justifican no sacar a la luz los tejemanejes que saben del Opus Dei porque los han conocido a causa de los puestos directivos que </span><span>ostentaban </span><span>dentro</span><span> (</span><span>o </span><span>que ostentan en la actualidad), por los que les hicieron jurar guardar silencio sobre lo que allí conocieran. </span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>Así lo manifiesta <strong><span style="font-weight:normal;">Antonio Pérez-Tenessa, que durante muchos años </span></strong></span><span><strong><span style="font-weight:normal;">fue el </span></strong></span><span><strong><span style="font-weight:normal;">segundo del Opus Dei (por detrás del Fundador) y Consiliario de la  Región de España. </span></strong></span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><strong>Desde que abandoné el Opus Dei, he mantenido un respetuoso silencio acerca de esa institución en la que gasté honradamente los mejores años de mi vida; en parte, porque así me lo exigió, en nombre de monseñor Escrivá, Pedro Casciaro cuando me localizó en México; y en parte <span style="text-decoration:underline;">por lealtad conmigo mismo y con los juramentos promisorios que me obligaron a hacer en el Opus Dei</span> </strong>(<strong><span style="color:#993300;"><a href="http://exopus.wordpress.com/2007/03/13/un-silencio-incomprensible/"><span style="color:#993300;">No Hablaré Mal De La Obra.</span></a></span></strong> El País &#8211; Sociedad &#8211; 13-04-1992).</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Según la moral católica, y la ética más elemental, un juramento es inválido cuando su materia es hacer o callar algo malo.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">A nadie se le puede obligar a que cumpla el juramento que hizo de matar a su hijo recién nacido. Para ver que es imposible que Dios exija esta barbaridad no hace falta ser un magistral teólogo, o el Papa Benedicto XVI, sino sencillamente alguien con sentido común, simplemente una persona con los dos dedos de frente suficientes para entender que Dios no puede obligar a nadie a hacer en su nombre algo que Él odia.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Aconsejo a quienes me leen por primera vez que profundicen en el resto de mis escritos. Quienes así lo hagan, y quieran ver, comprobarán como el Opus Dei es una Institución dañina para las personas, para la sociedad y para la Iglesia; por tanto, todos los juramentos de callar o no actuar por fidelidad a ella no sólo son inválidos sino que, por el bien del genero humano y para gloria de Cristo, quienes los hubieren hecho están obligados a hacer justamente lo contrario a lo nulamente jurado.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">El Fundador del Opus Dei dejó escrito que <strong><em>de que tú y yo hagamos lo que Dios quiere dependen muchas cosas grandes</em>.</strong> Este es el momento de que sigamos sus palabras y que publiquemos a los cuatro vientos lo dañino que conocemos del Opus Dei, y sobre todo es imperativo para aquellos a quienes la Institución les forzó a realizar algún tipo de juramento antiético de callar.</p>
<p><a title="exopus.jpg" href="http://exopus.wordpress.com/files/2006/12/exopus-tomates-72.jpg"><img src="http://exopus.wordpress.com/files/2006/12/exopus-tomates-72.miniatura.jpg" alt="exopus.jpg" align="right" /></a></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[A Los Fascinados Por El Opus Dei ]]></title>
<link>http://exopus.wordpress.com/2007/12/09/a-los-fascinados-por-el-opus-dei/</link>
<pubDate>Sun, 09 Dec 2007 04:02:41 +0000</pubDate>
<dc:creator>Ivan de ExOpus</dc:creator>
<guid>http://exopus.wordpress.com/2007/12/09/a-los-fascinados-por-el-opus-dei/</guid>
<description><![CDATA[Iván de ExOpus, 27-11-2006 Hola buenas noches; me llamo Rafael y soy de España. El caso es que naveg]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p style="text-align:center;"><a title="fascinado.jpg" href="http://exopus.wordpress.com/files/2007/12/fascinado.jpg"><img src="http://exopus.wordpress.com/files/2007/12/fascinado.jpg" alt="fascinado.jpg" width="356" height="264" /></a></p>
<p style="text-align:right;text-indent:27pt;" align="right"><strong>Iván de ExOpus</strong><strong>, <span style="color:#993300;"><a href="http://www.opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&#38;file=article&#38;sid=8853"><span style="color:#993300;">27-11-2006</span></a></span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><em>Hola buenas noches; me llamo Rafael y soy de España. El caso es que navegando he visto su Web. Mi cuestión es la siguiente y si Vds. pudiesen ayudarme se lo agradecería. Soy una persona creyente y practicante y hace unos meses me invitaron una vez al mes (tercer jueves de cada mes) a ir a unas charlas que hacen que luego me entere es el OPUS DEI:  Las da un sacerdote y las homilías son muy bonitas. Me ha invitado a que nos veamos y hemos estado una vez juntos hablando de todo un poco. Después de leer lo que Vds. dicen me ha dado un poco de miedo pero a mi personalmente no me ha pasado nada de eso. Sinceramente creen Vds. que por ir a unas charlas una vez al mes o una vez a la semana corro peligro?. Lo único de lo que se habla es de cosas buenas de la vida cristiana&#8230; </em></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><strong><em><span style="color:#993300;"><a href="http://www.opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&#38;file=article&#38;sid=8820"><span style="color:#993300;">Rafael</span></a></span></em></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:center;text-indent:27pt;" align="center"><strong>—oOo—</strong></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Con este escrito respondo a la petición de ayuda que hizo Rafael, y a la vez a la de cualquiera que se plantee acercarse al Opus Dei, hacerse de él, o continuar en él.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">El Opus Dei tiene dos caras. Una es la bella, la positiva, la fascinadora, la atractiva, que es la que muestra. Y otra muy distinta: fea, negativa, inhumana, anticristiana y repulsiva, que por estar oculta cuesta años descubrir.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Rafael, comprendo tu desconcierto. Por una parte conoces a unas personas de la Obra de las que sólo puedes hacer alabanzas, y por otra lees en esta Web aspectos de ese mismo grupo que ponen los pelos de punta. Y no sabes a que atenerte&#8230;</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Quiero que veas, siguiendo tus propias palabras, que ya has entrado en contacto con algo de la Obra que denunciamos aquí. Nos cuentas:</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><strong>«Hace unos meses me invitaron una vez al mes (tercer jueves de cada mes) a ir a unas charlas que hacen <span style="text-decoration:underline;">que luego me entere es el OPUS DEI</span>»</strong></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Te he subrayado esas palabras para que recapacites en como han aplicado contigo una de sus tácticas: la de mostrar medias verdades. Ellos nunca te explican las cosas tal como son, de golpe, sino poco a poco, para que lo atractivo que vayas encontrando te fascine lo suficiente (te invitan a unas charlas hasta que comprueban que el ambiente te agrada), momento en el que «puedes enterarte» de lo que no te dijeron al principio (que son del Opus Dei), y entonces pasan a proponer lo siguiente que desean de ti, escondiendo otros aspectos que, sí les conviene, te descubrirán más tarde; y así continuarán durante todo el tiempo que permanezcas cerca de la Obra. Y eso lo hacen porque si muestran todo de golpe, no hay quien lo acepte. Lo que esconden pretenden metértelo con el calzador de su forzada alegría, esmeradas atenciones, conversación agradable, buenas maneras… a la vez que te van haciendo creer que ellos son los únicos depositarios de la voluntad de Dios para ti; y cuando lo consiguen te piden que les des la vida so pena de perder a Cristo y con Él la felicidad temporal y eterna (pues han logrado que sientas que dejarles es abandonar a Dios). Y bajo esa fortísima coacción subconsciente te acabas haciendo del Opus Dei.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Ninguno de los que escribimos aquí afirmamos que todo sea malo en la  Obra, sino que lo mucho bueno del Opus Dei es tan sólo un instrumento para implantar sus facetas negativas. No me extiendo más sobre este tema porque puedes leerlo en mis escritos anteriores «<strong><span style="color:#993300;"><a href="http://www.opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&#38;file=article&#38;sid=2252"><span style="color:#993300;">Queso Para El Ratón</span></a></span></strong>» y «<strong><span style="color:#993300;"><a href="http://www.opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&#38;file=article&#38;sid=3506"><span style="color:#993300;">Lo Bueno Del Opus Dei</span></a></span></strong>».</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Nadie puede decidir por ti si debes seguir o no en contacto con la Obra. Eso es algo que has de hacer tú. Algunos creemos que es una obligación grave avisar de los peligros objetivos que se encuentran en el Opus Dei. Y en ese punto termina nuestra labor. Con esos datos que te damos, lo que tú elijas es cosa tuya, algo en lo que no tenemos ningún derecho a inmiscuirnos.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><strong>Sí optas por seguir próximo al Opus Dei, te aconsejo que tengas siempre presente: </strong></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">1 –Que ellos no son la voz de Dios para ti. Por lo que sí en algún momento te cuentan que «<em>han visto que tienes vocación para ser de la  Obra</em>», pide entonces consejo a gente externa al Opus Dei, tómate un tiempo largo para decidir y ante la mínima duda pospón la elección hasta que lo veas con una nitidez y claridad meridianas; pero nunca toleres que te coaccionen con la idea de que ellos son los únicos intérpretes del Espíritu Santo para ti en este tema (ni en ningún otro).</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">2 –Que la tan encumbrada vocación al Opus Dei que ellos predican (su Fundador decía que «<em>es el mayor don que Dios puede conceder a un alma después del de la fe</em>»), pues para la Iglesia (cuyo juicio es el supremo para un católico) no es más que la de ser un simple cooperador en una prelatura constituida solamente por sus sacerdotes (según el Código de Derecho Canónico el Opus Dei es una prelatura personal <span style="text-decoration:underline;">formada exclusivamente por clérigos</span> y en la que <span style="text-decoration:underline;">pueden cooperar orgánicamente los laicos</span> mediante acuerdos establecidos entre las dos partes, sin que por ello se diferencien en nada del resto de los seglares). Por lo que ante Dios no pasa nada si te proponen ser de la Obra y les dices que no, o si decides que en vez de ayudar orgánicamente al Opus Dei prefieres cooperar con tu parroquia (ya que ante Dios la vocación es la misma: la del laico que asiste a los sacerdotes en sus trabajos).</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">3 –Acoso, según el diccionario de la RAE, es la acción y efecto de «<em>perseguir, apremiar, importunar a alguien con molestias o requerimientos</em>». El acoso busca quebrar la voluntad del perseguido para esclavizarle a lo que el acosador quiere. El acoso laboral, sexual o de cualquier otro tipo siempre es inmoral, inhumano, anticristiano y punible. En la Obra se enmascara el acoso al que someten a las personas haciéndonos creer que es por su bien, porque Dios desea que hagan aquello por lo que les acosan. Pero es que el fin no justifica los medios. El acoso siempre es perverso y no se puede ejercer nunca, tanto si es para obtener un favor sexual, como para echarte del trabajo, como para que vayas a un curso de retiro o a una meditación o a confesarte. En la Obra siempre te «<em>perseguirán, apremiarán, importunarán con molestias o requerimientos</em>» para que en nombre de Dios hagas algo que ellos presuponen que Él quiere de ti. ¡Estate alerta y no cedas! En cuando percibas que te dan la lata sobre lo que ellos desean (ir a charlas, confesarte con sus sacerdotes, rezar…, ser del Opus Dei) y que tú no quieres, o que no te apetece, o que lo cambiarías por otro plan (como ir al cine, pasear con un amigo, ver la televisión, etc.), algo que los de la Obra te dicen que es frívolo comparado con lo sobrenatural que es aquello con lo que te acosan; pues entonces, en cuanto lo descubras, reacciona inmediatamente haciendo justo lo contrario de lo que te piden, y a la vez déjales claro que en adelante no conseguirán nada de ti por ese camino. Y si continúan insistiendo y forzándote con su pesadez para que te metas en su molde, en tal caso corta toda relación con ellos el tiempo necesario hasta que aprendan que tú no te sometes a su acoso. Esta resistencia si que es grata a Dios, pues salvaguarda de manipulaciones ajenas el don más amado por Él: tu libertad.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Dice un refrán que <em>un bobo emboba a cientos si le das lugar y tiempo</em>. En su día yo le di lugar y tiempo al Opus Dei… y me embobaron durante casi 35 años. Desde luego que no me volvería a dejar liar. Por tanto, sí mi vida diera marcha atrás hasta el momento en el que me invitaron por primera vez a ir a un centro de la  Obra… sabiendo lo que ahora sé… ¡Saldría corriendo a vivir mi fe en dirección opuesta a todo lo que oliera a Opus Dei!</p>
<p><a title="exopus.jpg" href="http://exopus.wordpress.com/files/2006/12/exopus-tomates-72.jpg"><img src="http://exopus.wordpress.com/files/2006/12/exopus-tomates-72.miniatura.jpg" alt="exopus.jpg" align="right" /></a></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
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<title><![CDATA[Es Difícil Dejar El Opus Dei]]></title>
<link>http://exopus.wordpress.com/2007/12/04/es-dificil-dejar-el-opus-dei/</link>
<pubDate>Tue, 04 Dec 2007 12:34:09 +0000</pubDate>
<dc:creator>Ivan de ExOpus</dc:creator>
<guid>http://exopus.wordpress.com/2007/12/04/es-dificil-dejar-el-opus-dei/</guid>
<description><![CDATA[Iván de ExOpus Para quien nos leen que no sean o hayan sido del Opus Dei les puede parecer tan costo]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p style="text-align:center;text-indent:27pt;"><a title="en-caracol.jpg" href="http://exopus.wordpress.com/files/2007/12/en-caracol.jpg"><img src="http://exopus.wordpress.com/files/2007/12/en-caracol.jpg" alt="en-caracol.jpg" width="314" height="273" /></a></p>
<p style="text-align:right;text-indent:27pt;"><strong>Iván de ExOpus</strong></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Para quien nos leen que no sean o hayan sido del Opus Dei les puede parecer tan costoso abandonarle voluntariamente como pueda serlo dejar una asociación pía parroquial, o interrumpir la asistencia a unos cursos profesionales, o en un caso extremo como lo es cambiar de vivienda o de profesión.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Mas quienes le conocemos desde dentro sabemos que es mucho más penoso dejarle. Las causas de ello las iremos tratando de forma monográfica en éste y en sucesivos escritos.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><strong>Primera razón.</strong></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><strong>La supuesta excelencia de la vocación al Opus Dei.<br />
</strong></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Aunque según dicta la autoridad de la Iglesia es cierto que los laicos de esta Prelatura son fieles corrientes, que no se distinguen en nada del resto de sus conciudadanos, que son simples cooperadores de sacerdotes, como aquellos otros que echan una mano en su parroquia impartiendo catequesis o limpiando sus locales; la Obra confunde a los suyos haciéndoles creer, no sólo que existe una vocación al Opus Dei, sino que es lo más grande que una persona puede recibir, por lo que si no hubiera sido por ella Dios posiblemente no les habría creado. Lo que implica según las enseñanzas de la Obra que quienes la abandonan voluntariamente son unos traidores a Jesucristo, unos Judas, a los que les resultará prácticamente imposible tanto ser felices el resto de su vida como salvarse después.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Y esto te lo enseñan con plena pasión y seguridad desde que pisas un centro de la   Obra. No olvidemos que quienes entran en ella no son atracadores de bancos, ni violadores, ni asesinos en serie, ni desapegados de la religión, sino personas muy generosas que se acercan al Opus Dei para amar y agradar a Dios. Por esta razón esas palabras tienen mucho poder en ellas cuando las oyen de labios de directores de la  Obra a quienes consideran muy santos.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Creo que esta es la fuerza (y mentira) más poderosa que emplea el Opus Dei para hacer entrar y retener después a la gente, y que te recuerdan con el acoso habitual que tanto les caracteriza cuando planteas marcharte.</p>
<p><a title="exopus.jpg" href="http://exopus.wordpress.com/files/2006/12/exopus-tomates-72.jpg"><img src="http://exopus.wordpress.com/files/2006/12/exopus-tomates-72.miniatura.jpg" alt="exopus.jpg" align="right" /></a></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Testimonios de Miguel Fisac Sobre el Opus Dei]]></title>
<link>http://exopus.wordpress.com/2007/09/12/testimonios-de-miguel-fisac-sobre-el-opus-dei/</link>
<pubDate>Tue, 11 Sep 2007 23:20:58 +0000</pubDate>
<dc:creator>Ivan de ExOpus</dc:creator>
<guid>http://exopus.wordpress.com/2007/09/12/testimonios-de-miguel-fisac-sobre-el-opus-dei/</guid>
<description><![CDATA[Iván Los biógrafos oficiales del Opus Dei suprimen de su historia a todos aquellos que dejan la Inst]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p style="text-align:center;"><img src="http://www.opuslibros.org/spaw/images/fisac1.jpg" alt="Miguel Fisac" height="192" width="160" /></p>
<p style="text-align:right;text-indent:27pt;" align="right"><strong>Iván</strong></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Los biógrafos oficiales del Opus Dei suprimen de su historia a todos aquellos que dejan la Institución. Y no escapa a esta norma, de dar la muerte civil a todo aquel que deja de someterse a su «santa coacción» y les abandona, ni siquiera aquellos que fueron piezas esenciales para el nacimiento y ulterior desarrollo del Opus Dei</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Éste es el caso de Miguel Fisac, arquitecto de talla universal y persona de una integridad moral irreprochable al que el propio Fundador del Opus Dei debía literalmente la vida, puesto que fue Fisac, con el dinero de su padre y con su esfuerzo personal, quien le ayudó a pasar de una a otra España durante la Guerra Civil, junto a varios miembros más de la Obra.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Miguel Fisac no aparece en ninguna de las biografías oficiales de Escrivá porque terminó saliéndose del Opus Dei, tras 19 años de ayudarle intensamente con su vida y dinero.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Podemos comprobar este hecho de olvido planeado con los dos textos de abajo. En el primero se refieren a él con un inidentificable <strong><em>Miguel, un estudiante, antiguo alumno de la Academia DYA</em></strong>,<strong> </strong>y en el segundo ni se le nombra.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Aquí van las citas.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><strong>A eso del mediodía, don Josemaría sube al autobús que va a Seo de Urgel. Le acompañan Juan Jiménez Vargas, Pedro Casciaro, Francisco Botella, José María Albareda -el joven doctor en farmacia y química que ha asistido unas semanas antes, en Madrid, a los ejercicios espirituales dados por el Padre, y que ha pedido enseguida formar parte del Opus Dei- y Miguel, un estudiante, antiguo alumno de la  Academia DYA</strong> (Al paso de Dios, Capítulo 13.<strong> François Gondrand</strong>).</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><strong>El 7 de octubre partieron hacia Valencia. Acompañaban a don Josemaría, Juan Jiménez Vargas, José María Albareda, Manolo Sainz de los Terreros -en cuya casa de la calle Sagasta había pasado el mes de agosto de 1936- y Tomás Alvira, un profesor de Instituto, amigo de José María Albareda, al que había conocido hacía pocos días.</strong></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><strong>En Valencia se encontraron con Pedro Casciaro y Francisco Botella, dos estudiantes de arquitectura que pertenecían a la Obra. Los dos estaban dispuestos a acompañar al Padre, aunque en aquel momento no se veía la forma de hacerlo. Estaban movilizados y destinados a servicios auxiliares en el ejército republicano. Pedro trabajaba en la oficina de la Dirección General de los Servicios de la Remonta</strong> (El fundador del Opus Dei, Capítulo 6.<strong> Peter Berglar</strong>).</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Esta omisión metódica e institucional nos lleva a agrupar los testimonios que Miguel Fisac ha dado sobre el Opus Dei y su Fundador, para evitar con ello que su memoria y obras sean realmente olvidadas.</p>
<p style="text-align:center;text-indent:27pt;" align="center"><strong>—oOo—</strong></p>
<p style="text-align:center;text-indent:27pt;" align="center"><strong>ÍNDICE</strong></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><strong><span style="color:#993300;"><a href="#Por_Que"><span style="color:#993300;">Miguel Fisac, ¿Por Qué No Es Usted Del Opus Dei?</span></a></span></strong></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><strong><span style="color:#993300;"><a href="#Nunca"><span style="color:#993300;">Nunca Le Oí Hablar Bien De Nadie</span></a></span></strong></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><strong><span style="color:#993300;"><a href="#Mentiras"><span style="color:#993300;">Mentiras Bajo La Piadosa &#8216;Caridad Cristiana&#8217;</span></a></span></strong></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><strong><span style="color:#993300;"><a href="#ODAN"><span style="color:#993300;">Respuestas De Miguel Fisac A Las Preguntas Del OPUS DEI AWARENESS NETWORK (ODAN).</span></a></span></strong></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><strong><a href="#ODAN"></a></strong></p>
<p style="text-align:center;text-indent:27pt;" align="center"><strong>—oOo—</strong></p>
<p style="text-align:center;text-indent:27pt;"><a title="Por_Que" name="Por_Que"></a><strong>Miguel Fisac, ¿Por Qué No Es Usted Del Opus Dei?</strong></p>
<p style="text-align:center;text-indent:27pt;"><a href="http://exopus.wordpress.com/2007/07/01/por-que-no-es-usted-del-opus-dei/"><img src="http://exopus.wordpress.com/files/2007/07/portada.thumbnail.jpg" alt="portada.jpg" /></a></p>
<p style="text-align:right;text-indent:27pt;" align="right"><strong><a href="http://exopus.wordpress.com/2007/07/01/por-que-no-es-usted-del-opus-dei/"><span style="color:#993300;">Encuesta realizada entre 1970 y 1974</span></a></strong></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><strong>MIGUEL FISAC. </strong>Doctor<strong> </strong>Arquitecto. <strong>Madrid.</strong></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Desde 1955 en que, por propia voluntad y no sin trabajo, conseguí salir del Opus Dei, no tengo ningu­na clase de vinculación con él.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Como en diferentes ocasiones se han publicado no­ticias que pretendían vincular mi salida del Opus Dei con mi matrimonio, quiero aclarar que a mi mujer me la presentaron después de salir de la Obra, y al año y medio nos casamos, y ella en ningún momento ha tenido ninguna clase de relación ni vinculación con el Opus Dei.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Nunca en el instituto tuve ningún cargo de dirección, y lo único que hice fue trabajar intensamente en mi profesión y padecer un auténtico martirio espiritual hasta mi salida; por ser muy inclinado a los escrúpu­los de conciencia.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Los trabajos de arquitectura que en aquellos años realicé, me han servido para mi desarrollo profesio­nal, pero no más que los que libremente habría reali­zado en aquella época de intenso trabajo, y ha sido des­pués de mi salida del Opus Dei cuando he realizado más obras y creo que de mayor interés.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">He continuado teniendo amistad con algunos de los miembros del Opus Dei que convivieron conmigo, que en algunas ocasiones me han invitado a colaborar en algunas publicaciones y he aceptado la invitación, lo mismo que he aceptado también los ofrecimientos que me han hecho personas y en publicaciones de muy di­ferentes ideologías; ya que de lo que tengo un deseo concreto es de no encasillarme en ninguna clase de capilla ni grupo religioso, político, económico, etc.</p>
<p style="text-align:center;text-indent:27pt;" align="center"><strong>—oOo—</strong></p>
<p style="text-align:center;text-indent:27pt;" align="center"><a title="Nunca" name="Nunca"></a><strong>NUNCA LE OÍ HABLAR BIEN DE NADIE</strong></p>
<p><span></span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><em>Cuando Escrivá iba a ser beatificado a principios de la década de los noventa, varios antiguos miembros del Opus Dei, pidieron comparecer en la Causa para aportar su testimonio. La Congregación Vaticana a cargo del proceso de beatificación, -milagrosamente en manos del Opus Dei-, se negó a escuchar a todo aquel que tuviera un punto de vista crítico a la supuesta santidad del protagonista.</em></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><em>Algunos de estos testimonios fueron publicados por la editorial Libertarias/ Prodhufi en un libro titulado <strong>Escrivá de Balaguer &#8211; ¿Mito o Santo?</strong> De él extraemos este testimonio de Miguel Fisac </em><span>(<strong>Nota de <span style="color:#993300;"><a href="http://www.opuslibros.org/escritos/miguel_fisac.htm"><span style="color:#993300;">Opus Libros</span></a></span></strong>).</span></p>
<p style="text-align:center;text-indent:27pt;" align="center"><a title="arriba" name="arriba"></a><strong>—oOo—</strong></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">En el programa de televisión «La Clave» (7-2-92) yo dije refiriéndome al Sr. Escrivá:</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">-No recuerdo haberle oído hablar bien de nadie.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Reconozco que era una afirmación muy fuerte. Y el periodista de la Vanguardia, Ricardo Estarriol que había visto al padre Escrivá sólo en visita o, tal vez, en horas de trabajo comentó:</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">-Yo no dudo de lo que dice Fisac. Pero yo en cambio le oí hablar bien de todo el mundo.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Entonces yo debí explicarle que lo que ocurría es que yo había tratado a este señor más de cerca; en la intimidad. Yo había desayunado con él, almorzado con él, cenado con él y no un día sino muchos días de muchos años. Yo había recorrido España entera, mano a mano con él en coche, habíamos cantado a dúo. Incluso yo le había cargado a mis espaldas, al cruzar los ríos, en el paso del Pirineo, y hasta el día de la famosa rosa de madera que él encontró en Rialp había dormido con él bajo la misma manta. Es decir, que yo no había estado con él en visita.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">El periodista, lo mismo que el teólogo Illanes estaban acostumbrados a oír lo que el padre decía, pero de cara a la galería, como se ha podido ver en los vídeos que le grabaron para presentarle al público en los últimos años de su vida.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Yo fui uno de los 20 o 25 primeros que entraron en el Opus Dei. Por más señas: el 29 de febrero de 1936.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Durante la República hubo en España persecución religiosa y eso me creó bastante intranquilidad; lo mismo que a otros jóvenes como yo. Me acuerdo de la Semana Santa en que tirotearon las procesiones en mi pueblo, en Daimiel, resultó desagradabilísimo. Yo volví muy excitado a Madrid, a la pensión donde también se hospedaba un amigo, Pedro Casciaro, que estudiaba la carrera de Arquitectura como yo. Recuerdo que él me dijo:</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">-Me he encontrado con un sacerdote interesante y querría presentártelo.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Y me llevó a la residencia DYA, a la calle de Ferraz, 50. Allí conocí a este señor que estuvo muy amable conmigo. Después, seguí viéndole de vez en cuando. Èl nos daba unas charlas, nos comentaba algo sobre el Evangelio y luego asistíamos a la bendición y reserva del Santísimo.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Aquel ambiente era simpático y todos los de su alrededor me parecieron muy agradables. Tenía todo aquello un aspecto de renovación religiosa. Se trataba, según decían, de volver a vivir la fraternidad de los primeros cristianos.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Sin embargo, cuando el Sr. Escrivá después de muchas historias y sin aclararse nunca -pues todo era muy secreto- me contó que eso tenía más fondo, me dio miedo y me dije:</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">-Yo aquí no me meto de ninguna manera.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Yo nunca hubiera dicho que quería entrar en ninguna parte, lo que sucedía es que yo estaba dispuesto a ayudar al que me lo pidiera. Y me dijeron que si podía pintarles un cuadro para el comedor y se lo pinté y luego otra cosa y otra. Vamos, que yo estaba en la mejor disposición.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Pero un día ingresaron allí dos de los amigos que estudiaban conmigo, Pedro Casciaro y Paco Botella y una vez dentro empezaron a tirar de mí de una manera tremenda. El Sr. Escrivá comenzó a ser mi director espirtual.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">-No te preocupes, me decía.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">-Yo estoy dispuesto a ayudar, pero nada más, insistía yo.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">-Bien, no te preocupes, me repetía él.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Un día me llamó Pedro Casciaro y me dijo que el Padre quería verme.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Yo fui algo preocupado porque unos días antes a mi hermano le había tocado la lotería y me figuré que me iba a pedir dinero. Pero al llegar me metió en su despacho y me dijo:</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">-Miguel, yo creo que tú tienes vocación.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Y no supe decirle que no. La realidad es que yo no quería entrar allí y estuve como un imbécil. Y desde el principio quise salirme o morirme.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Una de las cosas que el Sr. Escrivá repetía constantemente, como una actitud de lealtad, era que no debíamos confesarnos fuera de allí: «La ropa sucia en casa se lava», -nos decía. Y yo me sentía deseperado. Bien es verdad que no hice nada de proselitismo. Si yo quiero marcharme, pensaba para mis adentros, ¿cómo voy a decirle a nadie que entre? Una sola vez lo hice y me duele. Un día que fuimos a Valencia Álvaro Portillo y yo, me dijeron que les echara una mano con un chico que andaba casi convencido para entrar. Aunque yo no estaba por la labor, le hablé y él dijo que sí. Luego me sentí mal por haberle coaccionado. Se trataba de Federico Suárez, el que es ahora capellán de la Casa Real. Me gustaría poderle pedir perdón por haberme prestado a aquello.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Permanecí en el Opus durante muchos años. El ambiente interno era agradable, la gente se ayudaba y se encontraba uno muy cómodo. Todos teníamos una formación cultural parecida y de buena educación.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Sin embargo, los actos de piedad eran excesivos. A mí me agobiaban porque tenían que hacerse continuamente: el ofrecimiento de obras, media hora de oración, la Misa y la Comunión, el Angelus, tres partes de rosario, etc. y cuando terminabas el día y hacías el recuento de obras te habías saltado varias de ellas. Pero nunca te preguntabas: ¿qué he hecho yo por mi prójimo?</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">En vez de pensar que no había hecho nada por el prójimo, pensaba en que me había olvidado la lectura espiritual o el examen o no se qué oración. Todo eso me hacía sufrir porque yo era muy escrupuloso.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">En seguida de terminar la carrera empecé a trabajar. Esto sí que me gustaba y absorbía mucha parte de mi tiempo. Nunca tuve ningún cargo interno en la casa ni quise tenerlo.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">En cuanto a lo del sacerdocio era una cosa muy dura. El Sr. Escrivá llegaba y decía:</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">-Tú cura y tú no.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Conozco a algunas personas que quisieron ser sacerdotes y él no lo permitió. Vincente Rodíguez Casado, catedrático de Historia al que se conoció después por su cargo de Director General, tenía vocación de sacerdote y no lo fue. Tampoco el ingeniero de Caminos Fernando Valenciano, que tenía una gran vocación, pudo serlo. En cuanto a mí, el Padre conocía mi postura claramente negativa y me prometió, como una excepción, que no me haría ser cura.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">-Te prometo que no serás sacerdote, me aseguró.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Yo me quedé más tranquilo. Pero aún así cuando se planteó el problema de los primeros sacerdotes (Álvaro Portillo, José Luis Muzquiz, José María Hernández Garnica, Ricardo Fernández Vallespín) yo estaba muy violento y temí que me lo propusiera.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">En el Proceso de Beatificación del Sr. Escrivá, varios sacerdotes del Opus Dei me han descalificado, diciendo que mi conducta era contradictoria, propia de mi inestabilidad emocional con temperamento desequilibrado con ideas obsesivas y manía persecutoria. No entiendo por qué, entonces, el Sr. Escrivá me escribía cartas de cuatro hojas nombrándome socio elector, categoría que él daba a muy pocos. En esa carta, escrita a mano por él, después de elogiar mi labor dentro de la Obra, me obligaba a ser uno de los que votara para elegir al siguiente Presidente del Opus Dei cuando él muriera.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Por supuesto, cuando yo salí del Opus Dei, el propio Padre le mandó a Antonio Pérez para que yo le devolviera aquella carta, cosa que yo hice en el acto.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">También recuerdo que un día me llamó y me explicó que aunque no fuera sacerdote deseaba que yo formara parte de la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">-Quiero que pertenezcas, como excepción, a esta Sociedad, me dijo.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Como yo lo que pretendía era marcharme de allí y no atarme más, le contesté:</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">-¿Puedo decir que no?</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">-Sí, me dijo él.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">-Pues entonces digo que no, le respondí.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Aquella tarde, Álvaro Portillo me comentó que el Padre le había dicho que yo le había dado un gran disgusto.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Desgraciadamente yo desempeñé un papel en la Obra a través de lo que menos me interesaba: el dinero. Se me ha achacado que yo trabajé mucho porque el Opus me proporcionó el trabajo. Eso no es verdad. En aquella época había trabajo de sobra. Salimos diez arquitectos de la Escuela e inmediatamente a mí me ofrecieron varios puestos. El Director General, D. Pedro Muguruza me propuso que me fuera a su despacho y luego, su hermano José María, también lo intentó.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Por aquellos años había muchas construcciones por hacer y además éstas producían mucho dinero. En mi caso concreto yo le daba todo lo que ganaba a la Obra y era el que ingresaba más, pues los otros tres o cuatro que estaban conmigo tenían sueldos de catedráticos que no eran cantidades importantes. Mis honorarios sí que lo eran. También el dichoso dinero fue lo que hizo que vinieran a buscarme, precisamente, a Daimiel. Yo suponía que habían ido a salvarme la vida y luego comprendí que mi padre tenía el dinero para pagar el paso a la zona Nacional por el Pirineo.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Durante los años que estuve en el Opus, yo arrastraba un malestar latente, interior, que hacía que gritara con frecuencia. A veces me indignaba con el Sr. Escrivá y luego iba a pedirle perdón. Él me contestaba quitándole importancia al asunto.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">-Pero si no me has dicho nada, me replicaba, no te preocupes.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Yo creía que él y todos los demás me tenían un gran cariño y por eso me dolía coger la puerta y marcharme. Yo les quería de verdad y los sigo queriendo, aunque no he encontrado esa reciprocidad en ellos. Pues para el que se va de allí, la norma es que no existe ya, se ha muerto, o como si fuera un enemigo al que hay que perseguir.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Ahora, he creído en conciencia que tenía la obligación de dar un testimonio y por eso lo doy. Lo paso muy mal escribiendo todo esto. Pero creo que tengo la obligación de hacerlo.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Cuando me planté y dije que me iba de la Obra yo estaba en Madrid, y el Sr. Escrivá en Roma. Antonio Pérez me dijo:</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">-He hablado con el Padre y me ha dicho que te marches, pero que él quiere hablar contigo antes de que lo hagas.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Cogí el primer avión para Roma y me presenté allí. En el aeropuerto me estaban esperando y como eran las once de la noche me dijeron que me acostara, que durmiera tranquilamente y que al día siguiente oiría la misa del Padre y él hablaría conmigo.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Lo hicimos así, le expliqué que yo no podía continuar. No era nada nuevo para él, se lo había dicho muchas veces. Él me dijo que hablara con Álvaro.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Lo primero que hizo Álvaro, fue comentarme que estaba indignado por la actitud incorrecta que había tenido Pepe Montañés, esa última semana, respecto a un asunto de dinero con mi padre. Yo le contesté que eso que había hecho me había molestado mucho, pero que no tenía nada que ver con mi decisión de salirme. Después, él recordará cuando añadió:</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">-Miguel, quiero pedirte perdón por las coacciones a que te hemos sometido para que no te fueras, pero has actuado durante todos estos años de forma tan generosa que por eso hemos creído que tenías vocación.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Hice la maleta y cuando me iba Álvaro me dijo:</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">-El Padre tiene ahora que ir a Viena y me ha dicho que le haría ilusión que lo llevaras tú en el coche.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">-Álvaro, le contesté, muchas gracias por el ofrecimiento, pero a donde tengo que irme es a Madrid.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Ellos continuaban actuando con ese vicio que quieren ahora canonizar: La Santa Coacción.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Por fin me vi en la calle. Y respiré. Ese ambiente de secretismo y ese mentir, durante todos los años que estuve en la Obra, siempre me habían agobiado. (Hace unas semanas, yo veía en el programa «La Clave» a esos dos sacerdotes mintiendo). Yo sé que estaban mintiendo y ellos saben que estaban mintiendo. Por eso cuando ¡ya en la calle!, con una maletita, ligero de equipaje, sin un céntimo en el bolsillo, me vi camino de casa de mis padres pensé:</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">-Bueno, Miguel, aquí hay una cosa clara, primero vas a decir siempre la verdad, que es lo tuyo. Y luego vas a ser bueno en vez de tanta monserga.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Porque, ¿qué es ser bueno? Pues querer a los demás. Nada más.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Desde entonces he procurado documentarme y reeducar mi formación religiosa. O mejor dicho, mi sentir profundo religioso. Y creo que ahora estoy en mejores condiciones que en las que estaba. En el Opus sólo hay piedad. ¿Es mala la piedad? No, si sirve y ayuda a la fe. Sí es mala si se la presenta como solución para todo.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Los conocimientos sobre los que estaba fundada toda la estructura espiritual del Opus Dei se basan en la percepción, no aclarada nunca, del Sr. Escrivá, de que un día y en un lugar determinado, Dios le había dado a conocer la labor que tenía que realizar: la santificación del trabajo ordinario, poner a Jesucristo en la cúspide de las actividades humanas, etc., etc. Esto se lo oí referir al Sr. Escrivá muchas veces. Una de ellas cuando él y yo pasábamos por la acera de delante del convento de los P.P. Paules de la calle de García de Paredes, en donde él había tenido esta experiencia.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Consideraba de la máxima trascendencia sobrenatural el fenómeno, pero no se aclaraba ni tampoco daba ninguna clase de detalles. Yo supongo que esta cuestión tiene que haber sido analizada por especialistas y debería darse a conocer a los fieles sin seguir dejándolo como un misterio, pues es la clave de la fundación del Opus Dei.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Esta actitud del Sr. Escrivá de presentar el supuesto misterio, como sobrenatural, la fomentó él para que se hiciera extensiva a todo lo que él hacía y decía aunque en algunos casos lo que hacía y decía estuviera en contradicción. Y después todo lo que dice y lo que hace el Padre aunque este decir y hacer esté en contradicción, será recibido por sus hijos como palabra de Dios.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Cuando yo le escribí al Cardenal Tarancón, diciéndole que quería declarar en el Proceso que se estaba llevando a cabo le explicaba que no era fácil describir la figura de este señor. Pues era una persona muy compleja porque él jugaba con dos barajas. Es decir que corrientemente jugaba con la baraja con la que jugamos todos al realizar nuestros actos. Pero él tenía además la baraja sobrenatural y de vez en cuando echaba una carta de esta baraja y creaba una visión equivocada.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Por ejemplo yo, que durante los últimos tiempos, viví en la casa de Diego de León, 14 con Álvaro Portillo, Antonio Pérez, Luis Valls, Florentino Pérez Embid y alguno más, recuerdo que el Padre comía y cenaba en el comedor principal con nosotros y no había ninguna fiesta importante en el Opus que él no aguara, ya fuera Nochebuena o cualquier otra. De pronto se enfadaba, no sabíamos por qué, y se metía en su cuarto dejándonos allí tirados. Eso era algo habitual en él. No sabíamos nunca cómo iba a reaccionar ni nos daba ninguna explicación. Supongo que él creía que tenía que hacerlo así por una razón de tipo ascético.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Lo mismo ocurría con las chicas. Él las tenía muy lejanas y les hablaba siempre en plan de padre. Pues bien, de repente echaba una carta de esas y a las pobres las descomponía. Por ejemplo, les obligaba a hacer una tortilla francesa una y otra y otra vez, porque decía que no estaban en su punto.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Alguien se figurará que el Sr. Escrivá tenía un paladar exquisito, pero yo creo que les provocaba para que ellas tuvieran paciencia, como ocurre en esas historias de conventos en donde el superior incordia e incordia para dar más lustre e esta virtud. Por eso querer conocerle a fondo resultaba dificilísimo porque nos enredaba sin saber por qué.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Me acuerdo que un día vino a Madrid un cura de Barcelona, que dirigía a muchos chicos jóvenes. Yo creo que alguna vez se habían escrito los dos. Y el Padre, al saber que venía este señor a conocerle me comentó:</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">-Ha venido a ver al bicho. Vamos a darle un paseo en coche.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Y desde el primer momento él procuró comportarse de una manera absurda para escandalizarlo. Me dijo que cantara unas canciones de Conchita Piquer que él tarareó, tuvo una conversación intrascendente, nos llevó a cenar a un restaurante de lujo y cuando volvimos y dejamos a aquel pobre cura todo asustado, él se echó a reír viendo el desconcierto que le había producido.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Desde luego, él creía que era un elegido por Dios y que estaba condenado a ser un santo.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Es extraño que con el paso de los años se dejara llevar de una serie de vanidades que siempre le habían parecido mal y que yo le oí reprobarlas.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Curiosamente, había una serie de hechos en su vida más o menos parapsicológicos que él procuraba no comunicar a nadie o a casi nadie. Yo fui testigo de excepción en alguno de ellos.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Durante la guerra, un día, al llegar a Burgos me contaron que un señor importante de allí se había dado cuenta de que el padre de Pedro Casciaro era uno de los jefes socialistas de Albacete y a pesar de ello, éste tenía un buen enchufe en la oficina de reclutamiento del General Orgaz, mientras que su hijo estaba en primera línea en el frente. Había que ir a visitarlo y tranquilizarle para que no hiciese ninguna denuncia. Y como yo iba con mi uniforme de oficial recién estrenado, me pidieron que fuera yo a hablar con su mujer y el Sr. Escrivá iría a verle e este señor y a convencerle para que no denunciara a Pedro. Y cuando yo llegué a ver a aquella señora, ella se puso histérica, dijo que Pedro era un rojo y que lo iba a pagar y nos echó de mala manera.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Cuando nos encontramos de nuevo en el hotel Sabadell con el Padre, yo le conté que me había descompuesto y que lo había hecho muy mal y él nos comentó:</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">-Pues si os sirve de consuelo yo lo he hecho peor. Este señor se ha puesto como un basilisco y hemos terminado a farolazos.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Después de comer, Pedro Casciaro y Paco Botella se marcharon a su oficina, Albareda se fue también y yo me quedé solo con el Sr. Escrivá. Entonces él, puesto en el mirador de la habitación del hotel, murmuró:</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">-Mañana morirá el hijo de este señor.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Aquella frase me dejó estupefacto y estuve en silencio. Nos pusimos a escribir y a hacer nuestras cosas hasta que hacia las siete de la tarde él me propuso dar una vuelta:</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">-Si quieres podemos ir a la catedral a hacer la visita al Santísimo.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Así lo hicimos, y al salir de la catedral, en una esquina donde se pegaban las esquelas, vimos que estaba apuntado el nombre del señor con el que él había estado discutiendo por la mañana. (El Sr. Escrivá había dicho que moriría el hijo y allí ponía que era el padre).</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">No hagas ningún juicio -me advirtió- vamos a pedir por él.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Después el Sr. Escrivá me explicó sin aclararse muy bien, que él lo que había entendido era: «Mañana entierro» y que por eso, se había figurado que el que estaba en el frente era el que iba a morir.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">¿Aquello fue una premonición? No lo sé, premoniciones de esa clase las tiene mucha gente. Pero en su fuero interno el Sr. Escrivá tenía la idea de que era un predestinado.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Recuerdo que me hicieron escribir esta experiencia para la posteridad como si se tratara de algo sobrenatural, y hubiera que demostrar, en un futuro, los poderes del Padre.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">En los primeros tiempos el Sr. Escrivá había dicho que se le tuteara; pero más tarde comprobó que sus hijos le perdían un poco el respeto y retrocedió, empezó a ponerse más distante. Cuando yo llegué ya era un hecho el llamarle Padre.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Desde pequeño él había tenido un gran complejo de inferioridad, al ver despreciada a su familia y, por ello, perdió el control. Los títulos, los marquesados, los escudos nobiliarios le pirriaban. Cuando logró trabar amistad con la marquesa de Macmaon, hizo grandes proyectos. Allí aprendió a poner bien una mesa, a que las sirvientas fueran con cofia almidonada y con guantes, a que todo estuviera perfectamente elegante. Realmente, los grandes de España le impactaban.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Lo de solicitar el título de <strong><span style="color:#993300;"><a href="http://www.opuslibros.org/libros/Carandell/marques_de_peralta.htm"><span style="color:#993300;">Marqués de Peralta</span></a></span></strong>, yo me figuro -porque algún comentario le oí- que fue para poder aspirar a presidir la Orden de Malta que creo que exige, por estatutos, que el presidente (maestre o como se llame) sea aristócrata.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Su apellido era «Escrivá» a secas. A él le escuché alguna vez, que cuando era presentado a algún aristócrata con ocasión de su cargo de Rector del Real Colegio de Santa Isabel, le preguntaban: ¿Escrivá de Romani? y él tenía que decir que no, lo cual producía en el auditorio cierta actitud de desprecio. Así que le añadió lo de Balaguer. Por esa misma razón a Álvaro Portillo le hizo ponerse el «del» para darle más tono aristocrático.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">A mí me parece que el Sr. Escrivá se justificaba dentro de él, de estas vanidades y grandezas de las que hacía gala, pensando que tenía que aparecer siempre como una persona importante, porque así se le tendría respeto a su Obra. Por consiguiente él no podía ir a un hotel de mala muerte sino a uno lujoso. No podía llevar gemelos baratos sino de oro. Y siempre que hacía ostentación de algo procuraba jugar con la carta sobrenatural porque, si no, no se hubiera encontrado a gusto. Él tranquilizaba su conciencia asegurando que lo hacía por el bien de la Obra.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Él tenía una visión crítica muy dura y hacía juicios negativos de la gente, incluso de su gente. A mí me molestaban su comentarios nada agradables. La crítica de curas, frailes y monjas era constante. A los Jesuitas no los quería. Él se proclamaba ingenuamente anticlerical.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Y fui a Roma muchas veces con él. Le gustaba ir a la  Basílica de San Pedro. Se ponía delante de la estatua de San Pedro y decía:</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">-Creo en la Iglesia a pesar de los pesares.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Y golpeaba su cabeza contra los pies de la imagen y jugaba con la frase: «Aquí yace un español que vivió diez años en Roma y no perdió la fe».</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Poco antes de morirse, Tardini le dijo al Sr. Escrivá que Pío XII había pensado hacerles Cardenales a él y a Montini y que él había rechazado ese honor para no dar lugar a que nombrara a Montini; pues éste era un peligro para la Iglesia, y el Sr. Escrivá estaba muy de acuerdo.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Había mucho de contradictorio en el padre Escrivá. Siempre seleccionaba a las personas: decía que los peces había que pescarlos por la cabeza. Escogía a los más listos y desechaba a los otros. Cuando comprendió que no era fácil apoderarse de la Universidad, lo hizo con el Gobierno.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Del milagroso paso por Andorra, yo puedo contar que fue durísimo, pero no milagroso.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Cuando el Padre estuvo con los suyos, refugiado en la  Embajada de Honduras de Madrid, acordaron entre todos los que allí estaban, que él debía pasarse a la otra zona. Y como no había nadie que les pudiera ayudar en la zona nacional, decidieron cruzar el Pirineo con la ayuda de unos guías, a los que había que pagar bastante dinero.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Yo, hacía tres meses que había ingresado en el Opus, estaba escondido en la buhardilla de mi casa de Daimiel. Y primero tuve noticias de Paco Botella. Más tarde se presentó Juan Jiménez Vargas a buscarme. Aquel era un acto heroico que me emocionó, él estaba jugándose la vida por mí. Luego, mucho más tarde, comprendí que le habían mandado a Madrid para que consiguiera el dinero necesario para poder pagar a los guías, y debió de decirle Isidoro Zorzano que yo posiblemente lo podría tener. Por eso, Juan fue a Daimiel. A mí me impresionó su valentía. Mi padre sacó, de donde pudo, creo que treinta y siete mil pesetas, que nosotros llevamos a Barcelona. Desde allí, después de más de un mes sin documentación y un peligro tremendo, pudimos escapar hacia Francia.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">El grupo estaba constituido por el Sr. Escirvá, Paco Botella, Pedro Casciaro, José M.ª Albareda, Tomás Alvira, Juan Jiménez Vargas, Manuel Saiz de los Terreros y yo. En total éramos ocho. Pero como éste último y yo nos salimos más tarde de la Obra, los biógrafos nos suprimieron y desde entones se dijo que habían sido seis.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Escrivá no era franquista, cuando le convenía ver a Franco, decía unas amabilidades y cuando le pidieron que le diera unos Ejercicios Espirituales a él y a Dña. Carmen, lo hizo. Y lo hacía bien. En aquellas primeras épocas sabía llegar a la gente. Cuando estaba delante de una mesita en el oratorio, lo hacía bien. Eso no tiene nada que ver con esas grabaciones teatrales que nos han dado después en la televisión y que producen vergüenza. No se cómo pudo cambiar y engreírse tanto.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Era de un exclusivismo tremendo. Por eso ha hecho de la  Obra, una secta. La última vez que yo vi a Paco Botella le dije:</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">-Mira, Paco, sois una mafia.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">-Pero Miguel, ¡qué cosas me dices!, me contestó él.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Yo creo que el pobre tenía el dolor de comprender que sí, que en efecto lo era.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Nos dimos un abrazo y se despidió. Al mes siguiente murió. En la esquela del periódico ponía catedrático, pero no sacerdote, me extrañó.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Cuando en el año 1955 salí de la Obra, fue como si me hubieran quitado un peso de encima. ¡Al fin liberado! Pero como el Padre no quería que me fuera, le escribió una carta a mi confesor, Paco Botella, para que él me la leyera, en la que decía: «Siento que Miguel quiera marcharse porque va a sufrir mucho y va a ser un desgraciado»</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">El camino estaba inexorablemente trazado: Miguel sufriría mucho y sería un desgraciado. Y aunque la realidad de los hechos haya dicho lo contrario, porque a mi, además de casarme un año y medio después de mi salida, y tener una mujer y unos hijos estupendos, (a ella me la presentaron tres meses después de estar ya fuera de la Obra) todo me fue perfectamente y mi trabajo profesional se desenvolvió con gran éxito.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Pero el Sr. Escrivá nunca quiso darse por enterado de mi buena suerte y aunque me escribía cartas muy amables, nunca quiso enterarse de mi matrimonio ni de que existían mis hijos. Porque yo, según sus predicciones no podía ser más que un desgraciado. Y los seguidores de Escrivá, como buenos seguidores, eso sí, hicieron lo posible para que la profecía se cumpliera. Pero a pesar de todo no lo consiguieron. Ni tampoco pudieron borrar mi nombre de entre los vivos.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Todo hombre tiene en esta vida contratiempos y horas de dolor.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Yo los tuve también al morir mi hija de seis años y medio. Esta desgracia sirvió para que el día de su entierro aparecieran por mi casa dos sacerdotes del Opus Dei que, en lugar de rezar algún responso y decirme unas palabras de consuelo, hicieron unos aspavientos extraños y en voz baja me dieron a entender que aquella muerte era un castigo de Dios. De Roma donde estaban entonces el Sr. Escrivá y Álvaro Portillo no me llegó nada; ni una carta ni un recuerdo.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Monseñor Echevarría dice en el Proceso de Beatificación que a mí hay que rechazarme porque me obstino en ver persecución donde no hay más que caridad.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Cuando a lo largo de mi ya larga vida profesional, me fui tropezando con actitudes que no comprendía, siempre al indagar a fondo, me encontraba con algo o alguien que estaba relacionado con el Opus Dei.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Primero, intentaron repescarme y como me negué a ello, se dedicaron a perseguirme. Me han hecho tantas faenas, que puedo parecer que cuento todo esto por venganza, pero yo no tengo ni he tenido ningún resentimiento.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Ante esta molestísima situación, pensé que la correcta posición de un católico era la de decirlo a la Iglesia. Busqué alguna autoridad eclesiástica de Roma a la que yo conociera y a la que pudiera pedir consejo. Y en 1977 me puse en comunicación con el Obispo D. Maximino Romero de Lema, le fui a visitar, y me recibió.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Le conté la situación en la que me hallaba, le entregué una lista con los nombres y las faenas que me habían hecho los señores del Opus Dei. El las estudió con todo detenimiento y me dijo que aquello había que arreglarlo inmediatamente y que la mejor manera de hacerlo era que yo llamara a Álvaro Portillo y que pidiera verle diciéndole que me lo había indicado el Sr. Obispo, al que él conocía mucho; puesto que los dos formaban parte de comisiones de la curia romana. Entonces le telefoneé a Álvaro y se lo dije y él me contestó:</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">-Por Dios, Miguel, para hablar conmigo no necesitas que te recomiende nadie. ¡Ven ahora mismo!</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Aquella misma tarde estuve con él y le expliqué que el Opus Dei me estaba persiguiendo y le di una serie de pruebas y de nombres. Como él necesitaba hablar de este asunto con D. Florencio Sánchez Bella, consiliario entonces de España, le iba a mandar que fuera enseguida a Roma, por lo que me pidió que volviera a la mañana siguiente, y así lo hice. Al otro día, seguimos hablando y al despedirme me dijo:</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">-Miguel, vete tranquilo, que yo daré orden de que no se te persiga.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">¡Y decían que tenía manía persecutoria!</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Todas estas cuestiones de persecución o de comportamientos que con cierto eufemismo podríamos llamar «más bien poco cristianos» se hacen no solamente a mi por supuesto, responde a una actitud general en la  Prelatura del Opus Dei.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">En este momento el que beatifiquen o no al padre Escrivá me parece que no tiene mucha importancia. Estoy dispuesto a aceptar el tristísimo argumento que utilizó Benito Bardinas en «La Clave» al decir que, cada día el santoral nos presenta catorce o más santos desconocidos y que contar con uno más, no parece que sea motivo de tanta preocupación. Pero lo que sí es muy peligroso, a mi manera de ver, es que aparejada a esa beatificación va unida la canonización de dos grandes vicios humanos que son la intransigencia y la coacción que el padre Escrivá canoniza elevándolos a la categoría de la Santa Intransigencia y la Santa Coacción.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><strong>Miguel Fisac</strong></p>
<p style="text-align:center;text-indent:27pt;" align="center"><strong>—oOo—</strong></p>
<p style="text-align:center;text-indent:27pt;" align="center"><a title="Mentiras" name="Mentiras"></a><strong>Mentiras Bajo </strong><span><strong>La Piadosa</strong></span><span><strong> &#8216;Caridad Cristiana&#8217;</strong></span></p>
<p><span></span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><strong>Miguel Fisac*</strong></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><strong>Polémica Beatificación Del Fundador Del Opus Dei</strong></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">*Miguel Fisac es doctor arquitecto. Permaneció 20 años en el Opus Dei.<br />
EL PAÍS &#8211; Sociedad &#8211; 20-04-1992
</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><em>El autor de este artículo, un conocido arquitecto que permaneció 20 años en el Opus Dei, califica de mentiras algunas declaraciones que han hecho sobre su persona directivos del Opus Dei en el proceso de beatificación de Josemaría Escrivá de Balaguer y desvela datos de la personalidad del fundador del Opus.</em></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Al conocer algunos de los escritos sobre el proceso de beatificación del señor Escrivá me he quedado sorprendido ante las mentiras que sobre mi vida y persona pronuncian, con la más piadosa &#8220;caridad cristiana&#8221;, unos sacerdotes que saben que están mintiendo.Yo pretendería algo más importante que defenderme; pretendería ayudar a descubrir la falta de veracidad de esas declaraciones que han servido de base a unas conclusiones que pueden acarrear una gran responsabilidad a la Iglesia.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Los ataques a mi persona que propagan, ellos saben que son falsos. Algunos miembros del Opus Dei que aún viven lo saben muy bien, y ellos pueden y tienen la obligación de confirmarlo.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Estos testigos son, en primer lugar, Álvaro Portillo.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Yo le tengo afecto a Álvaro. Él ha conocido toda mi trayectoria espiritual, desde antes de la guerra civil española hasta el día que me marché de la Obra. Él recordará muy bien que ese día me dijo: &#8220;Miguel, quiero pedirte perdón por las coacciones a que te hemos sometido para que no te fueras, pero has actuado durante todos estos años de forma tan generosa que, por eso, hemos creído que tenías vocación&#8221;. Otras personas que me conocen bien son Antonio Fontán, Pedro Casciaro y Antonio Pérez. Éste último ya no pertenece a la  Obra.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Los cimientos sobre los que está fundada toda la estructura espiritual del Opus Dei se basan en la percepción, no aclarada nunca, del señor Escrivá, de que un día y en un lugar determinado, Dios le había dado a conocer la labor que tenía que realizar: la santificación del trabajo ordinario, poner a Jesucristo en la cúspide de las actividades humanas, etcétera. Esto se lo oí referir al señor Escrivá muchas veces. Todo lo que dice y lo que hace el Padre, aunque este decir y hacer esté en contradicción, será recibido por sus hijos como palabra de Dios.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><strong>Desgracias</strong></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Y cuando un infeliz como yo se empeñó en irse de la Obra, como el Padre no quería que me fuera, le escribió una carta a mi confesor, Francisco Botella, para que él me la leyera, en la que decía: &#8220;Siento mucho que Miguel quiera marcharse porque va a sufrir mucho y va a ser un desgraciado&#8221;.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">El camino estaba inexorablemente trazado: Miguel sufriría mucho y sería un desgraciado. Y aunque la realidad de los hechos haya dicho lo contrario, porque a mí, además de casarme un año y medio después de mi salida, y tener una mujer y unos hijos estupendos (a ella me la presentaron tres meses después de estar yo fuera de la Obra), todo me fue perfectamente y mi trabajo profesional se desenvolvió con gran éxito. Pero el señor Escrivá nunca quiso darse por enterado de mi felicidad y, aunque me escribía cartas muy amables, nunca quiso enterarse de mi matrimonio ni de que existían mis hijos. Porque yo, según sus predicciones, no podía ser más que un desgraciado. Y los seguidores de Escrivá, como buenos seguidores, eso sí, hicieron todo lo posible para que la profecía se cumpliera; como luego diré. Pero a pesar de todo no lo consiguieron. Ni tampoco pudieron borrar mi nombre de entre los vivos, como los biógrafos de Escrivá han pretendido hacer.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Todo hombre tiene en esta vida horas de dolor. Yo las tuve también al morir mi hija de seis años y medio. Esta desgracia sirvió para que el día de su entierro aparecieran por mi casa dos sacerdotes del Opus Dei, que, en lugar de rezar algún responso y decirme unas palabras de consuelo, hicieron unos aspavientos extraños y en voz baja me dieron a entender que aquella muerte era un castigo de Dios. De Roma, donde estaban entonces el señor Escrivá y Álvaro Portillo, no me llegó nada; ni una carta ni un recuerdo.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Ciñéndome ya a los escritos que se han dado a conocer. El promotor de justicia del tribunal de Madrid pone de manifiesto, para excluirme del proceso, mi conducta contradictoria, propia de mi inestabilidad emocional y temperamento desequilibrado, con ideas obsesivas y manía persecutoria, etcétera. Un individuo de esta catadura claro que no debe declarar. Pero mucho menos debe de figurar como socio numerario elector: el máximo grado en la categoría de socios del Opus Dei.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Pues bien, yo, Miguel Fisac Serna, ese personaje tarado al que hace referencia el señor promotor de justicia del tribunal de Madrid, recibió un día una carta de cuatro páginas escritas a mano por el señor Escrivá, en la que, después de elogiar mi labor dentro de la Obra, me nombraba socio elector, categoría que tenían muy pocos y que obligaba, una vez conocido el fallecimiento del presidente, a ir a Roma y votar al nuevo presidente vitalicio.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Por supuesto, cuando yo salí del Opus Dei, Antonio Pérez me dijo que el Padre quería que le devolviera la carta, cosa que hice en el acto, como él puede confirmar.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">De las alusiones explícitamente dirigidas contra mí que monseñor Echevarría (autoridad muy relevante ahora del Opus Dei) hace en el proceso, hay dos redactadas con una ambigüedad oscura y mal intencionada. Una dice: &#8220;Cometía grandes imprudencias&#8221;; la otra: &#8220;Empezó a dar a entender que había más problemas de costumbres que de cabeza&#8221;. ¿Cuáles son esas grandes imprudencias? ¿Cuáles son esos problemas de costumbres?</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Yo exijo, si este señor es una persona seria, que diga con toda claridad qué quiere dar a entender con esas ambiguas alusiones que tienden a que se piense en auténticas aberraciones. De no hacerlo así, demostrará que es un vulgar mentiroso y habrá que, pedirle responsabilidades por vía judicial.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><strong>Persecución</strong></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Monseñor Echevarría dice, por último, &#8220;se obstina en ver una persecución donde no ha habido, ni hay, más que caridad&#8221;. En mi ya larga vida profesional¡ me fui tropezando con actitudes que no comprendía. Siempre, al indagar a fondo, me encontraba con algo o alguien que estaba relacionado con el Opus Dei.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Ante esa molestísima situación, pensé que la más correcta posición de un católico era la de decirlo a la Iglesia. En 1977 me puse en comunicación con el obispo don Maximino Romero de Lema, y le fui a visitar a Roma. Él me dijo que llamara a Álvaro del Portillo.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Entonces le telefoneé a Álvaro, que me dijo: &#8220;Por Dios, Miguel, para hablar conmigo no necesitas a nadie que te recomiende, ven a verme inmediatamente&#8221;. Aquella misma tarde estuve con él y le expliqué que el Opus Dei me estaba persiguiendo, y le di una serie de pruebas. Como él necesitaba hablar de este asunto con don Florencio Sánchez Bella, consiliario entonces de España, y le iba a ordenar que fuera inmediatamente a Roma, me pidió que volviera a la mañana siguiente, y así lo hice. Al otro día seguimos hablando y, al despedirme, me dijo: &#8220;Miguel, vete tranquilo, que yo daré la orden de que no se te persiga&#8221;. O sea, que no era manía persecutoria.</p>
<p style="text-align:center;text-indent:27pt;" align="center"><strong>—oOo—</strong></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">&#160;</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><strong>MIGUEL FISAC, Dr. ARQUITECTO </strong></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">20 años de estrecha relación con Escrivá</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><strong>Fuente: <span style="color:#993300;"><a href="http://www.opuslibros.org/"><span style="color:#993300;">Opus Libros</span></a></span> que a su vez lo toma de <span style="color:#993300;"><a href="http://www.odan.org/"><span style="color:#993300;">ODAN</span></a></span> (Opus DEI AWARENESS NETWORK, Inc.) 2000</strong></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><strong>Comprensión de los Primeros Años del Opus Dei</strong></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><a title="ODAN" name="ODAN"></a><strong>RESPUESTAS DE MIGUEL FISAC A LAS PREGUNTAS DEL OPUS DEI AWARENESS NETWORK (ODAN)</strong></p>
<p><span></span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><strong><em>1) Cómo encontró al fundador del Opus Dei Monseñor José María Escrivá de Balaguer. Describa su relación a través de los años.</em></strong></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">En 1935, las Autoridades de la República Española realizaban una política de franca persecución religiosa. Esta persecución creaba en los creyentes una reacción de exaltación generosa de deseo de mejorar su cristianismo.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Yo tenía veintiún años. Al regreso a Madrid de una Semana Santa llena de conflictos religiosos, de Daimiel, -mi ciudad natal, en La  Mancha-, un compañero de estudios de Arquitectura: Pedro Casciaro, me dijo que un confesor le había presentado a un sacerdote. Este sacerdote le había parecido interesante y quería que yo lo conociera.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Me llevó a la Residencia DYA en la calle de Ferraz n0 50. La  Residencia DYA era nombrada así, porque los estudiantes que vivían allí estudiaban &#8220;Derecho o Arquitectura&#8221;. Pero en secreto te decían que significaba &#8220;Dios y Audacia&#8221;.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Esta Residencia funcionaba como una Residencia normal de Estudiantes. Allí vivían algunos que nunca supieron nada del Opus Dei. Otros que llegaron después de haber ingresado en el Opus Dei, y otros que eran residentes corrientes y después fueron del Opus Dei.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">A esta Residencia DYA me llevó Pedro Casciaro y me presentó a don José María Escrivá. Un sacerdote joven y simpático, con el que tuvimos una conversación que me gustó. Él me invitó a que volviera por allí.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">No se puede sintetizar fácilmente una relación, que se alargó casi veinte años.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Al principio, me encontré en un ambiente agradable, con estudiantes buenos y simpáticos que me fueron acosando, hasta mi ingreso en el Opus Dei en Febrero de 1936.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Sólo llevaba tres meses allí, cuando regresé a mi tierra y se inició enseguida la Guerra Civil Española.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Durante un año, salvé la vida, escondido en un techo de la casa de mis padres. Un miembro del Opus Dei, Paco Botella, me escribió y le contestó mi hermana para no descubrir que yo estaba allí escondido. Y los dos siguieron carteándose como si se tratara de dos amigas.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Un día de Octubre de 1937, se presentó en mi casa de Daimiel un médico de la Obra: Juan Jiménez Vargas. Venía a recogerme con documentación falsa, y nos marchamos, en el tren y de noche, con el dinero que mi padre pudo reunir.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Después de muchas peripecias y con Casciaro y Botella, que se nos unieron en Valencia, llegamos a Barcelona en donde estaba Mons. Escrivá y otros tres más. Y los ocho, después de un mes en Barcelona y otro mes en los montes del Pirineo, nos pasamos por Andorra a Francia y desde allí por San Sebastián, a la llamada Zona Nacional.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Todos los que estábamos en la edad Militar nos incorporamos al Frente. Mons. Escrivá con José María Albareda, Casciaro y Botella -los dos últimos gracias a las gestiones de Escrivá entraron en una oficina de reclutamiento militar- Todos se hospedaron en el modesto hotel Sabadell, en Burgos, en donde estuvieron durante el resto de la guerra. Yo tenia una gran simpatía por ellos, pero me sentía sin vocación religiosa. Lo pasaba muy mal y quise salirme. La guerra había terminado. Mons. Escrivá nos dio unos Ejercicios Espirituales. Él los aplicó muy bien a mi situación. Así que consentí en continuar; pero para mí fue un continuado martirio. Este malestar era mitigado por el ambiente amigable que había allí y por mi gran entusiasmo y dedicación profesional a la arquitectura. Con mi trabajo ganaba bastante dinero, que entregaba íntegramente al Opus Dei.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">No hice proselitismo. Ni quise intervenir en asuntos de dirección y de autoridad internos de la Obra. Pero siempre tuve relación de igualdad con los que mandaban en el Opus Dei y vivía con ellos.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><strong><em>2) Cómo encontró a Alvaro Portillo. Describa su relación con él a través del los años.</em></strong></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">En el año 1935, había aproximadamente, veinte -en su gran mayoría estudiantes que vivían en la Residencia o pasaban gran parte del día en ella y que ya tenían vinculación con el Opus Dei-. Además se encontraban allí otros residentes que nada sabían del Opus Dei Entre los primeros estaba el estudiante de Ingeniero de Caminos, Alvaro Portillo. Él era de mi edad y entró en la Obra unos meses antes que yo. Vivía, como yo con su familia. En los primeros días de Julio de 1936, yo asistí por primera vez a un acto colectivo en el que hacían (creo que se llamaba la oblación) el primer compromiso, Alvaro Portillo, José Ramón Herrero Fontana y Enrique Alonso Martínez. (Estos dos últimos salieron después del Opus Dei.)</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">En aquella época, la dirección de la Residencia, la llevaban con Mons. Escrivá, el arquitecto Ricardo Fernández Vallespín y también, el médico Juan Jiménez Vargas, y Francisco Pons, creo que licenciado en Filosofía y Letras. El con un hermano suyo, salió de la Obra. El señor Escrivá, después, hablaba despectivamente de ellos. Lo que sí recuerdo haber oído contar a Alvaro, es que Francisco Pons fue el que había intervenido en su decisión de entrar en el Opus Dei. Y que le presentó la Obra como la de unos Cruzados con capa y espada. Y yo le oí a Mons. Escrivá decir que para uso muy interno: en determinados rezos se llevarían unas capas blancas con un escudo en rojo en forma de Cruz con los cuatro extremos en punta de flecha. (De estas y otras cosas pueden dar fe, hoy, Pedro Casciaro y Juan Jiménez Vargas).</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">En el primer año de la guerra Civil Española, todos los miembros de la Obra se dispersaron. Después de muchas vicisitudes y peligros, algunos de ellos fueron acogidos en la Embajada de Honduras. Allí fue donde Escrivá y Portillo vivieron juntos día y noche y, de ahí, salió la indisoluble unión de un tandem que ha permanecido hasta la muerte.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Con la intervención de Juan Jiménez Vargas, que estaba de médico militar en un batallón anarquista de la C.N.T., decidieron que Mons. Escrivá tenía que huir de Madrid y pasarse a la Zona Nacional. Le acompañarían Jiménez Vargas, que desertaría del Ejército Republicano y José María Albareda. Éste último estaba a punto de ingresar en el Opus Dei. También le acompañarían: Tomás Alvira, amigo de éste y que después sería uno de los primeros socios supernumerarios, y Manuel Saiz de Los Terreros ingeniero de caminos, numerario del Opus Dei. Manuel se fue al poco tiempo del Opus Dei.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">¿Por qué Alvaro Portillo se quedó en la Embajada? No lo sé. ¿Por qué, sin embargo, a mí, un recién ingresado y sin especial relevancia, vinieron a buscarme? Después, he llegado a suponer, que al conocer el precio elevado que los guías pedían para ayudar a la fuga a través del Pirineo, como se trataba de bastante dinero, y Alvaro no podía aportarlo, me buscaron a mí, porque supusieron que mi padre lo daría: como así fue.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Cuando en nuestra fuga por los bosques del Pirineo, llegamos a la pequeña aldea de Rialp, creímos que ya estábamos salvados. Aquella noche, el señor Escrivá se la pasó llorando. Lo sé muy bien, porque dormimos en un lugar muy frío, que había sido un antiguo horno de pan. Yo compartí con Mons. Escrivá una de las cuatro mantas de que disponíamos. Esto sucedió, a continuación de una dura escena con Jiménez Vargas, durante la cena, en la que Mons. Escrivá dijo que él se volvía a Madrid, porque había traicionado a Portillo, al dejarlo sólo.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Más de un año después, Portillo, con otros dos miembros de la  Obra: Alastrue y Rodríguez Casado, se pasaron a la Zona Nacional, por el Frente de Madrid.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Alvaro y yo vivimos los primeros años de posguerra con mis problemas de vocación y todas sus vicisitudes. También yo viví de una forma muy personal y directa, el itinerario de él, primero de laico y después de sacerdote.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">En 1955, decidí dejar irrevocablemente el Opus Dei, una Institución en la que cada vez me encontraba más incómodo y cada vez me gustaba menos; porque se desarrollaba por caminos muy distintos de los que yo había supuesto. Sin embargo, yo sentía alejarme de unos amigos a los que quería y sigo queriendo.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Le comuniqué mi decisión a Antonio Pérez, con el que vivía. Él era, entonces, la máxima autoridad del Opus Dei en España: Secretario General y Consiliario de España. Al poco rato de hablarle, me dijo que había telefoneado a Mons. Escrivá a Roma. Y él le había dicho que si quería, que me marchase, pero que me pedía que antes fuera a verle. Cosa que hice cogiendo el primer avión aquella misma tarde. Llegue de noche a Roma. Me fueron a recoger al aeropuerto y me dijeron que Mons. Escrivá les había dicho que me levantara tarde a la mañana siguiente, que él diría la misa y, después de desayunar juntos, hablaría conmigo. Así lo hicimos. Le dije que él sabia que yo no tenía vocación y que no podía seguir más tiempo así. Él, solamente me contestó que hablase con Alvaro. Y lo hice. Como tantas veces habían conseguido disuadirme, ellos pensaron que ésta sería una más. Estuve cambiando impresiones con Alvaro. Ellos sentían que yo me fuera y yo sentía irme.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Después de pasar dos días allí, tratando y hablando con Mons. Escrivá y Alvaro Portillo, les acompañé a los alrededores de Roma. Visitamos a unos estudiantes en Castellgandonfo. Paseamos para que yo me distrajera. Ellos intentaron hacerme cambiar de idea. Pero yo dejé clara mi posición.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Ya en Bruno Buozzi 73, cuando estaba todo decidido, Alvaro me dijo en un aparte:</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">-&#8221;El Padre ha dicho que tiene que hacer un viaje a Viena y le hace mucha ilusión que tú -como lo has hecho otras veces &#8211; le lleves en coche&#8221;. &#8220;- ¡Por Dios, Alvaro! &#8211; le contesté &#8211; yo, donde tengo que irme es a Madrid.&#8221;</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Cuento todos estos detalles, de mi salida del Opus Dei para indicar la situación amigable que había por ambas partes. Alvaro Portillo me despidió con estas palabras: -&#8221;Quiero, Miguel, pedirte perdón por la coacción a que te hemos sometido, pero tu actuación dentro de la Obra, ha sido tan generosa, que hemos creído que tenias vocación y por eso hemos obrado así&#8221;.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Fue, como digo, tan amigable mi salida, que hasta más de dos años después, yo seguí confesándome con Paco Botella, el mismo confesor que tenía dentro del Opus Dei.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Recuerdo que al salir con una maleta, ligera de peso, desde la residencia de Diego de León a la casa de mis padres, yo pensaba: &#8220;Ahora, Miguel, vas a decir siempre la verdad y vas a procurar ser buena persona, ¡y nada más!&#8221; Este pensamiento resumía la agobiante situación moral en que me encontraba. Con tanto secreto y tanta mentira y también con esa indigestión de normas y rezos que encorsetan la vida de los miembros numerarios del Opus Dei.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Tres meses después de mi salida del Opus Dei en una conferencia en la Escuela de Arquitectura, en un Cursillo de Jardinería, conocí a una chica que nada sabía del Opus Dei con la que un año después me casé.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Mi confesor se ofreció a celebrar la boda, pero mi mujer prefirió que fuera el P. Felix García, agustino, que era confesor suyo.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Pedí a dos socios numerarios del Opus Dei, que aceptaron, ser testigos de la boda. Pero un día antes me dijeron que no podían serlo, porque no era costumbre: una mentira como tantas otras. Tampoco dejaron asistir a la boda a mi hermana Lola, que también era del Opus Dei; Antonio Pérez me mandó un telegrama en el que el Papa nos daba su bendición: Este era un documento corriente que concedía la Santa Sede cuando se solicitaba.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Durante los primeros siete años, Mons. Escrivá me escribió, de su puño y letra, varias cartas cariñosas que yo contesté en el mismo tono; pero en las que él nunca hizo ni la más mínima alusión a mi mujer ni a mis hijos.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Al poco tiempo de mi salida, se intentó, como se ha hecho con otros, que hubiera un acercamiento de colaboración como supernumerario o cooperador, que yo no estaba dispuesto a aceptar;</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Al comprobar mi rechazo a ese acercamiento, aunque sí mi amistad sincera con las personas del Opus Dei, se inició, por diferentes miembros de la  Obra, una autentica persecución y difamación que me comenzó a ocasionar perjuicios profesionales: con actitudes repentinas y extrañas de clientes que ya me habían encargado trabajos y también de profesionales que tenían alguna clase de vinculación con el Opus Dei.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Sería muy largo explicar la cantidad de detalles, de clara demostración de persecución y desaires que he sufrido con el desprecio hacia mi familia, y que culminó en la actuación de dos sacerdotes de la Obra a la muerte de mi hija de seis años. Ni Mons. Escrivá, ni Alvaro Portillo me dijeron nada. Ni la más mínima palabra de pésame. El mismo día del entierro, Paco Botella y Antonio Pérez, vinieron a mi casa haciendo gestos de horror y dándome a entender con palabras más o menos veladas que era un castigo de Dios por haberme salido del Opus Dei.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Aquella actitud me pareció tan canallesca, que rompí todos los papeles y cartas que se relacionaban con mi estancia en el Opus Dei.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Con la entrada en el Gobierno del General Franco de algunos miembros numerarios y supernumerarios del Opus Dei creció su poder a nivel civil, y noté, en posibles clientes, que por cariño o por miedo hacia el Opus Dei no me encargaban trabajos.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Esta persecución, que continúa hoy en día, llegó hasta tal grado que pensé, siguiendo el consejo evangélico, decírselo a la Iglesia.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Me fui a Roma, en donde un Obispo que yo conocía, tenía un alto cargo en la Curia Vaticana. Le llevé datos y documentos en donde se demostraba la persecución de la que era objeto por personas reí asociadas de alguna manera con el Opus Dei. El prelado leyó detenidamente toda la documentación y me dijo: <em>&#8220;Creo que debe llamar a Alvaro Portillo, con el que tengo relación con frecuencia en reuniones de la Curia, para decirle que yo le he dicho que hable con él y yo también le hablaré cuando le vea; pues esta persecución tiene que acabar&#8221;</em>. Le llamé por teléfono, se puso Alvaro y le dije: <em>&#8220;Don Maximino Romero de Lema, conociendo mi situación me ha recomendado que te llame para pedirte que me recibas&#8221;</em>. <em>&#8220;¡Por Dios Miguel!, me dijo. Tu no necesitas a nadie para hablar conmigo, ven ahora mismo&#8221;</em>. Así lo hice y estuvimos hablando un buen rato. El me prometió que llamaba enseguida al Consiliario de España, que era Florencio Sánchez Bella, y que yo volviera a la mañana siguiente. Unos días después fue a verme y aunque lo vi bastante más frío que la tarde anterior, me dijo: <em>&#8220;Vete tranquilo, porque yo daré orden para que no se te persiga&#8221;</em>. Unos días después fue a verme en Madrid el Consiliario que había regresado de Roma. Quería darme una justificación. Me dijo que esas persecuciones eran apreciaciones mías y que mi falta de trabajo sería porque a la gente no le gustaba mi arquitectura.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">La consecuencia de todo esto ha sido, que han seguido persiguiéndome todo lo que han podido, incluso la persecución ha continuado con mi hijo que también se llama Miguel Fisac.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><strong><em>3) ¿Cómo se formó el Opus Dei?</em></strong></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">El conocimiento que tengo hoy de la formación del Opus Dei, en parte, la conozco por habérsela oído contar al propio fundador. Otra parte, he llegado a reconstruirla por noticias conocidas por biografías e investigaciones de periodistas, que encajan con comentarios que yo he oído del propio Mons. Escrivá y también de su madre o de sus hermanos Carmen y Santiago; con los que tuve bastante relación, cuando vivían, en lo que podríamos llamar la casa madre, en la calle de Diego de León 14, en la que yo vivía también con Mons., Escrivá, Alvaro Portillo y algunos más.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Pienso que Mons. Escrivá padecía un trauma infantil, del que hablaba muy poco. De cuando, siendo aún niño, su padre con otro socio, quebró en un negocio de telas que tenían en Barbastro, pueblo natal del fundador y lo echaron violentamente de allí.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Su padre pasó a ser un simple dependiente de comercio en Logroño, en donde él estudió el bachillerato en el Instituto Nacional. Después, fue al Seminario Diocesano de Zaragoza, en donde creo que tenía un tío canónigo. A Mons. Escrivá le he oído decir que su vocación sacerdotal se la debía a su padre. Supongo que porque, debido a la situación económica en que había quedado la familia, no le podían pagar el cursar una carrera universitaria.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Parece que después de ordenado sacerdote y después de una corta estancia en la parroquia de un pueblo de la diócesis, consiguió marcharse a Madrid. Allí hizo un concurso u oposición y fue nombrado Rector del Real Patronato de Santa Isabel.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Según me contó su madre, cuando después de tener un sueldo fijo, llevó a Madrid a su madre y sus otros dos hermanos, tuvo un período de gran exaltación místico-religiosa y se flagelaba con frecuencia y le oían, pues la casa era pequeña y su madre comentaba a sus otros hijos: &#8220;se va a matar&#8221;.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Esta situación debió de coincidir con la que yo le oí referir que había visitado hospitales de pobres y les cortaba las uñas de los pies. Esta fecha coincide con la idea o la señal que él dijo que había recibió sobre su fundación.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Durante el tiempo en que yo le conocí, no le vi nunca estar con ningún pobre.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Un día, Mons. Escrivá y yo pasábamos por delante de la  Iglesia de los P.P. Paules, en la calle de García de Paredes de Madrid. Mons. Escrivá señaló una ventana de la planta segunda o tercera y me comentó: En esa habitación, cuando yo estaba haciendo unos Ejercicios Espirituales, -no sé si dijo: &#8220;vi, entendí o comprendí, -toda la estructura de la Obra&#8221;. Esto lo repitió otras veces. Pero no lo expresaba con claridad. A nadie, que yo sepa, le aclaró Mons. Escrivá, la característica del fenómeno místico o lo que fuera. Desde luego, él lo consideró como una revelación sobrenatural.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">El día anterior a que la República Española se incautara del Monasterio del Real Patronato de Santa Isabel, el Sr. Escrivá me pidió que fuera a la iglesia y sacara unas cuantas fotografías de unos lugares concretos. Sobre todo de la pequeña ventana de la verja de clausura del presbiterio que se abría para que las monjas recibieran la comunión. Y, entonces me contó, sin ser yo todavía de la Obra, que un día en que él daba la comunión a cada una de las monjas, al darle la Sagrada Hostia a cada una de ellas, cuando pensaba mentalmente: &#8220;yo te quiero más que ésta&#8221;, sintió que el Señor le decía, según el conocido refrán: &#8220;Obras son amores y no buenas razones&#8217;. Porque él aún no había hecho nada para poner en marcha el O.D. A pesar de haber pasado varios años desde aquel día señalado.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">El confesor de Mons. Escrivá, creo que se llamaba P. Sánchez S.J., Yo, que le hice muchas veces de chofer a Mons. Escrivá, le llevé a una casa para visitar a este señor. Y, fue este P. jesuita el que, al conocer esos acontecimientos, le dijo: &#8220;Esto es una Obra de Dios&#8221;. Nombre que Mons. Escrivá tomó como propio de la Fundación.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Recuerdo que un día que le llevé a ver a este confesor, Monseñor Escrivá al regresar al coche, me comentó: &#8220;¡Que barbaridad, estoy azarado de los piropos que me ha dicho mi confesor!&#8221;</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><strong><em>4) ¿Qué individuo, si hubo alguno, ayudó a Monseñor Escrivá en la formación del Opus Dei?</em></strong></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">No conozco a nadie que le ayudara a Mons. Escrivá, de una forma directa, en la Fundación del Opus Dei. Sí en las diferentes etapas de las aprobaciones canónicas: Alvaro Portillo en primer lugar y después algunos juristas numerarios del Opus Dei como Antonio Pérez, Amadeo Fuenmayor y no sé si alguno más.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">En los primeros tiempos, le oí decir a Mons. Escrivá, que había habido, unos doce sacerdotes, de los cuales dijo que desde el mismo día que le prometieron obediencia, comenzaron a desobedecerle. Al único que yo conocí de esos sacerdotes en la Residencia DYA, fue a don Lino y lo mataron en Madrid durante la guerra civil.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><strong><em>5) ¿Cuál fue la razón de Escrivá para añadir Balaguer a su apellido?</em></strong></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Yo supongo que ese interés por darle importancia a su apellido, estaba relacionado con el trauma, infantil del que ya he hablado. Se comprobaba fácilmente al vivir junto a Mons. Escrivá, su gran afección hacia la aristocracia: Marqueses, Condes, etc. Y, como algunos de estos personajes, estaban relacionados con algunas monjas del Real Patronato de Santa Isabel y él era el Rector, cuando las religiosas le presentaban a algunos de estos aristócratas y oían que su apellido era Escrivá, enseguida con familiaridad preguntaban: ¿Escrivá de Romaní?, (conocida familia aristocrática) Y al decirles él que no, ellos mostraban un ostensible rechazo que a él le proporcionaba un tremendo malestar. Esto no es una suposición mía, esto se lo he oído contar al propio Escrivá, que decidió, sacar a su apellido, su posible procedencia de &#8220;Balaguer&#8221;, pueblo catalán. Y le añadió este complemento. Yo presencié la recogida de documentación que se hizo, para presentarla en el Ministerio de Justicia, para su aprobación. Trámites que, en general, no presentaban dificultad.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><strong><em>6) ¿Cómo reaccionaron los sacerdotes y laicos ante el Opus Dei?</em></strong></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">El conocimiento del Opus Dei, tanto de sacerdotes como de laicos, no se hizo de una manera pública, sino individualizada y se exigía una gran discreción al que se le comunicaba. La reacción era estrictamente personal. Positiva o negativa según los casos.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Cuando algunos de sus miembros aparecieron públicamente en política, la reacción fue igualmente muy variada; como sigue siendo. La reacción, en general, dependía de la actitud que tenían los que la recibían. Tanto si eran creyentes como si no lo eran. En cuanto a las gentes de hoy, también depende de la posición avanzada o retrógrada que tenga el creyente.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">En los primeros años, en los que el Opus Dei presentaba una actitud avanzada de modernización de la Iglesia, sus adictos éramos los que deseábamos esa renovación. Después del Concilio Vaticano II, el signo se ha cambiado y son los más conservadores los que ven al Opus Dei con simpatía.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><strong><em>7) ¿Cómo entró usted en el Opus Dei?</em></strong></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Después de que Pedro Casciaro me presentara a Mons. Escrivá, como ya he contado, me asignaron un día fijo a la semana, para asistir a una de las reuniones de una hora que Mons. Escrivá daba a unos grupos muy reducidos de estudiantes.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">En esas charlas, alrededor de una mesa, Mons. Escrivá leía y comentaba el evangelio de la semana. También iba introduciendo suavemente el cumplimiento de algunos normas que obligatoriamente se hacen en el Opus Dei: Ofrecimiento de obras, oración, sacramentos y examen. A continuación se hablaba un rato como en una tertulia. En ningún caso se hacia referencia al Opus Dei. El conocimiento del Opus Dei se hacía directa y personalmente, con un gran secreto. Pero diciendo que no era secreto, sino simplemente discreción. Puesto que tampoco íbamos a contar nuestras intimidades familiares a cualquier persona.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Sin llamar la atención, sino más bien diciéndonos que era para tener un mejor conocimiento de cada uno de nosotros, se nos hacía una media filiación: nombre y apellidos, padres, estudio o profesión y también aficiones y deportes. Recuerdo que entre mis aficiones yo puse la música y que me gustaba pintar, y entre los deportes, el esquí.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">A los pocos días de haber rellenado esa hoja, al llegar una tarde, Mons. Escrivá y alguno más me presentaron un bastidor muy grande de alrededor de 1 &#8216;50 X 2 metros, con un enorme lienzo en blanco y me pidieron que les hiciera un cuadro para el comedor.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Fui al zoológico a tomar unos apuntes y comencé a pintar unos ciervos muy grandes en un bosque con mucho verde y azul. Como se tardaba bastante en rellenarlo, tuve que ir muchas tardes. Mons. Escrivá se sentaba a mi lado y hablábamos de muchas cosas mientras yo pintaba.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">En una de las primeras sesiones me contó, como muestra de confianza, su planteamiento del Opus Dei: me explicó que no me lo decía para nada personal, pero que le pidiera al arcángel San Gabriel que, como a Tobias, me dirigiera hacia una chica guapa y rica para casarme. &#8220;O&#8230; por si el Señor me pedía más&#8221;. Esta era un frase que él repetía siempre en casos análogos.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">A mí me entró una gran preocupación. Pero él me dijo que no me preocupase y que, como yo padecía escrúpulos de conciencia, él me ayudaría a desterrarlos, y que estuviera tranquilo.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Pedro Casciaro y Francisco Botella estudiaban arquitectura como yo y vivían en la Residencia. Habían entrado en la Obra y comenzaron con un acoso tremendo hacia mí, para que yo también entrara. Yo les respondía que yo me dirigía con Mons. Escrivá. Estaba tranquilo y nada dispuesto a entrar.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Yo vivía con mi hermano, militar bastante mayor que yo, en un apartamento con dos sirvientas mayores que mi madre nos había mandado de nuestra tierra.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">A mi hermano, que jugaba con frecuencia a la  Lotería Nacional, le tocó el primer premio, 100.000 pesetas. En aquel tiempo, esta cantidad era muy importante.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Unos días después, Casciaro me llamó por teléfono para decirme que Mons. Escrivá quería hablarme. Fui temiendo que me pidiera dinero, pues la economía de la Residencia estaba muy quebrantada y cuando llegué, nada más entrar, en el despacho, Mons. Escrivá me dijó: &#8220;creo que tienes vocación&#8221;. Respiré al comprobar que no quería el dinero de mi hermano. Pero no tuve valor para negarme, aunque estaba muy lejos de sentir el más mínimo entusiasmo. Desde entonces sentí una pesadilla que no sabía como quitarme de encima.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Así es cómo yo ingresé en el Opus Dei. No tengo noticias de que nadie lo hiciera de esa manera.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><strong><em>8 ) ¿Cuáles eran sus responsabilidades y deberes como miembro del Opus Dei? Si cambiaron a lo largo del tiempo. Describa los cambios.</em></strong></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Cuando se entraba en el Opus Dei se hacía un triduo. Se escribía una carta autógrafa pidiendo la admisión. Lo primero que decía Mons. Escrivá era: &#8220;La razón más sobrenatural para cumplir las obligaciones es &#8220;porque a cada uno le da la gana&#8221;. No se trataba de un mandato. Lo más fuerte que podían decirte era que si hacías el favor de hacer esto. O sea, toda la obediencia, &#8220;teóricamente&#8221; descansaba en la voluntariedad. Era una cosa bonita de expresar. Pero en realidad, tenía una enorme carga de coacción.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Teóricamente si se quería, se vivía en una casa del Opus Dei. En realidad algunos que yo he conocido: como Rafael Calvo Serer o Alberto Ullastres, casi nunca vivieron en una casa de la Obra; aunque hacerlo se consideraba de buen espíritu. No sé ahora que ocurrirá. Me parece que debe de ser distinto. Hasta creo que en mi tiempo era también distinto entre los primeros y los que ingresaron más tarde.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Había unas Normas, unos actos de piedad diarios, obligatorios. Para el que de buena fe quería compaginarlas con una intensa labor profesional, era un verdadero martirio casi imposible de cumplir. Un ofrecimiento de Obras, media hora de oración, Misa y Comunión; Angelus, los quince misterios del Rosario, lectura espiritual, otra media hora de Oración. Visita al SS. Sacramento, Preces y Examen de Conciencia. Continua presencia de Dios con jaculatorias, miradas a la Imagen de la Virgen, etc.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Para mí, visto ahora de lejos, podría decir que se había sustituido la  Fe por la  Piedad. Por la piedad religiosa. No por la piedad a nuestros prójimos que no aparecían por ninguna parte; sobre todo si no pertenecían al Opus Dei. Económicamente se entregaba todo lo que se ganaba. Después, los gastos que tenias que hacer: locomoción, etc. los justificabas detalladamente a final de mes.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Cada semana se tenía una confidencia con el director de la casa en la que debían tratarse de todo lo referente a cuestiones profesionales, de apostolado etc., todo, menos los pecados, que se confesaban semanalmente a un sacerdote de la Obra. También había una reunión de los adscritos a aquella casa; que era presidida por el director laico, con asistencia del cura de la casa como uno más.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Cada mes se hacía un retiro espiritual en un día, generalmente, festivo. Lo dirigía un sacerdote del Opus Dei. Se hacía con mayor o menor intimidad, según las personas que asistieran. A veces hasta gente no perteneciente al Opus Dei.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Cada año, se hacían unos Ejercicios Espirituales de 4 ó 5 días, siguiendo las pautas de San Ignacio de Loyola.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">No tengo idea de lo que hace la gente joven, ahora. Ni la tenía tampoco cuando pertenecía a la Obra. Porque voluntariamente procuraba no estar enterado de toda la estructura de la organización. Aunque, si sabía, que esa organización interna, pensada y evolucionada según el pensamiento de Mons. Escrivá y Alvaro Portillo, nada tenía que ver con las disposiciones de tipo administrativo y religioso que para su aprobación, se fueron presentando. Primero Diocesanas y después de la Iglesia Universal. Los numerarios las desconocían.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><strong><em>9) Su estancia en el Opus Dei afectó a su personalidad y a su relación con su familia</em></strong>.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">En mi caso concreto, a mi personalidad afectó poco. Porque los superiores me toleraron una actuación personal más independiente de lo que era corriente entre los miembros de la Obra. Ellos, estaban más vinculados a problemas internos, y sobre todo al proselitismo.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Tal vez, mi inclinación natural a la intolerancia y mi mal genio, lejos de corregírseme, pienso que se me fomentó. Hay que tener en cuenta que en la situación interior en que me encontraba, yo tenía inclinación a la ira, vicio que después me ha costado tiempo corregir.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Con mi familia, mi principal hecho relevante fue el no vivir con ellos y no poderles dar, en aquel tiempo por no existir ninguna aprobación canónica, alguna explicación clara del porqué había tomado esa determinación. Aunque toda la peripecia de mi paso a la otra Zona de la Guerra, explicaba algo de la situación. Posteriormente, me han comentado algunos familiares, el alejamiento afectivo que durante aquellos años tuve con ellos.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Cuando terminó la Guerra Civil, Mons. Escrivá quiso ir a mi pueblo a saludar a mis padres y estuvimos allí un par de días. También, naturalmente, conoció a mi hermana Lola. Y tuvo una actitud incorrecta con un sacerdote de allí, porque le pareció que le había tratado con poca deferencia. Al regresar a Madrid, me comentó un pensamiento suyo que a mí me produjo extrañeza: Que si a mis padres les parecería bien que los restos de su padre, se trasladaran a nuestro panteón familiar en Daimiel. Pregunta que transmití a mis padres. Ellos extrañados como yo, no tuvieron inconveniente. Pero de esa cuestión no volvió a hablar más. En los numerosos viajes en coche que yo había hecho con él, porque le gustaba mucho viajar en coche y a velocidad, pero sin interesarle demasiado llegar a ninguna parte, ni contemplar un bello paisaje, así como tampoco oír una buena música; sino canturrear canciones frívolas. En uno de esos viajes a Logroño, quiso que fuéramos al Cementerio en donde, en una tumba muy sencilla, estaba enterrado su padre.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Al poco tiempo de aquella visita a Daimiel, le escribió una carta a mi hermana proponiéndole que entrara en el Opus Dei. Ella fue la primera mujer que entró en el Opus Dei en este intento de comienzo de la  Sección femenina que anteriormente había fracasado; creo que dos veces. Esta operación podría llamarse &#8220;de hermanas&#8221; de los que ya estábamos allí. Ingresaron unas cuatro o cinco hermanas de numerarios: de Jiménez Vargas, Rodríguez Casado, de Paco Botella etc. Pero sólo creo que quedó al final Lola.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><strong><em>10) ¿Cuánto tiempo fue miembro del Opus Dei y cuáles fueron las razones que le llevaron a abandonarlo?</em></strong></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">El día que me llamó Mons. Escrivá, fue el 27 de febrero de 1936. Y el día que salí, el 27 de septiembre de 1955.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Las razones, más que de abandonar, podría decirse, las razones de haber seguido tanto tiempo queriendo desde el primer día, no haber entrado.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Es evidente que yo actué siempre -comenzando por mi entrada en el Opus Dei, de una forma coactiva, inadmisible. También es verdad que mi entusiasmo y mi deseo de colaboración dieron pie a que me coaccionaran. A Mons. Escrivá le dije las mayores impertinencias que nadie en el Opus Dei le había dicho. Pero todas ellas se referían a Arte y Arquitectura, sobre todo religiosa. Nuestra discrepancia fue tan grande que, durante las obras de la casa central en Roma, Mons. Escrivá me prohibió que me acercara por allí. Ni siquiera pude hacerlo por razones profesionales independientes del Opus Dei.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Tengo que aceptar, que esas discrepancias, de concepto y, no solo artístico, sino también cultural, influyeron en mi lento alejamiento de los planteamientos, podríamos llamar teológicos y sobre todo de índole sobrenatural del Opus Dei.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Conforme el Opus Dei crecía en extensión y poder, a mí se me iba deshaciendo como fenómeno sobrenatural.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Al final, la Obra, creció como se esperaba, ya que siempre tuvo vocación universal. Desde los días en que la Obra era más pobre y sencilla, creímos firmemente que llegaría a ser muy importante civil y religiosamente. Pero aquello, terminó por ser una máquina para engendrar poder. Yo no veía que podía llegar a ser el medio cristiano de salvación del mundo.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><strong><em>11) ¿Tiene usted conocimiento del proceso de beatificación de Mon. señor Escrivá?</em></strong></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Cuando comenzó el Proceso de Beatificación de Mons. Escrivá, se comenzó también la publicación de un Boletín, que daba cuenta de las vicisitudes de dicho Proceso.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">A mí me mandaron siempre ese Boletín y por él estaba enterado de todo. Entonces pude darme cuenta, de que la persona que presentaban en este Proceso, no respondía, en absoluto, a la realidad del Mons. Escrivá al que yo había tratado con intimidad. Y me creia en la obligación moral de intentar declarar en ese Proceso.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><strong><em>12) ¿Pudo testificar en el Proceso de Beatificación ante el Tribunal de la Causa de los Santos?</em></strong></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">El lugar en cuya diócesis se iniciaba el Proceso de Beatificación de Mons. Escrivá era el Arzobispado de Madrid-Alcalá. Lo regia el Cardenal Tarancón, con el que yo tenía alguna relación. Y aproveché para decirle que, yo había conocido muy de cerca a Mons. Escrivá, y creía en conciencia que debía declarar. Él me dijo que le parecía muy bien y que le hablaría al secretario del Tribunal, para que me incluyese en la lista.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">A los pocos días, me dijo que yo no declararía. Pero que le escribiera a él una carta larga. Así lo hice. Le mande una carta diciéndole que hiciera el uso que le pareciera conveniente. Al cabo de unos días, él me contestó otra carta diciéndome que había recibido la mía y que me la agradecía en nombre de la Iglesia y en el suyo propio.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><strong><em>13) ¿Cuál fue la actitud del entonces cardenal de Toledo (Tarancón) en relación a su testimonio en el Proceso de Beatificación?</em></strong></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">El Cardenal Vicente Enrique y Tarancón, este es su nombre y apellido completo, no ha sido Cardenal de Toledo, sino Cardenal Arzobispo de Madrid-Alcalá. Su comportamiento en lo referente a mi frustrada declaración y después de conocer los detalles de su actuación, me parece muy mal.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">El tribunal del Proceso, con una evidente falta de imparcialidad, quería eliminarme; porque sabía que mis apreciaciones iban a ser totalmente objetivas y de primera mano. Porque yo no me iba a parar a juzgar si lo que decía favorecía o entorpecía la causa. Yo iba a actuar como lógicamente ha de actuar un cristiano. Yo no tenía otro fin, que el de dejar tranquila mi conciencia.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Unos días después de haberse opuesto el tribunal del Proceso a aceptar mi declaración, me llamó un antiguo miembro, del Opus Dei, Alberto Moncada, profesor de Sociología que había publicado varios libros críticos sobre el Opus Dei y me dijo: &#8220;Me han requerido para que declare en el tribunal del Proceso para la Beatificación de Mons. Escrivá. ¿Entiendes tu eso?&#8221;</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Yo le contesté: &#8220;Lo entiendo perfectamente. Tú has conocido muy de lejos a Mons. Escrivá. Tus opiniones, posiblemente, serán muy negativas &#8211; cuanto más negativas, más les gustará. Como consecuencia de tú salida del Opus Dei, tú te retiraste de la Iglesia. Sólo servirán para presentarte como un declarante hostil. Estos Señores tendrán una muestra muy lucida para contrastar con las abundantísimas declaraciones laudatorias que quieren presentar.&#8221;</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Pocos días antes del acto de la Beatificación celebrado por Juan Pablo II en la  Plaza de San Pedro, hubo en la prensa española bastante agitación. Se desencadenaron bastantes opiniones encontradas. Y en un prestigioso programa de televisión, titulado &#8220;La Clave&#8221;, se quiso tratar el tema de la  Beatificación de Escrivá y me llamaron para que interviniese. Les contesté que en conciencia debía de aceptar, aún cuando, no me apetecía nada decir lo que tenía que decir.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">El programa se desarrolló durante más de dos horas. Intervinieron en él, el vicepostulador de la Causa y el Decano de la Facultad de Teología de la Universidad de Navarra (sacerdotes del Opus Dei) y un periodista socio numerario del Opus Dei. También estuvieron dos periodistas independientes. Uno de ellos había escrito una <a href="http://www.opuslibros.org/libros/Carandell/primera.htm"><strong>biografía</strong></a> crítica de Mons. Escrivá. Un sobrino de éste, el sociólogo Alberto Moncada, y yo.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">El programa tuvo una repercusión enorme, del cual se hizo eco la prensa. Yo pasé allí un largo rato muy amargo. Pero todos los televidentes quedaron convencidos de mi honestidad. De esto he tenido, y sigo teniendo, testimonios de creyentes y no creyentes. El que decía la verdad, con conocimiento de causa, era yo. Y digo esto sin la más mínima satisfacción y con mucha tristeza: Con la misma situación anímica que respondo a estas preguntas que ustedes me han mandado y que, como en aquella ocasión, preferiría no tenerlas que contestar. Pero estoy convencido de que tengo la obligación moral de hacerlo; para bien de la Iglesia.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Después de este programa de la televisión, el periódico &#8220;EL País&#8221; consiguió algunas páginas del Proceso secreto de Beatificación que se guardaban en el Vaticano. En ellas se explicaban las razones que había tenido el Tribunal para eliminarme como testigo.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Copio al pie de la letra el testimonio secreto del Proceso.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Texto nº 2, Mons. Javier Echevarría.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><em>Según informaba el que fue Promotor de Justicia, el Cardenal Tarancón le dijo que, el señor Fisac, a la vez que presentó su carta, manifestó al Cardenal Tarancón serias dudas de presentarse a declarar, poniendo de manifiesto su conducta contradictoria, propia de su inestabilidad emocional y temperamental.</em></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Esto no es cierto. Mienten el Cardenal Tarancón o Mons. Echeverría. Yo dije que sentía tener que declarar. Pero que, en conciencia, tenía que declarar, dada la cantidad de falsedades que contenía el Proceso.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">&#8220;Tampoco le llamamos, porque nos consta que se trata de una persona psíquicamente desequilibrada: escrúpulos patológicos con manifestaciones de carácter obsesivo, situación de ansiedad permanente y manía persecutoria-como el propio interesado reconoce en alguna entrevista a la prensa-, que no ofrece garantías de dar un testimonio objetivo&#8221;.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">De entre las falsedades que contienen estas apreciaciones de Mons. Echeverría, la única verdad es la situación de ansiedad permanente que yo tuve durante los diecinueve años y ocho meses por querer salir de allí sin conseguirlo. Tampoco pude consultarlo con algún sacerdote de fuera de la  Obra, porque nos decían que no lo hiciéramos: &#8220;La ropa sucia se lavaba en casa&#8221; y hubiera sido una falta de lealtad por mi parte.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Y en cuanto a la persecución de la que fui objeto, después de casarme, no era manía; como se lo demostré documentalmente en Roma al Obispo Romero de Lema y a Alvaro Portillo.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">En cuanto a mi supuesta inestabilidad emocional y temperamental así como cuando dice que soy una persona psíquicamente desequilibrada. Eso lo dice una persona con la que no recuerdo haber hablado nunca. A no ser que fuera alguno de esos jóvenes que vi en grupo y a los que nunca traté ni supe como se llamaban.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Copio otros párrafos del proceso:</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Texto nº 2, Mons. Javier Echevarría. 2343 (p. 765)</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><em>&#8220;Recuerdo otro caso, esta vez se trata de un arquitecto español. Pidió la dimisión en el Opus Dei antes de la guerra civil española, y –mientras se dejó ayudar espiritualmente- fue desempeñando una labor eficaz. Pasado el tiempo y engañado por unos éxitos relativos en su profesión, pretendió desasirse de lo que comenzaron a parecerle exigencias duras. Era hombre bueno, pero complicado de cabeza. Se dejó dominar por una soberbia vana y cometía grandes imprudencias&#8221;</em>.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">1. Yo no pedí la admisión en el Opus Dei. Se me llamó y se me coaccionó para que entrara.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">2. ¿Por qué dice Mons. Echeverría que fui desempeñando una labor eficaz? ¿Por qué ganaba dinero?</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">3. ¿A qué le llama Mons. Echeverría unos éxitos relativos? ¿A que me concedieran la medalla de Oro en la Exposición de Arquitectura religiosa en Viena (1954), primera condecoración internacional que se daba en España después de la guerra y apareciera en los diccionarios y las revistas profesionales de todo el mundo?</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">4. ¿Cuáles eran esas exigencias duras? Yo podía hacer lo que quisiera, dar la vuelta al mundo, sólo como lo hice, ir a donde quisiera y cuando quisiera; claro que todo, eso lo hice por razones profesionales. Las exigencias me las imponía yo.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">5. No recuerdo que nadie me dijera que cometía graves imprudencias. ¿En qué consistían esas imprudencias? Quiero hacer memoria: Una de las veces que fui a Roma, y paseando por los alrededores de casa con Mons. Escrivá y Alvaro Portillo me dijeron, muy indignados, que no estaban contentos con los que mandaban en Madrid, concretamente con Pedro Casciaro. Me pareció que intentaban depositar en mí una mayor confianza en temas internos del Opus Dei. Cuando volví de Madrid creí que como amigo leal debía de darle a entender a Pedro, estas disposiciones de Mons. Escrivá y de Alvaro Portillo. Y eso les molestó. Pensaron que yo no era persona de la que se podían fiar para guardar secretos de esa índole, cosa que me alegró mucho.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><em>2344. &#8211; (p. 766) El Siervo de Dios le llamó en varias ocasiones a Roma, para hacerle comprender que su camino era claro y que debía decidirse a dejarse ayudar. Fue entonces cuando empezó a dar a entender que había más problemas de costumbres que de cabeza. Se le ayudó a superar ese bache, pero no quiso aceptar más auxilio. He presenciado las largas horas de atención que le dedicó al Siervo de Dios cuando comenzaron sus crisis de vocación. Se mostraba siempre muy agradecido, pero se iba cerrando a toda ayuda.</em></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Efectivamente, Mons. Escrivá me llamó en varias ocasiones a Roma. Pero en ningún caso para tratar de mis problemas espirituales. Me llamó para que estudiara problemas profesionales en la Casa Central de Roma.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">No comprendo eso de que mis problemas eran de costumbres más que de cabeza. ¿Cuáles eran esas costumbres? Este Monseñor se ha inventado una mentira, dando a entender veladamente algo sucio: eso es calumniar.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">En cuanto a que me mostré siempre agradecido, es cierto. Como toda persona bien nacida soy agradecido a las muestras de cariño que todos tenían conmigo.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Me iba cerrando a toda ayuda porque lo que quería era irme. Y quería irme, porque hubiera perdido la fe. Sino porque quería irme de aquella Organización que cada vez me gustaba menos como Institución limpia y cristiana.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Mons. Echeverría dice que presenció las largas horas de atención que me dedicó el siervo de Dios. No sé desde donde presenció él todo lo que dice que vio sin verle yo. Sin embargo no explica como pudo ser que a una persona tan &#8220;psíquicamente desequilibrada&#8221;, Mons. Escrivá le nombró Socio Elector (el mayor rango jerárquico entre los socios numerarios de aquel tiempo)</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">También quiso hacerme el único Socio Seglar de la Sociedad de la Santa Cruz. El me había prometido, para tranquilizarme, que no me ordenaría sacerdote y deseaba que en la  Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz hubiera algún socio que no fuera sacerdote.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Yo he conocido muy directamente, de entre los miembros del Opus Dei que convivían conmigo, la designación caprichosa ejercida por Mons. Escrivá de cuáles habrían de ordenarse sacerdotes y cuáles no. En una actitud como de juego y de negación de la libertad más elemental. De cómo algunos que tenían verdadero deseo de ser sacerdotes, como Fernando Valenciano y Vicente Rodríguez Casado no fueron nunca designados, y otros muchos, que al decirles que se iban a ordenar, les creaba una fuerte turbación espiritual. Muchos de ellos, fueron arrastrando esa turbación hasta que se salieron del Opus Dei y consiguieron pasar al estado laical.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Un domingo que estaba yo almorzando en la casa de mis padres, me llamó Alvaro Portillo urgentemente. Me dijo que Mons. Escrivá quería hablar conmigo. Regresé a la casa central de Diego de León rápidamente. Se iba a aprobar en la Curia Romana, la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz. Mons. Escrivá me dijo que quería que hubiera algún socio seglar permanente en ella y que quería nombrarme a mí. Entonces yo le pregunté si podía decir que no. Él contestó que sí que yo podía decir que no. Entonces yo dije: &#8220;¡Pues no!&#8221; y me retiré.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Cuando a última hora de la tarde asistimos a la  Bendición del Santísimo en la Capilla, como todos los domingos, a la salida, Alvaro Portillo me comentó: &#8220;¡Menudo disgusto le has dado al Padre&#8221;!</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">¿Y yo me pregunto: ¿Para qué iba a querer Mons. Escrivá a un desequilibrado en un puesto tan singular? Produce mucha pena que personas como Mons. Echeverría, valiéndose de una Institución religiosa aprobada por el Papa, mienten maliciosa y gravemente, sabiendo que mienten.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Texto nº 2 Mons. Javier Echevarría, 2334 (p.766)</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><em>Ante su insistencia, se le concedió la dispensa, porque no quiso avenirse a ningún razonamiento. Pasado el tiempo, entre sus desgracias familiares y sus fracasos profesionales, se han ido enrareciendo más su carácter y sus ideas, no dudando en autodefinirse un hombre de condiciones peculiares.</em></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Una vez resuelta mi salida del Opus Dei y después de volver de Roma para marcharme a la casa de mis padres. La última noche que yo dormía en Diego de León, llegó, a última hora, mi confesor Paco Botella. (Él vivía en otra casa del Opus) Y me dijo: Que había recibido una carta del Padre que no debía enseñarme, pero que me la iba a enseñar. (Esta era una manera de decir las cosas oblicuamente, muy al uso de esta Institución.) En esa carta, Mons. Escrivá le decía, que sentía mucho que yo me marchara, porque lo iba a pasar muy mal y sería un desgraciado.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Y eso que no era una profecía, sino un deseo de Mons. Escrivá, sus hijos y socios del Opus Dei han procurado por todos los medios que se cumpliera.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Sin embargo, gracias a Dios, mi matrimonio no ha podido tener un desarrollo más limpio y más feliz.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Quisieron instrumentar vilmente la muerte de mi hija, causada por una vacuna contra la poliomielitis. Y luego han intentado con todo su potente poder, desprestigiarme y aislarme profesionalmente, pues disponen de un gran poder económico y político.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Texto nº2 Mons. Javier Echevarría, 2344 (p. 766)</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><em>Relata como ejemplo, que la víspera de su Primera Comunión, como había entendido que el ayuno le prohibía tomar nada, pasó todo el tiempo escupiendo para no tragar saliva.</em></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Esta anécdota ha sido contada por mí en varias ocasiones. Y no es una demostración de anormalidad, lo único que demuestra es la rígida imposición del ayuno, al que nuestra Santa Madre Iglesia sometía a sus fieles, desde las doce de la noche del día anterior, hasta el día siguiente en el que se iba a comulgar.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Texto nº 2, Mons. Echevarría 2344 (p.766)</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><em>Se ha proclamado defensor de divorcio porque –dice- la Iglesia no puede imponer esta obligación a los que no tienen fe; y así –con planteamientos de este tipo- razona ahora.</em></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">No soy defensor del divorcio, soy defensor de la libertad de conciencia.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Es muy triste que mientras cuelan estos mosquitos de fariseos, el amor a un prójimo, que no sea&#8217; de la Obra, esté totalmente ausente en el espíritu y en la conducta de los miembros del Opus Dei.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Texto nº 2, Mons. Javier Echevarría 2344 (p. 766).</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><em>Puedo asegurar que el Siervo de Dios siempre le ayudó con caridad heroica. Rezó por él y siempre le quiso bien, perdonando las afirmaciones calumniosas que hacía.</em></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Decirle a Mons. Escrivá, directamente, que tenía muy mal gusto. Que no entendía nada de Arquitectura ni de Música ni de Cultura en general: no era ninguna calumnia.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Durante muchos años, la construcción de la Casa  Central de Roma fue un asunto de la máxima importancia para Mons. Escrivá. Exigió una movilización general de todos los socios, para conseguir el dinero necesario. Se invirtieron millones y millones en lujos de muy poca calidad artística: pero a la manera Renacentista. Porque todos estos detalles frívolos eran para él de un interés capital.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><strong><em>14) ¿Desea añadir algunos comentarios adicionales?</em></strong></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">En todos estos acontecimientos en los que me he encontrado envuelto y dándome cuenta de la responsabilidad que contraigo con mis apreciaciones, procuro que éstas sean lo más objetivas y desapasionadas. He dado un minucioso repaso a lo que he vivido al lado de Mons. Escrivá y las acciones que he presenciado, con expreso deseo de no querer juzgarlas.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">- Mons. Escrivá era de una personalidad muy complicada y muy desconcertante.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">- Mortificado y mortificador.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">- Que emitía juicios durísimos. Que no hablaba bien de nadie, ni de fuera ni de dentro de la Obra, (algunos de sus juicios me repugnaron) no recuerdo haberle oído hablar bien más que de Alvaro Portillo. Con especial sentido crítico de los eclesiásticos, frailes y monjas.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">- Se sentía propietario &#8220;de su invento&#8221;: de la espiritualidad del Opus Dei, -hasta el extremo de sentir resquemor por la buena acogida que tuvo un libro de un sacerdote del Opus Dei: Jesús Urteaga, que se titulaba &#8220;El valor divino de lo humano&#8221; y que rara era la página que no citaba alguna máxima de Camino.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">- Estaba plenamente convencido, que había sido elegido por Dios para reformar profundamente a la Iglesia, desde su cabeza. Se encontraba como abrumado de tantas gracias que inmerecidamente había recibido.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">- Aunque esa humildad, que le vi expresar en casos en que se le alababa y él controlaba la situación, no la observé nunca en los casos en que otros, más o menos consciente y explícitamente lo habían humillado.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Cada vez estaba más convencido de lo importante que era: En el transcurso de los años en que yo viví con él, ese engreimiento iba en aumento.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">En una ocasión, a algunos de los mayores nos relató que había hablado con algunos jesuitas, que se quejaban de que los primeros que vivieron con San Ignacio de Loyola, no consideraron interesante conservar los objetos, edificios y lugares en los que habían sucedido hechos importantes. Y que nosotros seriamos tontos si hacíamos lo mismo.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">En el relato que he explicado anteriormente, de la noche pasada en Rialp, hay un hecho del que yo casi no me apercibí, y que luego le vi contar a Mons. Escrivá de una forma un poco difícil, puesto que quería decirlo, pero quería que pareciera que no lo decía.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Aquella noche. Cuando él estaba con una gran congoja por haber dejado a Alvaro Portillo en los peligros de Madrid. Y ante la imposición violenta de todos nosotros y sobre todo de Juan Jiménez Vargas que le amenazó diciéndole: &#8220;Yo le paso a usted a la otra Zona aunque tenga que llevarle a rastras por los pelos&#8221;, Mons. Escrivá le pidió a la Virgen la siguiente señal: Que en pleno invierno, a esa altura del Pirineo, creciera una rosa.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">A la mañana siguiente, al amanecer, Mons. Escrivá salió de aquel horno y dio una vuelta por los alrededores. Allí había restos de una ermita que habían incendiado los milicianos Republicanos. Y al pasar dentro, se encontró con el retablo de madera destruido, y una rosa de madera dorada. Rosa que él cogió y que yo pude ver, después, en la vitrina que tenía llena de recuerdos en sus habitaciones particulares de la Villa  Central de Roma.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Al cabo de bastantes años de haber salido yo del Opus Dei y no haber vuelto a ver al médico y catedrático de Fisiología, Juan Jiménez Vargas, éste me llamó para decirme que quería hablar conmigo. Y llegó a mi Estudio con una colección de fotografías de toda la zona del Pirineo, El horno, la ermita y los diferentes sitios por donde habíamos cruzado.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Me dijo que estaban comprando todos aquellos lugares para conservarlos como reliquias.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">La pregunta que él quería hacerme era saber si la escalera fotografiada que había para subir a aquel horno, era la auténtica.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Todo esto demostraba que habían tomado con toda seriedad la idea de conservar aquellos recuerdos. Y Mons. Escrivá en aquella época aún vivía.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">En realidad, ¿cuál es la espiritualidad del Opus Dei? Yo diría que entre la denominación clásica de espiritualidad ascética y espiritualidad mística, la que se propugna vivir en el Opus Dei es la ascética. Sometida a rígidas normas de piedad y de penitencia: tiempos marcados de oración, y de cilicio y disciplinas, y dormir un día a la semana en el suelo con un libro por almohada. Esta vida de mortificación está, también, regladamente atenuada por unas comodidades y un lujo, exigidos en las casas donde se vive, en el vestir personal, etc. Unas sirvientas te hacen la cama, te sirven la comida, etc.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">La intención de conseguir que cada uno viva con unos servicios y un lucimiento equivalentes a los de las personas de su misma profesión y situación social, se ha transformado en una forma de vivir mucho mejor y más llamativa y ostentosa.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Pero, en su esencia, ¿qué es lo que reporta todo este entramado de espiritualidad? Los frutos. ¿Cuáles son los frutos? Los frutos son los de una gran empresa mundana.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Un día, que no olvidaré porque tengo su amargor en el alma, me fue a ver un compañero que yo había tenido cuando estudiaba el Bachillerato y me contó su situación económica familiar, desesperada, y me pidió que le prestara un dinero. Le dije que volviera a la mañana siguiente. Porque esta decisión yo no la podía tomar por mí mismo. Lo consulté con mi director, y él me prohibió en absoluto, que le diera nada: a él le prohibía consentirlo el espíritu del Opus Dei.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Desde luego, cumplir las normas y dormir en el suelo es molesto: pero no hace buenos a los hombres.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Hay un tema que yo he vivido muy tangencialmente: el de la enseñanza, que es de la máxima importancia hoy en el Opus Dei.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Yo le oí decir muchas veces a Mons. Escrivá, que los fundadores de Órdenes y Congregaciones religiosas habían aparecido para resolver situaciones de gran necesidad social; para cuidar ancianos y niños desamparados, para redimir prostitutas, etc. Pero que sus continuadores, después, habían terminado haciendo grandes negocios, a base de colegios para educar niños ricos. Y estas últimas palabras las recalcaba con gran fruición.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Sin embargo, yo asistí a la creación del colegio Gaztelueta en Bilbao, que dijo que se hacía como excepción, porque se lo había pedido a Mons. Escrivá, la madre de Pedro Ibarra, Marquesa de Mac-Mahón.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Después &#8211; ya, estando yo fuera del Opus Dei he comprobado el rumbo diferente que ha tomado el desarrollo de la Obra. Se han organizado colegios y más colegios para niños ricos. Y estaban aún vivos y con plena autoridad, tanto Mons. Escrivá como Alvaro Portillo.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Esto y otras metas esenciales en el primitivo planteamiento del Opus Dei responde a una orientación a la que tanto yo les oí criticar a ellos, cuando se referían a otras instituciones religiosas.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">El ver, hoy, de lejos, a una Organización tan poderosa y tan temible, que ha absorbido a tanta gente joven y generosa que llegó a ella con intención de servir a Dios, me produce mucha pena. Y pido a Dios, todos los días, por Mons. Escrivá: por la salvación de su alma.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">******</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><strong><span>Index of Names</span></strong><span></span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>Alastrue, Eduardo: Member of Opus Dei, who passed into the National zone through the Madrid front with Alvaro Portillo. p. 5</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>Albareda, Jose Maria: An Opus Dei member. Pp 2,4 Albas, Carlos: Nephew of Eseriva, Opus Dei&#8217;s Founder. p. 21</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>Alonso, Enrique: Opus Dei member; lefi Opus Dei, later became supernumerary. p. 3</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>Alvira, Tomas: A friend of Jose Maria Albareda; one of the first supernumerary members of Opus Dei. p. 4</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>Badeil, Ana Maria: Miguel Fisac&#8217;s wife, whom he married in 1 957.iv</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>Bella, Florencio Sanchez: Was Opus Dei Cornissary in Spain. p. 8</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>Botella, Francisco: University professor and a nutnerary member of Opus Dei as one of the first priests. p. 14.</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>Botella, Paco: A member of Opus Dei; sisterjoined Opus Dei but later lefi; Miguel Fisac&#8217;s confessor. Pp 2,6,8,17,25</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>Casado, Vicente Rodriguez: A member of Opus Dei; sister joined Opus Dei but later left; desired to be a priest in Opus Dei but was not chosen. Pp 5,17,25</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>Casciaro, Pedro: Companion to Miguel Fisac; also a student of architecture; a numerary member of Opus Dei, also one of the first Opus Dei priests. </span>Pp 1,2,4,14,23</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">&#160;</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">&#160;</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">&#160;</p>
<p style="text-align:center;text-indent:27pt;" align="center">&#160;</p>
<p><a href="http://exopus.wordpress.com/files/2006/12/exopus-tomates-72.jpg" title="exopus.jpg"><img src="http://exopus.wordpress.com/files/2006/12/exopus-tomates-72.miniatura.jpg" alt="exopus.jpg" align="right" /></a></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Una ex numerria se queja del "adoctrinamiento" sobre la vocación al Opus Dei]]></title>
<link>http://antiopusdei.wordpress.com/2007/08/26/una-ex-numerria-se-queja-del-adoctrinamiento-sobre-la-vocacion-al-opus-dei/</link>
<pubDate>Sun, 26 Aug 2007 11:44:54 +0000</pubDate>
<dc:creator>uno del opus dei</dc:creator>
<guid>http://antiopusdei.wordpress.com/2007/08/26/una-ex-numerria-se-queja-del-adoctrinamiento-sobre-la-vocacion-al-opus-dei/</guid>
<description><![CDATA[Comentario recién aparecido en www.opusdeialdia.org: Soy ex numeraria: el &#8220;adoctrinamiento]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p>Comentario recién aparecido en <a href="http://www.opusdeialdia.org/">www.opusdeialdia.org</a>: <a href="http://www.opusdeialdia.org/soy-ex-numeraria-el-adoctrinamiento-sobre-la-vocacion.html" class="latestnews"><strong>Soy ex numeraria: el &#8220;adoctrinamiento&#8221; sobre la vocación</strong></a></p>
<p>hola, mi nombre es daniela, soy ex numeraria&#8230;hasta escalofrios me da de solo recordarlo.</p>
<p>con todo el respeto que cada persona se merece, entiendo la posicion de la que se agarran uds para defender lo que defienden; pero lamento decirles que las cosas son muy diferentes y que a cada uno le toca vivir su experiencia. deben haber escogido muy bien a los exes que entrevistaron, pues existe gente que se fue herida, enferma y sobretodo, SOLA.</p>
<p>en mi caso, tuve la suerte de irme del od e irme del pais, tuve la suerte de poder recomenzar gracias a mi FAMILIA que nunca me dejo de lado. y no me fui antes del opus dei porque precisamente LA PALABRA CONDENACION LA TENIA ENCIMA, y no por mi sino por una directora!!! me termine yendo cuando vino otra dire a decirme que bueno, si me podia ir&#8230;ya no habia nada mas que exprimir&#8230;acaso uds no escuchan esas meditaciones y charlas tipicas de los cursos anuales donde se relata &#8220;tan tranquilamente&#8221; que quien se sale de la &#8220;barca&#8221; se pierde??? POR FAVOR&#8230;el adoctrinamiento hace que la gente pierda el rumbo y la transparencia de las cosas&#8230;estoy segura de que en muchos de tus articulos eres conciente de que mientes pero de que mientes &#8220;por algo bueno&#8221; que quisieras que fuera asi&#8230;es lamentable.</p>
<p>otra cosa&#8230;por que no publicas lo que te escribe la gente? me gustaria verme publicada en tu pagina, pero sin que me edites por supuesto!</p>
<p>espero tu respuesta entonces, a ver cuanto te toma.</p>
<p>daniela.</p>
<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8211;</p>
<p>Comprendo perfectamente lo duro que es dejar de ser del Opus Dei. He estado cerca de personas que han pasado por la misma situación que tu y soy consciente de que es duro.</p>
<p>Sobre lo del adoctrinamiento que dices, siento decirte que estás equivocada. Lo que menos interesa al Opus Dei es que haya personas dentro que no tengan vocación a la Obra.</p>
<p>Te diré algunas de las ideas del supuesto &#8220;adoctrinamiento&#8221; del que hablas (las se bien porque las he oído y repetido en varias ocasiones):</p>
<p>- Como sabes, el Opus Dei no es un club social en el que uno se apunta, sino que requiere una especial llamada de Dios, o una vocación. </p>
<p>- A los que no tienen vocación no se les deja entrar en la Obra, porque sería ir contra los planes de Dios y hacer daño a esa persona.</p>
<p>- Cuando se nota que alguien está en el Opus Dei por error, porque pensaba que era lo suyo y estaba equivocado, se le ayuda para que salga de la Obra. Aunque se respeta en todos los casos la libertad de cada persona.</p>
<p>- Si alguien, teniendo vocación quiere dejarlo como consecuencia de sus debilidades, se le procura hacer ver que está cometiendo un error. Además, todos rezarán especialmente por esa persona. No obstante, si insiste en irse, puede irse cuando quiera.</p>
<p>Si alguna persona te ha &#8220;retenido&#8221; como tú dices, lo ha hecho mal. Y te pido disculpas en su lugar. No obstante, antes de aventurarme a sacar ninguna conclusión sobre el tema, <strong>me parece de sentido común que es necesario oír la opinión de la directora en cuestión, porque habitualmente uno cae en la subjetividad y el apasionamiento cuando los asuntos le tocan tan de cerca</strong>.</p>
<p>Antonio.</p>
<p>PD: como ves, he publicado la pregunta, porque no tengo nada que ocultar. Perdona el retraso en responderte. Tengo más de 100 mails pendientes por responder y hago todo lo que puedo por responderlos en mis ratos libres.</p>
<p>Preguntas relacionadas:</p>
<p><a href="http://www.opusdeialdia.org/irse-del-opus-dei-es-dejar-la-vocacion.html"><u><font color="#0000cc"><strong>Opus Dei &#124; ¿Irse del Opus Dei es dejar la vocación?</strong></font></u></a></p>
<p><a href="http://www.opusdeialdia.org/testimonios-sobre-dejar-la-vocacion-al-opusdei-y-hacerse-miembro-5.html"><u><font color="#0000cc"><strong>Opus Dei &#124; Testimonios sobre dejar la vocación al OpusDei </strong></font></u></a></p>
<p><a href="http://www.opusdeialdia.org/por-que-algunos-ex-se-quedan-resentidos-2.html"><u><font color="#0000cc"><strong>Opus Dei &#124; ¿Por qué algunos ex se quedan resentidos?</strong></font></u></a></p>
<p><a href="http://www.opusdeialdia.org/un-ex-opus-dei-que-ha-hecho-de-todo-3.html"><u><font color="#0000cc"><strong>Opus Dei &#124; Un ex Opus Dei que ha hecho de todo</strong></font></u></a></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Sigo en el Opus Dei porque me da la gana]]></title>
<link>http://antiopusdei.wordpress.com/2007/08/11/sigo-en-el-opus-dei-porque-me-da-la-gana/</link>
<pubDate>Sat, 11 Aug 2007 16:37:17 +0000</pubDate>
<dc:creator>uno del opus dei</dc:creator>
<guid>http://antiopusdei.wordpress.com/2007/08/11/sigo-en-el-opus-dei-porque-me-da-la-gana/</guid>
<description><![CDATA[Nuevo comentario aparecido en Opus Dei al día, bajo el título Soy del Opus Dei porque me da la gana ]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p>Nuevo comentario aparecido en <a href="http://www.opusdeialdia.org">Opus Dei</a> al día, bajo el título <a href="http://www.opusdeialdia.org/soy-del-opus-dei-porque-me-da-la-gana.html" class="latestnews">Soy del Opus Dei porque me da la gana</a></p>
<p>Hola Antonio,</p>
<p>Acerca de la palabra &#8220;inventar&#8221;, quiero aportaros a ambos, una matización.</p>
<p>La persona que te escribió, entiende la palabra inventar en el sentido de &#8220;crear mentalmente&#8221;. Tú en cambio, no te propones inventar, ni ser original en nada, sino seguir un camino ya decidido por otros. (El Fundador parece ser el único &#8220;inventor&#8221; autorizado, el creador y el descubridor definitivo &#8211; ver definición de &#8220;descubrir&#8221; más abajo -, en cuanto a caminos de vida para seglares, en el Opus Dei)</p>
<p>Hay otro significado de la palabra &#8220;inventar&#8221;, que proviene de su etimología latina, &#8220;invenire&#8221;, que significa: &#8220;descubrir&#8221;. Aquí el camino, no lo crearías en tu mente (con el peligro de ser arbitrario y equivocarte), sino que lo descubrirías en la misma realidad.</p>
<p>Por ejemplo, uno &#8220;descubre&#8221; su vocación, no la inventa (ni los demás la inventan para uno).</p>
<p>Es posible &#8220;crear un camino&#8221; en su mente, teniendo &#8220;proyectos&#8221; personales de futuro, pero también hay que discernir que esta elección sea la adecuada, confrontándola con la misma realidad.</p>
<p>Aunque en este momento seas un &#8220;numerario soltero&#8221;, y que creas que a tus 23 años, eso ya es lo definitivo para tí (que ya no tengas nada más que &#8220;descubrir&#8221; en la vida), sí que puede ocurrir un nuevo cambio, una bifurcación adicional en tu vida, o bien decidido por ti por el Opus Dei (donde se esperaría que obedecieras ciegamente a lo que tu director y tu confesor dicen ver en ti), o que esta nueva opción te la traigan las mismas circunstancias de la vida, y que no provenga directamente del mismo Opus Dei.</p>
<p>En ese sentido, puede que a un momento dado, cuando termines tus estudios de doctorado en ingeniería, el Opus Dei te proponga un paso adicional decidido exclusivamente por ellos: esto es, que te hagas sacerdote del Opus Dei.</p>
<p>Y si practicas ciegamente la obediencia hacia un camino predeterminado, donde no tienes nada que decidir, nada que descubrir, nada que &#8220;inventar&#8221; (crear con tu mente, o descubrir en la realidad), no podrías negarte a ello.</p>
<p>O podría ocurrir, que al terminar tus estudios doctorales, en la medida en que tengas amistades con chicas (y que el Opus Dei te deje libertad para ello, para tener sanas amistades con chicas &#8211; porque el Opus Dei tiene fama de crear entre los numerarios, una separación radical entre sexos, entre las secciones masculina y feminina), te enamores de una chica, o una chica se enamore de ti; o que un día te canses de dirigir clubs juveniles como si fueras un eterno boyscout adolescente, y sientas el deseo de fundar una familia, y ahí sí que tendrías que elegir, &#8220;descubrir&#8221; (pidiendo a Dios en la oración, que te ilumine en el camino que vas descubriendo), en forma personal (y no predeterminada por una institución), el camino a seguir en tu vida.</p>
<p>Un saludo.</p>
<hr />Veo que en tu mensaje destilas acidez y desencanto vital. Procuraré hablarte en tu leguaje, para ver si consigo que entiendas mi respuesta:</p>
<p>Deduzco, por lo que me dices, que dejaste de ser del Opus Dei. Pues bien, el fundador de el Opus Dei NO es el único &#8220;inventor autorizado&#8221;, sino que el único &#8220;inventor autorizado&#8221; es Dios. Aunque es muy cómodo y comprensible que uno necesite echar las culpas a alguien para encubrir su fracaso vital. Supongo que yo haré lo mismo si -Dios quiera que no ocurra- dejo el Opus Dei. Te comprendo.</p>
<p>También quería decirte que <strong>soy del Opus Dei porque me da la gana</strong>. No porque me hayan forzado, ni por nada por el estilo. Símplemente intuí que era lo que Dios quería de mí y me lancé (yo me lancé y yo elegí). Quizá en tu caso eligieron por tí, y por eso has salido escaldado (como bien dices no es lo mejor obedecer ciegamente al director, sino pensar antes las cosas: nunca es tarde para darse cuenta).</p>
<p><strong>Si me hago o no me hago sacerdote es algo que depende de que me de la gana a mi</strong> (aparte de depender que sea lo que Dios quiera de mi vida). No de que me lo sugieran (o impongan, como supongo que tú pensarás).</p>
<p>Por cierto, ya que hablas de &#8220;numerario soltero&#8221;, ¿conoces a algún numerario casado? Si es así, dame su mail, para pedirle que escriba en esta página&#8230; Sería un gran notición, porque no hay ninguno.</p>
<p>Ah, antes de que se me olvide, lo de &#8220;eterno boyscout adolescente&#8221; es bastante gracioso. No veas cómo nos hemos reído de eso en mi centro (porque como supondrás, todos somos eternos boyscouts adolescentes). Gracias por permitirnos pasar un rato tan divertido con esta tontería.</p>
<p>Antonio.</p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Informes de numerarios del Opus Dei]]></title>
<link>http://antiopusdei.wordpress.com/2007/08/07/informes-de-numerarios-del-opus-dei/</link>
<pubDate>Tue, 07 Aug 2007 15:18:37 +0000</pubDate>
<dc:creator>uno del opus dei</dc:creator>
<guid>http://antiopusdei.wordpress.com/2007/08/07/informes-de-numerarios-del-opus-dei/</guid>
<description><![CDATA[Pego un artículo recién publicado en Opus Dei al día. Interesante:  hola, queria preguntarte sobre t]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p>Pego un artículo recién publicado en <a href="http://www.opusdeialdia.org">Opus Dei</a> al día. Interesante: </p>
<p>hola, queria preguntarte sobre tu opinion sobre lo de que se haya informes sobre numerarios del opus dei. Crees que es necesario que se haga esto, no crees mas en la confianza hacia las personas. ¿Es buena idea que una personas le tenga que contar todas sus cosas a un laico?¿No se cuentan en estos informes detalles demasiado personasles?. Espero que no te moleste la pregunta. Comprendo que no sea facil responderla.</p>
<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8211;</p>
<p>No es difícil responder a tu pregunta. Aquí va la respuesta: </p>
<p>La incorporación a la Prelatura (al Opus Dei) tiene también efectos jurídicos, regulados por el Código de Derecho Canónico, por los Estatutos de la Opus Dei y por las demás disposiciones eclesiásticas vigentes.</p>
<p>Hay que cumplir, por tanto, una mínima &#8220;burocracia&#8221;, por llamarlo así, en la Obra, del mismo modo que la hay en cualquier institución de la Iglesia. Pero se procura que sea lo mínimo, y siempre con un escrupuloso respeto de la libertad, la intimidad y de la conciencia de las personas.</p>
<p><strong>Si uno habla con un numerario para pedirle ayuda, consejos y oración es porque quiere</strong>. Cada persona acude libremente, porque le da la gana. Si no quiere hablar con él, bien puede no hacerlo. O, si lo prefiere, engañarle y no contarle la veradad: nadie se va a enterar de que no ha contado la verdad (salvo Dios, que es el que le juzgará).</p>
<p>Además, como es lógico, las personas que por su cargo intervienen en esos asuntos, viven un estricto silencio de oficio. <strong>Nadie jamás se ha saltado esto, en la Obra. Aunque, lamentablemente, algunas personas que dicen que han sido del Opus Dei sí que están traicionando esa sagrada intimidad de las conciencias, y publican lo que les da la gana</strong>. Dios les pedirá cuenta. Pero no es culpa mía.</p>
<p>Antonio.</p>
<p><a href="http://www.opusdeialdia.org/no-me-has-respuesto-2.html"><strong>Sobre los informes en el Opus Dei</strong></a></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Webs anti Opus Dei de ex miembros del Opus Dei]]></title>
<link>http://antiopusdei.wordpress.com/2007/08/03/webs-anti-opus-dei-de-ex-miembros-del-opus-dei/</link>
<pubDate>Fri, 03 Aug 2007 17:07:15 +0000</pubDate>
<dc:creator>uno del opus dei</dc:creator>
<guid>http://antiopusdei.wordpress.com/2007/08/03/webs-anti-opus-dei-de-ex-miembros-del-opus-dei/</guid>
<description><![CDATA[El autor de este mensaje también ha escrito: Opus Dei | Un ex miembro del Opus Dei que ha hecho de t]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p style="direction:ltr;">El autor de este mensaje también ha escrito: <a href="http://null/soy-un-numerario-del-opus-dei/91.html"><u><font color="#0000cc"><strong>Opus Dei &#124; Un ex miembro del Opus Dei que ha hecho de todo</strong></font></u></a><span class="m"><font size="3" color="#666666"> </font></span> </p>
<p style="direction:ltr;">Antonio, estoy flipando y muy muy dolido!!! como puede existir esto?? pok no se hace nada contra estas difamaciones?? se que quizá nuestro Padre diría aquello de la contradicion de los buenos, pero&#8230;&#8230;.. es k es un abuso!!! es k da asco!!! como se pueden atrever a decir que los Sacerdotes revelan los secretos de confesion, y esas burradas de loas Directores!!! y todas las mil millones de bestiadas k dicen!!! acaso no pueden pensar en k un día, delante del Señor, de nuestro Padre se van a morir de la vergüenza!!! no entiendo nada!!!!!! estas son las web : ***</p>
<p style="direction:ltr;">PASA DE MIRARLAS!!!!!! PASA DE ELLAS k yo deberoia haberlo hecho y asi lo hago desde ahora !! es repulsivo!!! asqueroso y creo que la Oficina de Información del Opus Dei tendría algo k decir, incluso con capacidad jurídica &#8211; soy abogado &#8211; y eso incurre en varios delitos y, los menos, por lo civil&#8230;los mas por lo criminal!!! y lo penal. sé que mi deber es rezar y rezar por ellos, PERO LEXES !!! ya esta bien!!! *** [borro una parte del mensaje que puede resultar ofensiva] lo siento pero es k me saca de quicio. Un saludo ( un ex numerario &#8211; k palabra tan fea!!! &#8211; )</p>
<p>Josep</p>
<p>no publiques estas webs pok hacen daño, me refiero a las k doy yo eh! no k tu las pongas en la web!!.</p>
<p>Perdona k me enrrolle, pero, no acierto a comprender, como algunos k dicen ser Adscritos o de casa, ( me tomo la libertad de esta palabra) pueden tener las dudas k te plantean!!! yo nunca he tenido esas dudas ( tube mejor dicho) y si algo me ronroneaba lo preguntaba y punto pelota!! es k ha bajado el nivel? esto es una sobradilla mia, sorry. UN abrazo!!<br />
 </p>
<p><span><br />
<hr /> </span></p>
<p><span>Así es la vida. Me parece que lo mejor es rezar por ellos y tener paciencia.</span></p>
<p><span>No me extraña que te enfade ver esas webs, pero la solución no es enfadarse, sino hacer otras páginas que sean mejores.</span></p>
<p><span>Por favor, difunde <a target="_blank" href="http://antiopusdei.wordpress.com/wp-admin/"><u><strong>www.opusdeialdia.org</strong></u></a>. Esto sí que es una buena forma de contrarrestarles.</span></p>
<p><span class="sg"><span>Antonio.</span></p>
<p><span>Relacionados:</span></p>
<p><span><a href="http://null/soy-un-ex-numerario-http-www.exopusdei.com-3.html"><u><font color="#0000cc"><strong>Soy un ex numerario: http://www.exopusdei.com/</strong></font></u></a></span></p>
<p><span><span><a href="http://null/fui-numerario-y-me-considero-honorably-discharged-2.html"><u><font color="#0000cc"><strong>Fui numerario y me considero &#8220;honorably discharged&#8221;</strong></font></u></a></span></p>
<p><span><a href="http://null/yo-soy-un-ex-y-le-estare-eternamente-agradecido-a-la-obra-2.html"><u><font color="#0000cc"><strong>Yo soy un &#8220;ex&#8221; y le estaré eternamente agradecido a la Obra.</strong></font></u></a></span></p>
<p></span></p>
<p><span><a href="http://null/preguntas-sobre-el-opus-dei-y-los-ex.html"><u><font color="#0000cc"><strong>Opus Dei &#124; Preguntas sobre el Opus Dei y los ex</strong></font></u></a></span></p>
<p><span><a href="http://null/por-que-aguantaron-tanto-los-ex-opus.html"><u><font color="#0000cc"><strong>Opus Dei &#124; ¿Por qué aguantaron tanto los ex-Opus?</strong></font></u></a></span></p>
<p><span><a href="http://null/soy-un-numerario-del-opus-dei/174.html"><u><font color="#0000cc"><strong>Ex miembros, &#8220;anti Opus&#8221; y reconciliación</strong></font></u></a></span></p>
<p><span><a href="http://null/los-ex.html"><u><font color="#0000cc"><strong>Opus Dei &#124; Los ex</strong></font></u></a></span></p>
<p><span><a href="http://null/los-ex-del-opus-dei.html"><u><font color="#0000cc"><strong>Los ex del Opus Dei</strong></font></u></a></span></p>
<p><span><a href="http://null/por-que-algunos-ex-se-quedan-resentidos-10.html"><u><font color="#0000cc"><strong>¿Por qué algunos ex se quedan resentidos?</strong></font></u></a></span></p>
<p><span><a href="http://null/content/view/212/48/"><u><font color="#0000cc"><strong>Más sobre ex-miembros</strong></font></u></a></span></p>
<p><span><a href="http://null/trato-a-ex-miembros-7.html"><u><font color="#0000cc"><strong>Trato a ex-miembros</strong></font></u></a></span></p>
<p><span><a href="http://null/sobre-los-anti-opus-dei-2.html"><u><font color="#0000cc"><strong>Sobre los anti Opus Dei</strong></font></u></a></span></p>
<p><span></span></p>
<p><span>(tomado de <a href="http://www.opusdeialdia.org">Opus Dei</a> al día)</span></p>
<p></span></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Opus Dei: censuras, injurias y calumnias en internet]]></title>
<link>http://antiopusdei.wordpress.com/2007/08/03/opus-dei-censuras-injurias-y-calumnias-en-internet/</link>
<pubDate>Fri, 03 Aug 2007 17:04:32 +0000</pubDate>
<dc:creator>uno del opus dei</dc:creator>
<guid>http://antiopusdei.wordpress.com/2007/08/03/opus-dei-censuras-injurias-y-calumnias-en-internet/</guid>
<description><![CDATA[Muy interesante noticia aparecida en Opus Dei al día, con el título: Censuras, injurias y calumnias ]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p>Muy interesante noticia aparecida en <a href="http://www.opusdeialdia.org">Opus Dei</a> al día, con el título: <a href="http://www.opusdeialdia.org/censuras-injurias-y-calumnias-en-internet.html" class="latestnews"><strong>Censuras, injurias y calumnias en internet</strong></a>  </p>
<p>Antonio, no hay más que verte en el vídeo para saber que eres un tío majo, inteligente, bueno y con recta intención. Como muchos con los que conviví durante los nueve años en los que permanecí en la Obra como numerario, incluido yo mismo, modestia aparte.</p>
<p>He conocido tu página a través de un testimonio de la página ***</p>
<p>Reflexionando sobre el hecho de que en *** no censuren tu página y tú en cambio censures la de ellos, te comento que no me resulta lógico censurar en una página sobre la Obra (la tuya) la página más completa que existe actualmente sobre la Obra (***), cuyos responsables están plenamente identificados, por lo que si la Obra tuviese constancia de que en la misma no se dijese la verdad, ya hubiera acudido a los tribunales, pues internet no está exento del Código Penal, que castiga las injurias y las calumnias.</p>
<p>Un abrazo.</p>
<p>Mi nombre es Francisco Sánchez</p>
<hr />Como es mi costumbre, sustituyo el nombre de la página por *** para no darle publicidad. Lo hago por mucho que en esa página se hable de mi con cierta frecuencia. Por cierto: la frecuencia con la que aparezco es cada vez mayor.</p>
<p>Esto no es algo subjetivo, como la opinión que das en tu mail, sino comprobable. Basta con hacer la siguiene búsqueda en google:</p>
<p>site:*** &#8220;antonio gonzález&#8221;</p>
<p>Esta búsqueda da las veces que aparece una expresión en una url determinada. En este caso, muestra las veces que aparezco en la susodicha web. ¿Y sabes cuántas salen? 76 a fecha de hoy.</p>
<p>Teniendo en cuenta que <a href="http://antiopusdei.wordpress.com/wp-admin/"><strong>www.opusdeialdia.org</strong></a> comenzó en enero de 2007 y que en ningún lugar de <a href="http://antiopusdei.wordpress.com/wp-admin/"><strong>www.opusdeialdia.org</strong></a> se menciona a la página que nos ocupa, cualquiera diría que ya se les han acabado los temas de los que hablar.</p>
<p>Esto, en cambio, contrasta con lo que dices de que sea la página con información más completa sobre la Obra.</p>
<p>Supongo que lo dices porque no estás muy informado sobre el tema, puesto que es de todos conocida la demanda que hubo por parte del Opus Dei contra esta web para que cambiasen el nombre de la página. La demanda se puso precisamente por los contenidos injuriosos de la tal página. Y, por cierto, la gano el Opus Dei: cambiaron de nombre y ya no incluyen la expresión &#8220;Opus Dei&#8221; en el título de su web.</p>
<p>Antonio.</p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Opus Dei: ex miembros del OpusDei, anti Opus Dei, reconciliación y los que fueron del OpusDei]]></title>
<link>http://antiopusdei.wordpress.com/2007/08/02/opus-dei-ex-miembros-del-opusdei-anti-opus-dei-reconciliacion-y-los-que-fueron-del-opusdei/</link>
<pubDate>Thu, 02 Aug 2007 08:49:59 +0000</pubDate>
<dc:creator>uno del opus dei</dc:creator>
<guid>http://antiopusdei.wordpress.com/2007/08/02/opus-dei-ex-miembros-del-opusdei-anti-opus-dei-reconciliacion-y-los-que-fueron-del-opusdei/</guid>
<description><![CDATA[Os copio una entrada de Opus Dei al día que me parece muy interesante. El título que tiene es: Ex mi]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p>Os copio una entrada de Opus Dei al día que me parece muy interesante. El título que tiene es: <a href="http://www.opusdeialdia.org/ex-miembros-anti-opus-y-reconciliacion-2.html" class="contentpagetitle"></p>
<h2>Ex miembros, &#8220;anti Opus&#8221; y reconciliación</h2>
<p></a>Hola Antonio,</p>
<p>Felicidades por tu página web. Me parece que está muy bien montada, y se nota que le dedicas tiempo a tenerla en buenas condiciones.</p>
<p>Me alegro de que seas feliz siendo numerario, y me alegro de que haya otros muchos como tú. También me parece estupendo que eso te lleve a querer promulgarlo a los cuatro vientos.</p>
<p>Yo fui de la Obra unos cuantos años. Más de diez. Y salí también hace algunos años, aunque menos de diez. Tengo que ser honesto y decirte que a pesar de todo lo bueno que te he dicho hasta ahora, estoy bastante en desacuerdo con muchos de los argumentos que expones en la web. Respeto tus opiniones, respeto tu modo de vida y tu forma de difundirlo, pero simplemente difiere mucho de cómo he visto yo las cosas dentro de la Obra.</p>
<p>Me considero una persona con la que se puede hablar, porque siempre intento ser razonable, y supongo que es por eso que te escribo. No aspiro a que cuelgues esto en el blog, porque entiendo que no es el tipo de material que te interesará poner. Tampoco puedo obligarte a leerlo, pero desde luego estoy intentando tender puentes con la mejor de las intenciones.</p>
<p>Creo que en honor a la verdad no puede decirse que las personas que están descontentas con la Obra después de salir sean simplemente “unas pocas”. Puede que sean unas pocas en proporción, sí, pero me consta, es más, afirmo con total conocimiento de causa, que en números absolutos se cuentan por cientos (si no por miles).</p>
<p>Decir “hemos hablado con ex miembros y están contentos” y acto seguido “sólo hay unos pocos que están enfadados” me parece radicalmente injusto. El primer puente que hay que tender hacia la reconciliación es reconocer la realidad y el sufrimiento de muchas (no “pocas”, repito) personas que se han sentido abandonadas por la Obra en situaciones personales muy difíciles.</p>
<p>Entiendo que puedas decir que ya hay webs en contra de la Obra, y que lo que tú no vas a hacer es darles más coba, porque estás aquí para lo contrario. Vale. Pero también tienes que entender que es difícil que la persona que se ha sentido abandonada dé el primer paso hacia la reconciliación.</p>
<p>Y menos aún cuando ahora vea que blogs afines a la Obra, como este, se da a entender que su sufrimiento es una cuestión puramente marginal.</p>
<hr />Comprendo que no te parezcan bien algunos de los argumentos que pongo en el blog. Este no es un tema sencillo.</p>
<p>Además, al juzgar sobre estos temas las cosas se complican aún más, porque en el fondo no se trata de enjuiciar a la Obra, sino a la vida de una persona. Y en las vidas de las personas se mezclan muchos factores que hacen que sea más difícil hacerse cargo.</p>
<p>¿Hay gente descontenta que fue de la Obra? Sí. Los hay y los conozco. Pero también es cierto que son los menos.</p>
<p>¿Cuántos son en números absolutos? No lo se. Ni tampoco tengo interés en indagar sobre el tema. Pero si en el Opus Dei hay unos 82.000 miembros actualmente, y cada año mueren unos cuantos, se incorporan unos cuantos, y dejan de ser de la Obra otros. No es raro que una minoría sean cientos.</p>
<p><strong>Lo siento mucho por cada una de estas personas que está descontenta</strong>. Quizá no lo he sabido expresar bien en anteriores respuestas, pero me duele cada uno de los que han sufrido al dejar el Opus Dei.</p>
<p>Quizá la culpa sea de los que somos de la Obra, porque no hemos sabido hacerlo bien. No de digo que no, porque el Opus Dei está formado con personas, y con personas con defectos. Pero quizá -y esto no lo digo por decir- esas personas que han hecho sufrir a otras, ahora están haciéndose las víctimas en alguna de esas webs de ex miembros, poruqe han dejado la Obra.</p>
<p>Yo pienso que lo mejor que podemos hacer es rezar unos por otros, para poder ayudarnos.</p>
<p><strong>No tengo ningún rencor hacia nadie</strong> de los que han dejado la Obra, ni de los que me escriben con insultos de todo tipo, ni de los que publican noticias contra mi en páginas webs anti Opus Dei. Estoy dispuesto a hablar con ellos tranquilamente, porque pienso que hablando es como se entiende la gente.</p>
<p>Antonio.</p>
<p>Enlaces relacionados:</p>
<p><a href="http://www.opusdeialdia.org/los-ex-del-opus-dei-2.html" class="contentpagetitle"></a></p>
<h2><a href="http://www.opusdeialdia.org/los-ex-del-opus-dei-2.html" class="contentpagetitle">Los ex del Opus Dei</a></h2>
<p><a href="http://www.opusdeialdia.org/sobre-los-anti-opus-dei-4.html" class="contentpagetitle"></a></p>
<h2><a href="http://www.opusdeialdia.org/sobre-los-anti-opus-dei-4.html" class="contentpagetitle">Sobre los anti Opus Dei</a></h2>
<p><a href="http://www.opusdeialdia.org/se-merecen-respuesta-2.html" class="contentpagetitle"></a></p>
<h2><a href="http://www.opusdeialdia.org/se-merecen-respuesta-2.html" class="contentpagetitle">¿Se merecen respuesta?</a></h2>
<p><a href="http://www.opusdeialdia.org/impostores-del-opus.html" class="contentpagetitle"></a></p>
<h2><a href="http://www.opusdeialdia.org/impostores-del-opus.html" class="contentpagetitle">Impostores del Opus</a></h2>
<p><a href="http://www.opusdeialdia.org/criticas-a-este-numerario.html" class="contentpagetitle"></a></p>
<h2><a href="http://www.opusdeialdia.org/criticas-a-este-numerario.html" class="contentpagetitle">Criticas a este numerario</a></h2>
<p><a href="http://www.opusdeialdia.org/una-web-antiopus.html" class="contentpagetitle"></a></p>
<h2><a href="http://www.opusdeialdia.org/una-web-antiopus.html" class="contentpagetitle">Una web antiOpus</a></h2>
<p><a href="http://www.opusdeialdia.org/ataques-a-un-blog-de-la-obra-3.html" class="contentpagetitle"></a></p>
<h2><a href="http://www.opusdeialdia.org/ataques-a-un-blog-de-la-obra-3.html" class="contentpagetitle">Ataques a un blog de la Obra</a></h2>
<p><a href="http://www.opusdeialdia.org/defectos-de-los-del-opus-dei.html" class="contentpagetitle"></a></p>
<h2><a href="http://www.opusdeialdia.org/defectos-de-los-del-opus-dei.html" class="contentpagetitle">Defectos de los del Opus Dei</a></h2>
<p><a href="http://www.opusdeialdia.org/opiniones-anti-opus.html" class="contentpagetitle"></a></p>
<h2><a href="http://www.opusdeialdia.org/opiniones-anti-opus.html" class="contentpagetitle">Opiniones anti-Opus</a></h2>
<p><a href="http://www.opusdeialdia.org/buscando-un-gazapo-anti-o-contra-el-opus-3.html" class="contentpagetitle"></a></p>
<h2><a href="http://www.opusdeialdia.org/buscando-un-gazapo-anti-o-contra-el-opus-3.html" class="contentpagetitle">Buscando un gazapo anti o contra el Opus</a></h2>
<p><a href="http://www.opusdeialdia.org/the-work-numerary-family-and-freedom-2.html" class="contentpagetitle"></p>
<h2>The Work: numerary, family and freedom</h2>
<p></a></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Reflexiones Sobre La Verdad]]></title>
<link>http://exopus.wordpress.com/2007/07/27/reflexiones-sobre-la-verdad/</link>
<pubDate>Fri, 27 Jul 2007 18:46:50 +0000</pubDate>
<dc:creator>Ivan de ExOpus</dc:creator>
<guid>http://exopus.wordpress.com/2007/07/27/reflexiones-sobre-la-verdad/</guid>
<description><![CDATA[Iván de ExOpus Reedición del publicado en Opus Libros el 5 de julio de 2004 Al decir esto, uno de lo]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p class="MsoNormal" style="text-align:right;text-indent:27pt;" align="right"><a title="dsc00031.jpg" href="http://exopus.wordpress.com/files/2007/07/dsc00031.jpg"></a></p>
<p style="text-align:center;"><a title="dsc00031.jpg" href="http://exopus.wordpress.com/files/2007/07/dsc00031.jpg"><img src="http://exopus.wordpress.com/files/2007/07/dsc00031.jpg" alt="dsc00031.jpg" width="370" height="280" /></a></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:right;text-indent:27pt;" align="right"><strong>Iván de ExOpus</strong></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Reedición del publicado en<strong> <span style="color:#993300;"><a href="http://www.opuslibros.org/"><span style="color:#993300;">Opus Libros</span></a></span> </strong>el 5 de julio de 2004</p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><em>Al decir esto, uno de los criados que estaba allí le dio una bofetada a Jesús, diciendo: ¿Así respondes al pontífice? Jesús le contestó: Si he hablado mal, muéstrame en qué; y si bien, ¿por qué me pegas?</em> (Jn:18:22, 23.)</p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Si alguien por enfrentarse a toda la verdad de una institución se &#8220;sale&#8221; de ella o &#8220;no entra&#8221; en ella o se &#8220;acongoja&#8221;, pues ¡Bendito y alabado sea Dios! Lo malo es que esa persona &#8220;siga&#8221; en esa institución o &#8220;entre&#8221; en ella o &#8220;se mantenga en la paz de los muertos&#8221; por carecer de todos los elementos de juicio y, por tanto, no ser libre para elegir&#8230;</p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><strong>Reflexiones sobre la verdad.</strong></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:27pt;">La definición de verdad es la adecuación del entendimiento con la cosa conocida. Para llegar a la verdad es imprescindible que el entendimiento se ponga en contacto con la realidad, con la cosa, con el hecho, para así poder llegar a conocerla. Cuando una verdad no es de fe hay que abandonar cuanto antes la creencia ciega en quienes nos la trasmiten para comprobarla directamente. Lo anterior parece una perogrullada, pero hay quienes, con sus palabras y actos, afirman que sólo se puede adecuar el entendimiento con la cosa a través de lo que ellos dicen que es esa cosa y no permiten que nadie lo pueda comprobar directamente.</p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:27pt;">La realidad es muy tozuda porque &#8220;es lo que es&#8221; y no se la puede cambiar; por lo tanto, la verdad de cualquier realidad, una vez manifestada, es también muy tozuda (por ser una identificación con aquella).</p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><strong>Consecuencias de lo anterior</strong>:</p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:27pt;">1 &#8211; La verdad, para manifestarse, pide a gritos que el hombre contemple las cosas sin intermediarios. El gran enemigo de la verdad es que la persona no mire directamente a las cosas, puesto que así nunca podrá descubrirla.</p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:27pt;">2 &#8211; La verdad no necesita padrinos. Puede tenerlos -y de hecho los tiene- pero no los necesita, porque la verdad se impone por su propio poder, el que tiene en si misma, el que le ha transferido la realidad. La verdad es tan poderosa que una vez manifestada no hay fuerza humana que la anule.</p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><strong>Reflexiones sobre la falsedad</strong></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Como se desprende de la definición de verdad, al ser su opuesta, la falsedad se define como la falta de verdad o autenticidad. Es la inadecuación del entendimiento con la realidad de las cosas.</p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Consecuencias:</p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:27pt;">1 &#8211; Las falsedad, para mantenerse como tal, necesita a toda costa que la persona no descubra la verdad que la anula, para lo cual sólo dispone de un medio: Impedir que se junten la mirada de la persona con la realidad de las cosas. No puede hacer nada más que eso: obligar a desviar la mirada, puesto que sobre la realidad no puede actuar, es insobornable. Veamos un ejemplo de alguien que no quiso enfrentarse a la verdad:</p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><em>Díjole entonces Pilatos: ¿Luego tú eres rey? Respondió Jesús: Tu lo dices. Yo para esto he nacido, y para esto he venido al mundo, para dar testimonio de la verdad. Todo aquél que es de la verdad, oye mi voz. Le dice Pilatos: ¿Qué es la verdad? Y dicho esto, salió otra vez a los Judíos, y les dice: Yo no hallo en él ningún crimen</em> (Jn:18:37, 38).</p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Pilatos se echa a temblar cuando se da cuenta de que alguien le va a mostrar la verdad; y qué es lo que hace entonces: &#8220;¿Qué es la verdad? Y dicho esto, salió&#8221;. ¡Se fue!, se apartó de la realidad (Jesús) que le iba a mostrar la verdad.</p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Un grupo que vive en falsedad tiene que poner mucho esfuerzo en desviar la mirada de sus integrantes y de la sociedad para impedir que sean vistas las verdades que les pueden dañar. Para conseguirlo actúa de la siguiente manera:</p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Manteniendo que sólo hay una versión de la verdad: la que él pregona. Para una misma realidad esgrime dos &#8220;verdades&#8221;: una para los miembros y otra para el resto. Es intolerante con la mínima crítica hacia él. Impide que sus miembros accedan a los lugares en donde se les pueden abrir los ojos: crea índices de libros prohibidos, de películas y programas de televisión que no se pueden ver, destruyen libros cuyas verdades les molestan, etc. Violan la intimidad de sus miembros (por ejemplo leyendo su correspondencia); les controlan la conducta para que esté en consonancia con los dictados de su institución. Responde con slogans preestablecidos. Crean un sistema interno para que sus miembros se delaten unos a otros ante quienes les dirigen. Como no son capaces de responder a las verdades que otros les echan en cara, buscan callarlos anulando a quienes las dicen; en esto siguen la máxima de los escribas y fariseos: &#8220;La voz del profeta nos molesta. ¡Matemos al profeta para que calle!&#8221;. Fuerzan a sus miembros a tener sentimientos positivos sólo hacia aquello que les beneficia a ellos. Les prohíben determinados pensamientos, tal y como admitir dudas sobre lo que sus jefes les cuentan. Les hacen creer que todos aquellos que opinan algo distinto a lo que ellos les dicen son sus enemigos. Les infunden miedos, fobias, culpas y temores de que serán unos desgraciados si abandonan el grupo. Hacen proselitismo con jóvenes para aprovecharse de su inmadurez. Rehacen su propia historia eliminando de ella a miembros que les dejaron o suprimen documentos que darían otra versión de lo que el grupo dice ser. A los que se van a incorporar a sus filas no les muestran aspectos fundamentales de lo que les van a exigir después diciéndoles que lo harán una vez estén dentro. Para lograr lo que desean hacen que el fin justifique los medios&#8230;</p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Como carecen de verdades que les fundamenten y no quieren reconocer sus errores, hacen cualquier cosa menos bajar al terreno del diálogo y enfrentarse directamente, con argumentos, con aquellos que les critican.</p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:27pt;">2 &#8211; La falsedad necesita interponer padrinos entre las personas y la realidad de las cosas para que el manto de prestigio de esas pantallas oculte la verdad.</p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Cuando una persona emplea con rectitud de intención los medios sobrenaturales de la Iglesia (sacramentos, oración, sinceridad, generosidad, etc.), lo haga en un campo de exterminio o en el Vaticano, se llena de alegría porque esos medios se la confieren por sí mismos. No es la capilla en donde se esté, ni la ropa que lleve puesta, ni el sacerdote que dé la comunión, ni el grupo religioso al que se pertenezca&#8230; es la propia virtud de los medios sobrenaturales empleados los que confieren gracias y con ellas la alegría.</p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Hay instituciones que emplean medios sobrenaturales y universales de la Iglesia que pretenden demostrar su propia bondad porque muchos de sus miembros tienen alegría. Eso no demuestra nada. Esa alegría se la deben al Espíritu Santo que la confiere a quien aplica los medios que la  Iglesia aconseja para acercar al hombre a Dios; y esas instituciones utilizan esa alegría, que no les es debida, como pantalla para desviar la atención de los derechos fundamentales que ellos vulneran en esas mismas personas que están alegres; que lo estarían mucho más si poseyeran los derechos de que han sido privadas.</p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Tanto los papas como la Iglesia son tan falibles como cualquier otra persona, excepto cuando definen oficialmente verdades en materia de fe o de costumbres. De hecho estamos cansados de ver como los papas del pasado cometieron errores garrafales y lo mismo vale decir para el resto de la Iglesia.</p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Por ejemplo, en 1600 Galileo descubre la verdad de que la Tierra gira alrededor del Sol y poco faltó para que el Papa y la Iglesia le llevaran a la hoguera. Pero, como dije antes, la verdad una vez manifestada es tan poderosa que no hay fuerza humana que la anule; y 400 años después el papa Juan Pablo II, en nombre de la  Iglesia, ha pedido perdón públicamente del abuso cometido contra Galileo. Este hecho demuestra que los papas y la Iglesia pueden errar cuando no hablan oficialmente en nombre de Dios; también hace ver como la verdad acaba imponiéndose (aunque para ello necesite 400 años).</p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Ha habido muchas instituciones alabadas por la  Iglesia durante un tiempo y desaparecidas después; por ejemplo, los Templarios y el resto de las ordenes militares, con estructura de prelaturas personales, que vieron su nacimiento, apogeo y muerte.</p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:27pt;">También hay santos que la Iglesia mantiene un tiempo en su santoral para después retirarlos porque no se puede defender su autenticidad; por ejemplo, san Jorge, que hasta hace muy poco figuraba entre los santos de la  Iglesia y ahora ha sido quitado del grupo. Sí, por poner un supuesto, en el futuro la  Iglesia acepta que el juicio que llevó a un santo al altar presenta un defecto grave, tal y como que se eliminaron testigos fundamentales (que podían dar una visión no muy santa del sujeto) para así forzar su canonización; entonces, ese nombre será retirado del santoral.</p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Hay instituciones que esgrimen, como pruebas para convencer a los suyos y a los demás de que están en la verdad: que son apadrinadas por el Papa, que han sido aprobadas por la Iglesia o que su fundador está canonizado.</p>
<p>Como acabamos de ver eso no demuestra nada. Lo importante es refutar los argumentos que les plantean quienes les dicen realidades muy distintas a las que ellos pregonan. El Papa, la  Iglesia o la santidad de su fundador son tan sólo padrinos que esos grupos colocan ante los ojos de los demás para hacerles desviar la mirada del lugar en donde está la verdad, que ellos no quieren reconocer porque la vida misma de su institución depende de que las gentes sigan en el error. <em>&#8220;Porque todo aquel que obra maldad, aborrece la luz y no viene a la luz, para que no se le echen en cara sus obras. Quien, al contrario, obra según verdad, camina a la luz, a fin de manifestar que sus obras han sido hechas según Dios.&#8221;</em> (Jn:3:20, 21).</p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:27pt;">La verdad tiene mucha importancia, demasiada importancia como para callarse cuando se la ve atropellada.</p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Termino con unas palabras de Jesús: <em>&#8220;Y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.&#8221;</em> (Jn:8:32)</p>
<p><a title="exopus.jpg" href="http://exopus.wordpress.com/files/2006/12/exopus-tomates-72.jpg"><img src="http://exopus.wordpress.com/files/2006/12/exopus-tomates-72.miniatura.jpg" alt="exopus.jpg" align="right" /></a></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[¿Se Respetan En El Opus Dei Los Derechos Humanos Fundamentales?]]></title>
<link>http://exopus.wordpress.com/2007/07/20/se-respetan-en-el-opus-dei-los-derechos-humanos-fundamentales/</link>
<pubDate>Fri, 20 Jul 2007 18:13:24 +0000</pubDate>
<dc:creator>Ivan de ExOpus</dc:creator>
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<description><![CDATA[Iván de ExOpus Reedición del publicado en Opus Libros el 27 de junio y 4 de julio de 2004 LEER LA ÚL]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p style="text-align:right;text-indent:27pt;" align="right"><a title="derechos-clase.jpg" href="http://exopus.wordpress.com/files/2007/07/derechos-clase.jpg"></a></p>
<p style="text-align:center;"><a title="derechos-clase.jpg" href="http://exopus.wordpress.com/files/2007/07/derechos-clase.jpg"><img src="http://exopus.wordpress.com/files/2007/07/derechos-clase.jpg" alt="derechos-clase.jpg" width="393" height="284" /></a></p>
<p style="text-align:right;text-indent:27pt;" align="right"><strong>Iván de ExOpus</strong></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Reedición del publicado en<strong> <span style="color:#993300;"><a href="http://www.opuslibros.org/"><span style="color:#993300;">Opus Libros</span></a></span> </strong>el 27 de junio y 4 de julio de 2004</p>
<p style="text-align:center;text-indent:27pt;"><a href="http://exopus.wordpress.com/2008/10/23/los-derechos-humanos-fundamentales-en-el-opus-dei/"><strong>LEER LA ÚLTIMA VERSIÓN DE ESTE ARTÍCULO</strong></a></p>
<p style="text-align:right;text-indent:27pt;" align="right"><strong><em>El hombre es hijo de sus obras.</em> </strong></p>
<p style="text-align:right;text-indent:27pt;" align="right">Don Quijote de la Mancha, Miguel de Cervantes.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Respondo a quienes intentan demostrar la bondad del Opus Dei porque ellos son muy felices dentro:</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Me alegro mucho por vosotros de que hayáis llevado una vida tan feliz en el Opus Dei, pero desgraciadamente eso vale de muy poco para saber lo que en realidad es la Obra (ser muy feliz en un grupo no sirve como criterio de bondad para ninguna institución) puesto que miembros felices los hay hasta en la sociedades más depravadas. ¿O acaso creéis que entre los asesinos de los campos de exterminio no hubo algunos que fueron muy dichosos por formar parte de esa institución? Seguro que los hubo.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Una sociedad no es buena porque algunos (o muchos o casi la totalidad) de sus miembros estén contentos en ella; a una sociedad se la puede empezar a considerar como buena cuando institucionalmente respeta todos los derechos humanos fundamentales.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Lo que escribo a continuación no lo hablo por otros, ni por lo que he oído o leído, sino que es fruto de mi propia experiencia durante casi 35 años dentro de la Obra.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Para empezar, en la Obra hay dos verdades, una para utilizar con los miembros y otra para los de fuera; una que justifica algo para que parezca santo y otra que es muy opuesta.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Por ejemplo, cuando yo pité (escribir la carta de admisión a la  Obra) me dijeron que las sucesivas incorporaciones al Opus Dei (las jurídicas) eran obligaciones administrativas que la Iglesia exigía y a las que a la fuerza había que someterse, pero que desde el momento en que se pitaba se era ya del Opus Dei y para todos los efectos. Al rato, el director con el que acababa de escribir la carta de admisión me dice que por un tiempo no les cuente a mis padres que soy de la  Obra y que si ellos me lo preguntan les diga que no lo soy; al ver mi cara de extrañeza me añade que contándoles eso no les mentía, porque en realidad yo no era de Opus Dei hasta que la Iglesia no lo reconociera oficialmente (incorporación jurídica). ¿Era o no era de la Obra? Pues para quienes a ellos les convenía sí y para quien les estorbaba no.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Utilizan lo que llaman la &#8220;corrección fraterna&#8221; como medio muy eficaz para mantener el dominio sobre sus miembros. La fundamentan, como verdad externa, en la frase de Jesús según la cual si ves un pecado en tu hermano debes corregirle. Ese medio es en apariencia una buena práctica, pero veamos como se utiliza, para conocer otra realidad oculta.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Una vez vista una falta en otro miembro, algo que te parece no estar de acuerdo con el espíritu de la Obra, has de contárselo a su director quien tiene la última palabra para que le corrijas o no. Es decir:</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">1 &#8211; Casi nunca corriges pecados normales (los que todo el mundo entiende por pecado) sino que se utiliza sobre todo para aquello que no es afín al espíritu de la Obra (que previamente te han mentalizado cual es).</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">2 &#8211; Bajo la verdad externa de que se consulta al director de la otra persona, para que sea él quien juzgue la procedencia de esa corrección, subyace otra realidad que es que así los directores siempre pueden mantener un control de la conducta de sus dirigidos al estar permanentemente informados sobre lo que hacen y dicen que pueda ser disonante con la Obra. Con la corrección fraterna los ojos de todos los miembros de la Prelatura se convierten en los de tu director inmediato, quien a su vez, si procede, informa al director superior (por lo que de una falta que cometas hoy, el Prelado puede tener mañana un informe sobre la mesa de su despacho).</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Voy a poner un par de ejemplos de correcciones fraternas tomadas de mi propia vida.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">En una ocasión comenté ante varios que me gustaba mucho el libro &#8220;Juan Salvador Gaviota&#8221; de Richard Bach. Un par de horas más tarde me hicieron una triple corrección fraterna: Porque no había mirado ese título en el índice interno de libros que la Obra lleva, puesto que allí se indica que no se puede leer. En segundo lugar, por haberlo leído sin las prevenciones oportunas de conocer antes si podía hacerlo, lo que podría haber perjudicado a mi alma. Por último, por escándalo a los demás, por la publicidad dañina que hice de él ante quienes no deben leerlo y a los que mis palabras les podrían llevar a pensar que era bueno, dando ellos por supuesto que yo lo había comprobado previamente (en ese índice).</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Otro caso. Los agregados teníamos una meditación un día fijo a la semana, seguida de una tertulia durante la cual el sacerdote (el designado para nosotros) nos iba confesando sucesivamente (íbamos a él según el orden de colocación en la tertulia). Pues bien, en una ocasión no me confesé allí en dos semanas consecutivas. Nada más terminar la tertulia del segundo día, me vino uno para hacerme la corrección fraterna de que había que confesarse semanalmente con el sacerdote establecido y que si en alguna ocasión, por motivos de fuerza mayor, lo hacía en otro lugar, que después de la meditación, cuando me llegara el turno, me pasara a saludar al sacerdote (aunque no me confesara) para así no causar escándalo en el resto, que se daban cuenta de que yo no me había confesado.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">La gente entra en la Obra sin saber los términos específicos de su entrega; después, poco a poco, se les crea una tupida red de miedos, culpas, fobias y temores (sobre todo a perder la felicidad temporal y eterna si dejas el Opus Dei) lo que permite enajenarles con facilidad de muchos derechos fundamentales. Por ese medio, a grandes rasgos, a los miembros del Opus Dei (en especial a los numerarios y agregados) se les expolian los siguientes derechos:</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">1 &#8211; Derecho a la libre información y a su intimidad personal: Diciéndoles lo que pueden de leer o no, los programas de televisión que pueden ver o no; les leen la correspondencia que reciben y envían, etc.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">2 &#8211; Derecho al pensamiento libre: Obligándoles a no tener la mínima duda sobre su vocación: &#8220;De la vocación no se puede dudar, es intocable&#8221;, te repiten desde que pitas. A suprimir cualquier crítica sobre la  Obra o sus directores (por ejemplo, es algo grave y que atenta contra la unidad del Opus Dei comentarle a otro que te agradaba más el director anterior que el actual), etc.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">3 &#8211; Derecho a la conducta libre: Controlándoles amistades, esparcimiento, adónde pueden ir o no; impidiéndoles asistir a espectáculos públicos; exigiéndoles confesarse semanalmente (con o sin pecados) con el sacerdote del centro, imponiéndoles el director espiritual (que es un laico independiente del confesor), obligando a que esa dirección espiritual sea cada semana (porque te buscan, persiguen y fuerzan a tenerla si tú no vas dócilmente a ella), imponiendo que a ese laico le cuentes todo, todo, todo, y en especial y en primer lugar lo que te molestaría contar (aunque ello sea algo tan tonto como que has deseado entrar en un cine a ver Heidi), etc.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">4 &#8211; En lo económico te fuerzan a un estado de indigencia total: En vez de agradecerte el dinero que das al Opus Dei, te dicen que el sueldo que cobras, desde antes de recibirlo, ya no es tuyo sino de la Obra, quien como &#8220;buena madre&#8221; vela por ti y te da lo que necesitas para subsistir (que ella previamente ha aprobado). Has de apuntar todos los gastos que realizas, hasta el más mínimo, y entregárselos al director en los cinco primeros días de cada mes. Con cualquier bien mueble (el coche) o inmueble que ha de figurar a tu nombre has de firmar un contrato de venta en blanco (sin datos del comprador ni fecha de venta) para que en cualquier momento ellos puedan rellenar esos datos y cambiarlo de dueño (lo hacen así para no cargar fiscalmente a la Obra, porque si no directamente te quitarían su propiedad). ¡Buen truco para que ante los de fuera parezca que tienes algo! Y cuando dejas la Obra te marchas sin nada (cuando lo haces no te dan ni para el metro). ¡Buen truco para mantenerte atado dentro!</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">5 &#8211; Derecho a los sentimientos libres: Sólo puedes poner el corazón en la Obra y en lo que a ella le conviene. Por ejemplo, has de amar al Prelado (a quien te hacen llamarle Padre, lo que sustituye en ti al que te dio la vida), a quien nunca has tratado, con el mismo cariño humano que sientes por tu propio padre o madre, etc.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">6 &#8211; Derecho a una madurez humana y psicológica equilibrada: En el trato personal con el resto de los miembros has de evitar las fricciones, siempre has de sonreir, has de mantener una máscara de felicidad permanente. Si algo te molesta de otro has de hablarlo con el director y si procede recurrir a la corrección fraterna, nunca al planteamiento personal directo. Eso te lleva a vivir una intimidad de &#8220;invernadero&#8221;, ficticia, que notas muy claramente cuando sales de la Obra y has de crear una relación de pareja, en la que te sientes como un extraterrestre.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Por otra parte, dependes de ellos hasta en lo más mínimo. Has de comprar ropa acompañado de otro. Todos tus gastos te los han de aprobar antes de recibir tú el dinero. Has de consultarlo todo (te dicen que el director tiene gracia de estado por lo que tú nunca te equivocas obedeciendo) lo que te hace ser un dependiente psicológico. En la obra te permiten desarrollar facetas intelectuales (que no choquen con ellos) pero no los sentimientos y la independencia psicológica.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">7 &#8211; Derecho a tener amigos dentro de la Obra y a continuar la amistad con los que lo eran tus amigos antes de incorporarse a ella: En el Opus Dei está establecido institucionalmente que no han de existir amistades particulares. Lo que ellos llaman amistad particular es lo que todo el mundo entiende como amistad a secas. No puedes tener un amigo de la Obra en quien confiar lo que tú desees y pensar que después te guardara el secreto, puesto que la corrección fraterna, de la que hablé antes, lo impide. Cualquier cosa que cuentes a otro puede acabar en el director y si es algo sobre discrepancias con la institución (aún mínimas) o dudas de vocación, seguro que acaba siendo escuchado por el director.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Cuando un amigo tuyo pita has de dejar de ser amigo de él. Como suena, por decreto tenéis que dejar de ser amigos porque hay que emplear esas energías en buscar otros amigos para acercarlos a la Obra.  Para facilitarlo os separan cuanto antes, trasladando a uno de los dos a otro centro. A ese expolio de la amistad ellos lo llaman entregar los amigos a Dios, pero en realidad lo que busca es que su poder de manipulación no se diluya. Al no poder comunicar con nadie de dentro tus inquietudes (y menos con los de fuera), siempre estarás al arbitrio de lo que los directores te digan. Las cosas íntimas se consultan con el director, te dicen, y de esa manera se aseguran que recibas sólo las campanadas que ellos tañen. (Por lo mismo, tampoco pueden estar en el mismo centro dos hermanos de sangre, si ambos son de la Obra.)</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">La amistad en la Obra es sólo un instrumento para captar a la gente. Nunca para el enriquecimiento personal de sus miembros. Por eso los que pensabas que eran tus amigos en cuanto te vas de la Obra te ignoran: porque en realidad nunca han sido tus amigos.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Si eres de la Obra y quieres mantener un amigo, has de evitar que pite.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">8 &#8211; Derecho a elegir la vocación a la Obra: Tú no eliges a la Obra, es ella quien te elige a ti. Te acercas a la Obra en busca de espiritualidad y por el buen ambiente humano que allí se respira y cuando menos te lo esperas aparece el numerario de quien eres amigo y que te llevó allí, el director, el cura y quien imparte los círculos (un medio de formación) y todos a una te plantean que tienes una vocación que tú no acabas de ver clara y terminas pitando, más que nada, para descansar de esa presión psicológica.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Es imposible que una persona elija su vocación a la Obra porque ellos no la muestran en sus detalles importantes; a ti tan sólo te cuentan que por Dios has de entregarlo todo y que se materializará tal y como ellos te dirán después (pero nunca piensas que en ese &#8220;todo&#8221; que das se incluyen derechos inviolables). Por lo tanto, si tú no puedes saberlo han de ser ellos quienes vean si les sirves o no y en caso afirmativo quienes te empujen adentro.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">9 &#8211; Derecho a elegir salirte de la Obra: En realidad, la expoliación de todos los derechos enumerados en los otros apartados buscan este fin. Lo único que a la Obra le importa es llenarse de gente que les sea útil y que les duren hasta la muerte. Para conseguirlo hacen lo que haga falta, incluyendo que el fin justifique los medios.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">10 &#8211; Derecho al dialógo sobre la Obra: Parece como si para ellos el Opus Dei además de traducirse como &#8220;La Obra de Dios&#8221; también significara &#8220;La Obra es Dios&#8221;, puesto que dialogar lo entienden como dar las vueltas que haga falta y durante el tiempo que sea preciso hasta lograr que el otro termine aceptando totalmente lo dicho por ella, sin ellos ceder un ápice ni reconocer un error.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">&#8220;Toda institución en la que intervienen los hombres es imperfecta&#8221;, decía el Fundador del Opus Dei refiriéndose a la Iglesia, y tenía toda la razón del mundo, por eso la Iglesia se abre al diálogo. ¿Y la Obra no es imperfecta?</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">11 &#8211; Como haré ver más adelante con un aspecto muy significativo, para el Opus Dei los derechos adquiridos por sus miembros a través de la Prelatura sólo existen mientras benefician a la Obra (directamente y exclusivamente) y les son enajenados en cuanto no es así, sin temblarle el pulso por el perjuicio que ello produce en el individuo, en la sociedad y en la Iglesia Universal.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Muchos numerarios y agregados hemos aprobado dentro de la Obra los estudios eclesiásticos oficiales de la Iglesia (menos una asignatura menor que la Obra no te deja cursar excepto en el caso de que te vayas a ordenar como sacerdote de la Prelatura).</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">En el mes de permiso anual del trabajo los agregados se desplazan a los lugares que les asignan los directores para permanecer durante 25 días en lo que se llama internamente como &#8220;curso anual&#8221;, porque allí se cursan asignaturas de filosofía y teología. Mientras que el resto de sus compañeros, que no son del Opus Dei descansan, los de la Obra continúan trabajando, en este caso estudiando y con intensidad.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Esas asignaturas son idénticas a las que la Facultad de Teología de la  Universidad de Navarra imparte públicamente en sus aulas de Pamplona; universidad que es de la  Iglesia y de la que la Iglesia es la última responsable por ser &#8220;suya&#8221;. Por supuesto, esas clases son dictadas por profesores cualificados por la citada universidad.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">En esos cursos anuales, conforme los alumnos van cursando las asignaturas, se realizan los exámenes pertinentes en los que hay que obtener una calificación de notable o sobresaliente para superarlas. Esa es la única diferencia que existe con los exámenes que se realizan en las aulas públicas de Pamplona en donde a los alumnos matriculados allí les basta con obtener la nota mínima de aprobado para pasar cada materia.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Esa diferencia con los miembros de la Prelatura radica en el empeño que el Fundador del Opus Dei tenía de que los de la Obra estuviéramos más cualificados que los demás en esas materias, por lo que estableció que en todas las asignaturas eclesiásticas que cursara un miembro de la Obra debían obtenerse calificaciones de notable o sobresaliente para considerarlas como superadas.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Al final de cada curso anual se realizan las actas oficiales de cada materia en donde figuran aquellos alumnos que las han rendido, son firmadas por los respectivos profesores y se remiten a la Universidad de Navarra (en algunas ocasiones yo he escrito a máquina esas actas, en las que están en latín tanto el texto como todos los nombres incluidos en ellas, y se las he pasado después a los profesores para que las firmen).</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">En determinadas ciudades también se cursan esas asignaturas durante el resto del año (hablo de España).</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">De esa manera, poco a poco, año tras año, finalicé esa carrera universitaria. Son unos estudios tan, tan, tan oficiales que de un día para otro me podría haber ordenado sacerdote dentro de la Obra (en lo que respecta a los estudios que la Iglesia exige para ello, puesto que esa asignatura menor que me faltaba por terminar, de la que antes hable, se rinde en menos de una semana de estudio).</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">O sea, que sí me voy a ordenar como sacerdote del Opus Dei hay una universidad con reconocimiento público (civil y ante la Iglesia) que es la Universidad de Navarra que admite que yo he realizado todos los estudios eclesiásticos que ella imparte, puesto que me ha examinado de todas las asignaturas que componen esa licenciatura y en las cuales la nota mínima que he obtenido ha sido de notable.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Veamos lo que ocurrió cuando me fui de la Obra.  Solicité un certificado de esos estudios y me respondieron que no me lo podían dar porque son &#8220;estudios internos que sólo sirven dentro de la Obra&#8221;.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Hay una realidad: Yo tengo aprobadas las asignaturas de la licenciatura eclesiástica en filosofía y teología por la  Universidad de Navarra.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Ante este hecho la Obra aplica dos &#8220;verdades&#8221;:</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">1 &#8211; Que ese derecho existe para ordenarte sacerdote dentro de la Prelatura (con lo que admiten que lo poseo).</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">2 &#8211; Y la otra, una &#8220;verdad falsa&#8221; de que son &#8220;estudios internos que sólo sirven dentro de la Obra&#8221; (que la Obra quiere hacer pasar como verdadera con el subterfugio mental de crear unas palabras que sustituyan a la realidad), lo que, sin temblarles el pulso, les permite enajenarte de un bien únicamente tuyo y arduamente adquirido con un esfuerzo continuado durante muchos años (en el tiempo en que los que no son de la Obra, como antes dije, descansaban de su trabajo habitual).</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Hay que considerar que el expolio de ese bien produce los siguientes perjuicios:</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">1 &#8211; A las personas damnificadas. Puede servir para incluirlo en su currículum profesional para mejorarlo y poder obtener puestos de trabajo más cualificados. Al ser un título universitario te priva de los beneficios de su ejercicio, como puede ser dar clases de filosofía o religión. Hay muchos agregados sin otra titulación universitaria y de esa manera se les priva de ser universitarios de grado superior, etc.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">2 &#8211; A la sociedad civil, puesto que la priva del bien que puede obtener de personas poseedoras de esa cualificación.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">3 &#8211; A la Iglesia Universal, al expoliarla del beneficio que sus hijos pueden revertir en ella si disponen de esa titulación (a la que esas personas tienen derecho, todo el derecho del mundo) cómo puede ser, además de lo anteriormente visto para la sociedad civil, disponer de la capacidad de ordenarse sacerdote en cualquier diócesis del mundo sin necesidad de tener que realizar de nuevo esos estudios. Tengo constancia de que un exmiembro de la Prelatura decidió ordenarse como sacerdote en una diócesis de España y tras reiteradas instancias a la Obra por parte de su obispo le fue entregado un certificado de los estudios eclesiásticos cursados por él mientras perteneció al Opus Dei (con lo cual se ratifica todo lo que estoy diciendo aquí: que dicha persona había realizado esos estudios y que hasta ese momento la Obra se negaba a reconocerlo); esa situación que la Obra hace ser excepcional se corresponde, por el contrario, con un derecho inalienable de las personas que no puede ser manipulado por nadie.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">No es justo tener que suplicar a otros la limosna de un bien que por derecho nos corresponde (y que se niega a entregar).</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Analicemos lo que ese comportamiento de la Obra nos dice sobre sí misma:</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">1 &#8211; Que no les importan los derechos de las personas, tan sólo existen los derechos de su institución. 2 &#8211; Que no les importa el bienestar de las personas, tan sólo existe el bienestar de su institución.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">3 &#8211; Que no les importa el bien de la Iglesia Universal, tan sólo existe el bien de su iglesia particular.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">4 &#8211; Que fuerzan a que una universidad pública (como la de Navarra) tenga un &#8220;sótano&#8221;, oculto a la mirada de todos, en el que se guardan los expedientes de los estudios realizados por los miembros de la  Prelatura, para poder utilizarlos ellos a su gusto como si fueran de la Obra en vez de quien los estudió.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">5 &#8211; Como la Iglesia es la última responsable de esa universidad (por ser una universidad de la Iglesia) con esa expoliación de derechos adquiridos por las personas están haciendo que sea la Iglesia Universal quien cometa ese atropello.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">6 &#8211; Que no les importa el bien de la sociedad, mientras que no sean ellos quien les suministre ese &#8220;bien&#8221; y manufacturado a su capricho.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">7 &#8211; Que se demuestra, una vez más, que para el Opus Dei el fin justifica los medios.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">8 &#8211; Que ante los talentos de sus miembros la Obra dice: &#8220;O para mí o para nadie&#8221;.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Por supuesto, todo lo dicho con anterioridad es válido también para aquellos que hayan realizado esos estudios parcialmente (que hayan aprobado diez, veinte o tan sólo una asignatura) ya que el derecho del que hablamos es el mismo en todos los casos.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Una idea repetida en las meditaciones y charlas que se dan dentro de la Obra es que la vocación al Opus Dei es tan importante y tan grande que muy posiblemente Dios no nos habría creado si no hubiera sido porque nos iba a conceder esa vocación; y consecuentemente a ese pensamiento actúan cuando te marchas del Opus Dei: Cómo te vas &#8211;parecen decirte con sus obras&#8211;, te retiramos la existencia de todo aquello que está en nuestra mano porque así actuaría Dios en nuestro lugar.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Si yo no hubiera sido del Opus Dei y alguien me cuenta lo que estoy escribiendo, sin darme el nombre de la sociedad que actúa así, sin dudarlo habría dicho que se trataba de una estructura comunista, puesto que en las entrañas de la filosofía del comunismo está que las personas carecen de derechos individuales a costa de la institución que las gobierna, que los posee todos y en exclusiva.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Imaginemos que al Fundador del Opus Dei le hubiera dado porque todos los numerarios y la mayoría de los agregados estudiaran en la  Universidad de Navarra, además de la carrera Eclesiástica, las de Derecho y Medicina con una nota mínima de notable en cada asignatura y que muchos hubiéramos finalizado las tres carreras. Al salirnos de la Obra habríamos tenido que dejar también de ser abogados y médicos, profesiones que pudimos ejercer durante el tiempo que estuvimos dentro del Opus Dei pero no al marcharnos puesto que al ser &#8220;estudios internos que sólo sirven dentro de la Obra&#8221; en el momento de dejarla nos habrían negado esos títulos universitarios. ¡Y entonces a trabajar solamente como picapedreros en las minas de carbón!</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">12 &#8211; Otro derecho humano vulnerado (que lo pongo al final no por considerarlo el menos importante sino porque alguno ha de cerrar la exposición) es que aplican esa violencia espiritual y psicológica en jóvenes que por su inmadurez están incapacitados para discernir y reaccionar. A partir de los 14 años y medio pueden pedirte pitar. Yo tenía 15 años cuando pité. (Para más información leer <span style="color:#993300;"><a href="http://exopus.wordpress.com/2007/07/13/mi-primer-escrito-sobre-el-opus-dei/"><strong><span style="color:#993300;">mi carta</span></strong></a></span> de fecha 16 junio de 2004 en donde ahondo en alguno de estos temas.)</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Termino repitiendo la idea del principio: Encontrarse muy feliz en un grupo no es indicativo de su bondad, para saberlo hay que comprobar si ese colectivo institucionalmente respeta todos los derechos humanos fundamentales.</p>
<p><a title="exopus.jpg" href="http://exopus.wordpress.com/files/2006/12/exopus-tomates-72.jpg"><img src="http://exopus.wordpress.com/files/2006/12/exopus-tomates-72.miniatura.jpg" alt="exopus.jpg" align="right" /></a></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[La Gran Empresa Sobrenatural Del Opus Dei]]></title>
<link>http://exopus.wordpress.com/2007/07/17/la-gran-empresa-sobrenatural-del-opus-dei/</link>
<pubDate>Tue, 17 Jul 2007 01:13:51 +0000</pubDate>
<dc:creator>Ivan de ExOpus</dc:creator>
<guid>http://exopus.wordpress.com/2007/07/17/la-gran-empresa-sobrenatural-del-opus-dei/</guid>
<description><![CDATA[Iván de ExOpus Carísimos: En mis conversaciones con vosotros repetidas veces he puesto de manifiesto]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p style="text-align:center;"><a href="http://www.opuslibros.org/libros/Instruccion_1934/Instruccion_1934.htm"><img src="http://www.opuslibros.org/spaw/images/instruccion_1934.jpg" alt="Portada Instrucción" width="180" height="220" /></a></p>
<p style="text-align:right;text-indent:27pt;" align="right"><strong>Iván de ExOpus</strong></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><strong>Carísimos: En mis conversaciones con vosotros repetidas veces he puesto de manifiesto que la empresa, que estamos llevando a cabo, no es una empresa humana, sino una gran <em>empresa sobrenatural</em>, que comenzó cumpliéndose en ella a la letra cuanto se necesita para que se la pueda llamar sin jactancia la <em>Obra</em><em> de Dios</em> [...] Indudablemente muchas de esas organizaciones que han nacido ahora, como reacción natural de las almas nobles y cristianas ante la labor anticatólica de la revolución española —y aun otras organizaciones más antiguas, españolas y extranjeras—,</strong> <strong>a pesar de su fin sobrenatural, son <em>empresas meramente humanas</em></strong> (Josemaría Escrivá, <strong><span style="color:#993300;"><a href="http://www.opuslibros.org/libros/Instruccion_1934/Instruccion_1934.htm"><span style="color:#993300;">Instrucción acerca del espíritu sobrenatural de la Obra de Dios</span></a></span></strong>, puntos 1 y 17).</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Lo que se cuenta arriba sobre el Opus Dei sólo es aplicable a la  Iglesia (<strong>una gran <em>empresa sobrenatural</em></strong>), el resto de las instituciones se han de conformar con lo que san Josemaría asevera de las que no son la suya: <strong>que a pesar de su fin sobrenatural, son <em>empresas meramente humanas.</em></strong></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">¿Acaso el Fundador del Opus Dei se consideraba semejante a Dios para llegar a afirmar con esa rotundidad que su grupo es tan divino como la Iglesia y por tanto distinto y superior a los demás?</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">La realidad es que dentro del Opus Dei <strong><span style="color:#993300;"><a href="http://www.opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&#38;file=article&#38;sid=3389"><span style="color:#993300;">se vive como si así fuera</span></a></span></strong>.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Y de ahí vienen todos los males del Opus Dei.</p>
<p><a title="exopus.jpg" href="http://exopus.wordpress.com/files/2006/12/exopus-tomates-72.jpg"><img src="http://exopus.wordpress.com/files/2006/12/exopus-tomates-72.miniatura.jpg" alt="exopus.jpg" align="right" /></a></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Mi Primer Escrito Sobre El Opus Dei]]></title>
<link>http://exopus.wordpress.com/2007/07/13/mi-primer-escrito-sobre-el-opus-dei/</link>
<pubDate>Fri, 13 Jul 2007 14:16:33 +0000</pubDate>
<dc:creator>Ivan de ExOpus</dc:creator>
<guid>http://exopus.wordpress.com/2007/07/13/mi-primer-escrito-sobre-el-opus-dei/</guid>
<description><![CDATA[(A continuación transcribo mi primer escrito sobre el Opus Dei publicado en Opus Libros hace tres añ]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><a title="jlss.jpg" href="http://exopus.wordpress.com/files/2007/07/jlss.jpg"></a></p>
<p style="text-align:center;"><a title="jlss.jpg" href="http://exopus.wordpress.com/files/2007/07/jlss.jpg"><img src="http://exopus.wordpress.com/files/2007/07/jlss.jpg" alt="jlss.jpg" width="344" height="260" /></a></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">(A continuación transcribo mi primer escrito sobre el Opus Dei <strong><span style="color:#993300;"><a href="http://opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&#38;file=article&#38;sid=1959"><span style="color:#993300;">publicado en Opus Libros</span></a></span></strong> hace tres años, el 16 de Junio de 2004.)</p>
<p style="text-align:right;text-indent:27pt;"><strong>Iván de ExOpus</strong><strong> </strong></p>
<p style="text-align:center;text-indent:27pt;"><strong><span style="font-size:14pt;">Julissa Ha Removido Mis Recuerdos</span></strong></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Lo que dice <strong><span style="color:#993300;"><a href="http://opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&#38;file=article&#38;sid=1935"><span style="color:#993300;">Julissa</span></a></span></strong> ha removido mis recuerdos, por lo que esta carta se la dirijo especialmente a ella.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Estimada <strong>Julissa</strong>:</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Dices en tu carta las siguientes frases: <em>&#8220;Por favor digan la verdad&#8221; [...] &#8220;voy a rezar mucho por ustedes para que no sigan haciendo daño&#8221; [...] &#8220;pero estoy segura que a nadie se le mintió, porque antes de entrar al Opus Dei, te dicen todo&#8221; [...] &#8220;definitivamente lo que mas se respeta en el Opus Dei es la libertad&#8221; [...]</em></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Cuando un ciudadano realiza un contrato con persona física o jurídica, del tipo que sea, ambas partes leen aquello a lo que se comprometen hasta que quedan claros todos los términos de su compromiso y después, si están de acuerdo, firman quedándose cada parte con una copia de lo pactado. ¡Ah!, se me olvidaba, ningún menor de edad puede realizar contratos. A mí, ni a nadie que conozco a quien se le pidió hacerse de la Obra (y he estado dentro casi 35 años como agregado) se nos dio un documento que contuviera aquello a lo que nos íbamos a comprometer.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">A mis 15 años, nada más acercarme a la Obra ellos me cerraron la posibilidad de poder oír otras campanadas distintas a las que tañía el Opus Dei (me hicieron cambiar el confesor que tenía en la parroquia por el del centro, me dijeron que como la vocación era una gracia tan importante y nueva nadie la entendía nada más que ellos por lo que no les consultara sobre mi vocación a mis padres ni a persona ajena a la Obra) y todo eso adobado con que el Fundador del Opus Dei (del que ellos decían con la boca abierta que era posiblemente el mayor santo de la historia) afirmaba que no daba un duro por el alma de aquel que tuviera vocación y dejara la Obra, de que quien dejaba la Obra además de perder la felicidad temporal casi seguro que también perdía la eterna, de que prefería que le dijeran de un hijo suyo que se había muerto antes de que había dejado el Opus Dei, etc., lo que aterrorizaba mi alma, recordemos que era el alma de un niño de 15 años; luego me acosaron a todas horas (desde el director al cura pasando por el amigo numerario que me había llevado al centro) para que diera el paso definitivo y me hiciera de la  Obra; que saltara al vacío (decían), que después vería claro. Y agotado escribí la carta de admisión. Y todo eso lo hicieron con un niño de 15 años.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Años después me encontré en una convivencia con el numerario que me había llevado al centro, a quien me he referido antes, y riéndose me recordó algo que le conté cuando él me proponía pitar (pedir la admisión a la  Obra) y que yo había olvidado. Te la cito porque creo que demuestra muy bien como era mi estado de ánimo en aquellos momentos; me dijo: <em>&#8220;Antes de pitar me contabas que te sentías como una bola de billar que está tan tranquila en la mesa de juego y de pronto viene otra bola, choca con ella, y la obliga a dar tres rebotes, luego, cuando parece que va a pararse, llega una segunda bola y la golpea desde otro lado repitiendo el proceso&#8230; y así, una y otra vez, sin dejarla en paz, con choques sucesivos es llevada de un lado para otro hasta que la consiguen meter en el agujero&#8221;. </em></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Julissa, afirmas que &#8220;<em>antes de entrar al Opus Dei, te dicen todo</em>&#8220;.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Por ejemplo, a mí antes de hacerme de la Obra jamás me contaron que debía renunciar al derecho inviolable a la intimidad de la correspondencia. Cuando llevaba unos meses dentro (y ya me habían mentalizado lo suficiente de que la palabra del Padre era Vox Dei y de que lo que llegaba de él había que recibirlo de rodillas), durante mi primera convivencia me entregaron las cartas abiertas y me dijeron que las que escribiera se las tenía que dar al director sin cerrar; pregunto el porqué y &#8220;es una norma del Padre&#8221; y a obedecer o marcharse, lo que implicaba caer en el terrorismo espiritual antes expuesto de que el Padre dice que no da un duro por el alma de un hijo suyo que con vocación deje el Opus Dei, de que el que deja la Obra además de perder la felicidad temporal casi seguro que pierde la eterna, de que prefería que le dijeran de un hijo suyo que se había muerto antes de que había dejado el Opus Dei, etc.; y eso cuando yo aún no había cumplido los 16 años. Y tragué en ese tema. ¿Cómo iba a dejar la Obra y ser infeliz eternamente a causa de algo tan insignificante como que el director pueda leer que mi madre me dice en una carta que el día anterior hizo unas rosquillas que estaban muy ricas?&#8230; y así actuaron con todo lo demás, siempre poco a poco, presentándome paulatinamente cada nueva exigencia (que yo desconocía al pitar), apretando las tuercas sin descanso hasta conseguir hacer de mí alguien a quien se le pudiera pedir lo que fuera&#8230; y así, pasito a pasito, permanecí atrapado durante casi 35 años hasta que providencialmente un día lo vi claro y me marché.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Con respecto al derecho inviolable a la intimidad de la correspondencia, no voy a ser yo quien &#8220;mienta&#8221; diciendo como se vive en la Obra, dejemos que sea la propia Prelatura quien nos lo cuente:</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><em>&#8220;Los Directores, por su parte, tienen el derecho y el deber de evitar que lleguen a los miembros de la Obra escritos, cartas, etc., que, de algún modo, puedan causar daño a quienes las reciben, vengan de donde vengan. Por esto, entregar una carta abierta, o haberla leído antes, no constituye nunca una prueba de desconfianza: manifiesta sólo el deseo de evitar un perjuicio, una razón ascética o una medida práctica de ayuda en la labor de formación espiritual. [...] </em></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><em>&#8220;Quienes llevan poco tiempo en la Obra agradecen que los miembros del Consejo local se preocupen con cariño -es parte de la tarea de formación- de leer las cartas que reciban: para poder orientarles, y darles el oportuno consejo espiritual o apostólico. </em></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><em>Estas mismas orientaciones se siguen con las cartas que envían los Numerarios y Agregados, fuera del ámbito de su tarea profesional: excepto las que escriban directamente al Padre, al Consiliario y al Delegado Regional, se entregan al Director abiertas.&#8221;</em></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Lo anterior es un extracto del capítulo titulado <strong><span style="color:#993300;"><a href="http://opuslibros.org/html/Glosas_san_Miguel/gsm_vii.html"><span style="color:#993300;">&#8220;Correspondencia&#8221;</span></a></span></strong>, de <strong><span style="color:#993300;">las <a href="http://opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&#38;file=article&#38;sid=1929"><span style="color:#993300;">&#8220;Glosas sobre la Obra de San Miguel&#8221;</span></a></span></strong> en donde la Obra hace un verdadero alarde de justificaciones injustificables para que el fin de violar la intimidad de las personas parezca santificado (en este caso con la correspondencia enviada y recibida).</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">¿Quién daña a otros saltándose a la torera los principios más elementales de respeto a la juventud, a las personas y a su intimidad? ¿Dónde están nuestras mentiras? ¡Por el amor de Dios, Julissa, recapacita!</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Julissa, te comprendo muy bien. Conozco ese estado de ánimo desde el que has escrito tu carta, yo lo he tenido cuando estaba dentro; me traslado años atrás y esa misma carta tuya la podría haber firmado yo. Todo lo que te he escrito arriba no es por resentimiento, afán de revancha, rencor ni nada parecido sino con el afán de ser útil y ayudar. Me ha costado una vida poder ver claro a través de las espesas corazas que colocaron a mi alrededor. No te escribo para convencerte de nada, por eso no te hablo con conceptos abstractos sino con realidades tangibles, para que al observarlas puedas ser tú misma quien saque conclusiones. En la Obra hay cosas buenas, desde luego, pero no es perfecta. Ahí radica todo el problema. Si la Obra fuera perfecta sería Dios (por definición Dios es la ausencia de mal). Esas imperfecciones suyas, que ella no quiere reconocer, son las que mostramos aquí.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Me dices que rezas por nosotros. Gracias. Quiero que sepas que yo también he rezado mucho por ti y posiblemente desde antes de que tú nacieras, desde hace 40 años. Durante mis 35 años en la Obra pedía por la felicidad y perseverancia de sus miembros y desde que me fui por su felicidad. Como ves llevo muchos años rezando por ti.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">¡Julissa, qué seas feliz! Dentro o fuera de la Obra, eso no importa. Lo fundamental, lo que te deseo de todo corazón, es que siempre seas muy libre y muy dichosa.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Con cariño, <strong>Iván</strong>.</p>
<p><a title="exopus.jpg" href="http://exopus.wordpress.com/files/2006/12/exopus-tomates-72.jpg"><img src="http://exopus.wordpress.com/files/2006/12/exopus-tomates-72.miniatura.jpg" alt="exopus.jpg" align="right" /></a></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Cartas de Maria del Carmen Tapia al Vaticano]]></title>
<link>http://exopus.wordpress.com/2007/07/10/cartas-al-vaticano-de-maria-del-carmen-tapia/</link>
<pubDate>Tue, 10 Jul 2007 06:40:50 +0000</pubDate>
<dc:creator>Ivan de ExOpus</dc:creator>
<guid>http://exopus.wordpress.com/2007/07/10/cartas-al-vaticano-de-maria-del-carmen-tapia/</guid>
<description><![CDATA[(Cartas enviadas por Mª del Carmen Tapia al Vaticano antes de la beatificación de Josemaría Escrivá,]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><a href="http://exopus.wordpress.com/files/2007/07/tras-el-umbral.jpg" title="tras-el-umbral.jpg"></a></p>
<p style="text-align:center;"><img src="http://exopus.wordpress.com/files/2007/07/tras-el-umbral.jpg" alt="tras-el-umbral.jpg" /></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><em><span>(Cartas enviadas por Mª del Carmen Tapia al Vaticano antes de la beatificación de Josemaría Escrivá, contenidas en el <strong>Anexo nº 24</strong> de su libro <strong>Tras el Umbral</strong> y no incluidas en <strong><span style="color:#993300;"><a href="http://www.opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&#38;file=article&#38;sid=33"><span style="color:#993300;">otras ediciones digitales</span></a></span></strong>.) </span></em></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><strong><span style="color:#993300;"> </span></strong></p>
<p style="text-align:center;text-indent:27pt;" align="center"><a title="INDICE" name="INDICE"></a><strong><span>ÍNDICE</span></strong></p>
<p><span></span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><strong>Carta al </strong><strong><span style="color:#993300;"><a href="#AS28"><span style="color:#993300;">Cardenal Ángel Sodano, 2 de agosto de 1991</span></a></span></strong></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><strong>Carta a </strong><strong><span style="color:#993300;"><a href="#JP28"><span style="color:#993300;">Juan-Pablo II, 2 de agosto de 1991</span></a></span></strong><strong>, con documento adjunto. </strong></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><strong>Carta al </strong><strong><span style="color:#993300;"><a href="#AS249"><span style="color:#993300;">Cardenal Ángel Sodano, 24 de septiembre de 1991</span></a></span></strong></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><strong>Carta a </strong><strong><span style="color:#993300;"><a href="#JP249"><span style="color:#993300;">Juan-Pablo II, 24 de septiembre de 1991</span></a></span></strong></p>
<p style="text-align:center;text-indent:27pt;" align="center"><strong>—oOo—</strong><strong><span></span></strong></p>
<p style="text-align:right;text-indent:27pt;" align="right"><a title="AS28" name="AS28"></a><span>Santa Bárbara, 2 de agosto de 1991</span></p>
<p><span></span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>Su Eminencia Ilustrísima</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>Cardenal Angel Sodano</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>Secretaria de Estado </span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>Ciudad del Vaticano</span></p>
<p style="text-align:right;text-indent:27pt;" align="right"><u><span>DE CONCIENCIA</span></u><span></span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>Eminencia:</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>Me permito adjuntarle este material <u>&#8220;Secreto y de conciencia&#8221;</u> con <span>el<strong> </strong></span>ruego ferviente de que lo ponga <u>directa y personalmente</u> en las manos de nuestro Beatísimo Padre, Su Santidad Juan Pablo II.</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>Le ruego, Eminencia, en nombre de Dios, que dada la importancia de su contenido no confíe este material en manos de ningún intermediario, sino que sea su Eminencia quien lo entregue al Santo Padre directa y personalmente.</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>Abusando de su caridad, le rogaría me enviase igualmente una breve nota, a la dirección abajo indicada, notificándome, para mi paz dé conciencia, la fecha en que el documento le fue directamente entregado a Su Santidad.</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>Con toda gratitud y respeto, le pide su bendición,</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><a href="http://exopus.wordpress.com/files/2007/07/firma.jpg" title="firma.jpg"></a></p>
<p style="text-align:center;"><img src="http://exopus.wordpress.com/files/2007/07/firma.jpg" alt="firma.jpg" /></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span> </span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>María del Carmen Tapia</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>980 Hot Springs   Road</span><span></span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>SANTA BARBARA, California, 93108-1111 (U.S.A.) </span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>Phone: Residencia: (805) 969-0090</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>Universidad: (805) 893-3075</span></p>
<p style="text-align:right;text-indent:27pt;" align="right"><strong><span style="color:#993300;"><a href="#INDICE"><span style="color:#993300;">Ir al Índice</span></a></span></strong></p>
<p style="text-align:center;text-indent:27pt;" align="center"><strong>—oOo—</strong></p>
<p style="text-align:right;text-indent:27pt;" align="right"><a title="JP28" name="JP28"></a><span>Santa Bárbara, 2 de agosto de 1991</span></p>
<p><span></span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>Su Santidad Juan-Pablo II</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>Ciudad del Vaticano</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>Beatísimo Padre:</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>Tras seria meditación me decido a escribirle para abrirle mi alma y manifestarle ante Dios y la Iglesia lo que para mi supone un deber hondo de conciencia: el que la vida de Monseñor José-María Escrivá de Balaguer, de la que fui testigo muchos años, no fue admirable y mucho menos imitable. Su proceso de beatificación haría mucho daño a la Iglesia y a las almas, ya que además ello implicaría el considerar como ejemplar la forma en que vivió la doctrina del Opus Dei por él fundado.</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>Conozco al Opus Dei muy bien porque fui Numeraria durante casi veinte años (1948-1966), de los cuales seis viví en Roma (1952­-1956) y (1965-1966). Fui secretaria personal de Monseñor Escrivá y Superiora Mayor en el Gobierno central de la  Sección femenina del Opus Dei. Fue Monseñor Escrivá quien recibió mis votos perpetuos al Opus Dei. También fui la primera directora de la imprenta que el Opus Dei tiene en la casa central de Roma y asimismo estaba especialmente encargada, cuando Monseñor Escrivá iba a la casa de mujeres, de anotar, para la posteridad, cuantas cosas le oyera decir. En 1956 me enviaron a Venezuela como Directora de la Sección de mujeres en ese país, donde adquirí la nacionalidad venezolana que conservo. Dejé Venezuela en 1965 llamada por Monseñor Escrivá a Roma donde permanecí hasta mi salida del Opus Dei en 1966.</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>Veo ahora cómo los Superiores del Opus Dei están precipitando los hechos de esta beatificación, agotando todos los medios humanos, sociales, políticos y financieros a su alcance, porque consideran que si ello no sucede durante su Pontificado, Beatísimo Padre, pasarán, siglos quizás, antes de lograrlo. El Opus Dei no tiene otra meta ni objetivo, después de haber conseguido de la iglesia su cambio jurídico de Instituto Secular en Prelatura Personal, que el hacer de su fundador un santo.</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>Quise declarar a su tiempo en este proceso de Monseñor Escrivá, y no me dejaron hacerlo. Es más, me indicaron expresamente en Madrid, en octubre de 1981, y través del Presbítero Don Joaquin Aznar Cleofás, a quien fui a visitar, porque era un &#8220;advocatus diaboli&#8221;, que no me permitían hacerlo.</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>Dada la extrema importancia y repercusión de este posible suceso, y comprendiendo que mi testimonio puede ser crucial, estoy dispuesta, Beatísimo Padre, a ser interrogada directamente por Su Santidad en la forma que tenga a bien indicarme, yendo a Roma el día y hora que se me indicase.</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>Es bien conocida, de todos y desde siempre, la forma de actuar del Opus Dei y sus múltiples influencias y maniobras dentro de la Curia Vaticana. Pero especialmente, y por desdicha, desde el principio del proceso de beatificación de Monseñor Escrivá, en el órgano institucional para las Causas de los Santos donde S.E. el Cardenal Pietro Palazzini hiciera cabeza. Por ello le suplicaría, Beatísimo Padre, que si Su Santidad personalmente no pudiera escucharme en causa tan importante para la salud de la Iglesia y de las almas, tuviera a bien designar para mi audición un juez de <u>su estricta y personal confianza, que ni de cerca ni<sub> </sub>de lejos, tuviera relación alguna con el Opus Dei.</u></span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>Si el Opus Dei intuyera mi deseo de declarar ante Su Santidad, yo no descartaría, Beatísimo Padre, la posibilidad de que intentaran interferir en mi declaración, bien impidiendo de alguna manera mi presencia física en el Vaticano o bien mediante un sutil o no tan sutil descrédito personal que pudiera sembrar dudas de mi integridad moral; esta no sería la primera vez que recurren a este proceder, como lo pone en evidencia varios de los materiales qué tengo en mi poder. Por esta razón, me he visto obligada a poner en varios lugares diversos y seguros, con garantías jurídicas, el material original de información que poseo. Material que, en caso extremo, saldría todo a la luz pública, incluso si yo faltara.</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>He añorado durante largo tiempo el poder hablarle directamente y, como una hija a su padre, abrirle mi corazón que sufre ante este posible hecho y poder también responder a cualquier pregunta suya, pero desdichadamente nunca pude llegar a Su Santidad a pesar de mis previos viajes a Roma.</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>Es mi ardiente ruego, Santo Padre, que en esta hora, por el bien de la  Iglesia universal y de las almas todas, se prolongue esto proceso de beatificación &#8212; que tan precipitadamente quiere el Opus Dei acelerar y acortar&#8211; cuanto sea necesario. De esta forma, se evitaría el escándalo, se daría amplio tiempo para investigar a fondo el caso y, se podrían recibir, junto a las declaraciones ya conocidas de aquellas personas que unilateralmente fueron presentadas por miembros o superiores del Opus Dei, aquellas otras de quienes conociendo muy de cerca a Monseñor Escrivá, y habiendo pasado más de quince, veinte o treinta años en el Opus Dei, hubieran querido declarar, pero no se les llamó ni permitió hacerlo, por el hecho de haber dejado de pertenecer al mismo.</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>Los Superiores del Opus Dei temen esas declaraciones porque saldrían de manifiesto hechos verdaderos, pero no queridos por ellos, que reflejarían una luz diferente en el retrato que tratan de proyectar de la vida de Monseñor Escrivá. Por ello, hacen cuanto está a su alcance a fin de que se consideren como testigos no idóneos o de fiar a aquellas personas cuyos puntos de vista no coinciden con los que ellos quieren hacer prevalecer.</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>Le adjunto con esta carta, Beatísimo Padre, como pinceladas, una serie de hechos presenciados, oídos y vividos por mí durante mis años dentro del Opus Dei. Hechos que, aunque no son todos los que conozco, pueden brindarle a Su Santidad una perspectiva diferente de la vida real de Monseñor Escrivá. Podría agregar otros hechos, mucho más serios aún y concretamente documentados, sobre mi experiencia personal con Monseñor Escrivá, que estoy dispuesta a exponer en presencia de Su Santidad.</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>Igualmente le incluyo un borrador, tal cual lo tengo, de un trabajo que preparé comentado el documento elevado por el Opus Dei a la Santa Sede con la petición de cambio de Instituto Secular en Prelatura Personal. Puedo asegurarle, Beatísimo Padre, que mis comentarios a cada uno de los puntos reflejan la verdad.</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>Conozco varias personas que aún temen represalias por parte del Opus Dei y, con gran conflicto de conciencia, se callan. Estas personas sólo hablarían a instancias de Su Santidad. Y sus testimonios, que serían importantes, y que podrían gravitar especialmente en el juicio decisivo de Su Santidad, no saldría de otra forma a la luz. Tengo a la disposición de Su Santidad, por ejemplo, el nombre de una de ellas, Numeraria por treinta años en el Opus Dei, que pidió su dimisión hace solamente dos años y quien, me ha asegurado, que de no hablar con Su Santidad, no hablaría jamás con nadie por miedo, a posibles represalias del Opus Dei.</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>Creo en el Espíritu Santo y confiando en su intercesión, espero que Su Santidad escuche mi ruego.</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>Con toda humildad, pide su bendición, su hija en Nuestro Señor,</span></p>
<p style="text-align:center;"><img src="http://exopus.wordpress.com/files/2007/07/firma.jpg" alt="firma.jpg" /></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span> </span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><u><span>Anexos:</span></u><span> 11 páginas con relatos y</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>un folleto azul, borrador</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>de 53 páginas.</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span> </span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>Maria del Carmen Tapia</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>980 Hot Springs   Road</span><span></span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>SANTA BARBARA, California, 93108-1111 (U.S.A.)</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>Teléfonos: Residencia: &#8211; de 16:00 a 6:30 horas -(805) 969-0090</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>Universidad:- de 7:00 a 15:00 horas -(805) 893-3075</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;</span></p>
<p style="text-align:center;text-indent:27pt;"><span><strong>DOCUMENTO  ADJUNTO</strong>­­</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>I. Algunos hechos sobre la conducta de Monseñor Escrivá con respecto <span>a la<strong> </strong><span>Iglesia</span></span>, a los sacerdotes en general y, a las religiosas; doctrina que imponía a sus miembros del Opus Dei, y que refleja, por una parte, su actitud general de segregación, elitismo y doctrina y por otra, como pinceladas, su carácter:</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>l.- <strong>&#8220;Yo querría señalaros una vez más cual es el espíritu nuestro en un medio maravilloso de santificación, en un medio que está instituido por Jesucristo, porque es sacramento: la confesión&#8221;</strong></span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><strong><span>&#8220;<u>¿Sabéis quien<sub> </sub>es para mis ovejas el Buen Pastor? <span>El<em> </em></span>que tiene Misión dada por mí. Y yo la doy ordinariamente <span>a los</span> Directores y a los sacerdotes de la Obra.<span style="text-decoration:none;"> Gente</span><span style="text-decoration:none;"> que no conoce el Opus Dei no está dispuesta para ser el pastor de mis ovejas, aunque sean pastores de otras ovejas, aunque sean santos.&#8221;</span></u></span></strong></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><strong><span>&#8220;Conviene que os confeséis con los sacerdotes que están designados. Y está dispuesto que, al menos, hay que ir a ellos para recibir la bendición. Podéis ir a confesaros con cualquier sacerdote que tenga licencias del ordinario. De esta manera, yo defiendo la libertad, pero con sentido común. <u>Todos mis hijos tienen libertad para confesarse con cualquier otro sacerdote aprobado por <span>el<em> </em></span>Ordinario. Y no está obligado <span>a decir a los Directores de la<span> Obra</span><span> que lo ha</span><em> </em></span>hecho. ¿Uno <span>que</span> haga esto peca? ¡No! ¿Tiene buen espíritu? ¡No! Está en camino <span>de<em> </em></span>escuchar la voz del<em> </em>Mal pastor</u>.&#8221;</span></strong></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><strong><span>&#8220;Si fuésemos a una persona que sólo puede curarnos superficialmente la herida&#8230;, es porque seriamos cobardes, porque no seríamos buenas ovejas, porque iríamos a ocultar la verdad, en daño nuestro. <u>Y haciéndonos este mal, buscando a un<sub> </sub>médico <span>de </span>ocasión</u>, que no puede dedicarnos más que unos segundos, que no puede meter el bisturí y cauterizar la herida, <u>también estaríamos haciendo un mal a la   Obra. Si tú hicieras esto, tendrías mal espíritu, serías <span>un<em> </em></span>desgraciado. Por ese acto no pecarías, pero ¡av <span>de<em> </em></span>ti!, habrías comenzado <span>a<em>_ </em></span>errar, a_ equivocarte, habrías</u> comenzado a oír la voz del mal pastor, al no querer curarte, al no querer poner los medios. Y <u>estarías haciendo <span>un<em> </em></span>daño <span>a los</span><sub> </sub>demás.”</u> </span></strong></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><strong><u><span>Tú conoces <span>la<em> </em></span>doctrina <span>del </span>Cuerpo Místico, <span>de<em> </em></span>la Comunión de los santos. Pues estarías haciendo daño a tus hermanos, y a los que están por venir, <span>y a ti<em> </em></span>mismo, <span>al<em><sub> </sub></em></span>cuerpo entero <span>de<em> </em></span>la Obra<span style="text-decoration:none;">. Porque</span><span style="text-decoration:none;"> además aquel mal pastor no venía a buscarte, habrías sido tú el responsable. </span>Porque ese otro que no es Buen pastor, no viene sino para robar y matar y hacer estrago</span></u></strong><strong><span>. Nosotros necesitamos tener un espíritu determinado y concreto. <u>Nuestro espíritu está muy claro: nuestra ascética, nuestra mística, clarísima, y todo lo que sea deformar este espíritu, <span>es<em> </em></span>robar y matar.</u>&#8220;</span></strong></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><strong><span>&#8220;<u>Yo soy el Buen Pastor</u>. El Buen Pastor sacrifica la vida por sus ovejas. <u>Hace todos los sacrificios. Y vosotros debéis estar dispuestos a hacerlos todos también.</u> Y el <u>primero</u> es <u>éste:</u> <span>no </span><u>ejercitar </u><u>aquel </u><u>derecho</u> —porque el derecho lo tenemos— si lo podemos evitar siempre o casi siempre. <u>Propósito firme: el primer sacrificio es <span>no </span>olvidar, en la <span></span>vida, lo que expresan <span>en </span>Castilla de un modo muy gráfico: que la ropa sucia <span>se lava en casa. La<em> </em></span>primera manifestación <span>de que os</span> dáis, <span>es no<em> </em></span>tener <span>la<em> </em></span>cobardía <span>de ir<em> </em></span>a lavar fuera <span>de la Obra la<em> </em></span>ropa sucia. Si es que queréis ser santos; <span>si<em> </em></span>no, estáis <span>de<em> </em></span>más.</u>&#8220;</span></strong><span> (1)</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>(1) <strong><span style="color:#993300;"><a href="http://www.opuslibros.org/libros/Cuadernos3/Indice.htm"><span style="color:#993300;">Ref.: Cuadernos – 3.<sub> </sub>&#8220;Vivir en Cristo&#8221;</span></a></span></strong>, Roma (Apud Collegii Romana Sactae Crucis &#8211; 1973, <strong><span style="color:#993300;"><a href="http://www.opuslibros.org/libros/Cuadernos3/Capitulo_16.htm"><span style="color:#993300;">pp.131-132-133</span></a></span></strong>.</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>(Este texto, de una de las publicaciones del Opus Dei &#8220;ad usum nostrorum&#8221; que tengo en mi poder, muestra claramente, por una parte, la presión moral que Monseñor Escrivá empleó siempre con los miembros del Opus Dei quitándoles la libertad de confesarse con sacerdotes ajenos a la Obra aunque tuvieran licencias ministeriales. Y, por otra parte, la soberbia de considerarse como el único Buen Pastor, por encima de miembros legítimos de la Iglesia e incluso de la doctrina concreta del Código de Derecho Canónico. He subrayado algunas frases que considero de relevante importancia y que a mi siempre me dañó oírlas al considerar a los otros sacerdotes de la Iglesia como &#8220;malos pastores&#8221;.)</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;­­</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>2.- Como ejemplo concreto, consecuencia de lo anterior, narro lo siguiente:</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>Recuerdo una vez en Venezuela cuando el grupo de Superioras Regionales hacia los ejercicios espirituales, quisimos confesarnos con el sacerdote del Opus Dei que los dirigía y, que de acuerdo con las normas oficiales del Opus Dei estaba permitido hacerlo así. Cuando a través de una hojita conocida por &#8220;lista de confesiones&#8221; (es costumbre en las casas del Opus Dei entregar al sacerdote que confiesa una lista con los nombres de las personas que van a confesarse y que entran al confesionario por ese orden) Don José-María Félix, confesor ordinario de esta casa, y miembro también del gobierno regional de mujeres, se enteró de que las Superioras del Opus Dei nos queríamos confesar con ese otro sacerdote, vino a la casa, me mandó llamar ya que yo era la  Directora del país, y me dijo: <strong>&#8220;Tú eres idiota. ¿Cómo es posible que des el mal ejemplo de quererte confesar tú y las demás con Don Alberto Genty cuando él no es el confesor ordinario?&#8221;</strong> Yo le referí al rescripto existente sobre esto y me contestó: <strong>&#8220;confesaros con Don Alberto Genty es como confesaros con el párroco de la esquina&#8221;.</strong> Yo le indiqué que al ser un sacerdote del Opus Dei no podía ser considerado como mal pastor. Y él me subrayó que <strong>&#8220;todo aquel que no era confesor ordinario u extraordinario de una casa era mal pastor según la doctrina del Padre.&#8221;</strong></span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;­</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>3.- Muy sutilmente con su típica frase de <strong>&#8220;tenis que tener la picardía de&#8221;</strong> le oí decir a Monseñor Escrivá que las Directoras tenían que enterarse si alguien se había ido a confesar fuera de la casa. Con este criterio la directora de cualquier casa estaba obligada a reportar a la superiora de la Región si alguien se había ido a confesar fuera. Y esta superiora, ordinariamente, estaba obligada también a comunicarlo al Consiliario (ahora vicario Regional) y a los miembros del gobierno regional en una de las sesiones.</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;­­</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>4.- Su visión de la Iglesia era como de un organismo del que no se puede prescindir, pero ineficaz. Su convencimiento era de que el Opus Dei estaba muy por encima de la Iglesia en santidad, en formación doctrinal y en todo. Especialmente cuando hablaba de los sacerdotes del Opus Dei solía decir <strong>&#8220;que eran su corona&#8221;</strong> (de él).</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;­­</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>5.- Respecto a S.S. Pío XII y durante mi estancia en Roma, del 1952 al 1956, especialmente en el año 1952 cuando María-Luisa Moreno de Vega (también Numeraria del Opus Dei) trabajábamos como secretarias personales de Monseñor Escrivá para toda la sección femenina del Opus Dei en el mundo le oí decir en varias ocasiones, con una rabia llena de impotencia refiriéndose a Pío XII: <strong>&#8220;este hombre no nos entiende y me tiene aquí encerrado. No me puedo mover. No puedo salir&#8221;</strong> Nos dejó muy clara la idea de que el Papa no le dejaba salir de Roma. Más de una vez le oí decir a Monseñor Escrivá refiriéndose a S.S. Pío XII: <strong>&#8220;Este santo varón, que Dios nos haría un gran favor si se lo llevara al cielo, pero cuanto antes.&#8221;</strong></span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;­­</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>6.- Con respecto a S.S. Juan XXIII su frase más suave hacia él fue decir que era <strong>&#8220;un patán&#8221;</strong>. Cualquier miembro del Opus Dei puede dar este testimonio de una manera más viva. (Tengo varias personas que sólo puedo mencionar los nombres ante Su Santidad, y que darían clara cuenta de este hecho).</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;­­</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>7.- Con respecto a S. Santidad Paulo VI mis vivencias son directas durante mi estancia en Roma de 1965 a 1966. Más de una vez le oí decir a Monseñor Escrivá sobre S.S. Paulo VI cosas semejantes a las que dijo de Pío XII: <strong>&#8220;A ver si de una vez nos deja en paz y Dios nuestro Señor en su infinita misericordia, se lo lleva al Cielo.&#8221;</strong> Si a S.S. Juan <strong>XXIII </strong>lo consideraba <strong>&#8220;un patán&#8221;</strong> a Pablo VI lo consideraba <strong>&#8220;un jesuitón&#8221;.</strong></span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;­</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>8.- Cuando S.S. Paulo VI entregó la parroquia del Tiburtino al Opus Dei, en Noviembre de 1965 el Padre nos dijo a las mayores: <strong>&#8220;Hijas mías decidles a vuestras hermanas pequeñas</strong> (así llamaba a las sirvientas) <strong>que yo ya sé que me quieren mucho, pero que por esta vez, cuando llegue el Papa al Tiburtino le aplaudan más a él que a mí.&#8221;</strong></span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;­</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>9.- Le oí decir muchas veces a Monseñor Escrivá: <strong>&#8220;En mi vida he conocido varios Papas, cardenales muchos, Obispos, un montón, pero Fundadores sólo uno y Fundadores del Opus Dei: sólo yo.&#8221;</strong> Después solía agregar: <strong>&#8220;Dios os pedirá estricta cuenta de haberme conocido&#8221;.</strong> Y sabiendo que yo copiaba las cosas que él decía, me buscaba entre el grupo donde estábamos varias Numerarias y algunas veces con las sirvientas y preguntaba <strong>&#8220;A ver, donde está ésa&#8221;</strong>. Y cuando yo le respondía <strong><em>&#8220;estoy aquí, Padre&#8221;</em></strong>, él agregaba: <strong>&#8220;escribe esto para que quede&#8221;.</strong> <strong><em>&#8220;Sí, Padre, ya lo he escrito&#8221;,</em></strong> le respondía yo. Otras veces, cuando decía algo que no era positivo para alguien, especialmente de la Iglesia o persona pública, solía dirigirse a mi diciéndome: <strong>&#8220;No se te ocurra escribir eso, porque esto os lo digo yo a vosotras, pero si me enterase que una hija mía repite esto que yo he dicho, pensaría que es tonta. Y yo hijas tontas, no quiero. ¡Listas y muy listas! ¡Ala!&#8221;.</strong></span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>De forma oficialmente impresa esta idea quedó plasmada de la siguiente manera:</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><strong><span>&#8220;Hijos míos, os tengo que hacer una consideración que, cuando era joven, no me atrevía ni a pensar ni a manifestar; y me parece que ahora debo decírosla: En mi vida, he conocido ya a varios Papas; cardenales muchos; obispos, una multitud; ¡Fundadores del Opus Dei, en cambio, no hay más que uno! aunque sea un pobre pecador como soy yo; bien persuadido de que el Señor escogió lo peor que encontró, para que así se viera más claramente que la Obra es suya. Pero Dios os pedirá cuenta de haber estado cerca de mí, porque me ha confiado el espíritu del Opus Dei, y yo os lo he transmitido. </span></strong></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><strong><span>&#8220;Os pedirá cuenta por haber conocido a aquel pobre sacerdote que estaba con vosotros, y que os quería tanto, tanto, ¡más que vuestras madres! Yo pasaré, y los que vengan después os mirarán con envidia, como si fuerais una reliquia: no por mí que soy —insisto— ­un pobre hombre, un pecador que ama a Jesucristo con locura; sino por haber aprendido el espíritu de la Obra de labios del Fundador&#8221; </span></strong><span>(1).</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>(1) <strong><u><span style="color:#993300;"><a href="http://www.opuslibros.org/libros/Cuadernos3/Indice.htm"><span style="color:#993300;">Ref. Cuadernos &#8211; 3 &#8220;Vivir con Cristo&#8221;</span></a></span></u></strong>, Roma (Apud Collegii Romani Sanctae Crucis, 1973, <strong><span style="color:#993300;"><a href="http://www.opuslibros.org/libros/Cuadernos3/Capitulo_11.htm"><span style="color:#993300;">p.86</span></a></span></strong>.</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;­</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>10.- <strong>&#8220;Prefiero mil veces que una hija mía muera sin recibir los Santos Sacramentos, antes de que le sean administrados por un Jesuita”.</strong></span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span> </span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>(Esto se lo oí yo decir a Monseñor Escrivá en Roma repetidas veces. Delante estaba casi siempre Álvaro del Portillo, Encarnita Ortega y alguna otra Superiora mayor, creo recordar que María-José Monterde. Era bien conocido por los miembros mayores de la Obra la hostilidad que Monseñor Escrivá sentía hacia la  Compañía de Jesús. Siempre nos dejó ver que la Compañía de Jesús le había hecho mucho mal a la obra. Siempre que hablaba de los Jesuitas les llamaba <strong>&#8220;los de siempre&#8221;</strong>.)</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;­</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>11.- Es un punto muy curioso a considerar que, en el Opus Dei, lo usual es que la primera vocación de miembros Numerarios sea ordenado sacerdote. Los sacerdotes se ordenan para servir a la Obra, no para servir a la Iglesia como dicen. (Tengo testimonio de un sacerdote del Opus Dei) La forma de ordenar sacerdotes era poco menos que &#8220;a dedo&#8221;. Le oí contar a Monseñor Escrivá cómo, al acercarse el día de su santo, le preguntaban los Numerarios en Roma que estaban en el Colegio Romano de la  Santa Cruz, qué regalo querría para su santo y él contestó que (un número concreto) de hijos suyos sacerdotes. Esto originaba, por lo visto cierta conmoción ambiental ya que los varones no entran al Opus Dei para ser sacerdotes. Nos relataba Monseñor Escrivá cómo después de está petición suya y aprovechando la oscuridad, durante la proyección de una película, en el aula magna de la casa central, se le acercaba algún Numerario y le decía: <strong><em>Padre, estoy dispuesto a ser sacerdote</em></strong>. El (Monseñor Escrivá) se hacia el sordo y le decía <strong>&#8220;Hijo mío habla más alto que no te oigo&#8221;</strong> Y el <span>muchacho<em> </em></span>iba alzando más y más la voz porque Escrivá le decía que seguía sin oírle. Y, cuando por fin, le oía le decía: <strong>&#8220;Muy bien, hijo mío, pues habla con tu Director&#8221;.</strong> Mientras nos contaba esto Monseñor Escrivá se reía y nos decía<strong>: &#8220;Yo lo que quería es que le oyeran los demás.&#8221;</strong></span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;­</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>12.- Su falta de respeto a los obispos y de tono humano personal era notoria. Por ejemplo, cuando en la visita &#8220;ad limina&#8221; de alguno de los obispos que estaban en una ciudad o país donde el Opus Dei pensaba abrir una casa, Monseñor Escrivá, a través de Álvaro del Portillo, le invitaba a comer a la casa central, y a nosotras, —yo le oí directamente decir esto a Monseñor Escrivá— nos hacia advertencias de este tipo: <strong>&#8220;A este hombre le gusta comer mucho. O sea hijas mías prepararle una comida que se la pueda tocar con los dedos&#8221;</strong> (Y abriendo Monseñor Escrivá la boca se metía los dedos para indicarnos hasta donde le tendría que llegar la comida a aquel obispo).</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8211;­</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>13.- <strong>&#8220;Las nuestras no tendrán que responder a ninguna nota o carta que puedan llegar de los Obispos ni de la  Comisiones episcopales. Se las entregarán al Consiliario para que él me las haga llegar a mí&#8221;.</strong></span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>(Existen en el Opus Dei una serie de notas y rescriptos llegados de Roma en la que nos indicaban la prohibición tajante de que las mujeres nos relacionáramos con la Jerarquía eclesiástica y mucho menos con las religiosas o los miembros de cualquier otro Instituto secular.)</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>Sólo nos estaba permitido, por indicación expresa de Monseñor Escrivá, visitar al ordinario del lugar y al Nuncio por Pascua Florida y por su onomástico. Las visitas estaban estipuladas que tenían que ser: </span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>a) hechas por dos Superioras;</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>b) las conversaciones con el Obispo o con el Nuncio tenían que reducirse a &#8220;contarles solamente cosas simpáticas o anecdóticas de nuestras sirvientas&#8221;;</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>c) no se les debía decir cuantas vocaciones habíamos tenido (mujeres, claro) al Opus Dei:</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>d) tampoco se les debía decir si Monseñor Escrivá estaba de viaje. Cuando nos preguntaban por él sistemáticamente había que decirles que estaba en Roma;</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>e) después de realizada la visita había que escribir una ficha de 4&#8243;x6&#8243; relatando exactamente la conversación [que se había] tenido con el Obispo o Nuncio;</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>f) esta ficha se mandaba en <span>el </span>primer correo a Roma, al Gobierno central de mujeres, quienes se la entregaban a Monseñor Escrivá.</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>Siendo Nuncio Apostólico de S.S. en Venezuela Monseñor Dadaglio, con quien personalmente siempre guardé una relación personal muy sincera, me preguntó, en una de las visitas oficiales que yo le hice, acompañada de otra Numeraria, cuantas vocaciones habíamos tenido aquel año. De la manera más espontánea yo le dije <span>el<strong> </strong></span>número. Esta ficha llegó a Roma. El Consiliario del Opus Dei en Venezuela, Don Roberto Salvat Romero, me hizo llegar, <strong><em>&#8220;de parte del Padre”</em></strong> (Monseñor Escrivá) la indicación de que <strong>&#8220;había sido muy indiscreta con el Nuncio, porque a la Jerarquía de la Iglesia no había que darles explicaciones de ninguna clase respecto a la Obra&#8221;</strong>. Cuando yo pregunté el por qué, la respuesta fue <strong><em>&#8220;porque lo ha dicho el Padre y basta&#8221;.</em></strong></span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;-­</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>14.- Cuando Monseñor Escrivá hablaba ante un grupo de Numerarias y sirvientas, dejaba ver muy claro su desprecio hacia las monjas. Fueron muchas las veces que le oí decir:<strong> &#8220;Hijas mías no me seáis bobicas como las monjas&#8221;</strong> y al decir esto hacía la mímica con las manos pegadas a la cara y remedando con la voz una persona bobalicona.</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;-­</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>15.- Oí bastantes veces decir a Monseñor Escrivá que <strong>&#8220;las monjas eran tontas&#8221;</strong> y agregaba que él la única monja que visitaba era Sor Lucia de Portugal, <strong>&#8220;no porque haya visto a la Virgen, sino porque nos quiere mucho&#8221;</strong>, y agregaba: que Sor Lucia era <strong>&#8220;un poco tontucia pero una buena mujer&#8221;.</strong></span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8211;­</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>16.- Estando en Roma se le contaban al Padre la actuación de las monjas, ridiculizándolas, cuando en el aeropuerto un grupo grande de una orden o congregación esperaban la llegada de la Madre General y gritaban las monjitas <strong><em>&#8220;Nuestra Madre, Nuestra Madre&#8221;.</em></strong> Monseñor Escrivá se reía a carcajadas. Es curioso, qué aquello que tanto le hacia reír a Monseñor Escrivá se repitiera años más tarde en su persona.</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8211;­</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>17.- No quería que tuviéramos trato alguna con las religiosas y esto era bien conocido por todas las Numerarias como me lo comentaba en mi última visita a Caracas Sor Isabel de la Trinidad, (Trina Gordils). Sor Isabel de la  Trinidad era Carmelita descalza, y falleció este año en Caracas. Era abogado y periodista y fue la primera Oblata del Opus Dei (ahora llamadas Agregadas). Se salió del Opus Dei para entrar al Carmelo porque quería llevar una vida contemplativa y pobre. Esta religiosa tenía un gran sentido del humor, que siempre conservó. Me contaba, a propósito del proceso de beatificación de Monseñor Escrivá: <strong><em>&#8220;Niña, antes ni se ocupaban de nosotras,</em></strong> (refiriéndose al Opus Dei); <strong><em>pero desde que se murió el Padre, pululan por aquí</em></strong> (el Carmelo) <strong><em>todos sus curas: <span>el Don </span>Roberto y el otro y el otro para que pidamos por la beatificación de Monseñor. Y nos dan estampitas y toda la parafernalia”.</em></strong> Cuando yo la preguntaba: —Trina, <strong>¿tú realmente crees que el Padre era santo?&#8221;,</strong> ella me respondió: <strong><em>&#8220;¡No, niña! ¡Qué va a ser santo ese hombre después de todo lo que te hizo a ti en Roma! Y &#8216;el de Arriba&#8217;</em></strong> (como ella siempre llamaba a Nuestro Señor) <strong><em>lo sabe igualito que nosotras. Y si sale será por un apaño humano o porque el Espíritu Santo se tomó vacaciones.&#8221;</em></strong></span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8211;­</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>18.- Monseñor Escrivá tenía a mi entender un poco de manía persecutoria: siempre desconfiaba de la Iglesia. Esto lo reflejaba de muy diversas maneras: con dichos como <strong>&#8220;cuando yo llegué a Roma perdí la inocencia&#8221;</strong> (refiriéndose a la llamada &#8216;política vaticana&#8217;. Confiaba, sin embargo, en el hecho de que Álvaro del Portillo y Salvador Canals tuvieran responsabilidades dentro del Vaticano para poder estar <strong>&#8220;al tanto de las cosas que pasan por dentro&#8221;,</strong> nos dijo en más de una ocasión a algunas de las Superioras mayores en Roma. Y anhelaba el día en que muchos de los miembros del Opus Dei estuvieran esparcidos dentro del Vaticano <strong>&#8220;y entonces nos van a oír&#8221;</strong> decía.</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8211;­</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>19.- Tenía total convencimiento de que iba a ser santo. Y preparó todo en vida en este sentido: desde su tumba en la casa central con la indicación a las superioras de: <strong>&#8220;Pero no me dejéis aquí mucho tiempo. Que me lleven luego a una iglesia pública para que os dejen en paz y podáis trabajar.&#8221;</strong></span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;­</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>20.- Se guardaba en todas las casas <strong><span style="color:#993300;"><a href="http://opusvalladolid.wordpress.com/2007/06/29/el-calcetin-de-mons-escriva-de-balaguer/"><span style="color:#993300;">la ropa personal que desechaba</span></a></span></strong> para las reliquias futuras; se marcaba por debajo las sillas donde se sentaba; las flores que adornaban el altar se hacían cuadros y las cosas que él daba: crucifijos, tijeras de uñas que no funcionaban ya bien, lapiceros, fotografías suyas, eran propiedad de la persona que las recibía. Las cosas dadas por el Padre no entraban en el &#8216;espolio&#8217; anual, ni ningún director las podía quitar.</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>21.- La pila donde le bautizaron la llevaron a Roma porque él indicó que se hiciera así. Lo mismo que quiso que su hermana se enterrase en la casa de Roma y que los cadáveres de sus padres se los llevaran a la casa del Opus Dei de Diego de León en Madrid. Todo esto lo dispuso en vida. Quería siempre rodear de una aureola especial a su familia. No es cierto lo que dicen sus biografías de que su hermana Carmen cuando supo que se moría ofreció todo por la Obra y por el Padre. Su hermana quiso morir en España y Monseñor Escrivá no la dejó ir. Me contó Lourdes Toranzo que <strong><em>&#8220;les costó mucho&#8221;</em></strong> que aceptase el morirse en Roma y se empeñaron en que <strong><em>&#8220;hiciera ese sacrificio por su hermano el Padre&#8221;.</em></strong></span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;­­</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>22.- Le gustaba el poder y la grandeza aunque lo recubría de palabras como <strong>&#8220;soy un pobre burro sarnoso&#8221;</strong>, pero luego nos agregaba que Dios Nuestro Señor le había dicho <strong><span style="color:#993300;">&#8220;</span>un burro fue mi trono en Jerusalén.&#8221;</strong></span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;­­<br />
23.- En uno de los Congresos Generales, cuando Antonio Pérez Tenessa estaba en el Opus Dei, le dijo que propusiera en ese Congreso el que al Presidente General se le saludase con la rodilla izquierda en el suelo. Cosa que quedó establecida desde entonces. Cuando Monseñor Escrivá nos lo contaba a nosotras, Superioras del Opus Dei nos agregaba: <strong>&#8220;Hijas mías no es por mi, porque sé que me queréis mucho y me respetáis. Yo lo hago por el pobrecico que me siga.&#8221;</strong></span>
</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;­­</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span><span> </span>24.- Cuando se erigió oficialmente el Estudio General <span>de<strong> </strong></span>Navarra, organizó las cosas para que se le eligiera &#8220;Gran Canciller&#8221; y desde entonces empezó a hacer sus apariciones en lugares públicos como teatros, aulas magnas, etc., etc. Cuando <span>iba <span>a<strong><em> </em></strong></span></span>una de estas ciudades las preguntas que se le hacían estaban, <span>la </span>mayoría preparadas y consultadas con los respectivos superiores antes de serle hechas en público. Y en muchos casos, consultadas también con él previamente.</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;­­</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>25.-</span><strong><span> </span></strong><span>Cuando Monseñor Escrivá invitaba a almorzar a algún Cardenal en alguna casa del Opus Dei, las Numerarias teníamos que preparar a las doncellas para que empezaran a servir a la vez a<strong><em> </em></strong>Monseñor Escrivá y al Cardenal invitado: a nadie se le podía servir antes que a Monseñor Escrivá.</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span></span><span>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>26.- Si algo le gustaba en alguna casa que visitaba, indicaba a las superioras que le dijeran a esas personas que dieran aquel cuadro o tapiz para la  Obra. (Ejemplo: Álvarez de Toledo <span>en<em> </em></span>Madrid). Como pertenecía al patrimonio familiar, esta señora dijo que no se lo podía dar, pero a cambio le dio más de un millón de pesetas. En Sevilla se antojó de un biombo que pertenecía a <span>una<em> </em></span>señora de la aristocracia española y sucedió lo mismo que <span>el<em> </em></span>ejemplo anterior.</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;­</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>27.- Un sacerdote que llegó a Madrid de Roma, en 1967, <span>le<strong><em> </em></strong></span>dijo a una Supernumeraria, Maite Sánchez-Ocaña, que Monseñor Escrivá les había dicho que <strong>&#8220;si cuando a él le concibieron sus padres no le hubieran deseado, los hubiera escupido en su tumba.&#8221;</strong></span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;­­</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>28.- Era tal el culto que se le daba en vida a Monseñor Escrivá, que él mismo consideraba de buen espíritu si alguien de la obra, Supernumerarias o Cooperadoras, mandaban flores por avión para la misa que iba a celebrar en un lugar determinado, aunque este avión viniera a veces de país distinto donde él celebraba la  Misa.</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;­</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>­</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>29.- En Roma, los quesos tenían que ser suizos y concretamente <strong>&#8220;el de la florecita&#8221;</strong> como él nos dijo una vez. Era un queso de porciones con un &#8216;edelweis&#8217;, que nos costó caminarnos toda Roma para encontrarlo. Como eran quesitos de porciones, se compraban varias cajas ya que en cada una sólo había uno con florecita.</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span><span> </span><span>  </span>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;­</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>30.- El champagne en la mesa de Monseñor Escrivá, cuando había invitados, tenía que ser &#8216;rosé&#8217;. Sus cubiertos eran siempre de plata. La ropa que usaba de hilo. Y los zapatos con hebillas de plata. Aunque a él le gustaba hablar de sus <strong>&#8220;zapatos viejos&#8221;.</strong></span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span><span> </span>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>31<strong>.- </strong></span><span>Cuando <span>le<strong> </strong></span>otorgaron la cruz de San Raimundo de Peñafort (era de plata sobredorada muy bonita) se <span>la<strong> </strong></span>entregó Antonio Pérez Tenessa; Monseñor Escrivá <span>la<strong> </strong></span>consideró muy pobre y dijo que tenía que ser una con brillantes, que se <span>la<strong> </strong></span>hicieron, como él quería.</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>32.- Para el compromiso matrimonial de su hermano Santiago, le aconsejaron los sacerdotes de la Obra que debería ir a Zaragoza a pedir él la mano. Monseñor Escrivá dijo que solamente iría si se alojaba en Zaragoza en el Palacio de Cogullada y en la misma habitación donde se alojó Franco, el jefe de Gobierno en España. Y que si no era allí, no iba. Los miembros de la obra tuvieron que hacer muchas gestiones, pero al final lo lograron y se alojó allí.</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;­</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>33.- Fueron conocidas las gestiones que se hicieron para que le nombraran &#8220;Caballero de la Orden de Malta&#8221;, pero nunca se lo concedieron. En cambio logró que uno de los miembros de la obra, en un puesto clave en España, pudieran conseguir comprar para él el titulo nobiliario de &#8220;Marqués de Peralta&#8221;.</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8211;</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>34.- Su lenguaje era muchas veces vulgar. Fui testigo, un domingo de Pascua en Roma de lo siguiente: A las Numerarias del gobierno central nos habían dicho que podíamos subir al comedor de la Villa Vecchia, después de su almuerzo para felicitarle la Pascua. Cuando llegamos al comedor Don Álvaro estaba fumando con su acostumbrada boquilla de marfil. Monseñor Escrivá, por una ventana abierta de par en par al jardín de la Villa, hablaba con un grupo de Numerarios y les decía entre grandes risotadas: <strong>&#8220;Beberos el cognac que os he mandado, pero eso sí, no hagáis como ese Monseñor Galindo, paisano mío, que calentaba la copa en la bragueta&#8221;. </strong>Todas le oímos perfectamente y Don Álvaro le llamaba, tratando de advertirle que habíamos llegado, pero no le oía. Cuando se dio cuenta, cerró la ventana de un golpe seco y nos dijo: <strong>&#8220;Hijas mías, Dios os bendiga.&#8221;</strong> Esto nos lo prohibieron comentar después.</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>(Monseñor Don Pascual Galindo era el Rector de la Iglesia del Espíritu Santo en Madrid).</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8211;­</span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>35.- Era destemplado en su carácter. Las &#8220;broncas&#8221; del Padre eran conocidas muy bien por los miembros todos de la  Obra. &#8220;Monseñor Escrivá, en incoherencia, le faltaba el sentido de caridad más básico: sabía muy bien mostrar la faceta de santo frente a las multitudes, incluso llamándose pecador, pero era capaz de insultar de la manera más terrible cualquier persona por el motivo más nimio: por ejemplo si un huevo frito no estaba frito como a él le gustaba, por ello, podía lanzarle una bronca a una directora. Si un mantel de altar no se planchaba exactamente a los centímetros del suelo que él tenía estipulados, era capaz de lanzarle un ex-abrupto igualmente a la  Directora. O porque en la cocina se hacía ruidos al fregar los cacharros, etc. etc. En el diario de la casa no se podía escribir que <strong><em>&#8220;el Padre se enfadó o lanzó una bronca&#8221;,</em></strong> sino que había que decir: <strong><em>&#8220;El Padre nos enseñó hoy tal o cual cosa&#8221;.</em></strong></span></p>
<p style="text-align:right;text-indent:27pt;"><span>Santa Bárbara, 31 de julio de 1991.</span></p>
<p style="text-align:center;">&#160;</p>
<p style="text-align:center;"><img src="http://exopus.wordpress.com/files/2007/07/firma.jpg" alt="firma.jpg" /></p>
<p align="right"><strong><span style="color:#993300;"><a href="#INDICE"><span style="color:#993300;">Ir al Índice</span></a></span></strong></p>
<p align="center"><strong>—oOo—</strong></p>
<p style="text-align:right;text-indent:27pt;" align="right"> <a title="AS249" name="AS249"></a><span>Santa Bárbara, 24 de septiembre de 1991</span></p>
<p><span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-indent:27pt;"><span>Su Eminencia Ilustrísima</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-indent:27pt;"><span>Cardenal Angel Sodano</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-indent:27pt;"><span>Secretaría de Estado</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-indent:27pt;"><span>Ciudad del Vaticano</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:right;text-indent:27pt;" align="right"><u><span>DE CONCIENCIA</span></u><span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>Eminencia:</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>Con renovada confianza le adjunto este nuevo material <u>&#8220;Secreto y de conciencia&#8221;</u><span>  </span>con el ruego de que igualmente al anterior lo ponga <u>directa<span>  </span>y </u><u>personalmente</u> en las manos de nuestro Santo Padre, Su Santidad Juan Pablo II.</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>A este punto es obvio insistirle en la importancia del material adjunto y que por ello, abusando de su bondad, sea Vd. quien lo entregue directa y personalmente al Santo Padre.</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>Le agradecería en el alma me hiciera llegar una breve nota asegurándome que tanto el material enviado para el Santo Padre a través de Su Eminencia con fecha 2 de agosto de 1991, como este de hoy le ha sido entregado personalmente a Su Santidad. Se con seguridad, a través del correo utilizado que el material le llegó a S. Eminencia; sin embargo, no he recibido todavía confirmación de S.E. de haber entregado el material al Santo Padre.</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:27pt;">En espera de sus noticias, con toda gratitud y respeto, le pide su bendición,</p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span> </span></p>
<p style="text-align:center;"><img src="http://exopus.wordpress.com/files/2007/07/firma.jpg" alt="firma.jpg" /></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>P.D. Quiero ratificarle, Eminencia, que estoy dispuesta a desplazarme a Roma a la primera llamada del Santo Padre.</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>María del Carmen Tapia</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>980 Hot Springs Road</span><span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>SANTA BARBARA, California, 93108-1111 (U.S.A.) </span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>Phone: Residencia: (805) 969-0090</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>Universidad: (805) 893-3075</span></p>
<p style="text-align:right;text-indent:27pt;" align="right"><span><a href="#INDICE"><strong><span style="color:#993300;">Ir al Índice</span></strong></a></span></p>
<p style="text-align:center;text-indent:27pt;" align="center"><strong>—oOo—</strong></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:right;text-indent:27pt;" align="right"><a title="JP249" name="JP249"></a><span>Santa Bárbara 24 de septiembre de 1991</span></p>
<p><span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>A Su Santidad Juan-Pablo II</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>Ciudad del Vaticano</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>Beatísimo Padre:</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>Mientras espero recibir de Su Santidad la oportuna notificación para ser interrogada respecto a la causa de beatificación de Monseñor José-María Escrivá de Balaguer y, como continuación a mi carta del 2 de agosto de 1991, (que de acuerdo con el correo oficial fue recibida en su Secretaria de Estado con fecha 9 de agosto de 1991) me permito incluirle, como addenda, la siguiente relación de hechos que considero de gran importancia:</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>1. Actuación personal de Monseñor Escrivá en mi proceso personal de dimisión del Opus Dei.</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>2. Como consecuencia de lo anterior, fotocopias de la carta que enviaron a mi padre, por indicación directa y precisa de Monseñor Escrivá, así como de las cartas enviadas por mi padre a Monseñor Escrivá.</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>3. Fotocopias de las cartas enviadas por indicación de Monseñor Escrivá a diversas autoridades universitarias y diplomáticas negando los estudios de Filosofía y Teología que yo realicé en el Opus Dei. Hay que tener en cuenta que dichas cartas en el Opus Dei sólo pueden escribirse por indicación directa y precisa del Presidente General, en aquel entonces, Monseñor Escrivá. En esencia, lo que trataba de negarse era no solamente los estudios que yo realicé, sino que yo hubiera pertenecido a la institución. De hecho, S.E. el Cardenal Tavera, q.e.p.d., trató de ayudarme con ese motivo y nunca alcanzó a entender la falta de caridad y justicia en la actuación de Monseñor Escrivá.</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>Es obvio, Beatísimo Padre, que estoy dispuesta a ampliar estos hechos de palabra ante Su Santidad o como le dije en mi anterior carta y le ratifico ahora, ante el juez de su estricta y personal confianza que, </span><u><span>que ni de cerca ni<sub> </sub>de lejos, tenga relación alguna con el Opus Dei.</span></u><span> Igualmente estoy dispuesta a ratificar todo ello bajo juramento.</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>Se que varias personas que estuvieron durante muchísimos años en el Opus Dei acaban también de escribirle nuevamente, ya que la correspondencia enviada previamente parece que nunca llegó a las manos de Su Santidad.</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>El asunto es tan grave en su conjunto, Beatísimo Padre, que más que nunca confío plenamente en el Espíritu Santo para que ilumine a Su Santidad, y le mueva, precisamente por el sentido de justicia inherente como Pontífice, a escuchar a cuantos de sus hijos lo hemos solicitado de corazón como hijos también de la Iglesia y por el bien de las almas.</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>Le pide con humildad la bendiga, su hija en Nuestro Señor,</span></p>
<p style="text-align:center;"><img src="http://exopus.wordpress.com/files/2007/07/firma.jpg" alt="firma.jpg" /><a href="http://exopus.wordpress.com/files/2007/07/firma.jpg" title="firma.jpg"> </a></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span> </span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><u><span>Anexos:*</span></u></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>1. Actuación personal de Monseñor José-María Escrivá en mi proceso personal de dimisión del Opus Dei (18 páginas)</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>2. Correspondencia entre Monseñor Escrivá y mi padre (3 cartas).</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>3. Correspondencia entre el Decano de Estudiantes extranjeros de la Universidad de California, Dr. K. M. Matthew y Monseñor José­-María Escrivá (3 cartas).</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>4. Correspondencia entre el Decano de Estudiantes extranjeros de la Universidad de California, Dr. K. M. Matthew y el Consiliario de Venezuela, Roberto Salvat, a través del Nuncio Apostólico en Venezuela, Monseñor del Judice (3 cartas).</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>5. Carta de la  Administrative Assistant del Decano de Estudiantes extranjeros, Mrs. Muriel E. Engle a la Secretaria Regional de Venezuela, Sofía Pilo.</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>6. Carta del Abogado Dr. Carlos Hernández Bitter al Consiliario de Venezuela, Roberto Salvat.</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>7. Correspondencia entre el Chairman del Departamento de Estudios Religiosos de la Universidad de California, Professor G. J. Larson, y Mr. William K. Braun, Attaché Cultural de la Embajada de los Estados Unidos en Roma (4 cartas).</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>8. Correspondencia entre María del Carmen Tapia y S. E. el Cardenal Arturo Tavera (2 cartas).</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>9. Declaración del Dr. Faustino Castro, abogado y sacerdote.</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>10. Correspondencia entre el Chairman del Departamento de Estudios Religiosos de la Universidad de California, Professor G. J. Larson y Monseñor José-María Escrivá (2 cartas).</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>11. Certificado de Estudios expedido por un sacerdote Numerario del Opus Dei.</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span>* Los textos de los anexos aquí indicados no se incluyen ahora porque, al estar ya incluidos en capítulos anteriores, resultaría repetitivos.</span></p>
<p style="text-align:right;text-indent:27pt;" align="right"><strong><span style="color:#993300;"><a href="#INDICE"><span style="color:#993300;">Ir al Índice</span></a></span></strong><span></span></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><span> </span></p>
<p><a href="http://exopus.wordpress.com/files/2006/12/exopus-tomates-72.jpg" title="exopus.jpg"><img src="http://exopus.wordpress.com/files/2006/12/exopus-tomates-72.miniatura.jpg" alt="exopus.jpg" align="left" /></a></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>

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