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	<title>historiadores &amp;laquo; WordPress.com Tag Feed</title>
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	<description>Feed of posts on WordPress.com tagged "historiadores"</description>
	<pubDate>Sun, 27 Dec 2009 16:09:11 +0000</pubDate>

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<title><![CDATA[El cartismo o la lucha parlamentaria por los derechos del proletariado]]></title>
<link>http://historiadoreshistericos.wordpress.com/2009/11/30/el-cartismo-o-la-lucha-parlamentaria-por-los-derechos-del-proletariado/</link>
<pubDate>Mon, 30 Nov 2009 17:02:32 +0000</pubDate>
<dc:creator>blademanu</dc:creator>
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<description><![CDATA[             Entre 1780 y 1790, una oleada de grandes cambios sacudió el mundo y modificó su aspecto]]></description>
<content:encoded><![CDATA[             Entre 1780 y 1790, una oleada de grandes cambios sacudió el mundo y modificó su aspecto]]></content:encoded>
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<title><![CDATA[La técnica en la época de la Revolución Industrial]]></title>
<link>http://historiadoreshistericos.wordpress.com/2009/11/29/la-tecnica-en-la-epoca-de-la-revolucion-industrial/</link>
<pubDate>Sun, 29 Nov 2009 12:27:45 +0000</pubDate>
<dc:creator>historiadorhistrionico</dc:creator>
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<description><![CDATA[La técnica en la época de la Revolución Científica (1500-1700) Es una época de expansión europea. Au]]></description>
<content:encoded><![CDATA[La técnica en la época de la Revolución Científica (1500-1700) Es una época de expansión europea. Au]]></content:encoded>
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<title><![CDATA[Un Cartel para un Bando]]></title>
<link>http://historiadoreshistericos.wordpress.com/2009/11/21/un-cartel-para-un-bando/</link>
<pubDate>Sat, 21 Nov 2009 10:51:05 +0000</pubDate>
<dc:creator>historiadorhistrionico</dc:creator>
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<description><![CDATA[El cartel republicano en la Guerra Civil, por Carmen Grimau. Cátedra, 1979, Madrid. La autora de est]]></description>
<content:encoded><![CDATA[El cartel republicano en la Guerra Civil, por Carmen Grimau. Cátedra, 1979, Madrid. La autora de est]]></content:encoded>
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<title><![CDATA[El Culto a Diana en la Península Ibérica]]></title>
<link>http://historiadoreshistericos.wordpress.com/2009/11/19/el-culto-a-diana-en-la-peninsula-iberica/</link>
<pubDate>Thu, 19 Nov 2009 23:49:16 +0000</pubDate>
<dc:creator>historiadoramatyt</dc:creator>
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<description><![CDATA[En Hispania debió haber un culto a Ártemis entre la población griega. Tras este culto, la Península ]]></description>
<content:encoded><![CDATA[En Hispania debió haber un culto a Ártemis entre la población griega. Tras este culto, la Península ]]></content:encoded>
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<title><![CDATA[La Historia y sus tiempos]]></title>
<link>http://fbelmarorrego.wordpress.com/2009/11/17/la-historia-y-sus-tiempos/</link>
<pubDate>Tue, 17 Nov 2009 13:15:54 +0000</pubDate>
<dc:creator>Cellarius</dc:creator>
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<description><![CDATA[  Fernand Braudel Para muchos, hablar de historia es hablar de hechos. Extrañamente hay más que simp]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p style="text-align:justify;"> </p>
<div id="attachment_47" class="wp-caption alignleft" style="width: 160px"><a href="http://fbelmarorrego.wordpress.com/files/2009/11/n004p01.png"><img class="size-full wp-image-47" title="Fernand Braudel" src="http://fbelmarorrego.wordpress.com/files/2009/11/n004p01.png" alt="" width="150" height="186" /></a><p class="wp-caption-text">Fernand Braudel</p></div>
<p style="text-align:justify;">Para muchos, hablar de historia es hablar de hechos. Extrañamente hay más que simples hechos a la hora de pensar, escribir y estudiar la historia. Quien observa el pasado con la limitación de la simple cronología y enunciación, es una persona que no ha contado con una preparación adecuada, pero que además no se ha detenido a pensar en cómo suceden las cosas ni en qué ámbitos se desarrollan.</p>
<p style="text-align:justify;">Ahora bien, la visión lineal de los acontecimientos humanos es algo que nos rodea plenamente y que no desapareció de los historiadores hasta bien entrado el siglo XX. Inlcuso hoy, la gran mayoría de quienes trabajan la historia se mantienen del lado &#8220;positivista&#8221; de la metodología, estableciendo fechas y narrando de forma lineal los hechos y acciones humanos.</p>
<p style="text-align:justify;">Corresponde al que, para mi gusto, ha sido el historiador más prominente del siglo el establecer una de las principales transformaciones en la concepción temporal historiográfica. Fernand Braudel, investigador francés perteneciente a la llamada <em>Escuela de los Annales, </em>concibió un tiempo histórico múltiple. En primer lugar, denota una &#8220;larga duración&#8221;; tiempo lento que puede implicar siglos y hasta milenios. En su maravillosa obra <em>El Mediterráneo y el Mundo Mediterráneo en la Época de Felipe II, </em>establece una equivalencia entre esta larga duración y lo que él llamó <em>Geohistoria</em>, &#8220;&#8230; una historia casi inmóvil, la historia del hombre en sus relaciones con el medio que le rodea; historia lenta en fluir y en transformarse, hecha no pocas veces de insistentes reiteraciones y de ciclos incesantemente reiniciados&#8221; (Braudel;1949;p. 17).</p>
<p style="text-align:justify;">La &#8220;mediana duración&#8221;, es equivalente a lo que en historia denominamos <em>Procesos. </em>Siendo más limitada que los largos</p>
<div id="attachment_48" class="wp-caption alignright" style="width: 158px"><a href="http://fbelmarorrego.wordpress.com/files/2009/11/edward_carr.jpg"><img class="size-full wp-image-48" title="Edward Carr" src="http://fbelmarorrego.wordpress.com/files/2009/11/edward_carr.jpg" alt="" width="148" height="220" /></a><p class="wp-caption-text">Edward Carr</p></div>
<p style="text-align:justify;">lapsos de la geohistoria, su ámbito es esencialmente humano. Nuestras instituciones, por lo general, han surgido de procesos que poco a poco tienden a transformarse en estructuras históricas, perpetuándose hasta quedar en lo más profundo del subconsciente humano. Por último, la &#8220;corta duración&#8221; es el ámbito del acontecimiento, el hecho sin más que su propia identidad como destello del actuar humano en un tiempo determinado. Este &#8220;motor braudeliano&#8221;, como lo denomina Josep Fontana, entregó diversificaciones conceptuales y metodológicas de gran importancia para los historiadores. Así, el tiempo dejó de ser único y, como las dimensiones espaciales de la materia, pasó a ser múltiple. Esta consecuencia ha sido de gran importancia en la forma en que observamos los hechos del pasado, ya que la cronología dejó de ser el método de narración tradicional. Más bien, se logró asentar un estructuralismo muy interesante, en el que se pueden agrupar diversas acciones humanas para dilucidar problemas de amplia genealogía. De este modo, lo que antes se denominaba como el problema de &#8220;los orígenes&#8221;, pasó a ser con Braudel el problema &#8220;de las permanencias&#8221;.</p>
<p style="text-align:justify;">La percepción de los hechos también se vio transformada. Según nos diría Edward Carr, los hechos históricos existen a medida que adquieren la importancia en los estudios historiográficos (Carr;1961;p. 15). Con Braudel, sin embargo, los hechos comenzaron a ser importantes a medida que son necesarios para explicar un proceso o una estructura determinada. Así, con Braudel asistimos al final de la discriminación de los hechos.</p>
</div>]]></content:encoded>
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<title><![CDATA[Videos para Historia de America]]></title>
<link>http://historiadoreshistericos.wordpress.com/2009/11/16/videos-para-historia-de-america/</link>
<pubDate>Mon, 16 Nov 2009 21:13:25 +0000</pubDate>
<dc:creator>historiadorhistrionico</dc:creator>
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<description><![CDATA[Os dejo unos cuantos videos de ayuda para Historia de América: En primer lugar, os dejo un video sob]]></description>
<content:encoded><![CDATA[Os dejo unos cuantos videos de ayuda para Historia de América: En primer lugar, os dejo un video sob]]></content:encoded>
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<title><![CDATA[Consecuencias de la caída del Muro]]></title>
<link>http://historiadoreshistericos.wordpress.com/2009/11/09/consecuencias-de-la-caida-del-muro/</link>
<pubDate>Mon, 09 Nov 2009 19:25:00 +0000</pubDate>
<dc:creator>rojojse</dc:creator>
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<description><![CDATA[Hace veinte años celebramos el inicio de un nuevo periodo que prometía libertad, igualdad y prosperi]]></description>
<content:encoded><![CDATA[Hace veinte años celebramos el inicio de un nuevo periodo que prometía libertad, igualdad y prosperi]]></content:encoded>
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<title><![CDATA[Félix y su visión sobre los libros]]></title>
<link>http://coronadosdegloria.wordpress.com/2009/11/07/felix-y-su-vision-sobre-los-libros/</link>
<pubDate>Sat, 07 Nov 2009 02:14:45 +0000</pubDate>
<dc:creator>coronadosdegloria</dc:creator>
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<description><![CDATA[Los libros hacen historia, no sólo la reflejan y la cuentan&#8221;, afirmó Félix Luna, al expresar l]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p>Los libros hacen historia, no sólo la reflejan y la cuentan&#8221;, afirmó Félix Luna, al expresar lo que considera &#8220;una verdad irrefutable&#8221; en una charla en la Feria del Libro.</p>
<p>La historia del mundo y la del país se fueron mezclando con las historias personales, la de Luna y las de los asistentes, que terminaron intercambiando datos sobre qué libros habían influido en sus vidas. Desde los Evangelios hasta &#8220;Las mil y una noches&#8221;; el &#8220;Santo de la espada&#8221;, de Ricardo Rojas, o &#8220;Un mundo feliz&#8221;, de Aldous Huxley.</p>
<p>En tono sereno, despacioso, como en confidencia, Luna fue desgranando su experiencia personal en la relación con los libros. Y coincidió con Tomás Eloy Martínez en que la Nación Argentina se fue conformando por el libro, aunque en su primera etapa, apuntó, debió hacerse por la espada, &#8220;no había otra manera&#8221; para asegurar la independencia.</p>
<p>Al señalar grandes libros que cambiaron la humanidad, empezó por los cuatro Evangelios, que recogieron los testimonios de discípulos de Cristo y convirtieron al pueblo romano y a otros pueblos de Europa a una religión muy distinta de la que tenían. Mencionó luego el Corán y cómo de un pueblo nómade surgió una civilización que aportó un crecimiento científico en hidráulica y tantas disciplinas. No faltaron referencias a Confucio y a &#8220;El capital&#8221;, de Carlos Marx, que dio lugar a &#8220;un partido, a un régimen, y puso a la mitad del mundo contra la otra mitad&#8221;. Y aunque no haya demostrado que sus tesis eran reales, sigue suscitando análisis y estudios.</p>
<p>Pero más allá de las ideas generales, el ambiente se fue haciendo más íntimo cuando Luna dijo que hay otra historia, la que nos pasa a nosotros; una historia personal en la que un libro, o muchos libros, &#8220;nos marcaron, nos cambiaron el modo de ver las cosas&#8221;.</p>
<p>En su caso, comentó que a los siete años leyó &#8220;Facundo&#8221;, de Sarmiento, con la misma pasión que ponía en leer las novelas de Julio Verne, Emilio Salgari o Alejandro Dumas. Y esa lectura de &#8220;Facundo&#8221; se vio enriquecida por los cuentos de un tío suyo, Julio Luna, que vivía en los llanos de La Rioja y corroboraba con más datos los escritos de Sarmiento. El interés por la historia, confesó, le vino también por lo que le contaban sus tías abuelas sobre asesinatos y revoluciones. Ellas decían que su bisabuelo, Pedro Luna, estaba casado &#8220;con una niña de apellido Herrera&#8221; que tenía tres hermanas casadas. Por líos políticos, los tres maridos escaparon a caballo hacia Catamarca, pero una cuadrilla del gobernador los alcanzó y los mató sin juicio alguno. &#8220;Tres hermanas quedaron viudas en la misma noche. Y mi bisabuelo se hizo cargo de sus hijos. Esto, que parece un cuento, era verdad. He visto la partida de defunción de esos tres caballeros en la iglesia matriz de Catamarca. El interés por comprobar si esos cuentos eran ciertos me dio el impulso para ser historiador.&#8221;</p>
<p><strong>La despedida de un gaucho </strong></p>
<p>Luna incursionó después en la influencia en el país de otros libros como el &#8220;Dogma socialista&#8221; y &#8220;La cautiva&#8221;, de Esteban Echeverría, y de &#8220;Martín Fierro&#8221;, de José Hernández, que no es sólo la despedida de un gaucho, sino también de una época, cuando aparecen los alambrados, los bebederos, los molinos y surge un país distinto. Mencionó luego &#8220;La restauración nacionalista&#8221;, de Ricardo Rojas, que sostenía que la inmigración era buena pero nos ponía en peligro de convertirnos en un país fenicio, cosmopolita. Destacó, además, su interés por las obras de Eduardo Mallea y Ezequiel Martínez Estrada. Y también por las de Ramón del Valle Inclán, que leyó en el secundario &#8220;de pura contra que soy&#8221;, porque disgustaba a la gazmoñería de sus maestros jesuitas. Se detuvo en la poesía de Miguel Hernández, militante comunista, un campesino de Orihuela que al llegar a Madrid había escrito autos sacramentales y poesías místicas. Luna recitó sin olvidarse un poema de su admirado, sobre el toro.</p>
<p>Y señaló un libro que lo marcó, que leyó en 1950: &#8220;Oscuridad del mediodía&#8221;, de Arthur Koestler, cuya aparición en Francia en 1945 determinó la derrota del Partido Comunista, porque aludía en clave a los procesos del régimen soviético de 1938. Este hacía confesar falsamente a sus funcionarios lo que le interesaba al gobierno: que habían sido saboteadores, que si las cosas andaban mal era por ellos, que eran ejecutados, y no por Stalin. Leerlo ponía la carne de gallina, dijo Luna, y comentó que apenas terminó, empezó de nuevo el libro.</p>
<p>Luego, el orador pidió al público que comentara qué libros lo habían marcado. Mencionaron a Borges, la colección Robin Hood, Alejandro Casona, Roberto Arlt, José Ingenieros, Stefan Zweig.</p>
<p>Como siempre, alguien se extendió y Luna le dijo, amablemente: &#8220;No me robe la conferencia ni les robe el tiempo a los demás&#8221;. Alguien mencionó &#8220;Así hablaba Zaratustra&#8221;, de Nietszche. &#8220;¿Sara qué?&#8221;, musitó por lo bajo una señora a otra. Un alumno del CBC de la UBA, Mariano Vergara, dijo: &#8220;Yo tengo 18 años y me marcó El túnel, de Ernesto Sabato&#8221;.</p>
<p>Otro lector citó a Herman Hesse, a lo que Luna comentó: &#8220;Les confieso que Hesse siempre me resultó pesado, me aburre. En eso soy seguidor de Borges:si un libro le aburre, déjelo&#8221;.</p>
<p>Fuente:  Lanacion.com</p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Así recuerdan a Luna los historiadores]]></title>
<link>http://coronadosdegloria.wordpress.com/2009/11/07/asi-recuerdan-a-luna-los-historiadores/</link>
<pubDate>Sat, 07 Nov 2009 01:34:07 +0000</pubDate>
<dc:creator>coronadosdegloria</dc:creator>
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<description><![CDATA[Félix Luna fue un hombre sabio que entendió que la historia no debe ser propiedad de los historiador]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p>Félix Luna fue un hombre sabio que entendió que la historia no debe ser propiedad de los historiadores, sino de la gente común. Fue un gran divulgador, seguramente el mejor de todos y nos hizo entender y amar a los hechos y personajes de nuestra patria&#8221;, dijo Pacho O&#8217;Donnell a Perfil.com sobre el reciente <a href="/contenidos/2009/11/05/noticia_0026.html"><strong>fallecimiento del historiador.</strong> </a></p>
<p>O&#8217;Donnel también destacó que Luna &#8220;incursionó en la música popular, quizás su mayor obra fue la <em>Misa Criolla</em> con ese otro grande que fue Ariel Ramírez. También <em>Mujeres Argentinas</em>, de las que se popularizó &#8216;Alfonsina y el mar&#8217;&#8221;. Además resaltó los 10 tomos de su Historia Integral de los Argentinos, y sus biografías Alvear, Irigoyen y Perón.</p>
<p>&#8220;Básicamente <strong>una excelente persona,</strong> muy amable con las generaciones de historiadores que vinieron después&#8221;, concluyó O&#8217;Donnel</p>
<p>Ricardo de Titto, que dirigió la colección del Bicentenario, editado recientemente por El Ateneo, fue uno de los últimos en integrar un equipo de trabajo con Félix Luna. &#8220;Sin ninguna duda es el más grande divulgador que logró que varias generaciones se acercaran <strong>de un modo desacartonado, amable, evitando tecnicismos academicistas con obras que han dejado una huella definitiva en la historiografia argentina</strong>&#8220;, comentó a Perfil.com.</p>
<p>Con su publicación <em>&#8220;Todo es historia&#8221;</em>, cuenta de Titto, logró algo inédito: &#8220;Mantenerse varias décadas a pesar de la inestabilidad política&#8221;. Explica el editor, que desde El Ateneo <em>&#8220;</em>tenemos el honor de tener sus dos ultimas obras, una de reciente publicacion que es la Breve Historia de la sociedad Argentina y una de próxima aparición que es el prólogo al <em>&#8220;Pensamiento del Desarrollismo&#8221;</em>, estas dos obras Luna los tomó como un aporte a una colección, que es la del Bicentenario y en el marco de un trabajo colectivo tuvimos el gusto de que los sus trabajos fueron justamente los que abrieron la colección en mayo de 2009 y son los que van a cerrar en mayo de 2010&#8243;.</p>
<p>De Titto agregó, además, que &#8220;a título personal, siento una fuerte congoja. Y me siento halagado de haber sido tal vez uno de los ultimos colaboradores que tuvo en sus libros&#8221;.</p>
<p>El historiador Carlos Floria, especialista en sistemas políticos y profesor consulto de la Facultad de Derecho de la <em>UBA</em>, recordó a Feliz Luna y señaló a <strong>Perfil.com</strong>: &#8220;Yo destacaría lo que significa ser un historiador con un libertad intelectual, dentro de los grandes líos y conflictos ideológicos, la posición de &#8216;Falucho&#8217; &#8211; omo le llamaban a Luna en su entorno- fue siempre la de razonar con libertad intelectual&#8221;.</p>
<p>Al mismo tiempo, Floria destacó <strong>&#8220;una especie de orden de lo que debía ser el análisis de la historia que conviene a cualquiera que lo quiere seguir&#8221;</strong>, indicó. Según el historiador, Luna &#8220;tenía en cuenta una secuencia que tiene en estos momentos una enorme importancia: cómo apreciar la dimensión política de la vida pública y privada. <strong>Todo lo que estoy diciendo para mí tiene una enorme actualidad, estoy tratando otras variantes elogiosas de la obra de &#8216;Falucho&#8217;&#8221;</strong>.</p>
<p>Para Félix Luna la Historia argentina, según María Sáenz Quesada, fue una pasión y una razón de ser. Consideraba que la Historia pudo ser un campo de batalla en el pasado pero que en el tiempo actual constituía un buen lugar para la reconciliación. Prefería la armonía al conflicto, y puso empeño en destacarla en sus obras de la madurez. En cambio, los libros de su juventud, las biografías de Yrigoyen y de Alvear, tuvieron el sello de las luchas políticas partidarias de los años 1950 en los que se comprometió abiertamente. Militó en la Juventud Radical en la época del primer peronismo; estuvo preso y fue torturado no por conspirador sino por arrojar volantes contrarios al régimen. Sin embargo, años después pudo escribir El 45 (1969) y la trilogía Perón y su tiempo (1984), sin rencores ni prejuicios, con la intención de contribuir a comprender un capítulo fundamental de la historia del siglo XX. En Los caudillos y en Soy Roca interpretó épocas, protagonistas, ideologías y sensibilidades muy diferentes.</p>
<p>Me gustaría que el mensaje de conciliación de Félix Luna sirva para que en el próximo otoño, cuando celebremos el Bicentenario de Mayo, el campo de la historia no sea un escenario más para los desencuentros de una sociedad crispada e intolerante sino el escenario para la reconciliación de los argentinos y para la construcción de un futuro mejor.</p>
<p>Fuente: Clarín y Perfil</p>
<p>&#160;</p>
</div>]]></content:encoded>
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<title><![CDATA[¿Y si el telón volviera a caer?]]></title>
<link>http://historiadoreshistericos.wordpress.com/2009/11/06/%c2%bfy-si-el-telon-volviera-a-caer/</link>
<pubDate>Fri, 06 Nov 2009 08:24:31 +0000</pubDate>
<dc:creator>witizano</dc:creator>
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<description><![CDATA[Hace unos días leíamos la entrada de nuestro compañero Rojojse en la que nos recordaba que la sombra]]></description>
<content:encoded><![CDATA[Hace unos días leíamos la entrada de nuestro compañero Rojojse en la que nos recordaba que la sombra]]></content:encoded>
</item>
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<title><![CDATA[Juana Azurduy por Mercedes Sosa]]></title>
<link>http://coronadosdegloria.wordpress.com/2009/11/06/juana-azurduy-por-mercedes-sosa/</link>
<pubDate>Fri, 06 Nov 2009 01:31:06 +0000</pubDate>
<dc:creator>coronadosdegloria</dc:creator>
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<description><![CDATA[Letra: Félix Luna . Música: Ariel Ramírez]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p>Letra: Félix Luna . Música: Ariel Ramírez</p>
<p><span style='text-align:center; display: block;'><object width='425' height='350'><param name='movie' value='http://www.youtube.com/v/SERg8GKCNeA&#038;rel=1&#038;fs=1&#038;showsearch=0&#038;hd=0' /><param name='allowfullscreen' value='true' /><param name='wmode' value='transparent' /><embed src='http://www.youtube.com/v/SERg8GKCNeA&#038;rel=1&#038;fs=1&#038;showsearch=0&#038;hd=0' type='application/x-shockwave-flash' allowfullscreen='true' width='425' height='350' wmode='transparent'></embed></object></span><a href="http://www.youtube.com/watch?v=SERg8GKCNeA"></a></p>
</div>]]></content:encoded>
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<title><![CDATA[Alfonsina y el mar por Mercedes Sosa]]></title>
<link>http://coronadosdegloria.wordpress.com/2009/11/06/alfonsina-y-el-mar-por-mercedes-sosa/</link>
<pubDate>Fri, 06 Nov 2009 01:25:58 +0000</pubDate>
<dc:creator>coronadosdegloria</dc:creator>
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<description><![CDATA[Autor: Félix Luna]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p>Autor: Félix Luna</p>
<p><span style='text-align:center; display: block;'><object width='425' height='350'><param name='movie' value='http://www.youtube.com/v/elFfCLa6wNM&#038;rel=1&#038;fs=1&#038;showsearch=0&#038;hd=0' /><param name='allowfullscreen' value='true' /><param name='wmode' value='transparent' /><embed src='http://www.youtube.com/v/elFfCLa6wNM&#038;rel=1&#038;fs=1&#038;showsearch=0&#038;hd=0' type='application/x-shockwave-flash' allowfullscreen='true' width='425' height='350' wmode='transparent'></embed></object></span></p>
</div>]]></content:encoded>
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<title><![CDATA[La misa criolla( 2 parte)]]></title>
<link>http://coronadosdegloria.wordpress.com/2009/11/06/la-misa-criolla-2-parte/</link>
<pubDate>Fri, 06 Nov 2009 01:22:45 +0000</pubDate>
<dc:creator>coronadosdegloria</dc:creator>
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<description><![CDATA[]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p><span style='text-align:center; display: block;'><object width='425' height='350'><param name='movie' value='http://www.youtube.com/v/ZimboUjcNFU&#038;rel=1&#038;fs=1&#038;showsearch=0&#038;hd=0' /><param name='allowfullscreen' value='true' /><param name='wmode' value='transparent' /><embed src='http://www.youtube.com/v/ZimboUjcNFU&#038;rel=1&#038;fs=1&#038;showsearch=0&#038;hd=0' type='application/x-shockwave-flash' allowfullscreen='true' width='425' height='350' wmode='transparent'></embed></object></span></p>
</div>]]></content:encoded>
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<title><![CDATA[La misa criolla( Ariel Ramírez-Félix Luna)]]></title>
<link>http://coronadosdegloria.wordpress.com/2009/11/06/la-misa-criolla-ariel-ramirez-felix-luna/</link>
<pubDate>Fri, 06 Nov 2009 01:20:45 +0000</pubDate>
<dc:creator>coronadosdegloria</dc:creator>
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<description><![CDATA[]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p><span style='text-align:center; display: block;'><object width='425' height='350'><param name='movie' value='http://www.youtube.com/v/m5j9bpIwWwM&#038;rel=1&#038;fs=1&#038;showsearch=0&#038;hd=0' /><param name='allowfullscreen' value='true' /><param name='wmode' value='transparent' /><embed src='http://www.youtube.com/v/m5j9bpIwWwM&#038;rel=1&#038;fs=1&#038;showsearch=0&#038;hd=0' type='application/x-shockwave-flash' allowfullscreen='true' width='425' height='350' wmode='transparent'></embed></object></span></p>
</div>]]></content:encoded>
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<title><![CDATA[Perfil de Félix Luna]]></title>
<link>http://coronadosdegloria.wordpress.com/2009/11/06/perfil-de-felix-luna/</link>
<pubDate>Fri, 06 Nov 2009 01:16:10 +0000</pubDate>
<dc:creator>coronadosdegloria</dc:creator>
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<description><![CDATA[El historiador y escritor Félix Luna falleció hoy a los 84 tras algunos meses de internación. ]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p>El historiador y escritor Félix Luna falleció hoy a los 84 tras algunos meses de internación.</p>
<p>&#8220;Falucho&#8221;, tal como se lo conocía entre los íntimos al autor de Breve historia de los argentinos, <a href="http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1193705">había sido distinguido el lunes último</a> con el premio a la trayectoria otorgado por la Legislatura.</p>
<p>Durante el acto, la hija del escritor e historiador recordó la afición juvenil de su padre por la guitarra, su incursión en la poesía con los valores de la tierra y la creación de la Misa Criolla, con Ariel Ramírez.</p>
<p>Aunque muchos lo creían oriundo de La Rioja, la provincia de donde era su familia, Félix Luna había nacido en Buenos Aires, el 30 de septiembre de 1925. Sin embargo, supo aunar como pocos todas las pasiones y muchas de las virtudes de un argentino cabal. Por ello, resultarán escasas estas líneas para tratar de resumir una vida larga y fecunda, caracterizada por el hacer y el pensar en muchos y muy distintos ámbitos de nuestra realidad cultural y política.</p>
<p>En 1951 se graduó de abogado en la Universidad de Buenos Aires y muy pronto comenzó a publicar los primeros títulos de lo que iba a constituir una obra interesantísima e imprescindible, que transitó con igual calidad por temas de historia, ensayo, poesía, ficción y periodismo. Contemporáneamente desarrollaba una intensa actividad como funcionario público: entre 1956 y 1958, fue director de la Obra Social del Ministerio de Trabajo de la Nación; en 1958, consejero de la embajada argentina en Suiza y, entre 1959 y 1961, en la embajada argentina en Uruguay; desde 1962 a 1963, jefe de Gabinete de la cancillería, y, entre 1986 y 1989, Secretario de Cultura de la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires, en una gestión muy recordada por haber impulsado el Plan Cultural en barrios, con la consiguiente realización de numerosos conciertos al aire libre, tanto como temporadas teatrales, musicales, operísticas y de ballet, en verano, en espacios abiertos y en forma gratuita.</p>
<p> En el ámbito universitario, se desempeñó como jefe de investigación del Instituto de Derecho Político Constitucional de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la UBA, en 1956, y en esa misma facultad fue Director del Instituto de Extensión Universitaria. También ejerció la docencia en las universidades del Salvador y de Belgrano.</p>
<p>Pero su carrera &#8220;docente&#8221; propiamente dicha iba a desarrollarse de una manera novedosa y fuera de los ámbitos académicos. Porque fue a partir de la publicación de sus libros sobre historia argentina, y de la creación y dirección de la revista Todo es Historia -aparecida en 1967, continúa en la actualidad y ha influido decisivamente en la construcción de la historiografía argentina- que el nombre de Félix Luna estuvo indisolublemente ligado a una manera de contar, difundir e interpretar la historia y la vida de los argentinos no sólo atractiva, sino también caracterizada por la voluntad de objetividad y (sobre todo en sus últimas obras) búsqueda de un principio de entendimiento común. Esa visión lo llevó también a actuar en todos los ámbitos periodísticos de su época: fue colaborador de los diarios Clarín y LA NACION de Buenos Aires, y en revistas y otros diarios del interior; junto con el periodista Miguel Angel Merellano, realizó, entre 1977 y 1982, el programa de radio Hilando nuestra historia , y en 1983, estuvo en Canal 11, en el programa denominado Todo es Historia como su revista (que siguió después en ATC y, más tarde, en Canal 13). Por fin, junto al músico y compositor Ariel Ramírez escribió los versos para varias obras musicales, como la Misa Criolla , Cantata Sudamericana y Mujeres Argentinas , obra esta última que incluye las hoy famosísimas canciones &#8220;Alfonsina y el mar&#8221; y &#8220;Juana Azurduy&#8221;, consagradas en la voz de la recientemente fallecida Mercedes Sosa.</p>
<p>Indudablemente fue con la publicación de sus casi treinta libros que creció su fama como historiador y escritor. Muy temprano, en 1954, hizo conocer Yrigoyen , la primera de sus biografías de presidentes argentinos, y, enseguida, obtuvo su primer premio, el de la Dirección Nacional de Cultura, en 1957, al mejor cuento costumbrista por &#8220;La fusilación&#8221;. Después aparecieron Alvear, 1958; Diálogos con Frondizi , 1962; Los caudillos , 1966, y, en 1968, una de sus obras capitales, destinada a convertirse en best-seller , El 45 , que termina con este párrafo: &#8220;Pienso que daría diez años de la vida de Félix Luna a cambio de un solo día de Juan D. Perón. A cambio, por ejemplo, de aquella jornada de octubre, cuando se asomó a la Plaza de Mayo y recibió, en un bramido inolvidable, lo más limpio y hermoso que puede ambicionar un hombre con vocación política: el amor de su pueblo&#8221;. Y ante la necesidad de definir por qué había elegido ese año, el propio Luna arriesgó una respuesta en una entrevista, en 1971: &#8220;Fue un año decisivo, y no solamente porque Perón haya llegado al poder e iniciado su hegemonía, sino porque el país entero decidió entonces adquirir un determinado estilo político y asumir una determinada conciencia. Ciertos valores cayeron para siempre y ciertos valores quedaron afirmados, también para siempre, en 1945&#8243;.</p>
<p>Más tarde, Félix Luna publica Argentina de Perón a Lanusse , en 1973; De comicios y entreveros , y Conversaciones con José Luis Romero (ensayo histórico) , 1977, y Ortiz , en 1978. La década del 80 fue extraordinariamente prolífica: Conflictos y armonías en la historia argentina , 1980; Buenos Aires y el país, 1982 ; Golpes militares y salidas electorales , 1983; Perón y su tiempo (tres volúmenes) , 1984; La comunidad organizada , 1985; El Régimen exhausto , 1986, y la que sería otra de sus obras más conocidas y más reeditadas: Soy Roca , 1989. Otra vez, Luna buscó y logró con este libro una forma distinta de narración: a lo largo de 500 páginas es el presidente argentino el que, supuestamente poco tiempo antes de morir, cuenta su vida, tan ligada al destino de la República. La belleza de la prosa y la actualidad histórica del personaje hicieron de este libro otro gran best-seller , continuamente reeditado hasta la actualidad. En Sarmiento y sus fantasmas , 1997, y en Martín Aldama. Un soldado de la Independencia , 2001, Luna volvió a usar sabiamente la voz de sus personajes para lograr que la historia, sin importar su lejanía en el tiempo, se reactualizara hasta hacerse más comprensible para todos.</p>
<p>Finalmente, en los 90 también publicó, entre otros, Breve historia de los argentinos , 1993; Historia integral de los argentinos (10 tomos), 1994-1998; Diálogos con la Historia y la Política , 1996, en colaboración con Natalio Botana. En 2005, Encuentros a lo largo de mi vida , y en 2006, Revoluciones .</p>
<p>Distinguido con gran cantidad de premios -en 1994, obtuvo el Konex por el rubro &#8220;Biografías históricas&#8221;-, miembro de la Academia Nacional de la Historia, recibió además distinciones de los gobiernos de Francia, Perú y Brasil, y fue nombrado Ciudadano Ilustre de la Ciudad de Buenos Aires en 1996, quizás uno de los galardones que más lo haya emocionado.</p>
<p>Félix Luna ha sido una figura sobresaliente en la historiografía argentina contemporánea pero, y por sobre todo, un escritor y un ciudadano argentino comprometido profundamente con su tiempo y su país. Un buen ejemplo por seguir para aquellos a los cuales ahora les toca continuar con su tarea.</p>
<p><strong>Palabras sobre la historia y sobre su vida </strong></p>
<ul>
<li>&#8220;He leído y frecuentado a los más importantes historiadores de la Argentina. Pero yo no diría que tuve un referente.&#8221;</li>
</ul>
<ul>
<li>&#8220;No creo que sea muy cierto que hayan sido políticos los que escribieron historia. La historia se fue profesionalizando cada vez más. Yo he hecho mucha política también cuando joven. Después advertí que había que optar entre ser político o historiador, y opté por la historia.&#8221;</li>
</ul>
<ul>
<li>&#8220;Me pareció que [Perón] era un mitómano, que hacía su propia construcción con las cosas que él decía sin que sus certezas estuvieran fundamentadas en nada racional.&#8221;</li>
</ul>
<ul>
<li>&#8220;Creo que he sido buen marido. A mi mujer la quiero mucho, la he acompañado siempre, no he puesto obstáculos en su carrera, una carrera importante como anticuaria. Hay aspectos que tal vez me reprocho, pero son míos; ella también me los reprocha.&#8221;</li>
</ul>
<ul>
<li>&#8220;Escucho mucho Mozart, algo de Beethoven, a Django Reinhardt y a Feliciano Brunelli (se ríe). Sí, todo.&#8221;</li>
</ul>
<p><strong>Las frases son fragmentos de una entrevista con LNR, publicada el 21 de agosto de 2005. </strong></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Murió Félix Luna]]></title>
<link>http://coronadosdegloria.wordpress.com/2009/11/06/murio-felix-luna/</link>
<pubDate>Fri, 06 Nov 2009 00:17:42 +0000</pubDate>
<dc:creator>coronadosdegloria</dc:creator>
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<description><![CDATA[En el día de hoy falleció uno de los mas gran historiadores que ha tenido nuestro país y sudamerica.]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p style="text-align:justify;">En el día de hoy falleció uno de los mas gran historiadores que ha tenido nuestro país y sudamerica. Sin dudas, mi vocación por la historia nació en la adolescencia al leer sus libros que mi papá leía con avidez. Con el tiempo despues de buscar y buscar, encontre un kiosco que me podia traer la revista Todo es Historia a mi casa. Es el día de hoy que las tengo bien guardadas y bien conservadas como parte de mi tesoro personal</p>
<p style="text-align:justify;">Su honestidad en la investigación fue el gran pilar de sus libros. Además ha sido una persona admirable en todos los aspectos. Maestro, su legado nos quedará para siempre.Gracias por enseñarnos a amar la historia</p>
<p style="text-align:justify;">Un abrazo cordial en donde se encuentre</p>
<p style="text-align:justify;">D.R.F</p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA["El señor de las moscas", un posible análisis]]></title>
<link>http://historiadoreshistericos.wordpress.com/2009/11/05/2978/</link>
<pubDate>Thu, 05 Nov 2009 20:24:54 +0000</pubDate>
<dc:creator>blademanu</dc:creator>
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<description><![CDATA[     La película, en síntesis, nos narra la vida de los jóvenes supervivientes de un accidente de av]]></description>
<content:encoded><![CDATA[     La película, en síntesis, nos narra la vida de los jóvenes supervivientes de un accidente de av]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[La historia premiada]]></title>
<link>http://clionauta.wordpress.com/2009/11/04/la-historia-premiada/</link>
<pubDate>Wed, 04 Nov 2009 08:59:54 +0000</pubDate>
<dc:creator>Anaclet Pons</dc:creator>
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<description><![CDATA[Este blog, como saben los habituales, se ocupa de escoger y difundir noticias sobre la disciplina qu]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p>Este blog, como saben los habituales, se ocupa de escoger y difundir noticias sobre la disciplina que ocurren más allá de nuestras froneras. No obstante, en ocasiones se permite alguna excepción, y ahora ha llegado el caso, justo cuando se acaba de fallar el Premio Nacional de Historia y podemos ver los paralelismos.  La cuestión es que desde hace días estaba pensando si informar o no de los recientes premios americanos.</p>
<p>Sobre, digamos, los cercanos <a href="http://www.nationalbook.org/nba2009.html" target="_blank">National Book Awards</a>. Entre los finalistas, algunos historiadores, y entre ellos<a href="http://history.fas.nyu.edu/object/greggrandin" target="_blank"> Greg Grandin</a>, de Yale, cuyo último volumen ha recibido un sinfín de parabienes y alabanzas: <a href="http://us.macmillan.com/fordlandia" target="_blank"><em>Fordlandia. The Rise and Fall of Henry Ford&#8217;s Forgotten Jungle City</em></a>. Es decir, sobre la ruinosa empresa que la Ford Motor Company  montó en Brasil en 1927 adquiriendo más de un millón de hectáreas en pleno Amazonas. Allí contruyeron un pueblo al estilo americano,  <em>Fordlandia</em>,  a cuyo alrededor estaría la mayor plantación del mundo, preparada para explotar la <em>hevea</em>, la resina del árbol del caucho. La inversión superó los 20 millones, pero resultó un fracaso y en 1945 se vendió al gobierno brasileño por 244.200 dólares.</p>
<p>O sobre,  por ejemplo, los <a href="http://www.bookweb.org/btw/awards/The-American-Book-Awards---Before-Columbus-Foundation.html" target="_blank">American Book Awards</a>, un premio que desde 1978 distingue a los mejores trabajos de la &#8220;America&#8217;s diverse literary community&#8221;, más allá de las fronteras académicas.  En esta ocasión, entre otros, han sido distinguidos dos volúmenes interesantes, ninguno de los cuales firma un historiador:  el de Houston A. Baker, Jr.  (<a href="http://cup.columbia.edu/book/978-0-231-13964-9/betrayal" target="_blank"><em>Betrayal: How Black Intellectuals Have Abandoned the Ideals of the Civil Right Era</em></a>, editado por Columbia University Press) y el de Richard Holmes (<em><a href="http://pantheon.knopfdoubleday.com/2009/07/14/the-age-of-wonder-now-on-sale/" target="_blank">The Age of Wonder</a></em>, de Pantheon Books).</p>
<p>En el primero, <a href="http://sitemason.vanderbilt.edu/site/iGxZW8" target="_blank">Baker </a>estudia los textos de los fundadores de los movimientos de los derechos civiles y el Black Power (Du Bois, King, Malcom X, etc.), contrastándolos con los de la nueva élite neoconservadora (Shelby Steele, Jon McWhorter, Henry L. Gates, etc.) para concluir con esa afirmación que da título al libro.  Por su parte, <a href="http://www.contemporarywriters.com/authors/?p=auth119" target="_blank">Richard Holmes</a>, biógrafo de la generación romántica dedicado a Shelley y Coleridge, se ocupa de lo que este último denominó la &#8220;segunda revolución científica&#8221;, cuando los científicos ingleses de principios del Ochocientos rivalizaban en sus descubrimientos con las proezas de Newton o Galileo. De ahí el título completo, <em>The Age of Wonder: How the Romantic Generation Discovered the Beauty and Terror of Science</em>, con la voluntad de señalar la excitación que la ciencia provocaba entonces. Desfilan así Joseph Banks,el botánico que acompañó a Cook en su viaje a Tahiti;   William Herschel, el descubridor del planeta  Urano; el celebérrimo explorador Mungo Park; o Humphry Davy, poeta y químico que dio al mundo una lámpara para mejorar la seguridad de los mineros; pero desfilan no sólo por sí mismos sino por lo que a su vez representaron para quienes acabaron por construir una mitologia de la ciencia y sus descubrimientos, gentes como Coleridge, Wordsworth, Shelley o Keats.</p>
<p><img class="alignnone size-full wp-image-2577" title="age of wonder" src="http://clionauta.wordpress.com/files/2009/11/age-of-wonder.gif" alt="age of wonder" width="128" height="195" /> <img class="alignnone size-full wp-image-2578" title="el rey" src="http://clionauta.wordpress.com/files/2009/11/el-rey.jpg" alt="el rey" width="128" height="194" /> <img class="alignnone size-full wp-image-2583" title="fordlandia" src="http://clionauta.wordpress.com/files/2009/11/fordlandia.jpg" alt="fordlandia" width="129" height="193" /></p>
<p>Ahora volvamos al principio, al Premio Nacional de Historia que acaba de conceder el <a href="http://www.mcu.es/premiado/busquedaPremioParticularAction.do?action=busquedaInicial&#38;params.id_tipo_premio=94&#38;layout=PremioNacHistoriaEspanaPremios&#38;cache=init&#38;language=es" target="_blank">Ministerio de Cultura</a>: <a href="http://www.editorial.planeta.es/03/03_ns.asp?p=&#38;IDAUTOR=35584" target="_blank"><em>El Rey: Historia de la Monarquía</em></a>, editado para Planeta por José Antonio Escudero. Las comparaciones son odiosas, y ambos galardones muy distintos. Cabría argumentar incluso que la historia siempre ha sido una disciplina predominantemente conservadora, de lo cual se desprende en buena lógica que las instituciones premien cierto tipo de obras. De hecho, los americanos tampoco suelen seleccionar precisamente textos rompedores. Ahora bien, hay diferencias, y saltan a simple vista.</p>
<p>En nuestro caso, y sin entrar en la calidad de la obra premiada (un volumen colectivo en tres partes que ocupa más de mil quinientas apretadas páginas y que no he leído), si conviene considerar el tenor del libro, y más si ha de ser tomado como ejemplo de la mejor producción histórica española. En este sentido, remito al artículo firmado por <a href="http://www.elpais.com/articulo/opinion/Historia/tambor/trompeta/elpepiopi/20091103elpepiopi_5/Tes" target="_blank">Julián Casanova en El País</a> de ayer, de título glorioso, que comparto plenamente  y que empieza así:</p>
<p style="padding-left:30px;">&#8220;Hay muchas formas de abordar la historia de España, pero la que se distingue con el Premio Nacional casi siempre es la misma: la que presta la máxima atención a las aventuras de reyes y nobles, a sus pompas, guerras y conquistas. En la Monarquía se encuentra el tronco de nuestra historia común, parece que piensan quienes conceden ese premio, el vínculo uniformador de nuestro pasado más remoto con nuestro presente más actual.</p>
<p style="padding-left:30px;">(<a href="http://www.elpais.com/articulo/opinion/Historia/tambor/trompeta/elpepiopi/20091103elpepiopi_5/Tes" target="_blank">continuar leyendo</a>)</p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Un nuevo fantasma recorre Europa]]></title>
<link>http://historiadoreshistericos.wordpress.com/2009/11/03/un-nuevo-fantasma-recorre-europa/</link>
<pubDate>Tue, 03 Nov 2009 14:39:02 +0000</pubDate>
<dc:creator>rojojse</dc:creator>
<guid>http://historiadoreshistericos.wordpress.com/2009/11/03/un-nuevo-fantasma-recorre-europa/</guid>
<description><![CDATA[Tal vez el movimiento fascista en nuestros países no tenga demasiada importancia, pero crece. Y adem]]></description>
<content:encoded><![CDATA[Tal vez el movimiento fascista en nuestros países no tenga demasiada importancia, pero crece. Y adem]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[La Universidad ajusta cuentas con el franquismo]]></title>
<link>http://luisdecairo.wordpress.com/2009/11/02/la-universidad-ajusta-cuentas-con-el-franquismo/</link>
<pubDate>Mon, 02 Nov 2009 09:14:34 +0000</pubDate>
<dc:creator>Luis Gil</dc:creator>
<guid>http://luisdecairo.wordpress.com/2009/11/02/la-universidad-ajusta-cuentas-con-el-franquismo/</guid>
<description><![CDATA[Historiadores y familiares de los profesores represaliados impulsan la recuperación de sus figuras ]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p>Historiadores y familiares de los profesores represaliados impulsan la recuperación de sus figuras</p>
<p>&#160;</p>
<p>OLIVIA CARBALLAR &#8211; Sevilla &#8211; 02/11/2009 08:00</p>
<p>Público.es</p>
<p>&#160;</p>
<p>“Don Mariano, bueno, sencillo, docto en su disciplina, amigo como pocos y con buen corazón, era gran amante de la concesión de becas, consiguiéndose numerosas debido a su iniciativa y llevando una de ellas su nombre”. Es la definición que se hace de Mariano Mota Salado (1887-1959) en la página web de un colegio público de Sevilla que llevó su nombre durante medio siglo y hasta el curso pasado.</p>
<p>&#160;</p>
<p>Hasta entonces, el colegio ignoraba que ese hombre bueno, sencillo y docto en su disciplina fue el rector que practicó la más salvaje purga en la Universidad de Sevilla en el franquismo. La contradicción, por insólita que parezca, no termina ahí. Ese colegio se sitúa en un barrio obrero, San Jerónimo, histórico feudo comunista donde el ensañamiento de los falangistas fue devastador.</p>
<p>&#160;</p>
<p>Es sólo un ejemplo, según historiadores y descendientes de represaliados, de que la ignorancia del pasado es tan persistente que la recuperación de la memoria histórica debería ser un compromiso unánime de todo el país. Y la Universidad, que perdió al menos un tercio de los docentes en estas purgas franquistas –asesinados, encarcelados, coaccionados, inhabilitados y exiliados–, ha comenzado a ajustar cuentas con ese pasado: censos, homenajes o retiradas de los símbolos franquistas son algunas de las iniciativas con las que la institución, con más o menos retraso, con más o menos timidez, intenta sacar a la luz lo que todavía cuesta ver.</p>
<p>Elaboración de censos</p>
<p>&#160;</p>
<p>La de Sevilla acaba de aprobar una declaración que condena la purga y busca reparar el honor de los docentes represaliados. Además, está elaborando un censo –no existe uno generalizado–, cuyo avance provisional lleva contabilizados 58 profesores sancionados, entre ellos el poeta Jorge Guillén.</p>
<p>&#160;</p>
<p>“Sabemos desde 1939, ya que la propia Universidad publicó entonces un denominado Libro Áureo detallando sus biografías, quiénes fueron los estudiantes que murieron por Dios y por España durante la guerra. Pero desconocemos, 70 años después, cuántos estudiantes de esa misma Universidad fueron sancionados, expulsados o fusilados por pertenecer a algún partido republicano o a un sindicato obrero”, denuncia Leandro Álvarez, catedrático de Historia Contemporánea y miembro de la comisión para la recuperación de la memoria histórica. Editar las obras de los exiliados es otra de las recomendaciones.</p>
<p>&#160;</p>
<p>Aparte de homenajes, la Universidad de Granada, según su vicerrector Miguel Gómez Oliver, ha extraído del olvido la figura del rector y arabista fusilado, Salvador Vila, cuyo nombre bautizó un aula de la Facultad de Filología. Su hijo, Ángel Vila, agradece la labor universitaria, pero admite que las reticencias por mirar atrás se deben a la “vergüenza y a que hay familias que aún creen en el fascismo”.</p>
<p>Las reticencias</p>
<p>&#160;</p>
<p>Según el profesor de la Pompeu Fabra Jaume Claret, que describe en El atroz desmoche (Crítica, 2006) la depuración en las 11 universidades de aquella época, muchos referentes “aunque corrigieran su orientación e intentasen hacer olvidar su pasado, guardan en sus currícula un pecado original pues fueron ellos quienes colaboraron a reprimir a sus colegas”. Y añade: “Sus discípulos y/o sus descendientes se niegan a aceptar esa realidad pues creen, erróneamente, que se autodesacreditan”.</p>
<p>&#160;</p>
<p>En Madrid se han publicado varias monografías centradas en el asunto. Carolina Rodríguez, historiadora de la Complutense, admite la dificultad para cuantificar la purga, aunque se calcula que un 44% del profesorado recibió alguna sanción en la capital. “Estoy convencida de que el mejor tributo es estudiar su trabajo”, reflexiona.</p>
<p>&#160;</p>
<p>La retirada del honoris causa a Franco –e incluso el reconocimiento de los profesores que en su momento votaron en contra de la distinción– es una de las actuaciones emprendidas en Salamanca y Santiago de Compostela. “Se realizó también un homenaje a represaliados y familiares y se pidieron disculpas por mirar a otro lado”, resume el catedrático Lourenzo Fernández, vicerrector en Galicia cuando se le retiró el título al dictador.</p>
<p>&#160;</p>
<p>Pero no es suficiente. “Las universidades no somos juzgados ni hacemos leyes; el Gobierno tiene que anular las sentencias de los asesinados”, exige Santiago López, profesor de Historia Económica de Salamanca. López considera que la Ley de Memoria fue cobarde y traicionó el Derecho de gentes que nació precisamente en esa universidad: “Gracias a esa ley y a la de Amnistía, el fiscal general puede paralizar la creación de una comisión de la verdad, que llevaría a un encausamiento general y a la restitución de la dignidad de los familiares vivos”, añade.</p>
<p>&#160;</p>
<p>Néstor de Buen es uno de ellos. Su padre, Demófilo de Buen, una eminencia en Derecho Civil exiliado en Mexico, hizo vida republicana con amigos de la talla del que fuera presidente Diego Martínez Barrio y se dedicó en cuerpo y alma a la masonería. “Lo que más le dolió fue dejar en el camino cárceles y muertes de sus familiares”, recuerda su hijo al otro lado del Atlántico. Siente asco hacia Franco: “No ha existido ser más pernicioso. El problema es que tiene sucesores evidentes”, añade.</p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Hobsbawm: revueltas y rebeldes ]]></title>
<link>http://clionauta.wordpress.com/2009/11/02/hobsbawm-revueltas-y-rebeldes/</link>
<pubDate>Mon, 02 Nov 2009 08:32:56 +0000</pubDate>
<dc:creator>Anaclet Pons</dc:creator>
<guid>http://clionauta.wordpress.com/2009/11/02/hobsbawm-revueltas-y-rebeldes/</guid>
<description><![CDATA[El portal La vie des idees tradujo hace unas semanas una entrevista realizada a E.H. Hobsbawm el pas]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p>El portal <a href="http://www.laviedesidees.fr/Ou-sont-passes-les-revoltes.html" target="_blank">La vie des idees</a> tradujo hace unas semanas una entrevista realizada a E.H. Hobsbawm el pasado mes de abril.</p>
<p><img class="alignnone size-full wp-image-2429" title="hobsbawm" src="http://clionauta.wordpress.com/files/2009/10/hobsbawm.jpg" alt="hobsbawm" width="200" height="149" /></p>
<p><strong>La Vie des Idées</strong>: En su calidad de intelectual comprometido, ha conocido a lo largo de su vida muchas situaciones de crisis y de revueltas populares. Usted estaba en España durante la Guerra Civil, ha observado los movimientos sociales en España e Italia en la década de 1950 y estaba en la década de 1960 en Cuba cuando la guerrilla revolucionaria. ¿Influyeron estos acontecimientos en sus primeras investigaciones sobre los rebeldes; cómo?</p>
<p><strong>Eric Hobsbawm</strong>:  obviamente me influyó la experiencia del tiempo que me tocó vivir, incluso en la elección de temas de investigación. Es evidente que alguien cuya politización se produjo en la Alemania de la Gran Depresión y que llegó poco después a Inglaterra para asistir a las marchas contra el hambre o a la movilización de los desempleados no puede sino desarrollar interés por estas cuestiones.</p>
<p>También quiero añadir que cuando me uní al ejército, serví en una unidad de reclutas de la clase obrera. Aprendí mucho de la experiencia vital de mis compañeros. Pero realmente escogí  mis investigaciones en la década de 1950 a partir lo que había aprendido en mis viajes y de mis esfuerzos por repensar mis inclinaciones políticas. Como traté de explicar en mi autobiografía, también procede en gran medida de mi descubrimiento de la naturaleza de la política popular de la Italia de los cincuenta. De ahí mi interés por el pensamiento y la práctica políticas de personas que aún no habían adquirido el vocabulario moderno de la acción política, con su su sintaxis y gramática, sus instituciones y sus formas, pero que tenían su propia forma de expresar sus aspiraciones, de luchar, de protestar y de tratar de que tuvieran éxito. Empecé a pedirles a mis amigos italianos que me aconsejaran algunas lecturas,   por ejemplo  el estudio de Benedetto Croce  dedicado a la política napolitana. Otros temas similares me llamaron la atención. Fue así como comencé a escribir mis primeros estudios sobre la política &#8220;prepolítica&#8221;.</p>
<p>Al mismo tiempo, me di cuenta de que estas investigaciones abrían una nueva perspectiva sobre mi concepción convencional de lo que era la política popular, es decir, los partidos políticos y las organizaciones. En ese momento  pensaba que la única forma  de hacer política era la moderna, y sin embargo era diferente de la que había en las mentes de muchas de aquellas personas. Es esta tensión y esta confluencia de dos tradiciones diferentes lo que captó mi interés. Se decía que en algunas regiones de Italia las personas vivían a la vez en la época de Lutero y en la de Lenin. Esta diferencia me fascinó. Mi interés por estos asuntos se acrecentó desde entonces,   especialmente por la relación con las formas primitivas que se han asociado al bandidaje social. Pero esto, como ustedes saben, ha sido ampliamente discutido y no necesariamente aceptado.</p>
<p><strong>La Vie des Idées</strong>: ¿Diría usted que,  en la época de sus primeros compromisos políticos en la Inglaterra de los años 1930 y 1940, era una especie de francotirador o incluso un &#8220;rebelde&#8221;? ¿Hay un vínculo entre su vida y la atención que siempre ha mostrado por la gente fuera de lo común (&#8220;<em>uncommon people</em>&#8220;)?</p>
<p><strong>Eric Hobsbawm</strong>: No creo que haya una relación personal de este tipo. En realidad, comencé a descubrir a las figuras marginales de la sociedad durante la ocupación de Alemania tras la guerra, cuando conocí a todo tipo de personas que en cierto modo no habían estado implicadas yque se encontraban en el escalón más bajode la escala social, las mujeres por ejemplo. No estoy interesado en los bajos fondos, ni en personas de baja estofa que sólo estaban parcialmente integradas en la sociedad tradicional y actuaban en sus márgenes, sino en los que componen la mayoría de la población: campesinos, poblaciones urbanas, etc. Yo añadiría que hay que distinguir estos grupos que se sabían y pensaban como marginales, como los gitanos y, en cierta medida, los judios, que funcionaban como sociedades &#8220;esteriores&#8221; y tenían sus propias normas. Vivían en una especie de simbiosis con la sociedad porque desempeñaban su rol,  pero no eran menos diferentes y no reconocidos. Deliberadamente decidí no centrarme  en esos grupos o fenómenos, excepto en  la música popular como el jazz, que creció y se desarrolló en los márgenes. En este sentido, me he podido interesar por los márgenes, pero fue un ángulo de análisis histórico distinto al análisis de las revueltas primitivas.</p>
<p><strong>Escribir la historia de la revuelta </strong></p>
<p><strong>La Vie des Idées</strong>: Al principio de su carrera era  más conocido como historiador de la clase obrera británica. Sin embargo, su enfoque era diferente del de  la historia obrera entonces dominante. Usted no se orientaba hacia el estudio de los sindicatos o partidos políticos, sino que fijaba su mirada particular en la estructura de la clase obrera y en grupos más pequeños,  como los rebeldes de &#8220;Capitán Swing&#8221;  o a los que destruían las máquinas. ¿Había ahí una manera de estudiar los &#8220;márgenes&#8221; de la historia de la clase obrera?</p>
<p><strong>Eric Hobsbawm</strong>: Sí y no. Tiene razón al decir que no tenía gran simpatía por la historia tradicional de la clase obrera, que era una historia de las organizaciones  y sobre todo una especie de historia evolutiva, diciendo que  las organizaciones mejoran con el paso del tiempo. Era una historia de los líderes, las organizaciones, los programas. Yo estaba más interesado en cómo los trabajadores se organizaban ellos mismos dentro de los sindicatos, y en su caso en las organizaciones. Por ejemplo, uno de mis primeros estudios se centraba en cómo los trabajadores organizaron su propia migración laboral, a imagen de los artesanos ambulantes o trabajadores desempleados que fueron de un lugar a otro en busca de trabajo . ¿Cómo se organizaron? No lo estaban de forma centralizada, pero desarrollaron redes y acuerdos dentro de su propia organización. En cierto sentido, esta cuestión no sólo concierne a los trabajadores, que tenían conciencia política  y que eran los actores de esos movimientos, sino también a los que se quedaron fuera. Creo que mi propia contribución a la historia del trabajo fue, a través de estos estudios,  mostrar cómo estos fenómenos se desarrollaron realmente en el fondo, y no desde una  historia de fechas, grandes hombres o batallas.</p>
<p><strong>La Vie des Idées:</strong> ¿Cuáles eran sus relaciones con otros historiadores británicos como Edward P. Thompson, por ejemplo, en los años 1950 y 1960?</p>
<p><strong>Eric Hobsbawm</strong>: Intenté encontrar mi sitio dentro de una generación de historiadores que, en conjunto, han transformado la enseñanza y la investigación histórica entre la guerra y la década de 1970. La mayoría de ellos trabajaban en el intento de casar  su formación como historiadores con los descubrimientos y los conocimientos de las ciencias sociales. La mayoría también trabajaba en las transformaciones dinámicas de la sociedad, lo que explica la importancia que le daban  a la discusión sobre la transición del feudalismo al capitalismo. Compartía en gran parte a estas preocupaciones, pero también y al mismo tiempo había otro aspecto que me interesaba y que, muy a menudo, era inseparable del interés por la historia de la gente de abajo. No me inspiraba tanto en Marx como en a autores como Georges Lefebvre y, de una manera especial,  Gramsci, por su trabajo sobre las clases subalternas. Para mí fue una gran iluminación ver estas clases como un grupo de personas que buscaban una manera de ser una realidad en la sociedad, que la sociedad no reconocía y que ellos mismos no reconocían todavía . Por tanto, yo también me centré en la lógica y la coherencia, tanto en ideas como en acciones,  de esta gente de abajo.</p>
<p><strong>La Vie des Idées</strong>: ¿Qué análisis hacía de la &#8220;racionalidad&#8221; de los rebeldes que abordó en sus estudios iniciales?</p>
<p><strong>Eric Hobsbawm</strong>: Sigo creyendo que es necesario un enfoque en términos de &#8220;elección racional&#8221;  para entender estos fenómenos. Los actores se las ven con su propia coherencia lógica. Lo importante para el historiador es descubrir por qué tiene sentido para ellos actuar como lo hacen. Por ejemplo, ¿por qué los agricultores que ocupan tierras comienzan inmediatamente a ararlas, en lugar de limitarse a ocuparlas? Lo hacen porque creen que es imposible poseer la tierra  sin trabajarla. Así,  a menos que se mantenga el derecho a trabajar la tierra nadie la podrá poseer. Mi reflexión vincula esto a una larga tradición académica de pensamiento político, que se remonta a John Locke y otros, pero va más allá e intenta ver qué sentido tiene para la gente de abajo.</p>
<p><img class="alignnone size-full wp-image-2430" title="hobsbawm2" src="http://clionauta.wordpress.com/files/2009/10/hobsbawm2.jpg" alt="hobsbawm2" width="200" height="200" /></p>
<p><strong>De la historia de la clase obrera a los Estudios Subalternos</strong></p>
<p><strong>La Vie des Idées</strong>: Desde la década de 1980  su trabajo se ha centrado cada vez más en las grandes síntesis históricas, las revoluciones, el nacionalismo o los imperios. Al mismo tiempo, los Estudios Subalternos han propuesto renovar la escritura de las vidas de la gente común. Algunos de los fundadores de este movimiento han criticado el hecho de que haya caracterizado las revueltas de los campesinos como &#8220;prepolíticas&#8221; y consideran que esa posición revela un punto de vista &#8220;occidental&#8221;. ¿Qué piensa usted de esta crítica, y de cómo ha sido discutido su trabajo desde la década de 1960?</p>
<p><strong>Eric Hobsbawm</strong>: Los investigadores de los Estudios Subalternos formaban parte originalmente de la misma tendencia, el marxismo indio. Se hicieron críticos, y opino que muy críticos, porque privilegian en exceso las hipótesis y modos de acción de la cultural tradicional. Minimizan el papel de las transformaciones económicas y sus consecuencias sobre las clases sociales. Trataron de transformarlas en una versión diferente de la rebeldía primitiva. Mi crítica es que si bien estaban en lo cierto, en la práctica,  al establecer que estas personas aunque apoyaban al Partido Comunista de la India no lo hacían de una manera ortodoxa, en cambio yo percibí desde el principio los límites de esta forma de protesta y rebeldía, que era muy real, pero que era en el mejor de los casos un poder muy negativo, no positivo, de transformación. El ejemplo más obvio que conozco es el del Perú de los años 1960 y 1970, donde, de hecho, una serie de revueltas populares y de ocupación de tierras por las comunidades campesinas destruyeron prácticamente el sistema latifundista. En cierto momento, el sistema simplemente dejó de existir, pero estas comunidades rurales no pudieron hacer nada más, porque eran incapaces de coordinarse. La escasa coordinación que pueda existir debe proceder de otros lugares. En Perú, en aquel momento, provenía de un grupo de generales políticamente progresistas. Una razón de mi compromiso con el comunismo era el enorme poder de los partidos comunistas como organizaciones, que eran capaces de reunir a las fuerzas sociales y  hacerlas fuerzas activas en la historia, al menos antes de ponerse encima y borrarlas, pero ésa es otra historia&#8230;  Mi crítica fundamental a los Estudios Subalternos  no es tanto a sus descubrimientos como a sus implicaciones políticas.</p>
<p><strong>La Vie des Idées</strong>:Algunos se quejan de que los rebeldes parecen haber desaparecido de sus trabajos posteriores. A veces se tiene la impresión de que el análisis de las principales fuerzas políticas y económicas que han marcado la historia, a lo que dedicó varios libros, es difícil de combinar con una atención especial a los disidentes y los que protestan. ¿Es ésta una falsa impresión o es realmente difícil escribir grandes síntesis históricas  incluyendo las ideas y prácticas de los dominados?</p>
<p><strong>Eric Hobsbawm:</strong> Ante todo, debemos ser conscientes de que lo que llamamos revuelta y rebelión son categorías inventadas por los poderosos. Para aquellos que no lo son, eso no es necesariamente una rebelión,  es tal vez la afirmación de derechos y reivindicaciones. Por tanto, la definición de lo que constituye una rebelión o revuelta es algo que se hace desde arriba.  Yo añadiría que alguien dijo una vez que la mayoría de las revueltas campesinas de la Rusia del siglo XIX se resumen  en la solemne multitud de campesinos reunidos en la plaza del pueblo arengados  por los policías. Y nada más!</p>
<p>El concepto de rebelión o de revuelta, como tal, puede ser reapropiado por un grupo de revolucionarios, de rebeldes o de progresistas. Ferrer i Guàrdia dijo: &#8220;Yo no soy un revolucionario, soy un &#8220;rebelde &#8220;. Así que creo que prefiero abandonar el término rebelión o revuelta y hablar de movimiento de  afirmación de los derechos o de manifestaciónde reivindicación de derechos.</p>
<p>¿Cómo se producen estos movimientos? Tradicionalmente, durante el período que más me interesa, rara vez eran espontáneos: se constituían en el seno de una matriz de las convenciones y de hipótesis sobre la forma en la que las personas se debían de comportar entre ellas  y siempre dependían en cierta medida de una forma de estructura de decisión y de consejo. En los movimientos campesinos y aldeanos, incluso en su forma más primitiva,  se reunían y discutían acerca de cómo decidir y actuar. Por ejemplo, en el siglo XX en los Balcanes se reunían alrededor de la oficina de correos para discutir las novedades. En ausencia del alcalde del pueblo o de otra persona importante, se recurría al consejo del maestro, quien podía tener una posición central en la formación de la opinión y,  llegado el caso,  en la acción. En el nivel más bajo, este papel era asumido por el zapatero. En estas condiciones, usted debe entender que incluso estos movimientos llamados &#8220;espontáneos&#8221;  están en realidad estructurados. En la Francia del siglo XVIII, por ejemplo, la &#8220;<em>taxation populaire</em>&#8220;  no fue algo que sucedió de repente. Había formas de hacerlo, ya sabe cómo debía hacerse. Las mujeres ocuparban un lugar importante, era parte de su función.</p>
<p>El análisis debe hacerse en el nivel macro: ¿hasta qué punto estos movimientos son eficaces a gran escala? Tal vez deberíamos tener en cuenta los factores negativos;  que luego pueden recaer en las cosas espontáneas. Tomemos el ejemplo de la deserción militar, que es una forma de acción negativa, pero que puede revelarse también una forma de acción muy importante. ¿Cuándo se desintegra un ejército? Realmente no lo sabemos y sólo podemos especular. Sabemos cuándo hay resistencia al reclutamiento en el país  donde se introduce el servicio militar universal, y la cantidad de gente que trata de evitarlo, pero no necesariamente sabemos hasta qué punto puede afectar la acción negativa, en tiempo de guerra, de las personas que se niegan a entrar en combate. Creo que es a través de estas formas negativas que lo que llamamos revueltas populares manifiestan su mayor importancia histórica. Para que una acción positiva sea posible es necesario que en cierta medida esté  controlada y dirigida, oficialmente o no,  por grupos acostumbrados a actuar a escala estatal o nacional.</p>
<p><strong>¿Quiénes son los rebeldes de hoy?</strong></p>
<p><strong>La Vie des Idées</strong>: Las formas de la rebelión sobre las que trabajó en la década de 1960 no parecen haber desaparecido. La globalización, como la industrialización en el siglo XIX, ha dado lugar a numerosas acciones de protesta, como la ocupación de tierras, tomar como  de rehenes a empresarios por parte de los  trabajadores amenazados de despido, manifestaciones, etc. Estas prácticas son descritaz  a veces como &#8220;primitivas&#8221;, ¿pero no son una forma moderna de contestar las desigualdades sociales producidas por la globalización?</p>
<p><strong>Eric Hobsbawm</strong>: En primer lugar, la tradición de la acción política proviene del desarrollo de la política popular moderna, por ejemplo la transformación gradual de la forma de las manifestaciones clásicas  en manifestaciones sistemáticas institucionalizadas, ya sean mítines o formas de acción estructuradas. Pienso, por ejemplo, que una de las grandes ventajas de un país como Francia es que este tipo de acciones estructuradas integra el hecho de &#8220;salir a la calle&#8221;. Desde la Revolución Francesa, esta práctica forma parte del aprendizaje político de los individuos, educados en un país donde la política nacional ha tomado una forma jacobina,  republicana,  y a continuación socialista.</p>
<p>Al otro lado del Canal, el movimiento sindical ha desarrollado sus propias técnicas de lucha, que no siempre han sido reconocidas como tales. El luddismo, por ejemplo, es una técnica que se utiliza a menudo para hacer más eficaz la huelga y los conflictos laborales en los casos en que no se puede hacer otra cosa. Se puede citar asimismo  la gran huelga general de 1842 en Inglaterra, que fue llamad &#8220;Plug Riots&#8221;, porque los huelguistas destapaban las máquinas de vapor.</p>
<p>De vez en cuando  surgen nuevas formas de acción . Por ejemplo, durante la Gran Depresión de la década de 1930 en Francia, Inglaterra y también en América, fue muy característica la ocupación de los lugares de trabajo, sobre todo fábricas. Hoy en día, secuestrar a los patronos es otra acción. No creo que tenga sentido clasificarlo como &#8220;primitivo&#8221; o &#8220;no-primitivo. Se trata de una búsqueda de nuevos modos eficaces de acción. Debo añadir que estas nuevas formas de acción vienen determinadas en gran medida por las circunstancias. Ahora tenemos nuevas circunstancias, que no estabanen el pasado, es decir, vivimos en una &#8220;sociedad mediática&#8221;. Conseguir dar a corto plazo la máxima publicidad a una acción y encontrar una nueva manera de hacerla es una forma perfectamente racional de expresar su punto de vista. En este caso, por ejemplo, puede que tomar al jefe como rehén  no tenga ningún efecto real sobre la distribución del poder, pero produce una enorme publicidad, atrayendo la atención de la opinión pública, al margen de que la publicidad sea buena o mala.</p>
<p><strong>La Vie des Idées</strong>: Al final de su <em>Historia del Siglo XX </em>expresa su preocupación por &#8220;las fuerzas generadas por la economía técnico-científica [que] son lo suficientemente grandes como para destruir el medio ambiente&#8221;. Al comienzo de su último libro, <em>Guerra y paz en el siglo XXI</em>, parece preocupado por las cuestiones ambientales y la prioridad que los gobiernos le dan al crecimiento económico. ¿Cree usted que las cuestiones ambientales y la oposición al desarrollo científico-técnico son asuntos para una revuelta legítima?</p>
<p><strong>Eric Hobsbawm: </strong>Éstos son temas centrales. Una de las razones por las que no soy muy optimista es que superan con mucho el ámbito de las políticas existentes. Estos problemas deben ser resueltos a nivel transnacional y, sin embargo, la política en su conjunto es la única área en la que la globalización no ha hecho ningún progreso significativo. El Estado-nación sigue siendo el único ámbito en el que es posible la acción política. Las organizaciones transnacionales están tratando de expandirse. Por ejemplo, el auge de las ONG es esencial, porque están estructuradas para poder actuar a nivel mundial. Los nuevos movimientos, encabezados principalmente por minorías importantes, han reconocido el potencial de las operaciones transnacionales, en gran parte a través de la revolución de las tecnologías de la comunicación. Se pueden citar muchos ejemplos: 1968 fue probablemente la primera vez en que las ideas se extendieron por doquier,  un poco como se extiende hoy el temor de una pandemia causada por la gripe. 1968 fue un ejemplo precursor,  que vino de México y triunfó en Occidente, para pasar luego a Praga y extenderse hacia el este. Fueron casi siempre movimientos espontáneos. En las últimas décadas, estas técnicas han sido utilizadas para organizar campañas mundiales, entre ellas &#8220;las campañas anti-globalización&#8221;, que en realidad dependen de la globalización. ¿Serán eficaces? No lo sabemos.</p>
<p>Por otra parte, una acción realmente eficaz sólo es posible si es  realizada por actores realmente transnacionales. Pero hoy en día aún no existen. La mayor esperanza es se establezcan acuerdos entre los principales agentes,  que no son muchos: el G20, los principales sindicatos, etc. Si pudieran ponerse de acuerdo para actuar al mismo tiempo, ciertas acciones podrían llevarse a cabo. No sabemos si pueden, pero que deben y deberían hacerlo es indudable.</p>
<p>********</p>
<p>Entrevista realizada en París el 29 de abril de 2009. Transcripción de Feyrouz Djabali, traducción francesa de Sylvie Taussig.</p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[El futuro del libro, en un mundo digital ]]></title>
<link>http://clionauta.wordpress.com/2009/10/30/el-futuro-del-libro-en-un-mundo-digital/</link>
<pubDate>Fri, 30 Oct 2009 09:26:05 +0000</pubDate>
<dc:creator>Anaclet Pons</dc:creator>
<guid>http://clionauta.wordpress.com/2009/10/30/el-futuro-del-libro-en-un-mundo-digital/</guid>
<description><![CDATA[&#8220;L&#8217;avenir numérique du livre&#8220;. Con este título retoma Roger Chartier en Le Monde s]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p>&#8220;<a href="http://www.lemonde.fr/opinions/article/2009/10/26/l-avenir-numerique-du-livre-par-roger-chartier_1258883_3232.html" target="_blank">L&#8217;avenir numérique du livre</a>&#8220;. Con este título retoma <a href="http://www.college-de-france.fr/default/EN/all/eur_mod/" target="_blank">Roger Chartier</a> en <em>Le Monde</em> sus análisis sobre los cambios que la revolución digital ha traído al mundo del libro. Veamos qué nos dice:</p>
<p><img class="alignnone size-medium wp-image-2553" title="chartier" src="http://clionauta.wordpress.com/files/2009/10/chartier.jpg?w=300" alt="chartier" width="300" height="168" /></p>
<p>Hagamos una prueba. Googleemos &#8220;Google&#8221;, es decir, escribamos esa palabra en el buscador del mismo nombre. La pantalla nos indica de inmediato que el número de resultados asciende (en castellano) a más de dos mil millones. Si no nos preocupa el sacrilegio,  volvamos a intentar la operación con el término  &#8220;dios&#8221;:  el número de posibilidades se reduce ahora a 67 millones (esta versión del texto de Chartier, que lógicamente da cifras distintas atendiendo a la versión francesa del buscador, se compuso el 26 de octubre de 2009 y, por tanto, el cómputo variará cuando esta entrada se publique o lea).</p>
<p>La comparación es suficiente para entender por qué, en los últimos meses y semanas, todas las discusiones sobre la creación de colecciones digitales se han visto sacudidas por los incesantes esfuerzos de la compañía de California. El más reciente, como se anunció hace unos días en la Feria del Libro en Frankfurt, es el lanzamiento de <a href="http://www.comunicacion-cultural.com/archivos/2009/06/nuevo_proyecto_1.html" target="_blank">Google Edition</a> (su librería digital de pago), que explota comercialmente algunos de los recursos acumulados en <a href="http://books.google.com/books" target="_blank">Google Books</a>.</p>
<p>La obsesión &#8220;googleana&#8221;, aunque legítima,  no puede hacernos  olvidar algunas de las preguntas fundamentales que plantea la conversión digital de textos existentes en una materialidad diferente, ya sean impresos o manuscritos. En esta operación radica el fundamento mismo de la creación de colecciones digitales,  que permiten un acceso a distancia a los fondos conservados en las bibliotecas.</p>
<p>Sería de tontos considerar inútil o peligrosa esta extraordinaria oportunidad que se le ofrece a la humanidad. &#8220;Cuando se proclamó que la Biblioteca abarcaba todos los libros, la primera impresión fue de extravagante felicidad&#8221;, escribió Jorge Luis Borges, y ésa es la misma satisfacción inmediata que produce la nueva Babel digital . Todos los libros al alcance de cualquier  lector, esté donde esté: el sueño es hermoso, con la promesa de acceso universal a los saberes y a la belleza.</p>
<p>No hay que perder la razón. La transferencia del patrimonio escrito de una materialidad a otra no carece de precedentes. En el siglo XV, la nueva técnica de reproducción de textos se puso masivamente al servicio de los géneros que dominaban la cultura del manuscrito:  manuales de escolástica, libros litúrgicos, compilaciones enciclopédicas, calendarios y profecías.</p>
<p>En los primeros siglos de nuestra era, la invención del libro que sigue siendo el nuestro, el códice, con sus hojas, sus páginas e  índices, acogió en un nuevo objeto las escrituras cristianas y las obras de autores griegos y latinos. La historia no enseña lección alguna, a pesar de lo que se dice,  pero en ambos casos muestra un hecho esencial para entender el presente, a saber:  un &#8220;mismo&#8221; texto ya no es el mismo cuando cambia el soporte en el que se inscribe, del mismo modo que se modifican  las maneras de leer y el sentido que le atribuyen sus nuevos lectores.</p>
<p>En las bibliotecas lo saben, incluso aunque en algunas de ellas hayan tenido o todavía tengan la tentación de alejar de los lectores,  a veces de destruir, los objetos impresos cuya conservación parecía asegurada por la transferencia a otro soporte: el microfilm y la microficha de antes, el archivo digital de hoy. En contra de esta mala política, no hay que olvidar que proteger, catalogar y hacer accesibles  (y no sólo para los expertos en bibliografía) los textos en las formas sucesivas o alternativas que han permitido a los lectores leerlos en el pasado, y en un pasado reciente, sigue siendo una tarea fundamental para las bibliotecas -y la justificación principal de su existencia como instituciones y lugar de lectura.</p>
<p>Suponiendo que los problemas técnicos y financieros de la digitalización hayan sido resueltos y que toda la herencia escrita se pueda convertir a formato digital, la preservación y divulgación de los soportes anteriores seguirían siendo necesarias. De lo contrario, la &#8220;extravagante felicidad&#8221; prometida por esta biblioteca de Alejandría finalmente realizada nos supondrá pagar un alto precio por la amnesia de esos pasados que hacen que las sociedades sean lo que son. Tanto más cuanto que  la digitalización de los objetos de esa cultura escrita que es todavía la nuestra (el libro, la revista, el periódico) requiere un cambio mucho mayor que el que implicó la migración de textos del rollo al códice. A mi parecer, la clave está en  la profunda transformación de la relación entre el fragmento y la totalidad.</p>
<p>Al menos hasta hoy, en el mundo electrónico, es la superficie iluminada de la pantalla del ordenador la que da a leer los textos, todos, cualquiera que sea su género o su función. Se rompe así la relación que, en todas las culturas escritas previas,  vinculaba estrechamente objetos, géneros y usos. Es esta relación la que organiza las diferencias, percibidas de forma inmediata, entre los diferentes tipos de publicaciones impresas y las expectativas de sus lectores, guiados en el orden o el desorden de los discursos por la materialidad misma de los objetos que los transportan.</p>
<p>Y es esta misma relación la que hace visible la coherencia de las obras,  imponiendo la percepción de la identidad textual,  incluso a quien sólo quiere leer unas pocas páginas. En el mundo de la textualidad digital, los discursos ya no están inscritos en los objetos, que permiten clasificarlos, jerarquizarlos y reconocerlos en  su propia identidad. Es un mundo de fragmentos descontextualizados, yuxtapuestos, de una recomposición indefinida, sin que sea necesario o deseado comprender  la relación que los inscribe en la obra de la que han sido extraídos.</p>
<p>Se puede objetar que esto siempre ha sido así en la cultura escrita, amplia y durablemente construida a partir de recopilaciones de extractos, de antologías de lugares comunes  (en el sentido noble que se le daba en el Renacimiento), de fragmentos escogidos. Ciertamente. Pero, en la cultura de la imprenta, el desmembramiento de los escritos va acompañado por su contrario: su circulaciónen en las formas que respetan su integridad y que, a veces,  las reúnen en las &#8220;obras&#8221;, completas o no. Además, en el propio libro, los fragmentos están necesariamente, materialmente, relacionados con una totalidad textual,  reconocible como tal.</p>
<p>Son varias las consecuencias que se derivan de estas diferencias fundamentales. La idea misma de revista se torna incierta, cuando la consulta de los artículos ya no está vinculada a la percepción inmediata de una lógica editorial que se hace visible en la composición de cada número, sino que se organiza mediante un orden temático de secciones. Y es cierto que las nuevas formas de lectura, discontinuas y segmentadas, socavan las categorías que rigen la relación de los textos y obras, designados, pensados y apropiados en su singularidad y coherencia.</p>
<p>Son precisamente estas propiedades fundamentales de la textualidad digital y de la lectura frente a la pantalla lo que el proyecto comercial de Google intenta explotar. Su mercado es el de la información. Los libros, como otros recursos digitalizables,  constituyen un enorme filón  a explotar. Como declaró Sergey Brin, co-fundador de la empresa: &#8220;Hay una cantidad fantástica de información en los libros. A menudo, cuando hago una búsqueda, lo que encuentro en un libro es cien veces superior a lo que puedo encontrar en la red&#8221;. De ahí la percepción inmediata e ingenua de cualquier libro, de cualquier discurso como base de datos que proporciona &#8220;información&#8221; a quienes  la buscan. Satisfacer esta demanda y obtener provecho de ello es el primer objetivo de la compañía de California, y no construir una biblioteca universal a disposición de la humanidad.</p>
<p><img title="google-book-search" src="../files/2009/10/google-book-search.png?w=300" alt="google-book-search" width="411" height="207" /></p>
<p>Por otra parte, parece que Google  no está  bien equipada para hacerlo, a juzgar por los muchos errores de datación, clasificación e identificación producidos por la extracción de datos, y observados con ironía por <a href="http://www.lemonde.fr/sujet/75bf/higher-education.html" target="_blank">Geoffrey Nunberg en The Chronicle of Higher Educación</a> el pasado agosto. Para el mercado de la información, estos errores son secundarios. Lo que importa es la indexación y la clasificación de datos, así como las palabras clave y temas que permiten ir más rápido con los documentos que ofrecen &#8220;más posibilidades&#8221;.</p>
<p>Este gran descubrimiento de un nuevo mercado, siempre en expansión, y los progresos técnicos que le dan a Google un cuasimonopolio sobre la digitalización en masa,  han asegurado un gran éxito y copiosos beneficios a esta lógica comercial. Ésta supone la conversión electrónica de millones de libros, tomados como una inagotable mina de informaciones. Por tanto, ello exige no sólo acuerdos pasados o futuros con las grandes bibliotecas del mundo, sino también, como hemos visto,  un enorme esfuerzo de  digitalización, poco preocupado por el respeto a los derechos de autor, y la creación de una gigantesca base de datos, capaz de absorber más y archivar  las  informaciones personales de los internautas que utilizan los muchos servicios ofrecidos por Google.</p>
<p>Todas las controversias actuales derivan de este primer proyecto. Así,  las demandas judiciales de algunos editores (por ejemplo, <a href="http://www.ebouquin.fr/2009/09/25/la-martiniere-lance-un-proces-a-google/" target="_blank">La Martinière</a>) por la reproducción y difusión ilegales de obras cuyos derechos les pertenecen, o el acuerdo entre Google y la Asociación de Editores y la Sociedad de autores estadounidenses, que prevé compartir las tasas percibidas por el acceso a los libros con derechos de autor (37% para Google, el 63% para quienes tiene los derechos). Este &#8220;<a href="http://clionauta.wordpress.com/2008/12/17/la-propuesta-de-google-sobre-los-derechos-de-autor/" target="_blank"><em>settlement</em></a>&#8221; preocupa al Departamento de Justicia, ya que podría constituir una posible violación de la ley antimonopolio, así  que el próximo 9 de noviembre el asunto se verá ante el juez de Nueva York encargado de retificar el acuerdo. Y luego está el lanzamiento espectacular de Google Edition, que es en realidad una librería digital de gran alcance destinada a competir con Amazon en la venta de libros electrónicos. Su constitución ha sido posible gracias al control que Google ejerce sobre cinco millones de libros &#8220;huérfanos&#8221;, todavía protegidos por derechos de autor pero cuyos editores o propietarios de los derechos han desaparecido, y por el acuerdo que legaliza a la postre las digitalizaciones piratas .</p>
<p>Representantes de la empresa americana recorren el mundo y los congresos para proclamar sus buenas intenciones:  democratizar la información, haciendo accesibles los libros disponibles,  remunerar adecuadamente a autores y editores, favorecer la legislación sobre los libros &#8220;huérfanos&#8221;. Y, por supuesto, la conservación &#8220;para siempre&#8221; de obras amenazadas por los desastres que afectan a las bibliotecas, como recuerda Serge Bryn en un reciente artículo del <a href="http://www.nytimes.com/2009/10/09/opinion/09brin.html" target="_blank"><em>New York Times,</em></a> donde se justifica el acuerdo presentado ante el juez por los incendios que destruyeron  la biblioteca de Alejandría y, en 1851, la Biblioteca del Congreso.</p>
<p>Esta retórica de servicio público y de democracia universal no bastan para eliminar las inquietudes que plantean las empresas de Google. En un artículo en <a href="http://clionauta.wordpress.com/2009/02/06/robert-darnton-digitalizacion-y-derechos-de-autor-1/" target="_blank"><em>The New York Review of Books</em></a> del 12 de febrero y en un libro de inmediata aparición titulado <a href="http://www.publicaffairsbooks.com/publicaffairsbooks-cgi-bin/display?book=9781586488260" target="_blank"><em>The Case for Books : Past, Present and Future</em></a> (PublicAffairs),  Robert Darnton convoca  a los ideales de la Ilustración para advertirnos contra la lógica del beneficio que gobierna las empresas de Google. Ciertamente, de momento hay una distinción clara entre obras de dominio público, que están disponibles gratuitamente en Google Books, y libros con derechos de autor, huérfanos o no, cuyos acceso y ahora compra en Google Edition son de pago. Pero nada garantiza que  la compañía, en situación de monopolio, no imponga en el futuro derechos de acceso o precios de suscripción considerables a pesar de la ideología de bien público y gratuidad que actualmente proclama. Ahora mismo, hay un vínculo entre los anuncios publicitarios, que proporcionan enormes beneficios para Google, y la jerarquía de la &#8220;información&#8221; que obtenemos con cada búsqueda en Google Search.</p>
<p>Es en este contexto  en el que hay que situar los debates generados por la decisión de algunas bibliotecas de encomendar la digitalización total o parcial de sus colecciones a Google, en virtud de un acuerdo o, lo que es menos habitual, de un concurso. En el caso francés, los acuerdos y debates abiertos afectan por el momento a  los libros de dominio público &#8211; que, como hemos visto, no protegen a los otros, escaneados en bibliotecas EE.UU.. ¿Debemos continuar por este camino?</p>
<p>La tentación es fuerte en la medida en que los presupuestos no permiten escanear ni mucho ni rápido. Para acelerar la puesta en línea, la Comisión Europea, los gobiernos y algunas bibliotecas han decidido que son necesarios acuerdos con socios privados y, por supuesto, con el único que tiene la matriz técnica  (por otra parte, mantenida en secreto) que permite digitalizaciones masivas. De ahí, las negociaciones,  prudentes y limitadas, entre la Biblioteca Nacional de Francia (BNF) y Google. De ahí,  las discrepancias sobre la oportunidad de este modelo, tanto en Francia como en Suiza, donde el <a href="http://www.unil.ch/bcu/page45509.html" target="_blank">acuerdo </a>firmado entre la Biblioteca cantonal y universitaria de Lausana y Google ha dado lugar a un serio debate (<a href="http://www.letemps.ch/Page/Uuid/686d4b82-a46e-11de-be40-92ca5b0d458d" target="_blank"><em>Le Temps</em></a>, 19 de septiembre).</p>
<p>Conviene señalar  la diferencia radical que separa las razones, modalidades  y usos de las digitalizaciones de los propios fondos; cuando son llevadas a cabo por las bibliotecas públicas y la empresa de California, la prudencia está más que justificada  y podría o  debería llevarnos a no ceder a la tentación. La apropiación privada de bienes públicos, puestos a disposición de una empresa comercial,  puede parecer chocante. Además, en muchos casos, el uso de las bibliotecas de sus propias colecciones digitalizadas por Google (y aunque las obras sean de dominio público) está sujeto a condiciones que son inaceptables, como por ejemplo la prohibición de explotar los ficheros digitales durante  varias décadas o de fusionarlos con los de otras bibliotecas. Igualmente inaceptable es otro secreto: el de las cláusulas de los contratos firmados con cada biblioteca.</p>
<p>Son lógicas, pues, las reticenciassobre este tipo de asociación, por sus riesgos y consecuencias. En primer lugar, hay que exigir que la financiación pública de los programas de digitalización esté a la altura de los compromisos, necesidades y expectativas,  y que los Estados no descarguen sobre los operadores privados la responsabilidad de las inversiones culturales a largo plazo que les incumben. Por otra parte, hay que fijar las prioridades, sin pensar necesariamente que todo &#8220;documento&#8221; está destinado a ser digital, pues, a diferencia del filón de informaciones de Google,  se trata de crear colecciones digitales coherentes, respetuosas con los criterios de identificación y asignación de discursos que han organizado y organizan todavía la cultura y la producción impresa.</p>
<p>La obsesión, que puede ser excesiva e indiscriminada,  por la digitalización no debe ocultar otro aspecto de la &#8220;<a href="http://homo-numericus.net/spip.php?article282" target="_blank">gran conversión digital</a>&#8220;, por citar al filósofo Milad Doueihi, que es, probablemente con <a href="http://antonio.rodriguezdelasheras.googlepages.com/cv" target="_blank">Antonio Rodríguez de las Heras</a>, uno de los que insisten en la capacidad de las nuevas tecnologías para soportar formas de  escritura originales, libres de las restricciones impuestas tanto por la morfología del códice como por el régimen jurídico de los derechos de autor. Esta escritura del palimpsesto y polifónica, abierta y maleable, infinita y móvil, sacude las categorías que, desde el siglo XVIII, son el fundamento de la propiedad literaria.</p>
<p>Estas nuevas producciones escritas, digitales en principio, nos plantean ahora la difícil cuestión de su archivo y preservación. Debemos tener cuidado, incluso aunque  la urgencia inmediata sea decidir cómo y por quién debe hacerse la digitalización del patrimonio escrito, a sabiendas de que la &#8220;República digital del saber&#8221;,  por la que clama con tanta elocuencia el historiador norteamericano Robert Darnton, no debe confundirse con este gran mercado de la información en el que Google y otros ofrecen sus productos.</p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
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<title><![CDATA[Pio XII e o Nazismo]]></title>
<link>http://beinbetter.wordpress.com/2009/10/29/pio-xii-e-o-nazismo/</link>
<pubDate>Thu, 29 Oct 2009 18:13:58 +0000</pubDate>
<dc:creator>Everth Queiroz Oliveira</dc:creator>
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<description><![CDATA[O nome do Papa é Eugenio Pacelli, mais conhecido como Pio XII. Por alguns é considerado – e erroneam]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p style="text-align:justify;"><img class="alignright" src="http://rawsocket.org/rtfm/images/pius12.jpg" alt="http://rawsocket.org/rtfm/images/pius12.jpg" />O nome do Papa é Eugenio Pacelli, mais conhecido como Pio XII. Por alguns é considerado – e erroneamente – o <em>Papa de Hitler</em>. Para outros, porém, mais um grande Sumo Pontífice da Igreja Católica. A realidade é que opiniões divergem dos <strong>fatos</strong>. E os fatos mostram que a Igreja e Pio XII nunca deixaram de condenar o Nazismo e as atrocidades por ele cometidas. Aquilo que diverge de fatos são <strong>mentiras</strong>. Sim: assim intitulamos a suposta “opinião” daqueles que pensam que a Igreja não foi contrária à Guerra e ao Holocausto.</p>
<p style="text-align:justify;">O primeiro fato é que <em>a Igreja nunca se calou diante dos crimes abomináveis do Nazismo</em>. Nunca. Seja por meio de cartas apostólicas, encíclicas ou outros documentos, a Santa Sé deixou bem claro que <strong>Igreja e Nazismo <span style="text-decoration:underline;">são incompatíveis</span></strong>. É nítida essa mensagem no documento do Papa Pio XI <a href="http://www.vatican.va/holy_father/pius_xi/encyclicals/documents/hf_p-xi_enc_14031937_mit-brennender-sorge_en.html">Mit brennender Sorge</a>, em que ele condena expressamente os erros do nazismo. Nessa encíclica, Pio XI enfatiza principalmente o erro do paganismo e do preconceito, ideologias declaradas por Hitler em seus discursos ideológicos. Escreve:</p>
<blockquote>
<p style="text-align:justify;">“Se a raça ou o povo, se o Estado ou uma forma determinada do mesmo, se os representantes do poder estatal ou outros elementos fundamentais da sociedade humana têm na ordem natural um posto essencial e digno de respeito, contudo, quem os arranca da alta escala dos valores terrenos elevando-os à suprema norma de tudo, até mesmo dos valores religiosos, e, <strong>divinizando-os com culto idolátrico</strong>, perverte e falsifica a ordem criada e imposta por Deus, está longe da verdadeira fé e de uma concepção de vida conforme esta.</p>
<p style="text-align:justify;">(&#8230;)</p>
<p style="text-align:justify;">“Nós damos graças, veneráveis irmãos, a vossos sacerdotes e a todos os fiéis que, defendendo os direitos da Divina Majestade <span style="text-decoration:underline;">contra um provocador neopaganismo, apoiado desgraçadamente com freqüência por personalidades influentes</span>, têm cumprido e cumprem seu dever de cristãos. Essa gratidão é particularmente íntima e cheia de reconhecida admiração para todos os que, no cumprimento deste dever, se têm feito dignos de sofrer por causa de Deus sacrifícios e dores.” <sup>1</sup></p>
</blockquote>
<p style="text-align:justify;">Essa carta de Pio XI gerou imediata reação na Alemanha. Nunca se encontrou tão forte contestação ao nazismo como durante o período que sucedeu a leitura do documento nas igrejas alemãs. Mas Hitler não deixou barato e impôs perseguição violenta aos católicos. Em maio de 1937, 1100 padres e religiosos foram lançados nas prisões do Reich. Organizações católicas foram dissolvidas; escolas confessionais, interditadas <sup>2</sup>. Além disso, afirma-se que, até a definitiva queda do Nazismo, “cerca de onze mil sacerdotes católicos (<span style="text-decoration:underline;">quase metade do clero alemão dessa época</span>) foram atingidos por medidas punitivas, política ou religiosamente motivadas, pelo regime nazista, terminando muitas vezes nos campos de concentração.” <sup>3 </sup></p>
<p style="text-align:justify;">Então, é falso o pensamento não só daqueles que afirmam que a Igreja foi conivente com o Nazismo ou se calou diante dos seus erros e crimes; pecam por mentira também aqueles que dizem que a reação da encíclica de Pio XI na Alemanha quase não foi significativa. Quem pensa desta forma acredita numa <strong>mentira</strong> e não é digno de consideração em suas palavras.</p>
<p style="text-align:justify;">O segundo fato – e que também reafirma a realidade de que Pio XII <strong>nunca</strong> se calou diante do Nazismo – é que o Cardeal Pacelli, quando ainda era Secretário do Estado do Vaticano, ajudou na elaboração do documento <em>Mit brennender Sorge</em>, o qual falamos anteriormente. O Cardeal Tarcisio Bertone, por ocasião do 50º Aniversário da morte do Papa Pio XII, discursou:</p>
<blockquote>
<p style="text-align:justify;">“<strong><span style="text-decoration:underline;">Com a ajuda determinante do Cardeal Pacelli</span></strong> e dos seus colaboradores alemães da máxima confiança (Mons. Ludwig Kaas e os Padres jesuítas Robert Leiber e Augustin Bea), chegou-se deste modo à <a href="http://www.vatican.va/holy_father/pius_xi/encyclicals/documents/hf_p-xi_enc_14031937_mit-brennender-sorge_en.html">Mit brennender Sorge</a> (&#8220;Com profunda preocupação&#8221;), a Carta Encíclica que em 1937 condenava a ideologia racista e pagã, que já se tinha afirmado no Reich alemão.” <sup>4</sup></p>
</blockquote>
<p style="text-align:justify;">O que foi afirmado pelo Cardeal Bertone nesse discurso é muito importante para compreendermos a posição do Papa Pio XII sobre o nazismo. O seu comportamento durante o pontificado não foi diferente, seja frente às atrocidades nazistas seja diante dos crimes de guerra cometidos por ambas as alianças bélicas.</p>
<p style="text-align:justify;">Daí segue o terceiro fato, que são justamente as atitudes tomadas pelo Papa Pio XII no seu pontificado para condenar a ideologia nazista. Muito embora se diga o contrário, Pio XII não se calou&#8230; As provas estão em documentos assinados pelo Sumo Pontífice, em que é visível e a sensibilidade e o sentimento de revolta do Santo Papa diante da perseguição aos inocentes imposta pelo regime nazista. Em um, <a href="http://www.vatican.va/holy_father/pius_xii/speeches/1942/documents/hf_p-xii_spe_19421224_radiomessage-christmas_po.html">publicado no Natal de 1942</a>, o Pontífice demonstra sua solidariedade “às centenas de milhares de pessoas que sem culpa nenhuma da sua parte, <span style="text-decoration:underline;">às vezes só por motivos de nacionalidade ou raça</span>, <strong>se vêem destinadas à morte ou a um extermínio progressivo</strong>”. <sup>5</sup></p>
<p style="text-align:justify;">Há quem diga que palavras não valem muita coisa. Por isso historiadores já deixaram claro que durante o pontificado de Pio XII foram salvos milhares de judeus. O rabino David Dalin, autor do livro “The Mith of Hitler’s Pope”, escreveu: “Na cidade [Roma], 155 conventos e mosteiros abrigaram cerca de 5 mil judeus durante a ocupação alemã. E outros 3 mil se refugiaram em Castel Gandolfo, a residência de verão do papa” <sup>6</sup>. Na mesma linha, judeus como Albert Einstein, Golda Meir, Paolo Mieri, também deixaram claro <sup>7</sup> que <strong><span style="text-decoration:underline;">Pio XII ajudou muitos judeus a se livrarem do extermínio</span></strong> nos campos de concentração.</p>
<p style="text-align:justify;">Mas por que – perguntar-se-á – o Papa Pio XII não condenou tão veementemente o nazismo? Por que não massacrou objetivamente as idéias desse cruel regime totalitário? Porque Pio XII bem sabia que uma condenação mais objetiva e clara ao nazismo de nada ia adiantar para salvar almas do Holocausto ou diminuir o número de “católicos” que aderiam ao nazismo na Alemanha. As coisas, pelo contrário, só iriam piorar. Robert Kempner, advogado judeu que participou do processo contra Hitler e Frick na Alemanha, escreveu: “Qualquer movimento de propaganda da Igreja Católica contra o Reich hitlerista não só teria sido um &#8217;suicídio voluntário&#8217; (&#8230;) mas <strong>teria também acelerado a execução capital de um maior número de judeus e sacerdotes</strong>”<sup>8</sup>.</p>
<p style="text-align:justify;">O historiador e diplomata israelense, Pinchas Lapide, ex-cônsul de Israel em Milão, também defende Pio XII nesse ponto. Afirma que se o protesto da Igreja contra o nazismo fosse maior, haveria também maior retaliação. Em seu livro “Three Popes and the Jews”, usou como exemplo a Holanda. No país, em cada igreja foi lido um documento que condenava abertamente o nazismo. O resultado não foi consolador: “Enquanto os bispos protestavam, mais judeus, cerca de 110 mil, ou 79% do total, eram deportados aos campos de extermínio”<sup>9</sup>.</p>
<p style="text-align:justify;">Ora, deveria então a Igreja insistir em condenar <strong>objetivamente</strong> o nazismo assim como muitos historiadores expuseram, ardendo em um tremendo ódio contra a Igreja Católica e sua Verdade? Claro que não, uma vez que isso só traria mais dor e sofrimento para os judeus massacrados na Guerra&#8230; Além disso, afirmar que uma declaração muito explícita do Papa condenando o nazismo pudesse influenciar de maneira definitiva na mentalidade dos católicos alemães não passa de conversa sem fundamento. Se com a encíclica de Pio XI e a radiomensagem de natal de 1942 do Papa Pio XII os “católicos” nazistas não tomaram a iniciativa de mudar, outra carta refutando a ideologia nazista muito pouco adiantaria. Só traria – como foi dito anteriormente – mais mortes e extermínios aos católicos e judeus nos campos de concentração.</p>
<p style="text-align:justify;">Quando falamos da falta de documentos <strong>objetivos</strong> e <strong>explícitos</strong>, não falamos, contudo, que o Sumo Pontífice Pio XII se omitiu diante das atrocidades do nazismo. Já deixamos aqui palavras do Papa na <a href="http://www.vatican.va/holy_father/pius_xii/speeches/1942/documents/hf_p-xii_spe_19421224_radiomessage-christmas_po.html">Radiomensagem de Natal de 1942</a>, em que ele deixava claro que a Igreja não pode aceitar os crimes cometidos por aqueles que se julgam no direito de eliminar a vida de outrem por puro preconceito ou discriminação. Em outra radiomensagem, no ano anterior (1942), Pio XII deplorava as conseqüências desastrosas da Guerra:</p>
<blockquote>
<p style="text-align:justify;"><img class="alignleft" src="http://www.eb23-p-francisco-soares.rcts.pt/guerra/guerramundial/images/judeus.jpg" alt="http://www.eb23-p-francisco-soares.rcts.pt/guerra/guerramundial/images/judeus.jpg" />“Nós todavia com a angústia, que nos oprime a alma, ponderamos, e vemos, como num sonho mau, os terríveis embates de armas e de sangue deste ano que agora finda; <strong>a infeliz sorte dos feridos e dos prisioneiros</strong>; os sofrimentos corporais e espirituais, as mortandades, destruições e ruínas, que a guerra aérea leva e despenha sobre grandes e populosas cidades, sobre centros e vastas regiões industriais; as riquezas dilapidadas dos Estados, os milhões de pessoas que o imane conflito e a dura violência vão lançando na miséria e na fome.</p>
<p style="text-align:justify;">(&#8230;)</p>
<p style="text-align:justify;">Quem poderá hoje maravilhar-se, se esta oposição radical aos princípios da doutrina cristã veio enfim a converter-se em ardente choque de tensões internas e externas, que levou a esse extermínio de vidas humanas e destruição de bens, que estamos vendo e a que assistimos com profunda pena? A guerra, funesta conseqüência e fruto das condições sociais descritas, bem longe de lhes sustar o influxo e o desenvolvimento, promove-o, acelera-o, amplifica-o, com tanto maior ruína, quanto mais se prolonga, tornando a catástrofe cada vez mais geral.” <sup>10</sup></p>
</blockquote>
<p style="text-align:justify;">Mas a Igreja, mesmo condenando as terríveis causas e conseqüências da guerra, assim como as falácias e absurdos do nazismo, preferiu cumprir com maior empenho aquela santa exortação do Apóstolo: “O Reino de Deus não consiste em palavras, mas <strong>em atos</strong>” <sup>11</sup>. Então salvou almas de milhares de judeus refugiados da guerra, ajudando-os a se livrarem do extermínio promovido pelos nazistas.</p>
<p style="text-align:justify;">Fatos: é o que buscamos apresentar. Ao contrário das mentiras anticlericais constantemente pregadas a esmo por historiadores acatólicos, apresentamos aos católicos aquilo que a Igreja verdadeiramente fez durante a Segunda Guerra Mundial. Chega de preconceitos anticristãos e de falácias anti-religiosas. “Conhecereis a verdade, e a verdade vos libertará!” <sup>12</sup>.</p>
<p style="text-align:justify;">Graça e paz.</p>
<p style="text-align:center;"><strong>____________________________________________________________________</strong></p>
<p style="text-align:justify;">(1) Encíclica do Papa Pio XI, <strong><a href="http://www.vatican.va/holy_father/pius_xi/encyclicals/documents/hf_p-xi_enc_14031937_mit-brennender-sorge_en.html">Mit brennender Sorge</a></strong>, n. 12 e 17</p>
<p style="text-align:justify;">(2) Wikipédia, Mit brennender Sorge, <strong><a href="http://pt.wikipedia.org/wiki/Mit_brennender_Sorge#Efeitos">Efeitos</a></strong></p>
<p style="text-align:justify;">(3) <strong><a href="http://www.vatican.va/roman_curia/secretariat_state/card-bertone/2008/documents/rc_seg-st_20081106_convegno-pio-xii_po.html">50º Aniversário da Morte do Papa Pio XII</a></strong>, discurso do Cardeal Bertone.</p>
<p style="text-align:justify;">(4) <strong><a href="http://www.vatican.va/roman_curia/secretariat_state/card-bertone/2008/documents/rc_seg-st_20081106_convegno-pio-xii_po.html">50º Aniversário da Morte do Papa Pio XII</a></strong>, discurso do Cardeal Bertone.</p>
<p style="text-align:justify;">(5) Papa Pio XII, <strong><a href="http://www.vatican.va/holy_father/pius_xii/speeches/1942/documents/hf_p-xii_spe_19421224_radiomessage-christmas_po.html">Radiomensagem de Natal de 1942</a></strong>, n. 55</p>
<p style="text-align:justify;">(6) Aventuras na História, <strong><a href="http://historia.abril.com.br/gente/pio-xii-bendito-ou-maldito-479969.shtml">Pio XII: bendito ou maldito?</a></strong>, A favor de Pio XII</p>
<p style="text-align:justify;">(7) Cleofas, <strong><a href="http://www.cleofas.com.br/virtual/texto.php?doc=ESCOLA&#38;id=esc0156">13 declarações de líderes judeus em defesa do Papa Pio XII</a></strong></p>
<p style="text-align:justify;">(8) Wikipédia, Papa Pio XII, <strong><a href="http://pt.wikipedia.org/wiki/Papa_Pio_XII#Cr.C3.ADticas.2C_pr.C3.B3s_e_contra">Críticas, prós e contra</a></strong></p>
<p style="text-align:justify;">(9) Aventuras na História, <strong><a href="http://historia.abril.com.br/gente/pio-xii-bendito-ou-maldito-479969.shtml">Pio XII: bendito ou maldito?</a></strong>, A favor de Pio XII</p>
<p style="text-align:justify;">(10) Papa Pio XII, <strong><a href="http://www.vatican.va/holy_father/pius_xii/speeches/1941/documents/hf_p-xii_spe_19411224_radiomessage-peace_po.html">Radiomensagem de Natal de 1941</a></strong>, n. 4 e 10</p>
<p style="text-align:justify;">(11) 1 Cor 4, 20</p>
<p style="text-align:justify;">(12) Jo 8, 32</p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
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<title><![CDATA[Pompeya en imágenes]]></title>
<link>http://historiadoreshistericos.wordpress.com/2009/10/28/pompeya-en-imagenes-2/</link>
<pubDate>Wed, 28 Oct 2009 12:55:22 +0000</pubDate>
<dc:creator>cliopatra90</dc:creator>
<guid>http://historiadoreshistericos.wordpress.com/2009/10/28/pompeya-en-imagenes-2/</guid>
<description><![CDATA[Hoy día, el que más o el que menos conoce la trágica historia de Pompeya, una ciudad romana que fue ]]></description>
<content:encoded><![CDATA[Hoy día, el que más o el que menos conoce la trágica historia de Pompeya, una ciudad romana que fue ]]></content:encoded>
</item>
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<title><![CDATA[Los aztecas]]></title>
<link>http://historiadoreshistericos.wordpress.com/2009/10/26/los-aztecas/</link>
<pubDate>Mon, 26 Oct 2009 22:09:46 +0000</pubDate>
<dc:creator>blademanu</dc:creator>
<guid>http://historiadoreshistericos.wordpress.com/2009/10/26/los-aztecas/</guid>
<description><![CDATA[     Para quien no conozca cuál es el origen de los aztecas y su evolución, la impresionante tecnolo]]></description>
<content:encoded><![CDATA[     Para quien no conozca cuál es el origen de los aztecas y su evolución, la impresionante tecnolo]]></content:encoded>
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