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	<title>imperialismo-norteamericano &amp;laquo; WordPress.com Tag Feed</title>
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	<description>Feed of posts on WordPress.com tagged "imperialismo-norteamericano"</description>
	<pubDate>Tue, 01 Dec 2009 19:32:54 +0000</pubDate>

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<title><![CDATA[ESTADO E IMPERIALISMO]]></title>
<link>http://norbertobarreto.wordpress.com/2009/11/16/estado-e-imperialismo/</link>
<pubDate>Mon, 16 Nov 2009 05:55:45 +0000</pubDate>
<dc:creator>Norberto Barreto Velázquez</dc:creator>
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<description><![CDATA[La Editorial de la Universidad de Wisconsin acaba de publicar un libro que está destinado a converti]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p><a href="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/11/crucible-2.jpg"><img class="alignleft size-full wp-image-783" title="Crucible 2" src="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/11/crucible-2.jpg" alt="Crucible 2" width="312" height="466" /></a>La Editorial de la Universidad de Wisconsin acaba de publicar un libro que está destinado a convertirse en lectura obligatoria de todos aquellos interesados en el estudio del imperialismo norteamericano,  su  título: <a href="http://uwpress.wisc.edu/books/4453.htm"><em>Colonial Crucible: Empire in the Making of the Modern American State</em></a> (University of Wisconsin Press, 2009, ISBN: 978-029923104-0). Editado por el estudioso del sudeste asiático <a href="http://history.wisc.edu/people/faculty/mccoy.htm">Alfred W. McCoy</a> y el historiador puertorriqueño <a href="http://history.wisc.edu/people/faculty/scarano.htm">Francisco Scarano</a>, <em>Colonial Crucible</em> es una obra de más de seiscientas páginas que recoge unos cuarenta ensayos escritos por académicos filipinos, puertorriqueños, españoles, norteamericanos y australianos. Los escritos de este  grupo amplio de investigadores  siguen un línea común: examinar cómo el imperio insular obtenido por los Estados Unidos en 1898 influyó el desarrollo del Estado norteamericano. En ese sentido buscan superar el estudio unidimensional del imperialismo estadounidense, analizando cómo las colonias o posesiones insulares han influido en el desarrollo político de los Estados Unidos.</p>
<p>Dada la magnitud de esta obra, me es imposible reseñarle toda. Lo que sí me propongo es reseñar algunos de los ensayos que me parezcan más interesantes y pertinentes, comenzando con uno de los dos trabajos que sirven de introducción a esta obra. Se trata del  ensayo “On the Tropic of Cancer: Transition and Transformation in the U. S. Imperialism” escrito por McCoy, Scarano y <a href="http://spanport.lss.wisc.edu/people/bios/johnson.html">Courtney Johnson</a>, profesora del Departamento de Español y Portugués de la Universidad de Wisconsin.</p>
<div id="attachment_804" class="wp-caption aligncenter" style="width: 510px"><a href="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/11/moro-school-zamboanga-mindanao.jpg"><img class="size-full wp-image-804" title="Moro School Zamboanga, Mindanao" src="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/11/moro-school-zamboanga-mindanao.jpg" alt="Moro School Zamboanga, Mindanao" width="500" height="332" /></a><p class="wp-caption-text">Escuela pública, Mindanao</p></div>
<p>Este ensayo comienza con tres planteamientos muy importantes. Primero, que el imperialismo norteamericano no fue excepcional, pero sí  diferente del resto de los imperialismos que le fueron contemporáneos. Según los autores, los Estados Unidos fueron un poder colonial paradójico que sólo poseyó una cadena de islas localizadas a lo largo del Trópico de Cáncer. Contrario a sus contrapartes europeos, los norteamericanos  controlaron sus principales posesiones por sólo unas décadas y gobernaron a un grupo reducido de personas (“few million people”). Segundo, que a pesar de su corta duración y del número reducido de seres humanos bajo su custodia, ese imperio tuvo un severo impacto sobre los Estados Unidos. Tercero, a pesar de su enorme importancia, el imperialismo estadounidense es el menos entendido de los imperialismos modernos. Según los autores, llenar ese vacío es el objetivo de este libro.</p>
<p>Estos tres planteamientos me parecen fundamentales. Primero que nada,  reconozco la necesidad de negar la excepcionalidad del imperialismo norteamericano, pero reconociendo que éste fue muy diferente a su homólogo inglés, francés u holandés. Diferenciar al imperialismo norteamericano es un factor fundamental para integrarle al estudio del imperialismo con mayúscula. Además, concuerdo totalmente con los autores en el impacto del imperialismo sobre la sociedad y el gobierno norteamericanos. Por último, me llena de enorme alegría y satisfacción que Scarano, McCoy y Johnson subrayen lo poco estudiado que es el imperialismo estadounidense, a pesar de  su inmensa importancia no sólo para los Estados Unidos, sino también para el resto de mundo y América Latina, en particular.  Ayudar a llenar ese vacío es la razón de ser de esta bitácora.</p>
<p style="text-align:center;">
<div id="attachment_791" class="wp-caption aligncenter" style="width: 360px"><a href="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/11/alfred_mccoy.jpg"><img class="size-full wp-image-791 " title="Alfred_McCoy" src="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/11/alfred_mccoy.jpg" alt="Alfred_McCoy" width="350" height="518" /></a><p class="wp-caption-text">Alfred McCoy</p></div>
<p>Uno de los puntos más  importantes de este ensayo es la representación que hacen sus autores del imperialismo como una vía en dos sentidos que afecta tanto  a las colonias  como  a sus metrópolis.  Citando trabajos del gran historiador  Charles S. Maier, los autores reconocen al imperialismo como un sistema que transforma tanto al centro como a la periferia.  El caso norteamericano no fue la excepción, pues el imperio insular adquirido en 1898 representó serios retos que terminaron transformando al Estado norteamericano. Siguiendo esa línea, los ensayos que componen <em>Colonial Crucible</em> buscan explorar los efectos  del imperialismo norteamericano de principios del siglo XX no sólo sobre las colonias, sino también sobre la geopolítica de los Estados Unidos y, especialmente, sobre el arte norteamericana de gobernar (“statecraft”).  Para los autores,   los cambios causados por el control  de las posesiones insulares en el mar Caribe y el océano Pacífico “radiaron gradualmente” hasta filtrarse en lo que ellos denominan como “los capilares de imperio norteamericano”, transformando a la sociedad y al estado metropolitano norteamericanos.</p>
<div id="attachment_793" class="wp-caption aligncenter" style="width: 175px"><a href="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/11/scarano.jpg"><img class="size-full wp-image-793" title="scarano" src="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/11/scarano.jpg" alt="scarano" width="165" height="226" /></a><p class="wp-caption-text">Francisco Scarano</p></div>
<p>El tema de la invisibilidad es un asunto inevitable al hablar del imperialismo norteamericano. Según Scarano, McCoy y Johnson, el imperialismo fue uno de los factores que dio forma al estado norteamericano moderno, pero su papel ha permanecido oculto (“obscured”) por el énfasis dado por la historiografía estadounidense a factores endógenos.  De ahí que el objetivo principal de este libro sea rescatar el impacto del imperialismo analizando el estado que se desarrolla en Washington a partir de la adquisición de las islas arrebatadas a España. En otras palabras, el libro busca superar “la insularidad de la historiografía norteamericana colocando la cuestión imperial en el centro de la historiografía metropolitana”. De esta forma se une el estudio de los colonos y de los colonizados, presentándoles como entes interdependientes.</p>
<p>Los ensayos recogidos  en <em>Colonial Crucible </em>argumentan que la expansión de 1898 dio vida a un estado imperial único (“unique”) que gobernó las colonias por medio de una burocracia reducida, pero muy poderosa. Los oficiales coloniales estadounidense estaban libres de la supervisión de Washington por lo que pudieron desarrollar experimentos sociales que hubiesen sido difíciles de llevar a cabo en los Estados Unidos, pero que una vez realizados en las colonias encontraron su camino hacia la metrópoli. En el proceso se  fortaleció a un gobierno federal que históricamente se había mostrado débil.</p>
<p>En áreas como la educación pública y la reforma carcelaria, los Estados Unidos habían desarrollado importantes cambios que luego aplicaron en sus colonias. Sin embargo, en áreas como la policía, la prohibición del consumo de drogas, la inteligencia policíaca y militar, la salud pública y el manejo ambiental, los norteamericanos innovaron en sus colonias y luego aplicaron sus innovaciones en la metrópoli.  Los autores subrayan que de  todos los</p>
<div id="attachment_795" class="wp-caption alignleft" style="width: 510px"><a href="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/11/native-guard.jpg"><img class="size-full wp-image-795" title="Native Guard" src="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/11/native-guard.jpg" alt="Native Guard" width="500" height="334" /></a><p class="wp-caption-text">Miembros del Philippine Constabulary, pieza clave del aparato policiaco colonial en las Filipinas</p></div>
<p>programas aplicadas por el gobierno colonial el más efectivo fue el policíaco, pues permitió el desarrollo de un sistema de vigilancia que sirvió de modelo para crear un aparato de seguridad nacional durante la primera guerra mundial (McCoy acaba de publicar un libro sobre este tema titulado<a href="http://uwpress.wisc.edu/books/4454.htm"> <em>Policing America’s Empire: </em><em>The United States, the Philippines, and the Rise of the Surveillance State </em></a>[The University of Wisconsin Press, 2009, ISBN 978-0-299-23414-0]). Otro buen ejemplo es el de las drogas, pues los autores subrayan que los norteamericanos prohibieron el consumo de opio en las Filipinas primero que en los Estados Unidos (Anne L. Foster aborda este tema en un brillante ensayo titulado “Prohibiting Opium in the Philippines  and the United States: The Creation of an Interventionist State” que  forma parte de este libro y que espero poder reseñar pronto).</p>
<p>Este ensayo es una excelente introducción a un libro que, sin lugar a dudas, hará por el estudio del imperialismo norteamericano lo que a finales de la década de 1990 hizo el libro <em>Close Encounter of Empire</em> (Duke University Press, 1998) por el estudio de la historia de las relaciones entre Estados Unidos y América Latina.</p>
<p><em>Colonial Crucible</em> es como una regalo de Navidad largamente esperado.</p>
<p>Norberto Barreto Velázquez, Ph. D.</p>
<p>Lima, Perú, 16 de noviembre de 2009</p>
<p>Nota: Todas las traducciones del inglés son mías. Alfred W. McCoy acaba de publicar un ensayo en TomDispatch.com  (&#8220;<a href="http://www.tomdispatch.com/post/print/175138/Tomgram%253A%2520%2520Alfred%2520McCoy%252C%2520Surveillance%2520State%252C%2520U.S.A.">Welcome Home, War! How America´s Wars Are Sistematically Destroying Our Liberties</a>&#8220;) abordando el tema de la construcción de una aparato represivo colonial en las Filipinas y sus implicancias en la historia reciente de los EEUU..</p>
</div>]]></content:encoded>
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<title><![CDATA[¿EL FIN DE LA ERA AMERICANA?]]></title>
<link>http://norbertobarreto.wordpress.com/2009/10/12/%c2%bfel-fin-de-la-era-americana/</link>
<pubDate>Mon, 12 Oct 2009 16:24:55 +0000</pubDate>
<dc:creator>Norberto Barreto Velázquez</dc:creator>
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<description><![CDATA[Hoy tengo el gusto de reseñar el trabajo de un compañero bloguero, Oscar Segura  Heros, titulado “¿E]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p>Hoy tengo el gusto de reseñar el trabajo de un compañero bloguero, Oscar Segura  Heros, titulado <strong>“<a href="http://www.desco.org.pe/quehacer-todas.shtml?x=6063">¿El fin de la era americana?</a>”</strong>, que  aparece publicado en la edición de julio-septiembre de 2009 de la revista peruana <em>Qué hacer</em>. Segura Heros, padre de la bitácora  <strong><a href="http://realpolicy.wordpress.com/">Real Policy</a></strong>, es periodista y analista de temas de seguridad, derechos humanos y relaciones internacionales.</p>
<p>El ensayo de Segura gira en torno a una pregunta fundamental: ¿son los Estados Unidos tan influyentes como hace veinte años? La respuesta del autor es un claro y rotundo no. Para llegar a esta conclusión el autor se embarca en una análisis directo de los rasgos de la decadencia del poderío de los Estados Unidos.</p>
<p><a href="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/10/capitan-america.jpg"><img class="aligncenter size-full wp-image-771" title="Capitan-America" src="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/10/capitan-america.jpg" alt="Capitan-America" width="485" height="400" /></a></p>
<p>El primer tema que toca  Segura Heros es el militar, subrayando el costo que conlleva el mantenimiento de cientos de bases y miles de soldados alrededor del mundo –tema que examinamos al reseñar el ensayo de Immanuel Wallerstein. Mantener su imperio de bases militares le cuesta a los norteamericanos miles de millones de dólares en momentos que su economía está “exhausta”.  Los fracasos en Irak y Afganistán también son una muestra clara de los límites crecientes del poderío norteamericano. A pesar  de su vasta capacidad militar y los  miles de soldados desplegados en ambos países, los Estados Unidos no han podido imponerse en sus dos intervenciones más costosas.  Pero no sólo no han podido imponerse, sino que en el caso afgano parecen avocados a una derrota.</p>
<p>Al tema militar, Segura añade el económico, subrayando la crisis por la que atraviesan los Estados Unidos en la actualidad, la peor desde 1929. Según el autor, la quiebra de General Motors es el símbolo más patente de la caída del poderío económico estadounidense y una prueba de que “el lugar de Estados Unidos como potencia económica es más una interrogante que una certeza”.  Además, la extensión mundial de la crisis económica ha llevado a una revaluación internacional del neoliberalismo defendido por Wall Street casi como una credo. Como resultado, la percepción mundial de la economía norteamericana ha sufrido daños severos,  generando desconfianza en el capitalismo estadounidense como modelo económico. Todo ello, a su vez, socavó, la legitimidad que tradicionalmente había disfrutado Washington para definir la agenda económica mundial.</p>
<p>Los Estados Unidos también parecen estar perdiendo la batalla “del conocimiento  y la innovación científica”, dos de los pilares de su superioridad económica y militar. De forma muy atinada el autor identifica una de las causas más importantes, pero menos mencionadas, de este problema: la paranoia post 11/9  llevó a la aplicación de restricciones migratorias que cortaron el flujo de cerebros procedentes de otras regiones del planeta. Sin los ingenieros, químicos, físicos, matemáticos o biólogos procedentes de América Latina, Pakistán, India, China o Europa del Este que no pudieron o dejaron de emigrar a los Estados Unidos, la nación norteamericana perdió importantísimos recursos que no pueden ser sustituidos por los egresados estadounidenses de un sistema educativo fragmentado, desigual e incapaz de llenar las necesidades de profesionales cualificados de la economía norteamericana. (Sobre los problemas de la educación, en los Estados Unidos puede ser consultado el artículo de Paul Krugman que aparece en la  edición de la revisa<a href="http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=2807"><strong><em> Sin permiso</em></strong></a> del 11 de octubre de 2009.)</p>
<p><a href="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/10/dancart22921.jpg"><img class="aligncenter size-full wp-image-773" title="dancart2292[1]" src="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/10/dancart22921.jpg" alt="dancart2292[1]" width="500" height="341" /></a></p>
<p>Seguras también da en el blanco al señalar que uno de los problemas actuales de los Estados Unidos es su tendencia al encierro. En el pasado no tan remoto, el gobierno estadounidense buscaba que otros países se abrieran comercial, cultural y tecnológicamente. Hoy, víctimas de un creciente conservadurismo,  los Estados Unidos optan por cerrarse. Yo añadiría,   y a excluirse, pues se han mantenido al margen de esfuerzos y mecanismos internacionales con un amplio apoyo mundial. En otras palabras, en temas ambientales, armamentistas y de derecho internacional los Estados Unidos ha tendido a ir contra la corriente en un unilateralismo que ha ayudado muy poco a cambiar la imagen que millones de seres humanos tienen  del país.</p>
<p>Segura lanza una crítica que me parece muy pertinente: el poco apoyo que la política exterior estadounidense da a temas sociales. Según el autor, los Estados Unidos no asumen “la lucha contra la pobreza y los temas sociales como una prioridad de su política exterior”. Este “error”  ha permitido que opciones radicales, autoritarias y antinorteamericanas “ganen espacio y que el discurso democratizador pierda sustento.” Concuerdo con Segura, pero igual me pregunto si la lucha contra la pobreza ha sido una prioridad de la política doméstica del gobierno estadounidense. Los ecos liberales de los años 1960 con la Gran Sociedad a la cabeza dejaron de ser hace mucho una prioridad nacional, por qué tendría que ser internacional.</p>
<p><a href="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/10/cartoon20080709.gif"><img class="aligncenter size-full wp-image-776" title="cartoon20080709" src="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/10/cartoon20080709.gif" alt="cartoon20080709" width="500" height="386" /></a></p>
<p>Segura concluye que el futuro de un mundo unipolar con los Estados Unidos a la cabeza es cada vez más remoto. Según él, los norteamericanos seguirán ejerciendo un papel importante  dado su poderío militar y su influencia política, pero que “intervenir permanentemente fuera de sus fronteras ya no será una prioridad”.  En otras palabras, que el aislacionismo regresará con fuerza a definir la política exterior de los Estados Unidos.</p>
<p>El autor cierra su interesante ensayo advirtiendo a quienes celebran el eventual fin de la hegemonía estadounidense  que ésta no producirá necesariamente “un mundo multipolar armonioso”. Por el contrario, un mundo libre de la hegemonía estadounidense podría estar dominado por la anarquía, el individualismo estatal y la violencia.</p>
<p>Este corto ensayo analiza de manera clara y directa lo que parece cada vez más evidente: la decadencia del poderío norteamericano. Su lectura puede resultar de gran utilidad para aquellos interesados en entender las causas y los rasgos de este proceso histórico, cuyas consecuencias están aún por verse.</p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
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<title><![CDATA[POLÍTICA E INTERVENCIONISMO MILITAR]]></title>
<link>http://norbertobarreto.wordpress.com/2009/09/29/politica-e-intervencionismo-militar/</link>
<pubDate>Wed, 30 Sep 2009 04:36:26 +0000</pubDate>
<dc:creator>Norberto Barreto Velázquez</dc:creator>
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<description><![CDATA[Immanuel Wallerstein El pasado 26 de setiembre, el diario mexicano La Jornada publicó un corto, pero]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><div id="attachment_746" class="wp-caption alignleft" style="width: 235px"><a href="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/09/immanuel_wallerstein-2008.jpg"><img class="size-medium wp-image-746" title="Immanuel_Wallerstein.2008" src="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/09/immanuel_wallerstein-2008.jpg?w=225" alt="Immanuel Wallerstein" width="225" height="300" /></a><p class="wp-caption-text">Immanuel Wallerstein</p></div>
<p>El pasado 26 de setiembre, el diario mexicano <em>La Jornada</em> publicó un corto, pero muy interesante artículo de Immanuel Wallerstein titulado <strong><a href="http://www.jornada.unam.mx/2009/09/26/index.php?section=opinion&#38;article=022a1mun">“La política estadounidense y las intervenciones militares”</a></strong>. En su ensayo, Wallerstein hace un análisis de la influencia de la política partidista sobre la política exterior norteamericana que me resultó muy interesante. Pero antes de analizar el contenido del ensayo de Wallerstein, es necesario hacer algunos comentarios sobre su autor. Wallerstein  es un sociólogo e historiador norteamericano considerado  uno de los  científicos sociales  más  importantes de la segunda mitad del siglo XX. Su trabajo ha dado vida a influyentes teorías sobre el desarrollo de la economía capitalista global. En su obra más importante, <em>The modern world-system</em> (<em>El moderno sistema mundial</em>), Wallerstein aporta un nuevo modelo teórico y de interpretación histórica, cultural y social. Wallerstein es hoy en día uno de los más famosos críticos anti-sistema y uno de los analistas más severos de la política exterior de los Estados Unidos.<a href="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/09/modernwordii.jpg"><img class="alignright size-medium wp-image-754" title="ModernWordII" src="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/09/modernwordii.jpg?w=207" alt="ModernWordII" width="207" height="300" /></a></p>
<p>En “La política estadounidense y las intervenciones militares”, Wallerstein reacciona al debate de las últimas semanas sobre cuál debe ser la estrategia que  la administración Obama debe seguir en Afganistán. Al autor le preocupa que el Presidente acepte las sugerencias de su Secretario de Defensa y de miembros del alto mando militar y opte por incrementar el número de soldados estadounidenses en territorio afgano. Es claro que Wallerstein considera tal posibilidad un grave error.</p>
<p>Al indagar cuál será la dirección que la administración Obama adoptará en una situación tan peligrosa como la de Afganistán, Wallerstein nos lanza un pregunta que me parece medular: “¿Por qué es  tan difícil para Estados Unidos zafarse de intervenciones militares que patentemente están perdiendo?”. En otras palabras, Wallerstein quiere saber qué mueve al gobierno de los Estados Unidos a insistir en intervenciones militares poco exitosas y sumamente peligrosas. El autor reconoce que para los analistas de izquierda la respuestas es muy sencilla: porque los Estados Unidos son una nación imperialista que interviene militarmente “con el fin de mantener su poder económico y político en el mundo”. A Wallerstein no le satisface esta respuesta porque, según él, la realidad histórica es que desde 1945 los norteamericanos no han ganado una sola confrontación militar de importancia. Si como alegan los izquierdistas, Estados Unidos interviene  para adelantar sus intereses hegemónicos, por qué sus intervenciones han sido tan incompetentes. Para demostrar su punto Wallerstein pasa revista a las principales intervenciones militares estadounidense de los últimos sesenta años. Según él, los norteamericanos fueron derrotados en  Vietnam, en Corea y la primera guerra del Golfo lograron un empate, es claro que están perdiendo en Afganistán y la invasión de Irak de seguro será juzgada como un fracaso por los historiadores. En otras palabras,  el autor se pregunta qué clase de imperio es éste que no gana una guerra. O en palabras de Wallerstein: “¿Qué impulsa a Estados Unidos a involucrarse en acciones de tal derrota política propia, especialmente si uno piensa en Estados Unidos como una potencia hegemónica que intenta controlar al mundo entero para sacarle ventaja?”</p>
<p><a href="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/09/obama-afghanistan.jpg"><img class="aligncenter size-full wp-image-747" title="obama-afghanistan" src="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/09/obama-afghanistan.jpg" alt="obama-afghanistan" width="500" height="266" /></a></p>
<p>Para el autor, la explicación está en la política interna de los Estados Unidos. Como toda gran potencia, los Estados Unidos son un país intensamente nacionalista. Según Wallerstein, todas las potencias –y en especial las hegemónicas–  “creen en sí mismas y en su derecho moral y político de afirmar sus (así llamados) intereses nacionales”.  Los Estados Unidos no son ni han sido la excepción. Es por ello que la inmensa mayoría de la población norteamericana es  y ha sido partidaria, desde un punto de vista patriótico, de que su país se afirme a nivel mundial “si es necesario militarmente”.   De ahí, que según el autor, el número de estadounidenses que ha mantenido una posición anti-imperialista desde 1945 sea una porción “políticamente insignificante” de la población. En otras palabras, desde la segunda guerra mundial, la mayoría de los norteamericanos han apoyado la afirmación imperialista de los Estados Unidos, motivados por un fuerte sentimiento patriótico.</p>
<p>Para Wallerstein, la política estadounidense no se divide entre opositores y simpatizantes del imperialismo, sino entre quienes son “fuertemente intervencionistas” y quienes favorecen el llamado aislacionismo. Sin embargo, estos últimos no son anti-militaristas, pues apoyan la inversión y el gasto militar, pero sí “son escépticos en cuanto a utilizar estas fuerzas en lugares ajenos”. El autor reconoce que tras esta división existe lo que él denomina como una “gama de posiciones intermedias”.</p>
<p>Intervencionistas o aislacionistas, la mayoría de los políticos norteamericanos no están dispuestos a buscar o proponer una reducción en el gasto militar por razones de política partidista. El aislacionismo tuvo una fuerte presencia en el Partido Republicano en el periodo previo a la segunda guerra mundial, pero a partir de 1945 se redujo y perdió fuerza.  Desde  el fin de la guerra, los republicanos han adoptado una actitud a favor de la inversión en el gasto militar y han criticado la supuesta debilidad o suavidad de la política exterior de los demócratas. La realidad histórica es que los republicanos no siempre han sido consistentes con su discurso y se han opuesto al envío de tropas estadounidenses a lugares como los Balcanes en la década de 1990. A pesar de estas incongruencias,   el público norteamericana tiende a ver a los republicanos como  halcones (“hawks”) patriotas.</p>
<p><a href="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/09/obama-y-afganistan.jpg"><img class="aligncenter size-full wp-image-751" title="Obama y Afganistán" src="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/09/obama-y-afganistan.jpg" alt="Obama y Afganistán" width="500" height="420" /></a></p>
<p>Según Wallerstein, esta idea generalizad choca con la realidad histórica porque desde la segunda guerra mundial, los demócratas han sido más propensos a llevar a cabo intervenciones militares que sus opositores republicanos. A pesar de ello, los republicanos han acusado  sistemáticamente a los demócratas de ser palomas (“doves”), es decir, de faltarles valor, empuje y decisión en su política exterior. Esta acusación ha tenido un gran peso sobre la actitud de las administraciones demócratas de los últimos sesenta años. En palabras del autor, los demócratas han estado atrapados “en  la etiqueta de ser menos machos que los republicanos”, acusación ésta  muy costosa, políticamente hablando.</p>
<p><a href="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/09/5_afganistan_tanques.jpg"><img class="alignleft size-medium wp-image-752" title="5_afganistan_tanques" src="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/09/5_afganistan_tanques.jpg?w=300" alt="5_afganistan_tanques" width="300" height="203" /></a>Wallerstein cree –podríamos decir, teme–  que la presión de este paradigma político puede terminar haciendo que el Presidente Obama opté por aumentar el número de soldados estadounidenses en Afganistán para no lucir ni débil, ni suave en su política exterior, ni hacerle daño a su partido.  Ello colocaría al joven presidente “en el sendero de la guerra de Vietnam”.</p>
<p>El autor cierra su ensayo señalando que es hora de que los norteamericanos “entiendan que las intervenciones militares estadounidenses en el extranjero son gastos militares increíblemente grandes en casa y no son la solución a sus problemas, sino el mayor impedimento para la supervivencia y el bienestar nacional estadounidense”.</p>
<p>Coincido plenamente con los planteamientos de Wallerstein. Es claro que la política partidista estadounidense juega –y siempre ha jugado– un papel muy importante en la formulación de la política exterior norteamericana. El autor identifica y explica muy bien la dinámica establecida entre los dos partidos principales norteamericanos desde  el inicio de la guerra fría: por un lado los republicanos con su patriotismo exagerado fomentando el militarismo y atacando a unos demócratas preocupados de ser acusados de débiles o de perder países ante el comunismo (China en 1949) o el terrorismo (Pakistán 20??).  Para entender la política exterior estadounidense no basta con enfocar sus intereses geopolíticos o económicos. Es también necesario atender el juego político doméstico en el que inciden elementos como el nacionalismo, el patriotismo, el excepcionalismo, el regionalismo, la religiosidad, el complejo industrial-militar, etc.</p>
<p><a href="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/09/obamastan.jpg"><img class="aligncenter size-full wp-image-756" title="OBAMASTAN" src="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/09/obamastan.jpg" alt="OBAMASTAN" width="500" height="373" /></a></p>
<p>Me llamó poderosamente  la atención la visión que tiene Wallerstein de los ciudadanos estadounidenses, pues es claro que considera que la mayoría de éstos han adoptado actitudes imperialistas en los últimos sesenta años. Guiados por un fuerte nacionalismo y patriotismo, los estadounidenses no lucen en el ensayo de Wallerstein como el pueblo inocente y manipulable por el gobierno y los medios que algunos analistas han señalado. Todo lo contrario, para Wallerstein, sólo una minoría del pueblo norteamericano ha adoptado una actitud crítica ante las intervenciones militares de su gobierno. La mayoría ha apoyado la proyección y la defensa de los intereses norteamericanos con el uso de la fuerza. La perenne inocencia del pueblo norteamericano queda de esta forma terriblemente comprometida.</p>
<p>Esperemos que los temores de Immanuel Wallerstein no se concreten y que por el bien de su país Obama evite caer en la trampa de enviar más tropas a ese matadero de imperios llamado Afganistán.</p>
<p>Norberto Barreto Velázquez, Ph. D.</p>
<p>Lima, Perú, 29 de setiembre de 2009</p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[UN IMPERIO DE BASES MILITARES]]></title>
<link>http://norbertobarreto.wordpress.com/2009/09/10/un-imperio-de-bases-militares/</link>
<pubDate>Thu, 10 Sep 2009 15:28:51 +0000</pubDate>
<dc:creator>Norberto Barreto Velázquez</dc:creator>
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<description><![CDATA[Chalmers Johnson En un ensayo titulado “There Good Reasons to Liquidate Our Empire and Ten Steps to ]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><div id="attachment_727" class="wp-caption alignleft" style="width: 232px"><a href="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/09/eon-theblowbacksyndromeoilwarsandoverreachchalmersjohnson400.jpg"><img class="size-full wp-image-727 " title="Chalmers Johnson" src="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/09/eon-theblowbacksyndromeoilwarsandoverreachchalmersjohnson400.jpg" alt="Chalmers Johnson" width="222" height="198" /></a><p class="wp-caption-text">Chalmers Johnson</p></div>
<p>En un ensayo titulado <strong><a href="http://www.tomdispatch.com/post/175101">“There Good Reasons to Liquidate Our Empire and Ten Steps to Take to Do So&#8221;</a></strong> (TomDispatch.com, 30 de julio de 2009), el historiador norteamericano Chalmers Johnson enfoca uno de los elementos más característicos del imperialismo norteamericano: la extensión de sus bases militares alrededor del mundo.  Johnson es profesor emérito de la Universidad de California (San Diego) y uno de los críticos más filosos de la política exterior norteamericana. Este antiguo asesor de CIA es  autor de un trilogía clave  en el desarrollo de la historiografía reciente del imperialismo norteamericano: <cite><strong>Blowback: The Costs and Consequences of American Empire</strong> </cite><cite>(</cite>New York: Metropolitan Books, 200<cite>0), </cite><strong><cite>The Sorrows of Empire: Militarism, Secrecy, and the End of the Republic</cite></strong><cite> (</cite>New York: Metropolitan Books, 2004<cite>) y<strong> </strong></cite><cite><strong>Nemesis: The Last Days of the American Republic</strong> </cite><cite>(</cite>Metropolitan Books, 2006). <cite> </cite></p>
<p><cite><em>A Johnson le preocupa el efecto que pueda tener el imperio de bases militares sobre el programa reformista del Presidente Barack Obama. Para el autor, las bases militares ­–y el militarismo del que son una expresión– podrían ten</em>er tres consecuencias devastadoras para los Estados Unidos: sobre extender (“over-stretch”) militarmente a los Estados Unidos, provocar un estado perpetuo de guerra y/o llevar a la nación norteamericana a la ruina económica. Todo ello podría provocar un colapso similar al que sufrió la Unión Soviética. Palabras fuertes de un historiador sin pelos en la lengua.  Veamos a que se refiere Johnson.</cite></p>
<p><cite>Citando un inventario realizado por el Pentágono en 2008, Johnson alega que los Estados Unidos poseen 865 bases militares en 46 países y territorios estadounidenses. Según ese mismo inventario, los Estados Unidos tenían desplegados 196,000 soldados en sus bases. Por ejemplo, en Japón hay 46,364 miembros de las fuerzas armadas estadounidenses, acompañados por 45,753 familiares y apoyados por 4,178 empleados civiles norteamericanos.  Sólo en la pequeña isla de Okinawa hay 13,975 soldados norteamericanos. </cite></p>
<p><a href="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/09/cg-map-3.gif"><img class="aligncenter size-full wp-image-731" title="CG-map-3" src="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/09/cg-map-3.gif" alt="CG-map-3" width="500" height="384" /></a></p>
<p><cite>Para Johnson, tal despliegue de poder militar no sólo es innecesario para garantizar la seguridad nacional de los Estados Unidos, sino que también excesivamente costoso. Citando un artículo de <strong><a href="http://www.fpif.org/fpiftxt/6231">Anita Dancs</a></strong>, analista del “think tank” <strong>Foreign Policy in Focus</strong>, Johnson arguye que los Estados Unidos gastan $250 mil millones anuales en el mantenimiento de sus bases militares con un solo objetivo: garantizar su control de un imperio que nunca necesitaron y que “no pueden sostener”. </cite></p>
<p><cite>El autor identifica tres razones que, según él, hacen necesaria la eliminación de ese imperio de bases como un paso inevitable para el bienestar de los Estados Unidos:</cite></p>
<ol>
<li><cite></cite><cite>Los Estados Unidos ya no son capaces de mantener su hegemonía global  sin convocar a un desastre nacional. Según Johnson, los Estados Unidos no pueden mantener su rol hegemónico por razones económicas, pues son un país al borde de la bancarrota y en franca decadencia económica. Obviar esas realidades insistiendo en retener sus bases mundiales podría llevar al gobierno norteamericano a la insolvencia. Para justificar sus argumentos el autor recurre a cifras muy impresionantes, pues según él, para el 2010 el déficit presupuestario norteamericano será de $1.75 trillones, cifra que no incluye el presupuesto militar para el 2009 ascendente a $640 mil millones,  ni el costo de las guerras en Irak y Afganistán.  Johnson concluye que el pago de tal deuda tomara generaciones.</cite><cite></cite></li>
<li><cite></cite><cite>Los Estados Unidos están destinados a ser derrotados en Afganistán. Según Johnson, las autoridades norteamericanos no han sido capaces de reconocer que tanto ingleses como soviéticos fracasaron en sus empresas militares en Afganistán empleando las mismas estrategias usadas por los Estados Unidos hoy en día. Esto constituye “uno de nuestros  más grandes errores estratégicos”.  Johnson critica que las acciones estadounidenses en Afganistán no estén basadas en el reconocimiento de la historia de una región que históricamente ha resistido con éxito la presencia de fuerzas foráneas. Éste crítica las tácticas estadounidenses, en especial, el uso de aviones a control remotos o “drones”, porque éstos provocan la muerte de civiles afganos inocentes,  enajenando el apoyo de quienes supuestamente los estadounidenses están “salvando para la democracia”. Además, las operaciones militares estadounidenses en Afganistán y Pakistán carecen de una inteligencia precisa sobre ambos países  y reflejan, por ende, una visión miope de la realidad política de la región.  Johnson cree que los Estados Unidos deben reconocer que la guerra en Afganistán está ya perdida y no desperdiciar más tiempo, vidas humanas y dinero en un conflicto que no pueden ganar.</cite><cite></cite></li>
<li><cite></cite><cite>Es necesario que los Estados Unidos pongan fin a la vergüenza que acompaña su imperio de bases. El autor visualiza las bases militares como una especie de campo de juego sexual (“sexual playground”) donde los soldados norteamericanos comprometen con su conducta la imagen de los Estados Unidos. Según Johnson, miles de soldados norteamericanos son destinados a países cuya cultura no entienden y que, además, han sido enseñados a ver a sus habitantes como entes inferiores, lo que provoca serios problemas en su comportamiento, sobre todo, sexual. Para probar este punto el autor nos brinda cifras muy interesantes y reveladoras sobre la violencia sexual de que son objetos los residentes de las zonas aledañas a las bases militares norteamericanas ­–además de las mujeres que forman parte de las fuerzas armadas estadounidenses– y de cómo las autoridades militares norteamericanas no hacen, prácticamente, nada para frenar y castigar los delitos sexuales que comenten sus soldados. Para Johnson la solución está en reducir el tamaño de las fuerzas armadas trayendo de vuelta a los Estados Unidos a miles de soldados estadounidenses, desmantelando las bases donde éstos están desplegados.</cite><cite></cite></li>
</ol>
<p><cite>Johnson no sólo identifica las razones que hacen necesario que los Estados Unidos desmantelen su imperio de bases, sino que también nos brinda diez medidas que él considera necesarias para ello. Entre ellas destacan: poner fin al mito creado por el complejo militar-industrial de que el establecimiento militar norteamericano es valioso en términos económicos, pues produce empleos e investigación científica. Johnson recomienda poner fin al uso de la fuerza como “el principal medio para alcanzar los objetivos de la política exterior” estadounidense.  El autor también sugiere reducir el tamaño del ejército, darle más ayuda médica a los veteranos afectados física o mentalmente, eliminar el ROTC, dejar de ser el principal exportador mundial de armas y restaurar la disciplina y la responsabilidad por sus acciones entre las tropas estadounidenses. <a href="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/09/ns_rota.gif"><img class="alignright size-full wp-image-730" title="NS_Rota" src="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/09/ns_rota.gif" alt="NS_Rota" width="210" height="207" /></a></cite></p>
<p><cite>Johnson cierra su ensayo reconociendo que a lo largo de la historia pocos imperios han renunciado a “sus dominios” para salvar sus instituciones políticas. Es necesario, según el autor, que los Estados Unidos aprendan de dos ejemplos recientes (Gran Bretaña y la Unión Soviética) y tomen las medidas necesarias para frenar los efectos del imperialismo. El autor concluye su trabajo pronosticando que si los estadounidenses no aprenden de los errores  de los imperios que le antecedieron, será imposible evitar la “caída y decadencia” de los Estados Unidos de América.</cite></p>
<p><cite>Este corto ensayo nos brinda información valiosa sobre la extensión del militarismo norteamericano a nivel mundial y de sus consecuencias. Es claro que Johnson ve el mantenimiento de las  cientos  de bases militares norteamericanas como una rémora que compromete valiosos recursos económicos que podrían ser usados para enfrentar algunos de los serios problemas que enfrenta la nación estadounidense. Su enfoque es claramente aislacionista y moralista. Para él, los Estados Unidos deben reconocer que ya no son lo ricos y poderosos que solían ser, y concentrarse en sí mismos. Su tono refleja una visión muy pesimista del futuro de los Estados Unidos. Para Johnson, la nación norteamericana es un país en franca decadencia gracias a su obsesión belicista.  Es curioso que a principios del siglo XX analistas y críticos de la política exterior norteamericana, especialmente de la retención de las Filipinas como colonia y de la expansión de la marina de guerra, pronosticaron exactamente lo que hoy Johnson denuncia de forma tan severa.</cite></p>
<p><cite>Norberto Barreto Velázquez, Ph. D.<br />
</cite></p>
<p><cite>Lima, Perú, 10 de septiembre de 2009</cite></p>
<p><span style="text-decoration:underline;"><strong>Nota</strong>: todas las traducciones del inglés son mías.</span></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
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<title><![CDATA[TEODORO ROOSEVELT]]></title>
<link>http://norbertobarreto.wordpress.com/2009/08/13/teodoro-roosevelt/</link>
<pubDate>Fri, 14 Aug 2009 04:04:17 +0000</pubDate>
<dc:creator>Norberto Barreto Velázquez</dc:creator>
<guid>http://norbertobarreto.wordpress.com/2009/08/13/teodoro-roosevelt/</guid>
<description><![CDATA[Teodoro Roosevelt La revista Diplomacy &amp; Statecraft le dedica su último número del año 2008 a la]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><div id="attachment_690" class="wp-caption alignleft" style="width: 261px"><a href="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/08/tr-nobel-paz.jpg"><img class="size-full wp-image-690" title="TR. Nobel Paz" src="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/08/tr-nobel-paz.jpg" alt="Teodoro Roosevelt" width="251" height="360" /></a><p class="wp-caption-text">Teodoro Roosevelt</p></div>
<p style="text-align:left;">La revista <strong><a href="http://www.informaworld.com/smpp/title~db=all~content=g906617783"><em>Diplomacy &#38; Statecraft</em></a> </strong>le dedica su último número del año 2008 a la figura de <strong>Teodoro Roosevelt</strong>.  Uno de los principales artífices de la expansión norteamericana de fines del siglo XIX, Roosevelt es, además, una de las figuras claves de la historia estadounidense. Hijo de una prestigiosa y antigua familia neoyorquina, Roosevelt encarna el compromiso de algunos miembros de la elite estadounidense con los valores de la Era Progresista. Una niñez enfermiza a causa del asma que lo agobiaba le hizo un fanático de la vida intensa  (“strenuous life” ) y del ejercicio físico. Educado en Harvard, Roosevelt se destaca desde muy joven en el servicio público al ser electo congresista estatal. Una desagracia familiar –la muerte de su madre y esposa el mismo día– le alejan de la vida pública. Busca entonces refugio en un granja en Dakota del Norte donde se dedicó a criar ganado. Tras su regreso a la política su ascenso fue meteórico: Jefe de la Policía de Nueva York, Subsecretario de Marina de Guerra, Coronel de Caballería durante la guerra hispanoamericana, Gobernador de Nueva York, Vicepresidente y Presidente de los Estados Unidos. Historiador, cazador, soldado, vaquero, boxeador y político, Roosevelt hizo de  la “strenuous life” su filosofía de vida.</p>
<div id="attachment_710" class="wp-caption aligncenter" style="width: 310px"><a href="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/08/trwrestling.jpg"><img class="size-full wp-image-710" title="TRwrestling" src="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/08/trwrestling.jpg" alt="Roosevelt luchando con los monopolios ferrocarrileros" width="300" height="258" /></a><p class="wp-caption-text">Roosevelt luchando con los monopolios ferrocarrileros</p></div>
<p>Roosevelt no sólo vivió de forma intensa, sino que también gobernó intensamente  enfrentando a los famosos “trusts” (monopolios), promoviendo la conservación del medio ambiente, defendiendo los intereses de los consumidores y promoviendo los intereses internacionales de su país. Este presidente imperial fortaleció la Marina de guerra, le arrancó Panamá a los colombianos para construir el famoso canal, defendió la retención de las Filipinas, intervino en la guerra ruso-japonesa por lo que  ganó un Premio Nobel de la Paz, redefinió la Doctrina Monroe,  llegó a un acuerdo de caballeros con Japón para controlar  la inmigración japonesa, etc. Hijo de su momento histórico, Roosevelt compartió gran parte de los prejuicios e ideas raciales que predominaban en  la sociedad norteamericana.</p>
<p>Complejo por demás, Roosevelt es una figura fascinante.</p>
<p>De los nueve ensayos que <em>Diplomacy &#38; Statecraft</em> dedica a la figura de Roosevelt, hay dos que llamaron mi atención: ““Under the Influence of <a href="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/08/diplomacy-statecraft-1.gif"><img class="alignright size-full wp-image-693" title="Diplomacy &#38; Statecraft 1" src="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/08/diplomacy-statecraft-1.gif" alt="Diplomacy &#38; Statecraft 1" width="150" height="224" /></a>Mahan”: Theodore and Franklin Roosevelt and their Understanding of American National Interest” de J. Simon Rofe y “Nation-Building in the Philippines: Rooseveltian Statecraft for Imperial Modernization in an Emergent Transatlantic World Order”  de  Annick Cizel.</p>
<p>El Dr. J. Simon  Rofe es profesor del <a href="http://www.le.ac.uk/politics/staff/jsr13.html">Department of Politics and International Relations de la University of Leicester</a> (Gran Bretaña).  Su área de especialidad son las relaciones exteriores de los Estados Unidos en el siglo XX. Es autor de <em>F<a href="http://www.palgrave-usa.com/catalog/product.aspx?isbn=140398073X">ranklin Roosevelt’s Foreign Policy and the Welles Mission</a> </em>(Palgrave: New York, 2007).  En su ensayo, el Dr. Rofe analiza la influencia de la obra del Amirante Alfred T. Mahan en el pensamiento geopolítico de Teodoro y Franklin D. Roosevelt.  Mahan fue un historiador naval norteamericano que en 1890 publicó un libro destinado a convertirse en un clásico de los estudios estratégicos: <strong><em><a href="http://www.gutenberg.org/ebooks/13529">The Influence of Sea Power Upon History</a></em></strong>.  Este libro influyó a toda una generación de políticos, legisladores, militares e intelectuales norteamericanos (entre ellos Henry Cabot Lodge, Henry Brooks Adams y Richard P. Hobson),  y constituye una de las principales influencias  de la expansión imperialistas de fines del siglo XIX. Es pertinente subrayar que el impacto de la ideas de Mahan no se limitó a los Estados Unidos.  Por ejemplo, el Kaiser Gulliermo II alabó <em>The Influence of Sea Power Upon History</em> y reconoció la influencia de su autor.<br />
<a href="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/08/the_influence_of_sea_power_upon_history_.jpg"><img class="aligncenter size-full wp-image-697" title="The_Influence_of_Sea_Power_Upon_History_" src="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/08/the_influence_of_sea_power_upon_history_.jpg" alt="The_Influence_of_Sea_Power_Upon_History_" width="500" height="706" /></a><br />
Uno de los aciertos del ensayo de Rofe es su análisis de los argumentos de Mahan. El autor comienza cuestionando la interpretación tradicional  de la obra de Mahan –la fuerza de un Estado se deriva de su poder naval. Siguiendo los argumentos de <a href="http://www.history.umd.edu/Bio/sumida.html">Jon Tetsuro Sumida</a> (University of Maryland), Rofe plantea que el pensamiento de Mahan era más complicado de lo que generalmente se cree. Según Rofe,  Mahan veía el poder naval como “an essential component of military deterrence” (“como un  elemento esencial de disuasión militar” ).   De ahí que considerara el poderío naval  como  una herramienta diplomática y que insistiera en que los temas navales fueran vistos como parte de una política exterior integrada. El tamaño de la Marina de Guerra de los Estados Unidos era para Mahan un asunto de interés nacional y así debía ser tratado por el gobierno estadounidense. Según Rofe, Mahan realizó un análisis sistemático de la posición geopolítica de los Estados Unidos a nivel global no en términos moralistas, sino extremadamente realistas. Su visión integra bases navales, colonias,  mercados y acorazados en una cosmovisión claramente imperial.</p>
<p>Tras analizar el pensamiento de Mahan, el autor busca determinar cuál fue su influencia sobre los Roosevelts. Para ello analiza la correspondencia que desarrolló Franklin D. Roosevelt en su primer año como  Secretario Adjunto de la Marina de Guerra (1913-1914) con su famoso primo y con el propio Almirante Mahan. Rofe  concluye que:</p>
<p style="padding-left:60px;">“Ambos hombres, conciente o inconcientemente, integraron los conceptos de Mahan en sus visiones de cómo los Estados Unidos debían operar mundialmente”.</p>
<div id="attachment_699" class="wp-caption alignleft" style="width: 218px"><a href="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/08/alfred-thayer-mahan1.jpg"><img class="size-medium wp-image-699" title="Alfred-Thayer-Mahan" src="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/08/alfred-thayer-mahan1.jpg?w=208" alt="Alfred-Thayer-Mahan" width="208" height="300" /></a><p class="wp-caption-text">Alfred T. Mahan</p></div>
<p>Teodoro y Franklin incorporaron como presidentes la  filosofía geopolítica de Mahan. Fue  Mahan quien les hizo ver con claridad la relación entre imperio y poderío naval, de ahí que ambos fueran  grandes benefactores de la Marina de Guerra de los  Estados Unidos. En otras palabras, Mahan les hizo entender  que imperio (es decir, la defensa y proyección de los intereses económicos y estratégicos  estadounidenses) y el tamaño y poderío de la Marina estaban inevitablemente unidos.</p>
<p>Por otro lado, Annick Cizel es Profesor Asociado en la Université de la Sorbonne Nouvelle (Paris 3), donde forma parte del equipo del <a href="http://www.univ-paris3.fr/73811850/0/fiche___laboratoire/&#38;RH=ACCUEIL">Center for Research on the English Speaking World</a>. Su especialidad es la historia de los Estados Unidos, principalmente,  la política exterior norteamericana en África durante la guerra fría.</p>
<p>En su ensayo, el Dr. Cizel examina el papel que jugaron las Filipinas en la presidencia de Teodoro Roosevelt. Según el autor,  Roosevelt veía la presencia norteamericana en   las islas en términos muy personales, pues se sentía muy orgulloso del   llamado experimento filipino –es decir, del control colonial de las Filipinas justificado como una empresa civilizadora y de creación nacional  (“nation-making process”). Cizel plantea que el experimento filipino ejemplificaba las dotes de hombre de Estado (“statecraft”) de Roosevelt –de presidente imperial, añadiría yo– pues le permitía proyectar a los Estados Unidos como un poder asiático (y de paso, mundial), como una potencia naval   y como un modelo de imperio benevolente.  Las Filipinas eran, por ende, una pieza clave en la visión geopolítica de Roosevelt, no sólo por su importancia estratégica, sino también simbólica. El control de las islas era un instrumento muy útil para proyectar al mundo el poder y la superioridad (material y moral) de los Estados Unidos.<br />
<a href="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/08/unclesamstepingstonetochina-2.jpg"><img class="aligncenter size-full wp-image-714" title="UncleSamStepingStoneToChina 2" src="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/08/unclesamstepingstonetochina-2.jpg" alt="UncleSamStepingStoneToChina 2" width="500" height="401" /></a></p>
<p>El ensayo de Rofe  es novedoso por la fuentes primarias que trabaja y por la aplicación de una interpretación amplia de las ideas de Mahan.  Además, el autor recoge de manera sucinta y relativamente clara los rasgos más sobresalientes del pensamiento de uno de los personajes más influyente en la transformación de la política exterior norteamericana en las primeras décadas del siglo XX. Rofe demuestra  que Mahan es el hilo que une la visión geopolítica de dos de los presidentes más importantes en la historia estadounidense.   De paso deja claro la pertinencia y la fuerza del pensamiento de Mahan más allá de su muerte en 1914.</p>
<p>El trabajo de Cizel deja claro el importante papel que jugaron las Filipinas en la presidencia de Teodoro Roosevelt. Para Roosevelt, las Filipinas cumplían un rol doble. Por un lado,  el control de las islas era el pase de membresía al exclusivo grupo de potencias  imperiales. Las Filipinas eran  posesión estratégica que  permitían la proyección y defensa de los intereses estadounidenses en Asia. En otras palabras, el control de las Filipinas permitía a Roosevelt participar en el juego político internacional desde un posición estratégica privilegiada. Por el otro lado, el alegado altruismo (el colonialismo ilustrado) de los estadounidenses en las islas diferenciaba  a los Estados Unidos del restos de  las potencias coloniales. El alegar que  los Estados Unidos poseían una colonia no para su beneficio, sino para beneficio exclusivo de los colonizados permitía mantener la superioridad moral sobre las demás potencias coloniales.</p>
<p>Norberto Barreto Velázquez, Ph. D.<br />
Lima, Perú, 13 de agosto de 2009</p>
<p><strong>Nota</strong>: <span style="text-decoration:underline;">Todas las traducciones del inglés son mías.</span></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[FOTOS DE LA GUERRA HISPANOAMERICANA]]></title>
<link>http://norbertobarreto.wordpress.com/2009/08/03/fotos-de-la-guerra-hispanoamericana/</link>
<pubDate>Mon, 03 Aug 2009 15:19:07 +0000</pubDate>
<dc:creator>Norberto Barreto Velázquez</dc:creator>
<guid>http://norbertobarreto.wordpress.com/2009/08/03/fotos-de-la-guerra-hispanoamericana/</guid>
<description><![CDATA[He tropezado con una interesantísima selección de fotos de la Guerra hispanoamericana procedentes  d]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p>He tropezado con una interesantísima <strong><a href="http://www.flickr.com/photos/floridamemory/sets/72157617085434683">selección de fotos</a></strong> de la Guerra hispanoamericana procedentes  de la <strong><a href="http://www.floridamemory.com/PhotographicCollection/">Photographic Collection </a></strong><a href="http://www.floridamemory.com/PhotographicCollection/">de la</a><strong><a href="http://www.floridamemory.com/PhotographicCollection/"> State Library and Archives of Florida</a>.</strong> El estado de Florida, y en especial la ciudad de Tampa, jugaron un papel muy importante durante la guerra. Tampa sirvió de base de entrenamiento y operaciones para la campaña del Caribe. En esa ciudad se congregaron miles de soldados y toneladas de equipo bélico para la invasión de Cuba y Puerto Rico. La llegada de unos 30,000 soldados cambió la vida de lo que hasta ese entonces había sido una pequeña ciudad en la costa oriental de la Florida. Estas fotos   nos presentan el lado norteamericano del conflicto, de ahí su gran valor histórico. Espero que las disfruten.</p>
<p>Norberto Barreto Velázquez, Ph. D.</p>
<p>Lima, Perú, 3 de agosto de 2009</p>
<div id="attachment_673" class="wp-caption aligncenter" style="width: 510px"><a href="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/08/florida-1.jpg"><img class="size-full wp-image-673" title="Voluntarios del Tercer Regimiento de Voluntarios de Nebraska " src="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/08/florida-1.jpg" alt="Voluntarios del Tercer Regimiento de Voluntarios de Nebraska marchando en Pablo Beach, Florida" width="500" height="304" /></a><p class="wp-caption-text">Voluntarios del Tercer Regimiento de Voluntarios de Nebraska marchando en Pablo Beach, Florida</p></div>
<p style="text-align:center;">
<div id="attachment_676" class="wp-caption aligncenter" style="width: 510px"><a href="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/08/florida-2.jpg"><img class="size-full wp-image-676" title="Foto de oficiales" src="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/08/florida-2.jpg" alt="De izquierda a derecha: Mayor George Dunn, Mayor Alexander Brodie, Mayor General Joseph Wheeler,  Capellán Henry A. Brown,  Coronel Leonard Wood, y Coronel Theodore &#34;Teddy&#34; Roosevelt. (later 26th U.S. President)." width="500" height="436" /></a><p class="wp-caption-text">De izquierda a derecha: Mayor George Dunn, Mayor Alexander Brodie, Mayor General Joseph Wheeler,  Capellán Henry A. Brown,  Coronel Leonard Wood y Coronel Theodore &#34;Teddy&#34; Roosevelt. </p></div>
<div id="attachment_678" class="wp-caption aligncenter" style="width: 510px"><a href="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/08/florida-3.jpg"><img class="size-full wp-image-678" title="Florida 3" src="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/08/florida-3.jpg" alt="Voluntarios cubanos." width="500" height="318" /></a><p class="wp-caption-text">Voluntarios cubanos.</p></div>
<div id="attachment_679" class="wp-caption aligncenter" style="width: 510px"><a href="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/08/florida-4.jpg"><img class="size-full wp-image-679" title="Florida 4" src="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/08/florida-4.jpg" alt="Soldados marchando por la calles de Tampa" width="500" height="286" /></a><p class="wp-caption-text">Soldados marchando por la calles de Tampa</p></div>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[SONS OF SPANISH AMERICAN WAR VETERANS]]></title>
<link>http://norbertobarreto.wordpress.com/2009/07/31/sons-of-spanish-american-war-veterans-cuba-libre-camp-172/</link>
<pubDate>Fri, 31 Jul 2009 14:37:10 +0000</pubDate>
<dc:creator>Norberto Barreto Velázquez</dc:creator>
<guid>http://norbertobarreto.wordpress.com/2009/07/31/sons-of-spanish-american-war-veterans-cuba-libre-camp-172/</guid>
<description><![CDATA[Acabo de descubrir la existencia de una organización que agrupa a descendientes de veteranos de la G]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p><a href="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/07/national-webpage-banner.png"><img class="aligncenter size-full wp-image-668" title="National Webpage Banner" src="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/07/national-webpage-banner.png" alt="National Webpage Banner" width="500" height="135" /></a></p>
<p>Acabo de descubrir la existencia de una organización que agrupa a descendientes de veteranos de la Guerra Hispanoamericana llamada <strong><a href="http://www.ssawv.org/index.htm">Sons of Spanish American War Veterans</a></strong>. De acuerdo con su página web, esta organización nació en 1927 y congrega no  sólo a veteranos de la guerra con España, sino también de la &#8220;insurrección&#8221; filipina y de la expedición en contra de los “boxers”.  Organizada en capítulos denominados “camps”, los Sons of the Spanish American War Veterans están presentes en varios estados de la Unión norteamericana: Nueva York, Illinois, Florida, Ohio, Colorado, Carolina del Sur, Pennsylvania, Virgina, Kentucky y California. Además descubrí, que el “<strong><a href="http://ssawv172.blogspot.com/">Cuba Libre Camp #172</a></strong>” en la Florida posee un blog con información y comentarios sobre el conflicto hispano-cubano-norteamericano que podría resultar de interés y utilidad. Aquí incluyo un corto programa de radio creado por el Cuba Libre Camp #172, que busca dar a conocer y promocionar a los Sons of Spanish American War Veterans.</p>
<p>Norberto Barreto Velázquez, Ph. D.<br />
Lima, Perú, 31 de julio de 2009</p>
<p><a href="http://www.blogtalkradio.com/Cuba-Libre-172/2009/07/31/Sons-of-Spanish-American-War-Veterans-Cuba-Libre-Camp-172">Sons of Spanish American War Veteran&#8217;s, Cuba Libre Camp #172</a></p>
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</div>]]></content:encoded>
</item>
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<title><![CDATA[BIBLIOGRAFÍA DE UN IMPERIO EN DEBATE II]]></title>
<link>http://norbertobarreto.wordpress.com/2009/06/12/bibliografia-de-un-imperio-en-debate-ii/</link>
<pubDate>Fri, 12 Jun 2009 16:19:23 +0000</pubDate>
<dc:creator>Norberto Barreto Velázquez</dc:creator>
<guid>http://norbertobarreto.wordpress.com/2009/06/12/bibliografia-de-un-imperio-en-debate-ii/</guid>
<description><![CDATA[Continúo con la selección de escritos relacionados al debate sobre la naturaleza del imperialismo no]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p>Continúo con la selección de escritos relacionados al debate sobre la naturaleza del imperialismo norteamericano desarrollado en la primera década de siglo  XXI. En esta ocasión recojo una lista mínima de artículos y ensayos sobre el tema publicados en diversas revistas y periódicos. Espero sea de interés y ayuda.</p>
<p><a href="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/06/daedalus1.gif"><img class="alignleft size-thumbnail wp-image-616" title="daedalus" src="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/06/daedalus1.gif?w=105" alt="daedalus" width="105" height="150" /></a><strong>CARLOS DA FONSECA</strong>, <a href="http://www.scielo.br/pdf/cint/v29n1/a05v29n1.pdf" target="_blank">“Deus Está do Nosso Lado: Excepcionalismo e Religião nos EUA”. </a><em>Contexto Internacional</em>, 29:1, Janeiro/junho 2007, 149-185.</p>
<p><strong>NIALL FERGUSON</strong>, “The Unsconscious Colussus: Limits of (&#38; Alternatives to) American Empire”. <em>Daedalus</em>, 134, 2005, 18-33.</p>
<p><a href="http://literature.ucsc.edu/directory/details.php?id=26"><strong>SUSAN GILLMAN</strong></a>, “The New, Newest Thing: Have American Studies Gone Imperial?”. <em>American Literary History</em>, 17:1, 2005, 196-214.<a href="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/06/iplomatic-history1.gif"><img class="alignright size-full wp-image-593" title="iplomatic History" src="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/06/iplomatic-history1.gif" alt="iplomatic History" width="93" height="140" /></a><br />
<a href="http://dept.kent.edu/History/department/faculty/heiss.html"><strong>MARY ANN HEISS</strong></a>, <a href="http://www.h-net.org/~diplo/reviews/PDF/Ninkovich-Heiss.pdf" target="_blank">“The Evolution of the Imperial idea and U. S. National Indentity”. </a><em>Diplomatic History</em>, 26:4, Fall 2002, 511-540.<br />
<span style="color:#000000;"><a href="http://www.strategicstudiesinstitute.army.mil/Pubs/people.cfm?authorID=602"><strong>DAVID C. HENDRICKSON</strong></a>,</span> <a href="http://worldpolicy.org/journal/articles/wpj05-2/hendrickson.html" target="_blank">“The Curious Case of American Hegemony Imperial Aspirations and National Decline.” </a><em>World Policy Journal</em>, XXII:2 Summer 2005.<br />
<a href="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/06/nyt.jpg"><img class="alignleft size-full wp-image-594" title="NYT" src="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/06/nyt.jpg" alt="NYT" width="129" height="108" /></a><a href="http://www2.hik.se/applikationer/forskningspresentation/researcher.aspx?personid=4689"><strong>JOHAN HÖGLUND</strong></a>, “T<a href="http://ejas.revues.org/document1542.html">aking up the White Man’s Burden? American Empire and the Question of History</a>”. <em>European Journal of American Studies</em>, 2, 2007.</p>
<p><strong>MICHAEL IGNATIEFF</strong>, <a href="http://www.hks.harvard.edu/cchrp/pdf/NYTimesJan03Burden.pdf" target="_blank">“The American Empire; The Burden”.</a> <em>The New York Times</em>, January 5, 2003.</p>
<p><strong>MARY A. JUNQUEIRA</strong>, “<a href="http://www.pucsp.br/margem/m17mj.htm">Os discursos de George W. Bush e o excepcionalismo norte-americano</a>”. <em>Margem</em>, 17, Junio 2003, 163-171. <a href="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/06/american-quarterly1.jpg"><img class="alignright size-thumbnail wp-image-598" title="American Quarterly" src="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/06/american-quarterly1.jpg?w=97" alt="American Quarterly" width="97" height="150" /></a></p>
<p><strong>AMY KAPLAN</strong>, <a href="http://www.josealamillo.com/amykaplan.pdf" target="_blank">“Violent Belongings and the Question of Empire Today Presidential Address to the American Studies Association, October 17, 2003”</a>, <em>American Quarterly</em>, 56:1, March 2004, 1-18.<br />
<a href="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/06/harvard_magazine.jpg"><img class="alignleft size-thumbnail wp-image-599" title="harvard_magazine" src="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/06/harvard_magazine.jpg?w=113" alt="harvard_magazine" width="113" height="150" /></a><strong>CHARLES S. MAIER</strong>,  “<a href="http://harvardmagazine.com/2002/11/an-american-empire.html">An American Empire?</a>”, <em>Harvard Magazine</em>, 105:2, November/December 2002.</p>
<p><a href="http://www.cfr.org/bios/4452/"><strong>SEBASTIAN MALLABY</strong></a>, “<a href="http://202.116.73.111/upload/read.php?tid=1148">The Reluctant Imperialist: Terrorism, Failed States, and the Case for American Empire</a>”. <em>Foreign Affairs</em>, 81: 2, March/April 2002.<a href="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/06/foreign-affairs-cover15.jpg"><img class="alignright size-thumbnail wp-image-613" title="foreign-affairs-cover1" src="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/06/foreign-affairs-cover15.jpg?w=104" alt="foreign-affairs-cover1" width="104" height="150" /></a></p>
<p style="text-align:justify;"><a href="http://www.dartmouth.edu/~english/faculty/pease.html"><strong>DONALD PEASE</strong></a>, “Re-thinking “American Studies after US Exceptionalism””. <em>American Literary History</em>, 21:1, 2009, 19-27.</p>
<p><a href="http://www.humanities.uci.edu/history/faculty/pomeranz/"><strong>KENNETH POMERANZ</strong></a>, “<a href="http://www.articlearchives.com/1093479-1.html">Empire &#38; &#8216;Civilizing Missions, Past &#38; Present</a>.” <em>Daedalus</em>, 134, no. 2, 2005.<br />
<strong>FAREED ZAKARIA</strong>,  “The Future of American Power How America Can Survive the Rise of the Rest”, <em>Foreign Affairs</em>, May/June 2008.</p>
<p>Norberto Barreto Velázquez</p>
<p>Lima, 12 de junio de 2009</p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[BIBLIOGRAFÍA DE UN IMPERIO EN DEBATE]]></title>
<link>http://norbertobarreto.wordpress.com/2009/05/30/bibliografia-de-un-imperio-en-debate/</link>
<pubDate>Sat, 30 May 2009 15:27:44 +0000</pubDate>
<dc:creator>Norberto Barreto Velázquez</dc:creator>
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<description><![CDATA[La primera década del siglo XXI ha sido testigo de una producción impresionante de obras analizando ]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p>La primera década del siglo XXI ha sido testigo de una producción impresionante de obras analizando la política exterior norteamericana desde una óptica imperialista. Decenas, sino cientos de libros, ensayos y artículos periodísticos  testimonían lo que ha sido un profundo debate intelectual y político.  La siguiente  bibliografía recoge  una muestra mínima, pero a mi parecer muy siginificativa de ese debate. Espero que les sea útil.</p>
<p><a href="http://politics.cua.edu/Information/Ryn/CV/cv.cfm"></a><a href="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/05/virtous1.jpg"><img class="alignleft size-full wp-image-480" title="Virtous" src="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/05/virtous1.jpg" alt="Virtous" width="110" height="110" /></a>Claes G. Ryn, <em>America the Virtuous: The Crisis of Democracy and the Quest for Empire</em>. New Brunswick, U.S.A.: Transaction Publishers, 2003.</p>
<p><a href="http://www.soc.ucla.edu/people/faculty?lid=729">Michael Mann</a>, <em>Incoherent Empire</em>. London &#38; New York: Verso, (2003)</p>
<p>Michael Mann, <em>El imperio incoherente: Estados Unidos y el Nuevo Orden Internacional</em>. España, Ediciones Paidos Ibérica, S.A., <a href="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/05/mann5.jpg"><img class="alignright size-thumbnail wp-image-490" title="Mann" src="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/05/mann5.jpg?w=100" alt="Mann" width="100" height="150" /></a>2004.</p>
<p><a href="http://www.gwu.edu/~elliott/faculty/mcalister.cfm">Melani McAlister</a>, <em>Epic Encounters: Culture, Media, and US Interests in the Middle East</em>, <em>1945-2000</em>. Berkeley: University of California Press, 2001.</p>
<p><a href="http://davidharvey.org/"></a><a href="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/05/new_imperialism2.jpg"><img class="alignleft size-thumbnail wp-image-477" title="new_imperialism" src="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/05/new_imperialism2.jpg?w=95" alt="new_imperialism" width="95" height="150" /></a>David Harvey, <em>The New Imperialism</em>. Oxford &#38; New York: Oxford University Press, 2003</p>
<p><a href="http://www.chomsky.info/">Noam Chomsky</a>, <em>Hegemony or Survival: Americas Quest for Global Dominance. </em>New York: Metropolitan Books, 2003.</p>
<p>Noam Chomsky, <em>Hegemonía o supervivencia: la estrategia imperialista de Estados Unidos</em>. Colombia: Editorial Norma,<a href="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/05/chomsky_hegemonia2.png"><img class="alignright size-thumbnail wp-image-478" title="Chomsky_hegemonia" src="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/05/chomsky_hegemonia2.png?w=99" alt="Chomsky_hegemonia" width="99" height="150" /></a>2004.</p>
<p>Chalmers Johnson, <em>Blowback:</em> <em>The Costs and Consequences of American Empire</em>. New York: Metropolitan Books, 2000.</p>
<p>Chalmers Johnson, <em>The Sorrows of Empire: Militarism, Secrecy, and the End of the Republic.</em> New York: Metropolitan Books, 2004.</p>
<p><a href="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/05/empire.jpg"><img class="alignleft size-thumbnail wp-image-491" title="empire" src="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/05/empire.jpg?w=100" alt="empire" width="100" height="150" /></a>Chalmers Johnson, Nemesis: <em>The Last Days of the American Republic. The American Empire Project</em>. New York: Metropolitan Books, 2006.</p>
<p><a href="http://www.bu.edu/ir/faculty/bacevich.html">Andrew J. Bacevich</a>, <em>American Empire: The Realities and Consequences of U.S. Diplomacy</em>. Cambridge, Mass.: Harvard University Press, 2002.</p>
<p>Andrew J. Bacevich, <em>The Imperial Tense: Prospects and Problems of American Empire</em>. Chicago: Ivan R. Dee, 2003.</p>
<p>Andrew J. Bacevich, <em>The New American Militarism: How Americans Are Seduced by War</em>. New York: Oxford University Press, <a href="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/05/andrew_bacevich_the_new_american_militarism_sm.jpg"><img class="alignright size-thumbnail wp-image-482" title="Andrew_Bacevich_The_New_American_Militarism_sm" src="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/05/andrew_bacevich_the_new_american_militarism_sm.jpg?w=98" alt="Andrew_Bacevich_The_New_American_Militarism_sm" width="98" height="150" /></a>2005.</p>
<p>Andrew J. Bacevich, <em>The Limits of Power: The End of American Exceptionalism</em>. New York: Metropolitan Books, 2008.</p>
<p>William E. Odom  and <a href="http://www.nipp.org/Dujarric.php">Robert Dujarric</a>. <em>America&#8217;s Inadvertent Empire</em>. New Haven &#38; London: Yale University Press, 2004.</p>
<p><a href="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/05/wars-of-peace1.jpg"><img class="alignleft size-thumbnail wp-image-526" title="Wars of peace" src="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/05/wars-of-peace1.jpg?w=112" alt="Wars of peace" width="112" height="150" /></a>Max Boot, <em>The Savage Wars of Peace: Small Wars and the Rise of American Power</em>.  New York: Basic Books, 2003.</p>
<p><a href="http://www.niallferguson.com/site/FERG/Templates/Home.aspx?pageid=1">Niall Ferguson</a>, Colossus: <em>The Price of America&#8217;s Empire</em>. New York: Penguin Press, 2004.</p>
<p>Niall Ferguson, Coloso. <em>Auge y decadencia del imperio americano</em>. Barcelona: Debate, 2005.</p>
<p><a href="http://history.fas.harvard.edu/people/faculty/maier.php">Charles S. Maier</a>,   <em>Among Empires: American Ascendancy and Its Predecessors</em>. Cambridge, MA: Harvard University Press, <a href="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/05/among1.jpg"><img class="alignright size-thumbnail wp-image-493" title="Among" src="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/05/among1.jpg?w=99" alt="Among" width="99" height="150" /></a>2006.</p>
<p><a href="http://www.carnegieendowment.org/experts/index.cfm?fa=expert_view&#38;expert_id=16"></a><a href="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/05/poder.jpg"><img class="alignleft size-thumbnail wp-image-527" title="Poder" src="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/05/poder.jpg?w=82" alt="Poder" width="82" height="150" /></a>Robert Kagan, <em>Of Paradise and Power: America and Europe in the New World Order</em>.  New York: Vintage Books, 2004.</p>
<p>Robert Kagan,  <em>Poder y debilidad. Europa y Estados Unidos en el nuevo orden mundial</em>. Madrid: Taurus , 2003</p>
<p><a href="http://www.fareedzakaria.com/">Fareed Zakaria</a>, <em>The Post-American World</em>. New York: W.W. Norton, 2008</p>
<p>Fareed Zakaria, <em>El mundo después de USA</em>. Madrid, Espasa Calpe, 2009</p>
<p><a href="http://www.virginia.edu/history/user/34">Melvyn P. Leffler</a>, and <a href="http://www.virginia.edu/politics/staff/scholars/legro.html">Jeffrey Legro</a>, <em>To Lead the World: American Strategy after the Bush Doctrine</em>. New <a href="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/05/zakaria5.jpg"><img class="alignright size-thumbnail wp-image-522" title="Zakaria" src="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/05/zakaria5.jpg?w=112" alt="Zakaria" width="112" height="150" /></a>York: Oxford University Press, 2008.</p>
<p><a href="http://www.sais-jhu.edu/faculty/fukuyama/index.html"></a><a href="http://www.sais-jhu.edu/faculty/fukuyama/index.html"></a><a href="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/05/fukuyama2.jpg"><img class="alignleft size-full wp-image-525" title="Fukuyama" src="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/05/fukuyama2.jpg" alt="Fukuyama" width="99" height="167" /></a>Francis Fukuyama, <em>America at the Crossroads: Democracy, Power, and the Neoconservative Legacy</em>.  New Haven: Yale University Press, 2007.</p>
<p>Francis Fukuyama, América en la encrucijada. Barcelona: Ediciones B, S. A., 2007</p>
<p>Norberto Barreto Velázquez, Ph. D.</p>
<p>Lima, Perú, 30 de mayo de 2009</p>
<p style="text-align:left;">
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[CHICKAMAUGA Y LA GUERRA HISPANO-CUBANO-NORTEAMERICANA]]></title>
<link>http://norbertobarreto.wordpress.com/2009/05/27/chickamauga-y-la-guerra-hispano-cubano-norteamericana/</link>
<pubDate>Thu, 28 May 2009 04:17:19 +0000</pubDate>
<dc:creator>Norberto Barreto Velázquez</dc:creator>
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<description><![CDATA[No suelo comentar noticias, pero ésta es una que llamó poderosamente mi atención. Según Chloé Morris]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p style="text-align:center;">
<p>No suelo comentar noticias, pero ésta es una que llamó poderosamente mi atención. Según Chloé Morrison del <a href="http://www.timesfreepress.com/news/2009/may/27/chickamaugas-spanish-american-war-role-recalled/"><em>Chatanooga Times Free Press</em></a> (edición del 27 de mayo de 2009),  John Culpepper,  administrador de la ciudad de <a href="http://www.cityofchickamaugageorgia.org/">Chickamauga </a>en el estado de Georgia, busca fortalecer el turismo local  explotando el papel que su ciudad jugó durante la guerra hispano-cubano-norteamericana. Recordada como campo de batalla  de la guerra civil estadounidense, Chickamauga fue también la cede de una importante base militar durante  la guerra contra España.  Según Morrison, Camp Thomas, nombre de la base en cuestión, fue el centro de entrenamiento norteamericano más importante de la guerra hispano-cubano-norteamericana. Unos 70,000 soldados fueron entrenados en Chickamauga antes de ser enviados a Cuba, las Filipinas o Puerto Rico.</p>
<p><a href="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/05/us-gacm1.gif"><img class="alignleft size-full wp-image-500" title="us-ga)cm" src="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/05/us-gacm1.gif" alt="us-ga)cm" width="216" height="216" /></a>Según Morrison, el historiador Raymond Evans realizó  un investigación sobre el papel que jugó Chickamauga durante la guerra gracias al apoyo económico de Comisionado del Condado Walker, Bebe Heiskell. El señor comisionado espera que esta “renovación en el interés en la Guerra Hispanoamericana” estimule la economía de la zona a través del desarrollo del turismo patrimonial.</p>
<p>Hay dos cosas que me impresionan de esta noticia. La primera es cómo se maneja el tema de la guerra hispano-cubano-norteamericana. La única referencia a ésta se limita a decirnos que el conflicto ocurrió entre abril y agosto de 1898, y que fue una guerra causada por temas relacionados a la lucha independentista cubana. En otras palabras, esta noticia revela la persistencia de la invisibilidad del imperialismo a nivel público en los Estados Unidos.  No esperaba que Morrison hiciera un profundo análisis crítico del rol de su país en la guerra hispano-cubano-norteamericana, pero me choca que no haya en su escrito el más mínimo intento de recuperar el significado histórico de una guerra que cambió  el destino no sólo de la pequeña ciudad Chickamauga, sino de los Estados Unidos, Cuba, Filipinas y Puerto Rico.</p>
<p>Lo segundo que me impresiona de esta noticias es como el rol desempeñado por la ciudad Chickamauga  en el desarrollo del imperialismo norteamericano queda escondido tras lo anecdótico. Aunque no se le reconozca como tal, se rescata el pasado imperialista estadounidense, pero no para reflexionar sobre él, sino para convertirle en un souvenir turístico.</p>
<p>Según Morrison, Evans publicará un libro con los resultados de su investigación.  Ojalá este libro brinde a los ciudadanos de Chickamauga una perspectiva crítica que les permita reflexionar sobre el papel que jugó su ciudad en el desarrollo del imperialismo estadounidense.</p>
<p>Norberto Barreto Velázquez, Ph. D.</p>
<p>Lima, 27 de mayo de 2009</p>
<p style="text-align:center;"><strong>Nota: LAS TRADUCCIONES DEL INGLÉS SON MÍAS.</strong></p>
<p style="text-align:center;"><strong><br />
</strong></p>
<p style="text-align:center;">
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[ANDREW J. BACEVICH Y EL “AMERICAN CENTURY”]]></title>
<link>http://norbertobarreto.wordpress.com/2009/05/24/andrew-bacevich-y-el-%e2%80%9camerican-century%e2%80%9d/</link>
<pubDate>Mon, 25 May 2009 00:55:17 +0000</pubDate>
<dc:creator>Norberto Barreto Velázquez</dc:creator>
<guid>http://norbertobarreto.wordpress.com/2009/05/24/andrew-bacevich-y-el-%e2%80%9camerican-century%e2%80%9d/</guid>
<description><![CDATA[El unilateralismo abierto y franco, el militarismo agresivo y el fuerte tono ideológico de la  polít]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p style="text-align:left;">El unilateralismo abierto y franco, el militarismo agresivo y el fuerte tono ideológico de la  política exterior de la presidencia de George W. Bush, provocaron en los Estados Unidos un intenso e interesantísimo debate académico en torno a la naturaleza imperialista de la nación norteamericana. En los último ocho años, autores como Chalmers Johnson, Fareed Zakaria, Robert Kagan, Max Boot, Francis Fukuyama, Niall Ferguson, Amy Kaplan, Noam Chomsky, Charles S. Maier, Michael Ignatieff, Howard Zinn, James Petras y Patrick K. O’Brien  (entre otros) se embarcaron en una intensa producción académica  (decenas de libros, artículos, ensayos, reportajes noticiosos y documentales) que giró en torno a una pregunta básica: ¿Son o actúan los Estados Unidos como un imperio? Tal interrogante ha estado directamente asociada con temas como el de la hegemonía norteamericana, el unilateralismo, el  neoconservadurismo, la guerra contra el terrorismo, el uso de la tortura, el choque de civilizaciones y otros.</p>
<p style="text-align:left;">Como he señalado anteriormente, éste no es un debate nuevo y hasta se podría plantear que es un proceso cíclico que responde a periodos o eventos traumáticos en el desarrollo de las relaciones exteriores de los Estados Unidos (por ejemplo, la guerra hispano-cubano-norteamericana o la guerra de Vietnam).  Estos periodos o  eventos traumáticos forzaron en su momento un análisis crítico de la política exterior estadounidense que llevó  a algunos analistas norteamericanos reconocer el carácter imperialista de ésta.  Lo novedoso del debate desarrollado en la primera década del siglo XXI es no sólo la fuerza con que la naturaleza imperialista de las acciones estadounidense ha sido reconocida por historiadores, sociólogos, politólogos y otros analistas estadounidenses, sino también cómo algunos de éstos vieron esas acciones como un proceso necesario. En otras palabras, como  algunos de estos analistas justificaron la “transformación” de los Estados Unidos en un imperio como un paso necesario para el bienestar de la nación norteamericana y la estabilidad y paz mundial.  Es necesario subrayar que un grupo significativo de estudiosos condenó las acciones norteamericanas, especialmente en Irak, y subrayó sus terribles consecuencias a corto y a largo plazo.</p>
<div id="attachment_513" class="wp-caption alignleft" style="width: 250px"><a href="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/05/bachevich.jpg"><img class="size-medium wp-image-513" title="bachevich" src="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/05/bachevich.jpg?w=300" alt="bachevich" width="240" height="240" /></a><p class="wp-caption-text">Andrew J. Bacevich</p></div>
<p>Uno de los participantes más importantes de este debate lo es el historiador conservador Andrew J. Bacevich. Bacevich es un exCoronel del Ejército de los Estados Unidos, graduado de la Academia Militar de West Point, veterano de la guerra de Vietnam, que posee un Doctorado de la Universidad de Princeton y que actualmente se desempeña como profesor de Historia en la <a href="http://www.bu.edu/ir/faculty/bacevich.html">Universidad de Boston</a>.  Además, Bacevich tiene el triste honor de haber perdido a su hijo, el Teniente Primero Andrew J. Bacevich, en Irak en mayo del 2007. Escritor prolífico, Bacevich  es  autor de los siguientes libros: <em>American Empire: The Realities and Consequences of US Diplomacy </em>(Cambridge, Massachusetts, Harvard University Press, 2002); <em>The Imperial Tense: Prospects and Problems of American Empire</em> (Chicago, Ivan R. Dee, 2003); <em>The New American Militarism: How Americans are Seduced by War</em> (New York, Oxford University Press, 2005); <em>The Long War: A New History of U.S. National Security Policy since World War II </em>(New York, Columbia University Press, 2007); y <em>The Limits of Power: The End of American Exceptionalism</em> (New York, Metropolitan Books, 2008).  A través de sus libros, artículos, ensayos y presentaciones públicas, Bacevich ha desarrollado una incisiva y sistemática crítica de las acciones y de las bases ideológicas y culturales de la política exterior estadounidense.  Ello resulta realmente admirable dada su orientación ideológica (pues se le considera un historiador conservador) y, sobre todo, por su transfondo personal y profesional.</p>
<p style="text-align:left;">En su edición del 28 de abril de 2009, <a href="http://www.tomdispatch.com/post/175065">TomDispatch.com</a> incluyó un corto, pero valioso ensayo de Bacevich titulado “Farewell, the American Century Rewriting the Past by Adding In What&#8217;s Been Left Out” (publicado en español por <a href="http://www.rebelion.org/noticia.php?id=84692&#38;titular=adi%F3s-siglo-estadounidense-">Rebelión.org </a>bajo el título “Adiós, siglo estadounidense”). En este trabajo, Bacevich reacciona a una columna de Robert Cohen titulada “Moralism on the Shelf”, que fue publicada en el <em>Washington Post</em> el 10 de marzo pasado. En su columna, Cohen reacciona a comentarios del presidente Barack Obama rechazando la  posibilidad de negociar con los talibanes moderados y propone que el llamado  “American Century”  (“siglo norteamericano”) ha llegado a su fin. Bacevich usa la columna de Cohen como excusa para hacer una reflexión crítica del significado (y limitaciones) de uno de los conceptos más importantes de la segunda mitad del siglo XX y de paso hacer un examen crítico de la política exterior norteamericana de los últimos sesenta años.</p>
<div id="attachment_519" class="wp-caption alignleft" style="width: 210px"><a href="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/05/luce1.jpg"><img class="size-full wp-image-519" title="Luce" src="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/05/luce1.jpg" alt="Luce" width="200" height="264" /></a><p class="wp-caption-text">Henry Luce</p></div>
<p>Mi objetivo es reseñar el ensayo de Bacevich, pero antes es necesario hacer un poco de historia. A principios de 1941, la segunda guerra mundial llevaba un poco más de un año de iniciada y Alemania parecía invencible.  Tras aplastar a Polonia y noquear a  Francia, Hitler logró en menos de un año lo que las tropas imperiales alemanas no alcanzaron durante toda la primera guerra mundial, la conquista de Europa occidental continental.  Con Francia fuera de la guerra, Gran Bretaña resistía, casi sola, las embestidas del expansionismo nazi. En los Estados Unidos, el Presidente Franklin D. Roosevelt hacía todo lo que estaba a su alcance para ayudar a los británicos, pero sus esfuerzos se veían seriamente limitados por la apatía y el aislacionismo reinante en el Congreso y en sectores de la opinión pública estadounidense.<br />
En febrero de 1941, el publicista norteamericano Henry Luce publicó en la revista <em>Time </em>un  corto ensayo titulado “The American Century” que se convertiría en uno de los documentos más importantes de la historia de los Estados Unidos en el siglo XX. Henry Luce era hijo de misioneros presbiterianos,  lo que explica que naciera en China en 1898. Graduado de la Universidad de Yale, en 1923 Luce  funda la revista  Time,  que sería la base para la creación de un imperio publicitario que incluiría publicaciones como <em>Fortune</em> y <em>Life</em>. Preocupado por la situación mundial, Luce escribió “The American Century” para llamar la atención de sus compatriotas ante la amenaza nazi.  En su breve escrito, Luce resaltó la responsabilidad de los Estados Unidos ante los eventos mundiales, pues según él, eran “la nación más poderosa y vital del mundo”, y como tal, debían hacer sentir su influencia y poder. Para Luce, era necesario que los norteamericanos entendieran que los Estados Unidos ya estaban involucrados en la guerra mundial y que sólo la nación estadounidense podía “definir de forma efectiva los objetivos de esta guerra.” Hijo de su momento histórico, “The American Century” buscaba luchar contra el aislacionismo sacudiendo a quienes se negaban a aceptar que los Estados Unidos debían intervenir en la guerra mundial para dar vida al “primer gran siglo norteamericano”. De esta forma, Luce anunció la hegemonía norteamericana de la posguerra.</p>
<p style="text-align:left;">Bacevich reconoce que aunque el chauvinismo, la religiosidad y la grandilocuencia de los argumentos de Luce no caen bien hoy en día, “The American Century” caló hondo en la mentalidad norteamericana, pues promovió la idea de los Estados Unidos  como “la fuente de salvación” del mundo, como el guía espiritual de la humanidad que sirvió de justificante ideológico-cultural de las políticas norteamericanas de la segunda mitad del siglo XX.  En otras palabras, Luce capturó en un frase la esencia de un momento histórico y aportó así un nuevo elemento a lo que el crítico cultural estadounidense  John Carlos Rowe denomina el “repertorio de métodos de dominación” del imaginario imperialista de los Estados Unidos.</p>
<p style="text-align:left;">Para Bacevich, la idea –él le llama mito– del siglo norteamericano tiene dos problemas básicos: primero, exagera el papel de los Estados Unidos y, segundo, “ignora y trivializa  asuntos en conflicto con el relato  triunfal” en el que ésta está basada. Con ello se perpetúa lo que Bacevich llama una “serie de ilusiones” que no permiten a los norteamericanos tomar conciencia de sí mismos, y que obstaculizan “nuestros esfuerzos para navegar por las aguas traidoras en las que se encuentra actualmente el país”.  La idea  de un supuesto siglo norteamericano perpetúa, por ende, una versión mítica del pasado estadounidense que no le permite a los norteamericanos entender los retos y problemas actuales.</p>
<p style="text-align:left;">Bacevich no tienes dudas de que el siglo XXI no es el siglo norteamericano, pero está conciente de que el pueblo y, en especial el liderato estadounidense aún permanecen bajo la “esclavitud” de esta idea. Por ello le combate demostrando su falsedad. Lo primero que hace Bacevich es reconocer que los Estados Unidos no derrotaron a la Wehrmacht, sino lo soviéticos. Segundo, Bacevich niega que los norteamericanos ganasen la guerra fría, pues según él, el imperio soviético fue víctima de la ineptitud de su liderato, no de las acciones de los norteamericanos. Tercero, Bacevich examina varios “errores cometidos por los Estados Unidos” que, según él, permiten ver la verdadera naturaleza del llamado siglo norteamericano: Cuba en 1898, la bomba atómica de 1945, Irán en 1953 y Afganistán desde la década de 1980.  Veamos cada uno de estos errores:</p>
<p style="text-align:left;padding-left:90px;">•    <strong>Cuba</strong>: En 1898, los Estados Unidos pelearon una guerra con España para, supuestamente, liberar a Cuba, pero la isla terminó convertida en un protectorado norteamericano, preparando así el camino hacia Fidel Castro y la Revolución Cubana, el fiasco de Bahía de Cochinos, la crisis de los misiles y Gitmo.<br />
•    <strong>La bomba nuclear</strong>: Bacevich enfatiza la responsabilidad de los Estados Unidos en la creación de uno de los principales peligros que amenazan a la Humanidad: la proliferación de armas nucleares. Los Estados Unidos  no sólo crearon y usaron la bomba, sino que también definieron su posesión como “el parámetro de poder en el mundo de la posguerra” mundial, dejando a las demás potencias mundiales en una posición desventajosa. En otras palabras, la ventaja nuclear estadounidense obligó a las demás potencias a desarrollar su propio armamento nuclear, fomentando así la proliferación de las armas nucleares.<br />
•   <strong> Irán</strong>: Bacevich reconoce que los problemas actuales de los Estados Unidos e Irán no se originan en la Revolución Iraní de 1979, sino en el papel que jugó la CIA en el derrocamiento, en 1953, del primer ministro iraní Mohammed Mossadegh.  En otras palabras,  el pueblo iraní fue condenado a vivir bajo la dictadura del Shah para que los norteamericanos pudieran obetener petróleo. Bacevich llega inclusive a reconocer que el anti-norteamericanismo que llevó a la toma de la embajada estadounidense en noviembre de 1979 no “fue enteramente sin motivo.”<br />
•    <strong>Afganistán</strong>: Bacevich considera necesario reconocer el rol que jugaron los norteamericanos en la creación de los talibanes. Los gobiernos de Jimmy Carter y Ronald Reagan enviaron armas y dieron ayuda a los fundamentalistas afganos que libraran una guerra santa en contra de los soviéticos. En ese momento se creía que la política norteamericana era muy inteligente, pues les causaba serios problemas a la Unión Soviética. Sin embargo, el tiempo demostró que la política norteamericana en Afganistán  alimentó un  cáncer que terminó costándole muy caro a los Estados Unidos.</p>
<p style="text-align:center;padding-left:90px;">
<p>Bacevich reconoce que nadie puede asegurar que, por ejemplo, si a principios del siglo XX los Estados Unidos hubiesen enfocado el tema cubano de una forma diferente, Cuba no sería hoy un enemigo de los Estados Unidos. Lo que sí le parece indiscutible es que las acciones norteamericanas en Cuba, Irán y Afganistán lucen hoy en día como acciones y políticas erradas.  Además, demuestran la falsedad del mito del siglo norteamericano y subrayan la necesidad de reconocer los errores de la política exterior estadounidense. Según el autor, “sólo a través de la franqueza lograremos evitar repetir estos errores”.</p>
<p style="text-align:center;"><a href="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/05/andrew-j-bacevich-the-new-american-militarism.jpg"><img class="aligncenter size-full wp-image-514" title="andrew-j-bacevich-the-new-american-militarism" src="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/05/andrew-j-bacevich-the-new-american-militarism.jpg" alt="andrew-j-bacevich-the-new-american-militarism" width="314" height="476" /></a></p>
<p>Pero no basta con reconocer los errores, los Estados Unidos deben pedir disculpas, deben hacer un acto de contrición.  Según Bacevich, los norteamericanos deben pedir perdón a los cubanos, japoneses, iraníes y  afganos (yo añadiría a los guatemaltecos, a los chilenos, a los vietnamitas, a los camboyanos, a los salvadoreños, a los palestinos, a los angoleños y a otros pueblos que sufrieron los efectos del “siglo norteamericano”) sin esperar ni pedir nada a cambio.  Bacevich es muy claro:</p>
<p style="padding-left:90px;">“No, les pedimos perdón, pero por nuestro propio bien –para liberarnos de los engreimientos acumulados del siglo norteamericano y para reconocer que Estados Unidos participó plenamente en la barbarie, locura y tragedia que definen nuestra época. Debemos responsabilizarnos por todos esos pecados.”</p>
<p>Bacevich concluyen que para resolver los problemas que enfrentan los Estados Unidos, los norteamericanos tienen que verse a sí mismos tal como son, y para ello es imprescindible dejar a un lado “las ilusiones encarnadas en el siglo norteamericano”.</p>
<p>Debo reconocer que la franqueza y dureza del análisis de Bacevich me dejo muy impresionado.  Su deconstrucción del mito del siglo norteamericano es muy efectiva, aunque no incluye elementos como la guerra filipino-norteamericana, la guerra de Vietnam, el conflicto árabe-israelí y las intervenciones en América Latina (Guatemala, Chile, Nicaragua, El Salvador, etc.) Concuerdo plenamente en que es necesario que el gobierno y el pueblo norteamericano hagan un examen crítico y honesto de su política exterior. Para ello necesario dejar atrás varios elementos  ideológicos que han servido de base y justificante moral, cultural y política para las acciones norteamericanas desde el siglo XIX. No se trata sólo de superar el mito del siglo norteamericano,  es también necesario examinar críticamente ideas como el excepcionalismo, el sentido de misión, la doctrina Monroe, el puritanismo social, la doctrina del pecado original, el espíritu de la frontera, etc. En otras palabras, no basta con reconocer el carácter mitológico del llamado siglo norteamericano, pero sería un paso importantísimo.  La mentalidad que ha predominado en la política exterior de los Estados Unidos en los últimos sesenta años (por lo menos) es muy compleja y responde a patrones culturales muy enraizados en la historia de los Estados Unidos.  Superarlos no será fácil, pero yo quiero pensar que es posible.</p>
<p>Norberto Barreto Velázquez, Ph. D.<br />
Lima, 24 de mayo de 2009</p>
<p><strong>Las  traducciones del inglés son mías</strong><a href="http://"></a></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[AMY GOODMAN ENTREVISTA A  HOWARD ZINN]]></title>
<link>http://norbertobarreto.wordpress.com/2009/05/19/255/</link>
<pubDate>Wed, 20 May 2009 01:08:39 +0000</pubDate>
<dc:creator>Norberto Barreto Velázquez</dc:creator>
<guid>http://norbertobarreto.wordpress.com/2009/05/19/255/</guid>
<description><![CDATA[Democracy Now! (¡Democracia Ahora!) es un programa noticioso norteamericano transmitido diariamente ]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p><a href="http://www.democracynow.org/"><a href="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/05/democracynow.jpg"><img class="alignleft size-full wp-image-529" title="democracynow" src="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/05/democracynow.jpg" alt="democracynow" width="150" height="93" /></a>Democracy Now! (¡Democracia Ahora!) </a>es un programa noticioso norteamericano transmitido diariamente a través de más de 750 estaciones de radio y televisión. Su principal conductora y directora ejecutiva, Amy Goodman, es una prestigiosa y galardonada periodista norteamericana, coautora de varios libros y respetada a nivel mundial. Democracy Now! es, sin lugar dudas, una prueba del valor e importancia del periodismo independiente como alternativa a la cobertura noticiosa de las principales cadenas radiales y televisivas del mundo. Diariamente, millones de personas en el mundo obtienen al escuchar o ver Democracy Now!, información y una perspectiva periodística muy diferente a la que encontrarían en noticiarios tradicionales.</p>
<p>El pasado 13 de mayo, Amy Goodman realizó una interesante entrevista al gran historiador norteamericano Howard Zinn. Autor del ya clásico libro <em><a href="http://www.historyisaweapon.com/zinnapeopleshistory.html">A People´s History of the United States</a> </em>(publicado en español por Ediciones Siglo XXI  bajo el título <em>La</em> <em>otra historia de los Estados Unidos</em>), Zinn es uno de los analistas más lúcidos de la sociedad y la historia estadounidense. En su entrevista con Goodman, Zinn enfoca temas como la política exterior del Presidente Barack Obama y su visión de la historia de los Estados Unidos. Zinn también comenta sobre el estreno en el History Channel de un documental titulado <em><a href="http://www.thepeoplespeak.com/">The People Speak</a></em> basado en la lectura de pasajes de su libro <em>A People´s History of the United States</em> por actores como Matt Damon, Josh Brolin, Viggo Mortensen, Danny Glover, Marisa Tomei y Don Cheadle.</p>
<p>Aquí incluyo la entrevista divida en tres partes:</p>
<p>Primera parte</p>
<p><span style='text-align:center; display: block;'><object width='425' height='350'><param name='movie' value='http://www.youtube.com/v/SZYXwpDSDZI&#038;rel=1&#038;fs=1&#038;showsearch=0&#038;hd=0' /><param name='allowfullscreen' value='true' /><param name='wmode' value='transparent' /><embed src='http://www.youtube.com/v/SZYXwpDSDZI&#038;rel=1&#038;fs=1&#038;showsearch=0&#038;hd=0' type='application/x-shockwave-flash' allowfullscreen='true' width='425' height='350' wmode='transparent'></embed></object></span></p>
<p>Segunda Parte</p>
<p><span style='text-align:center; display: block;'><object width='425' height='350'><param name='movie' value='http://www.youtube.com/v/hSCm3f1t1LU&#038;rel=1&#038;fs=1&#038;showsearch=0&#038;hd=0' /><param name='allowfullscreen' value='true' /><param name='wmode' value='transparent' /><embed src='http://www.youtube.com/v/hSCm3f1t1LU&#038;rel=1&#038;fs=1&#038;showsearch=0&#038;hd=0' type='application/x-shockwave-flash' allowfullscreen='true' width='425' height='350' wmode='transparent'></embed></object></span></p>
<p>Tercera parte</p>
<p><span style='text-align:center; display: block;'><object width='425' height='350'><param name='movie' value='http://www.youtube.com/v/RnDBMXERoFI&#038;rel=1&#038;fs=1&#038;showsearch=0&#038;hd=0' /><param name='allowfullscreen' value='true' /><param name='wmode' value='transparent' /><embed src='http://www.youtube.com/v/RnDBMXERoFI&#038;rel=1&#038;fs=1&#038;showsearch=0&#038;hd=0' type='application/x-shockwave-flash' allowfullscreen='true' width='425' height='350' wmode='transparent'></embed></object></span><a href="http://www.historyisaweapon.com/zinnapeopleshistory.html"></a></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[LA “WATER CURE”: LA TORTURA EN LA GUERRA FILIPINO-NORTEAMERICANA]]></title>
<link>http://norbertobarreto.wordpress.com/2009/04/29/la-%e2%80%9cwater-cure%e2%80%9d-la-tortura-en-la-guerra-filipino-norteamericana/</link>
<pubDate>Wed, 29 Apr 2009 23:30:10 +0000</pubDate>
<dc:creator>Norberto Barreto Velázquez</dc:creator>
<guid>http://norbertobarreto.wordpress.com/2009/04/29/la-%e2%80%9cwater-cure%e2%80%9d-la-tortura-en-la-guerra-filipino-norteamericana/</guid>
<description><![CDATA[En 1898, los Estados Unidos pelearon una breve, pero importante guerra con España. La llamada guerra]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p style="text-align:left;">En 1898, los Estados Unidos pelearon una breve, pero importante guerra con España. La llamada guerra hispanoamericana marcó la transformación de la nación norteamericana en una potencia mundial.  Gracias a esa guerra, los Estados Unidos se hicieron dueños de un imperio insular que incluía el control directo de Puerto Rico y las islas Filipinas, e indirecto de Cuba. En Puerto Rico, los norteamericanos fueron recibidos como libertadores. Los cubanos, debilitados por años de guerra, tuvieron que aceptar la infame enmienda Platt, convirtiendo a su país en un protectorado de los Estados Unidos. Los filipinos recibieron a los estadounidenses como aliados y les ayudaron a derrotar a las fuerzas españolas sitiadas en Manila. Sin embargo, una vez los nacionalistas filipinos comprobaron que los norteamericanos no llegaban como libertadores, sino como conquistadores, desataron una rebelión que le costó a los Estados Unidos más sangre y dinero que la guerra con España.</p>
<p style="text-align:left;"><a href="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/04/water-cure-life.jpg"><img class="aligncenter size-full wp-image-502" title="Water Cure-Life" src="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/04/water-cure-life.jpg" alt="Water Cure-Life" width="500" height="644" /></a></p>
<p style="text-align:left;">La guerra filipino-norteamericana –la primera guerra de liberación nacional del siglo XX– fue un conflicto muy controversial que generó una gran oposición en los Estados Unidos, especialmente, entre los sectores anti-imperialistas. No todos los norteamericanos celebraron la adquisición de un imperio insular. Hubo un grupo de intelectuales, políticos y hombres de negocios que criticaron la política imperialista del entonces presidente William McKinley. El comportamiento de las tropas norteamericanos provocó la indignación de los anti-imperialistas, quienes abiertamente denunciaron la quema de iglesias, la profanación  de cementerios y la ejecución de prisioneros. Sin embargo, lo que más causó revuelo en la sociedad norteamericana fueron las denuncias del uso de tortura contra prisioneros filipinos,  especialmente, lo que a principios del siglo XX fue conocido como  la “water cure”,  y que hoy denominaríamos “waterboarding” o ahogamiento provocado.</p>
<p style="text-align:left;">En un interesante ensayo titulado &#8220;The Water Cure: Debating Torture and Counterinsurgency—a Century Ago&#8221; publicado por la revista<a href="http://www.newyorker.com/reporting/2008/02/25/080225fa_fact_kramer?printable=true"> <em>New Yorker</em></a>, el historiador norteamericano Paul A. Kramer enfoca  este episodio de la historia norteamericana. Me parece que el análisis de este corto ensayo cobra particular importancia en momentos en que la sociedad norteamericana “descubre” el alcance de las políticas de la administración de George W. Bush  con relación al uso de la tortura, y debate qué hacer al respecto.</p>
<div id="attachment_510" class="wp-caption alignleft" style="width: 210px"><a href="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/04/kramer-723.jpg"><img class="size-full wp-image-510" title="Paul A. Kramer" src="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/04/kramer-723.jpg" alt="Kramer-72" width="200" height="191" /></a><p class="wp-caption-text">Paul A. Kramer</p></div>
<p style="text-align:left;"><a href="http://www.uiowa.edu/~history/People/kramer.html"></a>Kramer es profesor de historia en la Universidad de Iowa y según el <a href="http://hnn.us/articles/28020.html">History News Network</a>, es uno de los historiadores jóvenes más destacados de los Estados Unidos. Kramer es autor de importantes trabajos analizando la guerra filipino-norteamericana y el colonialismo norteamericano en las Filipinas. Entre sus obras destacan: <em>The Blood of Government: Race, Empire, the United States and the Philippines</em> (Chapel Hill: University of North Carolina Press, 2006), “Race-Making and Colonial Violence in the U. S. Empire: The Philippine-American War as Race War”, (<em>Diplomatic History</em>, Vol. 30, No. 2, April 2006, 169-210), “The Darkness that Enters the Home: The Politics of Prostitution during the Philippine-American War” (en Ann Stoler, ed., <em>Haunted by Empire: Geographies of Intimacy in North American History</em>,  Durham: Duke University Press, 2006, 366-404) y “Empires, Exceptions and Anglo-Saxons: Race and Rule Between the British and U. S. Empires, 1880-1910” (<em>Journal of American History</em>, Vol. 88, March 2002, 1315-53).  Sus trabajos forman parte de una corriente historiográfica innovadora que en los últimos años ha venido refrescando el estudio de la relaciones exteriores de los Estados Unidos, y del imperialismo norteamericano en particular.</p>
<p style="text-align:center;">
<p style="text-align:left;">Kramer hace un recuento detallado de este periodo desafortunado de la historia norteamericana. Según éste, las primeras denuncias de torturas aparecieron en los periódicos norteamericanos un año después de comenzada la guerra.  Ello a pesar de la censura impuesta por las autoridades militares a la información procedente de las Filipinas. Curiosamente, quienes hicieron esas primeras denuncias fueron soldados norteamericanos en las Filipinas en cartas personales dirigidas a sus familiares en los Estados Unidos. En mayo de 1900, el periódico <em>Omaha World-Herald </em>publicó una carta del soldado A. F. Miller del Regimiento Voluntario de Infantería #32 (en ese entonces, el ejército norteamericano era uno pequeño por lo que fue necesario usar tropas voluntarias procedentes de varios estados de la Unión tanto en la guerra hispanoamericana como en la guerra filipino-norteamericana).  En su carta, el soldado Miller revelaba el uso de la tortura contra los prisioneros de guerra y en particular, el uso de la “water cure” como mecanismo para obtener información de los filipinos. Según el soldado Miller, los filipinos eran colocados de espaldas, sujetadas por varios soldados y se les colocaba un pedazo de madera redonda en la boca para obligarlos a mantenerla abierta. Una vez sometido el prisionero filipino, se procedía a verter grandes cantidades de agua en su boca y fosas nasales hasta provocarles asfixia. Este “tratamiento” se repetía hasta que los torturadores “conseguían” las información que estaban buscando. Miller era muy claro en su apreciación del efecto del “water cure”: “Puedo decirles que es una tortura terrible”.<a href="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/04/watercure1.jpg"><img class="aligncenter size-full wp-image-503" title="watercure" src="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/04/watercure1.jpg" alt="watercure" width="465" height="297" /></a></p>
<p style="text-align:left;">Según Kramer, la reacción inicial de los anti-imperialista ante estas denuncias fue muy cautelosa por dos razones básicas: primero, porque las acusaciones eran muy difíciles de sustentar y, segundo, porque el imperialismo se había convertido en un tema central en las elecciones presidenciales de 1900 y no querían perjudicar a su candidato –el demócrata William Jennings Bryan– provocando acusaciones de anti-norteamericanismo por cuestionar el comportamiento de los soldados estadounidenses en las Filipinas. Tras la derrota de Bryan, los antiimperialista  sintieron que ya no tenían nada que perder e hicieron suyas las denuncias de torturas y malos tratos en las Filipinas. Según Kramer, Herbert Welsh –un reformista antiimperialista radicado en la ciudad de Filadelfia– se convirtió en el  abanderado de “la exposición y castigo de las atrocidades” cometidas por soldados estadounidenses. Para Welsh, los Estados Unidos sólo recuperarían su posición entre las naciones civilizadas  si se hacía justicia en el caso de la torturas.</p>
<p style="text-align:left;">En el Congreso, el senador republicano George F. Hoar, un ferviente opositor a la guerra, propuso que se llevara a cabo una investigación especial sobre el comportamiento de las tropas  norteamericanas en las Filipinas.  La investigación, llevada a cabo por el Comité de las Filipinas presidido por el poderoso senador y ferviente imperialistas Henry Cabot Lodge, comenzó en enero de 1902. Durante diez semanas  testificaron  oficiales militares y civiles, y surgieron una serie de temas relacionados no sólo con el problema de la tortura, sino también con la ocupación norteamericana de las Filipinas. El testimonio de William H. Taft, gobernador de las Filipinas y futuro presidente de los Estados Unidos, resultó ser uno de los momentos cruciales.  Acosado por las preguntas del Senador Charles A. Culberson, Taft reconoció que en las Filipinas se habían cometido “cruelties” como la “water cure”, pero añadió que las autoridades militares habían condenado tales métodos e inclusive realizado varias cortes marciales para investigar y castigar a los culpables.</p>
<p style="text-align:left;">En representación de la administración Roosevelt (McKinley fue asesinado en setiembre de 1901 por un anarquista) testificó el Secretario de la Guerra Elihu Root. Este abogado corporativo es uno de los personajes más importantes en el desarrollo de las políticas imperialistas estadounidenses de principios del siglo XX, entre ellas, la enmienda Platt.  El Secretario tildó de exageradas las denuncias y comentarios referentes al uso de tortura en las Filipinas y acusó a los nacionalistas filipinos  de haber llevado a cabo una guerra cruel y bárbara.  Desafortunadamente para Root, paralelo con su testimonio dio inicio en Manila una corte marcial contra el Mayor Littleton Waller, acusado de haber ordenado el fusilamiento de once guías y portadores filipinos.  En octubre de 1901, un grupo de rebeldes filipinos le infligió una sorpresiva derrota al ejército norteamericano al matar a 48 soldados estadounidenses en la villa de Balangiga en la isla de Samar.  Los eventos de Balangiga provocaron una dura reacción de los militares norteamericanos y, sin lugar dudas, influyeron el ánimo del Mayor Waller. Éste se encontraba en Samar y al mando de una expedición que terminó trágicamente, pues “perdido, febril y paranoico”, Waller pensó que sus guías le conducían a una trampa y les asesinó. Durante la corte marcial, el Mayor Waller testificó que había recibido órdenes del General Jacob H. Smith de convertir la isla de Samar en un “páramo aullante” (“howling wilderness”). Según Waller, sus órdenes eran claras: “matar y quemar” con la mayor intensidad posible, matar a cualquier filipino mayor de diez años de edad. Las órdenes de Smith no sólo eran producto de los eventos en Balangiga, sino que salvaron al Mayor Waller, quien fue exculpado de las acusaciones de que era objeto.  [El General Smith fue juzgado en una corte marcial acusado no de asesinato, sino por conducta que “perjudicaba el buen orden y la disciplina militar”. Por recomendación del Secretario Root, Smith pasó a retiro y no se le sometió a mayor castigo.]</p>
<p style="text-align:left;"><a href="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/04/300px-phillipines12.gif"><img class="aligncenter size-full wp-image-505" title="300px-Phillipines[1]" src="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/04/300px-phillipines12.gif" alt="300px-Phillipines[1]" width="300" height="253" /></a><br />
El testimonio de Waller causó gran indignación y revuelo en la sociedad norteamericana. Para complicar aún más las cosas para la administración Roosevelt, un veterano de la guerra filipino-norteamericana llamado Charles S. Riley testificó ante el comité del Senado haber sido testigo presencial del uso de “water cure” en un prisionero filipino de nombre Tobeniano Ealdama. Las acusaciones de Riley fueron confirmadas por otros veteranos, forzando al gobierno a llevar a cabo una corte marcial contra el Capitán Edwin Glenn, oficial acusado de haber torturado a Ealdama. El juicio de Glenn duró una semana y contó con el testimonio de la alegada víctima, quien describió cómo había sido torturado. El testimonio del acusado es muy interesante porque sus argumentos resuenan hoy en día entre los defensores del “water boarding” y del “extreme rendition”. Según Glenn, la tortura de Ealdama estaba justificada por “razones militares”  y constituía “un uso legítimo de la fuerza justificado por las leyes de la guerra”. El acusado fue encontrado culpable y condenado a perder un mes de paga y a pagar un multa de cincuenta dólares.  Parece que la corte marcial no dañó la carrera militar del capitán, pues según Kramer, Glenn se retiró del ejército con el rango de Brigadier General.</p>
<p style="text-align:left;">Según Kramer, los testimonios de Waller, Glenn, Riley y otros veteranos llevaron al gobierno,  apoyado por periodista a favor de la guerra, a iniciar una intensa campaña en defensa del Ejército. Para ello recurrieron a argumentos patrióticos condenando a quienes se atrevían a criticar las acciones de soldados norteamericanos. También se recurrió al racismo al tildar a los filipinos de salvajes que no estaban cobijados por las leyes de la guerra entre naciones civilizadas. En otras palabras, no se podía dar un trato civilizado a un grupo de salvajes.</p>
<p style="text-align:left;">El 4 de julio de 1902, el presidente Teodoro Roosevelt dio fin oficial a la guerra filipino-norteamericana declarando la victoria de las fuerzas norteamericanas. Ello ayudó a que el tema de las atrocidades fueran quedando en el olvido. Aunque los antiimperialistas continuaron criticando la conducta de las fuerzas militares en las Filipinas, las noticias procedentes de la Filipinas  ya no causaban revuelo entre los norteamericanos.  Es así como la “water cure”, la quema de villas y el asesinato indiscriminado pasaron a formar parte de la amnesia imperialista norteamericana hasta ser rescatados por este ensayo de Paul A. Kramer.</p>
<p style="text-align:left;">En momentos en que los estadounidenses discuten qué hacer con los oficiales de la CIA y los funcionarios de la administración Bush hijo involucrados en la tortura de prisioneros de la llamada guerra contra el terrorismo, este pequeño ensayo debería servir para recordarles que aún están a tiempo para enmendar pecados del pasado, y de paso recuperar parte del respeto internacional perdido tras un periodo demasiado largo de una arrogante insensatez.</p>
<p style="text-align:left;">Norberto Barreto Velázquez, Ph. D.<br />
Lima, Perú, 29 de abril de 2009<span style="text-decoration:underline;"><strong> </strong></span></p>
<p style="text-align:center;"><span style="text-decoration:underline;"><strong>Nota</strong></span><strong>: </strong><span style="text-decoration:underline;"><strong>Todas las traducciónes del ensayo de Kramer son mías.</strong></span></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[  LOS ESTADOS UNIDOS, ¿UN PAÍS EN EL PASADO?]]></title>
<link>http://norbertobarreto.wordpress.com/2009/03/31/169/</link>
<pubDate>Tue, 31 Mar 2009 18:55:00 +0000</pubDate>
<dc:creator>Norberto Barreto Velázquez</dc:creator>
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<description><![CDATA[En un corto, pero interesantísimo ensayo que recoge la revista cibernética Rebelión en su edición de]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p><strong> </strong>En un corto, pero interesantísimo ensayo que recoge la revista cibernética<a href="http://www.rebelion.org/noticia.php?id=82507&#38;titular=estados-unidos:-%BFpa%EDs-del-futuro?-%BFpa%EDs-del-pasado?-"> Rebelión </a> en su edición del 21 de marzo de 2009, el diplomático venezolano Alfredo Toro Hardy nos lanza una pregunta muy relevante: “¿Se encuentra Estados Unidos volcado hacia el futuro o hacia el pasado?”. Independientemente de que su poder mundial se encuentre o no en un proceso de decadencia, nadie puede negar que  los Estados Unidos son un país fundamental para enfrentar los enormes retos que agobian a la humanidad. La actitud que asuman los norteamericanos ante temas como el calentamiento global, la pobreza o la proliferación de armas nucleares puede resultar determinante porque, inevitablemente, influirá en la posición que asuman otras naciones del planeta. Además, los Estados Unidos se encuentran en un momento muy difícil de su historia, caracterizado por una profunda crisis económica (además, de quiebra moral), cuya solución requerirá que se dejen atrás prácticas e ideas del pasado. En consecuencia, determinar hacia dónde miran los norteamericanos –si al pasado o al futuro– es un asunto fundamental.</p>
<div id="attachment_542" class="wp-caption aligncenter" style="width: 310px"><a href="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/03/embajadortorohardy-01.jpg"><img class="size-medium wp-image-542" title="EmbajadorToroHardy-01" src="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/03/embajadortorohardy-01.jpg?w=300" alt="Alfredo Toro Hardy" width="300" height="221" /></a><p class="wp-caption-text">Alfredo Toro Hardy</p></div>
<p><a href="http://www.espana.gob.ve/embajada/?id=116">Toro Hardy es actualmente embajador de Venezuela en España, posición que ha ocupado en países como el Reino Unido, Estados Unidos, Brasil, Chile, Irlanda y Bahamas. También ha representado a Venezuela en la CEPAL y ha servido como  Director del Instituto de Altos Estudios Diplomáticos del Ministerio de Relaciones Exteriores de su país</a>. Toro es autor de dieciséis  libros y co-autor de otros diez en materia de relaciones internacionales. Entre sus obras destacan: <em>Hegemonía e imperio</em> (Bogotá, Villegas Editores, 2007), <em>La guerra en Irak: sus causas, riesgos y consecuencias </em>(Caracas, Editorial Panapo, 2003) y <em>The Age of Villages: The Small Village vs. The Global Village</em>. (Bogotá, Villegas Editores, 2002). Además de su carrera diplomática, Toro Hardy ha destacado como profesor visitante  de varias universidades (Universidad de Princeton y Universidad de Brasilia) y como director del Centro de Estudios Norteamericanos de la Universidad Simón Bolívar.</p>
<p>Para responder a la pregunta que le inquieta, Toro desarrolla un valiosísimo análisis de los rasgos de la cultura política e idiosincrasia nacional norteamericana. Su análisis repasa elementos que ya hemos visto en autores ya reseñados, pero también incluye elementos novedosos y un balanceado enfoque crítico que llamó poderosamente mi atención.</p>
<p>El primer tema que toca el autor es el religioso y lo hace de una forma directa, sin ambigüedades: para Toro, los “excesos de religiosidad” convierten a los norteamericanos en “un pueblo más cercano a los fundamentalista del Medio Oriente, que  a sus congéneres de Occidente”. Palabras muy duras, pero sustentadas con hechos: según Toro Hardy, el 39% de los estadounidenses “interpreta literalmente” el contenido de la Biblia, el 46% de los cristianos  (71% de los evangélicos) creen en el Armagedón y el 31% de los norteamericanos cree “en un Dios bravo vengativo que castiga al no creyente”. Para rematar, el autor afirma que sólo uno de cada cuatro estadounidenses cree en la teoría de la selección natural. ¡Pobre Darwin!</p>
<p>De la religión Toro pasa al análisis lo que él identifica como el puritanismo social, es decir,  la tendencia norteamericana a “penalizar, regular, legislar o asignarle  un carácter patológico a las más insignificantes amenazas sociales”. Este un tema que no hemos tratado anteriormente, pues apunta más la esfera doméstica que a las relaciones internacionales de los Estados Unidos.  Herencia del pasado puritano estadounidense, esta noción cultural es la que lleva al 70% de los norteamericanos a respaldar la pena de muerte. Toro Hardy es dolorosamente claro: “Ningún otro país occidental visualiza la retribución a los delitos con igual dureza ni evidencia tal predilección por la pena de muerte”.</p>
<p>La  próxima característica analizada por Toro es una que ya hemos discutido en varias ocasiones, lo que no le resta vital importancia: el excepcionalismo. Los norteamericanos, señala el autor, se consideran un pueblo escogido por Dios, excepcional, moralmente superior. Esto les lleva a vivir lo que Toro identifica como una religión seglar basada en “la convicción de disponer de un modelo societario superior y de constituir la expresión de una historia excepcional en los anales humanos.”  Esta es un pieza clave para entender las historia de los Estados Unidos, pues ha estado presente –conciente o inconcientemente– en la mayoría de las acciones norteamericanas a nivel internacional, desde la guerra hispano-cubano-norteamericana hasta el desastre iraquí.</p>
<p><a href="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/03/toro4.jpg"><img class="alignleft size-medium wp-image-543" title="Toro" src="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/03/toro4.jpg?w=300" alt="Toro" width="300" height="300" /></a>Del excepcionalismo el autor pasa a un tema de la mitología nacional norteamericana que no habíamos tocada anteriormente: el espíritu de la frontera. La frontera es un concepto fundamental en el desarrollo histórico de los Estados Unidos, que se origina en el momento mismo de la fundación de los primeros asentamientos coloniales ingleses en la costa este a principios del siglo XVII. Citando a Ziauddin Sardar y Merryl Wyn Davies, Toro aclara que la frontera no era solamente un espacio geográfico, sino también una “expresión de ideas acerca del significado de la historia. Un genuino espacio mítico”. El espíritu de la frontera  responde a la creencia de “ser un pueblo que se ha forjado a sí mismo enfrentando peligros y amenazas”. Los norteamericanos viven con temor a la “hostilidad circundante”, de ahí su necesidad a estar armados a nivel individual y nacional. De los pieles rojas a los talibanes, siempre habido un enemigo que enfrentar, una amenaza que frenar. En otras palabras, los estadounidenses viven en un “paranoia extrema”, pues el peligro no desaparece no importa cuán armados estén los ciudadanos o el país. Ello explica dos cosas: que el derecho a portar armas sea sagrado en la sociedad norteamericana y que en 2007 los norteamericanos poseían 240 millones de armas de fuego.</p>
<p>Toro concluye de forma muy atinada que los Estados Unidos son una sociedad aplastada por la carga del pasado”. La sociedad norteamericana vive con el ropaje de la tradición, la inmovilidad y la rigidez social. En palabras del autor,</p>
<p style="padding-left:90px;">“La suya es una cultura de la ‘virtud’ asentada en valores inmanentes definidos por los padres fundadores en la que Dios y la protección divina constituyen referencias cotidianas. Una sociedad proclive a los fundamentalismos por la fijación en sus raíces y por la percepción de su sentido de ‘misión’”.</p>
<p>Todo ello contrasta con Europa, pues los Estados Unidos son una sociedad joven que “luce aferrada a su pasado”, mientras los europeos no temen “reinventarse y reconfigurarse”. La vieja Europa no le tema a la innovación, a la experimentación ni a los retos, los norteamericanos sí.</p>
<p>Lo curioso y contradictorio, según Toro, es que a nivel de la industria, la ciencia, tecnología, el entretenimiento y la academia, los Estados Unidos son un país vigoroso, no una nación envejecida.</p>
<p style="padding-left:90px;">“Así las cosas no encontramos con la curiosa paradoja de un país que a pesar de liderar al mundo en tantos sectores, sigue hablando y pensando de manera extrañamente arcaica. La suya es una incomprensible amalgama entre  factores extremos de tradicionalismo y modernidad”.</p>
<p>Toro Hardy concluye que los Estados Unidos se encuentran simultáneamente a la vanguardia del mundo moderno “y rebelión en contra del mundo moderno”, lo que explica lo complicado que es entender a los estadounidenses.</p>
<p>Concuerdo con la apreciación de Toro y admiro sus capacidad para sintetizar y presentar de forma balanceada y honesta un tema tan importante. Su mirada es muy certera y refleja una observación cuidadosa de la sociedad estadounidense. A pesar de ello, sospecho lo  que deben estar pensando algunos optimistas: la victoria de Barack Obama marcó el triunfo del futuro sobre el pasado, así que para qué perder el tiempo preguntándonos hacía donde van los Estados Unidos. No tan rápido, por favor. Aunque la Casa Blanca la ocupe un afro-americano inteligente y en busca de respuestas para los grandes retos que enfrenta su país, la vocación al pasado de los norteamericanos sigue viva y a la espera de una oportunidad para  sabotear la necesaria transformación de los Estados Unidos. Los patrones culturales y las mentalidades no mueren súbitamente, ni se suicidan. De no ser el caso, cómo explicar entonces la resistencia, por ejemplo, que las propuestas para un  plan médico universal ha generado en diversos sectores de la sociedad norteamericana. Invito a quienes aún no estén convencidos a escuchar los comentarios del  locutor radial y comentarista político conservador <a href="http://www.rushlimbaugh.com/home/today.guest.html">Rush Limbaugh</a>. Me atrevo a concluir que la batalla entre el pasado y el futuro continúa, y que su desenlace será crucial para el destino de los Estados Unidos y el mundo.</p>
<p style="padding-left:90px;text-align:right;">Norberto Barreto Velázquez, Ph. D.</p>
<p>Lima, Perú, 31 de marzo de 2009</p>
<p><a href="http://www.rebelion.org/noticia.php?id=82507&#38;titular=estados-unidos:-%BFpa%EDs-del-futuro?-%BFpa%EDs-del-pasado?-"></a></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[LA FORMACION DE UN IMPERIO]]></title>
<link>http://norbertobarreto.wordpress.com/2009/01/23/la-formacion-de-un-imperio/</link>
<pubDate>Fri, 23 Jan 2009 19:43:07 +0000</pubDate>
<dc:creator>Norberto Barreto Velázquez</dc:creator>
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<description><![CDATA[Que mejor forma de comenzar el año 2009 que reseñando una obra monumental, el libro del historiador ]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p class="MsoNormal"><span lang="ES-TRAD">Que mejor forma de comenzar<span> </span>el año 2009 que reseñando una obra monumental, el libro del historiador brasileño Luiz Alberto Móniz Bandeira, <em>La formación del imperio americano: de la guerra con España a la guerra de Irak</em> (Buenos Aires, Ediciones Norma, 2007, traducción de </span><span lang="ES-TRAD">Miguel Grinberg</span><span lang="ES-TRAD">). Móniz Bandeira (Bahia, 1935)<span> </span>es hijo de una familia de aristócratas brasileños cuyos miembros se han destacado en diversas áreas de las humanidades, la política<span> </span>y la<span> </span>diplomacia. Militante socialista, Móniz salió al destierro tras el golpe militar que<span> </span>acabó con la presidencia de João<span lang="ES-TRAD"> Goulart.<span> </span>Tras ­­­­­­­­varios años de exilio, Móniz regresó de forma clandestina al Brasil para incorporarse a la lucha contra la dictadura. Sus actividades en contra de la dictadura militar le llevaron a la cárcel. Una vez finalizada la dictadura, Móniz se reincorporó a la vida académica, jugando un papel muy importante en el desarrollo del estudio de las relaciones exteriores en su país. Móniz Bandeira es autor de importantes obras, entre las que destacan </span><span lang="ES-TRAD">Presença dos Estados Unidos no Brasil</span><span lang="ES-TRAD"> (1973) Brasil-Estados Unidos: a rivalidade emergente<span> </span>(1989), Conflito e integração na América do Sul: </span><span lang="ES-TRAD">Brasil, Argentina e Estados Unidos (Da Tríplice Aliança ao Mercosul)</span><span lang="ES-TRAD"> (2003) y </span><a href="http://www.espacoacademico.com.br/015/15moniz_obras.htm"><span lang="ES-TRAD">As Relações Perigosas : Brasil-Estados Unidos (De Collor a Lula, 1990-2004)</span><span lang="ES-TRAD"> (2004).</span></a></span></p>
<p><!--StartFragment--><a href="http://www.espacoacademico.com.br/015/15moniz_obras.htm"></a></p>
<div id="attachment_536" class="wp-caption aligncenter" style="width: 269px"><a href="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/01/monizbandeira2.png"><img class="size-medium wp-image-536" title="Monizbandeira" src="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2009/01/monizbandeira2.png?w=259" alt="Luiz Alberto Móniz Bandeira" width="259" height="300" /></a><p class="wp-caption-text">Luiz Alberto Móniz Bandeira</p></div>
<p class="MsoNormal" style="text-align:center;"><span lang="ES-TRAD"><br />
</span></p>
<p class="MsoNormal"><em><span lang="ES-TRAD">La formación del imperio americano: de la guerra con España a la guerra de Irak </span></em><span lang="ES-TRAD">es una obra<em> </em>monumental no sólo por su extensión de más de 700 páginas, sino también porque su autor busca “describir el mosaico que configuró la formación del Imperio Americano” (17), es decir, el proceso que permitió que la nación norteamericana se convirtiera en una superpotencia en menos<span> </span>de un siglo. Para ello, Móniz se embarca en un análisis detallado y extenso de la historia de los Estados Unidos desde el estallido de la guerra hispano-cubano-norteamericana en 1898 hasta la invasión de Irak en el año 2003. El autor combina de forma magistral el análisis de la política exterior estadounidense y el estudio del desarrollo doméstico de los Estados Unidos, dejando al descubierto la interacción entre ambas esferas en el desarrollo de las prácticas imperialistas norteamericanas.<br />
</span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="ES-TRAD">Móniz realiza un análisis crítico y consistente de la historia norteamericana, dejando claro la naturaleza imperialista de los EEUU y el significado de las acciones del gobierno norteamericano para la humanidad. El resultado es un libro imprescindible para quienes quieran entender la política exterior de los EEUU en un contexto global y visualizar el desarrollo histórico de la humanidad a la sombra de lo que el autor denomina la “formación del imperio americano”.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="ES-TRAD">Dadas sus dimensiones, no creo conveniente hacer una reseña detallada del contenido de este libro, sino mas bien un recuento de los elementos que llamaron mi atención. Uno de ellos es el análisis que hace Móniz de la política exterior norteamericana durante la presidencia de George W. Bush como una expresión del neoconservadurismo estadounidense (cabe recordar que la versión original del libro se publicó en el año 2005, justo al inicio del segundo mandato presidencial de Bush). Móniz elabora una lista de elementos que, según él, caracterizaron la política exterior de la administración Bush (hijo): el unilateralismo, el desprecio por la soberanía de otros países, el militarismo, la prepotencia, la arrogancia, la pretensión de formar el mundo a su imagen y el uso de la democracia como excusa para desatar guerras. Lo que me parece verdaderamente interesante de esta lista no es su contenido, sino que el autor plantee que estas tendencias no son una consecuencia de los eventos del 11 de setiembre de 2001, sino que se remontan “a los orígenes de la fundación de los Estados Unidos”.<span> </span>(30). En otras palabras, Móniz plantea que la administración Bush no se inventó nada al recurrir al militarismo o al unilateralismo como bases de su política exterior. Por el contrario, la administración Bush (hijo) puso en práctica de forma abierta lo que el autor considera tendencias históricas de las relaciones exteriores de los Estados Unidos.<span> </span>En palabras de Móniz,</span></p>
<p class="MsoNormal" style="padding-left:60px;"><span lang="ES-TRAD">“El desprecio por la soberanía de otras Estados, el unilateralismo y el militarismo, que estaban latentes y se manifestaban a veces, se convirtieron en normas oficiales de su política internacional. La prepotencia, la arrogancia y la mentira pasaron a ser la característica de su administración [la de Bush]”. (30)</span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="ES-TRAD">Tales tendencias forman parte de lo que el autor denomina  el proceso “de perversión de la democracia” (30), producto de la militarización de la economía norteamericana y de la transformación de la guerra y la violencia en políticas nacionales. Móniz ve a<span> </span>los EEUU como una nación históricamente imperialista, agresiva y peligrosa, que ha cometido grandes crímenes en defensa de sus intereses, excusada en la defensa y promoción de la democracia.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="ES-TRAD">A pesar de que comparto buena parte de los argumentos del autor, debo señalar que hay dos asuntos que me preocupan. En primer lugar, el autor explica el desarrollo de las relaciones exteriores de los EEUU desde 1898 desde una óptica económica y estratégica, dejando factores culturales e ideológicos en un plano muy limitado. En pocas ocasiones el autor enfoca las ideas y patrones culturales que están detrás de las acciones norteamericanas (por ejemplo, cuando enfoca el tema del excepcionalismo en la página 27 y cuando señala en la página 575 que las ideas de los<span> </span>neoconservadores “tenían raíces en el pasado”, pero no especifica cuáles). En su análisis del desarrollo imperialista estadounidense, Móniz se concentra en tres factores: el impacto del complejo militar-industrial (la militarización de la economía estadounidense y dependencia en la guerra), el peso de los hidrocarburos (las industrias petroleras) y la promoción de los intereses comerciales (corporaciones) estadounidenses en la política exterior de los EEUU. Según él, estos factores han determinado las acciones norteamericanos desde finales de la segunda guerra mundial. En otras palabras, Moniz considera al Estado norteamericano como una herramienta que los grandes intereses económicos estadounidenses manejan a través de sus vínculos con el liderato político del país.  No niego la importancia de estos factores en el desarrollo del imperialismo norteamericano, pero no puedo dejar de subrayar que al minimizar el peso de los elementos ideológicos y culturales,  Móniz no le hace justicia a los ricos matices ideológicos de la política exterior de los Estados Unidos. </span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="ES-TRAD">Por otro lado, su nivel de crítica del imperialismo norteamericano es tan intenso, que el autor lanza acusaciones o da como validos planteamientos cuestionables como, por ejemplo, que la explosión del USS Maine fue intencional, que Franklin D. Roosevelt dejó que los japoneses atacaran Pearl Harbor para así tener una excusa para entrar en la segunda guerra mundial o que el gobierno norteamericano no evitó los taques terroristas del 11/9 para poner en práctica el programa del New American Century. No es que víctima de una ingenuidad rampante no crea al gobierno norteamericano capaz de tales acciones, sino que nunca he sido fanático de las teorías conspirativas. Prefiero ver los eventos como producto de procesos históricos, no como resultado de conspiraciones a puertas cerradas.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="ES-TRAD">A pesar de las críticas antes expuestas, considero que esta obra es una aportación importantísima al entendimiento de la naturaleza imperialista de los Estados Unidos. Su lectura es imprescindible para entender la historia del mundo en el llamado siglo americano. Agradezco a Ediciones Norma la<span> </span>traducción al castellano<span> </span>de una obra que, sin lugar a dudas, ayudará a<span> </span>promover el estudio de la historia de los Estados Unidos y del imperialismo norteamericano en el mundo hispano parlante.</span></p>
<p class="MsoNormal" align="right"><span lang="ES-TRAD">Norberto Barreto Velázquez, Ph. D.</span></p>
<p class="MsoNormal" align="right"><span lang="ES-TRAD">San Juan, Puerto Rico</span></p>
<p class="MsoNormal" align="right"><span lang="ES-TRAD">19 de enero de 2009</span></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[IRA CHERNUS Y  EL PECADO ORIGINAL]]></title>
<link>http://norbertobarreto.wordpress.com/2008/09/14/ira-chernus-y-el-pecado-original/</link>
<pubDate>Sun, 14 Sep 2008 06:46:15 +0000</pubDate>
<dc:creator>Norberto Barreto Velázquez</dc:creator>
<guid>http://norbertobarreto.wordpress.com/2008/09/14/ira-chernus-y-el-pecado-original/</guid>
<description><![CDATA[El teólogo nortemericano Ira Chernus nos recuerda que la política exterior de los Estados Unidos est]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p><!--StartFragment--></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:left;"><span lang="ES-TRAD"><a href="http://www.paradigmpublishers.com/Books/BookDetail.aspx?productID=143468"></a></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:left;"><span lang="ES-TRAD">El teólogo nortemericano Ira Chernus nos recuerda que la política exterior de los Estados Unidos está construida “sobre unos cimientos profundos de teología cristiana”. Chernus, profesor de estudios religiosos en la Universidad de Colorado (<span><a href="http://spot.colorado.edu/~chernus/"><span style="text-decoration:none;"><span style="text-decoration:none;"><span style="text-decoration:none;">http://spot.colorado.edu/~ chernus/</span></span></span></a></span>), es un agudo <span lang="ES-TRAD">analista  de la política exterior norteamericana y colaborador de  publicaciones  como CommonDreams</span><span lang="ES-TRAD"> (</span><span lang="ES-TRAD"><span style="text-decoration:underline;"><a href="http://www.commondreams.org"><span><span style="text-decoration:none;"><span style="text-decoration:none;"><span style="text-decoration:none;">www.commondreams.org</span></span></span></span></a></span></span><span lang="ES-TRAD">), </span><span lang="ES-TRAD">TomDispatch</span><span lang="ES-TRAD"> (<span style="text-decoration:underline;"><a href="http://www.tomdispatch.com"><span style="text-decoration:none;"><span style="text-decoration:none;"><span style="text-decoration:none;">www.tomdispatch.com</span></span></span></a></span>) y AlterNet  <span style="text-decoration:none;"><span style="text-decoration:none;"><span style="text-decoration:none;"> </span></span></span><span lang="ES-TRAD"><span style="text-decoration:none;"><span style="text-decoration:none;"><span style="text-decoration:none;"><span style="text-decoration:none;">(</span></span></span><a href="http://www.alternet.org/"><span style="text-decoration:none;"><span style="text-decoration:none;"><span style="text-decoration:none;">http://www.alternet.</span></span></span></a><span lang="ES-TRAD"><span style="text-decoration:underline;"><a href="http://www.alternet.org/"><span style="text-decoration:none;"><span style="text-decoration:none;"><span style="text-decoration:none;">org/</span></span></span></a></span></span><span lang="ES-TRAD"><span style="text-decoration:none;"><span><span style="text-decoration:none;"><span style="text-decoration:none;">)</span></span></span><span lang="ES-TRAD"><span style="text-decoration:none;"><span style="text-decoration:none;"><span style="text-decoration:none;">. </span></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p>
<div id="attachment_546" class="wp-caption alignright" style="width: 199px"><a href="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2008/09/chernus.jpg"><img class="size-medium wp-image-546" title="chernus" src="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2008/09/chernus.jpg?w=210" alt="chernus" width="189" height="270" /></a><p class="wp-caption-text">Ira Chernus</p></div>
<p style="text-align:left;"><!--StartFragment--></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:left;"><span lang="ES-TRAD"><span style="text-decoration:underline;"><span lang="ES-TRAD"><a href="http://www.paradigmpublishers.com/Books/BookDetail.aspx?productID=143468"><span style="text-decoration:none;"> </span></a><span style="text-decoration:none;"> </span></span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:left;"><span lang="ES-TRAD"><span lang="ES-TRAD"><span style="text-decoration:none;"><span style="text-decoration:none;">D</span><span style="text-decoration:none;">e acu</span></span></span><span lang="ES-TRAD"><span style="text-decoration:none;"><span style="text-decoration:none;">erdo con Chernus, los <a href="http://www.paradigmpublishers.com/Books/BookDetail.aspx?productID=143468">neoconservadores </a></span></span><span style="text-decoration:none;"><span style="text-decoration:none;"> norteamericanos secuestraron las ideas de Niebuhr y les transformaron en una visión de mundo: si los impulsos egoístas no son controlados pueden destruir una sociedad, por lo tanto, para preservar el orden social</span></span><span><span style="text-decoration:none;"><span style="text-decoration:none;"> </span></span></span><span style="text-decoration:none;"><span style="text-decoration:none;">es necesario restaurar el orden m</span><span style="text-decoration:none;">oral, y p<span style="text-decoration:none;">a</span></span></span></span><span lang="ES-TRAD"><span style="text-decoration:none;"><span style="text-decoration:none;">ra ello es necesario distinguir y definir el bien del mal. Dado que la religión es el mejor instrumento para “promover absolutos morales y autocontrol”, es necesario, por ende, protegerle del relativismo moral y del hu</span><span style="text-decoration:none;">manismo secular que promueven los “impulsos egoístas” que nos llevarán al caos y a la destrucción.</span></span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:left;"><span lang="ES-TRAD">Los neoconservadores estadounidenses no fueron fieles a los conceptos de Niebuhr al aplicarlos a la política internacional, pues al diferenciar entre las naciones y los individuos<span> </span>crearon una jerarquía. En otras palabras, para los neoconservadores no todas las naciones son pecadoras. Al tope de la jerarquía creada por éstos se ecuentran  los EEUU, porque según ellos, las motivaciones nacionales de la nación norteamericana son por naturaleza buenas y puras y, por ende, no están manchadas por el pecado original. El segundo lugar lo ocupan las naciones amigas de los EEUU y los países neutrales. En el fondo de la pirámide se encuentran los enemigos de los norteamericanos cuya incapacidad para el autocontrol les convierte en fuente de inestabilidad y maldad. </span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:left;"><span lang="ES-TRAD">Los neoconservadores se aferran a esta visión (Chernus le llama mito) que reduce las relaciones internacionales a una lucha maniquea entre bondad absoluta<span> </span>y maldad absoluta, porque ésta les brinda un “sentido de claridad y certeza moral”. Para los neoconservadores, los norteamericanos están solos en esta lucha contra el mal porque no pueden confiar en el resto del mundo ni en las instituciones internacionales porque éstas son demasiados egoístas (por ende, la única salida es el unilateralismo). El último componente de esta<span> </span>doctrina es la idea de que lo único que los pecadores entienden es la<span> </span>fuerza, por lo que los EEUU deben depender, principalmente, de su poder militar.</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:left;"><span lang="ES-TRAD">Chernus está claro de que este mito no fue creado por los neoconservadores, sino que se origina en los puritanos y su idea del pueblo escogido con <a href="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2008/09/chernus-2.jpg"><img class="alignleft size-medium wp-image-547" title="Chernus 2" src="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2008/09/chernus-2.jpg?w=194" alt="Chernus 2" width="194" height="300" /></a>privilegios y responsabilidades (traer orden aun mundo caótico y pecador). En otras palabras, la doctrina del pecado original forma parte de<span> </span>una filosofía nacional que explica porque muchos norteamericanos continúan viendo a su país como una especie de héroe mundial con una tarea sagrada y guiado por el deseo desinteresado de servir a la humanidad diseminando la libertad por el mundo.<span> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:left;"><span lang="ES-TRAD">Este trabajo de Iran Chernus es sin lugar a dudas, un buen punto de partida para enfocar el lado religioso de la política exterior norteamericana no sólo durante los años de la administración Bush (hijo), sino a lo largo de gran parte del siglo XX. </span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:left;"><span lang="ES-TRAD"> </span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:left;"><span lang="ES-TRAD">Norberto Barreto Velázquez, Ph. D.</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:left;">Lima, 14 de setiembre de 2008</p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;"><span lang="ES-TRAD"><strong> </strong></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;"><span lang="ES-TRAD"><strong><span style="text-decoration:underline;">N</span></strong><strong><span style="text-decoration:underline;">ota</span></strong></span><span lang="ES-TRAD"><strong><span style="text-decoration:underline;">:</span></strong><span style="text-decoration:underline;"> </span><strong><span style="text-decoration:underline;">todas las traducciones del texto de Chernus son mías</span></strong><span style="text-decoration:underline;">.</span> </span></p>
<p><!--EndFragment--></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[LOS ESTADOS UNIDOS, ¿UNA AMENAZA PARA LA SEGURIDAD INTERNACIONAL?]]></title>
<link>http://norbertobarreto.wordpress.com/2008/07/14/los-estados-unidos-%c2%bfuna-amenaza-para-la-seguridad-internacional/</link>
<pubDate>Mon, 14 Jul 2008 00:09:10 +0000</pubDate>
<dc:creator>Norberto Barreto Velázquez</dc:creator>
<guid>http://norbertobarreto.wordpress.com/2008/07/14/los-estados-unidos-%c2%bfuna-amenaza-para-la-seguridad-internacional/</guid>
<description><![CDATA[La edición peruana del Le Monde Diplomatique correspondiente a abril del 2008 recoge un ensayo del a]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p><!--StartFragment--></p>
<p class="MsoNormal">
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;"><span lang="ES-TRAD">La edición peruana del Le Monde Diplomatique correspondiente a abril del 2008 recoge un ensayo del analista francés Pierre Conesa titulado “Estados<a href="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2008/07/lemonde1.jpg"><img class="alignright size-full wp-image-550" title="Lemonde" src="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2008/07/lemonde1.jpg" alt="Lemonde" width="191" height="280" /></a> Unidos, riesgo para Europa” que llamó poderosamente mi atención. (<a href="//www.eldiplo.com.pe/estados_unidos_riesgo_para_europa)">)Conesa, Director Gerente de la Compagnie Européenne d’Intelligence Stratégique en Paris, se pregunta si la política exterior de los Estados Unidos constituye una amenaza “para la seguridad internacional”. La preocupación del francés es un claro reflejo del impacto de la política exterior de la administración Bush (hijo) sobre la imagen internacional de la nación estadounidense. Según Conesa, nos encontramos en un periodo de transición de un “sistema de unilateralismo militarista” controlado por un superpotencia (los EEUU)<span> </span>a un sistema “multilateralista” de potencias emergentes (Brasil, China, India)<span> </span>y de países con armas nucleares (Corea del Norte, India, Pakistán). Todo ello enmarcado en una espiral de altos precios del petróleo y escasez de alimentos. El autor se pregunta hasta qué punto las acciones unilaterales norteamericanas podrían “tener un papel desestabilizador” en el contexto actual. Mas que nada, este autor está preocupado por el impacto que las acciones norteamericanas podrían tener sobre Europa.</a></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;"><span lang="ES-TRAD"><a href="//www.eldiplo.com.pe/estados_unidos_riesgo_para_europa)">Conesa se embarca en un interesante análisis del objeto de su desvelo –el unilateralismo norteamericano– ubicando su origen en 1991, pero sin especificar cómo ni por qué fue éste implementado ese año.<span> </span>El autor afirma que el unilateralismo estadounidense posee características “únicas” que se “amplificaron” tras los ataques del 11 se setiembre de 2001. En palabras de éste,</a></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;"><span lang="ES-TRAD"><a href="//www.eldiplo.com.pe/estados_unidos_riesgo_para_europa)">“El poder de Washington supera los límites habituales asociados a la soberanía clásica y se extiende al conjunto del planeta. Este unilateralismo es el de una potencia sin igual, que justifica su identidad con un “particularismo sacralizado” o un “mesianismo democrático radical”.”</a></span></p>
<div id="attachment_551" class="wp-caption aligncenter" style="width: 310px"><a href="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2008/07/conesa.jpg"><img class="size-medium wp-image-551" title="Conesa" src="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2008/07/conesa.jpg?w=300" alt="Conesa" width="300" height="199" /></a><p class="wp-caption-text">Piere Conesa</p></div>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;"><span lang="ES-TRAD">Tal unilateralismo mesiánico posee unos rasgos particulares. Primero, “el poder de rechazar las reglas de seguridad comunes,” como el convenio contra las minas personales. Segundo, el poder de decidir quién es “el enemigo” e imponerlo a la comunidad internacional, por ejemplo, la lucha contra el terrorismo. Tercero, “el poder de actuar militarmente por propia cuenta” gracias a su vasta superioridad militar. Cuarto, “el derecho que uno se otorga a sí mismo de volver a dibujar el mapa del mundo”. A estos cuatro factores Conesa añade un quinto y muy importante elemento: el excepcionalismo como filosofía nacional. En este punto el análisis de Conesa es claro y contundente:</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;"><span lang="ES-TRAD">“El individualismo, el moralismo y el excepcionalismo que impregnan tanto a las elites como a la opinión pública explican el sentimiento consensual de que nadie tiene derecho a cuestionar la pureza de sus intenciones. Ni la precisión de sus definiciones del Bien y del Mal. El deslizamiento estratégico de Washington desde la disuasión –una doctrina de preservación de la paz que funcionó durante toda la guerra fría– a la prevención, que es una lógica de desencadenamiento de la guerra, encuentra su origen en el excepcionalismo estadounidense. Éste postula que la seguridad del país no debe depender de nadie y que podría justificar por sí sola un ataque preventivo.</span><span lang="ES-TRAD"> </span><span lang="ES-TRAD">El ataque directo y homicida sobre el territorio estadounidense del 11 de septiembre consolidó este tipo de “postulado””.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="ES-TRAD">El respaldo incondicional a Israel, un gasto militar que es la suma del resto de los presupuestos militares del mundo y la predilección por el uso de la fuerza militar completan el cuadro que perturba a Conesa y le lleva a preguntarse, ¿son los Estados Unidos un riesgo para Europa?</span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="ES-TRAD">¿Hubiese sido posible este planteamiento hace diez años? Creo que no, y no porque entonces no hubiese quien pensase que los Estados Unidos eran una amenaza, sino porque entonces la política exterior norteamericana se mantenía dentro de unos márgenes internacionales que la administración Bush (hijo) decidió transgredir. Al hacer eso, cayó un telón muy fino que reveló una imagen de la nación norteamericana difícil de reconocer para unos, pero muy familiar para otros. Sería bueno preguntar a millones de indochinos, indonesios, iraquíes, iraníes, guatemaltecos, chilenos, angoleños y afganos si los últimos cincuenta años de la política exterior norteamericana –unilateral o no– constituyeron una amenaza para sus vidas. </span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="ES-TRAD"> Me parece muy valido que Conesa mire hacia el futuro, pero yo por formación no puedo dejar de mirar al pasado y preguntarme, ¿desde cuándo la política exterior norteamericana es una amenaza?</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:right;">Norberto Barreto Velázquez, Ph. D.</p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:right;">Lima, 13 de julio de 2008</p>
<p><!--EndFragment--><a href="http://www.ceis-strat.com/"></a></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[¿LOSING LATIN AMERICA?]]></title>
<link>http://norbertobarreto.wordpress.com/2008/07/03/%c2%bflosing-latin-america/</link>
<pubDate>Thu, 03 Jul 2008 19:01:46 +0000</pubDate>
<dc:creator>Norberto Barreto Velázquez</dc:creator>
<guid>http://norbertobarreto.wordpress.com/2008/07/03/%c2%bflosing-latin-america/</guid>
<description><![CDATA[Greg Grandin es un historiador norteamericano, profesor de la Universidad de Nueva York y autor de v]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p style="text-align:left;">Greg Grandin es un historiador norteamericano, profesor de la Universidad de Nueva York y autor de varios libros sobre los efectos de la política exterior norteamericana en América Latina, especialmente, en Centroamérica. <a href="http://history.fas.nyu.edu/object/greggrandin">(http://history.fas</a><a href="http://history.fas.nyu.edu/object/greggrandin">.nyu.</a><span style="text-decoration:underline;"><span style="color:#0000ff;">edu/object/</span></span><a href="http://history.fas.nyu.edu/object/greggrandin">greggrandin)</a> Su enfo- que crítico y su capacidad de llamar las cosas por su nombre, le convierten, a mí juicio, en uno de los latinoamericanistas norteamericanos más destacados de la actualidad.</p>
<div id="attachment_562" class="wp-caption alignright" style="width: 132px"><a href="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2008/07/grandin2.jpg"><img class="size-full wp-image-562" title="Grandin" src="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2008/07/grandin2.jpg" alt="Grandin" width="122" height="148" /></a><p class="wp-caption-text">Greg Grandin</p></div>
<p style="text-align:left;">Grandin acaba de publicar un artículo en la página cibernética del American Empire Project que llamó poderosamente mi atención. En su escrito titulado “Losing Latin America What Will the Obama Doctrine Be Like?”, (<a href="http://aep.typepad.com/american_empire_project/2008/06/losing-latin-am.html">http://aep.typepad.com/american_empire_project/</a><a href="http://aep.typepad.com/american_empire_project/2008/06/losing-latin-am.html">2008/06/losing-latin-am.html</a>) Grandin analiza las posibles repercusiones de una victoria de Barak Obama sobre las relaciones de los Estados Unidos con América Latina. Aunque sus comentarios sobre este tema me resultaron muy interesantes, debo confesar que lo que más llamó mi atención fueron sus observaciones sobre la doctrina Monroe. Esta famosa doctrina emitida en 1823 por el entonces presidente de los Estados Unidos James Monroe ha sido, desde entonces, la base de la política exterior norteamericana hacia América Latina. Desde Teodoro Roosevelt hasta Ronald Reagan, varios líderes norteamericanos recurrieron a los postulados de ésta para justificar sus desmanes en la región latinoamericana.</p>
<p style="text-align:left;">Grandin reacciona a los argumentos de un informe preparado por un “task force” del Council on Foreign Reations titulado U.S.-Latin America Relations: A New Direction for a New Reality publicado en mayo de 2008. (<a href="http://www.cfr.org/publication/16279/uslatin_america_relations.html">http://www.cfr.org/publication/16279/uslatin</a></p>
<p style="text-align:left;"><a href="http://www.cfr.org/publication/16279/uslatin_america_relations.html">_america_</a><a href="http://www.cfr.org/publication/16279/uslatin_america_relations.html">relations.html) </a>Este informa analiza el estado actual de las relaciones latinoamericanas y concluye que la era del dominio norteamericano en América Latina ha llegado a su fin. Prueba de ello es que gran parte de la región está gobernada por líderes de centro-izquierda cuya orientación oscila desde el populismo de Chávez hasta el reformismo de Lula. Este liderato rebelde, según el infome, ha buscado distancia de los Estados Unidos cortejando a China y abriendo mercados en Europa. Además, el liderato latinoamericano ha asumido una actitud disidente con relación a la guerra contra el terrorismo, ha puesto trabas a los tratados de libre comercio y ha marginado al Fondo Monetario Internacional. Todo esto lleva a los autores del informe a declarar obsoleta la doctrina Monroe, cosa que Grandin llama a tomar con cuidado.</p>
<div id="attachment_567" class="wp-caption alignleft" style="width: 248px"><a href="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2008/07/james_monroe_02.jpg"><img class="size-medium wp-image-567" title="James_Monroe_02" src="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2008/07/james_monroe_02.jpg?w=238" alt="James_Monroe_02" width="238" height="300" /></a><p class="wp-caption-text">James Monroe</p></div>
<p style="text-align:left;"><!--StartFragment-->De acuerdo con Grandin, esta no es la primera vez que la doctrina Monroe es declarada obsoleta por un grupo de analistas estadounidenses. La crisis que vivieron los Estados Unidos en la década de 1970 provocada por la derrota en Vietnam, la caída del dólar, el escándalo de Watergate, la competencia europea y el aumento en los precios del petróleo generó una revisión de la política exterior estadounidense por parte de los sectores liberales del “establishment” diplomático norteamericano. Éstos propusieron una reorientación de la política exterior norteamericana que incluía el abandono de la doctrina Monroe. Los liberales no fueron los únicos que analizaron la crisis de 1970. La primera generación de neoconservadores y la derecha religiosa también reaccionaron, pero de forma completamente opuesta. Intelectuales conservadores como Jeanne Kirkpatrick enfocaron a América Latina y no dieron por muerta a la doctrina Monroe, sino que la usaron para justificar la política del presidente Reagan con resultados genocidas en Centroamérica.</p>
<p style="text-align:left;"><a href="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2008/07/greg_grandin.jpg"><img class="alignleft size-full wp-image-563" title="greg_grandin" src="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2008/07/greg_grandin.jpg" alt="greg_grandin" width="249" height="380" /></a>Según Grandin, la disyuntiva actual (un claro descenso del poder norteamericano, una América Latina movilizada, un inminente cambio de presidencia en los EEUU y la ruina de la alianza neoconservadora de George W. Bush) podría hacer que políticos norteamericanos voltearan sus ojos hacia el sur. Grandin teme que ello provoque un renacer de la doctrina Monroe cuyas consecuencias estarían por verse.</p>
<p style="text-align:left;">Comparto la preocupación de Grandin y como él, no doy por muerta la doctrina Monroe. Históricamente, América Latina ha ocupado una posición secundaria y subordinada en la política exterior de los Estados Unidos. Las autoridades estadounidenses sólo han revaluado su visión y relación con la región en momentos de crisis como la segunda guerra mundial y la radicalización de la revolución cubana. Además, no se debe olvidar que tales reenfoques no fueron, necesariamente, beneficiosos para la región. La disyuntiva actual (decadencia norteamericana a nivel doméstico e internacional y altos precios en los hidrocarburos y los alimentos) unida a los inevitables cambios que sufrirá el sistema internacional como consecuencia de la redistribución de fuerzas, los cada vez más evidentes problemas climáticos y la creciente competencia por fuentes de energía y otras materias primas, podrían forzar a los Estados Unidos a volver sus ojos a la región que tradicionalmente han considerado su área de hegemonía natural, lo que haría inevitable un resurgir de la doctrina Monroe como su justificante ideológico.</p>
<p style="text-align:left;">Norberto Barreto Velázquez, Ph. D.</p>
<p style="text-align:left;">Lima, 3 de julio de 2008</p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[EMPIRE OR HUMANITY- What the Classroom Didn’t Teach Me About the American Empire por Howard Zinn]]></title>
<link>http://norbertobarreto.wordpress.com/2008/05/30/25/</link>
<pubDate>Fri, 30 May 2008 21:55:51 +0000</pubDate>
<dc:creator>Norberto Barreto Velázquez</dc:creator>
<guid>http://norbertobarreto.wordpress.com/2008/05/30/25/</guid>
<description><![CDATA[Dramatización narrada por Viggo Mortensen del artículo del historiador Howard Zinn, &#8220;Empire or]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p>Dramatización narrada por Viggo Mortensen del artículo del historiador Howard Zinn, &#8220;Empire or Humanity&#8221;, relatando cómo llegó al entendimiento de la naturaleza imperialista de los Estados Unidos. <a href="http://www.tomdispatch.com/post/174913/howard_zinn_the_end_of_empire_">http://www.tomdispatch.com/post/174913/howard_zinn_the_end_of_empire_</a> </p>
<p> </p>
<p><span style='text-align:center; display: block;'><object width='425' height='350'><param name='movie' value='http://www.youtube.com/v/Arn3lF5XSUg&#038;rel=1&#038;fs=1&#038;showsearch=0&#038;hd=0' /><param name='allowfullscreen' value='true' /><param name='wmode' value='transparent' /><embed src='http://www.youtube.com/v/Arn3lF5XSUg&#038;rel=1&#038;fs=1&#038;showsearch=0&#038;hd=0' type='application/x-shockwave-flash' allowfullscreen='true' width='425' height='350' wmode='transparent'></embed></object></span></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[LOCALIZANDO EL ENEMIGO]]></title>
<link>http://norbertobarreto.wordpress.com/2008/05/06/localizando-el-enemigo/</link>
<pubDate>Tue, 06 May 2008 00:38:34 +0000</pubDate>
<dc:creator>Norberto Barreto Velázquez</dc:creator>
<guid>http://norbertobarreto.wordpress.com/2008/05/06/localizando-el-enemigo/</guid>
<description><![CDATA[Morris Berman Con la traducción y publicación de la conferencia dictada por Morris Berman en la Sout]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p><!--StartFragment--></p>
<div id="attachment_556" class="wp-caption alignleft" style="width: 194px"><a href="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2008/05/imgmorris-berman5.jpg"><img class="size-full wp-image-556" title="imgMorris Berman5" src="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2008/05/imgmorris-berman5.jpg" alt="imgMorris Berman5" width="184" height="274" /></a><p class="wp-caption-text">Morris Berman</p></div>
<p class="MsoNormal"><span>Con la traducción y publicación de la conferencia dictada por Morris Berman en la Southern Utah University el 6 de marzo de 2007 titulada <em>Localizar al enemigo: mito versus realidad en la política<span> </span>exterior de los Estados Unidos,</em></span><span> </span><span>la editorial Sextopiso hace una importante aportación al análisis del imperialismo norteamericano<span>. </span>Publicado como un acompañante gratuito de la edición en español del libro <em>El crepúsculo de la cultura americana</em></span><span>, también de la autoría de Berman, <em>Localizar al enemigo</em></span><span> es un análisis breve y muy bien escrito de las bases ideológicas de la política exterior norteamericana desde el periodo colonial hasta nuestros días. Berman, un historiador y critico social norteamericano (<a href="http://morrisberman.blogspot.com/">http://morrisberman.blogspot.com/</a>) autor de interesantes e incisivos análisis de la sociedad estadounidense, analiza el desarrollo de lo que él denomina la “identidad negativa” de los Estados Unidos y su impacto histórico.<span> </span>Según él, desde el periodo colonial, los norteamericanos han desarrollado una identidad nacional a partir de lo que no son, siempre rechazando otra cosa, por ejemplo, el Viejo Mundo, la nobleza, etc. El problema con este tipo de identidad, subraya Berman, es que no te permite ver qué realmente eres. Ese precisamente es uno de los problemas fundamentales de la política exterior de los Estados Unidos, pues ésta ha estado basada en la percepción ideologizada que los norteamericanos tienen de sí mismo y no una examen crítico de lo que realmente son.<span> </span></span></p>
<p class="MsoNormal"><span><span> </span>Esta ideología-religión secular se fundamenta en el rechazo a la disensión camuflado de patriotismo (un americano de verdad no critica a su país y menos en tiempos de guerra); en un fuerte sentido de misión divina, de una necesidad de propagar por el mundo la democracia y las bendiciones de la sociedad norteamericana (de hacer cumplir la voluntad de Dios); en el desarrollo de una identidad nacional que no está basada en un historia común, sino en un compromiso moral y religioso con el país; en una visión maniquea que reduce la realidad a una lucha entre el bien (los Estados Unidos) y el mal (sus opositores); en la idea de una bondad e inocencia innatas que guían las acciones norteamericanas; y en la creencia en la universalidad de los valores y la forma de vida norteamericana (a pesar de lo que puedan decir sus líderes, los pueblos del mundo quieren ser como los estadounidenses).<a href="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2008/05/darkages.jpg"><img class="alignright size-full wp-image-558" title="darkages" src="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2008/05/darkages.jpg" alt="darkages" width="200" height="303" /></a></span></p>
<p class="MsoNormal"><span><span> </span>Originada en el siglo XVII por los puritanos creadores de la idea de ciudad sobre una colina,<span> </span>esta religión secular ha evolucionado a lo largo<span> </span>de la historia norteamericana convirtiendo a los Estados Unidos, según Berman, en una nación peligrosa. Inculcada en los niños desde la escuela primaria, la idea de la excepcionalidad norteamericana ha tenido consecuencias desastrosas, pues ha llevado a los Estados Unidos a perder de vista los colores de espectro luminoso y adoptar una política exterior sin matices y profundamente ideologizada. Según Berman, la política exterior de los Estados Unidos en los últimos sesenta años ha estado basada en<span> </span>la constante búsqueda de un enemigo a quien enfrentar representándole “como una gran fuerza unificada” con la que no se razona, sino se enfrenta, se combate. En palabras de Berman, </span></p>
<p class="MsoNormal"><span>“El resultado fue la incapacidad de entender los movimientos nacionalistas, las guerras de liberación o las guerras civiles, porque todo lo que se desviara de nuestra visión del mundo, se definía ahora como malvado. El nacionalismo a menudo se confundió con el comunismo y repentinamente nos hicimos responsables de casi cualquier evento político que tuviera lugar en el planeta, y a todos se les asignaba la misma importancia en términos de nuestra seguridad.” (p. 15)</span></p>
<p class="MsoNormal"><span> Este pequeño, pero fascinante escrito, debería ser lectura obligada de todos aquellos que quieran entender los patrones culturales, ideológicos, sicológicos y religiosos con que opera la política exterior de los Estado Unidos.</span></p>
<p class="MsoNormal" align="right"><span>Norberto Barreto Velázquez, Ph. D.</span></p>
<p class="MsoNormal" align="right"><span>Lima, 4 de mayo de 2008.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span> </span></p>
<p><!--EndFragment--></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[LA GUERRA HISPANOAMERICANA DESDE UNA PERSPECTIVA GLOBAL]]></title>
<link>http://norbertobarreto.wordpress.com/2008/04/25/12/</link>
<pubDate>Fri, 25 Apr 2008 02:24:31 +0000</pubDate>
<dc:creator>Norberto Barreto Velázquez</dc:creator>
<guid>http://norbertobarreto.wordpress.com/2008/04/25/12/</guid>
<description><![CDATA[Salvo algunas escasas excepciones, la mayoría de los historiadores norteamericanos han enfocado la g]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p><!--StartFragment--></p>
<p class="MsoNormal"><span>Salvo algunas escasas excepciones, la mayoría de los historiadores norteamericanos han enfocado la guerra hispanoamericana desde una perspectiva muy limitada dejando fuera los ricos matices internacionales de este conflicto. En esta perspectiva, la guerra hispanoamericana suele quedar reducida a un conflicto entre los Estados Unidos y España por culpa de Cuba, en el que Puerto Rico y las Filipinas terminaron involucrados casi por cosa del destino. Una interesante excepción a esa tendencia historiográfica es el libro del Juez Juan R. Torruella que la Editorial de la Universidad de Puerto Rico acaba de publicar bajo el título<em> Global Intrigues</em></span><span>.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span><a href="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2008/04/torruella2_1.jpg"><img class="aligncenter size-full wp-image-554" title="Torruella2_" src="http://norbertobarreto.wordpress.com/files/2008/04/torruella2_1.jpg" alt="Torruella2_" width="500" height="500" /></a><br />
</span></p>
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<p class="MsoNormal"><span>En su libro, Torruella examina la guerra hispanoamericana desde una perspectiva global analizando el papel que jugaron los países no beligerantes durante el conflicto y cómo esto afectó el desenlace de la guerra. Para ello, el autor se embarca en un interesante análisis de la situación sociopolítica de las principales potencias mundiales a finales del siglo XIX que permite entender las motivaciones de éstas durante la guerra hispanoamericana.<span> </span>La conclusión de Torruella es muy clara: de todas las potencias mundiales decimonónicas, sólo Gran Bretaña consideraba que una victoria de los Estados Unidos sobre España sería favorable a sus intereses geopolíticos –sobre todo en China– y por ello asumió una actitud a favor de sus primos norteamericanos. El resto de las potencias mundiales adoptó una actitud pro-española por considerar que una victoria norteamericana podría afectar negativamente sus intereses comerciales, políticos<span> </span>y estratégicos. </span></p>
<p class="MsoNormal"><span>Es necesario aclarar que el autor no limita su análisis a factores geopolíticos, pues reconoce que hubo factores de tipo ideológico, religioso, racial y familiar que determinaron las simpatías de la mayoría de las potencias europeas con la causa española. Por ejemplo, la cercanía entre las familias reinantes en Alemania y España jugó un papel de importancia para entender la actitud anti-norteamericana que asumió el Káiser durante la guerra. </span></p>
<p class="MsoNormal"><span>Esta es no sólo es la parte más sólida del libro, sino también la más valiosa, pues el autor brinda un análisis sintético y claro de las dinámicas diplomáticas que sirvieron de contexto internacional a la guerra hispanoamericana. Ello permite sacar el conflicto hispano-norteamericana del estricto contexto americano (Cuba) y ubicarle dentro de la dinámica geopolítica mundial de finales del siglo XIX. </span></p>
<p class="MsoNormal"><span>El análisis de Torruella del significado de la guerra a nivel internacional resulta más problemático. Según el autor, la guerra hispanoamericana, y especialmente la adquisición de las Filipinas por los Estados Unidos, alteró el orden mundial, pues colocó a la nación norteamericana en una posición ventajosa con relación<span> </span>al acceso al mercado chino, la principal causa de competencia entre las naciones imperialistas. La presencia norteamericana en las Filipinas obligó, según Torruella, a las naciones imperialistas en pugna por el mercado chino a buscar puertos en China desde donde contrarrestar la ventaja norteamericana, dada la cercanía del archipiélago filipino al territorio continental chino. Este planteamiento olvida que para 1898 las potencias imperialistas poseían una sólida presencia en China con puertos y zonas de influencia bajo su control que la guerra hispanoamericana no afectó ni amenazó. Mas que alterar el orden internacional, me parece más acertado plantear que guerra hispanoamericana confirmó la emergencia de una nueva potencia mundial, los Estados Unidos. Además, cabe preguntarse si no se podría decir lo mismo de la guerra ruso-japonesa (1904-1905), y con mayor razón, pues ésta no sólo marcó el triunfo de una potencia asiática sobre un imperio europeo, sino que también  provocó transferencias territoriales que tendrían serias repercusiones a largo plazo.   <a name="OLE_LINK1"></a><a name="OLE_LINK2"></a></span></p>
<p class="MsoNormal"><span><span><span>Otro problema del libro son las fuentes y el manejo que su autor hace de éstas. Primero que nada, me resulta curioso que a pesar de que las Filipinas juegan un papel central en el argumento del autor, la bibliografía que éste maneja sobre las islas es muy reducida y hasta cuestionable. Por ejemplo,<span> </span>gran parte del análisis del autor está basado en la colección de documentos capturados por los norteamericanos a los insurgentes filipinos<span> </span>durante la guerra filipino-norteamericana publicada en<span> </span>1971 bajo el título <em>The Philippine Insurrection Against the United States</em></span><span>. Esta compilación de documentos es, sin lugar a dudas, una fuente importantísima para entender la historia filipina, pero la bibliografía filipina sobre el 1898 es mucho más amplia y rica.<span> </span>Asimismo, la actitud japonesa durante y después de la guerra hispanoamericana ocupa una parte importante de este libro, sin embargo, Torruella maneja una bibliografía también muy reducida sobre este tema. En especial, hecho de menos los trabajos sobre las relaciones japonesas-norteamericanas del prestigioso historiador japonés Akira Iriye y los estudios sobre la actitud japonesa con relación a las Filipinas de la historiadora filipina Lydia N. Yu-Jose. </span></span></span></p>
<p class="MsoNormal"><span><span><span>No puedo terminar sin destacar varios puntos que me resultan muy importantes con relación a este libro. Independientemente de lo controversiales que me pueden resultar algunos de sus argumentos, es indiscutible que el autor hace un excelente trabajo colocando la guerra hispanoamericana en su contexto internacional. El enfoque comparativo del libro<span> </span>es otro acierto de su autor, pues enfrenta de forma directa uno de los problemas tradicionales de la historiografía de las relaciones exteriores de los Estados Unidos. Además, el autor asume una posición clara con relación a la condición imperial de los Estados Unidos. La política exterior de la actual administración de la Bush, sobre todo, la tragedia iraquí, desató en los Estados Unidos un intenso<span> </span>debate sobre la naturaleza imperial de la nación norteamericana. Este debate<span> </span>no es fenómeno nuevo e inclusive se podría plantear como un fenómeno cíclico en la historia </span></span></span><span>de los Estados Unidos. Torruella entra<span> </span>en este debate reconociendo de forma directa el carácter imperialista de la nación norteamericana y ello me parece digno de ser reconocido. Por otro lado, me resulta refrescante que un historiador puertorriqueño supere el insularismo analizando un tema crucial de nuestra historia desde un perspectiva internacional. Por último, me resulta esperanzador que un historiador puertorriqueño atienda la tan olvidada historia de nuestra metrópoli.</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:right;">Norberto Barreto-Velázquez, Ph. D.</p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:left;"><em>Reseña publicada por el periódico El Nuevo Día el 10 de febrero de 2008.<br />
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