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	<title>joseph-roth &amp;laquo; WordPress.com Tag Feed</title>
	<link>http://en.wordpress.com/tag/joseph-roth/</link>
	<description>Feed of posts on WordPress.com tagged "joseph-roth"</description>
	<pubDate>Sat, 28 Nov 2009 03:31:45 +0000</pubDate>

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<title><![CDATA[TRAYECTO 323 20 DE NOVIEMBRE 2009]]></title>
<link>http://eltranviafm.wordpress.com/2009/11/11/trayecto-323-13-de-noviembre-2009/</link>
<pubDate>Wed, 11 Nov 2009 22:17:10 +0000</pubDate>
<dc:creator>eltranviafm</dc:creator>
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<description><![CDATA[¡Qué vergüenza de muros! El término &#8220;Muro de la Vergüenza&#8221; es el apelativo con el que su]]></description>
<content:encoded><![CDATA[¡Qué vergüenza de muros! El término &#8220;Muro de la Vergüenza&#8221; es el apelativo con el que su]]></content:encoded>
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<title><![CDATA[La Quinzaine n°1002, du 1er au 15 novembre 2009]]></title>
<link>http://laquinzaine.wordpress.com/2009/11/07/la-quinzaine-n%c2%b01002-du-1er-au-15-novembre-2009/</link>
<pubDate>Sat, 07 Nov 2009 11:21:35 +0000</pubDate>
<dc:creator>capucinebordet</dc:creator>
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<description><![CDATA[&#8220;Où le romancier en appelle au lecteur : qui était Alejandro Bevilacqua ?&#8221;, un article d]]></description>
<content:encoded><![CDATA[&#8220;Où le romancier en appelle au lecteur : qui était Alejandro Bevilacqua ?&#8221;, un article d]]></content:encoded>
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<title><![CDATA[Javier García-Galiano // Versiones de la historia de un reportero sentimental]]></title>
<link>http://noticieroalternativo.com/2009/11/02/javier-garcia-galiano-versiones-de-la-historia-de-un-reportero-sentimental/</link>
<pubDate>Mon, 02 Nov 2009 04:13:17 +0000</pubDate>
<dc:creator>noticieroalternativo</dc:creator>
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<description><![CDATA[Joseph Roth era un hombre inverosímil de cuya existencia podían dudar incluso quienes lo conocían. S]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p style="text-align:center;"><img class="aligncenter size-medium wp-image-882" title="Joseph Roth 2" src="http://noticieroalternativo.wordpress.com/files/2009/11/joseph-roth-2.gif?w=200" alt="Joseph Roth 2" width="200" height="300" /></p>
<p style="text-align:justify;">Joseph Roth era un hombre inverosímil de cuya existencia podían dudar incluso  quienes lo conocían. Su amigo Ludwig Marcuse decía que no mentía, sino que hacía  literatura. Se lo podía encontrar cotidianamente en los cafés de Viena y Berlín,  en una esquina de Amsterdam o de París, en las calles de Tirana y de Moscú.<!--more--></p>
<p style="text-align:justify;">Géza von Cziffra recordaba que, mientras caminaba por la Jerusalemer Strasse,  en el barrio de los periódicos de Berlín, se encontró a un hombre armado con un  monóculo que lo detuvo con la punta del bastón para preguntarle: “—¿Adónde va  alférez?</p>
<p style="text-align:justify;">El dandy, refiere von Cziffra en El santo bebedor, le aclaró: —¡Soy su amigo  el teniente Joseph Roth! Le pregunté que qué camino lleva. —Voy a comer al Weiss  Csarda, respondió von Cziffra. —Comer es una vulgaridad, dijo Roth, pero  seguramente hay allí un buen Barack. Voy con usted. El restaurante Weiss Csarda  estaba en la Kommandantestrasse y, en efecto, allí había un excelente  aguardiente húngaro de albaricoque llamado Barack. Roth bebió dos vasos seguidos  y pidió unas rebanadas de jamón de Praga con rábanos. Al mesero, al que había  hecho esperar, le dijo en austríaco, para hacerlo enojar: —Jamón de Praga con  Kren (rábano picante), si es que sabe lo que es —Por supuesto que lo sé, señor  von Roth, dijo el mesero en el mejor vienés y se escurrió. Roth lo miró  asombrado. —Cómo es que me conoce. Nunca he estado aquí. Cuando la comida estuvo  servida, el mesero le aclaró a Roth: — Solía servirle en el Central de Viena,  señor von Roth — ¡Por supuesto! ¡Anton!, exclamó Roth y añadió:—No me diga que  todavía le debo dinero. —Anton extrajo del bolsillo una libreta gastada y la  hojeó hasta leer:—El señor redactor Roth: tres pares de huevos, cinco cafés con  Kirsch, siete Slivovitz; en total&#8230;Roth lo interrumpió: —Deténgase. No quiero  saberlo. Extrajo un billete del bolsillo. — Aquí tiene. Espero que sea  suficiente. Feliz, Anton se metió el dinero. —Gracias, señor von Roth. Sabe  usted, no todos los caballeros pueden acordarse de sus viejas deudas. El señor  redactor Karl Kraus incluso me acusó de mentiroso —Yo tampoco le daría crédito a  él, dijo Joseph Roth”.</p>
<p style="text-align:justify;">Muchos de los viajes de Roth estaban justificados por su trabajo en la  prensa, en la cual comenzó a colaborar, según Klaus Westermann, durante su  servicio militar, con el que cumplió de 1916 a 1918, cuando escribió para un  periódico del frente. Sostenía, sin embargo, que en Viena “por falta de dinero,  empecé a escribir en los periódicos. Imprimían mis estupideces y yo vivía de  eso”.</p>
<p style="text-align:justify;">No sin orgullo, Joseph Roth sostenía que escribía en “el idioma del destino”:  el yidish.</p>
<p style="text-align:justify;">Creía que “un idioma no consta sólo de palabras, sino que es también una  estructura y un ritmo: “Por eso escribo un alemán tan claro y sencillo como el  yidish. Mis frases son cortas y exactas. Me disgustan las oraciones largas y  ampulosas de Thomas Mann”.</p>
<p style="text-align:justify;">Quizá esa forma simple de escribir propició que los lectores de periódico  frecuentaran con placer sus artículos y que los editores lo consideraran un  periodista cotizado, por lo que publicaba en periódicos varios como el  Frankfurter Zeitung, Neue Berliner Zeitung, Münchner Neueste Nachrichten o  Berliner Börsen Courier.</p>
<p style="text-align:justify;">Como reportero describió Viena y Berlín, se detuvo en el oficio del redactor  nocturno, el de la nota policial, el de la encargada de criticar la moda,  Fräulein Larissa, retrató a personajes como el portero del hotel, el viejo  mesero, “el cocinero en la cocina”, escribió “reportajes sentimentales” y  presenció con entusiasmo los primeros años de la utopía de los soviets en la  antigua Rusia.</p>
<p style="text-align:justify;">También en sus relatos y novelas comprendió que los tiempos cambiaban y se  extinguían. Quizá, como el emperador Napoleón, en Los cien días, supo que las  campanas no “anunciaban únicamente las horas y los oficios divinos. Eran las  lenguas de cielo. ¿Quién entendía su lenguaje celeste? Daban fielmente las  horas; sólo ellas podían saber cuál sería la decisiva”. Pacientemente fue  testigo del lento fin del imperio de los Habsburgo, en el que convivían  culturas, idiomas y pueblos diversos y en La telaraña, que publicó por entregas  en el Arbeiter Zeitung de Viena, narró como un presagio atroz el ascenso de una  pandilla maligna.</p>
<p style="text-align:justify;">Fuente: El Universal. México</p>
</div>]]></content:encoded>
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<title><![CDATA[Berlin(s)]]></title>
<link>http://trewisms.wordpress.com/2009/10/20/berlins/</link>
<pubDate>Tue, 20 Oct 2009 12:55:52 +0000</pubDate>
<dc:creator>trewisms</dc:creator>
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<description><![CDATA[I&#8217;m an enormous fan of Christopher Isherwood&#8217;s Berlin novels, which I read in one go ]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p>I&#8217;m an enormous fan of Christopher Isherwood&#8217;s Berlin novels, which I read in one go &#8211; I think they worked very well together. But then while I was reading Joseph Roth&#8217;s &#8216;What I Saw&#8217;, a collection of his descriptions of interwar Berlin, I read a sneering comment in the introduction about Isherwood&#8217;s being a fantasy Berlin, and how you should only read Roth, the &#8216;authentic&#8217; document of 30s Berlin.</p>
<p>When I read this I felt a little smaller for having my taste for Isherwood corrected, but then, a while afterwards, I thought: but that&#8217;s the <em>point</em> of Isherwood. He&#8217;s not trying to document the authentic Berlin; his is a world of over-the-top characters, of excess, of fantasy . It would be wrong if he was trying to set himself up as the impartial eye of the times, the outside observer, but that&#8217;s not a claim I think he makes. Isherwood&#8217;s Berlin is about consciously turning a blind eye to the chaos, or celebrating the chaos, somehow both at once. Roth is about confronting, analysing, documenting.</p>
<p>I loved Roth&#8217;s feuilletons because they are extremely rich and evocative, and incredibly clear-sighted considering he was writing in the middle of it all. But I love Isherwood too, and I don&#8217;t see why there isn&#8217;t space for both on a bookshelf. And Berlin Alexanderplatz too, except I haven&#8217;t read that yet.</p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
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<title><![CDATA[The Radetzky March]]></title>
<link>http://vebahood.wordpress.com/2009/10/11/the-radetzky-march/</link>
<pubDate>Mon, 12 Oct 2009 02:18:01 +0000</pubDate>
<dc:creator>vebahood</dc:creator>
<guid>http://vebahood.wordpress.com/2009/10/11/the-radetzky-march/</guid>
<description><![CDATA[The Radetzky March, Montréal, 2002 © Velibor Božović &#8220;Fate had elected him for a special deed.]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><div id="attachment_615" class="wp-caption alignnone" style="width: 570px"><img class="size-full wp-image-615" title="BW200203VBMontreal001_02" src="http://vebahood.wordpress.com/files/2009/10/bw200203vbmontreal001_02.jpg" alt="BW200203VBMontreal001_02" width="560" height="385" /><p class="wp-caption-text">The Radetzky March, Montréal, 2002 © Velibor Božović</p></div>
<p>&#8220;Fate had elected him for a special deed. But he then made sure that later times lost all memory of him.&#8221;</p>
<p>from the opening paragraph of <a title="The Radetzky March" href="http://www.amazon.com/Radetzky-March-Works-Joseph-Roth/dp/1585673269/ref=ntt_at_ep_dpi_1">The Radetzky March</a> by <a title="Joseph Roth" href="http://en.wikipedia.org/wiki/Joseph_Roth">Joseph Roth</a></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
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<title><![CDATA[Una pagina da IL PESO FALSO, di Joseph Roth, trad. di E. Pocar, Mondadori 1979.]]></title>
<link>http://passalacqua1952.wordpress.com/2009/10/04/una-pagina-da-il-peso-falso-di-joseph-roth-trad-di-e-pocar-mondadori-1979/</link>
<pubDate>Sun, 04 Oct 2009 23:34:34 +0000</pubDate>
<dc:creator>passa1952</dc:creator>
<guid>http://passalacqua1952.wordpress.com/2009/10/04/una-pagina-da-il-peso-falso-di-joseph-roth-trad-di-e-pocar-mondadori-1979/</guid>
<description><![CDATA[In copertina: Strada di villaggio (part.), di Edvard Munch, 1905. Natalija Bondarciuk-Harey (da Sola]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p><a href="http://passalacqua1952.wordpress.com/files/2009/10/roth-j.jpg"></p>
<p style="text-align:center;"><img class="aligncenter size-full wp-image-308" title="Roth J." src="http://passalacqua1952.wordpress.com/files/2009/10/roth-j.jpg" alt="Roth J." width="510" height="326" /></p>
<p></a></p>
<p style="text-align:center;"><a href="http://passalacqua1952.wordpress.com/files/2009/10/roth-j-2.jpg"><img class="aligncenter size-full wp-image-309" title="Roth J. 2" src="http://passalacqua1952.wordpress.com/files/2009/10/roth-j-2.jpg" alt="Roth J. 2" width="301" height="509" /></a></p>
<p style="text-align:center;">In copertina: <em>Strada di villaggio</em> (part.), di Edvard Munch,<em> </em>1905.</p>
<p style="text-align:center;"><a href="http://passalacqua1952.wordpress.com/files/2009/10/bondarciuk-natalija.jpg"><img class="aligncenter size-full wp-image-310" title="Bondarciuk Natalija" src="http://passalacqua1952.wordpress.com/files/2009/10/bondarciuk-natalija.jpg" alt="Bondarciuk Natalija" width="398" height="594" /></a></p>
<p style="text-align:center;">Natalija Bondarciuk-Harey (da<em> Solaris</em>, di Andrej Tarkovskij, 1971).</p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Denksel XXIII]]></title>
<link>http://hanniballektor.wordpress.com/2009/09/24/denksel-xxiii/</link>
<pubDate>Wed, 23 Sep 2009 22:00:34 +0000</pubDate>
<dc:creator>Frank Benedikt</dc:creator>
<guid>http://hanniballektor.wordpress.com/2009/09/24/denksel-xxiii/</guid>
<description><![CDATA[Alle deine Gewichte sind falsch, und alle sind dennoch richtig. Wir werden dich also nicht anzeigen!]]></description>
<content:encoded><![CDATA[Alle deine Gewichte sind falsch, und alle sind dennoch richtig. Wir werden dich also nicht anzeigen!]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Joseph Roth: Hotel Savoy (IV)]]></title>
<link>http://tandemworks.wordpress.com/2009/09/22/joseph-roth-hotel-savoy-iv/</link>
<pubDate>Tue, 22 Sep 2009 14:05:20 +0000</pubDate>
<dc:creator>Tristan</dc:creator>
<guid>http://tandemworks.wordpress.com/2009/09/22/joseph-roth-hotel-savoy-iv/</guid>
<description><![CDATA[Mit Joseph Roth kam ich erstmals beim Verfassen meiner Bachelor-Arbeit im letzten Jahr in Kontakt. I]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p>Mit Joseph Roth kam ich erstmals beim Verfassen meiner Bachelor-Arbeit im letzten Jahr in Kontakt. Im Rahmen meines Themas (&#8220;Die Destruktion des American Dream in der Literatur des 20. Jahrhunderts&#8221;)  beschäftigte ich mich mit seinem Roman &#8220;Hiob&#8221;, der den Topos des Auswanderns nach Amerika, das &#8216;Land der unbegrenzten Möglichkeiten&#8217;, behandelt. Letztes Semester besuchte ich an der Universität Bielefeld ein Seminar zu Joseph Roth, in welchem wir vorrangig seine späten Werke behandelten, wie etwa &#8220;Das falsche Gewicht&#8221;, &#8220;Tarabas&#8221; oder &#8220;Radetzkymarsch&#8221;, welche mir allesamt sehr gut gefielen.</p>
<p>Die späten Werke Joseph Roths (ca. ab 1930) zeichnen sich durch den roman- und teils märchenhaften Schreibstil aus, welcher hervorragend zu lesen ist. Der Autor versteht es Geschichten zu erzählen sowie Landschaften und Naturerscheinungen zu beschreiben &#8211; und das mit einer Detaildichte und Präzision, wie es nur wenige andere Literaten vermögen. In seinen Romanen behandelt er Themen wie Entwurzelung, Fremdsein und Suche nach der Heimat. Oftmals sind in seinen Werken auch Parallelen  und Statements zu dem Untergang der k.u.k.-Monarchie zu finden, welcher er zeitlebens verhaftet blieb. Mit &#8220;Hotel Savoy&#8221; möchte ich nun ein Buch besprechen, welches der Spätphase seiner frühen Romane zugeordnet wird.<!--more-->Joseph Roth (1894 &#8211; 1939) war in der Zwischenkriegszeit im deutschsprachigen Raum ein &#8220;Starjournalist&#8221; und viele journalistische Schriften spielen in seinem Werk vor allem quantitativ eine große Rolle. Deshalb ist er auch lange Zeit der Neuen Sachlichkeit zuzuordnen, welche sich nicht durch Dichtung, sondern durch Beobachtung auszeichnet, also quasi das Gegenstück zum Expressionismus bildet, welchem Roth aber nie angehörte. Es wird also beschrieben, die Gesellschaft und die Vorgänge in ihr sollen möglichst ohne Verzerrungen wiedergegeben werden. Bei dem 1924 erschienenen Gesellschaftsroman &#8220;Hotel Savoy&#8221; ist die sachliche, nüchterne Beschreibung von Menschen und Alltagsvorgängen vorhanden, jedoch ist es kein Bericht, sondern eine Heimkehrer-Geschichte, welche schon deutlich die spätere Abkehr von der Neuen Sachlichkeit vermuten lässt.</p>
<p>In &#8220;Hotel Savoy&#8221; lässt Joseph Roth die Geschichte in der Ich-Form aus  der Perspektive des Heimkehrers Gabriel Dan erzählen. Der Roman spielt im Sommer 1919 in Lodz und tatsächlich steht auch heute noch das Hotel, welches Vorbild für das &#8220;Hotel Savoy&#8221; gewesen ist. Gabriel Dan berichtet, wie er in dem Hotel ankommt, die dort lebenden Menschen kennenlernt, wie die Revolution das Hotel erreicht und zerstört. Die Bewohner des Hotel Savoy erscheinen hierbei kaum als Gäste, sondern vielmehr als dauerhafte Mieter, da keine stetige Fluktuation gegeben ist, wie man es in einem Hotel erwarten würde. In dem riesig anmutenden, teils verwirrenden Gebäude spiegelt sich auch der Gesellschaftsstatus der Bewohner dar: unten wohnen die reichen, ganz oben die armen Menschen. Mir erscheint diese Gesellschaftspyramide merkwürdig, da sie auf den Kopf gestellt ist. So hätte ich vielmehr erwartet, dass die Reichen in den höchsten Stockwerken wohnen würden.</p>
<p>Das Hotel wird von dem scheinbar unsichtbaren Kaleguropulos geführt. Die Bewohner sind im Grunde alles &#8220;Typen&#8221;, sei es der Clown Santschin mit seinem treuen Esel, der neureiche Alexanderl, Hirsch Fisch, der Lottozahlen träumt, oder Frau Kupfer mit ihren &#8220;leichten Mädchen&#8221;. Zu Stasia fühlt sich der Protagonist während seines gesamten Aufenthalts hingezogen, es kommt aber trotz der beiderseitigen Sympathie zu keinem &#8220;Happy End&#8221; zwischen den beiden. Eine besondere Freundschaft entwickelt Gabriel Dan zu einem anderen Heimkehrer, Zwonimir, der sein Herz auf der Zunge und manchmal auch auf der Faust trägt. Das ganze Hotel gerät in Aufruhr, als sich der große Geschäftsmann Henry Bloomfield ankündigt. Er ist in Amerika reich geworden und überhaupt stellt die &#8220;Neue Welt&#8221; in diesem Roman wie auch später im &#8220;Hiob&#8221; die einzig wahre Alternative zum &#8220;alten Europa&#8221; dar.</p>
<p>Mir hat &#8220;Hotel Savoy&#8221; wie die anderen Werke Joseph Roths, die ich bisher gelesen habe, hervorragend gefallen. Die Charaktere sind sehr ausgefallen und besitzen Tiefenschärfe, die Vorgänge im Hotel werden lebendig beschrieben und der Story-Strang über die gescheiterte Liebesgeschichte zwischen der Varietékünstlerin Stasia und em Protagonisten Gabriel Dan weiß zu überzeugen. Eingewebt in den unglaublich angenehm zu lesenden, aber dennoch komplexen Erzählstil des Autors ist die Lektüre ein reiner Genuss und jedem uneingeschränkt zu empfehlen.</p>
<p>Auch Joseph Roth lebte sein ganzes Leben über fast ausschließlich in Hotels, war also selbst immer auf der Wanderschaft und konnte durch seine Erfahrungen und Beobachtungen auch umso besser darüber schreiben. Lange hielt er sich auch in Paris auf, der Alkoholsucht verfallen. So trank er täglich unzählige Gläser Absinth und die kurz vor seinem Tod verfasste Geschichte &#8220;Die Legende vom heiligen Trinker&#8221; kann als Vorgriffs seines eigenen persönlichen Schicksals gelten. Sein Leben und Werk macht uns deutlich, dass wir alle nur &#8220;ein Gast auf dieser Erde&#8221; sind (vgl.: &#8220;Tarabas&#8221;).</p>
<p><img class="aligncenter size-medium wp-image-203" title="Joseph Roth: Hotel Savoy" src="http://tandemworks.wordpress.com/files/2009/09/hotel-savoy.jpg?w=300" alt="Joseph Roth: Hotel Savoy" width="300" height="300" />Roth, Joseph: Hotel Savoy. München: dtv 2008.</p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[La Quinzaine n°999, du 16 au 30 septembre 2009]]></title>
<link>http://laquinzaine.wordpress.com/2009/09/20/la-quinzaine-n%c2%b0999-du-16-au-30-septembre-2009/</link>
<pubDate>Sun, 20 Sep 2009 21:37:38 +0000</pubDate>
<dc:creator>capucinebordet</dc:creator>
<guid>http://laquinzaine.wordpress.com/2009/09/20/la-quinzaine-n%c2%b0999-du-16-au-30-septembre-2009/</guid>
<description><![CDATA[&#8220;Le cavalier polonais&#8221;, un article de Norbert Czarny YANNICK HAENEL JAN KARSKI Gallimard]]></description>
<content:encoded><![CDATA[&#8220;Le cavalier polonais&#8221;, un article de Norbert Czarny YANNICK HAENEL JAN KARSKI Gallimard]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Sport «Live»- Notbremse und Riesentöter]]></title>
<link>http://sportaktuell.wordpress.com/2009/09/16/sport-%c2%ablive%c2%bb-notbremse-und-riesentoter/</link>
<pubDate>Wed, 16 Sep 2009 06:00:17 +0000</pubDate>
<dc:creator>Lukas Tonetto</dc:creator>
<guid>http://sportaktuell.wordpress.com/2009/09/16/sport-%c2%ablive%c2%bb-notbremse-und-riesentoter/</guid>
<description><![CDATA[Live, zum Gähnen Während am gestrigen Abend eher Begriffe wie «Notbremse» und «Riesentöter» diskutie]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p>Live, zum Gähnen</p>
<p>Während am gestrigen Abend eher Begriffe wie «Notbremse» und «Riesentöter» diskutiert wurden (allerdings im Vorfeld des Spiels, also während der Zeit, in der ein Matthias Hüppi für gewöhnlich so euphorisch ist, wie Johannes B. Kerner nach dem WM-Titel der deutschen Mannschaft maximal wäre) stehen mir andere Begriffe näher. Zum Beispiel «Nerventöter» oder «Spassbremse». Sie gehören zum gestrigen Abend wie die planbare 2:5-Niederlage des FCZ (Niederlagen sind, falls Sie das vergessen haben, planbar. Romano Spadaro, die männliche Putzfrau mit Krawatte und Rotwein-Nase glaubte vor über zehn Jahren noch, Erfolg sei planbar, aber planbar war nur sein Abgang). «Nerventöter» gabs gestern im Dutzend. Wie immer übrigens, wenn eine Schweizer Mannschaft (wobei ich immer noch nicht so genau weiss, was damit gemeint ist, ich kenne nur die Schweizer Mannschaft, und die trägt – oder besser – trüge ein Kreuz auf der Brust) ein internationales Spiel austrägt. Nerventöter sind an solchen Tagen wie gestern genau diejenigen, die mich am Laufmeter fragen, ob ich auch das Spiel schaue. Frage ich dann, durchaus berechtigt um 07.45 auf dem Perron eines bisenkalten Bahnhofs mitten in der Ajoie, welches Spiel, ernte ich entgeistertes Entsetzen. Der EffCéZett spielt doch gegen Real Madrid? So what, der FC Aarau spielte auch schon gegen Bayern München und die AC Milan (übrigens das Grande Milan). Und wenn ich dann, vergebens und vergeblich, dem Marlboro-Gesicht zu erklären versuche, dass mich der Fussball interessiert, nicht das Spiel, dann haftet mir ohne viel Gegenwehr das Attribut «Spassbremse» an. Dasselbe Szenario, jedes vierte Jahr ungefähr, wenn der Schweizer Meister in der Europäischen Königsklasse mitspielen darf. Als der langweilige FC Basel, der immer Druck machen und die zweiten Bälle erobern will, gegen den FC was auch immer in der Champions League spielte, sass ich in einem Lokal, in dem schon Karl der Grosse gegessen haben soll; und wie im Jahr 802, auf dessen Rückkehr von Rom und der Kaiserkrönung, gab es in diesem Lokal auch im Jahr 20something keinen TV. Dafür einen Hennessy, wofür sogar der selige Joseph Roth noch 1938 meilenweit gegangen wäre.</p>
<p>Das Spiel dauerte wie immer 90 Minuten. Wie immer wurden 3 (drei, nicht vier!) Minuten nachgespielt . Wie immer gabs die Stimmen zum Spiel. Wie immer wurde analysiert. Meine Güte, wäre ich im Lokal Karls des Grossen gesessen, ich hätte den Hennessy genossen. Gestern brauchte ich ihn zur Betäubung. (L.T.)</p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Loin du shtetl]]></title>
<link>http://norwitch.wordpress.com/2009/09/13/loin-du-shtetl/</link>
<pubDate>Sun, 13 Sep 2009 07:21:08 +0000</pubDate>
<dc:creator>Sebastien Chevalier</dc:creator>
<guid>http://norwitch.wordpress.com/2009/09/13/loin-du-shtetl/</guid>
<description><![CDATA[Claudio Magris, Loin d&#8217;où?, p.15-16 «  L&#8217;extermination perpétrée par le nazisme marque l]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p style="margin-bottom:0;"><img class="aligncenter size-medium wp-image-1966" title="claudio-magris" src="http://norwitch.wordpress.com/files/2009/09/claudio-magris.gif?w=300" alt="claudio-magris" width="300" height="291" /></p>
<blockquote>
<p style="margin-bottom:0;"><strong>Claudio Magris, <em>Loin d&#8217;où?</em>, p.15-16</strong></p>
<p style="margin-bottom:0;">«  L&#8217;extermination perpétrée par le nazisme marque l&#8217;acmé sanglante d&#8217;un processus de dissolution de l&#8217;<em>Ostjudentum</em>, dont l&#8217;assimilation ou la fuite vers l&#8217;Ouest constituent des moments presque aussi décisifs même si sur le plan humain ils ne sont pas comparables. La perfection concise et resserrée du récit immobile et intact est un souvenir d&#8217;hier, non seulement parce que les pressions récentes ont été les plus violentes de celles qui se sont exercées tout au long du chemin de l&#8217;exil, mais parce que n&#8217;existent plus la totale intégrité et la solidité du monde opposé à la fureur de l&#8217;exil, celui du petit <em>shtetl</em> transfiguré en microcosme organique et harmonieux en soi jusque dans sa misère objective, et donc en mesure d&#8217;assurer, bien qu&#8217;à une échelle réduite, la présence protectrice de valeurs universelles humaines, de points de référence valables pour tous les hommes d&#8217;une société, fût-elle restreinte. » (traduction Jean et Marie-Noëlle Pastureau)</p>
</blockquote>
<p style="margin-bottom:0;">
<p style="margin-bottom:0;">La traduction du livre de <strong>Claudio Magris</strong> sur <strong>Joseph Roth</strong> et la tradition littéraire yiddish (<em><strong>Loin d&#8217;où?</strong></em>, Seuil) paraît près de trente ans après sa publication en Italie. Jeudi soir le divin Claudio, avec son air à la fois sérieux et espiègle, son français impeccable et son accent inimitable, ses phrases nerveuses comme des précipités de l&#8217;immense culture de la Mitteleuropa, en a fait la présentation, secondé par le traducteur <strong>Pierre-Emmanuel Dauzat</strong>, dans une salle en sous-sol du <strong>Musée d&#8217;art et d&#8217;histoire du judaïsme</strong> à Paris, juste au-dessous de celles où l&#8217;on peut encore visiter la <a href="http://www.mahj.org/fr/3_expositions/expo-Joseph-Roth.php?niv=2&#38;ssniv=1">belle exposition</a> consacrée aux dernières années de <strong>Joseph Roth</strong>, mort à Paris en 1939. <img class="size-medium wp-image-1967 alignleft" title="Purgatoire" src="http://norwitch.wordpress.com/files/2009/09/purgatoire.jpg?w=198" alt="Purgatoire" width="139" height="210" /></p>
<p style="margin-bottom:0;">Comme beaucoup d&#8217;autres j&#8217;étais venu sans avoir réservé, et, après avoir donné mon nom, j&#8217;ai dû attendre devant le guichet, comme dans un purgatoire un peu comique, qu&#8217;il soit prononcé. Je crois que tous nous fûmes finalement appelés.</p>
<p style="margin-bottom:0;">
<p style="margin-bottom:0;">Ce dialogue et ce livre permettent, s&#8217;il en était besoin, de mesurer la cohérence du parcours de <strong>Magris</strong> depuis sa thèse consacrée au <em><strong>Mythe et l&#8217;Empire dans la littérature austro-hongroise</strong></em> (1963) jusqu&#8217;à ses essais réunis sous le titre <strong><em>Utopie et Désenchantement </em></strong>(1999), en passant par son <em><strong>Anneau de Clarisse </strong></em>(1984)<em><strong> </strong></em>qui a nourri<em><strong> </strong></em>ses magnifiques cours donnés au <a href="http://www.college-de-france.fr/default/EN/all/his_cheur/p1232363111110.htm"><strong>Collège de France</strong></a> il y a quelques années, consacrés à la tension entre nihilisme et grand style dans la littérature européenne du début du <em><strong> </strong></em>vingtième siècle. Il faut lire tout <strong>Magris</strong>, qui a tout lu, et c&#8217;est un continent. On peut commencer par ses beaux récits géographiques (<em><strong>Danube</strong></em>, <em><strong>Microcosmes</strong></em>) ou historiques (<em><strong>Enquête sur un sabre</strong></em>) mais aussi, dans un genre plus austère, par ce texte sur <strong>Roth</strong>.</p>
<p style="margin-bottom:0;">
<p style="margin-bottom:0;">Dans cette étude serrée de près de quatre cents pages <strong>Magris</strong> rapproche les textes de l&#8217;écrivain autrichien né à <strong>Schwabendorf</strong> près de <strong>Brody</strong> (aujourd&#8217;hui en Ukraine), alors à la frontière de l&#8217;empire (du bon côté, aurait-il dit), de ceux qui constituent l&#8217;immense fond de la littérature yiddish (<strong>Aleichem</strong>, <strong>Singer</strong>, <strong>Bergelson</strong>&#8230;). Son analyse met déjà en évidence ce qui l&#8217;a toujours fasciné, lui Triestin dont le coeur et le cerveau n&#8217;ont cessé de balancer entre plusieurs cultures et plusieurs territoires, à savoir l&#8217;importance littéraire des lieux. A deux échelles opposées, le <em>shtetl</em> (le village juif d&#8217;Europe de l&#8217;est) et l&#8217;empire fonctionnent littérairement comme des allégories de la totalité, comme le microcosme et le macrocosme rassurants qui rassemblent la diversité des hommes autour de valeurs transcendantes. Le <em>shtetl</em> comme l&#8217;empire remplissait sa fonction de <em>Heimat</em>, cette unité accueillante et cohérente (intraduisible en français, il faudrait inventer le mot &#8220;matrie&#8221;) que <em><strong>Magris</strong></em> oppose au <em>Vaterland</em> chargé de valeurs plus viriles et belliqueuses.</p>
<p style="margin-bottom:0;">Chez <strong>Roth</strong> comme chez <strong>Musil</strong>, mais d&#8217;une manière plus distante que chez <strong>Zweig</strong>, l&#8217;exil hors du <em>shtetl</em> et l&#8217;effondrement de l&#8217;empire austro-hongrois sont deux événements annonciateurs, qui se correspondent pleinement. Ils signalent la fin du « monde d&#8217;hier », l&#8217;entrée dans une modernité dissolvante, désenchantée, occidentale.</p>
<p style="margin-bottom:0;"><img class="aligncenter size-medium wp-image-1971" title="Frysztak" src="http://norwitch.wordpress.com/files/2009/09/frysztak.jpg?w=300" alt="Frysztak" width="300" height="189" /></p>
<p style="margin-bottom:0;">L&#8217;oeuvre entière s&#8217;organise à partir de ces deux disparations. C&#8217;est avec ces deux motifs en arrière-plan que <strong>Roth</strong> met en scène des Juifs vaincus, errants, et qu&#8217;il a fait de certains de ses récits de véritables allégories de la destruction (<em><strong>Hotel Savoy</strong></em>, <em><strong>La fuite sans fin, Notre assassin</strong></em>) laissant parfois affleurer des tendances nihilistes. La disparition du <em>shtetl</em> et de l&#8217;empire a pu aussi devenir le prétexte (au sens fort et noble du terme) à des recherches plus mystiques (<em><strong>Légende du saint buveur</strong></em>), ou à des romans de formation dans lesquelles perce une forme de nostalgie de l&#8217;empire (<em><strong>La Marche de Radetzky</strong></em>).</p>
<p style="margin-bottom:0;text-align:center;"><img class="size-medium wp-image-1972 aligncenter" title="EmperorFranzJosef1" src="http://norwitch.wordpress.com/files/2009/09/emperorfranzjosef1.jpg?w=213" alt="EmperorFranzJosef1" width="213" height="300" /></p>
<p style="margin-bottom:0;">Ce sont les textes de la deuxième période, qui ont pu faire passer <strong>Joseph Roth</strong> pour réactionnaire.</p>
<p style="margin-bottom:0;"><img class="alignleft size-medium wp-image-1978" title="roth-jos" src="http://norwitch.wordpress.com/files/2009/09/roth-jos.jpg?w=200" alt="roth-jos" width="200" height="300" />L&#8217;homme était compliqué (c&#8217;était un mythomane achevé) et son œuvre est de toute manière ambigüe. <strong>Magris</strong> a rappelé lors de cette rencontre qu&#8217;il n&#8217;était pas, comme <strong>Musil</strong>, de ceux qui écrivaient &#8220;tout autant avec leur main qu&#8217;avec leur tête&#8221;. <strong>Roth</strong> écrivait d&#8217;abord avec sa main, au risque de l&#8217;incohérence idéologique. Le jeu de duettiste de jeudi a d&#8217;ailleurs parfaitement rendu compte de ces tiraillements. Les questions de <strong>Dauzat</strong> ont souvent tenté de tirer <strong>Roth</strong> du côté nihiliste et désenchanté de son oeuvre, mais <strong>Magris</strong> a toujours réussi à sauver ce qui relevait de l&#8217;utopie.</p>
<p style="margin-bottom:0;">
<p style="margin-bottom:0;">Pendant cette heure et demi passée à écouter <strong>Magris</strong>, et ces jours-ci tandis que je lisais <em><strong>Loin d&#8217;où?</strong></em>, j&#8217;ai pour ma part rêvé d&#8217;un texte de <strong>Magris</strong> sur un autre moderne déçu par la modernité, <strong>Sebald</strong>. Puisque l&#8217;inverse est impossible.</p>
<p style="margin-bottom:0;">
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Wednesday - September 2nd]]></title>
<link>http://eunejeunedaily.wordpress.com/2009/09/02/wednesday-september-2nd/</link>
<pubDate>Wed, 02 Sep 2009 10:00:35 +0000</pubDate>
<dc:creator>Joshua James LeJeune</dc:creator>
<guid>http://eunejeunedaily.wordpress.com/2009/09/02/wednesday-september-2nd/</guid>
<description><![CDATA[Word polestar [pohl-stahr] n. 1. polaris 2. something that serves as a guiding principle 3. somethin]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><h6 style="text-align:center;"><em><span style="color:#333333;">Word</span></em></h6>
<p style="text-align:left;"><span style="color:#333333;"><a href="http://dictionary.reference.com/browse/polestar" target="_blank">polestar</a> [<strong>pohl</strong>-stahr] <em>n.</em> <span style="color:#993300;">1.</span> polaris <span style="color:#993300;">2.</span> something that serves as a guiding principle <span style="color:#993300;">3. </span>something that is the center of attention or attraction</span></p>
<h6 style="text-align:center;"><em><span style="color:#333333;">Birthday</span></em></h6>
<p style="text-align:left;"><span style="color:#333333;"><a href="http://www.librarything.com/author/somervillewilliam" target="_blank">William Somervile</a> <em>(1675)</em>, <a href="http://www.cslib.org/gov/wolcottr.htm" target="_blank">Roger Wolcott</a> <em>(1847)</em>, <a href="http://www.pbs.org/wgbh/theymadeamerica/whomade/spalding_lo.html" target="_blank">Albert Spalding</a> <em>(1850)</em>, <a href="http://josephroth.net/" target="_blank">Joseph Roth</a> <em>(1894)</em>, <a href="http://www.horacesilver.com/" target="_blank">Horace Silver</a> <em>(1928)</em>, <a href="http://www.thegarden.com/corporate/glen-sather.html" target="_blank">Glen Sather</a> <em>(1943)</em>, <a href="http://www.billypreston.net/" target="_blank">Billy Preston</a> <em>(1946)</em>, <a href="http://www.nytimes.com/1985/10/22/us/dan-white-killer-of-san-francisco-mayor-a-suicide.html" target="_blank">Dan White</a> <em>(1946)</em>, <a href="http://lambiek.net/artists/s/simonson_walt.htm" target="_blank">Walt Simonson</a> <em>(1946)</em>, <a href="http://www.profootballhof.com/hof/member.aspx?PLAYER_ID=31" target="_blank">Terry Bradshaw</a> <em>(1948)</em>, <a href="http://www.jsc.nasa.gov/Bios/htmlbios/mcauliffe.html" target="_blank">Christa McAuliffe</a> <em>(1948)</em>, <a href="http://www.tvguide.com/celebrities/mark-harmon/164630" target="_blank">Mark Harmon</a> <em>(1951)</em>, <a href="http://www.imdb.com/name/nm0336829/" target="_blank">Michael Gray</a> <em>(1951)</em>, <a href="http://www.tennisfame.com/famer.aspx?pgID=867&#38;hof_id=18" target="_blank">Jimmy Connors</a> <em>(1952)</em>, <a href="http://www.myspace.com/johnzorn" target="_blank">John Zorn</a> <em>(1953)</em>, <a href="http://www.myspace.com/johnshall" target="_blank">John S. Hall</a> <em>(1960)</em>, <a href="http://www.imdb.com/name/nm0000206/" target="_blank">Keanu Reeves</a> <em>(1964)</em>, <a href="http://www.lennoxlewis.com/" target="_blank">Lennox Lewis</a> <em>(1965)</em>, <a href="http://www.imdb.com/name/nm0000161/" target="_blank">Salma Hayek</a> <em>(1966)</em>, <a href="http://www.kattwilliams.com/" target="_blank">Katt Williams</a> <em>(1973)</em>, <a href="http://www.bwestbrook.com/" target="_blank">Brian Westbrook</a> <em>(1979)</em>, <a href="http://realestalker.blogspot.com/2007/06/aimee-osbournes-west-hollywood-hideaway.html" target="_blank">Aimee Osbourne</a> <em>(1983)</em></span></p>
<h6 style="text-align:center;"><em><span style="color:#333333;">Standpoint</span></em></h6>
<p style="text-align:left;"><span style="color:#333333;">Here&#8217;s something I wonder about from time to time. If I was a character in a horror movie, would I be the funny guy who died right away? Or would I be the one who, once I realized what was going, became the voice of reason/whiny guy and be the last one slaughtered before the male and female lead made their triumphant stand and figured out how to beat the killer? Also, I wonder if my character would put up a good fight or if I&#8217;d be the victim of choosing the wrong hallway to walk down and get my head lopped off when I turned an unfortunate corner where some psycho was strategically waiting. </span></p>
<p style="text-align:left;"><span style="color:#333333;">It may not seem important to think about such things, but I&#8217;m sure if you think about it for a short while, you&#8217;ll understand just how important it really is. </span></p>
<h6 style="text-align:center;"><em><span style="color:#333333;">Quotation</span></em></h6>
<p style="text-align:left;"><span style="color:#333333;"><em>The chief function of the city is to convert power into form, energy into culture, dead matter into the living symbols of art, biological reproduction into social creativity.</em> ◊ <a href="http://www.albany.edu/mumford/" target="_blank">Lewis Mumford</a></span></p>
<h6 style="text-align:center;"><em><span style="color:#333333;">Tune</span></em></h6>
<p style="text-align:left;"><span style="color:#333333;">In doing this blog, I learn several new things everyday. It&#8217;s one of the great parts of doing it, actually. For instance, while researching today&#8217;s post, I learned the name for <a href="http://throwmethestatue.com/index.html" target="_blank">Throw Me The Statue</a> was originally the title of a mixtape made by <a href="http://twitter.com/scottreitherman" target="_blank">Scott Reitherman</a> who eventually turned it into the name for his musical endeavours. TMTS released a new album in August &#8211; <em><a href="http://www.spin.com/reviews/throw-me-statue-creaturesque-secretly-canadian" target="_blank">Creaturesque</a></em> &#8211; and I can say with confidence it&#8217;s pretty great. Go to <a href="http://stereogum.com/archives/mp3/new-throw-me-the-statue-ancestors_072382.html" target="_blank">Stereogum to download &#8220;Ancestors.&#8221;</a> And then go get the whole frickin&#8217; album. </span></p>
<h6 style="text-align:center;"><em><span style="color:#333333;">Gallimaufry</span></em></h6>
<p style="text-align:left;"><span style="color:#333333;">• I know everyone&#8217;s talking about how print media is going the way of fax machines and <a href="http://www.myspace.com/" target="_blank">MySpace</a> but I gotta tell you &#8211; I still love reading music magazines in my hands instead of off a computer screen. One such periodical I&#8217;m enjoying very much in the last few months is <em><a href="http://www.thefader.com/" target="_blank">The Fader</a></em>. It has to do with the selection of topics and the quality of the articles. The album reviews are done in a cool and unique way, too. <a href="http://www.thefader.com/author/petemacia/" target="_blank">Peter Macia</a>&#8217;s &#8220;<a href="http://www.myspace.com/wearephoenix" target="_blank">Phoenix</a> Remains a Band Apart &#8211; Inseparable&#8221; from the July/August 2009 issue was as much about an individual&#8217;s personal music experience as it was informative about the band. </span></p>
<p style="text-align:left;"><span style="color:#333333;">• <a href="http://twitter.com/" target="_blank">Twitter</a> is huge but <a href="http://www.facebook.com/" target="_blank">Facebook</a> has the staying power in the social networking battle royale. Check out <a href="http://caas.tmcnet.com/topics/web-2/articles/63347-im-a-facebook-state-mind.htm" target="_blank">Erik Linask&#8217;s &#8220;I&#8217;m in a Facebook State of Mind&#8221;</a> if you don&#8217;t believe me. </span></p>
<p style="text-align:left;"><span style="color:#333333;">• Dear Hollywood, why are you trying to ruin everything ever? I just read you&#8217;re remaking <em><a href="http://popwatch.ew.com/2009/09/01/teen-wolf-reboot/" target="_blank">Teen Wolf</a></em>. Please. Stop. Now.</span></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Die Weimar-Trilogie (Episode I): Von Ramazotti und anderen Persönlichkeiten]]></title>
<link>http://tandemworks.wordpress.com/2009/08/15/die-weimar-trilogie-episode-i-von-ramazotti-und-anderen-personlichkeiten/</link>
<pubDate>Sat, 15 Aug 2009 11:32:58 +0000</pubDate>
<dc:creator>Tristan</dc:creator>
<guid>http://tandemworks.wordpress.com/2009/08/15/die-weimar-trilogie-episode-i-von-ramazotti-und-anderen-personlichkeiten/</guid>
<description><![CDATA[Meine Beine bewegen sich immer schneller, aus einem Gehen wird ein Rennen, schließlich ein sich Über]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p><!-- 		@page { size: 21cm 29.7cm; margin: 2cm } 		P { margin-bottom: 0.21cm } --></p>
<p style="margin-bottom:0;">Meine Beine bewegen sich immer schneller, aus einem Gehen wird ein Rennen, schließlich ein sich Überschlagen. Der Zug wartet nicht, er ist nur ein Gast, der schnell weiter will. So sprinte ich mit Rucksack und Tasche beschwert in die Bahnhofsvorhalle. Dann die Treppe hinunter, nur um sofort die nächste wieder hinaufzuklettern – ein wahrer Meister-Architekt hat sich das ausgedacht. Nun stehe ich am Gleis, verschwitzt, aber pünktlich. Zusammen mit anderen Menschen möchte ich nach Weimar, einer der Kulturhauptstädte des Landes. Doch wo sind die anderen? Verwirrt krame ich einen eselsohrigen Zettel aus meiner Tasche: „Abfahrt: Gleis 1, 8:50 Uhr“. Alles richtig, doch der Bahnsteig ist verwaist. Doch plötzlich kommen zwei mir vom Sehen bekannte Person die besagte Treppe hoch und ich entschließe mich kurzerhand vorstellig zu werden. Alex und Stefan heißen die beiden, das weiß ich nun. Der andere, mit dem ich in Weimar ein Referat halten soll, Johannes genannt, ist jedoch nicht aufzufinden. Zeit für weitere Gedanken bleibt jedoch nicht, denn der Zug nach Detmold fährt soeben ein. Wir drei betreten ihn, setzen uns und schon verlassen wir im Magen des Gastes den Bahnhof.<!--more--><br />
In Detmold steigen auch die anderen Mitreisenden hinzu, größtenteils ältere Leute. Unser 71-jähriger Dozent hat sich selbst auf eigene Verantwortung aus dem Krankenhaus entlassen, was uns eine gehörige Portion Respekt abverlangt. Und da taucht auch besagter Johannes aus der Tiefe des Zuges auf. Freude sieht bei mir anders aus, dazu aber an anderer Stelle mehr. Nach einem Zugwechsel, der mich wiederum darüber nachdenken lässt, dass ein Zug im Bahnhof nur ein Reisender ist, wir wiederum allerdings ebenso nur Reisende in diesem Reisenden sind, wird mir von dem Dozenten auch sogleich ein Pinchen mit Ramazotti gereicht. Da ich noch nicht gefrühstückt habe, nehme ich etwas skeptisch, aber gerne an. Ich warte, bis auch meine drei Kommilitonen versorgt sind, denn mehr Studenten sind wir auf dieser Exkursion nicht, und stürze dann gemeinschaftlich mit ihnen die bräunliche Flüssigkeit in den Rachen, von wo aus sie leicht brennend, aber dennoch wohltuend, ihren Weg die Speiseröhre hinunter in meinen Magen rinnt. Als sei dies das Startsignal für die ungehemmte Verköstigung von alkoholischen Getränken gewesen, stürzen meine drei Kommilitonen los, um sich in dem Bord-Restaurant des Zuges zu versorgen.<br />
Ich bleibe bei unseren Taschen zurück, ein Bier wird mir auch so mitgebracht werden. Dem guten Joseph Roth wäre ein gescheiter Absinth lieber gewesen, denke ich mir, wie ich seinen  Roman „Die Legende vom heiligen Trinker“ zur Hand nehme. In diesem greift er in gewisser Weise sein späteres Schicksal vorweg, denn wie der Protagonist des Romans sollte Roth im Jahre 1939 völlig verarmt als alkoholabhängiger in Paris sterben. Ob mich ein ähnliches Schicksal ereilen wird, ist fraglich, jedoch ist der erste Schritt in diese Richtung getan, nachdem meine drei Mitreisenden mit Bierflaschen in der Hand an unseren Tisch zurückkehren. Wie war das nochmal, ein Weizen ersetzt eine Mahlzeit? Na dann habe ich heute doch wirklich ein ergiebiges Frühstück gehabt.</p>
<p style="margin-bottom:0;">Ich raffe nun einmal die Zeit bis zu unserer Ankunft, denn zugegebener Maßen ist nicht viel spektakuläres passiert. Keine Entgleisungen, egal in welcher Hinsicht. In Weimar scheint die Sonne, so wie es sich gehört, und es ist überdurchschnittlich warm. Nach einer kurzen Stärkung macht sich unsere Gruppe auf den Weg in unsere Absteige, läppische 5-Stene, da sind wir anderes gewöhnt. Schon auf dem Weg dorthin fallen mir die vielen verzierten und verschnörkelten Häuser auf. Die Stadt ist ruhig, geradezu verträumt, und das gefällt mir. Wir kommen vorbei an dem Stadtmuseum, das wir noch besuchen werden und kommen schließlich am Goetheplatz an, wo auch unsere Herberge besagter Kategorie steht. Über den roten Teppich gehend stolpere ich über eine in den Boden eingelassene große Metallplakette, die darauf hinweist, dass auch der werte Herr Liszt gerne in diesem Hotel, dem &#8220;Russichen Hof&#8221;, Obdach gesucht hat. Das Foyer ist sehr edel: mamorne Böden, riesige Kronleuchter und Wandteppiche. Auch die Zimmer sind nicht schlecht, edle Hölzer überall, allerdings hatte ich bei 5 Sternen dennoch mehr erwartet. Vor allem einen größeren Fernseher! Den Vogel schießt aber das Fenster ab, welches zwischen Flur und Badezimmer angebracht ist. Wäre ich mit einer wunderschönen und wohlgeformten Blondine hier abgestiegen, hätte ich bei ihrem Duschgang in der Pole-Position ihre Rundungen bewundern können. Allerdings ist mein Zimmergenosse zum einen männlich und zum anderen ein wahrer Bär von Mann, sodass ich froh bin, dass man im Badezimmer vor diesem Fenster eine Schalousie herablassen kann. Meine Privatsphäre ist gerettet, das Augenlicht auch!<br />
Nach einer kurzen Erholungsphase von den Reisestrapazen führten zwei Damen unserer Gruppe, die eine ca. 15 Jahre älter als wir, die andere ungefähr in unserem Alter, sprich 24, in Form einer selbstorganisierten Stadtführung durch Weimar. So verschafften wir uns einen ersten Überblick über diese Kulturhauptstadt, indem wir einen literarischen Streifzug machten und die Hintergründe über Herzogin Anna Amalia und die Weimarer Klassik beleuchteten. Der Rest des Nachmittags stand uns dann zur freien Verfügung.</p>
<p style="margin-bottom:0;">Abends speiseen wir dann sehr feudal im &#8220;Ratskeller&#8221; am Marktplatz &#8211; wie es sich für Studenten gehört natürlich ein Drei-Gänge-Menü. Die restlichen Abendstunden verbringenen wir dann in einem sehr stylischen Biergarten, in welchem uns eine Runde nach der anderen geschmissen wird und unser Dozent die tollsten Anekdoten preisgibt. Als wir dann gegen 1 Uhr wieder im Hotel ankommen, geht es auch gleich in die Heia. Und es sollte die erste Horror-Nacht in dem Nobelhotel für mich anbrechen&#8230;</p>
<p style="margin-bottom:0;">
<p style="margin-bottom:0;text-align:center;">&#8230;.to be continued&#8230;</p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Joseph Roth - Hotel Savoy]]></title>
<link>http://karthause.wordpress.com/2009/08/08/905/</link>
<pubDate>Sat, 08 Aug 2009 13:03:39 +0000</pubDate>
<dc:creator>Karthause</dc:creator>
<guid>http://karthause.wordpress.com/2009/08/08/905/</guid>
<description><![CDATA[Hotel Savoy Joseph Roth Gebundene Ausgabe: 123 Seiten Verlag: Kiepenheuer &amp; Witsch ISBN-13: 978-]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p><!-- 		@page { margin: 2cm } 		P { margin-bottom: 0cm; text-align: justify } 		H3 { margin-top: 0cm; margin-bottom: 0cm; text-align: justify } 		H3.western { font-family: "Times New Roman", serif; font-size: 12pt } 		H3.cjk { font-family: "Lucida Sans Unicode"; font-size: 12pt } 		H3.ctl { font-family: "Tahoma"; font-size: 12pt } --></p>
<p><!-- 		@page { margin: 2cm } 		P { margin-bottom: 0.21cm } --></p>
<p style="margin-bottom:0;" align="justify"><span style="font-size:medium;"><strong><img class="alignleft" src="http://lh4.ggpht.com/_HwUOAq9yY7M/Sn10HZNlxqI/AAAAAAAAAsw/tuHo4pBpIM4/s640/P1010321.JPG" alt="" width="233" height="191" />Hotel Savoy</strong></span></p>
<p style="margin-bottom:0;" align="justify"><span style="font-size:small;"><strong>Joseph Roth</strong></span></p>
<p style="margin-bottom:0;" align="justify">
<p style="margin-bottom:0;"><strong>Gebundene Ausgabe:</strong> 123 Seiten</p>
<p style="margin-bottom:0;"><strong>Verlag:</strong> Kiepenheuer &#38; Witsch</p>
<p style="margin-bottom:0;" align="justify"><strong>ISBN-13:</strong> 978-3462036695</p>
<p style="text-align:justify;">Im Hotel Savoy, in einer nicht näher benannten Stadt im Osten Europas, treffen sich die verschiedensten Menschentypen. Es sind Gewinner und Verlierer der Zeit nach dem Ersten Weltkrieg, sie sind in diese Kategorien nach ihrer Unterbringung in den verschiedenen Etagen des 864 Zimmer umfassenden Hotels einzuordnen. Leben in den unteren Stockwerken die Erfolgreichen in großem Luxus, so treffen sich in der 6. und 7. Etage die Gestrandeten der Gesellschaft, die mit Mühe die nächste Miete begleichen können, oder dafür ihre Koffer an den Fahrstuhlführer Ignatz verpfänden. So bringt Joseph Roth dem Leser ehemalige Soldaten und Kriegsgefangene, Millionäre und Pleitiers, Schmuggler und Schieber, Kommunisten und Tänzerinnen näher. Über allen jenen wacht Ignatz. Alle Personen beschreibt Roth ganz wunderbar, charakterisiert sie gekonnt, immer mit einem feinen Hauch Ironie. So lebt auch der aus der Kriegsgefangenschaft heimgekehrte Gabriel Dan, der Ich-Erzähler, in diesem Hotel. Er wird nach einiger Zeit der Sekretär des Millionärs Bloomfield, der aus lange geheim gehaltenen Gründen regelmäßig in diesem Hotel absteigt und als Gönner der Armen gilt. Er ist deren Hoffnungsträger, die Lichtgestalt im irdischen Jammertal. Dan erfasst die Gesuche der Armen an den Reichen und verstrickt sich in beide Lager. Schließlich geht infolge eines Streiks das Hotel in Flammen auf. Eine kleine Welt ist – stellvertretend für die Große – aus den Fugen geraten und damit dem Untergang geweiht.</p>
<p style="text-align:justify;">„Hotel Savoy“ ist einer der frühen Romane Joseph Roths, aber ich ertappte mich immer wieder dabei, dass ich ihn gedanklich an „Radetzkymarsch“ und „Die Kapuzinergruft“ anschließen ließ. Schon in diesem Frühwerk wird die Prägnanz und Brillanz der Sprache Joseph Roths deutlich. Er erweckt die verschiedensten Charaktere zum Leben, lässt sie förmlich aufeinanderprallen. Ob arm oder reich, alle Personen wirken lebensecht und glaubwürdig. Ganz famos beschreibt er mit großer Symbolhaftigkeit die Wirren nach dem Krieg, das vielfältige Leben im Hotel, die Hoffnungen, Träume und Illusionen, die dann letztendlich mit dem Hotel untergehen. „Hotel Savoy“ ist für mich ein ganz besonderes Buch, es geht unter die Haut, berührt und weckt Verständnis. Alle Bücher des Autors sind für mich sowohl stilistische als auch sprachliche Perlen, von denen es viel zu wenig gibt.</p>
<p style="text-align:justify;"><strong>Über den Autor</strong></p>
<p style="text-align:justify;">Joseph Roth wurde 1894 in Schwabendorf b. Brody in Ostgalizien geboren und verstarb am 27.05.1939 in Paris. Roth war als Journalist u.a. in Berlin und Wien tätig, ehe er als Korrespondent für die &#8220;Frankfurter Zeitung&#8221; alle europäischen Großstädte bereiste. Seit 1933 emigrierte Roth schrittweise über Wien nach Marseille, Nizza und schließlich Paris. Dort verfiel er aus Verzweiflung dem Alkoholismus und verstarb in einem Armenhospital.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
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<title><![CDATA[Programa del 31 de Julio de 2009]]></title>
<link>http://eltranviafm.wordpress.com/2009/07/29/programa-del-31-de-julio-de-2009/</link>
<pubDate>Wed, 29 Jul 2009 09:40:59 +0000</pubDate>
<dc:creator>eltranviafm</dc:creator>
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<description><![CDATA[El próximo viernes 31, de 19:30 a 21:00 dedicaremos el programa, entre otros temas, a Malcolm Lowry,]]></description>
<content:encoded><![CDATA[El próximo viernes 31, de 19:30 a 21:00 dedicaremos el programa, entre otros temas, a Malcolm Lowry,]]></content:encoded>
</item>
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<title><![CDATA[Joseph Roth, un bevitore poco santo]]></title>
<link>http://sottoosservazione.wordpress.com/2009/07/26/joseph-roth-un-bevitore-poco-santo/</link>
<pubDate>Sun, 26 Jul 2009 12:34:19 +0000</pubDate>
<dc:creator>sottoosservazione</dc:creator>
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<description><![CDATA[Nel manifesto che al Museo d’arte e storia dell’Ebraismo tiene a battesimo la mostra «Joseph Roth. L]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p><img class="alignleft size-full wp-image-3871" title="images" src="http://sottoosservazione.wordpress.com/files/2009/07/images228.jpg" alt="images" width="83" height="124" />Nel manifesto che al Museo d’arte e storia dell’Ebraismo tiene a battesimo la mostra «Joseph Roth. L’exile à Paris 1933-1939» (fino al 4 ottobre), lo scrittore è ritratto seduto al tavolino di un bistrot, una sigaretta fra le dita grassocce, due calici colmi di vino rosso sul tavolo. La foto è dei primi anni Trenta, quando Roth ne aveva meno di quaranta (era nato nel 1894) ed è l’immagine di un vecchio, il volto gonfio, i pochi capelli spettinati, l’eleganza frusta di chi conosce il decoro, ma fatica a non lasciarsi andare. Era già alcolizzato Roth, uno scrittore alcolizzato fuggito dalla Germania e approdato nella capitale francese come un naufrago alla terra ferma. Eppure, se si va ben vedere, si era trattato di un naufragio particolare, nel senso che Roth si era buttato in mare molto prima che la barca andasse a fondo, come se lo sapesse e/o lo desiderasse. Aveva cominciato a nuotare all’inizio degli anni Venti, quando l’impero absburgico non esisteva più e la Germania era una repubblica senza repubblicani, in attesa di qualcuno che avesse l’ardire di rovesciare il tavolo delle istituzioni e prendere il potere. Ventenne allo scoppio della Prima guerra mondiale, apparteneva a una generazione che aveva vissuto «il terremoto dopo aver fatto affidamento, fin dalla nascita, sulla assoluta stabilità della terra. Abbiamo saputo tutto prima ancora di sperimentare alcunché. Eravamo preparati alla vita, e già ci ha salutato la morte». «Monarchico austriaco», «conservatore», si era ritrovato di colpo doppiamente esule: da una patria che non esisteva più e in una nuova che razzialmente lo condannava alla dannazione, lui che ebreo imparò a esserlo quando esserlo diveniva vietato. Così aveva deciso per Parigi, ovvero per la Francia, illudendosi di fare una scelta più che fuggire una minaccia. Si era definito «un francese d’Oriente». «Chi non è stato a Parigi è solo un mezzo uomo» aveva rincarato. Man mano che il nazismo diveniva un tutt’uno con la Germania e inghiottiva dolcemente l’Austria, la vita del «francese» Roth si fece sempre più accidentata.<!--more--></p>
<p>Corrispondente della Frankfurter Zeitung e poi sua firma di punta, negli anni Venti Roth era stato uno dei giornalisti più famosi e meglio pagati della Germania. Amava vivere bene, non si era mai posto il problema di dover risparmiare: Parigi si era rivelata perfetta per ambedue le cose. Adesso però chiudevano i giornali per i quali scriveva, i suoi editori tedeschi passavano la mano, il suo stesso nome finiva all’indice, le collaborazioni si riducevano alle riviste dell’esilio, ai quotidiani degli esuli&#8230; Dalla Cripta dei Cappuccini alla Milleduesima notte, da Tarabas a La leggenda del santo bevitore, Roth scrive in quegli anni molte delle sue cose più belle, ma non è uno scrittore francese, non si è mai considerato tale, e la Germania hitleriana non lo considera più uno scrittore tedesco. Pubblica presso editori in esilio in Olanda, guadagna poco, vive con ancor meno.</p>
<p>Chi all’epoca lo intervista, ne traccia l’immagine di un ufficiale a riposo, ancora dritto nella postura, l’abito che sembra una divisa, ora silenzioso ora torrenziale, perso dietro ai sogni malinconici di un impero scomparso e tuttavia lucidissimo nel suo pessimismo di fronte al nuovo che avanza. Scriverà nel 1933 all’amico Stefen Zweig: «Non scommetterei un soldo sulle nostre vite. La barbarie è arrivata al potere. Non fatevi illusioni: l’inferno regna». E ancora, in un articolo: «Molti fra noi hanno servito in guerra, molti sono caduti. Abbiamo scritto per la Germania, siamo morti per la Germania. Abbiamo dato il nostro sangue per la Germania; doppiamente: il sangue che fa la nostra vita fisica e quello con il quale scriviamo. Abbiamo cantato la Germania, la vera! È per questo che oggi siamo messi al rogo dalla Germania!». I suoi ultimi anni sono quelli che in un articolo del 1938 definirà come il tempo di «Al bistrot dopo mezzanotte». Ha difficoltà a camminare, gli basta un pernod per sprofondare nella torpida ubriachezza di chi sa di non avere un futuro, ma teme anche che il tempo gli giochi lo scherzo di tenerlo ancora in vita quel tanto che basta per pentirsene. Se ne sta seduto al cafè Tournon, davanti al Palais du Luxembourg e a due passi dall’Hôtel de la Poste che ha eretto a proprio domicilio.</p>
<div>
<p>I suoi amici sono il postino, l’autista di piazza, il poliziotto, la gente di teatro, un’umanità minuta che ancora gode di quello che sempre più gli sembra l’essenza della condizione umana: la libertà individuale, il non dover esibire passaporti e permessi, il non essere giudicati in base al colore della pelle, al tipo di religione&#8230; Fa in tempo a morire un anno prima che la Germania di Hitler entri a Parigi, la catastrofe tanto temuta e prevista dalla quale morendo riesce a sottrarsi. Gli amici vorrebbero seppellirlo al cimitero di Montmartre, lì dove c’è la tomba di Heinrich Heine, la memoria di un’altra Germania. Ma nemmeno loro hanno soldi e si devono accontentare del più modesto camposanto di Thiais, a sud-est di Parigi. Al bistrot dopo mezzanotte è anche il titolo del libro che raccoglie adesso gli articoli che Roth scrisse in terra di Francia (Adelphi, pagg. 301, euro 19). È una raccolta ineguale, pezzi d’occasione, pezzi alimentari e prose d’arte, recensioni e reportage.</p>
<p>C’è una bellissima stroncatura del Bernanos antisemita di La grande paura dei benpensanti, così come del Paul Morand cosmopolita e un po’ superficiale di Buddha vivente, stroncature nate dal fatto che, più lucidamente dei suoi confratelli francesi, Roth si rendeva conto di come lo spirito anti-borghese, la critica alla democrazia, il richiamo alla sanità della razza da semplici parole si sarebbero trasformate in proiettili e poi in plotone d’esecuzione&#8230; C’è la piccola-grande apologia di Alphonse Daudet, il creatore di Tartarino, ovvero l’ironia al posto del sarcasmo, la risata al posto dell’insulto. Ci sono i pellegrinaggi sui «campi di carne» della Grande guerra, lì dove «tra quarantamila morti ignoti si diventa pacifisti» e il vagabondare fra le reti nere di cozze gocciolanti nel porto di Marsiglia, il bel mondo della costa Azzurra carico di vecchie signore cariche di gioielli, la bella stagione a Deauville dove i ricchi dilapidano fortune ai tavoli da gioco del Casino, ma non fanno mai mancare la mancia a garçons e chauffeurs&#8230;</p>
<p>Non tutto, lo abbiamo detto, è di prima scelta, non tutto è felice, ma si capisce come in quegli anni Roth faccia un pieno di vita, assapori tutto ciò che in patria non può più fare, edifichi, mattone dopo mattone, il monumento alla modesta dignità dell’individuo, quella che non chiede altro che d’essere lasciato in pace, intento a ritagliarsi un impercettibile spazio di felicità a petto di una vita che non fa mai credito. </p>
<p>Stenio Solinas</p>
<p><a href="http://www.ilgiornale.it/a.pic1?ID=369703&#38;START=0&#38;2col">http://www.ilgiornale.it/a.pic1?ID=369703&#38;START=0&#38;2col</a>=</div>
</div>]]></content:encoded>
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<title><![CDATA[A Europa, segundo Zweig]]></title>
<link>http://rendicao.wordpress.com/2009/07/13/a-europa-segundo-zweig/</link>
<pubDate>Mon, 13 Jul 2009 13:40:29 +0000</pubDate>
<dc:creator>António</dc:creator>
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<description><![CDATA[&#8220;Já então, no mais velho livro do mundo, no começo da Bíblia, onde ela fala dos primeiros home]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p style="padding-left:30px;text-align:justify;"><em>&#8220;Já então, no mais velho livro do mundo, no começo da Bíblia, onde ela fala dos primeiros homens, encontramos num símbolo magnífico a primeira história desse desejo de união criadora da humanidade. É a profunda lenda da Torre de Babel e é o mito admirável que eu quero recordar e explicar. Nessa época, mal saídos do desconhecido, os homens &#8211; portanto, a humanidade &#8211; encontravam-se agrupados em vista de uma obra comum. Eles viam um céu por cima deles, e, como já eram homens, sentiam já o desejo do sobrehumano e do inacessível, e diziam para si mesmos: «Construamos uma cidade e uma torre, cujo cume atingirá o céu, para que possamos criar um nome para a eternidade». E eles moldaram a argila, cozeram os tijolos e puseram-se a edificar a sua obra formidável.</em></p>
<p style="padding-left:30px;text-align:justify;"><em>Mas Deus viu do alto do céu &#8211; assim narra a Bíblia &#8211; esse esforço ambicioso e deu-se conta da crença grandiosa na obra. Ele reconheceu o poder do espírito que ele mesmo tinha colocado nos homens e a força imensa que existe, irresistível, nessa humanidade, que duraria enquanto permanecesse unida. E para que a humanidade não se enchesse de orgulho e não o atingisse, Ele, o Criador, na sua altura solitária, decidiu impedir a obra e disse: «Que eles se atormentem, e que nenhum compreenda a língua do outro.» Assim, a Torre de Babel, obra comum de toda a humanidade, ficou abandonada e caíu em ruína. Este mito é um admirável símbolo da ideia de que tudo é possível à humanidade, mesmo as coisas mais altas, quando ela se encontra unida, mas quase nada quando ela se divide em línguas, em nações, que não se compreendem mais e que não querem compreender-se.&#8221;</em></p>
<p style="text-align:right;"><strong><em>O pensamento europeu no seu desenvolvimento histórico</em></strong></p>
<p style="padding-left:120px;text-align:right;">Stefan Zweig, 1932, Florença</p>
<p style="text-align:justify;">Ao contrário do seu contemporâneo e amigo Joseph Roth, Zweig era um optimista, e um proponente entusiástico da união entre europeus. Optimista num sentido negro, claro, pois a sua vida foi marcada  pelo desejo triste de recuperar as referências que ele entendia perdidas já desde a viragem do século, a partir do declínio de uma monarquia austríaca bicéfala tão disforme e confusa que &#8211; no absurdo das coisas &#8211; ainda serviria de ponto nostálgico das gentes do século XX.</p>
<p style="text-align:justify;">Neste discurso, Zweig traça um percurso europeu da universalidade, os seus caminhos descobertos para escapar ao obscurantismo medieval, e a criação de um diálogo único que unia os povos (nessa altura era o latim comum). Fortemente apaixonado pelas implicações da <em>Weltliteratur</em> &#8211; que Goethe, no seu íntimo, pretendia alemã &#8211; Zweig fala-nos a partir de um púlpito complexo, no seio de uma europa de ontem, de uma espécie de mundo perdido cuja lenta agonia lhe era insuportável. Mesmo que fosse uma esperança desesperada, Zweig não sabia desligar-se do idealismo europeu, e ansiava por uma reconstrução de que ele era o primeiro a afirmar improvável, impossível. Roth tinha outra visão das coisas, declarando o óbito europeu com maior prontidão. Se o &#8220;<em>suicídio da Europa</em>&#8221; estava a demorar tanto tempo, isso era apenas porque ela já morrera, e aquilo que eles estavam testemunhando era antes a lentidão e a agonia expectáveis de um tal cadáver suicida.</p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
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<title><![CDATA[Ci si mette anni a trovare la propria faccia.]]></title>
<link>http://ohmymarketing.wordpress.com/2009/06/18/ci-si-mette-anni-a-trovare-la-propria-faccia/</link>
<pubDate>Thu, 18 Jun 2009 08:31:29 +0000</pubDate>
<dc:creator>max</dc:creator>
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<description><![CDATA[L&#8217;ho sempre avuta in mente questa cosa. Poi a casa di mia madre riprendo in mano Fuga senza fi]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p>L&#8217;ho sempre avuta in mente questa cosa.</p>
<p>Poi a casa di mia madre riprendo in mano <a href="http://www.ibs.it/code/9788845911590/roth-joseph/fuga-senza-fine.html">Fuga senza fine</a> di <a href="http://it.wikipedia.org/wiki/Joseph_Roth">Joseph Roth</a> e capisco dove l&#8217;ho letta la prima volta.</p>
<p>Joseph Roth. Godo dalla prima parola parola all&#8217;ultima tutte le volte.</p>
<p>Per convincermi che anche l&#8217;altro Roth valeva la pena (parlo di <a href="http://it.wikipedia.org/wiki/Philip_Roth">Philip</a>), ho dovuto leggere <a href="http://it.wikipedia.org/wiki/Pastorale_americana">Pastorale Americana</a> (che ha anche vinto un <a href="http://it.wikipedia.org/wiki/Premio_Pulitzer">Pulitzer</a> per la letteratura).</p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[They've got it in the bag...]]></title>
<link>http://bigincanada.wordpress.com/2009/06/02/theyve-got-it-in-the-bag/</link>
<pubDate>Tue, 02 Jun 2009 07:17:12 +0000</pubDate>
<dc:creator>bigincanada</dc:creator>
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<description><![CDATA[Paper Bag Digital (part of Paper Bag Records) is releasing the &#8220;Tambourine&#8221; ep by the To]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p>Paper Bag Digital (part of Paper Bag Records) is releasing the &#8220;Tambourine&#8221; ep by <a title="Little Girls myspace" href="http://www.myspace.com/littlelittlegirls" target="_blank">the Toronto-based band &#8220;Little Girls&#8221;</a> tomorrow, marking the first ep in a series of 3 to be released by the group before the end of this year. Starring Josh McIntyre on guitar and vocals, Andrew Wilson on guitar, Joseph Roth on bass, and Anthony Gerace on drums, the band brings together a blend of music that is&#8230; well&#8230; <a title="Little Girls myspace" href="http://www.myspace.com/littlelittlegirls" target="_blank">check it out here on their Myspace</a>. For a brief overview of the band, <a title="Paper Bag" href="http://paperbagrecords.com/news/paper-bag-digital-signs-torontos-little-girls" target="_blank">read the full news story</a> on Paper Bag Records&#8217; website. </p>
<p>Little Girs on tour:<br />
June 18 – Toronto, ON &#8211; Secret Show w/ Slim Twig (NXNE)<br />
June 19 – Toronto, ON &#8211; Secret ‘House Party’ w/ Slim Twig (NXNE)<br />
June 20 – Toronto, ON – Sneaky Dee’s w/ Crystal Antlers (NXNE)<br />
July 8 &#8211; New York City, NY &#8211; Cake Shop<br />
July 10 – Brooklyn, NY &#8211; Cameo Gallery w/ Japandroids<br />
July 11 – Brooklyn, NY &#8211; TBA<br />
July 12 – Boston, MA &#8211; Great Scott &#8211; w/ Japandroids<br />
July 16 – Toronto, ON &#8211; El Mocambo w/ Japandroids</p>
<p><a href="http://www.myspace.com/littlelittlegirls"><img style="border:0 initial initial;" title="Little Girls" src="http://c2.ac-images.myspacecdn.com/images02/110/l_b44f1135ad114b1db5611c3dcc796579.jpg" alt="" width="600" height="384" /></a></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[La llegenda del sant bevedor]]></title>
<link>http://espaidellibres.wordpress.com/2009/05/29/la-llegenda-del-sant-bevedor/</link>
<pubDate>Fri, 29 May 2009 08:00:08 +0000</pubDate>
<dc:creator>Espai de llibres</dc:creator>
<guid>http://espaidellibres.wordpress.com/2009/05/29/la-llegenda-del-sant-bevedor/</guid>
<description><![CDATA[Ahir llegiem al suplement Quadern del diari El País un article molt interessant sobre Joseph Roth, u]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p>Ahir llegiem al suplement <em>Quadern</em> del diari <a href="http://www.elpais.com" target="_blank">El País</a> un article molt interessant sobre <strong>Joseph Roth</strong>, un dels novel·listes centreeuropoeus més importants de tot el segle XX. L&#8217;article el signava <strong>Jordi Llovet</strong>, catedràtic de Teoria de la Literatura i Literatura Comparada a la Universitat de Barcelona i traductor d&#8217;alguns dels noms imprescindibles de la literatura europea dels dos darrers segles com ara Rilke, Thomas Mann, Flaubert, Hölderlin o Baudelaire. Aprofitant el setantè aniversari de la mort de Roth i, també, la recent publicació de la seva correspondència a <a href="http://www.acantilado.es/catalogo/cartas-1911-1939-439.htm" target="_blank">Acantilado</a>, Llovet recordava la figura d&#8217;aquest veritable «escriptor maleït» que va morir a París als 45 anys, arruïnat i consumit per un alcoholisme que el va acompanyar tota la vida.</p>
<p>Enfosquit per alguns contemporanis seus amb més fortuna editorial, Joseph Roth és un d&#8217;aquests escriptors poc llegits avui dia a casa nostra als quals val la pena recuperar i fer un lloc a les nostres prestatgeries. De moment, per fer-vos venir les ganes, jo us penjo aquí l&#8217;article de Jordi Llovet recuperant-lo (no he estat capaç de trobar-lo a la web de El País) <a href="http://blogs.ccrtvi.com/elsenyorboix.php?itemid=21910#more" target="_blank">del blog del Sr. Boix</a>.    </p>
<p> </p>
<blockquote><p><strong>Roth, el sant bevedor</strong><br />
<strong>Jordi Llovet</strong></p>
<p>Ahir va escaure el setantè aniversari de la mort de Joseph Roth, sens dubte un dels grans de la literatura centreeuropea de la primera meitat del segle XX. És un aniversari una mica estrany, però un comença a comprendre que qualsevol ocasió és propícia per aconseguir que es divulgui la bona literatura, ni que acabem celebrant els 35 anys de la primera comunió de l&#8217;un o els 40 anys de la <em>bar-mitzvà </em>de l&#8217;altre. Edicions Acantilado, de Barcelona, festiven especialment aquesta data, tota vegada que han estat els responsables de posar en el mercat editorial del país la major part de l&#8217;obra d&#8217;aquest austríac —tan austríac, o tan poc, com Kafka, per posar l&#8217;exemple d&#8217;un altre “desclassat”. En català no ens manquen <em>La llegenda del sant bevedor </em>(traducció recent a Edicions Viena), <em>La marxa Radetzky </em>(Proa), <em>La cripta dels caputxins </em>(La Guineu) o <em>La rebel·lió </em>(Ensiola). No ens podem queixar. Una altra cosa és la manca sorprenent d&#8217;estudis dedicats a aquest autor en qualsevol llengua. Em sembla que en castellà només disposem del gran assaig de Claudio Magris, <em>Lejos de dónde. Joseph Roth y la tradición hebraico-oriental</em>, Universidad de Navarra, 2006; i en alemany encara vivim del llibre antològic de David Bronsen, publicat a Darmstadt l&#8217;any 1975.</p>
<p> Acantilado anuncia una nova biografia de Roth, a càrrec de Géza von Cziffra, a punt de sortir a les llibreries. Si aquesta editorial celebra especialment, com s&#8217;ha dit, els setanta anys de la mort de l&#8217;escriptor és perquè ha arrodonit el seu “catàleg Roth” amb la publicació d&#8217;una extensa tria de la seva correspondència, <em>Cartas (1911-1939)</em>, en traducció d&#8217;Eduardo Gil Bera, Barcelona, 2009. Com explica l&#8217;editor original de l&#8217;obra, amb les cartes de Roth es podien fer tres coses: no publicar-les, publicar-les totes o publicar-ne una tria (¡no cal ser matemàtic per arribar a aquesta conclusió!). Hermann Kesten, que, pel que sembla, va conèixer l&#8217;escriptor personalment, s&#8217;ha decidit per la tercera opció, per no dir la segona: Roth va escriure milers de cartes, però ens n&#8217;han pervingut només unes cinc centes, i aquestes són gairebé totes en el llibre. No es pot dir que Roth escrivís les cartes amb la mateixa intenció que el seu maltractat Thomas Mann (l&#8217;“afecció” va ser mútua), que no escrivia ni la llista de la compra sense la pretensió que el paperet passés a la posteritat. Roth més aviat va escriure cartes per malparlar de col·legues seus que, amb bon criteri, sempre va considerar ximples o traïdors —com ara Feuchtwanger, Ernst Fischer (¡mira que agradava, a Catalunya, aquest precursor de l&#8217;actual autoajuda!) o Alfred Beierle—, o per demanar diners als escassos homes de lletres, amics seus, que a l&#8217;època en tenien, com era el cas de Stefan Zweig.</p>
<p>Quant a aquesta correspondència, que té el valor afegit de comptar amb les cartes dels dos corresponsals, val a dir que Roth se&#8217;ns hi presenta d&#8217;una manera humana, massa humana: vivia en gran destret, i no parava de demanar almoina a gratcient; i l&#8217;altre, tan jueu com ell, li feia a Roth uns passaments que resulten gairebé vergonyosos si considerem la seva gran fortuna, però que, fet i fet, deixen Zweig en un lloc d&#8217;honor en el panorama de les caritats i subvencions atorgades en aquella època a la gent de lletres: “¿Que podria deixar-me una mica més de diners? —demana Roth a Zweig— ¿En té? [¡Que si en tenia!] &#8230; Ho he dit d&#8217;una manera barroera, tan barroera que tinc la impressió de ser Beierle. Però, ¡què hi farem! La indigència ens fa barroers. No sóc capaç de fineses estilístiques quant a aquesta matèria tan lletjota &#8230; També l&#8217;home decent comet errors. Ja em dirà alguna cosa” (Carta nº 308).<br />
Zweig responia amb la relativa generositat que ja hem dit, però afegia a les seves cartes consideracions molt sensates quant a la situació dels escriptors jueus a Centreuropa als anys 1930: “Vostè vol aconseguir temps a corre-cuita, i diners, igual. Consideri quant de temps i d&#8217;energia no ha perdut en aquest continu negociar [amb els editors] i viure atrafegat. Ja fa anys que li ho adverteixo: resigni&#8217;s al fet que, com a escriptor jueualemany, avui només es pot guanyar alguna cosa en casos únics de fortuna, i que, al damunt, l&#8217;ofici d&#8217;escriptor és poc lucratiu. Miri de no voler continuar rebent un ingrés per força, això és impossible; així ha anat a parar, vostè, a contractes d&#8217;usurer, als seus destrets i maldecaps eterns &#8230; Ha d&#8217;acabar amb la beguda. Ha de fer una cura de rehabilitació de quatre setmanes, amb totes les de la llei &#8230; Calmi&#8217;s, estimat amic!” Zweig només s&#8217;equivocava en un extrem: Roth mai va simpatitzar amb la seva raça, i va arribar a escriure que “els sionistes s&#8217;assemblen molt als nazis”, i que “fins i tot hi ha hagut simpaties entre ells, com és natural entre nacionalistes” (Carta nº 435).</p>
<p>Roth va continuar bevent fins a una mort prematura; però també Zweig, que vivia en l&#8217;abundor, es va suïcidar, només tres anys després de la mort de Roth, al tan exòtic Brasil, en companyia de la segona dona. Tot ben garbellat, de l&#8217;un i de l&#8217;altre ens n&#8217;ha quedat una obra immensa, que és el que compta.</p></blockquote>
<p><img class="aligncenter size-full wp-image-1342" title="Joseph Roth" src="http://espaidellibres.wordpress.com/files/2009/05/joseph-roth.jpg" alt="Joseph Roth" width="391" height="500" /></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Polpette con le prugne]]></title>
<link>http://viapozzo6.wordpress.com/2009/05/23/polpette-con-le-prugne/</link>
<pubDate>Sat, 23 May 2009 09:25:29 +0000</pubDate>
<dc:creator>viapozzo6</dc:creator>
<guid>http://viapozzo6.wordpress.com/2009/05/23/polpette-con-le-prugne/</guid>
<description><![CDATA[La cripta dei cappuccini di Joseph Roth. La storia di un ragazzo viennese, di origine slovena, in un]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p><img class="alignleft size-full wp-image-613" title="j.roth" src="http://viapozzo6.wordpress.com/files/2009/05/j-roth.jpg" alt="j.roth" width="167" height="281" /></p>
<p><em>La cripta dei cappuccini</em> di Joseph Roth. La storia di un ragazzo viennese, di origine slovena, in un contesto storico- geografico a me abbastanza estraneo: siamo a cavallo della prima guerra mondiale, fra Austria e Polonia e altre regioni dell&#8217;ex impero austriaco.</p>
<p>Non è un libro leggero, ma certe scene valgono da sole l&#8217;impegno della lettura. Come quella in cui la madre del protagonista suona un pianoforte muto, perché non ricordava di aver fatto togliere le corde molto tempo prima.</p>
<p>E poi contiene degli interessanti riferimenti culinari.</p>
<p style="padding-left:30px;"><em>&#8220;Vieni a pranzo, ragazzo. Oggi, a pranzo, ci sono costolette e polpette con le prugne&#8221;.<br />
Davanti alle polpette con le prugne finsi di restare senza parole: &#8220;Per favore, le stesse per quando sarò di ritorno&#8221;.</em></p>
<p>Oppure altri:</p>
<p style="padding-left:30px;"><em>&#8220;Io non bevo caffè al mattino. Vorrei una zuppa&#8221;. Ma certo! A Sipolje, al mattino, i contadini mangiavano una zuppa di patate.</em></p>
<p style="padding-left:30px;"><em>Per la paura mangiavo le piccole paste alla cioccolata fatte di cicoria e cannella, che potevano sedurre solo i nostri occhi ma non ingannare il nostro palato.</em></p>
<p style="padding-left:30px;"><em>Pensai che avrebbe ordinato un liquore. Ma invece chiese wurstel con rafano. Le donne in lacrime hanno appetito, pensai. Inoltre il rafano giustifica le lacrime.</em></p>
<p style="padding-left:30px;"><em>Mangiai barbabietole e margarina e bevvi caffè. Il caffè era buono. Notai che la nostra domestica mi serviva da un&#8217;altra caffettiera e capii che la vecchia signora aveva serbato per me il buon caffè Meinl, faticosamente ottenuto per vie traverse, e per sé si contentava di quella robaccia amara fatta di cicoria.</em></p>
<p style="padding-left:30px;"><em>Molti cavalli venivano macellati e mangiati come salsicce.</em></p>
<p style="padding-left:30px;"><em>&#8220;Vieni pure, ci sono polpette con le ciliegie, naturalmente farina di grano&#8221;.<br />
</em></p>
<p>Sul sito di Radio Tre ho trovato la lettura ad alta voce di questo libro. Cliccando sulla prima puntata, inoltre, si può ascoltare un&#8217;introduzione storica che contestualizza il racconto. Il collegamento è questo:</p>
<p><a href="http://www.radio.rai.it/radio3/terzo_anello/alta_voce/archivio_2005/eventi/2005_11_01_lacriptadeicappuccini/index.cfm">Il Terzo Anello &#8211; La cripta dei cappuccini</a></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Rebellie van Joseph Roth (+++1/2)]]></title>
<link>http://nutblog.wordpress.com/2009/05/14/rebellie-van-joseph-roth-12/</link>
<pubDate>Thu, 14 May 2009 11:27:55 +0000</pubDate>
<dc:creator>secretaris</dc:creator>
<guid>http://nutblog.wordpress.com/2009/05/14/rebellie-van-joseph-roth-12/</guid>
<description><![CDATA[Na het lezen van een artikel in Trouw over de Oostenrijkse schrijver Joseph Roth (1894-1939) besloot]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p>Na het lezen van een artikel in <em>Trouw </em>over de Oostenrijkse schrijver <a href="http://nl.wikipedia.org/wiki/Joseph_Roth">Joseph Roth (1894-1939) </a>besloot de secretaris uit de lokale bliotheek lukraak een greep te doen uit de werken van deze auteur uit het interbellum. Een in mijn optiek interessant era met veel maatschappelijke en politieke veranderingen en onzekerheden. Wenen maakte -waarschijnlijk mede daardoor- een literaire bloeiperiode door, denk naast Roth aan auteurs als Stefan Zweig, Arthur Schnitzler en Robert Musil.</p>
<p>Rebellie (1924) van Roth is een roman over de oorlogsinvalide Andreas Pum. Hij is in eerste instantie trots op zijn diensten aan zijn vaderland en is na zijn ontslag uit het oorlogshospitaal tevreden met z&#8217;n onderscheiding en aanstelling als accordeonist. Hij heeft -weliswaar bij twee vage vrienden- onderdak en vindt zelfs een geliefde, een net verweduwde vrouw die valt voor zijn gevoelig gespeelde lied op de binnenplaats.</p>
<div class="wp-caption aligncenter" style="width: 206px"><img class=" " title="www.webshopboekhandel.nl" src="https://www.webshopboekhandel.nl/Webshop/ProductImages/9789045004976.jpg" alt="www.webshopboekhandel.nl" width="196" height="300" /><p class="wp-caption-text">www.webshopboekhandel.nl</p></div>
<p>Maar door een aanvankelijk onschuldige aanvaring in een tram met een deftig heerschap en later de conducteur haalt hij zich een heleboel ellende op de hals. Zijn vrouw negeert hem en ruilt hem in voor een ander. Pum krijgt een proces aan zijn broek, waarna hij in hechtenis belandt.</p>
<p>Na zijn vrijlating werkt hij als toilet&#8221;juffrouw&#8221; bij een cafe, een baantje dat hem is aangeboden door zijn oude vage vriend die een heel imperium heeft opgebouwd van toiletmedewerkers in Wenen. Pum zakt steeds verder weg; de enige met wie hij nog praat is zijn papegaai. Hij probeert nog te hopen op een positieve voortgang van het proces, maar langzaam aan wordt hij steeds wanhopiger en raakt hij verbitterd op de maatschappij, de overheid en uiteindelijk het leven zelf. Hij is de vleesgeworden rebel.</p>
<p>Voor mij had de roman wat verder uitgewerkt mogen worden: de karakters, zelfs Pum, blijven bij het stereotype hangen. De transformatie van Pum is me te kort door de bocht. Anderzijds zijn de schetsen van de personages heel raak en humoristisch. Daarom leest Rebellie makkelijk weg.  Het cynisme en het uitzichtloze bestaan van de hoofdpersoon zijn typerend voor de tijdsgeest en symboliseren ook het gemoed van Roth zelf.  NUts oordeel: een typisch geval van een +++1/2.</p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Artículo sobre Harry Stephen Keeler en Letras Libres]]></title>
<link>http://defromistaakioto.wordpress.com/2009/04/24/articulo-sobre-harry-stephen-keeler-en-letras-libres/</link>
<pubDate>Fri, 24 Apr 2009 04:33:43 +0000</pubDate>
<dc:creator>pursewarden</dc:creator>
<guid>http://defromistaakioto.wordpress.com/2009/04/24/articulo-sobre-harry-stephen-keeler-en-letras-libres/</guid>
<description><![CDATA[Os dejo el texto que me publicaron ayer en el blog de Letras Libres: El juego de Keeler Lo que para ]]></description>
<content:encoded><![CDATA[Os dejo el texto que me publicaron ayer en el blog de Letras Libres: El juego de Keeler Lo que para ]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Entrevista a Jorge Carrión]]></title>
<link>http://elespigado.wordpress.com/2009/04/03/entrevista-a-jorge-carrion/</link>
<pubDate>Fri, 03 Apr 2009 09:02:58 +0000</pubDate>
<dc:creator>Miguel Espigado</dc:creator>
<guid>http://elespigado.wordpress.com/2009/04/03/entrevista-a-jorge-carrion/</guid>
<description><![CDATA[Artículo originalmente publicado en Deriva. En caso de cita, por favor, especifique el link de Deriv]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p><em>Artículo originalmente publicado en <a href="http://www.deriva.org/inicio/inicio.php?PHPSESSID=5b5a64556622a69cbbbb4a32012287b6">Deriva</a>. En caso de cita, por favor, especifique <a href="http://www.deriva.org/entrevistas/entrevistas.php?ID=77">el link de Deriva</a></em></p>
<p>Jorge Carrión (Tarragona, 1976) es profesor universitario, crítico y escritor. Ha publicado Ene, GR-83, La Brújula y recientemente Australia. La entrevista tuvo lugar durante el encuentro de escritores &#8220;Mutaciones: tendencias y efectivos de la narrativa contemporánea&#8221;, celebrado en Málaga del 21-23 de mayo de 2008, donde se reunieron algunos de los escritores españoles emergentes del panorama literario actual. Cuando nos encontramos en la elegante sala del hotel AC Malaga, Jorge Carrión iba descalzo.<!--more--></p>
<p><strong>Encuentro de escritores mutantes: ¿reunión de amiguetes o algo más?</strong></p>
<p>Mucho más. Yo tengo amigos escritores a los que no recomendaría para un encuentro como este. Uno tiene que saber diferenciar, como lector crítico de sus amigos y conocidos, cómo se posiciona un discurso frente a otro y dónde cabe y no cabe el discurso de cada uno. Ten en cuenta que muchos nos conocimos primero por los textos y las lecturas, después por los blogs y finalmente se dio la posibilidad de conocernos en persona, de modo que se podría decir que la &#8220;amistad literaria&#8221; sigue procesos diferentes a otros tipos de amistad.</p>
<p><strong>¿Esto es ya una familia literaria?</strong></p>
<p>Estas metáforas de parentesco siempre son conflictivas. Yo utilizo familia textual para referirme al grupo de los autores que sirven como referentes, tradición, o estela que un escritor reivindica para sí. Pero no las usaría para hablar de los escritores contemporáneos con los tengo relación directa personal, porque la familia es para siempre y este tipo de relaciones, como la amistad (un tema precisamente de Australia), nunca se sabe cuánto van a durar.</p>
<p><strong>Otros escritores aquí reunidos, como Vicente Luís Mora, Manuel Vilas o Juan Francisco Ferré, han desarrollado críticas muy elaboradas contra el sistema literario español. ¿A Carrión también le duele España?</strong></p>
<p>Yo he dedicado gran parte de mi tesis doctoral a Juan Goytisolo, y entiendo que el rechazo sistemático de España siempre tiene que ver con una dependencia sistemática de España. Hasta Australia, España, la Madrastra, era el referente. El 11/M, que viví en un pueblo perdido de Uruguay, fue el momento más álgido de esa relación. Ahora, como palabra, no significa gran cosa para mí. Empiezo a distanciarme sentimentalmente de España y no me afecta tanto, porque ya no sé lo que es, o porque la veo como una especie de polígono formado por Mataró, Barcelona, Cataluña, España, sin fronteras claras. Emocional y literariamente dependo de una serie de ciudades, de gentes y lecturas que me he ido construyendo, donde pesa mucho América Latina pero también otros lugares del mundo. A veces pienso que no sé dónde estoy; si en Mataró, Barcelona, Cataluña, España, Argentina, Alemania, Estados Unidos&#8230; Así que espero haber superado ese dolor por España, y haberlo convertido en algo más movedizo y transfronterizo.</p>
<p><strong>En un primer momento, vosotros fuisteis rechazados como escritores ¿Compartir ese rechazo os unió entonces? ¿Hay cierto sentimiento de solidaridad entre este pequeño grupo aquí reunido?</strong></p>
<p>Es complejo hablarlo globalmente, porque cada uno tiene su historia particular. Eloy [Fernández Porta], Germán [Sierra] o Josan Hatero ya publicaron en Debate cuando era la editorial de referencia, y tras su desaparición, muchos de ellos pasaron a una editorial central como Mondadori. Lolita Bosh, que llegó después, ha publicado en Caballo de Troya y también en Mondadori, donde está desde sus comienzos públicos Javier Calvo. De modo que eso del rechazo es muy relativo y cuestionable. Sí he visto rechazo, aunque más visceral que intelectual, cuando se nos ha calificado de grupo o de generación, aún contra nuestro deseo. Hay un posicionamiento automático en contra de cualquier generación, como ocurrió con el Crack mejicano o los &#8220;imparables&#8221; de Cataluña. Yo mismo me he posicionado en contra de esas generaciones, que eran intentos en clave pseudovanguardista de cerrar un grupo, reivindicar un manifiesto&#8230; Algo que no tiene nada que ver con esta red abierta a la que pertenecemos nosotros, donde exactamente no se sabe quién está o no está. Ni siquiera puedes saberlo por este congreso, porque posiblemente alguna gente invitada no haya podido venir y otros hayan venido en su lugar&#8230; Evidentemente sí hay una voluntad común, y muchos de nosotros hemos hecho un esfuerzo por venir, porque nos interesa y por gratitud hacia Juan Francisco [Ferré]. Pero también es verdad que hablamos de entre diez y treinta personas a quienes se puede unir más gente en cualquier momento, y eso no es una generación, en el sentido clásico del término. El rechazo a la generación y el rechazo a cada persona habría que analizarlo separadamente.</p>
<p><strong>En la presentación de este encuentro se dijo que las referencias de los escritores presentes no son estrictamente literarias, sino de todos los ámbitos de la cultura, y por lo mismo internacionales. Sin embargo, aquí solo hay escritores, y todos son españoles a excepción de un mexicano. ¿Seguimos ensimismados?</strong></p>
<p>Esta cuestión depende de la concepción del comisario. Para mí sí es una contradicción, y sería invitable cualquier creador que viviera en España, fuera del país que fuera. Yo veo puntos de contacto entre la movida Afterpop y grupos de Lima, Buenos Aires o México, o con escritores como Doménico Chiappe, un escritor peruano que vive en Madrid y que sería un buen candidato para este tipo de encuentros, por no hablar de escritores mayores, como Rodrigo Fresán&#8230; También hay una corriente de opinión que dice que los sudamericanos que han venido a vivir a España han accedido a las editoriales con más facilidad, así que esta concepción bien puede verse como un ajuste de cuentas al respecto con el sistema literario. Pero en muchos casos tienen que ver con los contactos personales y las lecturas del comisario. Yo sí tengo amigos hispanoamericanos e incluso un amigo escritor francés que vive en Barcelona.</p>
<p><strong>Ayer, durante el congreso, no oí ni una vez la palabra Internet. Escuché solo dos veces la palabra blog, de tu boca. ¿Alguien se está olvidando de algo?</strong></p>
<p>¿No será que hemos asumido Internet como algo tan obvio que no hemos de reivindicarlo? Hace dos semanas, cuando presenté España y Carne de Píxel, dije que Internet es el tema de toda la literatura. Es tan obvio que es el filtro por el que pasa todo, que quizás poco a poco vamos a ir olvidando la pantalla, porque será obvio que hablamos a través de la pantalla, y que todo pasa por la representación de la pantalla.</p>
<p><strong>Leí con mucho interés Búsquedas (de la antología Mutantes), tu relato inspirado en una búsqueda en el Google. ¿Cómo te ha influido Internet, como ser humano y como escritor?</strong></p>
<p>Hasta el año 1998 no tuve e-mail. Por entonces tenía veinte años y mantenía una relación sentimental con una chica de Nueva York. Cuando ella vuelve a Nueva York me abro mi cuenta de correo electrónico. Así que solo llevo diez años y hasta hace un tiempo usaba exclusivamente el e-mail. Lo que más me ha influido ha sido en mi forma de entender la configuración del espacio y la intervención del yo en el espacio. Y me refiero también al espacio íntimo como mi casa, mi barrio&#8230; En la elaboración de mi libro GR 83 descubrí a través de Google que la fábrica por la que me interesaba no estaba en Buenos Aires, ni en París, ni en Santiago, sino en Mataró [la ciudad donde reside]. Y aunque había pasado por la puerta más de mil veces, de camino a la estación, no había caído en la cuenta. Esa capacidad que tiene Internet para descubrirte el entorno próximo me fascina&#8230;. Además, mi impulso natural es el viaje, y la forma en que Internet, Google Maps o Google Earth han cambiado mi visión del mundo es brutal. Creo que somos la primera generación de viajeros que realmente puede tener una ambición de conquista y comprensión personal del espacio. La cartografía multiplicada por mil gracias a Internet ha permitido que nuestra comprensión intelectual del movimiento y del espacio haya llegado a unas cuotas impensables.</p>
<p><strong>Tienes un blog y varios de los medios en los que colaboran tienen edición digital. Eres, por tanto, un escritor parcialmente digital. ¿Publicarías tu obra íntegramente en edición digital? ¿Te queda algún apego por el papel?</strong></p>
<p>Sí. Tengo apego absoluto por el papel, y me interesa mucho el libro objeto como frontera entre el cuadro, la instalación y el libro tradicional. Daría el salto a publicar libros en formato digital de haber un marco institucional que legitimara ese trabajo y permitiera una profesionalización en ese ámbito. Aún así, mi relato Búsquedas, apareció en primer lugar en mi página web y en una revista digital, y después fue evolucionando. Ahora estoy trabajando con un diseñador gráfico en un libro objeto, que conceptualmente es virtual, y al ponerlo en conflicto con el papel, creo que va a haber una especie de chispa muy interesante.</p>
<p><strong>Tengo la sensación de que tienes más presencia dentro de Internet que fuera. ¿Cómo interpretamos que un escritor tenga más presencia en la Red que en el mundo físico?</strong></p>
<p>Es algo muy extraño, que poca gente que haya publicado tradicionalmente en papel acaba de asumir, sobre todo porque es muy difícil de pensar y de reflexionar. En mi blog y en mi página web tengo entradas de cuarenta países del mundo, y algunas son constantes. De Estados Unidos, de Argentina, de México y de algún lugar extraño como las Islas Seiychelles. Hay gente en esos países que se ha acostumbrado a acceder a mí solo a través de mi blog o de mi página web. Y eso es muy extraño, porque a veces es un diálogo pero a veces es un monólogo, con focos de recepción totalmente imprevisibles. Por otro lado, creo que estamos en vías de que el libro llegue a cualquier lugar del mundo, aunque sea a través de una impresora doméstica. Porque el libro sigue siendo necesario. ¿Tú te imaginas haber leído Australia en un formato que no fuera un libro?</p>
<p><strong>Sí, en un e-book como el sony e-reader o el kindle, pero quizás porque yo soy un militante de la literatura digital&#8230;</strong></p>
<p>Quizás hacen falta cinco o diez años para que eso se normalice. Yo todavía no he leído ningún libro en e-book, y de hecho no tengo i-pod, también por una cuestión económica; como inversión no me resulta especialmente placentera. De hecho, mi ordenador me costó 500 dólares en EEUU y ya entonces estaba desfasado. Yo creo que aún no se ha dado la evolución tecnológica necesaria para que la lectura en e-book sea comparable al papel. Pero ciertamente lo que comentas sobre mi presencia en la red es una paradoja, si bien es una opinión tuya, no cuantificable, que puede o no ser cierta. Pero sí es cierto que desde que escribo en ABCD, y gracias a mi página web y a mi blog, me he convertido en una especie de crítico leído, algo impensable hace quince años.</p>
<p><strong>Ahora una pregunta para detectar replicantes. Imagina un futuro en el que el e-book se implanta definitivamente. Tu editor te dice que ha vendido menos de cuatrocientos ejemplares de tu nuevo libro. Sin embargo, la actividad en la red en torno a Jorge Carrión se multiplica, lo que hace pensar que el libro se está pirateando masivamente y muchísima gente lo está leyendo. ¿Quién gana y quién pierde en esta historia?</strong></p>
<p>Gano yo y la humanidad entera. Y pierde el editor, que hizo una inversión económica muy fuerte en marketing, y por efecto del marketing le piratearon masivamente la novela.</p>
<p><strong>Este futuro cada vez es más presente. De hecho, los escritores en Internet cumplen las funciones de un editor al administrar sus sites, que utilizan para promocionar su imagen y su obra. ¿Corre el peligro el escritor de convertirse en un vendedor de alfombras?</strong></p>
<p>Hay que ver hasta qué punto la propia página web es obra, y cómo la página web evidencia si su creador está en contacto con otras disciplinas. Por ejemplo, la página web puede demostrar que el escritor es un diseñador o un realizador de puta madre. Robert Juan Cantavella, que no tiene página web, hace unos videos fantásticos y los cuelga en YouTube. Además, habría que ver cuántas horas invertiría un escritor tradicional en escribir cartas a mano o realizar llamadas telefónicas, o en presionar para ganar premios o publicar en determinados medios, cumpliendo con la misma función promocional y de networking que cumple el blog. Recuerdo cuando estuve en el archivo Juan Goytisolo de la Universidad de Boston, que pude comprobar cómo las cartas de Carlos Fuentes a Juan Goytisolo eran de absoluta autopromoción, a través del elogio desmesurado a la obra de Juan Goytisolo. Durante años, Julián Ríos, Carlos Fuentes y Juan Goytisolo publicaban en la misma editorial; llegaba uno y desembarcaban los demás. Ahora de todo eso queda un registro, y es más pornográfico, pero ya percibimos al escritor como representante de sí mismo desde Dickens o mucho antes, desde Lope de Vega.</p>
<p><strong>En tu obra he visto una profunda indagación por tus raíces familiares. ¿Por qué te intrigan tanto tus orígenes?</strong></p>
<p>No lo sé. Uno no decide qué cosas se convierten en una obsesión. Pero supongo que tiene que ver con la conciencia de clase y con la ausencia de un archivo familiar. En mi casa, en el piso de mis padres, cuando yo era pequeño, prácticamente no había memoria del pasado, ahora que lo pienso. No había fotos de mis tatarabuelos, ni libros del siglo XIX, ni un baúl con cartas o partidas de nacimiento. Existía un baúl mítico con todos los documentos de la familia y cuando se vendió la casa del pueblo se tiró. Nunca dieron un valor al recuerdo, a la memoria, al archivo, mientras yo soy un fanático del archivo de lo que tiene que ver con mi familia. Supongo que a raíz de esa ausencia yo comencé un trabajo arqueológico de reconstrucción, que quizás también se deba a la mimesis literaria de autores referentes, como Sebald. Pero sobre todo tiene que ver con un vacío.</p>
<p><strong>¿Y has encontrado lo que buscabas? ¿Has satisfecho esa necesidad vital?</strong></p>
<p>No. He encontrado datos que finalmente son literatura. Sí voy colmando mi necesidad de literatura, pero no sé si voy colmando mi necesidad de verdad, porque acercarte a la verdad provoca dolor, y yo con el libro de Australia he sentido el dolor de mi familia, y el dolor de sus recriminaciones por cosas que había escrito. Puedes creer que la literatura cose una herida abierta, ese vacío del que antes hablábamos, pero en realidad la herida luego se vuelve a abrir. El proceso de diástole y sístole de lo literario no lleva a ningún tipo de certidumbre, ni de alivio.</p>
<p><strong>Una de las cosas que más me impresionó de Australia fue que tardaste cinco años en cerrarlo definitivamente. ¿Qué le pasa a un libro en cinco años de gestación?</strong></p>
<p>Le das muchas vueltas. Yo creo que he tardado tanto esta vez porque no estaba maduro para terminar el libro hasta que lo he acabado. Luego hay otras circunstancias de contexto. Al tiempo que escribía Australia, escribía mi tesis doctoral, y crónicas que después aparecieron en La Brújula. Y cada periodo dedicado a Australia tenía que ver con impulsos y necesidades personales. Por otro lado, el hecho de que yo fuera un autor sin editorial, me daba mucha libertad. En el 2005 lo di por acabado y lo mandé a varias editoriales, que lo rechazaron, sobre todo por estar escrito en segunda persona. Eso me llevó a pensar que no tenía prisa. Más tarde, tras publicar La Brújula, volví a retomarlo. De manera que ha sido un libro escrito de forma discontinua, y afortunadamente ha sido así, porque después he ido encontrando material bibliográfico, vinculado con el libro, que ha estimulado la lectura final y que, de haberlo terminado antes, no hubiera podido incluir. Por ejemplo, en una librería de viejo de Chicago, me compré un par de libros sobre migración animal que supusieron un cambio de rumbo del libro. Así que estoy muy contento de haber tardado cinco años en componer el libro, que además considero que es la suma de varios libros, ya que, por debajo está La Brújula, y mi tesis Viaje contra el Espacio, que completan lo que no se dice en Australia y viceversa.</p>
<p><strong>¿Y por qué no cambiar la novela a primera persona? Parece sencillo el trato: cambias un par de cosas y consigues publicar.</strong></p>
<p>Hubo alguna insinuación de que si hacía ese cambio podría entrar en la colección &#8220;Grandes Viajeros&#8221; de Ediciones B. Pero no voy a permitir que una editorial me diga cómo tengo que escribir. Prefiero no publicar el libro.</p>
<p><strong>Queda dicho&#8230;</strong></p>
<p>Sí, todo es que dentro de diez años no empiece a actuar de forma diferente&#8230;</p>
<p><strong>En Australia hablas de tu propia familia, y de sus recuerdos íntimos y de los problemas entre ellos, algunos de los cuales eran auténticos tabús.</strong></p>
<p>Es muy complicado. Ha habido un punto de inconsciencia por el hecho de que esa rama de la familia viviera en Australia. No creo que me atreviera a hacerlo de mi familia de aquí. Y ha habido otro punto de búsqueda de la verdad, de lo que yo entiendo como memoria histórica, que comienza por la memoria personal que se construye en el núcleo familiar. En España se ha empezado la casa por el tejado y se han creado políticas de memoria histórica, sin tener en cuenta si la gente está dispuesta a hablar con su hermano, con su padre o con su hijo. En Alemania, aunque no funcionaron del todo bien, hubo durante décadas una especie de casas de la memoria donde la gente iba a hablar del trauma de la II Guerra Mundial, del exterminio judío, etc. En España no ha habido esa clase de pequeñas iniciativas &#8220;micro&#8221; y se ha querido empezar por lo &#8220;macro&#8221;. Por eso mi libro intenta crear una crisis entre el discurso oficial y el discurso familiar y privado. Yo voy de lo mío a lo común, partiendo de mí mismo, luego de mi familia de aquí y de allí, hasta que finalmente hablo de Madrastra, España, Buenos Aires y Australia. En cambio, la política oficial parte de lo común, y acaba no llegando nunca a lo personal.</p>
<p><strong>¿Y no has sentido miedo al escribir sobre tu propia familia? Dado que la familia es quizás lo que nos exige un mayor respeto, imagino que habrá provocado una tensión importante durante el proceso de escritura.</strong></p>
<p>Hay una especie de atracción y repulsión constante, porque para mí es muy importante que la literatura, sin rebajar nunca su exigencia estética, sea muy ética. La literatura ha de respetar el mundo, e incluso cuando lo violenta, al menos en mi caso, parte de un impulso ético. Para lograrlo en Australia me inventé un montón de mecanismos retóricos con que plasmar el testimonio [de los familiares], e intenté ser fiel a su forma de hablar. Algunas editoriales me criticaron que citara tanto en inglés, pero yo pensé que impostar una forma de hablar que no fuera la coincidente con la real era traicionar su testimonio. Sí me dio muchos quebraderos de cabeza, y miedo de no estar a la altura, pero afortunadamente tuve buenos maestros; no solo el propio Sebald, sino también cronistas como Joseph Roth o Josep Plà, que a la hora de abordar el testimonio saben cómo acercarlo sin violentarlo. Para mí, los antimodelos eran Chatwin, quien se apropiaba del testimonio, lo manipulaba, y lo llevaba casi al terreno de la ficción, y Cela, que en sus libros de viajes se inventaba cualquier cosa que le interesaba. Por ejemplo, varios de esos viajes fueron hechos en grupo, y más tarde Cela dijo que los había hecho solo, y también se inventó un personaje llamado si no recuerdo mal Dupond, que se había encontrado por el camino, y que no existió. Para mí eso no solo es tramposo sino éticamente intolerable. Gracias a estos modelos y antimodelos pude equilibrarme como un funámbulo en la cuerda, intentando no caerme.</p>
<p><strong>Por eso en el libro pesan tanto los silencios. En tu búsqueda de la verdad, ¿fueron más reveladores los silencios o las palabras?</strong></p>
<p>Para mí la literatura es un juego constante con la elipsis. Es quizás lo más importante de un texto, que por naturaleza es infinito. Solo cuando decides qué no cuentas, el libro se convierte en libro, y efectivamente en Australia es muy importante lo que no cuento, porque la tentación del viajero es creer que todo es significativo, porque todo es nuevo, de modo que un libro de viajes se puede convertir en una mera demostración de que has vivido y has leído muchas cosas, y sobre todo de que el país en el que estás tiene mucha historia. Los libros de viajes siempre son largas digresiones históricas aburridísimas. En cambio, en mi libro solo incluyo aquello que está motivado por el sobresentido o la dimensión simbólica del libro. Por eso hay tan poca información sobre la historia de Australia. Solo hablo de lo que tiene que ver con la inmigración biológica o animal o humana, y de aquello que el lector necesita para ubicarse espacialmente. Un libro sobre Australia tendría, habitualmente, mucha más historia del país, pero eso está elidido porque es innecesario.</p>
<p><strong>En Australia hay una identificación total entre la voz narradora y tu identidad real. ¿Qué barreras pones en tu intimidad a la hora de contar?</strong></p>
<p>Mi poética es una poética del yo, de modo que casi nada de lo que he vivido me parece no publicable. Podría considerarse exhibicionismo si no tuviera un sobresentido dentro de mi poética y de mi obra. En La Brújula hay una crónica porno, en la que aparezco follando con una chica en Bolivia. Para mí ese polvo no es una exhibición, sino un decir &#8220;el emperador está desnudo&#8221;, porque en la tradición de la crónica y de la literatura de viajes española el cuerpo o la sexualidad casi no aparecen, como si no se follara cuando se viaja. En determinados escritores y en según qué confesiones suyas, hay mucho seudoestriptis que no pasa de ser provocación estéril o devaneo estúpido. Además, no me gusta que no se hable del turismo sexual, ya que el viajero también es un turista. ¿Por qué no puede estar presente el turismo sexual en la textualidad? En mi primera novela, una novela corta de juventud, llamada Ene, muy autobiográfica, también había una escena de sexo, más ficcional de lo que parecía. Yo llegué a Australia a través de un camino de exploración, y en Australia el sexo ya es una elipsis, porque ha habido en obras anteriores una indagación de unos límites que para mí ya están colmados. A veces la elipsis tiene que ver con la propia trayectoria del creador y de aquello que no tiene que volver a contar. Hay lectores que me dicen &#8220;yo te he visto follar en Bolivia&#8221;, o &#8220;yo te he visto hablarme de tu infancia en Rocafonda&#8221;, pero no me asusta porque para mí eso es parte de mi arte. La performance del artista que se desnuda en su obra textual todavía es vista con cierto recelo, mientras en las artes plásticas o el cine documental ya no se cuestiona. Yo quiero romper con eso, hasta el punto de que en mi texto sobre Google va a salir una fotografía de mi pene.</p>
<p><strong>En mi crítica sobre Australia en Afterpost quise llamar la atención sobre si la búsqueda de la literariedad no mermaba las posibilidades de enunciar verdad. Paul de Man se preguntaba, ¿es posible una autobiografía en verso?</strong></p>
<p>Esa parte de tu crítica no la entendí, igual que tampoco entendí lo que decías sobre la posibilidad de suprimir el &#8220;epílego&#8221;, que para mí es fundamental. Aunque hay una búsqueda de neutralidad o distanciamiento gracias al &#8220;tú&#8221;, a la economía verbal y a la circunscripción del lenguaje -a veces paratáctico, muy poco metafórico, que tiene que ver con el diario de viaje- el libro es realmente literario, porque el lenguaje busca, está mas cerca de la metáfora que del objeto y del referente. Hay una búsqueda del lenguaje como significante, y el lenguaje se hace autoconsciente de sus límites. Por eso, para mí, el capítulo central sucede cuando me quedo colgado en el desierto, algo que es tan verdadero como todo lo demás del libro. Es un poco enfermo, porque lo estaba viviendo y a la vez viéndolo [como material literario]. Cuando elaboré ese capítulo me pareció una oportunidad para actualizar el discurso de Hofmmansthal, de la Carta a Lord Chandlos, para hablar de cómo el lenguaje entra en crisis cuando el viaje se paraliza, y cómo puedes contar que estás desesperado -aunque en verdad no era tan grave, porque tras cinco horas andando hubiera llegado a un pueblo- y tu capacidad de representar lo real entra en crisis. Si una autobiografía es autoconsciente de sus límites lingüísticos, de que el lenguaje siempre es vibrátil y nunca estable, de que todo es movimiento, creo que puede llegar a buen puerto. El problema es partir de la seguridad de que la vida es narrable. Eso para mí ya es un camino sin salida.</p>
<p><strong>Australia también habla del viaje del siglo XXI. ¿Qué significa el viaje en el siglo de la Lonely Planet y los vuelos de bajo coste?</strong></p>
<p>Para empezar hay que emprender una campaña de desmitificación. Primero: el viaje es turismo. Si no asumes eso, estás perdido. Cualquier poética neorromántica del viaje ya no es válida. Segundo: el viaje es tecnología. Yo no tengo i-Pod y viajo sin cámara de video, pero eso no quiere decir que Australia, en cierto modo, no sea una despedida de la aventura, porque cuando estaba en el desierto pensé que fui tonto por no mirar en Internet cómo moverme en avioneta antes de llegar a la zona. Ese viaje fue mi despedida personal con la aventura. No digo que en esa época fuera posible la aventura, pero con 25 años uno sí que puede despedirse de la aventura. Por último, el viajero está obligado a criticar la tradición literaria de la que es heredero, y la tecnología que acerca el espacio pero también lo aleja, y el turismo, que es parte intrínseca del viaje pero también un filtro, una barrera. El viajero tiene que estar constantemente en tres frentes de crítica, y eso es muy complicado. Por eso tardé cinco años en escribir &#62;I&#62;Australia, entre otras cosas.</p>
<p><strong>Como viajero del siglo XXI ¿Cualquier tiempo pasado te parece mejor?</strong></p>
<p>No. Y es algo que me parece muy curioso en Juan Goytisolo, en Sebald, en Chatwin, en Nooteboom&#8230; que es esa nostalgia, esa melancolía por el balneario, por ejemplo. Yo he estado en Marina D&#8217;Or escribiendo una crónica que finalmente no se publicó y me parece que Marina D&#8217;Or es más interesante que Marienbad. El año pasado estuve en el hotel donde Thomas Mann escribió Muerte en Venecia, que ahora es de una gran cadena hotelera, y yo creo que diez días allí no hubieran sido tan interesantes como diez días en Marina D&#8217;Or, de modo que la nostalgia por el pasado esplendoroso del viaje es una falacia, y por otro lado una ficción de clase y económica muy fuerte. Era carísimo viajar hace sesenta años, y era carísimo hacer una expedición, como lo es ahora. No tengo ningún interés en gastarme 50000 euros en ir a descubrir un lago perdido en el Tibet. Prefiero gastarme tres mil y estar tres meses viajando por África y alojándome en youth hostels.</p>
<p><strong>Yo veo en autores como tú o como Agustín Fernández Mallo una pérdida de la nostalgia y una reconciliación con nuestro propio tiempo. ¿Cómo te relacionas con tu época?</strong></p>
<p>Tanto Agustín como yo tenemos una nostalgia icónica por ciertas teleseries, ciertos comics, ciertos libros&#8230; pero no está vinculada a una idea de que eso fue mejor que el presente. Así que existe un matiz de nostalgia, pero tanto Agustín, como yo, como Eloy [Fernández Porta] somos más o menos felices en el mundo en que vivimos, porque es un mundo fascinante, lleno de desafíos, de posibilidades, donde la literatura es algo marginal pero sigue siendo nuestro reducto, donde nos agarramos, una atalaya privilegiada para ver otras disciplinas. Yo, gracias a que he leído literatura durante años, ahora puedo leer cómic, cine o Internet y disfrutarlos gracias a la literatura, que por tanto es algo anacrónica pero también muy presente. Espero que mis libros también jueguen esa baza.</p>
<p><strong>Tienes 31 años. ¿Ya te has hecho mayor?</strong></p>
<p>Sí. Creo que sería un impostor como profesor si yo mismo pensara que no soy una persona madura, porque mis alumnos son adolescentes y necesitan que su profesor sea una persona madura. Eso de jugar a ser adolescente a los treinta me parece una tontería. Hay una cosa que me llama mucho la atención, que es que tanto de Ene, como de La Brújula, como de GR83, como de Australia, alguien ha dicho que es un relato de formación, y me parece que está muy bien. Ojalá todos los relatos sean de formación, porque la literatura es un camino de formación, de perfección, o de imperfección consciente.</p>
</div>]]></content:encoded>
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<title><![CDATA[New Journalist]]></title>
<link>http://blogozentriker.wordpress.com/2009/03/20/new-journalist/</link>
<pubDate>Fri, 20 Mar 2009 09:12:24 +0000</pubDate>
<dc:creator>blogozentriker</dc:creator>
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<description><![CDATA[- Was denkst du, was ich bin? - Du bist Bob, Bob. - Ja, aber dieser Bob. Was ist dieser Bob? - Diese]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p>- Was denkst du, was ich bin?<br />
- Du bist Bob, Bob.<br />
- Ja, aber dieser Bob. Was ist dieser Bob?<br />
- Dieser Bob ist. (Pause.) Mein Kollege.<br />
- Ja, dein Kollege.<br />
- Mein lieber Kollege.<br />
- Ja.<br />
- Mein geschätzter Kollege.<br />
- Jetzt hör mal auf mit dem Scheiß.<br />
- Ich weiß einfach nicht so genau, was du.<!--more--><br />
- Ist doch ganz einfach. Georg. Wenn du mich so anschaust. Was bin ich?<br />
- Tja.<br />
- Ein?<br />
- Pfff.<br />
- Ein?<br />
- Schwierig.<br />
- Ein Reporter?<br />
- Ein Reporter?<br />
- Ein Reporter, richtig.<br />
- Du bist.<br />
- Ein Reporter, ganz genau.<br />
- Aber. Seit wann bist du denn ein Reporter, Bob?<br />
- Das war ich schon immer.<br />
- Aber nicht unbedingt einer von der rasenden Sorte, was?<br />
- Halt du dich da raus, Big.<br />
- Weißt du, wenn du ein Reporter bist. Weißt du, was ich dann bin?<br />
- Durch mein ganzes Leben bin ich gegangen als ein Reporter.<br />
- Auch durch n+2?<br />
- Auch durch n+2, natürlich.<br />
- Du bist der Günter Wallraff der Besserverdienenden, was?<br />
- Eher der Joseph Roth der Agenturbranche.<br />
- Der Egon Erwin Kisch des Computerzeitalters.<br />
- Ein Gay Talese in einer öden Welt.<br />
- Ein Rotwein-Hunter S. Thompson.<br />
- Ein Tom Wolfe im C&#38;A-Anzug.<br />
- H&#38;M.<br />
- Dann wäre das ja geklärt.</p>
</div>]]></content:encoded>
</item>

</channel>
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