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	<title>la-fuga-de-logan &amp;laquo; WordPress.com Tag Feed</title>
	<link>http://en.wordpress.com/tag/la-fuga-de-logan/</link>
	<description>Feed of posts on WordPress.com tagged "la-fuga-de-logan"</description>
	<pubDate>Sat, 28 Nov 2009 02:03:00 +0000</pubDate>

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	<language>en</language>

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<title><![CDATA[La fuga de Logan]]></title>
<link>http://elrinconoscuroblog.wordpress.com/2009/11/22/la-fuga-de-logan/</link>
<pubDate>Sun, 22 Nov 2009 11:40:38 +0000</pubDate>
<dc:creator>ElenaAnele</dc:creator>
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<description><![CDATA[Titulo original: Logan´s Run Categoría: Ciencia Ficción País: Estados Unidos Año: 1977 Temporadas: 1]]></description>
<content:encoded><![CDATA[Titulo original: Logan´s Run Categoría: Ciencia Ficción País: Estados Unidos Año: 1977 Temporadas: 1]]></content:encoded>
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<title><![CDATA[Farrah Fawcett – Un “Ángel” nos ha dejado]]></title>
<link>http://cinefagos.wordpress.com/2009/06/26/farrah-fawcett-%e2%80%93-un-%e2%80%9cangel%e2%80%9d-nos-ha-dejado/</link>
<pubDate>Thu, 25 Jun 2009 23:22:33 +0000</pubDate>
<dc:creator>Swanson</dc:creator>
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<description><![CDATA[Farrah Fawcett, cuyo rostro se nos hizo conocido por dar vida a Jill Munroe, una de las protagonista]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p style="text-align:center;"><img class="aligncenter" src="http://farm4.static.flickr.com/3305/3660607947_6f7f7aacb4.jpg?v=0" alt="Farrah Fawcett  (3) por ti." width="472" height="418" /></p>
<p><strong>Farrah Fawcett,</strong> cuyo rostro se nos hizo conocido por dar vida a Jill Munroe, una de las protagonistas de la famosísima serie televisiva “Los Ángeles de Charlie&#8221;, <strong>falleció en la tarde del jueves</strong> (18:30, hora española), a causa de un cáncer de colon que venía padeciendo desde hacía tres años.</p>
<p>Su muerte ha ocurrido en el hospital Saint John, de Santa Mónica, California. <strong>Tenía 62 años.</strong></p>
<p>En 1976 la empresa Pro Arts, dedicada a la creación de carteles, contó con la entonces desconocida actriz y modelo, para una sesión de fotos. Un cartel confeccionado con su imagen, luciendo un bañador rojo, su espléndida melena escalonada, y su no menos espléndida sonrisa, la convirtió en un símbolo sexual, e impulsó su carrera como actriz. De aquel cartel se vendieron 12 millones de copias.</p>
<p><!--more--></p>
<p style="text-align:center;"><img class="aligncenter" src="http://farm4.static.flickr.com/3662/3660607563_af11087f6a_o.jpg" alt="" /></p>
<p>Casada entre 1973 y 1982, con el también actor <strong>Lee Majors,</strong> conocido por protagonizar las cinco temporadas de la famosísima serie de televisión “El hombre de los seis millones de dólares”, adoptó el apellido de su marido como complemento al suyo, y <strong>la conocimos durante bastante tiempo como Farrah Fawcett Majors</strong>.</p>
<p><strong>“Los Ángeles de Charlie”, en la que participó en 29 episodios</strong> (la dejó al finalizar la primera temporada, y rodó algunos capítulos mas de la segunda, forzada por la productora que la había demandado por abandono), <strong>la hizo famosa, lo que no sirvió para que triunfara en la gran pantalla.</strong></p>
<p>En 1976 trabajó al lado de Michael York, en <strong>“La fuga de Logan”,</strong> un film futurista que alcanzó bastante éxito, y cuatro años más tarde, protagonizó otra película de ciencia ficción muy notable: <strong>“Saturno 3”,</strong> de Stanley Donen, junto a Kirk Douglas, Harvey Keitel. A partir de ahí, sus trabajos para cine fueron escasos, y volvió con una cierta intermitencia a trabajar para televisión.</p>
<p>Es ahí donde consiguió reconocimiento como actriz, al participar en una película realizada para la pequeña pantalla, <strong>“The burning bed” (1985),</strong> que le valió una nominación de las seis que acumuló a lo largo de su carrera a los premios Globo de Oro.<strong> En el film daba vida a una mujer maltratada.</strong></p>
<p>Estuvo también nominada en tres ocasiones a los premios Emmy. La última en 2003.</p>
<p>Unida sentimentalmente al actor Ryan O´Neal durante muchos años, pero en una relación discontinua (de esa relación tuvieron un hijo), ha sido él, el que ha estado a su lado en sus últimos momentos.</p>
<p><strong>Descanse en paz, aquella muchachita de &#8220;Charlie&#8221; de la que siempre recordaremos su atractiva sonrisa.</strong></p>
<p><a title="Farrah Fawcett " href="http://cinefagos.wordpress.com/photos/12106153@N05/3660608231/"><img src="http://farm4.static.flickr.com/3301/3660608231_f4f740e9c5_m.jpg" alt="Farrah Fawcett " width="156" height="240" /></a></p>
<p>-</p>
<p><strong>Swanson  <a href="http://cinefagos.wordpress.com/author/swansoncine/"><img src="http://0.gravatar.com/avatar/a5bdb3f1e4a401366e3ceea589ab4cf8?s=48&#38;d=identicon&#38;r=G" alt="" width="48" height="48" /></a></strong></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[La utilidad de los mitos]]></title>
<link>http://todoslosblogs.wordpress.com/2008/11/06/la-utilidad-de-los-mitos/</link>
<pubDate>Thu, 06 Nov 2008 12:00:26 +0000</pubDate>
<dc:creator>neuer</dc:creator>
<guid>http://todoslosblogs.wordpress.com/2008/11/06/la-utilidad-de-los-mitos/</guid>
<description><![CDATA[Los mitos, los ritos, la tradición, sirven casi siempre para justificar todo tipo de crueldades y de]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p class="paradojas1Copy" align="left">Los mitos, los ritos, la tradición, sirven casi siempre para justificar todo tipo de crueldades y de arbitrariedades. Costumbres castradoras y represoras que se justifican porque un héroe fundador, un dios creador o una estirpe arquetípica hicieron algo <em>in illo tempore</em> (en aquel tiempo).</p>
<p class="paradojas1Copy" align="left">Narraciones etnográficas, documentales y películas nos han contado ese terrible momento en el que los ancianos son abandonados entre los inuit (antes llamados “esquimales”). Hemos aprendido que son los propios viejos los que se entregan gozosos a ese sacrificio, para así ayudar a sus semejantes, puesto que dejan de ser una carga para ellos. Los expertos nos han explicado que esta macabra costumbre es parte del ciclo de la vida, de la lucha por la supervivencia. Con palabras que inevitablemente recuerdan a las teorías eugenistas nazis, nos han explicado que es un sacrificio necesario en una sociedad que tiene recursos limitados y en la que escasea la comida: la tribu debe sobrevivir aunque el individuo muera.</p>
<p class="paradojas1Copy" align="left">Tal vez tengan razón. O tal vez costumbres como estas son las responsables de que esas sociedades siguieran viviendo de ese modo siglo tras siglo. ¿Quién sabe?</p>
<p class="paradojas1Copy" align="left">Una costumbre semejante existía entre los sardos de Cerdeña, que sacrificaban a aquellos que cumplían 60 años. Todavía en el siglo XIX existían en Cerdeña personas que ayudaban a estos viejos a sacrificarse, y que eran llamdos los “Acabadores” (la palabra “accabadura” procedería del español “acabar”).</p>
<p class="centrado1" style="text-align:center;" align="left"><img class="aligncenter" src="http://www.danieltubau.com/images/lafugadelogan.jpg" alt="La fuga de Logan" width="400" height="435" /></p>
<p class="paradojas1Copy" align="left">La costumbre de matar a personas de 60 años ahora nos puede resultar tan incomprensible como el sacrificio de las personas que cumplen 30 años en la novela y la película de ciencia ficción <em>La fuga de Logan</em>, pero, según el historiador Silio Itálico también tenían esta costumbre los antiguos cántabros y vascos:</p>
<blockquote>
<p class="paradojas_citas" align="left">“Este pueblo está apegado a una extraña costumbre: cuando la debilidad del cuerpo les llega con las canas, interrumpen, desde lo alto de una roca, el curso de sus años, en adelante impropios para la guerra…”</p>
</blockquote>
<p class="paradojas1Copy" align="left">Dumézil recuerda también algunos testimonios latinos acerca de los alanos (emparentados con los actuales osetas), en los que existía la misma costumbre:</p>
<blockquote>
<p class="paradojas_citas" align="left">“Estiman bienaventurado a quien pierde la vida en pleno combate. Los que se dejan envejecer (senescentes) o pierden la vida por una muerte accidental son objeto de crueles burlas, como degenerados y cobardes” (Amiano Macelino)</p>
</blockquote>
<p class="paradojas1Copy" align="left">También Plinio y Pomponio Mela dicen que ente los alanos, antes que envejecer, los hombres se arrojaban al mar ceremonialmente desde lo alto de una roca. Ente los osetas actuales, escitas de origen iranio como los alanos, existen tradiciones semejantes:</p>
<blockquote>
<p class="paradojas_citas" align="left">“El Narto Urzymaeg envejecía, su fuerza se iba perdiendo (…) Fue a la gran plaza donde estaban sentados los jóvenes Nartos y les dijo:<br />
– Desde mi infancia hasta mi vejez, no he escatimado mi ánimo a vuestro servicio. Pero soy viejo, ya no os sirvo de nada y mi vieja cabeza no consigue aportaros más que fastidios. Mañana temprano, fabricad un cofre sólido, metedme dentro y tiradlo al mar; me niego a acabar en el cementerio de los Nartos.”</p></blockquote>
<p class="paradojas1Copy" align="left">Aunque al principio dudan, los Nartos acaban cumpliendo el deseo de Urzymaeg, quien, sin embargo, sobrevive y realiza otra hazaña, “después de la cual desconocemos su destino”.</p>
<p class="paradojas1Copy" align="left">Acostumbrados a lo inevitable, a lo necesario, que tales tradiciones nos enseñan, y al uso del mito para justificar prácticas crueles, sorprende encontrar entre los kabardos cherkeses (también osetas) una variante interesante, que se opone a la tradición de la occisión (abandono o asesinato de los viejos), y que inaugura un nuevo motivo mítico, que Dumézil llama el tema mítico de “Por qué los hombres de tal o cual sociedad dejaron un día de matar a los viejos”:</p>
<blockquote>
<p class="paradojas_citas" align="left">“Era entre los Nartos una vieja costumbre, cuando un hombre se debilitaba al grado de no poder ya sacar, con tres dedos, la espada de la vaina, ni subirse sólo a la silla de montar ni calzarse las botas, ni sosteneer el arco en la caza ni sostener el rastrillo o levantar un almiar de heno, ni aguantar el sueño al guardar un rebaño, meterlo en un canasto trenzado y llevarlo fuera del pueblo, hasta lo alto de la Montaña de la Vejez. Allí ataban al canasto grandes ruedas de piedra y lo hacían rodar por la cuesta empinada que conducía al precipicio.”</p>
</blockquote>
<p class="paradojas1Copy" align="left">En una historia kabarda, el viejo al que le espera ese destino se llama Badan, y ya está decrépito. Su hijo Badaneqº’e, sin embargo, ama tanto a su padre que le apena la idea de arrojarlo dede el precipicio. Pero ocultando su pena, prepara el canasto y las piedras:</p>
<blockquote>
<p class="paradojas_citas" align="left">“– Padre, voy a hacer que mueras. No me aborrezcas: es la costumbre de los Nartos, perdóname.”</p>
</blockquote>
<p class="paradojas1Copy" align="left">El pobre viejo no responde, lo que entristece aún más al hijo. Badaneqº’e lleva el canasto a la Montaña de la Vejez y lo lanza hacia el precipio, con su padre dentro. Pero el canasto se queda enganchado en un tocón, colgando sobre el abismo.</p>
<blockquote>
<p class="paradojas_citas" align="left">“El viento se puso a balancearlo y a agitar la barba blanca de Badan, al punto que el anciano se puso a reír.<br />
–Padre, ¿de qué te ríes -preguntó Badaneqº’e.<br />
Sin dejar de reír, Badan contestó:<br />
–Me decía que cuando estés decrépito y tu hijo te eche a rodar d         esde lo alto de la Montaña de la Vejez, a lo mejor tu canasto se engancha en el mismo tocón. ¿No es como para reírse?</p></blockquote>
<p class="paradojas1Copy" align="left">La risa de su padre conmovió a Badaneqº’e, quien exclamó:</p>
<blockquote>
<p class="paradojas_citas" align="left">–¡Que los Nartos hagan conmigo lo que quieran, pero no te enviaré por el camino de la muerte!</p>
</blockquote>
<p class="paradojas1Copy" align="left">El padre le responde:</p>
<blockquote>
<p class="paradojas_citas" align="left">–Si quieres saber la verdad, hijo mío, no hallo gran gusto en arrastrarme sin hacer nada en este mundo: una vida inútil es ciertamente peor que la muerte. Pero ¿en verdad ya no estoy en condiciones de servir a los hombres? Si no puedo ya trabajar, puedo pensar.</p>
</blockquote>
<p class="paradojas1Copy" align="left">El hijo sacó a su padre del canasto, lo llevó a una cueva y allí lo instaló sobre un lecho de hierbas. Y le dijo:</p>
<blockquote>
<p class="paradojas_citas" align="left">–Padre, vive aquí en secreto, sin que nadie sepa de ti. De otra suerte, los Nartos se irritarían por esta violación de la costumbre. Cada semana te traeré de comer.</p>
</blockquote>
<p class="paradojas1Copy" align="left">Así pasaron tres años. Durante ese tiempo, diversas calamidades sucedieron a los Nartos, pero en cada ocasión Badaneqº’e acudía a pedir consejo a su padre, quien le daba útiles consejos. Admirados por la sabiduría de Badaneqº’e los Nartos le preguntaron cómo había llegado a pensar tan buenas soluciones.</p>
<blockquote>
<p class="paradojas_citas" align="left">“Badaneqº’e confesó su falta y los Nartos abolieron la regla que les mandaba matar a los viejos”</p>
</blockquote>
<p class="paradojas1Copy" align="left">Así que cuando nos digan que algo se hace por tradición y que cada cultura tiene sus propias leyes, podemos  recordar este hermoso relato que muestra que la inteligencia es universal y no local y, por tanto, se puede encontrar en personas de cualquier cultura. Y que uno de los rasgos de la inteligencia es precisamente oponerse a la tradición cuando sirve para justificar la crueldad.</p>
<p class="paradojas1Copy" align="left">
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[¡¡Espectaculares clásicos en el inminente Sitges 08!!]]></title>
<link>http://peliculeros.wordpress.com/2008/09/12/%c2%a1%c2%a1espectaculares-clasicos-en-el-inminente-sitges-08/</link>
<pubDate>Fri, 12 Sep 2008 18:28:03 +0000</pubDate>
<dc:creator>Guillermo (Atreus)</dc:creator>
<guid>http://peliculeros.wordpress.com/2008/09/12/%c2%a1%c2%a1espectaculares-clasicos-en-el-inminente-sitges-08/</guid>
<description><![CDATA[La 41ª edición del Festival Internacional de Cine de Cataluña, del 2 al 12 de Octubre, proyectará al]]></description>
<content:encoded><![CDATA[La 41ª edición del Festival Internacional de Cine de Cataluña, del 2 al 12 de Octubre, proyectará al]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[El viejo Badan y su hijo Badaneqº'e, o la utilidad de los mitos]]></title>
<link>http://mitologiacomparada.wordpress.com/2008/02/11/la-utilidad-de-los-mitos/</link>
<pubDate>Mon, 11 Feb 2008 16:55:13 +0000</pubDate>
<dc:creator>neuer</dc:creator>
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<description><![CDATA[Los mitos, los ritos, la tradición, sirven casi siempre para justificar todo tipo de crueldades, de ]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p>Los mitos, los ritos, la tradición, sirven casi siempre para justificar todo tipo de crueldades, de arbitrariedades. Costumbres castradoras y represoras que se justifican porque un héroe fundador, un dios creador o una estirpe arquetípica hicieron algo <em>in illo tempore</em> (en aquel tiempo).</p>
<p>Narraciones etnográficas, documentales y películas nos han contado ese terrible momento en el que los ancianos son abandonados entre los inuit (antes llamados &#8220;esquimales&#8221;). Hemos aprendido que son los propios viejos los que se entregan gozosos a ese sacrificio, para así ayudar a sus semejantes, para dejar de ser una carga para ellos. Los expertos nos han explicado que esta macabra costumbre es parte del ciclo de la vida, de la lucha por la supervivencia. Con palabras que inevitablemente recuerdan a las teorías eugenistas nazis, nos han explicado que es un sacrificio necesario en una sociedad que tiene recursos limitados y en la que escasea la comida. La tribu debe sobrevivir aunque el individuo muera.</p>
<p>Tal vez tengan razón. O tal vez costumbres como estas son las responsables de que esas sociedades siguieran viviendo de ese modo siglo tras siglo. ¿Quién sabe?</p>
<p>Pero la costumbre también existía entre los sardos de Cerdeña, que sacrificaban a aquellos que cumplían 60 años. Al parecer, todavía en el siglo XIX existían en Cerdeña personas que ayudaban a estos viejos a sacrificarse, los &#8220;Acabadores&#8221; (la palabra &#8220;accabadura&#8221; procedería del español &#8220;acabar&#8221;).</p>
<div><span style="font-size:xx-small;"><img src="http://www.fantasymundo.com/imagenes/noticias/1557.jpg" border="1" alt="" /></span></div>
<blockquote>
<blockquote>
<h6>La costumbre de matar a personas de 60 años ahora nos puede resultar tan incomprensible como el sacrificio de las personas que cumplen 30 años en al novela y película de ciencia ficción <em>La fuga de Logan</em>.</h6>
</blockquote>
</blockquote>
<p>Según el historiado Silio Itálico también tenían esta costumbre los antiguos cántabros y vascos:</p>
<blockquote><p>&#8220;Este pueblo está apegado a una extraña costumbre: cuando la debilidad del cuerpo les llega con las canas, interrumpen, desde lo alto de una roca, el curso de sus años, en adelante impropios para la guerra&#8230;&#8221;</p></blockquote>
<p>Dumézil recuerda entonces algunos testimonios latinos acerca de los alanos (emparentados con los actuales osetas), en los que existía esta costumbre:</p>
<blockquote><p>&#8220;Estiman bienaventurado a quien pierde la vida en pleno combate. Los que se dejan envejecer (senescentes) o pierden la vida por una muerte accidental son objeto de crueles burlas, como degenerados y cobardes&#8221; (Amiano Macelino)</p></blockquote>
<p>También Plinio y Pomponio Mela dicen que ente los alanos, antes que envejecer, los hombres se arrojaban al mar ceremonialmente desde lo alto de una roca.</p>
<p>Ente los osetas actuales, escitas de origen iranio como los alanos, existen tradiciones semejantes::</p>
<blockquote><p>&#8220;El Narto Urzymaeg envejecía, su fuerza se iba perdiendo (&#8230;) Fue a la gran plaza donde estaban sentados los jóvenes Nartos y les dijo:<br />
&#8211; Desde mi infancia hasta mi vejez, no he escatimado mi ánimo a vuestro servicio. Pero soy viejo, ya no os sirvo de nada y mi vieja cabeza no consigue aportaros más que fastidios. Mañana temprano, fabricad un cofre sólido, metedme dentro y tiradlo al mar; me niego a acabar en el cementerio de los Nartos.&#8221;</p></blockquote>
<p>Aunque al principio dudan, los Nartos acaban cumpliendo el deseo de Urzymaeg, quien, sin embargo, sobrevive y realiza otra hazaña, &#8220;después de la cual desconocemos su destino&#8221;.</p>
<p>Acostumbrados a lo inevitable, a lo necesario, que tales tradiciones nos enseñan, y al uso del mito para justificar prácticas crueles, sorprende encontrar entre los kabardos cherkeses (también osetas) una variante interesante, que se opone a la tradición de la occisión (abandono o asesinato de los viejos), y que inaugura un nuevo motivo mítico, que Dumézil  llama el tema mítico de &#8220;Por qué los hombres de tal o cual sociedad dejaron un día de matar a los viejos&#8221;.:</p>
<blockquote><p>&#8220;Era entre los Nartos una vieja costumbre, cuando un hombre se debilitaba al grado de no poder ya sacar, con tres dedos, la espada de la vaina, ni subirse sólo a la silla de montar ni calzarse las botas, ni sosteneer el arco en la caza ni sostener el rastrillo o levantar un almiar de heno, ni aguantar el sueño al guardar un rebaño, meterlo en un canasto trenzado y llevarlo fuera del pueblo, hasta lo alto de la Montaña de la Vejez. Allí ataban al canasto grandes ruedas de piedra y lo hacían rodar por la cuesta empinada que conducía al precipicio.&#8221;</p></blockquote>
<p>En esta historia kabarda, el viejo al que le espera ese destino  se llama Badan, y ya está decrépito. Su hijo Badaneqº&#8217;e, sin embargo, ama tanto a su padre que le apena la idea de arrojarlo dede el precipicio. Pero ocultando su pena, prepara el canasto y las piedras:</p>
<blockquote><p>&#8220;&#8211; Padre, voy a hacer que mueras. No me aborrezcas: es la costumbre de los Nartos, perdóname.&#8221;</p></blockquote>
<p>El pobre viejo no responde, lo que entristece aún más al hijo.</p>
<p>Badaneqº&#8217;e lleva el canasto a la Montaña de la Vejez y lo lanza hacia el precipio, con su padre dentro. Pero el canasto se queda enganchado en un tocón, colgando sobre el absimo.</p>
<blockquote><p>&#8220;El viento se puso a balancearlo y a agitar la barba blanca de Badan, al punto que el anciano se puso a reír.</p></blockquote>
<blockquote><p>&#8211;Padre, ¿de qué te ríes -preguntó Badaneqº&#8217;e. Sin dejar de reír, Badan contestó:<br />
&#8211; Me decía que cuando estés decrépito y tu hijo te eche a rodar desde lo alto de la Montaña de la Vejez, a lo mejor tu canasto se engancha en el mismo tocón. ¿No es como para reírse?</p></blockquote>
<p>La risa de su padre conmovió a Badaneqº&#8217;e, quien exclamó:</p>
<blockquote><p>&#8211; ¡Que los Nartos hagan conmigo lo que quieran, pero no te enviaré por el camino de la muerte!</p></blockquote>
<p>El padre le responde:</p>
<blockquote><p>&#8211; Si quieres saber la verdad, hijo mío, no hallo gran gusto en arrastrarme sin hacer nada en este mundo: una vida inútil es ciertamente peor que la muerte. Pero ¿en verdad ya no estoy en condiciones de servir a los hombres? Si no puedo ya trabajar, puedo pensar.</p></blockquote>
<p>El hijo sacó a su padre del canasto, lo llevó a una cueva y allí lo instaló sobre un lecho de hierbas. Y le dijo:</p>
<blockquote><p>&#8211;Padre, vive aquí en secreto, sin que nadie sepa de ti. De otra suerte, los Nartos se irritarían por esta violación de la costumbre. Cada semana te traeré de comer.</p></blockquote>
<p>Así pasaron tres años. Durante ese tiempo, diversas calamidades sucedieron a los Nartos, pero en cada ocasión Badaneqº&#8217;e acudía a pedir consejo a su padre, quien le daba útiles consejos. Admirados por la sabiduría de Badaneqº&#8217;e los Nartos le preguntaron cómo había llegado a pensar tan buenas soluciones.</p>
<blockquote><p>&#8220;Badaneqº&#8217;e confesó su falta y los Nartos abolieron la regla que les mandaba matar a los viejos&#8221;</p></blockquote>
<p><em>Notas</em></p>
<p>Al parecer, no está del todo claro que entre los inuit se sacrificara a los viejos o estos se suicidaran voluntariamente. Se cree que tal costumbre se aplicaba sólo en épocas de gran hambruna.</p>
<p><em>Referencias</em></p>
<p>Georges Dumézil: &#8220;La occisión de los viejos&#8221; (en <em>Escitas y osetas</em>)</p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
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<title><![CDATA[La utilidad de los mitos]]></title>
<link>http://caracteres.wordpress.com/2008/02/11/la-utilidad-de-los-mitos/</link>
<pubDate>Mon, 11 Feb 2008 16:55:13 +0000</pubDate>
<dc:creator>neuer</dc:creator>
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<content:encoded><![CDATA[[Esta entrada ha sido corregida en]]></content:encoded>
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