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	<title>la-mira &amp;laquo; WordPress.com Tag Feed</title>
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	<description>Feed of posts on WordPress.com tagged "la-mira"</description>
	<pubDate>Mon, 07 Dec 2009 03:18:20 +0000</pubDate>

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<title><![CDATA[Se enfrentan a tiros presuntos sicarios y  federales, en Michoac&aacute;n; detienen a uno]]></title>
<link>http://alertaperiodistica.wordpress.com/2008/08/20/se-enfrentan-a-tiros-presuntos-sicarios-y-federales-en-michoacn-detienen-a-uno/</link>
<pubDate>Wed, 20 Aug 2008 15:32:49 +0000</pubDate>
<dc:creator>Alerta Periodística</dc:creator>
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<description><![CDATA[Elementos de la Policía Federal Preventiva se enfrentaron a tiros con tres presuntos sicarios, quien]]></description>
<content:encoded><![CDATA[Elementos de la Policía Federal Preventiva se enfrentaron a tiros con tres presuntos sicarios, quien]]></content:encoded>
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<title><![CDATA[El valle de Arán y la claridad del instante ]]></title>
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<pubDate>Sun, 22 Jun 2008 22:13:29 +0000</pubDate>
<dc:creator>El Duende de la Radio</dc:creator>
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<description><![CDATA[El primo Juan Manuel, que en paz descanse, se había construido una casa entre los pinares de Arenas ]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p>El primo Juan Manuel, que en paz descanse, se había construido una casa entre los pinares de <strong>Arenas de san Pedro</strong>, frente al macizo de <strong>Gredos</strong> que corona el pico de <strong>la Mira. </strong>Allí, el arquitecto <strong>José Luis Fernández del Amo, </strong>que ya había creado un estilo propio en los muchos pueblos diseñados para el <strong>Instituto Nacional de Colonización  -</strong>un organismo cuyo solo nombre provocaría ahora un infarto en <strong>Moncloa- </strong>levantó un edificio que ofrecía, sobre todo, vistas. No es el pino resinero el árbol favorito del Duende, pero hay que reconocer que en multitud,  a lo lejos, y cubriendo de verde la inmensa mole rocosa  que en su día pintara <strong>Goya</strong>, componía una  hermosa  postal. Los desmadres urbanísticos  aún no habían destrozado el pueblo, y  además el primo se debía a sus raíces, que arraigaban en la zona. Quizás por eso, y por su muy británico sentido de la ironía, de vez en cuando miraba el horizonte desde su jardín y proclamaba feliz: <em>Yo he viajado por casi todo el mundo, y os aseguro que no he visto muchos sitios más bonitos que Arenas de san Pedro.</em></p>
<p><em> </em>Recuerda el Duende con cierta ternura esta osadía, tan disculpable como todo exceso que nace del cariño. También nuestros hijos nos suelen parecer los más guapos. Lo recuerda porque atendiendo a la invitación de su buen amigo Santiago lió el petate el jueves y se vino a hilvanar senderos por el <strong>Valle de Arán</strong>. Escribe estas líneas, de mañana,  ante la balconada de una típica casa aranesa. Es de piedra y madera,  cubierta por un tejado de pizarra levemente curvado hacia fuera para escupir la nieve. Frente a la casa de <strong>Garós, </strong>en el fondo de la zona más oriental del valle, un monte tupido de árboles va graduando la intensidad de los verdes de abajo arriba. A medida que asciende la empinada ladera, los abedules, las hayas, los fresnos y los nogales van cediendo al tono más oscuro de las coníferas.  Silencio. Sólo rasgado por el viento meciendo las copas de los árboles y por el trinar de los pájaros.</p>
<p> Al encanto germinal de estas primeras horas de la mañana se suman los recuerdos de las rutas  de ayer y anteayer. Ascenso por la cuenca del <strong>Aiguamog </strong> hasta el <strong>circo de Colombers</strong>  y amable paseata desde el <strong>Plan de</strong> <strong>Beret </strong>hasta el pueblo abandonado de <strong>Montgarry. </strong>Según los conocedores del lugar, ha tenido el Duende la inmensa suerte de dar con el momento más glorioso de la primavera del valle. Es el primer golpe de calor después de dos meses de nieve y lluvias. Los cursos de agua fluyen desbordantes por el deshielo precipitado. A menos de un kilómetro de su nacimiento, en <strong>el Llobató, </strong>el <strong>Garona, </strong>que luego nos pone los cuernos con <strong>Francia, </strong>baja poderoso y barroco. La naturaleza está como para inspirar a Dios si le falla la memoria y quiere probar con otro paraíso. El verdor exultante  hace miles de guiños en forma de flores silvestres: botones azules, árnicas amarillas, campanillas moradas, torviscos purpurados, violetas, lirios, ranúnculos blancos&#8230;No es cultura del Duende, sino de Asunción Sobredo<strong>,</strong> la mujer de Santiago, que es bióloga y de botánica sabe la tira. En estas, cruza el sendero un rebeco y se pierde en la espesura dando saltos. Uno quiere vivir, sobre todo, para ver cosas así. Más horizontes que los que le hacían suspirar al primo Juan Manuel.</p>
<p> Qué lástima de tan poco tiempo para tan hermoso valle. Por consejo del amigo Santiago, que es refinado y culto, se ha dejado guiar el Duende por la exquisita prosa del <strong>Viaje al Pirineo de Lérida </strong>de <strong>Camilo José Cela</strong>. Qué lectura tan deleitosa, caramba. Pero al poco de iniciar este post, le ha sorprendido una estrofa  de un libro abierto sobre la misma mesa del despacho donde escribe. Es de <strong><em>Versos i proses de la Vall D´Arán, </em></strong>de <strong>Pere Benavent, </strong>publicado en <strong>Barcelona</strong> en1958. Dice así:</p>
<p>                                               <em>Oh prats florits!, magnífica ventura</em></p>
<p><em>                                              d´aquesta tofa de vellut fragant</em></p>
<p><em>                                              polícrom esplendor, nuesa pura,</em></p>
<p><em>                                             perqué l´ocell del viure no es detura</em></p>
<p><em>                                             en el clar branquilló d´aquest instant?</em></p>
<p><em> </em>Le falta al Duende entender palabras como <em>tofa </em>y <em>branquilló, </em>pero cree interpretar lo fundamental, y está de acuerdo. Al pasear por sitios así, y en momentos como éste, uno se pregunta por qué el ruiseñor de la vida no se detiene en la claridad de un instante tan gozoso como el que acaba de vivir.<em>          </em></p>
</div>]]></content:encoded>
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