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	<title>mosterin &amp;laquo; WordPress.com Tag Feed</title>
	<link>http://en.wordpress.com/tag/mosterin/</link>
	<description>Feed of posts on WordPress.com tagged "mosterin"</description>
	<pubDate>Wed, 02 Dec 2009 02:10:49 +0000</pubDate>

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<item>
<title><![CDATA[Historia de la Filosofía en cinco volúmenes de J. Mosterín]]></title>
<link>http://aspasiapericles.wordpress.com/2009/03/05/historia-de-la-filosofia-de-cinco-volumenes-de-j-mosterin/</link>
<pubDate>Thu, 05 Mar 2009 17:37:55 +0000</pubDate>
<dc:creator>aspasiapericles</dc:creator>
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<description><![CDATA[¿Por qué en la bibliografía oficial de Jesus Mosterín no se contemplan los escritos anteriores a 199]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p>¿Por qué en la bibliografía oficial de <a href="http://www.ifs.csic.es/Personal/mosterin.htm" target="_blank"><span style="color:#0000ff;"><strong>Jesus Mosterín </strong></span></a>no se contemplan los escritos anteriores a 1993?</p>
<p> </p>
<p style="text-align:center;"> <span style="color:#99cc00;"><strong>PROYECTO DE TRABAJO PARA LA HISTORIA DE LA FILOSOFIA DE J. MOSTERIN</strong>.</span></p>
<p> </p>
<p style="text-align:center;">LUCES Y SOMBRAS</p>
<ul>
<li>Volumen I. LUCES: acierto en el planteamiento mitológico aunque basado en la antropología.</li>
</ul>
<p> </p>
<ul>
<li>Volumen II. SOMBRAS: el pensamiento Oriental.  Que es básicamente religioso y que no experimenta Iluminismo.</li>
</ul>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<ul>
<li>Volumen III. LUCES: la filosofía Prearistotélica.</li>
</ul>
<p> </p>
<ul>
<li>Volumen IV. SOMBRAS: Aristóteles.</li>
</ul>
<p> </p>
<ul>
<li>Volumen V. LUCES:  el pensamiento Postaristotélico.</li>
</ul>
<p> </p>
<p style="text-align:center;"><span style="text-decoration:underline;">Volumen IV.                                              Aristóteles.                        SOMBRAS</span>.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<div id="attachment_200" class="wp-caption alignleft" style="width: 105px"><img class="size-full wp-image-200" title="hº Fº mosterin" src="http://aspasiapericles.wordpress.com/files/2009/03/hc2ba-fc2ba-mosterin.gif" alt="Editorial Alianza, Madrid 1984." width="95" height="140" /><p class="wp-caption-text">Editorial Alianza, Madrid 1984.</p></div>
<p style="text-align:justify;">El presente trabajo tiene como finalidad analizar el cuarto volumen de la historia de la filosofía de J. Mosterín, dedicado a Aristóteles. La razón de tal tarea es hacer explícitos una serie de errores contenidos en el libro, así como una serie de intenciones poco honestas con su tarea de intelectual.<br />
El título Sombras, hace referencia a las tres grandes carencias que contiene el libro. La primera, una serie de errores en los contenidos, así como a algún que otro olvido; la segunda analiza las sombras de su metodología y la tercera hace referencia a la bibliografía.</p>
<p style="text-align:justify;">CONTENIDOS.</p>
<p> </p>
<p style="text-align:justify;">De nuevo la formación analítica y epistemológica de Mosterín hace que este volumen dedicado a Aristóteles presente un detallado estudio del “corpus lingüístico” aristotélico, así como una atención especial a su filosofía epistemológica. Ambas, junto al estudio dedicado a la vida ocupan casi las primeras doscientas páginas de un <strong>libro plagado de errores</strong> y <strong>olvidos</strong> que ya desde el inicio parece advertirnos el propio Mosterín al actuar, parafraseando a Kant (cuando se refiere a Aristóteles en el establecimiento de sus categorías), como un rapsoda, o rapsodo, según gusta llamar Mosterín en su peculiar castellanización de los términos.</p>
<p style="text-align:justify;"><strong><span style="text-decoration:underline;">Errores</span></strong>: el primer error de contenido viene dado al considerar el agrupamiento temático de sus obras conjuntamente. Aunque es conocido que hay en Aristóteles una evolución de su pensamiento articulada en tres periodos, éstos no vienen dados por un estudio ligado en general a una filosofía del lenguaje y una temática desde la crítica literaria o artística que le haga desarrollar primeramente su Poética, ésta conduzca a la Retórica, ésta a la  dialéctica y al lenguaje y éste a la lógica, acabando este primer periodo en una filosofía de la ciencia en la que Aristóteles trate acerca de la epistemología para finalizar en un estudio del movimiento, dado en el libro I y II de la Física, y todo ello agrupado bajo el trabajo de estudioso y profesor que realizó en la academia platónica y que constituiría en opinión de Mosterín su primer periodo en la Academia.</p>
<p style="text-align:justify;">Quedaría libre de manos Aristóteles tras este libro I y II de la Física y su abandono de la academia para iniciar estudios de filosofía natural y zoológica, donde desarrolla su Cosmología y su Zoología. Este sería un segundo periodo (pág. 213)</p>
<p style="text-align:justify;">El segundo error de contenidos se encuentra en la clasificación cronológica de las obras aristotélicas. Para Mosterín la Poética y la Retorica pertenecerían al periodo de la academia (pág. 103), así como los Tópicos (pág. 108), los Analíticos Anteriores (pág. 153) y los Posteriores (pág. 190). De la misma manera podemos citar la Gran Ética, que siendo un resumen – compendio de su Ética a Eudemo y su Ética a Nicómaco, la sitúa, con anterioridad a ellas en el periodo platónico, (ver Abegnano, Historia del pensamiento,1988, pág 175).</p>
<p style="text-align:justify;">Para una correcta cronología de las obras puede consultarse bien internet, o bien una bibliografía más autentificada en Copleston, F. Historia de la Filosofía, Vol. I Grecia y Roma, Ariel, 1984 páginas 275-281; también Abegnano, N. Historia del pensamiento, Vol. I Filosofía antigua, Sarpe 1988, páginas 171-176.</p>
<p style="text-align:justify;"><strong>Olvidos</strong>: el más grave es no dedicar algún apartado explícito a la fundamental y monumental temática aristotélica de la Metafísica que tanta influencia ha manifestado en especial desde su recuperación en la Baja Edad Media y que llega incluso a la actualidad con estudios tan importantes como el de Aubenque, El ser en Aristóteles.</p>
<p style="text-align:justify;">Consecuencia de este “olvido del ser” por parte de Mosterín es la ausencia de conceptos explicativos fundamentales en la obra del estagirita.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p>METODOLÓGICAMENTE.</p>
<p> </p>
<p style="text-align:justify;">La recogida de información parece usar la técnica de la recopilación simultánea o del “corta y pega”. El susodicho olvido anterior también parece afectar al primer apartado dedicado a la vida del filósofo, pues allí, como un rapsodo, reitera y repite los mismos datos biográficos hasta en tres ocasiones diferentes. Véase pág. 15 y 30 respectivamente en las que habla de los distintos santuarios y gimnasios públicos donde se impartía la docencia; pág. 16 y 41 y sus insistentes reiteraciones a la figura del anagnestés (lector); pág. 23 y 36 donde comenta la acusación de impiedad que sufrió por haber compuesto un himno a la virtud dedicado a Hermias.</p>
<p style="text-align:justify;">Otro aspecto a destacar es que tamaño estudio carece de aparato crítico. Las citas son referencias directas a los textos de Aristóteles, salvo en dos ocasiones que se cita a sí mismo (pág. 199 y209) y otras dos en las que se cita a dos autores (pág. 208 y 213).</p>
<p style="text-align:justify;">Por último y aunque esto ya es cuestión de gusto, ocupando la investigación biológica y las llamadas ciencias naturales el total de un tercio de la producción escrita de Aristóteles, según García Gual, Prólogo a  Guthrie, Historia de la filosofía griega, Vol,I, RBA, Mosterín le va a dedicar 54 páginas, frente a las 137 de su filosofía poiética y epistemológica.</p>
<p> </p>
<p>BIBLIOGRÁFICAMENTE.</p>
<p> </p>
<p style="text-align:justify;">Para la bibliografía Mosterín recurre únicamente a las fuentes originales aristotélicas. Se echa en falta una bibliografía con los principales manuales de consulta, historias de la filosofía, monográficos, ensayos u opúsculos, en especial cuando ha mantenido opiniones tan heterodoxas respecto a la cronología de las obras u olvidos tan fundamentales como una exposición de la Metafísica.</p>
<p>En cualquier caso, no nos da un criterio o autor en el que poder basarse para mantener lo que dice.</p>
<p align="right">Mosterín, ¿un impostor intelectual?</p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[PREDICCIÓN EN LA TEORÍA EN FUNCIÓN DE UN TIEMPO TERCAMENTE INCIERTO]]></title>
<link>http://comunicacionuncp.wordpress.com/2009/01/03/prediccion-en-la-teoria-en-funcion-de-un-tiempo-tercamente-incierto/</link>
<pubDate>Sat, 03 Jan 2009 02:14:19 +0000</pubDate>
<dc:creator>comunicacionuncp</dc:creator>
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<description><![CDATA[Anónimo Stephen Hawking (Brevísima historia del tiempo, 19, Drakontos, 2006) asegura que para tratar]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><div id="attachment_21" class="wp-caption aligncenter" style="width: 490px"><img class="size-full wp-image-21" title="prediccion20gif" src="http://comunicacionuncp.wordpress.com/files/2009/01/prediccion20gif.gif" alt="Anónimo" width="480" height="491" /><p class="wp-caption-text">Anónimo</p></div>
<p>Stephen Hawking (Brevísima historia del tiempo, 19, Drakontos, 2006) asegura que para tratar cuestiones vinculadas a la naturaleza del universo, debemos tener claro qué es una teoría científica.</p>
<p>&#8220;<em>Adoptaremos el punto de vista simplificado de que una teoría es tan solo un modelo del universo, o de una parte restringida de él, y un conjunto de reglas que relacionan las magnitudes de dicho modelo con las observaciones que efectuamos. Solo existe en nuestras mentes y no tiene realidad fue de ellas&#8221;.</em></p>
<p>Según Hawking, una teoría pra que sea buena debe satisfacer los siguientes requisitos:</p>
<p>&#8220;<em>Describir con precisión una amplia clase de observaciones sobre la base de un modelo que contenga tan solo unos pocos elementos arbitrarios, y efectuar predicciones definidas acerca de los resultados de futuras observaciones&#8221;.</em></p>
<p>La importancia que representa este aporte de la teoría, me lleva a pensar en lo dicho por Mosterín (Epistemología y Racionalidad, 314, UIGV, 1999):</p>
<p>&#8220;<em>La realidad, tanto geológica como biológica y cultural es dinámica y va cambiando siempre. Ahora no hay en el mundo las mismas ideas que hace x años, ni se hablan las mismas lenguas que se hablaban hace x años, ni se come de la misma manera que se comía hace x años, y no existen las mismas costumbres familiares, ni de ningún tipo, que hace x años. Estas cosas son evidentemente dinámicas, son cosas que van variando en función del tiempo. Nosotros lo que podemos hacer es, por un lado, una foto fija en un momento dado, y decir: <strong>En este momento las cosas son así, y por otro lado podemos ver qué tendencias se apuntan y qué probabilidades hay de que las cosas sean de una manera u otra, tratar de predecir qué camino va a llevar la evolución cultural&#8221;.</strong></em></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[LA CONTRADICCIÓN COMO ARGUMENTO]]></title>
<link>http://comunicacionuncp.wordpress.com/2009/01/02/la-contradiccion-como-argumento/</link>
<pubDate>Fri, 02 Jan 2009 23:24:07 +0000</pubDate>
<dc:creator>comunicacionuncp</dc:creator>
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<description><![CDATA[Anónimo La existencia del cambio se puede refutar lógicamente, había dicho hace más de 2,500 años Pa]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><div id="attachment_16" class="wp-caption aligncenter" style="width: 490px"><img class="size-full wp-image-16" title="contradiccionimg_10602" src="http://comunicacionuncp.wordpress.com/files/2009/01/contradiccionimg_10602.jpg" alt="Anónimo" width="480" height="360" /><p class="wp-caption-text">Anónimo</p></div>
<p>La existencia del cambio se puede refutar lógicamente, había dicho hace más de 2,500 años Parménides (Karl Popper, El mundo de Parménides, 208-9, Paidós, 1999). Más allá de eso, lo que más me interesa de la refutación es, por ocasión, uno de los argumentos del presocrático:</p>
<p>&#8220;<em>Nos enfrentamos ahora a la <strong>&#8220;decisión&#8221;</strong> (crisis): &#8220;Es o no es&#8221;.</em></p>
<p>Anota Popper que aquí el &#8220;o&#8221; ha de interpretarse de modo excluyente, no habiendo una tercera posibilidad.</p>
<p>Estas dos proposiciones de Parménides, según subraya Popper (Pág. 271), a propósito de Kahn (The Thesis of Parmenides): <em>&#8220;es&#8221; y &#8220;no es&#8221; (o &#8220;lo que existe existe&#8221; y &#8220;lo que existe no existe&#8221;) son ciertamente contradictorias y no contrarias. <strong>&#8220;Es&#8221; y &#8220;no es&#8221; no pueden ser ambas verdaderas a la vez y no pueden ser falsas a la vez. Exactamente una de ellas ha de ser verdadera y la otra falsa. </strong>Es algo que viene señalado por la insistencia de Parménides en que nos enfrentamos aquí a una &#8220;crisis&#8221; o &#8220;decisión&#8221;.</em></p>
<p>La contrariedad me parece, a efectos de toda discusión o desaveniencia, un principio por el que hay que llegar a una verdad. Pero, ¿quién se llevará el premio de la razón? ¿Acaso aquel que bien puede hacer uso de sus dotes retóricos?</p>
<p>Una pregunta sin respuesta de mi parte. Por el momento, Jesús Mosterín (Epistemología y Racionalidad, 30, UIGV, 1999) afirma que <em>&#8220;en situaciones deterministas, donde no hay nada que decidir o  elegir, no se plantean problemas de racionalidad&#8221;.</em></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Jesús Mosterín: El pensamiento arcaico]]></title>
<link>http://materialsdefilosofia.wordpress.com/2008/04/13/jesus-mosterin-el-pensamiento-arcaico/</link>
<pubDate>Sun, 13 Apr 2008 08:24:46 +0000</pubDate>
<dc:creator>mtemprado</dc:creator>
<guid>http://materialsdefilosofia.wordpress.com/2008/04/13/jesus-mosterin-el-pensamiento-arcaico/</guid>
<description><![CDATA[Antes de que surgiese el pensamiento filosófico, hace unos veinticinco siglos, los seres humanos lle]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p>Antes de que surgiese el pensamiento filosófico, hace unos veinticinco siglos, los seres humanos llevaban ya mucho tiempo pensando y tratando de orientarse en el mundo que les rodeaba. Pero sólo tras la introducción de la escritura, las ideas dejan huellas visibles que en algunos casos (que d<a href="http://materialsdefilosofia.files.wordpress.com/2008/04/el-pensamiento-arcaico.gif"><img class="alignleft size-medium wp-image-9" style="float:left;" src="http://materialsdefilosofia.wordpress.com/files/2008/04/el-pensamiento-arcaico.gif" alt="Jesus Mosterin. El pensamiento arcaico" width="73" height="112" /></a>esgraciadamente son los menos) resisten el paso del tiempo y llegan hasta nosotros. Afirmamos que hay pensamiento desde que hay animales pensantes.</p>
<p>En cierto sentido, todos los animales superiores piensan, pero se trata de diferencicar entre un pensamiento preconceptual de uno conceptual, esto es, mediado por el lenguaje. La diferencia estriba en la articulación de símbolos arbitrarios. El pensamiento preconceptual consistiría en una serie de coordinaciones sensomotrices de imágenes, recuerdos, impulsos y movimientos mediados por los programas del cerebro. De este modo prelingüístico o preconceptual, nosotros también jugamos al tenis o conducimos un automóvil.</p>
<p>Gilbert Ryle hizo la ya su célebre distinción entre <em>to know that</em>  y <em>to know how , </em>lo que en castellano diríamos &#8220;saber que A&#8221; y &#8220;saber  hacer&#8221;. En alemán -lengua que no siendo románica, aunque sí filosófica, sabe emplear los recursos de su propia lengua y los del latín, para establecer distinciones conceptuales muy importantes, no por casualidad, la producción filosófica alemana ha sido siempre muy superior en número y en ingenio al resto de lenguas, incluido el inglés- se distingue entre los verbos <em>wissen </em>(saber) y <em>können </em>(conocer).</p>
<p>El &#8220;saber que A&#8221;, <em>to know that</em>, <em>wissen </em>es algo lingüístico, que presupone la articulación simbólica de ciertos rasgos de la experiencia. El saber hacer, <em>to know how</em>, <em>können </em>es algo no lingüístico, consistente en la posesión de cierta habilidad psicomotriz. Podemos definir el pensamiento lingüístico como la capacidad de articular simbólicamente su experiencia.</p>
<p>Aunque todos los animales superiores actuales pueden pensar en otros sentidos, solo los humanos somos capaces de hablar o de pensar simbólicamente, lingüísticamente, conceptualmente. No hay pensamiento de este tipos sin lenguaje, ni lenguaje sin este tipo de pensamiento. Por tanto la respuesta a una posible pregunta por el origen del pensamiento lingüístico se respondería a partir de la respuesta por el origen del lenguaje. El pensamiento por el que se interesa la historia del pensamiento es el pensamiento articulado, simbólico, lingüístico; aquel pensamiento que se articula en proposiciones y, sólo, posteriormente se plasma por escrito.</p>
<p>Se afirmaría entonces, al menos de un modo indirecto, que la historia del pensamiento es una historia sesgada y parcial, puesto que es menor la producción de aquel pensamiento que se plasma por escrito, que no aquel pensamiento que surge sin la necesidad de la escritura.</p>
<p>El lenguaje y el pensamiento lingüístico son instrumentos formidables para enfrentarnos a los problemas que nos presenta la vida y el entorno para resolverlos colectivamente y para satisfacer nuestras necesidades. El uso del lenguaje y del pensamiento simbólico, a diferencia de la percepción y de las habilidades sensomotrices,  no conoce fronteras. No sólo nos sirve para describir lo que vemos, sino también para inventar y describir lo que no vemos, lo real y lo irreal, lo posible y lo imposible. No sólo nos sirve para acertar, sino también para errar.</p>
<p>Es imposible saber, y siempre consistirá un misterio, cuando el hombre empieza a articular simbólicamente su experiencia, es decir, a pensar. No queda ningún rastro de ello, pero sí podemos investigar las huellas que dejan los efectos del pensamiento simbólico. Entre ellas podemos destacar que en un momento dado de la (pre)historia el hombre empieza a enterrar a sus muertos. Por primera vez ya no dejan a sus congéneres a merced de los carroñeros y los entierran con regalos y ceremonias. Este hecho nos hace presuponer la existencia de un lenguaje plenamente desarrollado, con clara capacidad de raciocinio y extrapolación.</p>
<p>Así, el hombre que ha aprendido a preguntar quién ha lanzado la piedra que acaba de golpearle la espalda, preguntará también quién ha lanzado el rayo que acaba de caer en el bosque y pronto razonará (quizás) que si la piedra se la ha lanzado un compañero  enfadado con él, también el rayo habrá sido lanzado por alguien poderoso y enfadado. Y se planteará el inédito problema de cómo aplacar el enfado de tan misterioso personaje.</p>
<p>Los hombres articulaban lingüísticamente el mundo de su experiencia que pensaban simbólicamente y que asignaban palabras a los conceptos con los que pensaban. Con esos conceptos y palabras pensarían y comunicarían  sus conocimientos articulados, sus saberes.</p>
<p>La primera forma de plasmación en el lenguaje fue el mito. Los mitos eran recitados y contribuían a mantener el orden del univeros, a que las acciones en ellos narradas se repitiesen y renovasen constantemente, poniendo así coto al caos, al desorden, a lo incomprensible y oscuro, que por todas partes amenazaban la vida de los hombres.</p>
<p> </p>
</div>]]></content:encoded>
</item>

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