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	<title>opus-libros &amp;laquo; WordPress.com Tag Feed</title>
	<link>http://en.wordpress.com/tag/opus-libros/</link>
	<description>Feed of posts on WordPress.com tagged "opus-libros"</description>
	<pubDate>Wed, 06 Jan 2010 16:51:52 +0000</pubDate>

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	<language>en</language>

<item>
<title><![CDATA[Tú sé esclavo de quien quieras]]></title>
<link>http://antiopusdei.wordpress.com/2009/05/11/tu-se-esclavo-de-quien-quieras/</link>
<pubDate>Mon, 11 May 2009 12:39:58 +0000</pubDate>
<dc:creator>anibal123</dc:creator>
<guid>http://antiopusdei.wordpress.com/2009/05/11/tu-se-esclavo-de-quien-quieras/</guid>
<description><![CDATA[Te escribo desde Nabarra. Región que conoceras por estar altamente ocupada por vuestra secta (siento]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p>Te escribo desde Nabarra. Región que conoceras por estar altamente ocupada por vuestra secta (siento si suena despectivo pero a las cosas por su nombre). Tengo veintidos años asi que creo que puedo tutearte.<br />
La verdad, en princpio pensaba escribir esta carta como un ataque directo, obsceno y duro contra eso que llamais la obra. Pero luego he dicho: &#8216;Seguro que dentro de esa cabeza lobotomizada queda todavía una persona&#8217; Asi que nada, paso a comentarte unas cuantas cosas que como iguales en generación creo que deberías tener en cuenta.<br />
 <br />
- Parece que eres buen lector, mejor probablemente que yo. Pero he notado que entre tus lecturas nada se sale de lo que podríamos llamar religiosamente correcto. No hablo ya de que leas el codigo da vinci o n, que al fin y al cabo es un producto de mercado. Pero ¿Sabes la cantidad de lecturas que como buen lector te estas perdiendo? Infinidad de aventuras novelescas, conocimientos cientificos, politicos, eticos&#8230;.Millones de puntos de vista, experiencias ajenas&#8230;Como muestra te enevio un humilde escrito mio, pues soy aficionado a la pluma. Supongo que este escrito lo tendrías censurado si llegase a ser publico, pero echale un vistazo.<br />
 <br />
 <br />
-Hablas en bastantes partes de la Libertad, para mi es una palabra muy importante y de las pocas cosas que consideraría sagradas desde mi punto de vista. Espero que realmente no te sientas libre, porque si es así, te estan engañando amigo. La libertad no es trabjar para una organizacion como haces tu, ni reprimir instintos naturales ni filtrar lo que puede ser leido, visto o usado. La libertad no es tener que volver a casa antes de tal hora, tener que vestir según preceptos&#8230; Puedes ser feliz, que no lo dudo.Pero no libre. En esta horrible sociedad contemoporánea y primer mundista. Nadie es libre y muchisimo menos los practicantes de ninguna organización religosa-jerarquica.<br />
 <br />
 <br />
-En cuanto al sexo&#8230;.Amigo, si existe algo parecido a eso que llamais dios, eso está detrás de *** [omito un fragmento] Ni que decir tiene que el constante reprimir de instintos naturales conlleva a problemas y eso es inegable. Es tan sencillo como hacer un experimento metafórico con una managuera: Si una vez abierta la llave taponas el extremo por donde sale el agua, llega un momento que revienta. Con el sexo es igual.<br />
 <br />
 <br />
Agur</p>
<p> </p>
<hr />Gracias por tu franqueza. También te responderé yo de manera directa y clara (lo de la secta lo omito, porque es el tópico más repetido y ya está muy comentado)</p>
<p> </p>
<p><strong>Leo todo tipo de libros, aunque sólo cuelgo en esta página un determinado estilo de libros</strong>. Sin ir más lejos, estos días me estoy leyendo &#8220;La edad de la Inocencia&#8221; y después me leeré &#8220;Vidas Paralelas&#8221; de Plutarco. Hace unos días acabé &#8220;En el corazón de las tinieblas&#8221;. En fin, un poco de todo, porque <strong>la lectura es muy enriquecedora.</strong> </p>
<p><strong>Ah&#8230; tú eres de los que piensan que la libertad es hacer lo que a uno le da la gana en cada momento</strong>. Siento decirte que eso se puede llamar libre albedrío o libertinaje, pero no es libertad. Al menos eso es lo que yo pienso. Yo me siento y soy libre, porque soy -o, al menos, intento serlo- dueño de mis acciones, para poder hacer lo que mi razón y mi corazón dicen que haga, y no lo que dicta mi instinto. <strong>No tengo en mi cuerpo un amo que me domine, sino un esclavo&#8230; Pero tú sé esclavo de quien quieras.</strong></p>
<p>En tu útimo párrafo vuelves a isistir en lo mismo: libertad = hago lo que me apetece = me porto como un animal = no hago caso a mi razón, sino a mis apetencias = me porto como un animal, teniendo capacidad de no hacerlo = soy peor que los animales</p>
<p>No me parece lo ideal, pero tú haz lo que quieras.</p>
<p>Un saludo.</p>
<p>Antonio. </p>
<p><a href="http://antiopusdei.wordpress.com/y-porque-deberia-luchar-contar-el-apetito-sexual-2.html?phpMyAdmin=57cfc601bc9113fa38a39536616929a6&#38;phpMyAdmin=21DIEH8HfT03fWZLy98QlFYH-o1"></a></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Nueva págna: Opus Dei al día]]></title>
<link>http://antiopusdei.wordpress.com/2009/04/05/nueva-pagna-opus-dei-al-dia/</link>
<pubDate>Sun, 05 Apr 2009 11:33:46 +0000</pubDate>
<dc:creator>uno del opus dei</dc:creator>
<guid>http://antiopusdei.wordpress.com/2009/04/05/nueva-pagna-opus-dei-al-dia/</guid>
<description><![CDATA[Opus Dei al día es una web información personal de miembros y ex miembros del Opus Dei, críticas con]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p><a href="http://www.opusdeialdia.org/">Opus Dei al día</a> es una web información personal de miembros y <strong>ex miembros del Opus Dei</strong>, críticas <strong>contra el Opus</strong> y <strong>anti Opus</strong>.</p>
<p>Además, tiene vídeos, foro, descarga de libros gratis.</p>
<p>Hoy estrena su nuevo diseño, que os invito a visitar. El webmaster agradece cualquier sugerencia. Esto dice en su home:</p>
<div class="article-content">
<blockquote><p>Después de varios días de intenso trabajo, hoy estreno un nuevo diseño para <a href="http://www.opusdeialdia.org//">Opus Dei al día</a>. Espero que os guste más que el anterior, que ya estaba algo anticuado.</p>
<p>Este nuevo diseño, además de darle un aire <strong>más actual</strong> a la web, da más relevancia a algunas de las secciones de la web, como el <a href="http://www.opusdeialdia.org/foro/">foro</a>, los <a href="http://www.youtube.com/videosopusdei">vídeos</a> o el <a href="http://www.facebook.com/group.php?gid=30035754424">grupo de Opus Dei al día en Facebook</a>. Pienso que con estos cambios esta página será <strong>mas amigable</strong> para todos sus usuarios.</p>
<p>Como con todas las actualizaciones técnicas, os pido paciencia por los fallos que veáis en este nuevo diseño, como algunos enlaces que pueden no funcionar. También me gustaría que aviséis de estos fallos (podéis hacerlo con un simple mail)<span style="display:none;">sta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla<br />
&#60;!&#8211;<br />
document.write( &#8216;&#60;/&#8217; );<br />
document.write( &#8217;span&#62;&#8217; );<br />
//&#8211;&#62;<br />
</span></p>
<p>Por último, os agradecería cualquier tipo de sugerencia sobre el diseño.</p></blockquote>
</div>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[OPUS DEI: Para los que se van y los que se quedan el 19 de marzo]]></title>
<link>http://opusvalladolid.wordpress.com/2009/03/20/opus-dei-para-los-que-se-van-y-los-que-se-quedan-el-19-de-marzo/</link>
<pubDate>Fri, 20 Mar 2009 00:08:24 +0000</pubDate>
<dc:creator>opusvalladolid</dc:creator>
<guid>http://opusvalladolid.wordpress.com/2009/03/20/opus-dei-para-los-que-se-van-y-los-que-se-quedan-el-19-de-marzo/</guid>
<description><![CDATA[ESPECIAL 19 DE MARZO Es lo que verán los que sigan este jueves, 19 de marzo de 2009, en el Opus Dei.]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p align="center"><a href="http://www.opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&#38;file=article&#38;sid=4149"><img src="http://www.opuslibros.org/Imagenes/19marzo2009_marinos_small.jpg" border="1" alt="19marzo2009" height="200" align="center" /></a></p>
<h3 style="text-align:center;"><a href="http://opusvalladolid.wordpress.com/2008/02/14/19-de-marzo-bienvenidos-a-los-que-se-van-del-opus-dei-y-a-los-que-se-quedan-tambien/">ESPECIAL 19 DE MARZO</a></h3>
<h3 style="text-align:center;">Es lo que verán los que sigan este jueves, 19 de marzo de 2009, en el Opus Dei. Verán pasar a la gente, sobre todo en centros de jóvenes, gente que entra y sale. Verán como se intenta convencer a jóvenes, casi niños de que tienen vocación al Opus Dei y verán como años después les convencen de todo lo contrario. Verán como se juega con el ánimo, la buena disposición, la generosidad, el corazón grande de esos jóvenes y luego se les dejará caer.</h3>
<p style="text-align:justify;"> <a href="http://www.opuslibros.org/"><strong><em>Publicado originalmente en Opuslibros.org</em> </strong></a></p>
<p style="text-align:justify;">Uno de los temas que se repiten en esta web es la relación entre los que son y los que fuimos del Opus Dei. Pasa, ha pasado y espero que deje de pasar que los que siguen dentro miran con desdén a los de fuera.</p>
<p style="text-align:justify;">Es una sensación de superioridad colectiva que termina calando en las particularidades.</p>
<p style="text-align:justify;">Desgraciadamente eso lo sufren los de fuera.</p>
<p style="text-align:justify;">Aquí se lee a menudo que esta web ha ayudado mucho a personas que dejaron el Opus Dei y que sintieron que eran el &#8220;único infiel&#8221;. Muchos pensaban que los demás eran buenísimos y ellos los desertores. Aquí nos hemos dado cuenta que no, que hay más gente que se fue que la que sigue. Los números son tozudos y lo demuestran. Algo que pretende Opuslibros es que no se repita lo que pasaron muchos. Al menos, que los que lean esta página tengan las cosas más claras y que sufran menos&#8230;</p>
<p style="text-align:justify;"> <!--more--></p>
<p style="text-align:justify;">Creo que es muy importante que las personas que en estos días están tomando la decisión de dejar el Opus Dei sepan que en todo lugar del mundo donde existe una persona del Opus Dei, en toda época desde su fundación hasta ahora, hay mucha más gente que abandona el Opus Dei que la que continúa. Aunque en estos días los numerarios y numerarias los intenten convencer de lo contrario.</p>
<p style="text-align:justify;"> Recordábamos recientemente en una conversación entre ex numerarias que compartimos centro de entrada, que en aquel lugar llegó a haber hasta 70 adscritas a la vez. Obviamente cada año cambiaba un buen número de ellas. Esto se notaba especialmente los 19 de marzo al leer la lista de San Miguel, en la que desde el año anterior muchas de las allí anotadas habían entrado y salido en tan corto periodo de tiempo.</p>
<p style="text-align:justify;">Estoy segura que a las personas que por allí pasamos y vimos tanto movimiento, nos ayudó en nuestra salida el saber que no éramos ni la única ni la primera y por tanto tampoco seríamos las últimas en dejarlo. Las cosas se hacían mal en ese centro, entraba mucha gente, gente que conocía el Opus Dei de un par de semanas (y no exagero) y que salían con la misma ligereza. Eran los primeros años 80 y paradójicamente aquel era un club de bachilleres (hoy asociación cultural) modelo por la cantidad de gente que había.</p>
<p style="text-align:justify;">Estoy de acuerdo con los que dicen que los números del Opus Dei son así, entra mucha gente, sale un poco menos y siempre queda ese remanente que no sé si serán 80000 como dicen ellos o 50000 como calculamos ya algunos. Es mera ingeniería estadística en la que se juega con el poco rigor.  Se utiliza una métrica diferente para contar los que entran, otra para los que salen y otra diferente para los que permanecen. Por separado las 3 métricas son válidas pero claro, el juego está en dar los resultados globales sin explicar que son diferentes formas de medir.</p>
<p style="text-align:justify;">Ayer escuchaba al ministro de trabajo español en la última legislatura que decía que en sus 4 años de ministro se crearon 3 millones de empleos en España y que en este último año se han destruido 800.000 empleos. Si comparamos con la realidad de que en su época había 1 millón de desempleados y ahora se superan los 3 millones y medio&#8230; la única explicación es que se mide de distinta forma. Eso es lo que pasa con los números del Opus Dei.</p>
<p style="text-align:justify;">Es lo que verán los que sigan este jueves, 19 de marzo de 2009, en el Opus Dei. Verán pasar a la gente, sobre todo en centros de jóvenes, gente que entra y sale. Verán como se intenta convencer a jóvenes, casi niños de que tienen vocación al Opus Dei y verán como años después les convencen de todo lo contrario. Verán como se juega con el ánimo, la buena disposición, la generosidad, el corazón grande de esos jóvenes y luego se les dejará caer.</p>
<p style="text-align:justify;">Verán como les dicen que cuando llama Pepe o María, que acaban de irse, no están. Verán como hablan mal de ellos después de irse. Verán como ni se les nombra, como deja de ser el &#8220;ejemplo&#8221; en el que mirarse para pasar a ser lo peor.</p>
<p style="text-align:justify;">Y, como la vida es larga, algún día quizás ellos sean Pepe o María contando su historia en Opuslibros. Quizás muchos de ellos podrían pensar que si por cada numerario que sigue hay unos 12 que se han ido&#8230; algo habría que mirar desde dentro para parar eso. Quizás no tenga que entrar tanta gente, quizás tengan que cambiar los medios o las personas, quizás tenga que cambiar todo&#8230; quizás el cambio debería ser tan grande que el Opus Dei debería desaparecer ya que no es capaz de hacerlo.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;"><strong>Sonsoles</strong></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[La GRAN MENTIRA del Opus Dei para retener a sus fieles otro 19 de Marzo]]></title>
<link>http://opusvalladolid.wordpress.com/2009/03/10/la-gran-mentira-del-opus-dei-pera-retener-a-sus-fieles-otro-19-de-marzo/</link>
<pubDate>Tue, 10 Mar 2009 20:17:20 +0000</pubDate>
<dc:creator>opusvalladolid</dc:creator>
<guid>http://opusvalladolid.wordpress.com/2009/03/10/la-gran-mentira-del-opus-dei-pera-retener-a-sus-fieles-otro-19-de-marzo/</guid>
<description><![CDATA[ESPECIAL 19 DE MARZO &#8220;Si abandonais la Obra no encontraréis la felicidad fuera de vuestro cami]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p style="text-align:center;"><img class="aligncenter" src="http://www.opuslibros.org/spaw/images/oraculo_n29.jpg" alt="" width="226" height="303" /></p>
<h3 style="text-align:center;"><a href="http://opusvalladolid.wordpress.com/2008/02/14/19-de-marzo-bienvenidos-a-los-que-se-van-del-opus-dei-y-a-los-que-se-quedan-tambien/">ESPECIAL 19 DE MARZO</a></h3>
<h3 style="text-align:center;">&#8220;Si abandonais la Obra no encontraréis la felicidad fuera de vuestro camino, hijos. Si alguien se descaminara, le quedaría un remordimiento tremendo: sería un desgraciado. Hasta esas cosas que dan a la gente una relativa felicidad, en una persona que abandona su vocación se hacen amargas como la hiel, agrias como el vinagre, repugnantes como el rejalgar&#8221;.</h3>
<p style="text-align:center;">De <em>nuestro Padre</em>: <strong><a href="http://www.opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=Search&#38;author=&#38;topic=0&#38;min=0&#38;query=meditaciones%20-%20tomo&#38;type=stories&#38;category=8">Meditaciones</a>,</strong> <strong><a href="http://www.opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&#38;file=article&#38;sid=3379">tomo III</a></strong>, p. 389<strong> (<a href="http://www.opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&#38;file=article&#38;sid=11548">La maldición del Rejalgar.- Jacinto Choza</a>)</strong></p>
<p style="text-align:center;"><a href="http://www.opuslibros.org"><em><strong>Publicado originalmente en Opuslibros.org</strong></em> </a></p>
<p style="text-align:justify;">Eso del Rejalgar es cosa que maravilla. Leyendo a <strong><a href="http://www.opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&#38;file=article&#38;sid=11812">Curial</a></strong> y a <strong><a href="http://www.opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&#38;file=article&#38;sid=11811">Ingenua</a></strong> (y a tantos otros) parece como que la maldición acecha. Incluso hay quien piensa que es mejor no mentar la bicha&#8230; por si acaso.</p>
<p style="text-align:justify;">A uno le parece que lo del rejalgar es una mentirota de las gordas. Está claro que todos tenemos una vocación, un destino que cumplir, y si uno tiene fe, una idea que Dios tiene de mí, de lo que uno debería hacer. Pero la vocación no tiene que estar ligada, necesariamente, a ser del opus dei. La vocación es mi vocación, algo personal, que decido yo en mi conciencia, solito, frente a mí mismo y, si se quiere, en el espejo de la fe. Vocación es ser el mejor Satur que yo pueda y sepa ser. Y si eso pasa por dejar el opus dei, pues se deja y santas pascuas.</p>
<p style="text-align:justify;">En mi caso dejar el opus dei fue lo que tenía que hacer. Por supuesto, la opus me decía que no, que &#8220;pero bueno&#8221;, y Dios me decía a gritos que fuera, y rápido&#8230;</p>
<p style="text-align:justify;"><!--more--></p>
<p style="text-align:justify;">Mis pecados han sido fruto de la debilidad, de la poca cabeza, de excesos primarios, esa es la verdad, nada serio. Ando lejos de los grandes pecados como la soberbia, la envidia, el orgullo, la venganza, el odio, la frialdad de corazón. No soy un tipo inteligente, no tengo poder, no tengo dinero, así que pertenezco a esa raza de tipos normales que Dios conoce muy bien, Él sabe que somos carne y polvo, y acepta nuestra debilidad.</p>
<p style="text-align:justify;">Mis pecados se borran con una buena confesión. No hace falta más. Por eso a mí lo del rejalgar ni fú ni fa. Yo nunca abandoné mi vocación. Sencillamente, fiché por otro equipo menos de la Premier: a tipos como yo no nos hacen un contrato de por vida.</p>
<p style="text-align:justify;">Soy un árbol muy del montón, muy normalito. Un pino, por ejemplo; quiero decir, que a nadie se le ocurriría presentarme a un jardín botánico, ni siquiera como especie exótica. Y en mis raíces hay cosas que si se ponen encima de la mesa, pues como que sería una vergüenza y una cochinada&#8230; pero allá abajo, en las raíces, pues están bien: gracias a ellas crecí, maduré y más o menos doy mi cachito de sombra. No conviene presumir de la mierda que a uno le ha nutrido, y parece más sensato tenerla allí, en lo oscuro.</p>
<p style="text-align:justify;">¡Qué pena dan esas personas que regurgitan sus miserias, las colocan encima de la mesa una y otra vez impidiendo que eso sea un nutriente más! Hay algo enfermizo en todo eso, y quizás no es tanto rejalgar como ir pidiendo hora y ayuda psicológica para superar eso, que se supera.</p>
<p style="text-align:justify;">Dios no es un gendarme o un juez que impone sanciones. Por supuesto que cometemos equivocaciones y errores de bulto, para eso está el pedir perdón, el rectificar y tirar palante. Tendríamos que saber, precisamente por haber estado allá dentro más o menos tiempo, que estamos invadidos por el gran sentimiento de indulgencia de Dios. ¡Es así!: la mayoría de las personas que viven la fe tienen muy claro que siempre, y sobre todo al final, Dios no nos abandonará. Hay una conciencia cierta de la salvación.</p>
<p style="text-align:justify;">Lo triste de la frase de Escrivá sobre las profecías del rejalgar es ver que posee la conciencia de un hombre escrupuloso, atormentado y algo resentido. Muy de una ascética de su época. Es muy triste. Escrivá sabía mejor que nadie que el lenguaje de Dios es silencioso, que habla bajito, pero ofrece muchas señales: nos ha dado un empujón en tal ocasión gracias a un amigo, a un encuentro casual, a un libro, a un fracaso, incluso gracias a un accidente. Escrivá lo sabía bien, pero un extraño y enfermizo resorte le llevaba a maldecir y no dar un duro por el alma de un hijo suyo que abandonaba el opus dei.</p>
<p style="text-align:justify;">Sí, amigo del opus dei que lees estas líneas: Escrivá sabía que Dios nos conoce muy bien, y que siempre está allí, y que habla de muchas maneras, y no siempre por el &#8220;cauce reglamentario&#8221; (decir &#8220;Dios&#8221; y decir &#8220;cauce reglamentario&#8221; es un absurdo: Dios da mucha cuerda, y hay que darle mucha cuerda). Puede que un día te confieses fuera de una caída de pureza, ¡otra!, y que el sacerdote te diga &#8220;pero usted qué hace allí: busque otro cauce que le serene y le haga mejor cristiano&#8221;. Y, quizás, Dios está en ese consejo. Sobre todo, si allá dentro no salen del &#8220;te basta mi gracia&#8221;. O cuando alguien que no es del opus dei, pero que te quiere, tu padre, un hermano, un amigo, te dice que estás mal, que si te pasa algo, que si necesitas ayuda, que allí están ellos, que no eres el mismo&#8230; quizás también está Dios allí.</p>
<p style="text-align:justify;">Depende de ti, amig@, de que estés atento a algo más que los consejos de charlas, de confidencias semanales y de cartas, de criterios y de costumbres. Nos damos demasiada importancia, y a las instituciones más. Benedicto XVI piensa que &#8220;personalmente creo que Dios tiene un gran sentido del humor. A veces a uno le da un empellón y le dice &#8220;¡No te des tanta importancia!&#8221;. En realidad, el humor es un componente de la alegría de la creación. En muchas ocasiones de nuestra vida se nota que Dios también nos quiere impulsar a ser un poco más ligeros; a percibir la alegría; a descender de nuestro pedestal y a no olvidar el gusto por lo divertido&#8221;.</p>
<p style="text-align:justify;">Un poco más ligeros, menos graves, menos de cartón piedra, menos rejalgar y gilipolleces de abuelo Cebolleta dando la brasa, gruñón y cascarrabias, que eso era San Josemaría&#8230; a veces.</p>
<p style="text-align:justify;">Tomar una decisión de cambiar de vida es cosa seria, está claro, pero no deja de ser cosa de un segundo, una vez que las cosas están claras y pensadas con serenidad.</p>
<p style="text-align:justify;">No soy un ingenuo, y no se me escapa que hay temporadas que estamos cansados y destrozados, sin fuerzas y desesperados, furiosos por nuestro destino, que parece torcido, injusto y sin sentido, que eso del buen humor, entonces, sirve de muy poco. Lo sé. Llevo unos días pensando &#8220;Dios mío, ¡que lejos estoy de ti!&#8221;. Y no voy a hacer nada por acercarme a Él, que Él también se me esconde y juega al un dos tres picapared (en otros sitios &#8221; un dos tres chocolate inglés&#8221;). Pero diciéndole eso, salgo de ese estado de tristeza y sé que, aunque en estos momentos no puedo entender que Él es amor, sí pienso y confío, sin embargo, en que todo está bien como está.</p>
<p style="text-align:justify;">Sé lo que me digo, aunque no se me entienda.</p>
<p style="text-align:justify;"><strong>Satur</strong></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Comentarios al debate sobre el Opus Dei en el Programa ‘LA NORIA’, Telecinco, el sábado 21]]></title>
<link>http://opusvalladolid.wordpress.com/2009/02/22/comentarios-al-debate-sobre-el-opus-dei-en-el-programa-%e2%80%98la-noria%e2%80%99-telecinco-el-sabado-21/</link>
<pubDate>Sun, 22 Feb 2009 20:34:43 +0000</pubDate>
<dc:creator>opusvalladolid</dc:creator>
<guid>http://opusvalladolid.wordpress.com/2009/02/22/comentarios-al-debate-sobre-el-opus-dei-en-el-programa-%e2%80%98la-noria%e2%80%99-telecinco-el-sabado-21/</guid>
<description><![CDATA[Ver también: La coordinadora del Portal www.opuslibros.org en el Programa &#8216;LA NORIA&#8217;, Te]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p style="text-align:justify;"><em><strong>Ver también:</strong></em></p>
<p style="text-align:justify;"><a href="http://opusvalladolid.wordpress.com/2009/02/20/la-coordinadora-de-wwwopuslibrosorg-en-la-noria-telecinco-el-sabado-21/"><strong>La coordinadora del Portal www.opuslibros.org en el Programa &#8216;LA NORIA&#8217;, Telecinco, el sábado 21</strong></a></p>
<p style="text-align:justify;">La verdad es que como dice el refrán; no hay peor sordo, que el que no quiere oír.</p>
<p style="text-align:justify;">
El debate estuvo bien y dejo una vez mas muy clara la actitud y forma de proceder del Opus Dei cuando es criticado. Ya se la canción de que sus miembros y simpatizantes, actúan a titulo individual y no son el Opus Dei.</p>
<p style="text-align:justify;">Los participantes pro Opus Dei, como era de esperar, una vez mas sacaron el escaparate del Opus Dei para defenderse. El maravilloso mundo de los simpatizantes del Opus Dei, de los supernumerarios del Opus Dei, la familia, sus colegios, sus clínicas y sus universidades con sus miles de alumnos.</p>
<p style="text-align:justify;">
Se volvió a lo de siempre miles de colegios que son maravillosos, donde estudian y son formados miles de jóvenes. Miles de familias maravillosas y miles de profesionales maravillosos.</p>
<p style="text-align:justify;"><!--more--></p>
<p style="text-align:justify;">La Señora Cuca García de Minuesa dijo que sus hijos habían estudiado en colegios del Opus Dei con la más absoluta libertad y que eran todos muy felices y que nadie les había coaccionado para hacerse del Opus Dei.<br />
Y para rematar la faena, increpo a Agustina por &#8220;rebotada&#8221; y no ser capaz de salirse del Opus Dei sin guardar respeto a la gente que sigue dentro del Opus Dei.</p>
<p style="text-align:justify;">La Señora Rosa Llopis casada se definió a si misma como forofa del Opus Dei, y hablo de los métodos anticonceptivos naturales en sus relaciones sexuales.</p>
<p style="text-align:justify;">
Dio a entender que ella pese a querer ser del Opus Dei no la admitían pese a haber cumplido siempre las enseñanzas sexuales del Opus Dei y La Iglesia católica. La Señora Rosa Llopis para rematar la faena dijo que lo de la cuarta planta, psiquiátrico, de la Universidad de Navarra es todo mentira.</p>
<p style="text-align:justify;">Paloma Gomez Borrero, siguió en la misma línea todo en el Opus Dei es maravilloso, sus colegios, sus médicos, sus clínicas, sus universidades, hasta Joaquín Navarro Valls es maravilloso, el mejor jefe de prensa de El Vaticano. Un hombre transparente. Por no hablar de un periodista como Iñaki Gabilondo, formado en la Universidad de Navarra, del Opus.</p>
<p style="text-align:justify;">En el otro lado de la mesa Agustina que estaba guapísima, acompañada por Jorge Verstrynge, que comparo los lemas de &#8216;la Obra&#8217; con los del nacionalsocialismo de los años treinta y cuarenta. Y la periodista María Antonia Iglesias, por su parte, no llego tan lejos como Jorge Verstrynge; pero sí sentencio que la organización Opus Dei se trata de una secta.</p>
<p style="text-align:justify;">Agustina (ccordinadora de <a href="http://www.opuslibros.org">www.opuslibros.org</a>) estuvo muy bien. Y Dijo:</p>
<p style="text-align:justify;">
Que criticar al Opus Dei no es criticar a La Iglesia, solo pedir que La Iglesia haga cumplir al Opus Dei, la doctrina de La Iglesia.</p>
<p style="text-align:justify;">
Que se estima que de cada diez personas que entran en el Opus Dei siete acaban abandonando la institución.</p>
<p style="text-align:justify;">
Denunció el más absoluto abandono por parte del Opus Dei de los miembros que abandonan el Opus Dei, especialmente de las numerarias auxiliares.</p>
<p style="text-align:justify;">Y como no podía faltar, se hablo en el programa del cilicio y las disciplinas, por cierto el cilicio que mostraron en el programa tipo cinturón de cuero ancho con pinchos no lo había visto nunca. Parecía mas un artilugio de sadomasoquismo que el clásico cilicio que uno había visto en el Opus Dei.</p>
<p style="text-align:justify;">Al final lo de siempre no hay quien se aclare con el Opus Dei, se junta todo, la vida de los consagrados del Opus Dei, con la vida de los casados del Opus Dei, los fororos del Opus Dei con los rebotados; los que se van con los que se quedan; los que no tienen un duro cuando se van con los que tienen millones; los que se van felices con los que se van enfermos; los que tienen cara de caballo con las que tienen ojos claros; el cilicio clásico opusino de toda la vida, con los aparatos de sadomasoquismo.</p>
<p style="text-align:justify;">
Se mezcla la cuarta planta de la universidad de Navarra, psiquiátrico, con sus médicos maravillosos.</p>
<p style="text-align:justify;">
Se mezcla la censura, manipulación y deshumanización de los directores del Opus Dei con los métodos naturales anticonceptivos en las relaciones sexuales de los católicos. Se mezcla las supernumerarias opresoras con las creativas sexualmente; los rebotados sin personalidad con los maravillosos directores.</p>
<p style="text-align:justify;">
En fin no hay quien se aclare con el Opus Dei, y mientras tanto los mandamases del Opus Dei, como siempre en la barrera contemplando y encomendando el espectáculo.</p>
<p style="text-align:justify;">
En fin pobres rebotados e infelices ex miembros del Opus Dei, personas sin personalidad que no comprenden lo maravillosos que son los métodos anticonceptivos naturales para el sexo, y que no son capaces de salirse del Opus Dei sin guardar respeto a la gente que sigue dentro del Opus Dei.</p>
<p style="text-align:justify;">Lo que hay que oír en esta vida. Cosas veras amigo Sancho que harán hablar las piedras.</p>
<p style="text-align:justify;"><strong>Enrique</strong></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[La coordinadora del Portal www.opuslibros.org en el Programa 'LA NORIA', Telecinco, el sábado 21]]></title>
<link>http://opusvalladolid.wordpress.com/2009/02/20/la-coordinadora-de-wwwopuslibrosorg-en-la-noria-telecinco-el-sabado-21/</link>
<pubDate>Fri, 20 Feb 2009 22:32:38 +0000</pubDate>
<dc:creator>opusvalladolid</dc:creator>
<guid>http://opusvalladolid.wordpress.com/2009/02/20/la-coordinadora-de-wwwopuslibrosorg-en-la-noria-telecinco-el-sabado-21/</guid>
<description><![CDATA[  Agustina López de los Mozos Muñoz en el debate del programa de TV &#8216;La Noria&#8217; para trat]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p><strong></strong> </p>
<p style="text-align:center;"><strong><img class="aligncenter" src="http://www.opuslibros.org/Imagenes/agus_quienes.jpg" border="1" alt="Agus" width="500" height="375" /></strong></p>
<h3 style="text-align:center;">Agustina López de los Mozos Muñoz en el debate del programa de TV &#8216;La Noria&#8217; para tratar el tema de la peligrosidad social del Opus Dei, sábado 21 de febrero.</h3>
<p style="text-align:justify;">Resulta que nuevamente parece ser que mañana sábado se va a celebrar el debate sobre el opusdei en el que he vuelto a ser invitada. En Tele5 (España), programa La Noria. Intervendrán además de una servidora: Jesús Infiesta (sacerdote), María Antonia Iglesias, Paloma Gómez Borrero, Jorge Verstringe y Cuca García Vinuesa.</p>
<p style="text-align:justify;">Me remito a lo que dije <strong><a href="http://www.opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&#38;file=article&#38;sid=14091">el viernes pasado</a></strong> antes de que se aplazara.</p>
<p style="text-align:justify;">Desearía no tener que volver a explicar por qué se suspende un debate si es que el de mañana se vuelve a suspender (<strong><a href="http://www.opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&#38;file=article&#38;sid=13279">debate 1</a></strong>, <strong><a href="http://www.opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&#38;file=article&#38;sid=14131">debate 2</a></strong>). Sin olvidar a Anna (&#8220;Itaca&#8221; en la web) que también <strong><a href="http://www.opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&#38;file=article&#38;sid=13577">le suspendieron</a></strong> el que ella iba a ir.</p>
<p style="text-align:justify;">Como tengo claro qué es lo que voy a decir y lo que me voy a poner, si sale, sale y, si no, resignación hindú.</p>
<p><strong>Abrazos, Agustina</strong></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Castigado A Vivir Con El Opus Dei]]></title>
<link>http://exopus.wordpress.com/2008/12/20/castigado-a-vivir-con-el-opus-dei/</link>
<pubDate>Sat, 20 Dec 2008 18:47:41 +0000</pubDate>
<dc:creator>Ivan de ExOpus</dc:creator>
<guid>http://exopus.wordpress.com/2008/12/20/castigado-a-vivir-con-el-opus-dei/</guid>
<description><![CDATA[Alfred Hitchcock y un cuervo Iván de ExOpus Que sepan los forofos del Opus Dei que es por su culpa p]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><div id="attachment_1680" class="wp-caption aligncenter" style="width: 362px"><img class="size-full wp-image-1680" title="hitchcock" src="http://exopus.wordpress.com/files/2008/12/hitchcock.jpg" alt="hitchcock" width="352" height="283" /><p class="wp-caption-text"> Alfred Hitchcock y un cuervo</p></div>
<p style="text-align:right;text-indent:27pt;" align="right"><strong>Iván de ExOpus</strong></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Que sepan los forofos del Opus Dei que es por su culpa por la que comencé a mostrar las verdades que la Obra oculta tan celosamente y también que es por ellos que no he parado desde entonces (para neutralizar sus estereotipos, mentalizaciones y labor desinformativa). Y no cesaré de hacerlo mientras el Opus Dei siga dañando hipócritamente a las personas. Por lo que intuyo que me queda mucho tiempo aún por escribir.</p>
<p><!--more--></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Lo que supone para mí un castigo. Me explico. A partir de mi adolescencia he tenido que soportar al Opus Dei. Desde el acoso previo a incorporarme me he encontrado a disgusto en él por sus múltiples exigencias y contradicciones. Pero no podía dar un portazo e irme porque creía a los directores cuando les faltaba poco para jurarme que tenía una vocación como un castillo que ellos veían con total nitidez y me decían que si no estaba claro para mí sólo podía ser debido a mi soberbia, falta de fe y de generosidad con Dios. Y fue pasando el tiempo mientras yo esperaba el santo advenimiento divino que me metiera del todo en la   Obra. Lo que nunca sospeché en ese largo periodo de casi 35 años es que cuando llegó esa gracia de Dios no fue para meterme dentro sino para arrancarme la cabeza de allí. Luego reestructuro mi mente con un conocimiento muy profundo del Opus Dei al encontrar explicación a todas y cada una de las contradicciones que se predican y viven en él. Entonces cierro capítulo. Los años de vida nueva posteriores hacen que me olvide del Opus Dei salvo en circunstancias anecdóticas. Entonces me recomiendan <strong><span style="color:#993300;"><a href="http://www.opuslibros.org/inicio.htm" target="_BLANK"><span style="color:#993300;">Opus Libros</span></a></span>.<span style="color:#993300;"> </span></strong>Un buen día entro en él, leo de un pro Opus alguno de los falsos clichés  tan difíciles de demostrar que difunden. Quedo removido al sentir las penalidades que viven los de dentro y en las que caerán los que lleguen, las mismas que yo soporté. Durante horas pasa ante mí todo lo vivido y sufrido en la   Obra. Una fuerza nueva me impele a contar mis experiencias y descubrimientos sobre el Opus Dei. Mando mi primer escrito a Opus Libros, y luego el segundo, y así, uno tras otro, sigo colaborando en esa Web <strong><span style="color:#993300;"><a href="http://opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=Your_Account&#38;op=userinfo&#38;username=Ivan" target="_BLANK"><span style="color:#993300;">hasta hoy</span></a></span></strong>. Y otra fuerza igual de irracional que la anterior me lleva a que el 1 de diciembre de 2006 ponga en marcha ExOpus. Y éste es mi castigo: aún queriendo no me puedo quitar de encima al Opus Dei. Cuando parecía que me había liberado ya de él tengo que volver a recordarlo constantemente para poder mostrar su negra trastienda a quienes la desconocen.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Me cansa escribir una y otra vez sobre algo tan archiconocido para mí y he pensado dejar de actualizar el Blog. Comprendo que para otros es algo nuevo e importante. Los correos, comentarios y los más de cuatrocientos mil  lectores en dos años me hacen entenderlo así y me impulsan a seguir.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">En conciencia creo que es lo que debo hacer y por tanto seguiré arrastrando el castigo de no poder echar nunca al Opus Dei de mi cabeza.</p>
<p><a title="ExOpus" href="http://exopus.wordpress.com/files/2006/12/exopus-tomates-72.jpg"><img src="http://exopus.wordpress.com/files/2006/12/exopus-tomates-72.miniatura.jpg" alt="ExOpus" align="right" /></a></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Comentarios Y Recuerdos A Raíz De La Película Camino]]></title>
<link>http://exopus.wordpress.com/2008/11/11/comentarios-y-recuerdos-a-raiz-de-la-pelicula-camino/</link>
<pubDate>Tue, 11 Nov 2008 11:31:21 +0000</pubDate>
<dc:creator>Ivan de ExOpus</dc:creator>
<guid>http://exopus.wordpress.com/2008/11/11/comentarios-y-recuerdos-a-raiz-de-la-pelicula-camino/</guid>
<description><![CDATA[Actrices de la película Camino Ayer vi la película &#8220;Camino&#8221;. Me encantó. Fui con una ami]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><div id="attachment_1353" class="wp-caption aligncenter" style="width: 261px"><img class="size-full wp-image-1353" title="camino_dentro" src="http://exopus.wordpress.com/files/2008/11/camino_dentro.jpg" alt="Actrices de la pelicula Camino" width="251" height="370" /><p class="wp-caption-text">Actrices de la película Camino</p></div>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Ayer vi la película &#8220;Camino&#8221;. Me encantó.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Fui con una amiga que sabe poco del opus aunque si sabe que yo estuve allí unos añitos. Nada más salir me preguntó <em>¿Es verdad que tengan tan poca piedad y tan poca compasión?</em> Mi primera reacción fue contestar que la película exagera un poco, aunque enseguida recordé una historia que me sucedió a mi, y que me confirma que la película es bastante realista en ese punto.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Vivía yo mis últimos meses en el opus. En la zona de invitados del Colegio Mayor Ayete para más señas. De forma totalmente repentina falleció uno de los numerarios que vivían en el Colegio Mayor. Su nombre Iñaki. Se celebró en el Colegio una misa por su eterno descanso, a la que también asistió la familia de Iñaki, incluido su hermano mayor que había sido numerario.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">A los pocos días, haciendo la charla, y supongo que en plena arenga sobre el rejalgar y los peligros de condenación eterna para los &#8220;desertores&#8221;, me dice mi director que si me había fijado en que el hermano de Iñaki era el único que no había comulgado en la misa. Mi respuesta fue inmediata: &#8220;<em>No sé si fue el único que no comulgó. Lo que sí sé es que era el único que estaba llorando</em>&#8220;. Y era verdad.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Y acabo con el segundo comentario de mi amiga. &#8220;<em>En la película a los del Opus la niña les importa un carajo. Sólo les interesa lo que puedan sacar de ella</em>&#8220;.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Gracias a Dios, o a Mr. Peebles, me fui de esa cosa&#8230; (<strong><a title="permanent link" href="http://www.opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&#38;file=article&#38;sid=13361" target="_blank"><strong><span style="color:#993300;">Sin piedad.- Tornasol</span></strong></a></strong>.)</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Estando yo en el Centro de Estudios, un hermano mío paso una situación dramática. Recuerdo que mi madre me llamó por teléfono, serian alrededor de las nueve de la mañana; la llamada me la pasaron; las llamadas se pasaban sin ningún problema en mis tiempos.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Mi madre me dijo: <em>Tú hermano esta muy enfermo,<span> </span>y quiere hablar contigo, ven enseguida a casa. </em></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Fui a hablar con el director, y le dije: <em>Ha pasado esto en mi casa. Mi hermano esta muy enfermo y quiere que vaya a verle, necesito ir a mi casa</em>. El director dijo: <em>¡A mí que me importa tu hermano; si se muere que se muera! ¡Tú no te puedes ir! </em>(<strong><a href="http://www.opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&#38;file=article&#38;sid=13399" target="_blank"><span style="color:#993300;">¿Y tú, de que te ríes? Sobre la Película.- Ruta</span></a></strong>.)</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;"><strong><span style="color:#993300;"><a href="http://www.opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&#38;file=article&#38;sid=13399"></a></span></strong></p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Llegó al centro una supernumeraria que se acababa de trasladar de ciudad. Vivía en un pueblecito donde se encontró con un nutrido grupo de supernumerarias y cooperadoras, que la acogieron encantadas.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Tuvo prisa para hablar conmigo y contarme que recientemente había vuelto de un viaje en el que, por algún motivo, sintió la necesidad de confesarse. Al no poder hacerlo con un sacerdote de la Obra, acudió a la primera iglesia que encontró con la finalidad de acercarse al sacramento del perdón. Tuvo suerte de que un sacerdote la recibiera, y aunque a deshora, le hizo el favor de confesarla, diciéndole: aquí mismo, ahora. Ella así lo hizo, cara a cara, y volvió tan contenta a su hotel.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Acabado el viaje, cuando le tocó hacer la “confidencia”, comentó lo acontecido.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Al cabo de pocos días, le comunicaron que por haber incumplido esa normativa dispuesta por el fundador (“fundador sin fundamento”, bien lo decía él mismo), recaía sobre ella la pena de no poder recibir la comunión durante un tiempo. (No puedo recordar la duración del castigo, ¿un mes?, ¿varios?).</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Como era una persona piadosa y con amor a Dios, le costaba cumplir tan contradictoria penitencia, y privarse a diario de ese bien para su alma. Al doloroso castigo, se sumaba la extraña imagen que estaba dando ante el grupo de supernumerarias y cooperadoras que acudían a aquella única misa del pueblo al que acababa de llegar a vivir.</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Era una mujer joven, cargada de niños pequeños, arrolladora en su afán proselitista y muy entregada a la Obra. Ella no podía entender… y yo tampoco. ¿Vosotros?</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">[…]</p>
<p style="text-align:justify;text-indent:27pt;">Me contó hace unos meses un sacerdote, que cuando él estaba todavía en la Prelatura, vio conveniente recibir una confesión [de una mujer] fuera del confesonario, y por ello, le suspendieron “a divinis” (pena canónica por la que no podía ejercer el ministerio: confesar, predicar, celebrar misa, etc.). (<strong><a href="http://www.opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&#38;file=article&#38;sid=13410" target="_blank"><span style="color:#993300;">De pecados y penitencias.- La del jersey rojo</span></a></strong>.)</p>
<p style="text-align:center;" align="center"><strong>—oOo—</strong></p>
<p style="text-align:center;" align="center"><strong>Más sobre esta película:</strong></p>
<p style="text-align:justify;"><strong><span style="color:#993300;"><a title="Enlace Permanente a La Pelicula «Camino» Recibe Seis Premios Goya" href="http://exopus.wordpress.com/2009/02/02/la-pelicula-%C2%ABcamino%C2%BB-recibe-seis-premios-goya/"><span style="color:#993300;">La Película «Camino» Recibe Seis Premios Goya</span></a></span></strong></p>
<p style="text-align:justify;"><strong><span style="color:#993300;"><a title="Enlace Permanente a 'Camino', de Fesser, gana el Premio Cinematográfico José Maria Forqué" href="http://www.elmundo.es/elmundo/2009/01/15/cultura/1231974485.html" target="_BLANK"><span style="color:#993300;">&#8216;Camino&#8217;, de Fesser, gana el Premio Cinematográfico José María Forqué</span></a></span></strong></p>
<p style="text-align:justify;"><strong><span style="color:#993300;"><a title="Enlace Permanente a 'Camino', premiada con el Sant Jordi a la mejor pelicula española de 2008" href="http://www.publico.es/agencias/efe/194515/camino/premiada/sant/jordi/mejor/pelicula/espanola" target="_BLANK"><span style="color:#993300;">&#8216;Camino&#8217;, premiada con el Sant Jordi a la mejor película española de 2008</span></a></span></strong></p>
<p style="text-align:justify;"><strong><span style="color:#993300;"><a title="Enlace Permanente a Camino, Javier Fesser" href="../2008/10/16/camino-javier-fesser/"><span style="color:#993300;">Camino, Javier Fesser</span></a></span></strong></p>
<p style="text-align:justify;"><strong><span style="color:#993300;"><a title="Enlace Permanente a La Pelicula Camino" href="../2008/10/09/la-pelicula-camino/"><span style="color:#993300;">La Película Camino</span></a></span> Iván de ExOpus.</strong></p>
<p style="text-align:justify;"><strong>Comentarios Y Recuerdos A Raíz De La Película Camino.</strong></p>
<p style="text-align:justify;"><strong><span style="color:#993300;"><a title="Enlace Permanente a Camino, Iñaki Ezkerra" href="../2008/11/11/camino-inaki-ezkerra/"><span style="color:#993300;">Camino, Iñaki Ezkerra</span></a></span></strong></p>
<p style="text-align:justify;"><strong><span style="color:#993300;"><a title="Carta abierta al Opus Dei, Javier Fesser" href="../2008/10/29/carta-abierta-al-opus-dei-javier-fesser/"><span style="color:#993300;">Carta abierta al Opus Dei, Javier Fesser</span></a></span></strong></p>
<p style="text-align:justify;"><strong><span style="color:#993300;"><a title="Enlace Permanente a Mis Impresiones Sobre La Pelicula Camino" href="../2008/10/24/mis-impresiones-sobre-la-pelicula-camino/"><span style="color:#993300;">Mis Impresiones Sobre La Película Camino</span></a> </span>Iván de ExOpus.</strong></p>
<p style="text-align:justify;"><strong><span style="color:#993300;"><a title="Enlace Permanente a Los Monstruos Imponen El ‘Camino’" href="../2008/10/19/los-monstruos-imponen-el-camino/"><span style="color:#993300;">Los Monstruos Imponen El ‘Camino’</span></a> </span>Carlos Boyero.</strong></p>
<p style="text-align:justify;"><a title="Cambio De Registro, Javier Fesser" href="../2008/10/17/camino-cambio-de-registro-javier-fesser/"><strong><span style="color:#993300;text-decoration:none;">Camino: Cambio De Registro, Javier Fesser</span></strong></a></p>
<p style="text-align:justify;"><a title="Enlace Permanente a Fesser Ha Encontrado El Camino" href="../2008/10/17/fresser-ha-encontrado-el-camino/"><strong><span style="color:#993300;text-decoration:none;">Fesser Ha Encontrado El Camino</span></strong></a> <strong>Programa de Buenafuente.</strong></p>
<p><img src="http://exopus.wordpress.com/files/2006/12/exopus-tomates-72.miniatura.jpg" alt="exopus.jpg" align="right" /></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[ENTREVISTA: ALMUERZO CON... NEREA CAMACHO, protagonista de 'CAMINO' de Javier Fesser]]></title>
<link>http://opusvalladolid.wordpress.com/2008/10/15/entrevista-almuerzo-con-nerea-camacho-protagonista-de-camino-de-javier-fesser/</link>
<pubDate>Wed, 15 Oct 2008 09:06:03 +0000</pubDate>
<dc:creator>opusvalladolid</dc:creator>
<guid>http://opusvalladolid.wordpress.com/2008/10/15/entrevista-almuerzo-con-nerea-camacho-protagonista-de-camino-de-javier-fesser/</guid>
<description><![CDATA[  &#8216;CAMINO&#8217;, DE JAVIER FESSER, ARRASA EN LOS PREMIOS GOYA: 6 galardones, entre ellos el d]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><h3 style="text-align:center;">
<p align="center"> <img src="http://www.opuslibros.org/spaw/images/recepcionnavarra.jpg" alt="" width="472" height="188" /></p>
</h3>
<h3 style="text-align:center;"><a title="Permalink" href="http://opusvalladolid.wordpress.com/2009/02/01/camino-de-javier-fesser-arrasa-en-los-premios-goya-6-galardones-entre-ellos-el-de-mejor-pelicula-y-mejor-director/">&#8216;CAMINO&#8217;, DE JAVIER FESSER, ARRASA EN LOS PREMIOS GOYA: 6 galardones, entre ellos el de Mejor Película y Mejor Dirección&#8230; y ajusta cuentas con el Opus Dei</a></h3>
<h3 style="text-align:center;">La actriz de &#8216;Camino&#8217; no sabe de Opus ni de beatos. Sólo quería emocionar al público</h3>
<p><strong><a href="http://www.elpais.com/articulo/ultima/entiendo/amigas/aburran/elpepiult/20081015elpepiult_2/Tes">ELPAÍS.com</a></strong></p>
<p><em>VER TAMBIÉN:</em></p>
<p style="text-align:justify;"><a href="http://opusvalladolid.wordpress.com/2008/09/29/56%c2%ba-festival-de-san-sebastian-los-monstruos-imponen-el-camino-del-opus-dei/"><strong>CRÍTICA DE CARLOS BOYERO:</strong><strong> Los monstruos imponen el ‘Camino&#8217; del Opus Dei</strong></a></p>
<p style="text-align:justify;"><strong><a href="http://opusvalladolid.wordpress.com/2008/07/31/camino-de-amor-y-muerte-javier-fesser-habla-de-su-pelicula-sobre-el-opus-dei-y-sobre-alexia-gonzalez-barros-y-gonzalez/">‘Camino&#8217; de amor y muerte. Javier Fesser habla de su película sobre el Opus Dei y sobre Alexia González-Barros y González</a></strong></p>
<p style="text-align:justify;"><a href="http://opusvalladolid.wordpress.com/2008/07/31/el-primer-trailer-de-camino-camino-la-nuevapelicula-de-javier-fesser/"><strong>EL PRIMER TRAILER DE ‘CAMINO&#8217;, la nueva película de Javier Fesser</strong></a></p>
<p style="text-align:justify;"><strong></strong></p>
<p style="text-align:justify;">María Ángeles y Francisco se miran asombrados en la cocina de su casa en Balanegra. &#8220;¿Quién nos iba a decir que ese viaje a Madrid traería todo esto?&#8221;. Su hija pequeña les ha revuelto la vida. Tiene 12 años, se llama Nerea y es la protagonista de <em>Camino,</em> la última película de Javier Fesser que se estrena el viernes y que está inspirada en la vida de Alexia, la menor de una estricta familia religiosa del Opus Dei que murió tras 10 meses de una dolorosa enfermedad y que en la actualidad está en proceso de beatificación. Nerea Camacho no sabe nada de Alexia. No se lo contaron. &#8220;El director me explicó mi personaje, cómo era la niña que el espectador tenía que conocer, qué era lo que debía hacer para emocionar al público. Me dijo que hablara con mis ojos, pero no sé quién es Alexia&#8221;, dice modosa y formal, en uno de los pocos restaurantes abiertos este mes en Balanegra (Almería), pueblo jornalero de apenas 2.000 habitantes, a 10 kilómetros de El Ejido.</p>
<p style="text-align:justify;"><!--more--></p>
<p style="text-align:justify;">Nerea está empapada. Ha caído un enorme aguacero justo cuando salía del colegio Buenavista, donde cursa 1º de la ESO, y corría con su amiga Lorena hacia el coche de su padre. Avisa de que tiene hambre. Va vestida con chándal, explica, porque hoy ha tenido clase de gimnasia. Mañana se tendrá que poner más guapa, como dice ella, para asistir al estreno de la película en Madrid, aunque ya sabe algo de galas. Concursó con <em>Camino</em> en San Sebastián. En todo caso, la de mañana será especial: no sólo asistirán sus padres, sino también su hermana, abuelos, tíos y primos. &#8220;Todos vienen de Asturias menos nosotros&#8221;, explican los padres de Nerea. Ellos emigraron a Balanegra hace 18 años y regentan una tienda-taller de motos en un pueblo cercano.</p>
<p style="text-align:justify;">La joven llega al restaurante y pide un plato combinado de huevo frito, lomo y patatas. También una Coca-Cola -&#8221;hoy es un día especial y me dejan mis padres, en casa no puedo comer con Coca-Cola&#8221;-. Habladora empedernida, Nerea no entiende cuando sus amigas le llaman y le dicen que están aburridas. &#8220;Yo nunca me aburro cuando estoy sola. Cojo un lápiz y un papel y hago de profesora, o de tendera, o de otras cosas&#8221;. Su madre lo confirma. &#8220;Desde bien pequeña habla sola y está todo el día interpretando lo que se le ocurre&#8221;.</p>
<p style="text-align:justify;">Estudió durante ocho meses en una escuela de interpretación de adultos en Almería hace ya tres años. Y decidida a cumplir su sueño de ser actriz, se hizo un <em>book</em> de fotos y lo envió a agencias de Madrid. Javier Fesser la descubrió en una de ellas. &#8220;En cuanto la vi, me costó cinco segundos decidirme. No entiendo ahora la osadía de escribir Camino sin tenerla de protagonista. Ha iluminado el proyecto&#8221;, reflexiona el director.</p>
<p style="text-align:justify;">De momento, ayer Nerea se quedó sin su clase de inglés, pero sus padres están decididos a que siga con su vida normal y con sus estudios. &#8220;No va mal, pero podría ir mejor si no fuera tan distraída&#8221;, dice su madre. Han rechazado ya su participación en más de cinco series de televisión, una de ellas de protagonista. &#8220;Va a ir paso a paso, que el que dé sea firme. Sólo tiene 12 años&#8221;. Nerea se transforma en toda una estrella ante la cámara. Posa como una auténtica profesional. En el rodaje de <em>Camino,</em> una persona le ayudaba a memorizar el guión y la protegía. &#8220;Ya les dije que no me tenían que decir nada. Yo ya sé que cuando dicen &#8216;corten&#8217; vuelvo a ser Nerea&#8221;.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[ESTRENO FILM OPUS DEI: ‘CAMINO’, de Javier Fesser, se estrena el próximo viernes 17 de octubre en toda España]]></title>
<link>http://opusvalladolid.wordpress.com/2008/10/09/%e2%80%98camino%e2%80%99-de-fesser-se-estrena-el-proximo-viernes-17-de-octubre-en-toda-espana/</link>
<pubDate>Thu, 09 Oct 2008 12:43:28 +0000</pubDate>
<dc:creator>opusvalladolid</dc:creator>
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<description><![CDATA[    La película, producida por Películas Pendelton y Mediapro y distribuida por Alta Films, supone u]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><div><strong></strong></div>
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<p><strong></p>
<p style="text-align:center;"><strong><em><img class="aligncenter" src="http://opusvalladolid.files.wordpress.com/2008/07/camino-fesser-sans.jpe?w=489&#038;h=230#38;h=103" alt="" width="489" height="230" /></em></strong></p>
<p style="text-align:center;"> </p>
<p style="text-align:center;"> </p>
<p></strong></p>
<p style="text-align:center;"><strong></strong></p>
<p style="text-align:center;"><strong>La película, producida por Películas Pendelton y Mediapro y distribuida por Alta Films, supone un cambio de registro en la exitosa carrera del cineasta Javier Fesser, que cuenta en su haber con obras de gran aceptación de crítica y de taquilla como &#8220;El Milagro de P. Tinto&#8221; o &#8221; Mortadelo y Filemón&#8221;.</strong></p>
<p style="text-align:center;"><strong>CAMINO narra la historia de una extraordinaria niña de once años, perteneciente a una familia Opus Dei, que se enfrenta al mismo tiempo a dos grandes acontecimientos que son completamente nuevos para ella: enamorarse y morir.</strong></p>
<p style="text-align:center;"><strong>CAMINO es, sobre todo, una luz brillante capaz de atravesar todas y cada una de las tenebrosas puertas que se van cerrando ante ella y que pretenden inútilmente sumir en la oscuridad su deseo de vivir, amar y sentirse definitivamente feliz.</strong></p>
<p style="text-align:center;"><strong>***</strong></p>
<p style="text-align:center;"><a href="http://opusvalladolid.wordpress.com/2008/09/29/56%c2%ba-festival-de-san-sebastian-los-monstruos-imponen-el-camino-del-opus-dei/"><strong>CRÍTICA DE CARLOS BOYERO:</strong><strong> Los monstruos imponen el ‘Camino&#8217; del Opus Dei</strong></a></p>
<p style="text-align:center;"><strong><a href="http://opusvalladolid.wordpress.com/2008/07/31/camino-de-amor-y-muerte-javier-fesser-habla-de-su-pelicula-sobre-el-opus-dei-y-sobre-alexia-gonzalez-barros-y-gonzalez/">&#8216;Camino&#8217; de amor y muerte. Javier Fesser habla de su película sobre el Opus Dei y sobre Alexia González-Barros y González</a></strong></p>
<p style="text-align:center;"><a href="http://opusvalladolid.wordpress.com/2008/07/31/el-primer-trailer-de-camino-camino-la-nuevapelicula-de-javier-fesser/"><strong>EL PRIMER TRAILER DE ‘CAMINO&#8217;, la nueva película de Javier Fesser</strong></a></p>
<p style="text-align:center;"><strong></strong></p>
<p style="text-align:center;"> </p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[MI TESTIMONIO: OTRO MUNDO ES POSIBLE AL MARGEN DEL OPUS DEI]]></title>
<link>http://opusvalladolid.wordpress.com/2008/10/08/mi-testimonio-otro-mundo-es-posible-al-margen-del-opus-dei/</link>
<pubDate>Wed, 08 Oct 2008 10:29:29 +0000</pubDate>
<dc:creator>opusvalladolid</dc:creator>
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<description><![CDATA[(Para quienes estando dentro no renuncian a pensar por sí mismos) Publicado originalmente en Opuslib]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><h3 style="text-align:center;"><img src="http://opusvalladolid.files.wordpress.com/2007/07/flecha500b.jpg" alt="" /></h3>
<h3 style="text-align:center;">(Para quienes estando dentro no renuncian a pensar por sí mismos)</h3>
<p style="text-align:justify;"><strong><em>Publicado originalmente en </em><a href="http://www.opuslibros.org"><em>Opuslibros.org</em></a> </strong></p>
<p style="text-align:justify;">Me marché de la Obra después de muchos años dentro. He tenido la oportunidad de leer bastantes testimonios publicados <a href="http://www.opuslibros.org">en esta página</a> y diversos artículos de fondo que analizan con precisión los males que aquejan a esta institución de la Iglesia. Con algunos de los escritos se me han saltado las lágrimas: tienen la autenticidad, la fuerza y el dramatismo de lo vivido. Otros me han confirmado lo que ya sabía o sospechaba. Los hay llenos de humor, divertidos. No han faltado tampoco los que transmiten paz, una paz que brota de la verdad, de la verdad que libera. Y muchos de ellos tienen todos los ingredientes juntos.</p>
<p style="text-align:justify;">Los problemas y abusos están tan bien descritos en algunos de los artículos y testimonios que por mucho que me empeñara no podría añadir nada más ni explicar mejor las cosas. Por eso nunca había pensado escribir en esta página. Hay algo que me ha movido, sin embargo, a hacerlo: la lectura de algunos escritos de personas que están dentro y relatan sus perplejidades, desconciertos y dolores, así como las respuestas que dichos escritos han ido generando en unos y otros&#8230;</p>
<p style="text-align:justify;"><!--more--></p>
<p style="text-align:justify;">Contaré algo de mi experiencia interior en los últimos años de estancia en la institución mediante la trascripción de unas notas que fui tomando entonces para aclarar mi propia conciencia, por si pueden ayudar a alguien que esté pasando por unas circunstancias parecidas. Las notas cubren un espacio temporal de varios años y en ellas he prescindido de nombres, lugares y fechas. Pido disculpas de antemano por lo que de falta de pudor puedan transmitir. Mi única intención con ellas es exponer de algún modo mi estado interior en aquellos momentos: cuáles eran las luchas, sentimientos, perplejidades y temores, que precedieron y rodearon mi salida del Opus Dei.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;"><strong>NOTAS</strong>:</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;"><strong>I. </strong> Tengo grandes deseos de felicidad. Dios me llena de alegría. No tengo motivos más que para ser feliz. No vale la pena quejarse, fijarse en lo negativo de las cosas o de las personas. Respecto a las deficiencias que veo en la Obra, ya se han encauzado del modo que está a mi alcance. Llega un momento en que yo ya no puedo hacer más y debo dejarlo en las manos de Dios. Lo que no debo hacer es seguir dando vueltas  a eso porque me resta energías vitales para hacer el bien, para ayudar a otros. Consciente de los problemas que veo en Casa, debo ya centrarme en ayudar a otros, en primer lugar mis hermanos y luego todas las personas que conozca. Tengo claro en todo caso que nunca debo actuar en contra de mi conciencia. Me ayudará mucho también el considerar las cosas buenas que hay en Casa. Personalmente debo estar agradecido a la Obra. Voy a quedarme con lo bueno y a ignorar lo malo, una vez hecho lo humanamente posible para corregirlo. Otro aspecto a tener en consideración es que debo ver en mis hermanos todo lo bueno que hay, fijarme más en sus virtudes que en sus defectos. Siento ganas de ayudar, necesito vitalmente ayudar a otros, tener amigos, y estoy convencido de que, en efecto, puedo ayudar a gente a crecer espiritualmente, a ilusionarse por las cosas de la vida.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;"><strong>II.</strong> ¿Cómo es posible que en un mismo día pase de una situación de deseo de ayudar, de deseo de encontrarme a gusto en la institución, de morir en ella, a otra de salir corriendo, de encontrarme ajeno y distante a todo esto? Debo reconocer que estos vaivenes han sido frecuentes a lo largo de mi vida en la institución. Durante temporadas he estado a gusto pero siempre salpicadas por acontecimientos que me han hecho saltar hasta el punto de querer huir. Estos acontecimientos han sido en ocasiones cosas fuertes, especialmente en los últimos años, sobre otras personas. A veces en cambio han podido ser asuntos banales cuya importancia he podido exagerar pero que a pesar de su posible intrascendencia me han hecho revirarme. Escribo esto con paz interior, interiormente estoy firme, pero comienza a resultarme muy oneroso este ambiente que encuentro cada vez más enrarecido. Quiero hacer lo que Dios quiera. Si tengo que seguir aquí, seguiré. Mi pregunta es: ¿me mantiene el Señor aquí porque puedo ayudar a alguien? ¿me mantiene aquí porque fuera estaría peor y me perdería? ¿quiere que me purifique interiormente con todo esto? ¿Es esto una simple pataleta que se me pasará, a la que no hay que darle más importancia?</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">Casi siempre me han molestado las &#8220;tertulias apostólicas&#8221;. He pensado que obedecía a que constituían un reproche por mi inactividad en este aspecto. Creo que, en efecto, así era. Hoy día, sin embargo, no me inquieta el asunto apostólico -al menos, mucho menos que antes- porque después de años en la institución llego a la conclusión de que lo único que deseo es querer a las personas a las que me encuentro en el camino de la vida, ayudarlas en lo que pueda y nunca instrumentalizarlas para ningún fin, por bueno que sea éste último. Deseo la verdadera amistad con las personas, una amistad desvinculada de la institución, no mediatizada por ella. Hasta tal punto deseo esto que no puedo evitar el rechazo al escuchar los &#8220;temas apostólicos&#8221;. Me pregunto: ¿querrán de verdad a esas personas de las que hablan?</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">Siento la necesidad de querer, de ayudar a otros, de hacerlos felices, y tantas veces no sé cómo. El sentido de mi vida es amar, vivir el momento presente amando a las personas que están cerca de mí. Debo rechazar como acción del maligno todo pensamiento negativo sobre el sentido de mi vida o la falta de frutos. Los frutos son los del espíritu, los que se producen en mi alma, hacer la vida amable a los demás, el amor a Jesús que El pone en mi corazón. La acción del maligno genera inquietud, la de Dios da paz y mueve amablemente, suavemente. Tengo que saber diagnosticar, para no dejarme arrebatar el gozo que el Señor pone en mi alma. Inquietarme porque hago poco, porque debería hacer mas, esconde una actitud de orgullo, de buscar quedarme satisfecho con las obras. Si busco amar a Dios en todo, El pondrá en mi corazón el afán de ayudar a otros y me mostrará el modo de hacerlo.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;"><strong>III. </strong>Anoche mismo, de madrugada, me desperté y me volvieron los pensamientos sobre mi no perseverancia en la Obra. Son pensamientos que me inquietan. En realidad lo que me da miedo es equivocarme y hacer lo que Dios no quiera que haga. Hoy mismo he leído en el Diario de la Divina Misericordia algo que me llena de tranquilidad: punto 800. <em>&#8216;Cuando no se sabe qué es mejor, hay que reflexionar y examinar y pedir consejo porque no se puede actuar en la duda de la conciencia. En la incertidumbre, decirse a sí mismo: cualquier cosa que haga estará bien hecha, tengo la intención de hacerla bien. Dios acepta lo que nosotros consideramos bueno, y Dios lo acepta y considera bueno.  No preocuparme si después de algún tiempo, aquellas cosas no resultan ser buenas, Dios mira la intención con la cual empezamos y según ella dará la recompensa. Es un principio al que debemos atenernos&#8217;</em>.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">Durante el día, cuando analizo más fríamente los datos y leo la web, me afianzo en las posiciones que he ido tomando a lo largo de estos años. El asunto es que hoy por hoy no me llena estar aquí. No pretendo ahora analizar los problemas que aquejan al OD. Están ya muy vistos. El asunto ahora es que me ahogo dentro. No recibo una dirección espiritual que pueda llamarse tal. Los medios de formación son muy pobres y nada animantes. En realidad no puedes hablar con nadie porque no escuchan. Pienso que la institución es un obstáculo para la verdadera amistad con las personas: no puedo faltar a la verdad con las personas con quienes hablo. Todo es auto bombo, la humildad colectiva brilla por su ausencia. La &#8216;formación&#8217;, las lecturas de las mañanas, los círculos, se me hacen insufribles. Es tremendo que algunos de los que llevan haciendo cabeza durante años sean personas ignorantes e insensibles para las cosas del Espíritu.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">En la Misa de hoy, celebrada por el Obispo, ¿habrá sido casualidad que haya hablado de que Dios es lo primero, de que antes está Dios que los mandatos de Dios, de que antes que los esfuerzos humanos está la gracia, de que no hacemos las cosas para seguir a Cristo sino que las hacemos porque amamos a Cristo, de que en la catequesis habría que hablar de Dios antes que de los mandamientos? Ha  sido una homilía muy profunda y bonita en la que ha centrado la santidad en la acción del Espíritu en las almas. Nada que ver con lo que se oye dentro habitualmente. Vine a mi habitación con la idea de escribir una carta a X comunicándole mi decisión de marcharme. No lo hago porque estoy cansado y no quiero hacerlo después de una situación molesta. Pero llega un momento en que la atmósfera se me empieza a hacer irrespirable. Sólo pensar en el curso anual me deprime.<strong></strong></p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;"><strong>IV. </strong>Desde hace ya algunos años vengo considerando algunas cuestiones del modo de hacer en casa que no comparto: falta de confidencialidad sobre las cosas que se manifiestan en la charla, falta de transparencia en el trato, una fraternidad sin comunicación, una ascética donde la gracia de Dios es un medio humano más, una predicación poco centrada en Nuestro Señor, un apostolado interesado. Ha habido también golpes fuertes por la marcha de personas que han dejado la Obra y a las que apreciaba mucho. Todas estas cosas me hacen sufrir y mi lucha -que le pido al Señor- es vivir la caridad con todos, que esto no enfríe mi caridad. Nuestro Señor me ha ayudado mucho en este sentido y procuro ser amable en la vida de familia, aunque note el pinchazo de los modos de hacer, en mi opinión desacertados. Al mismo tiempo El, por gracia suya, me ha hecho ahondar mucho en la vida de oración, con una actitud de abandono y filiación como yo nunca había conocido. Me ha mostrado el camino de buscarle en el fondo del propio corazón y mi oración transcurre de manera muy simple pero me reporta una gran paz interior. Creo sinceramente en la presencia de Dios que no me mueve la soberbia ni el orgullo en mi modo de pensar. A veces he deseado volver a la &#8220;comodidad&#8221; de tiempos pasados, renunciando a pensar por cuenta propia, a olvidarme de todo, a no poner la cabeza en las cosas. Pero para mí eso ya no sería vivir y sé que no hay vuelta atrás. No puedo dejar de pensar lo que pienso: no me da miedo la verdad. Pese a que tengo paz en el alma, el contraste diario con esos enfoques y modos de hacer y sentir &#8220;oficiales&#8221; me genera inquietud, porque pienso si no debería irme sin más. Decidí quedarme mientras considere que puedo ayudar a alguien sin que corra riesgo mi equilibrio psíquico.<strong></strong></p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;"><strong>V. </strong>Ayer comencé el curso de retiro y me costó. Hace no muchos días deseaba que llegara este momento, necesitaba parar la actividad, descansar, olvidarme de todo y quedarme a solas con el Señor. Ya la noche del final de año me encontré desganado. El día de año nuevo también. Lo atribuyo al cansancio. <strong></strong></p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">He comenzado a leer -a releer- el libro de N. Caballero sobre Santa Teresa. Desde hace bastante tiempo me sucede algo que creo que no es malo pero que debo contrastar. Durante las meditaciones &#8211; y en todos los ratos de oración- me recojo interiormente con rapidez. Miro dentro de mí y busco al Señor y me dirijo a El, habitualmente con palabras breves y muchas veces con el corazón bastante seco. En otras ocasiones el Señor pone en mi corazón afectos y la oración transcurre con ternura. Pero aunque estos afectos no vayan acompañados del sentimiento mi oración pasa siempre por ese recogerme dentro de mí y dirigirme al Señor. A veces tengo dudas de si no debería invertir de otro modo el tiempo de mi oración. Pero de hecho no cambio la manera de hacerla porque si escucho al sacerdote es como si no rezara, como si dejara a Jesús de lado para atender otras cosas. Lo que si le digo a Jesús casi siempre es que me enseñe a rezar, que me lleve El en mi oración.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">Últimamente las meditaciones sobre los novísimos me hacen poco efecto (en realidad casi no atiendo a ninguna meditación, sea cual sea el tema, como ya dije antes). Sobre la muerte he pensado y, sobre todo, he tenido experiencias que me la recuerdan  constantemente. Por las noches son duras porque se presentan con toda su crudeza, sin atisbo de esperanza. Por el día se presentan como llamadas a aprovechar el tiempo amando a las personas; el tiempo que se escapa sin amar es tiempo perdido. Pero no me impone temor la muerte. La veo ya como un estar junto a Jesús, en sus manos, sumergido en su amor. Tampoco mis pecados, abundantes, me quitan la paz. Se hace más grande mi confianza en Su misericordia.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">Meditación sobre obediencia. Al final el sacerdote ha venido a advertirnos de esa tendencia que todos tenemos a poner nuestro sello personal, haciendo hincapié precisamente en nuestra particular manera de hacer las cosas. Es verdad, recordaba el sacerdote, que nuestro fundador  hablaba de variedad, de respeto a la personalidad de cada cual, pero a veces podemos querer remarcar nuestro modo particular de ver las cosas, en lugar de preocuparnos de hacer la Obra de Dios. Puede tener razón el sacerdote si alguien se empecinara en su modo peculiar de hacer, imponiéndolo a otros, o no admitiendo otra posibilidad. Pero fuera de esos casos me parece que hay que fomentar ese sello personal cuando es auténtico, es decir, cuando obedece a una convicción profunda. Es más, pretender que alguien renuncie a su manera personal de enfocar las cosas, también las que tienen que ver con el espíritu -que es abierto, apto para encarnarse en personas que por únicas son necesariamente diversas- es como pedirle que renuncie a su propia conciencia, sometiéndose en todo a una especie de conciencia colectiva, concretada por una especie de espíritu común, encarnado en todo momento por quienes ostentan cargos de gobierno.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">Sigo con mis asuntos sin resolver y a medida que pasa el tiempo y oigo más y más predicaciones  las dudas se confirman. Una meditación sobre el cariño fraterno. Todo lo que se dice está bien, cosa distinta es que sea cierto en todos los casos. Es verdad que la caridad está -como se dice-  en los detalles, en el servicio, en preocuparse de los demás. Pero la pregunta que me hago es: ¿qué es preocuparse de los demás? ¿Qué sabemos de los demás? ¿Qué nos interesa de los demás? Si el amar sigue al conocer, es necesario conocer para poder amar. ¿Qué significa conocer a una persona? ¿Saber cuáles son sus gustos y aficiones? Sin duda, pero, ¿sólo eso?. ¿Conocer sus defectos y ayudarla a corregirlos? También, pero, ¿nos quedamos ahí en el conocimiento? ¿Tiene sentido que dos personas unidas por lazos de fraternidad no conozcan sus mundos interiores? Que es posible, es evidente, pero, ¿tiene sentido?. ¿Cómo puede decirse en el Catecismo de la Obra que los miembros no comparten siquiera una preocupación personal?</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">¿Por qué ese empeño en asociar necesariamente la obediencia a los directores con el querer  de Dios? ¿Por qué no limitarse a plantearla como ejercicio de virtud cristiana del que se derivan muchos bienes, por ejemplo, la humildad? ¿Por qué se habla tan poco sobre la obediencia a los dictados de la propia conciencia?</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">¿Debo renunciar a mi manera particular de pensar? ¿Hago mal pensando de esta manera? Pienso que no, porque no encuentro argumentos racionales que me indiquen que el camino oficialmente admitido en esas cuestiones es el adecuado. No podría pensar de otra manera, y menos todavía enseñar a otros a obrar de esa otra manera en los medios de formación. Sería como  una contradicción interna. Sería un camino más cómodo, dejarse llevar y hacer, pero yo ya no puedo seguirlo; antes tendría excusa -ignorancia-, ahora, ya no. Mi camino es intentar encontrar una respuesta a todas estas cosas. Si no la encuentro tal como institucionalmente son planteadas, rezar, y vivir la caridad, no buscando la confrontación.</p>
<p style="text-align:justify;"><strong> </strong></p>
<p style="text-align:justify;"><strong>VI. </strong>Veo que debo mirar hacia adelante y no entretenerme en pensar y repensar las deficiencias que observo. No se trata de mirar para otro lado pero sí de no gastar las energías vitales en cambiar algo que a mí no me compete. Voy a procurar vivir la caridad con todos. Voy a procurar ayudar a todos, en primer lugar a mis hermanos. La vida se pasa volando y hay mucho por hacer. Tengo que hacer más apostolado, salir de mí mismo, ayudar a otros. Retomo la lista de amigos. Son pocos pero hago el propósito de no dejarlos, de verlos, de crecer en amistad, de hablarles de Jesús.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;"><strong>VII. </strong>Tenía ganas de hacer el curso de retiro para estar tranquilo, rezando, en la presencia de Dios. Han transcurrido ya dos días y me encuentro muy seco. No experimento ningún consuelo sensible en la oración. Las meditaciones no me aportan nada, no tanto por su contenido sino porque no las escucho. Procuro recogerme interiormente y quedarme a solas con Jesús y así transcurre mi oración, con bastante sequedad, sin consuelos sensibles, pero con paz y con la certeza de que Jesús está dentro de mí y me escucha.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">Voy leyendo los libros que me traje. El de M. contiene frases brillantes, que me ayudan. Una de ellas hace referencia a que los modos de oración pueden ser muy variados. En concreto, me tranquilizan unas palabras sobre la oración ante el Santísimo Sacramento. Dice el autor: &#8220;Para algunas personas la presencia eucarística es una gran ayuda, y por este motivo deberían orar delante del Santísimo. Esto no significa necesariamente que ésta sea la única forma adecuada de orar para todos, aunque, como acabo de decir, para algunos -entre los cuales me incluyo- es una ayuda&#8221;. Me tranquilizaron estas palabras porque a veces siento una cierta ansiedad en el sentido de tener que estar casi de continuo en el oratorio para hacer bien el curso de retiro. Me doy cuenta de que me gusta recogerme interiormente y orar en el silencio de mi habitación.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">Interrumpo los comentarios sobre el libro para reflexionar a partir de la charla que R. ha impartido en este tercer día y que trataba sobre apostolado. Se refirió casi en exclusiva a la convivencia de hace unos meses que tuvieron con el Padre los directores de todo el mundo. Estuve muy sereno, escuchando con atención. Fue una continua insistencia en que hay que hacer mucho más: ver todo desde el punto de vista del apostolado, cuñas apostólicas que podemos meter hoy, etc.. Dejó caer que hay diversas clases de amigos. Percibí una vez más lo de otras veces: manejo de gentes, mover cosas, acción a tope. Inicialmente se recordó, como siempre en este tipo de charlas, que hay que poner los medios sobrenaturales. Pero luego, ¡vamos al tajo! Dejó en mi alma un poso de tristeza porque percibí que la amistad no importa nada, que está al servicio de los objetivos de la institución, que se trata de mover gente, con una presumible buena intención, pero sin considerar el respeto que cada persona merece y sin querer a la persona por sí misma. Me quedé tocado, ingenuo de mí. No sé qué esperaba. Tuve un sentimiento de rechazo, de que esto no es mi sitio, de que esto no me ilusiona lo más mínimo, de que esto no es para mí. No me enfadé interiormente. Me mantuve sereno, pero me dije que más tarde -y aunque me cueste sangre- debo tomar una decisión en conciencia sobre mi continuidad en la Obra. Estoy cómodo como estoy. La vida me resulta mucho más fácil permaneciendo en la Obra y, además, evitaría una cierta sensación de soledad. Pero debo estar dispuesto a tomar una decisión en conciencia, delante de Dios, sobre si debo continuar o no. No soy capaz de manejar a las personas de ese modo. Anhelo la verdadera amistad, la valoro entrañablemente. No puedo poner nunca los intereses de la institución por encima de los de las personas. Dejo el asunto en las manos de Dios para retomarlo con calma y serenidad, sin precipitaciones.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">Esta noche, del tercer al cuarto día de retiro, dormí mal. El estómago andaba un poco revuelto pero, sobre todo, me asaltaron pensamientos negros sobre mi vida fuera de la Obra. Acudí al Señor intentando dejar todo en sus manos.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">La primera lectura de la Misa del Sábado primero de Adviento me ha dado paz. Es de Isaías 30, 19-21.23-26. <em>Así dice el Señor, el Santo de Israel:&#8230;&#8230; Si te desvías a la derecha o a la izquierda, tus oídos oirán una palabra a la espalda: &#8220;Este es el camino, camina por él&#8221;.</em> Pienso que el Señor me conduce y me mostrará el camino en cada momento. He dejado en sus manos los pensamientos de ayer, provocados por la charla, no estando dispuesto a que me roben la paz y la alegría.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">Me ayuda también lo que escribe M. en su libro sobre la posibilidad de discrepar con otros cristianos sin que se resienta el sentido de seguridad y unidad que nos aúna. Me ayuda a sobrellevar mis &#8220;discrepancias&#8221; internas aunque no sé si en el fondo lo que hay es miedo a tomar una decisión drástica o inseguridad.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">Estoy con paz. No tengo que tener miedo a nada ni a nadie. Me fío del Señor. En El he puesto mi confianza.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;"><strong>VIII.</strong> Después de escuchar la charla del retiro he decidido poner por escrito estos pensamientos.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">Llevo tiempo, años ya, con la inquietud interior de mi continuidad en la Obra. En ocasiones lo único que me retenía era pensar en la soledad como compañera de camino para el resto de mis días o en la posibilidad de equivocarme y contrariar al Señor con  el consiguiente sentimiento de culpa.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;"> Desde hace pocas semanas contemplo mi salida con mucha serenidad. No cabe duda de que hay inconvenientes, de que no resulta fácil, pero me doy cuenta de que tengo que ser consecuente conmigo mismo y con los demás y sobre todo de que el Señor me quiere feliz, contento en mi camino hacia El, un camino no exento de sacrificios y renuncias pero recorrido con la alegría de quien se sabe querido entrañablemente por Dios. Me digo a mi mismo que mi deseo y propósito vital es seguir como hasta ahora, viviendo junto a Jesús, dentro de mi pobreza y tosquedad. No voy a hacer cosas distintas, seguiré viviendo con mi corazón para el Señor y buscándole en lo ordinario. Mi vida no cambia en lo sustancial, sólo en determinadas circunstancias.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">Cuando escuchaba a Z. en la charla se ha afianzado en mí, todavía más si cabe, la percepción de que no debo continuar. Ha hablado sobre la afectividad y ha intentado hacer un <em>poutpurri</em> entre lo leído en el libro de Martí y la vocación al OD, con el lenguaje habitual. Parecía como el intento de hacer una síntesis imposible entre una cosa y otra. Daba por sentado que nuestra vocación nos lleva de hecho hacia esa afectividad madura. Resultaba algo patético. En ese momento supe que no debía continuar aquí, que otro mundo es posible, que hay algo antropológico que falla dentro. Se habla de la charla como del medio espectacular que tenemos en Casa para expresar nuestros sentimientos, nuestras resonancias interiores. Visto lo visto, me digo, otro mundo en efecto es posible, el mundo real, con muchos problemas, con sacrificios, con todo lo que se quiera de miseria y grandeza, pero eso sí, un mundo real, donde la gente es real, donde las relaciones son auténticas, donde las personas son personas, donde hay tanto por hacer. Gracias, Señor, porque llevo tiempo pidiéndote que me muestres el camino y lo vas haciendo. Hace unos días te lo pedía en la oración y tomé el libro que estoy leyendo  y quise ver en lo que leí que Tú me respondías. Era el 26 de enero y lo que leí se titulaba &#8216;Fiel a la verdad&#8217;.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;"><strong>IX. </strong>Quiero recogerme para pedir luces al Señor sobre el camino a seguir. Ayer asistí a una reunión con dos directores de la delegación sobre la labor. No pude evitar la sensación de estar completamente fuera de lugar. Allí se hablaba de las personas como si fueran mercancía. Percibo una obsesión por conseguir resultados como sea. No consigo vislumbrar ni de lejos algo que parezca una preocupación real y auténtica por las personas, por su bien más profundo y ontológico. Se habla de números, de encargados para controlar la dirección espiritual, de encargados para ‘mover&#8217; los cursos de retiro, etc. Parece una reunión de comerciales de una multinacional viendo cómo pueden vender más neveras. No soy ya capaz de someter a las personas a este tratamiento persuasivo para que vengan a la Obra. Deseo su bien, su cercanía a Dios, pero hoy por hoy pienso que la formación y los modos de hacer establecidos en Casa manejan a las personas para lograr resultados y no para que busquen realmente a Dios.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">Ayer vi con claridad que debo tomar una decisión en conciencia sobre mi continuidad en esta institución. Hasta ahora he decidido seguir con la actitud de vivir la caridad y de intentar ayudar a otros a profundizar en su vida de oración y a custodiar su paz interior. Pero después del despacho de ayer creo que ya no cabe una actitud digamos neutral ante los modos de hacer institucionales. No siento la menor sintonía con estos planes de manejos de almas, de agitación continua, de desasosiego permanente en busca de resultados, donde cada vez veo más claro que lo único que importan son los resultados institucionales.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">***</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">Sólo me queda decir que mi salida de la Obra estuvo llena de paz, que nunca he tenido el más mínimo sentimiento de culpa por la decisión que tomé; que soy exactamente el mismo que antes -aunque ahora muy feliz y libre de tantas esclavitudes tontas que aherrojan el alma-; que he descubierto el valor y la alegría de la verdadera amistad; que doy gracias a Dios por haberme sacado de allí sin ningún tipo de secuela psicológica; que me siento el más normal y común de los mortales perdido en un recóndito lugar de nuestro mundo, con una vida -ahora sí-  corriente y ordinaria, sencilla pero gozosa y, finalmente que, contra lo que pueda parecer dentro de esa atmósfera enrarecida de los centros del Opus Dei, otro mundo es posible: el mundo real. Soy plenamente consciente de que si mi salida de la institución no fue traumática y si mi vida actual al margen de ella es plenamente feliz  -mucho más dichosa y libre que antes- ello obedece a que mientras estaba dentro pude ir haciendo una crítica teológica de tantos modos de proceder institucionales que chocaban frontalmente con la praxis y la pastoral de la propia Iglesia. Eso fue lo que me permitió superar el inicial sentimiento de culpa e inseguridad tan fomentado por la ascética particular del Opus Dei -convencido de que no era yo quien tenía el problema- y mirar los acontecimientos con la conciencia clara, serena y tranquila de quien sabe que actuó rectamente. Gracias sean dadas a Dios y a todas las personas que con sus clarificadoras y sustanciosas colaboraciones me ayudaron a discernir desde esta página. Recomiendo vivamente, a quienes se fueron y a quienes siguen dentro, su lectura detenida. Es un ejercicio maravilloso de higiene mental. Y gracias, también, a quienes con sus testimonios en esta web, en los que dejaron plasmados pedazos de sus vidas, me dieron ejemplo de coherencia y valentía.</p>
<p><strong>Humberto</strong><em><strong> </strong> </em></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[El Opus Dei elogia en "Romana" a Tita Herrera, numeraria y directora, abandonada por la institución en México]]></title>
<link>http://opusvalladolid.wordpress.com/2008/07/30/el-opus-dei-elogia-en-romana-a-tita-herrera-numeraria-mexicana-abandonada-por-la-institucion/</link>
<pubDate>Wed, 30 Jul 2008 16:27:48 +0000</pubDate>
<dc:creator>opusvalladolid</dc:creator>
<guid>http://opusvalladolid.wordpress.com/2008/07/30/el-opus-dei-elogia-en-romana-a-tita-herrera-numeraria-mexicana-abandonada-por-la-institucion/</guid>
<description><![CDATA[Publicado originalmente en Opuslibros.org Ya está en las casas del Opus Dei el ejemplar de Romana (B]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p style="text-align:justify;"><strong><em>Publicado originalmente en <a href="http://www.opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&#38;file=article&#38;sid=12784">Opuslibros.org</a></em></strong></p>
<p style="text-align:justify;">Ya está en las casas del Opus Dei el ejemplar de <strong><em>Romana</em> (Boletín oficial de la Prelatura del Opus Dei) </strong>que corresponde al semestre enero- junio de 2007 y que en la <strong>sección &#8220;In Pace&#8221;</strong> aparece <strong><a href="http://opusvalladolid.wordpress.com/2008/02/03/misa-por-nuestro-querido-don-antonio-petit-perez-brutalmente-maltratado-por-el-opus-dei/">Antonio Petit</a></strong>, desde luego sin mayor comentario o que fue sacerdote.</p>
<p style="text-align:justify;">En esa misma sección de la revista de ese mismo semestre, aparece <strong>una numeraria mexicana, Tita Herrera</strong>, con un comentario muy elogioso. Ella, después de ser directora de la asesoría de su país por muchos años, <strong>fue abandonada por el Opus Dei y terminó viviendo en una casa que su familia le proporcionó. Finalmente murió en un centro del Opus al poco de regresar muy enferma y deprimida</strong>.</p>
<p style="text-align:justify;">Cómo para unos hay comentarios en Romana y para otros no a pesar de haber sido rechazados ambos por el Opus. Este ejemplar aún no está disponible en Internet.</p>
<p style="text-align:justify;"><em><strong>VER TAMBIÉN: </strong></em></p>
<p style="text-align:justify;"><strong><a href="http://opusvalladolid.wordpress.com/2008/06/09/la-penosa-situacion-del-opus-dei-en-mexico/">LA PENOSA SITUACIÓN DE OPUS DEI EN MÉXICO</a></strong></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[EX OPUS DEI: únete al grupo de Opuslibros en Facebook]]></title>
<link>http://opusvalladolid.wordpress.com/2008/07/18/ex-opus-dei-unete-al-grupo-de-opuslibros-en-facebook/</link>
<pubDate>Fri, 18 Jul 2008 20:54:52 +0000</pubDate>
<dc:creator>opusvalladolid</dc:creator>
<guid>http://opusvalladolid.wordpress.com/2008/07/18/ex-opus-dei-unete-al-grupo-de-opuslibros-en-facebook/</guid>
<description><![CDATA[Después del éxito de lanzar Opuslibros en otras redes, como YouTube, a partir de ahora hay un grupo ]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p style="text-align:center;"><strong><img class="aligncenter" src="http://www.opuslibros.org/Imagenes/perichOK.gif" border="1" alt="¡Felicidades, ha sido usted elegido!" width="152" height="226" /></strong></p>
<p style="text-align:justify;"><strong>Después del éxito de lanzar <a href="http://www.opuslibros.org/nuevaweb/index.php">Opuslibros</a> en otras redes, como </strong><a href="http://es.youtube.com/OpusLibros" target="_blank"><strong>YouTube</strong></a><strong>, a partir de ahora hay un grupo en Facebook al que te puedes unir.</strong></p>
<p style="text-align:justify;">Facebook es una red social, donde cada persona tiene su perfil y puede unirse a otros grupos, promover causas&#8230; Actualmente es la séptima web más visitada del mundo y, por tanto, la mayor red de personas del mundo. Está en rápida expansión y muestra de ello es que Rajoy, Esperanza Aguirre, Obama, Clinton&#8230; todos tienen su espacio allí.</p>
<p style="text-align:justify;">Se trata de crear un canal más a través del cual pueda llegar el mensaje. Aquí os dejo el enlace:</p>
<p style="text-align:center;"><a href="http://www.facebook.com/group.php?gid=19546831029" target="_blank"><strong>http://www.facebook.com/group.php?gid=19546831029</strong></a></p>
<p>Pax Christi,</p>
<p><strong>Spiderman</strong></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Supernumerario del Opus Dei: NO PUEDE SER CRISTIANO LO QUE DESTRUYE AL HOMBRE]]></title>
<link>http://opusvalladolid.wordpress.com/2008/07/08/supernumerario-del-opus-dei-no-puede-ser-cristiano-lo-que-destruye-al-hombre/</link>
<pubDate>Tue, 08 Jul 2008 10:44:56 +0000</pubDate>
<dc:creator>opusvalladolid</dc:creator>
<guid>http://opusvalladolid.wordpress.com/2008/07/08/supernumerario-del-opus-dei-no-puede-ser-cristiano-lo-que-destruye-al-hombre/</guid>
<description><![CDATA[Publicado en Opuslibros.org ESCRITO DE ALISHA, SUPERNUMERARIA DEL OPUS DEI: &#8220;Crisis vocacional]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p align="center"><strong><img src="http://www.medilegis.com/BancoConocimiento/A/AM67_AI_Antidepresivos/help.jpg" alt="" /></strong></p>
<p align="center"><strong><em>Publicado en <a href="http://opuslibros.org/nuevaweb/index.php">Opuslibros.org</a></em></strong></p>
<p><span style="text-decoration:underline;"><strong></strong></span></p>
<p><span style="text-decoration:underline;"><strong>ESCRITO DE ALISHA, SUPERNUMERARIA DEL OPUS DEI:</strong></span></p>
<p><strong></strong></p>
<h3 style="text-align:center;">&#8220;Crisis vocacional&#8221;</h3>
<p style="padding-left:30px;">Hola a todos</p>
<p style="text-align:justify;">LLevo ya un tiempo visitando <a href="http://opuslibros.org/nuevaweb/index.php"><strong>la web</strong></a>. Me habeis ayudado mucho. LLevo seis años en la Obra, soy super. El caso es que desde hace ya un tiempo sentía que las cosas no iban bien. Me arrepentía de haber pitado, lo vivía todo como una carga&#8230; Pero no me permitía ni pensarlo&#8230; ya sabeis, haces como si nada, lo comentas en la charla y piensas que es puro egoismo y que son tentaciones&#8230;</p>
<p style="text-align:justify;">Hace unos meses volví a pensarlo en serio, he hablado con un sacerdote no de la Obra ( mal espíritu&#8230;), con alguna amiga&#8230; La de mi charla, muy buena persona, me dice que no me precipite, que me voy a arrepentir, que lo importante es ser fiel y fiarse de los directores&#8230;</p>
<p style="text-align:justify;">Estoy hecha un lío. A veces lo tengo clarísimo, otras no. No quiero dejar de tratar al Señor ni apartarme de su Iglesia&#8230; A la vez pienso que tengo que tomar una decisión porque duermo mal y estoy muy intranquila.</p>
<p>      Un beso para todos</p>
<p>    <strong>  Alisha</strong></p>
<p><strong>***</strong></p>
<p><strong><span style="text-decoration:underline;">RESPUESTA DE RAUL, SUPERNUMERARIO DEL OPUS DEI:</span></strong></p>
<p><strong></strong></p>
<h3 style="text-align:center;">PARA ALISHA DE PARTE DE OTRO SUPERNUMERARIO DEL OPUS DEI.</h3>
<p style="text-align:center;"> </p>
<p>Querida <strong><strong>Alisha</strong></strong> :</p>
<p><strong>Eres supernumeraria del Opus Dei&#8230; ¡y yo también!, sí, yo todavía no puedo decir GRACIAS A DIOS, ME FUI !!!</strong></p>
<p style="text-align:justify;">Mi decisión de irme del opus dei está tomada hace tiempo, sólo me frenan motivos familiares que hacen que -contra mi voluntad- permanezca dentro de la institución. Mi familia ‘de sangre&#8217;, la de verdad, no la opusfamilia, respetará mi decisión de marcharme (no soy el primero de mis hermanos que se va) pero en este momento no es oportuno (Agustina sabe por qué). Así que aquí estoy aguantando sandeces y poniendo buena cara en el centro&#8230;  </p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;"><!--more--></p>
<p style="text-align:justify;"><a href="http://opuslibros.org/nuevaweb/index.php"><strong>Esta web</strong> </a>me ha ayudado mucho desde la primera vez que me puse a leerla (allá por 2003), al principio deseaba partirle las piernas a quien hubiese colgado una web como ésta pero luego fui viendo que <strong>no era yo el único al que le parecía que las cosas en el opus no cuadran. Con las explicaciones que da el opus de sí mismo uno no entiende nada&#8230; entras un momento en Opuslibros y las dudas se disipan como un azucarillo dentro del café. </strong>Y me siento libre&#8230; antes iba por la vida como un tullido, acomplejado y temeroso. Nunca he escrito, pero no desaprovecharé esta ocasión para decir lo que pienso, sobretodo después de lo de ayer&#8230;</p>
<p style="text-align:justify;">En el centro por el que voy se ha producido una <strong>estampida de supernumerarios&#8230; </strong>esto no es nada nuevo (hace poco se cerró un centro de san Gabriel porque no había NADIE), lo curioso es que ayer quedamos 13 personas a comer, de esas 13 había:</p>
<p style="text-align:justify;">-2 ex supernumerarios (los 2 fueron antes numerarios).</p>
<p style="text-align:justify;">-3 ex supernumerarios recientes (1 de ellos fue agregado).</p>
<p style="text-align:justify;">-2 ex numerarios.</p>
<p style="text-align:justify;">-2 supernumerarios.</p>
<p style="text-align:justify;">-4 de san Rafael.</p>
<p style="text-align:justify;">Casi podemos hacer un estudio sociológico con este elenco de personajes, todos los presentes éramos varones evidentemente pertenecientes al &#8220;opus sociológico&#8221; y conocidos de toda la vida: Fomento, clubs, centros varios, convivencias, retiros, planes de todo tipo, canonización de escrivá&#8230;</p>
<p style="text-align:justify;">En un momento determinado de la conversación -cuando el alcohol había ya dejado notar sus efectos- un ex numerario se puso a decir <strong>verdades como puños sobre el opusdei</strong>. Esta persona ha sido durante 4 años director de un centro al que estuvieron adscritos bastantes de los presentes.</p>
<p style="text-align:justify;">Silencio sepulcral, el caos de conversaciones paralelas de la mesa convergió en un mismo silencio.</p>
<p style="text-align:justify;">Cada uno se puso a contar su historia&#8230; como entró, como estuvo y como se largó y todos los demás jaleábamos la historia personal del que tomaba la palabra, algunas cosas ya eran públicas, otras, no. Luego vino el momento de las confidencias más íntimas y dolorosas de cada uno&#8230; en absoluto silencio.</p>
<p style="text-align:justify;">Las tres historias que más clamor levantaron: la del director de un centro que cogió las maletas y se fue sin previo aviso&#8230; de la que bajaba las escaleras se topa con un numerario del centro que le dice: <em>&#8220;¡hombre!, Fulanito, ¿a dónde vas?&#8221;</em>, respuesta: <em>&#8220;¡me voy, no aguanto más!&#8221;.</em> Ahora está casado y feliz, con su esposa (otra ex de la obra) y tres chavales que no van a Fomento. La del profesor de Fomento que hizo exactamente lo mismo&#8230; este cuando se fue ya tenía novia formal, ahora su esposa con bebé y todo. Y la del director de la delegación que espetó a uno de los presentes algo así como: &#8220;<em>Perenganito, tu dices que tienes vocación pero te hemos dicho que no sigas&#8230; peor estoy yo que se que no tengo vocación y aquí sigo porque no tengo a dónde ir&#8221;.</em></p>
<p style="text-align:justify;">La que más indignación produjo: la historia, que a todos nos sonaba pero que no conocíamos, de aquel numerario que se fue y una semana después se suicidó.</p>
<p style="text-align:justify;">A medida que la temperatura ambiente se elevaba, todas las cabezas se giraron hacia los dos supernumerarios que estábamos ahí.</p>
<p style="text-align:justify;"><em>-&#8221;Bueno&#8230; y tu y tu&#8230; ¿qué hacéis que no os vais?&#8221;</em></p>
<p style="text-align:justify;">Otro silencio, la expectación es -si cabe- mayor que la precedente. El otro y yo nos miramos&#8230; y ponemos cara de <em>&#8220;¿hablamos?&#8221;</em></p>
<p style="text-align:justify;">Dicho y hecho, 5 minutos después todo el mundo estaba al corriente de que si no nos habíamos ido ya es porque estamos a la espera de encontrar un momento mejor para hacerlo, en unos meses&#8230;</p>
<p style="text-align:justify;"><strong>Todos</strong>, de los que estuvimos en la comida, <strong>tenemos experiencias análogas</strong>. <strong>Todos hemos pasado por lo mismo</strong> y todos nos conocemos desde siempre, pero nunca se nos había presentado la ocasión de poner en común lo que el opus nos había arrebatado. Todos <strong>sentimos que se nos quitaba un gran peso de encima, todos estábamos hartos de tragar y callar, de tolerar injusticias, de silencio cómplice y de tabú, de arbitrariedades, de control y de miedo, de condenas y censuras, de juicios de intenciones, de noches sin dormir y de lágrimas, de maniqueísmos simplistas y aberrantes, de corporativismo, de capillitas, de la incomprensión y de la cerrilidad, de la mentira táctica y fría, del dar calculador, del acoso, de afectación y de teatro, de la cajita de Orfidal Wyeth (lorazepam) de 50 comprimidos para la ansiedad&#8230;</strong></p>
<p style="text-align:justify;">¡Por Dios! Alisha, piensa que <strong>el Señor no puede quererte dentro de una secta, que el opus no tiene nada que ver con Dios</strong>, date cuenta de que -en la obra- <strong>no te quieren sino que te usan</strong>, piensa en <strong>el lastre que el opus supone para tu vida, en la manera en que te manipulan, en como</strong> <strong>se trafica con tu conciencia, como se manosean tus sentimientos, como se coarta tu libertad, como se te exprime para sacarte un rendimiento a toda costa, piensa en las cosas buenas que te ha dado la obra (o sea: ninguna), en las pilas de antidepresivos con las que conviven tantos, en que no puede ser divino aquello que destruye la naturaleza humana, en el histrionismo de tantos, en la desesperación de muchos, en la hipocresía de todos y en la maldad del opus. </strong></p>
<p style="text-align:justify;">Piensa que el Cristianismo es <strong>LIBERTAD y AMOR</strong>.</p>
<p style="text-align:justify;"><strong>Revienta esa falsedad babosa de que si te vas de la obra te alejas de Dios, no es verdad.</strong> Nunca me he sentido más Católico que ahora que he decidido irme del opus y ser un <strong>Hijo de Dios que puede acudir confiado a su Padre sin tener que atravesar un laberinto de salitas y despachos, sin recurrir a esa &#8220;gracia de estado&#8221; gélida, que puede decidir (en conciencia y con libertad) sobre su propia vida, sin mentiras, sin aparentar, pudiendo hablar de lo que uno vive voluntariamente, siendo mayor, sin tolerar tratos infantiles y fanatismos aldeanos, sin seguir cerrilmente a un visionario que pretende convertir al mundo al escrivianismo y preservarlo de si mismo, sin rechazar a nadie, sin sentenciar a tantos que dejaron la obra, con normalidad y naturalidad, sin predicar aquello que se desprecia, sin dobleces ni cuartos oscuros.</strong></p>
<p style="text-align:justify;">Por favor, piensa que <strong>es tu vida y que sólo tienes una</strong>, piensa en como te presionaron para entrar y como te coaccionan para que te quedes.</p>
<p style="text-align:justify;">Ah, y si decides marcharte, no esperes a que llegue el 19 de marzo&#8230; esto del contrato es una falacia más. Desaparece y <strong>comienza TU vida, una vida original y propia.</strong></p>
<p style="text-align:justify;">Por cierto, cuando la comida acabó dio comienzo la cena&#8230; a ninguno nos apetecía marchar después de habernos encarado con los miedos de tantos años.</p>
<p style="text-align:justify;">Un saludo, Alisha.</p>
<p style="text-align:justify;"><strong>Raul</strong></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[VIDEOS OPUS DEI: novedades del Canal OpusLibros en YouTube]]></title>
<link>http://opusvalladolid.wordpress.com/2008/06/10/videos-opus-dei-novedades-del-canal-opuslibros-en-youtube/</link>
<pubDate>Tue, 10 Jun 2008 10:11:29 +0000</pubDate>
<dc:creator>opusvalladolid</dc:creator>
<guid>http://opusvalladolid.wordpress.com/2008/06/10/videos-opus-dei-novedades-del-canal-opuslibros-en-youtube/</guid>
<description><![CDATA[Os pongo al día de cómo van las cosas en el Canal Opuslibros en YouTube. 1. Me he tomado la libertad]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p style="text-align:center;"><strong></strong></p>
<p><strong></strong></p>
<p style="text-align:center;"><strong><img src="http://www.opuslibros.org/Imagenes/aquienpueda_interesar.jpg" alt="" /></strong></p>
<p><strong></strong></p>
<p><strong>Os pongo al día de cómo van las cosas en</strong> <strong>el </strong><a href="http://es.youtube.com/opuslibros"><strong>Canal Opuslibros</strong></a><strong> en </strong><a href="http://es.youtube.com/"><strong>YouTube</strong></a>.</p>
<p><strong>1. Me he tomado la libertad de incluir los vídeos con los testimonios de Heidi:</strong></p>
<p><strong>            </strong><a href="http://es.youtube.com/watch?v=3J9cAjeVBCc"><strong>Heidi, testimonio</strong></a></p>
<p><strong>            </strong><a href="http://es.youtube.com/watch?v=G5FmHmjSll8"><strong>Heidi al Papa</strong></a></p>
<p><strong>            </strong><a href="http://www.youtube.com/watch?v=qC7JKKK_LvA"><strong>Heidi a los indecisos</strong></a></p>
<p><strong>2. Estoy recopilando los momentos estelares del documental &#8220;La Cruzada Silenciosa&#8221; sobre el Opus Dei en Chile. De momento hay dos fragmentos. El de la vocación explicada por las niñas del club me parece entrañable y muy esclarecedor.</strong></p>
<p style="padding-left:30px;"><a href="http://es.youtube.com/watch?v=4c1MPMWdp9Y"><strong>San Josemaría en Chile</strong></a></p>
<p style="padding-left:30px;"><a href="http://es.youtube.com/watch?v=qiUVFGbPZd4"><strong>La vocación explicada por niñas del club</strong></a></p>
<p><strong>3. Algunas estadísticas (me encantan).</strong></p>
<p style="padding-left:30px;"><strong>Antigüedad: 5 de noviembre de 2007</strong></p>
<p style="padding-left:30px;"><strong>Vídeos subidos:  38</strong></p>
<p style="padding-left:30px;"><strong>Reproducciones vídeos: 104374</strong></p>
<p style="padding-left:30px;"><strong>Reproducciones del Canal: 4358</strong></p>
<p style="padding-left:30px;"><strong>Suscriptores: 31</strong></p>
<p><strong>Top 3 vídeos más vistos:</strong></p>
<ul>
<li><strong>1. </strong><a href="http://es.youtube.com/watch?v=JQDD-JM3jNk"><strong>Entrevista a Carmen Charo (Parte 3)</strong></a><strong>: 19255 reproducciones</strong></li>
<li><strong>2. </strong><a href="http://es.youtube.com/watch?v=TCaWcwV9xOE"><strong>Entrevista a Carmen Charo (Parte 1)</strong></a><strong>: 14456 reproducciones</strong></li>
<li><strong>3. </strong><a href="http://es.youtube.com/watch?v=fapO0RPLx0s"><strong>Entrevista a Miguel Fisac (Parte 1)</strong></a><strong>: 8527 reproducciones</strong></li>
</ul>
<p><strong>Top 3 vídeos más comentados</strong></p>
<ul>
<li><strong>1. </strong><a href="http://es.youtube.com/watch?v=TCaWcwV9xOE"><strong>Entrevista a Carmen Charo (Parte 1)</strong></a><strong>: 156 comentarios</strong></li>
<li><strong>2. </strong><a href="http://es.youtube.com/watch?v=fapO0RPLx0s"><strong>Entrevista a Miguel Fisac (Parte 1)</strong></a><strong>: 89 comentarios</strong></li>
<li><strong>3. </strong><a href="http://es.youtube.com/watch?v=JQDD-JM3jNk"><strong>Entrevista a Carmen Charo (Parte 3)</strong></a><strong>: 74 comentarios</strong></li>
</ul>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong>4. Por último os copio una carta que nos han enviado al </strong><a href="http://es.youtube.com/opuslibros"><strong>Canal Opuslibros</strong></a><strong> que, en realidad va dirigida a todos:</strong></p>
<p style="padding-left:30px;"><em>¡Ánimo y que la paz sea con vosotros! </em></p>
<p style="padding-left:30px;"><em>&#8230;</em></p>
<p style="padding-left:30px;"><em>¡Ánimo y que la paz sea con vosotros! </em></p>
<p style="padding-left:30px;"><em>Os sigo, hermanos y hermanas &#8220;del Libro&#8221; ;D , desde hace años. No soy cristiana, dejé la Iglesia por haber sido abusada, aunque el Señor puso en mi camino a algunos curas Vallekanos con los que vivir el dia a día.</em></p>
<p style="padding-left:30px;"><em>Por eso me fascina la forma tan cruda, pero tan alegre y divertida, que tenéis de retratar vuestra experiencia. Yo todavía no puedo reírme tanto de mí misma.</em></p>
<p style="padding-left:30px;"><em>Veo que los talibanes del cilicio ya se han pasado por aquí: un saludo también para ellos, que son los que más os leen XDDDDD</em></p>
<p style="padding-left:30px;"><em>Bienvenidos a Youtube.</em></p>
<p style="padding-left:30px;"><em>SmallBlueThing</em></p>
<p><strong>Pax Christi</strong></p>
<p><strong>Spiderman</strong></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[La penosa situación del Opus Dei en México]]></title>
<link>http://opusvalladolid.wordpress.com/2008/06/09/la-penosa-situacion-del-opus-dei-en-mexico/</link>
<pubDate>Mon, 09 Jun 2008 10:05:10 +0000</pubDate>
<dc:creator>opusvalladolid</dc:creator>
<guid>http://opusvalladolid.wordpress.com/2008/06/09/la-penosa-situacion-del-opus-dei-en-mexico/</guid>
<description><![CDATA[    Publicado originalmente en Opuslibros.org En formato PDF (130KB) Tras leer uno de los últimos ar]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p align="center"> </p>
<p align="center"><img src="http://www.opuslibros.org/spaw/images/Castalio_Mexico.jpg" alt="" /> </p>
<p style="text-align:left;"><em><strong>Publicado originalmente en <a href="http://www.opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&#38;file=article&#38;sid=11533">Opuslibros.org</a></strong></em></p>
<p align="center"><strong><a href="http://www.opuslibros.org/PDF/Castalio_Mexico.pdf" target="_blank"><strong>En formato PDF (130KB)</strong></a></strong></p>
<p style="text-align:justify;">Tras leer uno de los últimos artículos de <strong><strong><a href="http://opusvalladolid.wordpress.com/2007/06/20/la-situacion-actual-del-opus-dei-en-espana-tras-la-campana-de-los-500/">EscriBa</a></strong></strong>, me dispongo a elaborar algunas notas sobre un tema similar, pero referido al país en el que quizá más fuerza y arraigo ha adquirido la Obra en el mundo después de España: México.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">Como podrá verse, lo que aquí me ocupa es parte de un proceso estratigráfico sobre la Obra en el que existen muchos indicios comunes entre ambos países. Especialmente el que se refiere al dinero, verdadero eje diamantino de la mayor parte de los padecimientos de la prelatura. Pero me detendré en algunas particularidades de índole cultural y social que afectan de modo especial a éste y otros países latinoamericanos&#8230;</p>
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<p style="text-align:justify;"><!--more--></p>
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<p style="text-align:justify;"><strong><em>Un poco de historia </em></strong></p>
<p style="text-align:justify;"><em> </em></p>
<p style="text-align:justify;">La Región de México, fundada por don Pedro Casciaro a finales de la década de los cuarenta, ha sido sin duda una de las más fecundas en el número de vocaciones e instituciones educativas del Opus Dei.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">La Región cuenta con tres delegaciones: México, Guadalajara y Monterrey. Cada una con sus respectivos centros de estudios, ocupando espléndidos edificios, en los cuales no habitan más de 12 ó 13 alumnos en cada uno. Hay más de treinta colegios dependientes directamente de la Obra o bajo el influjo de los directores de cada delegación. Hay más de diez casas de retiros y convivencias; cientos de supernumerarios repartidos en las principales ciudades: el Distrito Federal, Puebla, Querétaro, León, Veracruz, San Luis Potosí, Aguascalientes, Guadalajara, Hermosillo, Culiacán, Mazatlán, Chihuahua, Monterrey, Torreón, Juárez y Morelia, entre otras.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">En México hay un cierto <em>pathos </em> fundacional del que no se ha logrado liberar la Obra hasta nuestros días. Me refiero al elitismo como un elemento recurrente y ahora en plena decadencia. Pero no se trata de cualquier elitismo, sino de un modo particular de concebir a una minoría aupada quizá sobre los estratos coloniales. Don Pedro llegó a México y de inmediato entró en contacto con las antiguas familias de rancio abolengo, de apellidos blasonados y causahabientes de los privilegios de las antiguas castas nobiliarias. Esto, como es sabido, resulta relativamente fácil para cualquier español que llega a estas tierras. Incluso para aquellos que sólo vienen a <em>hacer la América</em>, como se suele decir de quienes vienen sólo a amasar fortunas en una tienda de ultramarinos o, últimamente, acomodándose bajo el amparo de algún paisano dedicado a la actividad financiera y bursátil.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">El trato refinado del padre Casciaro, así como sus dejos de nobleza (¿?) y su constante recurso al <em>coup de théâtre</em>, le abrieron las puertas de las grandes familias de la antigua aristocracia mexicana. Pasaba largos ratos tomando el té y conversando con las señoras más distinguidas del México de entonces. Tenía un gusto muy especial por el arte colonial y las antigüedades, aficiones éstas que se avenían muy bien con la cosmética decorativa de la Obra desde sus inicios. Montefalco, por ejemplo, es una muestra clara de sus exquisiteces.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">A pesar de su enorme bagaje cultural, don Pedro hubo de hacer un gran esfuerzo para llegar a advertir que México había dejado de ser una colonia de España hacía más de 150 años. Le costó mucho trabajo comprender, si es que lo comprendió, que la conformación social de este país había cambiado y, por tanto, la sociedad no se dividía en criollos y mestizos (o castas). Por ello la Obra arraigó en un principio sólo en las familias de solera hispana. A tal grado que, cuando empezaron a <em>pitar</em> quienes no formaban parte de esa minoría selecta y distinguida, es decir, algunos <em>mestizos</em>, la Comisión Regional envió una nota a todos los directores que recordaba el <em>criterio</em> de que los <em>numerarios feos</em> (sic) no podían ser directores de los centros de san Rafael. Esto significaba -para decirlo claro- que quienes no fueran blancos y criollos o al menos aparentaran serlo, no podían dirigir una casa dedicada a los apostolados con universitarios. La causa está clara: se trataba de que el Opus Dei no se atestara de <em>cuarterones</em> o de personas sin la <em>clase</em> y el buen tono, según los cánones establecidos por el padre Casciaro. Incluso, según me lo han dicho algunos que lo padecieron, su trato llegó a ser displicente y desdeñoso con aquellos numerarios que, ni por su apellido, fortuna, educación y tonalidad cromática (epidérmica), formaban parte de esa selecta minoría.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">Se suele contar en las tertulias que a don Pedro no le gustaba la vulgaridad o lo que él consideraba como tal, de ciertas personas de la emergente clase media en México. Y para evitar la posible delicuescencia y la pérdida del <em>tono humano</em> que tanto defendía, impuso el uso de la capa pluvial en la bendición de los sábados y el canto de la Salve solemne, nunca de otras versiones que pudieran reblandecer el ambiente, para él, quizá, ya de por sí reblandecido. No dudaba en <em>dar lecciones </em>con todo tipo de escenas dramáticas y de histrionismos, inspirado quizá en los actos de teatralidad de la ópera de aquella época o en lo que había visto en el fundador. Lo mismo le daba arrojar al suelo la pasta por no tener queso parmesano sino de Oaxaca, que tomar unas tijeras para cortar el mantel de un altar por estar mal colocado. Todo, desde luego, enderezado a promover la comprensión del espíritu de las cosas pequeñas, y de paso, la <em>fundolatría.</em></p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">No quiero detenerme más en esto, debido a que, por una parte, sería necesario dar una serie de explicaciones de contexto que no me es dado hacer aquí; por otra a que, siendo justos, debemos reconocer que el encargado de fundar la Obra en México, tuvo muchos otros aspectos en su vida sin duda profundamente meritorios y seguramente admirables, por lo que no puedo ni deseo juzgar su vida, ni es esa mi intención aquí. Si he mencionado esto es por tratarse de un <em>relato</em>; esto es, del <em>personaje</em> no de la persona. Y es ese relato, precisamente, el que da pie y fundamento a un <em>modo de ser </em>del Opus Dei en este otro lado del Atlántico.</p>
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<p style="text-align:justify;"><strong><em>Algo sobre el &#8220;tono humano&#8221;</em></strong></p>
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<p style="text-align:justify;">A partir de ese <em>relato </em>sobre el padre Casciaro y su particular modo de entender las exigencias de lo pequeño, el Opus Dei se ha convertido en una institución profundamente exógena en nuestro país. Las relaciones entre los miembros de la Obra (sean numerarios, agregados o supernumerarios) guardan un sabor aristocratizante de <em>par venue. </em>El tono humano se ha convertido así en algo más que en reglas de urbanidad. Es un sello inconfundible formado por sus expresiones españolizadas y sus prácticas teatralizadas que poco o casi nada tienen que ver con los usos y costumbres de este país. Baste recordar el uso de esa palabra de origen madrileño y sabor dieciochesco, la <em>tertulia</em>; o el de llamar con el arcaizante nombre de <em>doncellas </em>a las numerarias auxiliares, expresión que en este país se dejó de emplear a finales del siglo XVIII; y no se diga el suprimir el artículo <em>la </em>para hablar de lo que es <em>de Casa</em>, y no <em>de la casa</em> o referirse a <em>dirección</em> y no a <em>la dirección;</em> y mil otras expresiones que sólo emplean los miembros de la Obra en México. Todas con el sello de calidad de don Pedro Casciaro, según el relato oficial de esta Región.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">Todavía se escucha como una evocación (que por momentos toma un tono trágico de invocación), esa frase tan común entre los numerarios de cierta edad: <em>a don Pedro nunca le gustaba que se hiciera así.</em> Con ello se censura tal o cual forma de hacer o decir, imprimiéndole a los usos y prácticas de los miembros de la Obra en este país un marchamo de autenticidad, legitimidad y, sobre todo, <em>de calidad,</em> cuando no de finura.  <em> </em>            </p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">A través de la historia ha subsistido en esta región ese espíritu casciareño con el que se ha matizado el de Escrivá de Balaguer. Desde luego, perfectamente avalado y aplaudido por el propio fundador. Se manifiesta, además de lo anterior, en una constante confusión entre <em>selección </em>y <em>exclusión</em>; entre <em>elegancia </em>y <em>petulancia</em>; en fin, entre tono humano y ridiculez.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">Con el paso de los años, se agotó el filón de las familias aristocráticas de tradición cristiana, y empezaron a llegar a la Obra personas de una incipiente y poco ilustre clase burguesa mexicana. Pero si la primera veta prácticamente se agotó en la década de los setenta, ésta última no duró sino hasta principios de los años ochenta, es decir, escasos diez o doce años. Fue la última <em>primavera vocacional </em>que recuerdo haber visto en el Opus Dei.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">En México, a diferencia de lo que ocurre en España y en otros países de Europa, según lo he visto en los centros donde he vivido en varias ciudades de aquel continente, e incluso de lo que sucede en países iberoamericanos como Chile y Argentina, no existe una clase media propiamente hablando. Esto resulta evidente incluso en el paisaje urbano, en donde no prevalece la vivienda social al estilo de los <em>pisos</em> en España o los <em>departamentos </em>de Santiago y Buenos Aires. De ahí que muchos de los numerarios que provienen de la antigua aristocracia mexicana -ahora los menos-, acostumbrados a un tenor de vida más o menos sobrado, se tengan que meter en la burbuja artificial de una <em>clase </em>que sólo existe en España y en la mente de los directores de esta Región, o en las notas provenientes de Roma (es decir, de los españoles que viven en Villa Tevere). El jugar golf, por poner un ejemplo, fue prohibido por años en los cursos anuales de este país, por parecer a los directores una práctica burguesa y aburguesante. Sin embargo, dado que buen número de directores, incluyendo vicarios, se dedicaban plácidamente a ese deporte, ahora se tolera, e incluso se llega a permitir, sin demasiada publicidad, es decir, con estética antiescándalo. Y si trasladamos esto, que puede resultar quizá baladí, a cuestiones más espinosas como las cuentas bancarias y tarjetas de crédito que usan los numerarios, así como al uso de determinado tipo de automóviles, el problema se vuelve más complejo. A todos se trata por igual y con criterios clasemedieros en una sociedad en la que, como he dicho, no existe tal clase social. Menuda contradicción. Entonces empiezan las componendas, las triquiñuelas de muchos numerarios expertos en el manejo de la apariencia en estos temas. Y que a nadie se le ocurra pedir que se revise el tema o que se ajuste a la realidad nacional, porque esa <em>realidad </em>no existe. La única realidad es la de las notas, criterios y demás instrumentos con que se gobierna esta Castalia mexicana.</p>
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<p style="text-align:justify;">Por otra parte, los pocos numerarios que provienen de la antigua clase media de comerciantes y burgueses (clase erosionada en la época del populismo priista), y dedicados en su mayoría a trabajos intelectuales y académicos (al menos en la capital del país), tampoco tienen demasiada cabida, pues han de asumir unos roles que no les pertenecen. Son los más libres de espíritu y los más señalados por los directores. Son los que desean volar y a quienes se les cortan las alas. Y no hablo de los numerarios que provienen de la clase artesanal o proletaria. Bueno, la verdad sea dicha, esos no existen. Los pocos experimentos que algunos curas y laicos bienintencionados han hecho, han sido un fracaso rotundo. Los que pitaron, una de dos: o despitaron tras la primera corrección fraterna que les hicieron por <em>cuestiones de tono humano </em>o pasaron a ser agregados, pues en este país, decir agregado, es decir artesano, proletario o bien, persona que no reúne las características de la clase dominante de raíz hispana a la que he aludido.    </p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">La Universidad Panamericana, el ESDAI y el IPADE son como el proscenio de la Obra en México. Ahí se refleja todo lo que ocurre tras el telón de la Prelatura. Y si hubiera de resumir en una sola palabra lo que he visto en esos lugares por años, usaría ésta: decadencia. Y no empleo la palabra en sentido amplio ni por mero recurso retórico, sino en sentido estricto; en el sentido que le dan los filósofos del decadentismo del siglo XX, como Spengler y Ortega. Esto es: como la falta de movilidad y dinamismo institucional, como la expresión más pura de la perplejidad que paraliza e inhibe la vida, como la patología institucional más crasa.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">Esas y otras obras corporativas del Opus Dei, se han convertido en una fortificación de muchos numerarios que, tras el triste espectáculo de deserción, decadentismo y ausencia de convicciones en este país, se refugian en sus oficinas (que no en sus aulas ni en sus bibliotecas). Las universidades y centros de enseñanza del Opus Dei en México han dejado de ser plataformas de cooptación de vocaciones (nunca han sido realmente centros académicos serios) para convertirse en una especie de asilos de numerarios, donde se les permite faltar al trabajo cuando los antidepresivos generan efectos secundarios, o donde puedan hacer como que trabajan. Desde luego hay sus honrosas excepciones, como todo en la historia humana, pero hablo del ambiente general que se respira en esas instituciones, las cuales conozco muy bien.       </p>
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<p style="text-align:justify;"><strong><em>Una iglesia y un colegio</em></strong></p>
<p style="text-align:justify;"><strong><em> </em></strong></p>
<p style="text-align:justify;">Aun con la evidente ausencia de vocaciones en los últimos años, y siguiendo la política generalizada de la Obra de erigir colegios a pesar de que el fundador, como bien lo recordaba EscriBa en su reciente escrito, había dicho que no se tendrían, los directores <em>invocando</em> una <em>anécdota</em> de don Álvaro, han decidido continuar con la expansión en México. Nuevos proyectos de construcciones impresionantes aparecen en el escenario mexicano. </p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">No hace mucho que el entonces delegado del prelado en este país, que ahora es un connotado sacerdote, acudió ante las autoridades de los Legionarios de Cristo para advertirles que no debían construir colegios o casas junto a los de la Obra, pues lo cierto es que donde aparecía una obra corporativa de la prelatura, se construía a escasos metros uno de los hijos del Padre Maciel. Sin embargo, ahora se hace exactamente lo mismo de lo que se acusó a <em>Los de ahora </em>(como se suele decir en los corrillos de la Obra para referirse a los Legionarios, como continuación de los Jesuitas, es decir, de <em>los de siempre</em>). Así, en el corazón de una zona de la ciudad e México, llamada Santa Fe, en medio de los más grandes e impresionantes rascacielos ocupados por los grandes corporativos de las trasnacionales, se empieza a construir una iglesia, justamente enfrente de la puerta principal de la Universidad Iberoamericana de los Jesuitas. Todos han olvidado la forma en que veladamente se criticaba la actitud plagiaria de los Legionarios, contando en las tertulias el hecho de haberlos increpado para que no siguieran las huellas de los colegios y centros de la Obra; pero ahora nadie habla de la actitud triunfalista de la Prelatura al erigir su parroquia de san José María precisamente en ese sitio.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">Por otra parte, ante la carencia de <em>pitajes </em>y de un renuevo vocacional del laicado, las tertulias de los centros y de los cursos anuales se han vuelto profundamente parroquiales. Nadie lo sospecharía hace unos cuantos años, pero el tema de la parroquia, la feligresía, los cirios y los acólitos ha venido a ocupar un importante espacio en las <em>reuniones de familia</em>.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">Para completar el microclima del Opus Dei en la zona de Santa Fe, los directores de la Obra se han dedicado de lleno a recabar fondos para construir otro colegio (¡otro!). Parece como si la falta de vocaciones (por que no pitan y porque despitan) se tratara de compensar con piedras, ladrillos y cemento. O como dijera EscriBa, con dinero, y, parafraseando a Quevedo, <em>poderoso caballero..</em>. Y yo añado: <em>engañoso caballero</em>.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">Todo parece indicar que el nuevo colegio del Opus Dei en la zona más rica de la capital y del país será, como todo lo que ahora parece valer la pena, de importación, es decir, un colegio norteamericano. Desde luego, quedará cerca de un centro de formación de los Legionarios, pero eso ahora ya no importa. Total, todos los caminos llevan a Roma.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">¿Quién atenderá ese colegio? Eso nunca se sabe. Seguramente el fondo revolvente de numerarios seguirá dando para más. No importa que piten y despiten mientras haya quienes se encarguen de mantener activa la maquinaria. Y es que la Obra es como una artefacto, como un armatoste con sus <em>inputs </em> y sus <em>outputs.</em> Lo importante no es si las personas son felices o se proyectan profesionalmente en esos lugares, tampoco si entran o salen de la Obra. Incluso, no tiene importancia si tienen vocación o si no la tienen y se deprimen haciendo lo que no quieren. Lo importante, lo único importante, es que haya <em>personas</em> (entiéndase como metáfora de resortes, flejes, muelles) que hagan funcionar la máquina del Opus Dei. Por eso he hablado de <em>fondo revolvente&#8230;</em> de <em>cash flow</em>, si se me permite el anglicismo, porque eso es lo que parece significar la labor a la que tristemente se le da el nombre del Arcángel San Miguel.  </p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">De este modo, sacarán <em>vocaciones</em> de numerarios de donde evidentemente no las hay; se seguirá cooptando a muchachos incautos para alimentar el fondo revolvente de personas que se harán cargo de ese y otros colegios. En fin, la táctica del <em>pitaje</em> a diestra y siniestra es lo que augura que aquellas piedras, aquellas construcciones, para las que viven y se desivien los vicarios de México, no queden en manos de personas ajenas a los intereses de la Obra como ha sucedido en algunas ciudades.       <strong>      </strong></p>
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<p style="text-align:justify;"><strong><em>La intelectualidad del Opus Dei en México</em></strong></p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">Desde cualquier ángulo que se observe el Opus Dei en México, y específicamente la <em>labor </em> que se hace para reclutar y mantener vivos a los numerarios, es un artificio en pleno resquebrajamiento. Lo mismo en sus fallidos intentos de enderezar a todos por la falsa senda de una vida burguesa de clase media inexistente, que de formar una clase intelectual de orientación católica.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">¿Por qué no hay intelectuales en el Opus Dei de México? Es muy simple. La cultura en la mente de los directores consiste en leer unos cuantos librejos durante los dos años que los nemerarios pasan en el centro de estudios, siempre y cuando no distraigan demasiado la atención que se ha de dedicar al proselitismo. No hay más concepto de cultura que ese pobre ejercicio de lectura complementaria.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">Si se habla de otra noción de cultura, sea popular o alta, libresca o empírica, no tiene importancia si no es para servir como anzuelo para allegarse prosélitos y alimentar la <em>máquina</em>.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">Las actividades culturales que se organizan en los centros de san Rafael, evidentemente no importan si no repercuten en pitajes, en <em>vocaciones. </em>El tema que se trate es lo de menos. Incluso, se suele decir que un numerario que entra a una confeencia o a un acto académico organizado por centros y residencias, entra como <em>chavo finta,</em> eso quiere decir que está ahí, no porque le interese el tema o el evento, sino que en pleno acto de siulación entra para <em>conocer gente</em>, es decir, enganchar muchachos perplejos e incautos y en la medida de los posible prepararlos para <em>plantearles la crisis de la vocación</em> en cuanto se constaten dos o tres datos, como que no tienen hijos, no son homosexuales declarados y algunos más que no van más allá de esa primariedad selectiva. ¿Y la cultura a la que se ha de recristianizar? La cultura -suelen responder los directivos- es anzuelo, es medio y no fin; medio para engordar la Obra</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">La clase dirigente de los centros educativos, de la Universidad Panamericana con sus tres <em>campus</em>, así como del IPADE, siempre es improvisada. Se generan doctores por caminos abreviados, en ocasiones al vapor, para que se hagan cargo de esas instituciones aparentando que son académicos, aun cuando no tienen la más mínima experiencia en esas cuestiones, ni han escrito un <em>paper</em> como no sea el que les elaboran sus secretarios para dar bienvenidas y despedidas en actos públicos. A la mayoría se le envía a hacer doctorados a universidades amigas, o la la Panamericana, que es la más amiga de todas.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">La falta de numerarios en la región (por el gran número de defecciones y porque no pitan), ha hecho que estas instituciones se vuelvan cada vez más absorbentes de los pocos que podrían dedicarse a un trabajo intelectual. Entonces se conforman con que les permitan tomar cursitos y pasar dos o tres semanas en algún país de Europa o un programa de inglés en el paraíso del vecino país del Norte, para que continúen con <em>su formación profesional</em>, siempre que de inmediato se reincorporen a las delegaciones y obras corporativas para seguir<em> sacando adelante las labores</em>. Si algún osado insistiera en hacer un doctorado serio, de inmediato se le marginaría, se le vería como un desconsiderado o un egoísta. Aunque, para no entrar en mayores conflictos con los miembros, los directores terminan cediendo y afirman a diestra y siniestra que aquél se fue a estudiar al extranjero (lo cual es un sacrificio que hace la Obra, desde luego) o se dedica a un trabajo intelectual serio es porque así lo previó nuestro padre. Lo que nunca se dice, desde luego, es que ese personaje ha sido marginado por vía de hecho, es decir, con la más absoluta de las indiferencias; entre otras causas, porque es tan bajo el nivel cultural de los directores en este país, que nadie sabe a ciencia cierta a qué se dedica quien publica o viaja para dar una conferencia, es decir, un académico o un intelectual de oficio. </p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">La<em> praxis proselitista,</em> antes que nada.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">En fin, misterios de la historia&#8230; y volveremos con más sobre este tema.</p>
<p style="text-align:justify;">Feliz año.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;"><strong>Castalio</strong></p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Las tres generaciones de supernumerarios españoles del Opus Dei]]></title>
<link>http://opusvalladolid.wordpress.com/2008/06/03/las-tres-generaciones-de-supernumerarios-espanoles-del-opus-dei/</link>
<pubDate>Tue, 03 Jun 2008 10:15:21 +0000</pubDate>
<dc:creator>opusvalladolid</dc:creator>
<guid>http://opusvalladolid.wordpress.com/2008/06/03/las-tres-generaciones-de-supernumerarios-espanoles-del-opus-dei/</guid>
<description><![CDATA[  Publicado originalmente en Opuslibros.org información relacionada: La profunda crisis del Opus Dei]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p align="center"><em> <img src="http://www.opuslibros.org/spaw/images/escriBa.jpg" alt="" /></em></p>
<p style="text-align:left;"><em><strong>Publicado originalmente en <a href="http://www.opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&#38;file=article&#38;sid=7750">Opuslibros.org</a></strong></em></p>
<p align="center"><em><strong>información relacionada:</strong></em></p>
<p align="center"><strong><a href="http://opusvalladolid.wordpress.com/2007/06/20/la-situacion-actual-del-opus-dei-en-espana-tras-la-campana-de-los-500/">La profunda crisis del Opus Dei en España tras &#8216;la campaña de los 500&#8242;</a></strong></p>
<p style="text-align:center;"> <strong>***</strong></p>
<p align="center"><strong>LA TERCERA GENERACIÓN DE SUPERNUMERARIOS: LA ESPERANZA DEL OPUS DEI EN LA REGIÓN DE ESPAÑA.</strong></p>
<p style="text-align:justify;">La prioridad absoluta del Opus en estos momentos es que <em>piten</em> muchos supernumerarios jóvenes que conozcan la Obra desde niños, que <em>piten</em> como supernumerarios personas que lleven toda su vida en contacto con la Obra, programados desde la infancia.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;"><strong>Ante el fracaso de <a href="http://www.opuslibros.org/html/500_vocaciones.htm">los 500</a>, la Obra se centra en la labor de san Gabriel con gente muy joven:</strong></p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">La Obra se encuentra seguramente en su más grande crisis de vocaciones desde el inicio. El 1 de enero de 1951, el Fundador predicó una meditación en el centro de Villanueva en Madrid donde pidió 500 vocaciones de numerarios ¡ya! Y cuenta la historia oficial que <em>pitaron</em> unos 500 numerarios en poco más de un año en toda la Obra (en 1950, había unos 3.000 socios de la Obra en todo el mundo). El Prelado Echevarría en septiembre de 2003 pidió que <em>pitaran</em> 500 numerarios en cada Región también ¡ya! A día de hoy esa cifra no se ha conseguido, actualmente no llegan a <em>pitar</em> 500 numerarios al año ni siquiera en la Región de España que cuenta con 35.000 miembros según fuentes oficiales.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">El tema de los 500 es muy complejo porque está envuelto en una nebulosa de artificio. Para no admitir el fracaso de este proyecto en el Opus se recurre a todo tipo de argumentos, verbigracia: <em>&#8220;Son 500 contando los que ya hay&#8221;</em>, o tal vez &#8220;<em>son 500 contando a los que ya iban a </em>pitar<em> y los que tienen que </em>pitar<em> para llegar a esa cifra&#8221;</em>. Quizá <em>&#8220;son 500 contando los que </em>piten<em> y los que no se marchen&#8221;</em> y, en todo caso, <em>&#8220;son 500, pero cuando lleguen, tal vez en 50 años&#8221;&#8230;</em></p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">Es un fracaso y no hay manera de decir lo contrario. Cuando el Prelado nos informó a todos los de la Obra de que el Señor quería 500 vocaciones en cada Región, muchos miembros (sobretodo numerarios) vibraron con la arenga, no se hablaba de otra cosa. Los más -en cambio- miraron para otro lado considerando esta afirmación como, poco menos,  la prueba irrefutable de que el Padre vive totalmente desconectado de la realidad.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">Recuerdo una tertulia que tuvimos en 2003 con el Vicario Regional de España, Ramón Herrando recién nombrado, que dijo a los numerarios que <em>&#8220;este proyecto va a salir adelante si somos fieles&#8230; va a salir, </em>tiene<em> que salir. Multipliquemos todo por dos: mortificación. En lugar de dormir un día en el suelo por semana, que sean dos. En lugar de dos horas de cilicio, cuatro. El doble de tiempo de disciplinas, dos días por semana y no uno&#8221;</em>.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">Dos años después de que el Prelado realizara este llamamiento, se cierran la mitad de los Centros de Estudios de España. A día de hoy el tema de los 500 ha quedado relegado al olvido y no se comenta. Como mucho se dice: <em>&#8220;¿los 500?, están viniendo&#8221;</em>.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;"> <!--more--></p>
<p style="text-align:justify;"><strong>El cambio de estrategia: si no quieren <em>pitar</em> de numerarios/agregados que -por lo menos- sean los que engendren a los  numerarios/agregados del mañana:</strong></p>
<p style="text-align:justify;"><strong> </strong></p>
<p style="text-align:justify;">En vista de que la presión por las vocaciones de numerarios y agregados no surte efecto se ha producido un cambio de táctica. Ahora la Obra quiere invertir en los numerarios del mañana porque esta generación (de personas entre 15 y 25 años) se ha perdido para la labor de san Miguel. En la carta mensual que el Prelado escribe a los miembros de la Obra, fechada el 1 de marzo de este año, decía más o menos, al final: <strong><em>&#8220;Encomendad también los frutos de una convivencia especial que ha tenido lugar aquí, en Roma, estos días pasados para dar un nuevo impulso a la labor de San Gabriel&#8221;. </em></strong><strong>Dos convivencias paralelas, una de varones y otra de mujeres, para impulsar la labor de san Gabriel. Se asume que se ha perdido una generación, se ha producido una ruptura muy brusca en los <em>pitajes</em> de numerarios y agregados. </strong></p>
<p style="text-align:justify;"><strong> </strong></p>
<p style="text-align:justify;"><strong>Los Centros de Estudios cerrados masivamente el año pasado son la prueba, aunque el Opus los ha cerrado con -por lo menos- 8 años de retraso. En 1998 estaban ya casi vacíos pero se decidió esperar a ver si las cosas mejoraban, no fue así y en 2005 resultó imposible prolongar más esa situación y hubo que reconocer la derrota.</strong></p>
<p style="text-align:justify;"><strong> </strong></p>
<p style="text-align:justify;">Los Centros de Estudios de las grandes delegaciones: Madrid-este, Madrid-oeste, Barcelona, Pamplona, Valencia y Sevilla: pasaron de tener entre 60 y 90 alumnos, cada uno al año en la década de los 80, a unos 10-25 por Centro de Estudios al año en esta primera parte de los años 2000. En las pequeñas delegaciones: Granada, Valladolid, Galicia y Zaragoza, las cifras pasan de 20 a 60 alumnos en los 80, en cada uno al año, a 3 ó 5 a finales de los años 90. En la actualidad los Centros de Estudios de Granada, Valladolid, Galicia, Zaragoza y Madrid-oeste están cerrados definitivamente desde 2005.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">El Opus necesita de una tercera generación de supernumerarios que se asemeje a la primera y corregir los errores cometidos con la segunda generación de supernumerarios que no han facilitado (por lo general) que sus hijos <em>piten</em> de numerarios/agregados.</p>
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<p style="text-align:center;"><strong>La primera generación de la labor de san Gabriel. Años 50 y 60.</strong> </p>
<p style="text-align:center;"><strong>EL ARDOR DE LOS PRIMEROS TIEMPOS.</strong></p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">El Opus fue aprobado como Instituto Secular en 1947 pero los problemas de tipo jurídico para la incorporación de personas casadas no quedaron resueltos hasta 1948. Había, sin embargo, desde varios años antes, un grupo <em>&#8220;con vocación matrimonial&#8221;</em>, que se dirigía con Escrivá, y que cuando éste marcha a Roma, deja a cargo de Amadeo de Fuenmayor: <em>&#8220;&#8230;en particular a los tres jóvenes profesionales &#8211; Tomás Alvira, Víctor García Hoz y Mariano Navarro Rubio &#8211; </em><strong><em>admitidos de hecho en el Opus Dei</em></strong><em> y en espera de poder  incorporarse de derecho&#8221;. </em>Finalmente a lo largo de 1948 se logró el mecanismo necesario. Y así: <em>&#8220;Los tres primeros, que no habían podido incorporarse anteriormente a la Obra, por falta de cauce jurídico, lo hicieron el 21 de octubre de ese año de 1948.&#8221;</em></p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">Lo que ocurrió cuando se intensificó la labor en los años cincuenta fue que los primeros supernumerarios eran reclutados también en el mundo donde actuaban los numerarios, principalmente en la Universidad, de modo que se tardaría cierto tiempo hasta que entraran candidatos de sectores más activos como el comercio, las profesiones económicas, los militares, que luego conformarían la mayoría relativa de este nuevo grupo de socios. Esta generación de supernumerarios fue influyendo, a partir del año 53 cada vez más, en el gobierno de Franco. Muchos supernumerarios -como Faustino García Moncó, Gregorio López Bravo, Ramón San Román, José Vicente Izquierdo, Alvaro de Lacalle y José María Saenz de Tejada- ocuparon cargos importantes, de la mano de destacados numerarios. Al entrar en el mundo de la política hombres que habían protagonizado con anterioridad la expansión económica, como ejecutivos de las sociedades auxiliares de la Obra, y el caso prototípico era Alberto Ullastres, se produjo una cierta fluidez entre ambas zonas, lo que permitió intentar la consolidación de las finanzas del Opus y alentó un sinfín de iniciativas de cooperadores y amigos viejos y nuevos para aprovechar, en beneficio personal y corporativo, la nueva situación.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">Este corporativismo y esa primacía de lo propio (lo de la Obra) sobre todo lo demás se ha convertido en un rasgo característico y esencial del Opus de nuestros días, sobretodo, en un país como España donde la Obra cuenta con una enorme estructura. El Opus que, en sus comienzos, pretendía que cada miembro influyese e hiciera apostolado <em>&#8220;individual, de amistad y confidencia&#8221;</em> en su propio ambiente, se ha convertido hoy en la máquina del <em>&#8220;apostolado&#8221;</em> institucional. Hoy el apostolado personal de cada miembro se reduce -en la práctica- a introducir a gente en la maquinaria fría y calculadora del Opus. En añadir a gente que acuda a los colegios, a los centros, a las actividades, etc y sobre las que aplicar las reglas de actuación previstas corporativamente.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">Los hijos de esta primera generación de supernumerarios fueron los primeros <em><strong><a href="http://www.opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&#38;file=article&#38;sid=27"><em><strong>hijos en el Opus</strong></em></a></strong></em>. La base apostólica del Opus era enorme, en los años 60 y 70 fue cuando se abrieron la mayoría de clubs juveniles y cuando dio comienzo la desventura de Fomento. En estos años fue cuando arrancaron casi todos los Centros de Estudios (exceptuando el de Galicia y el de Zaragoza, abiertos en los años 80, y el de Diego de León 14, Madrid, abierto en 1941). El fruto de este experimento del Opus adoctrinando al individuo desde el momento de su nacimiento fue una gran cantidad de <em>pitajes</em> de numerarios entre los años 72-82. El ambiente católico de la sociedad de esos años (un catolicismo hispano y -por lo tanto- muy cercano al <em>catolicismo</em> del Opus) y la existencia de muchos buenos colegios llevados por religiosos beneficiaron todo este proselitismo con los hijos de los supernumerarios. Dicho sea de paso, este enorme florecimiento de la labor de san Miguel fue seguido por una estampida, inédita hasta entonces, en los años 90. Una desbandada tan grande que obligó a la Obra a tomar medidas excepcionales de urgencia, como prueba el documento interno <em><strong><a href="http://www.opuslibros.org/html/La%20voz%20de%20los%20que%20disienten.htm"><em><strong>Dirección espiritual: Formación de la conciencia. Fidelidad</strong></em></a></strong></em>.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">Parece que la aventura del Opus creando un sistema educativo/doctrinal dirigido y ordenado a obtener vocaciones tampoco funcionó plenamente. Muchos <em>pitajes</em>, pero poca perseverancia. De todos modos el balance fue positivo aunque cientos de personas tuvieron que pagar un altísimo precio de sufrimientos porque, desde que estaban en la cuna, les habían asignado una vida que no era la suya, la vida de numerario. La primera generación de supernumerarios fue muy pujante, muy vibrante: muchos hijos, mucho dinero, mucho prestigio profesional, mucha iniciativa y mucha influencia en la sociedad. Mucho fanatismo.</p>
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<p style="text-align:center;"><strong>La segunda generación de la labor de san Gabriel. Años 70 y 80.</strong></p>
<p style="text-align:center;"><strong>LA INDOLENCIA, NI FRÍO NI CALIENTE.</strong></p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">Para el análisis de los supernumerarios de la segunda generación me centraré en los matrimonios formados por  supernumerario y supernumeraria, y los formados por un supernumerario/a con cónyuge no de la Obra pero cooperador o simpatizante del Opus. Omito a aquellos supernumerarios casados con una persona que no simpatice con la Obra porque los <em>pitajes</em> entre sus hijos son casi nulos y los que hay muy raramente perseveran, me parecen muy interesantes los correos <em><strong><a href="http://www.opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&#38;file=article&#38;sid=4402"><em><strong>La soledad de algunos supernumerarios</strong></em></a></strong></em>  y <em><strong><a href="http://www.opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&#38;file=article&#38;sid=7045"><em><strong>Esposa supernumeraria, ¿qué hacer?</strong></em></a></strong></em>.</p>
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<p style="text-align:justify;">La segunda generación de supernumerarios fue muy distinta de la primera, una gran cantidad de personas pidieron la admisión sin tener ningún sentimiento de identificación con la Obra ni con su <em>&#8220;espíritu&#8221;</em> y procedentes de familias sin ningún vínculo con el Opus. Algo así como apuntarse a un club social. Fue un error táctico (que hoy la Obra reconoce en privado) no expulsar de la institución a aquellos que no se consideraran <em>aptos</em> como se hacía y se hace con los numerarios.  Otras muchas <em>pitaron</em> con gran ardor, seducidas por los ideales sobre la familia que propugna la Obra, pero en poco tiempo desconfiaron de la doctrina del Opus por su rigidez antinatural y gélida. Los pocos matrimonios de supernumerarios que aceptan <em>a pies juntillas</em> las pautas que desde el Centro marcan para su familia exigen a sus hijos un comportamiento inadmisible para ellos, que engendra una enorme distancia entre los padres y los hijos.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">Como sucedió en la primera generación, esta segunda <em>hornada</em> de supernumerarios conocieron la Obra y <em>pitaron</em> siendo ya adultos pero, por lo general, su actitud con respecto al Opus fue muy diferente. Por un lado no se implicaron tanto y por otro se trataba de personas con menor poder adquisitivo, menos recursos y menos capacidad de influencia. La base apostólica, los hijos, era mayor que nunca. En los años 90 hay muchísimos hijos de supernumerarios en contacto con la Obra pero muy pocas vocaciones de numerarios/agregados y el número de abandonos entre las vocaciones recientes de la labor de san Miguel es mayor que el de perseverancia.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">Ahora es cuando el Opus está lamentando el poco empuje que han tenido los supernumerarios de la segunda generación que no han podido o no han querido inculcar a sus hijos la vocación a la Obra pese a todos los medios a su alcance. Muchos de estos  supernumerarios permanecen en la Obra porque la exigencia que se tiene sobre ellos es muy baja o nula, el Opus sabe que nunca hubieran tolerado un control mayor sobre sus vidas. Tienen una manera propia de concebir la Obra: son capaces de llorar de emoción recordando la ceremonia de Canonización de Escrivá pero no dudan en disuadir a sus hijos de <em>pitar</em> de numerarios <em>&#8220;ni con 14 años y medio, ni nunca&#8221;</em>. Son capaces de ir a la Delegación y poner de tonto de remate al Vocal de san Miguel en su propia cara por las presiones que están recibiendo sus hijos para que <em>piten</em> de numerarios y de escandalizarse si uno de sus hijos deja de ser de la Obra, de negarle la palabra y de convencerse de que ese hijo suyo está, poco menos, que endemoniado. Todos los abusos que se cometen en el Opus obedecen, según ellos, a errores y miserias de personas concretas. Errores que se repiten con extraña frecuencia pero que -en ningún caso- son institucionales. <em>&#8220;La idea de la Obra es maravillosa. Imbéciles hay en todas partes, también en el Opus Dei&#8221;</em>, a los supernumerarios que así discurren les diría que por muy maravilloso que sea el ideal es obvio que a la hora de materializarlo (en la Obra) no queda nada.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">Si tienen un hijo que se está planteando ser numerario/agregado y que al final decide que no, le reciben con los brazos abiertos porque consideran a los numerarios casi como migrañas que hay que soportar y no desean que un hijo suyo se convierta en eso. Si el chaval se plantea ser supernumerario  recibe todo el apoyo de sus padres porque éstos consideran la vida del miembro de san Gabriel como la mejor de las vidas posibles. Pero, en todo caso, si el retoño (ya miembro) decide salirse de la Obra aplican contra él la durísima censura oficial <em>&#8220;si una persona desea realmente ser santo no se marcha de la Obra. Dejar el Opus Dei implica </em>necesariamente<em> alejarse de Dios&#8221;</em>. En muchos casos unos padres supernumerarios no recobran nunca la confianza que tuvieron en ese hijo, por la afrenta y la vergüenza que supone -para ellos- el hecho de que haya decidido abandonar la Obra. Este es el motivo de que haya tantísimas familias desgajadas y rotas para siempre con hijos de primera y de segunda categoría.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">Su manera de sentir la Obra suele ser, con excepciones, la siguiente: <em>&#8220;yo tomo de la Obra lo que me interesa, lo que me acerca a Dios. Lo que me parece inadecuado lo rechazo&#8221;</em>. Esta segunda generación no está dispuesta a consentir fácilmente que sus hijos <em>piten</em> de numerarios porque desean que sus hijos puedan estar en la Obra como ellos: tomando lo que desean y rechazando el resto. <em>&#8220;Que piten de supernumerarios cuando hayan terminado la Universidad y no antes&#8221;</em>. La mayoría de miembros del Opus en España -por tanto- vive instalada en una cómoda y personal versión de la Obra: <em>&#8220;doy lo imprescindible y me involucro lo justo&#8221;</em>. Pueden defender fanáticamente el buen nombre de la Obra en público y criticar atrozmente a los Directores (Prelado incluido) en privado sin percibir ningún signo de contradicción en ello. Pueden acusar a la Obra de infinitos fraudes económicos y afirmar que la Obra no es una verdadera familia, en privado y -al mismo tiempo- buscar cooperadores que contribuyan económicamente con esta <em>&#8220;familia trabajadora y pobre que es el Opus Dei&#8221;</em>. Nunca abandonarán la Obra pero tampoco nunca se interesarán por solucionar los problemas que tiene. <em>&#8220;Muy bonito lo de las 500 vocaciones pero que dejen en paz a mis hijos&#8221;</em>. Si un hijo les <em>pita</em> de san Miguel gran disgusto (mala suerte) pero que no se le ocurra dejar la Obra.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">Tenemos al Opus de España sobrado de estructura (edificios, dinero, instituciones, testaferros de todo género, editoriales, medios de comunicación, webs, etc) pero carente del <em>&#8220;espíritu&#8221;</em> que a la Obra le interesa. Que bueno sería -dicho sea de paso- que los jerarcas de la Obra se preocuparan un poco menos de fomentar el <em>&#8220;espíritu del Opus Dei&#8221;</em> (que nadie sabe lo que es, ni en que consiste y que sufre constantes mutaciones según los intereses del momento) y un poco más por la labor del Espíritu Santo, que es quien santifica a las almas.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">Otro error tremendo que cometió la Obra en esta segunda generación fue permitir que muchas personas expulsadas de la obra de san Miguel por ser consideradas <em>no aptas</em> (algunos, hijos de la primera generación) pasasen a ser supernumerarios inmediatamente después de dejar de ser numerarios/agregados. Tal vez el contraste que experimentaron en sus vidas al pasar de ser numerarios/agregados a ser supernumerarios (con libertad y autonomía) les hizo sustituir bruscamente el fanatismo por el pragmatismo en beneficio propio. Y tal vez también por la falta de libertad a la que estuvieron sometidos siendo numerarios/agregados no quieran ni oír hablar de la posible vocación a san Miguel de sus hijos. Esta práctica hizo que muchas personas (también muchos miembros) concibiesen la vocación a la obra de san Miguel como algo transitorio, exclusivo de los años de juventud. Este fallo táctico se reconoce muy en privado y, desde hace unos años, está indicado que no se permita a un ex numerario o ex agregado pedir la admisión como supernumerario hasta transcurridos muchos años.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">La segunda generación de san Gabriel se pone como contraejemplo ante los supernumerarios jóvenes hablando de los <em>&#8220;supernumerarios que no se enteran de nada&#8221;</em>. La manera de proceder de esta segunda generación se juzga muy duramente porque a la Obra no le ha reportado <em>beneficios apostólicos</em> con los que llenar las estadísticas internas, sólo eso importa. No se puede poner en ridículo ni llamar fracasado a un supernumerario, que ha hecho con su familia lo que le han dicho en el Centro, porque todos sus  hijos sean exmiembros (<em><strong><a href="http://www.opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&#38;file=article&#38;sid=6294"><em><strong>La importancia de los Supernumerarios</strong></em></a></strong> </em>). Para los jóvenes de san Gabriel no hay ningún referente entre los supernumerarios de la segunda generación. El único ejemplo a seguir se encuentra entre los supernumerarios de la primera, como Tomás Alvira (admitido en la Obra en 1948 ) y <strong><a href="http://www.opusdei.es/ssec.php?a=2344" target="_blank"><strong>Ernesto Cofiño</strong></a></strong> (admitido en 1956), y en proceso de beatificación .</p>
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<p style="text-align:justify;"> </p>
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<p style="text-align:center;"><strong>La tercera generación de la labor de san Gabriel.</strong></p>
<p style="text-align:center;"><strong>Años 90&#8230;</strong></p>
<p style="text-align:center;"><strong>SUPERNUMERARIOS CON <em>PEDIGREE</em>, LA ESPERANZA.</strong></p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">Entre los hijos de la segunda generación de san Gabriel ha habido sobretodo vocaciones de supernumerarios. Hay de todo, los más permanecen en la Obra como mucho 5 años muy desvinculados de la institución y constituyen un gran problema para el Opus por la cantidad de tiempo y de medios que tiene que emplear para atenderlos, finalmente se marchan sin traumas, sin casi darse cuenta de que fueron alguna vez miembros del Opus y con el único problema de dar un disgusto a sus padres (supernumerarios de la segunda generación).</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">Otros están muy identificados y muy implicados con la Obra. El adoctrinamiento recibido durante toda la vida se nota y funcionan con unos esquemas mucho más rígidos de los que tienen sus padres. Para estos últimos la exigencia es mucho mayor que en la generación anterior. A esta tercera generación de supernumerarios (hijos y -a veces, incluso- nietos de supernumerarios) se le exige una vida de cuasi-numerarios, por lo menos, hasta que contraigan matrimonio. La contradicción de sus vidas es más evidente que en los numerarios.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">El numerario joven -actualmente- se refugia en el Centro y es incapaz de tener ninguna iniciativa ni de pensar fuera de los límites del Opus, pero el supernumerario joven tiene que enfrentarse de un modo más intenso con el  mundo real, más allá de la Obra. Un mundo en el que, cada vez más, los esquemas del Opus resultan obsoletos y extraños y conducen al aislamiento. En la mayor parte de los casos no sabe como adaptarse al mundo real con los parámetros que le marcan desde el Centro. Aparece, entonces, el juego de la culpabilidad por no ser capaz de vivir del modo en que se les exige. Esta semejanza entre el grado de exigencia que se marca a los numerarios y a estos supernumerarios <em>‘entregados&#8217;</em> a la Obra hace que los traumas que tienen unos y otros sean muy semejantes. Cuando uno de estos jóvenes de san Gabriel se sale de la Obra arrastra, muchas veces, los mismos trastornos psiquiátricos que padecen tantos ex de san Miguel. Es muy habitual ver a supernumerarios jóvenes reventados (y desequilibrados) a los que se les carga de trabajo, como a los numerarios.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">El Opus delega tareas subalternas en estos supernumerarios, nunca trabajos importantes porque no confía en ellos. La posibilidad de que, en un futuro, la Obra encomiende a supernumerarios tareas de gobierno (el trabajo en una Delegación o la intervención en algún Consejo Local, por ejemplo) que corresponden a numerarios -como solución de emergencia ante la falta de miembros de san Miguel- no parece cercana. Nada de esto, el Opus no confía en los de san Gabriel. Es muy importante cuidar el equilibrio entre miembros numerarios y supernumerarios, a día de hoy se estima que un numerario laico puede <em>‘cuidar&#8217;</em> de 10 supernumerarios. Esta es la proporción ideal que la Obra desea. La Obra preferiría recortar su actividad por la carencia de numerarios que transmitir esas obligaciones a los supernumerarios. De todos modos esta cuestión resulta superflua porque en un futuro es verdad que no habrá numerarios y la Obra tendrá que replegarse pero tampoco habrá -visto lo visto- supernumerarios que pudieran desempeñar las tareas que hasta ahora estaban asignadas sólo a numerarios. Desde hace poco algún supernumerario escogido puede ser Encargado de Grupo, pero nada más, y siempre bajo la atenta vigilancia de uno de san Miguel.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">El numerario joven se aísla del mundo y toda su actividad gira en torno a la Obra, el Opus le proporciona un universo paralelo del que no necesita salir y donde puede permanecer toda la vida. El supernumerario -aunque quiera- no puede permanecer en ese mundo a parte y percibe que las conductas que le marcan en la Obra no son válidas. El ejemplo más evidente es todo lo relativo a las relaciones sentimentales y el exhaustivo control que la Obra quiere ejercer sobre los noviazgos de los supernumerarios jóvenes. Esta actitud de control genera situaciones muy dolorosas y tremendamente ridículas, se fomenta la delación entre supernumerarios a través de la corrección fraterna porque es el mejor (y único) instrumento de control sobre un supernumerario que -por motivos evidentes- pasa la mayor parte de su tiempo fuera del Centro. Persecuciones patéticas, broncas e interrogatorios continuos y acusadores sobre lo que uno hace o deja de hacer, sobre si le vieron hacer tal o si dijo cual. Prohibiciones extrañas, como la de fumar para las supernumerarias o la de ocultar al novio/a. La obligación de romper la relación con una chico/a para no tener un noviazgo de más de dos años. La obsesión con el sexo que se convierte en el principal tema de la charla fraterna. La sombra de la sospecha que cierne sobre un supernumerario/a si no hay manera de que encuentre novio/a, ¿será homosexual?, con recomendaciones como <em>&#8220;ten cuidado con la afectividad que puede sufrir desórdenes&#8221;</em>. El sexo, siempre, es el tema central cuando se trata de jóvenes. A la Obra le interesa que sus supernumerarios vivan la pureza, hagan proselitismo, den dinero y cumplan las normas.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">Esta obsesión con reprimir las manifestaciones naturales (y preciosas) entre dos personas que se aman tal vez proceda del temor que tiene la Obra a que sus supernumerarios no lleguen <em>&#8220;puros&#8221;</em> al matrimonio y que -por tanto- sus hijos (los numerarios/agregados del futuro) vengan al mundo disminuidos. Esto es lo que dijo el Prelado el miércoles 9 de abril de 1997 ante 1500 personas procedentes de toda Sicilia: <em>&#8220;un sondeo dice que el 90 por 100 de los disminuidos físicos y psíquicos </em>[en italiano <em>handicappati</em>]<em> son hijos de padres que no han llegado puros al matrimonio&#8221;</em>, estas aberrantes declaraciones de Javier Echevarría, publicadas en el <em>Giornale di Sicilia</em>, provocaron un escándalo en toda Italia, y no es para menos.  Luego -cuando el supernumerario esté casado- vendrá el numerario de turno y en la charla te indicará cuando tienes que tener un hijo <em>&#8220;porque ya va siendo hora de tener otro&#8221;</em>, no vaya a ser que <em>&#8220;estés poniendo barreras a la vida&#8221; </em>(muy interesante el escrito titulado <em><a href="http://www.opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&#38;file=article&#38;sid=6374"><em><strong>Interferencia de la obra en las relaciones íntimas de los casados</strong></em></a></em><strong> </strong>). Nace de aquí la distancia que todo joven de san Gabriel marca -con el tiempo y por muy fanático del Opus que haya sido- respecto de la Obra y que conduce al espíritu crítico que genera una profunda fractura interna en la organización, cada vez más lacerante.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">Existen dos bandos en el Opus, dos modos de pensar y de sentir totalmente distintos. Por un lado está la manera de concebir las cosas de los de san Miguel y -por el otro- la manera de estar de los de san Gabriel. Por esto cada vez más jóvenes supernumerarios abandonan, por propia iniciativa, al Opus que se ha convertido para ellos en un obstáculo para llevar una vida normal.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">De esto es consciente la Obra, a medida que un supernumerario joven comienza a desvincularse y no cede ante las presiones de los numerarios del Centro, el Consejo Local cambia de táctica. Hay un punto de inflexión: la amenaza. Cuando a un supernumerario, muy <em>‘entregado&#8217;</em> hasta ese momento, se le está presionando durante un tiempo para que haga o deje de hacer lo que sea y se le amenaza con que <em>&#8220;si sigues así no puedes continuar en la Obra&#8221;</em> pueden ocurrir dos cosas. Puede que el supernumerario ceda y consienta en que desde el Centro se siga dirigiendo su vida o que haga oídos sordos porque considera que el control ha llegado demasiado lejos. En este último caso el Consejo Local se vuelve más flexible y la exigencia desciende porque sabe que si continua exigiendo y condenando la conducta del supernumerario en cuestión es muy probable que no vuelva a aparecer por el Centro y que deje la Obra. El Opus no se puede permitir perder vocaciones de gente joven de san Gabriel porque son el único medio que tiene para esperar vocaciones de numerarios y agregados en el futuro. <em>&#8220;Lo que la Obra necesita hoy son muchos Supernumerarios en edad de procrear&#8221;</em>, afirmación hecha muy de puertas adentro de la Obra y, tan fría y calculadora, que produce miedo.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">La Obra necesita desesperadamente de supernumerarios fanáticos y simples que elijan la pareja más conveniente para formar una familia muy muy numerosa y empapada de Opus. Que llenen los colegios y los clubs del Opus y que incidan en la sociedad convirtiéndose en activistas políticos en defensa de la educación diferenciada, por ejemplo. &#8220;<em>¡Hay que llenar los Centros de la Obra!&#8221;</em>, por increíble que parezca esta ha sido la consigna de varias convivencias de supernumerarios jóvenes. La idea que machaconamente se repetía: <em>¡os tienen que pitar todos vuestros hijos de numerarios y numerarias, veréis que alegría!</em> Hijos a los que dirigir desde el momento en que nacen hacia la vida de numerario, por ejemplo: desde hace un par de años se ha puesto en marcha una red de guarderías llevadas por el Opus. De manera que la programación comience lo antes posible. El Opus ya no se conforma con iniciar el adoctrinamiento institucional en el colegio, ahora da un paso más. El Opus amamanta a los hijos de sus supernumerarios, los cuida y los protege desde bebés para poder robarlos a los catorce años y medio. Espera que ahora esta tercera generación esté lo suficientemente bien programada para facilitar y alentar las vocaciones de san Miguel entre sus hijos.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">La edad mínima para poder <em>pitar</em> de supernumerario son los 21/22 años. Salvo casos muy excepcionales, ningún joven puede pedir la admisión como miembro de san Gabriel con menos de 21 años cuando ya la Obra haya perdido toda esperanza de conseguir que <em>pite</em> de numerario. Esta frialdad del Opus -que sólo sugiere la vocación de supernumerario al rebasar esa edad- es vista como un escándalo por muchísimos miembros. El los clubs no se habla de supernumerarios sino únicamente de numerarios/agregados, cuando un joven manifiesta su deseo de ser supernumerario se le presiona para que no tenga <em>&#8220;una media generosidad&#8221;</em>, para que sea totalmente de Dios y renuncie al matrimonio. Si no es posible que <em>pite</em> de san Miguel, con el paso del tiempo, y siempre si ya ha cumplido los 21 años, se le permitirá pedir la admisión como supernumerario.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">De este modo todos los supernumerarios jóvenes que hay hoy en España han sido presionados antes de los 21 años para que fueran numerarios/agregados. Han sido testigos de como se denosta la vocación del supernumerario, y el matrimonio, anteponiendo la de numerario/agregado. Muchos de ellos fueron <em>aspirantes</em> a san Miguel pero lo dejaron antes de los 17 años, sin tener hecha la admisión. Saben que la Obra les ha dejado <em>pitar</em> de supernumerarios porque es consciente de que no puede sacar nada más de ellos, como una especie de premio de consolación de miembro del Opus de segunda clase. Ningún supernumerario joven se cree esa patraña de la <em>&#8220;unidad de vocación del Opus Dei: la misma vocación con tres modos de vivirla según las circunstancias personales de cada uno&#8221;</em>.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">La explicación oficial de puertas adentro, para justificar la imposibilidad de <em>pitar</em> de  supernumerario antes de los 21 años, es que a esas edades es muy difícil vivir la santa pureza, es mejor que los jóvenes que quieran ser supernumerarios sean impuros sin pertenecer a la Obra y que cuando pidan la admisión a la Obra se les hayan pasado los ardores de la adolescencia. Que pequen todo lo que quieran contra la pureza, pero antes de ser de la Obra. Cuando esta virtud les sea más fácil de vivir (se supone que a partir de los 21 años) ya podrán ser supernumerarios.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">La nueva estrategia del Opus, para conseguir numerarios y agregados en la siguiente generación, está también avocada al fracaso porque esta degradación del supernumerario en un ente engendrador de los numerarios del futuro produce un profundo rechazo que las autoridades de la Obra parecen no percibir. Es hasta divertido ver como los supernumerarios jóvenes se protegen unos a otros de cara al Centro, la manera en que se ponen de acuerdo para mentir sin delatarse unos a otros. La Obra parece considerar que concede un gran honor a los supernumerarios jóvenes permitiéndoles ser los procreadores de la labor de san Miguel del futuro, pero éstos lo perciben de un modo muy distinto.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">Que la Obra vea a las supernumerarias sólo como el gran útero de cigotos-numerarios y a los supernumerarios como los <em>preñadores</em> de los embriones de san Miguel no hace ninguna gracia. Al intentar entender si el Opus es o no una secta y enfrentarse a la pregunta de <em>&#8220;</em><strong><em>¿Se dice </em></strong><strong>[en el Opus]<em> que las relaciones sexuales deben servir al grupo, directa o indirectamente?&#8221;</em>, en el caso de la Obra la respuesta sólo puede ser afirmativa, (del </strong>test:<em> <strong><a href="http://www.geocities.com/SoHo/Cafe/3627/sectatest.htm" target="_blank"><strong>¿Estoy en una secta?</strong></a></strong> </em>).<strong></strong></p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">Lo de <strong><em>&#8220;clase de tropa&#8221;</em> </strong>y lo del <em><strong>&#8220;egoísmo de la carne&#8221;</strong></em> (<em>Camino</em>, 28 ) sigue escociendo y mucho, la conciencia de ser vistos por la Obra como peldaños para aumentar la labor y conseguir muchos numerarios de sus hijos es cada vez más hiriente. Sólo importan los numerarios, el ser supernumerario es un estado imperfecto que sólo se dignifica con hijos de san Miguel. A medida que el control y la exigencia sobre los supernumerarios jóvenes se han hecho más férreos ha aumentado el número de abandonos de manera que hoy, en España, es más fácil encontrar a un numerario con menos de 25 años que a un supernumerario de la misma edad.</p>
<p style="text-align:justify;">UN ABRAZO!</p>
<p style="text-align:justify;"><strong>EscriBa</strong></p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[DE FOTOS Y TONTERÍAS: "la versión Niña de los Peines de San Josemaría, sí", por Satur, ex numerario]]></title>
<link>http://opusvalladolid.wordpress.com/2008/05/22/de-fotos-y-tonterias-la-version-nina-de-los-peines-de-san-josemaria-si-por-satur-ex-numerario/</link>
<pubDate>Thu, 22 May 2008 11:20:24 +0000</pubDate>
<dc:creator>opusvalladolid</dc:creator>
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<description><![CDATA[Publicado originalmente en Opuslibros.org   Los humanos pelsonas cuerpos con frecuencia hacemos y de]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p style="text-align:center;"><strong><em><img src="http://www.opuslibros.org/Imagenes/rejalgarOK.jpg" alt="" /></em></strong></p>
<p style="text-align:justify;"><strong><em></em></strong></p>
<p style="text-align:justify;"><strong><em>Publicado originalmente en <a href="http://www.opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&#38;file=article&#38;sid=6754">Opuslibros.org</a></em></strong></p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">Los humanos pelsonas cuerpos con frecuencia hacemos y decimos cosas muy extrañas. Las hacemos porque sí, porque siempre se han hecho así, porque es lo que hay o, sencillamente, no sabemos porqué las hacemos. Por ejemplo, te dice alguien que se ha puesto una mesa de billar en su casa y añade &#8220;es calidad de vida&#8221;. Y decimos &#8220;¡coño, claro!, ¿cómo no había caído antes?: es calidad de vida. Pero si lo pensamos un poco uno se pregunta, ¿cómo que tener una mesa de billar en tu casa es calidad de vida?- ¡¡¡pero qué mentira más grande!!!. Tener una mesa de billar en tu casa es un puntazo que te ha dado y nada más. Como el que va y te dice que &#8220;me lo ha dicho un pajarito&#8221;. Y, hala, nos callamos. Pero, bueno, ¿quién narices es ése pajarito?, ¿de verdad alguien se cree que un pajarito va largando de acá para allá cosas a la peña sobre los demás&#8230; lo que sucede es que cuando decimos que me lo ha dicho un pajarito lo que queremos decir es que no nos sale de los cojones decir quién nos ha contado el chismorreo&#8230; y le echamos la culpa al pajarito. O como el que dice &#8220;oye, que yo me visto por los pies&#8221;. ¡Joder, qué chachi el tío!:¡¡¡se viste por los pies!!!. ¿Qué quiere decir con eso?, ¿qué yo no me visto por los pies?, ¿que los demás nos vestimos por el culo, o por el codo, o&#8230; ¿no estará diciendo que ÉL ES UN MACHOTE?. Pues dilo, hombre dilo, y quédate tranquilo. Con un par, campeón. Otro te dice así como con careto de tío listo y preparado &#8220;&#8230;ya te digo, blanco y en botella&#8230;&#8221;. ¿O sea , que blanco y en botella?: pues anda que no hay cosas blancas y en botella: yogures, batidos de coco, licores varios&#8230; lo mejor es que diga lo que quiere decir, que es un listo, y que tiene toda la razón.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">En la opus, como en todo corral pequeñito que se precie, eso también sucede. Se hacen y dicen cosas que no tienen ningún sentido. Se hacen porque sí, porque queda bien, porque lo hacen los demás. A más de un supernumerario le preguntas que hace una afoto en la sala de estar de su casa de Don Javier Echeverría con toda la familia en el sogiorno del Vikolo (es el sogiorno que siempre se cita), y te contesta&#8230;</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;"><!--more--></p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;"> que es de hace años, que fueron a Roma toda la familia y fueron recibidos por el Padre y que tal y que cual. Vale. Pero resulta que de los cuatro hijos numerarios/as que entonces pertenecían a la prelatura ahora sólo quedan dos, uno, o ninguno &#8211; y de los que se han ido, alguno en mal plan- y que si no se ha preguntado si aquella afoto en su casa canta más que Benedicto XVI saliendo de artista invitado en &#8220;Vacaciones en el mar&#8221;. Y puede contestar, pues que me da igual, que la obra es mi familia. Y se le puede contraargumentar que si no choca algo que a él le animen a tener la afoto en su casa, como industria humana, y a sus hijos numerarios no les dejan tener afotos de su familia, de sus papis, de sus hermanos, de sus sobrinos en su habitación&#8230; y, con toda seguridad, el tío nos diría que él qué sabe, que le da lo mismo.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">Es como si se separa uno y al cabo de años en  la sala de estar de casa de sus padres siguen las fotos de la boda&#8230; &#8220;porque los suegros nos caían muy bien y nos da pena quitarlas&#8221;.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">Y es que somos así. No son pocos los supernumerarios que tienen afoto del prelado en casa, pero no la de los abuelos, a veces ni la de los hijos y sobrinos&#8230;Yo mismo, en mi casa, tengo foto de mi suegra y suegro, de los hermanos de La Piedra, de sus sobrinos&#8230; ¿y los míos?. Pues nada. Ni una de esas de carnet. Y es que después de 27 años en the work sin darle valor a las fotos y recuerdos, pues no tengo querencia ni por las de mi mujer, que ni en la cartera la llevo. Y, sin embargo, cuando la abro añoro el careto de San Chema&#8230; que esa sí la llevaba. ¿ Por qué?, pues porque era lo que había.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">Cuando estaba en el centro de estudios mis hermanas me enviaron, como una broma simpática, una carta con una foto mía a los tres añitos. Salía en el balcón de mi casa con unos calzoncillos muy subidos, como algunos abuelillos cuando se ponen los pantalones muy parriba, a la altura de las axilas. Y nada más. El subdirector abrió el sobre, observó la foto y la rompió. Pero no rompió la carta. Me la entregan y veo que falta algo: la foto. Voy al dire y se lo digo: oye, ¿no había una foto mía dentro de la carta?. &#8220;Pues de sí&#8221;, me contesta el tío con pinta de jefe de planta de Sprinfield.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">- ¿Y bieeeeeen? &#8211; le pregunto</p>
<p style="text-align:justify;">- Es que no era del tono propio nuestro de nuestro propio espíritu, como si dijéramos.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">Y me callé.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">Pero ahora me preguntó, ¿y la fotico que sale San Josemaría a los tres añitos vestido de no sé qué, porque es que parece la primita de la infanta Leonor, esa fotico, qué pasa, no se rompe?. Vamos, esa foto es para triturarla y comérsela. Porque, vale, yo saldría en calzoncillos, pero al menos se veía que era un chaval y un machote, pero es que lo suyooooo. Con ese vestido no me extraña que se pusiese enfermo y que lo llevaran a Torreciudad&#8230; y que el médico preguntara &#8220;¿a qué hora ha muerto el chavalín?. Normal, con esas pintas te mueres nada más mirarte en el espejo. Y, mira por donde, la de él la ponían hasta en salas de estar, en biografías y en DVD&#8230; pues que me lo expliquen. O sea, la versión Niña de los Peines de San Josemaría, sí, y la mía de Tarzán no.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:center;"><img class="aligncenter" src="http://www.opuslibros.org/spaw/images/escriva_nino.jpg" alt="" width="179" height="238" /></p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">Somos así: nos dejamos llevar por el carisma. Era divertido observar en las tertulias con San Josemaría cuando Don Javier se levantaba y se acercaba para decirle que quedaban cinco minutos y la peña gritaba &#8220;¡¡¡ nooooooo, porfa, ayyyyy, qué penaaaaa, una más, porfaaaaaaa!!!.&#8221;. Y es que, todo hay que decirlo, eran tertulias muy movidas, con decenas de preguntas donde siempre había alguien curioso, extraordinario, exótico o peculiar: una actriz de cine de setenta y tres mil años años que afirmaba haber perdido papeles por no ceder al erotismo que exigían los guiones, un torero apostólico, un tío con veintitrés hijos, un soldado que estuvo en la Navy, una paralítica que era un terremoto, un indio con cara de Evo Morales, un agregado que decía tacos y le decía &#8220;es usted cojonudo, Padre&#8221;, un chaval con cara de &#8220;a veces, veo muertos&#8221; que le pedía &#8220;¡mímeme, Padre, mímeme!&#8221;&#8230; y te lo pasabas bien. Además, siempre había una tribuna detrás donde veías peña curiosa: un negrazo zumbón que a saber de donde lo habrían sacado, un empresario chachi, otro agregado con zapatos de charol y un nudo de corbata que parecía el bocio de un elefante. No había mujeres en la tribuna. Nunca. Bueno, excepto cuando subió tía Carolina en Brafa que, por cierto, me gustaría que alguien me aclarase cuando comienza la pregunta a san Josemaría si afirmó de ella misma lo que algunos dicen que dijo en un inglés muy nítido -el que tenga oídos para oír, que oiga. Porqué el que traducía dijo &#8220;esto primero que ha dicho Tía Carolina no lo traduzco porque no es verdad&#8221;.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">Creo que era en Tabancura donde sí se ven una chicas, no exactamente en el estrado, pero más o menos. Y alguna estaba como los Andes, como el Cono Austral, como la Tierra del Fuego y el Cabo de las Tormentas, como el Estrecho de Magallanes- que de estrecho, nada.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">Luego vino Don Álvaro y las tertulias se hicieron más pesadas. Don Álvaro era un hombre muy de no dejar cabos sueltos y se veía obligado a explicar todo. Ordenado, metódico, riguroso. Si le preguntaban por la mortificación de nuestro Padre, por ejemplo, comenzaba con el sentido ascético de la mortificación, su sentido teológico, su sentido espiritual, después contaba una anécdota de mortificación de san Josemaría en Burgos, aclaraba qué era Burgos, quienes le acompañaban y qué hacían allí&#8230; y a la hora de tertulia sólo había contestado una pregunta y media. Me imagino a los pobres que tenían turno para preguntar, con su papelito sudoroso, pensando &#8220;jolines, si lleva tres cuartos de hora con el primero y yo soy el quinto, aquí me tiro cinco horas&#8230;&#8221;. Claro, se levantaba el de turno, creo que era Don Joaquín, un hombre con muchos tics en los ojos -unos tics que le hacían parecer al andar que cada baldosa que iba a pisar contenía en su interior una mina antipersonal- , y le decía  lo de &#8220;cinco minutos, Padre&#8221;. Y allí nadie decía &#8221; ¡¡¡noooooo, porfa, máááááás, una mááááásss&#8221;: porque una más era una hora más.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">Hombre, tampoco se decía &#8220;¡¡¡bieeeeeeeeeeen, síííííííií!!!.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">Ahora las tertulias están demasiado preparadas, como últimamente en la Noticias de la Tele cuando dan paso a los deportes, que siempre hace una gracieta el Matías Prats de turno al periodista .</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">- Parece que el Real Madrid este invierno se ha resfriado, ¿no, Jotajota?- je, je, je.</p>
<p style="text-align:justify;">- Pues de sí, y lo que no sabemos qué médico le podrá curar, juá, juá, juá.</p>
<p style="text-align:justify;">- ¿ Quizás lo consiga una ración de jarabe de palo, no Jota?, jí,jí,jí</p>
<p style="text-align:justify;">- Quizás, Matías&#8230; o que cada palo aguante su vela, jó,jó,jó.</p>
<p style="text-align:justify;">Entonces, se gira a la cámara y ya se pone a lo suyo.</p>
<p style="text-align:justify;">Pues eso. Todo muy &#8220;espontáneo&#8221; y &#8220;natural&#8221;, jé, jé, jé., jí,jí, jí, jí, jó,jó.</p>
<p style="text-align:justify;"><strong>Satur</strong></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA["El contexto social de las extravagancias del Santo Marqués Escrivá"]]></title>
<link>http://opusvalladolid.wordpress.com/2008/05/13/el-contexto-social-de-las-extravagancias-del-santo-marques-escriva/</link>
<pubDate>Tue, 13 May 2008 12:33:39 +0000</pubDate>
<dc:creator>opusvalladolid</dc:creator>
<guid>http://opusvalladolid.wordpress.com/2008/05/13/el-contexto-social-de-las-extravagancias-del-santo-marques-escriva/</guid>
<description><![CDATA[Publicado originalemnte en Opuslibros.org   Hola Orejas,   Me ha resultado particularmente escandalo]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p><strong><em>Publicado originalemnte en </em></strong><a href="http://www.opuslibros.org/nuevaweb/index.php"><strong><em>Opuslibros.org</em></strong></a></p>
<p style="text-align:center;"><img class="aligncenter" src="http://www.opuslibros.org/spaw/images/FRAN_SD_Pozo_19501.jpg" alt="" /></p>
<p> </p>
<p style="text-align:justify;">Hola Orejas,  </p>
<p style="text-align:justify;">Me ha resultado particularmente escandaloso lo de la <strong><a href="http://www.opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&#38;file=article&#38;sid=6962"><strong>custodia de Aralar</strong></a></strong> y la <strong><strong><a href="http://opusvalladolid.wordpress.com/2008/05/10/la-obsesion-de-josemaria-escriva-por-rodearse-de-lujos-y-riquezas/">capilla privada</a></strong></strong> del santo marqués de Peralta. Es bastante escandaloso que alguien dedique esas riquezas a los templos y no al templo de Dios vivo que son los mas pobres. Y si ya lo culmina con la heráldica de carton piedra, es un abuso de nuevo riquismo que ni Donald Trump.  </p>
<p style="text-align:justify;">Pero quisiera hacer ver, sobre todo para los más jóvenes y los no españoles el contexto en que se movía el santo marqués, que hace todavía más evidente ese escándalo.</p>
<p style="text-align:justify;">En los años 50 del siglo XX, España era un país en ruinas, que se lamía las heridas de la guerra civil.   Los desastres de la  guerra civil, la escasa reconstrucción por el esfuerzo de guerra para ayudar a Hitler, el bloqueo internacional de los años 45-50 habían dejado el país fuera de combate.</p>
<p style="text-align:justify;">La mayoría de intelectuales, profesores, médicos, profesionales de todo tipo se habían exiliado o estaban  marginados por sus ideas políticas. La nefasta política económica de base fascista hizo que el país no recuperara el PIB de 1935 hasta 1955 o así. Las grandes ciudades se  llenaron de barrios de chabolas (favelas o ranchos) sin agua, luz, alcantarillado o asfaltado (ver foto de barrio de chabolas en Madrid).   El analfabetismo era masivo.</p>
<p style="text-align:justify;">No olvidemos que las Naciones Unidas nos quitaron el sanbenito de &#8220;país subdesarrollado&#8221; ¡en 1973!   En ese contexto, sabemos que: &#8211; El santo marqués hacía colectas y <em>pedía oraciones</em> para <em>comprar</em> su mega sede en Roma, pagando en oro (ver <strong><a href="http://www.opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&#38;file=article&#38;sid=33"><strong>Carmen Tapia</strong></a></strong>), contrabandeaba divisas y joyas desde España y otros países de nueva expansión. &#8211; Se gastaba el dineral de las colectas en adornar su oratorio personal al estilo Elvis Presley. &#8211; Viajaba con chofer y en un Mercedes con cortinillas. &#8211; Apoyaba de hoz y coz el régimen franquista.  </p>
<p style="text-align:justify;">Sin embargo, en la Iglesia había curas (como el padre Llanos) que se fueron a vivir al Pozo del Tio Raimundo, a Uretamendi, al Carmelo, a Vallecas, barrios marginales de todas las capitales industriales. Esos no eran de la aristocracia de la inteligencia y por lo visto no contaban.  </p>
<p style="text-align:justify;">Vamos, que mientras la Iglesia se preparaba para el Concilio, este santo proclamado infaliblemente por la Iglesia se preparaba para jugar a los reyes y reinas en su castillo de oro y diamantes.  </p>
<p style="text-align:justify;"><strong>Ramón</strong></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[LA HISTORIA AMARGA DE UNA NUMERARIA DEL OPUS DEI]]></title>
<link>http://opusvalladolid.wordpress.com/2008/04/09/la-historia-amarga-de-una-numeraria-del-opus-dei-2/</link>
<pubDate>Wed, 09 Apr 2008 22:36:15 +0000</pubDate>
<dc:creator>opusvalladolid</dc:creator>
<guid>http://opusvalladolid.wordpress.com/2008/04/09/la-historia-amarga-de-una-numeraria-del-opus-dei-2/</guid>
<description><![CDATA[  Autora: Agustina López de los Mozos Muñoz (en la foto), periodista, creadora y coordinadora del Po]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p style="text-align:center;"> </p>
<p style="text-align:center;"><img src="http://www.opuslibros.org/Imagenes/AGUSTINA_web.jpg" alt="" width="320" height="427" /></p>
<p style="text-align:center;">Autora: <strong>Agustina López de los Mozos Muñoz</strong> (en la foto), periodista, creadora y coordinadora del Portal de ex miembros del Opus Dei <a href="http://www.Opuslibros.org"><strong>www.Opuslibros.org</strong></a></p>
<p style="text-align:center;"><img src="http://www.opuslibros.org/Imagenes/marie_claire.jpg" border="1" alt="Marie claire" width="100" height="125" /></p>
<p style="text-align:center;">Publicado en la <strong>revista Marie Claire</strong> en diciembre de 1988</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">Hablar sobre el Opus Dei ha sido tabú, y me imagino que lo seguirá siendo durante muchos años. Sin embargo, yo quiero hacerlo. Me da igual que la Obra sea poderosa, me da igual que me haya engañado o que yo no fuera lo suficientemente despierta como para preguntar cosas que pregunté demasiado tarde. Me da igual que ellos sean los mejores y que yo tenga tantas cosas todavía que aprender. Sobre lo que cuento a continución tengo la conciencia lo suficientemente tranquila como para que nadie se rasgue las vestiduras, porque si lo hace, o no conoce el Opus Dei, o es un hipócrita. Nadie podrá demostrar que es falso nada de lo que digo, porque lo he vivido en mi propia carne y lo cargo a las espaldas, como una experiencia que me deparaba el destino cuando no era más que una mujer joven, con inquietudes y con ganas de ser mejor.</p>
<p style="text-align:justify;">Me hice del Opus Dei a los 17 años. Quizá debería usar la terminología característica de la Obra y decir que pedí la admisión como asociada numeraria cuando tenía 17 años. Me fui, mejor dicho, me escapé, a los 24 y volví a ser una persona corriente. Para ellos, desde entonces, soy otro Judas. Es cuestión de matices.</p>
<p style="text-align:justify;">Conocí la fachada exterior del Opus Dei (la interior, la real, me costó años, sangre y muchas lágrimas) por esas cosas imprevisibles que tiene el destino. Jugaba en un equipo de baloncesto y alguien organizó un partido amistoso contra un Colegio Mayor llamado Zurbarán. En principio, todo normal: llegamos y ganamos. Lo digo sin jactancia, porque el equipo que presentaba Zurbarán era un grupo de chicas con muy buena voluntad, pero de dudosos conocimientos baloncestísticos. Cuando nos íbamos a ir, habían preparado una pequeña merienda para agradecernos la visita. Y nos quedamos tomando unos refrescos, mientras las que habían jugado contra nosotras y otras más que se habían apuntado al festejo iniciaron todo tipo de conversaciones con el apostólico fin de conseguir el número de teléfono de cada una. Y para no extenderme en detalles, la persona que se hizo con mi número de teléfono consiguió, seis meses después, que me pasara por el despacho de la directora del Colegio Mayor para escribir una carta al Padre.</p>
<p style="text-align:justify;">-¿Tienes pluma?<br />
-No.<br />
-Toma la mía. Al Padre le gusta que escribamos con pluma. No te olvides de poner textualmente: &#8220;deseo pedir la admisión como asociada numeraria.&#8221;<br />
-¿Cómo empiezo? ¿Excelentísimo Padre?, ¿Monseñor Escrivá?&#8230;<br />
-¡Qué cosas tienes tan graciosas! No, ¡ja, ja,ja! Empieza simplemente con &#8220;Querido Padre&#8221;&#8230; A un Padre se le trata con confianza.</p>
<p style="text-align:justify;">Y me dejó sola. Cuando terminé salí del despacho con la carta en la mano y se la entregué.</p>
<p style="text-align:justify;">-¿Estás segura de lo que has hecho?<br />
-Sí&#8230; Si tengo vocación, como me decís, para ser una persona corriente en medio del mundo, intentando santificarme con mis estudios, con mi trabajo&#8230; y si Dios me lo pide, no voy a echarme atrás.<br />
-¡Estupendo! -dijo, mientras me abrazaba-, y como ya eres de casa, &#8220;¡Pax!&#8221;; es el saludo que tenemos entre nosotros.<br />
-Pues, ¡Pax!, dije yo.<br />
-No. Tú tienes que contestar &#8220;In aeternum&#8221;.<br />
-¿Cómo?<br />
-&#8221;In aeternum.&#8221; Ahora bájate al oratorio un rato.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;"><!--more--></p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">Ya era de la Obra. Bajé al oratorio y, en los últimos bancos, de rodillas, con la cara entre las manos, empecé a rezar: &#8220;no he querido ser como el joven rico del Evangelio, que se volvió a su casa dándote la espalda cuando tú le pediste que te siguiera. Si de verdad me has dado vocación para ser del Opus y me pides que deje a mis padres, que renuncie a casarme y a tener hijos, aquí estoy para lo que quieras.&#8221;</p>
<p style="text-align:justify;">Cuando levanté los ojos, ensimismada en lo que acababa de hacer, noté cómo algunas cabezas se volvían hacía mí, con sonrisa incluida. No encontré la relación entre haber pedido la admisión y el repentino regocijo de las que me miraban. Al salir de oratorio fui rodeada y abrazada por un montón de chicas que me felicitaban por haberme hecho de la Obra. ¿Es que eran también todas de la Obra?. ¿Pues no me habían dicho que era un Colegio Mayor como tantos otros, en el que, eso sí, había &#8220;alguna&#8221; numeraria entre tanta residente? .¿Y cómo lo sabían, si yo no había hablado más que con el sacerdote y con una directora? ¡Cómo! ¿Todas mis angustias, mis cavilaciones, mi interioridad, que yo había confiado a esas dos personas eran &#8220;vox populi&#8221;? Creí que me iba a caer al suelo cuando una de ellas me dio una palmada en la espalda, mientras me decía a voz en grito: &#8220;¡Por fin, hija, parecía que no ibas a &#8220;pitar&#8221; nunca&#8230;! ¡Lo que hemos rezado por ti!&#8221; Una media sonrisa se me heló en los labios, intentando no ser descortés ante tanta felicitación. ¿De qué me estaban hablando? ¿Acaso me habían contado todas ellas sus respectivas vidas antes de enterarse de la mía? ¿&#8221;Pitar&#8221;? ¿Qué era &#8220;pitar&#8221;? Me sonaba fatal. Me lo explicaron después. &#8220;Pitar&#8221; formaba parte del argot particular del Opus Dei. La palabra la había puesto de moda el Padre, Monseñor Escrivá de Balaguer, en los primeros años de la Obra, cuando se dirigía a alguno y le preguntaba por el amigo con el que estaba haciendo apostolado: &#8220;qué, ¿y fulanito?, ¿pita o no pita?&#8221;; lo que equivalía a preguntar: ¿cae o no cae?, ¿pica o no pica?, ¿se hace de la Obra o no se hace?</p>
<p style="text-align:justify;">Pasaban los días y me iba enterando de las cosas a las que me había comprometido. Había muchísimas normas y costumbres que, por el hecho de ser numeraria, tenía que empezar a vivir y a asimilar. Pero a nadie se le ocurrió contármelas antes de escribir la carta, no porque se les olvidara, sino porque es el método a seguir. Sólo tenía claro que la vocación al Opus Dei &#8220;es santificarse en medio del mundo, sin hacer cosas raras, viviendo como una persona más&#8221;. Poco a poco me iba dando cuenta de que lo de no hacer cosas raras era un concepto que no entendíamos de la misma forma, y lo de seguir siendo una persona corriente era más una broma de dudoso gusto que una realidad. Y, así, fueron explicándome, y otras veces me fui dando cuenta yo sola, poco a poco, durante años, lo que para el Opus Dei supone ser una &#8220;persona corriente que no hace cosas raras&#8221;.</p>
<p style="text-align:justify;">Ya me chocó un poco que un par de días antes de &#8220;pitar&#8221; me dijeran que tenía que hacerme un reconocimiento médico. ¿Qué tenía que ver mi estado de salud para ser de la Obra? ¿Lo importante no era tener vocación? ¿O es que si descubrían piedras en el riñón, la vocación pasaba a ser una decisión en manos del médico? &#8220;Esta joven tiene arritmias; olvidaros de todo lo que le habéis contado; no puede ser de la Obra&#8221;&#8230; ¿Gracioso, no? La razón de este trámite es no cargar con una persona, aparentemente joven y sana, que al poco tiempo de hacerse de la Obra se le descubra algún tipo de enfermedad más o menos grave, porque tendrían que cuidar de ella, y la Obra no quiere enfermos prematuros, aunque dos días antes del reconocimiento médico tuvieran &#8220;claro&#8221; que tenía una vocación como un castillo. A mí no me encontraron nada. Eso sí, me aconsejaron que no dijera nada en mi casa de lo del médico. Había que ser discreta. ¿Qué les interesa a tus padres este detalle? No entenderían nada y ¿para qué les vas a dar motivos para preocuparse?&#8230; Es un puro trámite.</p>
<p style="text-align:justify;">Lo único que me dijeron antes de escribir la carta fue que las numerarias no usaban pantalones y no fumaban. Las dos cosas me costaban mucho y ahí se me empezaban a romper los esquemas de &#8220;mujeres corrientes&#8221;. Ponerse pantalones y fumar no es ningún pecado. Pregunte el porqué. Me dijeron que las mujeres estaban más elegantes con faldas y que lo de fumar no le gustaba nada al Padre, aunque los chicos sí pudiesen hacerlo.</p>
<p style="text-align:justify;">-¿Y por qué los numerarios sí pueden?<br />
-Porque los hombres necesitan ciertas compensaciones. Una mujer puede pasar perfectamente sin fumar, pero un hombre es distinto.<br />
-¿Y por qué es distinto?<br />
-Mira, esto entra dentro de la entrega que supone la vocación. Dios nos lo pide. Además, si vas a entregar toda tu vida a la Obra, ¿te vas a echar para atrás sólo porque no puedas fumar? Me parece muy pobre. Acuérdate de ese punto de &#8220;Camino&#8221;: &#8220;No vueles como un ave de corral, cuando puedes volar como las águilas&#8230;&#8221;<br />
-Perdona, pero no le encuentro relación.<br />
-Ya la encontrarás con el tiempo, y no seas pesada. Esas cosas nos las pide Dios, y se acabó.</p>
<p style="text-align:justify;">Como pude me fui haciendo a la idea de que ya no era una persona &#8220;normal&#8221;, por mucho que se empeñaran en repetirlo una y otra vez. Cada cosa nueva que me contaban para que la empezara a vivir me alejaba de la concepción que yo tenía de la normalidad.</p>
<p style="text-align:justify;">Una tarde entré en la habitación de una numeraria y, como no había más que una silla, me senté en la cama. Sentí un golpe seco. ¿Era yo? ¿En dónde me había sentado? La numeraria que estaba conmigo se rió.</p>
<p style="text-align:justify;">-¿Te has hecho daño?<br />
-Un poco. Pero ¿qué clase de cama es ésta?<br />
-Pues, verás, las numerarias dormimos encima de una tabla, sin colchón, y tienen una altura determinada que al taparse con la colcha dan un aspecto de cama normal, por si pasa alguien que no sea de la Obra.<br />
- ¿Y por qué se duerme en una tabla?<br />
- El Padre dice que las mujeres necesitan meter el cuerpo en vereda, que no hay que darle ciertas comodidades porque es fuente de tentación.</p>
<p style="text-align:justify;">Levanté la colcha y, efectivamente, sobre una tabla había una manta que hacía las veces de colchón. Encima se ponía la sábana.</p>
<p style="text-align:justify;">El primer día que dormí en una tabla pasé la noche en vela. La única postura que admite es la de echarse de espaldas, no puedes darte media vuelta porque se te clavan todos los huesos, y mucho menos dormir boca abajo. Hay que hacerse la idea de que es como dormir en el suelo. Pero, después de varios meses, acabas acostumbrándote. Todavía me faltaba enterarme de otro detalle relacionado con la cama; mejor dicho, con la almohada. Fue en una de tantas charlas, al explicarnos una costumbre de la Obra: el día de guardia. Un día a la semana, cada numeraria se siente responsable, espiritualmente, del resto de las personas de la Obra y para ello tiene que hacer una mortificación especial, además de rezar más de lo habitual. La noche de guardia, la numeraria usa como almohada las guías de teléfono. La combinación tabla-guía de teléfono es una experiencia difícil de explicar.</p>
<p style="text-align:justify;">Otro día, también por casualidad, estando con una numeraria en el despacho en el que trabajaba dentro del Colegio Mayor, vi que sacaba de un armario una lata como de bombones o caramelos. Le dije que si me daba uno, y me dijo que estaba vacía. Sentí que al moverla sonaba. Y como tenía cierta confianza con ella, le pregunté que entonces qué es lo que tenía. Y me respondió con una sonrisa burlona, diciéndome que no debería decírmelo, porque tendría que ser mi directora quien me lo explicara, pero que ya que había surgido el tema&#8230; Abrió la caja y sacó como un cinturón bastante raro; era de alambre trenzado, con las puntas sin limar en la parte interior. Y cogiéndolo de una de las dos cintas que tiene a cada extremo, lo alzó, mientras me decía: esto es un cicilio.</p>
<p style="text-align:justify;">-¿Cómo dices?<br />
-Hija, un cilicio. ¿Es que no lo has visto nunca?<br />
-Te prometo que no.<br />
-Pues las numerarias lo usamos dos horas todos los días.</p>
<p style="text-align:justify;">En ese momento no sabia cómo se podía usar un cilicio dos horas al día, porque yo ya había visto a muchas numerarias y a ninguna le había visto ese extraño cinturón.</p>
<p style="text-align:justify;">-Mira, pones la parte de los pinchos en el muslo, a la altura de la ingle, y con las cuerdas de los extremos te lo atas.<br />
-¡No me lo creo!<br />
-Que sí, en serio, es una norma más; dos horas todos los días, menos los domingos y los días de fiesta.<br />
-Pero te lo pondrás flojito, porque esos pinchos&#8230;<br />
-Eso ya depende de la generosidad de cada una. Lo normal es que, al ser una mortificación corporal, y ya que hay que hacerla, se haga bien. Te lo tienes que apretar lo más que puedas. Lo llevas puesto debajo de la falda y nadie lo nota.</p>
<p style="text-align:justify;">A partir de entonces me dieron mi cilicio y me lo ponía dos horas cada día. Un día en una pierna, el siguiente en la otra. Cuando me lo quitaba, notaba cómo los pinchos iban arrancándose de la carne, dejándomela llena de pequeñas heridas sangrantes -una por cada pincho-. Al día siguiente usaba el cilicio en la otra ingle, y así dejaba un día de por medio para que se me cicatrizara. Pero nunca acababan de cicatrizar. Lo peor era cuando se acercaba el verano, porque, como tenía piscina el Colegio Mayor, el traje de baño no tapaba suficientemente las heridas. Y no porque todas lo usáramos estaba bien enseñar las marcas de tal penitencia. Por eso, también, las numerarias usan bañadores con faldita -como los de embarazada o como los de nuestras abuelas-. Me acuerdo que durante unas semanas, en lugar de ponérmelo en la ingle, me lo ataba a la cintura. De esa forma las huellas quedaban mejor tapadas y el dolor no era tan fuerte. Me imagino que no sólo se me debió ocurrir a mí, porque en una charla que nos dieron se hizo hincapié en que el cilicio había que llevarlo en la ingle y que nada de inventos raros. Así que no volví a repetir la experiencia de la cintura.</p>
<p style="text-align:justify;">Había que ponérselo dentro de la casa; es decir, que nadie tenía que salir con él puesto a la calle. El motivo que me dijeron es que resultaría bastante chocante si tenía un accidente y alguien me llevaba a un hospital. El peligro de tenerlo puesto en casa era chocarte con alguien por algún pasillo y que, justo, el encontronazo fuera en el sitio donde llevabas el cilicio. En tales situaciones se sonreía muy forzadamente y te acordabas de la familia de quien se había chocado. Sentarse con el cilicio puesto en la ingle tampoco es ninguna tontería. Ahí sí que ya no se te ocurría levantarte por nada del mundo, una vez que habías encontrado la postura. Y todo ello con la mayor naturalidad, sin perder la sonrisa, que es de muy buen espíritu.</p>
<p style="text-align:justify;">Lo de las &#8220;disciplinas&#8221; me enteré al año y pico de estar en la Obra. Se trata de otra mortificación corporal: un látigo de cuerda que termina en varias puntas. Se usa los sábados, sólo los sábados. Entras al cuarto de baño, te bajas la ropa interior y, de rodillas, te azotas las nalgas durante el tiempo que tarda en rezarse una salve. Yo he de decir que rezaba la salve a cien por hora, porque los latigazos en una zona tan dolorosa dejaban la piel en carne viva por mucho que corrieras en recitar la oración.</p>
<p style="text-align:justify;">Yo ya me había ido de casa de mis padres, no sin bastantes problemas por ello, y vivía en un centro de la Obra. No había día que no me enterara de una &#8220;costumbre&#8221; o una &#8220;norma&#8221; que viven las numerarias, y las tienen que vivir hasta tal punto que, si no lo hacen, se tienen que confesar por ello, aunque objetivamente no sea pecado ni falta grave.</p>
<p style="text-align:justify;">-&#8221;Es de buen espíritu ducharse siempre con agua fría&#8230;&#8221;<br />
-Bueno, pero será en verano.<br />
-&#8221;En verano y en invierno; si no, ¿qué merito tendría?&#8221;</p>
<p style="text-align:justify;">Y después de la noche en la tabla y con la guía telefónica de almohada, en pleno invierno, a la ducha helada. En más de una ocasión pensé que el infarto estaba cercano. Pero sobreviví. Ahora dudo si mi higiene era todo lo completa que tenía que ser, porque en un minuto me duchaba de pies a cabeza.</p>
<p style="text-align:justify;">Una tarde me preguntó mi directora (tenía, como todas las numerarias, una directora espiritual con la que hacía una charla semanal, donde contaba todas mis intimidades, muy parecida a la confesión) que qué planes tenía.</p>
<p style="text-align:justify;">-He quedado con una amiga que hace años que nos veo; veraneábamos juntas.<br />
-¡Estupendo! ¿Qué tal es?<br />
-Pues normal, simpática.<br />
-¿Y la vas a traer por aquí?<br />
-No, hemos quedado para ir al cine.<br />
-¿¿Cómo??<br />
-Que vamos a ir al cine.<br />
-¿Pero tú no sabes que las numerarias no vamos al cine?<br />
-Pero si no hay nada de malo en ir al cine&#8230;, no sé, si fuéramos a ver una porno o algo así, pero ha sacado entradas para una de los Hermanos Marx&#8230;<br />
-Ni aun así. Las numerarias no tenemos tiempo ni dinero para ir al cine.<br />
-Si invita ella.<br />
-¡Tampoco!<br />
-Pues no lo entiendo. A mí nadie me dijo cuando &#8220;pité&#8221; que no podía ir al cine.<br />
-Pues ya te has enterado. Dios no te pide todo de repente cuando te haces de la Obra, te pide poco a poco cosas nuevas.<br />
-¿Y me quedan muchas cosas nuevas aún?<br />
-Dios actúa así. Tú te has entregado a Dios a través de la Obra, y las numerarias tenemos una serie de condicionamientos.<br />
-¿Pero no somos gente corriente?<br />
-Hay mucha gente corriente que no va al cine.<br />
-Vale, ya entiendo y no hay vuelta de hoja. De cine, nada.</p>
<p style="text-align:justify;">Yo, en esos momentos, me preguntaba por qué, cuando me insistieron para que me hiciera de la Obra, no me habían dado una lista completa de todo lo que no se podía hacer. Estaba harta de oír mil y una vez &#8220;no somos monjas, somos personas corrientes, que viven en medio del mundo y no nos diferenciamos de la otra gente&#8221;. ¡Jesús, si llegamos a diferenciarnos!</p>
<p style="text-align:justify;">De una cosa me enteré casi cuando ya estaba decidida a irme de la obra y contribuyó muy especialmente a darme cuenta de que ese no era mi sitio. Haber pasado por eso habría significado perder toda mi dignidad como persona. Supe que tanto las charlas que mantienes con tu directora como las que mantienes con el sacerdote de la obra en el confesionario (la confesión es muy breve y enseguida te dan la absolución. Y a continuación el sacerdote empieza a hacerte preguntas. Para ellos, esas preguntas y respuestas ya no forman parte del secreto confesional pero para quien sigue hablando de su más profunda intimidad, nunca puede imaginar que el sacerdote va a hacer uso de ello), esas charlas, se intercambian. Es decir, que entre tu directora y el sacerdote se dicen el uno a la otra y la otra al uno las cosas que la numeraria les han contado, para ver si coinciden y para seguir una estrategia conjunta (Siempre hay que confesarse con el sacerdote de la obra asignado bajo amenaza de expulsión). Además de semejante manipulación de los secretos más íntimos de una persona, la directora envía, todas las semanas, un informe de su dirigida a la delegación. Basándose en lo que le ha contado, la directora escribe a máquina, para que lo lea una que no te conoce de nada, qué tal va tu vida interior, las cosas que haces mal, las confidencias que le has hecho&#8230; Eso lo descubrí al pasar a la habitación de la directora a coger algo. Ella no estaba y como el papel, a medio escribir, sobresalía de la máquina, no fui capaz de vencer la tentación de leer lo que allí ponía.</p>
<p style="text-align:justify;">Me pareció lo más burdo, innoble y anticristiano que había visto en mi vida. ¿Con qué derecho se manipulan las intimidades de cada persona cuando, para vivir bien el espíritu de la Obra, no hay más remedio que hacerlas, porque eso es lo que está mandado por el Padre? La más mínima conducta ética, seas o no seas cristiano, te obliga a respetar el secreto de una confidencia. ¿Cómo se puede llamar algo la Obra de Dios cuando se cae tan bajo? Dios sabe el informe que tendrán de mí y de cada uno de los miembros en los archivos de Roma, después de haber pasado las confidencias por tantas sucias manos que ni siquiera nos conocen. Porque el centro donde vives va a la Delegación, de la Delegación a la Asesoría Regional, y de ésta, a la Asesoría Central, que está en Roma. Imagino que será como ese chiste de un general que le dice al teniente coronel: &#8220;mañana a las 10 habrá un eclipse de sol; que los soldados lo vean antes de vestirse de gimnasia. Pase la orden.&#8221; El final de la cadena de transmisión, el último cabo les dice a los soldados: &#8220;mañana estará el general vestido de gimnasia pero no os preocupéis porque como hay un eclipse podéis dormir hasta las diez&#8230;&#8221; Una cosa parecida. De risa ¿verdad? Pues a mí me da, me dio muchísima pena, me invadió una gran tristeza y amargura. En ese momento se rompió definitivamente lo que me pudiera unir a la obra y en ese momento supe también que la obra no era de Dios, porque Dios no puede caer tan bajo.</p>
<p style="text-align:justify;">Pero antes, también me fui enterando de otras muchas cosas por las que, incluso, había preguntado antes de hacerme de la obra y me habían negado su existencia. Me mintieron porque &#8220;en aquel momento todavía no estaba preparada para vivirlas&#8221;.</p>
<p style="text-align:justify;">Una vez fui a la encargada de la Biblioteca para que me dejara algún libro para leer. Me acuerdo que me dio &#8220;El principito&#8221;. Tenía yo 23 años y, en fin, lo había leído doscientas veces.</p>
<p style="text-align:justify;">-¿Qué tal -le dije- algo de Simone de Beauvoir. Nos han hablado de ella en la Facultad?<br />
-Todos los libros que contienen peligros para la moral no se pueden leer. El Padre no hace más que insistir. Y esa mujer defiende ciertos principios marxistas Además, vive con otro marxista y no están casados&#8230;</p>
<p style="text-align:justify;">-Pero yo sé discernir lo que está bien y lo que está mal. Creo que tengo criterio como para no dejarme influenciar por un libro. Es cuestión de conocer autores y tener conocimiento de la literatura universal.</p>
<p style="text-align:justify;">-Acuérdate de ese principio tomista: &#8220;el error no es conomiento.&#8221; Lo que viene a decir que aunque leyeras todo ese tipo de libros o de autores semejantes, nada te aportarían intelectualmente, porque, al basados en doctrinas erróneas, tú no avanzas, retrocedes.</p>
<p style="text-align:justify;">Me da cierta pena pasar como de puntillas por todos los temas. Hay muchas cosas que me dejo en el tintero porque necesitaría mucho más espacio. Es muy difícil condensar el espíritu del Opus Dei y todo lo que yo vi, experimenté y sufrí, en unas cuantas cuartillas.</p>
<p style="text-align:justify;">Yo notaba cómo, poco a poco, se me iba recortando mi verdadera forma de ser. Tenía que medir con quién estaba, con quién hablaba, con quién comía en la mesa, a quién le gastaba alguna broma, porque después me esperaba otra &#8220;costumbre&#8221; de la Obra: &#8220;la corrección fraterna.&#8221; Consiste en que te dicen a la cara lo que has hecho mal, pero como no robas, ni matas, ni mientes, ni llevas una vida disoluta, las correcciones que solían hacerme eran de este tipo:</p>
<p style="text-align:justify;">-Has llegado tarde a la oración esta mañana&#8230; Ayer, durante el aperitivo, te faltó sobriedad&#8230; Te has reído durante el tiempo de silencio&#8230; (el &#8220;tiempo de silencio&#8221; abarca desde que nos íbamos a la cama hasta el día siguiente, después de la misa. No se debía hablar con nadie, a no ser que fuera una cuestión de vida o muerte). O sea, que por todas partes estaba vigilada; hiciera lo que hiciera, las correcciones fraternas me llegaban por todos lados y por verdaderas tonterías. Te crean la psicosis de que estás vigilada y, a la vez, debes vigilar constantemente a la gente con la que convives por si ves algo raro e inmediatamente, después de pedir permiso a la directora de la infractora, se le dice en un aparte, sin nadie delante. Eso sí, no se podía rechistar ni pedir ningún tipo de explicaciones, con lo cual me tenía que morder la lengua cuando me decían la tontería en la que me habían &#8220;cazado&#8221;. Me quedaba con las ganas de añadir: &#8220;tú más&#8221;, pero era de mal espíritu. Me acuerdo de que una vez seis personas distintas me hicieron seis correcciones fraternas seguidas. No sé cómo consiguieron cogerme una detrás de otra, pero lo hicieron. Al subir una escalera, aparecía una. Pasaba al lado de una columna, y aparecía otra.., y así hasta seis. Cuando llegué a mi cuarto, me dieron ganas de gritar, porque seis veces me había tenido que callar ante seis absurdas acusaciones.</p>
<p style="text-align:justify;">Cuando se murió el fundador, Monseñor Escrivá, se creó inmediatamente una Oficina Histórica. Tenía la función de recoger los testimonios escritos de las personas que habían tenido contacto directo con el Padre. Como yo sabía escribir a máquina, me dijeron que fuera a ayudar en ese cometido. Tenía que pasar a limpio las anécdotas que se recibían. Lo que más me llamó la atención fue que, según iban llegando esas anécdotas, un grupo pequeño de numerarias &#8220;mayores&#8221; las iban corrigiendo y transcribiéndolas a su manera, de forma que el Padre y espíritu de la Obra siempre quedara bien. Si la anécdota no era muy edificante, porque, por ejemplo, el padre había contestado mal a alguna de sus hijas, se le daba la vuelta y la que había actuado mal había sido, por supuesto, la numeraria. Del testimonio auténtico a lo que quedaba después del &#8220;retoque&#8221; había un abismo. Así se empezó a escribir la historia de la Obra y del Padre. Así ha llegado a la puerta de los altares. Todo lo negativo desapareció. La historia de la Obra se ha escrito con bastante imaginación y con no poca manipulación. Con tal de dejar al Padre en buen lugar, no importaba mentir ni trastocar los hechos. Yo he sido testigo de ello y nadie podrá demostrarme lo contrario.</p>
<p style="text-align:justify;">A los dos años me dijeron que tenía que hacer otra incorporación jurídica.</p>
<p style="text-align:justify;">-Mira, se llama la oblación. Hemos visto en este tiempo que estás preparada para seguir adelante y los estatutos de la Obra indican que la tienes que hacer.<br />
-Yo ya escribí la carta, con eso creía que ya era de la Obra.<br />
-La Iglesia nos exige una serie de requisitos, digamos que legales, para pertenecer a un Instituto Secular.<br />
-¿Y cómo se hace la oblación?<br />
-En la misa de mañana (los sacerdotes de la Obra celebran siempre en latín), durante la consagración, haces votos de pobreza, obediencia y castidad.<br />
-¿Me pongo de pie y lo digo en voz alta?&#8230;<br />
-No, mujer, lo haces interiormente. Usa la fórmula que quieras; puedes decir, por ejemplo, que te comprometes a vivir votos privados de pobreza, obediencia y castidad.<br />
-Pero es que yo creía que en la Obra no hacíamos votos. Hasta el Padre ha dicho que a él &#8220;no le importan los votos, ni las botas, ni los botines&#8230;&#8221;<br />
-Claro que él no quiere que hagamos votos, pero es que la Iglesia nos los impone. Además, ¿qué más te da? ¿No eres de la Obra?, pues total, por hacer unos votos&#8230;<br />
-Sí, pero&#8230; ¿no éramos personas corrientes que no hacíamos cosas raras que nos diferenciaran con el resto de la gente?&#8230;<br />
-Bueno, ¿no sabes que no es de buen espíritu pedir tantas explicaciones?&#8230;</p>
<p style="text-align:justify;">Los votos se hacen por un año y se renuevan durante cinco. Después, el paso siguiente de incorporación jurídica a la Obra, el definitivo, es lo que se llama &#8220;hacer la fidelidad&#8221;.</p>
<p style="text-align:justify;">Desde que entras en la Obra llevan una cuenta general de ingresos y gastos. Normalmente, los ingresos son superiores a los gastos, por lo que existe un superávit. Pero si te vas no intentes nunca que te devuelvan tu dinero. Si lo hicieran -sería el primer caso entre miles y miles-, podría empezar a creerse que la Obra es espiritual; sería un milagro. Todas las cosas que tienes a tu nombre -un coche, unas acciones heredadas, etc.- hay que ponerlas a nombre de la Obra, porque &#8220;hay que vivir la pobreza, y Dios nos lo ha pedido todo&#8221;. Este tipo de cosas se ponen a nombre de numerarias fieles y seguras. Cuando se hace la &#8220;fidelidad&#8221;, hay que hacer testamento a nombre de la Obra. Cuando te vas, olvídate del testamento y de todo lo que entregaste. Se plantean verdaderas batallas jurídicas cuando se quiere recobrar lo que ha sido tuyo, porque los papeles que la Obra te pone a firmar son tan enrevesados y llenos de cláusulas que son muy pocos -o ninguno- los que han conseguido que les devuelvan algo. Es de buen espíritu firmar lo que te ponen delante sin echar una ojeada antes, porque la Obra, que es de Dios, que tiene a un fundador santo y que es una madre para sus hijos, ¿cómo va a tratar de darte gato por liebre? Firmas lo que te echen.</p>
<p style="text-align:justify;">Comencé diciendo que me escapé. Efectivamente. Siete años después de haber pedido la admisión, habiendo visto yo personalmente, ¡por fin yo había visto algo!, que esa vocación no era la mía, porque me engañaron entre lo que me dijeron que era la Obra y lo que es en realidad, y después de hablar y repetir hasta la saciedad que me quería marchar, sin hacerme ningún caso, tomándoselo como una &#8220;tentación del demonio&#8221;, mandándome de una casa a otra y volviéndome loca, tomé la decisión más libre que haya tomado jamás en mi vida: irme del Opus Dei.</p>
<p style="text-align:justify;">Salí como si fuera a trabajar, igual que todos los días, y no volví más. A los dos meses me mandaron mis cosas en una caja, no sin antes haber intentado que volviera. Los consejos que me daban para quitarme de la cabeza la idea de marcharme eran los siguientes: &#8220;el que se va de la Obra es como otro Judas, que traiciona y vende a Jesús&#8221;; &#8220;nadie que se ha ido de la Obra ha sido feliz&#8221;, &#8220;te espera el infierno&#8230;&#8221;.</p>
<p style="text-align:justify;">Ahora sí soy una persona corriente y, en mi mediocridad y pequeñas o grandes alegrías y tristezas que da la vida, soy feliz a mi manera. Hasta Dios, de vez en cuando, me hace un guiño de complicidad, como si quisiera decirme: ¿por qué se habrán empeñado los del Opus en meterme en sus planes?</p>
<p style="text-align:justify;"><strong>Agustina López de los Mozos Muñoz. Madrid. España</strong></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[UN MAL SUEÑO, UNA PESADILLA (mi experiencia en el Opus Dei)]]></title>
<link>http://opusvalladolid.wordpress.com/2008/04/07/un-mal-sueno-una-pesadilla-mi-experiencia-en-el-opus-dei/</link>
<pubDate>Mon, 07 Apr 2008 08:50:49 +0000</pubDate>
<dc:creator>opusvalladolid</dc:creator>
<guid>http://opusvalladolid.wordpress.com/2008/04/07/un-mal-sueno-una-pesadilla-mi-experiencia-en-el-opus-dei/</guid>
<description><![CDATA[Publicado originalmente en Opuslibros.org A.R.M. Quería contar mi experiencia en el opus dei, porque]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p style="text-align:center;"><strong><em><img src="http://www.opuslibros.org/Imagenes/gervasio_cadena.jpg" alt="" /></em></strong></p>
<p style="text-align:justify;"><strong><em></em></strong></p>
<p style="text-align:justify;"><strong><em>Publicado originalmente en </em><a href="http://www.opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&#38;file=article&#38;sid=10085"><strong><em>Opuslibros.org</em></strong></a><a name="arriba"></a></strong></p>
<p style="text-align:justify;"><strong>A.R.M.</strong></p>
<p style="text-align:justify;">
Quería contar mi experiencia en el opus dei, porque lo necesito, porque quiero y me apetece hacerlo, que al menos las lágrimas que derramé, no fueran en vano.</p>
<p>Yo ingresé con 19 años de edad, es curioso porque yo sí sabía ya lo que era salir con chicos, tener novio, &#8220;vivir&#8221; entre comillas, la verdad es que quizá yo creía saber demasiado y había muchas cosas que no sabía. Contaré un poco mis antecedentes porque quiero que se comprenda como era yo y cómo acabé.</p>
<p style="text-align:justify;">Yo era alguien muy deportista, fui subcampeona de mi provincia de salto de altura y con mi equipo de baloncesto campeonas de la provincia un año y otro año subcampeonas, hacía ballet, actuaba en los teatros de mi ciudad, sacaba matrícula en gimnasia y hasta la profesora me dejaba hacer coreografia de las tablas que se harían a final de curso, tenía mi tabla de windsurfing, de las pocas chicas que por el año 87 practicaba ese deporte en mi ciudad.</p>
<p style="text-align:justify;">Con esto no quiero dar mi curriculum deportivo, sólo decir que era una chica muy sana de cuerpo y mente, era muy lider, y también muy responsable en mis estudios, quizá por eso que cazaron.</p>
<p style="text-align:justify;">Es curioso porque el psicólogo al que he ido siempre me preguntaba porqué me metí en el opus dei, y nunca encontraba una respuesta a dicha pregunta. Ahora leyendo vuestras paginas la he encontrado.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;"><!--more--></p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">Yo estudié desde 2º de E.G.B hasta C.O.U en un colegio de centros familiares, &#8220;ya sabéis&#8221; y siempre tuve clarísimo que no me atraía ni el hecho de ir al centro y mucho menos ser del opus, siempre me he preguntado el por qué y ahora lo sé, venir a vivir aquí en mi ciudad para una numeraria era casi como un castigo, no es capital de provincia y veia a muchas muy amargadas, en un lugar donde no querían estar, muchas eran mayores, y ya sabemos lo que reflejan la gente mayor de la obra, cualquier cosa menos felicidad, por eso hasta COU, lo máximo que consiguieron de mi fue ir a Torreciudad, pero yo allí me reía un poco de todo, además fui más a ligar que otra cosa, no me refiero a hacer nada malo, a ver los chicos que estaban bien, para pensar, pobrecillos algunos numerarios, vestirme muy bien, cosa por la que me llamaron la atención porque me dijeron que iba muy transparente. Tiene gracia, si vierais el vestido que yo llevaba no tenía nada de de sexy ni nada por el estilo, era casi de punto inglés, vamos de niña de 16 años modosita, pero yo pasaba como por un tubo de las numerarias, por eso mis amigas nunca entendieron que posteriormente yo me hiciera de la obra.</p>
<p style="text-align:justify;">Pero acabé COU y comencé una carrera fuera de mi ciudad, allí estás por primera vez lejos de tu familia, necesitas compañía, ambiente de estudio para sacar una carrera adelante, llegué a un centro que me gustó, no tenía nada que ver con el de mi ciudad había gente de mi edad, haciendo mi misma carrera u otras a las que yo podía preguntar dudas, el ambiente de estudio era estupendo, había libros para consultar, numerarias en 5º o 4º de carrera y yo en 1º, empezaba a hacerme un modelo en mi mente de lo que yo quería , las veia alegres sinceras e inocentes como yo, en la residencia en la que yo vivía antes de hacerme de la obra las chicas eran mas normales pero menos simpaticas, menos amigas, menos generosas, con mas &#8220;mala leche&#8221;, creia que yo quería a aquellas como amigas y no a estas otras, pero sin embargo comencé a llevarme algunos palos cuando iba a retiros o convivencia y tu amiga numeraria no iba, eso no lo entendía, yo pensaba: si me había invitado ella por qué no venía conmigo.</p>
<p style="text-align:justify;">A mi no me chocaban demasiadas cosas cuando entré en el opus dei ya que en el colegio poco a poco te ibas enterando de todo, del cilicio, la ducha de agua fria, lo de serviam, de los libros de la obra y lo que decían, aunque yo hacía oración en el colegio y para mi era un suplicio, no me enteraba de nada de los puntos de camino porque lo que quería era moverme y hacer deporte y no estar quieta, nunca fui muy espiritual, mas bien algo frivolilla, para ellos me refiero, ya que me gustaba mucho salir divertirme, tener muchos amigos y amigas, y muchas aficiones, por eso quizá no me daban mucho la lata en el colegio.</p>
<p style="text-align:justify;">Digo esto porque algunos en esta web dicen que hemos tenido la misma experiencia, sí la misma experiencia negativa, pero muy distinta, para cada uno ha sido diferente, y sufrida de modo distinto.</p>
<p style="text-align:justify;">Puedo decir que aquel año fue hermoso para mí, la directora se preocupaba por mí más que mi propia madre, las numerarias eran amigas mías, el cura era majo, y los estudios me fueron bien. Yo dije de ser supernumeraria porque tenía novio y me dijeron que esperara. En cuanto acabó la relación con mi novio, me acosaron para ser numeraria yo; dije que no que queria ser numeraria, pero a pesar de ello me siguieron insistiendo vários días seguidos, varias veces, incluso por teléfono. Terminé diciendo que sí, estaba absolutamente convencida de que era Dios quien me llamaba para hacer algo grande, pero yo no entendía por qué no podía ser supernumeraria ¿además no era lo propio del opus dei? La vocacion genuina según decían era la de ser supernumerario, ¿entonces los numerarios qué eran unos &#8220;palolis&#8221; que entregaban una vida llena de sacrificio al servicio de los supernumerarios?, esto nunca lo entendí del espiritu de la obra unos de los errores que yo veo es la contradicción de las llamadas a la vocación.</p>
<p style="text-align:justify;">El otro día lei un texto hablando de que los sacerdotes en el opus dei no debían tener vocación al sacerdocio; yo esto no lo sabía, pero lo que menos se parecía a vivir en medio del mundo era la vida del numerario por eso yo lo que quería era ser supernumeraria; ahora me alegro de no haberlo sido porque quizá aun lo sería ya no me habría dado cuenta de la mitad de las cosas que ves siendo numeraria sobre todo cuando comencé a ser subdirectora de un centro, y no lo digo por las personas sino por la obra en sí.</p>
<p style="text-align:justify;">En mis años de centro de estudio tuve buenas amigas y no lo pasé mal del todo, me centré mucho en mis estudios y trataba de que no me afectara demasiado la formación tan estricta y agolpaba que te daban, de forma que intentaba no dejarme absorver demasiado, poniendo mis estudios en primer lugar, esto me salvó bastante en esos momentos junto con las amistades que haces, hasta que acabé el centro de estudios y la carrera.</p>
<p style="text-align:justify;">Primero me salió un trabajo y me hicieron renunciar a él porque &#8220;la obra tenía otros planes para mí&#8221;, eso me costó muchísimo, ahí empecé a darme cuenta de muchas cosas y entonces me mandaron a un centro de subdirectora. Allí empezó mi calvario.</p>
<p style="text-align:justify;">La directora tenía mi edad 24 años más o menos, y yo la veía bastante déspota conmigo y con las que no les caia bien, hacía unas deferencias muy descaradas, por ejemplo, con la secretaria del centro. Siempre se estaba riendo y a mi lo unico que hacía era ponerme malas caras y mandarme cosas, luego haciendo la charla aquel verano con una numeraria también subdirectora de un centro me confesó que a ella le sucedía lo mismo con la directora de su centro, que no podía ni verla, porque constantemente le estaba exigiendo cosas y recriminando otras, pero me dijo que eso era para fortalecernos y hacernos santas, que cuando esa directora se fue de su centro me dijo que hasta le dio pena, yo pensaba si esa era la fraternidad de la que tanto se habla en el opus dei y me preguntaba si algunas personas se aprovechaban de los cargos de gobierno para actuar déspotamente.</p>
<p style="text-align:justify;">La cuestión es que el problema que yo tenía era que la directora me hacía la vida muy amarga ya que no solo no me daba ninguna muestra de afecto sino que parecía como si constantemente quisiera ponerme a prueba mandándome cosas injustas. En temas de apostolado ella intentaba llevarse la palma con el mayor número de niñas en su lista, era muy egocéntrica en las tertulias&#8230;. Recuerdo un día que se le aconsejó a una supernumeraria que fuese al médico porque psicológicamente estaba muy mal, entonces ella acompañó a dicha supernumeraria al médico a otra ciudad. En ese tiempo llamó la madre de dicha supernumeraria para preguntarme donde estaba su hija y yo le dije que había viajado a esa ciudad. Cuando vino la directora me echó una bronca cuando yo le conté lo ocurrido. Me dijo que yo no debía informar a su madre de aquel viaje.</p>
<p style="text-align:justify;">Este tipo de reprimendas o exigencias las hacía con bastante frecuencia y de hecho el cura me dijo que le habían consultado correcciones fraternas a él para decirselas a la directora en referencia a como ella me trataba y el cura me dijo que me estaba haciendo santa, pero lo que yo no sabía, ni el cura tampoco era que yo comenzaba a caer en una depresión muy fuerte, ahora después de 10 años me doy cuenta lo fuerte que fue.</p>
<p style="text-align:justify;">Reconozco que comencé a obsesionarme con el tema, pero era normal, yo hacía la charla con la directora y para mi en vez de un desahogo era mayor sufrimiento. Ella era mi problema y yo no podía hablarlo mas que con el cura, que al final me dijo que yo me estaba obsesionando con el tema. Recuerdo que un día me fui a la calle, y lloraba y lloraba, pero fue curioso porque gemía y moqueaba y no me salían lágrimas; es un llanto que no se si tiene explicación fisica, era un llanto sin lágrimas.</p>
<p style="text-align:justify;">Otro día vino la delegada de numerarias y le dije el problema y que no me gustaba como ella trataba a algunas del centro y que me hablaba de algunas con desprecio en concreto, casi me daba a entender que no soportaba a la numeraria que estaba tomando antidepresivos. Se lo indiqué a la de la delegación y me dijo que era normal que la directora tenía que desahogarse con alguien. Me quedé peor, incomprendida.</p>
<p style="text-align:justify;">Otro día yo no podía más y me fui a hablar con la persona con la que la directora hacía su charla fraterna, yo me sentí extraña al hacerlo porque parecía que estaba traicionándola, pero ya no podía más, vi que esta numeraria me escuchó pero la vi algo extraña conmigo y para colmo me vió en el centro una que vivía conmigo y lo comentó en la comida delante de la directora y me preguntó: ¿qué hacías tu en ese centro?. La directora me miró como si yo la hubiese traicionado, porque sabía a lo que yo había ido.</p>
<p style="text-align:justify;">A partir de aquel momento ya no tuve fuerzas para acudir a nadie. Yo veia que lo que me decían del espíritu de la obra allí no se vivia. A mi mente empezó a venirme la palabra ¡márchate!, ¡márchate!. Tenía que haberlo hecho en ese momento para no padecer lo que después sufrí.</p>
<p style="text-align:justify;">Además el centro no reflejaba para nada felicidad en la gente que allí vivía más bien todo lo contrario. Por ejemplo yo al estar recién llegada veía que dos de las que allí vivían se levantaban muy tarde, luego me dijeron que tenían problemas de insomnio, otras dos de las que alli vivian no se hablaban entre ellas, hasta tal punto que si una leia en la oración, la otra se marchaba del oratorio, ya que en el lugar donde trabajaban juntas una trataba muy mal a la otra, según me dijeron, ni se miraban a la cara. Otra numeraria tomaba antidepresivos porque estaba bastante mal, hacía la charla conmigo y a mi me daba mucha pena de ella. A las chicas de la limpieza externas no se las trataban nada bien, hasta las despidieron, nunca entendí por qué; un caos de centro.</p>
<p style="text-align:justify;">Empecé a caer empicada mentalmente, y lo curioso era que yo no sabía lo que me sucedía, solo que me sentía muy muy mal, hasta que al cabo del tiempo una amiga me explicó que hacía unos años había ella caido en una depresión y al decirme los sintomas yo me dije a mi misma: eso es justo lo que a mi me pasa!. Fui a la directora y le dije que yo creia tener una depresión ya que según los sintomas que me explicaron yo me sentí identificada, (ya que yo jamas padecí ni vi nunca a nadie ni de mi familia ni cercano a mi con sintomas similares). La directora se empezó a reir y me dijo que yo no tenía ni idea de lo que era una depresión, que yo no tenía eso.</p>
<p style="text-align:justify;">Pasaron los dias y las semanas. Cada vez me podía mover menos. Al final la directora, y después de mucho insistirle, me llevó a un medico supernumerario pero ella me seguía repitiendo que yo no tenia nada. Este médico me miró con cariño, me dijo que las numerarias eramos muy buenas y muy santas y me recetó &#8220;pharmaton complex&#8221;, esas vitaminas no solo no me curaron sino que me daban un dolor de estomago espantoso.</p>
<p style="text-align:justify;">Pasaron los dias y las semanas, y ya casi lo unico que podía hacer era era leer un poco unas frases de algun libro y despues descansar una media hora para luego lograr leer otra frase y asi seguir luchando por sobrevivir, pero como el médico me dijo que yo estaba sana seguían pasando las semanas y yo no podía ni pensar, solo pude llegar a una conclusión, que no quería seguir viviendo y que seguro que Dios no quería eso de mí, por ello empecé un poco a ver la luz, sola, como pude sin consejo externo de nadie y a plantearme la vocación ya que mi lucha interna por querer ser fiel era muy fuerte.</p>
<p style="text-align:justify;">Logré irme a una librería ya que incluso me costaba andar y compré el libro de Vallego Nájera que habla sobre la depresión que supongo conoceis. Al leerlo sentí mucho alivio; me dije tengo &#8220;esto y haber como salgo de aquí&#8221; porque el futuro lo veia tan mal&#8230; Al menos alguien aunque sea un escritor ya muerto, al menos alguien me entiende. Le di el libro a la directora. Me volvio a decir que yo no tenía ni idea de lo que era una depresión porque yo no tenía ansiedad (eso era cierto). Me dijo ¿qué sabrás tu lo que es una depresión hasta que no veas lo que yo he visto, una numeraria en la cama tomando mas de 20 pastillas al día, eso si es una depresión. Y yo pensé : ¿a eso tengo que llegar para que me ayuden?</p>
<p style="text-align:justify;">Yo estaba absolutamente paralizada. Cuando tenía que subir la escalera para ir a comer se convertía eso en un suplicio, me encerré en mi cuarto durante dias, alli, en una silla, sin poderme mover, paralizada, catatónica, solo me levantaba para comer y hacer la oración y misa de la mañana, hasta que vino la de la delegación, yo le enseñé el libro de Vallejo Nájera le dije que yo tenía eso y que no me agobiaran y que eso era lo que me pasaba. La de la delegación se quedó a cuadros, yo no quería fallarle a la obra porque me habían dado un cargo de responsabilidad ¿cómo iba a irme? La de la delegación me dijo que no me preocupara que me llevarían a un médico especialista, y allí me recetaron 3 pastillas al día , pero yo ya estaba fatal, y después de ir al medico la directora seguía diciéndome que yo no tenía ninguna depresión, hasta se lo pregunté a la médico y no me dio una respuesta clara. Las pastillas gracias a Dios me ayudaron, cambié de centro y me busqué un trabajo, que por cierto me dijeron que renunciara también a este segundo trabajo. Esta vez yo me negué.</p>
<p style="text-align:justify;">Cuando poco a poco fui saliendo de esa depresión y con la ayuda del trabajo, vi que estaba en condiciones de tomar la decisión de irme y dije que me iba que no pensaba irme por una ventana o a escondidas, que me iba por la puerta y para ello me hicieron escribir una carta a pesar de que yo aun no había hecho la fidelidad y quiero decir que al igual que una amiga que nos ha escrito esta semana, a mi también me hicieron repetir la carta al padre, pero yo solo lo repetí una vez y dije que no se quedaran conmigo que no la iba a volver a repetir.</p>
<p style="text-align:justify;">Había pasado 1 año y medio desde que mi mente me dijo ¡vete!. Por no hacer caso y luchar contra mí misma había sufrido mucho, y puedo decir que diez años después y escribiendo estas líneas, yo aún no he superado aquello. No quiero decir con ello que eche de menos el opus dei, todo lo contrario. Jamás he vuelto a pensar en ello, puedo decir que esto que aquí relato apenas lo he hablado casi ni con mi familia ni amigas, lo había borrado de mi mente por el daño que en ella produjo. Muchas veces me he preguntado por qué tuve que soportar aquello.</p>
<p style="text-align:justify;">Cuando digo que no lo he superado me refiero a las secuelas psicológicas que me han quedado ya que he vuelto a necesitar tomar pastillas en algunas ocasiones; mi forma de ser se transformó, pasé de ser alguien muy alegre, natural, espontanea y deportista a ser alguien acomplejada, de una discreción enfermiza, absolutamente cerrada en mi misma, sin querer salir ni conservar apenas mis amistades. Ahora despues de 10 años me enfrento a esto, para mi, es ahora el momento, despues de todo este tiempo.</p>
<p style="text-align:justify;">Hace unos 6 meses que he comenzado a hacer mucho deporte como hacía antes, creo que ahora comienzo a ser la que era antes de los 19 años. Es una pena que esto me pase a los 10 años de haber salido de la Obra, pero supongo que más vale tarde que nunca. Ahora veo una barbaridad el tema de la mortificación ya sea fisica o mental.</p>
<p style="text-align:justify;">Quiero dejar claro que agradezco mucho a esta directora lo que me hizo pasar porque antes o después sé que me hubiese ido del opus dei, porque yo pienso que lo que hace daño, con independencia de las personas, ya que puedo decir que la gran mayoría eran muy buenas personas, aún recuerdo a muchas y tenían un gran corazón que iban con su mejor intención y que si hacían daño a su familiares o amigos no era porque fueran malas personas sino porque vivían fielmente el espíritu del opus dei.</p>
<p style="text-align:justify;">Yo pienso, al igual que muchas textos que he leido (aunque he llegado a esta conclusión yo sola después de ir al psicólogo) que es el espíritu del opus dei, la institucionalización, la aceptación rendida a la obediencia, ese carácter sectario que el opus dei tiene y que precisamente hace que nos quedemos sin recursos cuando nos empezamos a dar cuenta que algo no funciona. No fue la directora la que me hizo daño, fue mi conciencia formada y educada para no saber tener recursos propios, para no poder tomar decisiones diferentes al &#8220;espíritu del opus dei&#8221; y aunque veia cómo me consumía, mi mente era absolutamente incapaz de tomar una decisión para ayudarme a mi misma.</p>
<p style="text-align:justify;">Ahora comienzo a darme cuenta que la vida merece la pena, que valgo mucho, tengo un buen trabajo y ya me voy pareciendo un poco más a la que era, pero&#8230; ¡cuantos años sin ser yo misma!</p>
<p style="text-align:justify;">Os pido que me ayudéis porque aun lo necesito y si con mi escrito puedo ayudar a alguien aquí lo tenéis, este texto me hace llorar y a la vez sentir un gran alivio.</p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[EL SENTIMIENTO DE CULPA QUE INCULCA EL OPUS DEI]]></title>
<link>http://opusvalladolid.wordpress.com/2008/03/23/el-sentimiento-de-culpa-que-inculca-el-opus-dei/</link>
<pubDate>Sun, 23 Mar 2008 15:27:11 +0000</pubDate>
<dc:creator>opusvalladolid</dc:creator>
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<description><![CDATA[  &nbsp; Publicado originalmente en Opuslibros.org &nbsp; En nuestra vida experimentamos multitud de]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p align="center"> <img width="167" src="http://www.opuslibros.org/Imagenes/cimarron_culpa.jpg" height="212" /></p>
<p align="center">&#160;</p>
<p align="left"><em><strong>Publicado originalmente en <a href="http://www.opuslibros.org">Opuslibros.org</a></strong></em></p>
<p align="left">&#160;</p>
<p align="justify">En nuestra vida experimentamos multitud de situaciones que nos despiertan sentimientos y emociones. Unas son de alegría y regocijo, y estimulan la risa e incluso el llanto de emoción. Otros son de tristeza y dolor, y nos llevan al silencio y al desconsuelo. Esto último es lo que sucede con el sentimiento de culpa. Cuando aparece, si no se sabe manejar correctamente, puede conducirnos al bloqueo y al encierro en nosotros mismos. Ser consciente de ello nos ayudará a superarlo y a encauzar el juicio sobre nuestra persona sin convertir la culpa en castigo.</p>
<p align="justify">&#160;</p>
<p align="justify">Dentro del Opus Dei, el manejo del sentimiento de culpa es sistemático. Desde que uno ingresa, le afirman que la vocación es divina y que uno no está haciendo más que responder generosamente a un llamado de Dios. Luego, lo van cargando a uno con <b><a href="http://www.opuslibros.org/escritos/hoja_normas.htm">las normas del plan de vida</a></b> y <b><a href="http://www.opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&#38;file=article&#38;sid=3702">las normas de siempre</a></b>. En <b><a href="http://www.opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&#38;file=article&#38;sid=8879">la charla fraterna</a></b>, donde se rinde cuentas de la lucha semanal por alcanzar la santidad,  uno  hace énfasis en lo que no ha podido cumplir, con la consiguiente reprimenda, de donde nace el sentimiento de culpa y el propósito por hacerlo mejor la siguiente semana&#8230;</p>
<p align="justify">&#160;</p>
<p align="justify"><!--more--></p>
<p align="justify">&#160;</p>
<p align="justify">En <b><a href="http://www.opuslibros.org/libros/Cuadernos3/Capitulo_16.htm">la confesión</a></b>, sucede algo similar. En ese ir &#8220;afinando&#8221; en la vida interior, que tanto se recomienda, lo que sucede es que uno se exige más y más, buscando nuevos aspectos para mejorar y, por consiguiente uno termina encontrando cosas que hace mal. De allí nace la necesidad de acusarse de haber hecho algo malo: pecados de pensamiento, obra u omisión o tan solo faltas y defectos. Tanto es así que, aunque lo establecido como una norma del Plan de vida es la confesión semanal, se recomienda la confesión varias veces a la semana, poniendo el ejemplo del fundador, quien se confesaba más de dos y tres veces por semana. Se llega así a una obsesión por encontrar no tan solo pecados veniales, sino &#8220;defectos&#8221;, y a confesarse tan pronto como los detecta sin esperar a la semana siguiente. A tanto llega la obsesión por tener el alma &#8220;limpia&#8221;, que se ha instituido casi como una regla que el sacerdote está en disposición de confesar antes de la misa de la mañana en los centros de numerarios y numerarias. Cosas tan naturales en un varón célibe como la polución nocturna o sueños húmedos son objeto de confesión, sin que haya culpabilidad alguna. ¿Sensibilidad o deformación de conciencia?</p>
<p align="justify">&#160;</p>
<p align="justify">Como consecuencia de la aceptación inicial de que la vocación es un llamado gratuito de Dios (cuántos han escrito la carta bajo la presión de un viaje a Roma, de una convivencia, a Torreciudad, etc.), y han tomado su decisión bajo un estado de exaltación interior propio de ese momento. Eso de &#8220;libremente y sin presiones&#8221; es  una mera fórmula. Cuando alguien decide dejar el opus y, por lo tanto, &#8220;renunciar&#8221; a la supuesta llamada  divina, los directores hacen todo lo posible para inculcarle sentimientos de culpa muy fuertes, para que uno sienta que le está dando la espalda al mismo Dios. Este sentimiento que es creado por el sacerdote o el laico con el que a uno le toca hablar en esa situación no tiene la finalidad de que uno cambie su decisión, sino para que uno <b><a href="http://www.opuslibros.org/escritos/error_irremediable.htm">se quede con ese sentimiento de culpa</a></b>, sabiéndose merecedor de los más terribles castigos en el infierno. La autoestima de la persona se pone por los suelos.</p>
<p align="justify">&#160;</p>
<p align="justify">He conocido personalmente el proceso de salida de muchos y muchas, con lo que se pude decir que está establecido un procedimiento estándar o protocolo de actuación para los directores y sacerdotes que se podría resumir de la siguiente manera:</p>
<p align="justify">&#160;</p>
<ul>
<li>
<div align="justify">La persona se encuentra en &#8220;problemas de vocación o perseverancia&#8221;, que no es más que una tentación diabólica</div>
</li>
<li>
<div align="justify">Si cae en esta tentación, le está dando la espalda al Señor, está siendo infiel a su vocación</div>
</li>
<li>
<div align="justify">Se le insiste en que se está haciendo daño así mismo, a la Obra y a sus hermanos</div>
</li>
<li>
<div align="justify">Que se supera luchando contra la tibieza (se endurece la lucha), con lo que se hace más insoportable la situación.</div>
</li>
</ul>
<p align="justify">&#160;</p>
<p align="justify"><b>¿Por qué la culpa es tan fuerte? </b></p>
<p align="justify">En general, la culpa está conectada con el instinto de muerte y con la autodestrucción. Mal asumida, arrastra a la persona a la pasividad, dejándola en una situación de indefensión y a merced de que alguien o algo externo le libere de ella. Esa persona, ideología o creencia alcanza tal poder que impedirá ejercer la propia responsabilidad.</p>
<p align="justify">El sentimiento de culpa nos influye tanto porque tenemos miedo a ser abandonados y nos dificulta el responsabilizarnos de nuestra propia vida. Se teme al abandono, pues la necesidad de ser amados y aceptados es una aspiración innata en todos nosotros, y cuando la culpa se interioriza contra nosotros mismos, dejamos de creer en nuestra valía personal y nos juzgamos no merecedores del amor. Como consecuencia, intentamos ser como creemos que las otras personas quieren que seamos, y así evitar que nos abandonen. Pero sucede que nuestra verdadera forma de ser termina manifestándose, y el miedo al abandono se incrementa. Surge entonces la agresividad hacia uno mismo a través del autorreproche y la crítica constante, con el propósito de redimirse y ser capaz de ser dueño de la propia vida. Pero lo único que se consigue es interiorizar cada vez más la desvaloración personal, y la redención nunca llega, pues buscamos que alguien nos libere. Y bajo esta óptica no es posible, ya que es la culpa la que nos impide ser libres, no los otros.</p>
<p align="justify">En las religiones en general, y concretamente en el cristianismo, el sentimiento de culpa es sistemáticamente inculcado en los creyentes. No solo dentro del Opus Dei.</p>
<p align="justify">Buscando la definición netamente enciclopédica de la Culpa o Pecado, tendríamos que caminar los vericuetos de la religión, y en ellos, encontrar que no es otra cosa más que la trasgresión de una ley o práctica sagrada, sancionada por la divinidad. Esta trasgresión es considerada según el judaísmo, el cristianismo, y el Islam. Podemos decir que en la mayoría de las religiones existe una determinada idea de lo bueno y lo malo, de aquí que tal vez la manifestación más temprana de estas nociones fue el fuerte oprobio relacionado con la trasgresión de un tabú, pero únicamente en las tradiciones judeo-cristiana e islámica se considera la referencia característica del pecado, convirtiéndose en el mal comportamiento en un crimen directo contra el Ser Supremo. En cambio, el gnosticismo y maniqueísmo, fusiones del pensamiento cristiano con influencias zoroástricas, considera que el pecado es una manifestación de la caída del espíritu humano del ámbito divino y su encerramiento en el demoníaco mundo material. En el hinduismo, el budismo, y el jainismo, el concepto más cercano al pecado es el de un desmerecimiento, la acumulación, a través de malos comportamientos, de malas consecuencias, que deben purgarse mediante un proceso de trasmigración.</p>
<p align="justify">No hay libro sagrado, donde podamos encontrar más desarrollado el sentido del pecado o la culpa, como en la Biblia. Si nos adentramos a través de las Escrituras, el pecado es el elemento que enemista a los seres humanos con Dios, lo cual exige que haya arrepentimiento para obtener su perdón. En el Nuevo Testamento, el pecado es la condición humana esencial que reclama la labor redentora de Cristo.</p>
<p align="justify"><i>&#8220;Mientras callé mi pecado, mi cuerpo se consumió con mi gemir durante todo el día; porque día y noche tu mano pesaba sobre mi; mi vitalidad se desvanecía con el calor del verano&#8221;(Salmo 32:3,4).</i></p>
<p align="justify">El sentimiento de culpa puede producir en la vida las siguientes consecuencias: sentirse torturado por un sentimiento de temor al castigo, sentir que no mereces bendiciones, sentir una inmensa necesidad de confesar tus pecados continuamente, sentir que Dios no te ha perdonado, lavarte las manos continuamente, producirte enfermedades para auto castigarte, tratar de servirle a Dios en forma compulsiva para ganar sus bendiciones y protección.</p>
<p align="justify">Según la tradición cristiana, Dios nos creó con una conciencia moral que nos permite discernir internamente entre el bien y el mal sin olvidar que todos tenemos una naturaleza pecadora:</p>
<p align="justify"><i>&#8220;Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos y la verdad no está en nosotros&#8221; (I Juan 1:8).</i></p>
<p align="justify">Debido a nuestra formación cristiana, el pecado nos trae como consecuencia el sentimiento de culpa y este sentimiento, a su vez, temor al castigo. Al mismo tiempo la sociedad en que vivimos nos ha enseñado que todo culpable debe ser castigado. Esta condenación y juicio hacia el pecado es el temor al castigo que encadena e impide la paz interior.</p>
<p align="justify">La persona que se siente culpable se castiga a si misma de diferentes maneras: negándose las bendiciones, llegando, en algunos casos extremos, a inducir enfermedades y dolencias (sin causa física) en su cuerpo. Frecuentemente puede caer en angustia, ansiedad, depresión y, sobre todo, no se siente en comunión con Dios pues teme a su juicio.</p>
<p align="justify">En los siguientes versículos bíblicos se puede ver como el pecador siente dolencias físicas a causa del sentimiento de culpa provocado por el pecado y el temor al juicio de Dios.</p>
<p align="justify"><i>&#8220;Enmudecí y callé; guardé silencio aun acerca de lo bueno, y se agravó mi dolor&#8221;(Salmo 39:2). </i></p>
<p align="justify"><i>&#8220;Mira oh Señor, que estoy angustiado, hierven mis entrañas, mi corazón se revuelve dentro de mí, porque he sido muy rebelde. En la calle la espada mata, en la casa es como la muerte&#8221; (Lamentaciones 1: 20).</i></p>
<p align="justify">En palabras corrientes, lo que sucede es que el cuerpo somatiza muchas veces las situaciones emocionalmente estresantes, con lo que da origen a sicosis o enfermedades cuyo origen no tiene una explicación razonable. Ya en otros artículos se ha hablado de los &#8220;<b><a href="http://www.opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&#38;file=article&#38;sid=5191">psiquiatras para perseverar</a></b>&#8221; forma irónica de llamar a psicoestabilizadores, confundiendo la causa con el efecto, como muchas veces ocurre, con el objeto de tratar estados de depresión.</p>
<p align="justify">Hay dos formas de sentimiento de culpa:</p>
<p align="justify">La culpa real por un pecado cometido, y la culpa falsa. La culpa falsa es un modelo de sentimiento aprendido a través de modelos culturales, de la familia y, en nuestro caso concreto, de todos los medios de formación en el opus.</p>
<p align="justify"><b>¿Cómo sabemos que la culpa nos amenaza? </b></p>
<p align="justify">Señales físicas (presión en el pecho, dolor de estómago, de cabeza, de espalda), señales emocionales (nerviosismo, desasosiego, agresividad, irascibilidad) y señales mentales (pensamientos de auto acusaciones y auto reproches) nos alertan de que la culpa está siendo mal administrada. Puede agregarse a esto el profundo sentimiento interior de que uno es merecedor a las penas eternas del infierno y que ya nada se puede hacer o del querer  negar de hecho, tratando de borrar todo recuerdo o referencia a los años pasados dentro del opus, negándose a tratar el tema con cualquiera que lo invite a hacerlo, como si fuera posible convertir esos años en un paréntesis vacío en la vida de uno.</p>
<p align="justify">Es más probable que sea así cuando mantenemos un sistema de pensamiento polarizado (pensamos que las cosas son blancas o negras, buenas o malas, y no admitimos el término medio); negativo (tan sólo tenemos en cuenta los detalles negativos y además los magnificamos, sin atender a los aspectos positivos); rígido (nos seguimos basando en el sistema de normas estricto que aprendimos dentro y donde el deber prevalece en todas nuestras acciones), sobredimensionado (abandonamos la responsabilidad de nuestra vida y pasamos a responsabilizarnos de las vidas de los demás y de cuanto ocurre a nuestro alrededor) o perfeccionista (el nivel de exigencia lo colocamos en la perfección y ésta en todos los actos que llevemos a cabo).</p>
<p align="justify">Como todo sentimiento, la culpa está precedida y es consecuencia de la escala de valores con que nos regimos. Si se produce un desencuentro entre nuestro ideal de cómo ha de ser nuestro comportamiento y la realidad vivida, causará dolorosos conflictos personales que desembocarán en la generación de alguna de las tres maneras de reaccionar ante los acontecimientos:</p>
<ul>
<li>
<div align="justify">Reacciones intra punitivas: nos sentimos culpables exclusivos de todo lo ocurrido.</div>
</li>
<li>
<div align="justify">Reacciones extra punitivas: culpabilizamos de todo, inclusive de nuestros males, a los demás, como forma de desresponsabilizarnos ante lo sucedido, en concreto, al opus.</div>
</li>
<li>
<div align="justify">Reacciones impunitivas: pensamos que nadie tiene la culpa de nada, que son las circunstancias sin más. Esta forma de razonar puede tener de bueno el conseguir descargar el agobio y no hacer más penosa la situación, pero como contrapartida, y habrá que estar alerta, se puede caer en la simplificación y la irresponsabilidad.</div>
</li>
</ul>
<p align="justify"><b>Culpa sí, pero no castigo</b></p>
<p align="justify">Cuanta mayor concordancia exista entre nuestro pensar y actuar, y cuanto más lejos se mantenga nuestro razonamiento de absolutos, rigideces y perfeccionismos, menos veces se nos generará el sentimiento de culpa. Pero sin duda, cuando somos incoherentes, el sentimiento de culpa aparece. En ese momento, en la medida en que aparquemos la descalificación y el castigo, nos liberaremos de la paralización y mantendremos la suficiente fluidez interna que nos llevará a abordar nuestras faltas de coherencia como problemas a resolver y no como losas autodestructivas.</p>
<p align="justify">Ahora bien, incluso practicando lo anterior no estamos exentos de que se nos encienda esa señal de la culpa con capacidad de ser dolosa. El problema no radica en sentirla, sino en cómo afrontamos su presencia.</p>
<p align="justify">Cuando se presenta la culpa, el reto es convertir ese sentimiento en:</p>
<ul>
<li>
<div align="justify">una señal, que sirve para cuestionarnos cómo hacemos lo que estamos haciendo. A veces es bueno que nos encontremos en entredicho: las revisiones personales posibilitan nuestro enriquecimiento</div>
</li>
<li>
<div align="justify">un momento de reflexión y análisis de por qué nos surge, sin entrar a desvalorizarnos ni a hundirnos en el desasosiego y el sufrimiento</div>
</li>
<li>
<div align="justify">un diálogo interior que nos lleve a designar y concretar cuál es la conducta por la que sentimos la culpa</div>
</li>
<li>
<div align="justify">la búsqueda de soluciones.</div>
</li>
</ul>
<p align="justify">&#160;</p>
<p align="justify">Si el sentimiento de culpa nos afecta de tal forma que nos conduce a una situación emocional que nos impide un análisis claro, conviene acudir a un profesional para que pueda ayudarnos a encontrar las soluciones adecuadas.</p>
<p align="justify">&#160;</p>
<p align="justify"><b>Sacar lo positivo de la culpa</b></p>
<p align="justify">Si ante la culpa no ejercemos nuestra responsabilidad y nos sumimos en la paralización del miedo, caeremos en la descalificación personal (hemos traicionado a Dios, somos malos, egoístas&#8230;.) y en el auto castigo (agresividad contra los que nos rodean, muchas veces a las personas que amamos, que provoca sufrimiento). Pero también podemos ver en su manifestación una función saludable, pues nos hace conscientes del conflicto y, a partir de ahí, seremos capaces de analizar las soluciones y dar los pasos oportunos que restablezcan nuestro vivir coherente.</p>
<p align="justify">Podremos descubrir que la trasgresión de la norma que provoca la culpa se produce porque:</p>
<ul>
<li>
<div align="justify">Nos guiamos por un sistema de pensamiento polarizado, rígido, negativo, sobredimensionado o perfeccionista.</div>
</li>
<li>
<div align="justify">Existen unas circunstancias especiales, en la que hay que tener en cuenta nuestras necesidades del momento,</div>
</li>
<li>
<div align="justify">Pretendiéndolo o no, nuestra actuación no se adecua a nuestros valores.</div>
</li>
</ul>
<p align="justify">&#160;</p>
<p align="justify">Si se trata de los dos primeros casos, comprobamos que el código no es inamovible y por tanto podemos flexibilizar, contextualizar y dar más precisión y puntualización a la norma transgredida. No se trata de destruir la norma, sino de enriquecerla despojándola de su rigidez. Si la culpa se presenta por sentirnos que hemos sido incoherentes con nuestro sistema de valores, habremos de responsabilizarnos de las consecuencias, hacernos cargo de lo que éstas supongan y pedir perdón a quien haya resultado dañado por nuestro comportamiento.</p>
<p align="justify">&#160;</p>
<p align="justify"><b>Sentimientos de culpa</b></p>
<p align="justify"><b></b></p>
<p align="justify"><i>Ante el fracaso, conviene preguntarnos el &#8220;porqué&#8221; en lugar del &#8220;quién&#8221; </i></p>
<p align="justify">Cuando sucede algo negativo, tendemos a buscar culpables. Hasta tal punto se da esa tendencia que se pueden clasificar los tipos de personalidad según se reacciona ante las frustraciones: quienes sistemáticamente se autoinculpan de lo que sucede, quienes piensan que la culpa siempre la tienen los demás y, por último, quienes no echan la culpa a nadie, bien porque no entran a juzgar o porque no le otorgan excesiva importancia a los contratiempos que la vida nos depara.</p>
<p align="justify">Las <b>reacciones de autoinculpación </b>provocan en el individuo un estado de ansiedad cuyo origen podemos encontrarlo en sistemas de educación rígidos. La familia, la escuela o el medio social han estado tradicionalmente cargados de leyes y normas de conducta regidas por el miedo al castigo. Así, hemos ido interiorizando paulatinamente este catálogo represivo hasta que terminan constituyendo parte de nuestra personalidad. Es como un juez o policía que llevamos dentro y que actúa imponiéndose a la espontaneidad de la acción y del pensamiento. Las personas con este sentimiento de culpa se llenan de obligaciones aunque éstas no les correspondan. Son extremadamente escrupulosos y exigentes a la hora de enjuiciarse y viven pendientes de que el castigo o la sanción puedan caer sobre ellos.</p>
<p align="justify">Por otro lado, las <b>reacciones que sistemáticamente inculpan a otros </b>de todo lo negativo que sucede se deben a que el individuo no soporta la carga de la propia responsabilidad cuando surgen las frustraciones, y dirige a los demás la sensación de culpa. Es una forma de liberación que los demás perciben como una conducta agresiva, pero que revela la incapacidad del individuo para criticarse de forma objetiva y serena. El origen de estas conductas está en estilos de educación permisivos en los que la persona no ha experimentado los límites de su conducta ni las consecuencias de sus errores. Sucede frecuentemente en familias en los que la autoridad de padres y adultos y el respeto a unas ciertas normas de convivencia han sido mal o insuficientemente trabajados con los niños y adolescentes. La educación en libertad y responsabilidad es nuestra asignatura pendiente.</p>
<p align="justify">Y la actitud de reaccionar ante las malas noticias <b>no echando la culpa a nadie </b>se asocia a dos tipos de perfil: quienes mantienen actitudes frívolas y no le dan importancia a nada y, por otra parte, quienes mostrándose responsables y conscientes, optan por no teñir las relaciones interpersonales de sentimientos de culpa para evitar la negatividad que ello acarrea.</p>
<p align="justify"><b>Liberarnos de los sentimientos de culpa</b></p>
<p align="justify">Muchas de las frustraciones que originan los sentimientos de culpa se producen porque se tiene una idea de nuestra capacidad o de la de los demás, que, por excesivamente optimista, no se atiene a lo real. Por tanto, la primera estrategia para combatir el sentimiento de culpa es cultivar el sentido de la realidad, lo que supone aceptar, qué y quién es cada uno. Para ello, es necesario trabajar la autocrítica mediante la reflexión y tomando en consideración las observaciones que nos hacen las personas que nos manifiestan más afecto y confianza. Las reuniones y la charla abierta con otras personas que estuvieron en el opus puede ser muy fructífera</p>
<p align="justify">Determinaremos así las causas de las situaciones conflictivas para aprender de los fracasos y no volver a cometer esos o similares errores. El objetivo es doble: el esclarecimiento de la situación y la desactivación del proceso de adjudicación de culpas.</p>
<p align="justify">Lo inteligente y provechoso es identificar los errores, reconocer la causa, asumir la responsabilidad cuando nos compete y, ya después, tomar medidas para rectificarlos y para no volver a caer en la misma piedra. Limitarnos a sentir culpa es como encadenarnos de por vida por lo que ocurrió en el pasado, lo que conduce a un estado de ansiedad que puede derivar en depresiones.</p>
<p align="justify">Sentir culpa sólo resultará útil cuando esta sensación pueda convertirse en acción. Cuando se aceptan los errores sin sentir un fracaso definitivo y paralizante, el error puede percibirse como una oportunidad de aprendizaje, como una fuente de información de qué cosas van bien y cuáles no. Se trata de un proceso de autoaceptación y mejora que genera autoestima, de aprender a querernos a partir de un diagnóstico certero sobre nuestras acciones menos logradas y nuestras posibilidades de intervenir sobre ellas.</p>
<p align="justify"><b>Para evitar el sentimiento de culpa, conviene:</b></p>
<ul>
<li>
<div align="justify">Identificar los sentimientos de culpa. Analizar en qué situaciones sobrevienen.</div>
</li>
<li>
<div align="justify">Aceptarlos como normales y pensar que son comprensibles. Al reconocer y aceptar estos sentimientos de culpa, resulta más fácil expresarlos y combatirlos.</div>
</li>
<li>
<div align="justify">Expresar los sentimientos de culpa. Hablar con otras personas, lo mejor es con otras personas que compartieron nuestra situación, o sea, otros que también se salieron y que están en mejor condición anímica que nosotros. Puede ser el caso de la conveniencia de hablar con un sicólogo. Hablar del tema puede ayudar a aliviar este pernicioso sentimiento.</div>
</li>
<li>
<div align="justify">Analizar sus causas. Buscar las razones de estos sentimientos puede contribuir a hacerlos más comprensibles y aceptables. Ser objetivos.</div>
</li>
<li>
<div align="justify">Reconocer nuestros propios límites.</div>
</li>
<li>
<div align="justify">Aprender a dejar vivir a los demás.</div>
</li>
</ul>
<p align="justify"><b></b></p>
<p align="justify"><b>PARA REFLEXIONAR:</b></p>
<p align="justify">¿Sientes en el fondo que Dios no te ha perdonado?</p>
<p align="justify">¿Sientes que mereces trabajar para Dios para que te perdone los pecados?</p>
<p align="justify">¿Piensas que es egoísta querer tener bendiciones de parte de Dios aunque otros no las tengan?</p>
<p align="justify">¿Confiesas a Dios una y otra vez el mismo pecado de tu pasado?</p>
<p align="justify">¿O ya no quieres saber de Dios o de religión? Negando a Dios se niega todo lo que tenga que ve con Él, tratando de borrar inútilmente todos los recuerdos.</p>
<p align="justify"><strong>Cimarrón</strong></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[19 DE MARZO: Consejos jurídicos prácticos para preparar la salida del Opus Dei]]></title>
<link>http://opusvalladolid.wordpress.com/2008/02/26/19-de-marzo-consejos-juridicos-practicos-para-preparar-la-salida-del-opus-dei/</link>
<pubDate>Tue, 26 Feb 2008 21:08:33 +0000</pubDate>
<dc:creator>opusvalladolid</dc:creator>
<guid>http://opusvalladolid.wordpress.com/2008/02/26/19-de-marzo-consejos-juridicos-practicos-para-preparar-la-salida-del-opus-dei/</guid>
<description><![CDATA[  19 DE MARZO, CADA UNO A LO SUYO Publicado originalmente en Opuslibros.org Queridos todos: A contin]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p align="center"> <img border="0" width="300" src="http://www.opuslibros.org/Imagenes/19_marzo_autovia_1.jpg" alt="renovar incorporacion opus dei 19 marzo" height="197" /></p>
<p align="center"><a href="http://opusvalladolid.wordpress.com/2008/02/14/19-de-marzo-bienvenidos-a-los-que-se-van-del-opus-dei-y-a-los-que-se-quedan-tambien/"><strong>19 DE MARZO, CADA UNO A LO SUYO</strong></a></p>
<p><strong><em>Publicado originalmente en <a href="http://www.opuslibros.org/nuevaweb/">Opuslibros.org</a></em></strong></p>
<p>Queridos todos:</p>
<p align="justify">A continuación os expongo unos breves consejos para quien esté planteándose irse de la Obra. Son fruto de la experiencia personal. Pueden parecer medidas frías y calculadas, pero cuando uno toma conciencia de a qué se está enfrentando, son del todo necesarias para evitar salidas traumáticas.</p>
<p align="justify">1º NUNCA COMUNICAR LA INTENCIÓN DE DEJAR LA OBRA. Esto hay que hacerlo una vez que se ha preparado el plan de huida.</p>
<p align="justify">2º ABRIR UNA CUENTA CORRIENTE A TU NOMBRE. Hay que tener la prudencia de indicar que no se envíe correspondencia bancaria de esa cuenta, sino que el correo se recogerá en la propia sucursal. Es preciso contar con medios económicos para afrontar la salida de la Obra. Si los ingresos percibidos del trabajo son siempre fijos, habrá que acudir a ayuda de familiares, o a la justificación de gastos extraordinarios.</p>
<p align="justify">3º BUSCAR ALOJAMIENTO. Hay que tener preparado un lugar al que acudir una vez dejado el Centro.</p>
<p align="justify">4º ANULAR CHEQUES FIRMADOS EN BLANCO. Acudiremos a nuestra sucursal para anular todos los talonarios que se encuentren en posesión del Secretario firmados por nosotros.</p>
<p align="justify">5º REALIZAR NUEVO TESTAMENTO. Si ya se ha otorgado testamento en favor de la Obra o sus iniciativas, hay que acudir al Notario, para realizar un nuevo testamento dejando los anteriores sin efecto.</p>
<p align="justify">6º NO LEVANTAR SOSPECHAS. Hay que esmerarse durante las últimas semanas en no levantar sospechas, siendo especialmente puntuales en la Charla fraterna y la Confesión.</p>
<p align="justify">7º COMUNICAR LA DECISIÓN. Si aún no se ha hecho la fidelidad, bastará que llegado el día 18 de marzo se indique que no se va a renovar la Oblación. Esta decisión hay que comunicarla de manera inapelable. No entrar a dialogar ni a discutir. Conviene ser especialmente diplomático, pero firme: que no quepa ninguna duda. Si ya se ha realizado la Fidelidad, cualquier momento es bueno, aunque mejor no hacerlo en vísperas de fechas vacacionales, pues la excusa para retenerte puede ser que hay que tramitar la dispensa y, claro con las vacaciones encima va a tardar. No obstante, mientras se tramita la dispensa de Roma, no hay obstáculo legal alguno en no vivir en un Centro, bajo el argumento de que en esa situación vivir en el Centro es contraproducente y se puede crear mal ambiente. Nunca aceptar ir a un Curso de retiro o Anual para replantearse nada.</p>
<p align="justify">8º REVISAR NUESTRA SITUACIÓN PATRIMONIAL. Una vez hecho esto, hay que revisar el estado del patrimonio que pudiéramos tener al objeto de comprobar que todo sigue en orden. Ante cualquier duda: acudir a un abogado.</p>
<p align="justify">9º EL CORREO ES INVIOLABLE. Desde un punto de vista jurídico tengo mis dudas sobre si una autorización tácita y general puede llegar a ser legal, hasta el extremo de que en virtud de la misma el Director tenga la facultad de leer todo tipo de correo entrante o saliente. Sería conveniente denunciar los excesos.</p>
<p align="justify"><strong>Merlos</strong></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[UN POCO DE MI VIDA, testimonio de MGM, numeraria auxiliar desde los 14 a los 33 años]]></title>
<link>http://opusvalladolid.wordpress.com/2008/02/23/un-poco-de-mi-vida-testimonio-de-mgm-numeraria-auxiliar-desde-los-14-a-los-33-anos/</link>
<pubDate>Sat, 23 Feb 2008 23:20:35 +0000</pubDate>
<dc:creator>opusvalladolid</dc:creator>
<guid>http://opusvalladolid.wordpress.com/2008/02/23/un-poco-de-mi-vida-testimonio-de-mgm-numeraria-auxiliar-desde-los-14-a-los-33-anos/</guid>
<description><![CDATA[  &nbsp; Publicado originalmente en Opuslibros.org ¡Oh mi vida!, colmada de tierno amor, dulce, infa]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p align="center"> <img border="0" width="160" src="http://www.opuslibros.org/Imagenes/mgm.jpg" alt="testimonio ex numeraria auxiliar Opus Dei" height="212" /></p>
<p align="justify">&#160;</p>
<p align="justify"><strong><em>Publicado originalmente en <a href="http://www.opuslibros.org/nuevaweb/">Opuslibros.org</a></em></strong></p>
<p align="justify">¡Oh mi vida!, colmada de tierno amor, dulce, infantil y bello, mi vida de sueños entregados al ideal que me propusieron, convencieron, ilusionaron y arrastraron, haciéndome sufrir por la tensión que experimentaba entre cuanto suponía su fidelidad y mi felicidad, y así, reconvencida, con la conciencia temiendo las consecuencias eternas del abandono de la Obra, transcurrió mi existencia en la Obra fundada por José María Escriba Albas el dos de octubre de 1928 en Madrid.</p>
<p align="justify">Aquella etapa de la historia de España quedó simbolizada en los libros de texto por dos anillos de la fidelidad fundidos en uno solo, ensortijado en mi anular para toda la vida. Pesó tanto aquel anillo que abracé la depresión. Entonces comencé a vivir una etapa completamente sorpresiva para mí.</p>
<p align="justify">Enferma me llevaron al salvador, el doctor Malcom X, un médico andaluz buen conocedor de la medicina psicosomática que ejercía de psiquiatra disimulado de tantas y tantos pobres como yo, fieles de la Prelatura, que concurrían a su consulta de la mano de sus director@s, roto el cuerpo y esperanzados de sanar algún día dentro de la Institución, &#8220;porque nuestra patología era endógena, fruto de un carácter anancástico&#8221;, como le gustaba repetir al doctor Malcom X, en el modo de vivenciarlo todo; había que relativizar la vida y los acontecimiento, establecer pausas entre dos tareas y vivir serenamente el trabajo, los encargos, el proselitismo y tantas cosas más.</p>
<p align="justify">Para él lo importante era vivir y morir en casa, porque, no debe obviarse, la razón de mi existencia, como si Dios solo me amara para eso, era ser y hacer el Opus Dei en la tierra, frase repetitiva en don Alvaro, como sombra del Fundador que se decía.</p>
<p align="justify">Era Malcom X de baja estatura, semicalvo cuando lo conocí, de ronca voz y frases contundentes que le gustaba escribir la vida de sus pacientes antes de que llamaran a la puerta de su consulta -de mí poseerá una auténtica biblioteca-, y, sobre todo, hablaba como Dios. Estaba convencido de que su razón de ser radicaba en que ningún desequilibrado abandonara la Obra, aunque fuera empastillado, drogado, agilipollado, sin conciencia ni personalidad, porque cuando estás tan mal y el Prelado repite incansable, como si fuera un eslogan de la casa de Gran Hermano que la Obra es el mejor sitio para vivir, para morir y para estar enfermo, lo de menos es tu situación personal, y lo de más ir al cielo que Dios tiene prometido para los que le perseveran en su Obra, la de Dios.</p>
<p align="justify">Tras analizar Malcom X tu paranoya, hacía pasar después a la directora, como si la sanación dependiera de la gracia, las directoras y las pastillas. Al final, la conciencia, al menos la mía, padecía un empacho insoportable. Porque yo buscaba la serenidad, la paz, el amor de alguien que me amase por mí misma, no en función de la Prelatura, de alguien que diera su vida por mí, en lugar de arrugarme y tirarme a la papelera como un folio sobre el que se escribió la historia de &#8220;la señora de los anillos&#8221;, con final frustrante, aunque las dueñas de las alianzas fueran Guadalupe Ortiz de Lándázuri, que en paz descanse, numeraria de pura cepa, primer apóstol de México, y Julia Bustillo, numeraria auxiliar, quinta en el pelotón de las nax pitadas, ejemplar donde las haya. Los anillos, el de aquélla de oro con diamantes insertados cual lañas en sopera de loza rota de familia numerosa y pobre, y regenerada de sus cicatrices, siempre expuesta &#8220;in aeternum&#8221; ante los ojos de los prelados sobre una redonda mesa de camilla y flanqueada por un Brueghel, y el de mi colega de fatigas, de oro también, porque las numerarias auxiliares éramos la espina dorsal de la Obra, aunque el espinazo se nos doblara de tanto trabajar.</p>
<p align="justify">El doctor Malcom X era de mirada acerada y verbo hiriente. Sus pensamientos herían la conciencia, más en la mía no lograron nunca un efecto sanante, sino contundente, dando la vuelta a la evidencia que reventaba por su propio peso, como haciéndote creer que ves la luz cuando tu interior es solo tiniebla, que la cruz de la perseverancia es tu única ruta de salvación y tu angustia forma parte de la esencia humana, aun teniendo que dormir saboreando los orfidales -él, nos decía, los tenía siempre en su mesilla de noche-.</p>
<p align="justify">Cuando inicié mi singladura en la Obra y constaté la realidad de las numerarias de mente enferma, cuando limpiaba dormitorios y recogía pastillas y recetas, meleriles, ansiolíticos, tepacepanes, triptizoles, pozacs, orfidales que se bebían como si fueran cocacolas para dormir, entonces algo extraño golpeó mi sentimiento: ¡qué dolor, después de tanta entrega convertirse en marionetas cuyo valor radica en morirse en casa! En aquella época la consulta de medicina psicosomática era frecuentada por personas entradas en años; cuando la depresión besó mi mente, Malcom abrió una consulta en Madrid porque eran tant@s los que a él llevaban de la mano sus director@s, muy jóvenes muchos de ellos, que su secretario gozaba con sus pingües ingresos.</p>
<p align="justify">Mujeres inteligentes, sin autoestima, profesionales mayores insoportables, caracteres enrarecidos, modales hirientes. ¡Oh, mi conciencia sufría!, y miraba los diamantes de mi anillo viendo aquellas dos grandes mujeres que habían fundido su fidelidad atando la mía. Jamás desembocaría yo en la consulta de un psicosomático, me decía en el silencio de mi contemplación, ingenua de mí&#8230;</p>
<p align="justify">&#160;</p>
<p align="justify"><!--more--></p>
<p align="justify">&#160;</p>
<p align="justify">&#160;</p>
<p align="justify">Algún tiempo después, cuando sané de mi locura, una numeraria auxiliar que había atendido el centro de Malcom, me dijo que temía cuando se acercaban las fechas del curso anual y demás salidas del director del centro, porque quien hacía cabeza era él, el sabio, el de la palabra que Dios hablaba por su boca pero que al telefonillo de la Administración era tan pejigueras que daba miedo, tan puntilloso que rayaba en la manía, sobre las que tanto nos insistía para que fuéramos flexibles, relativizáramos la vida y viviéramos con la paz que la Institución jamás podría ofrecer mientras sometiera a sus miembros a las tensiones causantes del desequilibrio. Nadie era capaz de comprender que el mal estaba dentro y arriba, en las cabezas empecinadas en que la Obra era la releche para morir (por la gran cantidad de misas que te dirían cuando la palmases), pero no para vivir (y si no que pregunten por las escapadas que la gente se daba cuando podía), pero desde luego que jamás fue, es ni será el mejor lugar para estar enfermo, pues si tienes que curarte sin alterar el horario de la administración ni hacer cosas extraordinarias, en el trabajo habitual, entonces verdaderamente te revientan. Pero, como Dios está detrás de todo -la fe no me la han quitado, frente a lo que san Josemaría anunciaba repetitivamente al ingenuo que le decía, o él se lo suponía, &#8220;Padre, me voy pero le quiero mucho&#8221;. &#8220;Yo no quiero amores que no sean amor a Jesucristo&#8221;, decía -como si el amor a Dios y a él fueran una misma cosa- pienso que también está tras el reventón, para que solo cuando la puerta revienta de dolor, de amor y de cabeza, se abra un horizonte bello y hermoso, un modo de reconstruir mi vida, surcando los caminos divinos de la tierra, y que cada caminante siguiera su camino, el que le otorgara la felicidad. No había forma humana de abrir las puertas -aunque la mentirosa y repetitiva frase de que estaban abiertas de par en par dijera lo contrario- sino a base de golpes, como escribió el poeta tan citado en la Obra de &#8220;golpe a golpe, verso a verso&#8221;. Pero delante de la puerta bien cerrada por siete cerrojos, como los que debían custodiar los corazones frente al enamoramiento, el Cancerbero Malcom tenía el encargo del Prelado de no dejar salir ni un@, y para eso le habían surtido de un arsenal de triptizoles y tofraniles en una mano, tinta y cálamo en la otra y la palabra de Dios en su boca para convencerte, anestesiarte, confundir tu conciencia y decirte que solo en la Obra alcanzarías tu felicidad, mientras fuera te podría esperar una vida como la de aquella que se fue a vivir con un negro.</p>
<p align="justify">Mi infancia, tierna y salvaje (en el buen sentido del término), estuvo rodeada de árboles y prados, vacas, caballos y otros animales del creador que repueblan la campiña y nutren los estómagos tras buenas matanzas. Mi padre cultivaba la vid y conocía el proceso de maduración del chorizo y la morcilla. Es mi padre un campesino honrado que ha amado siempre a sus hijos. Mi madre es la ternura y la sencillez personificada en el buen amor a sus hijos y en una sólida fe a Dios; quería tanto que estuviéramos cerca de Él que cuando a mi hermana le plantearon un futuro profesional en la capital, viviendo en un colegio que tenía capilla (oratorio para ellos), vio abrirse el cielo para sus hijas, nunca mejor dicho.</p>
<p align="justify">Y allá se fue mi hermana; yo, años detrás dejando los partidos de fútbol con mi hermano, los tiros a la portería de la aldea con el balón y las conversaciones sobre el Real Madrid, el Barcelona Fútbol Club y otros sueños que colmataban las húmedas tardes de mis campos. Amaba tanto a mi hermano que siempre busqué lo mejor para él, y cuando vi anunciar en unas bolsas de pipas un balón de regalo por solo 5 pesetas, comí pipas hasta hartarme, sin alcanzar el preciado don redondo salvo la pelota que había en mi estómago del empacho que cogí. Desde aquella frustración dejé de creer en la lotería.</p>
<p align="justify">Era una niña cuando evocaba en Madrid el tierno amor de mi madre, también el de mi padre, aunque fuera parco en palabras. Mi corazón temblaba en la gran ciudad; mis 14 años contemplaban estupefactos la modernidad en la urbe de los campeones, mis ídolos del fútbol, quizá algún día me cruzara con ellos en alguno de los dos autobuses que tomaba a las cuatro de la tarde para trabajar cuidando niños, lejísimos del colegio donde estudiaba, comía, dormía y pitaría. En los Tilos, así se llamaba el colegio, estaba todo, era como el Reino en la tierra para mí, con aquellas señoritas, mis profesoras, directoras, amigas y luego hermanas que me aman con tal locura mientras viviera con ellas que resultó ser un amor tan idealista que nunca se concretaría en hechos económicos.</p>
<p align="justify">A mí no me gustaba reírme. Tenía los dientes inferiores completamente rotos. Cierto día, en la época de la vendimia, con nueve años, mientras recogía higos, un carro cuajado de uvas y tirado por vacas tropezó con una piedra y volcó. Todo sucedió en el instante del vértigo. Mi hermano me arrastró de la chaqueta y el carro golpeó mi cara partiéndome la mandíbula. Perdí cuatro dientes inferiores y dos superiores, los demás fueron removidos y el labio se partió. Del evento guardo una bella cicatriz y un recuerdo de dolor. Dijeron los médicos que la mandíbula podía restaurarse a los 18 años. Viví sin dientes mientras estuve sirviendo en el Opus Dei durante veinte años, hasta los treinta y tres sin que ellos quisieran gastarse en dinero en una ortodoncia. Cuando tras abandonar la Obra volví a la aldea de mis sueños y el fútbol de la infancia, mi madre me besó con ternura y gastó una fuerte suma en reponer mi defecto; el de ella era un amor con todas sus consecuencias, no como aquel tan grande y eterno que no era capaz de remediar mi fealdad.</p>
<p align="justify">Mientras viví en el Opus Dei no me gustaba reír para que nadie viera mi defecto. Ahora, con una boca grande y hermosa abro los labios y río y bebo el aire de la libertad, donde gusto el amor del bien y saboreo el pan de la bondad, y beso con la ternura de mi madre todos esos amores permanentes, los que no se sustraen a la dádiva generosa y desproporcionada de la autenticidad.</p>
<p align="justify">En los Tilos dormí en literas durante un año con tres niñas, luego sola en una habitación sobria y confortable. Una noche, antes de irme a dormir, me llamó la subdirectora para hablar conmigo. Aquella tarde un toro empitonó a Paquirri. Salió en la tele. Paquirri le dijo al médico: &#8220;Mi vida depende de usted&#8221;. Yo lloré desconsolada; ¡Señor, qué frasón! ¿Dependería alguna vez mi vida de alguien?, o podría yo ser dueña de mi porvenir. Entré en la salita. Allí la subdirectora del colegio me espetó:</p>
<p align="justify"> - Estás fumando porros con Elena.</p>
<p align="justify"> - ¿Pero qué es un porro?, pregunté.</p>
<p align="justify"> - Se te nota en la cara, dijo.</p>
<p align="justify">Fueron tres horas insufribles, con Paquirri empitonado, y yo empitonada por Julia, y rompí a llorar.</p>
<p align="justify"> - Pues si lloras es por algo. Y dejó irme a la habitación.</p>
<p align="justify">En aquella época un halo de magia permeaba en los Tilos cual perfume embriagador, y diez niñas de mi clase pitaron como numerarias auxiliares, sin que yo supiera nada; tal era mi ternura e inocencia virginal, pues hasta mayor poco supe de intimidades y costumbres poco recomendadas por las numerarias.</p>
<p align="justify">Mi hermana fue expulsada de Los Tilos, recalando en un colegio de monjas donde la prepararon adecuadamente para asumir su futuro, bendecido por un excelente marido. A mí me dijeron que me quedara; poco después, en un curso de retiro, tras la muerte de una numeraria auxiliar, me preguntaron si yo quería sustituirla. Dije que sí. Aquella nax se llamaba Julia Bustillo, la del anillo de los anillos.</p>
<p align="justify">Las técnicas pedagógicas para afectar la sensibilidad y excitar los sentimientos hacia la entrega a Dios estaban tan depuradas que pocos argumentos poseía para calibrar las consecuencias de mi sí a los 14 años, sin nunca haber tocado porro alguno. ¡Qué sabía yo del amor y el desamor!; solo me dijeron que había muerto Julia Bustillo, la numeraria de bandera auxiliar, velada de &#8220;corpore in sepulto&#8221; en el oratorio de Lagasca, sin sospechar jamás lo que su fidelidad y su anillo supondrían en mi vida, y que Dios me decía por boca de numeraria que tenía vocación y me preguntaba si quería sustituir a Julia. Dije sí, y me entregué para siempre.</p>
<p align="justify">Mi hermana mayor se había convertido en numeraria auxiliar tiempo atrás. La noche antes de abandonar la Obra me invitó a rezar con ella sus últimas preces. Al final pronunció esta lapidaria frase que no olvidaría hasta que años después visitara al doctor Malcom X: &#8220;Nunca podré ser fiel a un hombre, porque no he sido fiel a Dios&#8221;. Mi hermana vive hoy feliz con su marido y tres hijos, un hombre bueno y sencillo que la adora y besa con amor y ternura pinchándole con su perilla; los envidio.</p>
<p align="justify">Tengo una amiga que me ama como quisiera que un hombre me adorase. Sobre mi sencillez y candor, docilidad y sumisión, dice que soy prototipo perfecto de la definición fundacional de &#8220;hija pequeña&#8221;.</p>
<p align="justify">Pero ella desconoce el toro que llevo dentro. Reconozco que me han dado muchos capotazos afectivos y sobrenaturales, me regalaban un viaje cuando amenazaba marcharme, conocí el fervor del &#8220;Univ viva el Papa&#8221;, el Tozal de Torreciudad, cursos en Canarias cual pija rica, e incluso tuve una encargada de quererme, una Paloma sensata y profunda que llenaba el vacío de mis desafectos. Paloma me quiso por encargo, yo la amaba por necesidad, tanto que cuando la &#8220;destinaron&#8221; a Molinoviejo hice la maleta y sin decir &#8220;hoste ni moste&#8221; en mi casa pequeña con ella me fui, con el amor que necesitaba para consolar tanta carencia de un corazón en carne viva. Pero lo de la San Basilio no era amor. El amor auténtico jamás genera dependencia, sino que estimula la libertad, el vuelo y el poema, la locura y la capacidad para hacer de la vida algo maravilloso y universal.</p>
<p align="justify">El universo donde transcurrieron los pocos años de mi felicidad en el Opus Dei estaba situado en la casa de &#8220;Flores&#8221;, centro de la Delegación de varones en Madrid. Su director era uno de los hombres más cuerdos, inteligentes y amables que he conocido, una joya de la corona, oficial de la marina, reclutado en una película de Carmen Sevilla haciendo llaves de judo a los catetos, un hombre de pelo negro, alto, corpulento y comprensivo, una pieza de caza de varias medallas.</p>
<p align="justify">Yo salía a servir la comida. Era doncella de boca cerrada por la carencia de piezas dentales que gozaba escuchando las ocurrencias de aquel director joven e ingenioso vestido con jersey amarillo pollo, ocurrente y desternillante, auténtico hasta la expulsión, pues nunca se sometería a las directrices de los directores, sino que actuaba en conciencia, aunque en la Obra actuar en conciencia era según la mente y el corazón del Padre; entonces, ¿de qué conciencia se trataba, de la del Padre o de la mía? Todo en la Obra giraba en torno &#8220;ad mentem Patris&#8221;, lo contrario nunca era de buen espíritu.</p>
<p align="justify">Mi vida alcanzó en Hortensias su zenit. Ahora me parece increíble cómo pueden empequeñecernos tanto el horizonte diciéndonos que íbamos a dar la vuelta al mundo como un calcetín, cuando me dedicaría a doblar calcetines toda mi vida, o vivir tan feliz cuando aquella verdad resultaría ser la causa de mi enfermedad psíquica. Mi libertad en Hortensias consistía en salir a servir la comida. Siempre buscaba la novedad para escuchar sus exclamaciones y sorpresas, y hacer pasteles de chocolate simulando la casa de la Delegación para hacer feliz a los chicos, pues la sección de mujeres éramos las madres y hermanas de los numerarios.</p>
<p align="justify">Allí fui feliz, planchando las camisas mientras rezaba por ellos, quizá amando lo que me hubiera gustado tener, sintiéndolos en mi tierno corazón de mujer más a ellos que a Dios, aunque en las meditaciones se predicara incansablemente lo contrario.</p>
<p align="justify">Recibí muchas correcciones fraternas a causa de las meditaciones, porque me dormía escandalosamente. Si muchas eran mis virtudes, el defecto de mi sueño destacaba sobre todas ellas. Y si me obligaba a tener cerrada la boca a causa de los dientes, los bostezos se desquitaban. En mi nuevo trabajo como cocinera de un conocido restaurante, mi jefe me ha amenazado diciéndome: &#8220;El día que te vea babear sobre una paella cuando abres la boca te pongo en la calle&#8221;. Muy a pecho me lo he tomado, de verdad. Cuando él está, reprimo el bostezo, cuando se va abro la boca como si me fuera a comer el mundo.</p>
<p align="justify">Yo abría la boca una y otra vez. Eran las meditaciones de sopor insoportable. Trabajaba mucho y dormía poco. Antes de que el gallo cantara sentía sobre mi blando cuerpo serrano y atlético los chuzos del agua fría, por amor, por el Padre, las almas, la Iglesia, pero ni con esas me despertaba. Era la reina del café &#8220;amanecer&#8221;, y tampoco. Solo me despertaba atraída por la personalidad de aquel cura de rostro gitano, alto, corpulento y elegante, sotana impoluta, honda voz como el cancionero lorquiano, y, sobre todo, lo cual era crisol de su valía, comprensivo.</p>
<p align="justify">Escuchaba y hablaba con un convencimiento incapaz de remediar situaciones que solo estaban abocabas a la consulta del doctor del psicosoma, el otro andaluz mala leche, carente del candor de mi curita agitanado de ojos negros y sonrisa contenida del amor que llena tu pecho de Dios. Sí, aquel cura cordobés sonreía como Dios y amaba como sus madres, la de la tierra y la del cielo, como la mía.</p>
<p align="justify">Nunca estuve enamorada de un numerario. Reconozco que siendo niña nax <i>[numeraria auxiliar]</i> en Molinoviejo, durante una convivencia de seminaristas, uno de ellos, que destacaba por su singularidad, me cautivó. Nunca me dirigió la palabra, tampoco era especialmente bello; simplemente era diferente, original, como me gustan los hombres, no del montón; vestía un jersey de rombos; los demás llevaban atuendo de seminarista. En la Obra, entre los chicos, abundaba la expresión: &#8220;vistes como un seminarista&#8221;; de los de entonces, claro; ahora algunos van con camisas Ralph Laurent.</p>
<p align="justify">Ahora no tengo lo que quiero, pero me sobra la ternura, soy libre, amo y vivo sin que nadie me diga a quién tengo que querer. Quiero a quien me da la gana y soy generosa sin adoctrinamientos. Camas es un pequeño pueblo andaluz en los márgenes de Sevilla que apunta al mar. Alguna vez he ido al mar con mi amiga maricona, y hemos paseado juntas contemplando la belleza de la libertad, los colores de la marisma y permitiendo a las gaviotas que transporten nuestros sueños y los depositen en el corazón de algún joven que busque también un amor como el nuestro.</p>
<p align="justify"><strong>MGM </strong></p>
<p align="justify">&#160;</p>
<p align="justify">PD Doy las gracias a un amigo de opuslibros que me ha ayudado a escribir algo de mi vida en el Opus Dei. Me gustaría poner mi granito de arena para que los directores se enteren que las pastillas rara vez son la solución a la angustia y la tristeza de mucha gente de la Obra. La solución o una de ellas es decirle a esa gente que a lo mejor eso no es lo suyo, que fuera de la Obra puede ser muy feliz, que Dios existe fuera del Opus y tanto que existe, que fuera de ahí se van a encontrar problemas pero no angustias. A mi una directora con la que había vivido muchos años me contestó a unas preguntas mías en un correo electrónico que &#8220;eso&#8221; no era para mi. La pena que eso me lo dijo cuando llevaba dos años fuera.</p>
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