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	<title>realismo-sucio &amp;laquo; WordPress.com Tag Feed</title>
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	<description>Feed of posts on WordPress.com tagged "realismo-sucio"</description>
	<pubDate>Tue, 29 Dec 2009 04:15:18 +0000</pubDate>

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<title><![CDATA[EL HALLAZGO ENCONTRADO]]></title>
<link>http://masacreenlosjardines.wordpress.com/2009/09/08/el-hallazgo-encontrado/</link>
<pubDate>Tue, 08 Sep 2009 09:31:59 +0000</pubDate>
<dc:creator>Masacre en los Jardines</dc:creator>
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<description><![CDATA[EMMA ROULOTTE, ES USTED Norberto Luis Romero Editorial Eclipsados, 2009 Digámoslo de una vez: Emma R]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p style="text-align:center;"><img class="aligncenter size-full wp-image-439" src="http://masacreenlosjardines.wordpress.com/files/2009/09/roulotte.jpg" alt="" width="111" height="173" /></p>
<h3>EMMA ROULOTTE, ES USTED<br />
Norberto Luis Romero<br />
Editorial Eclipsados, 2009</h3>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:13pt;"><span style="color:#333333;"><span style="font-size:9.5pt;font-family:Verdana;">Digámoslo de una vez: Emma Roulotte, es usted, el nuevo libro de relatos de Norberto Luis Romero, destaca de la “cándida” literatura de los últimos años por su mordacidad y su inteligencia.</span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:13pt;"><span style="color:#333333;"><span style="font-size:9.5pt;font-family:Verdana;">Romero, autor de novelas como <em>Signos en descomposición</em> y de varios libros de cuentos, es uno de los nombres clave de la literatura fantástica en nuestro país. Sin embargo, en Emma Roulotte, es usted, el escritor argentino se mueve entre un plexo de géneros y estilos literarios que van desde el más depurado Realismo Sucio hasta la Ciencia-ficción, demostrando así con creces que lo fantástico no es su única carta. Contra lo que pueda parecer, esta diversidad de géneros y temas no merman en nada la unidad del texto, pues los relatos convergen en una especie de “historia sin historia”, hábilmente construida a través de un détournement personalísimo del tradicional recurso del manuscrito encontrado. A esas cualidades indudables, hay que añadir otras como la eficacia lingüística o la audacia técnica, todo ello aderezado con la indiscutible imaginación y la elaborada poética de este autor.</span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:13pt;"><span style="color:#333333;"><span style="font-size:9.5pt;font-family:Verdana;">Además de lo ya dicho, hay que señalar que uno de los grandes aciertos de este libro es el uso de la ironía, categoría de las más pródigas del arte de escribir, y lamentablemente ausente en casi toda la producción literaria actual, inundado como está el Mercado de una escritura ñoña y plana que rebaja a muchos autores al rango de meros amanuenses.</span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:13pt;"><span style="color:#333333;"><span style="font-size:9.5pt;font-family:Verdana;">En cambio, en Emma Roulotte, es usted, la ironía, hilo conductor de todos los relatos, es tratada por el autor con el sumo cuidado que esta categoría merece desde que las vanguardias de principios del siglo XX le otorgaron su pleno protagonismo en la obra artística. Porque la ironía no es sólo una forma refinada de humor, sino también una de las figuras del pensamiento crítico, espina dorsal que estructura la subjetividad contemporánea y que distingue, por el mismo motivo, al artista auténtico del aficionado.</span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:13pt;"><span style="color:#333333;"><span style="font-size:9.5pt;font-family:Verdana;">Como se puede ver, no faltan razones para decir que Emma Roulotte, es usted, es algo más que un libro ameno y con mucho humor: es un libro inteligente, y como todos los libros inteligentes es, además de un objeto estético, el testimonio vivo de una postura, una Weltanschauung, una visión del mundo. Dicho en otras palabras: un libro mucho más que recomendable para el lector que no se resigna a consumir literatura de ordenador y que sabe leer entre líneas.</span></span></p>
<p style="text-align:right;">Por INÉS MENDOZA</p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
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<title><![CDATA[El Rey de La Habana – Pedro Juan Gutiérrez]]></title>
<link>http://argiarenhiria.wordpress.com/2009/08/01/el-rey-de-la-habana-%e2%80%93-pedro-juan-gutierrez/</link>
<pubDate>Sat, 01 Aug 2009 22:08:54 +0000</pubDate>
<dc:creator>argiarenhiria</dc:creator>
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<description><![CDATA[Pedro Juan Gutiérrez es un periodista que nació en Cuba en 1950. A los 18 años ya sabía que quería s]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p>Pedro Juan Gutiérrez es un periodista que nació en Cuba en 1950. A los 18 años ya sabía que quería ser escritor y decidió que para ser uno bueno no tenía que unirse a círculos literarios ni cosas de esas, pensó que tenía que viajar y “ver mundo” para poder escribir algo decente. Pues dicho y hecho. En 1998 publicó su “Trilogía Sucia de La Habana” que resultó un éxito de ventas y de público y un año más tarde el libro que me acabo de ventilar, que es la segunda novela del Ciclo de Centro Habana.</p>
<p>Pues decir que no está nada mal. Eso sí, al principio cuesta algo, ya que existen ciertas diferencias en las expresiones. Pero en general diría que es un muy buen retrato de la vida en Cuba (es lo que el autor pretende) y la verdad es que no tiene nada que ver con lo que nos venden las agencias de viajes. Se refleja lo que hay en las calles de La Habana: miseria, alcohol (mucho ron), sexo (muchos y muchas jineteras), suciedad, algo de brujería y sobre todo la ley del más fuerte.</p>
<p>El libro nos va enseñando la vida de Rey. Un chavalín de 16 años que intenta sobrevivir día a día en las duras calles de La Habana. A lo largo del libro Rey se va juntando con diferentes tipas (la vecina, Magda, Sandra…) que lo mantienen, por lo que solo le importa “templar” durante días en la inmundicia hasta quedar satisfechos ambos.</p>
<p>Extraña la relación amor-odio que nuestro Reynaldito tiene con Magda (especialmente) y sus maneras de afianzar su hombría. Pero para saber cómo acaba su historia tendréis que leeros el libro.</p>
<h3><strong><span style="text-decoration:underline;"><em>FRASES:</em></span></strong></h3>
<p>Nadie decía la verdad. En este mundo nadie dice la verdad. Todo es mentira. ¿Por qué yo voy a decir la verdad?</p>
<p>El tiempo de los pobres es diferente. No tienen dinero, y por tanto no tienen auto, ni pueden pasear y viajar, no tienen buenos equipos de música, ni piscina, no pueden ir los sábados al hipódromo, ni entrar a los casinos. El pobre en un país pobre sólo puede esperar a que el tiempo pase y le llegue su hora. Y en ese intermedio, desde que nace hasta que muere, lo mejor es tratar de no buscarse problemas. Pero a veces uno sí se busca problemas. Caen del cielo. Así, gratuitamente. Sin buscarlo.</p>
<p>Entraron varios entierros. Con pocos dolientes. La gente cada día va menos a los mortuorios. Es normal, la vida es más interesante que la muerte. Bastante jodío es todo para agregar aún más lágrimas.</p>
<p>En la siguiente cuadra casi todos estaban fuera. No podían dormir y lo tomaban filosóficamente, salían a refrescar a la acera hasta que el sueño los venciera. Total, nadie trabajaba, nadie tenía horarios, nadie tenía que levantarse temprano. No había empleo y todos vivían así, milagrosamente, sin prisa.</p>
<p>Era un tipo alto, corpulento, barrigón, vestido de limpio, con anillos, reloj, cadena, pulsera. Todo de oro macizo. Hasta casquillos de oro en los dientes. El tipo dominaba todos sus alrededores, sonriente, tranquilo, calmado. Al mismo tiempo se le veía peligroso. Era un tipo que podía hacer cualquier cosa sin alterarse. Y eso lo hacía temible.</p>
<p align="center"><img class="alignnone size-full wp-image-38" title="El Rey de La Habana" src="http://argiarenhiria.wordpress.com/files/2009/08/dibujo.jpg" alt="El Rey de La Habana" width="377" height="389" /></p>
<h3><span style="text-decoration:underline;"><em>Aquí dejo el resumen de la contraportada:</em></span></h3>
<p>Ésta es la historia de un joven adolescente lanzado a las calles de La Habana de los años noventa. Una novela basada en hechos reales, escrita crudamente, sin aderezos ni adornos, en la mejor tradición del realismo sucio. Pedro Juan Gutiérrez continúa aquí su saga sobre la ciudad caribeña y su gente más pobre y marginal: mendigos, prostitutas, travestis, vendedores callejeros, pícaros, borrachos, los habitantes de un edificio abandonado y en ruinas, tipos sin un centavo, con hambre, siempre al borde de la muerte. Una fauna terrible y apocalíptica.</p>
<p>“Ésta es la voz de los sin voz”, dice el autor acerca de sus personajes. “Los que tienen que arañar la tierra cada día para buscar algo de comer, no tienen tiempo ni energía para más. Su objetivo único es sobrevivir. Como sea. De cualquier modo. Ni ellos mismos saben por qué ni para qué. Se empecinan en sobrevivir un día más. Sólo eso.” A pesar de todo, el amor, el sexo y la ternura marcan las vidas de estos seres atormentados.</p>
<h2 style="text-align:center;"><span style="color:#ff9900;">Si queréis saber algo más sobre Pedro Juan Gutiérrez:</span></h2>
<h2 style="text-align:center;"><span style="color:#ff9900;"><a href="http://www.pedrojuangutierrez.com/">http://www.pedrojuangutierrez.com/</a></span></h2>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Raymond Carver y el relato que amenaza]]></title>
<link>http://laperiodicarevisiondominical.wordpress.com/2009/07/29/raymond-carver-y-el-relato-que-nos-amenaza/</link>
<pubDate>Wed, 29 Jul 2009 18:36:17 +0000</pubDate>
<dc:creator>laperiodicarevisiondominical</dc:creator>
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<description><![CDATA[  De Carver, todo. Del primero, ése que leímos antes de la historia de Gordon Lish. El escritor que ]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p style="padding-left:30px;text-align:left;">
<p class="MsoNormal" style="padding-left:30px;line-height:150%;text-align:left;margin:0;"><span style="font-size:14pt;color:black;line-height:150%;" lang="ES-CR"><span style="font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<div class="MsoNormal" style="padding-left:30px;line-height:150%;text-align:left;margin:0;"><span style="font-size:14pt;color:black;line-height:150%;" lang="ES-CR"><span style="font-family:Times New Roman;"><img class="alignright size-medium wp-image-4855" src="http://laperiodicarevisiondominical.wordpress.com/files/2009/07/pic0505-carver001.jpg?w=225" alt="" width="225" height="300" />De Carver, todo. Del primero, ése que leímos antes de la historia de Gordon Lish. El escritor que nos contó una América que no aparecía en el gran mapa; pueblos pequeños, autopistas, oficios, dramas íntimos, conflictos personales. <strong>Raymond Carver</strong> como el escritor que se instaló en el espacio norteamericano, pero observándolo desde la provincia, desde lo doméstico. Historias que se arman en el tránsito que hay de la cocina al dormitorio, de la cafetería de carretera al lago del pueblo, entre las paredes. </span></span></div>
<p class="MsoNormal" style="padding-left:30px;line-height:150%;text-align:left;margin:0;">
<div class="MsoNormal" style="padding-left:30px;line-height:150%;text-align:left;margin:0;"><span style="font-size:14pt;color:black;line-height:150%;" lang="ES-CR"><span style="font-family:Times New Roman;"> </span></span></div>
<div class="MsoNormal" style="padding-left:30px;line-height:150%;text-align:left;margin:0;"><span style="font-size:14pt;color:black;line-height:150%;" lang="ES-CR"><span style="font-family:Times New Roman;">Suena repetitivo apelar a la historia íntima como característica, pero lo de Carver es eso antes que muchos. Y también la de realzar a un personaje que, en apariencia, no tenía mucho que contar. Carver develó el centro, invirtió el viejo modelo, y dictaminó inconscientemente que todos tienen una historia que puede y debe ser contada. El escritor norteamericano instauró el secreto como un ineludible al que los hombres –todos- están sujetos. Y el lenguaje, en consecuencia, está hecho para transitar el entramado, recorrer los intersticios, acercarse lo más posible a una verdad que se disfraza e invierte sus roles. Una verdad que no siempre salva, que es mejor no alcanzarla. </span></span></div>
<div class="MsoNormal" style="padding-left:30px;line-height:150%;text-align:left;margin:0;"><span style="font-size:14pt;color:black;line-height:150%;" lang="ES-CR"><span style="font-family:Times New Roman;"> </span></span></div>
<div class="MsoNormal" style="padding-left:30px;line-height:150%;text-align:left;margin:0;"><span style="font-size:14pt;color:black;line-height:150%;" lang="ES-CR"><span style="font-family:Times New Roman;">Hay en los relatos de Carver una amenaza que funciona como estrategia. Es el mundo, es el drama íntimo, la incomunicación o la desidia; todo se enaltece y toma proporciones monstruosas e incesantes. La amenaza como estrategia narrativa, pero no necesariamente como una manera de cargar el texto de señales que adviertan de su presencia, sino como una textura que impone una tensión. Está en los gestos de los personajes. Está en los detalles del espacio. Está en el ritmo de una prosa de frases cortas, precisas, que juega con la velocidad de los planos. </span></span></div>
<div class="MsoNormal" style="padding-left:30px;line-height:150%;text-align:left;margin:0;"><span style="font-size:14pt;color:black;line-height:150%;" lang="ES-CR"><span style="font-family:Times New Roman;"> </span></span></div>
<div class="MsoNormal" style="padding-left:30px;line-height:150%;text-align:left;margin:0;"><span style="font-size:14pt;color:black;line-height:150%;" lang="ES-CR"><span style="font-family:Times New Roman;"><em><img class="alignleft size-full wp-image-4856" src="http://laperiodicarevisiondominical.wordpress.com/files/2009/07/3646979446_1e579ff8bc_m.jpg" alt="" width="240" height="160" />Escogió una lata de sabor de pescado, después llenó la jarra y fue a regar. Cuando regresó a la cocina, la gata estaba arañando su caja. Le miró fijamente antes de volver a su caja-dormitorio. Abrió todos los gabinetes y examinó las comidas enlatadas, los cereales, las comidas empaquetadas, los vasos de vino y de cocktail, las tazas y los platos, las cacerolas y las sartenes. Abrió el refrigerador. Olió el apio, dio dos mordiscos al queso, y masticó una manzana mientras caminaba al dormitorio. La cama parecía enorme, con una colcha blanca de pelusa que cubría hasta el suelo. Abrió el cajón de una mesilla de noche, encontró un paquete medio vació de cigarrillos, y se los metió en el bolsillo. A continuación se acercó al armario y estaba abriéndolo cuando llamaron a la puerta. Se paró en el baño y tiró de la cadena al ir a abrir la puerta.</em> </span></span></div>
<p class="MsoNormal" style="padding-left:30px;line-height:150%;text-align:left;margin:0;">
<div class="MsoNormal" style="padding-left:30px;line-height:150%;text-align:left;margin:0;"><span style="font-size:14pt;color:black;line-height:150%;" lang="ES-CR"><span style="font-family:Times New Roman;"> </span></span></div>
<div class="MsoNormal" style="padding-left:30px;line-height:150%;text-align:left;margin:0;"><span style="font-size:14pt;color:black;line-height:150%;" lang="ES-CR"><span style="font-family:Times New Roman;">Inmerso en el decorado, un sujeto aparentemente insignificante; quieto, sin ninguna característica que lo destaque por sobre otro, algo perdedor, olvidado. Sobre estos sujetos es que el trabajo de Carver actúa, potenciando los dramas supuestamente privados como emblemas de un sufrimiento y una densidad argumental que cierta literatura no ha tocado. No se trata, como en la generación pasada, del outsider, del beatnik. Tampoco es el protagonista de las novelas de <strong>Hemingway</strong> que vive rodeado de acción y experiencias. No; el personaje de Carver es un sujeto que no se rebeló ante nada, que vivió la vida que le dijeron que debía vivir. Los quiebres son esa aparente normalidad. Carver recupera el relato anónimo, dándole protagonismo a una historia que, a primeras, ningún atractivo podía tener. </span></span></div>
<div class="MsoNormal" style="padding-left:30px;line-height:150%;text-align:left;margin:0;"><span style="font-size:14pt;color:black;line-height:150%;" lang="ES-CR"><span style="font-family:Times New Roman;"> </span></span></div>
<div class="MsoNormal" style="padding-left:30px;line-height:150%;text-align:left;margin:0;"><span style="font-size:14pt;color:black;line-height:150%;" lang="ES-CR"><span style="font-family:Times New Roman;">En un ensayo de su libro <em>Fires</em>, Carver se refiere a su escritura con las siguientes palabras: </span></span></div>
<div class="MsoNormal" style="padding-left:30px;line-height:150%;text-align:left;margin:0;"><span style="font-size:14pt;color:black;line-height:150%;" lang="ES-CR"><span style="font-family:Times New Roman;"> </span></span></div>
<div class="MsoNormal" style="padding-left:30px;line-height:150%;text-align:left;margin:0;"><span style="font-size:14pt;color:black;line-height:150%;" lang="ES-CR"><span style="font-family:Times New Roman;"><em>Es posible, en un poema o un relato, escribir sobre cosas y objetos corrientes empleando un lenguaje corriente, y dotar estas cosas –una ventana, unas coronas, un tenedor, una piedra, un pendiente de mujer &#8211; de una fuerza inmensa, incluso desconcertante.</em> </span></span></div>
<div class="MsoNormal" style="padding-left:30px;line-height:150%;text-align:left;margin:0;"><span style="font-size:14pt;color:black;line-height:150%;" lang="ES-CR"><span style="font-family:Times New Roman;"> </span></span></div>
<div class="MsoNormal" style="padding-left:30px;line-height:150%;text-align:left;margin:0;"><span style="font-size:14pt;color:black;line-height:150%;" lang="ES-CR"><span style="font-family:Times New Roman;"> </span></span></div>
<div class="MsoNormal" style="padding-left:30px;line-height:150%;text-align:left;margin:0;"><span style="font-size:14pt;color:black;line-height:150%;" lang="ES-CR"><span style="font-family:Times New Roman;"><img class="alignright size-medium wp-image-4857" src="http://laperiodicarevisiondominical.wordpress.com/files/2009/07/origqohosajezifeftoyuqajstmscj.jpg?w=193" alt="" width="193" height="300" />Esa misma fuerza con la que carga los objetos, está presente cuando se aproxima a sus personajes. La llamada densidad sicológica de los personajes no está desarrollada como una exégesis emocional, sino que se expresa en la relación del sujeto como un objeto más dentro del relato. Sus actitudes hacia el espacio físico, la descripción del entorno, qué objetos lo rodean y qué hace con ellos, le otorgan densidad y caracterizan al sujeto narrado. Relatos que (siguiendo con la idea recogida hace un tiempo atrás en un texto sobre Richard Ford publicado en La Periódica) se escriben con las claves de una composición pictórica, donde los pliegues, los colores, la sombra, van dotando de carácter a la narración. </span></span></div>
<p class="MsoNormal" style="padding-left:30px;line-height:150%;text-align:left;margin:0;">
<div class="MsoNormal" style="padding-left:30px;line-height:150%;text-align:left;margin:0;"><span style="font-size:14pt;color:black;line-height:150%;" lang="ES-CR"><span style="font-family:Times New Roman;"> </span></span></div>
<div class="MsoNormal" style="padding-left:30px;line-height:150%;text-align:left;margin:0;"><span style="font-size:14pt;color:black;line-height:150%;" lang="ES-CR"><span style="font-family:Times New Roman;">¿Y por qué estos personajes? </span></span></div>
<div class="MsoNormal" style="padding-left:30px;line-height:150%;text-align:left;margin:0;"><span style="font-size:14pt;color:black;line-height:150%;" lang="ES-CR"><span style="font-family:Times New Roman;"> </span></span></div>
<div class="MsoNormal" style="padding-left:30px;line-height:150%;text-align:left;margin:0;"><span style="font-size:14pt;color:black;line-height:150%;" lang="ES-CR"><span style="font-family:Times New Roman;">En una entrevista que recopila <strong>Zona Erógena</strong> (<em>L. Maffery y S. Gregory. <strong>Raymond Carver: De Qué Hablamos Cuando Hablamos de Minimalismo</strong>. Zona Erógena. Nº 17. 1994</em>) el escritor norteamericano se refiere a por qué elige este tipo de sujetos. </span></span></div>
<div class="MsoNormal" style="padding-left:30px;line-height:150%;text-align:left;margin:0;"><span style="font-size:14pt;color:black;line-height:150%;" lang="ES-CR"><span style="font-family:Times New Roman;"> </span></span></div>
<div class="MsoNormal" style="padding-left:30px;line-height:150%;text-align:left;margin:0;"><span style="font-size:14pt;color:black;line-height:150%;" lang="ES-CR"><span style="font-family:Times New Roman;"><em><img class="alignleft size-full wp-image-4858" src="http://laperiodicarevisiondominical.wordpress.com/files/2009/07/3399995092_d66f9d3d0a_m.jpg" alt="" width="240" height="160" />He conocido a gente así toda mi vida. Esencialmente, yo soy una de esas personas confusas, perplejas, provengo de personas así, y con esa gente he trabajado y me he ganado el pan muchos años. Las cosas que han dejado una huella indeleble en mí son cosas que vi en las vidas de los que me rodeaban y de las que fui testigo, y en la vida que yo mismo viví. Estas eran vidas en que la gente tenía realmente miedo cuando alguien llamaba a la puerta, de día o de noche, o cuando sonaba el teléfono; no sabían cómo iban a pagar la renta o qué harían si se les estropeaba el frigorífico (…) alguna gente no puede permitirse llamar al técnico si les va a costar sesenta pavos, igual que no van al médico si no tienen seguro, y los dientes se les pudren porque no tienen dinero para ir al dentista cuando debieran. Esa situación a mí no me parece poco real ni rebuscada. Tampoco parece que, al centrarme en este tipo de gente, haya estado haciendo nada muy distinto de lo que han hecho otros escritores. Chéjov les escribía sobre una &#8220;población sumergida&#8221; hace cien años. Los escritores de relatos siempre han hecho esto. No todos los relatos de Chéjov tratan de personas que viven en la miseria, pero un número bastante significativo se centra en esa población sumergida de la que hablo. Escribió sobre médicos y hombres de negocios y profesores a veces, pero también le dio voz a gente que no tiene esa capacidad de expresión. Encontró formas de que esa gente expusiera su punto de vista también. Así que cuando yo hablo de personas que no tienen facilidad de palabra, y que están desconcertadas y asustadas, no hago nada radicalmente distinto.</em></span></span></div>
<p class="MsoNormal" style="padding-left:30px;line-height:150%;text-align:left;margin:0;">
<div class="MsoNormal" style="padding-left:30px;line-height:150%;text-align:left;margin:0;"><span style="font-size:14pt;color:black;line-height:150%;" lang="ES-CR"><span style="font-family:Times New Roman;"> </span></span></div>
<div class="MsoNormal" style="padding-left:30px;line-height:150%;text-align:left;margin:0;"><span style="font-size:14pt;color:black;line-height:150%;" lang="ES-CR"><span style="font-family:Times New Roman;">Darle voz a los que no tienen facilidad de expresión. Contar la vida de las personas comunes, que se asustan con problemas cotidianos. Sujetos que no viven grandes aventuras ni realizan grandes viajes. Tan sólo ciudadanos de un pequeño pueblo o una ciudad algo más grande; matrimonios que sienten que llevan una vida aburrida; niños que mienten con tal de ir a pescar y no escuchar gritar a sus padres; un marido que se enoja porque miran a su esposa que trabaja en un café. </span></span></div>
<div class="MsoNormal" style="padding-left:30px;line-height:150%;text-align:left;margin:0;"><span style="font-size:14pt;color:black;line-height:150%;" lang="ES-CR"><span style="font-family:Times New Roman;"> </span></span></div>
<div class="MsoNormal" style="padding-left:30px;line-height:150%;text-align:left;margin:0;"><span style="font-size:14pt;color:black;line-height:150%;" lang="ES-CR"><span style="font-family:Times New Roman;"><img class="alignright size-medium wp-image-4859" src="http://laperiodicarevisiondominical.wordpress.com/files/2009/07/20060606005524-escanear.jpg?w=202" alt="" width="202" height="300" />El gesto de Raymond Carver es notorio: literatura de lo que se conoce, de lo que se ha vivido, de lo más próximo. Los sentimientos de los personajes, las incongruencias y rebeliones internas, como la educación sentimental a la que siempre regresa la literatura. Pero también un estilo. Porque están los personajes, sí; pero la narración escueta, que apela a lo justo, a la poda por sobre el exceso, es otro gesto de Carver. Si bien sus cuentos son sobre sujetos sencillos, sin ninguna característica extraordinaria, los aspectos formales, como ya se ha dicho, rescatan un realismo que no peca de la descripción detallada, sino de la descripción justa. El uso de la elipsis, además, en esa intención de dejar espacios, huecos que uno debe completar, hace que los relatos de Carver también funcionen como fragmentos de otro gran libro, nunca escrito, pero siempre escribiéndose. </span></span></div>
<p class="MsoNormal" style="padding-left:30px;line-height:150%;text-align:left;margin:0;">
<div class="MsoNormal" style="padding-left:30px;line-height:150%;text-align:left;margin:0;"><span style="font-size:14pt;color:black;line-height:150%;" lang="ES-CR"><span style="font-family:Times New Roman;"> </span></span></div>
<div class="MsoNormal" style="padding-left:30px;line-height:150%;text-align:left;margin:0;"><span style="font-size:14pt;color:black;line-height:150%;" lang="ES-CR"><span style="font-family:Times New Roman;">El otro gran libro puede conjugarse como un retrato de un tiempo y una época. Textos, que funcionan como cuentos, pero que al disponerlos libremente adquieren otra magnitud: la de construir un relato único que contiene, en su totalidad, los desastres sentimentales de una generación. Relatos de una especie de novela que nunca quiso ser novela, pero que adquirió la propiedad de formar parte de una historia no oficial. Una novela que no es novela que funciona como un testimonio de lo que está al otro lado. Reconstrucción del mapa. Advertencia y amenaza. Una relativa calma y orden a vidas que, desde lejos, pareciera ser que no tienen ni generan interés. Quizá por ser comunes. Probablemente porque son como nosotros. O tal vez porque, en realidad, no sabemos nada de ellos. </span></span></div>
<div class="MsoNormal" style="padding-left:30px;line-height:150%;text-align:left;margin:0;"><span style="font-size:14pt;color:black;line-height:150%;" lang="ES-CR"><span style="font-family:Times New Roman;"> </span></span></div>
<div class="MsoNormal" style="padding-left:30px;line-height:150%;text-align:left;margin:0;"><span style="font-size:14pt;color:black;line-height:150%;" lang="ES-CR"><span style="font-family:Times New Roman;"> </span></span></div>
<div class="MsoNormal" style="padding-left:30px;line-height:150%;text-align:left;margin:0;"><span style="font-size:14pt;color:black;line-height:150%;" lang="ES-CR"><span style="font-family:Times New Roman;"> </span></span></div>
<div class="MsoNormal" style="padding-left:30px;line-height:150%;text-align:left;margin:0;"><span style="font-size:14pt;color:black;line-height:150%;" lang="ES-CR"><span style="font-family:Times New Roman;">R.S</span></span></div>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Una literatura sucia para limpiar prejuicios.]]></title>
<link>http://milibreria.wordpress.com/2009/06/30/una-literatura-sucia-para-limpiar-prejuicios/</link>
<pubDate>Wed, 01 Jul 2009 02:56:56 +0000</pubDate>
<dc:creator>adelita137</dc:creator>
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<description><![CDATA[&#8230;esta poética contiene una fuerza dramática, una intensidad vital y un propósito inclaudicable]]></description>
<content:encoded><![CDATA[&#8230;esta poética contiene una fuerza dramática, una intensidad vital y un propósito inclaudicable]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[El CARTERO, de Bukowski]]></title>
<link>http://leonoracaso.wordpress.com/2009/06/30/el-cartero-de-bukowski/</link>
<pubDate>Tue, 30 Jun 2009 20:07:19 +0000</pubDate>
<dc:creator>leonoracaso</dc:creator>
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<description><![CDATA[Desde hace tiempo leo con absoluta devoción las novelas de un escritor llamado John Fante, de quien ]]></description>
<content:encoded><![CDATA[Desde hace tiempo leo con absoluta devoción las novelas de un escritor llamado John Fante, de quien ]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[El Capitán salió a comer y los marineronos tomaron el barco - Charles Bukowski]]></title>
<link>http://clubsdelectura.wordpress.com/2009/04/28/el-capitan-salio-a-comer-y-los-marineronos-tomaron-el-barco-charles-bukowski/</link>
<pubDate>Tue, 28 Apr 2009 20:36:45 +0000</pubDate>
<dc:creator>condottiero</dc:creator>
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<description><![CDATA[81 páginas. Anagrama, 2003.  Ebook.  Categoría: ficción leído: 28 de abril de 2009 Han pasado dos me]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p style="text-align:center;">
<p style="text-align:center;">81 páginas. Anagrama, 2003.  Ebook.  Categoría: ficción</p>
<p style="text-align:center;">leído: 28 de abril de 2009</p>
<p style="text-align:left;">Han pasado dos meses desde la última ocasión en que hice un comentario de libros leídos.  Desde entonces acumulé ya una lista de títulos que recomendaré y otros que espero olvidar.  He estado muy ocupado leyendo y atendiendo a las impertinencias de lo que algunos llaman &#8220;vida en sociedad&#8221;.</p>
<p style="text-align:left;">Me parece muy pertinente hacer un comentario ahora de este libro que me tomó unas horas leer.  Sin duda, Bukowski tiene una peculiar acittud ante la vida, y esa actitud es luchar en contra de las masas ignorantes.  Desde hace un tiempo he ido acumulando una asombrosa incapacidad por tolerar a las personas.  Sin duda, esta situación llegará a un punto de catástrofe; uno de los dos habrá de ser derrotado.</p>
<p style="text-align:left;">Ojalá los derrotados sean ellos y mientras tanto los dejaré con uno de los parlamentos que Hank relata en otro fantástico libro de Bukowski,</p>
<blockquote>
<p style="text-align:left;">No hay que lamentarse por la muerte, como no  hay que lamentarse por una flor que crece. Lo terrible no es la muerte, sino las vidas que la gente vive o no vive hasta su muerte. No hacen honor a sus vidas, les mean encima. Las cagan. Estúpidos gilipollas. Se concentran demasiado en follar, ir al cine, el dinero, la familia, follar. Sus mentes están llenas de algodón. Se tragan a Dios sin pensar, se tragan la patria sin pensar. Muy pronto se olvidan  de cómo pensar, dejan que otros piensen por ellos. Sus cerebros están rellenos de algodón. Son feos, hablan feo, caminan feo. Ponles la gran música de los siglos y no la oyen. La muerte de la mayoría de la gente es una farsa. No queda nada que pueda morir.</p>
<p style="text-align:left;">Charles Bukowski, p.8</p>
</blockquote>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Charles Bukowski.. un escritor brutal!]]></title>
<link>http://larocadeluis.wordpress.com/2009/03/27/charles-bukowski-un-escritor-brutal/</link>
<pubDate>Fri, 27 Mar 2009 11:35:50 +0000</pubDate>
<dc:creator>Luisillo Lagartijo</dc:creator>
<guid>http://larocadeluis.wordpress.com/2009/03/27/charles-bukowski-un-escritor-brutal/</guid>
<description><![CDATA[**14/04/09 Lo actualizado porque consideraba el post un poco cutre Bueno, pues una entradita en plan]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p>**14/04/09 Lo actualizado porque consideraba el post un poco cutre <img src='http://s.wordpress.com/wp-includes/images/smilies/icon_biggrin.gif' alt=':D' class='wp-smiley' /> </p>
<p>Bueno, pues una entradita en plan homenaje a este pedazo de crack, que aunque no soy muy dado a admirar a nadie ni a hacer la pelota, el caso esque me apetece dedicarle una entrada a este tio en mi puto blog.<br />
Nunca había leído a nadie con el que me sintiera tan identificado, me encanta ese asco que muestra por la gente que va de lista, sobretodo de los escritores de mierda que tienen que marcarse el rollo culto, embelleciendo excesivamente cualquier cosa que realmente no es para tanto y usando palabras tan enrebesadas que a mí por lo menos, me quitan todas las ganas de seguir leyendo.<br />
Pensé que era un bicho raro que &#8220;no entendía&#8221; la poesía y que me estaba perdiendo grandes obras y &#8220;delicatessens culturales&#8221; (no se me ocurre llamarlas de otro modo..) hasta que leí la de este hombre, porque he terminado de entender que cuando quieres que te entiendan, hablas claro y de corazón, no hacen falta tantos adornitos DE MIERDA. </p>
<p>En fín, me encanta la forma que tiene de describir las cosas, como entiende que simplemente están ahí por algo, no se pregunta por qué, simplemente lo acepta. Y la visión que tiene del trabajo en general es simplemente&#8230; real.</p>
<p>Joder, y esque encima fué cartero jaja, la puta que parió a penete, doy fe de que todo lo que cuenta en su novela &#8220;Cartero&#8221; , da igual donde estés destinado, donde estés repartiendo el correo (si si, yo fuí empleado de correos durante casi 2 años), lo que pone en ese libro, pasa de verdad jaja.</p>
<p>Bueno, pongo un par de las poesías que más me han gustado y que he sacado de la pagina:<br />
<a href="http://www.pagaelpato.com/standby/bukowskicastellano.htm"></a><strong>http://www.pagaelpato.com/standby/bukowskicastellano.htm</strong><br />
En esta página aparte de estos dos poémas, hay varios más, por si alguno quiere leer otro poco de este hombre. El primero de ellos se lo quiero dedicar (sobretodo los 2 últimos párrafos) a alguién que bueno, espero que sepa que es para ella&#8230;</p>
<p><strong>Confesión</strong></p>
<p>Esperando la muerte<br />
Como un gato<br />
Que va a saltar sobre<br />
La cama</p>
<p>Me da tanta pena<br />
Mi mujer</p>
<p>Ella verá este<br />
Cuerpo<br />
Blanco<br />
Rígido<br />
Lo zarandeará una vez y luego<br />
Quizás<br />
Otra:</p>
<p>&#60;&#62;</p>
<p>Hank no<br />
Responderá.</p>
<p>No es mi muerte lo que<br />
Me preocupa, es mi mujer<br />
Que se quedará con este<br />
Montón de<br />
Nada.</p>
<p>Quiero que<br />
Sepa<br />
Sin embargo<br />
Que todas las noches<br />
Que he dormido a su lado</p>
<p>Incluso las discusiones<br />
Más inútiles<br />
Siempre fueron<br />
Algo espléndido</p>
<p>Y esas difíciles<br />
Palabras<br />
Que siempre temí<br />
Decir<br />
Pueden decirse<br />
Ahora:</p>
<p>Te amo.</p>
<p>Y el 2º, que es simplemente para demostrar que este tio es auténtico, y me encanta igual:</p>
<p><strong>Ya me han contado hasta ocho</strong></p>
<p>Desde mi cama<br />
Observo<br />
3 pájaros<br />
en un cable<br />
de teléfono.</p>
<p>Uno se va<br />
Volando<br />
Luego<br />
Otro.</p>
<p>Queda uno,<br />
Luego<br />
También él<br />
Se va.</p>
<p>Mi máquina de escribir está<br />
Silenciosa como un sepulcro.</p>
<p>Y yo me he quedado<br />
Reducido a observar<br />
Pájaros.</p>
<p>Simplemente he pensado<br />
Que te lo debía<br />
Contar<br />
Cabrón.</p>
<p>Joder, y esque tengo que ponerlo también&#8230; bueno la verdad esque pondría un recopilatorio de buenas frases, pero cualquier puede leer sus libros y sacar de ellas las que más utilidad tengan para ellos. Umm que se me va la olla, pongo el resumen que viene en la contraportada del libro de &#8220;Factotum&#8221; porque me parece.. brutal <img src='http://s.wordpress.com/wp-includes/images/smilies/icon_biggrin.gif' alt=':D' class='wp-smiley' />  :</p>
<p>&#8220;En esta novela autobiográfica de sus años de juventud, el autor nos describe la vida de su álter ego Henry Chinaski &#8211; saltando de un empleo a otro, todos sórdidos, sin sentido, emborrachándose a muerte, con la obsesión de follar, intentando materializar su vida de escritor &#8211; y nos ofrece una visión brutalmente divertida y melancólicamente horrorizante de la ética del trabajo, de cómo doblega el alma de los hombres.</p>
<p>Se ha dicho que Bukowski &#8211; con su prosa lacónica, escueta y contundente como un uppercut &#8211; es el novelista atroz de la gran selva urbana, de los desheredados, las prostitutas, los borrachos, los desechos humanos del Sueño Americano a nivel del arroyo &#8230;.&#8221;</p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[La melancolía de los monstruos]]></title>
<link>http://masacreenlosjardines.wordpress.com/2009/03/19/la-melancolia-de-los-monstruos/</link>
<pubDate>Thu, 19 Mar 2009 13:37:40 +0000</pubDate>
<dc:creator>Masacre en los Jardines</dc:creator>
<guid>http://masacreenlosjardines.wordpress.com/2009/03/19/la-melancolia-de-los-monstruos/</guid>
<description><![CDATA[LA SOLEDAD DE LOS VENTRÍLOCUOS Matías Candeira Tropo editores Zaragoza, 2009. No sé si los ventríloc]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p class="MsoNormal" style="text-align:center;line-height:13pt;"><span style="font-size:9.5pt;font-family:Verdana;"><!--[if !supportLineBreakNewLine]--><img class="aligncenter size-full wp-image-336" title="La soledad de los ventrílocuos" src="http://masacreenlosjardines.wordpress.com/files/2009/03/portada_ventri-baja.jpg" alt="La soledad de los ventrílocuos" width="132" height="215" /><!--[endif]--></span></p>
<p><!--[if gte mso 9]&#62;  Normal 0 21   false false false        MicrosoftInternetExplorer4  &#60;![endif]--><!--[if gte mso 9]&#62;   &#60;![endif]--><!--[if !mso]&#62;--></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:13pt;"><span style="font-size:9.5pt;font-family:Verdana;">LA SOLEDAD DE</span><span style="font-size:9.5pt;font-family:Verdana;"> LOS VENTRÍLOCUOS</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:13pt;"><span style="font-size:9.5pt;font-family:Verdana;">Matías Candeira</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:13pt;"><span style="font-size:9.5pt;font-family:Verdana;">Tropo editores </span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:13pt;"><span style="font-size:9.5pt;font-family:Verdana;">Zaragoza, 2009.</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:14pt;">
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:14pt;"><span style="font-size:9.5pt;font-family:Verdana;"> </span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:13pt;"><span style="font-size:9.5pt;font-family:Verdana;"> </span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:13pt;"><span style="color:#333333;"><span style="font-size:9.5pt;font-family:Verdana;">No sé si los ventrílocuos son gente solitaria, pero sí afirmo la capacidad de Matías Candeira para convencernos de la melancolía de sus marionetas. Lo consigue gracias a su notable dominio de los recursos narrativos, que provoca que planteamientos de complicada verosimilitud alcancen auténtica altura literaria. Posee, además, un estimable conocimiento de las emociones más complejas y, lo que resulta aún más difícil, sabe mostrarlas sobre el papel con la necesaria concisión (lo que no implica pérdida de sentido, sino adaptación a las necesidades del género). Los mejores relatos de «La soledad de los ventrílocuos» obligan al lector más severo a replantearse sus prejuicios frente a la narrativa más lúdica y fantástica.</span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:13pt;"><span style="color:#333333;"><span style="font-size:9.5pt;font-family:Verdana;"><br />
Una de las influencias primordiales de Matías Candeira es la vertiente más mágica de la narrativa iberoamericana, una fuente demasiadas veces desdeñada pero fructífera si se maneja con prudencia, sin dejarse llevar por el frenesí del trópico. Candeira, como el barman de un viejo hotel, sabe mezclar los influjos más exuberantes con ciertos vestigios de realismo sucio, materializado en finales abiertos y esos elementos extracotidianos, cercanos al surrealismo, que siempre aparecen en los mejores relatos de la estirpe carveriana. Es el de Candeira un mundo que no sé si es irreal pero sin duda se sitúa más allá  de lo que perciben nuestros limitadísimos sentidos. Mantiene la templanza suficiente para que sus personajes sufran y disfruten de pensamientos profundos e identificables -que cualquiera podríamos vivir en nuestra gris cotidianeidad- en situaciones cercanas al delirio. </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:13pt;"><span style="color:#333333;"><span style="font-size:9.5pt;font-family:Verdana;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:13pt;"><span style="color:#333333;"><span style="font-size:9.5pt;font-family:Verdana;">Gracias a su templanza y a su control de la siempre compleja dosificación del azar se mueve con soltura en el difícil ámbito de la comedia aunque, cuando el relato lo precisa, sabe cambiar de registro, hacia tonos incluso negros:  &#8220;La historia comienza en el mismo lugar donde todo desaparece: la mesa metálica, la luz de neón, los bisturís brillantes, los fórceps, y con esa coloración de los maderos que pasan mucho tiempo bajo el agua, el cuerpo de una mujer&#8221;. También acierta en otros campos de alta dificultad, como la elección de espacios o la utilización de los objetos, convertidos casi siempre en perfectos correlatos objetivos. Además es un excelente dialoguista. El uso de tan difícil recurso en relato corto es bien distinto del que merece en el largo recorrido. Su dosificación debe ralentizarse y la selección debe ser mucho más certera.</span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:13pt;">
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:13pt;"><span style="color:#333333;"><span style="font-size:9.5pt;font-family:Verdana;">Consigue que nos encontremos frente a una obra compacta, lo que siempre resulta difícil en un volumen donde los narradores, los registros y las dimensiones son muy distintos. Cambia de lo entrañable a lo patético, de lo intimista a lo grotesco, dejando siempre un extraño e indefinible poso de inquietud y evitando el riesgo de la caída en la monotonía o en la disgregación. No molestan las dimensiones variables de los relatos ni la distinta densidad de las tramas.</span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:13pt;"><span style="color:#333333;"><span style="font-size:9.5pt;font-family:Verdana;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:13pt;"><span style="color:#333333;"><span style="font-size:9.5pt;font-family:Verdana;">Sin embargo, no todo es perfecto en «La soledad de los ventrílocuos». El vigor narrativo se difumina cuando se adentra en distancias demasiado largas. «La segunda vida», relato que ocupa casi una cuarta parte del libro, es una hermosa narración gótica (en su variante Nueva Inglaterra) pero se sitúa en un peligroso terreno intermedio, en el que pierde esa contundencia que parece consustancial al mejor relato breve sin alcanzar totalmente el aliento de la novela, emplazándose en una posición intergenérica que no alcanza el brillo de sus hermanas pequeñas. También muestra ligeros desajustes formales, que no ciegan los méritos pero deberían resolverse en futuras obras: aunque maneje con soltura mecanismos poéticos: (…larga trinchera de edificios goteantes, romos, que resplandecían levemente por la baja luz como las tumbas de un panteón) en ocasiones los adjetivos se disparan y roza la obviedad.</span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:13pt;"><span style="color:#333333;"><span style="font-size:9.5pt;font-family:Verdana;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:13pt;"><span style="font-size:9.5pt;font-family:Verdana;"><span style="color:#333333;">Si, como afirma Constantino Bértolo en «La cena de los notables», la función de la crítica es mediar entre el lector y el editor y juzgar no las obras, sino las propuestas editoriales, la labor de Tropo merece un aplauso, ya que está publicando a algunos de los mejores relatistas de nuestro país.</span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:13pt;"><span style="font-size:9.5pt;font-family:Verdana;"> </span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:right;line-height:13pt;" align="right"><span style="font-size:9.5pt;font-family:Verdana;">Por <span style="color:#993366;"><a href="http://lalinearecta.blogspot.com" target="_blank">RECAREDO VEREDAS</a></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:right;line-height:13pt;" align="right"><span style="font-size:9.5pt;font-family:Verdana;"> </span></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Maldito viejo indecente]]></title>
<link>http://letrasdeactualidad.wordpress.com/2009/03/12/maldito-viejo-indecente/</link>
<pubDate>Thu, 12 Mar 2009 10:28:37 +0000</pubDate>
<dc:creator>letrasdeactualidad</dc:creator>
<guid>http://letrasdeactualidad.wordpress.com/2009/03/12/maldito-viejo-indecente/</guid>
<description><![CDATA[Decía Charles Bukowski que ningún escritor era digno de ser homenajeado, y que el mayor reconocimien]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;"><img class="alignleft" title="resaca" src="http://2.bp.blogspot.com/_sh8mMpk737M/SZRBD_o8M3I/AAAAAAAAAu0/QBc4YZ9YA_E/s400/resaca" alt="" width="258" height="400" /></span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">Decía Charles Bukowski que ningún escritor era digno de ser homenajeado, y que el mayor reconocimiento que se puede hacer a un autor es la lectura, en vida, de su obra. Podríamos hacer un ejercicio de imaginación y pensar cómo habría reaccionado el <em>viejo indecente</em> ante la publicación de <em>Resaca/Hank Over</em>, todo un homenaje a su obra, vida y forma de entender la literatura. </span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;"><!--more--></span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-indent:11.9pt;text-align:justify;margin:0;"><span><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">Patxi Irurzun y Vicente Muñoz Álvarez, editores y escritores curtidos en fanzines underground, nos ofrecen en esta obra una selección de 37 autores, más o menos conocidos, que han desfilado<span>  </span>ftp://hankover.blogspot, verdadero caldo de cultivo e incubadora donde ha tomado forma este homenaje bukowskiano.</span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-indent:11.9pt;text-align:justify;margin:0;"><span><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">Quien se enfrenta a un libro de Bukowski por primera vez puede reaccionar de dos formas: o bien regresa a la librería a por todo lo que tengan sobre él; o lanza directamente el libro a la basura, aún cuando no lo haya terminado de leer. Ante <em>Hank Over</em> podemos sentir algo similar a lo segundo, aunque dada la variedad de autores, géneros y registros que agrupa se hace difícil no manifestar nuestro agrado hacia algún escrito en particular.</span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-indent:11.9pt;text-align:justify;margin:0;"><span><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">La provocación; la crudeza; la obscenidad; el amor, en su aspecto sexual; la entrega; lo impúdico o lo políticamente incorrecto, aspectos todos ellos que caracterizaron la obra de Bukowski, sirven de punto de partida a estos autores para rendir pleitesía al maestro de lo que se ha dado en llamar, a veces erróneamente, realismo sucio. Sirva como ejemplo el uso que de la provocación hace David González en su poema <em>La autopista</em>: “ya que tanto insistes/en que me lo corte/voy a explicarte/y será la primera y última vez que lo haga/por qué llevo el pelo corto”; o la crudeza vital que recorre el relato <em>limpieza de bajos</em> de Alfonso Xen Rabanal: “como lo suelo mandar todo, generalmente, a tomar por el culo&#8230; de cuando en cuando limpio un poco lo que me rodea, por ver si todavía existe algo debajo de la mierda”.</span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-indent:11.9pt;text-align:justify;margin:0;"><span><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">La diversidad de autores, casi todos adscritos a diferentes generaciones (generación Nocilla, after-pop o cyberescritura), es una buena forma de apreciar la influencia literaria de Bukowski, mucho más allá de estar ésta encuadrada en tal o cual estilo. Para cualquiera que haya seguido la obra de Charles Bukowski, todos y cada uno de los escritos aquí recogidos tienen un esbozo, algunos más evidentes que otros, a todo el universo bukowskiano.</span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-indent:11.9pt;text-align:justify;margin:0;"><span><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">Sin embargo, para aquellos que desconozcan la obra del autor norteamericano, <em>Resaca/Hank Over</em> puede ser simplemente una amalgama de inconexiones y trivialidades, cosa que puede ser bastante cierta debido al orden establecido entre los distintos escritos y a la variedad y forma de afrontar la literatura por parte de los diferentes autores. A pesar de la sencillez de toda la obra, parece claro que ésta no sea la mejor elección si se quiere pasar un rato agradable leyendo algo entretenido. Quizá sea mejor dejar su lectura para aquellos momentos en que nos cuestionamos la vida que llevamos, el trabajo que sufrimos o la pareja que nos <em>quiere</em>.</span></span></span></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Peleando a la contra - Charles Bukowski]]></title>
<link>http://clubsdelectura.wordpress.com/2009/02/24/peleando-a-la-contra-charles-bukowski/</link>
<pubDate>Tue, 24 Feb 2009 16:58:10 +0000</pubDate>
<dc:creator>condottiero</dc:creator>
<guid>http://clubsdelectura.wordpress.com/2009/02/24/peleando-a-la-contra-charles-bukowski/</guid>
<description><![CDATA[538 páginas. Anagrama, 1997.  Categoría: ficción leído: 16 de febrero de 2009 La vida de Charles Buk]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p style="text-align:center;"><img class="size-full wp-image-75 aligncenter" title="peleandoalacontra-bukowski" src="http://clubsdelectura.wordpress.com/files/2009/02/peleandoalacontra-bukowski.jpg" alt="peleandoalacontra-bukowski" width="175" height="267" />538 páginas. Anagrama, 1997.  Categoría: ficción</p>
<p style="text-align:center;">leído: 16 de febrero de 2009</p>
<p style="text-align:left;">La vida de Charles Bukowski fue gris.  El era un hombre tan gris como sus historias y su habilidad para narrar eventos de un aburrido día de verano en Los Angeles es fascinante.  Nació en una familia melancólica y tediosa, como la de muchos de nosotros y tan pronto como pudo huyó de casa.  Creció rodeado de prostitución, drogas y alcohol.  La pobreza lo asediaba y cuando todo parecía llegar al límite el se lanzaba a tomar durante días hasta terminar borracho.</p>
<p style="text-align:left;">Pero es a la vez uno de los escritores más sensuales que he leído.  Conocía tan poco a las mujeres que siempre terminaban dándole una bofetada.  Era un romántico empedernido y su aparente tosquedad era el único reflejo de su temor a los hombres.  Este es el hombre solitario por excelencia, un personaje aspiracional.</p>
<p style="text-align:left;">Los dejo con un abstracto de su trabajo, podría transcribir palabra a palabra el libro entero sin aburrirme, pero ya no los dejaría a uds. elegir qué es lo que más disfrutaron.</p>
<blockquote>
<p style="text-align:left;">Era una compañía distribuidora de revistas y nosotros nos poníamos en la mesa empaquetadora examinando albaranes para comprobar si las cantidades coincidían con las facturas.  Luego firmábamos la factura y, o bien despachábamos el cargamento para el transporte fuera de la ciudad, o bien lo apartábamos a un lado para el reparto local en camionetas.  El trabajo era fácil y tonto, pero los empleados estaban en un constante estado de tensión.  Se preocupaban por su trabajo.  Había una mezcla de hombres y mujeres jóvenes y no parecía que hubiera ningún jefe de personal vigilando.  Pasadas unas cuantas horas, dos mujeres empezaron a discutir.  Sobre alguna tontería acerca de las revistas.  Estábamos empaquetando unos cuadernos de historietas y había pasado no sé qué en un extremo de la mesa.  A medida que iba avanzando la discusión, las dos mujeres se iban poniendo más violentas.</p>
<p style="text-align:left;">-Oye -dije-, no vale la pena que por estos librejos os pongáis a discutir.</p>
<p style="text-align:left;">-Muy bien -dijo una de ellas-, ya sabemos que te crees demasiado bueno para este trabajo.</p>
<p style="text-align:left;">¿Demasiado bueno?</p>
<p style="text-align:left;">-Sí, esa actitud tuya.  ¿Te crees que no nos hemos dado cuenta?</p>
<p style="text-align:left;">Fue entonces cuando aprendí que no es suficiente con <em>hacer </em>tu trabajo, sino que además tienes que mostrar un interés por él, una pasión incluso.</p>
<p style="text-align:left;"><span style="color:#ff6600;"><em>Factotum. </em>Charles Bukowski</span>.</p>
</blockquote>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Vida en los jardines del Paraíso]]></title>
<link>http://masacreenlosjardines.wordpress.com/2009/02/20/vida-en-los-jardines-del-paraiso/</link>
<pubDate>Fri, 20 Feb 2009 14:04:05 +0000</pubDate>
<dc:creator>Masacre en los Jardines</dc:creator>
<guid>http://masacreenlosjardines.wordpress.com/2009/02/20/vida-en-los-jardines-del-paraiso/</guid>
<description><![CDATA[EL GRAN SUEÑO DEL PARAÍSO Sam Shepard Editorial Anagrama En literatura, a los lugares comunes, como ]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p><!--[if gte mso 9]&#62;  Normal 0 21   false false false        MicrosoftInternetExplorer4  &#60;![endif]--><!--[if gte mso 9]&#62;   &#60;![endif]--><!--[if !mso]&#62;--></p>
<p class="MsoNormal" style="margin-bottom:.0001pt;text-align:justify;line-height:13pt;"><span style="font-size:9.5pt;font-family:Verdana;color:#262626;"> </span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin-bottom:.0001pt;text-align:justify;line-height:13pt;"><span style="font-size:9.5pt;font-family:Verdana;color:#262626;"> </span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin-bottom:.0001pt;text-align:center;line-height:13pt;"><span style="font-size:9.5pt;font-family:Verdana;color:#262626;"><img class="aligncenter size-full wp-image-330" src="http://masacreenlosjardines.wordpress.com/files/2009/02/478.jpg" alt="" width="104" height="146" /><br />
</span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin-bottom:.0001pt;text-align:justify;line-height:13pt;"><span style="font-size:9.5pt;font-family:Verdana;color:#262626;"> </span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin-bottom:.0001pt;text-align:justify;line-height:13pt;"><span style="color:#333333;"><span style="font-size:9.5pt;font-family:Verdana;">EL GRAN SUEÑO DEL PARAÍSO<br />
</span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin-bottom:.0001pt;text-align:justify;line-height:13pt;"><span style="color:#333333;"><span style="font-size:9.5pt;font-family:Verdana;">Sam Shepard</span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin-bottom:.0001pt;text-align:justify;line-height:13pt;"><span style="color:#333333;"><span style="font-size:9.5pt;font-family:Verdana;">Editorial Anagrama</span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin-bottom:.0001pt;text-align:justify;line-height:13pt;"><span style="color:#333333;"><span style="font-size:9.5pt;font-family:Verdana;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin-bottom:.0001pt;text-align:justify;line-height:13pt;"><span style="color:#333333;"><span style="font-size:9.5pt;font-family:Verdana;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin-bottom:.0001pt;text-align:justify;line-height:13pt;"><span style="color:#333333;"><span style="font-size:9.5pt;font-family:Verdana;">En literatura, a los lugares comunes, como a las alimañas de un jardín, hay que exterminarlos antes de que empiecen a reproducirse y se conviertan en una plaga. La pauta más perniciosa del tópico es justo esa: la reproducción. Así pues, para erradicar lo previsible cuando todavía estamos a tiempo, hace falta identificarlo en su estado larvario: Sam Shepard no ejerce de «chico listo» que prueba a hacer muchas cosas, sino que, como artista, expresa y enriquece su visión del mundo y de la vida con cada una de ellas.</span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin-bottom:.0001pt;text-align:justify;line-height:13pt;"><span style="color:#333333;"><span style="font-size:9.5pt;font-family:Verdana;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin-bottom:.0001pt;text-align:justify;line-height:13pt;"><span style="color:#333333;"><span style="font-size:9.5pt;font-family:Verdana;">Cada vez que se presenta al autor de <em>El gran sueño del paraíso</em> se suele mencionar su variado currículum: actor que alterna el cine «de autor» con el salario y los peajes del comercial; guionista y cómplice de aquel delicioso «crimen» que fue <em>París, Texas</em> ―viaje del antihéroe fugitivo de sí mismo, también presente en los textos de<em> Crónicas de motel</em>―; marido de Jessica Lange ―haber tenido todos los días a Kora en casa y reventar con ella unos cuantos sacos de harina tiene que dar por fuerza otra perspectiva sobre la vida―; músico ―batería, para más señas― y secuaz de Sus Satánicas Majestades ―además de a los Stones también echó una mano a Bob Dylan o Patti Smith―; poeta y, sobre todo, dramaturgo. Sí, suele mencionarse todo eso ―acabo de reincidir, además: luego, el jardín está infestado―, pero debiera despertar mayor interés detectar la influencia de cada una de esas realidades en sus cuentos, o mirar a trasluz las diferentes caras del diamante que nos revela esa visión del artista sobre el mundo, y no detenerse tanto en el retrato fragmentado de Shepard como personaje, cuando es un creador poliédrico e inclasificable ―quién necesita etiquetas, me pregunto―. Y es que todas y cada una de esas facetas, lejos de trazar paralelas que no llegan a tocarse, ayudan a que sus cuentos sean, por lo general, piezas magistrales que se iluminan justo donde la literatura y la vida hallan un punto de intersección.</span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin-bottom:.0001pt;text-align:justify;line-height:13pt;"><span style="color:#333333;"><span style="font-size:9.5pt;font-family:Verdana;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin-bottom:.0001pt;text-align:justify;line-height:13pt;"><span style="color:#333333;"><span style="font-size:9.5pt;font-family:Verdana;">La exactitud y la viveza de sus diálogos no sería la misma sin la dilatada experiencia de Shepard como actor y guionista. La contención estilística y la síntesis de lo esencial ―de lo que de veras <em>cuenta</em>―</span><span style="font-size:9.5pt;"> </span><span style="font-size:9.5pt;font-family:Verdana;">en sus historias perderían el equilibrio sin las tablas que ha ganado como dramaturgo. El sentido del ritmo y la finísima utilización constante de engarces y reiteraciones en su prosa ―el autor al servicio de la narración, y no al revés― se desbaratarían si el oído literario de Shepard no se hubiera curtido en la pulcritud de lo poético y hasta en la fuerza, la cadencia o la mesura con la que las baquetas golpean la batería ―metáfora perfecta del buen narrador y sus recursos―. Y si me apuran, ni siquiera encontraríamos esa rara insolencia de la belleza que en los cuentos de Shepard late siempre bajo una piel erizada de extrañamiento, si el autor no contemplara la vida con los ojos de quien pudo amasar a Kora ―a la de verdad, no al simulacro, como Jack Nicholson― sobre la mesa de la cocina como el pan de cada día. Todo lo que hacemos nos define y nos construye, y la escritura no es otra cosa que derramar ese vaso ya colmado ―Ray Bradbury lo sabe bien― o convocar lo que nos falta con otro, vacío, empuñando nuestra sed como un arma al servicio de una revolución.</span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin-bottom:.0001pt;text-align:justify;line-height:13pt;"><span style="color:#333333;"><span style="font-size:9.5pt;font-family:Verdana;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin-bottom:.0001pt;text-align:justify;line-height:13pt;"><span style="color:#333333;"><span style="font-size:9.5pt;font-family:Verdana;">A veces los lugares comunes se alternan, y vienen a sucederse con la obstinación del péndulo o la plaga, y así como de un tiempo a esta parte los imitadores de los grandes cuentistas norteamericanos han llegado a superpoblar nuestro jardín, ahora se considera «de buen tono» abominar un poco de esa herencia y masacrar a nuestros padrastros. Es verdad, en castellano también se ha escrito demasiadas veces emulando ―mal― a Carver ―o a sus traductores―, pero hay una razón por la que esos enormes cuentistas siguen teniendo una influencia tan evidente en autores del ahora, empezando por los españoles: desde el inicio, y en su entorno anglosajón, aquellos tuvieron el apoyo de medios, críticos y editores, y por lo tanto visibilidad, y finalmente el respeto de los lectores. ¿Cómo no íbamos a beber entonces de ese vaso, si lo teníamos tan a la vista? ¿Cómo no íbamos a empuñar las armas y las palabras ―«revolución», «revelación», «relevo»―, si en España apenas comenzamos a atisbar ahora la gestación de un cambio y hemos tenido que cavar zanjas en los jardines para desenterrar ―muertos vivientes, criaturas invisibles― a nuestros cuentistas?</span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin-bottom:.0001pt;text-align:justify;line-height:13pt;"><span style="color:#333333;"><span style="font-size:9.5pt;font-family:Verdana;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin-bottom:.0001pt;text-align:justify;line-height:13pt;"><span style="color:#333333;"><span style="font-size:9.5pt;font-family:Verdana;">Raymond Carver, Richard Ford o John Cheever, cada uno con su personal estética de la concisión, con su manejo particular y distintivo de la simbología y la elipsis, y apuntando a objetivos diferentes cada vez que estalla una carga de profundidad en sus cuentos, han construido una memoria literaria colectiva de la que echamos mano todos los que nos sentamos a escribir y leer relatos con una mínima conciencia de lo que es el criterio, el trabajo y el talento. Somos tan hijos ―putativos― de estos <em>gringos</em> como de Aldecoa, Fraile, Aub, Cortázar, Quiroga o Borges, como nietos somos de Poe, Melville, Maupassant, Kafka o Chéjov. Nuestro «libro de familia» es extenso y diverso, afortunadamente, y en él caben todavía muchos hijos ―de puta, incluso―, siempre y cuando hagan honor a este linaje bastardo y, con todo lo divertida que puede llegar a ser, se tomen en serio la escritura de cuentos de una buena vez.</span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin-bottom:.0001pt;text-align:justify;line-height:13pt;"><span style="color:#333333;"><span style="font-size:9.5pt;font-family:Verdana;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin-bottom:.0001pt;text-align:justify;line-height:13pt;"><span style="color:#333333;"><span style="font-size:9.5pt;font-family:Verdana;">Pero aunque parece que Carver, Ford o Cheever tienen más predicamento entre lectores y autores, es inevitable que lo subjetivo intervenga en nuestras afinidades, y hay algo en los cuentos de Shepard que me parece <em>verdad,</em> más honesto y de raíz, y al mismo tiempo más sutil y abierto a una interpretación alejada de lo unívoco. El del escritor suele ser un oficio solitario e introspectivo, una reelaboración mental de la percepción y la memoria, entre otras muchas cosas, pero el cine, y muy especialmente el teatro o la música en directo obligan, cuanto menos, a una relación constante con el afuera, a una interacción inmediata con el otro. Eso favorece la visibilidad y la verosimilitud de todos esos detalles que luego Shepard, con la naturalidad de un maestro o la sabiduría de un niño ―digo bien―, vuelca y perfila en sus textos, donde nada es gratuito ni hay desidia o soberbia a la hora de contar.</span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin-bottom:.0001pt;text-align:justify;line-height:13pt;"><span style="color:#333333;"><span style="font-size:9.5pt;font-family:Verdana;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin-bottom:.0001pt;text-align:justify;line-height:13pt;"><span style="color:#333333;"><span style="font-size:9.5pt;font-family:Verdana;">Y es que en <em>El gran sueño del paraíso </em>cada uno de los narradores elegidos por el autor nos cuenta siempre de manera precisa cada historia, pero diciendo más allá de lo explicado, mostrando matices y significados que no se hacen obvios ni caen en lo retórico, pero que, tras cualquiera de esos magníficos finales ―Shepard es un genio en terminar la tarea, con el punto justo entre la conclusión y la sugerencia―, permanecen de manera nítida e intensa en el lector, tiempo después, dejándole la sensación de que ha estado leyéndose a sí mismo, de que esos cuentos no le son ajenos.</span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin-bottom:.0001pt;text-align:justify;line-height:13pt;"><span style="color:#333333;"><span style="font-size:9.5pt;font-family:Verdana;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin-bottom:.0001pt;text-align:justify;line-height:13pt;"><span style="color:#333333;"><span style="font-size:9.5pt;font-family:Verdana;">«Convulsión» es un fogonazo kafkiano que traslada el motivo al ámbito y al tiempo de Shepard, pero que aborda una significación atemporal que logra el mismo efecto en el lector, remitiendo a los mejores breves del praguense ―maravillas de una página como «El pasajero» o «El deseo de ser un indio»―. «No era Proust» se puede leer como una pequeña obra teatral ―con apuntador incluido―, o como el <em>script</em> de un ácido cortometraje. La voz de «Concepción» no es tanto la de una infancia asombrada como la de un inminente adulto que comienza a entrever algunas de las ¿certezas? de la vida tras lo mistérico y lo absurdo de la experiencia. «Todos los árboles están desnudos» es una de esas piezas magistrales sobre la expectativa del deseo y su caducidad, a cuento del cine y la pareja, o emparejando cine y cuento en una narración que, como todas las que forman <em>El gran sueño del paraíso </em>―léanlas y <em>se leerán, </em>créanme, todas son valiosas: «El ojo parpadeante», «Coalinga a medio camino», «El gran sueño del paraíso», «La puerta hacia las mujeres», etcétera―, huye del tópico y sanea nuestro jardín. Un jardín que, de repente, vuelve a oler a mañana de domingo en faena, a bendito sudor en la frente y a terrones de vida entre los dedos.</span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin-bottom:.0001pt;text-align:justify;line-height:13pt;"><span style="color:#333333;"><span style="font-size:9.5pt;font-family:&#34;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin-bottom:.0001pt;text-align:justify;line-height:13pt;"><span style="color:#333333;"><span style="font-size:9.5pt;font-family:&#34;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin-bottom:.0001pt;text-align:justify;line-height:normal;"><span style="color:#333333;"><strong><span style="font-size:8pt;font-family:Verdana;">Sergi Bellver</span></strong><span style="font-size:8pt;font-family:Verdana;"> (Barcelona, 1971) es escritor de narrativa ―se dedica al cuento, la novela y la literatura de viajes―, ejerce como editor de un sello literario independiente y es también profesor de Escritura creativa y Literatura de viajes en la Escuela de Escritores de Madrid, centro para el que prepara un nuevo temario. En la actualidad trabaja en su primer libro de cuentos y en una narración ―permeable a varios géneros― sobre su experiencia en la Patagonia chilena. Su </span><em><span style="font-size:8pt;font-family:Verdana;"><a href="http://alasdealbatros.blogspot.com/"><span style="text-decoration:none;">Bitácora</span></a></span></em></span><span style="font-size:8pt;font-family:Verdana;color:#262626;"><span style="color:#333333;"> es desde hace tiempo un espacio para la creación, la crítica y el debate en torno a la literatura en general y al cuento en particular.</span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin-bottom:.0001pt;text-align:justify;line-height:normal;"><span style="font-size:8pt;font-family:Verdana;color:#262626;"><span style="color:#333333;"><br />
</span></span></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA["Consejo amistoso a un montón de jóvenes".  Bukowski]]></title>
<link>http://homohominilupus.wordpress.com/2009/02/02/consejo-amistoso-a-un-monton-de-jovenes-bukowski/</link>
<pubDate>Tue, 03 Feb 2009 02:08:11 +0000</pubDate>
<dc:creator>condottiero</dc:creator>
<guid>http://homohominilupus.wordpress.com/2009/02/02/consejo-amistoso-a-un-monton-de-jovenes-bukowski/</guid>
<description><![CDATA[Id al Tibet. Montad en camello. Leed la Biblia. Teñid vuestros zapatos de azul. Dejaos la barba. Dad]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><blockquote><p>Id al Tibet.</p>
<p>Montad en camello.</p>
<p>Leed la Biblia.</p>
<p>Teñid vuestros zapatos de azul.</p>
<p>Dejaos la barba.</p>
<p>Dad la vuelta al mundo en una canoa de papel.</p>
<p>Suscribíos al <em>Saturday Evening Post.</em></p>
<p>Masticad sólo por el lado izquierdo de la boca.</p>
<p style="text-align:left;">Casaos con una mujer que tenga una sola pierna y afeitaos con navaja.</p>
<p style="text-align:left;">
<p style="text-align:left;">Y grabad vuestro nombre en el brazo de ella.</p>
<p style="text-align:left;">
<p style="text-align:left;">Lavaos los dientes con gasolina.</p>
<p style="text-align:left;">Dormid todo el día y trepad a los árboles por la noche.</p>
<p style="text-align:left;">sed monjes y bebed perdigones y cerveza.</p>
<p style="text-align:left;">Mantened la cabeza bajo el agua y tocad el violín.</p>
<p style="text-align:left;">Bailad la danza del vientre delante de velas rosas.</p>
<p style="text-align:left;">Matad a vuestro perro.</p>
<p style="text-align:left;">Presentaos al Alcalde.</p>
<p style="text-align:left;">Vivid en un barril.</p>
<p style="text-align:left;">Partíos la cabeza con un hacha.</p>
<p style="text-align:left;">Plantad tulipanes bajo la lluvia.</p>
<p style="text-align:left;">
<p style="text-align:left;">Pero no escribáis poesía.</p>
</blockquote>
<p style="text-align:left;"><span style="color:#888888;">Cita: Bukowski, Charles. (2006)  <em>Peleando a la contra </em>(7a. edición).  Barcelona: Anagrama. Consejo amistoso a un montón de jóvenes, 368.</span></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Un poema de Raymond Carver]]></title>
<link>http://lemon2a.wordpress.com/2009/01/24/un-poema-de-raymond-carver/</link>
<pubDate>Sat, 24 Jan 2009 13:20:00 +0000</pubDate>
<dc:creator>lemon2a</dc:creator>
<guid>http://lemon2a.wordpress.com/2009/01/24/un-poema-de-raymond-carver/</guid>
<description><![CDATA[Raymond Clevie Carver, Jr. (25 de mayo de 1938 — 2 de agosto de 1988), escritor estadounidense adscr]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p><a href="http://www.ojosdepapel.com/blogs/images/144/RaymondCarver.jpg"><img style="float:left;cursor:pointer;width:259px;height:375px;margin:0 10px 10px 0;" src="http://www.ojosdepapel.com/blogs/images/144/RaymondCarver.jpg" alt="" border="0" /></a>
<div style="text-align:justify;"><b>Raymond Clevie Carver, Jr.</b> (<a href="http://es.wikipedia.org/wiki/25_de_mayo" title="25 de mayo">25 de mayo</a> de <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/1938" title="1938">1938</a> — <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/2_de_agosto" title="2 de agosto">2 de agosto</a> de <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/1988" title="1988">1988</a>), <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Escritor" title="Escritor">escritor</a> <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Estados_Unidos" title="Estados Unidos">estadounidense</a> adscrito al llamado <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Realismo_sucio" title="Realismo sucio">realismo sucio</a>.<br />Los críticos asocian los escritos de Carver al <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Minimalismo" title="Minimalismo">minimalismo</a> y le consideran el padre de la citada corriente del <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Realismo_sucio" title="Realismo sucio">realismo sucio</a>. En la época de su muerte Carver era considerado un escritor de moda, un icono que América &#8220;no podría darse el lujo de perder&#8221;, según Richar Gottlieb, entonces editor de <i>New Yorker</i>. Sin duda era su mejor cuentista, quizá el mejor del siglo junto a <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Ant%C3%B3n_Ch%C3%A9jov" title="Antón Chéjov">Chéjov</a>, en palabras del escritor chileno <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Roberto_Bola%C3%B1o" title="Roberto Bolaño">Roberto Bolaño</a>. Al hilo de esta idea cabe destacar un soberbio cuento dedicado a los últimos días del referido escritor ruso de nombre &#8220;Tres rosas amarillas&#8221;.</div>
<p>FEAR</p>
<p><span>Fear of seeing a police car pull into the drive.<br />Fear of falling asleep at night.<br />Fear of not falling asleep.<br />Fear of the past rising up.<br />Fear of the present taking flight.<br />Fear of the telephone that rings in the dead of night.<br />Fear of electrical storms.<br />Fear of the cleaning woman who has a spot on her cheek!<br />Fear of dogs I&#8217;ve been told won&#8217;t bite.<br />Fear of anxiety!<br />Fear of having to identify the body of a dead friend.<br />Fear of running out of money.<br />Fear of having too much, though people will not believe this.<br />Fear of psychological profiles.<br />Fear of being late and fear of arriving before anyone else.<br />Fear of my children&#8217;s handwriting on envelopes.<br />Fear they&#8217;ll die before I do, and I&#8217;ll feel guilty.<br />Fear of having to live with my mother in her old age, and mine.<br />Fear of confusion.<br />Fear this day will end on an unhappy note.<br />Fear of waking up to find you gone.<br />Fear of not loving and fear of not loving enough.<br />Fear that what I love will prove lethal to those I love.<br />Fear of death.<br />Fear of living too long.<br />Fear of death.</p>
<p>I&#8217;ve said that.</p>
<p>MIEDO</p>
<p>Miedo a que el coche de la policía estacione en la puerta.<br />Miedo a dormirme esta noche.<br />Miedo a no dormirme esta noche.<br />Miedo a que el pasado se levante.<br />Miedo a que el presente vuele.<br />Miedo a que el teléfono suene en medio de la noche.<br />Miedo a las tormentas eléctricas.<br />Miedo a la mujer de la limpieza que tiene una mancha en su mejilla.<br />Miedo de los perros que me han dicho que no morderían.<br />¡Miedo a la ansiedad!<br />Miedo a tener que identificar el cuerpo de un amigo muerto.<br />Miedo a no tener más dinero.<br />Miedo a tener demasiado, aunque nadie me creería esto.<br />Miedo a los perfiles psicológicos.<br />Miedo a llegar tarde y miedo a llegar antes que nadie.<br />Miedo a las letras caligráficas de los niños en los sobres.<br />Miedo a que mueran antes que yo y sentirme culpable.<br />Miedo a tener que vivir con mi madre en su ancianidad y la mía.<br />Miedo a la confusión.<br />Miedo a que este día termine sin un toque de felicidad.<br />Miedo a levantarme para comprobar que te has ido.<br />Miedo a no amar o miedo a no amar lo suficiente.<br />Miedo a que lo que amo sea mortal para quienes amo.<br />Miedo a la muerte.<br />Miedo a vivir demasiado.<br />Miedo a la muerte. </span></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[John Fante. Pregúntale al polvo.]]></title>
<link>http://migueldeloyola.wordpress.com/2008/11/23/john-fante-preguntale-al-polvo/</link>
<pubDate>Sun, 23 Nov 2008 22:44:49 +0000</pubDate>
<dc:creator>gatopardo9</dc:creator>
<guid>http://migueldeloyola.wordpress.com/2008/11/23/john-fante-preguntale-al-polvo/</guid>
<description><![CDATA[Cuando uno lee novelas focalizadas en la primera persona singular y cuando además en dichas novelas ]]></description>
<content:encoded><![CDATA[Cuando uno lee novelas focalizadas en la primera persona singular y cuando además en dichas novelas ]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Dos buenos artículos relacionados con la escritura ]]></title>
<link>http://lacarretera.wordpress.com/2008/05/02/dos-buenos-articulos/</link>
<pubDate>Fri, 02 May 2008 21:22:33 +0000</pubDate>
<dc:creator>Angel Guirao</dc:creator>
<guid>http://lacarretera.wordpress.com/2008/05/02/dos-buenos-articulos/</guid>
<description><![CDATA[Antes de que se me olvide, un par de buenos artículos que leí el sábado pasado (26/04) en Babelia. .]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p>Antes de que se me olvide, un par de buenos artículos que leí el sábado pasado (26/04) en Babelia.</p>
<p>.-<strong>Rosa Montero</strong>: &#8220;Escribir es resistir&#8221;</p>
<p><em>&#8220;Escribir es resistir. Supongo que el hecho mismo de vivir también es una cuestión de resistencia, pero de lo que no cabe duda es de que para escribir, sobre todo para escribir novelas, la tenacidad es más necesaria que el talento</em>&#8230;&#8221; (<a href="http://www.elpais.com/articulo/narrativa/Escribir/resistir/elpepuculbab/20080426elpbabnar_17/Tes/">seguir leyendo</a>)</p>
<p>.-<strong>Ray Loriga</strong> sobre el <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Realismo_sucio">Realismo sucio</a>: &#8221;En voz baja&#8221;</p>
<p>&#8220;<em>Tres escritores distintos, Carver, Wolff, Ford, y un mismo epígrafe, Realismo Sucio. Un nombre que ni es exacto ni dice nada y que seguramente provenía de un término anterior, Realismo de Fregadero</em>&#8230;&#8221; (<a href="http://www.elpais.com/articulo/semana/voz/baja/elpepuculbab/20080426elpbabese_4/Tes/">seguir leyendo)</a></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Realismo Sucio]]></title>
<link>http://vat69.wordpress.com/2007/12/06/realismo-sucio/</link>
<pubDate>Thu, 06 Dec 2007 21:27:09 +0000</pubDate>
<dc:creator>hielasangre</dc:creator>
<guid>http://vat69.wordpress.com/2007/12/06/realismo-sucio/</guid>
<description><![CDATA[Nunca supe bien por qué me causaba tanto placer la contundencia de las palabras en algunos relatos m]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p>Nunca supe bien por qué me causaba tanto placer la contundencia de las palabras en algunos relatos minimalistas y brutales.</p>
<p>Hasta que un día <a title="El Kana" href="http://nadaenespecial.com.ar/" target="_blank">un amigo</a> me mostró unos escritos de Charles Bukowski, entre los que me llamó especialmente la atención uno intitulado Mi Amigo William, que ya he publicado en <a title="Mi Amigo William" href="http://vat69.wordpress.com/2007/06/13/mi-amigo-william/#more-237" target="_blank">otro artículo</a>. La forma en que se reduce al mínimo el detalle, la palabra dura y directa, la realidad ácida tal cual es, el escenario, los personajes; todo en un par de líneas, escuetas y terríblemente sagaces pero aún así, simples.</p>
<p>Ayer, buscando en <a title="Wikipedia" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Portada" target="_blank">wikipedia</a> algunos datos sobre el mencionado autor, llegué a la definición del género en que se encausan la mayor parte de sus obras: el Realismo Sucio. Y lo bueno de éste hallazgo es saber que hay otros autores dentro de su estilo.</p>
<p>La definición que dá Wikipedia del género es la siguiente:</p>
<blockquote><p>Con <strong>realismo sucio</strong> («Dirty realism») se designa un movimiento literario <a title="Estados Unidos" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Estados_Unidos" target="blank">estadounidense</a> surgido en los años 1970-80 que, en términos generales, pretende reducir la narración (especialmente el relato corto) a sus elementos fundamentales.</p>
<p>Se trata de una derivación del <a title="Minimalismo" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Minimalismo" target="blank">minimalismo</a> que tiene características propias. Al igual que aquél, el realismo sucio se caracteriza por su tendencia a la sobriedad, la precisión y una parquedad extrema en el uso de las palabras en todo lo que se refiera a descripción. Los objetos, los personajes, las situaciones deben hallarse caracterizados de la manera más concisa y superficial posible. El uso del adverbio y la adjetivación se reducen al máximo, dado que estos autores prefieren que sea el <a title="Contexto" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Contexto" target="blank">contexto</a> el que sugiera el sentido profundo de la obra.</p>
<p>En cuanto a los personajes típicos, siempre tienden a retratarse seres vulgares y corrientes que llevan vidas convencionales, en la línea de uno de los grandes referentes del movimiento, el cuentista <a title="O. Henry" href="http://es.wikipedia.org/wiki/O._Henry" target="blank">O. Henry</a>. Otra influencia importante en la corriente es la del narrador norteamericano <a title="J. D. Salinger" href="http://es.wikipedia.org/wiki/J._D._Salinger" target="blank">J. D. Salinger</a>.</p>
<p>Son representantes destacados del <strong>realismo sucio</strong> los narradores estadounidenses <a title="Charles Bukowski" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Charles_Bukowski" target="blank">Charles Bukowski</a> (1920-1994), <a title="Raymond Carver" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Raymond_Carver" target="blank">Raymond Carver</a> (1938-1988), <a title="Richard Ford (escritor)" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Richard_Ford_%28escritor%29" target="blank">Richard Ford</a> (1944) y <a title="Tobias Wolff" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Tobias_Wolff" target="blank">Tobias Wolff</a> (1945), y asimismo se suele adscribir a ella al cubano <a title="Pedro Juan Gutiérrez" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Pedro_Juan_Guti%C3%A9rrez" target="blank">Pedro Juan Gutiérrez</a> (1950).</p></blockquote>
</div>]]></content:encoded>
</item>
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<title><![CDATA[La hermandad de la uva]]></title>
<link>http://antonioperezrio.wordpress.com/2007/11/01/la-hermandad-de-la-uva/</link>
<pubDate>Thu, 01 Nov 2007 22:31:10 +0000</pubDate>
<dc:creator>antonioperezrio</dc:creator>
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<description><![CDATA[La cocina. La cucina, la verdadera patria, la cálida gruta del hada buena en las entrañas de la somb]]></description>
<content:encoded><![CDATA[La cocina. La cucina, la verdadera patria, la cálida gruta del hada buena en las entrañas de la somb]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA["Manuel Vilas, 'Resurrección' (Visor, 2005)". Un artículo de Luis Luna]]></title>
<link>http://escritores.wordpress.com/2007/09/25/manuel-vilas-resurreccion-visor-2005-un-articulo-de-luis-luna/</link>
<pubDate>Tue, 25 Sep 2007 01:04:55 +0000</pubDate>
<dc:creator>franciscocenamor</dc:creator>
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<description><![CDATA[Que existen muchas maneras de trascendencia lo sabe bien Manuel Vilas (Barbastro, Huesca, 1962) y as]]></description>
<content:encoded><![CDATA[Que existen muchas maneras de trascendencia lo sabe bien Manuel Vilas (Barbastro, Huesca, 1962) y as]]></content:encoded>
</item>
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<title><![CDATA[Retoma sus recitales el ciclo "Solo para locos", con Indio Zammit. Jueves 27 de septiembre de 2007 a las 22 horas]]></title>
<link>http://escritores.wordpress.com/2007/09/24/retoma-sus-recitales-el-ciclo-solo-para-locos-con-indio-zammit-jueves-27-de-septiembre-de-2007-a-las-22-horas/</link>
<pubDate>Mon, 24 Sep 2007 02:21:26 +0000</pubDate>
<dc:creator>franciscocenamor</dc:creator>
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<description><![CDATA[Después del parón veraniego en España, Luis Luna y Francisco Cenamor retoman su ciclo de recitales ]]></description>
<content:encoded><![CDATA[Después del parón veraniego en España, Luis Luna y Francisco Cenamor retoman su ciclo de recitales ]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[“La canción de Salomón”, de Toni Morrison. Artículo de Carmen Conde Gaute]]></title>
<link>http://escritores.wordpress.com/2007/07/24/%e2%80%9cla-cancion-de-salomon%e2%80%9d-de-toni-morrison-articulo-de-carmen-conde-gaute/</link>
<pubDate>Tue, 24 Jul 2007 01:14:13 +0000</pubDate>
<dc:creator>franciscocenamor</dc:creator>
<guid>http://escritores.wordpress.com/2007/07/24/%e2%80%9cla-cancion-de-salomon%e2%80%9d-de-toni-morrison-articulo-de-carmen-conde-gaute/</guid>
<description><![CDATA[&nbsp; La canción de Salomón (1977), de Toni Morrison, nos aproxima hasta los barrios negros de Mich]]></description>
<content:encoded><![CDATA[&nbsp; La canción de Salomón (1977), de Toni Morrison, nos aproxima hasta los barrios negros de Mich]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Mi amigo William.]]></title>
<link>http://vat69.wordpress.com/2007/06/13/mi-amigo-william/</link>
<pubDate>Wed, 13 Jun 2007 03:24:42 +0000</pubDate>
<dc:creator>hielasangre</dc:creator>
<guid>http://vat69.wordpress.com/2007/06/13/mi-amigo-william/</guid>
<description><![CDATA[Acabo de leer el post que escribió el Kana, con algunos poemas de Charles Bukowski. Enseguida vino a]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p>Acabo de leer el <a href="http://nadaenespecial.com.ar/?p=469">post</a> que escribió el <a href="http://nadaenespecial.com.ar/" target="blank">Kana</a>, con algunos poemas de <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Bukowski" target="blank">Charles Bukowski</a>.<br />
Enseguida vino a mi mente el primer poema que leí de dicho autor y por nostalgia decidí copiarlo aquí.<br />
No puedo evitar seguir pensando en cuantas personas que conozco cuadran en este perfil.<br />
<!--more--></p>
<blockquote><p><strong>Mi amigo William.</strong></p>
<p>Mi amigo william es un hombre de suerte:<br />
carece de imaginación para sufrir</p>
<p>mantuvo su primer trabajo<br />
su primer esposa</p>
<p>puede manejar un auto 20.000 kms.<br />
sin una frenada</p>
<p>baila como un cisne<br />
y tiene los ojos más lindos<br />
de este lado de El Paso</p>
<p>su jardín es un paraíso<br />
los tacos de sus zapatos siempre están parejos<br />
y su apretón de manos es firme</p>
<p>la gente lo ama</p>
<p>cuando mi amigo william muera<br />
difícilmente sea de locura o cáncer</p>
<p>él pasará de largo al diablo<br />
y se meterá en el cielo</p>
<p>lo verás esta noche en la fiesta<br />
sonriendo<br />
sobre su martini</p>
<p>bienaventurado y delicioso<br />
mientras algún tipo<br />
se coge a su esposa en el<br />
baño.</p>
<p align="right"><em><strong>Charles Bukowski</strong></em></p>
</blockquote>
</div>]]></content:encoded>
</item>

</channel>
</rss>
