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	<title>reuniones-de-formacion &amp;laquo; WordPress.com Tag Feed</title>
	<link>http://en.wordpress.com/tag/reuniones-de-formacion/</link>
	<description>Feed of posts on WordPress.com tagged "reuniones-de-formacion"</description>
	<pubDate>Tue, 05 Jan 2010 19:29:02 +0000</pubDate>

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<title><![CDATA[Nuestra Señora del Buen Consejo de Genazzano]]></title>
<link>http://heraldosvalencia.wordpress.com/2009/04/26/nuestra-senora-del-buen-consejo-de-genazzano/</link>
<pubDate>Sat, 25 Apr 2009 22:41:48 +0000</pubDate>
<dc:creator>chon</dc:creator>
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<description><![CDATA[Nuestra Señora del Buen Consejo en Genazzano (Italia) En el pueblo medieval de Genazzano, a unos 60 ]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><div id="attachment_1510" class="wp-caption alignright" style="width: 209px"><a href="http://heraldosvalencia.wordpress.com/files/2009/04/madre-del-buen-consejo-de-genazzano.jpg"><img class="size-medium wp-image-1510" title="Madre del Buen Consejo de Genazzano" src="http://heraldosvalencia.wordpress.com/files/2009/04/madre-del-buen-consejo-de-genazzano.jpg?w=199" alt="Nuestra Señora del Buen Consejo en Genazzano (Italia)" width="199" height="300" /></a><p class="wp-caption-text">Nuestra Señora del Buen Consejo en Genazzano (Italia)</p></div>
<p>En el pueblo medieval de Genazzano, a unos 60 Km. de Roma, se puede venerar la imagen de Nuestra Señora del Buen Consejo, un fresco de autor desconocido y que se veneraba hasta el siglo XVI en Scútari, Albania. En 1467 fue milagrosamente transportado por los ángeles hasta Genazzano, donde se encuentra aún hoy suspendido en el aire.</p>
<p>Hoy, 26 de Abril se celebra su fiesta y por eso queremos ofrecerle, estimado lector, un regalo muy especial. Conozca los detalles de la increíble historia de esta imagen que tanto ha ayudado, ayuda y ayudará a la labor apostólica de los Heraldos del Evangelio en el mundo entero asistiendo al vídeo narrado por Monseñor Juan Clá Dias y compártalo con sus seres queridos.</p>
<p><span style="display:block;width:425px;margin:0 auto;"> <span style='text-align:center; display: block;'><object width='425' height='350'><param name='movie' value='http://www.youtube.com/v/6AJxsum08Ss&#038;rel=1&#038;fs=1&#038;showsearch=0&#038;hd=0' /><param name='allowfullscreen' value='true' /><param name='wmode' value='transparent' /><embed src='http://www.youtube.com/v/6AJxsum08Ss&#038;rel=1&#038;fs=1&#038;showsearch=0&#038;hd=0' type='application/x-shockwave-flash' allowfullscreen='true' width='425' height='350' wmode='transparent'></embed></object></span></span></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
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<title><![CDATA[El doble secreto]]></title>
<link>http://heraldosvalencia.wordpress.com/2009/03/11/el-doble-secreto/</link>
<pubDate>Tue, 10 Mar 2009 23:26:26 +0000</pubDate>
<dc:creator>Elva</dc:creator>
<guid>http://heraldosvalencia.wordpress.com/2009/03/11/el-doble-secreto/</guid>
<description><![CDATA[A finales del siglo XIX un virtuoso sacerdote fue injustamente deportado a Siberia por guardar el do]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><blockquote><p>A finales del siglo XIX un virtuoso sacerdote fue injustamente deportado a Siberia por guardar el doble secreto de la confesión y de la caridad. El hecho histórico es narrado por la prestigiosa revista <em>&#8220;L&#8217;Ami du Clergé&#8221;</em>, citando como fuente el periódico <em>&#8220;Czas de Cracovia&#8221;</em> de los días 10 y 13 de febrero de 1880.
</p></blockquote>
<table style="height:2023px;" border="0" width="452">
<tbody>
<tr>
<td>
<table style="height:34px;" border="0" cellspacing="0" cellpadding="0" width="441">
<tbody>
<tr>
<td align="center"></td>
</tr>
<tr>
<td align="center"></td>
</tr>
</tbody>
</table>
</td>
</tr>
<tr>
<td></td>
</tr>
<tr>
<td>En 1853, un sacerdote católico polaco —el padre Kobélovitch, párroco de Orativ, pequeña ciudad de Ucrania— fue condenado a ser deportado a Siberia.</p>
<p>Hasta entonces, el clérigo gozaba de la mejor reputación posible. Inicialmente, vicario de Biala Tserkva, había adquirido fama de excelente predicador y estupendo confesor.</p>
<p>Era considerado como uno de los más dedicados y notables sacerdotes en su diócesis. Nombrado párroco de Orativ, no tardó en ganarse la estima de todos y se entregó a fructíferas actividades.</p>
<p>Entre otros logros, reconstruyó y embelleció en un corto tiempo la iglesia parroquial.</p>
<p><strong><span style="color:#ff0000;">Condenado a trabajos forzosos</span></strong></p>
<p>De repente, para asombro de todos los que lo conocían, el padre Kobélovitch fue <a href="http://www.salvadmereina.org.co/img/contenido/1.jpg1404"><img class="alignright" style="border:1px solid black;margin:5px;" title="El doble secreto" src="http://www.salvadmereina.org.co/img/contenido/1.jpg1404" border="1" alt="1.jpg1404" hspace="5" vspace="5" width="236" height="372" align="right" /></a>acusado de asesinato. Contra él existían las pruebas más aplastantes.</p>
<p>El administrador de una propiedad de Orativ fue asesinado con un tiro de fusil, disparado por un desconocido.</p>
<p>Inmediatamente, varias personas corrieron al presbiterio para llamar al párroco, que era tío de la esposa del administrador.</p>
<p>Era una noche de invierno. El párroco no se encontraba allá, sin embargo, su cama estaba todavía caliente.</p>
<p>En vano lo buscaron por todas partes. Después de una o dos horas, regresaron a su habitación y, esta vez, lo encontraron tumbado en la cama, durmiendo o pareciendo dormir. Le despertaron y le preguntaron dónde había estado una hora antes. Visiblemente perturbado, el padre Kobélovitch dijo no haberse ausentado y estar durmiendo desde hacía mucho tiempo&#8230; Esto despertó las sospechas que ni siquiera el dolor expresado por él, al serle anunciado el crimen, pudo desviar.</p>
<p><!--more-->Se abrió una investigación judicial. Por indicación del organista, la policía descubrió, escondido detrás del altar, la escopeta de doble cañón del párroco. Era evidente que había sido utilizada hacía poco. Ante este conjunto de evidencias, ¿no era para detener al acusado del flagrante delito?</p>
<p>Consecuentemente, el sacerdote fue detenido y encarcelado. En el tribunal, protestó su inocencia, pero se negó a dar detalles sobre su ausencia en aquella hora de la noche. Esta negativa constituía prueba evidente en su contra. Así que fue condenado a trabajos forzados para el resto de la vida.</p>
<p>Antes, sin embargo, de ser deportado a Siberia, sufrió una pena aún más infamante. El obispo procedió a su degradación solemne, en una iglesia de Jitomir. Mientras tanto, en medio de la multitud que se agolpaba en el templo, sólo se veían rostros con lágrimas. Incluso el obispo, Mons Borowski, no consiguió retener las lágrimas de simpatía con el sacerdote.</p>
<p>En cuanto a éste, reafirmó su inocencia, sin añadir nada, y fue deportado al distrito de Krasnoyarsk.</p>
<p>Mientras tanto, la esposa del <em>pristaf </em>(Comisario de la Policía de Orativ) se volvió loca y, en medio de sus delirios, hablaba continuamente del sacerdote, de bautismo&#8230;</p>
<p>— ¡Él es inocente!&#8230; ¡Sálvenlo!&#8230; ¡Sálvenlo! —repetía ella.</p>
<p>No se le prestó atención. De hecho, ¿qué relación podría tener esas palabras con el caso del Padre Kobélovitch?</p>
<p>Y, poco a poco, se hizo silencio en la región respecto del condenado.</p>
<p><span style="color:#ff0000;"><strong>Veinte años después</strong></span></p>
<p>En 1873, murió en Orativ el organista de la iglesia parroquial. Antes de exhalar el último aliento, pidió llamar a la autoridad judicial. Y luego, en presencia del juez y un gran número de personas, confesó que fue él, veinte años antes, quien mató al administrador, pues quería casarse con su esposa, habiendo ocultado la escopetadetrás del altar y dirigido las búsquedas de la policía a fin de levantar sospechas contra el sacerdote.</p>
<p>Al mismo tiempo, reveló el legítimo motivo de la ausencia del padre Kobélovitch. Contó como éste, en el momento del crimen, se encontraba en una aldea vecina, a pocos kilómetros de Orativ. El pristaf —que, en virtud del decreto imperial de 1836, había sido “convertido” a la fuerza para el cisma moscovita, pero se mantenía católico en secreto— había pedido al padre Kobélovitch que fuese, por la noche, a bautizar a su último hijo.</p>
<p>Durante el procedimiento penal, dicho funcionario, por temor a ser deportado a Siberia, no dijo nada en defensa del sacerdote injustamente acusado.</p>
<p>Más valiente, o dotada de una conciencia más delicada, su esposa quería revelar todo al tribunal, pero su marido la encerró en la casa, impidiendo que saliera. A continuación, enloqueció y fue internada en el hospicio Joulté-Dom, en Vilna. Hasta su muerte, dos años más tarde, la pobre mujer no cesaba de hablar de bautismo, de sacerdote, del papa ortodoxo, etc., implorando que se libertase al inocente.</p>
<p>Todo esto, sin embargo, se tomó como síntomas ordinarios de locura. Por último, el organista declaró que, después de la prisión del párroco, le había hecho una visita y le confesó su crimen.</p>
<p>Se trataba de una forma segura de prevenirse contra cualquier investigación, porque él conocía bien el carácter heroico de aquel santo sacerdote.</p>
<p>Por lo tanto, el padre Kobélovitch estaba sometido, desde hacía veinte años, a un castigo inmerecido.</p>
<p>Si hubiera querido, habría bastado una sola palabra para ser liberado. Hubiera podido fácilmente justificar su ausencia momentánea del presbiterio, revelando que él había ido a bautizar a un niño en el hogar del pristaf . Pero, con eso, habría comprometido a aquel hombre, violador de una ley injusta y odiosa. La caridad le pedía guardar silencio, y lo guardó.</p>
<p>Él conocía, por la confesión, al verdadero culpable. Con una simple palabra, sería puesto en libertad. Esa palabra, un sacerdote de Nuestro Señor Jesucristo no podía decirla, pues las leyes de Dios y las de la Iglesia lo prohíben.</p>
<p>Delante del tribunal y de su obispo, se limitó a declarar que era inocente.</p>
<p>Tan pronto como el organista terminó su revelación, se tomaron providencias para conceder la libertad al prisionero. Fue demasiado tarde: el heroico confesor había muerto algunos días antes. ¡Hasta el final de la vida, guardó el doble secreto de la caridad y la confesión!</p>
<p>El recuerdo de ese sacerdote permanecerá inmortal. A ejemplo de San Juan Nepomuceno, se inmoló por obediencia a la Santa Iglesia.</p>
<p>(Traducido de “L&#8217;Ami du Clergé”, n º 52, 23/12/1880, pp. 623, 624)</td>
</tr>
</tbody>
</table>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[En María resplandece la victoria de Cristo]]></title>
<link>http://heraldosvalencia.wordpress.com/2009/02/15/en-maria-resplandece-la-victoria-de-cristo/</link>
<pubDate>Sun, 15 Feb 2009 18:25:55 +0000</pubDate>
<dc:creator>Antonio</dc:creator>
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<description><![CDATA[Ángelus – 8/12/2008 El misterio de la Inmaculada Concepción nos recuerda el pecado original y la vic]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p>Ángelus – 8/12/2008</p>
<blockquote><p>El misterio de la Inmaculada Concepción nos recuerda el pecado original y la victoria de la gracia de Cristo sobre él, victoria que resplandece de modo sublime en María Santísima.</p></blockquote>
<div id="attachment_1241" class="wp-caption alignright" style="width: 189px"><a rel="attachment wp-att-1241" href="http://heraldosvalencia.wordpress.com/2009/02/15/en-maria-resplandece-la-victoria-de-cristo/benedictoxvi-en-la-plaza-san-pedro/"><img class="size-full wp-image-1241" title="Benedicto XVI en la plaza San Pedro" src="http://heraldosvalencia.wordpress.com/files/2009/02/benedictoxvi-en-la-plaza-san-pedro.jpg" alt="Benedicto XVI al final del Ángelus en la Plaza de San Pedro" width="179" height="288" /></a><p class="wp-caption-text">Benedicto XVI al final del Ángelus en la Plaza de San Pedro</p></div>
<p>La existencia de lo que la Iglesia llama “pecado original” es de una evidencia<br />
aplastante: basta mirar nuestro entorno y sobre todo dentro de nosotros mismos. En efecto, la experiencia del mal es tan consistente, que se impone por sí misma y suscita en nosotros la pregunta: ¿de dónde procede? Especialmente para un creyente, el interrogante es aún más profundo: si Dios, que es Bondad absoluta, lo ha creado todo, ¿de dónde viene el mal?</p>
<p><span style="color:#ff0000;">La muerte entró en el mundo por la envidia del demonio </span></p>
<p>Las primeras páginas de la Biblia (Gn 1-3) responden precisamente a esta pregunta fundamental, que interpela a cada generación humana, con el relato de la creación y de la caída de nuestros primeros padres: Dios creó todo para que exista; en particular, creó al hombre a su propia imagen; no creó la muerte, sino que ésta entró en el mundo por envidia del diablo (cf. Sb 1, 13-14; 2, 23-24), el cual, rebelándose contra Dios, engañó también a los hombres, induciéndolos a la rebelión. Es el drama de la libertad, que Dios acepta hasta el fondo por amor, pero prometiendo que habrá un hijo de mujer que aplastará la cabeza de la antigua serpiente (Gn 3, 15).</p>
<p><span style="color:#ff0000;">María, mujer “llena de gracia” </span></p>
<p>Así pues, desde el principio, el “eterno consejo” —como diría Dante— tiene un “término fijo” (Paraíso, XXXIII, 3): la Mujer predestinada a ser madre del Redentor, madre de Aquel que se humilló hasta el extremo para devolvernos a nuestra dignidad original. Esta Mujer, a los ojos de Dios, tiene desde siempre un rostro y un nombre: “Llena de gracia” (Lc 1, 28), como la llamó el ángel al visitarla en Nazaret. Es la nueva Eva, esposa del nuevo Adán, destinada a ser madre de todos los redimidos. San Andrés de Creta Benedicto XVI al final del Ángelus en la Plaza de San Pedro escribió: “La Theotókos María, el refugio común de todos los cristianos, fue la primera en ser liberada de la primitiva caída de nuestros primeros padres” (Homilía IV sobre la Navidad, PG 97, 880 A). Y la liturgia de hoy afirma que Dios “<em>preparó una digna morada para su Hijo y, en previsión de su muerte, la preservó de toda mancha de pecado</em>” (Oración Colecta).</p>
<p>Queridos hermanos, en María Inmaculada contemplamos el reflejo de la Belleza que salva al mundo: la belleza de Dios que resplandece en el rostro de Cristo. En María esta belleza es totalmente pura, humilde, sin soberbia ni presunción. Así se mostró la Virgen a Santa Bernardita, hace 150 años, en Lourdes, y así se la venera en numerosos santuarios.</p>
<p><em>Todos los derechos sobre los documentos pontificios quedan reservados a la Librería Editrice Vaticana.<br />
La versión íntegra de los mismos puede ser consultada en www.vatican.va<br />
</em></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Del pecado a la libertad]]></title>
<link>http://heraldosvalencia.wordpress.com/2009/02/15/del-pecado-a-la-libertad/</link>
<pubDate>Sun, 15 Feb 2009 18:08:03 +0000</pubDate>
<dc:creator>Antonio</dc:creator>
<guid>http://heraldosvalencia.wordpress.com/2009/02/15/del-pecado-a-la-libertad/</guid>
<description><![CDATA[Audiencia General del 3 de diciembre de 2008 Si en la fe de la Iglesia maduró la contienda del dogma]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p><span style="color:#ff0000;">Audiencia General del 3 de diciembre de 2008</span></p>
<blockquote><p>Si en la fe de la Iglesia maduró la contienda del dogma del pecado original, fue porque está inseparablemente relacionado con otro dogma, el de la salvación y de la libertad en Cristo.</p></blockquote>
<p>En la catequesis de hoy trataremos sobre las relaciones entre Adán y Cristo, delineadas por San Pablo en la conocida página de la carta a los Romanos (Rm 5, 12-21), en la que entrega a la Iglesia las líneas esenciales de la doctrina sobre el pecado original.</p>
<p><span style="color:#ff0000;">Cristo y Adán: donde abundó el pecado superabundó la gracia </span></p>
<p>En verdad, ya en la primera carta a los Corintios, tratando sobre la fe en la resurrección, San Pablo había introducido la confrontación entre el primer padre y Cristo: “Pues del mismo modo que en Adán mueren todos, así también todos revivirán en Cristo. [...] Fue hecho el primer hombre, Adán, alma viviente; el último Adán, espíritu que da vida” (1 Co 15, 22.45). Con Rm 5, 12-21 la confrontación entre Cristo y Adán se hace más articulada e iluminadora: San Pablo recorre la historia de la salvación desde Adán hasta la Ley y desde ésta hasta Cristo. En el centro de la escena no se encuentra Adán, con las consecuencias del pecado sobre la humanidad, sino Jesucristo  y la gracia que, mediante Él, ha sido derramada abundantemente sobre la humanidad. La repetición del “mucho más” referido a Cristo subraya cómo el don recibido en Él sobrepasa con mucho al pecado de Adán y sus consecuencias sobre la humanidad, hasta el punto de que San Pablo puede llegar a la conclusión: “Pero donde abundó el pecado sobreabundó la gracia” (Rm 5, 20). Por tanto, la confrontación que San Pablo traza entre Adán y Cristo pone de manifiesto la inferioridad del primer hombre respecto a la superioridad del segundo.</p>
<div id="attachment_1230" class="wp-caption aligncenter" style="width: 378px"><a rel="attachment wp-att-1230" href="http://heraldosvalencia.wordpress.com/2009/02/15/del-pecado-a-la-libertad/audienciageneral20081203/"><img class="size-full wp-image-1230" title="Audiencia general del 3 de diciembre de 2008" src="http://heraldosvalencia.wordpress.com/files/2009/02/audienciageneral20081203.jpg" alt="Audiencia general del miércoles, 3 de diciembre de 2008, en la sala Pablo VI" width="368" height="254" /></a><p class="wp-caption-text">Audiencia general del miércoles, 3 de diciembre de 2008, en la sala Pablo VI</p></div>
<p>Por otro lado, para poner de relieve el inconmensurable don de la gracia, en Cristo, San Pablo alude al pecado de Adán: se podría decir que, si no hubiera sido para demostrar la centralidad de la gracia, Él no se habría entretenido en hablar del pecado que “a causa de un solo hombre entró en el mundo y, con el pecado, la muerte” (Rm 5, 12). Por eso, si en la fe de la Iglesia ha madurado la conciencia del dogma del pecado original, es porque este está inseparablemente vinculado a otro dogma, el de la salvación y la libertad en Cristo. Como consecuencia, nunca deberíamos tratar sobre el pecado de Adán y de la humanidad separándolos del contexto de la salvación, es decir, sin situarlos en el horizonte de la justificación en Cristo.</p>
<p><span style="color:#ff0000;">¿Existe o no el pecado original?</span></p>
<p>Pero, como hombres de hoy, debemos preguntarnos: ¿Qué es el pecado original? ¿Qué enseña San Pablo? ¿Qué enseña la Iglesia? ¿Es sostenible también hoy esta doctrina? Muchos piensan que, a la luz de la historia de la evolución, no habría ya lugar para la doctrina de un primer pecado, que después se difundiría en toda la historia de la humanidad. Y, en consecuencia, también la cuestión de El don recibido en Cristo sobrepasa con mucho al pecado de Adán y sus consecuencias sobre la humanidad. Y, en consecuencia, también la cuestión dela Redención y del Redentor perdería su fundamento. Por tanto: ¿existe el pecado original o no?</p>
<p>Para poder responder debemos distinguir dos aspectos de la doctrina sobre el pecado original. Existe un aspecto empírico, es decir, una realidad concreta, visible —yo diría, tangible— para todos; y un aspecto misterioso, que concierne al fundamento ontológico de este hecho.</p>
<p><span style="color:#ff0000;">En nuestro ser existe una contradicción interior </span></p>
<p>El dato empírico es que existe una contradicción en nuestro ser. Por una parte, todo hombre sabe que debe hacer el bien e íntimamente también lo quiere hacer. Pero, al mismo tiempo, siente otro impulso a hacer lo contrario, a seguir el camino del egoísmo, de la violencia, a hacer sólo lo que le agrada, aun sabiendo que así actúa contra el bien, contra Dios y contra el prójimo.</p>
<p>San Pablo en su carta a los Romanos expresó esta contradicción en nuestro ser con estas palabras: “Querer el bien lo tengo a mi alcance, mas no el realizarlo, puesto que no hago el bien que quiero, sino que obro el mal que no quiero” (Rm 7, 18-19). Esta contradicción interior de nuestro ser no es una teoría. Cada uno de nosotros la experimenta todos los días. Y sobre todo vemos siempre cómo en torno a nosotros prevalece esta segunda voluntad. Basta pensar en las noticias diarias sobre injusticias, violencia, mentira, lujuria. Lo vemos cada día: es un hecho.</p>
<p>Como consecuencia de este poder del mal en nuestra alma, se ha desarrollado en la historia un río sucio que envenena la geografía de la historia humana. El gran pensador francés Blaise Pascal habló de una “segunda naturaleza”, que se superpone a nuestra naturaleza originaria, buena. Esta “segunda naturaleza” nos presenta el mal como algo normal para el hombre. Así también la típica expresión “esto es humano” tiene un doble significado. “Esto es humano” puede querer decir: este hombre es bueno, realmente actúa como debería actuar un hombre. Pero “esto es humano” puede también querer decir algo falso: el mal es normal, es humano. El mal parece haberse convertido en una segunda naturaleza. Esta contradicción del ser humano, de nuestra historia, debe provocar, y provoca también hoy, el deseo de redención. En realidad, el deseo de que el mundo cambie y la promesa de que se creará un mundo de justicia, de paz y de bien, está presente en todas partes: por ejemplo, en la política todos hablan de la necesidad de cambiar el mundo, de crear un mundo más justo. Y precisamente esto es  expresión del deseo de que haya una liberación de la contradicción que experimentamos en nosotros mismos.</p>
<p><span style="color:#ff0000;">¿Cómo se explica ese mal? </span></p>
<p>Por tanto, el hecho del poder del mal en el corazón humano y en la historia humana es innegable. La cuestión es: ¿cómo se explica este mal?<br />
En la historia del pensamiento, prescindiendo de la fe cristiana, existe un modelo principal de explicación, con algunas variaciones. Este modelo dice: el ser mismo es contradictorio, lleva en sí tanto el bien como el mal. En la Antigüedad esta idea implicaba la opinión de que existían dos principios igualmente originarios: un principio bueno y un principio malo. Este dualismo sería insuperable: los dos principios están al mismo nivel, y por ello existirá siempre, desde el origen del ser, esta contradicción. Así pues, la contradicción de nuestro ser reflejaría sólo la contrariedad de los dos principios divinos, por decirlo así.</p>
<p>En la versión evolucionista, atea, del mundo vuelve de un modo nuevo esa misma visión. Aunque, en esa concepción, la visión del ser es monista, se supone que el ser como tal desde el principio lleva en sí el bien y el mal. El ser mismo no es simplemente bueno, sino abierto al bien y al mal. El mal es tan originario como el bien. Y la historia humana desarrollaría solamente el modelo ya presente en toda la evolución precedente. Lo que los cristianos llaman pecado original sólo sería en realidad el carácter mixto del ser, una mezcla de bien y de mal que, según esta teoría, pertenecería a la naturaleza misma del ser. En el fondo, es una visión desesperada: si es así, el mal es invencible. Al final sólo cuenta el propio interés. Y todo progreso habría que pagarlo necesariamente con un río de mal, y quien quisiera servir al progreso debería aceptar pagar este precio. La política, en el fondo, está planteada sobre estas premisas, y vemos sus efectos. Este pensamiento moderno, al final, sólo puede crear tristeza y cinismo.</p>
<p><span style="color:#ff0000;">El mal es resultado de una libertad de la cual se abusó </span></p>
<p>Así,  preguntamos de nuevo: ¿Qué dice la fe, atestiguada por San Pablo? Como primer punto, la fe confirma el hecho de la competición entre ambas naturalezas, el hecho de este mal cuya sombra pesa sobre toda la creación. Hemos escuchado el capítulo 7 de la carta a los Romanos, pero podríamos añadir el capítulo 8. El mal existe, sencillamente. Como explicación, en  contraste con los dualismos y los monismos que hemos considerado brevemente y que nos han parecido desoladores, la fe nos dice: existen dos misterios de luz y un misterio de noche, que sin embargo está rodeado por los misterios de luz. El primer misterio de luz es este: la fe nos dice que no hay dos principios, uno bueno y uno malo, sino que hay un solo principio, el Dios creador, y este principio es bueno, sólo bueno, sin sombra de mal. Por eso, tampoco el ser es una mezcla de bien y de mal; el ser como tal es bueno y por eso es un bien existir, es un bien vivir. Este es el gozoso anuncio de la fe: sólo hay una fuente buena, el Creador. Así pues, vivir es un bien; ser hombre, mujer, es algo bueno; la vida es un bien. Después sigue un misterio de oscuridad, de noche. El mal no viene de la fuente del ser mismo, no es igualmente originario. El mal viene de una libertad creada, de una libertad que abusa.</p>
<p>¿Cómo ha sido posible, cómo ha sucedido? Esto permanece oscuro. El mal no es lógico. Sólo Dios y el bien son lógicos, son luz. El mal permanece misterioso. Se lo representa con grandes imágenes, como lo hace el capítulo 3 del Génesis, con la visión de los dos árboles, de la serpiente, del hombre pecador. Una gran imagen que nos hace adivinar, pero que no puede explicar lo que es en sí mismo ilógico. Podemos adivinar, no explicar; ni siquiera podemos narrarlo como un hecho junto a otro, porque es una realidad más profunda. Sigue siendo un misterio de oscuridad, de noche.</p>
<p>Pero se le añade inmediatamente un misterio de luz. El mal viene de una fuente subordinada. Dios con su luz es más fuerte. Por eso, el mal puede ser superado. Por eso la criatura, el hombre, es curable. Las visiones dualistas, incluido el monismo del evolucionismo, no pueden decir que el hombre es curable; pero si el mal procede sólo de una fuente subordinada, es cierto que el hombre puede curarse. Y el libro de la Sabiduría dice: “Las criaturas del mundo son saludables” (Sb 1, 14).</p>
<p>Y finalmente, como último punto, el hombre no sólo se puede curar, de hecho está curado. Dios ha introducido la curación. Ha entrado personalmente en la Historia. A la permanente fuente del mal ha opuesto una fuente de puro bien. Cristo  crucificado y resucitado, nuevo Adán, opone al río sucio del mal un río de luz. Y este río está presente en la Historia: son los santos, los grandes santos, pero también los santos humildes, los simples fieles. El río de luz que  procede de Cristo está presente, es poderoso.</p>
<p>Hermanos y hermanas, es tiempo de Adviento. En el lenguaje de la Iglesia la palabra Adviento tiene dos significados: presencia y espera. Presencia: la luz está presente, Cristo es el nuevo Adán, está con nosotros y en medio de nosotros. Ya brilla la luz y debemos abrir los ojos del corazón para verla, para introducirnos en el río de la luz. Sobre todo, debemos agradecer el hecho de que Dios mismo ha entrado en la Historia como nueva fuente de bien. Pero Adviento quiere decir también espera. La noche oscura del mal es aún fuerte. Por ello rezamos en Adviento con el antiguo pueblo de Dios: “<em>Rorate caeli desuper</em>”. Y oramos con insistencia: Ven Jesús; ven, da fuerza a la luz y al bien; ven a donde domina la mentira, la ignorancia de Dios, la violencia, la injusticia; ven, Señor Jesús, da fuerza al bien en el mundo y ayúdanos a ser portadores de tu luz, agentes de paz, testigos de la verdad. ¡Ven, Señor Jesús!</p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[¿Cuál es la peor lepra?]]></title>
<link>http://heraldosvalencia.wordpress.com/2009/02/15/%c2%bfcual-es-la-peor-lepra/</link>
<pubDate>Sun, 15 Feb 2009 17:17:34 +0000</pubDate>
<dc:creator>Antonio</dc:creator>
<guid>http://heraldosvalencia.wordpress.com/2009/02/15/%c2%bfcual-es-la-peor-lepra/</guid>
<description><![CDATA[Comentario al Evangelio — Domingo VI del Tiempo Ordinario Mons. João Scognamiglio Clá Dias, E.P. (ww]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p><strong><span style="color:#800000;"><strong>Comentario al Evangelio —              Domingo VI del Tiempo Ordinario</strong></span></strong></p>
<div>
<p style="text-align:right;"><strong><span style="font-size:medium;"><br />
<img src="http://www.salvadmereina.org/comentarios/mons_joao67.jpg" alt="" width="65" height="73" /></span></strong></p>
<p style="text-align:right;"><strong><span style="font-size:x-small;"> <span style="color:#ff0000;">Mons. João Scognamiglio                Clá Dias, E.P.</span><br />
(<a href="http://www.joaocladias.org.br/">www.joaocladias.org.br</a>)<br />
Presidente General de los Heraldos del Evangelio</span></strong></p>
<blockquote>
<p style="text-align:left;">La “lepra” del alma es más contagiosa y terrible que el mal de Hansen, pues arranca la paz de conciencia, amarga la vida y prepara la muerte eterna. Si fuera  tan visible como la lepra física, ¡cuánto más  repulsiva sería a nuestros ojos!</p>
</blockquote>
<div>
<p style="text-align:center;"><strong><span style="color:#ff0000;font-size:large;"><br />
Evangelio:</span></strong>
</p>
<p class="entradilla_ev"><strong><span style="color:#ff0000;font-size:x-large;"><em>V</em></span>ino hacia Él un leproso que, suplicando de rodillas, le decía: ‘Si quieres, puedes limpiarme’. Enternecido, Jesús extendió su mano, le tocó y dijo: ‘Quiero, queda limpio’. Al instante desapareció la lepra y quedó limpio. Y amonestándole severamente, le despidió, diciéndole: ‘Mira, no digas nada a nadie, sino vete, muéstrate al sacerdote y ofrece por tu purificación lo que mandó Moisés, para que les sirvas de testimonio’. Pero él, en cuanto se fue, comenzó a pregonar a voces la noticia, de manera que Jesús ya no podía entrar públicamente en ninguna ciudad, sino que se quedaba fuera, en lugares solitarios. Y acudían a Él de todas partes”. (Mc 1, 40-45)</strong></p>
</div>
<p align="center"><strong><span class="tit_art" style="color:#ff0000;">I          – Omnipotencia del Verbo</span></strong></p>
<p style="text-align:justify;">
<div id="attachment_1210" class="wp-caption alignleft" style="width: 310px"><a rel="attachment wp-att-1210" href="http://heraldosvalencia.wordpress.com/2009/02/15/%c2%bfcual-es-la-peor-lepra/jesuscuraunleproso/"><img class="size-medium wp-image-1210" title="Jesús cura un leproso" src="http://heraldosvalencia.wordpress.com/files/2009/02/jesuscuraunleproso.jpg?w=300" alt="Jesúys cura al leproso" width="300" height="171" /></a><p class="wp-caption-text">Jesús cura al leproso</p></div>
<p>Jesucristo dio a conocer su humanidad con su nacimiento en una gruta de Belén, con su hambre, sed o cansancio, e incluso cuando se durmió en la barca. Por otro lado, manifestó su divinidad a través de los innumerables milagros realizados, por ejemplo cuando calmó los vientos y el oleaje con el imperio de su Voz, o cuando resucitó a Lázaro. Cristo, como Ser infinito, es todopoderoso <a href="#1">1</a>, y por eso, excluyendo lo contradictorio, todas las posibilidades son objeto de su poder. “Omnipotente” es el nombre propio de Dios (Gén 17,1), ya que basta su sola Palabra para producir a todas las criaturas (Gén 1, 3-30).</p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#ff0000;"><br />
<em>Los  milagros de Jesús prueban su divinidad</em></span>
</p>
<p style="text-align:justify;">Ahora bien, Santo Tomás de Aquinos enseña que, como la naturaleza humana de Cristo está unida a la divina, Él recibió como Hombre la misma omnipotencia que el Hijo de Dios tiene desde la eternidad, ya que ambas naturalezas poseen hipostáticamente una sola y única Persona. <a href="#2">2</a> La propia alma adorable de Cristo, no  por sí misma sino como instrumento del Verbo, tiene completo poder. <a href="#3">3</a> Tal es la razón por la cual Cristo Jesús dominaba cualquier enfermedad (Mt 8,8), perdonaba los pecados (Mt 9,6; Mc 2, 9-11), expulsaba los demonios (Mc 3,15), etc. Por eso mismo, Él pudo afirmar: “<em>Se me ha dado todo poder en el  cielo y en la tierra</em>” (Mt 28,18); y más tarde, San Pablo insistiría en este  punto fundamental de nuestra fe: “<em>Para nosotros es fuerza de Dios</em>” (1 Cor  1,18); “<em>Cristo es fuerza de Dios y sabiduría de Dios</em>” (1 Cor 1,24);  y más adelante: “<em>nos resucitará también a nosotros por su poder</em>” (1 Cor  6,14).<!--more--></p>
<p style="text-align:justify;">La fe en esa omnipotencia de Dios nos permite admitir más fácilmente las demás verdades, y de manera especial las acciones que sobrepasan el orden natural. Las obras excelentes y admirables guardan proporción con un Dios todopoderoso: “<em>Porque nada hay imposible para Dios</em>” (Lc 1,37).</p>
<p style="text-align:justify;">Santo Tomás de Aquino nos dice: “<em>Dios concede al hombre el poder de hacer milagros por dos motivos. Primero y principal, para confirmar la verdad que alguno enseña; porque las cosas que son de fe exceden a la razón humana y no pueden probarse por razonamientos humanos, sino que es preciso se prueben por el argumento de la potencia divina, a fin de que, cuando alguno realiza obras que sólo Dios puede hacer, crean todos que las cosas que se afirman proceden de Dios; como, cuando alguno lleva cartas selladas con el anillo del rey, se cree haber procedido de la voluntad real lo que en ellas se contiene. Segundo, para manifestar la presencia de Dios en el hombre por la gracia del Espíritu Santo; esto es, a fin de que, cuando el hombre hace las obras de Dios, se crea que Dios habita en él por la gracia, por lo cual se dice: ‘El que os da el Espíritu y obra milagros entre vosotros’ (Gl 3, 5).</em></p>
<p style="text-align:justify;"><em>“Pero fue menester que estas dos cosas se manifestasen a los hombres acerca de Cristo; esto es, que Dios estaba en Él por la gracia, no de adopción, sino de unión; y que su doctrina sobrenatural venía de Dios. Por lo tanto, fue muy conveniente que hiciese milagros. Por esta razón dice Él mismo: ‘Ya que no me creéis a mí, creed a las obras’ (Jn 10, 38); y ‘Las obras que el Padre me encargó llevar a cabo… dan testimonio en favor mío’ (Jn 5, 36)</em>”. <a href="#4">4</a></p>
<p style="text-align:justify;">Estos son los motivos que llevaron a los Apóstoles a creer en Jesús después del milagro en las Bodas de Caná de Galilea (Jn 2,11); y muchos otros más se sintieron impulsados a creer después de la resurrección de Lázaro (Jn 11,1-44).</p>
<p style="text-align:justify;">El  mismo Cristo cita sus obras como prueba de su divinidad: “<em>Id y contad a Juan lo que habéis oído y visto: los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos quedan limpios, los sordos oyen, los muertos resucitan y los pobres son evangelizados</em>” (Mt 11,4-5). “<em>Las obras que yo hago en nombre de mi Padre dan testimonio de mí… Si no hago las obras de mi Padre, no me creáis; pero si las hago, aunque no me creáis a mí, creed por las obras, para que sepáis y conozcáis que el Padre está en mí y yo en el Padre</em>” (Jn 10,25.37-38).</p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#ff0000;"><em> La  Iglesia, un milagro permanentemente renovado</em></span></p>
<p style="text-align:justify;">Sí, Jesucristo es el Hijo de Dios vivo, tal como afirmó Pedro en Cesarea de Filipo (Mt 16,16), y por tanto, omnipotente al igual que el Padre. Entre la multitud de sus milagros, ¿cuál habrá sido el más extraordinario? Aunque es difícil decirlo con toda seguridad, cierta conjetura ofrece una consistencia considerable y gran apariencia de ser la más probable.</p>
<p style="text-align:justify;">La Santa Iglesia atravesó innumerables tragedias a lo largo de sus veinte siglos de existencia; tragedias capaces de hacer desaparecer cualquier estado o gobierno. Ya en sus albores tuvo que enfrentarse al “fijismo” religioso del pueblo judío.</p>
<p style="text-align:justify;">La Redención se obró en el ámbito de dicha nación: las primeras acciones, organizaciones y proselitismo fueron efectuados por judíos —el propio Fundador, los Apóstoles, etc.— y exclusivamente sobre los israelitas. A pesar de todo, siendo una mentalidad blindada en sus propios conceptos, la Iglesia podía ser sofocada a poco de nacer. ¿Quién habría podido anticipar las decisiones del primer concilio, el de Jerusalén, que se aparta del judaísmo y se abre a todos los pueblos? Si el Espíritu Santo no hubiera inspirado a los Apóstoles en este sentido, ¿cuántos años de vida habrían sido concedidos a la Iglesia?</p>
<p style="text-align:justify;"><em>Pari  passu</em>, surgió la herejía de la Gnosis, que complacía las malas inclinaciones de aquellos tiempos; sus adeptos decían haber recibido la misión de explicar y resolver el problema de la existencia del mal en el mundo. Fue un gran peligro para la Iglesia en aquella fase histórica.</p>
<p style="text-align:justify;">Si tratáramos de enumerar todos los ataques sufridos por la Iglesia a lo largo de estos dos milenios, sería un cuento de nunca acabar. Bástenos recordar las persecuciones romanas, la invasión de los bárbaros, el arrianismo, los cátaros y albigenses, Avignon, el Renacimiento, protestantismo y humanismo, la Revolución Francesa, el comunismo… O sea, la Santa Iglesia viene recibiendo los ataques más violentos que haya conocido la Historia, ya sea externa como internamente.</p>
<p style="text-align:justify;">No  obstante, nunca se ha podido decir que llegó el final. Esto sólo ocurrirá  cuando se cumpla la profecía de Jesús: “<em>Este Evangelio del reino será  predicado en todo el mundo, en testimonio para todas las naciones. Y entonces  vendrá el fin”“las puertas del infierno no  prevalecerán contra Ella</em>” (Mt 16,18). (Mt 24,14). En orden a esta profecía, Él envió a los Doce al mundo entero para que predicaran y bautizaran, incluso en medio de las persecuciones, siempre convencidos de que</p>
<p style="text-align:justify;">El  Redentor afirmó además, tajantemente: “<em>Se me ha dado todo poder en el cielo  y en la tierra. […] Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días  hasta la consumación de los siglos</em>” (Mt 28, 18 y 20). Estos dos versículos muestran cómo la Iglesia ha existido, existe y existirá siempre gracias a un milagro, renovado permanentemente por las divinas y adorables manos de su Fundador.</p>
<p style="text-align:justify;">La curación del leproso relatada por el Evangelio de este domingo VI del Tiempo Ordinario, ha de comprenderse teniendo en consideración la omnipotencia divina, tan claramente comprobada por los milagros del Hombre-Dios, Jesucristo, de manera especial el de la inmortalidad de la Santa Iglesia.</p>
<p style="text-align:justify;">
<p style="text-align:center;"><strong><span style="color:#ff0000;"> II  – Cura del Leproso</span></strong></p>
<p style="text-align:justify;">“<em>Vino hacia Él un leproso que, suplicando de rodillas,  le decía: ‘Si quieres, puedes limpiarme</em>’”.</p>
<p style="text-align:justify;">
<div id="attachment_1211" class="wp-caption alignright" style="width: 226px"><a rel="attachment wp-att-1211" href="http://heraldosvalencia.wordpress.com/2009/02/15/%c2%bfcual-es-la-peor-lepra/jesuscuraunciego/"><img class="size-full wp-image-1211" title="Jesús cura un ciego" src="http://heraldosvalencia.wordpress.com/files/2009/02/jesuscuraunciego.jpg" alt="Jesús cura un ciego – Iglesia de Saint-Germain-l’Auxerrois, Paris" width="216" height="219" /></a><p class="wp-caption-text">Jesús cura un ciego – Iglesia de Saint-Germain-l’Auxerrois, París</p></div>
<p>La lepra fue siempre una enfermedad dramática, de indescriptible sufrimiento físico y graves secuelas sociales. Además, en esos tiempos era incurable la mayoría de las veces.</p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#ff0000;"> <em>La  más temida de las enfermedades</em></span></p>
<p style="text-align:justify;">Pequeñas manchas blancas, insensibles, en cualquier parte de la epidermis —las que con el tiempo degeneran en úlceras y se esparcen a través del cuerpo— pueden ser indicio de este mal. Cuando llega al auge, pies y manos se vuelven edematosos, se abren las carnes, se caen las uñas y luego se desprenden los dedos y tobillos. La cara toma rasgos monstruosos y se enronquece la voz. De las fosas nasales —puesto que la nariz se ha caído ya— escurre un líquido purulento que se mezcla con la terrible fetidez del aliento. Estos efectos acaban causándole a la víctima, aparte de dolores físicos, un abatimiento anímico tan formidable que lo conduce a la desesperación y por fin a la muerte. Pero si en cambio obtiene la curación, una blancura asombrosa cubrirá su cuerpo de alto abajo.</p>
<p style="text-align:justify;">Por todo esto, la lepra era la enfermedad más temida por los judíos, y muchas veces la creían un castigo de Dios (2 Cron 26, 19-20); cuando se indignaban contra alguien, sólo le deseaban esta plaga en casos extremos (2 Sam 3,29 y 2 Re 5,27).</p>
<p style="text-align:justify;">Al ser declarado impuro por el sacerdote, el leproso era inmediatamente excluido de las relaciones sociales. Debía irse al campo, pudiendo tomar contacto sólo con otros leprosos (Lc 17,12). No se trataba de vivir en presidio, puesto que en ciudades no rodeadas por murallas, podía entrar a las sinagogas e incluso quedarse en un rincón, aislado del resto por un muro o una rejilla, siempre y cuando ingresara primero y saliera en último lugar. Sin embargo, el desplazamiento se le hacía cada vez más difícil porque el mal penetraba lentamente en todo el organismo, alcanzando no sólo las carnes sino también los músculos y tendones, nervios y huesos. Para acentuar el tono trágico, con su voz gangosa cubierta por un paño de lino en la parte inferior del rostro, estaba obligado a gritarle a los transeúntes: “¡<em>Tamé! ¡Tamé!</em>” (¡Impuro,  impuro!) para evitar que se le acercaran (Lev 13,45).</p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#ff0000;"><em>Con  el avance de la enfermedad, progresa también la fe</em></span></p>
<p style="text-align:justify;">El leproso del Evangelio de hoy debía tener un tanto de vida interior, hallándose habituado de cierto modo a la oración. Por eso, al arrodillarse manifiesta en el fondo la misma fe y humildad del centurión cuando dijo a Jesús: “<em>Señor,  no soy digno</em>” (Mt 8,8). La escena recuerda también la oración del publicano en contraste a la del fariseo que sube al Templo para rezar. En los tres casos se trata de humildad auténtica, venida del corazón, pues Dios no soporta la hipocresía. ¡Cuántas oraciones habrá rechazado Dios a lo largo de los siglos a causa del orgullo farisaico con que fueron realizadas!</p>
<p style="text-align:justify;">Con el avance de su ruina física, progresaba también la fe del leproso, al punto de creer en la omnipotencia divina y la infinita bondad de Jesús, al encontrarlo. Estaba seguro de que una simple manifestación de la voluntad del Salvador era suficiente para curarlo.</p>
<p style="text-align:justify;">San  Beda comenta esa humildad hecha de fe:</p>
<p style="text-align:justify;">“<em>Y porque dice el Señor: ‘No he venido a destruir la ley, sino a cumplirla’, aquel, que como leproso estaba excluido de la ley, juzgando haber sido curado por el poder de Dios, indicó que la gracia, que puede lavar la mancha del leproso, no estaba en la ley, sino sobre ella. Y en verdad que, así como se declara en el Señor la autoridad de la potestad, así también en aquel la constancia de la fe. ‘E hincándose de rodillas, le dijo: Señor, si Tú quieres, puedes limpiarme’. Él se arrodilla cayendo sobre su faz, lo que es señal de humildad y vergüenza, para que cada cual se avergüence de las manchas de su vida; pero esta vergüenza no impide su confesión: muestra la llaga, y pide el remedio, y la misma confesión está llena de religión y de fe. Si quieres, dice, puedes: esto es, puso la potestad en la voluntad del Señor. No dudó de la voluntad de Dios como un impío, sino como el que sabe lo indigno que es de ella por las manchas que le afean</em>”. <a href="#5">5</a></p>
<p style="text-align:justify;">Si reconocemos nuestras miserias, como el Publicano, debemos reconocer también que el pecado es la lepra del alma. Si fuera tan visible como la lepra física, ¡cuánto más repulsiva sería a todos los ojos! Pero nada hay oculto para Dios, y así es como Él ve las almas de quienes se encuentran en pecado.</p>
<p style="text-align:justify;">El leproso “<em>vino hacia Él</em>”. Ha comprendido que, para su felicidad, le bastaba acercarse al Salvador. Es de desear que suceda lo mismo con nosotros, es decir, que jamás desviemos nuestra mirada de Cristo.</p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#ff0000;"><em>Ternura,  bondad y compasión del Divino Médico</em></span></p>
<p style="text-align:justify;">&#8220;<em>Enternecido, Jesús extendió su mano, le tocó y dijo:  ‘Quiero, queda limpio’. Al instante desapareció la lepra y quedó limpio</em>&#8220;.</p>
<p style="text-align:justify;">La reacción de Jesús no fue de extrañeza, mucho menos de desprecio ni de horror, sino de compasión. Así se manifiesta su Sagrado Corazón cuando le presentamos, con humildad y verdadero arrepentimiento, nuestras miserias.</p>
<p style="text-align:justify;">
<div id="attachment_1212" class="wp-caption alignleft" style="width: 245px"><a rel="attachment wp-att-1212" href="http://heraldosvalencia.wordpress.com/2009/02/15/%c2%bfcual-es-la-peor-lepra/jesuscuraunparalitico/"><img class="size-medium wp-image-1212" title="Jesús cura a un paralitico" src="http://heraldosvalencia.wordpress.com/files/2009/02/jesuscuraunparalitico.jpg?w=235" alt="Jesús cura un paralitico - Mosaico italiano de la Iglesia Ortodoxa de la Sangre derramada – San Petersburgo (Rusia)" width="235" height="300" /></a><p class="wp-caption-text">Jesús cura un paralítico - Mosaico italiano de la Iglesia Ortodoxa de la Sangre derramada – San Petersburgo (Rusia)</p></div>
<p>Y  al tocar al leproso, hace aún más evidente su ternura hacia él. “<em>¿Por qué  ‘le tocó’ el Señor, cuando la ley prohibía tocar a los leprosos?</em>” —pregunta  Orígenes, y responde— “<em>Le tocó para mostrar que ‘todas las cosas son limpias para el limpio’ (Tt 1, 15), ya que la suciedad de unos no se adhiere a otros, ni la inmundicia ajena mancha a los inmaculados. Además le tocó para demostrar humildad, para enseñarnos a no despreciar a nadie, para no odiar a nadie, para no despreciar a nadie en razón de las heridas o manchas del cuerpo, que son una imitación del Señor y fue por lo que Él mismo lo hizo… Al extender la mano para tocarle, la lepra desapareció; la mano del Señor no encontró la lepra, sino que tocó un cuerpo ya curado. Consideremos ahora nosotros, queridísimos hermanos, que no haya en nuestra alma la lepra de ningún pecado; que no retengamos en nuestro corazón ninguna contaminación de culpa, y si la tuviéramos, al instante adoremos al Señor y digámosle: ‘Señor, si quieres, puedes limpiarme’ (Mc 1, 40)</em>”. <a href="#6">6</a></p>
<p style="text-align:justify;">En  el mismo sentido comenta San Juan Crisóstomo: “<em>Y no se contentó el Señor con decir: ‘Quiero, queda limpio’, sino que, ‘extendiendo su mano, tocó al leproso’. Lo cual es muy digno de consideración. ¿Por qué, en efecto, a la vez que limpia al leproso con su solo querer y palabra, añade también el contacto de su mano? A mi parecer, no por otra causa sino porque quiso mostrar también aquí que Él no estaba bajo la ley, y que en adelante, ‘para el limpio todo había de ser limpio’ (Tt 1, 15)… El Señor da a entender que Él no cura como siervo, sino como Señor, y no tiene inconveniente en tocar al leproso. Porque no fue la mano la que se manchó la lepra, sino el cuerpo del leproso el que quedó limpio al contacto de la mano divina</em>”. <a href="#7">7</a></p>
<p style="text-align:justify;">El versículo deja en claro que de parte de Jesús siempre está la omnipotencia divina ansiosa por salvarnos, con tal que no pongamos obstáculos. Por eso, si le oponemos resistencia y no sacamos provecho de las liberales disposiciones de nuestro Redentor para curarnos de nuestra “lepra” y santificarnos, los culpables seremos nosotros y nadie más que nosotros.</p>
<p style="text-align:justify;">El carácter instantáneo de la curación demuestra el poder absoluto de su voluntad y nos hace suponer que el ex leproso, en su aspecto general, quedó más hermoso que antes de contraer la enfermedad. El acontecimiento nos llena de confianza, porque también podemos obtener la cura de nuestro orgullo, y de tantos otros defectos, si con ardor, humildad y perseverancia vamos al encuentro de Nuestro Señor Jesucristo, implorándole que se apiade de nosotros.</p>
<p style="text-align:justify;">Por eso, jamás debemos desesperar de la cura para nuestras miserias espirituales. Por peores que éstas puedan ser, nunca podrán superar el infinito poder de Dios, a quien le bastará siempre un mero acto de voluntad. Mientras más insolubles parezcan nuestras crisis, más rutilante será la gloria del Divino Médico. Si recurrimos a Él encontraremos ternura, bondad y compasión.</p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#ff0000;"><em>Jesús  completa la obra enviando la prueba a los sacerdotes</em></span></p>
<p style="text-align:justify;">“<em>Y amonestándole severamente, le despidió, diciéndole: ‘Mira, no digas nada a nadie, sino vete, muéstrate al sacerdote y ofrece por tu purificación lo que mandó Moisés, para que les sirvas de testimonio’</em>”.</p>
<p style="text-align:justify;">La caridad también posee como un santo pudor, semejante al de la virtud de la castidad, y por eso busca cubrirse de velos ante las miradas ajenas. A propósito de lo cual, comenta San Juan Crisóstomo: “<em>De este modo  nos enseña a no buscar como retribución, por nuestras obras, la honra entre los  hombres. [...] Le manda el Salvador al sacerdote para prueba de la medicina, y para que no estuviera fuera del templo, y pudiese orar en él con los demás. Le mandó también para cumplir con lo prescrito por la ley, y para acallar la maledicencia de los judíos. Así pues, completó la obra, mandándoles la prueba de ella</em>”. <a href="#8">8</a></p>
<p style="text-align:justify;">Estos versículos nos muestran el gran empeño de Jesús en que se observara la Ley. El beneficiario del milagro quería seguir a Nuestro Señor y no abandonarlo más, pero Cristo le habla en tono severo y amenazador, obligándolo antes que nada a presentarse ante los sacerdotes. Obtenida una curación tan brillante de una enfermedad que lleva a la muerte, se comprende que el antiguo leproso no quisiera apartarse, aunque fuera para cumplir unos tantos preceptos legales; pero Jesús no quería escandalizar a nadie, y por eso evitaba dar la impresión de que sus actos eran contrarios a las determinaciones de Moisés.</p>
<p style="text-align:justify;">Ahora bien, en este caso la Ley disponía que el beneficiado con el milagro ofreciera tres sacrificios: uno de culpabilidad, otro de expiación y un tercero de holocausto (Lev 14, 10-13). Los ricos ofrendaban corderos y los pobres, aves. Estas medidas debían cumplirse con urgencia. Además, para quienes servían en el Templo era apostólico el hecho de tomar conocimiento rápido del milagro. Una vez que lo hubieran comprobado, le darían oficialidad reintroduciendo al ex-leproso en la sociedad, y si los acometía su acostumbrada envidia, no podrían acusar de nada al verdadero Mesías. Eso explica mejor la firmeza con que el Divino Maestro se dirige al recién curado: “<em>Y amonestándole  severamente, le despidió…</em>”.</p>
<p style="text-align:justify;">Con respecto a la necesidad legal de presentarse ante el sacerdote, podemos ver también cierta cercanía con la obligación de buscar la Confesión cuando alguien cae víctima de la lepra del pecado; sin embargo, hay que enfatizar la enorme superioridad del sacramento de la Reconciliación comparado al antiguo rito, ya que restablece la amistad del alma con Dios y consigo misma, obliga la restitución de los bienes mal habidos, impone al hombre un mejor conocimiento de sí mismo, etc. Asimismo, existen abultadas diferencias entre ambos sacerdocios. En la Antigua Ley, el sacerdote se limitaba a constatar y registrar la cura corporal; en el Nuevo Testamento el sacerdote no sólo constata la cura, sino que presta su laringe a Jesús para que Él la realice verdaderamente.</p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#ff0000;"> <em>El  Divino Maestro se quedaba en los lugares desiertos</em></span></p>
<p style="text-align:justify;">“<em>Pero él, en cuanto se fue, comenzó a pregonar a voces la noticia, de manera que Jesús ya no podía entrar públicamente en ninguna ciudad, sino que se quedaba fuera, en lugares solitarios. Y acudían a Él de todas partes</em>”.</p>
<p style="text-align:justify;">Por más que el conmovido ex leproso hubiera comprobado la severidad del Divino Maestro, ésta no pudo frenar la exuberancia de su alegría. Partió a proclamar por todas partes la maravilla de la que había sido objeto por parte del Salvador.</p>
<p style="text-align:justify;">Por eso, ya no fue posible que Jesús se mostrara en las ciudades. Se vio obligado a retirarse a los campos desiertos, lejos del gentío que lo aclamaba apenas lo encontraba. De esta forma, tuvo que abandonar durante cierto tiempo su intenso apostolado, pero dedicándose a la pura contemplación que tanto amaba. Esa contemplación, como sabemos, es causa de los buenos frutos de la acción, tal como comenta San Beda: “<em>Después de hecho el milagro en la ciudad, se retira el Señor al desierto, para manifestar que prefiere la vida tranquila y separada de los cuidados del siglo, y que por esta preferencia se consagra al cuidado de sanar los cuerpos</em>”. <a href="#9">9</a></p>
<p style="text-align:justify;">
<p style="text-align:center;"><strong><span style="color:#ff0000;">III  – Consideraciones finales</span></strong></p>
<p style="text-align:justify;">Hemos sido concebidos y nacimos bajo los estigmas del  pecado original; por el pecado nos transformamos en enemigos de Dios. <a href="#10">10</a> Y si la lepra física afea el cuerpo, la del alma —el pecado— la vuelve horrorosa a los ojos de Dios, de los Ángeles y de los Bienaventurados. Esta “lepra” acarrea consecuencias hasta para el cuerpo, pues, como dijo Nuestro Señor, “el pecador se hace esclavo del pecado” (Jn 8,34), perjudicando  con ello su propia salud física.</p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#ff0000;"><em>E</em><em>fectos  de la        lepra del cuerpo y la “lepra” del alma</em></span></p>
<p style="text-align:justify;">Si el leproso se vuelve un paria de la sociedad, condenado al aislamiento y el abandono, el pecado, a su vez, no sólo hace perder la inhabitación de la Santísima Trinidad en el alma del pecador, sino también lo excluye de la sociedad de los elegidos y los santos.</p>
<p style="text-align:justify;">Además, la “lepra” del alma es más contagiosa que la física, pues puede propagarse incluso a distancia mediante palabras, conversaciones, pensamientos, escándalos, malos ejemplos, influencia, maledicencia, etc., y muchas veces de manera tal que no se logran reparar los males oriundos de su difusión.</p>
<p style="text-align:justify;">Tampoco debemos olvidar que cuando los enfermos de este mal se comunican entre sí, no ya con los que están libres de la enfermedad, no acrecientan su desgracia. Pero con la “lepra” del pecado no sucede lo mismo: al causar contagio aumentamos nuestra culpa.</p>
<p style="text-align:justify;">Por más que la lepra precipite en condiciones miserables que, de no ser tratadas, sólo desembocan en la muerte, el pecado es mucho peor, puesto que le arrebata al alma su paz de conciencia, la amarga y le prepara la muerte eterna.</p>
<p style="text-align:justify;">Consideremos la gran superioridad del alma sobre el cuerpo. Ha sido creada como imagen de la Santísima Trinidad, y como obra maestra de las manos de Dios, lleva consigo además el precio infinito de la Preciosa Sangre de Nuestro Señor Jesucristo. Por esto mismo, los males del alma siempre son más graves que los del cuerpo.</p>
<p style="text-align:justify;">Los estigmas del mal de Hansen, siendo físicos, son fáciles de reconocer para la víctima; en cambio el pecador, mientras más avanza en las tortuosas vías del pecado, se percata cada vez menos del abismo al que va rodando. Así, ¿cómo podrá obtener la cura?<br />
Es terrible pensar también que los sufrimientos de un leproso abandonado a su propia suerte se acaban al fallecer; y si los aceptó con resignación y amor a Dios, abrirá sus ojos a la eternidad feliz. Los del pecador no sólo se perpetúan en la eternidad, sino que se vuelven incomparablemente más atroces después de la muerte.
</p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#ff0000;"><em>No  dejemos pasar        un solo día sin recibir a Jesús Eucarístico</em></span></p>
<p style="text-align:justify;">¿Cómo  curar la “lepra” del pecado?</p>
<p style="text-align:justify;">Muchos son los caminos que llevan a la curación total, es decir, la santidad plena. Sin embargo, existe uno que sobresale entre todos, y nos lo indica el Evangelio de hoy cuando afirma que el leproso “vino hacia Él”, o sea, fue en busca  de Jesús.</p>
<p style="text-align:justify;">
<div id="attachment_1213" class="wp-caption alignright" style="width: 306px"><a rel="attachment wp-att-1213" href="http://heraldosvalencia.wordpress.com/2009/02/15/%c2%bfcual-es-la-peor-lepra/nuestrasenoradelsantisimosacramento/"><img class="size-medium wp-image-1213" title="Nuestra Señora del Santisimo Sacramento" src="http://heraldosvalencia.wordpress.com/files/2009/02/nuestrasenoradelsantisimosacramento.jpg?w=296" alt="“Nuestra Señora del Santisimo Sacramento” – Sacristia Papal de la Basilica de Santa Maria la Mayor, Roma" width="296" height="300" /></a><p class="wp-caption-text">“Nuestra Señora del Santísimo Sacramento” – Sacristía Papal de la Basílica de Santa María la Mayor, Roma</p></div>
<p>No se trata de esperar que Jesús vaya hacia el pecador; es éste quien debe ir en busca del Señor. Y mientras más avanzado sea el estado de su “lepra”, más confianza debe tener en que será bien recibido. No debe permitirse jamás el mínimo asomo de desaliento, o peor todavía, de desconfianza.</p>
<p style="text-align:justify;">¿Y  dónde encontrar a Cristo?</p>
<p style="text-align:justify;">Él  no está de paso entre nosotros, como sucedió en la vida del leproso del  Evangelio, sino de manera permanente: “Yo estoy con vosotros todos los días  hasta la consumación de los siglos” (Mt 28,20). ¡Sí! Cristo se encuentra continuamente en la Eucaristía en Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad, y la Comunión frecuente —mejor aún, diaria— será el medio en que irá asumiendo interiormente a quienes lo reciben en su gracia, para hacerlos así cada vez más semejantes a su santidad.</p>
<p style="text-align:justify;">Aquellas divinas y sagradas manos, cuyas caricias encantaban a los pequeños, y curaban a todos los enfermos a quienes se acercaban; esas mismas manos todopoderosas que calmaban los vientos y los mares, devolvían la vida a los cadáveres y perdonaban los pecados, estarán en lo íntimo de quien reciba a Jesús en la Comunión Eucarística, para santificarlo.</p>
<p style="text-align:justify;">Es conveniente en grado sumo aceptar la invitación hecha por la Iglesia a todos los bautizados, en el sentido de no dejar pasar un solo día sin recibir al Señor Eucarístico; pero la acción de Jesús será todavía más eficaz en las almas que lo hagan por medio de Aquella que lo trajo a la Encarnación: su Madre que también es nuestra, María Santísima.</p>
<p style="text-align:justify;">______________</p>
<p style="text-align:justify;">1<a name="1"></a> AQUINO, Santo Tomás de – Suma Teológica, I q.  25 a. 2c.</p>
<p style="text-align:justify;">2<a name="2"></a> AQUINO, Santo Tomás de – Suma Teológica, I q.  25 a. 3c.</p>
<p style="text-align:justify;">3<a name="3"></a> AQUINO, Santo Tomás de – Suma Teológica, III q.  13 a. 1 ad 1.</p>
<p style="text-align:justify;">4<a name="4"></a> AQUINO, Santo Tomás de – Suma Teológica, III q.  43 a. 1c</p>
<p style="text-align:justify;">5<a name="5"></a> AQUINO, Santo Tomás de – Catena Aurea in Mc.</p>
<p style="text-align:justify;">6<a name="6"></a> ORIGENES – Homilías sobre el Ev. de Mateo, 2, 2-3.</p>
<p style="text-align:justify;">7<a name="7"></a> CRISÓSTOMO, San Juan – Homilías sobre el Ev. de  Mateo, 25, 2 – Pg 57, 329.</p>
<p style="text-align:justify;">8<a name="8"></a> AQUINO, Santo Tomás de – Catena Aurea in Mc.</p>
<p style="text-align:justify;">9<a name="9"></a> AQUINO, Santo Tomás de — Catena  Aurea in Mc.</p>
<p style="text-align:justify;">10<a name="10"></a> Denzinger-Hünermann, 1528.</p>
</div>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[El Papa elige a una familia de Algemesí (Valencia), madre y cuatro hijas martirizadas en la Guerra Civil como “modelo de familia cristiana” para el Encuentro Mundial de México.   ]]></title>
<link>http://heraldosvalencia.wordpress.com/2009/01/08/1024/</link>
<pubDate>Thu, 08 Jan 2009 19:36:45 +0000</pubDate>
<dc:creator>chon</dc:creator>
<guid>http://heraldosvalencia.wordpress.com/2009/01/08/1024/</guid>
<description><![CDATA[El Papa Benedicto XVI ha elegido a una madre valenciana que murió mártir a los 83 años, durante la g]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p class="MsoNormal" style="background:white;line-height:130%;text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:10pt;color:#666666;line-height:130%;font-family:&#34;">El Papa Benedicto XVI ha elegido a una madre valenciana que murió mártir a los 83 años, durante la guerra civil española en 1936, junto a sus cuatro hijas, religiosas de vida contemplativa,</span></p>
<div id="attachment_1026" class="wp-caption alignleft" style="width: 263px"><a href="http://heraldosvalencia.wordpress.com/files/2009/01/papa.jpg"><img class="size-full wp-image-1026" title="Benedicto XVI" src="http://heraldosvalencia.wordpress.com/files/2009/01/papa.jpg" alt="Benedicto XVI" width="253" height="190" /></a><p class="wp-caption-text">Benedicto XVI</p></div>
<p class="MsoNormal" style="background:white;line-height:130%;text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:10pt;color:#666666;line-height:130%;font-family:&#34;"> como &#8220;modelo de familia cristiana”. Esta elección se recoge en una carta que el Pontífice </span></p>
<p class="MsoNormal" style="background:white;line-height:130%;text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:10pt;color:#666666;line-height:130%;font-family:&#34;">ha escrito con motivo del VI Encuentro Mundial de las Familias (EMF), que se celebrará del 13 al 18 de enero en Ciudad de México.<br />
</span>
</p>
<p class="MsoNormal" style="background:white;line-height:130%;text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:10pt;color:#666666;line-height:130%;font-family:&#34;">Benedicto XVI se refiere, entre las cinco familias de todo el mundo que cita como modelo a lo largo de la historia, a la formada por María Teresa Ferragud Roig, natural de Algemesí (Valencia), y a sus cuatro hijas, religiosas de vida contemplativa, explicaron. Todas, apuntaron, fueron &#8220;martirizadas&#8221; con su madre en Alzira (Valencia) en 1936 y beatificadas por Juan Pablo II en 2001. </span></p>
<p class="MsoNormal" style="background:white;line-height:130%;text-align:justify;margin:0;">
<p class="MsoNormal" style="background:white;line-height:130%;text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:10pt;color:#666666;line-height:130%;font-family:&#34;">En su carta, el Papa recuerda que el 25 de octubre de 1936, fiesta de Cristo Rey, la madre pidió acompañar a sus hijas al martirio y ser ejecutada en último lugar para poder así alentarlas a morir por la fe, según indicaron las mismas fuentes, que apuntaron que &#8220;su muerte impresionó tanto a sus verdugos que exclamaron: &#8216;ésta es una verdadera santa&#8217;&#8221;. </span></p>
<p class="MsoNormal" style="background:white;line-height:130%;text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:10pt;color:#666666;line-height:130%;font-family:&#34;"><br />
</span>
</p>
<p class="MsoNormal" style="background:white;line-height:130%;text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:10pt;color:#666666;line-height:130%;font-family:&#34;">La presentación de la familia Ferragud como modelo cristiano de la familia por parte de Benedicto XVI es &#8220;una alegría para nuestra diócesis y para la Iglesia universal&#8221;, manifestó el delegado episcopal de la comisión diocesana para la Causa de los Santos, Ramón Fita. En este sentido, recordó que Pío XII se refirió públicamente también a María Teresa Ferragud como &#8220;la madre de los Macabeos&#8221;, en referencia a los siete hermanos judíos que, según el relato bíblico, murieron por la defensa de su fe en presencia de su madre, quien igualmente les animó a afrontar su martirio, según las mismas fuentes. </span></p>
<p class="MsoNormal" style="background:white;line-height:130%;text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:10pt;color:#666666;line-height:130%;font-family:&#34;"><br />
</span>
</p>
<p class="MsoNormal" style="background:white;line-height:130%;text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:10pt;color:#666666;line-height:130%;font-family:&#34;">La madre y sus cuatro hijas martirizadas –María Jesús, María Felicidad, María Verónica y Josefa, las tres primeras pertenecientes a la orden religiosa de las Clarisas Capuchinas, y la cuarta a la de las Agustinas Descalzas</span><span style="font-size:10pt;color:#666666;line-height:130%;font-family:&#34;">–</span><span style="font-size:10pt;color:#666666;line-height:130%;font-family:&#34;"> fueron beatificadas por el Papa Juan Pablo II en 2001, junto a otros 229 &#8220;mártires&#8221; españoles. Ferragud y su marido, Vicente Masiá, tuvieron nueve hijos, de los que, además de las cuatro hermanas martirizadas, otros dos profesaron también como religiosos. </span></p>
<p class="MsoNormal" style="background:white;line-height:130%;text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:10pt;color:#666666;line-height:130%;font-family:&#34;"><br />
</span></p>
<div id="attachment_1028" class="wp-caption alignright" style="width: 263px"><a href="http://heraldosvalencia.wordpress.com/files/2009/01/algemesi1.jpg"><img class="size-full wp-image-1028" title="Familia de Algemesi" src="http://heraldosvalencia.wordpress.com/files/2009/01/algemesi1.jpg" alt="Familia de Algemesi" width="253" height="330" /></a><p class="wp-caption-text">Familia de Algemesi</p></div>
<p class="MsoNormal" style="background:white;line-height:130%;text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:10pt;color:#666666;line-height:130%;font-family:&#34;">La relación de esta familia alcanza a la historia más destacada de la ciudad de Algemesí .</span></p>
<p class="MsoNormal" style="background:white;line-height:130%;text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:10pt;color:#666666;line-height:130%;font-family:&#34;"><br />
Sobre la biografía de María Teresa Ferragud cabe apuntar que se incorporó al grupo de aspirantes de Acción Católica de su parroquia y fue asumiendo diversas responsabilidades dentro de las mujeres del movimiento católico. También participaba en las actividades de la Fraternidad de San Vicente de Paúl de su parroquia, de la que fue presidenta.</span></p>
<p class="MsoNormal" style="background:white;line-height:130%;text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:10pt;color:#666666;line-height:130%;font-family:&#34;"><br />
</span>
</p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0 0 10pt;"><span style="font-size:10pt;color:#666666;line-height:115%;font-family:&#34;">Las otras cuatro familias propuestas como modelos por Benedicto XVI en su carta con motivo del EMF son las de Basilio y Emilia, matrimonio del siglo IV de Capadocia (actual Turquía), que tuvo nueve hijos, de los que cuatro son santos; el senador Gordiano y su esposa Silvia, padres del Papa Gregorio Magno, que vivió en el siglo VI; los beatos italianos Luigi y María Beltrame Quattrochi, del siglo XX, primer matrimonio elevado a los altares, en 2001; y los franceses Louis Martin y Marie Zélie Guérin, que vivieron en el siglo XIX, fueron padres de Santa Teresita del Niño Jesús y <a href="http://heraldosvalencia.wordpress.com/2008/10/20/beatificados-los-padres-de-santa-teresita-del-nino-jesus/?preview=true&#38;preview_id=807&#38;preview_nonce=49bdf26786" target="_blank">beatificados el pasado mes de octubre</a>.</span></p>
<p class="MsoNormal" style="background:white;line-height:130%;text-align:justify;margin:0;">
<p class="MsoNormal" style="background:white;line-height:130%;text-align:justify;margin:0;">
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Frente al Rey, los reyes buenos y el rey malo]]></title>
<link>http://heraldosvalencia.wordpress.com/2009/01/06/frente-al-rey-los-reyes-buenos-y-el-rey-malo/</link>
<pubDate>Tue, 06 Jan 2009 21:27:01 +0000</pubDate>
<dc:creator>Elva</dc:creator>
<guid>http://heraldosvalencia.wordpress.com/2009/01/06/frente-al-rey-los-reyes-buenos-y-el-rey-malo/</guid>
<description><![CDATA[Comentario al Evangelio — Solemnidad de la Epifanía del Señor Mons. João Scognamiglio Clá Dias, E.P.]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p style="text-align:left;"><em><strong><span style="color:#800000;"><strong>Comentario al Evangelio —              Solemnidad de la Epifanía del Señor</strong></span></strong></em></p>
<p style="text-align:left;"><em><strong><span style="color:#800000;"><strong><img class="alignright" title="Mons. João Clá Dias" src="http://www.salvadmereina.org/comentarios/mons_joao66.jpg" alt="" width="59" height="65" /><br />
</strong></span></strong></em>
</p>
<p style="text-align:right;">
<p style="text-align:right;"><span style="color:#000000;"><strong><span style="font-size:x-small;"><span style="color:#000000;"><a href="http://www.joaocladias.org.br" target="_blank"><span style="color:#ff0000;">Mons. João Scognamiglio                Clá Dias, E.P.</span></a></span><br />
Presidente General de los Heraldos del Evangelio</span></strong></span></p>
<blockquote>
<p style="text-align:left;">No existen razones profanas ni mundanas en el largo viaje que emprendieron los Magos. Y la confianza que mostraron, impregnada de valentía, ante un tirano con mala fama como Herodes, resulta conmovedora. Sin duda los sustentaba una especial moción del Espíritu Santo.</p>
</blockquote>
<p align="center"><strong><span class="tit_art" style="color:#ff0000;">I          –<strong>Navidad  y Epifanía</strong></span></strong></p>
<div id="attachment_1104" class="wp-caption alignleft" style="width: 266px"><a rel="attachment wp-att-1104" href="http://heraldosvalencia.wordpress.com/2009/01/06/frente-al-rey-los-reyes-buenos-y-el-rey-malo/vitraltours-0/"><img class="size-medium wp-image-1104" title="La Sagrada Familia en el portal de Belén" src="http://heraldosvalencia.wordpress.com/files/2009/02/vitraltours-0.jpg?w=256" alt="Vitrales de la Catedral de Saint-Gatien de Tours (Francia)" width="256" height="300" /></a><p class="wp-caption-text">Vitrales de la Catedral de Saint-Gatien de Tours (Francia)</p></div>
<p>La fiesta de la Epifanía —también llamada Teofanía por los griegos, es decir, manifestación de Dios— ya era celebrada en Oriente antes del siglo IV. Es una de las conmemoraciones cristianas más antiguas, tanto como la Resurrección de Nuestro Señor.</p>
<p>No debemos olvidar que la Encarnación del Verbo se hizo efectiva después de la Anunciación del Ángel; pero hasta entonces, María, Isabel, José y probablemente Zacarías eran los únicos conocedores del gran misterio realizado por el Espíritu Santo. El resto de la humanidad no se percató de lo que sucedía en el período de gestación del Hijo de Dios humanado. La Revelación de los Profetas estaba cubierta bajo cierto misterio, que sólo se despejó tras el testimonio de los Apóstoles.<!--more--></p>
<div id="attachment_1105" class="wp-caption alignright" style="width: 264px"><a rel="attachment wp-att-1105" href="http://heraldosvalencia.wordpress.com/2009/01/06/frente-al-rey-los-reyes-buenos-y-el-rey-malo/vitraltours-1/"><img class="size-medium wp-image-1105" title="Los Reyes Magos" src="http://heraldosvalencia.wordpress.com/files/2009/02/vitraltours-1.jpg?w=254" alt="Vitrales de la Catedral de Saint-Gatien de Tours (Francia)" width="254" height="300" /></a><p class="wp-caption-text">Vitrales de la Catedral de Saint-Gatien de Tours (Francia)</p></div>
<p><span style="color:#ff0000;"><strong class="sub_tit"><em>La liturgia del tiempo de Adviento</em></strong></span></p>
<p>En las cuatro semanas de Adviento, la liturgia nos recuerda las profecías sobre los principales hechos relacionados con las graduales y sucesivas manifestaciones del Salvador y de la Buena Nueva traída a la Tierra. Con mucho énfasis se subraya el texto de Isaías: <em>“Una virgen concebirá, y dará a luz un hijo, y le llamará Emmanuel,  ‘Dios con nosotros’”</em> (Is 7,14). Era evidente que el Mesías pertenecería al  noble linaje de David: <em>“Y brotará un rama del tronco de Jesé y retoñará de sus raíces un vástago, sobre el que reposará el espíritu del Señor, espíritu de consejo y de fortaleza, espíritu de entendimiento y de temor del Señor”</em> (Is  11, 1-2).</p>
<div id="attachment_1106" class="wp-caption alignleft" style="width: 310px"><a rel="attachment wp-att-1106" href="http://heraldosvalencia.wordpress.com/2009/01/06/frente-al-rey-los-reyes-buenos-y-el-rey-malo/vidrieratours-2/"><img class="size-medium wp-image-1106" title="Los Reyes avistan a la estrella" src="http://heraldosvalencia.wordpress.com/files/2009/02/vidrieratours-2.jpg?w=300" alt="La Epifania no puede ser considerada separadamente de la adoración que le tributaron los Reyes de Oriente. La escena implica un reconocimiento público a la divinidad del Niño Jesús" width="300" height="227" /></a><p class="wp-caption-text">La Epifanía no puede ser considerada separadamente de la adoración que le tributaron los Reyes de Oriente. La escena implica un reconocimiento público a la divinidad del Niño Jesús</p></div>
<p>La liturgia va <em>in crescendo</em>,  hasta dejar en claro que viene en camino el Salvador de las naciones; por eso  ruega que la tierra lo haga germinar: <em>“Rorate cæli desuper et nubes pluant  iustum, aperiatur terra et germinet salvatorem et iustitia oriatur simul!”</em> — “Que los cielos derramen el rocío de las alturas, que las nubes destilen la justicia. Ábrase la tierra y produzca el fruto de la salvación, y germine a la vez la justicia” (Is 45,8).</p>
<p>Por fin, nace el Redentor como un simple bebé. Sin embargo, quien fuera iluminado por un don del Espíritu Santo, discerniría en el adorable pequeño los resplandores de su fulgurante divinidad. No se trataba de un ser puramente humano; aquella naturaleza se unía a la propia Divinidad en la hipóstasis de la Segunda Persona de la Santísima Trinidad. Ahí estaba el Hombre-Dios.<br />
<strong class="sub_tit"><em> </em></strong></p>
<p><span style="color:#ff0000;"><strong class="sub_tit"><em>Epifanía: público reconocimiento de la  divinidad del Niño Jesús</em></strong></span></p>
<p>Si en la Navidad, por así decir, Dios se manifiesta como Hombre, en la Epifanía ese Hombre se revela como Dios. Así, en estas dos fiestas Dios quiso que el gran misterio de la Encarnación quedara al descubierto con todo su brillo, frente a judíos y gentiles, dado su carácter universal. Occidente celebraba desde un principio la Navidad el 25 de diciembre, y Oriente la Epifanía el 6 de enero. Fue la iglesia de Antioquía, en tiempos de San Juan Crisóstomo, la que pasó a celebrar ambas fechas. La segunda festividad sólo comenzaría a ser celebrada en Occidente a partir del siglo V.</p>
<p>En nuestra actual fase histórica, la liturgia conmemora la Adoración de los Reyes Magos al Niño Jesús. Por otro lado, todavía quedan vestigios de la antigua tradición oriental que incluía en la Epifanía, además de la Adoración de los Reyes, el milagro de las Bodas de Caná y el Bautismo del Señor en el Jordán. Hoy nuestra liturgia ya no celebra las Bodas de Caná, y el Bautismo del Señor es festejado el día domingo entre el 9 y el 13 de enero.</p>
<p>En síntesis, podemos afirmar que la Epifanía, es decir, la manifestación del Verbo Encarnado, no puede ser considerada separadamente de la adoración que le tributaron los Reyes de Oriente. La escena implica un reconocimiento público a la Divinidad del Niño Jesús unida a su humanidad.</p>
<p><span style="color:#ff0000;"><strong class="sub_tit"><em>La virtud de la Religión</em></strong></span></p>
<p>La adoración, según enseña el  Doctor Angélico, <em>“tiene por objeto la reverencia de aquel a quien se adora”.</em> Se trata de una <em>virtud</em> especial llamada <em>religión</em>, a la cual <em>“le  corresponde el testimoniar reverencia a Dios”.</em> <a href="http://www.salvadmereina.org/comentarios/evangelio66.htm#1">1</a></p>
<p>Para entenderlo mejor, basta decir que la religión se basa en quién es Dios y quién somos nosotros; en lo que Él nos ha dado y lo que debemos retribuirle. Dios es el Ser por esencia, la Perfección, el Bien, la Verdad y la Belleza, además, absoluto e infinito; nosotros, en cambio, somos criaturas contingentes, dependientes; lo hemos recibido todo de Dios, y nuestra existencia requiere su sustento a cada instante.</p>
<p>Bien decía el R.P. Antonio Royo Marín, OP., que si Dios, por absurdo, adormeciera un instante, todas las criaturas volverían a la nada; a lo que el Prof. Plinio Corrêa de Oliveira añadió: “<em>Y en su Omnipotencia, Él lo recrearía todo nuevamente, nada más despertase</em>”.</p>
<div id="attachment_1107" class="wp-caption alignright" style="width: 310px"><a rel="attachment wp-att-1107" href="http://heraldosvalencia.wordpress.com/2009/01/06/frente-al-rey-los-reyes-buenos-y-el-rey-malo/vitraltours-3/"><img class="size-medium wp-image-1107" title="Los reyes Magos siguen a la estrella" src="http://heraldosvalencia.wordpress.com/files/2009/02/vitraltours-3.jpg?w=300" alt="Si Dios llamó a los Reyes Magos mediante la estrella, a nosotros nos llama a través de su Iglesia, con su predicación, doctrina, gobierno y liturgia" width="300" height="222" /></a><p class="wp-caption-text">Si Dios llamó a los Reyes Magos mediante la estrella, a nosotros nos llama a través de su Iglesia, con su predicación, doctrina, gobierno y liturgia</p></div>
<p>Por tanto, el ser de toda y cualquier criatura es otorgado por Dios, al igual que todos los dones más variados que haya en el orden universal. Por ende, en la línea de los dones no existe nada que no recibamos de Dios. Somos los eternos deudores del Creador. Bajo este punto de vista, hasta la más excelsa de todas las criaturas, María Santísima, lo es también, y Ella supo reconocerlo en su cántico frente a su prima Santa Isabel: <em>“Mi alma glorifica al Señor</em> […] <em>porque  ha mirado la humildad de su sierva”</em> (Lc 1, 46.48).</p>
<p>La virtud de religión es la esencia de la adoración que se concentra en reconocer estas dos realidades: quién es Dios, cuáles son sus derechos y beneficios; quiénes somos nosotros, nuestra indigencia, nuestra nulidad. Por eso <em>“la religión es  la principal entre las virtudes morales”</em> —explica Sto. Tomás de Aquino—  porque <em>“es la que más se acerca al fin, pues realiza todo lo que directa e inmediatamente atañe al honor de Dios. Por lo tanto, la religión sobresale entre las demás virtudes morales”.</em> <a href="http://www.salvadmereina.org/comentarios/evangelio66.htm#2">2</a></p>
<p><span style="color:#ff0000;"><strong class="sub_tit"><em>Invitación para ser agradecidos con Dios</em></strong></span></p>
<p>Lo que movía profundamente el alma de los Reyes Magos era el deseo de rendir culto de adoración a Aquél que había nacido. El significado de la inspiración del Espíritu Santo, llevándolos a Belén, se cifra en la llamada universal dirigida a todas las naciones a su salvación y participación en los bienes de la Redención.</p>
<p>Aunque los Profetas habían predicho la universalidad de esa vocación, los judíos la consideraban un privilegio exclusivo del pueblo elegido. Es curioso notar cómo el propio Cristo en su vida pública, pese a elogiar la fe del centurión romano —<em>“En verdad os digo que en ninguno de Israel he encontrado una fe tan  grande”</em> (Mt 8,10)—, afirma no haber sido enviado por el Padre sino a  cuidar las <em>“ovejas perdidas de la casa de Israel” </em>(Mt 15,24). Es decir, no quiso llamar directamente a la gentilidad; esa tarea estaba reservada a los Apóstoles, en especial a San Pablo. Pero, con décadas de antelación, los Santos Reyes simbolizaron junto a la cuna del Salvador su gran deseo de redimirnos también a nosotros, los gentiles, de acuerdo a las palabras de la Oración del Día: <em>“Señor, tú que en este día revelaste a tu Hijo unigénito a los pueblos  gentiles, por medio de una estrella”</em>; y más claramente en el Prefacio: <em>“Hoy  has revelado en Cristo, para luz de los pueblos, el verdadero misterio de  nuestra salvación”</em>.</p>
<p>Si Dios llamó a los Reyes Magos mediante la estrella, a nosotros nos llama a través de su Iglesia, con su predicación, doctrina, gobierno y liturgia. Por ende, la Epifanía es la fiesta que nos anima a agradecer al Señor, a implorar la gracia de su luz celestial para que nos guíe siempre y en todo lugar, a recibir con fe y vivir con amor todos los dones concedidos por la Santa Iglesia (cfr. Oración después de la Comunión).</p>
<p class="tit_art" align="center"><span style="color:#ff0000;">II  – <strong>Belén,  los Magos y Herodes</strong></span></p>
<p class="txt_evang">“Habiendo nacido Jesús en Belén de Judá en los  días del rey Herodes, unos Magos procedentes del Oriente llegaron a Jerusalén”.</p>
<p>Como dijo San Pablo: <em>“De  haberla conocido</em> [la misteriosa sabiduría divina]<em>, no hubieran  crucificado al Señor de la gloria”</em> (1 Cor 2,8). No estaba en los designios de Dios manifestar el nacimiento del Niño Jesús ante toda la humanidad, porque eso probablemente impediría la Redención. Por otro lado, si su venida al mundo estuviera acompañada con signos fulgurantes y grandiosos, los méritos de la fe quedarían anulados.<br />
<strong class="sub_tit"><em> </em></strong></p>
<p><span style="color:#ff0000;"><strong class="sub_tit"><em>El nacimiento, señal previa de la segunda y  plena manifestación</em></strong></span></p>
<p>Por éstos y  otros motivos, Santo Tomás de Aquino explica: <em>“Pertenece al orden de la sabiduría que los dones de Dios y los secretos de ella no lleguen igualmente a todos, sino inmediatamente a algunos, y que por medio de éstos se deriven a los demás. Por lo cual, y respecto al misterio de la resurrección se dice (Hch 10, 40-41) que Dios quiso que Cristo resucitado ‘se manifestase no a todo el pueblo, sino a los testigos que Dios había determinado de antemano’. Por esta razón, también debió observarse esto con relación al nacimiento del mismo, para que Cristo no se manifestase a todos, sino a algunos, por los cuales pudiera llegar al conocimiento de los demás”.</em> <a href="http://www.salvadmereina.org/comentarios/evangelio66.htm#3">3</a></p>
<p>Varias razones hicieron que la Providencia Divina eligiera primero a los judíos, y sólo después a los paganos, para manifestar el nacimiento de Jesús. Claro está que Dios, guardando un aprecio especial por el principio de jerarquía, iba a preferir iniciar su gran obra por el pueblo elegido. Ese pormenor lleva al mismo Doctor Angélico a discurrir a continuación:</p>
<p><em>“La manifestación del nacimiento de Cristo fue una señal previa de la plena manifestación, que debía tener lugar después; y así como en la segunda manifestación se anunció primeramente la gracia de Cristo por el mismo Cristo y por los apóstoles a los judíos y después a los gentiles, así llegaron a Cristo primeramente los pastores, que eran las primicias de los judíos, como los más cercanos; y después vinieron los Magos de lejanos países, ‘los cuales fueron las primicias de las naciones’, como dice San Agustín”.</em><a href="http://www.salvadmereina.org/comentarios/evangelio66.htm#4">4</a><br />
<strong class="sub_tit"><em> </em></strong></p>
<p><span style="color:#ff0000;"><strong class="sub_tit"><em>Consideraciones y profecías</em></strong></span></p>
<p>En cuanto a la referencia a la ciudad de Belén de Judá en este artículo, debemos considerar la afirmación hecha por el propio Salvador, décadas más tarde: <em>“Yo soy el pan que ha  bajado del cielo” </em>(Jn 6,41). Por eso, los comentaristas hacen una aproximación entre el significado del nombre Belén —“casa del pan”— y la institución del Sacramento de la Eucaristía, Pan de los Ángeles. Existía otra Belén más al norte, en la tierra de Zabulón, lo que hace especificar al evangelista la tribu de Judá.</p>
<p>El rey Herodes no pertenecía realmente a la raza de los judíos, pues era idumeo. Llegó al trono gracias al apoyo romano, puesto que los judíos se le oponían al tratarse de un extranjero. Fue muy hábil, restaurando con esmero el Templo de Jerusalén, intentando así que olvidaran sus orígenes; pero la perpetuación de su fama se debió a las grandes manchas de sus costumbres disolutas y su crueldad.</p>
<p>Sobre este particular, pondera  Teodoro de Mopsuéstia:</p>
<p><em>“El patriarca Jacob ya había distinguido este momento con exactitud al decir: ‘No desaparecerá el jefe de Judá ni el guía de sus miembros hasta que llegue aquel a quien está reservado’ (Gn 49, 10). Mateo puso estos datos para evidenciar por medio de ellos que todo estaba ocurriendo de acuerdo a las palabras proféticas. Por un lado, el profeta había dicho que saldría de Belén (Mq 5,2), y por otro, el hecho de que esto ocurriera en los días de Herodes cumplía además la predicción de Jacob. Reinó sobre ellos primero la estirpe de David, de la tribu de Judá, hermano de Leví, pero la descendencia venía de la estirpe de Judá, que se había mezclado con la tribu levítica, especialmente con sumos sacerdotes, y tenían prerrogativas reales. Luego, después de que los hermanos Aristóbulo e Hircano entraran en pugna y lucharan por el poder, recayó finalmente la dignidad real en Herodes, que no era judío de raza al ser hijo de Antípatro Idumeo. Fue entonces, en el tiempo de este reinado, cuando apareció Cristo el Señor, acabados ya los reyes y gobernantes del pueblo judío”</em>. <a href="http://www.salvadmereina.org/comentarios/evangelio66.htm#5">5</a></p>
<p>Mateo calla otros detalles acerca de los Magos; por eso la multiplicidad de las conjeturas y la no poca divergencia entre los autores. No obstante, podemos afirmar que el nombre <em>Magos</em> no debe ser entendido con las connotaciones de nuestro tiempo. En aquella época significaba personas de cierto poderío y que se distinguían especialmente en los conocimientos científicos, sobre todo astronómicos. Además, la tradición los presenta como reyes. También es la tradición que deja constancia sobre su número, tres, que fueron bautizados más tarde por santo Tomás Apóstol y, tiempo después, martirizados. Las reliquias de los Reyes Magos fueron veneradas recientemente por un Papa. Nuestro Pontífice felizmente reinante, Benedicto XVI, visitó la catedral de Colonia para rezar frente a ellas el 18 de agosto de 2005, con motivo de la XX Jornada Mundial de la Juventud.</p>
<p>Sobre su país de origen —Caldea, Arabia o Persia— sólo hay hipótesis, como también sobre el momento de su llegada a Jerusalén y Belén, lo que parece haber ocurrido después de la Presentación del Niño Jesús.</p>
<p>Lo que todos admiten como cierto es que, siendo universal el ámbito de  la Redención, debía ser anunciada a todos. <a href="http://www.salvadmereina.org/comentarios/evangelio66.htm#6">6</a></p>
<p class="tit_art" align="center"><span style="color:#ff0000;"><span class="tit_art">III  –<strong>Los  Reyes frente a Herodes</strong></span></span></p>
<p class="txt_evang">
<div id="attachment_1108" class="wp-caption alignleft" style="width: 310px"><a rel="attachment wp-att-1108" href="http://heraldosvalencia.wordpress.com/2009/01/06/frente-al-rey-los-reyes-buenos-y-el-rey-malo/herores_x_rrmm/"><img class="size-medium wp-image-1108" title="Herodes frente a los Reyes Magos" src="http://heraldosvalencia.wordpress.com/files/2009/02/herores_x_rrmm.jpg?w=300" alt="Herodes si que vio el gran fervor de los Magos hacia Cristo; y como no podia lograr su complicidad para dar muerte al futuro rey, se le ocurrió engañarlos" width="300" height="182" /></a><p class="wp-caption-text">Herodes sí que vio el gran fervor de los Magos hacia Cristo; y como no podía lograr su complicidad para dar muerte al futuro rey, se le ocurrió engañarlos</p></div>
<p>“…diciendo: ‘¿Dónde está el rey de los judíos que acaba de nacer? Porque hemos visto su estrella en el Oriente y venimos a adorarle’”.</p>
<p>Queda claro en este versículo el motivo real y profundo del largo viaje que habían emprendido; nada de simple curiosidad, razones profanas ni mundanas. Además demuestran una gran fe y no poca intrepidez, al formular una pregunta tan incisiva, máxime cuando Herodes podría interpretarla como una negación de su título y su poder, conquistados tras tantos esfuerzos.<br />
<span style="color:#ff0000;"><strong class="sub_tit"><em> </em></strong></span></p>
<p><span style="color:#ff0000;"><strong class="sub_tit"><em>La estrella que guiaba a los Magos</em></strong></span></p>
<p>Sobre la estrella, comenta el  R.P. Manuel de Tuya, OP: <em>“Los Magos alegan para venir a adorar al recién nacido Rey de los judíos que han visto ‘su estrella en Oriente’. En forma muy acentuada se habla de la estrella precisamente del Rey de los judíos. </em></p>
<p><em>“En el mundo de la astrología, los hombres se consideran regidos por los astros. Pero también en la antigüedad estaba difundida la creencia de que el nacimiento de los hombres principales iba precedido por un signo celeste. Hasta aparece reflejado en los escritos cuneiformes. </em></p>
<p><em>“Varias fueron las teorías  propuestas sobre la naturaleza de esta ‘estrella’ que vieron los Magos”. </em><a href="http://www.salvadmereina.org/comentarios/evangelio66.htm#7">7</a></p>
<p>Tampoco el Doctor Angélico dejó de expresar su pensamiento respecto de este trecho. Después de discurrir sobre las razones por las que Dios reveló su nacimiento a los judíos mediante ángeles, y a los gentiles por señales, cita a San Agustín: <em>“los  ángeles habitan los cielos y las estrellas los adornan”. </em><a href="http://www.salvadmereina.org/comentarios/evangelio66.htm#8">8</a> Y a partir de ahí analiza la estrella en sí misma, mostrando que <em>“no fue una  de las estrellas celestes”</em> sino un astro completamente <em>sui generis</em>. <a href="http://www.salvadmereina.org/comentarios/evangelio66.htm#9">9</a><br />
<span style="color:#ff0000;"><strong class="sub_tit"><em> </em></strong></span></p>
<p><span style="color:#ff0000;"><strong class="sub_tit"><em>Jerusalén quedó perturbada</em></strong></span></p>
<p class="txt_evang">“Al oír esto el rey Herodes se sobresaltó, y con él toda  Jerusalén.”</p>
<p>Se comprende fácilmente el temor de Herodes, dada su irrefrenable ambición, envidia y crueldad. Su esposa y sus tres hijos pudieron probar la violencia de su pérfido e impetuoso temperamento, ya que fueron ejecutados por tiránica determinación suya, nacida del miedo a ser destronado.</p>
<p>A un hombre con esa moral desordenada y carácter tan malo, el anuncio del surgimiento milagroso de un nuevo rey sólo podía causar perturbación; tanto más que <em>“se había difundido entonces por todas las partes del imperio romano, y en Oriente más que en otra alguna, cierto presentimiento, vago unas veces, más preciso otras, de una nueva era que iba a inaugurarse para la humanidad”.</em> <a href="http://www.salvadmereina.org/comentarios/evangelio66.htm#10">10</a></p>
<p>¿Y qué era lo que causaba el sobresalto de los habitantes de Jerusalén? Se les anunciaba el nacimiento de un Rey judío: ¿no era ésta una noticia alentadora? ¿No debían acompañar a los Magos para comprobar con alegría los hechos? No sería de extrañar que a esas alturas, el pueblo se hubiera acomodado y tratara con relajada complacencia al tirano criminal. Quizás concurriera a esa perturbación el temor a las represalias y venganzas, o incluso el amor propio herido, el orgullo pisoteado, el desprecio de una gracia, porque esperaban un Mesías más esplendoroso y, además, anunciado directamente a ellos, no a los extranjeros.</p>
<p>A tal propósito comenta San Juan  Crisóstomo: <em>“Porque seguían en la misma disposición que sus antepasados, quienes, no obstante todos sus beneficios, se habían apartado de Dios, y, gozando de soberana libertad, se acordaban de las carnes de Egipto”. </em><a href="http://www.salvadmereina.org/comentarios/evangelio66.htm#11">11</a><br />
<strong class="sub_tit"><em> </em></strong></p>
<p><span style="color:#ff0000;"><strong class="sub_tit"><em>Iniquidad fraudulenta de Herodes</em></strong></span></p>
<p class="txt_evang">“Y reuniendo a todos los príncipes de los  sacerdotes y escribas del pueblo, les preguntó dónde había de nacer el Mesías”.</p>
<p>Pérfido pero hábil, Herodes disimula su satánico proyecto de matar al Mesías y procura informarse sobre los designios de Dios, para impedirlos con eficacia. Con aires de hipócrita piedad reúne al Sanedrín. Su pregunta demuestra que todos estaban enterados de la posibilidad de que ese recién nacido pudiera muy bien ser el Mesías. De ahí también la maldad del Sanedrín y del pueblo mismo.</p>
<p class="txt_evang">“Ellos contestaron: ‘En Belén de Judá, pues así está escrito por el profeta: Y tú, Belén, tierra de Judá, de ningún modo eres la menor entre las principales ciudades de Judá, porque de ti saldrá un jefe que regirá a mi pueblo Israel [Miq 5, 2]’”.</p>
<p>Los doctores de la Ley no temen decirle a Herodes que, según Miqueas, el Mesías debía nacer en la ciudad de Belén de Judá; pero suprimen de la profecía oficial la frase subsiguiente, que insinuaba clarísimamente el origen divino de Cristo: <em>“Et egresus eius a temporibus antiquis, a diebus aeternitatis” — “Sus orígenes son de antaño, de días de muy remota antigüedad” </em>(Mq 5,1). Tal vez por malicia, o por orgullo, o por un carácter débil, no tenían fe suficiente para creer esa revelación. Esta pésima actitud llevó a que San Juan Crisóstomo los asociara a la culpa por la muerte de los Santos Inocentes, pues Herodes no se enfurecería al saber que se trataba de un Rey eterno, por tanto, no de un rival terrenal.</p>
<p class="txt_evang">“Entonces Herodes, llamando en secreto a los Magos, averiguó de  ellos con exactitud el tiempo de la aparición de la estrella”.</p>
<p>Llama la atención el adverbio <em>secretamente.</em> Según Flavio Josefo, famoso historiador de aquel tiempo, era muy común que Herodes se vistiera como un cualquiera y se inmiscuyera entre la gente para sondear directamente lo que se pensaba sobre su reinado. <a href="http://www.salvadmereina.org/comentarios/evangelio66.htm#12">12</a> Era su astuta forma de proceder. Estando ya seguro en cuanto a la ciudad donde habría nacido su enemigo Mesías, ahora quería conjeturar su edad aproximando la fecha de nacimiento del Niño con el día de la aparición de la estrella.</p>
<p class="txt_evang">“Y enviándolos a Belén, les dijo: ‘Id e informaos con diligencia acerca del niño y, cuando lo encontréis, avisadme, para ir yo también a adorarlo’”.</p>
<p>Hipócrita, se hace pasar por piadoso y amable para engañar la sencillez, candor e inocencia de los Magos. No sin fundamento, algunos autores denominan esa actitud como “iniquidad fraudulenta”.</p>
<p class="tit_art" align="center"><span style="color:#ff0000;">IV  – <strong>De  Jerusalén a Belén</strong></span></p>
<p class="txt_evang">“Ellos, después de oír al rey, se pusieron en camino, y la estrella que habían visto en Oriente iba delante de ellos, hasta que se detuvo sobre el lugar donde estaba el niño. Al ver la estrella se llenaron de una inmensa alegría”.</p>
<p>Dios siempre actuó así, recompensando a quienes son fieles a su gracia. Es conmovedora la confianza impregnada de valentía de esos Reyes Magos frente a un tirano con tan mala fama. No cabe duda que los sostenía una especial moción del Espíritu Santo.</p>
<p><span style="color:#ff0000;"><strong class="sub_tit"><em>Reaparece la estrella</em></strong></span></p>
<p>¿Habrán partido de noche o durante el día? Ir de Jerusalén a Belén demoraba dos horas de camino por un conocidísimo trayecto. Sin embargo, unos cuantos autores defienden la tesis de que este desplazamiento se efectuó de día. Pero, ¿cómo se explicaría entonces la reaparición de la estrella? Unos dicen que no hicieron falta las sombras de la noche por tratarse de un cuerpo luminoso en regiones atmosféricas más cercanas a los Magos; otros interpretan este pasaje como si la estrella sólo hubiera reaparecido a la entrada de Belén, ya que no había cómo equivocarse de camino.</p>
<p>Leyendo estos versículos con devoción, se llega por momentos a participar en la alegría de los primeros peregrinos a los lugares santos.</p>
<p>La desaparición de la estrella había impuesto una prueba a su confianza; ahora reciben el premio de la consolación. También surge una pregunta en esto. ¿Por qué la estrella se ocultó al llegar a Jerusalén y sólo rea-pareció en Belén? ¿Será que ya para entonces Jerusalén no era digna de una señal tan pública y evidente? ¿O al contrario, al esconderse, la estrella propició una mayor permanencia de los Magos en la ciudad, y con eso la autenticidad del suceso se hizo más patente para todos sus habitantes?<br />
<strong class="sub_tit"><em> </em></strong></p>
<p><span style="color:#ff0000;"><strong class="sub_tit"><em>Lo adoraron inspirados por el Espíritu Santo</em></strong></span></p>
<p class="txt_evang">“Y entrando en la casa, vieron al niño con María, su madre, y postrándose le adoraron; abrieron sus tesoros y le ofrecieron presentes de oro, incienso y mirra”.</p>
<p>Emociona  esta descripción de Mateo: <em>“vieron al niño con María, su madre”.</em> Palabras proféticas, inspiradas por el Espíritu Santo, para dejar constancia por todos los siglos que no se puede hallar a Jesús sin María, y menos aún a María sin Jesús. La Historia ha comprobado —y lo hará aún más— que la devoción a la Madre conduce a la oración al Hijo, y viceversa.</p>
<p>Llama la  atención la referencia de Mateo al lugar donde estaba el Niño: una casa, no una  gruta. <em>“Autores antiguos como San Justino pensaron que, en efecto, ‘casa’ era un eufemismo por ‘gruta’. San Jerónimo, en cambio, habla varias veces de la gruta y no habla nunca del recuerdo ni de la presencia en ella de los Magos. No sería nada improbable que la expresión ‘casa’ de Mateo tenga su sentido real. Situada esta escena sobre año y medio de distancia del nacimiento de Cristo, no es creíble que la Sagrada Família hubiese permanecido albergada en aquella gruta circunstancial; parece lo natural que hubiesen ocupado una modesta casa. El v. 22 sugiere además que se habían establecido en Belén”. </em><a href="http://www.salvadmereina.org/comentarios/evangelio66.htm#13">13</a></p>
<div id="attachment_1109" class="wp-caption alignright" style="width: 262px"><a rel="attachment wp-att-1109" href="http://heraldosvalencia.wordpress.com/2009/01/06/frente-al-rey-los-reyes-buenos-y-el-rey-malo/madonnadelastella/"><img class="size-full wp-image-1109" title="Madonna de la Stella" src="http://heraldosvalencia.wordpress.com/files/2009/02/madonnadelastella.jpg" alt="“Ad Jesum per Mariam!”" width="252" height="466" /></a><p class="wp-caption-text">Dios, como Padre bueno, nos ofrece el Paraíso Eterno; para entrar a él nos ofrece un camino fácil y seguro: “Ad Jesum per Mariam!” </p></div>
<p>La adoración prestada por los Magos comprueba una vez más la realidad de la acción del Espíritu Santo en sus almas, tal como lo afirma Santo Tomás de Aquino:</p>
<p><em>“Los Magos son ‘las primicias de las naciones’ de los que creen en Cristo, en los cuales apareció, como un cierto presagio, la fe y la devoción de las gentes, que venían a Cristo desde países lejanos. Y por esto, así como la devoción y la fe de las gentes están sin error por la inspiración del Espíritu Santo, de la misma manera también debe creerse que los Magos inspirados por el Espíritu Santo tributaron sabiamente adoración a Cristo”. </em><a href="http://www.salvadmereina.org/comentarios/evangelio66.htm#14">14</a></p>
<p>En cuanto a los obsequios de los  Magos, es un gesto que cumple la profecía de Isaías: <em>“Todos vienen de Saba, trayendo oro e incienso, pregonando las glorias del Señor. En ti se reunirán los ganados de Cedar; los carneros de Nabayot estarán a tu servicio. Subirán como víctimas gratas sobre mi altar, y yo glorificaré la casa de mi gloria”</em> (Is 60, 6-7).</p>
<p><em>“Al reconocerlo como rey, ofrecieron la primicia exquisita y preciosa del templo: el oro que guardaban. Por entender que era de naturaleza divina y celestial, ofrecieron incienso perfumado, forma de oración verdadera, ofrecida como suave olor del Espíritu Santo. Y en reconocimiento de que su naturaleza humana recibiría sepultura temporal, ofrecieron mirra”. </em><a href="http://www.salvadmereina.org/comentarios/evangelio66.htm#15">15</a></p>
<p><span style="color:#ff0000;"><strong class="sub_tit"><em>Volvieron por otro camino</em></strong></span></p>
<p class="txt_evang">“Avisados en sueños de que no volvieran a Herodes, regresaron a  su tierra por otro camino”.</p>
<p>Dios jamás deja de proteger a quienes lo sirven con amor y fidelidad. Si los Magos hubieran regresado con Herodes, ellos mismos podrían haber precedido a los Inocentes en la muerte.</p>
<p>A todos nosotros, Dios nos hace regresar a la Patria “por otro camino”, según lo enseña San Gregorio Magno. Infelizmente, dejamos el Paraíso Terrenal tras el pecado de orgullo de nuestros primeros padres; más aún, nos hemos apartado de él por apego a las cosas de este mundo y debido a nuestros propios pecados. Dios, como Padre bueno, nos ofrece el Paraíso Eterno; para entrar a él, sin embargo, se sigue el camino opuesto al del orgullo y la sensualidad. Es la vía del desprendimiento, la obedi—encia, la renuncia a nuestras pasiones. Dios nos ofrece un camino fácil y seguro: <em>“Ad Jesum per Mariam!” </em>(¡A Jesús  por María!).</p>
<p>Notas:</p>
<p>________________________</p>
<address class="notas_art">1<a name="1"></a> AQUINO, Sto. Tomás de – <em>Suma Teológica</em> II-II, q. 84 a.1.</address>
<address class="notas_art">2<a name="2"></a> AQUINO, Sto. Tomás de – <em>Suma Teológica</em> II-II, q. 81 a.6.</address>
<address class="notas_art">3<a name="3"></a> AQUINO, Sto. Tomás de – <em>Suma Teológica</em> III, q. 36 a. 2c</address>
<address class="notas_art">4<a name="4"></a> AQUINO, Sto. Tomás de – <em>Suma Teológica</em> III, q. 36 a. 3 ad I. La mención de San Agustín está en: Serm. 200, I: PL 38,  1028.</address>
<address class="notas_art">5<a name="5"></a> MOPSUÉSTIA, Teodoro de – <em>Fragmentos sobre el  Ev. de Mateo, 6.</em></address>
<address class="notas_art">6<a name="6"></a> AQUINO, Santo Tomás de – <em>Suma Teológica</em> III, q. 36 a. 3c.</address>
<address class="notas_art">7<a name="7"></a> TUYA OP, P. Manuel de – <em>Biblia Comentada</em>.  Madrid: BAC, 1964, v. II, p. 35. </address>
<address class="notas_art">8<a name="8"></a> AQUINO, Sto. Tomás de – <em>Suma Teológica</em> III, q. 36, a. 5 resp.</address>
<address class="notas_art">9<a name="9"></a> Ver cuadro anexo: No fue una estrella celestial.</address>
<address class="notas_art">10<a name="10"></a> FILLION, Louis-Claude – <em>Vida de Nuestro Señor  Jesucristo. </em>v. I. Madrid: Rialp, 2000. p. 7-8.</address>
<address class="notas_art">11<a name="11"></a> Homilías sobre el Evangelio de Mateo, 6, 4 : PG  57, 67-68.</address>
<address class="notas_art">12<a name="12"></a> Cf. <em>Antigüedades de los judíos, </em>1. XV, c.  10, 4.</address>
<address class="notas_art">13<a name="13"></a> TUYA OP, P. Manuel de – Op. cit. p. 39.</address>
<address class="notas_art">14<a name="14"></a> AQUINO, Sto. Tomás de – <em>Suma Teológica</em> III, q. 36 a. 8.</address>
<address> 15<a id="15" name="15"></a> ANÓNIMO – <em>Obra incompleta sobre el Evangelio  de Mateo, </em>2: PG 56, 642.</address>
<address> </address>
<div class="cuadro_destacado">
<p align="center"><strong class="tit_art"><em>Malicia de Herodes</em></strong></p>
<p class="txt_art" align="center">
<p class="txt_art" align="center">Herodes maquina su muerte [del Mesías] con malicia de dolo. El hombre malo es capaz de entender las cosas de Dios, pero no puede realizarlas, dado que la inteligencia del hombre ha sido creada por Dios, pero el obrar depende de la voluntad.</p>
<p class="txt_art" align="center">Herodes sí que vio el gran fervor de los Magos hacia Cristo; y como no podía lograr su complicidad para dar muerte al futuro rey ni con zalamerías que los doblegaran, ni con amenazas que los atemorizaran, ni con dinero que los corrompiera, se le ocurrió engañarlos. De ningún modo podía seducirlos con halagos para que traicionaran a Aquel por el cual habían realizado un viaje tan fatigoso. Tampoco podían tener tanto miedo como para entregar a Cristo, ellos que no tenían ningún interés ni en Herodes ni en el César, pues habían entrado en su reino anunciando a otro rey. Ni podían ambicionar nada más que a Cristo los que le traían dones preciosos de una tierra lejana.</p>
<p class="txt_art" align="center">Y cuando vio que no podía conseguir otra cosa, se puso a prometer devoción cuando ya afilaba la espada, y pintaba con color de humildad la perversidad de su corazón. Ése es el modo de proceder de todos los malvados: cuando quieren producir un daño muy grave contra alguien sin que se vea, se muestran con él humildes y amigos.</p>
<p class="txt_art">(ANÓNIMO – <em>Obra incompleta sobre el Evangelio de Mateo</em>, 2, PG 56,  640-641</p>
<p class="txt_art">__________________________</p>
<p class="tit_art" align="center"><strong><em>No fue una estrella celestial</em></strong></p>
<p class="txt_art" align="center">
<p class="txt_art" align="center">Según Crisóstomo,  muchos indicios prueban que la estrella aparecida a los Magos no fue una más de  las estrellas del cielo.</p>
<p class="txt_art" align="center">1º – Porque ninguna otra sigue esta dirección, pues se dirigía de norte a sur; tal es la posición de Judá con relación a Persia, de donde vinieron los Magos.</p>
<p class="txt_art" align="center">2º – Por el tiempo, pues no sólo apareció de noche sino también a pleno día; lo cual no es propio de la potestad de una estrella, ni siquiera de la luna.</p>
<p class="txt_art" align="center">3º – Porque unas veces aparecía y otras se ocultaba; así, cuando entraron en Jerusalén se ocultó, y cuando abandonaron a Herodes, reapareció.</p>
<p class="txt_art" align="center">4º – Porque no tenía movimiento continuo: avanzaba cuando era preciso que los Magos se movieran, y se detenía cuando era oportuno que lo hicieran, a la manera de la columna de nubes en el desierto.</p>
<p class="txt_art" align="center">5º – Porque indicó el parto de la Virgen no sólo desde lo alto, sino descendiendo, como dice el Evangelio de Mateo: “La estrella que habían visto en Oriente iba delante de ellos, hasta que se detuvo sobre el lugar donde estaba el Niño”. De donde se desprende que las palabras de los Magos, “vimos su estrella en Oriente”, no deben entenderse como si hubieran visto en Oriente una estrella situada en tierra de Judá, sino que la vieron en el mismo Oriente y les precedió hasta Judá, aunque haya quien considere dudosa esta opinión. Además, no podría haber indicado claramente la casa si no estuviera próxima a la tierra. Y, como dice también Crisóstomo, eso no parece propio de una estrella sino de “algún poder racional”. <em>“Parece,  pues, que esta estrella era una virtud invisible transformada en la apariencia  de una estrella”.</em></p>
<p class="txt_art" align="center">Por eso dicen algunos que así como el Espíritu Santo descendió sobre el Señor al ser bautizado en figura de paloma, así se apareció a los Magos en figura de estrella. Otros dicen que el ángel que se presentó ante los pastores con forma humana, se apareció a los Magos con forma de estrella. Sin embargo parece más probable que fue una estrella creada de nuevo, no en el cielo, sino en la atmósfera próxima a la tierra, y movida según la voluntad divina. Por esta razón dice el Papa San León (Sermón 31 sobre Epifanía): <em>“A los Magos se les apareció en el Oriente la estrella de la nueva claridad, la cual, más resplandeciente y más bella que las demás, atraía las miradas y ánimos de los que la contemplaban, a fin de que inmediatamente se advirtiese que un signo tan extraordinario no existía sin motivo.”</em></p>
<div class="cuadro_destacado">(AQUINO, Santo Tomás de – <em>Suma Teológica </em>III, q.36, a.7 resp)</div>
<div class="cuadro_destacado">____________________________________</div>
<div class="cuadro_destacado">
<div class="cuadro_destacado">
<p class="tit_art" align="center"><strong><em>Un gran Rey se levantará en Occidente</em></strong></p>
<p class="txt_art" align="center">El punto de partida de esta edad de oro, a la que debía presidir un poderoso y glorioso personaje, sería Judá, según la opinión común. Ya hemos dicho con cuanta ansiedad esperaban los judíos al Mesías, precisamente en esta misma época. Toda su literatura era mesiánica, como demuestran los abundantes libros apócrifos que sin cesar avivaban el fuego e intensificaban la esperanza.</p>
<p class="txt_art" align="center">Los hijos de Israel habían invadido la mayoría de las provincias del Imperio y se entregaban en todos los sitios a un ardiente proselitismo, sin hacer misterio ni de su religión ni de su Mesías; gracias a ellos se habían originado y extendido aquellas esperanzas que a tantos espíritus tenían en suspenso. Las religiones paganas se descomponían y caían en ruinas. Los espíritus más elevados se afiliaban en gran número al  judaísmo por lazos más o menos estrechos.</p>
<p class="txt_art" align="center">El presentimiento de que hablamos está formalmente atestiguado por varios de los grandes escritores de Roma, en particular por Virgilio (Eglog., 4, 4-52), Tácito (Hist.,  5, 13) y Suetonio (Vespas, 4), como también por el historiador judío Flavio Josefo (Bell. Jud., 6,5,4). Ya las antiguas tablas astronómicas de Babilonia muestran vivo interés en Palestina. En ellas se pueden leer con bastante frecuencia predicciones expresadas en éstos términos: “Cuando tal o cual cosa suceda, se levantará en el Occidente un gran rey, y con él comenzará una verdadera edad de oro”.</p>
<p class="txt_art" align="center"><span class="txt_art">FILLION, Louis-Claude — <em>Vida de Nuestro Señor Jesucristo, </em>Madrid:  Rialp, 2000, v.I, p. 7-8).</span></p>
</div>
<p>______________</p></div>
</div>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[¡Gloria y paz!  ]]></title>
<link>http://heraldosvalencia.wordpress.com/2009/01/04/%c2%a1gloria-y-paz/</link>
<pubDate>Sun, 04 Jan 2009 18:40:15 +0000</pubDate>
<dc:creator>Elva</dc:creator>
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<description><![CDATA[COMENTARIO A DOS PASAJES DE LOS EVANGELIOS DE NAVIDAD Mons. João S. Clá Dias, E.P., Presidente Gener]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p><span style="color:#0000ff;"><em>COMENTARIO A DOS PASAJES DE LOS EVANGELIOS DE NAVIDAD</em></span></p>
<p><a href="http://www.heraldos.org/images/mons-joao-cla-dias.jpg"><img class="alignleft" title="Mons. João S. Clá Dias" src="http://www.heraldos.org/images/mons-joao-cla-dias.jpg" alt="" width="65" height="73" /></a></p>
<address>Mons. João S. Clá Dias, E.P., </address>
<address>Presidente General de los Heraldos del Evangelio<br />
</address>
<p style="text-align:left;">En esta Navidad del año 2008, en medio de las múltiples tragedias actuales, el canto de los ángeles resuena como nunca, dirigido a nosotros como antaño a los pastores. Nos ofrece la verdadera paz, invitándonos a subordinar nuestras pasiones a la razón, y ésta a la fe.</p>
<p style="text-align:left;"><strong></strong></p>
<div id="attachment_991" class="wp-caption alignleft" style="width: 450px"><strong><a rel="attachment wp-att-991" href="http://heraldosvalencia.wordpress.com/2009/01/04/%c2%a1gloria-y-paz/lavirgenyelnino/"><img class="size-full wp-image-991" title="La Virgen y el Niño" src="http://heraldosvalencia.wordpress.com/files/2009/01/lavirgenyelnino.jpg" alt="Madonna delle Ombre, Beato Angélico" width="440" height="705" /></a></strong><p class="wp-caption-text">Madonna delle Ombre, Beato Angélico</p></div>
<p><strong>I &#8211; DIVINA SOLUCIÓN PARA LOS PROBLEMAS ACTUALES</strong></p>
<p>&#8220;El pesebre de Belén nos muestra al Hombre perfecto que, al unir en una sola persona la naturaleza divina y la naturaleza humana, restituye a ésta la mayor parte de sus privilegios perdidos por el pecado, y, por consiguiente, la plenitud de sus bienes, de tal manera que para ser hombres no tenemos otro medio que reproducir, en toda su plenitud, la vida del hombre perfecto, Jesucristo, <em>donec occurramus in virum perfec­tum, in mensuram ætatis plenitudinis Christi</em>&#8220;. 1</p>
<p><span style="color:#ff0000;"><em><!--more-->El camino para lograr la armonía, la concordia y la paz</em></span></p>
<p>Por esta razón, arrodillándonos frente al Niño Dios -como lo hicieron los Sagrados Esposos, los pastores, los Reyes Magos y tantos otros- estaremos contemplando las más altas enseñanzas para ordenar nuestra vida cristiana y social.</p>
<p>En aquel pesebre está &#8220;<em>el Camino, la Verdad y la Vida</em>&#8221; (Jn 14, 6). En ese Niño vemos al Redentor que inicia el Aula Magna de su Magisterio para enseñarnos, aún sin palabras pero con la elocuencia no menor de las obras, el medio único y excelente para restablecer el antiguo clima de nuestro Edén perdido: el espíritu de sacrificio, de pobreza y de resignación en el sufrimiento.</p>
<p>Las grandes asambleas y sus acaloradas discusiones resultan inútiles ante las tragedias que hoy atraviesan las naciones. En cambio, esta bellísima lección que tenemos frente a los ojos nos basta para recuperar nuestra dignidad, nuestra justicia original, e incluso para hacer vivir a la humanidad en la armonía, la concordia y la paz que existían en el Paraíso Terrenal en grado tan elevado.</p>
<p>Ni la ciencia con todo su progreso, ni la política con su experiencia multisecular, ni siquiera el auxilio de todas las riquezas son eficaces para solucionar los innumerables problemas actuales. La sociedad viviría feliz y en medio de tranquilidad universal si se decidiera a seguir el camino que el Salvador nos ofrece con el simple recuerdo de su Santa Natividad.</p>
<p><span style="color:#ff0000;"><em>Él quiso serlo todo para todos, y los suyos no le recibieron</em></span></p>
<p>¡Qué maravillosa habría sido la historia de una familia que, por piedad y compasión, hubiera abierto sus puertas y ofrecido hospitalidad a esos bienaventurados y predestinados padres aquella noche, la más bella de todas! Pero San Lucas relata que no hubo lugar para ellos en ningún albergue (Lc 2, 7) y San Juan escribe: &#8220;<em>Vino a los suyos, pero los suyos no le recibieron</em>&#8221; (Jn 1, 11).</p>
<p>Más terrible aún es la conducta de los pueblos, naciones y la propia humanidad en los días presentes, que no sólo no quieren ver nacer en medio suyo al Niño Dios y su Santa Iglesia, sino que además les dan la espalda y, aparte de calumniarlos y perseguirlos, colocan toda clase de obstáculos al ejercicio de su misión.</p>
<p>El Niño-Maestro no pudo elegir mejor medio para ponerse a disposición de todos, ma­nifestando un carácter de universalidad en su nacimiento. Lo realizó en un lugar público de acceso libre, sin que nadie quedara impedido de acercarse. Quiso nacer pobre para que todos tuvieran facilidad de ir hasta Él, y quiso descender de sangre real para que los nobles no se sintieran inclinados a despreciarlo. No llamó, por tanto, a una sola clase social, sino que deseó serlo todo para todos.</p>
<p>Sin embargo, los suyos no lo recibieron. Después de devolverles la vista a los ciegos, la voz a los mudos, el oído a los sordos, el desplazamiento a los paralíticos, la salud a los leprosos, la vida a los muertos&#8230; lo crucificaron. Triste e incomprensible acontecimiento que se repite hasta hoy en día.</p>
<p>Pero en la noche de Navidad, incluso en la actualidad, por encima de todas las infideli­dades recordamos ese canto: &#8220;<em>Gloria in altissimis Deo et in terra paz hominibus bonæ voluntatis</em>&#8221; &#8211; Gloria a Dios en lo más alto de los Cielos y paz en la tierra a los hombres objeto de la Buena Voluntad de Dios (Lc 2, 14).</p>
<p><span style="color:#ff0000;"><strong>II &#8211; LA PAZ CANTADA Y OFRECIDA POR LOS ÁNGELES</strong></span></p>
<p>&#8220;<em>Al instante apareció junto al ángel una multitud del ejército celes­tial, que alababa a Dios diciendo: ‘Gloria a Dios en las alturas y paz en la tierra a los hombres de buena voluntad</em>&#8216;&#8221; (Lc 2, 13-14)</p>
<div id="attachment_992" class="wp-caption aligncenter" style="width: 310px"><a rel="attachment wp-att-992" href="http://heraldosvalencia.wordpress.com/2009/01/04/%c2%a1gloria-y-paz/mariayjoselleganabelen/"><img class="size-medium wp-image-992" title="Maria y José llegan a Belén" src="http://heraldosvalencia.wordpress.com/files/2009/01/mariayjoselleganabelen.jpg?w=300" alt="¡Qué maravillosa habria sido la historia de una familia que, por piedad y compasión, hubiera abierto sus puertas y ofrecido hospitalidad a esos bienaventurados y predestinados padres aquella noche, la más bella de todas!" width="300" height="146" /></a><p class="wp-caption-text">¡Qué maravillosa habría sido la historia de una familia que, por piedad y compasión, hubiera abierto sus puertas y ofrecido hospitalidad a esos bienaventurados y predestinados padres aquella noche, la más bella de todas!</p></div>
<p>Se trata de un hecho de grandeza inconmensurable. El Unigénito engendrado desde la eternidad es idéntico al Padre, y deseó encarnarse para alabarlo con total sumisión desde una naturaleza creada. El Hombre Dios, al nacer, ofrece al Padre un culto perfecto y reconcilia con Dios a la humanidad, dándole a ésta la aptitud para glorificarlo.</p>
<p>Esa es la causa de la gran glorificación que le rinden los puros y celestiales espíritus, pues exaltan la obra más grande de Dios, en donde manifiesta al universo su sabiduría, su misericordia, su poder y tantas otras perfecciones absolutas. De este modo cumple con fidelidad y sobreabundancia sus más antiguas promesas.</p>
<p>Los ángeles en el Cielo cantan en acción de gracias por el más extraordinario beneficio realizado por Dios al hombre. Ellos mismos, puros espíritus, obtuvieron frutos de tan grande obra, y hasta su perseverancia tuvo como fuente a la Redención.</p>
<p><span style="color:#ff0000;"><em>Nació el &#8220;Príncipe de la Paz&#8221;</em></span></p>
<p>Nacemos bajo la ira de Dios debido al pecado de nuestros primeros padres, pero podemos ser reconciliados con Él gracias a este Divino Nacimiento, que además nos trae la tranquilidad de conciencia, la paz de alma y la armonía entre los hombres (Cf. Ef 2, 14; Col 1, 20).</p>
<p><em>&#8220;Cuando la paz comenzaba a reinar, los ángeles decían: ‘Gloria en las alturas y paz en la tierra&#8217;. Pero cuando los de aquí abajo recibieron la paz de los de arriba, proclamaron: ‘Gloria en la tierra y paz en los cielos&#8217; (Lc 19, 38). Cuando la divinidad descendió a la tierra y se revistió de humanidad, los ángeles proclamaban: ‘Paz en la tierra&#8217;. Y cuando esa humanidad asciende y es elevada y se introduce en la divinidad y se sienta a la derecha, los niños clamaban ante ella: ‘Paz en los cielos. ¡Hosanna en las alturas!&#8217; (Mt 21, 9). Es lo mismo que el Apóstol se dispuso a decir: ‘Por medio de su sangre restableció la paz, tanto en las criaturas de la tierra como en las celestiales&#8217; (Col 1,20).</em></p>
<p><em>&#8220;Los ángeles decían: ‘Gloria en las alturas y paz en la tierra&#8217;, y los niños: ‘Paz en los cielos y gloria en la tierra&#8217; (Lc 19, 38); así aparece con claridad que, igual que la gracia de la misericordia de Cristo alegra a los pecadores en la tierra, así también su arrepentimiento alcanza a los ángeles del cielo (cf. Lc 15, 7-10)</em>&#8220;. 2</p>
<div id="attachment_993" class="wp-caption alignleft" style="width: 237px"><a rel="attachment wp-att-993" href="http://heraldosvalencia.wordpress.com/2009/01/04/%c2%a1gloria-y-paz/elninojesus/"><img class="size-medium wp-image-993" title="Niño Jesús" src="http://heraldosvalencia.wordpress.com/files/2009/01/elninojesus.jpg?w=227" alt="Los suyos no sólo no lo recibieron, sino que lo crucificaron." width="227" height="300" /></a><p class="wp-caption-text">Los suyos no sólo no lo recibieron, sino que lo crucificaron.</p></div>
<p>El Niño alabado por los ángeles es el &#8220;Príncipe de la Paz&#8221; anunciado siete siglos antes por Isaías (9, 5) y que, años más tarde, proclamará la bienaventuranza de los pacíficos -los que saben establecer en sí mismos y en las demás almas el reino de la paz- dándoles el título de Hijos de Dios.</p>
<p><span style="color:#ff0000;"><em>Precioso don que no será retirado</em></span></p>
<p>O beata nox! Sí, bendita noche que presenció el nacimiento de un Niño inaugurando una nueva era histórica. Aquella noche le fue ofrecido un don precioso a la humanidad; un don que no le sería retirado ni siquiera cuando ese Niño regresó a la eternidad: &#8220;<em>La paz os dejo, mi paz os doy; no como el mundo la da yo os la doy. No se turbe vuestro cora­zón ni se acobarde</em>&#8221; (Jn 14, 27).</p>
<p>&#8220;<em>¿Qué sentido tienen estas palabras? El siguiente: Yo no os la doy como los hombres que aman al mundo. Éstos ofrecen la paz, en efecto, a fin de gozar -libres de preocupaciones, de juicios y de guerras- no de Dios, sino del mundo, al cual han entregado su afecto. La paz que ofrecen a los justos, cesando sus persecuciones, no es una paz verdadera, porque no hay verdadera concordia donde los corazones están separados. Llamamos consortes a quienes unen su suerte; del mismo modo, quienes unen sus corazones deben llamarse concordes. A nosotros, hermanos carísimos, Jesucristo nos deja la paz y nos da su paz, no como el mundo sino como Aquel que ha creado al mundo. Él nos da la paz para que haya acuerdo entre todos, para que estemos unidos en el corazón y así, poseedores de un solo corazón, lo elevemos a lo alto sin dejarnos corromper en la tierra</em>&#8220;. 3</p>
<p><em><span style="color:#ff0000;">La pseudo-paz que ofrece el mundo</span></em></p>
<p>Todas las palabras de Jesús son de vida eterna y misteriosamente atractivas, pero cuando se las recuerda junto al Pesebre nos impulsan a adentrarnos en su significado más profundo, sobre todo si se refieren a la paz que esa noche llegó hasta nosotros. ¿Cuál será su naturaleza? Es la paz que toda criatura humana anhela con ansias, pero tan frecuentemente busca donde no está, y peor aún, equivocándose sobre su verdadero contenido y sustancia.</p>
<p>Este error, ¿no será la causa principal de las catástrofes y guerras que a lo largo de varios milenios han saturado al mundo? Todo ello como fruto de la pseudo-paz que el mismo mundo ofrece, muy distinta a la que cantaron los ángeles a los pastores en la bendita noche de Navidad.</p>
<p>Orígenes comenta al respecto: &#8220;<em>Donde no está Jesús se encuentran pleitos y guerras, pero donde Él está presente todo es serenidad y paz</em>&#8220;. 4  San Agustín afirma que la paz consiste en un &#8220;<em>bien tan noble, que aun entre cosas mortales y terrenas no hay nada más grato al oído, ni más dulce al deseo, ni superior en excelencia</em>&#8220;. 5 Y San Beda agrega: &#8220;<em>La verdadera, la única paz de las almas en este mundo consiste en estar llenos de amor de Dios y animados de la esperanza del cielo, hasta el punto de considerar poca cosa los éxitos o reveses de este mundo [...]. Se equivoca quien se figura que podrá encontrar la paz en el disfrute de los bienes de este mundo y en las riquezas. Las frecuentes turbaciones de aquí abajo y el fin de este mundo deberían convencer a ese hombre de que ha construido sobre arena los fundamentos de su paz</em>&#8220;. 6</p>
<p><span style="color:#ff0000;"><em>Paz y pecado no pueden vivir juntos</em></span></p>
<p>La paz cantada y ofrecida por los ángeles se encuentra en la santidad a la que todos hemos sido llamados. Fuimos creados por Dios y para Dios; mientras la suma Verdad no ilumine nuestra inteligencia, mientras el Bien supremo no ocupe un lugar primordial en nuestro corazón, se frustrarán nuestros esfuerzos en busca de la paz. En un mismo corazón no pueden vivir juntos la paz y el pecado. &#8220;<em>No hay paz en el corazón del hombre sensual, ni en el que se ocupa en lo exterior, sino en el que anda en fervor espiritual</em>&#8220;. 7 Por eso, mientras más busque yo la paz en los gozos de este mundo, más me acusará mi conciencia por haberme colocado fuera del orden universal, sobre todo si llego a seguir, por desgracia, la senda del pecado; en este caso seré objeto del odio de Dios y de los rayos de su santa cólera. Peor todavía será mi situación si logro ahogar la voz de mi conciencia; en el silencio profundo de mi inveterado y pérfido corazón se desvanecerán los remordimientos, angustias y temores por la virtud perdida. Y en este caso, la muerte ocupará el lugar vacío dejado en mi alma por la antigua paz.</p>
<p><span style="color:#ff0000;"><em>En realidad, ¿qué es la verdadera paz?</em></span></p>
<p>Santo Tomás de Aquino dice: &#8220;<em>Quien tiene un deseo también anhela la paz, ya que debe lograr tranquilamente y sin tropiezos el objeto deseado. Y en esto consiste la paz que San Agustín define como ‘la tranquilidad del orden&#8217;</em>&#8220;. 8 Por tanto, nuestros anhelos siempre se asocian con una búsqueda de paz; y la única que puede satisfacer el corazón humano es la que ofrecen los ángeles a la humanidad entera, en la persona de los pastores.</p>
<p>Tranquilidad y orden son los elementos constituyentes de esta paz. Podrá existir la tranquilidad sin orden o viceversa, pero en ninguno de estos casos habrá verdadera paz, aunque guarden las apariencias.</p>
<p>No es mera efusividad la de los ángeles cuando cantan en primer lugar &#8220;Gloria a Dios en las alturas&#8221; (Lc 2, 14), porque la verdadera paz procede del Espíritu Santo tal como las plantas nacen de las semillas o de las raíces. Así lo resalta San Pablo: la paz es &#8220;<em>fruto del Espíritu Santo</em>&#8221; (Gal 5, 22) y &#8220;<em>supera toda inteligencia</em>&#8221; (Flp 4, 7). El Doctor Angélico afirma, y resulta obvio, que quien está unido a Dios vive en perfecto orden, pues el Señor ordena las potencias del alma, con sus sentidos y facultades, al ser Él mismo el primer principio y último fin de toda la creación; de donde esta unión produce el reposo interior. Además, cuando nuestra unión a Dios es plena no puede haber perturbación, ya que todo cuanto es ajeno a Dios lo consideramos nada, según proclama San Pablo: &#8220;<em>Si Dios está por nosotros, ¿quién contra nosotros?</em>&#8221; (Rom 8, 31).</p>
<p>Es fácil comprender que si el hombre está en paz con Dios, lo estará también consigo mismo y con los demás, porque el fundamento de la verdadera paz consiste en vivir con Dios Nuestro Señor. Por eso dice San Cirilo: &#8220;<em>Avergüéncenos el prescindir del saludo de la paz, que el Señor nos dejó cuando iba a salir del mundo. La paz es un nombre y una cosa sabrosa, que sabemos proviene de Dios, según dice el Apóstol a los filipenses: la paz de Dios; y que es de Dios lo muestra también cuando dice a los efesios: Él es nuestra paz. La paz es un bien recomendado a todos, pero observado por pocos. ¿Cuál es la causa de ello? Quizá, el deseo de dominio o de ambición o de envidia o de aborrecimiento del prójimo o de alguna otra cosa, que vemos en quienes desconocen al Señor. La paz procede de Dios, que es quien todo lo une [...]. La transmite a los ángeles [...] y se extiende también a todas las criaturas que verdaderamente la desean.</em>&#8221;  9</p>
<p><span style="color:#ff0000;"><em>Principal razón por la que los hombres de hoy no encuentran la paz</em></span></p>
<p>Si, como antes dijimos, la paz es fruto del Espíritu Santo, sus cimientos están en la vida de la gracia y de la caridad. Ahora bien, el Autor de la Gracia es Jesucristo: &#8220;<em>La gracia y la verdad se han hecho realidad por Jesucristo&#8221;</em> (Jn 1, 17). Por consiguiente, también es el autor de la paz: &#8220;<em>Cristo es nuestra paz</em>&#8221; (Ef 2, 14).</p>
<p>Tal es la principal razón por que los hombres de hoy no encuentran la verdadera paz. ¡No es para menos! Ella no surge de los tratados. El orden externo de las naciones logra, a lo más, reparar los estragos materiales de la posguerra, pero solamente la tranquilidad y el orden del alma, como elementos esenciales, traen la paz auténtica, la misma que se ha desvanecido del concierto de las naciones y ni siquiera podemos disfrutar al interior de las mismas.</p>
<p>Para qué hablar de las disensiones en el seno de las familias, institución que se deteriora más a cada paso por la agresión de varios factores adversos conjugados: corrupción moral progresiva, desmoronamiento de la autoridad paterna, violación generalizada de la fidelidad conyugal, desprecio de la Ley de Dios y hasta del bien social en el cumplimiento de los sagrados deberes para con los hijos.</p>
<p>Todos estos desórdenes se originan en el propio hombre moderno y su corazón repleto de descontento, hermano siamés del hastío, la amargura y la inquietud. Hoy en día casi toda criatura humana está poseída por el espíritu de insubordinación a toda clase de autoridad, ya sea eclesiástica, religiosa, política, familiar, etc., sin mencionar la paulatina pérdida del pudor, que hoy constituye el mal de todos los pueblos&#8230;</p>
<p><em><span style="color:#ff0000;">Magisterio de los Papas</span></em></p>
<p>El Beato Juan XXIII, en su famosa encíclica <em>Pacem in Terris</em>, dejó sabias palabras a este respecto:</p>
<p>&#8220;<em>La paz en la tierra, suprema aspiración de toda la humanidad a través de la historia, es indudable que no puede establecerse ni consolidarse si no se respeta fielmente el orden establecido por Dios. [...] Resulta, sin embargo, sorprendente el contraste que con este orden maravilloso del universo ofrece el desorden que reina entre los individuos y entre los pueblos. Parece como si las relaciones que entre ellos existen no pudieran regirse más que por la fuerza. [...]</em></p>
<p><em>&#8220;La paz no puede darse en la sociedad humana si primero no se da en el interior de cada hombre, es decir, si primero no guarda cada uno en sí mismo el orden que Dios ha establecido. A este respecto pregunta San Agustín: ‘¿Quiere tu alma ser capaz de vencer las pasiones? Que se someta al que está arriba y vencerá al que está abajo; y se hará la paz en ti; una paz verdadera, cierta, ordenada. ¿Cuál es el orden de esta paz? Dios manda sobre el alma; el alma, sobre la carne; no hay orden mejor&#8217;</em> &#8220;. 10</p>
<p>Y en un pronunciamiento reciente, Benedicto XVI, nuestro Papa felizmente reinante, se expresó sobre el mismo asunto de esta manera: &#8220;<em>En primer lugar, la paz se debe construir en los corazones. Ahí es donde se desarrollan los sentimientos que pueden alimentarla o, por el contrario, amenazarla, debilitarla y ahogarla. Por lo demás, el corazón del hombre es el lugar donde actúa Dios. Por tanto, junto a la dimensión ‘horizontal&#8217; de las relaciones con los demás hombres, es de importancia fundamental la dimensión ‘vertical&#8217; de la relación de cada uno con Dios, en quien todo tiene su fundamento</em>&#8220;. 11</p>
<p><em><span style="color:#ff0000;">Gloria en el Cielo y paz en la tierra</span></em></p>
<p>Por ello, en esta Navidad de 2008, en medio de las múltiples tragedias actuales, el canto de los ángeles resuena más que nunca, dirigido a nosotros como antaño a los pastores. Ese canto ofrece la paz verdadera a todos y cada uno en particular, invitándonos a subordinar nuestras pasiones a la razón y ésta a la fe. Nos ofrece también el término de la lucha civil, de la lucha de clases y de las propias guerras entre las naciones, a cambio de acatar cuidadosamente las exigencias que imponen la jerarquía y la justicia. En síntesis, para recibir de los ángeles esa oferta que tanto ansiamos, es indispensable estar en orden con Dios reconociéndolo como nuestro Legislador y Señor, y amándolo con entusiasmo total.</p>
<p>Es lo mismo que, con tanta lógica y unción, comenta San Cirilo: &#8220;<em>No lo mires simplemente como a un niño que fue depositado en un pesebre, sino que en nuestra pobreza hemos de verlo rico como Dios, y por esto es glorificado incluso por los ángeles: ‘Gloria a Dios en las alturas y paz en la tierra a los hombres de buena voluntad&#8217;. Pues los ángeles y todas las potencias superiores conservan el orden que les ha sido dispensado y están en paz con Dios. En modo alguno se oponen a lo que le place, sino que están establecidos firmemente en la justicia y la santidad. Nosotros somos desgraciados al colocar nuestros propios deseos en oposición a la voluntad del Señor, y nos hemos puesto en las filas de sus enemigos. Esto ha sido abolido por Cristo, pues Él mismo es nuestra paz (cf. Ef 2, 14) y nos une por su mediación con Dios Padre, quitando de en medio el pecado, causa de enemistad, justificándonos con la fe, y llamando cerca a los que están lejos. Además ha modelado a los dos pueblos en un hombre nuevo, haciendo la paz y reconciliando a ambos en un solo cuerpo con el Padre (cf. Ef 2, 15-16). En efecto, le agradó a Dios Padre el encabezar todas las cosas en Él, y reunir a los de arriba y a los de abajo, y a los del cielo y los de la tierra y decir que hay un solo rebaño. Cristo ha sido para nosotros paz y buena voluntad</em>&#8220;. 12</p>
<p>San Jerónimo añade con no menos espiritualidad: &#8220;<em>Gloria en el Cielo, en donde no hay jamás disensión alguna, y paz en la tierra para que no haya a diario guerras. ‘Y paz en la tierra&#8217;. Y esa paz, ¿en quiénes? En los hombres. [...] ‘Paz a los hombres de buena voluntad&#8217;, es decir, a quienes reciben a Cristo recién nacido</em>&#8220;. 13</p>
<p><strong><span style="color:#ff0000;">III &#8211; EL EJEMPLO DE FE DE LOS PASTORES</span></strong></p>
<div id="attachment_994" class="wp-caption alignright" style="width: 244px"><a rel="attachment wp-att-994" href="http://heraldosvalencia.wordpress.com/2009/01/04/%c2%a1gloria-y-paz/anuncioalospastores/"><img class="size-medium wp-image-994" title="Anuncio a los pastores" src="http://heraldosvalencia.wordpress.com/files/2009/01/anuncioalospastores.jpg?w=234" alt="Los ángeles no ordenan a los pastores visitar al Salvador recién nacido; sin embargo, ellos parten rápidamente en búsqueda del Niño para verlo y adorarlo" width="234" height="300" /></a><p class="wp-caption-text">Los ángeles no ordenan a los pastores visitar al Salvador recién nacido; sin embargo, ellos parten rápidamente en búsqueda del Niño para verlo y adorarlo</p></div>
<p>&#8220;<em>Cuando los ángeles se apartaron de ellos hacia el cielo, los pastores se decían unos a otros: ‘Vayamos a Belén a ver esto que el Señor nos ha anunciado&#8217;. Fueron presurosos y encontraron a María, a José y al Niño reclinado en el pesebre. Y viéndole, contaron lo que se les había dicho acerca de este Niño; y cuantos los oían se maravillaban de lo que les decían los pastores. María, por su parte, conservaba todas estas palabras meditándolas en su corazón. Los pastores regresaron glorificando y alabando a Dios por todo lo que habían visto y oído, según les fue dicho</em>&#8221; (Lc 2, 15 20).</p>
<p>En la Celebración Eucarística del Alba, por tanto en la segunda Misa de Navidad, San Lucas nos relata que los ángeles, cumplida ya su misión, volvieron al Cielo. Es curioso notar que los ángeles no ordenan a los pastores visitar al Salvador recién nacido; solamente les indican el lugar. Sin embargo, tan pronto como los puros espíritus se han retirado, los guardianes de ovejas parten rápidamente en búsqueda del Niño para verlo y adorarlo. Con esta hermosa actitud enseñan a los que aman la fidelidad a ser dóciles, diligentes y ágiles en practicar con toda prontitud posible el bien que el Señor les insinúe, inspire o comunique de cualquier manera; en caso contrario, incurrirán en una falta.</p>
<p><em><span style="color:#ff0000;">Invitación a un examen de conciencia en la noche de Navidad</span></em></p>
<p>Quizás, mientras me ayuda a meditar sobre estos hechos ocurridos en Belén, mi Ángel de la Guarda pronuncia en la intimidad de mi alma una palabra decisiva para que yo cambie algo en mi vida, o en el rumbo que adopté, y así cumpla el fin para el cual he sido creado.</p>
<p>Los cantos, la liturgia, las lecturas, los sermones, etc., de esta Noche traerán a mi recuerdo el Nacimiento del Salvador. Al igual que los pastores, yo seré invitado a Belén. ¿Qué sentimientos habrá en mi interior? ¿Tendré la misma santa ansiedad que a ellos les acometió esa noche?</p>
<p>No hace falta emprender un viaje a la Gruta de Belén, sino tener la misma reacción de los pastores, o sea, prontitud total, por ejemplo para dirigirme a un tabernáculo donde me espera mi Redentor, el mismo que fue adorado en el Pesebre. Cuántos pretextos aparentemente legítimos podrían haber alegado los pastores para no moverse rápido en busca del Niño: la larga distancia por recorrer, el verdadero peligro de dejar abandonado el rebaño, el invierno que ya se hacía sentir con rigor, la noche que dominaba los campos, etc. Hoy en día, ¡cuántos católicos dejan de cumplir por frivolidad sus obligaciones de culto, escudándose en las más banales justificaciones o incluso en fantasiosas quimeras! En cambio, nada pudo retardar el paso de aquellos piadosos campesinos y por eso, con todo el mérito, no sólo encontraron a Jesús sino a María y a José.</p>
<p><em><span style="color:#ff0000;">Heroica fe ante un niño frágil</span></em></p>
<p>Esta noche veneremos también la fe heroica y robusta de aquellos hombres tan sencillos. La creencia errónea de esos tiempos era que el Salvador prometido debía ser un personaje lleno de poder para liberar a su pueblo de cualquier enemigo, otorgándole la supremacía sobre todas las demás naciones. Un libertador, por tanto, rutilante de esplendor, gloria y majestad, más grandes que las del mismo Salomón.</p>
<p>Pues bien, en lugar de toparse con un temible y grandioso emperador, ellos se encontraron ante un frágil Niño envuelto en pañales, rodeado por un buey y un burro para calentarlo, un pobre artesano, una mujer llena de sencillez&#8230; en fin, todo lo que el mundo de entonces -y de todos los tiempos- tenía por más vil y despreciable. Pese a ello, en ningún momento los invadió la menor duda o inseguridad; creyeron con toda el alma que ese Niño era el esperado Salvador.</p>
<p>¿Será esa también mi fe en la Iglesia de Dios, tan infalible como los ángeles?</p>
<p>La fe, un tesoro que no admite egoísmos</p>
<p>Una vez cumplido el deber impuesto por sus fervorosos corazones, &#8220;<em>regresaron glorificando y alabando a Dios por todo lo que habían visto y oído, según les fue dicho</em>&#8220;. Es el primer efecto que produce la fe sincera, vale decir, el dinámico deseo de hacer participar en ella a cuantos aparezcan por el camino. Tal fe es un tesoro que no admite egoísmos: exige ser compartida por otros, es expansiva. Por eso encontramos en este episodio a los pastores como heraldos de la Buena Noticia, predicadores simples y sin grandes recursos oratorios, pero elocuentes.</p>
<p>Es también la obligación que tenemos todos los bautizados. Viene al caso recordar aquí la amonestación de San Beda: &#8220;<em>Los pastores no guardaron silencio sobre los misterios divinos que les habían sido revelados, sino que los comunicaron a todos los que pudieron. También los pastores espirituales de la Iglesia están destinados a eso mismo: a predicar los misterios de la Palabra de Dios y a enseñar a sus oyentes a admirar las maravillas que ellos han aprendido en las Escrituras</em>&#8220;. 14</p>
<p>Por tanto, también en este aspecto debemos tomar como modelo a los pastores; porque si nuestra fe está viva, debemos comunicarla, dando a conocer a Jesús, las bellezas de la Iglesia, etc., a todos cuantos nos rodean, especialmente a aquellos sobre quienes tengamos alguna autoridad. No olvidemos que en cierta medida su salvación eterna está confiada a nosotros, y un relajamiento en esta materia puede convertirse en falta grave. Sin duda que el impío morirá en su iniquidad, como castigo a su malicia: &#8220;<em>Impius in iniquitate sua morietur</em>&#8221; (Ez 3, 18); no obstante, el que tenía la obligación moral de instruirlo y reprenderlo, pero no lo hizo, deberá rendir cuentas a Dios el día de su Juicio y pagará por la pérdida de su hermano: &#8220;&#8230;<em>sanguinem autem ejus de manu tua requiram</em>&#8221; &#8211; &#8220;&#8230;<em>pero será a ti a quien pida cuentas de su sangre</em>&#8221; (Ídem, ibidem)</p>
<p><span style="text-decoration:underline;"><strong>NOTAS</strong></span></p>
<p>1) PÍO X, San &#8211; Discurso de 23/12/1903 apud Lettres Apostoliques de S.S. Pie X, París, Maison de la Bonne Presse, t. 1, p. 210.<br />
2) EFRÉN DE SIRIA, San &#8211; Commentaire de l&#8217;Évangile Concordant ou Diatessaron (Lc 2, 14), París, Éditions du Cerf, 1966, p.73.<br />
3) AGUSTÍN DE HIPONA, San &#8211; In Evangelium Ioannis, t. 77.<br />
4) Apud: AQUINO, Santo Tomás de &#8211; Catena Aurea, in Mt. c. 27, l.4.<br />
5) AGUSTÍN DE HIPONA, San &#8211; La Ciudad de Dios, l. XIX, 11<br />
6) BEDA EL VENERABLE, San &#8211; Homilia XI in Vigilia Pentecostes.<br />
7) KEMPIS, Tomás de &#8211; Imitación de Cristo, l. I, c. 6, 2.<br />
 <img src='http://s.wordpress.com/wp-includes/images/smilies/icon_cool.gif' alt='8)' class='wp-smiley' /> AQUINO, Santo Tomás de &#8211; Suma Teológica II-II q.29, a.2.<br />
9) Apud: AQUINO, Santo Tomás de &#8211; Catena Aurea, in Lc. 24, vv. 36-40.<br />
10) JUAN XXIII &#8211; Carta Encíclica &#8220;Pacem in Terris&#8221;, 11/4/1963, nros. 1, 4 y 165.<br />
11) BENEDICTO XVI &#8211; Mensaje en el 20º aniversario del Encuentro Interreligioso de Oración por la Paz, 2/9/2006.<br />
12) CIRILO DE ALEJANDRÍA, San &#8211; Commentarii in Lucas, 2,14.<br />
13) JERÓNIMO, San &#8211; Homilia de Nativitate Domini, n.65 (Morin n. 394).<br />
14) BEDA EL VENERABLE, San &#8211; Homilia VI &#8211; In Aurora Nativitatis Domini et in Lucæ Evangelium expositio, c.2.</p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[El Santo Cáliz de la Cena de la Catedral de Valencia]]></title>
<link>http://heraldosvalencia.wordpress.com/2008/12/28/el-santo-caliz-de-la-cena-de-la-catedral-de-valencia/</link>
<pubDate>Sun, 28 Dec 2008 21:07:59 +0000</pubDate>
<dc:creator>Antonio</dc:creator>
<guid>http://heraldosvalencia.wordpress.com/2008/12/28/el-santo-caliz-de-la-cena-de-la-catedral-de-valencia/</guid>
<description><![CDATA[Por Jorge Manuel Rodríguez Almenar Profesor de la Universidad de Valencia y Presidente del Centro Es]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p style="text-align:right;"><a rel="attachment wp-att-935" href="http://heraldosvalencia.wordpress.com/2008/12/28/el-santo-caliz-de-la-cena-de-la-catedral-de-valencia/jorgemanuelrodriguezalmenar/"><img class="alignright size-thumbnail wp-image-935" title="jorgemanuelrodriguezalmenar" src="http://heraldosvalencia.wordpress.com/files/2008/12/jorgemanuelrodriguezalmenar.jpg?w=65" alt="jorgemanuelrodriguezalmenar" width="65" height="96" /></a></p>
<p style="text-align:right;">
<p style="text-align:right;">
<p style="text-align:right;">
<p style="text-align:right;">
<p style="text-align:right;">
<p style="text-align:right;">Por Jorge Manuel Rodríguez Almenar<br />
Profesor de la Universidad de Valencia y<br />
Presidente del Centro Español de Sindonología (CES)</p>
<blockquote><p>Queremos dar inicio hoy la publicación de una secuencia de interesantísimos artículos sobre el Santo Cáliz de Valencia, de autoría del presidente del Centro Español de Sindonología (<strong>CES</strong>), D. Jorge Manuel Rodríguez Almenar, publicados en la revista<a title="Revista Linteum, del Centrol Español de Sindonologia" href="http://www.linteum.com/" target="_blank"> Linteum</a> nº 44 de Enero-Junio de 2008. Como se trata de un número monográfico dedicado exclusivamente al estado actual de la investigación sobre el Santo Cáliz, y debido a su extensión daremos aquí solamente un extracto y condensación de algunos de los principales artículos.</p></blockquote>
<p><span style="color:#ff0000;"><em><strong>El Cáliz desde el punto de vista arqueológico</strong></em></span></p>
<p>Quienes se acercan a la catedral de Valencia y ven por primera vez la reliquia del Santo Cáliz invariablemente afirman que la pieza es excesivamente rica como para haber estado en la Última Cena. Este comentario, que es la causa ordinaria de descalificación del objeto, es una afirmación totalmente gratuita que no se basa en estudio alguno sino única y exclusivamente en un prejuicio. Una objeción tan generalizada como injusta, porque para opinar es necesario conocer lo estudiado sobre la pieza. A la pregunta de &#8220;qué es este objeto&#8221; tendremos que contestar partiendo del estudio arqueológico. Son los arqueólogos los que nos tienen que decir qué estamos viendo cuando miramos un objeto antiguo aparentemente incomprensible. Y resulta que este estudio sí se ha realizado, pero son pocos los que se preocupan de conocer las conclusiones del mismo.</p>
<p><em></em></p>
<div id="attachment_946" class="wp-caption alignleft" style="width: 310px"><a rel="attachment wp-att-946" href="http://heraldosvalencia.wordpress.com/2008/12/28/el-santo-caliz-de-la-cena-de-la-catedral-de-valencia/antoniobeltran/"><img class="size-medium wp-image-946" title="Antonio Beltrán " src="http://heraldosvalencia.wordpress.com/files/2008/12/antoniobeltran.jpg?w=300" alt="D. Antonio Beltrán fue el primer en estudiar el Santo Cáliz desde el punto de vista arqueológico." width="300" height="199" /></a><p class="wp-caption-text">D. Antonio Beltrán con una réplica del Cáliz en la mano. A la derecha el libro que recoge sus investigaciones. Fue el primero que midió y desmontó el Cáliz. </p></div>
<p>En 1960, Don Antonio Beltrán publicó los resultados de su investigación arqueológica –un estudio de extraordinaria importancia para la acreditación de la reliquia– en un libro titulado &#8220;<em>El Santo Cáliz de la Catedral de Valencia</em>&#8220;. En 1984 publicaría una segunda edición corregida y aumentada  (Imp. Nacher, Valencia 1984, 2ª edición).</p>
<p>La investigación empezó en los años 50 del pasado siglo, cuando el entonces Arzobispo de Valencia, Don Marcelino Olaechea, encargó a D. Antonio Beltrán, entonces catedrático de arqueología en la Universidad de Valencia, un estudio sobre el Santo Cáliz. El profesor, que había estado en la cárcel después de la Guerra Civil y no era una persona especialmente piadosa, se negó en un principio alegando que para poder hacerlo necesitaría una autorización para manipular, tocar y desmontar una pieza que tenía su culto y esos requisitos eran imprescindibles para la investigación. Además, el tenía muchas dudas que esta fuera la copa que usó Jesucristo en la última Cena y quería saber que pasaría si esto se demostrara. Don Marcelino entonces le autorizó a desmontar la pieza, pues era precisamente lo que quería se hiciera, y se encargó  él mismo de dar el resultado de la investigación, caso saliera negativo. Don Antonio nos declaró literalmente que <em>&#8220;se había quedado enamorado del talante intelectual del arzobispo&#8221;</em> y que precisamente eso le hizo involucrarse totalmente en el estudio de la reliquia.</p>
<div id="attachment_947" class="wp-caption alignright" style="width: 284px"><a rel="attachment wp-att-947" href="http://heraldosvalencia.wordpress.com/2008/12/28/el-santo-caliz-de-la-cena-de-la-catedral-de-valencia/croquissantocaliz/"><img class="size-full wp-image-947" title="croquis del Santo Cáliz" src="http://heraldosvalencia.wordpress.com/files/2008/12/croquissantocaliz.jpg" alt="Esquema del Santo Cáliz extraido de la obra de D. Antonio Beltrán y coloreada por el autor" width="274" height="282" /></a><p class="wp-caption-text">Esquema del Santo Cáliz extraído de la obra de D. Antonio Beltrán y coloreada por el autor</p></div>
<p>Es de destacar, ante todo, que el profesor Beltrán consultó con especialistas en copas romanas tanto de Italia como de Inglaterra y, según nos dijo, sus conclusiones fueron refrendadas unánimemente por dichos expertos. Sin ánimo de ser exhaustivo, porque para eso existe la publicación a la que me remito, diremos que Beltrán fue la primera persona que pudo estudiar en profundidad el Cáliz y es hasta hora la única persona que ha podido desmontarlo. El interés fundamental del estudio de Beltrán consiste en haber aclarado que el  Cáliz tal y como hoy lo conocemos está formado en realidad por tres partes perfectamente diferenciables.</p>
<div id="attachment_948" class="wp-caption aligncenter" style="width: 310px"><a rel="attachment wp-att-948" href="http://heraldosvalencia.wordpress.com/2008/12/28/el-santo-caliz-de-la-cena-de-la-catedral-de-valencia/piedrasantocaliz/"><img class="size-medium wp-image-948" title="Pedra con betas de colores parecidos al Santo Cáliz" src="http://heraldosvalencia.wordpress.com/files/2008/12/piedrasantocaliz.jpg?w=300" alt="Una piedra con betas de colores muy parecidos a nuestro cáliz. Está en el museo de Ciencias Naturales de Nueva York. Derecha, dos vasos romanos muy similares que se encuentran en el Museo Británico de Londres, datados en la primera mitad del siglo I." width="300" height="80" /></a><p class="wp-caption-text">Una piedra con betas de colores muy parecidos a nuestro cáliz. Está en el museo de Ciencias Naturales de Nueva York. Derecha, dos vasos romanos muy similares que se encuentran en el Museo Británico de Londres, datados en la primera mitad del siglo I.</p></div>
<p>La parte superior del cáliz, la principal, es una copa de piedra, a modo de tazón sin asas, tallada en un ágata o cornalina oriental. Es un vaso &#8220;murrino&#8221; (pulido con mirra) procedente de un taller oriental helenístico-romano, que puede datarse entre el siglo IV a.C. y el siglo I d.C., y más concretamente entre los siglos II y I a.C. Estas características le hacen perfectamente compatible con una &#8220;copa de bendición&#8221; de las que se usaban en Jerusalén para la celebración de Pascua en el primer siglo de nuestra era. En este sentido podemos afirmar que la arqueología no contradice en absoluto lo que la tradición afirma. En el museo británico de Londres, por ejemplo, se muestran dos copas muy semejantes a la copa valenciana, también talladas en piedras semipreciosas, procedentes de oriente, y que se atribuyen a la misma época. No es por tanto tan descabellado pensar, como podría pensarse a simple vista, que <strong>la parte superior del cáliz</strong> pudo haberse usado en la última cena.</p>
<div id="attachment_949" class="wp-caption aligncenter" style="width: 289px"><a rel="attachment wp-att-949" href="http://heraldosvalencia.wordpress.com/2008/12/28/el-santo-caliz-de-la-cena-de-la-catedral-de-valencia/caliz/"><img class="size-full wp-image-949" title="Pieza principal del Santo Cáliz" src="http://heraldosvalencia.wordpress.com/files/2008/12/caliz.jpg" alt="hemos eliminado los añadidos para que se vea mejor que la pieza principal del Santo Cáliz es un vaso murrino tallado en un ágata o una cornalina oriental." width="279" height="196" /></a><p class="wp-caption-text">Esta imagen es un montaje: hemos eliminado los añadidos para que se vea mejor que la pieza principal del Santo Cáliz es un vaso murrino tallado en un ágata o una cornalina oriental.</p></div>
<p>(No me resisto a reclamar en este momento que cuando se hable de reliquias se haga con un mínimo conocimiento de causa. Nadie en su sano juicio puede pretender que la copa completa fuera usada por Jesús, pero evidentemente esto no ha sido afirmado científicamente por nadie. La reliquia sería la copa y el resto del cáliz es el relicario que se ha colocado para resaltar y dar importancia a la pieza principal)</p>
<p>La segunda pieza es el cuenco, a modo de naveta, que se ha colocado boca abajo, para dar estabilidad al conjunto, formando una especie de pequeño pedestal. Es de un color parecido e idéntico material a la pieza principal. Beltrán considera que este cuenco inferior sería sencillamente, un recipiente reutilizado, de taller cordobés o fatimita –fechable entre los siglos X al XII d.C.– y que el único enlace entre ambas piezas es ese parecido: alguien las habría unido en un momento determinado para formar un conjunto que realzara la copa superior.</p>
<p>Sinceramente creo que esto no puede afirmarse con total seguridad, pues no existen datos que nos permitan descartar que sí existiera un vínculo anterior entre la copa y la naveta. Lo que personalmente me sorprende es que alguien encontrara —casualmente— dos vasos de tan distintas procedencias y épocas tallados en cornalinas tan semejantes de color. Me consta que en estos momentos se está intentando encontrar algún yacimiento que produzcan ágatas con esa tonalidad y no se ha localizado. Sólo hemos visto una cornalina con colores y vetas prácticamente idénticos al cáliz de Valencia en el Museo de ciencias Naturales de Nueva York. No obstante sí es frecuente encontrar en la antigüedad relicarios cristianos adornados con joyas reutilizadas, incluso de procedencia pagana. La Cruz de la Victoria existente en Oviedo es un ejemplo de lo que estoy diciendo.</p>
<div id="attachment_950" class="wp-caption aligncenter" style="width: 459px"><a rel="attachment wp-att-950" href="http://heraldosvalencia.wordpress.com/2008/12/28/el-santo-caliz-de-la-cena-de-la-catedral-de-valencia/naveta/"><img class="size-full wp-image-950" title="Naveta que forma la base del Santo Cáliz" src="http://heraldosvalencia.wordpress.com/files/2008/12/naveta.jpg" alt="La naveta invertida que forma la base del Cáliz es de idéntico material y color. Beltrán descubrió en ella una inscripción en letra cúfica que se aprecia en la foto de la derecha, justo donde incide la luz del flash de la cámara." width="449" height="146" /></a><p class="wp-caption-text">La naveta invertida que forma la base del Cáliz es de idéntico material y color. Beltrán descubrió en ella una inscripción en letra cúfica que se aprecia en la foto de la derecha, justo donde incide la luz del flash de la cámara.</p></div>
<p>La idea del profesor Beltrán está basada en un descubrimiento sorprendente realizado por él: una extraña inscripción en letra cúfica (una escritura muy primitiva, simplificada, de origen árabe, que carece de vocales) marcada con un buril sobre la piedra del pedestal. Son diversas las interpretaciones que se han realizado sobre el texto y su significado.</p>
<div id="attachment_955" class="wp-caption alignleft" style="width: 264px"><a rel="attachment wp-att-955" href="http://heraldosvalencia.wordpress.com/2008/12/28/el-santo-caliz-de-la-cena-de-la-catedral-de-valencia/extranainscripcion/"><img class="size-medium wp-image-955" title="Inscripción en la base del Santo Cáliz" src="http://heraldosvalencia.wordpress.com/files/2008/12/extranainscripcion.jpg?w=254" alt="la extraña inscripción de la base ha sido interpretada de varias maneras. El Dr. Beltrán consideró que era una pista de la procedencia de esta pieza inferior." width="254" height="300" /></a><p class="wp-caption-text">La extraña inscripción de la base ha sido interpretada de varias maneras. El Dr. Beltrán consideró que era una pista de la procedencia de esta pieza inferior.</p></div>
<p>Beltrán lanza la idea de que dicha inscripción debería leerse &#8220;Lilzahira&#8221;, es decir &#8220;para la más floreciente&#8221;, haciendo referencia a &#8220;la ciudad floreciente&#8221; (Al Medina al Zahira), o sea, la &#8220;Medina Azahara&#8221; construida por Almanzor en el siglo X, en la actual provincia de Córdoba. Según él, la inscripción sería una marca realizada para mostrar la pertenencia a la vajilla del palacio, y no se borró al darle un nuevo destino. Sin embargo, no es la única interpretación posible y, de hecho, no se admite pacíficamente entre otros autores. Además, la inscripción no implica necesariamente la datación de la naveta: podría haberse marcado muchos siglos después por manos totalmente ajenas a las de su fabricante.</p>
<p>La tercera parte del Cáliz la constituye el vástago con el nudo y las asas que sirve para unir la copa principal y la naveta invertida. Ésta es la parte menos estudiada: lo que sí sabemos es que está descrita, tal y como es actualmente, en el inventario de bienes del Rey Martín fechado en 1410, así que lo podemos  afirmar con total seguridad es que es anterior a dicha fecha. Toda la ornamentación de la copa constituye un exquisito trabajo de orfebrería en oro al que se han añadido perlas, esmeraldas y rubíes. Beltrán considera que el cáliz salió ya alhajado del monasterio de San Juan de la Peña y que los monjes se esforzaron en realzarlo, lo cual demuestra el valor que le atribuían, si bien es preciso advertir que no se trata de una ornamentación realizada por unos monjes aficionados. Estos adornos nos hacen pensar en una labor profesional que en su día debió tener un valor económico extraordinario.</p>
<p><a rel="attachment wp-att-956" href="http://heraldosvalencia.wordpress.com/2008/12/28/el-santo-caliz-de-la-cena-de-la-catedral-de-valencia/estructurasantocaliz/"><img class="aligncenter size-medium wp-image-956" title="Estructura del Santo Cáliz" src="http://heraldosvalencia.wordpress.com/files/2008/12/estructurasantocaliz.jpg?w=300" alt="Estructura del Santo Cáliz" width="300" height="206" /></a><em>Hasta aquí un resumen sucinto de lo que sabemos, arqueológicamente hablando, del Cáliz de Valencia. Sería necesario analizar ahora si esta copa tiene algo que ver con el cáliz usado por Jesús. Tendremos por tanto que remontarnos al principio de nuestra era y ver lo que la tradición y la documentación nos dicen sobre aquel objeto y su posible identificación con el nuestro.</em></p>
<p>Eso lo veremos en un próximo artículo.</p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Heraldos en África: Moamba, Maputo y Khongolote]]></title>
<link>http://heraldosvalencia.wordpress.com/2008/11/26/heraldos-en-africa-moamba-y-maputo/</link>
<pubDate>Wed, 26 Nov 2008 10:59:22 +0000</pubDate>
<dc:creator>Antonio</dc:creator>
<guid>http://heraldosvalencia.wordpress.com/2008/11/26/heraldos-en-africa-moamba-y-maputo/</guid>
<description><![CDATA[Moamba Escuela profesional D. Bosco en Moamba El padre Fernando Goicoechea, salesiano y director de ]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p><em><strong>Moamba</strong></em></p>
<div class="wp-caption alignleft" style="width: 330px"><img title="Escuela salesiana de Moamba" src="http://2.bp.blogspot.com/_TlABAHQEnZ8/SSqbnnKfB1I/AAAAAAAAAYU/McgWOvSX59s/s320/entrada.jpg" alt="Escuela salesiana de Moamba" width="320" height="240" /><p class="wp-caption-text">Escuela profesional D. Bosco en  Moamba</p></div>
<p>El padre Fernando Goicoechea, salesiano y director de la Escuela Profesional D. Bosco en Moamba, a 50 Km. de la capital Maputo, invitó a los Heraldos del Evangelio a animar el acto de fin de curso. Esta escuela desarrolla un amplio trabajo de formación profesional, electricidad, carpintería, etc. También imparte clases de formación académica equivalente a los cursos de educación secundaria. Tiene un internato con más de 150 niños provenientes de las clases más necesitadas además de 80 chicas de Moamba.</p>
<div class="wp-caption alignright" style="width: 330px"><img src="http://4.bp.blogspot.com/_TlABAHQEnZ8/SSqbxOXXbKI/AAAAAAAAAYc/DQlMCs5Anps/s320/moamba1.jpg" alt="Inicio de la presentación musical en la Escuela D. Bosco" width="320" height="240" /><p class="wp-caption-text">Inicio de la presentación musical en la Escuela D. Bosco</p></div>
<p>La programación empezó con una Santa Misa en la parroquia de Moamba celebrada por el párroco, D. Luis Belo. Después de la bendición final, los alumnos acompañaron a la banda de los Heraldos hasta  la escuela. En un auditorio completamente lleno se hizo una presentación musical que fue vivamente aplauida por los presentes. Los Heraldos también tocaban durante la entrega de premios a los mejores alumnos.</p>
<p>El P. Fernando Goicoechea envió una bella tarjeta con la estampa de Santo Domingo Savio a los Heraldos con palabras de agradecimiento e incentivo.</p>
<div class="wp-caption aligncenter" style="width: 330px"><a href="http://1.bp.blogspot.com/_TlABAHQEnZ8/SSqb3QKfs_I/AAAAAAAAAYk/H_2RR-vPed8/s1600-h/moamba2.jpg"><img style="border:0 none;width:320px;height:240px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_TlABAHQEnZ8/SSqb3QKfs_I/AAAAAAAAAYk/H_2RR-vPed8/s320/moamba2.jpg" border="0" alt="" width="320" height="240" /></a><p class="wp-caption-text">Presentación musical en la escuela salesiana D. Bosco</p></div>
<div class="post-footer">
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</div>
<p><!-- spacer for skins that want sidebar and main to be the same height--><img src="/DOCUME%7E1/hernando/CONFIG%7E1/Temp/moz-screenshot-6.jpg" alt="" /></p>
<p><em><strong>Maputo</strong></em><br />
<div class="wp-caption alignleft" style="width: 330px"><img src="http://2.bp.blogspot.com/_TlABAHQEnZ8/SSqhyf_gamI/AAAAAAAAAYs/svbCqX1M3mg/s320/1.jpg" alt="Entrega de libros sobre la Medalla Milagrosa" width="320" height="240" /><p class="wp-caption-text">Entrega de libros sobre la Medalla Milagrosa</p></div><br />
Por otro lado, en Maputo, los Heraldos hicieron una programación con jóvenes por ocasión del aniversario de las apariciones de la Medalla Milagrosa a Santa Catalina Labouré en 1830. Si hizo una charla y proyección de un audiovisual donde se narraba la historia de las apariciones y la importancia de la divulgación de la medalla en nuestros días.</p>
<p>Al final, se regaló a todos los chicos presentes Medallas Milagrosas y libros sobre las apariciones de Santa Catalina Labouré.</p>
<p style="text-align:center;"><img class="aligncenter" src="http://4.bp.blogspot.com/_TlABAHQEnZ8/SSqiBN33wZI/AAAAAAAAAY0/CyUFozI8wq0/s320/2.jpg" alt="" width="320" height="240" /></p>
<p><em><strong>Khongolote</strong></em></p>
<p><img class="alignleft" src="http://2.bp.blogspot.com/_TlABAHQEnZ8/SSQEGvo5hBI/AAAAAAAAAYE/b0ku7qda0t0/s320/DSC05308.jpg" alt="" width="320" height="240" />Por estas fechas se dan la clausura de las catequesis en todas las parroquias de Mozambique. De modo general, los catequistas les gusta dar el &#8220;broche de oro&#8221; al final del curso para dejar una buena impresión en el alma de sus alumnos y así animarlos a volver al curso siguiente con más fe y entusiasmo. Se preparan despedidas muy festivas y coloridas. En algunas parroquias los Heraldos colaboran en ese objetivo. <img class="alignright" src="http://3.bp.blogspot.com/_TlABAHQEnZ8/SSQD7CZU8AI/AAAAAAAAAX8/egh8Xv0yvKQ/s320/DSC05316.jpg" alt="" width="320" height="240" /></p>
<p>Las fotos son de la Parroquia de Santa María Madre de Dios de Khongolote. Además de la animación de la Fanfarria de los Heraldos, que es aclamada con mucha vivacidad, fue escenificada una representación teatral con la historia del rey castellano D. Alfonso VIII, el de las Navas, cuya leyenda nos cuenta que él portaba en la cintura el rosario aunque no lo rezaba. Este rosario se lo hubieran regalado dos monjes que lo visitaron. El Rey no lo conocía  pero le gustó y se lo quedó con él. Pasado un tiempo, todos sus súbditos en el reino empezaron a rezarlo llevados por el ejemplo del Rey, pues al ver como el Rey lo portaba, se creían que él era un fervoroso devoto del Santo Rosario. El Rey tuvo entonces una visión de que por este beneficioso acto se le concedería algún tiempo más de vida y él debería aprovecharlo para rezar diariamente el Santo Rosario.<br />
Los jóvenes acompañaban encantados la escenificación especialmente por el colorido de los trajes y al final aplaudieron largamente.</p>
<p>El Papa Juan Pablo II nombró a África como &#8220;el continente de la Esperanza&#8221;. En estos pequeños hechos uno se da cuenta cuanto la fe aquí ha caminado y cuanto aún puede caminar mucho más.<br />
<img class="aligncenter" src="http://1.bp.blogspot.com/_TlABAHQEnZ8/SSQEm3TDlSI/AAAAAAAAAYM/F0He3o6fL64/s320/DSC05302.jpg" alt="" width="320" height="240" /></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[El mal no necesita un principio para existir]]></title>
<link>http://heraldosvalencia.wordpress.com/2008/07/10/el-mal-no-necesita-un-principio-para-existir/</link>
<pubDate>Thu, 10 Jul 2008 20:21:41 +0000</pubDate>
<dc:creator>Antonio</dc:creator>
<guid>http://heraldosvalencia.wordpress.com/2008/07/10/el-mal-no-necesita-un-principio-para-existir/</guid>
<description><![CDATA[¿Cómo una naturaleza santa, pura y justa fue capaz de pervertirse por el Pecado Original, no teniend]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><blockquote><p>¿Cómo una naturaleza santa, pura y justa fue capaz de pervertirse por el Pecado Original, no teniendo en sí misma un principio del mal?</p></blockquote>
<p>Qué responder a la siguiente dificultad, propuesta por una excelente religiosa?</p>
<p>&#8220;<em>Si la naturaleza humana fue creada en el estado de santidad y de justicia -y de la misma manera el ángel caído, criatura de Dios tres veces santo- el mal no existía en ella. ¡Cómo, entonces, una naturaleza santa, pura y justa, fue capaz de pervertirse por el Pecado Original, no teniendo en sí misma un principio de mal? Y si fue ella misma la que creó ese principio nefasto, ¿cómo habrá sido santa, justa y correcta en su origen, una vez que la santidad no admite el mal?&#8221;</em></p>
<p>Esta objeción presupone, en el espíritu de la consultante, un conocimiento incompleto del mal, de la justicia original y del pecado del hombre y del ángel.</p>
<div class="wp-caption alignright" style="width: 162px"><img src="http://www.salvadmereina.org.co/img/contenido/1.jpg1046" alt="La expulsión del Paraso – Detalle de la “Anunciación”, por Fra Angélico – Museo del Prado, Madrid" width="152" height="284" /><p class="wp-caption-text">La expulsión del Paraíso – Detalle de la “Anunciación”, por Fra Angélico – Museo del Prado, Madrid</p></div>
<p>El mal no es un ente que precise de un principio para existir: aquello que no es una criatura, no puede tener un principio o una causa que lo haga existir. Es un puro defecto, una pura carencia que no requiere para producirse nada más que la defectibilidad de quien la comete. No busquemos, pues, el principio del mal como si fuese alguna cosa positiva, busquemos solamente si existía alguna defectibilidad en aquél que lo cometió.</p>
<p>La justicia original estableció en el hombre un orden perfecto en todas sus facultades; lo unía al soberano Bien y -dejándole una aptitud para amar todos los bienes creados- regulaba sus afectos de tal manera que el amor del Bien creado estaba subordinado al amor del Bien no creado, del Bien divino.</p>
<p>Pero esa santidad no puso al hombre en la posesión de ese Bien no creado; el hombre no veía a Dios cara a cara, él no Lo conocía sino por sus manifestaciones exteriores. Visto y poseído en Sí mismo, ese Bien supremo suple de tal forma las facultades de la criatura y las atrae de un modo tan irresistible, que les resulta imposible separarse de Él. Visto a través de las criaturas, y a pesar de ser conocido como el bien soberano, Dios no apareció en su belleza y bondad infinitas ni siquiera a los ángeles; Él atrae hacia Sí a la criatura sin colocarla en la imposibilidad de cambiarla por cualquier bien creado.</p>
<p>La primera santificación dejaba subsistir, tanto en la naturaleza humana cuanto en la angélica, la defectibilidad inherente a cualquier criatura.</p>
<p>No poseyendo el soberano Bien, la plenitud de su fin último, ellas podrían, por su libre albedrío defectible, apegarse a cualquier criatura y -en particular, a su propia excelencia- hasta el punto de olvidarse del Bien supremo. Fue lo que hicieron los ángeles, al elevarse en sus propios pensamientos hasta pretender igualarse a Dios y negarle su sumisión; y el hombre, cediendo al atractivo del fruto prohibido, transgrediendo la prohibición divina.</p>
<p>Fue así que el mal entró en el mundo, sin otro origen que la deficiencia de ángel en  primer lugar, y del hombre enseguida. Falibles, uno y otro, ambos cayeron .</p>
<p>Ésta es toda la explicación del mal.</p>
<p><em>(Traducido, con adaptaciones, de L&#8217;Ami du Clergé, de 1907, pp. 125-126)</em>.</p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Un día un con María en Guadix]]></title>
<link>http://heraldosvalencia.wordpress.com/2008/07/01/un-dia-un-con-maria-en-guadix/</link>
<pubDate>Tue, 01 Jul 2008 17:00:51 +0000</pubDate>
<dc:creator>Elva</dc:creator>
<guid>http://heraldosvalencia.wordpress.com/2008/07/01/un-dia-un-con-maria-en-guadix/</guid>
<description><![CDATA[Nos escriben nuestros hermanos de Guadix: Los días sábado 21 y domingo 22 de junio tuvimos el ]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><div>Nos escriben nuestros hermanos de Guadix:</div>
<p>Los días sábado 21 y domingo 22 de junio tuvimos el &#8220;Encuentro con María&#8221; en la Centro de Espiritualidad de Guadix; invitamos a los Coordinadores de los Oratorios y personas amigas de la Diócesis donde estamos trabajando.<br />
Fueron dos días de muchas gracias recibidas. Comenzamos el encuentro con la recepción de la Imagen del Inmaculado Corazón de María; el Rvdo. P.  Rafael Ibarguren  EP coronó la Imagen en nombre de todos los asistentes.<br />
Después de introducir a la Imagen, se dio inicio a la primera reunión del día que la hizo el padre Rafael sobre el tema: el Amor Misericordioso de Dios.<br />
Terminada la reunión se hicieron círculos de estudio divididos por grupos para comentar mas en detalle las impresiones y gracias recibidas. Luego después hubo una segunda reunión con otro círculo de estudios.</p>
<p>Durante el almuerzo, que fue muy ameno, se regaló un recuerdo para cada uno de los presentes.<br />
Por la tarde hubo una reunión con diapositivas mostrando el trabajo que los Heraldos del Evangelio están realizando en la Diócesis de Guadix, además del trabajo que se realiza en toda España en en los demás países donde están instalados los Heraldos.<br />
Finalizada la reunión se realizó una presentación musical con parte instrumental y de coro, que dejó encantado al público presente.<br />
Después nos dirigimos a la Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción de Purullena donde hicimos una Adoración al Santísimo Sacramento con el rezo del Santo Rosario.<br />
La Misa comenzó con un solemne cortejo de entrada y los Heraldos venían trayendo la Imagen de Fátima, finalizando el mismo venía el párroco D. José Manuel Suárez junto con los sacerdores D. Rafael Ibarguren, EP y D. José Roberto Polimeni, EP.<br />
La Misa transcurrió en un ambiente de mucha compenetración, alegría y con ese entusiasmo que las personas manifiestan al pasar delante de la Virgen.<br />
El coro y banda de los Heraldos acompañó la celebración Eucarística.</p>

</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Centenario del nacimiento del Beato Francisco Marto]]></title>
<link>http://heraldosvalencia.wordpress.com/2008/06/18/centenario-del-nacimiento-del-beato-francisco-marto/</link>
<pubDate>Wed, 18 Jun 2008 15:24:21 +0000</pubDate>
<dc:creator>Antonio</dc:creator>
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<description><![CDATA[Fátima (Portugal), 11/06/2008 .- Al conmemorarse el primer centenario del nacimiento del Beato Franc]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p><a href="http://heraldosvalencia.files.wordpress.com/2008/06/franciscomartos.jpg"><img class="aligncenter size-medium wp-image-381" src="http://heraldosvalencia.wordpress.com/files/2008/06/franciscomartos.jpg?w=207" alt="El Beato Francisco Martos, uno de los videntes de Fátima" width="207" height="300" /></a></p>
<p>Fátima (Portugal), 11/06/2008 .- Al conmemorarse el primer centenario del nacimiento del Beato Francisco Marto, a quien Nuestra Señora de Fátima se apareció en 1917, nada mejor que recordar sus virtudes, que el Papa Juan Pablo II supo sintetizar admirablemente en una breve frase durante la homilía en la misa de beatificación de los pastorcitos: &#8220;<em>todo le parecía poco para consolar a Jesús</em>&#8220;. La descripción de la vida y de las heroicas virtudes del pequeño vidente de Fátima son también una invitación, no sólo a los niños, sino a todos los cristianos, a seguir las vías de la santidad: Por designio divino, &#8220;una mujer vestida del sol&#8221; (Ap 12, 1) vino del Cielo a esta tierra en búsqueda de los pequeños privilegiados del Padre. Les habla con voz y corazón de madre: los invita a ofrecerse como víctimas de reparación, mostrándose dispuesta a guiarlos con seguridad hasta Dios. Entonces, de sus manos maternas salió una luz que los penetró íntimamente, y se sintieron sumergidos en Dios, como cuando una persona -explican ellos- se contempla en un espejo.</p>
<p>Más tarde, Francisco, uno de los tres privilegiados, explicaba: &#8220;<em>Estábamos ardiendo en esa luz que es Dios y no nos quemábamos. ¿Cómo es Dios? No se puede decir. Esto sí que la gente no puede decirlo</em>&#8220;. Dios: una luz que arde, pero no quema. Moisés tuvo esa misma sensación cuando vio a Dios en la zarza ardiente; allí oyó a Dios hablar, preocupado por la esclavitud de su pueblo y decidido a liberarlo por medio de él: &#8220;<em>Yo estaré contigo</em>&#8221; (cf. Ex 3, 2-12). Cuantos acogen esta presencia se convierten en morada y, por consiguiente, en &#8220;zarza ardiente&#8221; del Altísimo.</p>
<p>Lo que más impresionaba y absorbía al beato Francisco era Dios en esa luz inmensa que había penetrado en lo más íntimo de los tres. Además sólo a él Dios se dio a conocer &#8220;muy triste&#8221;, como decía. Una noche, su padre lo oyó sollozar y le preguntó por qué lloraba; el hijo le respondió: &#8220;<em>Pensaba en Jesús, que está muy triste a causa de los pecados que se cometen contra él</em>&#8220;. Vive movido por el único deseo -que expresa muy bien el modo de pensar de los niños- de &#8220;<em>consolar y dar alegría a Jesús</em>&#8220;.</p>
<p>En su vida se produce una transformación que podríamos llamar radical; una transformación ciertamente no común en los niños de su edad. Se entrega a una vida espiritual intensa, que se traduce en una oración asidua y ferviente y llega a una verdadera forma de unión mística con el Señor. Esto mismo lo lleva a una progresiva purificación del espíritu, a través de la renuncia a los propios gustos e incluso a los juegos inocentes de los niños. Soportó los grandes sufrimientos de la enfermedad que lo llevó a la muerte, sin quejarse nunca. Todo le parecía poco para consolar a Jesús; murió con una sonrisa en los labios. En el pequeño Francisco era grande el deseo de reparar las ofensas de los pecadores, esforzándose por ser bueno y ofreciendo sacrificios y oraciones (Juan Pablo II, homilía de 13/5/2000).</p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[El mundo angélico: la existencia de los ángeles y su naturaleza]]></title>
<link>http://heraldosvalencia.wordpress.com/2008/06/01/el-mundo-angelico-la-existencia-de-l/</link>
<pubDate>Sun, 01 Jun 2008 16:21:21 +0000</pubDate>
<dc:creator>Antonio</dc:creator>
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<description><![CDATA[Continuamos hoy con la serie de artículos en torno al mundo angélico, basados sobretodo en Santo Tom]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p>Continuamos hoy con la serie de artículos en torno al mundo angélico, basados sobretodo en Santo Tomás de Aquino.</p>
<p>En el artículo de hoy trataremos de la existencia de los ángeles: el significado etimológico de la palabra ángel y argumentos que prueban su existencia. También veremos la naturaleza de los ángeles: si tienen o no mezcla de materia, si son corruptibles y mortales como los hombres o, por el contrario, si son incorruptibles e inmortales, si los ángeles son iguales o distintos entre sí, si pueden asumir formas corporales y como se da el movimiento de los ángeles de un local a otro.</p>
<p>Una palabra sobre Santo Tomás de Aquino:</p>
<p>Santo Tomás de Aquino ha sido solemnemente elogiado por ¡nada menos! que 69 papas. Un cortejo de 69 papas que a lo largo de los siglos viene encumbrando un santo por su filosofía, habla mucho a favor de ese santo.</p>
<p>Algunos ejemplos: el Concilio de Trento. En el altar de la Catedral de Trento, donde se realizaba el concilio, había solamente dos libros expuestos para auxiliar las discusiones durante las asambleas conciliares: la Biblia y la Suma Teológica. Es decir, después de la palabra directa e inspirada por el Espíritu Santo, ¡Santo Tomás de Aquino! La Iglesia entera reunida quería tener allí las obras de Santo Tomás para interpretar bien la propia Palabra de Dios.</p>
<p>El papa Juan XXII, en el siglo XIV declaró que &#8220;su doctrina es miraculosa; elaborar una doctrina tan perfecta como aquella es superior al simple talento humano y esto tiene el carácter de milagro&#8221;. Y añadió: &#8220;Santo Tomás de Aquino, sólo, iluminó mas a la Iglesia que todos los doctores que le precedieron&#8221;.</p>
<p>San Ignacio de Loyola pone en una se sus famosas &#8220;reglas para sentir con la Iglesia&#8221;, el hecho de que se ame y se defienda la Doctrina de Santo Tomás de Aquino.</p>
<p>En la encíclica Aeterni Patris, de 1879, León XIII le compara a un sol &#8220;que calienta el mundo con el esplendor de sus virtudes y lo llena con la irradiación de su doctrina&#8221;.</p>
<p>El Código de Derecho Canónigo, elaborado por San Pío X y promulgado por Benedicto XV establecía que en todas las escuelas católica de cualquier naturaleza, bien como los planes de estudio de las Congregaciones Religiosas, deberían adoptar la filosofía de Santo Tomás de Aquino: <em>&#8220;Los profesores han de exponer la filosofía racional y la teología e informar a los alumnos en estas disciplinas ateniéndose por completo al método, al sistema y a los principios del Angélico Doctor y siguiéndolos con toda fidelidad&#8221; (C. 1366 § 2).</em></p>
<p>El Papa Pío XI lo declaró &#8220;Doctor Universal de la Iglesia&#8221;, lo que significa decir que los demás doctores de la Iglesia lo son por determinados aspectos de la doctrina católica y Santo Tomás sería como el denominador común de toda la vida intelectual católica.</p>
<p>Por todo ello, al exponer la doctrina sobre los ángeles basados en Santo Tomás, estamos de manera indiscutible, argumentando con una gran autoridad.</p>
<p>Para continuar haga clic en el siguiente enlace: <a id="s.xj" title="Conozca más sobre la existencia de los ángeles y su naturaleza" href="http://heraldosvalencia.wordpress.com/articulos/los-angeles/la-existencia-de-los-angeles/">la existencia de los ángeles y su naturaleza</a></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[El mundo Angélico: ¿Tuvo Nuestro Señor un Ángel de la Guardia?]]></title>
<link>http://heraldosvalencia.wordpress.com/2008/05/18/el-mundo-angelico-%c2%bftuvo-nuestro-senor-un-angel-de-la-guardia/</link>
<pubDate>Sun, 18 May 2008 21:03:20 +0000</pubDate>
<dc:creator>Antonio</dc:creator>
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<description><![CDATA[Continuando con la publicación de diversos artículos sobre el mundo angélico en la visión de Santo T]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p><a href="http://heraldosvalencia.wordpress.com/files/2008/05/angeldelaagonia.jpg"><img class="aligncenter size-medium wp-image-216" src="http://heraldosvalencia.wordpress.com/files/2008/05/angeldelaagonia.jpg?w=225" alt="Ángel de la Agona en el Huerto (detalle)" width="225" height="199" /></a>Continuando con la publicación de diversos artículos sobre el mundo angélico en la visión de Santo Tomás de Aquino, presentamos hoy un interesantísimo estudio publicado en la Revista Heraldos del Evangelio de diciembre de 2007.</p>
<p>Sabemos por la doctrina católica que todos los hombres y mujeres tenemos un ángel de la guardia. Y por lo tanto, Cristo en cuanto hombre también debió tener el suyo. Pero esto parece ser insostenible, por ser Nuestro Señor Jesucristo superior a todos los ángeles.</p>
<p>Por otro lado, en el episodio del Getsemaní, ¿cómo puede un ángel reconfortar a Nuestro Señor, esto es, levantar su ánimo, traerle un socorro moral?</p>
<p>La solución aquí: <a href="http://heraldosvalencia.wordpress.com/articulos/los-angeles/%C2%BFtuvo-nuestro-senor-un-angel-de-la-guardia/" target="_self">¿Tuvo Nuestro Señor un ángel de la guardia?</a></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[El mundo Angélico según Santo Tomás de Aquino]]></title>
<link>http://heraldosvalencia.wordpress.com/2008/05/14/el-mundo-angelico-segun-santo-tomas-de-aquino/</link>
<pubDate>Wed, 14 May 2008 21:11:01 +0000</pubDate>
<dc:creator>Antonio</dc:creator>
<guid>http://heraldosvalencia.wordpress.com/2008/05/14/el-mundo-angelico-segun-santo-tomas-de-aquino/</guid>
<description><![CDATA[Tuvo bastante repercusión una serie de reuniones para los Cooperadores y simpatizantes de los Herald]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><div class="entry">
<div class="snap_preview">
<p><img class="aligncenter" src="http://heraldosvalencia.files.wordpress.com/2008/05/angel-dijon.jpg" alt="Ángel" /><br />
Tuvo bastante repercusión  una serie de reuniones para los Cooperadores y simpatizantes de los Heraldos del Evangelio en Valencia sobre el tema de los Ángeles según la doctrina del Doctor Angélico, Santo Tomás de Aquino. Pese a lo doctrinario del tema, todos los asistentes acompañaron con vivo interés, demostrando una curiosidad muy aguda sobre ese tema.</p>
<p>Atendiendo al deseo de varios pondremos en estas mismas páginas una serie de artículos sobre tan viva y a la vez, misteriosa temática.</p>
<p>En esta primera entrega y a manera de introducción, damos a conocimiento de los lectores de este <em>blog</em> dos artículos publicados en la Revista “Heraldos del Evangelio” nº 50 de septiembre de 2007.</p>
<p>En el primero de ellos, de autoría del Rvdo. P. Pedro Morazzani Arráiz, E.P., sobre San Miguel Arcángel, aborda el misterio de la Creación, El mundo angelical, la prueba de los ángeles, la primera revolución de la Historia.</p>
<p>El segundo artículo, de nuestro querido diácono indiano, Joshua Sequeira, E.P. trata de diversas cuestiones planteadas por Santo Tomás: ¿Son los ángeles más numerosos que los hombres?, ¿Los ángeles son todos iguales?, ¿de qué manera los ángeles pueden influir en los hombres?, ¿existe el ángel de la guarda para protegerme?</p>
<p>A medida que el tiempo nos lo permita iremos añadiendo más artículos.</p>
<p>Haga clic en los siguientes enlaces:</p>
<p><a title="¿Quién como Dios?" href="../articulos/los-angeles/san-miguel/" target="_self">San Miguel Arcángel, ¿Quién como Dios?</a></p>
<p><a title="¿Cómo son los Ángeles?" href="../articulos/los-angeles/como-son-los-angeles/" target="_self">¿Cómo son los ángeles?</a></p>
<p><a href="../articulos/los-angeles/%C2%BFtuvo-nuestro-senor-un-angel-de-la-guardia/" target="_self">¿Tuvo Nuestro Señor un ángel de la guardia?</a></div>
</div>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Una mujer precedió a los Evangelistas]]></title>
<link>http://heraldosvalencia.wordpress.com/2008/03/25/domingo-resurreccion/</link>
<pubDate>Tue, 25 Mar 2008 21:11:43 +0000</pubDate>
<dc:creator>chon</dc:creator>
<guid>http://heraldosvalencia.wordpress.com/2008/03/25/domingo-resurreccion/</guid>
<description><![CDATA[Para comunicar a los apóstoles la primera y fundamental verdad del Evangelio, Dios no eligió un ánge]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p> <a href="http://heraldosvalencia.wordpress.com/2008/03/25/domingo-resurreccion/cristo-resurrecto-2/" rel="attachment wp-att-117" title="Cristo Resurrecto"><img src="http://heraldosvalencia.wordpress.com/files/2008/03/cristoresurrecto2.jpg" alt="Cristo Resurrecto" align="middle" hspace="10" vspace="2" /></a></p>
<p>Para comunicar a los apóstoles la primera y fundamental verdad del Evangelio, Dios no eligió un ángel ni siquiera un hombre. Fue María Magdalena el heraldo de la buena nueva de la Resurrección del Señor.</p>
<p>Lea el interesantísimo comentario al Evangelio del Domingo de Resurrección escrito por nuestro Padre General y fundador de los Heraldos del Evangelio, D. João Scognamiglio Clá Dias pinchando en el siguiente enlace: <a href="http://heraldosvalencia.wordpress.com/articulos/evangelio-domingo-de-resurreccion/" title="Domingo de Resurrección">Comentario al Evangelio</a></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[En la hora de la Resurrección (San Vicente Ferrer )]]></title>
<link>http://heraldosvalencia.wordpress.com/2008/03/22/en-la-hora-de-la-resurreccion-san-vicente-ferrer/</link>
<pubDate>Sat, 22 Mar 2008 10:16:30 +0000</pubDate>
<dc:creator>Elva</dc:creator>
<guid>http://heraldosvalencia.wordpress.com/2008/03/22/en-la-hora-de-la-resurreccion-san-vicente-ferrer/</guid>
<description><![CDATA[La Virgen estaba absolutamente segura de la resurrección de su Hijo, puesto que Él lo había abiertam]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><div class="MsoNormal" style="line-height:14.4pt;margin:0;"><span style="font-size:10pt;color:#333333;font-family:Arial;">La Virgen</span><span style="font-size:10pt;color:#333333;font-family:Arial;"> estaba absolutamente segura de la resurrección de su Hijo, puesto que Él lo había abiertamente predicho; pero ella desconocía la hora que, en efecto, no estaba en ningún lugar fijada. Pasa la noche del sábado, la cual le pareció interminable, reflexionando sobre la hora posible de la Resurrección. Sabiendo que David, más que los otros Profetas, había hablado de la Pasión de Cristo, recorre el salterio, pero no encuentra ninguna indicación sobre la hora. Sin embargo, en el salmo 56, David hablando en la persona del Padre a su Hijo, dice: «<i>¡Gloria mía, despierta, despierta arpa mía, mi cítara!</i>»Y el Hijo responde: «<i>¡A la aurora he de despertar!&#8230; </i>» Cuando la Virgen María supo la hora de la resurrección, os dejo imaginaros, con qué premura se levantó para ver si la aurora ya llegaba. Al constatar que todavía no, termina de leer su salterio. Luego, quiso asegurarse si otros Profetas no habían mencionado la hora de la resurrección y encuentra en el capítulo VI de Oseas este texto: «<i>Dentro de dos días nos dará la vida, al tercer día nos hará resurgir y en su presencia viviremos. Corramos, cierta como la aurora es su salida;&#8230;</i>» </span></div>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[El Santo Sudario de la Catedral de Oviedo]]></title>
<link>http://heraldosvalencia.wordpress.com/2008/03/17/el-santo-sudario-de-la-catedral-de-oviedo/</link>
<pubDate>Mon, 17 Mar 2008 12:08:57 +0000</pubDate>
<dc:creator>Ana María</dc:creator>
<guid>http://heraldosvalencia.wordpress.com/2008/03/17/el-santo-sudario-de-la-catedral-de-oviedo/</guid>
<description><![CDATA[Es propio del error disfrazarse con alguna apariencia de bien o de verdad. Nadie defiende una postur]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p>Es propio del error disfrazarse con alguna apariencia de bien o de verdad. Nadie defiende una postura errónea simplemente por ser errónea. Por un instinto natural innato, el ser humano siempre busca el bien y la verdad. Pero, cuando por el pecado, se desvirtúa ese instinto, el hombre puede caer en el mal y en la mentira, pero siempre estará elaborando sofismas que le justifiquen en su postura.</p>
<p><em>«Cumple vivir como se piensa so pena de, más pronto o más tarde, terminar por pensar como se vivió» </em>(Paul Bourget, <em>Le Démon du Midi</em>, Libraire Plon, París, 1914) . Así, inspiradas por el desorden de las tendencias profundas, irrumpen nuevas doctrinas.</p>
<p>El laicismo beligerante de nuestros días, necesita continuamente buscar pruebas que justifiquen su postura, de suyo injustificable. A falta de mejores pruebas, se ensaña contra la Religión Católica, cuestionando todos y cada uno de sus postulados. Pero si la Iglesia Católica gira en torno de la figura adorable de Nuestro Señor Jesucristo, lo más acertado para intentar demoler a la Iglesia es precisamente demoler la presencia de Nuestro Señor en la sociedad. Puesto que la doctrina de Nuestro Señor es imbatible, habría que dar a  entender que la persona histórica del Señor nunca existió o, al menos, que no corresponde a lo descrito en los Evangelios.</p>
<p>Hoy mismo, los periódicos dan la noticia de un &#8220;documental&#8221; de la BBC, cuyos autores ofrecen una imagen de Jesucristo crucificado con los brazos en alto y las piernas flexionadas. Dicen estar basados en &#8220;un intenso trabajo de investigación&#8221;, pero solamente se apoyan en un descubrimiento arqueológico del año 1968 del esqueleto de un crucificado cerca de Jerusalén que presenta esa misma postura.</p>
<p>Pese a haber hecho &#8220;un intenso trabajo de investigación&#8221;, los autores ignoran dos importantísimas pruebas que avalan los Evangelios y la Tradición Católica: La Sábana Santa de Turín y el Santo Sudario de Oviedo, ambos ampliamente estudiados por la comunidad científica internacional.</p>
<p>Sobre el Santo Sudario de Oviedo, publicamos hoy una interesante entrevista con D. Enrique López Fernández, canónigo de la Santa Iglesia Catedral de Oviedo y uno de los más importantes estudiosos del tema. La entrevista, realizada por el sacerdote heraldo, D. Manuel Rodríguez Sancho EP, ofrece una serie de datos comprobados científicamente, que demuestran la veracidad de los relatos evangélicos y de la tradición e iconografia católica.</p>
<p><a title="El Santo Sudario de la Catedral de Oviedo" href="http://heraldosvalencia.wordpress.com/articulos/entrevista-exclusiva/">http://heraldosvalencia.wordpress.com/articulos/entrevista-exclusiva/</a></p>
<p><strong>II CONGRESO INTERNACIONAL DEL SUDARIO DE OVIEDO</strong></p>
<p><a title="D. Jorge-Manuel Rodriguez Almenar" rel="attachment wp-att-73" href="http://heraldosvalencia.wordpress.com/2008/03/17/el-santo-sudario-de-la-catedral-de-oviedo/d-jorge-manuel-rodriguez-almenar/"><img src="http://heraldosvalencia.wordpress.com/files/2008/03/41820013.jpg" border="0" alt="D. Jorge-Manuel Rodriguez Almenar" hspace="10" vspace="2" width="243" height="185" align="right" /></a>Del 13 al 15 de Abril del 2007, he tenido la suerte de poder asistir al Congreso Internacional sobre el Sudario de Oviedo, con la presencia de un gran elenco de ponentes de prestigio internacional. Entre ellos, el Dr. John Jackson, doctor en Ciencias Físicas, ex Director del STURP, Presidente del &#8220;Turin Shourd Center of Colorado&#8221; (USA); D. Guillermo Heras Moreno, Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos, jefe de la sección de investigación científica del C.E.S. (Centro Español de Sindonología), Director del EDICES (grupo de investigadores del C.E.S.); el Dr. D.<a title="Excmo. y Rvdmo. Sr. D. Carlos Osoro, Arzobispo de Oviedo" rel="attachment wp-att-65" href="http://heraldosvalencia.wordpress.com/2008/03/17/el-santo-sudario-de-la-catedral-de-oviedo/excmo-y-rvdmo-sr-d-carlos-osoro-arzobispo-de-oviedo/"><img src="http://heraldosvalencia.wordpress.com/files/2008/03/dcarlososoro.jpg" alt="Excmo. y Rvdmo. Sr. D. Carlos Osoro, Arzobispo de Oviedo" hspace="10" vspace="2" align="right" /></a>Emmanuel Carreira Vérez, S.J., doctor en Ciencias Físicas, Ex Profesor de la Universidad Pontificia de Comillas y del Departamento de Física de la Universidad de John Carrol de Cleveland (USA); por supuesto contamos con la presencia de nuestro querido amigo D. Jorge-Manuel Rodríguez Almenar, profesor de la Universidad de Valencia y presidente del C.E.S. Además estuvieron presentes otros excelentes y numerosísimos investigadores que no cito por no extenderme demasiado. Todo bajo la atenta y entusiasmada mirada del Excelentísimo y Reverendísimo D. Carlos Osoro Sierra, Arzobispo de Oviedo.</p>
<p>Durante el Congreso nos pusimos al día en las últimas y recientes investigaciones del Sudario, se habló del paralelismo entre este Sudario y la Sábana Santa de Turín, de las coincidencias entre las dos imágenes, tipo de sangre, etc. Tuvimos, incluso, un modelo sobre cuya cabeza se realizaron los pliegues que pudo tener este tejido en la cabeza del Hombre del Sudario. No hay que perder de vista, que este Congreso fue de tipo Científico, por lo tanto siempre se habla del &#8220;Hombre de la Síndone&#8221; (Sábana Santa) y del &#8220;Hombre del Sudario&#8221;. Todo apunta a que se trata de tejidos que envolvieron a Nuestro Señor, aunque para los que somos católicos, esto es más que evidente, sin embargo, teniendo en cuenta el tipo de auditorio e interesados por el tema es ampliamente variado, no podemos afirmar rotundamente este hecho dentro del marco científico.</p>
<p><a title="Vista del Tablón del Congreso" rel="attachment wp-att-76" href="http://heraldosvalencia.wordpress.com/2008/03/17/el-santo-sudario-de-la-catedral-de-oviedo/vista-del-tablon-del-congreso-2/"><img src="http://heraldosvalencia.wordpress.com/files/2008/03/41820016-1.jpg" alt="Vista del Tablón del Congreso" hspace="10" vspace="2" align="left" /></a>Sólo por tratarse de la posibilidad de que estamos entre telas que pudieron estar en contacto con Jesucristo, que podemos estar ante su Sangre etc., es un motivo más que suficiente para que el tema sea extraordinariamente apasionante, nos tiene cautivados a más de una. Son estudios multidisciplinares, que abarcan, la Física, la Química, la Medicina, la Historia, Lenguas Antiguas, etc. que atrapan a creyentes y no creyentes. A los que somos creyentes nos acercan a la figura de Jesús de Nazaret, a su fisonomía, a su vida, a la Pasión del Hijo de Dios; a los que no son creyentes les atrae el misterio: ¿qué pasó con aquel cadáver?, ¿cómo se formaron las manchas de sangre del Sudario?, ¿y las del cuerpo del hombre impresas en la Síndone de Turín?&#8230; Cuestiones y más cuestiones que convierten el tema en un asunto de tipo &#8220;investigación criminal&#8221;. Y de hecho, en los estudios realizados sobre el tema, han participado equipos de científicos expertos en criminología.</p>
<p>Otro aspecto a tener en cuenta, al que todos fuimos sensibles, fue el del ambiente. No era un ambiente normal. He estado en algún otro Congreso, reconozco que estaban estupendamente organizados, profesionalmente correctos, se disfrutaba de un compañerismo agradable humanamente hablando, se trataba de grupos de trabajo bien engranados, etc, pero aquí —eso no me lo puedo callar—, el ambiente no tenía nada que ver con lo agradable, ni con lo educado o correcto; en este Congreso el ambiente era de otro tipo, se respiraba una atmósfera &#8220;sobrenatural&#8221;, de &#8220;amor&#8221; entre todos, muy por encima de lo que que marcan las normas de urbanidad&#8230; se tocaba un poco de Cielo. Por algo sería, ¿no?</p>
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<title><![CDATA[El examen de conciencia ]]></title>
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<pubDate>Mon, 17 Mar 2008 11:09:57 +0000</pubDate>
<dc:creator>Elva</dc:creator>
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<description><![CDATA[Estamos en Semana Santa y para poder penetrar en los misterios de la Pasión, Muerte y Resurrección d]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p>Estamos en Semana Santa y para poder penetrar en los misterios de la Pasión, Muerte y Resurrección de Nuestro Señor debemos estar purificados de nuestros propios defectos y malas inclinaciones. Para ello, no hay nada mejor que hacer un buen examen de conciencia.</p>
<p>En nuestra sesión de artículos doctrinarios, hemos  postado un estudio muy interesante sobre el examen de conciencia, basado sobretodo en el P. Alonso Rodríguez, SJ y cuya lectura recomendamos.</p>
<p><a href="http://heraldosvalencia.wordpress.com/articulos/doctrina-espiritual/" title="El exámen de conciencia">http://heraldosvalencia.wordpress.com/articulos/doctrina-espiritual/</a></p>
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