<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><!-- generator="wordpress.com" -->
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	>

<channel>
	<title>ternura &amp;laquo; WordPress.com Tag Feed</title>
	<link>http://en.wordpress.com/tag/ternura/</link>
	<description>Feed of posts on WordPress.com tagged "ternura"</description>
	<pubDate>Mon, 28 Dec 2009 06:16:08 +0000</pubDate>

	<generator>http://en.wordpress.com/tags/</generator>
	<language>en</language>

<item>
<title><![CDATA[Hello nipktty!?]]></title>
<link>http://craptastico.wordpress.com/2009/11/29/hello-nipktty/</link>
<pubDate>Sun, 29 Nov 2009 10:01:39 +0000</pubDate>
<dc:creator>ifuceekd</dc:creator>
<guid>http://craptastico.wordpress.com/2009/11/29/hello-nipktty/</guid>
<description><![CDATA[Desde cuando el icono de las niñas se convirtio en Slutty Cyrus?!, al ver la imagen no entiendo porq]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p style="text-align:center;"><a href="http://i.cocoperez.com/wp-content/uploads/2009/11/hello_kitty_nip_e__oPt.jpg"><img class="aligncenter" title="lol" src="http://i.cocoperez.com/wp-content/uploads/2009/11/hello_kitty_nip_e__oPt.jpg" alt="" width="440" height="331" /></a><strong>Desde cuando el icono de las niñas se convirtio en Slutty Cyrus?!, al ver la imagen no entiendo porque: 1.- Kitty usa pasties para tapar sus pezones??, 2.- Porque ponerle un traje de baño claramente para mostrar sus titis??, claro en la vida real los animales se andan tapando esos lugares, hasta donde ha llegado la humanidad XD</strong></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[La pureza perdida]]></title>
<link>http://juansahumerio.wordpress.com/2009/11/26/la-pureza-perdida/</link>
<pubDate>Fri, 27 Nov 2009 03:55:42 +0000</pubDate>
<dc:creator>Juan Sahumerio</dc:creator>
<guid>http://juansahumerio.wordpress.com/2009/11/26/la-pureza-perdida/</guid>
<description><![CDATA[A diferencia de muchos, creo que existe tal cosa como la pureza. Todavía más, creo que la pureza es ]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p><a href="http://juansahumerio.wordpress.com/files/2009/11/prof.jpg"><img src="http://juansahumerio.wordpress.com/files/2009/11/prof.jpg" alt="" title="prof" width="720" height="540" class="aligncenter size-full wp-image-569" /></a></p>
<p><span style='text-align:center; display: block;'><object width='425' height='350'><param name='movie' value='http://www.youtube.com/v/QvcKX4gK18Q&#038;rel=1&#038;fs=1&#038;showsearch=0&#038;hd=0' /><param name='allowfullscreen' value='true' /><param name='wmode' value='transparent' /><embed src='http://www.youtube.com/v/QvcKX4gK18Q&#038;rel=1&#038;fs=1&#038;showsearch=0&#038;hd=0' type='application/x-shockwave-flash' allowfullscreen='true' width='425' height='350' wmode='transparent'></embed></object></span></p>
<p>A diferencia de muchos, creo que existe tal cosa como la pureza. Todavía más, creo que la pureza es la expresión eterna de la perfección. En consecuencia creo que está sobre todo. No hay duda de que está sobre mí y de que está sobre ti, luego no hay duda de que está por sobre todo. Al mismo tiempo sostengo que la pureza se ha perdido aquí para siempre. Ha sido pervertida, violada, follada irreparablemente. Supe que la pureza hizo el amor en un hostal donde yo no estuve, sé que fue fotografiada y observo ahora cómo todos han comprado las fotografías. Cientos de personas lo ponen en su status en Facebook, lo comentan en Twitter, cientos y miles de adolescentes se masturban cada noche pensando en la pureza desnudada. </p>
<p>No pude ser yo aquel quien folló con la pureza. Yo no fui aquel a quien la pureza se entregó, una y otra vez hasta saciarse. Ella se entregó a otro mucho más bello que yo. Si bien la tenía mucho más pequeña que yo y besaba mucho peor que yo, era corpulento y más bello que yo. Sus chistes no eran tan buenos como los míos, sus insights eran patéticos puestos al lado de los míos, pero era muy guapo y podía decir <em>te quiero</em> con aplomo. Entonces la pureza lo eligió. Sonreía muy bien y esa sonrisa era admirada por todos, le permitía desempeñarse muy bien, era eficiente a lo largo de la ciudad, desde clases hasta fiestas, también en cocktailes, incluso en bares, era todavía mejor en restaurantes, en cuyas puertas se estacionaba en paralelo con facilidad aunque los espacios fueran enanos, donde ordenada con seguridad y, cuando el maître lo saludaba, ponía cara de abonado de la Feria del Señor de los Milagros. </p>
<p>La pureza hizo un cálculo estratégico: aquello era viable. La pureza fue luego seducida por ese cálculo. La pureza imaginó que tendrían muchas noches divertidas y que eso era lo que realmente quería y la haría feliz. No le pude negar que aquello fuera cierto. Ni siquiera lo puse en duda con seriedad. Así, no importó que yo la hubiera conocido antes. No importó tampoco que la hubiera amado más y por más tiempo y que la fuera a amar todavía. La pureza se entregó a otro, folló con él, lo besó entre el escroto y la ingle, lo quiso –se lo dijo–, fueron al cine, le presentó a sus amigos, a sus padres, a sus primas, a las primas de su mamá, a las primas segundas de su mamá, finalmente una noche él había olvidado los condones, estaban en Máncora, habían tomado vino y se fueron a la cama, él le dijo que se saldría antes de terminar, ella ya estaba mojada y le creyó (él lo creía también), por supuesto no lo logró: la llenó, la preñó, es una niña, viven en Chacarilla, no hubo matrimonio. </p>
<p>Luego este lugar ha quedado desprovisto de lo que antes llamábamos pureza. No hay de qué aferrarnos: sólo hay el constante dolor que nos causa y siempre causará la ausencia de la pureza, la irreversible transformación que esta sufrió hacia otra cosa que ya no es nuestra y que nunca jamás lo será ni podría serlo, pues aún si tuviésemos la posibilidad de recuperarla sólo podríamos recordar las infames fotografías de ella felándolo, mirarla de lado, nos ocasionaría horribles arcadas. No regurgitaríamos un líquido benigno: nuestro vómito sería la argamasa maldita del desamparo eterno, aquel homogéneo mal que ha causado las mayores desgracias de la humanidad, aquella argamasa de las que se constituyen todas las ideologías que han tratado de salvarnos. </p>
<p>Siempre hemos querido huir de este dolor. Hemos ensayado La Redención, La Gloria, La Plenitud y La Esperanza. Pero La Redención nos conduce inevitablemente a creer en los otros. Y La Gloria nos conduce fatalmente a destruir a los otros. La Plenitud, en cambio, nos conduce a olvidar a los otros. La Esperanza, quizás la peor de todas, nos conduce a querer a otros. Todas estas operaciones son abominables, implican básicos errores o presunciones irrisorias, no hacen salvo acabar en un inmenso agujero, han sido comunes fugas de esta soledad intrínseca que cargamos, ciertamente lo seguirán siendo, lo volverán a ser, aparecerán otros Mesías que volverán a publicitarlas con éxito, ya todos lo sabemos. </p>
<p>El constante dolor del mundo es irremediable. El desasosiego colma el corazón y el corazón se vuelve idiota o asesino, casi siempre idiota. La desesperanza infecta las orejas y las pone rojas y secas, alternativamente las pone también azules y susceptibles. La decepción inunda nuestras cavidades profanadas, las vuelve a profanar, nos induce orgasmos, nos enamora, nos hace mierda. El fracaso invade el aliento, estremece el alma, sacude el intestino, es evacuado por el ano mientras arde todavía. Las avenidas&#8230; lentamente van pasando las avenidas por nuestros ojos defenestrados. Todo lo que nos rodea está impregnado de una carencia: la ciudad es la concreción infinita de la carestía absoluta. </p>
<p>Toda habitación, Bloody Mary, ceremonia, sin razón, amor, fotografía, zapatilla, melodía, noche, cita en el doctor, beso, cena, playa, copa de vino, caminata, travestida por esta melancolía. </p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Aforismo CXIII]]></title>
<link>http://gildacino.wordpress.com/2009/11/26/aforismo-cxiii/</link>
<pubDate>Thu, 26 Nov 2009 01:09:05 +0000</pubDate>
<dc:creator>gildacino</dc:creator>
<guid>http://gildacino.wordpress.com/2009/11/26/aforismo-cxiii/</guid>
<description><![CDATA[Tu arrullo llega en presente. Ternura vas y vienes. ﻿]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p><strong>Tu arrullo llega en presente.</strong></p>
<p><strong>Ternura vas y vienes.</strong></p>
<p>﻿</p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Amigos de verdad]]></title>
<link>http://tumundovirtual.wordpress.com/2009/11/21/amigos-de-verdad/</link>
<pubDate>Sun, 22 Nov 2009 00:29:06 +0000</pubDate>
<dc:creator>Tu Mundo Virtual</dc:creator>
<guid>http://tumundovirtual.wordpress.com/2009/11/21/amigos-de-verdad/</guid>
<description><![CDATA[¡Amigos ayer, amigos hoy y amigos mañana! Nuestras almas entrelazada s en un mismo sentimiento . Com]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p style="text-align:center;"><img class="aligncenter" src="http://elparche.wordpress.com/files/2009/11/amigosdeverdad.gif?w=300" alt="" width="400" height="400" /></p>
<p style="text-align:center;">¡Amigos ayer, amigos hoy y amigos mañana!<br />
Nuestras almas entrelazada s en un mismo sentimiento .<br />
Como estrellas iluminadas en mitad de la noche,<br />
que alumbran el camino más oscuro de la travesía.</p>
<p style="text-align:center;">Facilitador es de hombros en los momentos difíciles,<br />
cubeta de lágrimas en situaciones mustias.<br />
Se que mis palabras sus oídos han de escuchar,<br />
como canción melódica que suena el tocadiscos sin parar.</p>
<p style="text-align:center;">Ángeles guardianes en el templo terrenal,<br />
brazos abiertos para el consuelo poder mitigar.<br />
Son sus manos idónea para poderme levantar<br />
en los tropiezo de la vida desafiante<br />
que cada uno pasea en nuestro diario andar.</p>
<p style="text-align:center;">Amigos, palabra de gran significado y en plural,<br />
derecho nulo, privilegio atesorado.<br />
Desfiles de alegrías como carnaval en verano,<br />
acción compleja con resultados inesperados;<br />
como bellos momento que siempre añoramos.</p>
<p style="text-align:center;">Pero el destino siempre tiene dictado,<br />
cada hazaña y nuestros diversos caminos.<br />
Pero siempre llevaremos en nuestros recuerdos,<br />
quienes fueron nuestros verdaderos amigos.</p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Coaching - Vivendo um processo de profunda transformação]]></title>
<link>http://montmello.wordpress.com/2009/11/18/coaching-ontologico-vivendo-um-processo-de-profunda-transformacao/</link>
<pubDate>Thu, 19 Nov 2009 01:10:29 +0000</pubDate>
<dc:creator>Marcelo Mello</dc:creator>
<guid>http://montmello.wordpress.com/2009/11/18/coaching-ontologico-vivendo-um-processo-de-profunda-transformacao/</guid>
<description><![CDATA[Caros amigos, na última semana conclui um processo de Coaching iniciado há alguns meses por sugestão]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p>Caros amigos,</p>
<p>na última semana conclui um processo de <em>Coaching</em> iniciado há alguns meses por sugestão de meu amigo e orientador, o Prof. Dr. Gentil Lucena. Foi um intenso e transformador caminho de auto-conhecimento e de exploração de um vasto repertório de distinções tremendamente úteis em todas as esferas de minha vida. Ao final de nossas sessões minha <em>Coach</em> me pediu que escrevesse um relato sobre minha percepção do que se passou ao longo de nossa jornada. Quero compartilhar com vocês minha tentativa de passar para o papel pelo menos uma pequena parte do que experimentei ao longo das poderosas conversas e reflexões realizadas:</p>
<blockquote><p><em>Cara Margarita, quando você me pediu que escrevesse um relato de minha percepção acerca da influência de nossas sessões de coaching sobre o observador que sou eu, comecei a refletir sobre o que dizer, a que fatos me ater e a quais transformações dedicar mais atenção. Isto porque meu juízo é de que foram vários os aspectos impactados por nossas agradáveis conversas. Lembro-me de nosso encontro preliminar, ocorrido na biblioteca da UCB, no qual eu comecei a mostrar-me como um observador tenso, preocupado, “pesado”, preso a conceitos e “verdades” que limitavam profundamente minhas possibilidades de ação. Já naquela conversa, eu me lembro, você iniciou uma exploração mais profunda de minhas inquietudes e me convidou a iniciar uma jornada de reflexão e descobertas sobre mim mesmo.</em></p>
<p><em>Como comentei contigo, já nas primeiras sessões muitas coisas me parecem ter sido rapidamente reposicionadas, abrindo-me novas e interessantes possibilidades de ação, tais como o trancamento do mestrado e a adoção de uma postura diferente no trabalho. Outros pontos foram sendo trabalhados mais gradualmente, como por exemplo: como tratar minhas expectativas ou como aprimorar minha disciplina. E ainda restou pelo menos uma questão sobre a qual não foi possível mergulhar de forma mais profunda devido ao tempo de que dispúnhamos, que é a minha relação conflituosa com Brasília. Mas hoje sinto que, mesmo que não tenhamos dedicado mais tempo para essa questão, ela acabou sendo indiretamente aprimorada como reflexo de todas as outras questões que abordamos. O que quero dizer é que entendo que minha relação com Brasília é hoje bem menos conflituosa do que era há alguns meses, e também credito isso às mudanças que o coaching fomentou no observador que eu sou. Talvez Brasília nunca venha a ser minha “amada amante”, mas creio ser possível estabelecer com ela uma relação respeitosa, pelo menos um “cessar fogo”.</em></p>
<p><em>Neste momento em que completamos nossas 10 sessões, sinto-me bastante seguro para afirmar que a contratação do Coaching foi, sem dúvida alguma, a melhor decisão que já tomei nos últimos tempos. Hoje sou uma pessoal mais segura, mais inteira e, sem dúvida, mais humana. Creio que hoje sou capaz de me entender um pouco melhor e, com isso, amplio também a minha capacidade de entender e acolher as pessoas a minha volta. Tenho evidências de que isso está ocorrendo no meu trabalho e na minha família, ambientes nos quais passo a maior parte do meu tempo.</em></p>
<p><em>Em algum momento de nosso percurso, lembro-me que te disse que gostaria de ser um ser humano melhor, mais solícito para com os outros. Bem, entendo que estou avançando nesta direção e os resultados disso são fantásticos. Sinto-me mais conectado com as pessoas com as quais interajo e vejo o quão mais efetivo e mais leve este tipo de conexão me torna.</em></p>
<p><em>Cabe salientar que todas essas transformações estão me direcionando a produzir um trabalho de pesquisa focado na dimensão emocional das pessoas no contexto de nossas organizações. Vejo nesse fato uma clara evidência de como o processo de Coaching foi fundamental para revelar as inquietudes mais profundas que habitam meu Ser, mas que estavam sufocadas e escondidas debaixo de algumas “armaduras” adquiridas ao longo dos anos. Hoje vejo com clareza que não criamos rotinas defensivas apenas em nossas organizações, as criamos em todos os contextos de nossas vidas e, quando não nos damos conta disso, colocamos em risco tudo aquilo que nos é mais valioso.</em></p>
<p><em>Por fim, só me resta agradecer a você e ao prof. Gentil, por todo apoio que me deram, e continuam me dando em minha trajetória, não só no Mestrado, mas na vida como um todo. O impacto das transformações que vocês estão ajudando a realizar não se restringem somente a mim, mas se estendem a todos aqueles que fazem parte de minha rede de relações e aos que fazem parte das redes dos que se relacionam comigo, e assim sucessivamente. Creio que esse é um excelente caminho para construirmos um mundo melhor, mas humano e mais rico em <strong>TERNURA</strong>.</em></p>
<p><em><br />
</em></p>
<p style="text-align:center;"><em><strong>MUITO OBRIGADO!!!</strong></em></p>
</blockquote>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[obrigada]]></title>
<link>http://secadordecabelo.wordpress.com/2009/11/17/obrigada/</link>
<pubDate>Tue, 17 Nov 2009 17:26:28 +0000</pubDate>
<dc:creator>deedes</dc:creator>
<guid>http://secadordecabelo.wordpress.com/2009/11/17/obrigada/</guid>
<description><![CDATA[melhor presente de aniversário dos 24 anos vividos. sem nada a reclamar, absolutamente. só tenho a a]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p>melhor presente de aniversário dos 24 anos vividos.<br />
sem nada a reclamar, absolutamente.<br />
só tenho a agradecer, como já fiz algumas vezes.</p>
<p>agradecer não só pelo presente e pela presença, mas por tudo que aconteceu e que me ajuda hoje a ter sentimentos que jamais achei que teria. por instigar e fazer acordar (ou nascer) uma força de vontade e de mudança que nunca achei ser capaz de ter.</p>
<p>viu? quando eu dizia que nas piores fases da vida sempre há de se tirar uma coisa boa, era tipo disso que eu falava.</p>
<p>junto com tudo que mudou, mudaram meus objetivos. pararam de ser em relação ao o que eu vou fazer e passam a ser sobre o que eu me tornarei a partir dos meu atos.<br />
sinto que posso ser muito mais do que sou agora, sem deixar a essência do que eu sou ser abafada pelas descobertas.<br />
me sinto engraçadamente animada pra evolução disso e o mais doido é que eu nunca saberei o que vai vir e não tenho esperado nada, só quero sentir. quero viver a experiência, quero sentir o novo.</p>
<p>obrigada por isso tudo também.</p>
<p>um beijo.</p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[A caixinha de beijos]]></title>
<link>http://preparandonatal.wordpress.com/2009/11/17/a-caixinha-de-beijos/</link>
<pubDate>Tue, 17 Nov 2009 15:22:42 +0000</pubDate>
<dc:creator>pnatal</dc:creator>
<guid>http://preparandonatal.wordpress.com/2009/11/17/a-caixinha-de-beijos/</guid>
<description><![CDATA[A caixinha de beijos Há algum tempo atrás, um homem castigou a sua filhinha de três anos por desperd]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><h3 style="text-align:center;">A caixinha de beijos</h3>
<p style="text-align:justify;">Há algum tempo atrás, um homem castigou a sua filhinha de três anos por desperdiçar um rolo de papel de presente dourado.<br />
O dinheiro era pouco naqueles dias, razão pela qual o homem ficou furioso ao ver a menina a embrulhar uma caixinha com aquele papel dourado e a colocá-la debaixo da árvore de Natal.</p>
<p style="text-align:justify;">Apesar de tudo, na manhã seguinte, a menina levou o presente ao seu pai e disse: “Isto é para ti, Papá!”</p>
<p style="text-align:justify;">Ele sentiu-se envergonhado da sua reacção furiosa, <!--more-->mas voltou a “explodir” quando viu que a caixa estava vazia.</p>
<p style="text-align:justify;">Gritou e disse: “Tu não sabes que, quando se dá um presente a alguém, se coloca alguma coisa dentro da caixa?”</p>
<p style="text-align:justify;">A menina olhou para cima, com lágrimas nos olhos, e disse: “Oh, Papá, não está vazia. Eu soprei beijos para dentro da caixa. Todos para ti, Papá.”</p>
<p style="text-align:justify;">O pai quase morreu de vergonha, abraçou a menina e suplicou-lhe que lhe perdoasse.</p>
<p style="text-align:justify;">Dizem que o homem guardou a caixa dourada ao lado da sua cama por anos e, sempre que se sentia triste, mal humorado, deprimido, pegava na caixa e tirava um beijo imaginário, recordando o amor que a sua filha ali tinha colocado.</p>
<p style="text-align:justify;">De uma forma simples, mas sensível, cada um de nós tem recebido uma caixinha dourada, cheia de amor incondicional e de beijos dos nossos pais, filhos, irmãos e amigos…</p>
<p style="text-align:justify;">Ninguém possui uma coisa mais bonita do que esta.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Ejecución marcial]]></title>
<link>http://juansahumerio.wordpress.com/2009/11/17/ejecucion-marcial/</link>
<pubDate>Tue, 17 Nov 2009 05:59:10 +0000</pubDate>
<dc:creator>Juan Sahumerio</dc:creator>
<guid>http://juansahumerio.wordpress.com/2009/11/17/ejecucion-marcial/</guid>
<description><![CDATA[Voy por Cervantes, son las 3 PM del domingo 1ero de noviembre y estoy pensando en una fila de mujere]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p><a href="http://juansahumerio.wordpress.com/files/2009/11/disposicion-marcial1.jpg"><img class="aligncenter size-full wp-image-559" title="disposicion marcial" src="http://juansahumerio.wordpress.com/files/2009/11/disposicion-marcial1.jpg" alt="" width="720" height="514" /></a></p>
<p>Voy por Cervantes, son las 3 PM del domingo 1ero de noviembre y estoy pensando en una fila de mujeres que fuman. Es una fila bastante larga que empieza en Camino Real, sigue la calzada dura como una flecha, pasa frente de mí, penetra en la avenida Pezet y luego corre paralela al linde del club de golf, pierdo de vista tras el cruce con Portillo donde gira pocos grados hacia la derecha, presiento debe girar otra vez en el semáforo de la Avenida Salaverry, no sé donde va después. Sin embargo no es lo que normalmente entendemos como una fila de mujeres (si bien se parece mucho a una y aquí, entre nosotros, puedo decirte que alguien desprovisto de nuestra perspicacia o propensión a la bufa podría juzgar que es solamente una fila de mujeres, común y silvestre). Afortunadamente la distinción es obvia para el observador atento. Se contiene en un solo agudo motivo:</p>
<p>No es una concatenación de identidades discretas.</p>
<p>¿Qué quiere decir esto? Quiere decir que la fila que he imaginado no es una fila de mujeres reales. Sí está compuesta de mujeres, pero cada una de ellas no representa a una que exista en el mundo. Más bien cada una es la efigie laxa de un terrible momento en el tiempo. Así, cada una es en realidad la acumulación malhechora de muchas mujeres, todas aquellas que existieron para mí en un malhechor instante del tiempo, cualquiera que sea el indicado. Así, a lo largo de la fila cada elemento de ella esta casi repetido en el siguiente elemento y en el anterior, los cambios entre elementos contiguos –que representan el desplazamiento entre dos malhechores instantes– son mínimos y graduales, se requeriría un observador meticuloso para notarlos, sólo se hacen obvios a una distancia mayor, digamos con 20 elementos de separación, y de este modo la hilera de elementos conforma una cascada, un degradé de representaciones o efigies laxas o estatuas poco pulidas, más bien ensuciadas o enmohecidas, frías como bancas de parque en San Petersburgo en invierno, paradójicamente sólidas al mismo tiempo, sólidas pero laxas y frías y enmarañadas, vejatorias figuras imaginadas de todas las mujeres en un indigno espacio de tiempo –mi vida– cayendo desde Camino Real hasta Salaverry como una serpiente vituperiosa, intestinal destripada, vaginal ignominiosa, descomponiéndose incesantemente y con un dulce olor a ceniza.</p>
<p>Y de pronto la fila de mujeres se ha concretado a mi lado. Dicen que debes tener cuidado con lo que crees que es la realidad, pues la realidad será exactamente como tú la imagines. Es uno de esos dichos un poco cojudos, pero no parece haber sido del todo falso: de pronto la fila de mujeres se ha concretado a mi lado. Las puedo oler. Su caca todavía caliente, el café árabe y sus labios sahumados. La cháchara incesante me penetra por atrás, me excita también, me conmueve los testículos como si estos fueran recogidos por una mano tibia y maternal. El aroma del tabaco me trae memorias de lamidos inguinales: me presenta otra vez los ojos endemoniados del monstruo aquella vez cuando le di un orgasmo utilizando mis labios, entonces cuando efectivamente logró morir un poco, luego resucitar para destruirme. Oigo las risas del heliogábalo rampante que ha venido por mí corazón una vez más. Pero nada puede hacerme ya el heliogábalo. He mutado. Por la puta madre, he mutado. Luego, muy cool, me aproximo al heliogábalo caminando como si fuera un monstruo cualquiera. Ya conozco al heliogábalo, sus mañas, sus zonas erógenas. Y no le temo, estoy tranquilo –estoy cool–, no poseo más estrellas que pueda devorar. Si algo poseo, sólo poseo una pija en llamas. El heliogábalo ya se comió todas mis estrellas: ahora puede comerse mi pija en llamas. Miro la hora en mi celular. Tenemos tiempo para algunas inquisiciones.</p>
<p>A 3 metros de la fila, detenido, cuadrado tal Patton en el cine, les digo <em>ya no las quiero chicas.</em> Luego, a mi señal, marchamos todos, como en un desfile escolar. Marchamos en un batallón contenido y alegre, hacemos cuatro filas y formamos compañías de a 80, vamos así hasta la Avenida Arequipa. Allí hago una señal y la fila se vuelve a extender: cubre cientos de cuadras. Paso revista. Contento, me aproximo a la primera mujer y le doy un abrazo, junto mis brazos tras su espalda, la estrecho sinceramente entre mis brazos. Elijo a la segunda al azar, unos metros más allá: le escupo en los ojos. A la tercera no la toco. La cuarta es mi favorita y le doy un beso en el pecho, otro en la clavícula, abro su blusa y pongo un dedo húmedo sobre su pezón que, endureciéndose, me responde complacido. Luego vuelvo a la primera, pero levemente la esquivo, la humillo, la veo llorar. Busco a la quinta. Le doy por culo a la sexta mientras ella gime que me ama. Le grito a la séptima. Le digo a la cuarta que aún pienso en ella, que no importa que sea tan mala conmigo. Escribo una breve nota en una servilleta dedicada a la quinta. Le sonrío a la primera (quien aún no parece recuperarse de mi abrazo). Corro hasta la octava. Veo como se desnuda la décima. La vigésimo tercera me guiña el ojo. Me fela la décimo octava, se le entumecen los labios. Siento que extraño a la cuarta. Le regalo un chocolate bitter a la trigésima&#8230;</p>
<p>Entonces me alejo. Las miro, cual Patton en el cine, recapacito y les digo <em>mentira chicas, en verdad las quiero mucho. Siempre las voy a querer.</em></p>
<p>Las conduzco hasta el Morro Solar. Marchamos del mismo modo, cruzamos Miraflores y después Barranco, comemos un helado en el malecón y después trepamos lentamente la cuesta. Una vez en la cima, les cuento cómo perdimos en la batalla de Lima. La bahía se abre amplia ante nosotros. Imito a mi profesor de historia y les digo que todo lo que vemos frente a nosotros es cosa del pasado. La bahía reposa, voluminosa pero vacía como un bowl lleno de coles. Les digo que todo lo que hemos sufrido juntos, ¡eso está en el pasado! (Es un pérfido juego de palabras: todo lo que hemos hecho es cosa del pasado, de un pasado inamovible e indestructible, rígido y profético, periférico y determinante, imposible de eludir. Lo único impresionante o contundente y cojudo es cómo cuántos no lo notan.) Les digo que yo conozco la identidad del soldado desconocido. Les cuento que mi abuelo tenía una forja –una metalmecánica– y como él hizo la estatua a imagen y semejanza de James Dean. Les cuento que James Dean era gay, muy gay. Les digo que James Dean amaba que lo atoren duro, muy duro, especialmente si quien lo hacía era Marlon Brando. Les digo que no vean This is it, que yo ya me compré el DVD (vengan a mi casa). Les digo que tengo un LP de Like A Virgin, que mi papá lo compró en Londres en 1985. Les hablo de Christopher Hitchens. Les digo que quiero ser un cowboy mormón. Les hablo de mis bigotes. Les hablo de mis nuevos zapatos de cuero en punta. Les hablo de metales. Les hablo de mi corazón.</p>
<p>Así hablo horas de mí, cientos de minutos de mí, hasta que finalmente les digo <em>vamos, denme un cigarro.</em> Lo enciendo, ellas encienden al mismo tiempo uno y entonces todos fumamos y vemos juntos el sunset desplomándose en la bahía: un durazno maricón que se hunde de cabeza en el océano como si el cielo fuera a matarlo arreciado –o intoxicado– por los fuegos fatuos que levitan sobre nuestros pestilentes cadáveres eyaculados. Mientras empieza a penetrar las aguas, una luz sebácea, brillantísima y fulgurosa empapa el morro árido, circunda el aire aciago –delgadísimo como una soga–, transforma en platino nuestras ropas y vela todo en un ruido gelatinoso y vasto pero aglutinador que no está compuesto sino del rumor de nuestras disueltas, siempre infames soledades. En el momento justo en que el cielo vira de un gigantesco fucsia a un sobrio y profundo azul marino, echamos nuestros cigarros a la arena y con la armonía del equipo ruso de nado sincronizado hacemos &#8220;El Twist&#8221;, destruimos la colilla con la suela de nuestro zapato derecho.</p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Movie Review: El estudiante.]]></title>
<link>http://scheisseonkelnz.wordpress.com/2009/11/16/movie-review-el-estudiante/</link>
<pubDate>Mon, 16 Nov 2009 17:09:39 +0000</pubDate>
<dc:creator>tenkeist</dc:creator>
<guid>http://scheisseonkelnz.wordpress.com/2009/11/16/movie-review-el-estudiante/</guid>
<description><![CDATA[El estudiante es una película Mexicana que trata sobre un hombre ya embarcado en su tercera edad, qu]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p>El estudiante es una película Mexicana que trata sobre un hombre ya embarcado en su tercera edad, que en un momento de locura, decide ir a estudiar a la universidad literatura. Nuestro protagonista, un hombre de aprox. 60 años, casado y ya en retiro, se encuentra con el problema de intentar  crear lazos de amistad con muchachos de casi un tercio de su edad. De hecho gran parte de las bromas que están en la  película tienen como centro ese problema: un hombre de 60 intentando relacionarse en el campo de muchachos de 20. Las locación fue elegida de manera magistral: los callejones de Guanajuato dan una atmósfera mágica y la Universidad se presenta excelentemente. Pese a que el planteamiento es sobre un Universitario y la vida allí, las clases y la Universidad en sí sirven únicamente como fondo para plantear el argumento. No esperen ver mucho escenas sobre clases o discusiones.</p>
<p>En general la película es un dulce. Destila ternura por sus poros cada escena. Los problemas son lights y se resuelven rápidamente, excepto claro está, el que se desarrolla como clímax de la película, que aunque es ciertamente doloroso, es sólo un contraste con aproximadamente una hora de  escenas sin tensión, o tensión imperceptible.</p>
<p>La película en sí adolece en algunas cosas por su misma naturaleza, aunque no son problemas graves. Los personajes, aunque intentan ser verdaderos y realistas, hablan de una manera poco habitual (un velador que parece recitar en verso cada parlamento  que dice, aunque dé los buenos días); tiende a ser moralizante a ratos (no comparto algunas de las ideas), y algunas escenas, aunque son lindas, son del todo increíbles (personas que se detienen a escuchar El Quijote declamado mientras van por los nopales??). Esto último posiblemente no sea un problema, si resulta del agrado del espectador, pero no deja de ser extraño.</p>
<p>En sí, la película se pasa como agua y, aunque no es memorable,  sí se disfruta muchísimo.  Esta película la recomiendo ver con la familia en general (padres e hijos) o bien, en pareja; las relaciones en pareja son aspecto fundamental de la película y del argumento. Absténganse de verla entre puros &#8220;dudes&#8221;.</p>
<p>Ahh y no dicen maldiciones. Por fin</p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Chute emocional]]></title>
<link>http://silvermoonfoto.wordpress.com/2009/11/16/chute-emocional/</link>
<pubDate>Sun, 15 Nov 2009 22:04:06 +0000</pubDate>
<dc:creator>silvermoonfoto</dc:creator>
<guid>http://silvermoonfoto.wordpress.com/2009/11/16/chute-emocional/</guid>
<description><![CDATA[No sabría describir lo que pasa en estos momentos por mi cabeza, por mi corazón, por nuestras emocio]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p><a href="http://silvermoonfoto.wordpress.com/files/2009/11/th_smf4183.jpg"><img class="aligncenter size-full wp-image-153" title="Yun" src="http://silvermoonfoto.wordpress.com/files/2009/11/th_smf4183.jpg" alt="Yun" width="497" height="330" /></a></p>
<p>No sabría describir lo que pasa en estos momentos por mi cabeza, por mi corazón, por nuestras emociones. Son muchos y muy variados sentimientos los que se aglutinan estos días en nuestros minutos, en los diurnos y en los nocturnos. Sirva esta foto para transportar alguno de ellos.</p>
<p>Queremos compartir este momento con todas las parejas que forman parte de la familia Silver Moon, todos vosotros tenéis un nuevo primito en casa y para mí, la enhorabuena es doble. Gracias a todos por vuestras muestras de cariño.</p>
<p>Ssschhh!</p>
<p>Dulces Sueños&#8230;</p>
<p>S + I + Y</p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[The Creative Cock]]></title>
<link>http://juansahumerio.wordpress.com/2009/11/05/the-creative-cock/</link>
<pubDate>Thu, 05 Nov 2009 05:30:36 +0000</pubDate>
<dc:creator>Juan Sahumerio</dc:creator>
<guid>http://juansahumerio.wordpress.com/2009/11/05/the-creative-cock/</guid>
<description><![CDATA[Me preguntó a qué me había referido cuando había señalado al orador, había sonreído y había dicho él]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p><img src="http://juansahumerio.wordpress.com/files/2009/11/moby-dick.jpg" alt="moby-dick" title="moby-dick" width="720" height="720" class="aligncenter size-full wp-image-548" /></p>
<p>Me preguntó a qué me había referido cuando había señalado al orador, había sonreído y había dicho <em>él sí que tiene pene.</em> Yo le dije que imagine un corazón dentro de un pene, luego a su vez este pene -que lleva un corazón adentro- dentro de otro corazón. Ella puso cara de estreñimiento y me dijo que eso era rídiculo y que nada tenía que hacer ella -tan hermosa, tan dulce, tan completamente la mujer que yo quería para mí- imaginando corazones (¡qué cursi!) o penes (¡qué vulgar!). </p>
<p>Un momento después yo le dije que no era en absoluto ridículo, que en ocasiones la verdad estaba detrás de lo insolente o lo sincero, y que en ocasiones nada disntinguía el uno del otro. Pero ella insistió. Entonces yo le dije que trate de imaginar un corazón dentro de un pene dentro de un corazón dentro de un pene dentro de un corazón dentro de un pene dentro de un corazón dentro de un pene dentro de un corazón dentro de un pene dentro de un corazón dentro de un pene dentro de un corazón dentro de un pene dentro de un corazón dentro de un pene dentro de un corazón dentro de un pene dentro de un corazón dentro de un pene dentro de un corazón dentro de un pene dentro de un corazón dentro de un pene dentro de un corazón dentro de un pene dentro de un corazón dentro de un pene dentro de un corazón dentro de un pene&#8230; </p>
<p>Ella permaneció con la mirada opaca y en silencio hasta que, habiendo perdido el aliento del todo, me detuve a respirar. Supe así, retorcido por su cara impávida, que ella no tenía remedio. Aún conciente de lo vano del esfuerzo, le dije todavía, procuraba hablar su lengua <em>es como cuando apuntas la cámara a una tele y proyectas en la tele lo que está en el cuadro: exactamente así. </em></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Labios ahumados]]></title>
<link>http://juansahumerio.wordpress.com/2009/11/03/labios-ahumados/</link>
<pubDate>Tue, 03 Nov 2009 05:50:01 +0000</pubDate>
<dc:creator>Juan Sahumerio</dc:creator>
<guid>http://juansahumerio.wordpress.com/2009/11/03/labios-ahumados/</guid>
<description><![CDATA[Una boca llena de humo es una trampa. Es un peligro, en principio, porque el humo nos asfixia. Pero ]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p>Una boca llena de humo es una trampa. Es un peligro, en principio, porque el humo nos asfixia. Pero es también indudablemente una trampa. Queremos esa boca y no sabemos por qué y la perseguimos, todavía sin saber por qué. Tomamos un manhattan, ella toma un mojito y la miramos fijamente. Esos labios arden. Más tarde quizás la besamos, luego si podemos penetramos en ella, nos zambullimos como Phelps en esa boca brumosa y esa boca siniestra, no con poco desparpajo y sí con borbotones de ternura y hasta algún llanto, lentamente nos sahúma. En los mejores casos, después de probarnos, esa boca nos acoge. No son pocos los casos en que inmediatamente o pronto nos escupe.  </p>
<p>Luego es una mierda. No porque la boca en si misma sea una mierda. No porque el humo sea una mierda. Ni siquiera porque ser escupido sea efectivamente una mierda. Sólo porque el olor del humo es maravilloso, nos ha impregnado, es delicioso, es intoxicante, porque saber que debe uno quitarse el humor del humo del cuerpo es una mierda, porque lo queremos tener encima para siempre, porque por la puta mierda: cómo nos pudo encantar ese humo y cómo jode saber que ya no será así, al menos nunca más de la misma manera, cómo es insidioso sólo entender que encantará a otros y nunca más a nosotros pues ahora desdeñamos ese humo, hemos perdido esa sensibilidad. </p>
<p>¿Y por qué se llenan las bocas de humo? ¿Dónde, cuándo, cómo, por qué y quién principió esta satánica huevada descomunal, abrasiva y violadora pendejada totalizante? Debo preguntarme eso mientras pienso que todas las mujeres de mi vida han fumado, lo que es decir que todas sus bocas no eran simples bocas sino bocas llenas de humo, así capaces de ocasionar la plenitud etérea y fulminante que suele ser, es y siempre debe ser y nunca no debe ser aunque a veces no ha sido para mí un beso sobre unos labios ahumados. </p>
<p><img src="http://juansahumerio.wordpress.com/files/2009/11/smokin.jpg" alt="smokin" title="smokin" width="501" height="367" class="aligncenter size-full wp-image-542" /></p>
<p>José dice que yo atraigo a las cagonas, fatalmente; yo no le creo esta vez y he concluido que atraigo a las que fuman. </p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[En tu mirada]]></title>
<link>http://anaan.wordpress.com/2009/10/31/en-tu-mirada/</link>
<pubDate>Sat, 31 Oct 2009 22:38:40 +0000</pubDate>
<dc:creator>Anaan</dc:creator>
<guid>http://anaan.wordpress.com/2009/10/31/en-tu-mirada/</guid>
<description><![CDATA[http://sakkarah-1.blogspot.com http://sakkarah-clave.blogspot.com]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p><a href="http://anaan.wordpress.com/files/2009/10/bucanera-032-en-tu-mirada.jpg"><img class="alignnone size-full wp-image-1804" title="(Pulsar para leer)" src="http://anaan.wordpress.com/files/2009/10/bucanera-032-en-tu-mirada.jpg" alt="(Pulsar para leer)" width="510" height="382" /></a></p>
<p><a href="http://sakkarah-clave.blogspot.com" target="_blank">http://sakkarah-1.blogspot.com</a></p>
<p><a href="http://sakkarah-clave.blogspot.com" target="_blank">http://sakkarah-clave.blogspot.com</a></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Ternura de Mascote]]></title>
<link>http://kalungablog.wordpress.com/2009/10/21/ternura-de-mascote/</link>
<pubDate>Wed, 21 Oct 2009 13:53:56 +0000</pubDate>
<dc:creator>kalungablog</dc:creator>
<guid>http://kalungablog.wordpress.com/2009/10/21/ternura-de-mascote/</guid>
<description><![CDATA[]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p><span style='text-align:center; display: block;'><object width='425' height='350'><param name='movie' value='http://www.youtube.com/v/7lSxvGk_uRc&#038;rel=1&#038;fs=1&#038;showsearch=0&#038;hd=0' /><param name='allowfullscreen' value='true' /><param name='wmode' value='transparent' /><embed src='http://www.youtube.com/v/7lSxvGk_uRc&#038;rel=1&#038;fs=1&#038;showsearch=0&#038;hd=0' type='application/x-shockwave-flash' allowfullscreen='true' width='425' height='350' wmode='transparent'></embed></object></span></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[O sabor de um beijo]]></title>
<link>http://freesoul2009.wordpress.com/2009/10/20/o-sabor-de-um-beijo/</link>
<pubDate>Tue, 20 Oct 2009 20:46:35 +0000</pubDate>
<dc:creator>Lugar das Emoções</dc:creator>
<guid>http://freesoul2009.wordpress.com/2009/10/20/o-sabor-de-um-beijo/</guid>
<description><![CDATA[O sabor de um beijo não se esquece nunca Se for um beijo que se espera á uma vida E depois entra até]]></description>
<content:encoded><![CDATA[O sabor de um beijo não se esquece nunca Se for um beijo que se espera á uma vida E depois entra até]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Kleopatra]]></title>
<link>http://juansahumerio.wordpress.com/2009/10/19/suenos-humedos/</link>
<pubDate>Mon, 19 Oct 2009 06:26:20 +0000</pubDate>
<dc:creator>Juan Sahumerio</dc:creator>
<guid>http://juansahumerio.wordpress.com/2009/10/19/suenos-humedos/</guid>
<description><![CDATA[No fueron necesarios mayores malabares, extendidas magias, ninguna especial concentración. Nunca est]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p><img src="http://juansahumerio.wordpress.com/files/2009/10/dp.jpeg" alt="dp" title="dp" width="720" height="490" class="aligncenter size-full wp-image-527" /></p>
<p><span style='text-align:center; display: block;'><object width='425' height='350'><param name='movie' value='http://www.youtube.com/v/RMQnuIgfgAU&#038;rel=1&#038;fs=1&#038;showsearch=0&#038;hd=0' /><param name='allowfullscreen' value='true' /><param name='wmode' value='transparent' /><embed src='http://www.youtube.com/v/RMQnuIgfgAU&#038;rel=1&#038;fs=1&#038;showsearch=0&#038;hd=0' type='application/x-shockwave-flash' allowfullscreen='true' width='425' height='350' wmode='transparent'></embed></object></span></p>
<p>No fueron necesarios mayores malabares, extendidas magias, ninguna especial concentración. Nunca estuve dispuesto a rezar o soñarlo. No me detuve en una colina ni me dejé crecer la barba. Amilanado por los humos de la ciudad –el carbón luminoso de los autobuses, la tos agria: la mirada idiota de los transeúntes horrorosos–  empecé esta trayectoria solitaria. No llamé a un pueblo para que viniera conmigo. No propagué esta buena nueva. Había que cruzar el charco a toda costa y yo estaba dispuesto. Me había propuesto aquella meta y ya caminaba por los zócalos del mar, entre lenguados que brincaban sofocados y cientos de pulpos aguerridos, muy campante, muy seco, muy sencillo. Había robado los pertrechos necesarios de la despensa de mi madre: 20 pecanas, 8 huevos y un galón de Coca Cola. No era necesario más. Había traído mi Ipod, unas chanclas viejas y esta mochila de cuero raída. Así podría andar solo por días y no eran todavía días, habían sido solamente horas desde que había partido. Dejando todo: el futuro –que me era tan promisorio– y mi colección de películas de Alfred Hitchcock. Porque al otro lado del charco (donde fuera que eso estuviera) estaba todo lo que yo buscaba, aquello que había perseguido ya demasiado tiempo y que no habiendo sido encontrado me había conducido directamente hacia esta frenética incertidumbre, una incertidumbre amplia que se destilaba rápidamente en una ansiedad ciega y pura, una ansiedad que a su vez era como un vómito verde, ectoplásmico pero concreto, una ansiedad que bloqueaba caminos, inodoros y alcantarillas pero que simultáneamente habría autopistas, que detenía abruptamente toda razón de esperanza pero que indefectiblemente conducía a considerar la posibilidad de que existiera aquello. Y si aquello verdaderamente era todo lo que buscaba (como lo intuía, si bien no lo podía comprobar del todo pues la certeza es en si misma inalcanzable), había que hacer lo que fuera por descubrirlo. </p>
<p>Entonces brinqué de mi cama, apagué la televisión y lancé el control remoto por la ventana. Le dije a mi madre que no me esperara, que era como esperar a que volviera Jacques Costeau de entre los muertos: que nadie era tan huevón para esperar que alguien volviera del otro lado del charco. Ella automáticamente lloró, vaciló, me dijo que no me vaya. Yo no hice más que gritarle que ya me había ido; cerrando la reja metálica que daba a la calle, más allá del portón principal y de la puerta de vidrio: <em>¡ya me fui!</em> le grité. Ella probablemente se quedó pensando en Jacques Costeau; yo me sentí un albatros que planeaba sobre las Islas Galápagos, gentilmente sobrevolando los peñascos, estratégicamente aproximándome poco a poco en perfecto sigilo: un albatros con la misión secreta de cagar el yate blanco como la nieve en el que se asolea Jacques Costeau, un albatros dulcemente escandiendo un gesto amargo de esperanza y bufa en blancas sílabas de caca sobre la oscura piedra volcánica y los nuevos lentes de sol de nuestro memorioso Jacques, siempre bronceado, sexy y de pelo cano, siempre en tanga azul marino. Lo que en ese instante me confirió de efectiva y apreciable libertad, entusiasmo, expedición, lo que fue al cabo positivo dado que no tenía idea de dónde iba ni de lo que me esperaba. Y sí que me esperaba mucho (como lo intuía, si bien no lo podía comprobar todavía). </p>
<p>El asunto es que iba descendiendo por una quebrada que se ahondaba en lo profundo del zócalo marino. La quebrada cortaba el mismo lomo de la placa de Nazca y se hendía como una cicatriz entre dos aristas gigantescas de barro, guijarros y musgo, desde el este hacia el oeste. Yo descendía por un camino rocoso y húmedo, descendía pausado por la ladera que se arrimaba al norte. El suelo estaba todo cubierto de restos de algas verdosas y de palabritas que crujían bajo el peso de mis pisadas. El sol quemaba y eso era extraño, porque en la ciudad de Lima y en la costa y las bahías que la rodean el sol no suele aparecer salvo en los meses de verano, y entonces incluso tímidamente. Esto era octubre y contra todo pronóstico el sol pujaba como un enano perverso, estreñido y sesudo, hacía las veces de un cíclope incisivo, se esforzaba y descendía sobre la ciudad y las costas y las bahías que la rodean, conseguía en efecto subir la temperatura. En consecuencia parecía elevarse un humo salobre desde las rocas y la mugre que recubría el suelo, normalmente acostumbradas al abrigo del agua. Todo parecía estar hirviendo o próximo a hervir, y del musgo y de las algas, de todas partes surgía este hedor pestilente, marciano y soez. El hedor tenía un sabor dulce, agridulce, un efecto intoxicante e inmediatamente narcótico. Entonces, no sé si temiendo perderme en algún nuevo placer o quizás buscando escapar de ese vaho venenoso, cambié de rumbo. Doblando hacia el norte comencé a trepar la ladera. Y la tarea fue dificilísima. El material suelto conjugado con la humedad habían convertido a la cuesta en poco menos que un tobogán. Para lograr avanzar había que patear y hundir el pie en la grava a cada paso, construyendo de este modo un peldaño temporal, abriendo un camino. Así, a pesar de la moderada distancia, sólo después de dos horas fui capaz de alcanzar la cima y el abra que separaba a la quebrada del resto del horizonte. Desde lo alto pude observar los alrededores con mayor claridad: no había nubes por ninguna parte. Podía ver claramente en todas direcciones. Hacia el norte, a unos 5 km, podía ver la gigantesca montaña que era la isla San Lorenzo; detrás de mí, otros tantos kilómetros en esa dirección estaba la península de Chorrillos. La luz solar atravesaba todo, iluminaba la atmósfera completamente, así impregnaba este paisaje lunar de apreciable vida y le confería a la realidad trastocada, en un sentido muy convencional, de un tinte Pop. </p>
<p>De pronto reconocí un yate. Miré hacia abajo: detenido sobre las rocas a unos 200 metros de la cima donde yo me situaba había quedado ligeramente de lado, varado entre unos peñascos filudos. El casco estaba astillado y quebrado, del lado de babor se veían profundas llagas y detrás de él corría un riachuelo de combustible. Sin embargo, a pesar de la zozobra evidente en la que estaba sumido, no parecía haberse detenido la fiesta en él. Decidí acercarme a él y empecé a bajar del otro lado del abra, adentrándome en otro espacio que ya no era un valle agreste sino que más bien parecía una distendida planicie cóncava, un bowl árido y perfumado. Me detuve a escasos metros de la embarcación.</p>
<p>Mi primera conclusión fue que esta tenía que ser la mejor fiesta que había visto en toda mi vida. Si bien el yate no era gigantesco, pues tendría a lo sumo 50 pies de eslora, lucía como una estrella –era totalmente blanco– y estaba todo cubierto de gente. Habría unas 40 personas en él y todas reían, brincaban, jugaban o conversaban, bailaban y brillaban, besaban, bebían de aquella forma en la que bebemos sólo cuando somos totalmente ignorantes de lo que sucede a nuestro alrededor. Luego estaban absolutamente felices, no había lugar a cuestión sobre aquello, y eso hacia perfecto sentido: los 40 embriagados que constituían la fiesta en ese bote de ningún modo sabían que el océano se había secado a su alrededor y que su yate, magnífico como era, estaba encallado en el fondo del mar. </p>
<p>Mi segunda conclusión fue que existía un secreto profundo pero mundano y solemne aunque seguramente satánico que yo desconocía y que se revelaba a casa instante en una forma extravagante, continuamente en la celebración que observaba, validándola, volviéndola maravillosa y entrañable. Se revelaba en los ojos endiablados de las mujeres y en las sonrisas sublimes de los hombres, o quizás en sus camisas abiertas que dejaban entrever sus pechos lampiños, en todo caso siempre sólo en cualquier parte de cualquiera de ellos, hombres y mujeres indistintamente, por ejemplo en sus ropas blancas y frescas o en las comisuras de sus labios al sonreír o en el brillo de sus dientes y en el reflejo negro de sus gafas al inclinar levemente la cabeza hacia atrás para beber un poco más de las amplias copas de cristal. Este secreto, por lo demás, jamás me sería revelado. </p>
<p>Mi tercera y última conclusión fue que la mujer delgada de pelo oscuro y ojos claros que me había visto acercarme poco a poco, que se había erguido y había caminado sin quitarme la mirada de encima hasta el borde de la cubierta, que no llevaba nada sobre la piel excepto un bikini naranja y minúsculo y que sonreía, que sostenía una copa de un líquido enrojecido y de apariencia deletérea, que me miraba ahora a los ojos y murmuraba desde sus labios algo que yo no entendía ni estaba seguro de que quisiera entender pero que quería pensar estaba dicho inglés, que bien podía estar siendo dicho en swahili, francés o rumano, que ella tenía que ser la encarnación irrefutable, la concreción misma de Kleopatra en el Pacífico. Y de pronto la mujer hizo <em>así</em> con la mano, <em>así</em> también con los brazos. Entendí que me invitaba a subir al bote. Trepé por la escalera trasera, caminé entre los invitados y me senté a su lado.</p>
<p>Empezamos hablando de objetos. Ella me preguntó qué me parecía el yate. Yo le dije que me parecía un yate bacán, pero que en líneas generales prefería los veleros. Me preguntó qué pensaba del tamaño de su yate.  Le dije que ciertamente era un yate muy grande, que debía gastar mucha gasolina y que tras él debía quedar el agua del mar hedionda y aceitosa. Me sonrió, me dijo que su yate sólo tenía 49 pies y que había yates mucho más grandes, que había yates de 150 pies, por ejemplo. Yo le dije que eso me parecía increíble y que si era cierto, tenía que ser además alucinante. Ella me dijo que habría querido uno con el deck más amplio, pero que los impuestos eran una barbaridad en el Perú. Yo le dije que no sabía nada de eso, pero que seguramente era así porque alguien se hacía rico con ellos. Ella me dijo que era justamente eso, que en este país había mucha gente que se hacía rica con el dinero de otros y que robar sus impuestos era sólo uno de los muchos métodos que habían sido inventados. Yo asentí. Ella me dijo que a eso le llamaban economía de libre mercado y, por si lo dudaba, que era la más grande de todas las maravillas modernas. Yo asentí. Me dijo que todo servía para nada y que lo único que podía hacer uno, al fin y al cabo, era comprarse un yate lo más grande posible y pasarla en él bebiendo copas de este líquido enrojecido (que era hecho en Italia), tomando sol en el deck mientras electrocutaban personas en el SIN, todavía en el año 2009, y especialmente si morían policías en la selva. Yo sólo asentí.</p>
<p>Luego quiso que habláramos de películas. Yo no le quise hablar de películas y traté de asir su mano, pero la retiró sutilmente. Estaba sentada en un pequeño asiento de lona blanca y, muy recta, me miraba hablar, casi declamar. Entonces le dije que me gustaba Isaac Asimov. Recogió su pelo, lo sacó de su mejilla derecha y lo colocó detrás de su oreja. Me preguntó qué películas había hecho. Le dije que ninguna, pero que algunos de sus cuentos los habían hecho películas. Se acomodó los lentes; usando la mano izquierda extendió el dedo índice y con él empujó suavemente la parte de la montura que descansaba sobre su tabique. Me dijo que Asimov sonaba ruso. Asentí, le dije que en realidad era norteamericano, como Dick Cheney o como Arthur Miller, como D.W Griffith. Me dijo que le sonaba ruso, como Garry Kasparov o como León Tolstoi, como la palabra Perestroika. Me reí. Le gustó que riera: me dijo exagerando que le encantaba la palabra Perestroika, que Gorbachov era un genio. Tomó un sorbo de su copa y agregó –empero– que los rusos en general le aburrían. Yo le dije que había muy buena literatura rusa. Ella me dijo que en Rusia hacía demasiado frío. Yo le dije que eso era cierto. Ella me dijo que sólo había leído esa del Archipiélago Gulag. Le confesé que en ese caso la comprendía.</p>
<p>Después hablamos de perfumes. Yo le dije que mi olor preferido era el de los jazmines por las noches de verano, ese perfume esparcido por el aire cálido de aquella temporada. Ella me dijo que eso era muy maricón de mi parte y que su olor preferido era el de las madreselvas, si bien algunas noches era el de los floripondios, perfume que entraba por su ventana eventualmente y la drogaba por sorpresa y que por tanto la hacía feliz por sorpresa. Deduje que le encantaba que la tomen por sorpresa. Me corregí: le dije que mi olor preferido no era en realidad el de los jazmines, que eso la había dicho para encantarla, sino que mi olor preferido era el del agua clorada que se seca sobre la laja una tarde soleada junto a una piscina. Ella me dijo que eso sonaba muy bonito, como a cuento de Lewis Carroll, y que entonces me perdonaba por mentirle. Yo le dije que ella olía a fruta oscura, a madera rancia, a cueva mohosa donde están madurando un Gouda brutal. Ella me dijo que yo olía a sudor de bestia de carga, a cuero curtido y avellanas. Yo le dije que a eso a lo que olíamos le llamaban almizcle, que era una mezcla de sobaco y feromonas. Ella no lo comprendió. </p>
<p>Finalmente hablamos de viajes. Me preguntó a dónde iba. Le dije que iba en busca de dios. Me ordenó que no le mienta otra vez. Le dije que no le mentía, que sólo utilizaba una metáfora. Me pregunto a qué dios buscaba. Le dije que a uno borracho y redentor. Me dijo que ese dios no existía. Tomó de su copa. Me dijo que sólo había un dios y ese dios era macabro, aunque la verdad muy guapo. Le dije que debía tener razón. Me preguntó donde lo buscaría. Supuse que quizás le interesaría buscarlo también, en vista de que claramente su dios, si bien guapo, era macabro. Le dije que al otro lado del charco. Me dijo que eso era demasiado lejos para ir caminando, que quizás este charco no acabara jamás. Le dije que sí lo hacia, que tenía que hacerlo. Ella me dijo que no lo creía. Yo insistí en que ya estábamos muy viejos para cometer ese error. Puso cara de duda. Le dije que me compararían con Leif Ericsson y pondrían mi nombre en un colegio. Tomó un sorbo de su copa. Me aconsejó que en todo caso fuera en avión o me comprara una Jeep. Me reí. Puso cara de confusión. Me reí otra vez. Me dijo que no me burle. Me volví a reír. Entonces me dijo que era un papanatas. Yo le dije que la iba a amar para siempre. Entonces me propuso follar bajo cubierta. </p>
<p><em>¿Te parezco bonita? ¿Para qué te paras? ¿A dónde vas? </em></p>
<p>En una cabina el amor es como una burbuja. Fuera de ella el amor es muchas cosas más, todas esas cosas que siempre son dichas y que no nos detendremos a considerar esta vez. Porque dentro de una cabina, bajo una fiesta y después de una copa o dos o tres de un líquido enrojecido, el amor es sólo como una burbuja. No escapa y por tanto sofoca, abruma, se torna tibio, cálido, inevitablemente acaba volviéndose ardiente y fucsia como una estufa, se desata y es una granada tremebunda que nos envuelve y nos fulmina y finalmente nos absuelve. Esto, como todo lo que es maravilloso, es al cabo también violento, vejatorio, vertiginoso. Es decir que en una cabina no se ama bien: bien como se quiere en el campo, con el olor del arroyo y el perfume del heno ascendiendo por las fosas nasales; bien como se quiere en la playa, ventilados los cuerpos de los amantes por la brisa; bien como en un jardín, sobre la grama fresca, bajo la luz de las estrellas de cielo. Es decir que en una cabina se ama mal, como en un video amateur que buscas en Internet. Se ama sin foco y sin nitidez; sí se ama, pero el cuerpo de este amor está partido y perdido, cuadriculado en píxeles que le son insuficientes porque vuelven discreta una pasión irresponsable que de cualquier modo es continua, indivisible. Las tomas de este amor procaz son pobres, están de lado, están torcidas, tiemblan u oscilan al tiempo de los giros y saltos de los cuerpos excitados, a veces no incluyen en el cuadro lo más trascendente o pierden en un descuido el momento culminante de la faena. Los besos que corresponden a este amor son cortos, a lo menos son muy incómodos, a veces demasiado grandes para entregar la ternura suficiente, otras demasiado pequeños para connotar la voluptuosidad que está implícita en él. Es un amor que no tiene espacio para nada, que no atina a nada salvo culminar de cualquier modo, porque está hacinado y es bruto, porque para él la gravedad es un enemigo y eso le confiere una propiedad torpe y ensuciada. En él todo se hace demasiado rápido, quizás demasiado lento –entiéndase: se hace muy mal–, y así no es un amor para todos, claramente no es un amor popular, en realidad es un amor que pocos desean y que menos logran, pero es un amor que en esa hora, envuelto como por un hermoso y vulgar alicate en las piernas de Kleopatra, fue suficiente para mí. </p>
<p><em>¿Te gusto? ¿Te gusta mi pañuelo? ¿Do you fancy mon écharpe? </em></p>
<p>Después de acabar le dí un beso en los labios. Me erguí y vi su cuerpo blanco y desnudo y pequeño que permanecía inmóvil en el lecho. Se encogía en un ovillo tétrico, se protegía todavía de mí. Era pálido y daba la impresión de estar hecho de mármol, cubierto en un esmalte suntuoso y homogéneo. Estableciendo un contraste frío entre su piel y este, un pañuelo azulino le rodeaba el cuello. La cabina a la que habíamos entrado era un cilindro, una especie de cavidad de nave espacial o de cueva mal iluminada, un lugar contradictorio que en ese instante me daba la sensación de asemejarse a una cámara frigorífica. Habíamos entrado y habíamos terminado y yo me había erguido y allí estaba ella: inmóvil y etiquetada. Entonces, precisamente cuando lo noté, ese lindo pañuelo azulino le rodeaba el cuello todavía, le giraba alrededor del cuello como una horca. Yo pensé en una horca, en una ejecución y en una etiqueta, luego me sonreí. En ese mismo instante me empapó un olor a pez que había surgido súbitamente del cuerpo de ella, que había colmado instantáneamente la cabina como un gas, aunado a sus gritos unos minutos antes, contrapuesto a cualquier llanto, multiplicado por mis pasiones ya satisfechas. Me embebía, asimismo, un deseo puro, un estado puro de logro. Mientras me vestía, reconocí por la única claraboya que fuera duraba todavía la ceremonia. Aún bebían, reían, se besaban los invitados entre si. Los vi y me sonreí. Tomé asiento y pasaron unos minutos en perfecto silencio. Me dispuse a verla por segunda vez: estaba pálida como un muerto. ¿Dormía? Su nariz estaba plácida y su ceño estaba seco, su abdomen estaba lánguido, su ingle no se movía. ¿Dormía? Sólo la sien mantenía su color: una pequeña flor, tenía una pequeña flor escarlata descansando sobre la sien. ¿Dormía? Era difícil decirlo. Sus ojos estaban cerrados pero sentía que me miraban todavía. </p>
<p><em>¿A dónde vas? ¡Vete! ¿Qué es eso? </em></p>
<p>Estamos preparados para mucho menos de lo que nos sucede. Estamos preparados para todo lo que pensaron que nos iba a suceder, pero de pronto nos sucede mucho más de lo que pensaron. En eso consiste todo: en la sucesión azarosa de eventos para los que estamos y no preparados. De pronto salimos a la mar y nos suceden cosas que no nos debían suceder, que no estaba previsto que nos sucedieran. Por ejemplo, conocemos a una mujer y ella sonríe, lleva un bikini naranja, nos conduce a una cabina que es como una cámara frigorífica. Por ejemplo, bebemos demasiadas copas de un líquido enrojecido. En eso consiste todo: en la sucesión azarosa de eventos para los que estamos y no preparados y antes los cuales hacemos cualquier cosa: el ridículo, lo mejor, lo inimaginable. Y después es fácil. Después vagamos por las quebradas, descendemos desde la ciudad, paulatinamente hasta algo monumental o irrisorio que acumula la mierda o se asemeja a su verdadera esencia –que es divina– y más allá de lo cual, así lo esperamos, está lo que buscamos. Avanzamos entre hordas de caballas estacionadas en los lechos, entre hordas de caballas boquiabiertas que mueren en sus lechos. Si tenemos hambre, asesinamos a un tollo indefenso que ha descansado en cualquier cuesta, nos alimentamos de sus vísceras cartilaginosas. Al cabo, el sol sigue alto, a pesar de nuestros actos. Descendemos en otra quebrada: el musgo, el perfume narcótico de las algas rancias nos excita, nos detiene: nos confunde y propulsa. Alcanzamos un abra nueva: la claridad y el horizonte son todo lo que hay. Todo se repite y en algún lugar entre la espesura y la amplitud ambas, conjugadas, empiezan a diluir la memoria del viajante, otrora tenaz. </p>
<p><em>¡Dame un beso! ¿Cómo te llamas? ¿Quieres abrazarme? </em></p>
<p>Como les digo: sencillamente brinqué de mi cama y me despedí de mi madre. Ella trastabilló, lloró mientras yo partía. Hice como si no lo supiera, imaginé que su llanto estuviera demasiado callado y fuera inaudible. Salí y crucé la avenida El Ejercito, caminé unas cuadras y descendí por la cuesta hasta la playa desierta de Magdalena. Sintiéndome entrar en él, el mar se abrió. No se abrió en dos, como partido por una navaja. Ese fue el absurdo método de Moisés. Pobre viejo: maldito, senil y abigarrado. ¡La técnica avanzó tanto desde los tiempos de Moisés! El clarinete, ¡la bala!, el helado de vainilla, ¡la cámara fotográfica!, los implantes de silicona, la inteligencia artificial, el vinagre balsámico, ¡la pornografía!, el teléfono, la vida extraterrestre, el sistema ISO, las metanfetaminas, el borrador, ¡la fresa!, el sticker, la melancolía… Este mar se secó paulatinamente entre mis piernas, hacia mis piernas: como si toda la Bahía de Miraflores fuera una bañera y yo hubiera hundido en ella la boca de mi aspiradora. </p>
<p><em>¿Me quieres? ¡No te vayas! ¿Sabes francés? </em></p>
<p>No me parece descabellado el símil que compara un agujero negro con el portal de San Pedro, la puerta de entrada al infierno con el milagro cósmico.</p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[A Menina que Roubava livros – Markus Zusak]]></title>
<link>http://poemasepensamentos.wordpress.com/2009/10/16/a-menina-que-roubava-livros-%e2%80%93-markus-zusak/</link>
<pubDate>Fri, 16 Oct 2009 16:49:42 +0000</pubDate>
<dc:creator>Mari</dc:creator>
<guid>http://poemasepensamentos.wordpress.com/2009/10/16/a-menina-que-roubava-livros-%e2%80%93-markus-zusak/</guid>
<description><![CDATA[&#8220;Quando a morte conta uma história, você deve parar para ler&#8221;. E como deve, A Menina que]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p><img class="aligncenter" title="A menina que roubava livros" src="http://admiravelblognovo.files.wordpress.com/2009/07/ameninaqueroubava.jpg?w=400&#038;h=581" alt="" width="400" height="581" /></p>
<p><strong>&#8220;Quando a morte conta uma história, você deve parar para ler&#8221;</strong>. E como deve, A Menina que Roubava livros de Markus Zusak é um livro com turbilhões de sentimentos: assustador, encantador, maravilhoso e perturbador. Não é à toa que está entre o top 10 dos livros mais vendidos.</p>
<p>Ainda estou lendo o livro e maravilhosamente encantada, há muito tempo um livro não me prendia tanto, não me dava gosto ler. Com ele me desligo do mundo e sinto-me dentro deste fantástico mundo, fantasmagórico, mas com cor de vida.</p>
<p>Vida? Num livro onde a narradora é a morte? Sim, a vida é a esperança que acompanha o leitor a cada letra que ele junta para formar palavras e ler. A vida aqui acontece quando você acompanha a personagem e torce por ela.</p>
<p>Um livro que impressiona já no início. Enquanto ao final, bem, ainda não cheguei lá, mas uma coisa é certa, quando terminar de ler esse livro, me sentirei morta, pois selarei a capa do livro e darei fim a uma história fantástica que já considero parte de mim.</p>
<p>Indico a todos a leitura. E quando eu terminar de ler, passo aqui para dar minha opinião sobre o livro, talvez até lá ela mude, não sei. E você, leitor, qual sua opinião sobre esse livro?</p>
<p><strong>Segue um pequeno trecho do livro para vocês.</strong></p>
<p>Apresentando<br />
A Alemanha nazista.<br />
Uma menina com um irmão morto.<br />
Um livro preto com letras prateadas.<br />
Neve.<br />
Dois pais de criação.<br />
A mulher com punhos de ferro.<br />
O enrolador de cigarros.<br />
Um judeu escondido no porão.<br />
Palavras…<br />
…e bombas.</p>
<p>. Eis um pequeno fato .<br />
Você vai morrer.</p>
<p><span style="color:#ff0000;"><strong>Para ler o restante clique no link abaixo e conheçam nosso novo blog</strong></span></p>
<p><a href="http://www.poemasepensamentos.com.br/2009/10/16/a-menina-que-roubava-livros-%e2%80%93-markus-zusak/">http://www.poemasepensamentos.com.br/2009/10/16/a-menina-que-roubava-livros-%e2%80%93-markus-zusak/</a></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Tu És...]]></title>
<link>http://freesoul2009.wordpress.com/2009/10/13/tu-es/</link>
<pubDate>Mon, 12 Oct 2009 23:56:45 +0000</pubDate>
<dc:creator>Lugar das Emoções</dc:creator>
<guid>http://freesoul2009.wordpress.com/2009/10/13/tu-es/</guid>
<description><![CDATA[És tu&#8230; Tu és a luz, a minha vida Vives e por ti eu vivo Existes e contigo deliro És o meu sol,]]></description>
<content:encoded><![CDATA[És tu&#8230; Tu és a luz, a minha vida Vives e por ti eu vivo Existes e contigo deliro És o meu sol,]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[]]></title>
<link>http://ameialuz.wordpress.com/2009/10/11/63/</link>
<pubDate>Sun, 11 Oct 2009 01:22:18 +0000</pubDate>
<dc:creator>Bicho</dc:creator>
<guid>http://ameialuz.wordpress.com/2009/10/11/63/</guid>
<description><![CDATA[i light up a candle and think of you. then i blow it out. and i light another one. i light up a cand]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p>i light up a candle and think of you.</p>
<p>then i blow it out. and i light another one.</p>
<p>i light up a candle and think of you.</p>
<p>i blow you out. and i light another one.</p>
<p>i light you up and sweat. don&#8217;t think.</p>
<p>i blow it out. i light another one.</p>
<p>i think you out. i think you in. i think you another round.</p>
<p>again.</p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Amar exige dar o melhor de nós!]]></title>
<link>http://freesoul2009.wordpress.com/2009/10/10/amar-exige-dar-o-melhor-de-nos/</link>
<pubDate>Sat, 10 Oct 2009 00:21:57 +0000</pubDate>
<dc:creator>Lugar das Emoções</dc:creator>
<guid>http://freesoul2009.wordpress.com/2009/10/10/amar-exige-dar-o-melhor-de-nos/</guid>
<description><![CDATA[Amar exige dar o melhor de nós! Tentar ceder em relação a pequenos caprichos e hábitos nossos, que n]]></description>
<content:encoded><![CDATA[Amar exige dar o melhor de nós! Tentar ceder em relação a pequenos caprichos e hábitos nossos, que n]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[A ternura dos Gatos]]></title>
<link>http://cronistadoreino.wordpress.com/2009/10/09/a-ternura-dos-gatos/</link>
<pubDate>Fri, 09 Oct 2009 22:00:38 +0000</pubDate>
<dc:creator>Eduardo Rui Alves</dc:creator>
<guid>http://cronistadoreino.wordpress.com/2009/10/09/a-ternura-dos-gatos/</guid>
<description><![CDATA[Naquele momento, ficou patente, a imagem dos GATOS como equipa de muitos anos juntos, como contra-po]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p style="text-align:left;"><img class="aligncenter size-full wp-image-100" style="border:1px solid black;" title="gato02" src="http://cronistadoreino.wordpress.com/files/2009/10/gato02.jpg" alt="gato02" width="500" height="242" /></p>
<p style="text-align:right;"><strong><em>Naquele momento, ficou patente, a imagem dos GATOS como equipa de muitos anos juntos, como contra-ponto de egocentrismos lamentáveis que rapidamente caiem em decadência e de que o humor português terá, infelizmente, alguns exemplos.</em></strong></p>
<p style="text-align:left;">Manuel tem 11 anos. Numa das primeiras aulas do ano lectivo que agora começa, Manuel explicou ao professor e aos colegas como era a sua rotina diária, quando chegava a casa:</p>
<p style="text-align:left;">- Chego a casa e lancho. Depois vou fazer os trabalhos de casa, andar de bicicleta, janto e vou ver ver os &#8220;GATOS FEDORENTOS&#8221;. Só depois vou-me deitar.</p>
<p style="text-align:left;">Manuel é um aluno mediano, baixinho, bem disposto e pelos vistos grande apreciador e observador atento dos GATOS.</p>
<p style="text-align:left;"><strong>Estamos desde Setembro em campanha eleitoral e esta verdadeira intervenção cívica dos GATOS, tem feito mais pela democracia e pela participação cívica do que mil discursos ou aulas de sociologia política.</strong></p>
<p style="text-align:left;">Para todos os adultos, os GATOS são uma oportunidade e uma ajuda preciosa para analisarmos, questionarmos e colocarmos em causa a política e os políticos.</p>
<p style="text-align:left;">Gota a gota, todos os dias, mesmo com menos piada, este grupo de humoristas vai nos dados novas desta campanha, do ridículo, da piada, mas também nos vai dando materiais para pensar.</p>
<p style="text-align:left;">Falando com alguém que vive na Áustria, fiquei muito feliz por saber que lá para os lados de Viena, não se cultiva muito o humor, nem muito menos com a acutilância destes e de alguns outros humoristas que, felizmente, por cá temos.</p>
<p style="text-align:left;">Curiosamente, os grande fãs dos GATOS, são as crianças. Daí resulta, quiçá(?), uma sensibilização dos mais novos para as figuras da política. Quem sabe as consequências para os mais novos desta riquíssima referência, de humor inteligente, sem cedências ao palavrão, propondo, paralelamente, umas das mais interessante análise sociológicas, do país em geral e da política em particular.</p>
<p style="text-align:left;">Ainda hoje, a minha geração, recorda com ternura as rábulas de Raúl Solnado. Eu, tal como o meu filho de 13 anos, sabia de cor a Ida à Guerra, o Bombeiro Voluntário ou o Conserto de Violino. Mas o texto mais marcante, que revejo ora com gargalhadas, ora com um nó na garganta é &#8220;O Ladrão&#8221; que passou no ZIP-ZIP. À pergunta &#8220;Qual foi o primeiro roubo que fez?&#8221;, Raúl respondia: &#8220;Uma carteira&#8221;. Quantos todos imaginávamos que seria a carteira do professor, Solnado desarma-nos e quase nos faz chorar: &#8220;<strong>Roubava a carteira da escola, para poder fazer os trabalhos de casa sentado</strong>&#8220;. Manuel, de 11 anos, em 2009, faz os trabalho de casa sentado, no seu quarto, onde há uma pequena televisão. Não é rico, os pais terão pouco mais do que a 4ª classe. Desenrascaram-se bem na vida, vieram no norte do país, para os arredores de Lisboa e voltam à terra pela vindimas e talvez pelo Natl.  O Portugal de Manuel, que agora ri com os GATOS FEDORENTOS, é bem diferente do Portugal do Ladrão de Raúl Solnado, triste e de grande penúria, em que se teria de roubar uma carteira se quiséssemos fazer os TPC sentados.</p>
<p style="text-align:left;">Mas o feliz sucesso dos GATOS junto das crianças, como agradável contrapondo aos DRAGON BALL&#8217;s que proliferam na TV, talvez tenha a ver com a sua enorme ternura e traquinice. A ternura com que constroem os seus textos, a ternura com que se olham, no meio das rábulas que escrevem e interpretam. No novo formato, há a ternura com que recebem os convidados, meio receosos que estes venham zangados com as suas piadas. Veja-se a ternura, divertida com que Ricardo Araújo Pereira fala com Marinho Pinto, este também completamente enternecido.</p>
<p style="text-align:left;"><img class="aligncenter size-full wp-image-101" style="border:1px solid black;" title="gatoF01" src="http://cronistadoreino.wordpress.com/files/2009/10/gatof01.jpg" alt="gatoF01" width="500" height="250" /></p>
<p style="text-align:center;"><strong><em>&#8220;Tratar-me mal seria uma impossibilidade&#8221;</em></strong></p>
<p style="text-align:left;">Até agora o momento alto dos &#8220;GATOS ESMIUÇAM&#8221;, não foi nenhuma das entrevistada. Foi quando falhou o microfone de Diogo Quitela e pacientemente, repetiram, ele e o Ricardo, parte do texto, sorrindo deliciados, revelando uma longa cumplicidade de muitos anos de amizade e de muitos textos escritos, ditos e interpretados. Também muitas discussões e talvez desaguisados. Naquele momento, ficou patente, a imagem dos GATOS como<strong> equipa de muitos anos juntos</strong>, como contra-ponto de egocentrismos lamentáveis que rapidamente caiem em decadência e de que o humor português terá, infelizmente, alguns exemplos.</p>
<p style="text-align:left;">Mas o verdadeiro climax, como  algo que marca a ternura dos GATOS, foi quando Ricardo Araújo Pereira perguntou a Diogo Quintela, olhando para o microfone de emergência  que este segurava na mão, à laia de cantor romântico: &#8220;Queres cantar um tema de Céline Dion?&#8221;</p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Con dos cojones, Berlusconi]]></title>
<link>http://lacocteleraradioblog.wordpress.com/2009/10/08/con-dos-cojones-berlusconi/</link>
<pubDate>Thu, 08 Oct 2009 13:27:54 +0000</pubDate>
<dc:creator>jesusdematias</dc:creator>
<guid>http://lacocteleraradioblog.wordpress.com/2009/10/08/con-dos-cojones-berlusconi/</guid>
<description><![CDATA[Si hay una persona en el planeta Tierra que no sepa quién es Silvio Berlusconi debemos suponer que v]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p style="text-align:justify;">Si hay una persona en el planeta Tierra que no sepa quién es Silvio Berlusconi debemos suponer que vive en un país donde no hay medios de comunicación, o por lo menos que esa persona es tan pobre o vive en un rincón tan apartado que aunque haya medios no sabe ni tan siquiera qué es un medio de comunicación. Silvio Berlusconi es el primer ministro italiano, un hombre con una gran capacidad de oratoria, eso no se puede negar; lo malo de su capacidad de oratoria y de improvisación de cara a la galería le convierte en un político vergonzoso al que le importa una mierda lo que digan los italianos, porque para eso él es el primer ministro italiano y lo sabe perfectamente. Y al final para él lo más importante es lo que él mismo piensa.<!--more--></p>
<p style="text-align:justify;">En un Estado en el que el primer ministro acata con más o menos educación lo que dicta el Tribunal Constitucional puede haber polémica, eso no lo quita nadie. El político va por libre gracias a que miles, cientos de miles o millones de votantes han ido a votar a su grupo parlamentario (si no es un Estado presidencialista, donde se vota directamente al Presidente), y por lo tanto se siente con el poder suficiente como para decir que una ley tiene que ser aprobada. ¿Por qué no iba a ser aprobada una ley que ha surgido de la mente del político y no de la petición de los votantes? Por nada del mundo, eso lo sabe José Luis Rodríguez Zapatero, Nicolás Sarkozy, Silvio Berlusconi y cualquier otro jefe del Estado. Con más razón aún si cabe hay que aprobar las leyes que dan inmunidad absoluta al susodicho jefe del Estado, sea cual sea su nombre. Es el jefe del Estado, el Presidente del Gobierno, el primer ministro&#8230; el político todopoderoso en su país, para resumirlo en seis sencillas palabras. Es la persona más importante, en Italia o en Guatemala, eso da lo mismo. Y por lo tanto su palabra es la más importante y la que debe ser escuchada, seguida, admirada y obedecida por todos. Jueces incluidos.</p>
<p style="text-align:justify;">La tarea de los jueces, según el punto de vista privilegiado de Silvio Berlusconi, no es permanecer alejado del poder político salvaguardando la independencia judicial necesaria, y que no se da ni en Italia ni en España, por poner dos claros ejemplos, para que un Estado democrático sea una democracia plena y no una democracia con una pata coja (o con dos) que la aproxima peligrosamente a la unión férrea del poder político y del poder judicial que se da en las dictaduras, con el apoyo del poder militar. Para Silvio Berlusconi el Tribunal Constitucional (palabras serias) debe ser un órgano judicial que apruebe todo lo que le salga de los cojones. Pero claro, el Tribunal Constitucional está lleno de jueces de izquierdas que nunca aprobarían que el mejor primer ministro de la Historia de Italia tenga inmunidad absoluta y no pueda ser juzgado nunca por nada de lo que haga. Y es muy posible que el Tribunal Constitucional de Italia tenga mayoría de jueces de izquierdas, progresistas o como se quiera decir, y no de jueces de derechas o conservadores -y esto es una mala señal para cualquier democracia en la que el poder judicial se divide en jueces de derechas y jueces de izquierdas-, y por supuesto que cuando se habla de jueces de izquierdas y de jueces de derechas el poder judicial está politizado. Berlusconi se queja con razón, pero el fin no justifica los medios. Si Berlusconi fuese un buen político no se cagaría en todo lo cagable cuando el Tribunal Constitucional deroga una ley que le daría inmunidad absoluta, no comentaría que la ley se ha derogado porque hay jueces de izquierdas y no jueces de derechas, a los que les puede pagar un par de docenas de velinas, prostitutas, putas o como se las quiera llamar sin ofender la dignidad de esas mujeres y de todas las demás. Con esto queda claro que lo que le importa a Berlusconi es que el Tribunal Constitucional sea una garantía democrática&#8230; pero con el objetivo de lograr lo que a él le venga en gana, no para garantizar la división de poderes necesaria para que una democracia sea una democracia.</p>
<p style="text-align:justify;">Porque con un Tribunal Constitucional lleno de jueces de izquierdas solicitar una ley por parte del primer ministro italiano sería una fiesta garantizada. Berlusconi llegaría tranquilamente en limusina, entraría en el Tribunal Constitucional en tanga acompañado velinas, prostitutas o putas, como cada uno quiera definirlas, y eso sería una orgía político-judicial que haría historia. Ríete tú de las amantes de los césares romanos. Berlusconi tiene contactos de sobra, así que los amigos de Il Cavaliere pueden estar tranquilas, putas hay para mucho tiempo todavía. Aunque no se apruebe la ley <em>Laudo Alfano</em> para que Berlusconi tenga inmunidad absoluta, las fiestas con señoritas bien dotadas por la mano de Dios (Dios no es tonto, puede ser invisible, pero no tonto) siempre estarán bien recibidas en la casa de Berlusconi o en la de algún amigo íntimo -porque para que invites a unas putas a la casa de un amigo tienes que ser amigo íntimo-. Ellas son las que a fin de cuentas saben realmente de qué pasta está hecho Silvio Berlusconi. Y también son las que ha visto a los cuatro altos cargos del Estado que tendrán inmunidad absoluto si se da el caso de que se apruebe la ley que Berlusconi quiere que se apruebe (de momento la sentencia del Tribunal Constitucional la ha invalidado, pero hablándose de Berlusconi cabe esperar cualquier cosa). El que piense que los cuatro altos cargos son el primer ministro italiano, el vicepresidente primero, el vicepresidente segundo y el ministro de Justicia está equivocado: el ministro de Justicia nunca se ha ido de putas gracias a la invitación del primer ministro italiano. De los otros dos es mejor no hablar debido al desconocimiento sobre esta materia.</p>
<p style="text-align:justify;">Los cuatro altos cargos del Estado en realidad son, y por este orden: Silvio Berlusconi en el puesto número uno; su pinganillo -pedazo de pinganillo para las velinas, prostitutas o putas que se lo han visto- en segundo lugar, muy cerca de lo que viene siendo el propio Berlusconi; y empatados en el tercer y cuarto puesto, sus dos cojones. Ellos son los máximos estandartes de Italia, el país de los hombres que vienen a España a ligar con las españolas gracias a que su idioma les ha dotado de la musicalidad apropiada para que las bragas y los tangas se caigan a las primeras de cambio. No se puede comparar nunca al obrero que está en el andamio diciendo groserías a la primera tía buena escotada y con minifalda que pasa por debajo de la obra con el cantante italiano del grupo Il Divo. El obrero español siempre tira de piropos más guarros que el ojete de un cerdo, mientras que Il Divo, y en particular el componente italiano, es todo romanticismo, pasión, delicadeza, sensualidad, ternura&#8230; Vamos, que si los Mojinos Escozíos fuesen igual que el italiano de Il Divo su próximo disco debería llamarse &#8220;<em>Los novios que las madres nunca querrían para sus hijas y que las abuelas nunca querrían para sus nietas porque en realidad los quieren para ellas mismas y como la experiencia de las abuelas es mayor que la de las hijas y la de las madres juntas al final serían las más ancianas de la familia las que tendrían el privilegio de domar al potro salvaje</em>&#8220;.</p>
<p style="text-align:justify;">Pero no hay que dejarse engañar tampoco con la musicalidad del acento italiano. Silvio Berlusconi podrá ser italiano, pero ni de lejos es el prototipo de hombre romántico que seduce a las italianas. Simplemente es un político con la cara más estirada que el sueldo de un mes de una familia donde el único sueldo es el del padre y como no es un prejubilado del BBVA pues no da para comprarse un coche nuevo al día -pagándolo al contado, claro, estamos hablando del BBVA, no de la Caja Rural de Villaconejos-. Un político que da más miedo que toda la Camorra junta, no porque él mismo de miedo con su presencia física apabullante, sino porque sus contactos en la mafia italiana es de todo un privilegiado (uno de sus amigos, según publica el diario El País en su edición digital, es el capo Vittorio Mangano). Sí, Don Vito, la misma persona a la que le gustaría parecerse Francisco Correa y tal y como el principal cerebro de la trama Gürtel quería que se le llamase en las anotaciones de la &#8220;caja B&#8221; de la trama de corrupción en el PP de la Comunidad Valenciana. Si es que los españoles para ser corruptos de verdad al final nos tenemos que parecer a los italianos. Ellos son los mejores a la hora de ser mafiosos, cortar cabezas, deshacerse de cadáveres en los ríos y organizar fiestas con los mejores putones del país.</p>
<p style="text-align:justify;">Silvio Berlusconi no es más que un político con aires de dictador, que acoge a las nuevas hordas de fascistas italianos, que quiere que nadie lo toque las narices porque si no le parte las piernas o manda a alguien para que lo haga por él, que ya tiene bastante con lo suyo como para mancharse de sangre ajena. Silvio Berlusconi no es más que mafioso italiano que ha llegado a ser primer ministro italiano, y que amenaza con mostrar de qué paste está hecho a los italianos como no se apruebe en el Tribunal Institucional la ley que le daría inmunidad absoluta. Es de suponer que cuando Francisco Correa le decía al secretario general de PP en la Comunidad Valenciana, Ricardo Costa, que llegaría a ser Presidente del Gobierno porque él, Don Vito, sabe de lo que se habla, tendría en mente convertir a España en la segunda Italia del mundo. Ganas no le faltaban al menos: Francisco Correa también habla de fiestas con putas, con mujeres atractivas, con tías buenas&#8230; y <a title="Francisco Correa pedía que le llamaran Don Vito" href="http://www.elmundo.es/elmundo/2009/10/06/espana/1254844008.html" target="_blank">quería que le llamaran Don Vito</a>&#8230; si es que todo está muy claro. Si en un Estado se quiere tomar como ejemplo a otro para tener a un Presidente mafioso que sea un as en la contratación de prostitutas, al que nadie le tosa, con contactos en la mafia, magnate de la comunicación para que la mayoría de los medios del país hablen bien de él, que se pase por el forro de los cojones lo que viene siendo el funcionamiento de un Estado democrático y que promueva leyes para conseguir la inmunidad absoluta y matar a quien le dé la gana sin tener la preocupación de que un día le puedan llamar a declarar por asesinato (esto no quiere decir que Silvio Berlusconi sea un asesino, sino que puede cometer el delito que quiera que como tiene inmunidad absoluta&#8230;), no tiene que hacer más que mirar en un mapamundi el país con forma de bota. Sí, el país cuyo primer ministro le da con la bota una patada en los huevos a quien le salga de los cojones. No hay un país mejor, incluso la forma del país en el mapamundi da juego, no se puede pedir más.</p>
<p style="text-align:justify;">El mejor país es Italia, y como es el mejor país se merece al mejor primer ministro: el mafioso Silvio Berlusconi. Un político asqueroso al que le importa una mierda la democracia, que sólo quiere conseguir lo que se propone a cualquier precio, y que tiene la desfachatez de decir que el Tribunal Constitucional no aprueba la ley Laudo Alfano porque eso le beneficia a él, político de derechas, y el Tribunal Constitucional está politizado con los jueces de izquierdas. Es lógico, cuando se quiere un Tribunal Constitucional cuyos jueces te lamen el culo porque eres Silvio Berlusconi jode que el Tribunal Constitucional no se postre a tus pies. Esto no quiere decir que sea bueno que un Tribunal Constitucional esté formado por jueces de izquierdas, porque tan mala es la politización de un órgano judicial porque la tendencia es de derechas como porque es de izquierdas, esto ya se ha dicho antes. Pero a un político dictatorial como Berlusconi, que quiere blindarse, le beneficia más un Tribunal Constitucional de derechas que de izquierdas. Y cuando la Justicia no juega a su favor, sale con las amenazas de capo de la mafia, <a title="El Tribunal Constitucional italiano invalida la ley Laudo Alfano de Silvio Berlusconi" href="http://www.elmundo.es/elmundo/2009/10/06/espana/1254844008.html" target="_blank">como ha ocurrido ahora con la invalidación de la ley Laudo Alfano</a>.</p>
<p style="text-align:justify;">Pero que nadie se preocupe, seguro que Silvio Berlusconi ya debe estar preparando su próximo ataque. Cuando se quiere tener el poder absoluto en un país se es capaz de hacer cualquier cosa. Por eso hay que animar al amigo Silvio a que continúe por esta línea. En el mundo no hay nada mejor que ser el hombre más poderoso de un país (salvo ser el hombre más poderoso del mundo, pero ese privilegio ya lo tiene el hombre del bronceado, Barack Obama). Que se jodan todos los demás, y si no ya los jodo yo, ésa es la mentalidad de Silvio Berlusconi. Por eso hay que animarle a que siga así, comportándose como un mafioso sin escrúpulos.</p>
<p style="text-align:justify;">Con dos cojones, Berlusconi, a por ellos.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;"><strong>Fuentes:</strong></p>
<p style="text-align:justify;"><a title="edición digital del diario El País" href="http://www.elpais.com" target="_blank">www.elpais.com</a></p>
<p style="text-align:justify;"><a title="edición digital del diario El Mundo" href="http://www.elmundo.es" target="_blank">www.elmundo.es</a></p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Belleza animal]]></title>
<link>http://imaginationland.wordpress.com/2009/10/29/belleza-animal/</link>
<pubDate>Thu, 29 Oct 2009 12:29:42 +0000</pubDate>
<dc:creator>drowsed</dc:creator>
<guid>http://imaginationland.wordpress.com/2009/10/29/belleza-animal/</guid>
<description><![CDATA[Trasteando por la red me he encontrado con esta imagen tan tierna, y no me he podido resistir a comp]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div class='snap_preview'><p>Trasteando por la red me he encontrado con esta imagen tan tierna, y no me he podido resistir a compartirla con vosotros.</p>
<p><img class="aligncenter" src="http://i37.photobucket.com/albums/e51/Fbyvids/Imagination%20Land%20II/Perrito-monito.jpg" alt="" width="485" height="365" /></p>
<p>I like it!!!</p>
<p>SyS  <img src='http://s.wordpress.com/wp-includes/images/smilies/icon_wink.gif' alt=';)' class='wp-smiley' /> </p>
</div>]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Amor, Eu e tu]]></title>
<link>http://freesoul2009.wordpress.com/2009/10/21/amor-eu-e-tu/</link>
<pubDate>Wed, 21 Oct 2009 22:22:00 +0000</pubDate>
<dc:creator>Lugar das Emoções</dc:creator>
<guid>http://freesoul2009.wordpress.com/2009/10/21/amor-eu-e-tu/</guid>
<description><![CDATA[Eu e tu Somos dois num só Tornamo-nos num rochedo Que repele o mar revolto E se esconde com medo de ]]></description>
<content:encoded><![CDATA[Eu e tu Somos dois num só Tornamo-nos num rochedo Que repele o mar revolto E se esconde com medo de ]]></content:encoded>
</item>

</channel>
</rss>
